Republica Dominicana - Demographic and Health Survey - 2014

Publication date: 2014

República Dominicana Encuesta Demográfica y de Salud 2013 E nc ue st a D em og rá fic a y de S al ud R ep úb lic a D om in ic an a 20 13 ENCUESTA DEMOGRÁFICA Y DE SALUD REPÚBLICA DOMINICANA 2013 Centro de Estudios Sociales y Demográficos (CESDEM) Santo Domingo, República Dominicana ICF International Rockville, Maryland, EEUU Octubre 2014 Este informe resume los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud (ENDESA) 2013. Esta encuesta fue realizada por el Centro de Estudios Sociales y Demográficos (CESDEM) en Coordinación con el Ministerio de Salud Pública (MSP). El Laboratorio Nacional de Salud Pública Dr. Defilló hizo el análisis de las pruebas de VIH. La financiación de los costos locales de la ENDESA 2013 estuvo a cargo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo International (USAID)-República Dominicana, el Ministerio de Salud Pública (MSP); el Fondo Global de la Lucha Contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria a través del Consejo Nacional para el VIH y SIDA (CONAVIHSIDA) y del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (MSP-PNCT); y con los fondos del Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR)/Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). ICF International proporcionó asistencia técnica, suministros y equipos para la encuesta a través del programa de Encuestas de Demografía y Salud (Programa DHS). El programa DHS proporciona asistencia a instituciones gubernamentales y privadas en la implementación de encuestas nacionales en países en vías de desarrollo con financiamiento proveniente de USAID. Información adicional sobre la encuesta puede obtenerse de CESDEM, Calle El Vergel, No. 53, Ensanche El Vergel, Apartado Postal 4279, Santo Domingo, República Dominicana. (Teléfonos: 809-381-0181; 809-472-0653, 809-547-3161; Correo electrónico: cesdem@claro.net.do). Información sobre el programa Demographic and Health Surveys (DHS) puede obtenerse de ICF International, 530 Gaither Road, Suite 500, Rockville, MD 20850, U.S.A. (Teléfono: 1-301-407-6500; Fax 1-301-407-6501; Correo electrónico: reports@dhsprogram.com). Cita sugerida: Centro de Estudios Sociales y Demográficos (CESDEM) y ICF International, 2014. Encuesta Demográfica y de Salud 2013. Santo Domingo, República Dominicana: CESDEM y ICF International. Redacción del informe • iii REDACCIÓN DEL INFORME Maritza Molina Achécar Nelson Ramírez M. Juan José Polanco Gisela Quiterio José Miguel Guzmán Adrienne Cox Juan Schoemaker Contenido • v CONTENIDO AUTORES DEL INFORME . iii LISTA DE CUADROS Y GRAFICOS .xi PRESENTACION . xxi RESUMENES . xxiii INDICADORES BÁSICOS 2007 Y 2013 . xxxv INDICADORES DEL MILENIO. xxxvii MAPA DE LA REPÚBLICA DOMINICANA . xxxviii 1 INTRODUCCIÓN . 1 1.1 Características generales del país . 1 1.1.1 Características geográficas . 1 1.1.2 División político-administrativa . 2 1.1.3 Población . 3 1.1.4 La reforma del sector salud: Avances y desafíos 13 años después . 4 1.2 Aspectos metodológicos . 6 1.2.1 Objetivos del diseño de la muestra . 6 1.2.2 Cuestionarios . 7 1.2.3 Toma de muestra y análisis de la prueba de VIH. 8 1.3 Entrenamiento del personal de campo . 9 1.4 Trabajo de campo . 10 1.5 Entrada de datos, crítica y tabulaciones . 11 1.6 Cobertura de la muestra . 12 2 CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y DE LA POBLACIÓN . 13 2.1 Características de la población . 13 2.1.1 Población por edad, sexo y residencia urbano-rural . 13 2.1.2 Orfandad y crianza . 15 2.1.3 Posesión de acta de nacimiento y cédula de identidad . 16 2.1.4 Nivel de educación y analfabetismo . 18 2.1.5 Asistencia, repetición y deserción escolar y aspectos relacionados . 23 2.2 Características de los hogares y las viviendas . 33 2.2.1 Jefatura y composición de los hogares . 33 2.2.2 Aspectos estructurales de las viviendas . 35 2.2.3 Acceso a servicios básicos . 38 2.2.4 Bienes durables y otras propiedades, y servicios de comunicación . 43 2.2.5 Medición del nivel socioeconómico: el índice de riqueza . 45 2.2.6 Acceso a programas sociales, visitas y actividades de personal de salud, y efectos de eventos climatológicos . 47 3 CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS . 53 3.1 Características de las mujeres y los hombres entrevistados . 53 3.2 Nivel de educación . 55 3.3 Asistencia a centros educativos y percepción sobre calidad de la educación . 59 3.4 Razón principal de no asistencia a la escuela . 61 3.5 Alfabetismo . 65 3.6 Participación en programas de alfabetización . 67 3.7 Religión a la que pertenecen las mujeres y los hombres entrevistados . 68 3.8 Acceso a los medios de comunicación . 71 4 NUPCIALIDAD Y ACTIVIDAD SEXUAL . 75 4.1 Estado conyugal actual . 75 4.2 Edad a la primera unión . 78 4.3 Edad a la primera relación sexual . 80 4.4 Actividad sexual reciente . 83 vi • Contenido 5 FECUNDIDAD . 87 5.1 Fecundidad actual . 87 5.2 Diferencias de fecundidad . 89 5.3 Tendencias de la fecundidad . 90 5.4 Fecundidad acumulada: Hijos nacidos vivos y sobrevivientes . 93 5.5 Intervalos entre nacimientos . 94 5.6 Amenorrea, abstinencia e insusceptibilidad de postparto . 95 5.7 Menopausia . 98 5.8 Edad al primer nacimiento . 98 5.8 Fecundidad y maternidad de adolescentes . 99 6 PREFERENCIAS DE FECUNDIDAD . 103 6.1 El deseo de tener más hijos . 103 6.2 Número ideal de hijos e hijas . 106 6.3 Planificación de la fecundidad . 108 6.4 Tasas de fecundidad deseada . 109 7 PLANIFICACIÓN FAMILIAR . 111 7.1 Conocimientos de métodos de planificación familiar . 111 7.2 Uso de métodos . 113 7.2.1 Prevalencia en el uso actual . 113 7.2.2 Diferencias en los niveles de uso actual . 116 7.3 Edad al momento de la esterilización . 118 7.4 Fuentes de suministro de métodos modernos . 119 7.5 Información suministrada durante la prescripción de métodos modernos . 120 7.6 Conocimiento del período fértil . 121 7.7 Necesidad insatisfecha y demanda de planificación familiar . 122 7.8 Uso futuro de métodos anticonceptivos . 126 8 MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ . 127 8.1 Mortalidad infantil y en la niñez . 128 8.2 Diferencias en los riesgos de mortalidad infantil y en la niñez . 130 8.3 Comportamiento de alto riesgo reproductivo . 132 9 SALUD REPRODUCTIVA . 135 9.1 Atención Prenatal . 135 9.1.1 Tipo y frecuencia de la atención prenatal . 135 9.1.2 Contenido de la atención prenatal . 137 9.2 Atención al parto y postparto . 141 9.2.1 Lugar y ocurrencia del parto y persona que lo asistió . 141 9.2.2 Partos por cesáreas . 145 9.2.3 Atención al post parto . 146 9.2.4 Atención post natal del recién nacido . 149 9.3 Barreras para acceder a los servicios de salud . 152 10 SALUD INFANTIL . 155 10.1 Peso y tamaño al nacer . 155 10.2 Vacunación . 157 10.2.1 Vacunación en cualquier momento . 157 10.2.2 Vacunación en los primeros 18 meses de vida . 160 10.3 Enfermedades respiratorias agudas . 161 10.4 Fiebre: Prevalencia y tratamiento . 163 10.5 Diarrea: Prevalencia y tratamiento . 164 10.6 Prácticas de alimentación . 167 10.7 Conocimiento de SRO . 169 10.8 Disposición de las materias fecales . 169 Contenido • vii 11 LACTANCIA Y NUTRICIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS . 171 11.1 Estado nutricional de los niños y niñas . 171 11.1.1 Tipos de desnutrición . 172 11.1.2 Resultados . 173 11.1.3 Tendencias en el estado nutricional de niños y niñas . 176 11.2 La lactancia materna y la alimentación complementaria . 177 11.2.1 Iniciación de la lactancia materna . 177 11.2.2 Situación de la lactancia materna por edad . 179 11.3 Alimentación complementaria en menores de dos años . 182 11.3.1 Consumo de alimentos en las últimas 24 horas . 182 11.3.2 Prácticas de alimentación de niños, niñas e infantes . 184 11.4 Alimentación y consumo de micronutrientes entre los niños y las niñas . 187 11.4.1 Ingesta de micronutrientes entre los niños y niñas. 188 12 NUTRICIÓN DE LOS ADULTOS . 191 12.1 Estado nutricional de las mujeres y hombres . 191 12.2 Consumo de alimentos e ingesta de micronutrientes entre las madres . 193 13 FACTORES DE RIESGO Y OTROS ASPECTOS DE SALUD . 197 13.1 Consumo de cigarrillos y tabaco . 197 13.2 Consumo de alcohol . 200 13.3 Uso de drogas . 204 13.4 Consumo de frutas y vegetales . 206 13.5 Actividades físicas . 209 13.6 Antecedentes y tratamiento de hipertensión, diabetes y colesterol alto . 212 13.7 Examen de senos, mamografía y prueba de papanicolau en las mujeres entre 15-49 años . 221 13.8 Examen de la próstata en los hombres de 40- 59 años . 222 13.9 Accidentes y lesiones . 224 13.10 Cobertura de seguros de salud . 228 13.11 Tuberculosis: Conocimiento y actitudes . 230 14 CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y COMPORTAMIENTO EN RELACIÓN AL VIH/SIDA . 241 14.1 Conocimiento sobre el VIH/SIDA y formas de contagio . 241 14.1.1 Conocimiento de las formas para reducir el riesgo de la infección por VIH . 242 14.1.2 Conocimiento de la prevención de la transmisión materno-infantil del VIH . 248 14.1.3 Conocimiento de las enfermedades oportunistas en personas viviendo con el VIH/SIDA . 250 14.2 Actitudes concernientes al VIH/SIDA . 253 14.2.1 Estigma asociado al VIH/SIDA . 253 14.2.2 Actitudes hacia las relaciones sexuales seguras . 256 14.2.3 Enseñanza del uso del condón . 258 14.3 Comportamiento en relación al VIH-SIDA y otras ITS . 259 14.3.1 Conducta sexual de riesgo . 259 14.3.2 Prueba de VIH en el pasado en la población general . 263 14.3.3 Prueba de VIH a las mujeres embarazadas durante la atención prenatal . 267 14.3.4 Prueba de sífilis a las mujeres embarazadas durante la atención prenatal . 269 14.3.5 Circuncisión masculina y VIH . 270 14.3.6 Prevalencia de Infecciones de transmisión sexual . 271 14.3.7 Prevalencia de inyecciones administradas por profesionales de la salud . 272 14.4 Adolescentes, Jóvenes y VIH/SIDA . 273 14.4.1 Conocimiento del VIH/SIDA entre adolescentes y jóvenes . 273 14.4.2 Edad a la primera relación sexual . 275 14.4.3 Abstinencia sexual y uso del condón . 276 14.4.4 Conducta sexual de riesgo . 278 14.4.5 Prueba de VIH reciente . 280 viii • Contenido 15 PREVALENCIA DE VIH . 283 15.1 Cobertura de la muestra de VIH . 283 15.2 Prevalencia de VIH . 286 15.2.1 Prevalencia de VIH por edad y sexo . 286 15.2.2 Prevalencia de VIH por características socioeconómicas . 288 15.2.3 Prevalencia de VIH por características demográficas . 289 15.2.4 Prevalencia de VIH por comportamiento sexual . 291 15.2.5 Prevalencia de VIH entre los jóvenes . 292 15.2.6 Prevalencia de VIH por síntomas de ITS y pruebas anteriores de VIH . 294 15.2.7 Prevalencia de VIH entre las parejas . 295 16 EMPODERAMIENTO DE LA MUJER Y RESULTADOS DEMOGRÁFICOS Y DE SALUD . 297 16.1 Inserción de la mujer en el mercado de trabajo . 297 16.2 Autonomía de la mujer casada o unida en el manejo de sus ingresos . 302 16.3 Participación de la mujer en la toma de decisiones del hogar . 308 16.4 Empoderamiento de la mujer, salud reproductiva, preferencias de fecundidad y mortalidad infantil . 313 16.4.1 Empoderamiento de la mujer y uso de anticonceptivos . 313 16.4.2 Empoderamiento de la mujer, número ideal de hijos e hijas y necesidad insatisfecha de planificación familiar . 314 16.4.3 Estatus de la mujer y atención profesional al embarazo, parto y puerperio . 315 16.4.4 Estatus de la mujer y mortalidad infantil y en la niñez . 315 17 VIOLENCIA CONTRA LA MUJER . 317 17.1 Metodología . 317 17.2 Violencia contra la mujer infligida por cualquier persona . 318 17.2.1 Violencia física desde los 15 años, total y en los últimos doce meses . 318 17.2.2 Violencia física durante el embarazo . 321 17.2.3 Violencia sexual . 323 17.2.4 Relación de la mujer con la persona que cometió la violación sexual . 325 17.3 Violencia doméstica . 325 17.3.1 Diferencias sociodemográficas de la violencia doméstica . 326 17.3.2 Actos de violencia física, sexual y emocional más frecuentes . 328 17.3.3 Violencia física o sexual reciente . 329 17.3.4 Frecuencia de la violencia reciente . 331 17.3.5 Violencia doméstica por características del esposo o marido e indicadores de empoderamiento . 332 17.3.6 Grado de control ejercido por el esposo o compañero . 334 17.3.7 Consecuencias de la violencia para la salud de la mujer. 336 17.3.8 Búsqueda de ayuda para detener la violencia . 337 17.3.9 Respuesta de las mujeres hacia la violencia de sus parejas. 339 18 MORBILIDAD, UTILIZACIÓN DE SERVICIOS Y GASTOS EN SALUD . 343 18.1 Indicadores del estado de salud de la población y cobertura de seguros de salud . 344 18.1.1 Morbilidad reciente y crónica y discapacidades . 344 18.1.2 Prevalencia y atención de tos y catarro por más de 15 días . 355 18.1.3 Causas de internamiento en los últimos seis meses . 357 18.1.4 Cobertura de los seguros de salud y la seguridad social . 361 18.2 Utilización de servicios y gastos en salud . 364 18.2.1 Consultas por tipo de situación o condición de salud, y lugares de consulta o internamiento . 364 18.2.2 Indicación y obtención o realización de medicamentos, exámenes y procedimientos, y lugares de obtención/realización . 383 18.2.3 Gastos totales y promedios en servicios de salud . 396 Contenido • ix REFERENCIAS . 405 APÉNDICE A DISEÑO MUESTRA DE LA ENDESA 2013 . 409 A.1 Introducción . 409 A.2 Marco muestral . 409 A.3 Diseño de la muestra . 411 A.4 Probabilidad de selección y peso muestral . 413 A.5 Implementación de la muestra . 415 APÉNDICE B LOS ERRORES DE MUESTREO . 421 APÉNDICE C CALIDAD DE LA INFORMACIÓN . 437 APÉNDICE D INDICADORES DE DESNUTRICIÓN PARA LOS NIÑOS – DATOS DE LA ENDESA 2013, SEGÚN EL PATRÓN DE POBLACIÓN INTERNACIONAL UTILIZADO POR NCHS/CDC/OMS . 447 APÉNDICE E PERSONAL . 449 APÉNDICE F COMITE TECNICO DE LA ENCUESTA . 453 APÉNDICE G CUESTIONARIOS . 457 Lista de cuadros y gráficos • xi LISTA DE CUADROS Y GRAFICOS 1 INTRODUCCIÓN . 1 Cuadro 1.1 Volumen y distribución poblacional en los años 2002 y 2010 y tasa de crecimiento medio anual (2002-2010), según región de salud . 3 Cuadro 1.2 Implementación de la muestra: hogares, mujeres y hombres . 12 Mapa 1.1 Distribución muestral de los conglomerados seleccionados, según regiones de salud . 7 2 CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN Y DE LOS HOGARES . 13 Cuadro 2.1 Composición de la población total por edad, según zona de residencia y sexo . 14 Cuadro 2.2 Niños y niñas según sobrevivencia de los padres y situación de residencia . 15 Cuadro 2.3 Posesión de acta de nacimiento. 17 Cuadro 2.4 Posesión de cédula de identidad . 18 Cuadro 2.5.1 Nivel de educación de la población total de 6 años y más . 20 Cuadro 2.5.2 Nivel de educación de la población masculina de 6 años y más . 21 Cuadro 2.5.3 Nivel de educación de la población femenina de 6 años y más . 22 Cuadro 2.6 Tasas de analfabetismo en la población de 10 años y más. 23 Cuadro 2.7 Tasas de asistencia escolar . 25 Cuadro 2.8 Asistencia escolar por tipo de establecimiento, según nivel de enseñanza . 27 Cuadro 2.9 Calidad de la educación recibida, por nivel de enseñanza y tipo de establecimiento . 29 Cuadro 2.10 Tasas de repetición y deserción escolar para la escuela primaria . 30 Cuadro 2.11.1 Razones principales de no asistencia a la escuela alguna vez . 32 Cuadro 2.11.2 Razones principales de no asistencia a establecimientos educativos durante el año escolar 2012-2013 . 33 Cuadro 2.12 Composición de los hogares . 34 Cuadro 2.13.1 Hogares y población por aspectos estructurales de la vivienda según zona de residencia . 36 Cuadro 2.13.2 Hogares por aspectos estructurales de la vivienda según región . 37 Cuadro 2.14.1 Hogares y población según acceso a servicios: electricidad y abastecimiento y tratamiento del agua . 40 Cuadro 2.14.2 Hogares y población según acceso a servicios: servicio sanitario, eliminación de basura, y combustible y lugar utilizados para cocinar . 41 Cuadro 2.14.3 Hogares por acceso a servicios seleccionados, según región de residencia . 42 Cuadro 2.15.1 Bienes de consumo duradero del hogar y servicios de comunicación . 44 Cuadro 2.15.2 Bienes de consumo duradero del hogar y medios de transporte y posesión de tierras y animales . 45 Cuadro 2.16 Población por quintiles de riqueza . 46 Cuadro 2.17 Acceso del hogar a programas sociales del estado. 47 Cuadro 2.18 Visitas de personal de salud al hogar . 48 Cuadro 2.19 Actividades realizadas por el personal de salud e instituciones a las que pertenece . 49 Cuadro 2.20 Principales medidas aplicadas para controlar los mosquitos . 50 Cuadro 2.21 Información educativa recibida y medios de transmisión de ésta . 50 Cuadro 2.22 Hogares afectados por eventos climatológicos y daños producidos por éstos . 51 Cuadro 2.23 Medidas tomadas para hacer frente a los daños por eventos climatológicos . 52 Gráfico 2.1 Pirámide de la población . 14 Gráfico 2.2 Tasas de asistencia escolar por edades específicas para la población de jure 6 a 24 años, por sexo . 26 Gráfico 2.3 Porcentaje de hogares encabezados por mujeres, por zona y región. 35 Gráfico 2.4 Porcentaje de hogares con acceso a servicios básicos, y según principal combustible para cocinar, por zona . 43 xii • Lista de cuadros y graficos 3 CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS . 53 Cuadro 3.1 Características de las mujeres y los hombres entrevistados . 54 Cuadro 3.2.1 Educación alcanzada: Mujeres . 56 Cuadro 3.2.2 Educación alcanzada: Hombres . 58 Cuadro 3.3.1 Percepción sobre calidad de la educación recibida por las mujeres entrevistadas . 59 Cuadro 3.3.2 Percepción sobre calidad de la educación recibida por los hombres entrevistados . 60 Cuadro 3.4.1 Razón principal por la que no están estudiando las mujeres entrevistadas . 62 Cuadro 3.4.2 Razón principal por la que no están estudiando los hombres entrevistados. 64 Cuadro 3.5.1 Alfabetismo en las mujeres entrevistadas . 65 Cuadro 3.5.2 Alfabetismo en los hombres entrevistados . 66 Cuadro 3.6 Participación de las mujeres y hombres en programa de alfabetización . 68 Cuadro 3.7.1 Religión a que pertenecen las mujeres entrevistadas . 69 Cuadro 3.7.2 Religión a que pertenecen los hombres entrevistados . 71 Cuadro 3.8.1 Acceso de las mujeres a los medios de comunicación . 72 Cuadro 3.8.2 Acceso de los hombres entrevistados a los medios de comunicación . 73 Gráfico 3.1 Porcentaje de mujeres por estado conyugal, según encuesta . 55 Gráfico 3.2 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años con nivel educativo de primaria o menos, según zona y región . 57 Gráfico 3.3 Porcentaje de personas de 15 a 49 años con educación primaria o menos, según zona de residencia y sexo . 58 Gráfico 3.4 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años por pertenencia religiosa, según características . 70 Gráfico 3.5 Porcentaje de personas de 15 a 49 años que por lo menos una vez a la semana leen periódicos, escuchan radio o ven televisión, según sexo y otras características. 74 4 NUPCIALIDAD Y ACTIVIDAD SEXUAL . 75 Cuadro 4.1.1 Estado conyugal actual: Mujeres . 76 Cuadro 4.1.2 Estado conyugal actual: Hombres . 77 Cuadro 4.2.1 Edad a la primera unión por edad actual . 79 Cuadro 4.2.2 Edad mediana a la primera unión por características seleccionadas . 80 Cuadro 4.3.1 Edad a la primera relación sexual por edad actual . 81 Cuadro 4.3.2 Edad mediana a la primera relación sexual . 82 Cuadro 4.4.1 Actividad sexual reciente por características seleccionadas: Mujeres . 83 Cuadro 4.4.2 Actividad sexual reciente por características seleccionadas: Hombres . 85 Gráfico 4.1 Porcentaje de personas de 15 a 49 años casadas o unidas por grupos de edad, según sexo . 78 Gráfico 4.2 Porcentaje de hombres y mujeres de 25 a 49 años que tuvieron relaciones sexuales antes de cierta edad . 82 Gráfico 4.3 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años que han tenido relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas, según zona y quintil de riqueza . 84 5 FECUNDIDAD . 87 Cuadro 5.1 Fecundidad actual . 88 Cuadro 5.2 Fecundidad según características seleccionadas . 89 Cuadro 5.3.1 Tendencia de las tasas específicas de fecundidad . 91 Cuadro 5.3.2 Tendencias en las tasas de fecundidad por edad, según diferentes encuestas ENDESA, 1986-2013 . 91 Cuadro 5.4 Hijos nacidos vivos y sobrevivientes . 93 Cuadro 5.5 Intervalos entre nacimientos . 94 Cuadro 5.6 Amenorrea, abstinencia e insusceptibilidad de postparto . 96 Cuadro 5.7 Duración mediana de la amenorrea, abstinencia postparto e insusceptibilidad de postparto . 97 Cuadro 5.8 Menopausia . 99 Cuadro 5.9 Edad al primer nacimiento . 99 Cuadro 5.10 Edad mediana al primer nacimiento . 99 Lista de cuadros y gráficos • xiii Cuadro 5.11 Embarazo y maternidad de adolescentes . 100 Cuadro 5.12 Embarazo y maternidad de adolescentes . 101 Gráfico 5.1 Tasa Global de Fecundidad (TGF) para el trienio anterior a la encuesta, según zona, región, educación y quintil de riqueza, República Dominicana 2013 . 90 Gráfico 5.2 Tendencias de la fecundidad por edad, República Dominicana, 1986-2013 . 92 Gráfico 5.3 Tasa Global de Fecundidad, según área de residencia, República Dominicana 1986-2013 . 92 Gráfico 5.4 Duración del período de no susceptibilidad de postparto al riesgo de embarazo, según zona y educación . 97 6 PREFERENCIAS DE FECUNDIDAD . 103 Cuadro 6.1 Preferencias de fecundidad por número de hijos e hijas sobrevivientes . 104 Cuadro 6.2 Deseo de limitar el número de hijos e hijas . 105 Cuadro 6.3 Número ideal de hijos e hijas . 106 Cuadro 6.4 Promedio ideal de hijos e hijas por características seleccionadas . 107 Cuadro 6.5 Planificación de la fecundidad . 109 Cuadro 6.6 Tasas de fecundidad deseada y observada . 109 Gráfico 6.1 Promedio ideal de hijos por edad y educación . 108 Gráfico 6.2 Tasa global de fecundidad deseada y observada para los tres años que precedieron la encuesta, por educación . 110 7 PLANIFICACIÓN FAMILIAR . 111 Cuadro 7.1 Conocimiento de métodos anticonceptivos específicos . 112 Cuadro 7.2 Uso actual de métodos anticonceptivos por edad . 114 Cuadro 7.3 Uso actual de métodos anticonceptivos por características seleccionadas . 117 Cuadro 7.4 Edad al momento de la esterilización . 119 Cuadro 7.5 Fuente de suministro de métodos modernos . 119 Cuadro 7.6 Información suministrada durante la prescripción de métodos modernos . 121 Cuadro 7.7 Conocimiento del período fértil . 122 Cuadro 7.8.1 Necesidad y demanda de servicios de planificación entre las mujeres en unión . 123 Cuadro 7.8.2 Necesidad y demanda de planificación familiar para todas las mujeres y para mujeres no unidas actualmente . 124 Gráfico 7.1 Porcentaje de mujeres casadas o unidas que usa métodos anticonceptivos por tipo de método, ENDESA . 115 Gráfico 7.2 Componentes de la necesidad insatisfecha de planificación familiar . 123 Gráfico 7.3 Demanda total de planificación familiar (para espaciar y para limitar) entre las mujeres en unión por lugar de residencia y educación . 125 8 MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ . 127 Cuadro 8.1 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez. 128 Cuadro 8.2 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez por características socioeconómicas . 130 Cuadro 8.3 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez por características demográficas . 131 Cuadro 8.4 Categorías de alto riesgo reproductivo . 133 Gráfico 8.1 Evolución de las tasas de mortalidad en la niñez, según cinco encuestas ENDESA, República Dominicana, 1991-2013 . 129 9 SALUD REPRODUCTIVA . 135 Cuadro 9.1 Atención prenatal . 136 Cuadro 9.2 Número de visitas de control y número de meses de embarazo a la primera visita prenatal . 137 Cuadro 9.3 Contenido de la atención prenatal . 139 Cuadro 9.4 Vacuna contra el tétanos neonatal. 140 xiv • Lista de cuadros y graficos Cuadro 9.5 Lugar del parto . 142 Cuadro 9.6 Asistencia durante el parto . 144 Cuadro 9.7 Momento del primer control postnatal . 147 Cuadro 9.8 Proveedor del primer control postnatal para la madre . 148 Cuadro 9.9 Momento del primer control postnatal para el recién nacido . 150 Cuadro 9.10 Proveedor del primer control postnatal para el recién nacido . 151 Cuadro 9.11 Problemas en el acceso a la atención de salud . 152 Gráfico 9.1 Distribución porcentual de los nacidos vivos en los últimos 5 años por persona que le proporcionó asistencia al parto1 . 143 Gráfico 9.2 Tendencias en los porcentajes de partos por cesárea y vaginales . 145 Gráfico 9.3 Duración de la estadia en el establecimiento de salud para el último nacimiento, según el tipo de parto (en por ciento) . 146 10 SALUD INFANTIL . 155 Cuadro 10.1 Tamaño y peso al nacer . 156 Cuadro 10.2 Vacunaciones por fuente de información . 158 Cuadro 10.3 Vacunaciones por características seleccionadas . 159 Cuadro 10.4 Vacunación en los primeros 18 meses de vida . 161 Cuadro 10.5 Prevalencia y tratamiento de infecciones respiratorias agudas (IRA) . 162 Cuadro 10.6 Prevalencia y tratamiento de la fiebre . 164 Cuadro 10.7 Prevalencia de diarrea . 165 Cuadro 10.8 Tratamiento de la diarrea . 166 Cuadro 10.9 Prácticas de alimentación durante la diarrea . 168 Cuadro 10.10 Conocimiento de sales de rehidratación oral/Pedialite . 169 Cuadro 10.11 Eliminación de las deposiciones de los niños y niñas . 170 Gráfico 10.1 Cobertura de vacunación entre los niños y las niñas de 18 a 29 meses de edad, según encuesta . 160 11 LACTANCIA Y NUTRICIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS . 171 Cuadro 11.1 Indicadores de nutrición para niños/niñas menores de 5 años . 173 Cuadro 11.2 Lactancia inicial . 178 Cuadro 11.3 Situación de lactancia por edad. 180 Cuadro 11.4 Alimentos y líquidos consumidos por los niños/niñas el día o noche anterior a la entrevista . 183 Cuadro 11.5 Prácticas alimenticias de niños y niñas e infantes . 185 Cuadro 11.6 Consumo de micronutrientes entre niños/niñas . 188 Gráfico 11.1 Estado nutricional de los niños menores de 5 años por edad en meses . 175 Gráfico 11.2 Tendencias en la situación nutricional de niños menores de 5 años, según las tres últimas ENDESA, 2002, 2007 y 2013 . 177 Gráfico 11.3 Prácticas de lactancia por edad . 180 Gráfico 11.4 Indicadores de prácticas alimenticias de infantes y niños y niñas por estado de lactancia . 181 Gráfico 11.5 Indicadores de una dieta mínima aceptable . 186 12 NUTRICIÓN DE LOS ADULTOS . 191 Cuadro 12.1 Estado nutricional de las mujeres . 192 Cuadro 12.2 Estado nutricional de los hombres . 193 Cuadro 12.3 Ingesta de micronutrientes entre las madres . 194 13 FACTORES DE RIESGO Y OTROS ASPECTOS DE SALUD . 197 Cuadro 13.1.1 Uso de tabaco entre las mujeres entrevistadas . 198 Cuadro 13.1.2 Uso de tabaco entre los hombres entrevistados . 200 Cuadro 13.2 Consumo de alcohol en mujeres y hombres entrevistados . 202 Lista de cuadros y gráficos • xv Cuadro 13.3 Consumo de drogas entre mujeres y hombres entrevistados . 205 Cuadro 13.4.1 Consumo de frutas en mujeres y hombres entrevistados . 206 Cuadro 13.4.2 Consumo de vegetales en mujeres y hombres entrevistados . 208 Cuadro 13.5.1 Actividades físicas intensas en las mujeres y hombres entrevistados . 210 Cuadro 13.5.2 Tiempo dedicado a actividades físicas intensas . 211 Cuadro 13.6.1 Diagnóstico de hipertensión en mujeres y hombres entrevistados . 213 Cuadro 13.6.2 Tratamiento de la hipertensión en mujeres y hombres entrevistados . 214 Cuadro 13.6.3 Diagnóstico de glicemia en mujeres y hombres entrevistados . 216 Cuadro 13.6.4 Tratamiento de la diabetes en mujeres y hombres entrevistados . 217 Cuadro 13.6.5 Diagnóstico del colesterol en mujeres y hombres entrevistados . 219 Cuadro 13.6.6 Tratamiento del colesterol en mujeres y hombres entrevistados . 220 Cuadro 13.7 Examen de senos, mamografía y prueba de papanicolau en las mujeres entre 15-49 años . 222 Cuadro 13.8.1 Examen de la próstata en los hombres de 40- 59 años . 223 Cuadro 13.8.2 Resultado del examen de próstata . 224 Cuadro 13.9.1 Accidentes de tránsito en mujeres y hombres entrevistados . 225 Cuadro 13.9.2 Víctimas de incidentes violentos . 227 Cuadro 13.9.3 Causas en incidentes violentos . 228 Cuadro 13.10 Cobertura del seguro de salud . 229 Cuadro 13.11.1 Conocimiento sobre la tuberculosis y su forma de transmisión . 231 Cuadro 13.11.2 Conocimientos sobre los principales signos y síntomas de la tuberculosis . 233 Cuadro 13.11.3 Percepciones sobre la posibilidad de cura de la tuberculosis . 235 Cuadro 13.11.4 Opiniones sobre lo que sienten las mujeres y hombres entrevistados sobre la tuberculosis . 237 Cuadro 13.11.5 Opiniones sobre la existencia de centros de salud para tratamiento de la tuberculosis. 239 Gráfico 13.1 Porcentaje de personas de 15 a 49 años que fuma algún tipo de tabaco, por sexo, según nivel de educación y quintiles de bienestar . 199 Gráfico 13.2 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años que han consumido bebida alcohólica en los últimos 30 días, en más de una ocasión, y porcentaje que por más de una vez ha tomado 4 o más tragos estándar en cada ocasión . 204 Gráfico 13.3 Porcentaje de las mujeres de 15 a 49 años y hombres de 15 a 59 años que han oído hablar de la tuberculosis, que consideran que esta enfermedad tiene cura, y porcentaje que mantendría en secreto si un miembro de su familia tuviese tuberculosis . 234 14 CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y COMPORTAMIENTO EN RELACIÓN AL VIH/SIDA . 241 Cuadro 14.1 Conocimiento sobre el SIDA . 242 Cuadro 14.2 Conocimiento de formas de evitar el VIH . 243 Cuadro 14.3.1 Conocimiento comprensivo sobre el SIDA: Mujeres . 245 Cuadro 14.3.2 Conocimiento comprensivo sobre el SIDA: Hombres . 246 Cuadro 14.4.1 Conocimiento de la prevención de la transmisión del VIH de la madre al hijo . 249 Cuadro 14.4.2 Conocimiento de infecciones oportunistas que afectan a personas viviendo con VIH o SIDA: Mujeres . 251 Cuadro 14.4.3 Conocimiento de infecciones oportunistas que afectan a personas viviendo con VIH o SIDA: Hombres . 252 Cuadro 14.5.1 Actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH/SIDA: Mujeres . 254 Cuadro 14.5.2 Actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH/SIDA: Hombres . 255 Cuadro 14.6 Actitudes hacia la negociación de relaciones sexuales más seguras con el esposo . 257 Cuadro 14.7 Apoyo de los adultos a la enseñanza sobre el uso del condón para prevenir el SIDA . 258 Cuadro 14.8.1 Múltiples parejas sexuales: Mujeres . 260 Cuadro 14.8.2 Múltiples parejas sexuales: Hombres . 261 Cuadro 14.9 Pago por relaciones sexuales y uso de condón en la última relación sexual pagada . 263 Cuadro 14.10.1 Cobertura de la prueba del VIH: Mujeres . 265 Cuadro 14.10.2 Cobertura de la prueba del VIH: Hombres . 266 Cuadro 14.11 Consejería y prueba del virus del SIDA a mujeres embarazadas . 268 Cuadro 14.12 Prueba de sífilis a mujeres embarazadas . 270 xvi • Lista de cuadros y graficos Cuadro 14.13 Circuncisión masculina . 271 Cuadro 14.14 Auto-reporte de infecciones de transmisión sexual (ITS) y sus síntomas . 272 Cuadro 14.15 Prevalencia de inyecciones administradas por profesional de la salud en los últimos 12 meses . 274 Cuadro 14.16 Conocimiento comprensivo sobre el SIDA y sobre donde conseguir condón entre jóvenes . 275 Cuadro 14.17 Edad a la primera relación sexual entre jóvenes . 276 Cuadro 14.18 Relaciones sexuales pre-matrimoniales y uso del condón: Jóvenes. 277 Cuadro 14.19.1 Múltiples parejas sexuales en los últimos 12 meses entre jóvenes: Mujeres . 279 Cuadro 14.19.2 Múltiples parejas sexuales en los últimos 12 meses entre jóvenes: Hombres . 279 Cuadro 14.20 Relaciones sexuales con parejas de mayor edad entre jóvenes de 15-19 años . 280 Cuadro 14.21 Prueba del virus del SIDA más reciente: jóvenes . 281 Gráfico 14.1 Porcentaje de mujeres y hombres de 15-49 años con conocimiento comprensivo sobre el VIH, según ENDESA 2007 y ENDESA 2013 . 247 Gráfico 14.2 Conocimiento de la transmisión materno-infantil del VIH por sexo según, encuestas ENDESA 2007 y 2013 . 250 Gráfico 14.3 Actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH y/o el SIDA por sexo, según encuestas ENDESA 2007 y 2013 . 256 Gráfico 14.4 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años y hombres de 15 a 59 años que se han hecho una prueba de VIH, según las encuestas ENDESA 2007 y 2013 . 267 Gráfico 14.5 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años de edad que recibieron consejería y le hicieron una prueba de VIH durante una visita prenatal los dos años previos a la encuesta, ENDESA 2007 y 2013 . 269 15 PREVALENCIA DE VIH . 283 Cuadro 15.1 Cobertura de la prueba de VIH por zona de residencia y región de salud . 284 Cuadro 15.2 Cobertura de la prueba de VIH por características seleccionadas. 285 Cuadro 15.3 Prevalencia de VIH por edad . 286 Cuadro 15.4 Prevalencia de VIH por características socioeconómicas . 289 Cuadro 15.5 Prevalencia de VIH por características demográficas . 290 Cuadro 15.6 Prevalencia de VIH por comportamiento sexual . 291 Cuadro 15.7 Prevalencia de VIH de los y las jóvenes por características seleccionadas . 293 Cuadro 15.8 Prevalencia de VIH entre los jóvenes por comportamiento sexual . 294 Cuadro 15.9 Prevalencia de VIH según otras características . 295 Cuadro 15.10 Prevalencia de VIH en las parejas . 296 Gráfico 15.1 Prevalencia del VIH en mujeres de 15-49 años, ENDESA 2007 y ENDESA 2013 . 287 Gráfico 15.2 Prevalencia de VIH por edad en hombres 15-49 años, ENDESA 2007 y ENDESA 2013. 287 Gráfico 15.3 Prevalencia de VIH por edad en hombres de 15-49 años ENDESA 2007 y ENDESA 2013. 288 16 EMPODERAMIENTO DE LA MUJER Y RESULTADOS DEMOGRÁFICOS Y DE SALUD . 297 Cuadro 16.1 Situación de empleo de las mujeres . 298 Cuadro 16.2 Ocupación de las mujeres . 300 Cuadro 16.3 Característica del empleo por tipo de trabajo: Mujeres . 301 Cuadro 16.4 Empleo y tipo de ingresos de las mujeres entrevistadas actualmente en unión . 302 Cuadro 16.5.1 Control de los ingresos en dinero de las mujeres y magnitud relativa de los ingresos en dinero de las mujeres. 304 Cuadro 16.5.2 Control de los ingresos en dinero de los hombres . 305 Cuadro 16.5.3 Control que ejerce la entrevistada sobre sus propios ingresos y los del esposo/ compañero . 306 Cuadro 16.6 Posesión de bienes: Mujeres . 307 Lista de cuadros y gráficos • xvii Cuadro 16.7.1 Participación en la toma de decisiones . 308 Cuadro 16.7.2 Participación de la mujer en decisiones del hogar por características seleccionadas . 309 Cuadro 16.7.3 Actitudes de los hombres sobre su participación en decisiones del hogar por características seleccionadas . 311 Cuadro 16.7.4 Actitud de los hombres hacia los derechos que él tiene cuando la mujer se niega a tener relaciones . 312 Cuadro 16.8 Indicador de empoderamiento de la mujer . 313 Cuadro 16.9 Uso actual de métodos anticonceptivos según empoderamiento de la mujer . 314 Cuadro 16.10 Número ideal de hijos y necesidad insatisfecha de planificación familiar por empoderamiento de la mujer . 314 Cuadro 16.11 Salud reproductiva y empoderamiento de la mujer. 315 Cuadro 16.12 Mortalidad infantil y en la niñez por indicadores de empoderamiento de la mujer . 316 Gráfico 16.1 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez (por mil), según número de decisiones en las cuales participa la mujer . 316 17 VIOLENCIA CONTRA LA MUJER . 317 Cuadro 17.1 Violencia física . 320 Cuadro 17.2 Experiencia de violencia física durante el embarazo . 322 Cuadro 17.3 Violencia sexual . 324 Cuadro 17.4 Personas que cometieron violencia sexual . 325 Cuadro 17.5 Violencia marital por características seleccionadas . 327 Cuadro 17.6 Formas de violencia marital . 329 Cuadro 17.7 Violencia física o sexual por parte del esposo/compañero en los últimos 12 meses. 330 Cuadro 17.8 Violencia marital por características del esposo e indicadores de empoderamiento . 333 Cuadro 17.9 Control marital que ejerce el esposo/compañero . 335 Cuadro 17.10 Lesiones en las mujeres como resultado de la violencia por parte de la pareja . 336 Cuadro 17.11 Búsqueda de ayuda para detener la violencia . 338 Cuadro 17.12 Fuentes de ayuda para frenar la violencia . 339 Cuadro 17.13 Violencia de la mujer hacia el esposo/compañero . 341 Gráfico 17.1 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años que ha experimentado violencia física desde los 15 años alguna vez o en los últimos 12 meses, ENDESA 2007 y ENDESA 2013. 321 Gráfico 17.2 Porcentaje de mujeres alguna vez embarazadas que han experimentado violencia física durante el embarazo, según ENDESA 2002, 2007 y 2013 . 323 Gráfico 17.3 Porcentaje de mujeres víctimas de alguna forma de violencia conyugal, según ENDESA 2002, 2007 y 2013 . 326 Gráfico 17.4 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años, alguna vez casada o unidas, que experimentó alguna forma de violencia por parte de su pareja durante los 12 meses anteriores a la encuesta, según tipo de violencia y frecuencia de la misma. . 331 Gráfico 17.5 Porcentaje de mujeres que alguna vez han ejercido violencia física contra sus parejas cuando él no la estaba castigando o lastimando físicamente, según si habían sido víctimas de violencia física de sus parejas, según ENDESA 2007 y ENDESA 2013. 340 18 MORBILIDAD, UTILIZACIÓN DE SERVICIOS Y GASTOS EN SALUD . 343 Cuadro 18.1 Condiciones generales de salud de la población . 346 Cuadro 18.2 Tipo de enfermedad o problema de salud en los últimos 30 días . 348 Cuadro 18.3.1 Prevalencia de enfermedades crónicas específicas . 350 Cuadro 18.3.2 Población en tratamiento de enfermedades crónicas específicas . 351 Cuadro 18.4 Prevalencia de deficiencias o discapacidades específicas . 352 Cuadro 18.5 Impedimento para trabajar o estudiar relacionado con discapacidades . 353 Cuadro 18.6.1 Principales obstáculos que impiden trabajar o estudiar a la población con discapacidades . 354 Cuadro 18.6.2 Tiempo sin trabajar/estudiar por discapacidades . 354 Tabla 18.7 Prevalencia de tos y catarro por más de 15 días y atención en centros de salud . 355 xviii • Lista de cuadros y graficos Tabla 18.8 Tipos de exámenes realizados a las personas con tos y catarro por más de 15 días. 356 Tabla 18.9 Razones para no atenderse la tos y catarro por más de 15 días . 357 Cuadro 18.10 Causas de internamiento en los últimos 6 meses . 359 Cuadro 18.11 Población cubierta por seguros de salud, por administradoras de riesgos . 362 Cuadro 18.12 Población afiliada a la Seguridad Social, por régimen de aseguramiento . 364 Cuadro 18.13 Consultas por problemas de salud en los últimos 30 días y personal consultado . 366 Cuadro 18.14 Lugar de la consulta por problemas de salud en los últimos 30 días . 368 Cuadro 18.15 Razón de no consulta a un(a) profesional de la salud . 369 Cuadro 18.16 Consultas por enfermedades crónicas y personal consultado . 371 Cuadro 18.17 Lugar de las consultas por enfermedades crónicas realizadas en el mes anterior al de entrevista . 373 Cuadro 18.18a Utilización de servicios preventivos de salud en el último año . 375 Cuadro 18.18b Utilización de servicios preventivos de salud en el mes anterior . 377 Cuadro 18.19 Lugar de las consultas o atenciones preventivas realizadas en el mes anterior al de entrevista . 380 Cuadro 18.20 Lugar de internamiento en los últimos 6 meses . 382 Cuadro 18.21.1 Indicación y utilización de medicamentos y lugar de obtención de éstos . 384 Cuadro 18.21.2 Indicación y utilización de medicamentos y lugar de obtención de éstos . 385 Cuadro 18.21.3 Indicación y utilización de medicamentos y lugar de obtención de éstos . 386 Cuadro 18.22.1 Indicación de exámenes de laboratorio u otros, por tipo de examen . 388 Cuadro 18.22.2 Indicación de exámenes de laboratorio u otros, por tipo de examen . 389 Cuadro 18.22.3 Indicación de exámenes de laboratorio u otros, por tipo de examen . 390 Cuadro 18.22.4 Lugar de realización de la mayor parte de los exámenes . 391 Cuadro 18.22.5 Lugar de realización de la mayor parte de los exámenes . 392 Cuadro 18.22.6 Lugar de realización de la mayor parte de los exámenes . 393 Cuadro 18.23 Indicación de procedimientos diagnósticos o de tratamiento . 394 Cuadro 18.24 Indicación de procedimientos diagnósticos, para personas con consultas preventivas . 395 Cuadro 18.25.1 Distribución del gasto mensual en salud de los hogares, por tipos de condiciones de salud de sus miembros(as) . 398 Cuadro 18.25.2 Gastos promedios mensuales en salud de los hogares, por tipos de condiciones de salud de sus miembros(as) . 399 Cuadro 18.26.1 Distribución del gasto mensual en salud de los hogares, por tipos de bienes o servicios de salud recibidos por sus miembros(as) . 401 Cuadro 18.26.2 Gastos promedios mensuales en salud de los hogares, por tipos de bienes o servicios de salud recibidos por sus miembros(as) . 402 Gráfico 18.1 Porcentaje de población con problemas de salud en el último mes, enfermedades crónicas o discapacidades, por grupos de edad . 347 Gráfico 18.2 Porcentaje de la población total cubierta por seguros de salud, y porcentaje de ésta afiliada al SENASA, por región y quintiles de riqueza. . 363 Gráfico 18.3 Distribución porcentual de la población que consultó por problemas de salud, enfermedades crónicas y atenciones preventivas en el mes anterior, según lugar de la consulta . 381 Gráfico 18.4 Distribución del gasto mensual en salud de los hogares, y gasto promedio, por tipos de condiciones de salud de sus miembros(as). . 400 Gráfico 18.5 Distribución del gasto mensual en salud de los hogares, y gasto promedio, por tipos de bienes o servicios de salud recibidos por sus miembros(as) . 403 APÉNDICE A DISEÑO Y COBERTURA DE LA ENDESA 2013 . 409 Cuadro A.1 Distribución de hogares por región de salud, provincia y zona de residencia, 2010. 410 Cuadro A.2 Distribución de las áreas de enumeración y tamaño promedio de hogares, según región, provincia y zona de residencia, 2010 . 411 Cuadro A.3 Distribución de los conglomerados muestrales y hogares, según región de salud y zona de residencia . 412 Lista de cuadros y gráficos • xix Cuadro A.4 Distribución muestral del número esperado de mujeres y hombres entrevistados, según región y zona de residencia . 412 Cuadro A.5 Distribución muestral del número esperado de mujeres y hombres elegibles para prueba de VIH, según región y zona de residencia . 413 Cuadro A.6 Distribución muestral del número esperado de mujeres y hombres entrevistados y con prueba de VIH, según región y zona de residencia . 413 Cuadro A.7 Implementación de la muestra: Mujeres . 415 Cuadro A.8 Implementación de la muestra: Hombres. 416 Cuadro A.9 Cobertura de la prueba de VIH por características socio-demográficas: Mujeres . 417 Cuadro A.10 Cobertura de la prueba de VIH por características socio-demográficas: Hombres . 418 Cuadro A.11 Cobertura de la prueba de VIH por características de comportamiento sexual: Mujeres 419 Cuadro A.12 Cobertura de la prueba de VIH por características de comportamiento sexual: Hombres420 APÉNDICE B LOS ERRORES DE MUESTREO . 421 Cuadro B.1 Variables seleccionadas para el cálculo de los errores de muestreo . 423 Cuadro B.2 Errores muestrales: Total, ENDESA 2013 . 424 Cuadro B.3 Errores muestrales: Zona Urbana, ENDESA 2013 . 425 Cuadro B.4 Errores muestrales: Zona Rural, ENDESA 2013 . 426 Cuadro B.5 Errores muestrales: Región 0, ENDESA 2013 . 427 Cuadro B.6 Errores muestrales: Región I, ENDESA 2013 . 428 Cuadro B.7 Errores muestrales: Región II, ENDESA 2013 . 429 Cuadro B.8 Errores muestrales: Región III, ENDESA 2013 . 430 Cuadro B.9 Errores muestrales: Región IV, ENDESA 2013 . 431 Cuadro B.10 Errores muestrales: Región V, ENDESA 2013 . 432 Cuadro B.11 Errores muestrales: Región VI, ENDESA 2013 . 433 Cuadro B.12 Errores muestrales: Región VII, ENDESA 2013 . 434 Cuadro B.13 Errores muestrales: Región VIII, ENDESA 2013 . 435 APÉNDICE C LA CALIDAD DE LA INFORMACIÓN . 437 Cuadro C.1 Distribución por edad en los hogares . 439 Cuadro C.2.1 Distribución por edad de las mujeres elegibles y entrevistadas . 440 Cuadro C.2.2 Distribución por edad de los hombres elegibles y entrevistados . 441 Cuadro C.3 Cobertura de la información . 442 Cuadro C.4 Nacimientos por años calendario . 443 Cuadro C.5 Información de la edad al morir en días . 444 Cuadro C.6 Información sobre de la edad al morir en meses . 445 Cuadro C.7 Estado nutricional de niños/as basado en la población internacional de referencia de NCHS/CDC/OMS . 446 APÉNDICE D INDICADORES DE DESNUTRICIÓN PARA LOS NIÑOS – DATOS DE LA ENDESA 2013, SEGÚN EL PATRÓN DE POBLACIÓN INTERNACIONAL UTILIZADO POR NCHS/CDC/OMS . 447 Cuadro D.1 Estado nutricional de niños/as basado en la Población Internacional de Referencia de NCHS/CDC/OMS . 447 Presentación • xxi PRESENTACIÓN as Encuestas Demográficas y de Salud (ENDESAs), desde su inicio en 1986 en República Dominicana, se han efectuado con el propósito de que la comunidad nacional, especialmente los sectores público y privado que toman decisiones e influyen en las políticas en materia de salud y población, dispongan de información actualizada al momento de diseñar y evaluar los programas que contribuyan al desarrollo económico y social del país. Las ENDESAs han puesto en evidencia importantes avances, fundamentalmente en indicadores demográficos, de vivienda, fecundidad, salud en general y salud reproductiva, estado nutricional de los niños, mortalidad infantil y en la niñez, y otros aspectos. Si se analiza el período comprendido entre la Encuesta Demográfica y de Salud 1986 (DHS-86) y la ENDESA 2013, en tan solo cinco lustros nuestro país experimentó cambios importantes en los principales indicadores demográficos: la tasa global de fecundidad se redujo de 3.8, en 1986 a 2.5 en 2013, mientras que el uso de métodos anticonceptivos se incrementó durante el período desde un 50 hasta un 72 por ciento en las mujeres casadas o unidas y la mortalidad infantil se redujo de 67 por mil nacidos vivos en 1986, a 27 en 2013. No obstante los avances antes señados, muchos indicadores de salud importantes respecto de los cuales en otros países con características y niveles de desarrollo similares al nuestro han avanzado, en el país por el contrario se han estancado o han retrocedido. La lactancia exclusiva en los menores de seis meses se ha situado en apenas un 7 por ciento; todavía menos del 50 por ciento de los (las) niños y niñas, entre 18 y 29 meses, tiene su esquema de vacunación completo antes de cumplir los 18 meses; se incrementó el porcentaje de los recién nacidos con bajo peso de 11 por ciento en 2007 al 14 por ciento en el 2013. Asimismo, los niños y niñas menores de cinco años que tuvieron diarrea en los últimos 15 días anteriores a la encuesta, aumentaron desde 14 por ciento en 2002 a 18 por ciento en 2013 y, para un período similar previo a cada encuesta, el 10 por ciento manifestó signos de neumonía en 2013 en comparación con el 7 por ciento en 2007. Por otro lado, surge una preocupación que no debe pasarse por alto y es que la encuesta revela que la proporción de nacimientos por cesárea ha pasado de 21 por ciento en 1991 a 56 por ciento 2013, lo que coloca a República Dominicana como el país con la tasa más alta en el mundo. Esta primacía es más preocupante al momento de analizar los riesgos en la salud de las madres y las posibilidades de secuelas de daños en la salud de los recién nacidos a lo largo de su existencia. Un estado de salud deficiente durante los primeros años de vida obstaculiza el desarrollo físico y cognitivo de los(as) niños y niñas, y es uno de los factores de mayor impacto negativo en el bienestar de las personas y la prolongación de la vida; se estima que gran parte de las muertes en menores de 5 años son atribuibles a enfermedades como neumonía, diarrea, sarampión y otras prevenibles, padecimientos que afectan en mayor medida a los más pobres. Entendemos que las desigualdades en salud son una de las formas de injusticia social más difíciles de justificar. Los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud 2013 constituyen un llamado de atención a los responsables de los programas en esta área, tanto del sector público como privado, para que al momento de diseñar y evaluar los programas tomen en cuenta que la salud es el resultado de la interacción de un conjunto de determinantes sociales y biológicos que se modifican a lo largo de la vida de los individuos y evolucionan con las transformaciones de la sociedad, y que un resultado exitoso sólo será posible en la medida en que se tienen los conocimientos y las informaciones que hacen viable abordar y enfrentar los desafíos con programas y recursos adecuados. L xxii • Presentación Las desigualdades arriba señaladas ponen una vez más de relieve la importancia de esta serie de encuestas como instrumentos invaluables de consulta para las instituciones públicas de salud y otras de la sociedad civil que trabajan para la mujer y la niñez, así como para investigadores académicos e instituciones internacionales que apoyan políticas y programas de salud. Con la actualización de sus indicadores, ENDESA 2013 coadyuva a potenciar conocimientos y capacidades para el abordaje intersectorial en esta materia. La Encuesta Demográfica y de Salud (ENDESA 2013) fue realizada por el Centro de Estudios Sociales y Demográficos, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la asistencia técnica de ICF Internacional, Inc. a través del Proyecto Mundial de Encuestas Demográficas y de Salud (DHS Program). Los fondos para la encuesta fueron aportados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID)-República Dominicana; el Ministerio de Salud Pública (MSP); El Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria a través del Consejo Nacional para el VIH y el SIDA (CONAVIHSIDA) y el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (MSP-PNCT); e igualmente por el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR)/Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La ejecución de la ENDESA 2013 fue posible gracias a muchas personas e instituciones, que desde diferentes enfoques y experiencias, aunaron conocimientos, compromisos, esfuerzos y recursos para poner a disposición del país la información que se presenta en este informe. Maritza Molina Achécar Directora Ejecutiva CESDEM Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • xxiii PRINCIPALES HALLAZGOS DE LA ENDESA 2013 CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN Y DE LOS HOGARES (CAPÍTULO 2) • Comparando con ENDESA 2007, el porcentaje de los menores de 15 años en la población total continúa descendiendo, de 33 por ciento al 30 por ciento, en tanto que en el grupo de 15-64 años este indicador pasó del 61 al 64 por ciento y el porcentaje de personas de 65 y más años subió de 6 a 7 por ciento del total. • El porcentaje de menores de 15 años que viven con ambos padres sigue reduciéndose, de 56 por ciento en 2002, a 50 por ciento en 2007 y 48 por ciento en la presente encuesta. El porcentaje de niños y niñas que viven sólo con la madre se incrementó desde 25 por ciento en 2002 a 30 por ciento en el 2007 y a 34 por ciento en la ENDESA 2013, mientras los que viven sólo con el padre apenas han representado el 4 por ciento en cada una de estas encuestas. • Más de la cuarta parte (27 por ciento) de los jóvenes de 18-19 años, así como el 11 por ciento de aquellos entre 20 y 24 años, no habían obtenido la cédula de identidad. • Sólo el 11 por ciento de la población masculina ha aprobado algún año de educación universitaria, frente al 18 por ciento de la femenina. El porcentaje de personas con educación superior es de apenas 2 y 5 por ciento, respectivamente, en los quintiles Inferior y Segundo, contra el 37 por ciento en el quintil Superior. • Al aplicar el mismo procedimiento de cálculo en las dos últimas encuestas, se confirma que durante los últimos seis años los niveles de asistencia ‘neta’ y ‘bruta’ a la escuela primaria se estancaron, registrándose en cambio incrementos importantes para la escuela secundaria, más fuertes en el segundo tipo de asistencia que en el primero. • La tasa de jefatura femenina de hogar (porcentaje de los hogares encabezados por mujeres) asciende a un 40 por ciento, confirmándose su sostenido proceso de aumento, desde 28 por ciento en 2002 y 35 por ciento en 2007. • El 78 por ciento de los hogares utilizan agua embotellada para beber y en sólo el 11 por ciento se usa el agua proveniente de la red pública. Estos datos representan un cambio dramático en relación con las cifras respectivas resultantes en ENDESA 2007: 57 y 22 por ciento. • Dos terceras partes de los hogares—un 67 por ciento—disponen de inodoro privado y otro 6 por ciento de inodoro compartido (contra 60 y cerca del 5 por ciento, respectivamente, en 2007). El 15 por ciento de los hogares utilizan letrina privada con cajón y cerca del 7 por ciento letrina compartida con cajón; sólo el 3 por ciento no dispone de ningún tipo de servicio sanitario. • Cerca de la cuarta parte (24 por ciento) de los hogares poseen computadora, y sólo un 18 por ciento tienen acceso a Internet; aunque estas cifras son bajas, muestran incrementos relativos importantes en comparación con la ENDESA 2007: menos del 13 por ciento de los hogares en el caso de la computadora y cerca del 6 por ciento en el de Internet. xxiv • Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • En cuanto a ser beneficiarios de programas sociales del Estado, el 23 por ciento de los hogares informaron estar incluidos en el programa Comer es Primero, cifra que casi se duplica en las regiones de salud IV y VI, donde alcanza a 42 y 44 por ciento respectivamente. Alrededor de la cuarta y la quinta parte del total de hogares se benefician de los programas Bono Gas Hogar y Bono Luz Hogar. CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS (CAPÍTULO 3) • Entre los años 2007 y 2013, el porcentaje de mujeres casadas o unidas, disminuyó de un 57 a un 54 por ciento, compensado por el incremento de las divorciadas y separadas de un 18 a un 21 por ciento. • Las mujeres con educación secundaria y superior se incrementaron de un 57 a un 67 por ciento en los últimos 6 años, especialmente en la zona rural, cuyo cambio fue del 43 a 57 por ciento. Entre los hombres de 15 a 49 años el incremento fue del 49 a 56 por ciento. • Entre las mujeres de 15 a 19 años y las de 20 a 24 años, el quedar embarazada es la razón más importante para dejar de estudiar, con porcentajes del 20 y 23 por ciento, respectivamente. En las de 25 a 29 años la razón más importante es el trabajo, con 23 por ciento de las mismas, seguido por “cuidar los niños” (21 por ciento). • Casi la mitad (48 por ciento) de las mujeres entrevistadas declararon pertenecer a la religión católica, un 20 por ciento a la evangélica y un 28 por ciento a ninguna religión. Entre los hombres de 15 a 49 años el porcentaje de católicos es 41 por ciento e igual el porcentaje de evangélicos (20 por ciento); los que no pertenecen a religión alcanza casi dos de cada cinco hombres (37 por ciento). • La mitad de las mujeres y hombres de 15 a 49 años lee un periódico, un 88 y 85 por ciento, respectivamente, mira la televisión por lo menos una vez a la semana. El uso de la radio es mayor en hombres que en mujeres: 79 contra 68 por ciento. Cerca de un 40 por ciento de hombres y mujeres tienen acceso a estos tres medios (43 y 38 por ciento, respectivamente). Llama la atención el descenso del uso de la radio como medio de comunicación, en especial entre las mujeres, cuyo porcentaje baja de 80 a 68 por ciento entre 2007 y 2013. NUPCIALIDAD Y EXPOSICIÓN AL RIESGO DE EMBARAZO (CAPÍTULO 4) • Más de la mitad de las mujeres de 15 a 49 años y cerca de la mitad de los hombres de 15-59 años se declararon como actualmente en unión. • Un 20 por ciento de las mujeres se declaró como separada, cifra superior en tres puntos a la obtenida en el 2007. Sólo un poco más de 1 por ciento se declaró como como divorciada. En el caso de los hombres se observa cifras más bajas en los porcentajes de separados y divorciados. • La edad mediana a la primera unión entre las mujeres de 25 a 49 años es de 19 años y entre los hombres del mismo rango de edad es de 24 años. • Un 48 por ciento de las mujeres de 25 a 49 años ha tenido su primera relación sexual antes de cumplir los 18 años, cifra que en los hombres es del 70 por ciento. • Mientras la edad mediana a la primera relación sexual para las mujeres de 25 a 49 años con educación primaria o menos era cercana a 16 años, en las de educación superior era algo superior a los 20 años. Entre los hombres del mismo rango de edad, la mediana a la primera relación sexual no muestra diferencias importantes según características demográficas o socio-económicas. Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • xxv • Entre las mujeres que nunca han estado casadas o unidas el porcentaje que declaró que ha tenido relaciones sexuales en el último mes aumentó desde un 11 por ciento en 2007 hasta un 15 por ciento en esta encuesta. Entre las divorciadas, separadas y viudas se elevó desde un 28 a 32 por ciento. Entre los hombres de las mismas edades los incrementos fueron de un 28 a 36 por ciento entre los nunca casados o unidos y de un 59 a 63 por ciento entre los divorciados, separados y viudos. FECUNDIDAD (CAPÍTULO 5) • La ENDESA 2013 muestra que no ha habido cambios significativos en la fecundidad total en el país en los últimos 6 años. La tasa global de fecundidad (número medio de hijos al final de la vida reproductiva) de 2.5 hijos por mujer para el total del país, 2.4 hijos para la zona urbana y 2.6 para la zona rural, es sólo ligeramente diferente al valor obtenido seis años atrás, (2.4, 2.3 y 2.8, para el total del país y las áreas urbanas y rurales respectivamente). • Aún persisten diferencias en la fecundidad. Las mujeres del quintil de riqueza superior y las más educadas tienen algo menos de 2 hijos en promedio; en cambio, aquellas de los quintiles más bajos y de muy baja educación tienen un promedio ligeramente superior a los 3 hijos. • La mediana del periodo de insusceptibilidad post parto, ya sea por amenorrea o por abstinencia, sigue siendo bajo en el país (3.3 meses). La amenorrea post parto es de apenas 1.9 meses, como consecuencia del corto periodo de lactancia. • La edad mediana de la edad al primer nacimiento vivo en las mujeres de 25 a 49 años es de 20.9 años, ligeramente superior a la observada en la ENDESA 2007 (20.6 años). • Una de cada 5 mujeres de 15-19 años ha tenido hijos o ha estado embarazada. La prevalencia del embarazo y la maternidad adolescente se asocian directamente a la pobreza y la baja educación. El riesgo de una adolescente de quedar embarazada es 6 veces superior en las mujeres de educación primaria respecto a las de educación superior y de 4 veces superior cuando se relacionan las mujeres del quintil más pobre con las del quintil más rico. PREFERENCIAS DE FECUNDIDAD (CAPÍTULO 6) • Un 61 por ciento de las mujeres casadas o unidas no desean tener más hijos: 20 por ciento no desea tener más hijos en el futuro y 41 por ciento están esterilizadas. • El porcentaje de mujeres casadas o unidas que no desean tener más hijas e hijos se ha reducido en 4 puntos porcentuales desde el 2007, debido principalmente a la disminución en la prevalencia de la esterilización. • El deseo de no tener más hijos aumenta rápidamente con la paridez, desde 2 por ciento entre las mujeres sin hijos vivos hasta el 64 por ciento entre las que tienen dos hijos y aproximadamente 90 por ciento en aquellas con 3 o más hijos sobrevivientes. • El 52 por ciento de los embarazos actuales y nacimientos ocurridos en los cinco años precedentes a la encuesta fue deseado en el momento que ocurrió, en el 35 por ciento de los casos la mujer no quería salir embarazada en ese momento y en el 13 por ciento el nacimiento no fue deseado. • El número promedio ideal de hijos preferido por todas las mujeres en edad fértil entrevistadas fue ligeramente inferior a 3 hijos (2.8 hijos). Cerca del 50 por ciento de las mujeres sin hijos o con un hijo expresaron que su ideal reproductivo es dos hijos. xxvi • Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • La Tasa Global de Fecundidad en el país sería de 2 hijos en promedio por mujer si todos los nacimientos no deseados pudiesen ser prevenidos. PLANIFICACIÓN FAMILIAR (CAPÍTULO 7) • Prácticamente todas las mujeres en edad fértil (100 por ciento), conocen o han oído hablar de algún método de planificación familiar, siendo los métodos modernos los más conocidos. • Un 72 por ciento de las mujeres casadas o unidas usaba algún método anticonceptivo a la fecha de la encuesta, cifra similar a la registrada en el 2007 (73 por ciento). • Respecto a los niveles de uso de los diferentes métodos, la encuesta revela una disminución relativamente importante en el porcentaje de usuarias de la esterilización femenina en los últimos seis años de 47 a 41 por ciento. En cambio, entre el 2007 y el 2013, el grupo de otros métodos modernos aumentaron el porcentaje de uso: la píldora anticonceptiva de 13 a 17 por ciento, la inyección de 4 a 6 por ciento y en menor medida del condón masculino de 2 a 3 por ciento. • De acuerdo con el área de residencia, el porcentaje de mujeres que recurre a la anticoncepción es casi igual en la zona rural y en la urbana (73 y 71 por ciento, respectivamente). • El mayor proveedor de métodos anticonceptivos en el país es el sector público, a través del Ministerio de Salud, con el 53 por ciento de las usuarias actuales. • Un 11 por ciento de las mujeres casadas o unidas del país tienen necesidad insatisfecha de planificación familiar, 7 por ciento con la intención de espaciar los nacimientos y el 4 por ciento para limitar tamaño de su familia. Las mujeres más jóvenes son las que presentan los mayores niveles de necesidad insatisfecha de anticonceptivos: 27 por ciento en las mujeres de 15-19 años y 21 por ciento en las de 20-24 años. • La demanda total por servicios de planificación familiar entre las mujeres casadas o unidas, se estima en 83 por ciento: 56 por ciento para limitar el tamaño de la familia y 27 por ciento para espaciar los nacimientos. La demanda total se encuentra en un nivel similar al valor observado en la ENDESA 2007. MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ (CAPÍTULO 8) • La mortalidad infantil para el quinquenio 2008-2013 fue de 27 defunciones por cada mil nacidos vivos, inferior al obtenido en la ENDESA 2007 (32 por mil). En el lapso comprendido entre las dos últimas encuestas, se habría retomado la tendencia al descenso de la mortalidad infantil registrada desde hace varias décadas. • La mortalidad neonatal, de 21 por mil según la ENDESA 2013, ha permanecido bastante estable en las últimas tres encuestas ENDESA, alrededor de 21-23 por mil. • Las regiones I y III presentan los valores más bajos (15 y 14 por mil, respectivamente, para la mortalidad infantil y de 9 por mil para la neonatal); y las regiones VII y VI los más altos (50 y 42 por mil, respectivamente, en la mortalidad infantil, y 31 y 30 por mil, respectivamente, en la mortalidad neo-natal). Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • xxvii SALUD REPRODUCTIVA (CAPÍTULO 9) • Un 100 por ciento de todas las mujeres tuvo algún control prenatal por personal de salud. Casi todas las mujeres fueron atendidas por médicos, el 75 por ciento por ginecólogo/obstetra y el 24 por ciento por médico general. • Un 95 por ciento de las embarazadas tuvo 4 o más controles prenatales, el 83 por ciento realizó su primera visita de control prenatal antes de los cuatro meses, no se observan diferencias importantes por zona de residencia. La mediana de la edad gestacional al primer chequeo es 2.6 meses. • Los controles más frecuentes en la atención prenatal son la medición de la presión arterial y análisis de sangre y orina (99 por ciento en cada caso). Al 72 por ciento de las mujeres se le explicó los síntomas de complicaciones del embarazo, y a un 78 ciento se le aplicó dos o más dosis de la vacuna contra el tétanos neonatal. • Un 99 por ciento de los partos ocurridos en los cincos años anteriores a la encuesta tuvo lugar en un establecimiento de salud: 72 por ciento en establecimientos públicos y 27 por ciento en clínicas privadas • Entre los años 2007 y 2013, se advierte un incremento de atención de parto por ginecólogo/obstetra de 6 puntos porcentuales, de 71 a 77 por ciento, en tanto que la atención de parto por médico general u otra especialidad disminuyó de 26 a 22 por ciento. • Un 56 por ciento de los nacimientos ocurridos en los 5 años anteriores a la encuesta fueron por cesárea, proporción que se ha incrementado en 14 puntos porcentuales en relación con lo observado en 2007 (42 por ciento). Este escenario ha colocado a República Dominicana como el país con más alta tasa de partos por cesárea en el mundo. En el sector público los nacimientos por cesárea fueron 46 por ciento mientras que en sector privado se eleva a un 87 por ciento. • Un 84 por ciento de las mujeres que dieron a luz en los dos años anteriores a la encuesta recibió atención postnatal en los primeros dos días después del parto, el 73 por ciento la tuvo antes de las 24 horas. Un 80 por ciento de los últimos nacimientos ocurridos en los dos años que precedieron la encuesta recibió cobertura del control postnatal durante los primeros siete días después del parto. SALUD INFANTIL (CAPÍTULO 10) • La incidencia de bajo peso al nacer en los nacimientos de los 5 años anteriores a la encuesta fue de 14 por ciento; siendo de 17 por ciento entre los nacimientos de mujeres que declararon usar tabaco comparado con 14 por ciento de las que no usaban. • Un poco más de la mitad de los niños entre 18 y 29 meses (53 por ciento) recibió todas las vacunas. La gran mayoría de los niños fueron vacunados de BCG (92 por ciento). Solamente el 77 por ciento recibió la tercera dosis de DPT y apenas el 66 por ciento recibió la tercera dosis de polio. En el caso del rotavirus, solamente un 4 por ciento recibió la tercera dosis. • Se observa que el porcentaje de niños con todas las vacunas se mantiene sin cambios. La vacuna de mayor cobertura es la BCG, bajando ligeramente entre 2007 y 2013. En todas las demás vacunas se observa, en general, un aumento en el período comprendido entre las dos últimas encuestas ENDESA. xxviii • Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • El 10 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años presentó síntomas de IRA en las dos semanas anteriores a la encuesta. En dos tercios (66 por ciento) de los casos de IRA se procuró consejo o tratamiento para aliviar o curar la tos. • El 22 por ciento de los niños y niñas tuvo fiebre en los las dos semanas que precedieron la encuesta. Para el 65 por ciento de los niños y niñas con fiebre se buscó tratamiento por parte de personal médico • Un 18 por ciento de los menores de cinco años tuvieron diarrea en las dos semanas anteriores a la encuesta. Dos tercios de los niños con diarrea fueron tratados con alguna modalidad de rehidratación oral. En un 22 por ciento de los casos de diarrea, los niños recibieron para beber una cantidad menor o mucho menor de lo normal. LACTANCIA Y NUTRICIÓN DE LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS (CAPÍTULO 11) • Comparando con el estándar de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 7 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años padece desnutrición crónica y un 2 por ciento presenta retraso en el crecimiento en condición severa. Se observa una disminución de la desnutrición crónica de tres puntos porcentuales por debajo de lo encontrado 6 años atrás, aunque la desnutrición severa no mostro cambios (de 2 por ciento en ambas encuestas). • La desnutrición aguda de la población menor de cinco años es del 2 por ciento, cifra similar a la encontrada en la ENDESA 2007. • El porcentaje de niños menores de cinco años con sobrepeso fue de 7 por ciento, ligeramente inferior al valor encontrado en la ENDESA 2007. Este indicador aumenta con la educación y el quintil de riqueza de la madre (4 por ciento en el quintil inferior contra 11 por ciento en el quintil superior). • A pesar de que entre los niños y niñas (últimos nacidos vivos) cuyo nacimiento ocurrió en los dos años anteriores a la encuesta un 89 por ciento fue alguna vez amamantado(a), sólo un 43 por ciento empezó a lactar dentro de la primera hora posterior al nacimiento y un 68 por ciento lo hizo en el período de las primeras 24 horas de nacido, lo que implica un gran descenso desde el 2007. Estos resultados muestran que una proporción significativa de los niños nacidos en el país no están siendo amamantados como debieran y en consecuencia no se están beneficiando de los efectos positivos de la lactancia. • La lactancia exclusiva, recomendada durante los primeros seis meses de vida, sólo es recibida por el 7 por ciento, con sólo el 10 por ciento en los niños de 0 a 3 tres meses (su promedio es de sólo 1.1 meses). Del mismo modo, casi la mitad de los niños menores de 2 meses que estaban lactando recibía además la formula infantil (46 por ciento), un 39 por ciento ya había recibido otra leche y a un 14 por ciento se le había dado otro líquido. • Un 54 por ciento de los niños y niñas de 6-23 meses viviendo con la madre y que lactaban recibió una dieta adecuada de acuerdo con los estándares de OPS/OMS. Apenas el 38 por ciento de todos los niños y niñas de 6-23 meses están recibiendo el número apropiado de prácticas alimenticias dependiendo de la edad y la situación de lactancia. • El 76 por ciento de los niños y niñas de 6-23 meses ingirieron frutas y verduras ricas en vitamina A en las últimas 24 horas. El 66 por ciento consumió alimentos ricos en hierro. Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • xxix • Los suplementos de vitamina A fueron suministrados en los últimos 6 meses al 34 por ciento de los niños y niñas de 6-59 meses, lo que muestra un aumento respecto al valor observado en la ENDESA 2007 (29 por ciento). Un 34 por ciento de estos niños y niñas recibieron suplementos de hierro en los 7 días anteriores a la encuesta, cifra superior a la encontrada en 2007 (30 por ciento). NUTRICIÓN DE LOS ADULTOS (CAPÍTULO 12) • El Índice de Masa Corporal es de 26 kg/m2 y aumenta ligeramente con la edad de la mujer, pero no muestra diferencia según características demográficas o socioeconómicas de las madres. En los hombres de 15-59 años es de 25 kg/m2. • Un 7 por ciento de las mujeres son consideradas como delgadas y más de la mitad (51 por ciento son consideradas con sobrepeso u obesas). La obesidad por si sola afecta a una de cada 5 mujeres de 15 a 49 años. • En los hombres, los porcentajes de hombres con sobrepeso y obesidad son de 28 por ciento y 13 por ciento, respectivamente. El sobrepeso no es muy distinto entre hombres y mujeres de 15-49 años, no así la obesidad que afecta más a mujeres que a hombres. • Los niveles de obesidad en hombres de educación más elevada y del quintil de riqueza más alto son tan elevados como los encontrados en el total de mujeres. En el caso de los hombres, tener una mayor educación y tener más recursos económicos aparece como un factor de riesgo para la obesidad. • Respecto al consumo de micronutrientes en las mujeres, los resultados muestran que el 30 por ciento de las mujeres recibieron una dosis de vitamina A en el posparto, una proporción menor que la observada en la ENDESA 2007 (38 por ciento). • Más del 80 por ciento de las madres tomaron hierro por al menos 90 días durante el embarazo que dio lugar a su último parto, cifra que es superior a la encontrada en la ENDESA 2007 (72 por ciento). FACTORES DE RIESGO Y OTROS ASPECTOS DE SALUD (CAPÍTULO 13) • El consumo de cigarrillos sigue siendo bajo en el país: Sólo un 5 por ciento de las mujeres fuman algún tipo de tabaco, generalmente cigarrillo, cifra ligeramente menor a la declarada en la ENDESA 2007 (7 por ciento) y un poco mayor en hombres (12 por ciento). Entre los hombres fumadores de 15 a 59 años, el porcentaje que fumó 10 cigarrillos o más en las últimas 24 horas bajó de un 41 por ciento en el 2007 a un 33 por ciento en el 2013. • Un 42 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años y un 61 por ciento de los hombres de 15-59 años consumió alguna bebida alcohólica en los últimos 30 días. Entre los que consumieron, un 62 y un 78 por ciento, respectivamente, tomó en más de una ocasión. Tanto en mujeres como en hombres, a mayor nivel educativo y de bienestar mayor consumo de alcohol. • Alrededor del 85 por ciento de los hombres y mujeres entrevistados(as) consumen frutas y vegetales en una semana típica. La mayoría los consume una o dos veces a la semana y en pocas raciones, lo que está por debajo de lo recomendado por la OMS (cinco porciones diarias de estos alimentos). xxx • Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • Un 74 de las mujeres y un 54 por ciento de los hombres no acostumbran a realizar actividades físicas o deportivas intensas (que implican aceleración importante de la respiración o del ritmo cardíaco), siendo menos frecuente el ejercicio físico en las personas de mayor edad, así como en las personas de los quintiles de riqueza más bajos. • A un 86 por ciento de las mujeres de 15-49 años se le ha medido la presión arterial alguna vez, el 18 por ciento informó que fue diagnosticada con presión elevada alguna vez y 11 por ciento señaló que le fue informada esa condición en los últimos doce meses. Entre los hombres de 15-59 años, estas cifras fueron de 56, 11 y 8 por ciento, respectivamente. • Al 53 por ciento de las mujeres y al 29 por ciento de los hombres entrevistados (os) se le ha medido la glicemia alguna vez. A un 4 por ciento de las mujeres le fue diagnosticada la diabetes alguna vez y a un 2 por ciento en los últimos 12 meses. En los hombres los valores respectivos son 3 y 2 por ciento. • 40 por ciento de las mujeres y 23 por ciento de los hombres informaron que le han medido el colesterol alguna vez. Un 8 y 6 por ciento, respectivamente, fue diagnosticado con colesterol alto alguna vez y un 5 por ciento de las mujeres y un 4 por ciento de los hombres fue diagnosticado con colesterol alto en los últimos doce meses. • 82 por ciento de las mujeres de 40 años o más se ha hecho alguna vez una mamografía y un 58 por ciento lo hizo en los últimos 24 meses. Por su parte, un 68 por ciento de las mujeres entre 15-49 años alguna vez se ha hecho la prueba de Papanicolaou y en los últimos doce meses esta cifra es de 39 por ciento. • Solamente el 31 por ciento de los hombres encuestados de 40 a 59 años se había hecho el examen de próstata, cifra que es mayor entre los mayores de 50 años (44 por ciento). Entre todos los que se realizaron este examen alguna vez, el 10 por ciento tuvo un resultado malo o alterado. • 3 por ciento de las mujeres entrevistadas estuvo involucrada en un accidente de tránsito en los últimos doce meses, 1 por ciento como conductora y 2 por ciento como pasajera. Los hombres de 15-59 años casi triplican estas cifras con 8 por ciento, la mayoría tuvo el accidente estando como conductor (7 por ciento). • Un 57 por ciento de las mujeres considera que la tuberculosis tiene cura, porcentaje inferior en 7 puntos porcentuales a lo declarado en 2007. Un 22 por ciento mantendría en secreto si un familiar tuviese esta enfermedad, valor superior en 3 puntos porcentuales que en 2007. Entre los hombres de 15 a 59 años un 53 por ciento considera tiene cura y un 16 por ciento lo mantendría en secreto. CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y COMPORTAMIENTO EN RELACIÓN CON EL VIH- SIDA (CAPÍTULO 14) • El conocimiento de formas correctas de prevención del contagio por el virus que causa el sida y el rechazo a las principales creencias erróneas de contagio continúa siendo un desafío para la República Dominicana. El 47 por ciento de las mujeres y el 41 por ciento de los hombres posee conocimiento comprensivo sobre el VIH, lo cual significa un ligero incremento en relación al 2007 (seis puntos porcentuales). • El estigma y la discriminación a las personas que viven con el VIH es otro gran desafío para los programas de prevención. Apenas el 23 por ciento de las mujeres y el 20 por ciento de los hombres aceptaría cuidar en su hogar un familiar con el sida, comprar vegetales a una persona con sida, acepta el derecho al trabajo de una persona con esta condición y no mantendría en secreto si un miembro de la familia tiene el sida. Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • xxxi • El comportamiento sexual riesgoso es una práctica en crecimiento. El 5 por ciento de las mujeres y el 29 por ciento de los hombres tuvo dos o más parejas sexuales en los doce meses previos a la encuesta y el uso del condón en la última relación sexual en este universo fue de un 38 por ciento en las mujeres y de un 46 por ciento entre los hombres. De igual manera el 21 por ciento de los hombres pagó para tener sexo y uno de cada cinco no usó condón la última vez que pagó. • El 96 por ciento de las mujeres y el 85 por ciento de los hombres conocen donde pueden hacerse una prueba de VIH pero sólo el 67 por ciento de las mujeres y un porcentaje significativamente menor de hombres (44 por ciento) se hizo la prueba y recibió el resultado. Sólo un 54 por ciento de las mujeres que tuvieron un nacimiento en los últimos dos años recibió consejería y le hicieron la prueba de VIH. • El 7 por ciento de la población femenina y 28 por ciento de la población masculina entre 15 y 24 años de edad tuvo dos o más parejas sexuales durante los 12 meses previos a la encuesta, pero el uso del condón como medio de protección es mayor: 40 por ciento entre las mujeres y 57 por ciento entre los varones en el mismo grupo etáreo. PREVALENCIA DEL VIH (CAPÍTULO 15) • Un poco menos del 1 por ciento de las personas de 15-49 años que se hicieron la prueba resultó seropositivo para VIH, con una proporción ligeramente superior en los hombres (0.9 por ciento) que en las mujeres (0.7 por ciento). • Las diferencias en prevalencia de VIH entre las tres encuestas ENDESA más recientes indican que la tasa de seroprevalencia a nivel nacional se ha mantenido relativamente estacionaria durante los últimos doce años, aunque se insinúa una tendencia decreciente. • Entre los jóvenes de 15 a 24 años, el 0.4 por ciento de las mujeres y el 0.2 por ciento de los hombres resultaron seropositivos para el VIH. • Se crearon 3,652 parejas con hombres y mujeres entrevistados en el mismo hogar. En éstas, se encontró que en 1.2 por ciento de los casos al menos uno de los dos miembros de la pareja resultó seropositivo. De este valor, un 1 por ciento de las parejas fueron parejas discordantes en VIH, ya sea porque el hombre fue encontrado seropositivo y la mujer no (0.6 por ciento) o porque la mujer resultó seropositiva pero el hombre no (0.4 por ciento). EMPODERAMIENTO DE LA MUJER Y RESULTADOS DEMOGRÁFICOS Y DE SALUD (CAPÍTULO 16) • La mujer dominicana muestra un mayor nivel de empoderamiento que se expresa en una mayor capacidad de generar ingresos propios, control de sus ingresos y mayor participación en las decisiones del hogar. • Aproximadamente la mitad de las mujeres entre 15 a 49 años (48 por ciento) realizaron algún trabajo durante los siete días anteriores a la encuesta, evidenciando una tendencia creciente en relación al 2007 cuando el porcentaje de mujeres en igual condición fue de un 42 por ciento. La mayoría de las mujeres que informaron estar trabajando durante la semana previa a la encuesta, recibieron remuneración por su trabajo ya sea solo en dinero (89 por ciento) o en especie y dinero (8 por ciento). xxxii • Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • Las mujeres continúan incorporándose a un mercado de trabajo segmentado concentrándose en las ocupaciones ubicadas en los peldaños más bajos en la estructura ocupacional y por tanto los más desprotegidos. El 48 por ciento de las mujeres trabaja como empleada doméstica, en el comercio y en otros servicios. Pero no es nada despreciable el porcentaje de mujeres que se inserta como profesionales, técnicas y gerentes (22 por ciento) y un 15 por ciento como oficinistas. • La mitad de las mujeres ejerce el control total al momento de decidir en qué gastar sus ingresos y un 45 por ciento toma esta decisión conjuntamente con su esposo o compañero. El control de los recursos financieros generados por el trabajo femenino no muestra variaciones en función de las brechas salariales entre hombres y mujeres. • Más del 85 por ciento de las mujeres, ya sea sola o de manera compartida, participa en las decisiones del hogar relativas a su salud, las grandes compras de la casa o cuándo realizar visitas a familiares. • Una mayor participación de la mujer en las decisiones del hogar se refleja en mayor capacidad de controlar su fecundidad a través del uso de algún método anticonceptivo, una mayor capacidad de satisfacer sus necesidades anticonceptivas y al parecer una mayor capacidad de incidir en el bienestar de sus hijos pues la tasa de mortalidad infantil se reduce significativamente entre las mujeres en la medida en que participa en un mayor número de decisiones. VIOLENCIA CONTRA LA MUJER (CAPÍTULO 17) • En la República Dominicana, la violencia contra la mujer, especialmente aquella ejercida por la pareja, es cada vez más frecuente y generalizada. Más de la cuarta parte de las mujeres (26 por ciento) reportó haber vivido una experiencia de violencia física en algún momento de su vida desde que cumplió los 15 años, alcanzando niveles más elevados entre mujeres con cinco o más hijos/as (45 por ciento); separadas divorciadas o viudas (41 por ciento); las que no profesan ninguna religión (30 por ciento). En términos geográficos, las mujeres residentes en las Regiones IV (Sur del país) y la Región 0 (Monte Plata, Santo Domingo y Distrito Nacional) son las más afectada por la violencia (28 por ciento). • La violencia sexual fue reportada por un menor porcentaje de mujeres (10 por ciento) pero no por esto es menos significativa ya que este tipo de violencia tiene serias repercusiones en la salud mental y reproductiva de las mujeres. Este tipo de violencia fue reportada con mayor frecuencia por las mujeres pertenecientes a los dos primeros quintiles de riqueza y las que cursan el segundo ciclo de la enseñanza primaria (16 por ciento). • La violencia doméstica o aquella ejercida contra la mujer por parte de su pareja, es la más frecuente. El 35 por ciento de las mujeres entre 15 a 49 años de edad, alguna vez casadas o unidas, informó haber sido víctima de algún tipo de violencia, siendo la violencia emocional la más frecuente de todas (31 por ciento), seguida por la violencia física (19 por ciento). En ambos casos se observa un incremento de la violencia de género entre 2007-2013. Las mujeres más afectadas por alguna forma de violencia son: las separadas, viudas o divorciadas (48 por ciento) y las que tienen cinco o más hijos/as (50 por ciento), las que tienen educación primaria 5-8 (42 por ciento), las del quintil inferior de riqueza (40 por ciento), las residentes en las Regiones de Salud 0 y VIII (38 y 36 por ciento respectivamente), las adolescentes y jóvenes (40 por ciento) y quienes residen en la zona urbana (36 por ciento). Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • xxxiii • Los hallazgos refuerzan las evidencias mundiales sobre la fuerte asociación entre el consumo de alcohol, el grado de control ejercido por el esposo o marido y la violencia doméstica. El 64 por ciento de las mujeres cuyo esposo actual o anterior se emborracha a menudo, informó haber sido víctima de algún tipo de violencia en comparación con un 26 por ciento de mujeres cuyos esposos o marido no consume alcohol o lo hace de forma moderada. De igual manera en la medida en que un hombre tiene un comportamiento más controlador más frecuente es la violencia hacia su esposa o compañera, la cual se incrementa de un 17 por ciento entre los esposos o maridos que no son controladores a un 87 por ciento cuando la pareja es significativamente más controladora (ejerce entre 5 a 6 controles conyugales). • La búsqueda de ayuda para parar la violencia ha permanecido prácticamente igual en los últimos diez años. Alrededor del 40 por ciento de las mujeres informó haber buscado ayuda. MORBILIDAD, UTILIZACIÓN DE SERVICIOS Y GASTOS EN SALUD (CAPÍTULO 18) • Del total de residentes habituales de los hogares entrevistados con el Cuestionario de Morbilidad y Gastos en Salud un 34 por ciento tuvieron alguna enfermedad o problema de salud, sin internamiento, en los 30 días anteriores a la encuesta; para un 20 por ciento se reportó al menos una enfermedad crónica actual, y para un 5 por ciento algún tipo de discapacidad o deficiencia. Estas cifras son más altas que las dadas por las encuestas previas, en especial para las dos primeras condiciones, que en las ENDESA’s de 2002 y 2007 habían sido de 28 y 23 por ciento respectivamente para la morbilidad reciente, y de 16 y 15 por ciento para las enfermedades crónicas. • Si bien el aumento en la proporción de personas con enfermedades crónicas puede atribuirse a que en la presente encuesta se investigó sobre tres condiciones adicionales de este tipo—las enfermedades del hígado, los problemas visuales y la obesidad—respecto de los problemas de salud recientes el incremento podría estar reflejando un cambio real en la incidencia de estos episodios, principalmente de los problemas respiratorios. • De las personas con problemas de salud recientes más de las tres cuartas partes (77 por ciento) presentaron enfermedades del sistema respiratorio, lo que implica un incremento importante respecto del 68 por ciento dado por ENDESA 2007. • Respecto de la prevalencia de enfermedades crónicas diagnosticadas, tal como se ha observado en las encuestas anteriores, las de mayor significación son las referentes a hipertensión (10 por ciento en la población total y 14 por ciento en las personas de 15 años y más), seguidas por las de diabetes (3 por ciento en la población total y 5 por ciento en la de 15 y más). • La proporción de personas internadas en centros de salud en los seis meses anteriores a la encuesta ascendió a 6 por ciento de la población total, cifra superior al 4 por ciento obtenido en las encuestas previas. Las principales causas de hospitalización fueron las enfermedades del sistema respiratorio, las infecciosas y parasitarias, etc., y el embarazo, parto y puerperio—comprendiendo el primero de ellos un 18 por ciento del total de casos y los otros dos grupos el 16 por ciento cada uno. • Por otra parte, de acuerdo a la presente encuesta el 55 por ciento de la población total está cubierta por seguros de salud, cifra que duplica a la registrada en 2007 (27 por ciento). El porcentaje de personas cubiertas es un poco más alto en las mujeres que en los hombres—58 contra 51—y en la zona urbana que en la rural—56 contra 50—observándose además una relación positiva bastante marcada entre la cobertura de los seguros de salud y el nivel de ingreso per cápita o de riqueza de la población. xxxiv • Principales hallazgos de la ENDESA 2013 • El Seguro Nacional de Salud (SENASA) comprende cerca del 52 por ciento de las personas cubiertas por seguros de salud en el país. En 2007 la participación del SENASA era sólo del 20 por ciento de la población beneficiaria de dichos seguros. El porcentaje de afiliados al SENASA alcanza sus valores más altos en las regiones con condiciones socioeconómicas más desfavorables: 80 en la región IV y 77 en la VI, frente a sólo 33 y 37 en las regiones II y V, respectivamente. • Entre las personas con episodios de morbilidad en el último mes, las que consultaron a algún personal de salud representaron el 35 por ciento; de éstas, las que consultaron a un(a) profesional de salud se distribuyeron por lugar de consulta como sigue: 53 por ciento acudió a consultorios de hospitales de la red pública (MSP) y 16 por ciento a clínicas rurales o centros de atención primaria (UNAP’s) del MSP, para un total de casi 70 por ciento en centros de la red pública. 26 por ciento de las consultas se efectuaron en clínicas o centros privados con camas. • Al nivel nacional el 70 por ciento de los enfermos crónicos realizó una consulta de control o tratamiento de su enfermedad durante el último año y el 17 por ciento durante el mes anterior al de entrevista; de las consultas del mes anterior el 50 por ciento se realizaron en hospitales de la red pública y el 35 por ciento en clínicas privadas. Sólo el 8 por ciento tuvieron lugar en clínicas rurales o centros de atención primaria. • El 23 por ciento de la población total utilizó algún servicio preventivo durante los últimos doce meses, aunque sólo el 4 por ciento tuvo este tipo de atención en el mes anterior. Los servicios más frecuentes fueron la vacunación (34 por ciento de las personas que recibieron servicios) y la prueba de Papanicolau (32 por ciento respecto del total de usuarios, pero 45 por ciento en el total de mujeres). La proporción de atenciones preventivas del mes anterior efectuadas en hospitales de la red pública fue de 45 por ciento, la correspondiente a centros privados ascendió a 37 por ciento, y las consultas realizadas en clínicas rurales o centros de atención primaria representaron el 13 por ciento. • Cerca de la mitad—48 por ciento—del gasto total mensual en salud se dedicó a la atención de problemas de salud recientes, en tanto las enfermedades crónicas y los problemas de salud que requirieron internamiento fueron causas de alrededor de una quinta parte de los gastos cada una—20 y 19 por ciento respectivamente; el gasto en atenciones preventivas representó el 12 por ciento del total. • En cuanto al promedio de gastos mensuales en salud, al nivel nacional es de 655 pesos si se toma como base el total de hogares, pero asciende a 1,173 pesos si se consideran sólo los hogares que tuvieron gastos en esta área. Respecto de los hogares con gastos en las distintas condiciones de salud, el promedio más alto corresponde a las enfermedades crónicas (2,079 pesos por hogar), seguido por los efectuados en problemas de salud con internamiento (1,388) y en atenciones preventivas (1,130); para los hogares cuyos miembros(as) tuvieron episodios de morbilidad recientes el gasto promedio fue sólo 674 pesos. • El ítem de medicamentos o vacunas representó el 53 por ciento del gasto total, correspondiendo a las consultas o atenciones el 15 por ciento y a los exámenes de laboratorio o de otra índole el 14 por ciento; los gastos en habitación durante los internamientos, y los efectuados en procedimientos, tuvieron proporciones reducidas del total -6 y 5 por ciento, en el mismo orden. • Los promedios de gastos en los distintos tipos de bienes y servicios de salud, para los hogares que realizaron gastos en los mismos, fueron en el total del país: 2,462 pesos por hogar para los procedimientos, 1,167 pesos por hogar en el caso de los exámenes de laboratorio o de otro tipo, y 991 pesos en cuanto a habitación por internamiento, mientras las cifras para las consultas o atenciones y los medicamentos o vacunas estuvieron entre 600 y 700 pesos por hogar. Indicadores básicos 2007 y 2013 • xxxv INDICADORES BÁSICOS 2007 2013 Nupcialidad y Fecundidad Tasa global de fecundidad para la población total1 2.4 2.5 Zona urbana 2.3 2.4 Zona rural 2.8 2.6 Mortalidad Infantil Tasa de mortalidad infantil2 32 27 Planificación Familiar entre las Mujeres Actualmente Casadas/Unidas Porcentaje de mujeres que actualmente usa un método 72.9 71.9 Zona urbana 72.4 71.4 Zona rural 74.0 73.2 Métodos modernos 70.0 68.6 Píldora 13.4 16.6 Dispositivo intrauterino (DIU) 2.1 1.7 Inyecciones 4.2 5.7 Condón masculino 1.9 2.6 Esterilización femenina 47.4 40.9 Esterilización masculina 0.0 0.2 Otros modernos 1.1 0.2 Métodos tradicionales 2.8 3.2 Ritmo 1.3 1.2 Retiro 1.5 1.8 Folclóricos 0.1 0.2 Atención Materna Porcentaje de nacimientos cuyas madres recibieron: Atención de personal profesional durante el embarazo3 98.9 99.3 Parto en establecimiento de salud 97.5 98.5 Atención de personal profesional durante el parto4 97.8 98.6 Lactancia Porcentaje de niños de 0 a 3 meses con lactancia exclusiva 11.7 9.5 Porcentaje de niños de 0 a 5 meses con lactancia exclusiva 7.8 6.7 Vacunación Porcentaje de niños 18 a 29 meses de edad con tarjeta de salud 62.0 69.7 Porcentaje de niños 18 a 29 meses de edad que ha recibido vacunas antes de los 18 meses:5 BCG 93.5 91.9 DPT (las tres dosis) 72.9 72.3 Polio (las tres dosis) 62.4 63.7 Sarampión 73.6 74.7 Todas las vacunas6 48.7 47.4 Prevalencia de Enfermedades en Menores de 5 Años Porcentaje de niños con diarrea7 14.7 18.0 Niños con diarrea para quienes se buscó tratamiento 54.5 52.0 Niños con diarrea tratados con sobres de rehidratación oral (SRO) 40.5 48.0 Porcentaje de niños con fiebre 20.9 22.3 1 Para los tres años que precedieron la encuesta (estimación del número de hijos promedio por mujer al final del período reproductivo con las tasas actuales de fecundidad por edad) 2 Defunciones durante el primer año por cada mil nacidos vivos para los cinco años anteriores a la encuesta 3 Tomando como base los últimos nacimientos ocurridos durante los cinco años anteriores a la encuesta 4 Tomando como base todos los nacimientos ocurridos durante los cinco años anteriores a la encuesta 5 Información obtenida de la tarjeta de salud y de la información proporcionada por la madre 6 Incluye BCG, tres dosis de polio—excluyendo polio al nacer—tres dosis de DPT o de Pentavalente, y vacuna antisarampionosa/triple viral 7 Menores de cinco años cuyas madres declararon que aquéllos tuvieron diarrea durante las dos semanas anteriores a la encuesta Indicadores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio • xxxvii INDICADORES DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO Metas e Indicadores Valor Mujeres Hombres Total 1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre 1.8 Prevalencia de desnutrición global (peso para la edad) en menores de 5 años 4.1 3.6 3.8 2. Alcanzar educación primaria universal 2.1 Tasa neta de asistencia a educación primaria1 97.1 94.5 95.8 2.3 Tasa de alfabetismo para personas de 15-24 años2 96.2 93.9a 95.1b 3. Promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer 3.1a Razón de niñas a niños en educación primaria3 na na 1.0 3.1b Razón de mujeres a hombres en educación secundaria3 na na 1.2 3.1c Razón de mujeres a hombres en educación terciaria3 na na 1.8 4. Reducir la mortalidad en la niñez 4.1 Tasa de mortalidad en la niñez4 34 34 31 4.2 Tasa de mortalidad infantil4 30 32 27 4.3 Proporción de niños/niñas de 1 año vacunados contra el sarampión 62.9 71.3 66.9 5. Mejorar la salud materna 5.2 Proporción de nacimientos atendidos por profesional de salud especializado5 na na 98.6 5.3 Tasa de prevalencia anticonceptiva6 71.9 na na 5.4 Tasa de fecundidad de adolescentes7 90.0 na na 5.5a Cobertura de atención prenatal: por lo menos una visita8 98.1 na na 5.5b Cobertura de atención prenatal: por lo menos cuatro visitas 9 95.4 na na 5.6 Necesidad insatisfecha de planificación familiar 10.8 na na 6. Combatir VIH/SIDA, malaria y otras enfermedades 6.1 Prevalencia de VIH en la población de 15-24 0.4 0.2 0.3 6.2 Uso de condón en la última relación de alto riesgo: jóvenes 15-24 años10 48.5 73.0 60.7a 6.3 Porcentaje de la población de 15-24 años con conocimiento comprensivo del VIH/SIDA11 44.6 41.0 42.8a 6.4 Razón de asistencia escolar de huérfanos y de no huérfanos de 10-14 años 0.81 0.79 0.81 Valor Urbana Rural Total 7. Asegurar un ambiente sostenible 7.8 Porcentaje de la población con una fuente mejorada de agua para beber12 91.4 90.8 91.3 7.9 Porcentaje de la población con acceso a servicio sanitario mejorado13 86.2 76.0 83.5 na = no aplica. 1 La tasa está basada en la asistencia informada, no en matrículas, en educación primaria entre niños/as en edad para educación primaria (6-13 años). La tasa también incluye niños/as en edad para primaria que están asistiendo a la escuela secundaria. Esto representa el Indicador 2.1 de los ODM, la tasa neta de asistencia. 2 Se refiere a entrevistados/as que asistieron a escuela secundaria o superior o quienes pueden leer una frase completa o parte de la frase. 3 Basado en la asistencia neta informada, no en matrículas brutas, entre niños/as de 6-13 años para primaria y 14-17 años para secundaria y 18-24 años para terciaria. 4 Expresada en términos de muertes por 1,000 nacidos vivos. La mortalidad por sexo es para un período de referencia de 10 años antes de la encuesta. Las tasas combinadas de mortalidad para hombres y mujeres se refieren al período de 5 años antes de la encuesta. 5 Entre los nacimientos en los cinco años que precedieron la encuesta. 6 Porcentaje de mujeres 15-49 actualmente casadas o unidas que usan algún método anticonceptivo. 7 Equivalente a las tasas específicas de fecundidad para mujeres 15-19 para el período de 3 años antes de la encuesta, expresadas en nacimientos por 1,000 mujeres 15-19. 8 Con personal especializado. 9 Con cualquier personal de salud. 10 Sexo de alto riesgo se refiere a relaciones sexuales con una pareja no marital, no cohabitante. Se expresa como el porcentaje de hombres y mujeres de 15-24 años que tuvieron relaciones sexuales de alto riesgo en los últimos 12 meses. 11 Conocimiento comprensivo significa saber que el uso consistente de condón durante las relaciones sexuales y tener una sola pareja fiel puede reducir el riesgo de contra el virus del SIDA; saber que una persona que luce saludable puede tener el virus del SIDA; y rechazar las dos creencias erróneas más comunes sobre la transmisión o prevención del virus del SIDA. 12 Porcentaje cuya fuente principal de agua potable es con conexión al hogar dentro o fuera de la vivienda (tubería de la red pública), pozo protegido, recolección de agua lluvia, y agua embotellada. 13 Tecnologías de saneamiento mejorado son: inodoro privado y letrina privada con cajón. a El porcentaje se calcula como el simple promedio aritmético de los porcentajes en las columnas para hombres y mujeres. xxxviii • Mapa de la República Dominica Introducción • 1 INTRODUCCIÓN 1 a Encuesta Demográfica y de Salud 2013 (ENDESA 2013) es la sexta encuesta llevada a cabo en República Dominicana dentro del Proyecto Mundial de Encuestas de Demografía y Salud (DHS) y constituye la más completa investigación para obtener información actualizada y efectuar análisis del cambio, tendencias y determinantes de la fecundidad, mortalidad y la salud de la población dominicana. Las variables investigadas están referidas a la salud general, materna e infantil, prevalencia anticonceptiva, fecundidad, mortalidad infantil, conocimiento, actitudes, prácticas y prevalencia del VIH- SIDA, violencia doméstica, morbilidad y gastos en salud. Asimismo, proporciona información sobre el estado nutricional e inmunización de la población menor de cinco años de edad, prácticas de lactancia, entre otros indicadores de salud y población a nivel nacional y regional. Este informe presenta, en 18 capítulos, los principales aspectos investigados a través de cuatro cuestionarios aplicados en la encuesta. 1.1 CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL PAÍS 1.1.1 Características geográficas La República Dominicana tiene una extensión territorial de 48,660.82 kilómetros cuadrados, lo que representa unas dos terceras partes de la Isla de Santo Domingo, que comparte con la República de Haití. Por su extensión la Isla de Santo Domingo es la segunda en tamaño de las Antillas Mayores, luego de Cuba que tiene 114,500 kilómetros cuadrados. La República Dominicana tiene anexas a su territorio las islas Saona y Beata, así como una serie de cayos e islotes en la proximidad de sus costas. Las coordenadas geográficas de su ubicación corresponden a los 68°30′ longitud Oeste y a los 18°20′ latitud Norte. Los límites naturales son: al Norte el Océano Atlántico, al Sur el Mar Caribe, al Este el Canal de la Mona y al Oeste la República de Haití. El perímetro del país es de 1,963 km. de longitud (1,575 km. de costa y 388 km. de frontera con Haití). Sus dimensiones máximas son 390 km. de Este a Oeste (Cabo Engaño a Las Lajas) y 265 km. de Norte a Sur (Cabo Isabela a Cabo Beata). Los principales sistemas montañosos del país son la cordillera Septentrional, que separa el Valle del Cibao de la Llanura Costera del Atlántico, destacándose el pico Diego de Ocampo con 1,249 metros de elevación; la cordillera Central, que nace en Haití y atraviesa la parte central de la isla, conteniendo al pico Duarte con sus 3,087 metros, el de mayor altura de las Antillas; el sistema conformado por la Sierra de Yamasá y la cordillera Oriental, con alturas hasta los 400 metros; la Sierra de Neiba y la Sierra de Bahoruco ubicadas en la región Suroeste del país. Entre estos sistemas montañosos se ubican fértiles valles aluviales, como el Valle del Cibao o de La Vega Real, el Valle de San Juan y el Valle de Neiba; en la región Sureste se encuentra el Llano Costero Oriental. El clima del país es tropical, con temperatura promedio de 29 grados centígrados, y valores máximos de 31 a 33 grados y mínimos de 23 a 25 grados centígrados. La precipitación media anual es de 1,387 mm., con oscilación desde los 2,305 mm. en la zona más húmeda hasta los 422 mm. en la más seca. La temporada de lluvia se produce entre los meses de mayo y agosto. Por su ubicación geográfica, el país es afectado con cierta frecuencia por fenómenos atmosféricos como tormentas y ciclones. L 2 • Introducción 1.1.2 División político-administrativa La última regionalización del país fue establecida el 30 de julio del 2004, mediante el Decreto 710-04 del Poder Ejecutivo. Esta división territorial está compuesta por diez Regiones de Desarrollo con las siguientes provincias integrantes: Cibao Norte: Santiago, Puerto Plata y Espaillat. Cibao Sur: La Vega, Monseñor Nouel y Sánchez Ramírez. Cibao Nordeste: Duarte, Samaná, María Trinidad Sánchez y Hermanas Mirabal. Cibao Noroeste: Dajabón, Montecristi, Santiago Rodríguez y Valverde. Valdesia: Azua, Peravia, San Cristóbal y San José de Ocoa. Enriquillo: Independencia, Bahoruco, Barahona y Pedernales. El Valle: San Juan y Elías Piña. Yuma: La Altagracia, La Romana y El Seibo. Higüamo: Monte Plata, San Pedro de Macorís y Hato Mayor. Ozama o Metropolitana: Distrito Nacional y Santo Domingo. Para los fines de este informe se utilizará la clasificación regional del Ministerio de Salud Pública (MSP), como se describe a continuación: Región 0: Distrito Nacional, Santo Domingo y Monte Plata. Región I: Peravia, San Cristóbal y San José de Ocoa. Región II: Santiago, Puerto Plata y Espaillat. Región III: Duarte, Samaná, María Trinidad Sánchez y Hermanas Mirabal. Región IV: Independencia, Bahoruco, Barahona y Pedernales. Región V: La Altagracia, La Romana, El Seibo, San Pedro de Macorís y Hato Mayor. Región VI: Azua, San Juan y Elías Piña. Región VII: Dajabón, Monte Cristi, Santiago Rodríguez y Valverde. Región VIII: La Vega, Monseñor Nouel y Sánchez Ramírez. En esta regionalización la provincia de Azua pertenece a la región VI, a diferencia de la utilizada en la ENDESA 2007 y la ENDESA 2002 en la que pertenecía a la región I. Las siguientes regiones de salud y de desarrollo son equivalentes: Región II: Cibao Norte. Región III: Cibao Nordeste. Región IV: Enriquillo. Región VII: Cibao Noroeste. Región VIII: Cibao Sur. Las siguientes regiones de salud y de desarrollo son ligeramente diferentes: Región 0: incluye la región de desarrollo Ozama y la provincia de Monte Plata (considerada en la región de desarrollo Higüamo). Región I: incluye la región de desarrollo Valdesia, excluida la provincia de Azua. Región V: incluye la región de desarrollo Yuma y parte de la Higüamo. Región VI: incluye la región de desarrollo El Valle y la provincia de Azua (considerada en Valdesia). Introducción • 3 La división territorial del país se clasifica en provincias, subdivididas en municipios, distritos municipales, secciones y parajes; las dos últimas demarcaciones corresponden a la zona rural. De acuerdo a informaciones suministradas por la Oficina Nacional de Estadística al 30 de junio del 2012 existían en el país 31 provincias y un Distrito Nacional, asiento de la capital de la República, 154 municipios, 232 distritos municipales, 1,182 secciones y 9,965 parajes. 1.1.3 Población El IX Censo Nacional de Población y vivienda 2010, realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) entre los días 1 a 7 de diciembre del mismo año, arrojó un total de 9,445,281 personas en todo el país, lo que representa un incremento absoluto de 882,740 personas entre los años 2002 y 2010, y una tasa de crecimiento medio anual de 1.2 por ciento en el período (ver Cuadro 1.1). De acuerdo a los datos de este último censo la composición por sexo mantuvo el equilibrio de 50.2 por ciento de hombres y 49.8 por ciento de mujeres. Por grandes grupos de edad, los menores de 15 años representaron el 29.7 por ciento, un 61.1 por ciento los de 15 a 59 años, y el restante 9.1 por ciento correspondió a las personas de 60 años y más. En términos geográficos, al finalizar el año 2010 en el área urbana residían 7 millones de personas (74.3 por ciento) y 2.4 millones en la zona rural (25.7 por ciento). Por regiones de salud, un 37.3 por ciento (3.5 millones) residía en la región 0, con una tasa media de crecimiento anual de 2.4 por ciento, crecimiento que estuvo motorizado fundamentalmente por el incremento en la provincia de Santo Domingo (3.3 por ciento anual). La segunda región de salud en tamaño poblacional es la II, con un millón y medio de personas, que representa el 16.1 por ciento, constituida en su mayoría por los habitantes de la provincia de Santiago. En tercer lugar se encuentra la región V, con cerca de 1 millón de personas (10.4 por ciento) y una tasa de crecimiento de 1.3 por ciento promedio anual. A esta región pertenece la provincia de la Altagracia, la que experimentó la mayor tasa de crecimiento del país (5.1 por ciento), debido especialmente al desarrollo turístico. El resto de las regiones de salud tuvo una participación individual por debajo del 9 por ciento y una tasa de crecimiento promedio anual por debajo del 1 por ciento (incluida la región II que creció al 0.6 por ciento anual). En particular, la región VI experimentó una tasa de crecimiento negativa, a pesar de que en la nueva regionalización se le incorporó la provincia de Azua, la única de la región con crecimiento positivo. Cuadro 1.1 Volumen y distribución poblacional en los años 2002 y 2010 y tasa de crecimiento medio anual (2002-2010), según región de salud 2002 2010 Tasa de crecimiento Región Población Porcentaje Población Porcentaje 0 2,911,670 34.0 3,525,366 37.3 2.4 I 765,113 8.9 813,818 8.6 0.8 II 1,446,047 16.9 1,516,957 16.1 0.6 III 607,763 7.1 624,186 6.6 0.3 IV 342,759 4.0 368,594 3.9 0.9 V 880,468 10.3 981,798 10.4 1.3 VI 513,841 6.0 509,673 5.4 -0.1 VII 390,982 4.6 394,068 4.2 0.1 VIII 703,898 8.2 710,821 7.5 0.1 Total 8,562,541 100.0 9,445,281 100.0 1.2 4 • Introducción 1.1.4 La reforma del sector salud: Avances y desafíos 13 años después En el año 2001, la República Dominicana adoptó una reforma con la visión de transformar radicalmente su sistema de salud, transformación que se expresa en dos instrumentos de políticas que marcan las pautas a seguir: La Ley General de Salud (Ley 42-01) y la Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social. Agotado el período de transición de los 10 años contemplados en uno de los articulados de la Ley 87- 01, el Sistema Nacional de Salud y el Sistema Dominicano de Seguridad Social, si bien muestran algunos avances, todavía tienen grandes desafíos para lograr uno de los grandes objetivos que unió a diversos sectores de la sociedad a comprometerse con el cambio necesario que requería la salud dominicana: Universalizar el acceso a servicios de salud de calidad para toda la población. Durante los 13 años posteriores a la promulgación del marco legal que norma el sistema de aseguramiento y de salud, los avances más importantes que fueron divulgados en los boletines de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) y otros documentos pueden ser resumidos en: 1) Promulgación por medio de decretos de los principales reglamentos e instrumentos para la aplicación de ambas leyes; 2) Creación de la mayoría del entramado institucional que plantea principalmente la Ley 87-01, instituciones que en su mayoría tienen más de diez años de funcionamiento; 3) Puesta en marcha del Seguro Familiar de Salud, Seguro de Riesgos Laborales, Seguro de vejez, discapacidad o sobrevivencia y subsidio por maternidad y lactancia; 4) Puesta en marcha de dos de los tres regímenes de afiliación contemplados en la Ley: Régimen Subsidiado y Régimen Contributivo; 5) Aprobación de un Plan Básico de Salud, único para toda la población asegurada independientemente del Régimen, el cual fue recientemente revisado y mejorado para incluir algunas enfermedades catastróficas excluidas de la primera versión; 6) Instrumentos de vigilancia financiera a las Administradora de Riesgos de Salud para asegurar la solvencia financiera de las ARS y la puntualidad en el pago; 7) Incremento de la población asegurada en general de un 21 por ciento en el 2002 a un 55 por ciento en el 2013, según las encuestas ENDESA realizadas en esos años; 8) El 44 por ciento de la población pobre (los dos quintiles más pobres del índice de riqueza) estaba cubierta en el 2013 por algún seguro de salud. 9) Plan Decenal de Salud 2006-2015 elaborado y publicado, entre otros avances. A pesar de los grandes avances descritos anteriormente, el marco legal plantea como estrategia para que toda la población dominicana tenga acceso a servicios de salud de calidad, la separación de las cuatro funciones básicas del sistema: Rectoría, Aseguramiento, Financiamiento y Provisión de servicios. El marco legal y el reglamento correspondiente indican claramente, que el financiamiento corresponde a la Tesorería de la Seguridad Social, el aseguramiento se realiza a través de las Administradoras de Riesgos de Salud, incluyendo al SENASA como aseguradora pública, la Rectoría le compete al Ministerio de Salud y para Introducción • 5 la provisión de los servicios de salud de calidad, la reforma dominicana plantea la transformación de las instituciones prestadoras de servicios de carácter público en empresas articuladas en red, autónomas con patrimonio propio, autonomía administrativa y financiera, con el propósito de lograr en ellas autofinanciación y sostenibilidad, desarrollando estrategias gerenciales que les permitieran crecer, además de poder competir con calidad y eficiencia entre ellas y con instituciones privadas. Las dos leyes citadas anteriormente fueron ratificadas con la adopción de la Ley 1-12 del 2012 (sobre la Estrategia Nacional de Desarrollo), para el período 2010-2030, que en uno de sus articulados indica que el proceso de reforma del sector salud deberá completarse en un plazo no mayor de dos años y que la universalización de la seguridad social también deberá completarse en ese mismo período, es decir, en el presente año 2014. Sin embargo, en la actualidad el Ministerio de Salud Pública, no obstante la promulgación en el año 2003 de los Reglamentos de Regímenes de contratación, de Provisión de Servicios y de Rectoría y Separación de las funciones básicas del Sistema Nacional de Salud, continúa ejerciendo las funciones de financiamiento, rectoría y provisión de servicios. Agotado el período de transición de diez años y a cuatro meses para finalizar el nuevo plazo planteado por la END para completar el proceso de implementación de la Reforma, existen grandes retos que deberán ser enfrentados por el MSP, fortaleciendo los siguientes aspectos: • Iniciar el proceso de descentralización de la función de provisión de servicios de atención a las personas tal como lo plantea el reglamento correspondiente, e implementar el plan de desmonte del financiamiento a la oferta al mismo ritmo en que se avance en el proceso de afiliación de la población; • Finalizar los esfuerzos por completar la definición de los estándares de calidad y los instrumentos para supervisar la implementación de los mismos para la provisión de los servicios contemplados en el Plan Básico de Salud; • Operacionalizar el Reglamento de Recursos Humanos, completando la descripción de los puestos que aún están pendientes, implementando el sistema de información de recursos humanos y la política para su contratación, adoptando una política de dotación que permita a las instituciones proveedoras contar con los recursos humanos necesarios acorde a su productividad y nivel de especialización, e implementando un sistema de evaluación de desempeño que premie las buenas prácticas e incentive la provisión de servicios bajo los estándares adoptados y se provea incentivos acorde al desempeño y no bajo criterios no estandarizados como se realiza en la actualidad; • Completar el proceso de habilitación de los centros de salud públicos y privados para que éstos puedan acceder a fondos de las ARS privadas vía el financiamiento de la demanda; y • Fortalecer la función que le otorga la Ley 42-01 de Rectora del Sistema Nacional de Salud y como apoyo, poner en marcha un Sistema de Información que genere información de calidad y alimente los principales indicadores que son monitoreados por las diferentes instancias. Asimismo, el MSP ha hecho grandes esfuerzos en crear normas para las principales prestaciones de salud contempladas en el Plan Básico de Salud, pero su implementación todavía no puede ser valorada. Por otra parte, el Consejo Nacional de la Seguridad Social deberá implementar el régimen contributivo-subsidiado que beneficiará a aproximadamente el 30 por ciento de la población dominicana y 6 • Introducción completar la afiliación al régimen subsidiado del resto de la población pobre que aún carece de un seguro de salud. Finalmente, cabe resaltar que está pendiente de demostrar que la afiliación universal se traduzca en mejores indicadores de salud si no se avanza en la mejora sustancial de la calidad de los servicios que se proveen, lo cual solo es posible con cualificación y un sistema de supervisión capaz de hacer cumplir con los estándares de calidad especificados en normas, protocolos y otros instrumentos, así como incentivos a las buenas prácticas clínicas y gerenciales. 1.2 ASPECTOS METODOLÓGICOS 1.2.1 Objetivos del diseño de la muestra La ENDESA 2013 fue diseñada para obtener estimaciones confiables en una serie de indicadores relevantes para el país como un todo, por zona urbana y rural como dominios independientes, y para cada una de las nueve regiones de salud del país. Sin embargo, dependiendo del indicador, aplican dominios de análisis más restringidos, especialmente el caso de la prevalencia de VIH. Los universos de estudio están constituidos por los hogares, las mujeres de 15-49 años, sus hijos menores de 5 años, y por los hombres de 15-59 años. Diseño de la muestra El diseño muestral implementado por la ENDESA-2013 fue probabilístico, por conglomerado, estratificado y bi-etápico. Como marco muestral fue utilizado el conjunto de áreas de supervisión censal extraído del Censo de Población y Vivienda del 2010, elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE). Estas áreas constituyen las Unidades Primarias de Muestreo (UPMs) (véase Apéndice A para más detalles). Como primera etapa en el diseño las UPMs fueron estratificadas por provincia y zona de residencia. En esta etapa fueron seleccionadas 524 UPMs, con probabilidad proporcional a su tamaño (PPT). En el Mapa 1.1 se presenta la distribución geográfica de las UPMs seleccionadas. Estas áreas fueron sometidas a un proceso de actualización cartográfica, a los fines de tomar en cuenta posibles cambios al interior de las mismas. En la segunda etapa fueron seleccionados 25 hogares en cada una de las UPMs actualizadas, siguiendo un proceso aleatorio-sistemático. En cada uno de los hogares seleccionados, fueron considerados elegibles para la encuesta todas las mujeres de 15 a 49 años y todos los hombres de 15 a 59 años residentes habituales de esos hogares o que durmieron en ellos la noche anterior. Para la aplicación del Cuestionario de Morbilidad y Gastos en Salud fue realizada una submuestra, tomando de manera aleatoria uno de cada dos hogares ya seleccionados en la segunda etapa. Introducción • 7 Mapa 1.1 Distribución muestral de los conglomerados seleccionados, según regiones de salud Para asegurar que el nivel de precisión de la encuesta sea comparable entre regiones, la muestra considera una afijación ‘power’ entre regiones y entre zonas de residencia dentro de cada región. Sobre la base de una muestra de 25 hogares dentro de cada conglomerado, la muestra seleccionó 524 Áreas de Enumeración (AE), 364 en zonas urbanas y 160 en zonas rurales. La muestra fue seleccionada de manera que se garantizara un número suficiente casos en cada dominio, yendo de 1,150 hogares en la región IV a 2,000 hogares en la región 0, como se muestra en el Cuadro A.3 del Anexo A. Esta afijación muestral resultaría en un número suficiente de mujeres y hombres de 15-49 años en cada región, como se muestra en el Cuadro A.4 del Anexo A. Cabe observar que para esta encuesta se utilizó la nueva regionalización de salud que contempla a la provincia de Azua en la región VI y no en la región I como en la ENDESA-2007. El resto de las regiones no sufrieron cambios. 1.2.2 Cuestionarios La ENDESA 2013 utilizó 4 cuestionarios para la recolección de la información: un cuestionario de hogar aplicado en 11,464 hogares; un cuestionario individual de mujeres aplicado a 9,372 mujeres de 15 a 49 años de edad en esos hogares, un cuestionario individual de hombres aplicado a 10,306 hombres de 15 a 59 años; y un cuestionario de morbilidad y gastos en salud, aplicado en la mitad de los hogares totales visitados (ver Apéndice F). En el cuestionario del hogar se investigaron, entre otros, los siguientes temas: • Residentes habituales y visitantes del hogar • Relación de parentesco, sexo y edad de cada miembro del hogar • Supervivencia de los padres de los miembros menores de 16 años • Peso y talla de los niños y adultos 8 • Introducción • Datos de la vivienda y del hogar • Características demográficas y educacionales de la población de 5 años y más El contenido del cuestionario individual de mujeres comprende los siguientes grandes temas: • Antecedentes de la mujer entrevistada • Reproducción e historia de nacimientos • Anticoncepción • Embarazo y cuidados post natales • Inmunización, salud y nutrición infantil • Nupcialidad y actividad sexual • Preferencias de fecundidad • Antecedentes del marido y trabajo de la mujer • SIDA e infecciones de transmisión sexual: conocimiento y prevención • Violencia doméstica • Otros asuntos de salud: tuberculosis, fumar, dieta y ejercicio, y atención de salud preventiva El cuestionario individual de hombres contiene las siguientes secciones: • Antecedentes de los entrevistados • Nupcialidad y actividad sexual • SIDA e infecciones de transmisión sexual: conocimiento y prevención • Otros asuntos de salud • Actitudes hacia la mujer • Otros asuntos de salud: tuberculosis, fumar, dieta y ejercicio, y atención de salud preventiva El cuestionario de morbilidad y gastos en salud comprende los siguientes temas: • Características económicas de los miembros del hogar de 10 años o más • Morbilidad y atención en salud • Utilización de los servicios de salud • Gastos directos e indirectos en salud • Coberturas de los seguros de salud 1.2.3 Toma de muestra y análisis de la prueba de VIH El protocolo para la recolección y análisis de las muestras de sangre fue desarrollado por ICF Internacional y se basa, al igual que en la ENDESA 2002 y 2007 en una prueba anónima y vinculada. La incorporación de la prueba de VIH en la ENDESA 2013 posibilita la asociación de los resultados de seroprevalencia obtenidos al resto de los datos recolectados en la encuesta, incluyendo numerosos indicadores de conocimiento y comportamiento, una vez excluida de la base de datos toda la información de identificación individual. Este protocolo se revisó y aprobó por el Consejo Nacional de Bioética en Salud (CONABIOS). En todos los hogares entrevistados de la muestra se les solicitó una toma de muestra de sangre para realizar la prueba de VIH a todas las mujeres entre las edades de 15-49 años y a los hombres de 15-59 años, que residían habitualmente en estos hogares o que durmieron en la vivienda la noche anterior a la visita de el/la encuestador/a. Previo a la toma de muestra se les pidió su consentimiento voluntario para la prueba de VIH, y para el uso de los especímenes de sangre, provistos por ellos para pruebas futuras no especificadas. En el caso de adolescentes solteros entre las edades de 15-17, se solicitó el consentimiento de uno de los padres, o de un adulto responsable antes de solicitar el de el/la adolescente. Toda muestra de sangre recolectada contó con su Introducción • 9 respectiva aprobación, a través de la firma de este consentimiento informado, donde se explicaba que los resultados serían confidenciales y anónimos, o sea, que las pruebas serán conducidas de manera que los resultados no puedan ser conectados o relacionados con ningún individuo y que ellos no sabrían el resultado de su prueba. A los donantes que querían conocer el resultado se les entregaba un cupón gratuito para pudieran hacerse una prueba en Centros de Salud seleccionados con consejería pre y post prueba. A través de este procedimiento se recolectaron muestras de sangre seca en tarjetas de papel filtro, por medio de una pequeña incisión en un dedo, usando lancetas estériles y auto-destructibles. En cada muestra se colocaba un número de identificación único (código de barras). Otro código idéntico se pegaba en el cuestionario de hogar en la columna correspondiente a ese entrevistado, y un tercer código en una hoja de control de transmisión de muestras, para ayudar en el rastreo del campo al laboratorio. Las tarjetas de papel filtro se secaban durante la noche en una caja plástica cerrada y se empacaban individualmente en la mañana en fundas plásticas zip-loc, con un desecante y una tarjeta para monitorear la humedad. Los jefes de campo recolectaban las muestras secas y empacadas de los equipos de trabajo y las llevaban a la oficina del CESDEM en Santo Domingo, donde se revisaban y verificaban, para posteriormente ser enviadas al Laboratorio Nacional de Salud Pública Dr. Defilló para ser analizadas. Para determinar el nivel de prevalencia del VIH en el país, en la ENDESA 2013 se usaron las muestras de sangre seca recolectadas en el terreno. El algoritmo de la prueba del VIH consistió en lo siguiente: Primero, las muestras fueron analizadas en Vironostika (Vironostika Ag/Abn Combination Assay) (EIA1). Segundo, todas las muestras positivas de VIH en esta prueba fueron reexaminadas en Enzygnost Integral II para confirmar si efectivamente se trataba de casos positivos. Finalmente, en los casos de discordancia entre los resultados de las dos pruebas (EIA1 y EIA2), las muestras eran reexaminadas en ambos EIA1 y EIA2. Si el resultado permanecía discordante, las muestras eran analizadas en Western blot (HIV 2.2; Diasorin) para resolver la discordancia. En caso de resultados no concluyentes del test Western blot, el resultado era clasificado como ‘indeterminado’. El Laboratorio Nacional utilizó un programa estándar de entrada de datos suministrado por ICF International para registrar los resultados de los análisis de la sangre. Este archivo consistió solamente de un código único de identificación para cada muestra y los resultados de las pruebas. El procesamiento de las pruebas de laboratorio solo inició después que todos los materiales, incluyendo los identificadores, fueron destruidos y el archivo de datos final anónimo fue creado. Posteriormente fue realizada la fusión final de los resultados de la prueba de VIH con los datos de los cuestionarios, a través del número de identificación aleatorio y único asignado a las muestras y a los cuestionarios (código de barra). 1.3 ENTRENAMIENTO DEL PERSONAL DE CAMPO El entrenamiento del personal de campo, se desarrolló en dos etapas. En la primera etapa se capacitó al personal supervisor y asistente de la encuesta durante tres semanas. En la capacitación se explicaba cada pregunta del cuestionario y se realizaban prácticas de entrevistas en el aula (que incluía la asignación de entrevistas en hogares vecinos al domicilio de los participantes y la corrección de las mismas en el aula). Al finalizar los entrenamientos se dedicaron cinco días adicionales a los supervisores y asistentes, para reforzar aspectos tanto conceptuales como referentes a sus funciones de revisión y corrección de los cuestionarios en el terreno, y adiestrar en la obtención de las medidas antropométricas. Como parte de este entrenamiento se realizó la primera prueba piloto de la encuesta en la comunidad La Cuaba, Provincia Santo Domingo, los días 5 y 6 de mayo del 2013. El segundo taller de entrenamiento fue a candidatos(as) a entrevistadores y entrevistadoras. Se inició el 20 de mayo y terminó el 19 de junio, para garantizar el dominio total de los cuestionarios y proporcionar las 10 • Introducción capacitaciones complementarias requeridas para el óptimo desempeño del personal de campo. Contó con la participación de 108 candidatos, divididos en dos grupos de trabajo. El taller consistió en la presentación y discusión de las diferentes secciones de los cuestionarios por los instructores, aclaraciones y consultas al manual, entrevistas de práctica entre los participantes, y discusión de la práctica. Durante el taller, se aplicaron exámenes para asegurar el progreso de las(os) candidatas(os). Además, los(as) entrevistadores/as fueron llevados(as) a la vecindad del lugar de la capacitación para hacer encuestas a informantes reales. También se asignaron tareas para la casa incluyendo lecturas, y se les solicitaba que realizaran entrevistas en la noche a miembros de la familia, parientes y vecinos. Los últimos días de entrenamiento se dedicaron a entrenar a todo el personal de la encuesta en la toma de las muestras de sangre y en el manejo y empacado de las mismas, a cargo del personal de ICF International. La parte final del entrenamiento consistió en una práctica en terreno, con todo el personal de campo, de manera que pudiesen asimilar todo lo relativo a las preguntas de los cuestionarios, flujo de información, comprensión por parte del entrevistado, dominio de la cartografía, entre otros aspectos relevantes. Se formaron equipos de trabajo coordinados por candidatos a supervisores y los asistentes, previamente entrenados, quienes ayudaron en la guía del equipo y la evaluación de los candidatos. La prueba piloto se realizó los días 20 y 21 de junio en la localidad de El Cacique Provincia Monte Plata. Durante los dos días cada entrevistador(a) realizó 4 cuestionarios de hogar, 2 cuestionarios de gastos en salud y los individuales de las personas elegibles de los hogares visitados. Asimismo, se tomaron muestras de sangre y las medidas antropométricas de los niños y adultos elegibles. Para ambos entrenamientos se adaptaron manuales preparados por el Programa DHS para esta ronda de encuestas, así como el utilizado en la ENDESA 2007. Se prepararon manuales diferenciados para entrevistadoras y entrevistadores sobre los cuestionarios de hogar, morbilidad y gastos en salud, y los cuestionarios individuales para las mujeres y los hombres. Otro manual incluyó instrucciones para la recolección, manejo y almacenamiento de las muestras de sangre. Adicionalmente, se preparó también un manual para supervisión y crítica y se diseñó un conjunto de formularios de control para la entrega y recepción de asignaciones de trabajo y para el monitoreo diario del rendimiento de las(los) encuestadoras/es. 1.4 TRABAJO DE CAMPO El trabajo de campo para la ENDESA 2013 inició el 12 de julio y finalizó el 26 de octubre. En su ejecución se conformaron 12 equipos, supervisados por dos jefas de campo y una coordinadora general. Cada equipo contó con una supervisora, un asistente, un digitador y editor de campo, 4 entrevistadoras, 2 entrevistadores y un chofer. El trabajo se inició en la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional, luego se continuó con la región Sur del país, comenzando por Azua, Peravia, seguidas por Pedernales, Barahona, Bahoruco, Independencia, San Juan y Elías Piña; a continuación se trabajó en las regiones del Cibao. Las últimas provincias donde se recolectaron los datos fueron las de la región Este. Durante las labores de campo los equipos recibieron las visitas de seguimiento del personal directivo de la encuesta y de ICF International. Al término de los primeros días del trabajo de campo se realizó una reunión de retroalimentación con las supervisoras, asistentes y digitadores/criticadores para compartir las observaciones de monitoreo del equipo directivo e incorporar sugerencias. Todas las semanas se condujeron reuniones de seguimiento con las jefas de campo y cuando el caso lo ameritaba, con supervisores y digitadores/críticos. Introducción • 11 1.5 ENTRADA DE DATOS, CRÍTICA Y TABULACIONES Para la ENDESA 2013 se implementó el sistema de procesamiento de datos usando la metodología CAFE (Computer Assisted Field Editing). El método CAFE se fundamenta en la digitación de los cuestionarios en el terreno inmediatamente después de terminar cada entrevista. La entrada de los cuestionarios en el campo tiene dos propósitos: 1) La edición inmediata de los cuestionarios antes de salir del área de trabajo con fines de detectar errores de recolección, como preguntas en blanco, casos sin información, errores de filtros y pases, entre otros; 2) la creación de una base de datos electrónica en línea y de este modo eliminar la captura de los datos en la oficina central. Internet File Streaming System, IFSS, es el sistema de transferencia de datos que se utilizó para enviar los datos del terreno a la oficina Central. El mismo se utilizó también para enviar actualizaciones de las aplicaciones y de los datos desde la oficina central a los editores de campo, cuando fue necesario. En el sistema IFSS se necesita tener acceso a internet para poder transmitir información. Para este propósito, se le proveyó a cada editor de campo de un modem 3G/4G (GPRS—Servicio General de Paquete vía Radio) que le permitía conectarse al internet en la mayoría de las áreas seleccionadas en la muestra de esta encuesta. En las áreas donde no se podía conseguir conexión, el editor se trasladaba a la zona más cercana donde podía conseguir señal y hacer el envío de los datos o recibir actualizaciones. Con el sistema IFSS se envían los datos a un servidor central desde donde el supervisor de procesamiento puede descargar los datos a su computador de manera periódica (una vez al día, por ejemplo). El sistema también permite a los editores de campo realizar la transferencia en cualquier momento del día si es necesario. Esta opción es de gran utilidad, especialmente cuando se presentan errores en el programa de entrada y es necesario enviar una solución inmediata al terreno. El acceso directo y en línea a los datos del servidor central que tienen los encargados de procesamiento de datos permite identificar y enviar soluciones rápidas a través de este sistema de transferencia de datos. La recolección de la información de esta encuesta se hizo utilizando 4 cuestionarios impresos en papel. Una vez terminada cada entrevista, los editores de campo procedían a editar y digitar los cuestionarios antes de salir del conglomerado. Una de las características más importante de la metodología CAFE es que todos los errores que los entrevistadores cometen durante la recolección de los datos son detectados aun estando en el área de trabajo, permitiéndole a los entrevistadores regresar a la vivienda y hacer las correcciones cuando el caso lo amerita. El sistema de entrada de datos diseñado para los editores de campo utiliza el archivo electrónico de la selección de la muestra, el cual contiene todos los hogares seleccionados en cada unidad primaria de muestreo (conglomerado). Este archivo permite cerrar cada conglomerado después que todos los cuestionarios del mismo han sido digitados. La capacitación de los editores de campo se realizó una semana antes de iniciar el trabajo de campo usando los cuestionarios de la prueba piloto, del 1-7 de julio, 2013. ICF International entrenó a un supervisor de procesamiento y a 12 editores de campo en el proceso de edición y digitación de los cuestionarios. En cada equipo los editores tenían que revisar los cuestionarios de principio a fin a medida que cada pregunta era digitada. El sistema CAFE permitió la detección temprana de una gran cantidad de errores en el proceso de recolección de datos de las primeras 34 áreas visitadas; dichos errores sirvieron para retroalimentar/re-entrenar a los entrevistadores y supervisores de cada equipo. El supervisor de procesamiento de datos fue entrenado en cómo manejar apropiadamente las diferentes operaciones de procesamiento utilizadas por el CAFE. Para esto, se desarrolló un sistema de menús 12 • Introducción para recibir diariamente los datos digitados en el campo por cada editor, y para ejecutar otras actividades relacionadas con procesamiento de datos como: • generar los cuadros de control de calidad del trabajo de campo; • generar reportes del progreso de la encuesta; y • asegurar que el flujo de los conglomerados se ejecute de manera satisfactoria, para garantizar el cierre de los mismos. Para validar la información digitada en el campo, se estableció un sistema de doble digitación de los cuestionarios en la oficina central. El equipo seleccionado para la doble entrada estaba conformado por 8 digitadores más un supervisor de procesamiento. Para este propósito se utilizaron 8 computadores conectados en red a la máquina del supervisor. ICF International entrenó al personal de oficina en todo lo referente a la doble digitación y edición final de los datos. El trabajo se inició el 12 de julio y se completó el 21 de diciembre del 2013, incluyendo el procesamiento de una encuesta especial realizada en Bateyes que usa los mismos instrumentos que la ENDESA 2013. 1.6 COBERTURA DE LA MUESTRA El cuadro 1.2 muestra los resultados de la implementación de la muestra para hogares y personas elegibles. Se aprecia que de un total de 13,135 hogares seleccionados fueron encontrados 12,002, excluyendo de esta cifra a los hogares ausentes, las viviendas desocupadas, destruidas y no encontradas. Del total de hogares encontrados fueron entrevistados 11,464, para una tasa de respuesta del 96 por ciento. En este conjunto de hogares entrevistados se localizaron 9,955 mujeres elegibles, siendo entrevistadas el 94 por ciento. En el caso de los hombres se encontraron 11,912 elegibles, logrando entrevistar al 87 por ciento de los mismos. Para las tres tasas comentadas no se aprecian diferencias importantes por zona de residencia. Como se registró en encuestas anteriores, el principal motivo para la no respuesta individual es por ausencia al momento de la entrevista, especialmente en hombres. Comparando con la cobertura lograda en la ENDESA 2007 se observa en esta encuesta una ligera mejoría en los resultados de las entrevistas individuales, sobre todo en la población masculina. Cuadro 1.2 Implementación de la muestra: hogares, mujeres y hombres Número de hogares, número de entrevistas y tasas de respuesta, según zona de residencia, República Dominicana 2013 Zona de residencia Total Resultado Urbana Rural Hogares entrevistados: Hogares seleccionados 9,131 4,004 13,135 Hogares ocupados 8,305 3,697 12,002 Hogares entrevistados 7,876 3,588 11,464 Tasa de respuesta1 94.8 97.1 95.5 Entrevista individual: Mujeres Número de mujeres elegibles 7,231 2,724 9,955 Número de mujeres elegibles entrevistadas 6,794 2,578 9,372 Tasa de respuesta mujeres2 94.0 94.6 94.1 Entrevista individual: Hombres Número de hombres elegibles 8,024 3,888 11,912 Número de hombres elegibles entrevistados 6,901 3,405 10,306 Tasa de respuesta hombres2 86.0 87.6 86.5 1 Hogares entrevistados/hogares ocupados. 2 Entrevistas completas/Entrevistados elegibles. Características de la población y de los hogares • 13 CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN Y DE LOS HOGARES 2 as informaciones presentadas en este capítulo provienen en su totalidad del Cuestionario de Hogar, aplicado en los hogares encontrados en las viviendas de la muestra seleccionada para la ENDESA 2013. Mediante este instrumento se registró un amplio número de aspectos socio-demográficos referentes, por un lado, a los miembros habituales del hogar y las personas que durmieron en él la noche anterior—entre ellos: sexo, edad, lugar de nacimiento, parentesco con el (la) jefe(a) del hogar, estado conyugal, nivel de educación, asistencia a centros regulares de enseñanza y razones de no asistencia—y, por otra parte, a diversas características del hogar y de la vivienda en que reside, abarcando los aspectos estructurales de la misma y la condición de ocupación por parte del hogar, el acceso de éste a los principales servicios básicos, la disponibilidad de bienes de consumo duradero, y la posesión de tierras de uso agropecuario y ganado o animales de granja, entre otros temas relacionados. Adicionalmente, y por primera vez en las encuestas de la serie ENDESA realizadas en el país, se incorporaron también al Cuestionario de Hogar preguntas acerca de: 1) el acceso del hogar, durante el último año, a informaciones educativas obtenidas de diversas fuentes y a intervenciones a cargo de personal de salud de distintas instituciones, dirigidas a crear conciencia, o actuar directamente, en relación con una serie de medidas necesarias para la prevención de enfermedades y la promoción de la salud de los miembros(as) del hogar, y 2) los eventos climatológicos que afectaron el hogar en los últimos doce meses y las consecuencias de los mismos. A la vez que proporcionan informaciones relevantes para el análisis de las tendencias y diferencias en las condiciones de vida de la población a los niveles nacional, regional y según zona de residencia, los resultados que se presentan en los siguientes puntos pueden contribuir a una mejor comprensión de muchos de los comportamientos sociales y demográficos examinados en los restantes capítulos del informe. Cabe agregar, por último, que los datos sobre características de la población contenidos en los cuadros de este capítulo corresponden sólo a los residentes habituales de los hogares entrevistados (población de jure). 2.1 CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN 2.1.1 Población por edad, sexo y residencia urbano-rural En el Cuadro 2.1 se presenta la composición de la población total por grupos quinquenales de edad, para cada zona de residencia y sexo, derivada de la ENDESA 2013. Primeramente, puede observarse que del total de miembros habituales de los hogares registrados en el cuestionario de hogar 19,686 (49.8 por ciento) son hombres y 19,878 (50.2 por ciento) mujeres. Asimismo, es de señalar que el 74 por ciento de la población residía en zona urbanas contra sólo 26 por ciento en las áreas rurales. En la ENDESA de 2007 los habitantes urbanos representaban el 69 por ciento del total. Los datos sobre la distribución de la población en los distintos grupos de edad (mostrados también en el gráfico 2.1) indican que se mantiene la tendencia al descenso en la proporción de los menores de 15 años dentro de la población total—con el subsiguiente aumento en los porcentajes correspondientes sobre todo a la población en edades medias. Este comportamiento, que se registra en el país desde los años setenta del siglo pasado y que ha sido observado tanto a partir de los resultados de las encuestas ENDESA anteriores, como de los producidos por las diversas encuestas y censos socio-demográficos realizados, ha tenido como su principal L 14 • Características de la población y de los hogares determinante los cambios de altos a bajos niveles de fecundidad ocurridos a lo largo de dicho período. Comparando con ENDESA 2007, en los últimos seis años la población menor de 15 años disminuyó de 33 por ciento del total a 30 por ciento, en tanto la de 15-64 años pasó del 61 al 64 por ciento y la proporción de personas de 65 y más años se mantuvo entre 6 y 7 por ciento del total. Cuadro 2.1 Composición de la población total por edad, según zona de residencia y sexo Distribución porcentual de la población total de jure por grupos quinquenales de edad, según zona de residencia y sexo, República Dominicana, 2013 Grupo de edad Urbana Rural Total Total Hombres Mujeres Total Hombres Mujeres Total Hombres Mujeres <5 10.5 9.5 10.0 9.4 9.9 9.6 10.2 9.6 9.9 5-9 10.0 9.1 9.6 8.5 9.1 8.8 9.6 9.1 9.4 10-14 10.6 10.4 10.5 10.1 11.5 10.8 10.5 10.7 10.6 15-19 9.8 9.8 9.8 10.4 9.8 10.1 10.0 9.8 9.9 20-24 9.3 9.2 9.2 10.2 8.8 9.5 9.6 9.1 9.3 25-29 8.2 8.1 8.1 7.2 7.0 7.1 7.9 7.8 7.9 30-34 8.0 7.8 7.9 6.8 6.9 6.9 7.7 7.6 7.6 35-39 6.4 6.4 6.4 6.4 5.5 6.0 6.4 6.2 6.3 40-44 6.1 5.8 6.0 6.3 6.3 6.3 6.2 5.9 6.0 45-49 5.3 5.4 5.4 4.9 5.2 5.1 5.2 5.4 5.3 50-54 4.0 5.2 4.6 4.5 5.0 4.8 4.1 5.2 4.7 55-59 3.2 3.6 3.4 3.4 3.2 3.3 3.3 3.5 3.4 60-64 2.8 3.2 3.0 3.4 4.2 3.8 3.0 3.5 3.2 65-69 1.9 2.0 1.9 2.0 2.2 2.1 1.9 2.0 2.0 70-74 1.5 1.6 1.6 2.2 2.0 2.1 1.7 1.7 1.7 75-79 1.0 1.0 1.0 1.7 1.2 1.4 1.2 1.1 1.1 80 + 1.4 1.8 1.6 2.4 2.1 2.3 1.7 1.8 1.8 No sabe/sin información 0.0 0.0 0.0 0.1 0.1 0.1 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número 14,200 14,884 29,083 5,486 4,994 10,480 19,686 19,878 39,564 Gráfico 2.1 Pirámide de la población Características de la población y de los hogares • 15 2.1.2 Orfandad y crianza Los indicadores referentes al grado en que los niños(as) y jóvenes menores de 15 años conviven o no junto a sus padres naturales, contenidos en el Cuadro 2.2, y en los cuales confluyen factores demográficos, socioculturales y económicos que inciden en diferentes formas y medidas en los distintos grupos o estratos de población considerados, muestran que la proporción de dichos menores que viven con ambos padres ha continuado reduciéndose en los últimos años: habiendo alcanzado el 56 por ciento en ENDESA 2002, dicho valor pasó a 50 por ciento en ENDESA 2007 y a 48 en la presente encuesta. Paralelamente, el porcentaje de niños y niñas que viven sólo con la madre se incrementó en el período desde 25 en 2002 y 30 en 2007 hasta 34 en la ENDESA 2013, mientras los que viven sólo con el padre apenas han representado el 4 por ciento en cada una de estas encuestas. Cuadro 2.2 Niños y niñas según sobrevivencia de los padres y situación de residencia Distribución porcentual de la población de jure menor de 15 años por sobrevivencia de los padres y si reside o no con éstos, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Niño/ niña vive con ambos padres Vive con la madre pero no con el padre Vive con el padre pero no con la madre Niño/niña no vive con ninguno de los padres Total Porcen- taje de niños/ niñas que no vive con sus padres Porcen- taje de niños y niñas con uno o ambos padres muertos1 Número de niños Tiene padre vivo Tiene padre muerto Tiene madre viva Tiene madre muerta Ambos padres vivos Sólo el padre vivo Sólo la madre viva Ambos padres muertos Sin infor- mación del padre o la madre Edad 0-4 57.1 31.3 1.2 2.0 0.4 7.3 0.1 0.2 0.1 0.3 100.0 7.7 1.9 3,912 <2 64.3 30.3 0.7 1.1 0.2 3.2 0.0 0.2 0.0 0.1 100.0 3.4 1.1 1,530 2-4 52.5 32.0 1.5 2.7 0.5 10.0 0.1 0.2 0.1 0.5 100.0 10.4 2.5 2,382 5-9 47.0 33.1 1.8 4.3 0.3 12.0 0.4 0.8 0.1 0.2 100.0 13.3 3.4 3,701 10-14 41.2 32.9 2.8 5.7 0.4 13.6 1.1 1.4 0.4 0.5 100.0 16.4 6.1 4,184 Sexo Hombre 49.6 30.8 2.1 4.8 0.4 10.7 0.4 0.9 0.1 0.4 100.0 12.1 3.8 5,957 Mujer 47.0 34.2 1.9 3.3 0.3 11.3 0.7 0.7 0.2 0.3 100.0 13.0 3.9 5,841 Zona de residencia Urbana 47.4 34.4 2.1 4.2 0.3 9.9 0.4 0.8 0.2 0.3 100.0 11.3 3.8 8,740 Rural 51.0 26.8 1.6 3.6 0.4 14.2 1.1 0.8 0.1 0.4 100.0 16.2 4.0 3,058 Región de salud 0 49.4 34.2 2.1 3.6 0.4 7.8 0.7 1.1 0.2 0.5 100.0 9.8 4.5 4,661 I 47.4 29.3 2.5 5.1 0.1 13.8 0.7 0.8 0.1 0.3 100.0 15.4 4.3 1,004 II 47.8 35.8 1.6 3.3 0.4 10.6 0.1 0.2 0.0 0.2 100.0 10.9 2.3 1,616 III 45.3 32.4 2.0 5.8 0.4 12.5 0.3 0.8 0.1 0.3 100.0 13.8 3.7 706 IV 43.5 26.8 3.0 6.1 0.9 17.4 0.5 1.0 0.7 0.2 100.0 19.5 6.2 532 V 46.8 32.4 1.8 4.2 0.0 13.0 0.6 0.7 0.2 0.4 100.0 14.4 3.3 1,257 VI 51.6 22.1 1.2 5.4 0.3 17.6 0.5 1.1 0.1 0.2 100.0 19.3 3.1 662 VII 48.6 28.6 2.8 2.8 0.4 14.2 0.7 1.2 0.1 0.5 100.0 16.3 5.3 535 VIII 49.2 34.3 1.3 3.6 0.3 10.7 0.1 0.1 0.2 0.2 100.0 11.1 2.0 824 Quintil de riqueza Inferior 46.9 28.1 2.7 5.1 0.5 13.9 1.2 0.7 0.4 0.3 100.0 16.3 5.6 2,524 Segundo 47.9 34.3 1.9 3.9 0.5 10.3 0.3 0.3 0.1 0.5 100.0 11.0 3.1 2,603 Intermedio 46.4 36.0 1.7 3.9 0.1 10.2 0.4 1.0 0.1 0.3 100.0 11.6 3.3 2,480 Cuarto 46.2 34.4 2.0 4.2 0.4 10.7 0.4 1.1 0.3 0.3 100.0 12.6 4.2 2,265 Superior 55.6 28.7 1.4 2.9 0.1 9.4 0.4 1.0 0.0 0.5 100.0 10.8 2.9 1,927 Total <15 48.3 32.4 2.0 4.1 0.3 11.0 0.5 0.8 0.2 0.4 100.0 12.5 3.9 11,798 Nota: El cuadro está basado en la población de jure, es decir, residentes habituales. 1 Incluye niños/as con el padre muerto, la madre muerta, o ambos muertos; o uno de ellos muerto pero sin información disponible sobre el estado de supervivencia del otro. 16 • Características de la población y de los hogares Por otro lado, del total de niños(as) en el segmento de edades considerado, los casos en que uno o ambos de los padres han fallecido (niños huérfanos) también se han mantenido cercanos al 4 por ciento en las tres encuestas de referencia y, en cambio, la proporción de los que no viven con ninguno de los dos padres, o hijos de crianza (no obstante tener, en su gran mayoría, ambos padres vivos) mostró una evolución favorable en los últimos seis años, al disminuir de 15 a menos del 13 por ciento. En la ENDESA 2013 el porcentaje de los menores de 15 años que vive con ambos padres mantiene diferencias por estratos geográficos y socio-demográficos parecidas a las observadas en 2007; por ejemplo, dicho porcentaje es un poco más alto en las zonas rurales que en las urbanas—51 contra 47—y en las regiones 0, VI y VIII—entre 49 y 52—que en las demás, y también presenta un valor bastante más alto—56—en el quintil superior de riqueza, en comparación con los del resto de los quintiles, que varían entre 46 y 48 (en el punto 2.2.5 de este capítulo se resumen los aspectos principales de la construcción y los resultados del Índice de Riqueza). En relación con la proporción de niños y niñas que no viven con ninguno de sus padres, merece destacarse que los valores más elevados corresponden a los residentes en las regiones de salud IV y VI (19 por ciento en cada una), seguidos por los de aquellos con edades de 10 a 14 años, los que residen en la zona rural, los de hogares en el quintil inferior de riqueza y los de la región VII (todos con una cifra de 16 por ciento). De modo similar, los niveles de orfandad más altos—alrededor del 6 por ciento—se verifican a su vez para los niños(as) de 10-14 años, de la región IV y del quintil inferior de riqueza. 2.1.3 Posesión de acta de nacimiento y cédula de identidad Al igual que en las encuestas demográficas y de salud precedentes, en la ENDESA 2013 se investigó, respecto de la población entrevistada de todas las edades, acerca de la posesión del acta de nacimiento y, para la población de 16 años y más, sobre la posesión de la cédula de identidad. En lo que concierne al acta de nacimiento, los datos del Cuadro 2.3 muestran que cerca del 94 por ciento de la población total tiene el documento y que un 2 por ciento adicional fue declarado pero no dispone de acta; sólo para el 4 por ciento de las personas no se produjo la declaración del nacimiento. Estos resultados no se alejan mucho de los obtenidos en ENDESA 2007, en la que se registró un 5 por ciento de la población sin el documento. Tal como ha sido observado en las encuestas previas, el problema de la falta de acta de nacimiento es mayor en los grupos de edades por debajo de los 15 años, afectando al 18 por ciento de los niños(as) de 0-4 años (incluyendo tanto a los que no fueron declarados como a los que sí lo fueron pero no tienen acta), al 12 por ciento de aquellos con 5-9 años y al 7 por ciento de los de 10 a14. Estos valores, no obstante, implican una moderada mejoría respecto de los niveles de carencia del documento encontrados en las encuestas de 2002 y 2007. Las áreas y estratos de población con mayores proporciones de su población sin acta de nacimiento son la zona rural (8 por ciento del total de sus residentes), las regiones IV y V (10 y 8 por ciento respectivamente) y, sobre todo, el quintil inferior de riqueza (15 por ciento). Características de la población y de los hogares • 17 Cuadro 2.3 Posesión de acta de nacimiento Distribución porcentual de la población total de jure por posesión o no de acta de nacimiento, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Niños/as cuyos nacimientos han sido registrados Total Número de personas Fue declarado(a) y tiene acta Fue declarado(a) y no tiene acta No fue declarado No sabe/sin información Edad1 0-4 81.3 2.7 15.5 0.4 100.0 3,912 5-9 87.7 1.9 9.8 0.6 100.0 3,701 10-14 92.9 1.4 5.4 0.4 100.0 4,184 15-19 95.5 1.1 3.1 0.3 100.0 3,911 20-34 96.3 1.3 2.3 0.1 100.0 9,803 35-49 97.6 1.2 1.0 0.3 100.0 6,975 50-64 96.1 3.1 0.8 0.1 100.0 4,459 65 y más 91.6 6.4 1.3 0.8 100.0 2,605 Sexo Hombre 93.2 1.9 4.5 0.3 100.0 19,686 Mujer 93.7 2.1 4.0 0.3 100.0 19,878 Zona de residencia Urbana 94.2 1.8 3.7 0.3 100.0 29,083 Rural 91.4 2.5 5.7 0.4 100.0 10,480 Región de salud 0 92.6 1.8 5.2 0.4 100.0 14,930 I 92.2 3.5 3.9 0.4 100.0 3,352 II 96.1 2.1 1.6 0.3 100.0 6,109 III 96.4 1.4 2.0 0.2 100.0 2,523 IV 89.4 2.7 7.6 0.3 100.0 1,500 V 91.8 1.7 6.3 0.2 100.0 4,145 VI 92.4 2.6 4.6 0.4 100.0 2,131 VII 92.6 2.1 5.2 0.2 100.0 1,934 VIII 96.9 1.4 1.6 0.1 100.0 2,940 Quintil de riqueza Inferior 84.8 3.6 11.1 0.4 100.0 7,917 Segundo 91.7 2.3 5.6 0.4 100.0 7,914 Intermedio 95.4 1.7 2.7 0.1 100.0 7,920 Cuarto 96.7 1.4 1.5 0.4 100.0 7,911 Superior 98.6 0.9 0.3 0.2 100.0 7,901 Total 93.5 2.0 4.2 0.3 100.0 39,564 1 Excluye 13 casos sin ponderar de personas sin información en la edad Con relación a las informaciones sobre posesión o no de la cédula de identidad derivadas de ENDESA 2013, las cifras del Cuadro 2.4 indican que el 11 por ciento de la población de 16 años y más carece del documento, incrementándose esta proporción en más del doble en las personas del quintil inferior de riqueza (24 por ciento) y siendo también bastantes más altos los porcentajes para las regiones VII (16) y IV y V (15 en cada una), y la zona rural (14). Cabe señalar aquí que las leyes vigentes al respecto establecen la obligatoriedad de obtención de la cédula—Cédula de Identidad y Electoral—sólo a partir de los 18 años de edad, mientras que para las personas entre los 16 y los 18 años se expide un documento de identidad a solicitud del (la) interesado(a), lo que incide en la elevada proporción de jóvenes de este último intervalo de edades que no disponen del mismo (79 por ciento). Por esta razón, los porcentajes para el total de población de 16 años y más y para los subtotales por sexo, áreas de residencia y quintiles de riqueza, que figuran en el cuadro en comentario, tienden a sobreestimar la magnitud del problema. No obstante lo anterior, no debe perderse de vista que más de la cuarta parte (27 por ciento) de los jóvenes de 18-19 años, así como el 11 por ciento de aquellos entre 20 y 24 años, no habían obtenido la cédula de identidad. 18 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.4 Posesión de cédula de identidad Distribución porcentual de la población de jure de 16 años y más por posesión o no de cédula de identidad, según características seleccionadas, República Dominicana 2013 Característica Tiene cédula de identidad No tiene cédula de identidad No sabe/ sin información Total Número de personas Edad1 16-17 20.1 79.0 0.8 100.0 1,479 18-19 72.6 27.3 0.1 100.0 1,673 20-24 89.1 10.8 0.2 100.0 3,685 25-34 92.0 8.0 0.0 100.0 6,118 35-49 96.2 3.7 0.1 100.0 6,975 50-64 97.0 2.8 0.2 100.0 4,459 65 y más 96.4 3.5 0.1 100.0 2,605 Sexo Hombre 88.0 11.9 0.2 100.0 13,342 Mujer 89.6 10.2 0.2 100.0 13,664 Zona de residencia Urbana 90.0 9.8 0.2 100.0 19,793 Rural 85.5 14.4 0.1 100.0 7,213 Región de salud 0 90.0 9.8 0.3 100.0 10,013 I 88.4 11.3 0.2 100.0 2,278 II 90.1 9.8 0.1 100.0 4,364 III 89.7 10.2 0.1 100.0 1,769 IV 84.9 15.0 0.1 100.0 937 V 85.0 14.9 0.1 100.0 2,794 VI 86.6 13.3 0.1 100.0 1,420 VII 83.9 16.0 0.1 100.0 1,366 VIII 91.7 8.2 0.0 100.0 2,065 Quintil de riqueza Inferior 76.2 23.7 0.1 100.0 5,259 Segundo 87.2 12.7 0.1 100.0 5,174 Intermedio 91.3 8.5 0.1 100.0 5,263 Cuarto 92.9 6.9 0.3 100.0 5,501 Superior 95.4 4.4 0.2 100.0 5,809 Total 88.8 11.0 0.2 100.0 27,006 1 Excluye 13 casos sin ponderar de personas sin información sobre la edad. 2.1.4 Nivel de educación y analfabetismo Los niveles de educación alcanzados por la población no sólo constituyen uno de los factores más importantes del desarrollo tanto a los fines individuales como de las sociedades en su conjunto, sino que además determinan en mayor o menor grado los fenómenos demográficos y muchos de los comportamientos relacionados con la salud que se investigan en las encuestas de la serie ENDESA. Los cuadros 2.5.1 a 2.5.3 presentan los datos obtenidos mediante el Cuestionario de Hogar de ENDESA 2013 sobre la distribución de la población de 6 años y más, total y de cada sexo, por nivel de educación más alto alcanzado, según edad, áreas de residencia y quintiles de riqueza. Asimismo, figuran en dichos cuadros los valores de la mediana de años de estudio completados por las personas de los distintos grupos o estratos considerados. Como puede observarse en los cuadros indicados, tanto para la población de ambos sexos como para hombres y mujeres, las distribuciones por nivel de educación para las personas de las edades centrales—de 20 a 44 o 20 a 49 años—presentan fuertes diferencias con las correspondientes a las situadas en los extremos— grupos de edades por debajo de 20 años o por encima de 50. Por ejemplo, mientras la proporción de personas que han alcanzado el nivel superior es de sólo un 5 por ciento en aquellas con edades de 15-19 años, en las de 25-29 años la cifra asciende a casi 30 por ciento, y en las del grupo de 50-54 años es un 15 por ciento (véase el Cuadro 2.5.1). El contraste entre las cifras para los grupos que intervienen en la primera comparación se explica fácilmente por el hecho de que la población más joven no ha tenido aun la oportunidad de completar Características de la población y de los hogares • 19 todos los niveles del sistema de enseñanza, en tanto que las diferencias entre los datos para las personas de edades centrales y las que se encuentran en edades más avanzadas se derivarían de las mayores deficiencias de cobertura, o dificultades de acceso a dicho sistema, confrontadas en su momento por los integrantes de este último segmento poblacional. Las cifras del cuadro 2.5.1 para las distintas categorías de las restantes variables de clasificación incluidas—zona, región de salud y quintil de riqueza—si bien referidas en todos los casos a las respectivas poblaciones de 6 años y más, son bastante ilustrativas de las diferencias en las posiciones que ocupan las mismas con relación al aspecto analizado. Limitándonos a la proporción de personas que han completado algún año de educación superior, mientras en la región 0 la cifra alcanza al 19 por ciento y en la II al 15 por ciento, en las regiones VI y VII es de sólo un 9 por ciento. Las mayores variaciones de este indicador se registran, sin embargo, al clasificar a la población según quintiles de riqueza: la proporción de personas con educación superior es de apenas 2 y 5 por ciento, respectivamente, en los quintiles Inferior y Segundo, contra el 37 por ciento correspondiente al quintil superior. Del mismo modo, las diferencias en los niveles educacionales alcanzados por los hombres y las mujeres se ponen de manifiesto en las distribuciones presentadas, tanto para los respectivos totales de población de 6 años y más como para los diversos estratos considerados, en los cuadros 2.5.2 y 2.5.3. Por ejemplo, puede apreciarse en estos datos que al nivel global sólo el 11 por ciento de la población masculina ha aprobado algún año de educación universitaria, en tanto en la femenina la cifra es de 18 por ciento. Se constata además, a través de dichos datos, que el diferencial a favor de las mujeres es mayor en algunos de los estratos y menor en otros, como sucede para las zonas de residencia urbana y rural: en las áreas rurales la proporción de personas con educación superior es de 6 por ciento para los hombres y de 11 por ciento para las mujeres (o sea, un 83 por ciento mayor para éstas), en tanto que en las zonas urbanas las cifras respectivas son 13 por ciento en los hombres y 20 por ciento en las mujeres (sólo un 54 por ciento mayor para estas últimas). Finalmente, cabe llamar la atención sobre los valores de la mediana de años de estudio aprobados que figuran en la columna final de cada uno de los cuadros comentados en este punto, los cuales tienen la ventaja de sintetizar los niveles de educación alcanzados por la población de los distintos estratos, facilitando las comparaciones entre éstos. Así, los cambios paulatinos que se registran en el tiempo en cuanto a este aspecto pueden apreciarse en cierta medida a través de las cifras de referencia obtenidas para los distintos grupos generacionales. Por ejemplo, mientras la mediana de años de estudio aprobados por la población de 60 años y más es de apenas 3 a 4 años, en los grupos de personas en edades de 20-24 y 25-29 años el valor del indicador asciende a 11 años (ver Cuadro 2.5.1). 20 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.5.1 Nivel de educación de la población total de 6 años y más Distribución porcentual de la población total de jure de 6 años y más por nivel de educación alcanzado o completado, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Nivel más alto alcanzado o completado1 Total Número de personas Mediana de años completos Sin educación2 Primaria 1-4 Primaria 5-8 Secundaria Superior No sabe/ sin información Edad3 6-9 17.9 80.5 1.3 0.0 0.0 0.3 100.0 2,905 1.2 10-14 1.3 28.4 63.3 6.9 0.0 0.2 100.0 4,184 5.1 15-19 1.1 6.2 26.7 60.4 5.1 0.4 100.0 3,911 9.1 20-24 3.0 5.7 18.3 45.5 26.5 1.0 100.0 3,685 11.1 25-29 3.2 8.4 19.8 37.3 29.7 1.6 100.0 3,109 11.0 30-34 3.9 11.0 22.9 34.3 25.9 1.9 100.0 3,009 9.8 35-39 4.4 14.3 27.3 28.7 23.5 1.9 100.0 2,491 8.6 40-44 5.3 15.4 30.2 28.3 17.9 2.9 100.0 2,391 7.7 45-49 7.4 15.3 30.1 25.5 19.0 2.7 100.0 2,093 7.6 50-54 8.5 22.8 27.6 23.8 14.9 2.4 100.0 1,843 7.0 55-59 11.5 28.5 27.6 15.8 14.4 2.2 100.0 1,344 5.5 60-64 13.6 32.1 26.9 13.1 11.2 3.0 100.0 1,272 4.4 65+ 18.9 45.4 21.0 6.1 4.4 4.2 100.0 2,605 2.6 Zona de residencia Urbana 5.6 21.2 26.5 28.5 16.7 1.6 100.0 25,603 7.5 Rural 9.6 27.9 29.6 22.9 8.1 1.9 100.0 9,253 5.7 Región de salud 0 5.5 19.5 25.1 29.1 18.7 2.2 100.0 13,017 7.8 I 7.2 25.3 27.8 27.9 10.0 1.9 100.0 2,984 6.7 II 6.2 21.8 28.4 27.1 15.3 1.1 100.0 5,487 7.2 III 5.7 26.1 28.7 25.6 12.6 1.3 100.0 2,250 6.8 IV 9.8 31.1 26.9 20.7 10.2 1.3 100.0 1,275 5.3 V 6.1 24.1 30.5 28.0 10.5 0.9 100.0 3,594 6.9 VI 12.2 30.9 25.0 21.5 8.7 1.7 100.0 1,888 5.0 VII 10.4 26.4 29.0 23.0 9.4 1.7 100.0 1,724 5.8 VIII 6.7 24.1 30.5 25.5 12.3 1.0 100.0 2,636 6.7 Quintil de riqueza Inferior 15.0 33.5 30.6 16.9 2.0 2.0 100.0 6,845 4.1 Segundo 7.2 28.4 30.5 26.4 5.2 2.3 100.0 6,853 6.1 Intermedio 5.8 23.2 30.8 29.7 8.9 1.6 100.0 6,984 6.9 Cuarto 3.9 19.0 25.7 31.7 18.3 1.5 100.0 7,046 8.1 Superior 1.8 11.4 19.1 30.1 36.6 0.9 100.0 7,127 11.1 Total 6.7 23.0 27.3 27.0 14.4 1.6 100.0 34,855 7.1 1 Incluye las personas que han completado por lo menos un año del nivel especificado 2 Comprende tanto a las personas que nunca han asistido a la escuela, como a aquellas que sólo han realizado o aprobado algún grado del nivel preescolar o han asistido al nivel primario pero no han completado ningún curso en éste. 3 Excluye 13 casos sin ponderar de personas sin información sobre la edad. En cuanto a los demás estratos en que se clasifica la población, la mayor diferencia se verifica de nuevo entre los quintiles de riqueza Inferior y Superior, con valores medianos de 4.1 y 11.1 años respectivamente, seguida por la existente entre las regiones VI y 0, cuyos valores respectivos son 5.0 y 7.8 años. Procede señalar que, en comparación con los datos al respecto proporcionados por la ENDESA 2007, los resultados de la ENDESA 2013 mostrados en este punto representan un incremento moderado en el valor del indicador que nos ocupa, de entre 1.0 y 1.5 años, en la mayoría de los grupos o estratos de población incluidos en los cuadros citados. Características de la población y de los hogares • 21 Cuadro 2.5.2 Nivel de educación de la población masculina de 6 años y más Distribución porcentual de la población masculina de jure de 6 años y más de edad, por nivel de educación alcanzado o completado, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Nivel más alto alcanzado o completado1 Total Número de personas Mediana de años completos Sin educación2 Primaria 1-4 Primaria 5-8 Secundaria Superior No sabe/sin información Edad3 6-9 20.3 78.5 1.0 0.0 0.0 0.3 100.0 1,479 1.1 10-14 1.9 34.2 58.8 5.0 0.0 0.2 100.0 2,063 4.7 15-19 1.4 8.6 31.2 55.4 2.8 0.6 100.0 1,965 8.6 20-24 4.0 6.9 20.8 47.6 19.2 1.5 100.0 1,880 10.3 25-29 4.0 10.0 22.5 39.3 21.7 2.4 100.0 1,557 9.8 30-34 5.9 12.2 24.6 33.5 20.6 3.2 100.0 1,508 8.7 35-39 5.5 16.3 30.0 26.5 18.7 3.0 100.0 1,261 7.7 40-44 5.8 17.2 31.9 29.3 12.0 3.8 100.0 1,211 7.4 45-49 7.5 14.8 31.1 27.0 15.8 3.9 100.0 1,025 7.6 50-54 8.3 22.4 30.6 23.9 10.9 3.9 100.0 810 6.7 55-59 12.0 24.9 29.4 15.6 14.7 3.4 100.0 645 5.8 60-64 12.4 32.5 24.6 14.1 10.8 5.6 100.0 584 4.3 65+ 18.0 44.0 21.9 6.2 5.7 4.2 100.0 1,279 2.7 Zona de residencia Urbana 6.0 22.4 27.6 28.4 13.3 2.2 100.0 12,418 7.2 Rural 10.5 28.5 30.3 22.5 5.7 2.5 100.0 4,854 5.5 Región de salud 0 6.1 19.4 25.0 30.3 16.1 3.1 100.0 6,232 7.7 I 7.9 27.1 29.9 25.6 7.1 2.5 100.0 1,482 6.2 II 6.7 24.2 30.1 26.6 10.9 1.5 100.0 2,672 6.7 III 6.4 28.9 30.2 24.9 7.5 2.1 100.0 1,159 6.3 IV 10.5 32.8 27.8 19.6 7.7 1.6 100.0 652 4.8 V 7.2 24.4 31.9 26.9 8.2 1.5 100.0 1,807 6.6 VI 12.2 32.3 26.1 21.0 5.7 2.7 100.0 986 4.7 VII 11.6 27.4 28.8 23.1 6.9 2.3 100.0 911 5.5 VIII 6.1 25.6 33.8 24.0 9.0 1.5 100.0 1,371 6.3 Quintil de riqueza Inferior 15.9 33.8 30.1 15.6 1.8 2.8 100.0 3,941 3.8 Segundo 6.9 29.1 30.2 26.8 3.8 3.1 100.0 3,400 5.9 Intermedio 6.3 23.7 32.2 28.9 6.7 2.2 100.0 3,425 6.7 Cuarto 3.5 20.1 27.9 32.8 13.7 1.9 100.0 3,301 7.7 Superior 1.9 11.4 20.6 32.0 32.6 1.5 100.0 3,205 10.8 Total 7.3 24.1 28.4 26.8 11.2 2.3 100.0 17,271 6.7 1 Incluye las personas que han completado por lo menos un año del nivel especificado 2 Comprende tanto a las personas que nunca han asistido a la escuela, como a aquellas que sólo han realizado o aprobado algún grado del nivel preescolar o han asistido al nivel primario pero no han completado ningún curso en éste. 3 Excluye 4 casos sin ponderar de personas sin información sobre la edad. En adición a las informaciones recabadas sobre los niveles educacionales de la población, en el Cuestionario de Hogar de las encuestas demográficas y de salud realizadas en el país se investiga de manera regular acerca de la condición de alfabetismo, o capacidad de leer y escribir, de todos los miembros de los hogares con edades de 5 años y más, si bien es necesario advertir que esta información se obtiene—tal como ocurre en los casos de los censos nacionales de población y en la mayoría de las encuestas socio- demográficas—a través de una simple pregunta directa sobre el tema (“¿Sabe (NOMBRE) leer y escribir?”), y no mediante la aplicación de una prueba al efecto a las personas entrevistadas. Este último tipo de procedimiento sí es adoptado, en cambio, al menos en lo concerniente a la habilidad de lectura, en los cuestionarios individuales de mujeres y hombres utilizados en las encuestas ENDESA. 22 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.5.3 Nivel de educación de la población femenina de 6 años y más Distribución porcentual de la población femenina de jure de 6 años y más de edad, por nivel de educación alcanzado o completado, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Nivel más alto alcanzado o completado1 Total Número de personas Mediana de años completos Sin educación2 Primaria 1-4 Primaria 5-8 Secundaria Superior No sabe/ sin información Edad 6-9 15.3 82.6 1.6 0.0 0.0 0.4 100.0 1,426 1.4 10-14 0.6 22.7 67.7 8.8 0.0 0.2 100.0 2,121 5.4 15-19 0.9 3.7 22.2 65.5 7.4 0.2 100.0 1,947 9.6 20-24 2.0 4.4 15.8 43.4 34.0 0.4 100.0 1,805 11.4 25-29 2.4 6.8 17.0 35.4 37.6 0.7 100.0 1,552 11.4 30-34 1.9 9.9 21.3 35.1 31.2 0.5 100.0 1,501 11.1 35-39 3.3 12.1 24.5 30.9 28.5 0.7 100.0 1,229 10.3 40-44 4.8 13.7 28.3 27.2 23.9 2.0 100.0 1,180 8.3 45-49 7.3 15.8 29.2 24.0 22.1 1.6 100.0 1,068 7.7 50-54 8.6 23.0 25.3 23.8 18.0 1.3 100.0 1,033 7.2 55-59 11.0 31.8 26.0 16.0 14.1 1.1 100.0 699 5.2 60-64 14.6 31.8 28.9 12.3 11.6 0.9 100.0 688 4.5 65+ 19.8 46.8 20.0 6.1 3.2 4.1 100.0 1,326 2.5 Zona de residencia Urbana 5.2 20.1 25.3 28.6 19.8 0.9 100.0 13,185 7.8 Rural 8.6 27.1 28.9 23.4 10.8 1.2 100.0 4,399 6.1 Región de salud 0 4.9 19.6 25.1 28.0 21.1 1.4 100.0 6,784 7.9 I 6.5 23.5 25.6 30.1 12.9 1.3 100.0 1,503 7.2 II 5.7 19.6 26.8 27.6 19.5 0.8 100.0 2,814 7.7 III 4.9 23.1 27.2 26.4 18.0 0.5 100.0 1,092 7.3 IV 9.1 29.3 25.9 21.9 12.7 1.0 100.0 623 5.8 V 4.9 23.7 29.2 29.1 12.8 0.3 100.0 1,788 7.2 VI 12.2 29.3 23.8 22.0 12.0 0.6 100.0 902 5.4 VII 9.2 25.4 29.2 22.9 12.4 1.0 100.0 813 6.2 VIII 7.3 22.4 26.8 27.2 15.9 0.5 100.0 1,265 7.2 Quintil de riqueza Inferior 13.7 33.0 31.3 18.8 2.3 0.9 100.0 2,904 4.4 Segundo 7.4 27.6 30.9 26.0 6.5 1.6 100.0 3,453 6.2 Intermedio 5.3 22.7 29.5 30.5 11.0 1.0 100.0 3,559 7.1 Cuarto 4.2 18.0 23.7 30.7 22.4 1.0 100.0 3,746 8.6 Superior 1.6 11.5 17.9 28.6 40.0 0.5 100.0 3,921 11.3 Total 6.0 21.9 26.2 27.3 17.6 1.0 100.0 17,584 7.4 1 Incluye las personas que han completado por lo menos un año del nivel especificado 2 Comprende tanto a las personas que nunca han asistido a la escuela, como a aquellas que sólo han realizado o aprobado algún grado del nivel preescolar o han asistido al nivel primario pero no han completado ningún curso en éste. 3 Excluye 9 casos sin ponderar de personas sin información sobre la edad. Las tasas de analfabetismo derivadas de la ENDESA 2013, referidas a la población de 10 años y más de edad, se presentan en el Cuadro 2.6 según sexo, áreas de residencia y quintiles de riqueza. Para el total del país la tasa es de 9 por ciento, valor que se inscribe dentro de la tendencia decreciente del indicador mostrada por las encuestas previas de esta serie; las cifras correspondientes dadas por las encuestas ENDESA de 2002 y 2007 habían sido 13 y 11 por ciento respectivamente. En cuanto a las tendencias y diferencias en el nivel de analfabetismo según grupos o estratos de población, cabe resaltar que, a partir de los valores observados en las encuestas de 2007 y 2013, durante el período entre éstas se produjo un descenso un poco más rápido en la tasa para las mujeres—desde algo más de 10 hasta 8 por ciento—que en la de los hombres—que pasó de 11 a poco menos de 10 por ciento. Por otro lado, los datos del Cuadro 2.6 señalan que la tasa de analfabetismo en la zona rural es el doble de la existente en las áreas urbanas—14 contra 7 por ciento; no obstante, puesto que en la ENDESA 2007 las cifras Características de la población y de los hogares • 23 registradas estuvieron cercanas a 18 por ciento en la primera zona y 8 por ciento en la segunda, durante los últimos seis años la reducción en el valor del indicador fue mucho más significativa en aquella. Al igual que en las encuestas anteriores, las mayores diferencias en el nivel del analfabetismo según regiones de salud se verifican entre la 0 y la VI, con tasas de 6 y 17 por ciento respectivamente, debiendo señalarse que el valor para la región 0 no varió entre 2007 y 2013; las regiones IV y VII registran valores bastante altos (alrededor del 15 por ciento en cada una). Por último, persisten fuertes diferencias en las tasas de analfabetismo según quintiles de riqueza, siendo el valor para la población del quintil inferior (21 por ciento) más de cuatro veces el correspondiente al cuarto quintil (5 por ciento) y más de 10 veces el del quintil superior (2 por ciento). 2.1.5 Asistencia, repetición y deserción escolar y aspectos relacionados Así como las informaciones sobre los niveles educacionales alcanzados por la población reflejan el impacto acumulado de los cambios en el tiempo en la expansión del sistema de enseñanza y las posibilidades de acceso al mismo, las tasas de asistencia a centros educativos y de repetición y deserción según niveles y grados específicos evidencian, al menos parcialmente, las deficiencias de cobertura y funcionamiento actuales de dicho sistema. En la ENDESA 2013 estas tasas fueron obtenidas a partir de preguntas sobre asistencia durante el último año escolar (2012-2013) y en el período escolar inmediatamente anterior a éste (2011-2012). En lo que concierne a la asistencia a establecimientos educativos, en el Cuadro 2.7 se presentan las tasas netas y brutas de asistencia a los niveles primario y secundario basadas en la encuesta, por sexo, y según zona, regiones de salud y quintiles de riqueza. Como se señala al pie del Cuadro 2.7, la tasa neta de asistencia es el porcentaje de población en edad escolar oficial (6-13 años para la escuela primaria y 14-17 para la secundaria) que asiste a la escuela primaria o secundaria según el caso, y por definición no puede exceder el 100 por ciento. La tasa neta de asistencia es un indicador de la participación escolar entre la población en edad escolar. A su vez, la tasa bruta de asistencia se expresa como el cociente entre el número total de estudiantes, de cualquier edad, que asiste a primaria (o secundaria) y la población en edad escolar en cada caso. Si en un nivel determinado hay un número importante de estudiantes por debajo o por encima de las edades oficiales, la tasa bruta puede superar el 100 por ciento. Para el total del país, las tasas neta y bruta de asistencia al nivel primario dadas por la ENDESA 2013—91 y 109 por ciento respectivamente—varían poco en relación con las obtenidas en la encuesta de 2007—89 y 110, en el mismo orden. En cuanto a la asistencia al nivel secundario, en cambio, las diferencias son marcadas: valores de 57 y 91 por ciento para las tasas neta y bruta obtenidas en 2013, contra los de 45 y 73 por ciento, respectivamente, establecidos en la ENDESA 2007. Debe advertirse, sin embargo, que los valores de dichos indicadores correspondientes a 2013 no son estrictamente comparables con los publicados en el informe final de la ENDESA 2007 o en los de las Cuadro 2.6 Tasas de analfabetismo en la población de 10 años y más Tasas de analfabetismo entre la población de jure de 10 años y más según sexo, área de residencia y quintiles de riqueza, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de analfabetismo Número de personas Sexo Hombres 9.5 15,792 Mujeres 8.2 16,158 Zona de residencia Urbana 7.1 23,401 Rural 13.7 8,549 Región de salud 0 6.1 11,874 I 9.5 2,727 II 8.9 5,080 III 9.3 2,077 IV 15.4 1,150 V 7.6 3,286 VI 16.9 1,716 VII 14.5 1,602 VIII 10.2 2,437 Quintil de riqueza Inferior 21.3 6,237 Segundo 10.1 6,201 Intermedio 6.9 6,361 Cuarto 4.7 6,478 Superior 1.9 6,673 Total 8.9 31,950 24 • Características de la población y de los hogares investigaciones previas de esta serie, en razón de que en la presente ronda de encuestas demográficas y de salud el proyecto MEASURE DHS está aplicando una metodología diferente para su cálculo, que ya ha venido siendo empleada en las encuestas MICS (Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados) patrocinadas por UNICEF1. Al tomar en cuenta en el análisis los valores de las tasas que resultan cuando se aplica a los datos básicos de ENDESA 2013 el método de cálculo empleado en 2007 (valores no mostrados en este informe), se puede concluir con un mayor grado de seguridad que durante los últimos seis años los niveles de asistencia ‘neta’ y ‘bruta’ a la escuela primaria estuvieron estancados, registrándose en cambio incrementos importantes en el caso de la escuela secundaria, más fuertes para el segundo tipo de asistencia que para el primero. Volviendo a los datos del Cuadro 2.7, puede observarse que en el nivel primario las tasas netas de asistencia presentan sólo pequeñas diferencias, tanto entre hombres y mujeres como entre las distintas áreas y quintiles de riqueza; en el caso de las tasas brutas las diferencias se incrementan, siendo los valores un poco más altos para el sexo masculino y la zona rural, y registrándose los mayores contrastes entre las regiones V y 0—con cifras respectivas de 119 y 103 por ciento—y entre los quintiles de riqueza Inferior y Superior—115 y 100, en el mismo orden. En lo que respecta al nivel secundario, las diferencias entre los valores del cuadro 2.7 correspondientes a los distintos segmentos o estratos van de moderadas a fuertes, tanto para las tasas netas como para las brutas. Cabe destacar que en dicho nivel la tasa de asistencia es mayor para las mujeres que para los hombres: 62 contra 52 por ciento en el caso de la tasa neta y 99 contra 83 por ciento en el de la bruta. Por otro lado, en ambos tipos de tasas el valor es más alto en la zona urbana que en la rural, (contrario a lo que sucede en el nivel primario) y en la región 0 que en las demás regiones. A su vez, según quintiles de riqueza se registran las diferencias más fuertes, alcanzando las tasas de los quintiles Cuarto y Superior a alrededor del doble que las del quintil inferior. En el Cuadro 2.7, por último, figuran también los valores referentes al Índice de Paridad de Género— en cada nivel y estrato, relación entre la tasa bruta de asistencia para las mujeres y la correspondiente a los hombres. En lo que concierne a estos datos cabe destacar que las situaciones más desfavorables para el sexo femenino se verifican en el nivel primario, en el que los valores para todos los grupos o estratos de población son inferiores a 1, y sobre todo en las regiones I, III y VII (con índices alrededor de 0.88), así como en la región VI y los quintiles de riqueza Cuarto y Superior (alrededor de 0.90). Por el contrario, todos los valores para el nivel secundario están por encima de la unidad, indicando tasas de asistencia más altas en las mujeres que en los hombres; estas diferencias son más notorias en las regiones III, IV y I, con índices respectivos de 1.59, 1.52 y 1.49, y en el quintil inferior de riqueza, con valor de 1.55. 1 La diferencia entre los procedimientos anterior y actual a que se alude se expone a seguidas: 1ro) en el método anterior el denominador de las tasas, ‘la población en edad escolar’, se definía con base en la edad del niño(a) o joven al momento de la encuesta, lo que daba lugar a que en dicha población se incluyese un cierto número de niños y niñas que en la fecha de inicio del año escolar considerado en el estudio no habían cumplido aún la edad mínima de entrada al nivel primario (en el caso de nuestro país, 6 años, según se indicó antes) y que por este motivo no asistieron durante dicho año. El resultado de esto sería un cierto grado de subestimación de las tasas de asistencia escolar; y 2do) en el nuevo procedimiento de cálculo se determina en primer lugar la edad que tenía cada niño(a) al inicio del año escolar de referencia, restando a su edad ‘actual’ (al momento de la entrevista) el número de meses comprendidos entre la fecha de la entrevista y la fecha en que comenzó dicho período—establecida por el Ministerio de Educación. Subsiguientemente, se sustraen del denominador de las tasas todos los niños que en esta última fecha no habían cumplido la edad reglamentaria para asistir al nivel primario. Características de la población y de los hogares • 25 Cuadro 2.7 Tasas de asistencia escolar Tasas netas y brutas de asistencia a la escuela primaria y secundaria de la población de jure, por sexo e índice de paridad de género, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Tasa neta de asistencia1 Tasa bruta de asistencia2 Hombres Mujeres Total Hombres Mujeres Total Índice de Paridad de Género3 ESCUELA PRIMARIA Zona de residencia Urbana 90.6 89.6 90.1 110.3 105.2 107.8 0.95 Rural 89.8 94.1 92.0 118.0 109.2 113.5 0.92 Región de salud 0 86.8 89.1 88.1 103.0 102.2 102.6 0.99 I 92.7 92.9 92.8 120.1 104.9 112.5 0.87 II 93.5 93.5 93.5 112.3 107.6 110.1 0.96 III 93.7 89.1 91.4 119.2 104.9 112.2 0.88 IV 92.1 93.8 92.9 121.2 112.1 116.7 0.93 V 90.5 90.7 90.6 119.9 118.8 119.4 0.99 VI 92.1 92.4 92.2 123.4 110.7 117.3 0.90 VII 93.0 89.7 91.4 116.1 103.8 110.2 0.89 VIII 91.4 91.8 91.6 113.8 108.6 111.5 0.95 Quintil de riqueza Inferior 87.0 90.3 88.5 115.3 114.6 115.0 0.99 Segundo 87.8 94.4 91.1 112.5 110.8 111.7 0.99 Intermedio 93.8 94.2 94.0 114.1 108.7 111.4 0.95 Cuarto 93.4 86.4 89.9 111.6 101.1 106.3 0.91 Superior 90.1 87.8 88.8 105.7 95.4 99.8 0.90 Total 90.4 90.8 90.6 112.3 106.3 109.3 0.95 ESCUELA SECUNDARIA Zona de residencia Urbana 54.1 62.4 58.3 86.4 98.4 92.5 1.14 Rural 46.4 62.3 53.4 75.5 98.7 85.7 1.31 Región de salud 0 59.5 64.7 62.1 98.7 106.5 102.6 1.08 I 48.3 71.6 59.8 78.1 116.0 96.9 1.49 II 53.6 65.4 59.6 76.5 91.8 84.3 1.20 III 45.6 59.2 50.9 68.5 108.8 84.3 1.59 IV 43.1 55.2 48.7 59.8 90.8 74.2 1.52 V 44.3 48.2 46.2 77.9 85.1 81.6 1.09 VI 45.9 62.3 54.1 72.9 82.6 77.8 1.13 VII 52.8 59.4 55.9 80.7 83.9 82.2 1.04 VIII 44.1 62.1 53.1 79.6 94.4 87.0 1.19 Quintil de riqueza Inferior 27.9 42.3 34.7 47.4 73.3 59.6 1.55 Segundo 44.5 61.5 52.5 81.5 95.6 88.1 1.17 Intermedio 55.0 65.2 60.3 85.8 97.3 91.7 1.13 Cuarto 61.0 70.2 65.6 98.5 118.8 108.7 1.21 Superior 72.2 71.8 72.0 105.8 107.0 106.4 1.01 Total 51.8 62.4 57.0 83.3 98.5 90.7 1.18 Nota: Los valores de las tasas contenidos en este cuadro no son comparables con las cifras correspondientes publicadas en los informes de las ENDESA’s anteriores, en razón de que éstas fueron calculadas con una metodología diferente, según se explica en el texto. 1 La tasa neta de asistencia (TNA) a la escuela primaria es el porcentaje de la población en edad para la primaria (6-13 años) que está actualmente asistiendo a la escuela primaria. La tasa neta de asistencia (TNA) a la escuela secundaria es el porcentaje de la población en edad para la secundaria (14-17 años) que está actualmente asistiendo a la escuela secundaria. Por definición la TNA no puede exceder el 100 por ciento. 2 La tasa bruta de asistencia (TBA) a la escuela primaria es el número total de los estudiantes de primaria, expresado como un porcentaje de la población en edad escolar oficial para primaria. La tasa bruta de asistencia (TBA) a la escuela secundaria es el número total de estudiantes de secundaria, expresado como porcentaje de la población en edad escolar oficial para secundaria. Si aparece un número significativo de estudiantes por debajo o por encima de la edad escolar oficial en un nivel específico, entonces la TBA puede exceder el 100 por ciento. 3 El índice de Paridad de Género para la escuela primaria es la razón entre la TBA femenina a la escuela primaria y la TBA masculina. El índice de Paridad de Género para la escuela secundaria es la razón entre la TBA femenina a la escuela secundaria y la TBA masculina. Una visión general del grado en que la población de las distintas edades—en el segmento de 6 a 24 años—se inserta en el sistema regular de enseñanza, independientemente de los niveles educativos a que asiste, se obtiene a través del gráfico 2.2 que muestra las tasas de asistencia escolar por edades simples, para cada sexo. Como puede apreciarse en el gráfico, las tasas para las mujeres superan a las de los hombres en todas las edades, con excepción de las correspondientes a los 15 años—en la que el valor es el mismo en cada sexo—y 26 • Características de la población y de los hogares los 17 años—con una tasa mayor para los hombres. Las diferencias aumentan significativamente a partir de los 18 años, alcanzando su máximo en la edad de 22, cuya tasa para el sexo femenino supera a la del sexo masculino en casi un 50 por ciento (45 contra 31 por ciento). También es de resaltar que en las niñas de 8 a 14 años la cobertura del sistema educativo es casi completa—con tasas entre 97 y 99 por ciento—en tanto que en los niños las tasas máximas—de 95 a 98 por ciento—corresponden al intervalo de 9 a 13 años de edad. Gráfico 2.2 Tasas de Asistencia Escolar por edades específicas para la población de jure de 6 a 24 años, por sexo Otros aspectos de la asistencia a establecimientos de enseñanza, no limitada a los niveles de primaria y secundaria sino con referencia a todos los niveles, se muestran, para la población de 5 a 34 años, en los cuadros 2.8 y 2.9. El primero de éstos contiene las distribuciones de la población de dichas edades que asiste a cada nivel de enseñanza según el tipo de establecimiento a que asiste, clasificadas además según zona de residencia y quintiles de riqueza; en el segundo cuadro, a su vez, figuran las distribuciones de las personas que asisten a establecimientos públicos o privados de los distintos niveles, exceptuando el preescolar, según la opinión reportada por el (la) informante de la entrevista respecto de la calidad de la educación recibida. 50 89 92 95 98 96 97 96 93 94 87 83 68 57 45 43 31 29 19 52 93 97 98 99 97 98 98 99 94 89 79 75 66 53 58 45 37 28 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 Porcentaje Edad Hombres Mujeres ENDESA 2013 Características de la población y de los hogares • 27 Cuadro 2.8 Asistencia escolar por tipo de establecimiento, según nivel de enseñanza Distribución porcentual de la población de jure de 5 a 34 años que asiste a cada nivel de enseñanza por tipo de establecimiento a que asiste, según características seleccionadas República Dominicana, 2013 Característica Tipo de establecimiento Total Número de personas Pública Privada Semi-oficial No sabe/ Sin información PREESCOLAR Zona de residencia Urbana 57.3 41.0 1.4 0.4 100.0 654 Rural 71.7 26.8 1.6 0.0 100.0 216 Quintil de riqueza Inferior 90.2 9.6 0.2 0.0 100.0 158 Segundo 72.4 25.3 2.3 0.0 100.0 197 Intermedio 68.5 29.0 1.2 1.3 100.0 178 Cuarto 52.8 44.3 2.9 0.0 100.0 172 Superior 19.1 80.6 0.2 0.0 100.0 165 Total 60.8 37.5 1.4 0.3 100.0 870 PRIMARIA Zona de residencia Urbana 74.4 23.1 2.5 0.1 100.0 5,218 Rural 90.4 8.6 1.0 0.1 100.0 1,938 Quintil de riqueza Inferior 93.9 4.6 1.3 0.1 100.0 1,522 Segundo 90.9 8.2 0.9 0.1 100.0 1,604 Intermedio 82.5 15.6 1.9 0.0 100.0 1,597 Cuarto 72.9 24.6 2.3 0.2 100.0 1,362 Superior 40.5 54.6 4.9 0.0 100.0 1,071 Total 78.7 19.1 2.1 0.1 100.0 7,156 SECUNDARIA Zona de residencia Urbana 74.6 20.8 4.4 0.2 100.0 2,260 Rural 92.7 4.6 2.7 0.0 100.0 725 Quintil de riqueza Inferior 95.8 2.3 1.9 0.0 100.0 399 Segundo 88.8 8.2 3.0 0.0 100.0 563 Intermedio 86.4 10.9 2.6 0.2 100.0 642 Cuarto 77.9 17.1 4.8 0.1 100.0 672 Superior 55.9 37.2 6.5 0.3 100.0 708 Total 79.0 16.9 4.0 0.1 100.0 2,985 UNIVERSITARIA (GRADO/POSTGRADO) Zona de residencia Urbana 47.2 50.3 1.9 0.5 100.0 1,583 Rural 35.3 62.9 1.8 0.0 100.0 318 Quintil de riqueza Inferior 50.3 48.1 1.5 0.0 100.0 60 Segundo 58.8 41.2 0.0 0.0 100.0 175 Intermedio 47.9 48.2 2.6 1.3 100.0 316 Cuarto 54.1 43.9 2.0 0.0 100.0 508 Superior 35.6 61.9 2.0 0.5 100.0 842 Total 45.2 52.5 1.9 0.4 100.0 1,901 TOTAL1 Zona de residencia Urbana 68.8 28.2 2.8 0.3 100.0 9,735 Rural 84.1 14.3 1.5 0.1 100.0 3,201 Quintil de riqueza Inferior 92.7 5.8 1.4 0.1 100.0 2,143 Segundo 86.7 11.8 1.4 0.1 100.0 2,541 Intermedio 78.4 19.1 2.1 0.4 100.0 2,740 Cuarto 69.3 27.5 2.9 0.3 100.0 2,721 Superior 41.7 53.9 4.2 0.3 100.0 2,791 Total 72.6 24.7 2.5 0.2 100.0 12,936 1 Incluye 23 casos sin ponderar de casos sin información en el nivel de enseñanza: 14 en zonas urbanas y 9 en zonas rurales; 7 en el quintil superior y 4 en cada uno de los demás quintiles. 28 • Características de la población y de los hogares De acuerdo a los datos que figuran en el Cuadro 2.8, del total de la población que asiste independientemente del nivel, el 73 por ciento va a establecimientos públicos y el 25 por ciento a escuelas privadas, en tanto que los centros semioficiales comprenden menos del 3 por ciento de los estudiantes. Estos datos son apenas diferentes de los registrados en ENDESA 2007 (74 por ciento para los centros públicos y 24 por ciento para los privados). El predominio de las escuelas públicas sobre las privadas—en términos de la proporción de estudiantes que abarcan—es mayor en las zonas rurales que en las urbanas, como ha sido observado tradicionalmente: 84 por ciento en las primeras frente a 69 por ciento en las segundas, constatándose un comportamiento similar al comparar los datos para los quintiles inferiores de riqueza con aquellos para los quintiles más altos. Por otro lado, existen claras diferencias en los valores de la referida proporción según el nivel de enseñanza: mientras en los niveles Primario y Secundario el 79 por ciento de sus estudiantes asisten a establecimientos públicos, en el nivel Superior o Universitario la cifra es de sólo 45 por ciento (cabe destacar que en 2007 el valor respectivo para este último nivel era de 51 por ciento). Para el nivel Preescolar la proporción se mantuvo igual que la resultante seis años atrás: 61 por ciento. Por otra parte, en el Cuadro 2.9 puede apreciarse que, en relación con el conjunto de los miembros de los hogares de 5 a 34 años que asisten a establecimientos de enseñanza, las opiniones sobre la calidad de la educación recibida por los mismos—externadas por la persona informante de la entrevista en cada hogar— caen, en su gran mayoría, en las categorías de ‘Buena’ (67 por ciento) o ‘Muy buena (18 por ciento), correspondiendo un 13 por ciento a la respuesta ‘Regular’ y sólo algo más del 1 por ciento a las categorías ‘Mala’ o ‘Muy mala’. Las proporciones para las distintas categorías varían relativamente poco entre los niveles Primario, Secundario y Universitario, siendo un poco más fuertes las diferencias existentes en algunas de ellas, independientemente del nivel, según tipo de establecimiento. Por ejemplo, para el total de los tres niveles que figuran en el cuadro, la categoría ‘Muy buena’ comprendió el 24 por ciento de las respuestas en el caso de los centros privados y sólo un 16 por ciento en el de los públicos, registrándose relaciones parecidas en los distintos niveles de enseñanza; en este orden, la menor diferencia se observa para el nivel Universitario, en el cual la calidad de la educación fue calificada de muy buena respecto del 21 por ciento de las personas que asisten a centros privados y el 17 por ciento de las que estudian en centros públicos, teniéndose, en ambos casos, un 68 por ciento de respuestas para la categoría ‘Buena’. En lo que concierne a las tasas de repetición y deserción escolar por grado, calculadas sólo para el nivel Primario, el Cuadro 2.10 presenta los valores respectivos con base en los datos de la ENDESA 2013 referidos a la población de 5-24 años que asistió a la escuela en año escolar anterior. Las tasas de repetición miden la proporción de estudiantes que asistieron a un grado determinado en el año escolar anterior (en lo que respecta a esta encuesta, el período 2011-2012) y lo están repitiendo en el actual o último (2012-2013). Por su lado, las tasas de deserción corresponden a la proporción de estudiantes que en el año escolar anterior cursaban un determinado grado y no asistieron a la escuela en el actual o último año. Estas tasas permiten describir el flujo de los estudiantes dentro del sistema de enseñanza. Características de la población y de los hogares • 29 Cuadro 2.9 Calidad de la educación recibida, por nivel de enseñanza y tipo de establecimiento Distribución porcentual de la población de jure de 5 a 34 años que asiste a establecimientos de enseñanza públicos o privados de los niveles primario, secundario y universitario, por opinión sobre la calidad de la educación recibida, República Dominicana, 2013 Tipo de establecimiento1 Calidad de la educación Total Número de personas Muy buena Buena Regular Mala Muy mala Otra No sabe/ Sin información PRIMARIA Tipo de establecimiento Pública 15.1 69.8 13.9 0.9 0.3 0.0 0.0 100.0 5,631 Privada 26.2 59.5 12.7 1.2 0.4 0.0 0.0 100.0 1,370 Total 17.2 67.8 13.7 0.9 0.3 0.0 0.0 100.0 7,001 SECUNDARIA Tipo de establecimiento Pública 18.6 65.6 14.8 0.4 0.4 0.0 0.1 100.0 2,357 Privada 24.4 61.4 10.4 2.2 1.1 0.0 0.5 100.0 504 Total 19.7 64.9 14.0 0.7 0.5 0.0 0.2 100.0 2,861 UNIVERSITARIA (GRADO/POSTGRADO) Tipo de establecimiento Pública 17.2 67.9 14.3 0.7 0.0 0.0 0.0 100.0 860 Privada 21.4 68.4 8.5 1.4 0.1 0.1 0.2 100.0 997 Total 19.5 68.1 11.2 1.0 0.0 0.0 0.1 100.0 1,857 TOTAL Tipo de establecimiento Pública 16.2 68.5 14.2 0.7 0.3 0.0 0.1 100.0 8,848 Privada 24.2 62.9 10.8 1.4 0.4 0.0 0.2 100.0 2,871 Total 18.2 67.1 13.4 0.9 0.3 0.0 0.1 100.0 11,719 1 No se incluyen establecimientos semi-oficiales ni de tipo no especificado En comparación con los datos correspondientes a la ENDESA 2007, las tasas de repetición del Cuadro 2.10 muestran una disminución relativamente importante en el valor para el primer grado—que pasó del 10 al 7 por ciento-, y ligeras reducciones para los grados del segundo al cuarto—desde alrededor del 5 por ciento en la encuesta previa hasta cifras entre 4 y 5 por ciento en ENDESA 2013. En contraste, las tasas para los grados quinto a séptimo en la presente encuesta son un poco más altas que las obtenidas seis años atrás. En cuanto a las diferencias entre los datos para los distintos segmentos de población considerados, para la mayoría de los grados las tasas de repetición son más altas en los hombres que en las mujeres y en la zona rural respecto a la urbana; sin embargo, en el caso de las diferencias entre regiones de salud y quintiles de ingreso, el sentido de la relación entre las tasas varía según el grado: por ejemplo, la región IV presenta la tasa más alta, o la segunda más alta, en los grados primero, tercero y octavo, pero esto no se verifica para los demás grados. Asimismo, el quintil inferior tiene la tasa más alta en los grados segundo y tercero, pero no en los demás. Con respecto a las tasas de deserción escolar, los valores para los grados segundo a sexto en 2013— entre 1 y 3 por ciento—son inferiores a los que se habían obtenido en 2007—que variaban entre 4 y 5 por ciento. Para los grados primero y séptimo las reducciones registradas son más pequeñas. En cambio, para el octavo grado, al cual corresponde en ambas encuestas el valor más elevado, la tasa de deserción es mayor en 2013 que en 2007 (11 frente a 9 por ciento). Por otro lado, puede observarse en el Cuadro 2.10 que las tasas de deserción en la población femenina son más altas que las de la masculina en los grados primero y octavo, pero la situación se invierte en todos los demás grados. Según zona de residencia se verifica, asimismo, que en algunos grados la tasa para el área urbana supera a la del área rural (sobre todo en el primero y el séptimo), mientras que en otros sucede lo contrario. En el caso de las regiones el patrón de variación de las tasas de deserción por grados es menos claro 30 • Características de la población y de los hogares aún que en lo referente a sexo y zona y, finalmente, según quintiles de riqueza la relación inversa que cabría esperar entre nivel socioeconómico y tasa de deserción no se observa de modo bien definido en los datos del cuadro en comentario, salvo, parcialmente, para los grados del sexto al octavo. Cuadro 2.10 Tasas de repetición y deserción escolar para la escuela primaria Tasas de repetición y deserción para la población de jure de 5-24 años que asistió a la escuela primaria el año escolar anterior, por grado, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Grado escolar 1 2 3 4 5 6 7 8 TASA DE REPETICIÓN Sexo Hombres 9.5 4.3 5.9 4.3 5.9 5.9 3.6 3.6 Mujeres 4.7 3.9 4.5 5.0 4.0 3.2 2.8 0.4 Zona de residencia Urbana 7.1 3.5 4.9 4.1 4.8 2.8 3.1 2.1 Rural 6.9 6.1 6.0 6.0 5.6 8.8 3.2 1.5 Región de salud 0 7.0 2.0 1.8 3.1 8.5 5.0 3.1 0.5 I 5.3 2.6 4.7 5.9 0.5 4.1 1.9 1.2 II 7.6 6.7 12.9 6.9 3.9 5.6 1.8 3.6 III 5.7 9.7 8.6 4.2 2.0 2.8 3.4 2.4 IV 11.7 5.2 12.0 3.9 2.3 1.5 1.1 5.8 V 7.8 4.7 3.9 6.8 3.4 0.1 3.7 3.3 VI 7.7 4.8 6.3 6.0 5.2 3.4 6.3 2.3 VII 3.2 5.6 7.2 3.6 0.8 12.6 2.9 1.0 VIII 6.7 6.1 4.7 4.0 5.6 5.4 5.4 3.4 Quintil de riqueza Inferior 8.8 6.6 9.2 6.8 4.9 2.1 3.1 1.7 Segundo 5.2 4.4 6.8 7.7 4.9 8.8 4.8 4.3 Intermedio 6.7 2.6 3.9 4.7 5.3 5.5 2.8 0.5 Cuarto 9.7 3.2 3.5 1.1 9.2 1.7 3.9 1.4 Superior 4.8 2.8 0.0 1.6 0.2 2.7 0.7 1.4 Total 7.0 4.1 5.2 4.6 5.0 4.5 3.2 1.9 TASA DE DESERCIÓN Sexo Hombres 2.1 2.3 1.7 3.2 1.9 1.9 5.8 8.8 Mujeres 3.6 0.7 0.8 1.7 0.4 1.3 3.5 12.8 Zona de residencia Urbana 3.2 0.6 1.3 2.6 1.0 1.4 4.9 8.8 Rural 2.0 4.6 1.2 2.3 1.8 2.0 3.7 17.1 Región de salud 0 5.0 3.3 0.9 2.9 0.9 0.6 6.0 14.5 I 1.7 0.0 2.9 2.0 2.2 6.0 3.4 11.3 II 2.0 0.0 1.3 1.6 0.0 0.0 3.9 7.7 III 1.1 0.0 1.0 0.0 0.0 1.3 2.8 7.9 IV 1.6 1.1 2.1 0.0 3.1 5.5 5.5 7.5 V 1.7 1.2 1.0 5.0 1.8 1.7 1.3 14.4 VI 2.3 0.0 3.8 1.9 2.5 0.0 7.0 3.7 VII 1.3 2.9 0.6 0.8 1.3 1.1 2.5 5.6 VIII 0.6 0.0 0.0 4.6 1.9 2.9 6.6 6.9 Quintil de riqueza Inferior 6.3 1.9 0.8 4.1 2.3 4.5 11.7 20.7 Segundo 2.9 3.6 2.2 1.7 0.9 1.9 3.3 13.9 Intermedio 1.5 0.0 2.6 4.6 1.6 1.3 2.1 17.2 Cuarto 0.0 1.3 0.0 0.8 0.7 0.4 4.3 3.3 Superior 2.0 0.0 0.0 0.0 0.6 0.0 0.7 1.9 Total 2.9 1.6 1.3 2.5 1.2 1.6 4.6 10.9 Características de la población y de los hogares • 31 Cabe señalar en este punto que las variaciones irregulares de las tasas de deserción escolar referidas en el párrafo precedente serían consecuencia de los más bajos niveles relativos de magnitud que presentan los valores de dicho indicador, en relación con los correspondientes a las tasas de repetición, factor que incide en mayor medida cuando se desglosan los datos en un mayor número de categorías, como sucede en los casos de las regiones y los quintiles. En otros términos, la variabilidad y los errores muestrales que afectan a las estimaciones resultan mucho más altos cuando se conjugan aquel indicador y estos grupos o estratos de población, en comparación con los atinentes a los valores para el índice de repetición y las restantes variables de clasificación incluidas en los cuadros. Para finalizar con los aspectos relacionados a la inserción de la población en el sistema educativo, en los cuadros 2.11.1 y 2.11.2 se resumen los datos referentes, en el primer caso, a la proporción de personas de 5 años y más que nunca han asistido a la escuela y las razones de no asistencia reportadas por los (las) informantes de las entrevistas, y, en el segundo caso, a la proporción de población de 5 a 34 años que asistió alguna vez a centros de enseñanza pero no lo hizo durante el último año escolar, e igualmente, las razones de no asistencia en este período. Como se aprecia en el primero de dichos cuadros, sólo un 5 por ciento de la población de 5 años y más no había asistido nunca a un establecimiento de enseñanza, aunque esta proporción se incrementa significativamente en algunos grupos o estratos, sobre todo en la población de 65 años y más (16 por ciento), en la perteneciente al quintil inferior de riqueza (12 por ciento) y en la región VI de salud (10 por ciento). En cuanto a las razones de no asistencia declaradas, destaca ampliamente sobre las demás la de ‘Nunca lo (la) inscribieron’, que comprende el 69 por ciento de las personas; con proporciones muy distantes de ésta figuran a continuación las razones ‘Incapacidad física o mental (8 por ciento), ‘No tenía recursos’ (cerca de 7 por ciento), y ‘Necesitaba trabajar (cerca de 6 por ciento), entre otras. Dejando de lado las diferencias entre los distintos grupos de edad—tomando en cuenta que en el grupo 5-9 es bastante frecuente la respuesta ‘Es muy pequeño(a)’, y que las cifras para 10-14 y 15-19 años se basan en relativamente pocos casos-, el porcentaje correspondiente a ‘Nunca lo (la) inscribieron’ presenta sus mayores variaciones según regiones de salud—desde 55 en la región 0 hasta 87 en la III. En el Cuadro 2.11.2 se observa, a su vez, que entre las personas de 5 a 34 años con asistencia previa a centros educativos, el 37 por ciento no asistieron durante el año escolar 2012-2013. Como podría esperarse la proporción aumenta fuertemente al pasar de los intervalos de edades más bajos a los más altos; por otro lado, la misma es un poco mayor en los hombres que en las mujeres y en la zona rural con respecto a la urbana. En lo que respecta a las regiones llaman la atención los valores más bajos, en comparación con las demás áreas, que presentan dos de las regiones más desfavorecidas en términos socioeconómicos: la IV y la VI, con 29 y 31 por ciento de no asistencia, respectivamente; esta situación podría deberse en gran medida—sin descartar la incidencia de otros determinantes—a factores demográficos (por ejemplo, mayor proporción de niños y jóvenes en las dos regiones indicadas, en los cuales son menores los niveles de no asistencia). Las razones principales de no asistencia en el año escolar precedente a la encuesta son ‘Necesita trabajar’, reportada para el 48 por ciento de la población de referencia, seguida por ‘Labores domésticas’ (13 por ciento), ‘Terminó los estudios’ (11 por ciento) y ‘No le gusta estudiar’ (9 por ciento); ‘Por embarazo’ y ‘La familia no tiene recursos’ sumaron cada una un 7 por ciento de los casos. La frecuencia de estas razones tiene una variabilidad importante en algunos de los diferentes segmentos de población considerados. Por ejemplo, ‘Necesita trabajar’ comprende un 67 por ciento de los hombres y sólo un 26 por ciento de las mujeres; aparte de la razón ‘Por embarazo’, la referente a ‘Labores domésticas’ es mencionada casi exclusivamente para el sexo femenino (28 por ciento en las mujeres y menos de uno por ciento en los hombres); ‘No posee acta de nacimiento’ y ‘Espera nuevo año escolar’ son causas importantes de no asistencia a escuelas sobre todo para los niños y niñas de 5 a 14 años, y, por último, la razón ‘Terminó los estudios’ fue citada con relación al 29 por ciento de la población analizada que pertenece al quintil superior de riqueza, y apenas para el 3 por ciento de la correspondiente al quintil inferior. 32 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.11.1 Razones principales de no asistencia a la escuela alguna vez Porcentaje de la población de jure de 5 años y más que nunca ha asistido a la escuela y, de ésta, porcentaje de personas para las que se mencionaron razones de no asistencia especificadas, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Nunca asistieron a la escuela Población de 5 y más años Razones principales de no asistencia1 Nunca lo(a) inscri- bieron No tenía recursos No tenía acta de naci- miento Incapa- cidad física o mental No hay/ no había escuela Escuela muy lejos Es muy pequeña Necesi- taba trabajar Otra Número de personas que nunca asistió Edad 2 5-9 5.7 3,701 37.7 4.1 16.3 8.0 0.5 1.1 31.1 0.0 3.3 212 10-14 0.7 4,184 (13.8) (7.7) (16.7) (48.9) (0.0) (0.0) (0.0) (0.0) (14.9) 30 15-19 1.0 3,911 43.7 9.5 3.4 24.9 0.0 0.0 0.0 3.2 14.3 38 20-34 3.0 9,803 63.0 7.0 4.4 15.1 1.3 0.8 0.0 7.8 7.4 294 35-49 4.6 6,975 71.2 6.6 1.2 11.6 1.1 1.5 0.0 4.2 5.2 318 50-64 9.1 4,459 76.0 7.2 0.1 3.6 1.1 5.5 0.3 7.3 4.0 407 65 y más 16.3 2,605 86.0 6.4 0.1 0.8 1.4 3.4 0.0 6.5 2.2 424 Sexo Hombre 5.3 17,680 67.0 5.1 4.2 8.8 0.6 1.9 4.2 6.5 6.6 937 Mujer 4.4 17,972 71.2 8.2 2.4 7.3 1.7 3.7 3.4 4.3 2.4 795 Zona de residencia Urbana 3.9 26,182 65.4 6.4 3.5 9.2 1.3 2.1 4.3 5.6 6.6 1,022 Rural 7.5 9,470 74.1 6.6 3.2 6.6 0.8 3.6 3.2 5.3 1.8 710 Región de salud 0 3.5 13,346 55.2 8.8 6.7 13.6 0.0 4.5 4.3 5.8 8.3 463 I 5.4 3,050 70.2 6.7 2.2 9.3 1.1 3.9 5.9 4.4 2.1 165 II 5.1 5,595 73.2 4.7 1.0 3.3 1.2 1.5 3.7 8.3 6.2 283 III 3.8 2,286 86.6 4.0 0.0 5.2 1.0 0.0 0.8 2.1 2.4 87 IV 7.7 1,309 68.7 5.2 6.5 6.2 1.4 0.9 5.6 5.5 2.9 100 V 4.6 3,677 81.2 4.2 1.6 5.3 1.9 0.6 2.4 3.7 1.0 170 VI 9.7 1,928 66.4 6.8 3.5 10.6 0.6 3.0 3.9 7.0 3.6 187 VII 7.9 1,765 80.2 7.4 1.9 2.7 1.3 3.7 2.8 2.5 0.8 140 VIII 5.0 2,696 70.6 6.2 1.9 6.9 3.9 2.3 4.1 5.4 4.6 136 Quintil de riqueza Inferior 12.1 6,976 73.7 6.3 3.9 4.0 1.4 3.0 3.3 6.1 5.1 842 Segundo 5.1 7,043 65.7 7.3 4.2 8.1 1.0 2.4 4.7 5.1 4.9 358 Intermedio 3.8 7,148 59.3 6.4 3.9 14.1 0.9 5.0 3.0 4.9 4.1 270 Cuarto 2.5 7,208 68.5 4.6 0.2 14.8 0.6 0.2 6.6 4.2 2.7 181 Superior 1.1 7,276 66.7 10.1 0.0 15.8 0.5 0.0 2.5 5.9 4.7 81 Total 4.9 35,651 68.9 6.5 3.4 8.1 1.1 2.7 3.9 5.5 4.6 1,732 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área o estrato, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. 2 Excluye 9 casos sin ponderar sin información en la edad. Características de la población y de los hogares • 33 Cuadro 2.11.2 Razones principales de no asistencia a establecimientos educativos durante el año escolar 2012-2013 Porcentaje de la población de jure de 5 a 34 años que asistió a establecimientos educativos alguna vez pero no asistió en el año escolar 2012-2013 y, de ésta, porcentaje de personas para las que se mencionaron razones de no asistencia especificadas, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Asis- tieron alguna vez pero no en el 2012- 2013 Pobla- ción de 5-34 años Razones de no asistencia a establecimientos educativos en el período 2012-20131 Nece- sita trabajar La- bores domes- ticas Por em- barazo La familia no tiene re- cursos No hay grados/ no hay es- cuela Es- cuela muy lejos No hay/ no en- contró cupo No posee acta de naci- miento Por enfer- medad Por disca- pacidad No le gusta estu- diar Espera nuevo año escolar Tiene trámite de resi- dencia en el extran- jero Ter- minó los es- tudios Otro Nú- mero de perso- nas que no asis- tieron 5-9 3.1 3,701 0.0 0.0 0.0 9.1 7.1 0.5 6.4 19.1 2.7 2.0 1.3 25.1 0.3 0.0 27.8 114 10-14 2.1 4,184 5.2 1.2 4.2 15.7 0.5 2.5 5.5 10.7 3.7 4.6 11.9 13.4 0.5 0.0 20.7 86 15-19 20.4 3,911 26.7 5.5 11.6 8.2 0.2 0.6 1.5 3.5 0.4 2.0 22.7 4.2 0.6 7.9 8.9 799 20-24 58.3 3,685 45.1 13.0 8.5 7.6 0.1 0.5 0.4 1.8 0.9 0.5 9.8 2.1 0.5 10.9 4.9 2,148 25-29 76.6 3,109 52.7 13.8 6.2 7.4 0.2 0.2 0.2 0.8 0.6 0.5 6.7 0.9 0.4 13.2 3.3 2,381 30-34 84.0 3,009 56.1 17.0 4.7 5.7 0.1 0.2 0.1 0.4 0.7 0.3 5.2 0.4 0.6 12.3 2.5 2,528 Sexo Hombre 39.7 10,861 67.1 0.8 0.0 5.6 0.2 0.4 0.4 1.6 0.7 0.9 11.4 1.5 0.5 8.8 4.3 4,312 Mujer 34.9 10,740 25.8 28.0 14.5 8.8 0.3 0.3 0.6 1.5 0.7 0.3 5.5 2.4 0.5 14.5 4.9 3,744 Zona de residencia Urbana 36.8 16,030 47.9 12.8 6.8 7.2 0.1 0.2 0.5 1.7 0.7 0.5 8.2 1.8 0.4 12.7 5.1 5,907 Rural 38.6 5,571 47.8 15.2 6.7 7.0 0.6 0.8 0.7 1.4 0.9 1.1 9.9 2.2 0.9 8.0 3.0 2,150 Región de salud 0 36.4 8,347 49.0 13.2 7.7 9.8 0.1 0.2 0.4 2.5 0.4 0.5 5.1 1.4 0.6 11.0 5.7 3,041 I 35.8 1,862 49.1 13.4 6.9 5.8 0.0 0.5 0.9 0.4 1.3 1.3 9.0 2.0 0.1 10.9 3.1 667 II 39.0 3,207 48.1 13.8 4.2 4.1 0.2 0.3 0.2 0.7 0.9 0.5 11.6 1.2 0.6 13.2 4.6 1,251 III 40.6 1,333 44.1 15.8 6.4 4.0 0.0 0.4 0.7 0.7 0.8 1.0 13.7 2.3 0.3 10.7 3.5 541 IV 29.1 819 45.3 15.7 9.1 6.3 0.1 0.8 0.9 2.2 1.7 0.8 11.1 1.8 0.3 7.9 3.4 238 V 41.4 2,287 49.9 11.3 7.0 6.4 0.7 0.4 0.8 1.9 0.6 0.3 8.3 2.4 0.3 11.8 4.1 946 VI 31.1 1,143 44.7 14.0 7.5 7.3 0.9 1.0 0.7 0.7 1.1 0.9 10.6 1.7 0.4 10.6 4.7 355 VII 37.5 1,019 46.6 15.2 6.2 5.6 0.1 0.4 0.2 0.9 1.2 0.7 11.7 2.5 1.3 10.5 3.4 382 VIII 40.1 1,582 44.8 13.1 6.4 6.3 0.4 0.5 0.6 0.9 0.9 0.5 11.7 4.2 0.4 13.4 3.1 635 Quintil de riqueza Inferior 44.1 4,418 52.1 15.6 6.6 7.7 0.4 0.6 0.8 2.9 1.0 0.8 10.1 1.6 0.4 3.4 3.5 1,949 Segundo 41.1 4,532 47.9 15.7 7.6 5.8 0.2 0.5 0.5 2.0 0.7 0.5 8.1 2.3 0.9 7.2 5.7 1,864 Intermedio 36.6 4,427 49.6 14.6 7.4 8.6 0.3 0.1 0.6 1.2 1.0 0.7 8.7 2.1 0.2 8.9 4.1 1,621 Cuarto 34.2 4,242 46.1 10.7 5.8 8.2 0.1 0.1 0.4 0.7 0.5 0.5 9.4 1.8 0.3 16.4 4.6 1,453 Superior 29.4 3,981 40.7 8.0 5.9 4.8 0.3 0.2 0.3 0.3 0.4 0.7 5.8 1.6 0.7 29.0 5.1 1,169 Total 37.3 21,601 47.9 13.4 6.8 7.1 0.2 0.3 0.5 1.6 0.7 0.6 8.6 1.9 0.5 11.4 4.6 8,057 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área o estrato, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. 2.2 CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y LAS VIVIENDAS 2.2.1 Jefatura y composición de los hogares Al igual que en las anteriores encuestas de esta serie y en la mayoría de las investigaciones socio- demográficas realizadas en el país, en la ENDESA 2013 el hogar es definido como el conjunto de personas (que puede ser unitario), sean o no parientes entre sí, que ocupan la totalidad o parte de una vivienda y comparten o dependen de un fondo común para cubrir los gastos destinados a la satisfacción de sus necesidades básicas, en especial las relacionadas con la alimentación y el alojamiento. Entre las diversas características de los hogares estudiadas en esta encuesta se presentan en primer lugar, en el Cuadro 2.12, la proporción de los mismos encabezados por mujeres y la composición según tamaño, o número de residentes habituales, separadamente por zona urbano-rural, región de salud y quintiles de riqueza. En cuanto al primer aspecto, puede apreciarse en el cuadro que en el total del país la tasa de jefatura femenina de hogar asciende a un 40 por ciento, cifra que confirma la continuación en años recientes del sostenido proceso de aumento en el valor de este indicador, que había sido de 35 por ciento en la ENDESA de 2007 y de 28 por ciento 34 • Características de la población y de los hogares en ENDESA 2002. El porcentaje de mujeres jefas de hogar es mayor en la zona urbana que en la rural—42 contra 35—y presenta sus valores más bajos en el quintil inferior de riqueza (30) y en la región VI (32), siguiendo a éstos los correspondientes a las regiones IV y VII—35 en cada una—(ver Gráfico 2.3). En relación con las demás informaciones contenidas en el Cuadro 2.12 cabe destacar que el 60 por ciento de los hogares del país está integrado por entre dos y cuatro residentes habituales, existiendo un 14 por ciento de hogares conformados por una sola persona—fracción que ha ido aumentando paulatinamente en el tiempo—y un 26 por ciento con 5 o más miembros. Estas cifras no muestran variaciones muy fuertes entre los estratos de población considerados, con la notable excepción de las referentes a los hogares con una persona en los distintos quintiles de riqueza: mientras las proporciones respectivas alcanzan sólo entre el 8 y el 10 por ciento en los quintiles Intermedio a Superior, el valor asciende hasta 27 por ciento en el Inferior. Por otro lado, los datos sobre el tamaño promedio de los hogares, que figuran en la última columna del cuadro, facilitan las comparaciones entre estratos. Al nivel nacional el valor resultante en ENDESA 2013, de 3.5 personas por hogar, se mantiene dentro de la tendencia observada desde hace varias décadas; en particular, las encuestas ENDESA de 2002 y 2007 habían arrojado cifras de 3.9 y 3.7 respectivamente. El promedio actual para el total del país, 3.5 personas, o uno muy próximo, 3.4, se verifica también en ambas zonas de residencia y en cuatro de las regiones: 0, I, II y VIII, mientras que las regiones IV y VI tienen los valores más altos—3.9 y 3.7 en el mismo orden. Cuadro 2.12 Composición de los hogares Porcentaje de hogares con jefe de hogar mujer, Distribución porcentual de los hogares por número de residentes habituales y tamaño promedio, según zona y región de residencia y quintiles de riqueza, República Dominicana, 2013 Característica Con jefe de hogar mujer Número de residentes habituales Total Número de hogares Promedio de personas0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 y más Zona de residencia Urbana 41.8 0.2 13.7 19.9 20.2 20.2 14.1 6.4 3.1 1.1 1.2 100.0 8,402 3.5 Rural 34.7 0.4 15.5 20.0 19.9 18.8 12.5 6.7 3.3 1.4 1.6 100.0 3,062 3.4 Región de salud 0 40.9 0.4 13.1 18.7 20.3 20.0 15.1 6.9 3.1 0.8 1.5 100.0 4,249 3.5 I 40.8 0.1 13.9 19.4 19.4 19.2 13.7 7.9 3.8 1.5 1.1 100.0 949 3.5 II 38.6 0.3 14.2 22.5 19.2 21.4 11.4 5.9 2.7 1.6 1.0 100.0 1,819 3.4 III 40.9 0.1 13.7 20.1 23.7 19.7 13.2 5.9 2.3 0.8 0.4 100.0 760 3.3 IV 35.1 0.1 13.1 14.7 19.4 18.8 14.9 7.3 5.0 4.2 2.4 100.0 388 3.9 V 45.1 0.1 19.4 21.2 18.1 18.0 12.5 5.3 3.4 0.8 1.2 100.0 1,276 3.2 VI 32.3 0.1 11.3 18.1 19.6 20.5 14.6 7.1 4.2 2.2 2.3 100.0 570 3.7 VII 35.3 0.1 15.1 24.3 22.1 17.0 11.7 5.1 3.0 0.9 0.8 100.0 598 3.2 VIII 38.8 0.1 14.2 19.1 21.1 20.6 13.6 6.2 2.7 1.1 1.3 100.0 855 3.4 Quintil de riqueza Inferior 30.3 0.1 27.3 22.6 16.8 13.7 9.7 4.6 2.4 1.4 1.4 100.0 2,680 3.0 Segundo 43.2 0.1 13.8 18.5 21.8 19.8 12.2 8.1 3.4 1.3 0.9 100.0 2,268 3.5 Intermedio 43.1 0.0 7.7 18.8 21.1 21.4 16.4 8.4 3.4 1.2 1.5 100.0 2,112 3.7 Cuarto 44.7 0.3 9.3 21.5 20.3 19.9 15.8 5.6 4.4 1.2 1.4 100.0 2,190 3.6 Superior 40.3 0.7 9.5 17.5 21.2 25.6 15.2 6.0 2.4 0.8 1.3 100.0 2,214 3.6 Total 39.9 0.2 14.2 19.9 20.1 19.8 13.7 6.5 3.2 1.2 1.3 100.0 11,464 3.5 Nota: Este cuadro está basado en la población de jure, es decir, residentes habituales. Características de la población y de los hogares • 35 Gráfico 2.3 Porcentaje de hogares encabezados por mujeres, por zona y región 2.2.2 Aspectos estructurales de las viviendas Las características referentes a la estructura física de las viviendas en que habitan los hogares entrevistados, así como el grado en que éstos acceden a diversos servicios básicos, bienes durables y otras posesiones, son de particular relevancia para evaluar las condiciones socioeconómicas de la población en las diferentes áreas geográficas y administrativas del territorio, y para la elaboración, adecuación o reorientación de las políticas y programas públicos en las áreas correspondientes. En los cuadros 2.13.1 y 2.13.2 se resumen los resultados obtenidos en ENDESA 2013 acerca de las características estructurales de las viviendas—tipo de vivienda, material de construcción de las paredes, el piso y el techo, y número de habitaciones y dormitorios; en el primero de dichos cuadros se toman como unidades de análisis tanto a los hogares como a la población residentes en las mismas, clasificados según zona de residencia, y en el segundo se consideran sólo los hogares, según región de salud. Limitándonos al examen de los datos sobre estas últimas unidades en ambos cuadros, los principales aspectos a resaltar se señalan a continuación. En el total del país la proporción de hogares en viviendas clasificadas como ‘Casas independientes’— separadas de las demás por verjas, callejones o espacios abiertos-, es de 67 por ciento, cifra inferior a la encontrada en ENDESA 2007 (79 por ciento); en cambio, los hogares residentes en apartamentos representan en la ENDESA 2013 un 18 por ciento del total, contra el 10 por ciento obtenido en la ENDESA anterior. Otras categorías que incrementaron su porcentaje dentro del total en los últimos seis años fueron las de ‘Casa en hilera o bloque’—de 3 a 6—y ‘Pieza o parte atrás’—de 7 a 8. Es de notar también que más de la quinta parte de los hogares urbanos (22 por ciento) residen en apartamentos, cifra que era de 14 por ciento en 2007. Según regiones (Cuadro 2.13.2), las proporciones de los distintos tipos de viviendas varían significativamente, siendo de destacar que en lo referente a las casas independientes los porcentajes de hogares van desde 53 en la región 0 hasta 88 en la VI, registrándose la situación inversa para las cifras correspondientes a los apartamentos, que disminuyen desde 31 por ciento en la región 0 hasta 1 por ciento en la VI. 40 42 35 41 41 39 41 35 45 32 35 39 Total País Zona Urbana Rural Región 0 I II III IV V VI VII VIII Porcentaje de hogares ENDESA 2013 36 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.13.1 Hogares y población por aspectos estructurales de la vivienda según zona de residencia Distribución porcentual de los hogares y de la población de jure por aspectos estructurales de la vivienda, según zona de residencia, República Dominicana, 2013 Característica Hogares Población Urbana Rural Total Urbana Rural Total Tipo de vivienda Casa independiente 61.3 82.8 67.1 65.4 84.3 70.4 Apartamento 21.7 5.8 17.5 20.0 6.6 16.5 Casa en hilera o bloque 6.9 3.0 5.8 6.1 2.5 5.2 Barracón 1.0 4.0 1.8 0.8 2.8 1.3 En pieza o parte atrás 9.0 4.2 7.7 7.6 3.6 6.5 Sin información 0.0 0.2 0.1 0.0 0.1 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Material de construcción de las paredes Bloques/Cemento/ladrillos 79.7 56.0 73.3 80.1 57.9 74.2 Madera 15.6 31.8 19.9 15.1 30.5 19.2 Tabla de palma 1.6 8.3 3.4 1.7 7.9 3.3 Otros materiales1 3.1 3.9 3.3 3.1 3.7 3.3 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Material de construcción del techo Concreto 47.6 22.5 40.9 46.6 22.7 40.3 Zinc 51.7 76.0 58.2 52.7 76.0 58.8 Otros materiales2 0.7 1.4 0.9 0.7 1.1 0.8 Sin información 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Material del piso Tierra 2.2 6.3 3.3 2.0 5.5 2.9 Madera 0.5 0.8 0.6 0.5 0.6 0.5 Cemento/mosaico 82.5 84.6 83.0 82.8 86.0 83.6 Granito/mármol/cerámica 14.7 8.4 13.1 14.7 7.9 12.9 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de habitaciones de la vivienda 1 9.8 8.9 9.6 6.8 5.9 6.5 2 19.4 15.4 18.3 15.6 11.6 14.5 3 32.5 36.6 33.6 34.0 36.8 34.8 4 25.0 27.8 25.7 28.2 32.6 29.4 5 9.3 7.4 8.8 10.6 8.4 10.0 6 y más3 3.9 3.9 3.9 4.8 4.7 4.8 No sabe/sin información 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Cuartos utilizados para dormir Uno 29.8 24.7 28.4 22.5 17.7 21.2 Dos 35.1 38.0 35.9 36.6 38.0 37.0 Tres 28.9 31.7 29.7 33.0 36.3 33.9 Cuatro y más3 6.1 5.7 6.0 7.8 8.0 7.9 Sin información 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 1 En ‘Otros materiales’ de las paredes se incluyen tejamanil, yagua, otros materiales de deshecho, y Otro. 2 En ‘Otros materiales’ del techo se incluyen asbesto cemento, cana, yagua y Otro. 3 El intervalo abierto es diferente al utilizado en ENDESA 2007. Con respecto a los materiales de construcción de las paredes, el piso y el techo, para el primer aspecto predominan, como en las encuestas previas, el conjunto de bloques/cemento/ladrillos, por un lado, y la madera, por otro—73 y 20 por ciento de los hogares, respectivamente, residen en viviendas con paredes de estos materiales (en 2007 las cifras fueron 70 y 24 por ciento, en el mismo orden); en la región VII, sin embargo, cambian notoriamente estas proporciones: 43 por ciento para bloques/ cemento y 47 por ciento para la madera. La concentración en sólo dos materiales es aún más fuerte, y casi absoluta, en lo que se refiere al techo: el 58 por ciento del total de hogares residen en viviendas con techo de zinc y en otro 41 por ciento el material utilizado es el concreto, correspondiendo a otros materiales menos del uno por ciento. En las regiones las variaciones más Características de la población y de los hogares • 37 extremas se observan para la VI y la VII, en las que las viviendas con techo de concreto comprenden en cada caso sólo un 13 por ciento de los hogares, en tanto las que utilizan zinc abarcan el 86 por ciento. Con respecto al piso, sigue predominando fuertemente el cemento o mosaico, material empleado en el 83 por ciento de las viviendas ocupadas por los hogares; en un lejano segundo lugar figura el conjunto granito/mármol/cerámica, con 13 por ciento. Esta distribución cambia sólo moderadamente según zona y región. Cuadro 2.13.2 Hogares por aspectos estructurales de la vivienda según región Distribución porcentual de los hogares por aspectos estructurales de la vivienda, según región de residencia, República Dominicana, 2013 Característica Región de salud 0 I II III IV V VI VII VIII Total Tipo de vivienda Casa independiente 53.0 70.7 69.5 86.5 79.6 64.6 87.9 83.3 83.6 67.1 Apartamento 30.6 12.8 16.4 6.8 2.5 11.4 1.3 2.1 7.2 17.5 Casa en hilera o bloque 6.7 5.6 4.3 2.7 7.6 8.3 5.5 4.1 4.6 5.8 Barracón 1.4 2.1 0.6 0.6 2.6 4.2 1.0 6.4 0.2 1.8 En pieza o parte atrás 8.2 8.8 9.1 3.5 7.6 11.6 4.2 4.0 4.4 7.7 Otro 0.0 0.0 0.2 0.0 0.2 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Sin información 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Material de construcción de las paredes Bloques/Cemento/ladrillos 78.2 69.6 77.6 68.1 57.4 73.4 70.4 42.9 79.4 73.3 Madera 15.6 23.3 19.3 21.9 28.7 18.4 20.0 47.4 15.7 19.9 Tabla de palma 1.6 2.8 2.4 8.0 11.8 2.1 5.5 8.2 4.4 3.4 Otros materiales1 4.6 4.2 0.6 2.0 1.8 6.0 4.1 1.5 0.5 3.3 Sin información 0.0 0.0 0.0 0.0 0.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Material de construcción del techo Concreto 54.1 45.6 41.6 29.4 19.5 40.8 12.8 12.5 27.3 40.9 Zinc 44.9 53.9 58.0 69.5 76.6 59.0 85.7 86.1 71.7 58.2 Otros materiales2 0.9 0.5 0.3 1.1 3.8 0.2 1.3 1.4 1.0 0.9 Sin información 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.2 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Material del piso Tierra 1.7 3.7 2.2 2.5 10.9 3.2 10.5 9.0 1.7 3.3 Madera 0.6 1.0 0.5 0.3 0.5 0.2 1.2 0.6 0.7 0.6 Cemento/mosaico 81.5 86.0 80.8 84.3 84.5 82.5 85.7 84.5 88.3 83.0 Granito/mármol/cerámica 16.2 9.2 16.6 12.9 3.9 14.0 2.5 5.9 9.3 13.1 Otro material 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Sin información 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de habitaciones de la vivienda 1 9.0 7.0 9.2 6.1 12.2 17.2 6.1 14.4 6.0 9.6 2 21.6 19.0 13.2 16.4 20.6 23.2 18.1 9.8 11.5 18.3 3 31.4 40.3 33.3 35.4 28.0 33.9 33.3 35.9 37.1 33.6 4 24.9 23.5 28.5 29.6 27.0 18.0 27.2 28.1 31.2 25.7 5 8.5 7.4 11.0 9.0 8.6 5.4 10.9 8.0 11.0 8.8 6 y más3 4.5 2.7 4.8 3.4 3.6 2.3 4.3 3.7 3.2 3.9 No sabe/sin información 0.1 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Cuartos utilizados para dormir Uno 31.1 26.3 22.9 23.2 33.3 41.1 25.0 24.2 18.1 28.4 Dos 34.1 43.4 34.7 37.2 30.3 35.8 36.2 37.4 39.3 35.9 Tres 29.2 25.8 35.0 33.7 27.9 18.8 30.8 32.1 35.7 29.7 Cuatro y más3 5.5 4.4 7.4 6.0 8.5 4.3 8.0 6.2 6.9 6.0 Sin información 0.1 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 1 En ‘Otros materiales’ de las paredes se incluyen tejamanil, yagua, otros materiales de deshecho, y Otro. 2 En ‘Otros materiales’ del techo se incluyen asbesto cemento, cana, yagua y Otro. 3 El intervalo abierto es diferente al utilizado en ENDESA 2007. 38 • Características de la población y de los hogares Finalmente, en lo referente al número de habitaciones y de dormitorios de la vivienda, los cuadros en comentario muestran que el 59 por ciento de los hogares residen en viviendas con 3 o 4 habitaciones (cifra inferior al 65 por ciento registrado en ENDESA 2007); a su vez, casi dos tercios de los hogares—66 por ciento— habitan viviendas con 2 o 3 dormitorios. Para cada uno de estos indicadores las cifras correspondientes a las distintas zonas y regiones varían relativamente poco, apreciándose las mayores diferencias en las regiones I y V. 2.2.3 Acceso a servicios básicos Las informaciones derivadas de la ENDESA 2013 en relación con el acceso a diversos servicios básicos—suministro de energía eléctrica, agua potable y de uso general, recogida de basura—y sobre otros aspectos relacionados—tratamiento del agua, disposición de excretas, combustible utilizado para cocinar, etc.—se presentan en los cuadros 2.14.1 y 2.14.2 separadamente para los hogares y sus miembros(as), según zona de residencia (véase también el Gráfico 2.4); asimismo, en el Cuadro 2.14.3 se resumen los datos sobre dichos servicios y aspectos, sólo en lo que concierne a los hogares, para las distintas regiones de salud. Con referencia, nueva vez, a los resultados correspondientes a los hogares cabe destacar los siguientes: • El 97 por ciento de los hogares dispone de electricidad proveniente de la red pública, 99 por ciento en las áreas urbanas y 92 por ciento en las rurales. En las regiones el porcentaje varía entre 91 en la VII y cerca de 100 en la 0. Es significativo, sin embargo, que entre otros medios de alumbrado usados regularmente, el de mayor frecuencia sea las velas o velones, empleados en el 54 por ciento de los hogares. • En más de las tres cuartas partes de los hogares (78 por ciento) se utiliza el agua embotellada para beber y en sólo el 11 por ciento se recurre para estos fines al agua proveniente de la red pública. Estos datos representan un cambio dramático en relación con las cifras respectivas resultantes en ENDESA 2007: 57 y 22 por ciento. El porcentaje más bajo de hogares que usan agua embotellada se encuentra en la región IV (54) y el más alto en la II (88). • El 90 por ciento de los hogares del país, no obstante, tienen como fuente principal de agua para otros usos a la red pública de abastecimiento, distribuidos en 57 por ciento con acceso dentro de la vivienda y 33 por ciento fuera de ella (en 2007 las cifras correspondientes eran 86, 50 y 37 por ciento, en números redondos). La proporción de hogares con acceso a agua de la red pública dentro de la vivienda oscila entre 37 por ciento en la región IV y 72 por ciento en la II. • Entre los hogares que no utilizan agua embotellada para beber (los que constituyen el 22 por ciento del total) en más de la mitad—57 por ciento—no hierven o ponen cloro al agua que consumen. • En cuanto a la disposición de excretas, dos terceras partes de los hogares—cerca del 67 por ciento—disponen de inodoro privado y otro 6 por ciento de inodoro compartido (contra 60 y cerca del 5 por ciento, respectivamente, en ENDESA 2007). Por otro lado, el 15 por ciento de los hogares utilizan letrina privada con cajón y cerca del 7 por ciento letrina compartida con cajón; sólo el 3 por ciento no dispone de ningún tipo de servicio sanitario. El porcentaje de hogares con inodoro, sea privado o compartido, es de 82 en la zona urbana y 47 en la rural, mientras según regiones varía desde 38 en la VII hasta 86 en la 0. • Para el 72 por ciento de los hogares entrevistados la recolección de la basura es llevada a cabo por el Ayuntamiento Municipal, y en cerca del 12 por ciento de los mismos la basura es quemada; este último comportamiento es casi exclusivo de las áreas rurales, registrándose en el 34 por ciento de los hogares de estas áreas frente a sólo 3 por ciento de los hogares urbanos. En el 45 por Características de la población y de los hogares • 39 ciento de los casos la recogida de la basura por el Ayuntamiento se realiza sólo una vez a la semana o con frecuencias aún más bajas. • El principal combustible empleado para cocinar es el gas propano, al que a nivel nacional recurre el 86 por ciento de los hogares, cifra que apenas ha aumentado en uno o dos puntos desde las encuestas ENDESA de 2002 y 2007. En otro 9 por ciento de hogares utilizan leña o carbón para dicho fin, si bien la proporción para estos dos combustibles se incrementa a 22 por ciento de los hogares en la zona rural y a 23, 26 y 32 por ciento, respectivamente, en las regiones VII, VI y IV. Por otro lado, un 37 por ciento de los hogares en el total del país reportaron que, en adición al combustible principal declarado, utilizan también leña o carbón para cocinar, proporción que alcanza al 53 ciento de los hogares rurales. • Por último, en la ENDESA 2013 se preguntó también acerca del lugar de la vivienda utilizado regularmente para cocinar. Este aspecto, al igual que el uso de combustibles sólidos para este propósito, reviste mucha importancia por los altos riesgos para la salud que conlleva la contaminación del aire dentro de la vivienda, y en especial por su relación con enfermedades respiratorias de gran impacto en la mortalidad y la calidad de vida. En los cuadros 2.14.2 y 2.14.3 figuran los datos sobre el lugar donde se cocina, observándose que el 69 por ciento de los hogares realiza esta actividad en una habitación dedicada sólo a este fin, y cerca del 6 por ciento en una construcción independiente ubicada en el patio o solar de la vivienda. Sin embargo, en casi la quinta parte de los hogares—más del 19 por ciento—se cocina en la sala, el comedor o aún en un dormitorio. Esta situación es más común en la zona urbana que en la rural (21 contra 15 por ciento), y alcanza hasta el 23 por ciento de los hogares en la región 0 y el 28 por ciento en la V. 40 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.14.1 Hogares y población según acceso a servicios: electricidad y abastecimiento y tratamiento del agua Porcentajes de hogares y de la población de jure con electricidad u otros medios de alumbrado, y distribuciones porcentuales correspondientes por fuente principal de agua para beber y para otros usos y tratamiento del agua para beber, según zona de residencia, República Dominicana, 2013 Característica Hogares Población Urbana Rural Total Urbana Rural Total Medios de alumbrado usados regularmente1 Electricidad de la red pública 99.0 92.1 97.1 99.2 93.7 97.8 Electricidad planta propia 0.4 0.5 0.4 0.5 0.5 0.5 Lámpara de gas propano 1.0 2.1 1.3 1.2 2.2 1.4 Lámpara de gas kerosene 11.2 18.7 13.2 11.4 19.0 13.4 Inversor 21.6 21.6 21.6 22.8 21.8 22.6 Velas o velones 53.5 54.5 53.8 54.2 55.1 54.4 Otro 2.3 3.0 2.5 2.0 2.5 2.1 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 Fuente de agua para beber Fuente mejorada 91.5 90.9 91.3 91.4 90.8 91.3 Tubería de la red pública 6.9 20.9 10.6 7.1 19.6 10.4 Dentro de la vivienda 3.3 6.1 4.1 3.5 5.9 4.1 Fuera de la vivienda 3.6 14.8 6.6 3.5 13.7 6.2 Lluvia/tanque/aljibe 0.9 8.5 2.9 0.9 8.0 2.8 Agua embotellada 83.7 61.5 77.8 83.4 63.2 78.1 Fuente no mejorada 8.6 9.0 8.7 8.6 9.2 8.8 Pozo 0.2 3.1 1.0 0.2 3.2 1.0 Rio/arroyo/manantial 0.2 2.1 0.7 0.2 2.1 0.7 Camión tanque 0.4 0.4 0.4 0.4 0.3 0.4 Camioncito 7.2 3.0 6.1 7.3 3.2 6.2 Otra fuente 0.6 0.4 0.5 0.5 0.4 0.5 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 Fuente principal de agua para otros usos Tubería de la red pública 93.3 79.9 89.7 92.9 80.7 89.7 Dentro de la vivienda 63.5 39.7 57.1 63.5 41.3 57.6 Fuera de la vivienda 29.8 40.3 32.6 29.5 39.4 32.1 Pozo 2.8 11.0 5.0 3.0 11.2 5.1 Rio/arroyo/manantial 0.6 3.4 1.3 0.5 3.2 1.2 Lluvia/tanque/aljibe 0.5 2.6 1.1 0.5 2.0 0.9 Camión tanque 2.6 2.7 2.6 2.8 2.7 2.8 Otra fuente 0.2 0.3 0.2 0.2 0.2 0.2 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 % a menos de 15 minutos (ida y vuelta) de la fuente de agua 96.3 90.7 94.8 96.4 90.9 95.0 Tratan o purifican (hierven o ponen cloro) al agua para beber2 Si, para todos 39.2 39.0 39.1 40.4 41.1 40.7 Si, para los niños 4.0 2.9 3.5 5.0 3.9 4.5 No hierven/ ponen cloro 56.1 58.1 57.0 53.9 55.0 54.4 No sabe/ sin información 0.7 0.1 0.4 0.7 0.1 0.4 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 1,371 1,179 2,550 4,820 3,859 8,679 1 La pregunta sobre medios de alumbrado podía tener varias respuestas, por lo que la suma de las cifras de las distintas categorías es superior al 100%. 2 Excluye los hogares que usan agua embotellada como fuente de agua para beber. Características de la población y de los hogares • 41 Cuadro 2.14.2 Hogares y población según acceso a servicios: servicio sanitario, eliminación de basura, y combustible y lugar utilizados para cocinar Distribución porcentual de los hogares y de la población de jure por tipo de servicio sanitario, forma y frecuencia de eliminación de la basura y combustible y lugar utilizados para cocinar, según zona de residencia, República Dominicana, 2013 Característica Hogares Población Urbana Rural Total Urbana Rural Total Servicio sanitario Inodoro privado 74.6 44.4 66.5 76.3 46.7 68.4 Inodoro compartido 7.6 3.0 6.4 6.1 3.0 5.3 Letrina privada con cajón 9.4 29.3 14.7 9.9 29.4 15.1 Letrina privada sin cajón 1.1 4.0 1.9 1.4 4.1 2.1 Letrina compartida con cajón 4.7 11.5 6.5 4.1 10.3 5.7 Letrina compartida sin cajón 0.4 0.8 0.5 0.4 0.7 0.5 No tiene ningún servicio 2.1 7.0 3.4 1.7 5.9 2.8 No sabe/ sin información 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 Porcentaje que usa servicio sanitario mejorado1 84.0 73.7 81.3 86.2 76.0 83.5 Eliminación de la basura Ayuntamiento 87.4 52.2 78.0 86.6 53.3 77.8 Contratista del ayuntamiento 0.3 0.3 0.3 0.3 0.2 0.3 Otra empresa privada o persona 2.0 0.6 1.6 2.1 0.6 1.7 La queman 3.2 34.2 11.5 3.3 33.1 11.2 La tiran al patio / solar 2.6 9.6 4.5 2.7 9.5 4.5 La tiran a la cañada 3.5 2.5 3.2 3.9 2.6 3.5 Otra 1.0 0.5 0.9 1.0 0.7 0.9 No sabe / sin información 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.1 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 Frecuencia con que ayuntamiento/ contratista recoge la basura2 Diariamente 22.3 5.9 19.3 21.6 5.8 18.7 Dos o más veces por semana 35.6 35.4 35.6 35.5 34.9 35.4 Una vez a la semana 32.8 50.5 36.0 33.4 51.0 36.6 Cada dos o tres semanas 6.2 6.0 6.2 6.5 6.2 6.5 Una vez al mes 2.8 2.2 2.7 2.8 2.0 2.6 Otra frecuencia 0.2 0.0 0.2 0.1 0.0 0.1 No sabe/ sin información 0.1 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 7,363 1,607 8,970 25,278 5,602 30,881 Principal combustible utilizado para cocinar Gas propano 90.2 72.6 85.5 92.8 76.4 88.5 Carbón 2.8 7.1 4.0 2.8 5.6 3.5 Leña 1.8 15.2 5.4 2.0 15.8 5.7 Electricidad 0.3 0.1 0.2 0.3 0.1 0.3 Kerosene 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 No cocinan alimentos en el hogar 4.9 4.9 4.9 2.1 2.0 2.1 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 Porcentaje que usa combustible sólido para cocinar3 4.6 22.4 9.3 4.8 21.4 9.2 Combustibles para cocinar, además del principal4 Gas propano 6.8 12.0 8.2 7.2 13.3 8.8 Carbón 22.2 20.2 21.7 25.4 22.8 24.7 Leña 9.1 32.8 15.5 10.5 35.2 17.1 Electricidad 4.3 2.1 3.7 4.6 2.1 4.0 Kerosene 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 Lugar donde se cocina En la sala/comedor/dormitorio 20.8 15.3 19.4 18.8 12.8 17.2 En una habitación solo para cocinar 70.6 65.4 69.2 75.3 70.9 74.1 En la construcción independiente en el patio o solar 3.0 12.4 5.5 3.2 12.8 5.7 A la intemperie 0.6 1.9 1.0 0.6 1.4 0.8 No cocinan 4.9 4.9 4.9 2.1 2.0 2.1 No sabe/ sin información 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares/población 8,402 3,062 11,464 29,083 10,480 39,564 1 Servicio sanitario mejorado incluye inodoro privado y letrina privada con cajón. 2 Incluye solamente los hogares para los cuales el ayuntamiento o una empresa contratada por el ayuntamiento elimina la basura. 3 Combustible sólido incluye carbón y leña . 4 Esta pregunta podía tener varias respuestas, por lo que la suma de las cifras de las distintas categorías puede ser superior al 100%. 42 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.14.3 Hogares por acceso a servicios seleccionados, según región de residencia Porcentaje de hogares con energía eléctrica de la red pública y eliminación de la basura por el ayuntamiento/contratista, y distribución porcentual de los hogares por fuente principal de agua para beber y para otros usos, tratamiento del agua para beber, tipo de servicio sanitario, principal combustible para cocinar y lugar utilizado para cocinar, según región de residencia, República Dominicana, 2013 Característica Región de salud Total 0 I II III IV V VI VII VIII Porcentaje con electricidad de la red pública 99.5 97.2 98.0 98.4 92.3 91.8 93.7 91.3 98.7 97.1 Porcentaje con recogida de basura por el ayuntamiento 83.8 76.3 75.7 67.7 71.4 72.5 77.9 75.7 81.4 78.2 Fuente principal de agua para beber Tubería de la red pública 3.5 10.8 7.5 10.0 32.8 8.1 31.4 30.5 19.1 10.6 Dentro de la vivienda 1.7 3.6 5.1 3.4 8.7 0.7 8.7 10.2 10.5 4.1 Fuera de la vivienda 1.8 7.2 2.4 6.6 24.1 7.4 22.7 20.4 8.6 6.6 Agua embotellada 84.1 67.5 87.7 71.0 54.1 81.9 60.6 65.2 67.2 77.8 Otra fuente1 12.4 21.7 4.8 19.0 13.2 10.0 7.9 4.2 13.7 11.6 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 Fuente principal de agua para otros usos Tubería de la red pública 90.0 90.2 94.4 87.9 91.9 78.6 93.9 97.4 86.4 89.7 Dentro de la vivienda 62.1 50.3 72.2 50.3 36.6 42.1 40.1 49.8 62.2 57.1 Fuera de la vivienda 27.9 39.9 22.3 37.6 55.2 36.5 53.7 47.6 24.3 32.6 Otra fuente2 10.0 9.8 5.6 12.1 8.0 21.4 6.1 2.6 13.6 10.3 No sabe/sin información 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 Tratan o purifican (hierven o ponen cloro) al agua para beber3 Si, para todos 33.8 27.9 50.3 40.8 36.1 38.5 49.0 46.9 42.4 39.1 Si, para los niños 4.0 2.9 3.5 2.9 5.4 1.9 3.6 2.4 4.4 3.5 No hierven/filtran 61.2 68.6 46.3 56.3 58.1 59.3 47.5 50.5 53.2 57.0 No sabe/ sin información 1.0 0.5 0.0 0.0 0.4 0.3 0.0 0.2 0.0 0.4 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 674 309 224 220 178 231 224 208 281 2,550 Servicio sanitario Inodoro privado 77.4 62.5 74.0 58.6 42.2 58.8 42.2 36.0 68.1 66.5 Inodoro compartido 8.6 7.8 4.8 2.3 3.1 9.5 3.4 1.8 2.6 6.4 Letrina privada4 9.2 16.8 14.5 25.8 26.9 13.5 37.9 40.8 18.8 16.6 Letrina compartida4 3.3 8.4 5.4 9.5 12.9 11.6 8.6 17.5 7.1 7.0 No tiene ningún servicio 1.5 4.3 1.3 3.7 14.9 6.5 7.8 3.9 3.3 3.4 Otro 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 0.0 0.1 0.0 No sabe/ sin información 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.1 0.1 0.0 0.0 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 Porcentaje que usa servicio sanitario mejorado5 85.6 77.2 87.3 82.4 65.2 70.8 73.9 71.8 84.8 81.3 Principal combustible utilizado para cocinar Gas propano 92.4 83.7 87.6 84.4 62.8 80.5 68.7 71.4 88.6 85.5 Carbón 1.6 3.9 2.0 1.4 15.0 7.6 9.3 14.0 0.8 4.0 Leña 1.4 7.3 4.8 8.3 16.8 6.0 16.3 9.0 5.6 5.4 Otro 0.4 0.3 0.1 0.1 0.1 0.2 0.1 0.1 0.1 0.3 No cocinan alimentos en el hogar 4.1 4.9 5.4 5.8 5.3 5.6 5.5 5.4 4.9 4.9 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 Porcentaje que usa combustible sólido para cocinar6 3.0 11.1 6.8 9.7 31.9 13.7 25.7 23.0 6.4 9.3 Lugar donde se cocina En la sala/comedor/dormitorio 22.7 15.0 17.2 14.0 18.0 27.8 13.3 13.6 12.7 19.4 En una habitación solo para cocinar 70.8 74.4 71.8 69.0 55.3 59.4 64.0 65.5 77.3 69.2 En la construcción independiente en el patio o solar 2.0 4.4 4.7 10.5 18.1 5.7 14.9 13.2 4.3 5.5 A la intemperie 0.4 1.1 0.8 0.8 3.3 1.5 2.3 2.3 0.6 1.0 No cocinan 4.1 4.9 5.4 5.8 5.3 5.6 5.5 5.4 4.9 4.9 No sabe/ sin información 0.0 0.2 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.1 0.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de hogares 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 1 Abarca agua de pozo, manantial/río, lluvia/tanque, camión tanque, camioncito y otra. 2 Abarca agua de pozo, manantial/río, lluvia/tanque, camión tanque y otra. 3 Excluye los hogares que usan agua embotellada como fuente de agua para beber. 4 Con cajón o sin cajón. 5 Servicio sanitario mejorado incluye inodoro privado y letrina privada 6 Combustible sólido incluye carbón y leña . Características de la población y de los hogares • 43 Gráfico 2.4 Porcentaje de hogares con acceso a servicios básicos, y según principal combustible para cocinar, por zona 2.2.4 Bienes durables y otras propiedades, y servicios de comunicación En los cuadros 2.15.1 y 2.15.2 se presentan, según zona y región de residencia, los datos resultantes de la ENDESA 2013 sobre la disponibilidad en los hogares de un conjunto de bienes de consumo duradero, incluyendo medios de transporte, el acceso a servicios de comunicación y la posesión de terrenos de uso agrícola o pecuario y ganado o animales de granja, informaciones todas de gran utilidad para la realización de estimaciones más precisas y consistentes de los niveles de bienestar de la población y sus distintos estratos. En el primero de dichos cuadros, que concentra los datos referentes a bienes y servicios relacionados con distintas modalidades de comunicación, puede observarse que los de uso más extendido, en términos de la proporción de hogares que los poseen, son el teléfono, ya sea residencial o celular (89 por ciento), la televisión a color o en blanco y negro (cerca del 86 por ciento), y el radio o equipo de música (56 por ciento). En el otro extremo figuran la computadora, existente en cerca de la cuarta parte de los hogares (24 por ciento), y el acceso a Internet, del que dispone sólo el 18 por ciento de los mismos; sin embargo, los incrementos relativos más importantes respecto a las cifras dadas por ENDESA 2007 se produjeron con respecto a estos dos últimos ítems, de los cuales disponían en dicho año menos del 13 por ciento de los hogares en el caso de la computadora y cerca del 6 por ciento en el de Internet. Las mayores diferencias en los datos del Cuadro 2.15.1 según zona y región corresponden también a la disponibilidad de computadora e Internet, destacándose al respecto, además de las referentes a las áreas urbana y rural, las que existen entre la región 0, por un lado, y las IV y VI por el otro: en la primera región el 32 por ciento de los hogares posee computadora y el 24 por ciento Internet, mientras que en las dos últimas regiones las cifras respectivas son de apenas 10-11 por ciento para el primer ítem y 6-7 por ciento para el segundo. 22 73 53 40 40 46 47 92 5 90 88 30 64 16 82 99 Leña o carbón Gas propano Principal combustible para cocinar Recogida de basura por ayuntamiento Fuera de la vivienda Dentro de la vivienda Agua de red pública Letrina Inodoro Servicio sanitario Electricidad de la red pública Porcentaje Zona Urbana Zona Rural ENDESA 2013 44 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.15.1 Bienes de consumo duradero del hogar y servicios de comunicación Porcentaje de hogares que poseen varios bienes durables y servicios de comunicación especificados según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Área de residencia Efectos del hogar y servicios Número Radio o equipo de música Televisión en blanco y negro o a color Video (VHS/DVD) Telecable Computadora Internet Teléfono residencial/ celular Zona de residencia Urbana 58.0 88.5 30.0 38.3 28.0 21.1 91.3 8,402 Rural 50.4 77.2 21.0 23.8 12.8 8.8 84.0 3,062 Región de salud 0 58.7 88.7 32.2 30.8 31.5 24.2 91.9 4,249 I 50.0 86.4 24.6 23.8 20.3 14.4 88.5 949 II 60.7 87.8 29.5 44.7 27.7 21.7 90.8 1,819 III 57.4 89.3 23.6 41.3 16.8 12.0 91.0 760 IV 42.6 73.0 15.5 16.5 11.4 7.1 78.0 388 V 52.3 79.1 27.0 42.2 18.2 13.6 87.6 1,276 VI 43.9 75.8 18.7 24.3 10.3 5.8 80.9 570 VII 52.7 77.9 19.7 34.8 13.5 9.5 84.1 598 VIII 58.9 86.8 25.4 39.3 19.8 11.4 89.9 855 Total 55.9 85.5 27.6 34.4 24.0 17.8 89.3 11,464 Por otra parte, el Cuadro 2.15.2 contiene las informaciones referentes a otros equipos y artículos de uso doméstico, así como a la posesión de distintos tipos de vehículos de uso privado, terrenos y ganado o animales de granja. Respecto de los bienes citados en primer término, de modo similar a lo registrado en encuestas anteriores, el artículo del que en mayor medida se dispone en los hogares es la estufa, existente en el 90 por ciento de los mismos, seguido por el abanico, la nevera y la lavadora de ropa, con porcentajes respectivos de 75, 74 y 73 por ciento. Cabe señalar que estas cifras implican sólo pequeños incrementos, de entre uno y tres puntos porcentuales, en relación con las obtenidas seis años atrás, en ENDESA 2007; dichos aumentos son incluso inferiores, en la mayoría de los casos, a los registrados entre 2002 y 2007. Por lo demás, las proporciones de hogares que poseen equipo de aire acondicionado y calentador de agua siguen siendo muy bajas, apenas 8 y 5 por ciento, en el mismo orden. En lo concerniente a la posesión de vehículos, la proporción de hogares con carro/camioneta/jeepeta se mantuvo prácticamente igual a la observada en las encuestas de 2002 y 2007: alrededor del 18 por ciento, en tanto se incrementó la cifra correspondiente a la motocicleta, que pasó de 25 a 29 por ciento entre 2007 y 2013. Por último, los hogares en que algún o algunos de sus miembros(as) poseen tierras de uso agropecuario, o ganado o animales de granja o corral, representaron el 12 y el 15 por ciento, respectivamente, de los entrevistados en el total del país; estas cifras son menores que las resultantes en ENDESA 2007—14 y 18 por ciento, en igual orden. Es de notar, sin embargo, que las proporciones de hogares con tierras o animales alcanzan todavía niveles importantes en la zona rural (24 y 31 por ciento) y en las regiones IV (26 por ciento en cada aspecto) y VI (37 por ciento, también en cada tipo de propiedad). Características de la población y de los hogares • 45 Cuadro 2.15.2 Bienes de consumo duradero del hogar y medios de transporte y posesión de tierras y animales Porcentaje de hogares que poseen bienes durables y medios de transporte especificados, tierras de uso agrícola o pecuario y ganado o animales de granja, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Área de residencia Efectos del hogar Medios de transporte Poseen tierras de uso agro- pecuario Poseen ganado o animales de granja o corral NúmeroNevera Abanico Estufa Horno micro- ondas Lava- dora de ropa Calen- tador de agua Aire acondi- cionado Cisterna/ tinaco Carro/ camio- neta/ jeepeta Moto- cicleta Bici- cleta Zona de residencia Urbana 77.7 80.9 92.1 21.1 75.7 5.4 9.5 34.6 20.2 25.5 2.6 8.0 8.9 8,402 Rural 64.3 58.3 82.2 9.0 63.7 1.9 3.3 21.9 13.8 37.5 2.1 23.7 30.7 3,062 Región de salud 0 79.7 82.9 93.6 23.7 78.8 6.1 12.0 40.7 25.1 12.9 2.1 7.3 7.1 4,249 I 73.4 72.1 89.5 11.9 67.9 1.2 4.3 21.6 13.0 30.3 2.4 16.7 16.6 949 II 77.8 74.9 90.4 22.2 74.1 8.6 8.5 33.0 23.3 28.4 2.5 10.4 15.4 1,819 III 73.7 78.5 91.7 10.7 74.8 2.1 5.5 31.2 11.0 45.2 2.8 14.8 19.8 760 IV 58.6 65.0 75.1 6.7 51.8 0.4 2.3 8.7 6.0 38.4 1.5 25.6 26.2 388 V 66.6 71.7 84.3 15.4 65.4 2.2 5.7 30.7 12.5 40.7 1.9 8.8 12.5 1,276 VI 60.7 53.5 80.5 7.7 60.5 0.5 1.6 7.8 7.4 37.9 1.3 37.2 36.7 570 VII 63.6 61.5 78.4 9.6 64.6 2.1 3.6 17.9 12.1 44.9 3.5 16.3 27.4 598 VIII 74.8 68.1 93.1 13.7 74.5 2.4 5.6 26.3 14.5 51.9 4.7 12.2 18.9 855 Total 74.1 74.9 89.5 17.8 72.5 4.5 7.9 31.2 18.5 28.7 2.4 12.2 14.7 11,464 2.2.5 Medición del nivel socioeconómico: el índice de riqueza Con base en las informaciones sobre los diferentes aspectos de las viviendas y los hogares recopiladas mediante el Cuestionario de Hogar de la ENDESA 2013, se realizó una clasificación socioeconómica de los hogares y de sus miembros(as) utilizando una metodología desarrollada por el Banco Mundial y Macro International Inc. para el estudio de las diferencias en salud, nutrición y población, aplicada inicialmente en los 44 países que participaron en la segunda y tercera rondas del Programa de Encuestas en Demografía y Salud (DHS) y, posteriormente, en los países participantes en las rondas siguientes de este programa. En el enfoque empleado, el nivel socioeconómico se define en términos de activos o riqueza en los hogares encuestados, en vez de ingresos o consumo. Como se vio en los puntos precedentes de este capítulo, en la ENDESA 2013 se obtuvo información detallada sobre las características de la vivienda, el acceso del hogar a diversos servicios básicos y la posesión de determinados bienes de consumo duradero y otras propiedades, que se relacionan en mayor o menor medida con el nivel socioeconómico. En primer lugar, se genera un valor para cada activo mediante la metodología de análisis de componentes principales. A cada hogar se le asigna una puntuación por cada activo y estos valores se suman para cada hogar, dependiendo de la disponibilidad de bienes y servicios y las características de la vivienda. A las personas residentes en cada hogar se les asigna el valor del hogar en el cual residen; esto permite crear quintiles poblacionales de “bienestar” o de “riqueza”, es decir, cinco grupos con el mismo número de personas en cada uno2. A partir de este procedimiento pueden clasificarse, según los diferentes quintiles, los datos e indicadores elaborados en relación con los diversos aspectos investigados en la encuesta. 2 Para una descripción detallada de los procedimientos, alcances y limitaciones véase Rutstein, Shea O. y Johnson, Kiersten. The DHS Wealth Index. DHS Comparative Reports No. 6. ORC Macro, 2004; y Gwatkins, D.R., Rutstein, S., Johnson, K., Pande, R.P. y Wagstaff, A. Socio-Economic Differences in Health, Nutrition and Population in Bolivia. The World Bank, Mayo 2000. 46 • Características de la población y de los hogares Entre las informaciones utilizadas para la determinación de los quintiles de riqueza de la población se encuentran: a) características de la vivienda—materiales de construcción, tipo, forma de tenencia; b) posesión de equipos o artículos de uso doméstico—nevera, estufa, lavadora de ropa, calentador de agua, etc.—y mobiliario básico, así como de medios privados de transporte; c) acceso del hogar a servicios básicos—energía eléctrica, abastecimiento de agua, eliminación de la basura, disposición de excretas, otros—y de comunicación—Internet, telecable, teléfono, otros; y d) otros aspectos: posesión de tierras de uso agropecuario; posesión de ganado o animales de granja o corral, número de personas por dormitorio; existencia de servicio doméstico en el hogar; otros. La distribución de la población total de los hogares entrevistados por quintiles de riqueza se presenta en el Cuadro 2.16, según zona y región de residencia. Estos datos muestran que persisten importantes diferencias en las condiciones socioeconómicas generales de las distintas áreas. Por ejemplo, la proporción de la población que pertenece a los quintiles Inferior y Segundo es casi el 63 por ciento en el caso de los residentes en zonas rurales, frente al 32 por ciento en la zona urbana. Entre las correspondientes cifras para las regiones de salud se registran diferencias parecidas, observándose que los dos quintiles más pobres comprenden el 67 por ciento de la población de la región IV, y el 63 por ciento en la VI, pero sólo el 31 y el 34 por ciento, respectivamente, en las regiones 0 y II. En el otro extremo, mientras la población clasificada en el quintil superior representa alrededor de la cuarta parte de los residentes en las regiones 0 y II, las proporciones para las regiones IV y VI alcanzan apenas a 6 y 5 por ciento, en el mismo orden. En la última columna del Cuadro 2.16 se incluyen los valores del Coeficiente de Gini para las diferentes zonas y regiones; este indicador mide el grado de concentración de la riqueza en cada área específica y su valor podría oscilar entre 0—en el caso de una situación hipotética en que la distribución de la riqueza entre la población fuese totalmente igualitaria—y 1—cuando dicha distribución fuese totalmente desigual o inequitativa. Con respecto a los valores obtenidos para el referido coeficiente, cabe advertir que la medición de la ‘riqueza’ o el ‘bienestar’ de la población a través del método antes descrito conduce a estimaciones más bajas de los niveles de desigualdad o concentración que las resultantes a partir de datos referentes a los ingresos o al consumo de los hogares. Esto se debe a que el acceso a servicios básicos como la electricidad y el agua proveniente de la red pública, el uso de servicio sanitario mejorado (inodoro privado o letrina privada con cajón) o de gas propano para cocinar, o la disponibilidad de determinados bienes durables— independientemente de su valor o calidad, que no son investigados en la encuesta—o servicios de comunicación en el hogar, entre ellos nevera, estufa, lavadora de ropa, televisión y teléfono, están mucho más generalizados en las diversas áreas y grupos sociales del país que las oportunidades de acceso a fuentes de ingresos estables y suficientes para la satisfacción de las principales necesidades básicas. Cuadro 2.16 Población por quintiles de riqueza Distribución porcentual de la población de jure por quintiles de riqueza; y el coeficiente de Gini, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Zona/región Quintil de riqueza Total Número de personas Coeficiente de Gini Inferior Segundo Intermedio Cuarto Superior Zona de residencia Urbana 13.7 18.2 21.3 23.3 23.5 100.0 29,083 0.138 Rural 37.5 25.0 16.4 10.9 10.2 100.0 10,480 0.192 Región de salud 0 13.2 17.6 20.2 23.0 26.0 100.0 14,930 0.171 I 23.4 20.3 21.6 19.0 15.7 100.0 3,352 0.162 II 15.5 18.4 20.0 22.1 24.0 100.0 6,109 0.158 III 21.4 24.2 19.6 19.3 15.5 100.0 2,523 0.157 IV 43.4 23.6 17.2 9.8 6.0 100.0 1,500 0.197 V 24.7 18.9 18.5 19.7 18.3 100.0 4,145 0.177 VI 38.1 25.0 20.4 11.8 4.7 100.0 2,131 0.176 VII 34.2 24.3 18.2 11.8 11.5 100.0 1,934 0.195 VIII 17.9 25.0 22.5 18.9 15.7 100.0 2,940 0.170 Total 20.0 20.0 20.0 20.0 20.0 100.0 39,564 0.158 Características de la población y de los hogares • 47 2.2.6 Acceso a programas sociales, visitas y actividades de personal de salud, y efectos de eventos climatológicos Como punto final del presente capítulo se resumen a continuación las informaciones recogidas en la ENDESA 2013 respecto de, por un lado, el acceso de los hogares a varios tipos de programas y servicios que contribuyen directamente, o pueden contribuir, al mejoramiento de sus condiciones socioeconómicas y de salud, y, por otra parte, acerca de la exposición de los mismos a determinados eventos climatológicos en períodos recientes, y sus consecuencias. En primer lugar, en el Cuadro 2.17 figuran las proporciones de hogares—respecto del total de éstos ya sea al nivel nacional o para cada área o estrato—que declararon ser beneficiarios de algunos programas sociales del Estado seleccionados, entre ellos varios de los componentes principales del programa Solidaridad. En el total del país, el 23 por ciento de los hogares informaron estar incluidos en el programa Comer es Primero, si bien la cifra casi se duplica en las regiones de salud IV y VI, donde alcanza a 42 y 44 por ciento respectivamente; en cambio, en las regiones con mejores condiciones socioeconómicas, la 0 y la II, la proporción se reduce a 16 y 18 por ciento, en el mismo orden. Como sería de esperar, se observa una relación negativa entre el porcentaje de inclusión de los hogares en este componente y el nivel de riqueza asociado a los distintos quintiles, aunque no deja de llamar la atención la relativamente alta magnitud de las cifras resultantes para los quintiles Intermedio y siguientes. Los componentes Incentivo a la Asistencia Escolar y Apoyo a los adultos mayores, dirigidos a sub- universos de hogares pobres con miembros(as) de determinadas edades y características (en el caso del primer componente, aquellos con hijos entre 6 y 16 años inscritos en el nivel básico de enseñanza), muestran proporciones bastante más bajas de hogares incluidos que las referentes a Comer es primero: 8 y 2 por ciento respectivamente; de nuevo, las regiones IV y VI presentan los porcentajes más altos. Por último, alrededor de la cuarta y la quinta parte del total de hogares se benefician de los programas Bono Gas Hogar y Bono Luz Hogar, registrándose niveles de cobertura y diferencias por áreas y quintiles de riqueza similares a los correspondientes a Comer es Primero. Cuadro 2.17 Acceso del hogar a programas sociales del Estado Porcentaje de hogares beneficiarios de programas sociales del Estado especificados, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Área de residencia Solidaridad Bono Gas Hogar Bono Luz Hogar Otro Número de hogares Comer es primero Incentivo a la asistencia escolar Apoyo a los adultos mayores Zona de residencia Urbana 20.8 7.3 1.8 23.8 18.8 0.6 8,402 Rural 27.8 8.8 2.9 30.2 20.9 0.2 3,062 Región de salud 0 16.0 6.1 1.2 18.9 15.0 0.7 4,249 I 23.1 9.1 2.8 29.9 20.5 1.0 949 II 17.9 4.1 1.2 19.5 14.2 0.2 1,819 III 34.7 9.3 2.7 37.3 26.0 0.1 760 IV 41.5 15.4 4.6 40.3 32.5 0.1 388 V 22.7 7.5 1.6 25.4 18.7 0.1 1,276 VI 43.5 17.4 6.5 44.1 36.0 1.1 570 VII 32.6 11.7 3.3 35.2 29.3 0.1 598 VIII 25.3 7.9 2.1 29.9 21.8 0.1 855 Quintil de riqueza Inferior 29.8 8.7 3.4 29.5 21.4 0.5 2,680 Segundo 32.2 12.2 2.9 35.9 27.8 0.5 2,268 Intermedio 27.5 10.0 2.0 32.9 26.2 1.0 2,112 Cuarto 16.3 5.2 1.0 20.7 15.2 0.3 2,190 Superior 5.9 2.2 0.6 7.6 5.9 0.1 2,214 Total 22.7 7.7 2.0 25.5 19.4 0.5 11,464 48 • Características de la población y de los hogares En otro orden, los cuadros 2.18 y 2.19 contienen los datos correspondientes a las visitas a los hogares realizadas por personal de salud durante los últimos doce meses, clasificados, en el primer cuadro, por zona, región y quintil de riqueza, y en el segundo sólo para los dos tipos de áreas considerados. El Cuadro 2.18 muestra las proporciones de hogares que fueron visitados en dicho período y la distribución de éstos por número de visitas recibidas; en el conjunto del país, el 17 por ciento de los hogares recibió las visitas de referencia, cifra que presenta sus mayores variaciones según regiones de salud, desde 12 por ciento en la región V hasta 32 por ciento en la IV. En sentido general, puede afirmarse que las regiones más pobres fueron visitadas por personal de salud en mayor medida que las demás. Se observa además en el Cuadro 2.18 que en la mayoría de los casos los hogares recibieron sólo una visita (52 por ciento) o dos (28 por ciento), durante el último año. El Cuadro 2.19 muestra, a su vez, las informaciones sobre las instituciones a las cuales pertenece el personal de salud que realizó visitas domiciliarias, así como el tipo de actividades en que el mismo participó. En cuanto al primer aspecto, en el 90 por ciento de los hogares se informó que el personal pertenecía al Ministerio de Salud Pública, proporción que oscila entre 80 por ciento en la región V y cerca de 98 por ciento en la II; las restantes categorías de instituciones—Otra institución gubernamental, Cruz Roja, Otra ONG, y ‘Otra institución’—muestran frecuencias mínimas, a excepción de ‘Otra’ en la región V, que comprende el 11 por ciento de los casos. Respecto de las actividades de prevención o promoción de la salud llevadas a cabo por el personal en cuestión, la más común fue la de eliminar criaderos de mosquitos (reportada en el 37 por ciento de los hogares), seguida por ‘enseñar cómo limpiar los tanques y almacenar el agua’ y ‘vacunar animales contra la rabia’ (con 27 y 26 por ciento de los casos, respectivamente). La frecuencia y el orden de importancia de estas actividades varían significativamente en las distintas regiones; por ejemplo, la eliminación de criaderos de mosquitos fue informada por el 50 por ciento de los hogares de la región III contra algo menos del 27 por ciento de los residentes en la IV. Asimismo, la investigación de casos o brotes epidémicos fue la actividad reportada por mayor proporción de hogares en la región IV (29 por ciento), pero la de menor frecuencia relativa, junto con ‘Otras actividades’, en la región 0 (10 por ciento de los casos). Cuadro 2.18 Visitas de personal de salud al hogar Porcentaje de hogares que fueron visitados por algún personal de salud en los últimos doce meses y distribución de los mismos por número de visitas recibidas en dicho período según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Área de residencia Porcentaje de hogares visitados Número de hogares Visitas del personal de salud en los últimos 12 meses Total Número de hogares visitados 1 2 3 4 5 y más No sabe/ sin información Zona de residencia Urbana 15.9 8,402 51.0 28.7 9.7 3.6 5.7 1.3 100.0 1,335 Rural 18.8 3,062 53.9 27.1 9.1 3.6 5.4 0.9 100.0 577 Región de salud 0 13.5 4,249 52.4 26.6 10.4 4.2 3.8 2.7 100.0 572 I 19.5 949 50.6 31.5 7.8 5.4 3.6 1.1 100.0 185 II 13.0 1,819 59.8 30.7 5.4 1.8 2.2 0.0 100.0 237 III 24.2 760 52.0 24.8 15.0 3.5 4.7 0.0 100.0 184 IV 32.3 388 44.3 19.8 14.1 4.4 17.1 0.3 100.0 125 V 11.9 1,276 55.2 27.1 5.1 1.4 8.1 3.2 100.0 152 VI 25.7 570 36.6 37.9 11.5 5.7 8.2 0.0 100.0 147 VII 28.4 598 48.9 32.1 9.1 2.6 7.2 0.1 100.0 170 VIII 16.5 855 61.1 24.3 7.0 2.8 4.8 0.0 100.0 141 Quintil de riqueza Inferior 15.8 2,680 51.9 26.2 7.8 4.6 8.7 0.7 100.0 424 Segundo 19.7 2,268 50.9 25.2 11.4 4.7 6.0 1.7 100.0 447 Intermedio 17.7 2,112 47.3 33.3 11.3 2.3 5.9 0.0 100.0 374 Cuarto 17.2 2,190 50.6 32.2 9.3 2.1 4.4 1.4 100.0 377 Superior 13.1 2,214 61.0 23.9 7.1 4.0 1.6 2.5 100.0 290 Total 16.7 11,464 51.9 28.2 9.5 3.6 5.6 1.2 100.0 1,912 Características de la población y de los hogares • 49 Cuadro 2.19 Actividades realizadas por el personal de salud e instituciones a las que pertenece Entre los hogares visitados por algún personal de salud en los últimos doce meses, porcentaje que recibió la visita de personal de instituciones especificadas, y porcentaje en que el mismo realizó actividades de prevención o promoción en salud especificadas, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Institución y actividad Zona de residencia Región de salud Total Urbana Rural 0 I II III IV V VI VII VIII Institución a que pertenece el personal Salud Pública 90.9 87.8 88.2 91.9 97.5 91.4 93.4 79.8 89.2 92.3 86.4 90.0 Otra institución gubernamental 1.8 2.1 2.0 1.4 1.5 2.4 1.4 3.6 1.7 3.0 0.0 1.9 Cruz Roja 1.0 1.0 1.2 2.0 0.0 0.2 2.0 1.3 1.0 1.3 0.0 1.0 Otra ONG 1.3 1.1 1.6 1.2 0.0 0.7 2.8 2.4 1.6 0.9 0.0 1.2 Otra institución 1.3 3.1 1.5 0.4 0.0 0.7 0.6 10.9 2.4 0.8 1.2 1.8 No sabe/ sin información 5.6 6.4 7.7 4.3 2.5 6.7 3.8 3.2 6.6 2.5 12.4 5.8 Actividades realizadas por el personal de salud1 Eliminar criaderos de mosquitos 38.5 35.7 34.3 33.3 43.6 49.7 26.5 44.4 27.8 46.1 34.0 37.6 Enseñar limpieza tanques y almacenamiento de agua 28.7 23.1 25.6 27.4 28.7 34.0 23.7 34.1 15.1 30.8 23.4 27.0 Fumigar o rociar insecticidas 19.3 17.2 15.9 20.2 17.4 20.1 14.1 19.8 21.5 18.9 27.2 18.6 Entregar mensajes educativos 12.3 14.9 12.5 10.9 18.8 17.8 10.4 13.7 8.7 9.0 13.2 13.0 Vacunar a los niños 22.3 24.7 23.5 29.4 21.5 22.1 20.6 17.4 25.0 21.3 24.3 23.0 Vacunar animales contra rabia 24.9 29.0 32.5 35.4 20.8 16.7 19.4 18.3 21.3 23.2 32.0 26.1 Investigar casos o brotes epidémicos 15.3 19.2 10.1 12.7 21.0 15.3 28.9 17.1 19.9 22.0 19.3 16.5 Otras(*) 8.4 9.5 9.5 5.5 5.8 7.0 10.6 13.4 17.0 8.0 2.9 8.7 No sabe/ sin información 1.0 0.8 0.9 0.0 0.0 1.4 1.4 0.0 1.8 1.3 2.4 0.9 Número de hogares visitados 1,335 577 572 185 237 184 125 152 147 170 141 1,912 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. Como complemento a los datos sobre actividades del personal de salud en sus visitas a los hogares, en el Cuadro 2.20 se incluyen los resultados acerca de las principales medidas que aplican éstos regularmente para controlar o protegerse de los mosquitos que transmiten enfermedades, y, en el Cuadro 2.21, los concernientes a las informaciones educativas sobre diversos comportamientos y acciones relacionados con la salud, recibidas en el último año por la persona que respondió a la entrevista de hogar, así como las fuentes de dichas informaciones. En lo que respecta a las medidas de protección contra los mosquitos, de acuerdo a las cifras del Cuadro 2.20 los hogares recurren sobre todo al uso de mosquiteros (49 por ciento de los mismos), a fumigar o rociar insecticidas (41 por ciento) y a eliminar criaderos de estos insectos (36 por ciento). El uso de mosquiteros alcanza niveles mucho más altos, de alrededor del 70 por ciento de los hogares, en las regiones VI y VII, mientras que para las restantes medidas las diferencias en las cifras correspondientes a las distintas zonas y regiones son, en su mayoría, más moderadas. Por otra parte, en el Cuadro 2.21 puede apreciarse que en no menos de la mitad de los hogares se recibió, en los últimos doce meses, informaciones educativas sobre una o varias de las medidas de prevención o promoción de la salud enumeradas, figurando en primer lugar las relacionadas con la prevención de enfermedades transmitidas por mosquitos, reportada por el 74 por ciento de los hogares. Cabe resaltar también que en alrededor de dos tercios de los hogares se recibió información sobre las siguientes conductas o acciones: lavado de manos, manejo seguro del agua de beber y los alimentos, importancia de la vacunación y del consumo de frutas o vegetales, prevención de enfermedades transmitidas por animales, prevención del VIH/SIDA, y otras. Las informaciones que presentaron las proporciones más bajas fueron las referentes a detección temprana de la hipertensión y la diabetes, reportadas por 52 y 51 por ciento de los hogares, en el mismo orden. Las regiones IV y VI muestran cifras inferiores a las del resto de estas áreas para todas las medidas consideradas en el cuadro. 50 • Características de la población y de los hogares En el Cuadro 2.21 se muestra igualmente que entre los medios o formas a través de los cuales se recibieron las informaciones antes indicadas predomina la televisión, mencionada por el 82 por ciento de los hogares, seguida de lejos por la radio, las charlas educativas en la comunidad y el (la) promotor(a) u otro personal de salud, señalados por 40, 35 y 22 por ciento de los hogares respectivamente. Las cifras correspondientes a la televisión y la radio son más bajas en las regiones IV y VI que en las demás, lo que no se verifica, en la mayoría de los casos, para el resto de las fuentes de información incluidas en el cuadro. Cuadro 2.20 Principales medidas aplicadas para controlar los mosquitos Porcentaje de hogares que aplican medidas especificadas para controlar o protegerse de los mosquitos que transmiten enfermedades, o que no aplican ninguna medida según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Medidas aplicadas1 Zona de residencia Región de salud Total Urbana Rural 0 I II III IV V VI VII VIII Eliminar criaderos de mosquitos 37.9 30.2 34.5 39.7 44.6 38.6 26.9 33.3 27.6 31.9 33.5 35.8 Echarle cloro al agua 25.3 18.7 24.6 25.7 23.4 26.2 16.1 27.3 12.4 20.4 21.6 23.6 Limpiar con cloro los tanques de agua 15.3 13.2 13.4 15.6 16.0 18.6 10.0 17.7 10.6 13.9 15.7 14.8 Usar mosquiteros 44.2 61.7 42.1 46.2 44.2 61.8 52.7 44.9 70.8 69.6 58.6 48.8 Fumigar o rociar insecticidas 42.7 34.5 45.4 37.1 41.5 37.2 24.8 46.2 30.2 27.7 35.4 40.5 Organizar jornadas de limpieza en la comunidad 1.4 0.8 1.1 1.3 0.8 2.3 2.1 0.7 1.8 1.5 1.8 1.2 Otras 12.1 13.6 11.8 13.2 12.4 10.1 15.6 15.1 9.4 16.0 11.3 12.5 Ninguna medida 6.7 7.3 5.7 6.5 8.0 6.2 11.1 8.6 6.2 6.2 7.9 6.9 Número de hogares 8,402 3,062 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. Cuadro 2.21 Información educativa recibida y medios de transmisión de ésta Porcentaje de hogares en los que la persona informante de la entrevista* recibió, en los últimos doce meses, información educativa sobre temas especificados, y, entre estos hogares, porcentaje en que dicha información se recibió a través de medios especificados, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Información educativa y medios de transmisión Zona de residencia Región de salud Total Urbana Rural 0 I II III IV V VI VII VIII Temas sobre los que recibió información Lavado de manos 71.0 64.9 69.6 70.6 71.9 70.4 61.9 71.4 62.9 66.0 68.0 69.4 Manejo seguro de agua de beber 67.8 63.5 65.0 66.7 70.8 69.1 61.1 69.2 62.2 64.3 66.7 66.6 Manejo seguro de los alimentos 67.7 61.3 64.8 67.5 69.7 68.9 57.4 68.7 59.8 62.4 65.4 66.0 Importancia de vacunación 65.1 59.1 63.1 64.1 65.8 64.8 56.4 65.9 55.8 62.1 64.3 63.5 Importancia de la actividad física 58.6 52.1 56.6 55.6 60.4 58.8 45.5 59.7 50.7 54.3 57.4 56.9 Importancia del consumo de frutas y vegetales 65.4 57.2 64.3 63.4 66.8 64.4 51.8 63.7 54.7 57.9 62.4 63.2 Prevención de enfermedades transmitidas por mosquitos 75.7 69.6 73.3 76.9 77.6 78.4 64.5 74.8 66.6 70.2 74.0 74.1 Prevención de enfermedades transmitidas por animales 70.0 63.4 67.1 69.5 71.0 73.9 60.8 68.4 63.3 66.0 69.1 68.2 Importancia de vacunar a perros y gatos contra la rabia 66.6 62.1 64.5 67.4 66.4 68.5 60.6 65.3 61.5 65.7 67.4 65.4 Medidas para la detección temprana de cáncer de mama/próstata 58.7 51.6 56.9 56.4 59.9 61.9 47.2 58.1 48.8 54.0 55.4 56.8 Medidas de detección temprana de hipertensión 53.4 48.6 50.4 52.7 57.1 58.0 42.6 53.9 44.3 50.7 52.3 52.1 Medidas de detección temprana de diabetes 52.4 46.8 48.9 50.3 57.2 57.0 41.9 52.1 42.4 48.8 52.2 50.9 Preparación antes emergencias y desastres 67.0 58.4 64.0 62.3 71.3 67.4 55.6 65.6 57.1 59.0 65.8 64.7 Actividades de prevención sobre VIH/SIDA 68.8 58.7 66.7 65.4 71.2 67.6 57.2 66.9 56.4 60.6 64.7 66.1 Otro 2.1 1.2 2.9 2.1 0.7 1.2 0.9 1.3 0.8 1.7 1.2 1.8 Número de hogares 8,402 3,062 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 Medios de información1 La televisión 83.8 75.3 84.6 79.6 85.5 82.9 65.8 80.0 70.8 71.6 81.6 81.6 La radio 40.1 41.1 39.4 36.1 44.0 39.4 34.2 43.3 35.1 42.3 43.1 40.4 Folletos educativos/brochures 18.0 11.8 21.5 16.6 14.4 13.8 12.9 11.6 14.5 10.5 10.8 16.4 Carteles/vallas o cruza calles 9.2 8.6 9.7 10.4 11.0 6.9 10.2 6.8 6.2 6.0 8.0 9.0 Charlas educativas en la comunidad 33.3 38.7 30.4 37.6 33.1 34.4 45.6 35.2 43.3 46.3 38.7 34.7 Promotor u otro tipo de personal de salud 20.0 22.6 15.1 26.2 17.5 29.7 28.4 23.5 26.1 31.8 23.9 20.7 Mensaje de texto por teléfono 1.4 1.1 1.8 0.5 2.0 0.9 0.8 1.0 0.4 0.9 0.4 1.3 Redes sociales (Facebook, Twitter) 3.1 1.6 4.1 1.7 3.2 1.5 1.2 1.7 0.6 1.1 1.4 2.7 Otros mecanismos de la internet 5.0 2.2 6.0 3.0 5.1 3.2 1.4 3.8 0.6 1.9 2.2 4.3 Otros 3.6 3.0 4.8 2.5 2.4 3.3 2.1 2.3 3.7 3.9 2.1 3.5 (*) La persona informante en las entrevistas de hogar podía ser el o la jefe(a) del hogar, su cónyuge o compañero(a), o cualquier otro miembro adulto del hogar en capacidad de responder las preguntas. 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. Características de la población y de los hogares • 51 Por último, en los cuadros 2.22 y 2.23 se presentan las informaciones derivadas de las preguntas acerca de los daños producidos y las consecuencias de determinados eventos climatológicos que afectaron severamente a los hogares en los últimos doce meses. Puede observarse en el primero de estos cuadros que la proporción de hogares al nivel nacional afectados por los eventos indicados es bastante pequeña: 3 por ciento en el caso de ‘Exceso de lluvia/inundaciones’ y 1 por ciento en cada uno de los eventos ‘Insuficiente lluvia/sequía’ y ‘Tormentas extremas/vientos’. Estas cifras son ligeramente más altas en la zona rural que en la urbana, pero se incrementan en mayor medida aun en las regiones VI y IV, donde el exceso de lluvia/inundaciones afectó a 7 y 5 por ciento de los hogares respectivamente, en tanto que la insuficiente lluvia o sequía fue reportada por el 6 por ciento de los hogares en la región VI y las tormentas extremas/vientos produjeron daños al 3 por ciento de los residentes en ambas regiones. Entre los tipos de daños causados por los eventos se destacan, de acuerdo a los datos del Cuadro 2.22, la pérdida de bienes personales o domésticos, mencionada por el 50 por ciento de los hogares afectados, así como la destrucción parcial de la vivienda (30 por ciento) y la pérdida importante de cultivos (15 por ciento). A consecuencia de los daños derivados de los eventos climatológicos una parte de los hogares afectados debió tomar diversas medidas para hacer frente a la situación; en el Cuadro 2.23 se resume la información recogida sobre estos aspectos, apreciándose que en el 17 por ciento de los referidos hogares se tuvo que tomar dinero prestado, en el 14 por ciento se gastaron los ahorros familiares, mientras que en otro 11 por ciento de los casos el hogar tuvo que cambiar de residencia. Sin embargo, en casi la mitad de los hogares afectados—45 por ciento—no fue necesario tomar ninguna medida al respecto. Cuadro 2.22 Hogares afectados por eventos climatológicos y daños producidos por éstos Porcentaje de hogares que fueron severamente afectados en los últimos doce meses por eventos climatológicos especificados y, entre estos hogares, porcentaje que tuvieron daños especificados producidos por dichos eventos, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Eventos y daños Zona de residencia Región de salud Total Urbana Rural 0 I II III IV V VI VII VIII Eventos que afectaron el hogar Exceso de lluvias/ inundaciones 3.1 3.5 3.9 3.2 2.0 1.4 4.8 1.5 6.6 2.1 4.4 3.2 Insuficiente lluvia/ sequía 0.7 1.9 1.0 0.5 0.4 0.1 2.0 0.3 6.2 1.7 0.4 1.0 Tormentas extremas/ vientos 0.9 1.4 1.1 0.7 0.5 0.7 3.2 0.4 3.1 1.1 1.5 1.1 Otro 0.1 0.3 0.3 0.3 0.0 0.1 0.2 0.0 0.0 0.1 0.0 0.2 Número de hogares 8,402 3,062 4,249 949 1,819 760 388 1,276 570 598 855 11,464 Daños producidos por los eventos1 Destrucción total de la vivienda 1.3 1.4 0.0 0.0 (10.5) * 0.0 (3.1) 1.4 0.7 0.8 1.3 Destrucción parcial de la vivienda 34.1 22.3 35.7 27.3 (21.0) * 36.7 (24.7) 22.4 35.0 19.8 30.0 Pérdida importante de cultivos 9.5 24.8 4.2 7.9 (14.9) * 26.0 (12.4) 46.2 23.3 13.8 14.9 Pérdida importante de ganado, animales de granja, aves de corral 1.4 7.2 1.0 3.7 (0.0) * 5.8 (0.0) 12.2 9.6 2.5 3.5 Pérdida de otros bienes de capital de trabajo 3.4 4.3 4.7 3.7 (2.3) * 5.6 (0.0) 2.6 1.4 3.5 3.7 Pérdida de bienes de uso personal o doméstico 54.5 41.8 49.2 68.4 (52.6) * 46.1 (65.4) 30.4 30.3 67.6 50.0 Otros 10.4 9.3 20.2 1.8 (0.0) * 2.7 (3.4) 2.6 9.6 3.0 10.0 Número de hogares afectados 341 184 219 42 44 14 31 27 75 25 48 525 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25 a 49 casos sin ponderar. 52 • Características de la población y de los hogares Cuadro 2.23 Medidas tomadas para hacer frente a los daños por eventos climatológicos Entre los hogares afectados por eventos climatológicos en los últimos doce meses, porcentaje que tomó medidas especificadas en razón de los daños causados por los mismos, o que no tuvieron que hacer nada al respecto, según zona y región de residencia, República Dominicana, 2013 Medidas tomadas1 Zona de residencia Región de salud Total Urbana Rural 0 I II III IV V VI VII VIII Cambiar de residencia 13.3 6.9 15.6 20.6 (3.7) * 6.0 (7.2) 5.8 7.0 5.7 11.0 Gastar los ahorros familiares 13.7 14.9 9.7 9.2 (16.7) * 22.7 (16.7) 20.0 20.7 13.8 14.1 Tomar dinero prestado 15.0 21.4 11.7 17.9 (20.0) * 18.1 (7.9) 27.0 17.6 26.1 17.2 Vender bienes o activos 2.3 3.0 2.4 0.6 (0.0) * 1.7 (2.2) 4.8 9.9 0.8 2.5 Retirar los niños de la escuela 1.0 0.0 0.0 0.0 (0.0) * 4.1 (0.0) 0.7 0.0 3.2 0.6 Disminuir los gastos en alimentos 6.1 3.1 4.9 6.2 (6.9) * 10.2 (0.0) 7.3 0.0 3.2 5.0 Utilizar el seguro 1.3 0.0 1.9 0.0 (0.0) * 1.2 (0.0) 0.0 0.0 0.0 0.9 Otras 13.7 10.1 18.5 7.6 (0.0) * 6.2 (10.8) 6.4 14.5 11.3 12.4 No tuvieron que hacer nada 44.8 46.2 43.1 48.2 (55.3) * 43.1 (61.8) 40.3 37.7 51.4 45.3 Número de hogares afectados 341 184 219 42 44 14 31 27 75 25 48 525 1 Esta variable admitía respuestas múltiples, por lo que, en cada área, la suma de los porcentajes para las distintas categorías puede ser mayor de 100. ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25 a 49 casos sin ponderar. * Los valores no fueron calculados por haber menos de 25 casos sin ponderar Características de las personas entrevistadas • 53 CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS 3 n este capítulo se describe la situación de las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años entrevistados, en aspectos relevantes que sirven de base a la comprensión de los resultados analizados en los subsiguientes capítulos. A partir de los datos derivados de los cuestionarios individuales aplicados en toda la muestra, se presentan las distribuciones porcentuales de las principales características socio-demográficas: edad, estado conyugal, zona de residencia, región de salud, nivel educativo, alfabetismo, religión, acceso a los medios de comunicación social, así como el índice de bienestar de los hogares en términos de quintiles de riqueza. 3.1 CARACTERÍSTICAS DE LAS MUJERES Y LOS HOMBRES ENTREVISTADOS El cuadro 3.1 muestra la distribución porcentual de las mujeres y los hombres entrevistados, según características seleccionadas. Para cada característica se muestra también el número de casos ponderados y sin ponderar, como referencia para posteriores análisis. Las cifras sin ponderar se refieren al número de entrevistas efectivamente realizadas en cada categoría de respuesta, mientras que las ponderadas reflejan los valores ajustados de acuerdo al peso diferencial de cada hogar y persona en la población del país. Este peso toma en cuenta las diferentes probabilidades de selección que contempla el diseño muestral y los diferentes ajustes por no respuesta y actualización cartográfica resultantes y permite llevar las cifras muestrales a la real participación de los grupos o estratos en el total de la población del país. Las características del diseño muestral se detallan en el Apéndice A. Al igual que en la ENDESA 2007 las mujeres entrevistadas mantienen un perfil esencialmente joven, encontrando que poco más de la mitad (52 por ciento) tiene edades entre 15 y 29 años. Por estado conyugal, entre las dos últimas encuestas, se mantiene la misma proporción de 24 por ciento en mujeres solteras o nunca casadas o unidas (ver gráfico 3.1). El porcentaje de casadas o unidas, en cambio, disminuyó de un 57 a un 54 por ciento, compensado por el incremento de las viudas, divorciadas y separadas de un 19 a un 22 por ciento. Este incremento se enmarca dentro de la tendencia ascendente de este indicador, observada a lo largo de las últimas décadas: 15 por ciento en la ENDESA de 1991 y 17 por ciento en la ENDESA 2002. El nivel educativo de las mujeres entrevistadas experimentó una apreciable mejoría en estos últimos 6 años, con un incremento de 10 puntos porcentuales en el nivel de educación secundaria y superior (de un 57 a un 67 por ciento). Por zona de residencia, las que residen en la zona urbana aumentaron su presencia de un 72 a un 76 por ciento en ese período. En el aspecto religioso, un 48 por ciento de las mujeres declararon pertenecer a la religión católica, un 20 por ciento a la evangélica y un apreciable 28 por ciento a ninguna religión. En relación a los hombres de 15 a 49 años, el perfil por edad es muy parecido al de las mujeres, concentrándose su distribución en los primeros grupos. Entre el año 2007 y el 2013 la distribución por estado conyugal en los hombres de 15 a 49 años no cambió de manera importante. Cabe destacar la ligera reducción de dos puntos porcentuales entre los nunca casados o unidos, pasando de 41 a 39 por ciento. Siguiendo la tendencia de otras encuestas, se mantiene una apreciable diferencia entre los hombres y las mujeres que se declaran como nunca casados o unidos (39 y 24 por ciento, respectivamente), como consecuencia de edades de entrada más altas en los hombres a la vida marital. E 54 • Características de las personas entrevistadas Cuadro 3.1 Características de las mujeres y los hombres entrevistados Distribución porcentual de las mujeres y de los hombres de 15-49 años por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujer Hombre Porcentaje ponderado Número ponderado Número sin ponderar Porcentaje ponderado Número ponderado Número sin ponderar Edad 15-19 19.4 1,820 1,864 20.3 1,833 1,884 20-24 17.6 1,651 1,681 18.3 1,651 1,660 25-29 14.8 1,383 1,355 14.7 1,324 1,274 30-34 13.8 1,290 1,264 13.6 1,226 1,152 35-39 12.2 1,147 1,134 12.2 1,098 1,064 40-44 11.3 1,059 1,057 11.0 988 950 45-49 10.9 1,022 1,017 10.0 904 929 Religión Católica 48.4 4,536 4,570 40.9 3,687 3,790 Evangélica 20.4 1,912 1,819 19.6 1,770 1,522 Adventista 1.5 137 146 1.8 166 158 Ninguna 27.8 2,609 2,697 36.7 3,310 3,369 Otra 1.8 170 137 0.9 82 66 Sin información 0.1 7 3 0.1 9 8 Estado conyugal Nunca casado(a)/unido(a) 23.7 2,224 2,128 39.4 3,553 3,617 Casado(a) 14.1 1,319 1,182 11.1 997 817 Unido(a) 40.0 3,746 4,037 35.2 3,175 3,176 Divorciado(a)/ separado(a) 21.0 1,967 1,910 14.1 1,272 1,276 Viudo(a) 1.2 116 115 0.3 26 27 Zona de residencia Urbana 75.8 7,107 6,794 72.3 6,526 6,001 Rural 24.2 2,265 2,578 27.7 2,498 2,912 Región de salud 0 39.0 3,657 1,449 37.1 3,351 1,207 I 8.3 779 1,044 8.3 752 927 II 16.3 1,532 1,145 15.4 1,391 1,011 III 6.0 565 958 6.6 599 976 IV 3.2 304 865 3.4 311 847 V 10.6 996 1,136 10.8 973 1,074 VI 4.7 440 918 5.1 460 926 VII 4.6 430 890 5.2 471 970 VIII 7.1 668 967 7.9 715 975 Educación Sin educación 2.4 224 313 4.0 360 444 Primaria 1-4 8.2 764 837 11.4 1,028 1,205 Primaria 5-8 22.5 2,104 2,206 28.3 2,549 2,662 Secundaria 41.6 3,901 3,817 40.8 3,685 3,501 Superior 25.4 2,378 2,199 15.5 1,400 1,101 Quintil de riqueza Inferior 16.0 1,498 1,950 23.0 2,076 2,584 Segundo 19.8 1,851 2,014 20.6 1,863 1,939 Intermedio 20.7 1,938 1,979 20.2 1,826 1,754 Cuarto 22.0 2,062 1,810 18.4 1,657 1,426 Superior 21.6 2,022 1,619 17.7 1,601 1,210 Total 15-49 100.0 9,372 9,372 100.0 9,024 8,913 50-59 na na na na 1,282 1,393 Total 15-59 na na na na 10,306 10,306 Nota: Las categorías de educación se refieren al nivel educativo más alto alcanzado, con por lo menos un año aprobado. na = no aplica. Características de las personas entrevistadas • 55 Gráfico 3.1 Porcentaje de mujeres por estado conyugal, según encuesta El nivel educativo de los hombres de 15 a 49 años experimentó también un significativo aumento en el período, pasando de 49 a 56 por ciento los que tienen educación secundaria o superior. De igual manera que en las mujeres, la distribución por quintiles de riqueza no tuvo cambios importantes entre las dos encuestas. Al igual que en la ENDESA 2007, al comparar con la distribución de las mujeres, un mayor porcentaje de los hombres está presente en los estratos socio-económicos más bajos, lo que estaría asociado a una mayor migración interna de las mujeres a localidades urbanas y a las de mayor nivel socio-económico. En relación a la zona de residencia, el porcentaje de hombres de 15 a 49 años residentes en la zona urbana se incrementó del 69 al 72 por ciento. Por regiones de salud, vale destacar que mientras en el conjunto de las regiones 0 y II residían, al momento de la encuesta, el 55 por ciento de las mujeres y un 53 por ciento de los hombres en las edades indicadas, apenas un 8 por ciento lo hacía para las regiones IV y VI, tanto para hombres como para mujeres, a pesar de que en la nueva regionalización la provincia de Azua forma parte de la región VI. 3.2 NIVEL DE EDUCACIÓN El nivel educativo es un indicador de especial importancia dado que guarda una estrecha relación con las condiciones de salud y de manera particular con el comportamiento reproductivo de las mujeres, preferencias de fecundidad, salud materno-infantil y con las actitudes y prácticas en relación a la planificación familiar y el VIH/SIDA. La ENDESA 2013 muestra que se mantiene la evolución positiva observada en las últimas décadas. Como muestra el cuadro 3.2.1, el 50 por ciento de las mujeres entrevistadas había completado 10.4 años de escolaridad (edad mediana del número de años de estudios), cifra que supera en 1.6 años la obtenida en el 2007. A pesar de que la evolución positiva del nivel educativo en las mujeres viene ocurriendo desde hace varias décadas, las generaciones más jóvenes no muestran que la mejoría de los niveles educativos siga al ritmo del pasado. 23 33 29 15 23 36 26 15 17 43 23 17 15 42 24 19 14 40 24 22 Casadas Unidas Solteras Viudas/Separados/Divorciadas Porcentaje ENDESA 1991 ENDESA 1996 ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 56 • Características de las personas entrevistadas Por quintiles de bienestar, como era de esperar, a mayor quintil de bienestar mayor nivel educativo. Mientras apenas el 4 por ciento de las mujeres del quintil inferior alcanzan la educación universitaria, en el quintil superior más de la mitad (52 por ciento) lo logra. En términos geográficos, las residentes en la zona urbana presentan valores medianos de años completos más altos que las de la rural (10.8 y 9.1 años, respectivamente), pero esta diferencia (1.7 años) se ha reducido en relación a la presentada hace 6 años (2.2 años). No obstante la mejoría experimentada, un 30 por ciento de las mujeres entrevistadas en la zona urbana y un 44 por ciento en la rural sólo ha completado la educación primaria (ver gráfico 3.2). Cuadro 3.2.1 Educación alcanzada: Mujeres Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años por nivel educativo más alto alcanzado o completado y mediana del número de años de escolaridad, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Nivel más alto alcanzado o completado Total Mediana de años completados Número de mujeres Sin educación Primaria 1-4 Primaria 5-8 Secundaria Superior Edad 15-24 0.9 3.1 18.7 58.2 19.1 100.0 10.4 3,472 15-19 0.4 2.5 21.0 68.5 7.6 100.0 9.7 1,820 20-24 1.5 3.9 16.2 46.8 31.7 100.0 11.4 1,651 25-29 1.5 6.4 17.3 37.2 37.6 100.0 11.4 1,383 30-34 1.9 8.0 23.7 33.9 32.5 100.0 11.1 1,290 35-39 3.2 12.3 25.7 32.5 26.3 100.0 9.9 1,147 40-44 3.4 14.5 29.1 28.3 24.7 100.0 8.8 1,059 45-49 7.2 16.6 30.1 25.3 20.8 100.0 7.6 1,022 Zona de residencia Urbana 1.8 6.9 20.9 42.7 27.7 100.0 10.8 7,107 Rural 4.3 12.0 27.3 38.3 18.2 100.0 9.1 2,265 Región de salud 0 1.5 7.7 20.1 42.6 28.0 100.0 11.0 3,657 I 2.8 7.5 20.6 48.1 21.1 100.0 10.5 779 II 1.7 6.7 23.2 39.9 28.6 100.0 10.6 1,532 III 1.6 7.6 24.8 39.1 26.9 100.0 10.2 565 IV 5.5 13.4 21.8 37.1 22.2 100.0 9.4 304 V 2.4 9.4 27.5 44.0 16.7 100.0 9.5 996 VI 6.4 11.2 21.6 38.2 22.7 100.0 9.6 440 VII 5.4 11.4 26.2 34.9 22.1 100.0 9.1 430 VIII 3.2 6.8 24.6 39.9 25.5 100.0 10.0 668 Quintil de riqueza Inferior 8.0 20.1 34.7 32.8 4.4 100.0 6.8 1,498 Segundo 2.4 11.8 31.7 42.2 11.8 100.0 8.5 1,851 Intermedio 1.9 7.1 25.2 47.4 18.4 100.0 10.0 1,938 Cuarto 0.7 3.8 17.2 44.8 33.5 100.0 11.3 2,062 Superior 0.4 1.4 7.6 38.9 51.7 100.0 12.2 2,022 Total 2013 2.4 8.2 22.5 41.6 25.4 100.0 10.4 9,372 Total 2007 4.3 11.5 27.5 38.6 18.1 100.0 8.8 27,195 Características de las personas entrevistadas • 57 Gráfico 3.2 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años con nivel educativo de primaria o menos, según zona y región Por regiones de salud, las regiones VII y IV están posicionadas como las de peor desempeño educativo respecto a las mujeres entrevistadas, con un 43 y 41 por ciento que sólo ha completado la educación primaria o menos, comparado a un 29 por ciento en la región 0. Esto representa medianas de años completos de 9.1 para las que residen en la región VII, y de 11.0 años para las residentes en la región 0. El cuadro 3.2.2 muestra la distribución porcentual de los hombres entrevistados por nivel educativo más alto alcanzado o completado y la mediana del número de años de escolaridad, según características de interés. Para el grupo de 15 a 49 años, un 44 por ciento había alcanzado o completado la educación primaria o menos y un 50 por ciento había completado 8.7 años de escolaridad. Comparado con las mujeres de los mismos grupos de edad se observa que los hombres alcanzan un menor valor mediano de años completos de escolaridad, en cada grupo. Por zona de residencia, el gráfico 3.3 muestra que no obstante la apreciable mejoría lograda por la educación en los últimos seis años, se mantienen diferencias importantes en el porcentaje de personas con educación primaria o menos entre los residentes de la zona urbana respecto a los de la rural. 35 43 39 39 41 34 32 31 29 44 30 33 VIII VII VI V IV III II I 0 Región Rural Urbana Zona Total Porcentaje ENDESA 2013 58 • Características de las personas entrevistadas Cuadro 3.2.2 Educación alcanzada: Hombres Distribución porcentual de los hombres entrevistados por nivel educativo más alto alcanzado o completado y mediana del número de años de escolaridad, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Nivel más alto alcanzado o completado Total Mediana de años completados Número de hombres Sin educación Primaria 1-4 Primaria 5-8 Secundaria Superior Edad 15-24 2.0 6.2 27.2 53.1 11.4 100.0 9.3 3,484 15-19 1.0 6.4 30.6 57.7 4.3 100.0 8.9 1,833 20-24 3.1 6.1 23.5 48.0 19.3 100.0 10.4 1,651 25-29 2.7 11.0 22.7 41.0 22.6 100.0 9.9 1,324 30-34 6.0 12.0 25.3 35.4 21.4 100.0 9.1 1,226 35-39 5.5 15.8 31.0 29.4 18.3 100.0 7.8 1,098 40-44 5.1 19.2 35.4 27.9 12.4 100.0 7.3 988 45-49 8.1 17.3 33.2 28.6 12.9 100.0 7.4 904 Zona de residencia Urbana 3.1 9.5 26.7 43.0 17.6 100.0 9.2 6,526 Rural 6.2 16.4 32.2 35.2 10.0 100.0 7.6 2,498 Región de salud 0 3.1 7.7 23.5 44.0 21.6 100.0 9.9 3,351 I 4.0 14.0 32.0 41.3 8.7 100.0 8.0 752 II 2.5 11.4 29.9 41.5 14.7 100.0 8.7 1,391 III 3.4 13.7 33.3 38.9 10.6 100.0 8.0 599 IV 7.3 17.1 30.4 32.9 12.3 100.0 7.6 311 V 4.4 12.4 32.3 39.3 11.6 100.0 8.1 973 VI 8.2 18.8 26.7 36.0 10.3 100.0 7.7 460 VII 10.4 14.1 28.6 36.8 10.1 100.0 7.7 471 VIII 2.7 13.3 33.5 37.1 13.4 100.0 8.1 715 Quintil de riqueza Inferior 11.3 23.7 36.4 25.6 2.9 100.0 6.1 2,076 Segundo 3.8 13.7 35.8 40.4 6.3 100.0 7.8 1,863 Intermedio 1.9 8.5 31.3 47.9 10.4 100.0 8.8 1,826 Cuarto 0.6 6.3 23.1 49.2 20.8 100.0 10.2 1,657 Superior 0.6 1.3 10.8 44.4 42.9 100.0 11.7 1,601 Total 15-49 4.0 11.4 28.3 40.8 15.5 100.0 8.7 9,024 50-59 10.1 25.0 31.1 21.7 12.2 100.0 6.5 1,282 Total 15-59 [2013] 4.8 13.1 28.6 38.5 15.1 100.0 8.4 10,306 Total 15-59 [2007] 5.7 15.4 32.8 33.8 12.2 100.0 7.7 27,975 Gráfico 3.3 Porcentaje de personas de 15 a 49 años con educación primaria o menos, según zona de residencia y sexo 47 39 55 33 30 44 Total Zona Urbana Zona Rural Porcentaje Hombres Mujeres ENDESA 2013 Características de las personas entrevistadas • 59 3.3 ASISTENCIA A CENTROS EDUCATIVOS Y PERCEPCIÓN SOBRE CALIDAD DE LA EDUCACIÓN El Cuadro 3.3.1 muestra el porcentaje de mujeres de 15 a 29 años que está actualmente asistiendo a un centro educativo y la distribución porcentual de las que están asistiendo, por opinión sobre la calidad de la educación que reciben, según características. Se destaca que cerca de la mitad (49 por ciento) de las mujeres en las edades señaladas está asistiendo a un centro educativo. En las mujeres adolescentes de 15 a 19 años cerca de tres de cada cuatro (73 por ciento) está asistiendo y en las de 25 a 29 años una de cada cuatro (26 por ciento) asiste. Por quintiles de bienestar, se evidencia un incremento en el porcentaje de mujeres que está asistiendo a un centro educativo conforme aumenta el nivel de riqueza, variando de un 35 por ciento en las del nivel inferior a un 65 por ciento en las que pertenecen al nivel superior. Por regiones de salud se destacan las regiones VI, II, IV y I, en donde el porcentaje de asistencia supera el 50 por ciento. Asimismo, un 50 por ciento de las que residen en la zona urbana asiste, en comparación al 45 por ciento en la rural. Respecto a la percepción sobre la calidad de la educación que tienen las mujeres que asisten a establecimientos educativos la casi totalidad (90 por ciento) la considera buena o muy buena, sin mayores diferencias por edad, nivel de bienestar o zona de residencia. Por regiones de salud, mientras que entre las residentes en las regiones IV y VI el 87 por ciento opina que la calidad de la educación es buena o muy buena, en las que residen en la I y III el 92 por ciento opina lo mismo. Cuadro 3.3.1 Percepción sobre calidad de la educación recibida por las mujeres entrevistadas Porcentaje de mujeres de 15-29 años que está actualmente asistiendo a un centro educativo y distribución porcentual de las mismas, por opinión sobre la calidad de la educación que están recibiendo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que está asistiendo a la escuela Número de mujeres Percepción de la calidad de la educación que recibe Total Número de mujeres Muy buena Buena Regular Mala Muy mala No sabe/sin información Edad 15-19 72.8 1,820 20.8 70.4 8.1 0.4 0.1 0.3 100.0 1,325 20-24 41.2 1,651 17.8 69.9 12.2 0.1 0.0 0.0 100.0 681 25-29 25.8 1,383 18.7 68.3 12.3 0.7 0.0 0.0 100.0 356 Zona de residencia Urbana 49.8 3,691 20.2 69.3 9.9 0.3 0.0 0.2 100.0 1,839 Rural 45.0 1,164 17.6 72.2 9.8 0.4 0.0 0.0 100.0 524 Región de salud 0 48.3 1,868 18.9 68.8 11.7 0.3 0.0 0.4 100.0 902 I 51.0 409 20.1 71.8 7.4 0.7 0.0 0.0 100.0 208 II 51.4 782 21.3 70.1 8.6 0.0 0.0 0.0 100.0 402 III 46.6 294 17.8 74.0 8.2 0.0 0.0 0.0 100.0 137 IV 52.1 175 17.0 70.4 12.5 0.0 0.0 0.0 100.0 91 V 44.4 532 17.0 73.9 8.6 0.5 0.0 0.0 100.0 236 VI 52.6 242 19.1 67.5 12.6 0.9 0.0 0.0 100.0 127 VII 44.1 216 22.4 69.0 8.6 0.0 0.0 0.0 100.0 95 VIII 48.7 336 24.3 66.6 7.4 1.2 0.5 0.0 100.0 164 Quintil de riqueza Inferior 35.1 850 16.1 72.6 11.2 0.0 0.0 0.0 100.0 298 Segundo 41.0 1,019 14.6 75.9 9.4 0.0 0.0 0.0 100.0 417 Intermedio 46.9 988 18.6 73.5 7.1 0.5 0.2 0.0 100.0 464 Cuarto 54.2 1,011 17.0 72.6 9.6 0.8 0.0 0.0 100.0 548 Superior 64.5 986 27.5 59.8 11.9 0.2 0.0 0.6 100.0 635 Total 48.7 4,854 19.6 69.9 9.9 0.3 0.0 0.2 100.0 2,363 60 • Características de las personas entrevistadas La asistencia a centros educativos y la percepción sobre la calidad de la educación recibida por los hombres de 15 a 29 años es presentada en el cuadro 3.3.2. Se observa que un 41 por ciento de este grupo poblacional declaró estar asistiendo a un centro educativo al momento de la encuesta. Este porcentaje varía desde un 70 por ciento entre los adolescentes de 15 a 19 años a un 14 por ciento en los de 25 a 29 años. Por quintil de riqueza, el porcentaje de hombres de 15 a 29 que asiste a centros educativos presenta un contraste bien marcado. Mientras en el quintil inferior uno de cada cuatro asiste, en el superior la mayoría (61 por ciento) se mantiene en el sistema educativo. Los residentes en la zona urbana tienen un porcentaje de asistencia del 43 por ciento, superando en 6 puntos porcentuales a los de la zona rural. De igual forma, los residentes en las regiones de salud IV, VI y VIII presentan una cobertura de asistencia a centros educativos en torno al 45 por ciento, superando entre 7 y 4 puntos porcentuales al resto de los residentes en otras regiones. Al preguntarles a los hombres sobre la calidad de la educación que están recibiendo, se observa que en general la percepción muy buena o buena es del 86 por ciento, valor más bajo que en las mujeres de las mismas edades. Los más jóvenes tienen una opinión más favorable que los de mayor edad: un 88 por ciento de los adolescentes opina que la calidad es muy buena o buena, en comparación al 82 y 81 por ciento de los más adultos. Por quintiles de bienestar no existe un patrón muy claro de percepción, pero en términos globales los de nivel más bajo tienen una opinión ligeramente más favorable que los de quintil más alto. No se presentan diferencias de percepción de calidad por zona de residencia. Por regiones de salud el nivel más alto ocurre en la región VIII (91 por ciento), y el más bajo en la región III (79 por ciento). Cuadro 3.3.2 Percepción sobre calidad de la educación recibida por los hombres entrevistados Porcentaje de hombres de 15-29 años que está actualmente asistiendo a un centro educativo y distribución porcentual de los mismos por opinión sobre la calidad de la educación que están recibiendo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que está asistiendo a la escuela Número de hombres Calidad de la educación que recibe Total Número de hombres Muy buena Buena Regular Mala Muy mala No sabe/sin información Edad 15-19 69.8 1,833 22.5 65.7 10.9 0.4 0.4 0.2 100.0 1,280 20-24 30.7 1,651 18.3 64.0 16.5 0.8 0.0 0.4 100.0 506 25-29 14.0 1,324 17.7 62.9 15.3 4.2 0.0 0.0 100.0 186 Zona de residencia Urbana 42.7 3,448 22.1 63.7 12.7 1.0 0.3 0.0 100.0 1,472 Rural 36.8 1,359 17.7 68.6 12.7 0.4 0.1 0.6 100.0 500 Región de salud 0 41.4 1,774 20.2 63.7 13.7 1.7 0.7 0.0 100.0 735 I 40.5 406 20.1 65.1 13.0 0.0 0.0 1.9 100.0 165 II 38.9 712 20.3 65.5 13.5 0.6 0.0 0.0 100.0 277 III 39.0 316 13.8 65.8 20.1 0.2 0.0 0.0 100.0 123 IV 45.2 180 19.2 68.3 12.6 0.0 0.0 0.0 100.0 82 V 39.7 529 26.9 62.5 10.1 0.5 0.0 0.0 100.0 210 VI 44.8 249 24.2 65.0 9.8 0.0 0.2 0.7 100.0 111 VII 38.1 264 16.4 73.9 8.9 0.8 0.0 0.0 100.0 101 VIII 44.8 376 25.3 65.3 9.0 0.3 0.0 0.0 100.0 168 Quintil de riqueza Inferior 25.0 1,115 15.6 72.3 11.6 0.0 0.1 0.5 100.0 279 Segundo 36.7 1,028 18.2 71.8 9.5 0.3 0.0 0.2 100.0 377 Intermedio 41.9 983 24.9 61.4 12.1 1.6 0.0 0.0 100.0 412 Cuarto 47.0 842 22.3 63.2 14.3 0.0 0.0 0.2 100.0 395 Superior 60.5 840 21.8 60.2 15.0 1.8 1.0 0.2 100.0 508 Total 41.0 4,808 21.0 65.0 12.7 0.9 0.3 0.2 100.0 1,972 Características de las personas entrevistadas • 61 3.4 RAZÓN PRINCIPAL DE NO ASISTENCIA A LA ESCUELA El cuadro 3.4.1 presenta el porcentaje de mujeres de 15 a 29 años que no está asistiendo a un centro educativo y la distribución porcentual de la razón principal por la cual no están asistiendo, según características. Se aprecia que para el 50 por ciento que no está asistiendo, los motivos más importantes declarados fueron “porque quedó embarazada” (18 por ciento), “para trabajar” (18 por ciento), para “cuidar los niños” (17 por ciento), seguido por “se graduó o terminó los estudios” (11 por ciento). Entre las mujeres de 15 a 19 años y las de 20 a 24 el quedar embarazada es la razón más importante para dejar de estudiar, con porcentajes del 20 y 23 por ciento, respectivamente. En las de 25 a 29 años la razón más importante es el trabajo, con 23 por ciento de las mismas, seguido por “cuidar los niños” (21 por ciento). Por zona de residencia no se presentan mayores diferencias en las razones declaradas para dejar de estudiar, excepto en la categoría “se graduó o terminó los estudios” donde el porcentaje de mujeres en esta categoría en la zona urbana supera al correspondiente al de la zona rural. 62 • C ar ac te rís tic as d e la s pe rs on as e nt re vi st ad as C ua dr o 3. 4. 1 R az ón p rin ci pa l p or la q ue n o es tá n es tu di an do la s m uj er es e nt re vi st ad as P or ce nt aj e de m uj er es d e 15 -2 9 añ os q ue n o es tá a ct ua lm en te a si st ie nd o a un c en tro e du ca tiv o y di st rib uc ió n po rc en tu al d e la s m is m as p or r az ón p rin ci pa l p or la q ue n o es tá n as is tie nd o, s eg ún c ar ac te rís tic as se le cc io na da s, R ep úb lic a D om in ic an a, 2 01 3 C ar ac te rís tic a P or - ce nt aj e qu e no es tá as is tie nd o a la es cu el a N úm er o de m uj er es R az ón p rin ci pa l d e no a si st en ci a To ta l N úm er o de m uj er es P ar a tra ba ja r Q ue dó em ba ra - za da S e ca só / un ió C ui da r l os ni ño s A yu da r a la fa m ilia en fi nc a o ne go ci o S e gr ad uó / te rm in ó es tu di os Te ní a su fi- ci en te es tu di os N o ha y es cu el a/ un iv er - si da d ce rc a N o qu is o se gu ir es tu - di an do P or e nf er - m ed ad P or d is ca - pa ci da d N o po se e do cu - m en to s O tro N o sa be / si n in fo r- m ac ió n Ed ad 15 -1 9 26 .8 1, 82 0 7. 2 20 .4 4. 8 7. 0 1. 4 16 .1 0. 3 1. 4 11 .7 1. 1 0. 5 5. 9 21 .6 0. 7 10 0. 0 48 8 20 -2 4 57 .3 1, 65 1 18 .2 22 .9 3. 5 17 .0 0. 8 7. 5 0. 3 0. 1 9. 4 1. 1 0. 1 3. 3 15 .4 0. 4 10 0. 0 94 6 25 -2 9 72 .5 1, 38 3 23 .1 13 .1 5. 0 20 .8 0. 5 12 .9 1. 3 0. 7 9. 2 0. 4 0. 0 1. 3 11 .1 0. 5 10 0. 0 1, 00 2 Zo na d e re si de nc ia U rb an a 49 .4 3, 69 1 18 .2 18 .1 4. 1 16 .5 0. 8 12 .6 0. 5 0. 4 9. 3 0. 6 0. 2 3. 2 14 .8 0. 7 10 0. 0 1, 82 2 R ur al 52 .8 1, 16 4 17 .3 19 .2 5. 2 16 .8 0. 8 7. 9 1. 2 1. 4 11 .3 1. 4 0. 0 2. 3 15 .1 0. 1 10 0. 0 61 4 R eg ió n de sa lu d 0 51 .0 1, 86 8 18 .4 18 .9 2. 9 17 .7 0. 7 10 .6 0. 7 0. 4 8. 6 0. 5 0. 2 3. 7 15 .7 1. 1 10 0. 0 95 3 I 48 .3 40 9 22 .5 14 .5 3. 7 18 .2 0. 0 14 .1 0. 0 0. 4 7. 7 0. 9 0. 3 1. 9 14 .4 1. 3 10 0. 0 19 8 II 47 .8 78 2 17 .9 16 .6 4. 4 15 .1 2. 0 14 .2 1. 1 1. 5 12 .6 1. 5 0. 0 0. 7 12 .3 0. 0 10 0. 0 37 4 III 53 .4 29 4 18 .0 19 .5 4. 5 13 .9 1. 2 8. 1 2. 0 1. 2 11 .5 0. 8 0. 0 3. 4 15 .9 0. 0 10 0. 0 15 7 IV 44 .9 17 5 12 .5 24 .0 7. 3 15 .5 0. 4 11 .1 0. 0 1. 2 11 .3 0. 5 0. 0 4. 1 11 .9 0. 0 10 0. 0 79 V 53 .8 53 2 19 .3 20 .3 4. 7 11 .0 0. 3 10 .3 0. 2 0. 3 9. 1 1. 3 0. 3 5. 5 17 .5 0. 0 10 0. 0 28 7 V I 45 .6 24 2 12 .7 22 .5 10 .0 20 .7 1. 0 10 .2 1. 0 1. 0 6. 9 0. 8 0. 4 2. 0 10 .7 0. 0 10 0. 0 11 1 V II 51 .3 21 6 18 .5 17 .5 6. 5 17 .4 0. 3 10 .5 0. 0 0. 0 11 .2 0. 0 0. 2 3. 0 14 .7 0. 0 10 0. 0 11 1 V III 50 .2 33 6 14 .5 14 .5 6. 4 20 .7 0. 0 13 .6 0. 8 0. 0 12 .0 1. 3 0. 0 0. 9 15 .3 0. 0 10 0. 0 16 8 Q ui nt il de riq ue za In fe rio r 60 .1 85 0 15 .0 19 .9 7. 7 20 .1 0. 7 3. 4 0. 1 1. 8 13 .6 0. 5 0. 0 4. 3 12 .2 0. 6 10 0. 0 51 1 S eg un do 58 .5 1, 01 9 18 .3 19 .8 4. 3 17 .4 0. 6 6. 2 0. 2 0. 7 10 .4 0. 6 0. 0 5. 1 16 .3 0. 2 10 0. 0 59 6 In te rm ed io 53 .1 98 8 19 .0 19 .6 4. 0 19 .2 1. 0 9. 4 0. 4 0. 4 9. 2 1. 1 0. 4 2. 3 13 .4 0. 6 10 0. 0 52 4 C ua rto 45 .7 1, 01 1 20 .2 18 .6 2. 9 14 .6 0. 4 14 .3 0. 8 0. 0 7. 7 1. 3 0. 0 1. 3 17 .3 0. 7 10 0. 0 46 2 S up er io r 34 .8 98 6 17 .5 11 .5 2. 3 8. 3 1. 4 31 .7 2. 7 0. 0 6. 7 0. 6 0. 6 0. 9 15 .1 0. 7 10 0. 0 34 3 To ta l 50 .2 4, 85 4 18 .0 18 .4 4. 4 16 .6 0. 8 11 .4 0. 7 0. 6 9. 8 0. 8 0. 2 3. 0 14 .9 0. 5 10 0. 0 2, 43 7 62 • Características de las personas entrevistadas Características de las personas entrevistadas • 63 El quedar embarazada es la razón más importante para dejar de estudiar en las regiones de salud IV, VI, V, III y 0 (especialmente en las dos primeras). En las regiones I, VII y II “para trabajar” fue considerada como la razón más importante por el 23, 19 y 18 por ciento, respectivamente. Para “cuidar niños” fue la razón más importante señalada en la región VIII y la segunda más importante en la región VI. Por quintiles de bienestar el quedar embarazada resulta más importante (20 por ciento) en las tres categorías de menor condición, siendo superada en el cuarto quintil por las que declararon “para trabajar” (20 por ciento) y en el quintil superior por las que indicaron que “se graduó o terminó” (32 por ciento). El cuadro 3.4.2 presenta a su vez el porcentaje de los hombres de 15 a 29 años que no está asistiendo a un centro educativo y la distribución porcentual de los mismos por razón principal para no asistir, según características. Como se puede observar, para el 57 por ciento que no está asistiendo, la mayoría (63 por ciento) declaró “para trabajar” como la razón predominante, seguido de manera distante por los que mencionaron que “terminaron los estudios” y los que “no quisieron seguir estudiando” (10 por ciento, respectivamente). Para los más jóvenes (15 a 19 años) la razón “para trabajar” fue el 38 por ciento y de un 14 por ciento los que dijeron que “no quisieron seguir estudiando”. Para los hombres de 25 a 29 años la razón “para trabajar” fue mencionada por cerca de tres de cada cuatro (74 por ciento). Por zona de residencia no se presentan mayores diferencias en las razones de no asistencia declarada, excepto los que dijeron que no quisieron seguir estudiando, que en la zona urbana supera a los de la rural (14 y 8 por ciento respectivamente). Por regiones de salud se destacan las regiones V y IV donde un 73 y 70 por ciento respectivamente de los hombres en las edades consideradas mencionó “para trabajar” como la razón más importante, a diferencia de un 56 por ciento en la región VI. El no querer seguir estudiando fue declarado como la segunda razón más importante en la región III (15 por ciento), en la VI y VII (14 por ciento) y en las regiones II y VIII (13 por ciento). Un análisis por quintiles de riqueza muestra que, conforme lo esperado, entre los hombres de 15 a 29 años que no asisten a establecimientos educativos el porcentaje de los que declararon “para trabajar” es inversamente proporcional a los niveles de bienestar, variando desde un 74 por ciento en el quintil más bajo, a un 43 por ciento en el más alto. Cabe mencionar también los que informaron que terminaron los estudios que varían entre un 5 por ciento en el quintil inferior hasta un 29 por ciento en el superior. 64 • C ar ac te rís tic as d e la s pe rs on as e nt re vi st ad as C ua dr o 3. 4. 2 R az ón p rin ci pa l p or la q ue n o es tá n es tu di an do lo s ho m br es e nt re vi st ad os P or ce nt aj e de h om br es d e 15 -2 9 añ os q ue n o es tá a ct ua lm en te a si st ie nd o a un c en tro e du ca tiv o y di st rib uc ió n po rc en tu al d e lo s m is m os p or r az ón p rin ci pa l p or la q ue n o es tá n as is tie nd o, s eg ún c ar ac te rís tic as se le cc io na da s, R ep úb lic a D om in ic an a, 2 01 3 C ar ac te rís tic a P or - ce nt aj e qu e no es tá as is tie nd o a la es cu el a N úm er o de ho m br es R az ón p rin ci pa l d e no a si st en ci a To ta l N úm er o de ho m br es P ar a tra ba ja r S e ca só / un ió C ui da r/ m an te ne r lo s ni ño s A yu da r a la fa m ilia en fi nc a o ne go ci o S e gr ad uó Te ní a su fí- ci en te es tu di os N o ha y es cu el a/ un iv er si - da d ce rc a N o qu is o se gu ir es tu - di an do Po r en fe rm e- da d P or d is ca - pa ci da d N o po se e do cu - m en to s Te rm in ó lo s es tu di os O tro N o sa be / si n in fo r- m ac ió n Ed ad 15 -1 9 29 .3 1, 83 3 36 .9 1. 8 0. 0 0. 7 1. 3 0. 2 1. 2 14 .0 1. 7 0. 4 6. 8 11 .7 23 .3 0. 0 10 0. 0 53 7 20 -2 4 66 .0 1, 65 1 64 .5 0. 9 0. 6 0. 0 0. 3 0. 2 0. 4 9. 6 0. 2 0. 8 2. 1 9. 7 10 .0 0. 7 10 0. 0 1, 09 0 25 -2 9 83 .3 1, 32 4 74 .4 1. 0 0. 4 0. 4 0. 0 0. 3 0. 1 7. 5 0. 1 0. 1 1. 1 9. 9 4. 6 0. 1 10 0. 0 1, 10 3 Zo na d e re si - de nc ia U rb an a 55 .6 3, 44 8 63 .0 1. 0 0. 4 0. 2 0. 3 0. 3 0. 4 8. 0 0. 5 0. 4 3. 1 10 .8 11 .5 0. 2 10 0. 0 1, 91 8 R ur al 59 .7 1, 35 9 63 .2 1. 3 0. 3 0. 5 0. 5 0. 2 0. 7 13 .5 0. 5 0. 5 1. 4 8. 8 8. 0 0. 6 10 0. 0 81 2 R eg ió n de sa lu d 0 56 .8 1, 77 4 59 .7 1. 3 0. 6 0. 2 0. 5 0. 0 0. 5 6. 7 0. 4 0. 4 3. 9 12 .6 12 .4 0. 7 10 0. 0 1, 00 8 I 57 .7 40 6 66 .7 0. 9 0. 0 0. 0 0. 8 0. 0 0. 0 8. 4 0. 5 0. 0 2. 5 9. 0 11 .2 0. 0 10 0. 0 23 4 II 59 .9 71 2 63 .7 0. 6 0. 4 0. 1 0. 3 0. 0 0. 1 12 .5 0. 0 0. 6 1. 3 11 .5 8. 6 0. 2 10 0. 0 42 7 III 60 .3 31 6 59 .9 1. 7 0. 0 0. 7 0. 0 0. 8 0. 0 15 .3 0. 3 1. 5 3. 2 6. 9 9. 8 0. 0 10 0. 0 19 1 IV 49 .7 18 0 69 .7 0. 8 0. 0 1. 1 0. 4 0. 0 2. 0 9. 7 0. 0 0. 8 0. 9 7. 2 7. 4 0. 0 10 0. 0 90 V 57 .9 52 9 72 .5 0. 0 0. 0 0. 4 0. 4 1. 5 1. 0 6. 7 0. 7 0. 4 2. 3 6. 0 8. 2 0. 0 10 0. 0 30 6 V I 52 .7 24 9 55 .9 1. 1 2. 3 1. 3 0. 0 0. 4 0. 8 13 .7 1. 9 0. 3 0. 2 6. 3 16 .0 0. 0 10 0. 0 13 1 V II 52 .5 26 4 64 .4 2. 8 0. 0 0. 0 0. 7 0. 2 0. 6 13 .8 0. 3 0. 1 2. 7 7. 2 7. 3 0. 0 10 0. 0 13 9 V III 54 .4 37 6 63 .6 2. 0 0. 0 0. 0 0. 1 0. 0 0. 0 12 .7 1. 1 0. 0 1. 0 11 .9 7. 6 0. 0 10 0. 0 20 4 Q ui nt il de riq ue za In fe rio r 68 .1 1, 11 5 74 .4 1. 1 0. 4 0. 4 0. 3 0. 1 0. 2 9. 0 0. 1 0. 8 2. 1 4. 5 6. 4 0. 2 10 0. 0 75 9 S eg un do 61 .9 1, 02 8 64 .3 0. 9 0. 3 0. 0 0. 1 0. 1 0. 6 11 .7 0. 7 0. 5 3. 7 9. 0 7. 6 0. 4 10 0. 0 63 6 In te rm ed io 56 .9 98 3 61 .5 1. 1 1. 1 0. 4 0. 3 0. 7 0. 9 9. 9 1. 1 0. 2 4. 2 7. 9 10 .6 0. 0 10 0. 0 55 9 C ua rto 52 .9 84 2 58 .6 0. 8 0. 0 0. 5 0. 2 0. 0 0. 2 10 .4 0. 2 0. 0 1. 0 10 .3 17 .0 0. 9 10 0. 0 44 5 S up er io r 39 .3 84 0 43 .3 1. 9 0. 0 0. 0 1. 8 0. 5 0. 2 5. 5 0. 4 0. 4 1. 0 29 .2 15 .9 0. 0 10 0. 0 33 0 To ta l 56 .8 4, 80 8 63 .1 1. 1 0. 4 0. 3 0. 4 0. 3 0. 4 9. 6 0. 5 0. 4 2. 6 10 .2 10 .4 0. 3 10 0. 0 2, 73 0 64 • Características de las personas entrevistadas Características de las personas entrevistadas • 65 3.5 ALFABETISMO El alfabetismo constituye una primera aproximación a la situación educacional y tiene una importante asociación con las condiciones de vida de las personas. A los entrevistados con educación primaria o los que declararon no haber asistido alguna vez a la escuela se les pidió leer una frase sencilla que trata de la vida cotidiana y se registró si podían leer toda o parte de la frase o no podían leerla. De esta forma, se consideran alfabetas las personas que asistieron al nivel de educación secundaria o universitaria, y las que pudieron leer una frase completa o parte de la frase. Los resultados (porcentaje de alfabetismo y sus componentes), según características se presentan en los cuadros 3.5.1 y 3.5.2 para mujeres y hombres entrevistados. Como se observa en el cuadro 3.5.1, un 93 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años estaban alfabetizadas, siendo un 68 por ciento las que asistieron al nivel de educación secundaria o superior, y un 25 por ciento las que podían leer una frase completa o parte de una frase. En el 2007 el porcentaje de alfabetismo era del 92 por ciento, con componentes del 59 y 33 por ciento, respectivamente. Cuadro 3.5.1 Alfabetismo en las mujeres entrevistadas Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años por nivel educativo alcanzado y porcentaje de alfabetismo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Sin educación o sólo con educación primaria Educación secundaria o superior Puede leer la frase completa Puede leer parte de la frase No puede leer Sin tarjeta para el idioma requerido Ciega/ semi- ciega Sin infor- mación Total Porcentaje de alfabetismo1 Número de mujeres Edad 15-24 78.1 15.3 2.8 3.0 0.6 0.0 0.1 100.0 96.2 3,472 15-19 77.0 17.3 3.0 2.1 0.4 0.1 0.2 100.0 97.3 1,820 20-24 79.4 13.0 2.6 3.9 0.9 0.0 0.1 100.0 95.0 1,651 25-29 75.2 14.9 3.5 5.0 1.4 0.0 0.0 100.0 93.6 1,383 30-34 66.9 21.0 6.2 4.6 0.8 0.3 0.1 100.0 94.1 1,290 35-39 59.6 25.2 7.0 8.0 0.1 0.0 0.1 100.0 91.8 1,147 40-44 53.7 27.9 8.6 9.6 0.2 0.0 0.0 100.0 90.2 1,059 45-49 46.9 27.3 10.0 14.6 0.2 0.8 0.3 100.0 84.1 1,022 Zona de residencia Urbana 71.1 18.7 4.6 4.8 0.6 0.1 0.1 100.0 94.4 7,107 Rural 57.1 23.9 7.5 10.4 0.7 0.4 0.0 100.0 88.5 2,265 Región de salud 0 71.4 18.1 4.2 5.2 0.6 0.3 0.2 100.0 93.7 3,657 I 69.9 19.4 4.4 6.1 0.1 0.1 0.1 100.0 93.7 779 II 69.3 19.7 5.3 5.0 0.6 0.1 0.0 100.0 94.3 1,532 III 66.5 22.2 5.5 5.5 0.2 0.0 0.0 100.0 94.2 565 IV 60.1 21.1 6.4 11.0 1.4 0.0 0.0 100.0 87.6 304 V 61.6 24.2 8.3 5.1 0.8 0.0 0.0 100.0 94.0 996 VI 61.4 18.3 7.4 12.8 0.1 0.0 0.0 100.0 87.1 440 VII 57.6 22.5 7.1 10.6 2.0 0.0 0.1 100.0 87.3 430 VIII 66.0 21.8 5.2 6.6 0.4 0.0 0.1 100.0 92.9 668 Quintil de riqueza Inferior 37.9 30.7 10.4 17.8 2.6 0.6 0.0 100.0 79.0 1,498 Segundo 55.2 28.7 7.0 8.0 0.9 0.1 0.1 100.0 90.9 1,851 Intermedio 66.9 22.2 5.8 4.8 0.1 0.0 0.2 100.0 94.9 1,938 Cuarto 78.7 15.2 3.6 2.3 0.0 0.1 0.1 100.0 97.5 2,062 Superior 90.9 6.6 1.3 1.0 0.0 0.0 0.1 100.0 98.9 2,022 Total 2013 67.7 19.9 5.3 6.1 0.6 0.1 0.1 100.0 93.0 9,372 Total 2007 59.1 27.2 5.7 6.8 0.2 0.0 0.8 100.0 92.1 27,195 1 Se refiere a mujeres que asistieron a la escuela secundaria o superior y pueden leer la frase completa o sólo parte de la frase. Siguiendo la tendencia de encuestas anteriores, el nivel de alfabetismo es decreciente con la edad. Así, mientras el 97 por ciento de las mujeres de 15 a 19 años era alfabeta, para el grupo de 45 a 49 años fue de 84 por ciento. En el grupo de mujeres de 35 a 44 años entre un 8 y un 10 por ciento no están alfabetizadas (no pudieron leer la frase, o parte de ella), elevándose a un 16 por ciento en las de 45 a 49 años. 66 • Características de las personas entrevistadas Por nivel de riqueza se presenta, como era de esperar, una tendencia creciente en el alfabetismo, variando entre un 79 por ciento de alfabetizadas en el quintil inferior hasta un 99 por ciento en el superior, niveles muy parecidos a los encontrados en la ENDESA 2007. Según zona de residencia, al igual que en otras encuestas es mayor el porcentaje de alfabetismo entre las residentes en la zona urbana respecto a las de la rural (94 y 89 por ciento, respectivamente). Por regiones de salud, los menores niveles en alfabetización femenina en las edades consideradas se encontraron en las regiones VI, VII y IV, con valores entre 87 y 88 por ciento, es decir que entre un 11 y un 13 por ciento de las mujeres de estas regiones son consideradas analfabetas. El alfabetismo entre los hombres entrevistados es mostrado por el cuadro 3.5.2. Se aprecia que el 89 por ciento de los hombres de 15 a 59 años estaba alfabetizado, siguiendo el criterio antes definido. Esta cifra no ha cambiado desde la ENDESA 2007. Cuadro 3.5.2 Alfabetismo en los hombres entrevistados Distribución porcentual de los hombres entrevistados por nivel educativo alcanzado y porcentaje de alfabetismo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Educación secundaria o superior Sin educación o sólo con educación primaria Total Porcentaje de alfabetismo1 Número de hombres Puede leer la frase completa Puede leer parte de la frase No puede leer Sin tarjeta para el idioma requerido Ciego/ semi-ciego Sin infor- mación Edad 15-24 66.3 20.2 7.4 4.8 1.1 0.0 0.2 100.0 93.9 3,484 15-19 64.1 23.6 7.9 3.6 0.7 0.0 0.1 100.0 95.6 1,833 20-24 68.8 16.4 7.0 6.2 1.5 0.0 0.2 100.0 92.1 1,651 25-29 65.4 13.4 11.3 8.3 1.6 0.0 0.0 100.0 90.1 1,324 30-34 57.9 21.7 8.5 10.0 1.9 0.0 0.0 100.0 88.1 1,226 35-39 48.6 28.9 12.1 9.5 0.9 0.0 0.0 100.0 89.6 1,098 40-44 41.0 30.6 15.7 11.5 0.4 0.0 0.8 100.0 87.2 988 45-49 42.4 27.4 16.2 13.9 0.1 0.0 0.0 100.0 85.9 904 Zona de residencia Urbana 62.1 20.8 9.4 6.4 1.0 0.0 0.2 100.0 92.4 6,526 Rural 46.2 26.1 13.3 13.1 1.3 0.0 0.0 100.0 85.6 2,498 Región de salud 0 67.4 17.3 8.1 5.9 1.1 0.0 0.3 100.0 92.7 3,351 I 51.3 23.5 16.4 8.3 0.2 0.0 0.3 100.0 91.2 752 II 57.4 23.5 11.4 6.7 1.0 0.0 0.0 100.0 92.3 1,391 III 51.2 27.7 11.3 9.1 0.6 0.0 0.0 100.0 90.3 599 IV 46.3 26.2 10.9 15.5 1.1 0.0 0.1 100.0 83.3 311 V 51.7 29.2 10.7 6.7 1.6 0.0 0.0 100.0 91.7 973 VI 48.2 22.2 10.2 18.7 0.6 0.0 0.2 100.0 80.5 460 VII 47.6 23.2 8.4 17.2 3.7 0.0 0.0 100.0 79.1 471 VIII 51.2 26.2 14.2 8.0 0.4 0.0 0.1 100.0 91.6 715 Quintil de riqueza Inferior 30.0 28.9 16.6 20.5 3.9 0.0 0.1 100.0 75.5 2,076 Segundo 48.3 29.2 12.5 8.9 0.8 0.0 0.2 100.0 90.0 1,863 Intermedio 60.1 23.2 11.7 4.8 0.0 0.0 0.1 100.0 95.0 1,826 Cuarto 71.3 18.5 6.6 3.2 0.0 0.0 0.3 100.0 96.4 1,657 Superior 87.8 8.6 2.9 0.7 0.0 0.0 0.0 100.0 99.3 1,601 Total 15-49 57.7 22.3 10.5 8.3 1.1 0.0 0.2 100.0 90.5 9,024 50-59 34.2 32.4 15.3 16.7 0.4 0.2 0.8 100.0 81.9 1,282 Total 15-59 [2013] 54.8 23.6 11.1 9.3 1.0 0.0 0.2 100.0 89.4 10,306 Total 15-59 [2007] 49.7 31.7 7.1 9.8 0.7 0.0 1.0 100.0 88.5 27,975 1 Se refiere a hombres que asistieron a la escuela secundaria o superior y pueden leer la frase completa o sólo parte de la frase. Entre los hombres de 15 a 49 años el nivel de alfabetismo es del 91 por ciento. Por su parte, los que asisten a la escuela secundaria o superior constituyen el 58 por ciento, valor 10 puntos porcentuales inferior al de las mujeres de las mismas edades. Características de las personas entrevistadas • 67 Por grupos de edad la tendencia del alfabetismo es parecida a la de las mujeres, variando entre 96 por ciento en los de 15 a 19 años hasta un 86 por ciento en los de 45 a 49 años. Se destaca que entre un 10 y 12 por ciento de los hombres de 35 a 44 años no pudieron leer la frase y un 14 por ciento entre los de 45 a 49 años. En los hombres el comportamiento del alfabetismo por niveles de bienestar también es creciente, con magnitudes parecidas a las mujeres, excepto en el quintil inferior donde el 76 por ciento de los hombres estaba alfabetizado comparado a un 79 por ciento en las mujeres. En este quintil un 21 por ciento de los hombres y un 18 por ciento de las mujeres son considerados como analfabetos, en la medida en que no pudieron leer el texto propuesto. En términos geográficos, mientras un 92 por ciento de los hombres de 15 a 49 años estaba alfabetizado en la zona urbana, en la rural lo estaba el 86 por ciento. Las regiones de salud menos favorecidas en alfabetización masculina fueron la VII (79 por ciento), la VI (81 por ciento) y la IV (83 por ciento). En estas regiones el porcentaje de los que no pudieron leer una frase completa o parte de una frase varía entre 16 y 19 por ciento. 3.6 PARTICIPACIÓN EN PROGRAMAS DE ALFABETIZACIÓN A las mujeres y a los hombres entrevistados con educación primaria o menos se les preguntó si alguna vez habían participado en un programa de alfabetización y posteriormente en cuál programa. Los resultados son presentados en el cuadro 3.6. Se observa que un 3.2 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años alguna vez ha participado en un programa de alfabetización, sin incluir la escuela primaria y que un 2.8 por ciento asistió al programa “Quisqueya aprende contigo” (alrededor de 9 de cada 10 participantes en algún programa de alfabetización). Cabe señalar que este programa inició sus actividades solo algunos meses antes del inicio del trabajo de campo, por lo que es poco tiempo para que sus resultados puedan reflejarse en los datos de esta encuesta. Por grupos de edad, los valores extremos se sitúan entre 1 por ciento para las mujeres de 15 a 19 años y 6 por ciento entre las de 45 a 49 años. Vale destacar que un 9 por ciento de las mujeres clasificadas en el quintil inferior y un 5 por ciento de las del segundo quintil declararon haber asistido a un programa de alfabetización. Por zona de residencia, mientras un 3 por ciento de las residentes en la zona urbana participó en un programa de alfabetización, en la rural fue el doble (6 por ciento). Las regiones de salud con mayor nivel de participación en programas de alfabetización fueron la IV (8 por ciento) y la VI (6 por ciento), que son las regiones con los mayores niveles de pobreza en el país. La participación en el programa “Quisqueya aprende contigo” según características sigue muy de cerca lo ya señalado respecto a la asistencia a algún programa de alfabetización. Entre los hombres entrevistados de 15 a 59 años la participación en programas de alfabetización fue de 1.9 por ciento y de 1.6 por ciento en los de 15 a 49 años, en tanto que la participación en el programa “Quisqueya aprende contigo” fue de 1.4 y 1.2 por ciento, respectivamente (alrededor de 8 de cada 10 participantes en algún programa de alfabetización). Por grupos de edad, los que han asistido o asisten a un programa varía entre un 1 por ciento en los de 15 a 29 años hasta un 3 por ciento en los de 45 a 49 años. Al igual que en las mujeres, los mayores porcentajes de participación en programas de alfabetización ocurren en el quintil inferior (3 por ciento), en la zona rural (3 por ciento) y en las regiones de salud IV y VI (4 y 3 por ciento, respectivamente). 68 • Características de las personas entrevistadas Cuadro 3.6 Participación de las mujeres y hombres en programa de alfabetización Porcentaje de mujeres y hombres entrevistados que alguna vez ha participado en un programa de alfabetización—sin incluir la escuela primaria—y porcentaje que asistió o asiste al programa “Quisqueya aprende contigo”, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujeres Hombres Porcentaje que ha asistido a programa Porcentaje que asistió o asiste a Quisqueya aprende conmigo Número de mujeres Porcentaje que ha asistido a programa Porcentaje que asistió o asiste a Quisqueya aprende conmigo Número de hombres Edad 15-19 0.7 0.5 1,820 0.9 0.8 1,833 20-24 1.5 1.3 1,651 1.1 0.9 1,651 25-29 2.6 2.2 1,383 0.7 0.7 1,324 30-34 4.4 3.9 1,290 1.9 1.4 1,226 35-39 4.7 3.8 1,147 2.0 1.5 1,098 40-44 5.0 4.0 1,059 2.3 1.4 988 45-49 6.0 5.7 1,022 3.3 2.7 904 Zona de residencia Urbana 2.5 2.1 7,107 1.2 0.9 6,526 Rural 5.5 4.8 2,265 2.6 2.1 2,498 Región de salud 0 2.8 2.5 3,657 1.4 0.9 3,351 I 4.0 3.4 779 2.0 1.5 752 II 1.7 1.5 1,532 0.9 0.9 1,391 III 3.2 3.0 565 2.1 1.8 599 IV 7.8 6.8 304 4.4 3.7 311 V 4.2 3.2 996 1.0 0.8 973 VI 5.8 5.2 440 2.8 2.3 460 VII 3.6 2.9 430 1.6 1.4 471 VIII 2.3 1.9 668 1.6 1.3 715 Quintil de riqueza Inferior 8.6 7.3 1,498 3.4 3.1 2,076 Segundo 5.2 4.5 1,851 1.9 1.7 1,863 Intermedio 2.3 2.1 1,938 1.4 0.5 1,826 Cuarto 1.1 1.1 2,062 0.3 0.3 1,657 Superior 0.2 0.2 2,022 0.3 0.1 1,601 Total 15-49 3.2 2.8 9,372 1.6 1.2 9,024 50-59 na na na 3.9 3.0 1,282 Total 15-59 na na na 1.9 1.4 10,306 na = no aplica 3.7 RELIGIÓN A LA QUE PERTENECEN LAS MUJERES Y LOS HOMBRES ENTREVISTADOS En la ENDESA 2013 se preguntó a cada una de las personas elegibles la religión a que pertenece, siendo respondida de manera directa por cada participante, a diferencia de la ENDESA 2002 donde una persona del hogar respondía por cada una de las personas de 15 años y más en hogar. Como se muestra en el cuadro 3.7.1 (ver también Cuadro 3.1), un 48 por ciento de las mujeres entrevistadas respondió que pertenece a la religión “católica”, un 20 por ciento a la “evangélica”, un 2 por ciento a la “adventista” y un 2 por ciento a “otra” religión. Un importante 28 por ciento respondió a “ninguna”. El porcentaje de mujeres que pertenece a la religión católica es creciente con la edad, variando desde 43 por ciento en las de 15 a 19 años hasta un 62 por ciento en las de 45 a 49 años. En ese sentido, los mayores niveles de no pertenencia religiosa ocurren entre las mujeres jóvenes y adolescentes (38 por ciento para las de 20 a 24 años y 33 por ciento para las de 15 a 19 años). Características de las personas entrevistadas • 69 Por nivel educativo, el porcentaje de mujeres que pertenece a la religión católica es más alto en las de mayor nivel educativo (54 por ciento en las de nivel superior y entre 45 a 47 por ciento en las de secundaria o menos). Vale destacar que entre las mujeres “sin educación” un 36 por ciento dijo que no tiene pertenencia religiosa. El comportamiento de la pertenencia a alguna religión según quintiles de bienestar es muy similar a lo observado con la educación: en el quintil superior un 55 por ciento informó que pertenece a la religión católica, comparado con 44 a 48 por ciento en los otros quintiles. De igual forma, en el quintil inferior un 35 por ciento de las mujeres declaró como ‘ninguna’ su pertenencia religiosa. Cuadro 3.7.1 Religión a que pertenecen las mujeres entrevistadas Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años por religión a que pertenece, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Religión a la que pertenece Total Número de mujeres Católica Evangélica Adventista Ninguna Otra Sin información Edad 15-19 43.2 20.5 1.3 32.6 2.2 0.2 100.0 1,820 20-24 41.1 17.8 1.2 38.2 1.7 0.0 100.0 1,651 25-29 47.1 21.2 1.4 28.9 1.3 0.0 100.0 1,383 30-34 50.2 20.3 0.7 27.2 1.5 0.0 100.0 1,290 35-39 50.3 22.7 1.9 23.1 2.0 0.0 100.0 1,147 40-44 53.2 22.3 1.7 20.6 2.2 0.1 100.0 1,059 45-49 61.9 18.8 2.6 14.9 1.7 0.2 100.0 1,022 Zona de residencia Urbana 46.4 21.3 1.5 28.8 1.9 0.1 100.0 7,107 Rural 54.8 17.5 1.4 24.7 1.5 0.0 100.0 2,265 Región de salud 0 45.2 21.9 1.2 29.0 2.5 0.2 100.0 3,657 I 38.1 23.2 3.5 33.2 2.0 0.0 100.0 779 II 61.0 16.9 1.4 18.9 1.8 0.1 100.0 1,532 III 60.0 13.9 0.9 24.1 1.2 0.0 100.0 565 IV 25.5 24.6 2.6 46.6 0.7 0.0 100.0 304 V 25.5 33.3 1.7 38.5 1.0 0.0 100.0 996 VI 46.3 17.9 1.3 32.9 1.7 0.0 100.0 440 VII 62.8 12.6 1.3 22.1 1.2 0.0 100.0 430 VIII 75.7 7.7 0.7 14.9 0.9 0.0 100.0 668 Educación Sin educación 45.6 15.9 2.1 36.2 0.3 0.0 100.0 224 Primaria 1-4 45.4 21.0 1.0 31.2 1.1 0.3 100.0 764 Primaria 5-8 45.1 19.2 1.4 33.7 0.7 0.0 100.0 2,104 Secundaria 47.4 20.8 1.5 27.9 2.2 0.1 100.0 3,901 Superior 54.2 21.1 1.6 20.6 2.5 0.0 100.0 2,378 Quintil de riqueza Inferior 43.8 18.1 2.1 35.0 1.0 0.0 100.0 1,498 Segundo 45.8 18.7 1.3 33.0 1.2 0.0 100.0 1,851 Intermedio 48.0 23.0 1.1 26.5 1.3 0.1 100.0 1,938 Cuarto 48.2 20.8 1.6 27.4 2.0 0.1 100.0 2,062 Superior 54.8 20.7 1.3 19.6 3.4 0.2 100.0 2,022 Total 48.4 20.4 1.5 27.8 1.8 0.1 100.0 9,372 Por zona de residencia, el gráfico 3.4 muestra que es más alto el porcentaje de católicas en la zona rural respecto a la urbana (55 y 46 por ciento). Respecto a las regiones de salud, la pertenencia religiosa es muy variable. Mientras en la región VIII el 76 por ciento de sus residentes se declararon católicas, solo un 26 por ciento así lo hizo en las regiones IV y V. En estas regiones predomina entre las mujeres entrevistadas la no pertenencia religiosa (47 por ciento para la región IV y 39 por ciento en la V). Vale observar que en la región V el porcentaje de mujeres evangélicas supera a las católicas (33 y 26 por ciento, respectivamente) y en la IV casi lo iguala (25 y 26 por ciento). 70 • Características de las personas entrevistadas Gráfico 3.4 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años por pertenencia religiosa, según características Como se muestra en el cuadro 3.7.2 (ver también Cuadro 3.1), entre los hombres entrevistados de 15 a 59 años un 43 por ciento declaró que pertenece a la religión católica, un 35 por ciento a ninguna, un 19 por ciento a la evangélica y un 2 por ciento a la religión adventista. Comparando los hombres de 15 a 49 años con las mujeres del mismo grupo de edad, es menor el porcentaje de hombres católicos (41 respecto a 48 por ciento en las mujeres) e igual el porcentaje de evangélicos (20 por ciento). Según grupo de edad es mayor el porcentaje de católicos, variando entre un 33 por ciento en los de 15 a 19 años hasta un 55 por ciento en los de 45 a 49 años. En los menores de 30 años predomina la no pertenencia religiosa. Por nivel educativo, mientras la mitad (50 por ciento) de los hombres con educación superior se declara católico, en los “sin educación” es el 37 por ciento. En general, entre los hombres con educación primaria o menos (y los del quintil de bienestar intermedio o menos) el porcentaje que dijo no pertenecer a una religión supera o iguala al de los católicos. Al igual que en las mujeres, entre los hombres residentes en la zona rural el porcentaje de católicos es superior al de la urbana (47 y 39 por ciento). Por regiones de salud, contrasta la diferencia en el porcentaje de católicos entre los residentes de la regiones VIII y IV (67 y 22 por ciento, respectivamente). Respecto a los hombres residentes en esta última región, un importante 57 por ciento declaró como ‘ninguna’ su pertenencia religiosa, seguido por un 48 por ciento en la región I y un 45 por ciento en la región V. En esta última región el porcentaje de católicos y evangélicos se iguala en un 26 por ciento. 76 63 46 26 26 60 61 38 45 55 46 49 8 13 18 33 25 14 17 23 22 18 21 20 15 22 33 39 47 24 19 33 29 25 29 28 0 20 40 60 80 100 VIII VII VI V IV III II I 0 Región Rural Urbana Zona Total Porcentaje Católica Evangélica Adventista Ninguna Otra ENDESA 2013 Características de las personas entrevistadas • 71 Cuadro 3.7.2 Religión a que pertenecen los hombres entrevistados Distribución porcentual de los hombres entrevistados por religión a que pertenece, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Religión a la que pertenece Total Número de hombres Católica Evangélica Adventista Ninguna Otra Sin información Edad 15-19 33.1 19.4 2.2 44.2 0.7 0.3 100.0 1,833 20-24 32.6 19.9 1.4 44.7 1.4 0.1 100.0 1,651 25-29 37.7 20.5 2.0 39.0 0.7 0.0 100.0 1,324 30-34 43.2 20.8 1.6 33.6 0.6 0.2 100.0 1,226 35-39 45.9 19.7 1.8 31.5 1.2 0.0 100.0 1,098 40-44 52.0 19.4 1.1 27.1 0.4 0.0 100.0 988 45-49 54.9 16.7 2.8 24.2 1.4 0.0 100.0 904 Zona de residencia Urbana 38.7 20.8 1.9 37.4 1.0 0.1 100.0 6,526 Rural 46.6 16.5 1.6 34.7 0.6 0.0 100.0 2,498 Región de salud 0 37.5 24.3 1.7 34.9 1.4 0.2 100.0 3,351 I 28.2 20.0 2.5 48.3 1.1 0.0 100.0 752 II 49.2 13.8 2.3 34.5 0.3 0.0 100.0 1,391 III 48.1 16.4 0.5 34.4 0.6 0.0 100.0 599 IV 21.7 19.6 1.1 57.3 0.1 0.1 100.0 311 V 25.6 26.3 2.4 44.9 0.5 0.4 100.0 973 VI 44.3 14.5 1.6 38.5 1.0 0.1 100.0 460 VII 52.6 12.8 2.2 31.6 0.8 0.0 100.0 471 VIII 67.0 9.9 1.4 21.1 0.6 0.0 100.0 715 Educación Sin educación 37.0 12.5 1.3 47.9 1.3 0.0 100.0 360 Primaria 1-4 40.6 16.2 2.0 41.0 0.2 0.0 100.0 1,028 Primaria 5-8 40.0 16.6 1.5 41.2 0.3 0.3 100.0 2,549 Secundaria 38.5 22.2 2.0 35.8 1.4 0.0 100.0 3,685 Superior 49.6 22.7 1.8 24.8 1.0 0.1 100.0 1,400 Quintil de riqueza Inferior 40.1 16.0 2.3 41.1 0.5 0.0 100.0 2,076 Segundo 37.2 20.2 1.8 39.7 1.1 0.1 100.0 1,863 Intermedio 37.7 20.4 2.4 38.0 1.3 0.2 100.0 1,826 Cuarto 44.8 21.6 1.0 31.9 0.5 0.2 100.0 1,657 Superior 45.6 20.8 1.4 31.0 1.2 0.1 100.0 1,601 Total 15-49 40.9 19.6 1.8 36.7 0.9 0.1 100.0 9,024 50-59 61.7 12.2 2.1 22.3 1.4 0.3 100.0 1,282 Total 15-59 43.4 18.7 1.9 34.9 1.0 0.1 100.0 10,306 3.8 ACCESO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN El cuadro 3.8.1 muestra que la mitad de las mujeres entrevistadas leen un periódico, un 88 por ciento mira la televisión y un 68 por ciento escucha la radio por lo menos una vez a la semana. En conjunto, un 38 por ciento tuvo acceso a estos tres medios, cifra inferior a la obtenida en el 2007 que fue del 43 por ciento. La radio fue el medio con mayor reducción en el porcentaje de acceso en las mujeres durante el período (12 puntos porcentuales). Se observa que las mujeres en el grupo central de 30 a 34 años son las más expuestas a medios de comunicación, dado que el 42 por ciento de las mismas tiene acceso a los tres medios por lo menos una vez a la semana, destacándose la lectura de periódicos (54 por ciento). Los mayores porcentajes de acceso a la televisión (91 por ciento) y a la radio (71 por ciento) ocurren entre las adolescentes de 15 a 19 años. 72 • Características de las personas entrevistadas Cuadro 3.8.1 Acceso de las mujeres a los medios de comunicación Porcentaje de mujeres entrevistadas que lee el periódico o mira televisión o escucha la radio por lo menos una vez a la semana, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Por lo menos una vez a la semana Lee el periódico Mira televisión Escucha la radio Tiene acceso a los tres medios No tiene acceso a ninguno de los tres medios Número de mujeres Edad 15-19 48.7 90.6 70.6 38.8 3.8 1,820 20-24 48.2 87.9 68.3 36.5 5.7 1,651 25-29 51.7 87.1 69.1 38.5 4.6 1,383 30-34 54.1 89.5 69.8 41.9 4.4 1,290 35-39 50.9 84.6 68.0 39.0 6.8 1,147 40-44 52.8 86.7 62.1 35.6 5.4 1,059 45-49 45.3 85.5 66.1 35.4 8.3 1,022 Zona de residencia Urbana 53.2 89.0 68.8 40.3 4.2 7,107 Rural 40.6 83.7 65.7 31.2 9.0 2,265 Región de salud 0 60.7 88.4 68.3 43.6 3.3 3,657 I 47.3 89.1 70.6 37.3 5.0 779 II 47.3 91.1 73.7 40.5 4.8 1,532 III 37.5 88.2 60.8 28.6 7.3 565 IV 33.1 81.5 58.0 23.9 11.3 304 V 45.8 84.5 68.0 34.7 7.3 996 VI 38.5 82.1 64.8 28.8 9.6 440 VII 35.7 84.9 65.2 28.5 9.1 430 VIII 44.1 87.5 66.4 34.9 5.9 668 Educación Sin educación 1.9 66.3 46.6 0.3 25.6 224 Primaria 1-4 17.9 77.4 52.8 12.5 13.4 764 Primaria 5-8 39.9 87.1 64.4 29.2 6.7 2,104 Secundaria 54.2 90.6 71.4 42.3 3.7 3,901 Superior 67.6 88.9 72.9 50.7 2.6 2,378 Quintil de riqueza Inferior 32.3 74.3 55.0 21.7 16.1 1,498 Segundo 41.4 89.8 65.9 31.7 4.3 1,851 Intermedio 47.3 90.3 69.5 36.7 4.1 1,938 Cuarto 58.4 90.5 73.1 44.4 3.1 2,062 Superior 65.7 90.5 73.3 50.9 2.0 2,022 Total 2013 50.2 87.7 68.1 38.1 5.4 9,372 Total 2007 51.4 90.9 80.4 43.3 3.3 27,195 El acceso a los medios es creciente según el nivel educativo. Mientras menos del 1 por ciento de las mujeres sin educación tuvo acceso a los tres medios, en el nivel superior fue de 51 por ciento. De manera inversa, un importante 26 por ciento de las mujeres sin educación no tuvo acceso a ninguno de los tres medios, cifra que se reduce al 3 por ciento en el caso de las mujeres con educación superior. Por quintil de riqueza se produce una situación parecida a la de educación, variando el acceso a los tres medios desde un 22 por ciento en el quintil inferior a un 51 por ciento en el superior. Las que no tienen acceso a ninguno de los tres medios es del 16 y 2 por ciento entre los mismos quintiles de bienestar. Según zona de residencia, como era de esperar, es mayor el acceso a los tres medios (40 por ciento) entre las residentes en la zona urbana, comparada con las de la rural (31 por ciento). El medio que presenta las mayores diferencias por zona es la lectura de periódicos (53 por ciento en la urbana y 41 por ciento en la rural). Por regiones de salud, el mayor contraste en el porcentaje de expuestas a los tres medios ocurre entre las residentes en las regiones 0 y IV (44 y 24 por ciento, respectivamente). En esta última región un 11 por ciento de las mujeres entrevistadas no tiene acceso a ningún medio de comunicación y solo una de cada tres lee el periódico por lo menos una vez a la semana. Características de las personas entrevistadas • 73 El acceso de los hombres entrevistados a medios de comunicación es mostrado en el cuadro 3.8.2. Se destaca que el 43 por ciento de los hombres de 15 a 59 años tiene acceso a los tres medios de comunicación, al menos una vez a la semana. Este valor es parecido al obtenido hace 6 años (45 por ciento) por la ENDESA 2007. El medio de mayor acceso sigue siendo la televisión, con un 85 por ciento que mira algún programa, seguido por un 79 por ciento que escucha la radio y un 50 por ciento que lee algún periódico, por lo menos una vez a la semana. Comparando con las mujeres del mismo grupo de edad (ver gráfico 3.5), los hombres las superan en acceso a los tres medios (43 por ciento entre los hombres comparado al 38 por ciento en las mujeres de 15 a 49 años). Es igual el acceso a periódicos (50 por ciento), un poco menor a la televisión (85 comparado al 88 por ciento en las mujeres) y bastante mayor el porcentaje que escucha la radio (79 por ciento respecto al 68 por ciento en las mujeres). Cuadro 3.8.2 Acceso de los hombres entrevistados a los medios de comunicación Porcentaje de hombres entrevistados que lee el periódico o mira televisión o escucha la radio por lo menos una vez a la semana, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Por lo menos una vez a la semana Lee el periódico Mira televisión Escucha la radio Tiene acceso a los tres medios No tiene acceso a ninguno de los tres medios Número de hombres Edad 15-19 44.6 85.9 78.2 37.8 9.2 1,833 20-24 50.4 84.9 79.8 43.3 8.4 1,651 25-29 51.3 82.7 76.1 42.9 10.1 1,324 30-34 55.3 85.5 79.6 47.5 8.0 1,226 35-39 52.9 88.1 82.8 45.9 6.1 1,098 40-44 51.1 85.6 77.9 44.4 9.7 988 45-49 49.5 84.6 78.5 42.0 8.8 904 Zona de residencia Urbana 55.4 86.7 79.8 46.9 7.1 6,526 Rural 36.8 81.6 76.6 33.0 12.8 2,498 Región de salud 0 69.8 89.6 82.3 58.0 3.1 3,351 I 46.6 87.9 78.4 40.7 7.3 752 II 37.9 83.6 79.2 33.9 11.7 1,391 III 29.4 83.7 74.3 25.5 11.3 599 IV 32.8 82.5 79.3 30.3 11.2 311 V 44.8 76.6 71.0 38.8 17.5 973 VI 39.2 84.4 81.6 33.5 8.1 460 VII 30.8 80.9 76.4 27.7 13.1 471 VIII 39.2 83.3 77.8 35.4 12.2 715 Educación Sin educación 3.5 67.0 57.9 2.0 24.1 360 Primaria 1-4 21.0 80.0 72.2 17.2 13.9 1,028 Primaria 5-8 46.4 85.1 79.1 39.5 8.9 2,549 Secundaria 56.7 88.1 81.7 49.4 6.5 3,685 Superior 73.9 86.7 81.8 62.3 6.2 1,400 Quintil de riqueza Inferior 31.1 75.9 72.1 25.4 15.3 2,076 Segundo 47.6 88.8 81.0 41.8 6.9 1,863 Intermedio 53.5 87.7 80.2 45.5 6.7 1,826 Cuarto 59.7 86.7 81.7 51.3 6.9 1,657 Superior 65.0 89.2 81.1 55.9 6.3 1,601 Total 15-49 50.3 85.3 78.9 43.0 8.7 9,024 50-59 46.7 81.1 78.3 39.8 11.1 1,282 Total 15-59 [2013] 49.8 84.8 78.9 42.6 9.0 10,306 Total 15-59 [2007] 50.4 89.9 87.1 45.2 3.3 27,975 Al igual que en las mujeres, entre los hombres de 30 a 34 años, es mayor el acceso a los tres medios (48 por ciento) y parecido el acceso según educación, quintil de riqueza y zona de residencia. Por regiones de salud, mientras el 58 por ciento de los residentes en la región 0 tenía acceso a los tres medios al menos una vez a la semana, en la región III se reduce al 26 por ciento. A diferencia de las mujeres, en la región V un 18 por ciento de sus residentes de 15 a 49 años no tenía acceso a ninguno de los tres medios, al momento de la encuesta. 74 • Características de las personas entrevistadas Gráfico 3.5 Porcentaje de personas de 15 a 49 años que por lo menos una vez a la semana leen periódicos, escuchan radio o ven televisión, según sexo y otras características 43 33 47 2 17 40 49 62 25 42 46 51 56 38 31 40 0 13 29 42 51 22 32 37 44 51 Total Zona Rural Urbana Educación Sin instrucción Primaria 1-4 Primaria 5-8 Secundaria Superior Quintiles Inferior Segundo Intermedio Cuarto Superior Porcentaje Hombres Mujeres ENDESA 2013 Nupcialidad y actividad sexual • 75 NUPCIALIDAD Y ACTIVIDAD SEXUAL 4 n este capítulo se aborda el tema de la nupcialidad y la actividad sexual, factores claves en la exposición al riesgo de embarazo, con implicaciones sobre los niveles y estructura de la fecundidad. En lo relativo a la nupcialidad se analizan los niveles de formación de uniones legales o consensuales y la edad a la primera unión, como primera aproximación a la vida reproductiva. La edad a la primera relación sexual y la frecuencia de la actividad sexual sirven de marco de exposición a las relaciones sexuales y los consecuentes riesgos de embarazo. 4.1 ESTADO CONYUGAL ACTUAL El cuadro 4.1.1 muestra la distribución porcentual de las mujeres entrevistadas por estado conyugal, según características. Como fue señalado en el capítulo 3, la proporción de mujeres casadas o unidas experimentó una reducción de 3 puntos porcentuales durante los últimos 6 años (del 57 al 54 por ciento), reducción similar a la ocurrida durante el período 2002-2007 (del 60 al 57 por ciento). Sin embargo, los cambios por grupos de edad fueron muy diferentes entre ambos períodos, especialmente en los grupos extremos. Al igual que en otras encuestas, se verifica una disminución en el porcentaje de casadas o unidas conforme aumenta el nivel educativo, pasando de un 76 por ciento en las mujeres sin nivel educativo a un 50 por ciento en las que tienen educación superior. Esta misma tendencia, con menor intensidad, se expresa por quintiles de bienestar, variando desde un 63 por ciento en las del quintil inferior a un 49 por ciento en el superior. Geográficamente, la proporción de mujeres casadas o unidas entre las residentes en la zona rural supera en 6 puntos porcentuales la de aquellas que viven en la zona urbana (59 y 53 por ciento, respectivamente). Por regiones de salud el mayor contraste en este indicador ocurre entre las que residen en la región VII y la región I (60 y 50 por ciento, respectivamente). Respecto a las mujeres separadas, se verifica un incremento de 3 puntos porcentuales (de 17 a 20 por ciento) en los últimos 6 años, permaneciendo igual el porcentaje de las divorciadas o viudas (alrededor del 3 por ciento). El estado conyugal actual de los hombres entrevistados, según características es mostrado por el cuadro 4.1.2. Se aprecia que un 49 por ciento de los hombres de 15 a 59 años estaba casado o unido al momento de la encuesta, cifra muy cercana a la declarada hace 6 años (50 por ciento). Al igual que en la ENDESA 2007, un 46 por ciento de los hombres de 15 a 49 años estaba casado o unido. La estabilidad en el porcentaje de hombres casados o unidos durante los últimos 6 años fue producto de un aumento relativo importante en los primeros grupos de edad, compensado por una disminución en los últimos. Comparado con las mujeres del mismo grupo de edad, el porcentaje de casados o unidos es inferior en 8 puntos, como se aprecia en el gráfico 6.1. Se destaca además que para los primeros grupos de edad (15-34 años) el porcentaje de hombres casados o unidos registrados en la encuesta es bastante inferior al de las mujeres. Esta situación se invierte a partir del grupo de edad de 35-39 años y especialmente en las edades de 45-49 años donde el porcentaje de hombres casados o unidos supera en 11 puntos porcentuales al de las mujeres. A diferencia de las mujeres, no se observa un patrón claro de variación en el porcentaje de casados o unidos según educación o quintil de riqueza. Por zona de residencia, es mayor el porcentaje de casados o unidos entre los residentes en la zona urbana (47 por ciento) respecto a la rural (44 por ciento), tendencia E 76 • Nupcialidad y actividad sexual opuesta a lo ocurrido en el 2007. En relación a las regiones de salud el mayor contraste en este indicador se verifica entre los que residen en la región 0 (49 por ciento), comparado con los de la región I y VIII (42 por ciento). Semejante a lo registrado en las mujeres, la proporción de hombres separados de 15-59 años se incrementó de 13 a 15 por ciento entre las dos últimas ENDESA, en tanto que los que se declararon divorciados o viudos permanecieron alrededor del 1 por ciento. Cuadro 4.1.1 Estado conyugal actual: Mujeres Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años por estado conyugal actual, según edad y características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Estado conyugal Total Porcentaje actualmente casada/ unida Número de mujeres Nunca casada/ unida Casada Unida Divorciada Separada Viuda Edad 15-19 70.9 0.5 20.0 0.0 8.5 0.1 100.0 20.5 1,820 20-24 33.5 5.8 42.1 0.1 18.2 0.3 100.0 47.8 1,651 25-29 16.8 11.2 49.7 0.7 20.7 0.8 100.0 61.0 1,383 30-34 4.2 19.8 49.9 2.2 23.5 0.5 100.0 69.7 1,290 35-39 3.3 22.7 47.1 2.2 23.1 1.6 100.0 69.7 1,147 40-44 3.1 27.4 41.0 3.7 22.2 2.5 100.0 68.5 1,059 45-49 2.4 24.9 37.2 2.8 28.1 4.5 100.0 62.2 1,022 Zona de residencia Urbana 24.5 14.6 37.8 1.5 20.3 1.2 100.0 52.5 7,107 Rural 21.4 12.3 46.7 1.1 17.3 1.2 100.0 59.0 2,265 Región de salud 0 24.7 16.5 36.9 1.3 19.3 1.4 100.0 53.4 3,657 I 25.9 11.9 38.1 1.7 20.8 1.6 100.0 50.0 779 II 25.1 13.7 38.5 2.3 19.8 0.6 100.0 52.2 1,532 III 19.4 12.5 45.6 0.4 20.5 1.7 100.0 58.1 565 IV 21.3 10.2 45.9 0.7 20.1 1.8 100.0 56.1 304 V 22.9 12.6 40.4 1.4 21.3 1.4 100.0 52.9 996 VI 25.5 8.8 50.6 0.5 13.7 0.9 100.0 59.4 440 VII 20.7 13.0 47.3 0.7 16.9 1.3 100.0 60.3 430 VIII 19.7 13.6 42.7 2.1 21.1 0.8 100.0 56.3 668 Educación Sin educación 4.5 5.3 70.8 1.0 17.6 0.7 100.0 76.1 224 Primaria 1-4 3.5 10.7 62.4 0.2 21.4 1.8 100.0 73.0 764 Primaria 5-8 11.2 9.5 53.3 0.7 23.2 2.1 100.0 62.8 2,104 Secundaria 32.6 10.9 36.1 0.7 18.7 1.0 100.0 47.0 3,901 Superior 28.5 25.3 24.4 3.8 17.3 0.8 100.0 49.7 2,378 Quintil de riqueza Inferior 14.7 5.1 57.8 0.1 21.3 1.1 100.0 62.8 1,498 Segundo 17.4 8.7 50.3 0.3 22.3 1.0 100.0 59.0 1,851 Intermedio 21.8 13.0 41.0 1.0 21.7 1.5 100.0 54.0 1,938 Cuarto 27.2 15.1 33.6 2.4 20.6 1.2 100.0 48.7 2,062 Superior 34.5 25.5 22.9 2.9 12.6 1.4 100.0 48.5 2,022 Total 2013 23.7 14.1 40.0 1.4 19.6 1.2 100.0 54.0 9,372 Total 2007 24.0 14.8 41.9 1.4 16.7 1.2 100.0 56.7 27,195 Nupcialidad y actividad sexual • 77 Cuadro 4.1.2 Estado conyugal actual: Hombres Distribución porcentual de los hombres entrevistados por estado conyugal actual, según edad y características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Estado conyugal Total Porcentaje actualmente casado/ unido Número de hombres Nunca casado/ unido Casado Unido Divorciado Separado Viudo Edad 15-19 93.6 0.0 3.8 0.0 2.5 0.0 100.0 3.8 1,833 20-24 61.2 2.8 24.5 0.0 11.6 0.0 100.0 27.3 1,651 25-29 29.0 6.4 45.4 0.2 18.7 0.2 100.0 51.8 1,324 30-34 18.4 14.1 50.7 0.4 16.0 0.3 100.0 64.9 1,226 35-39 9.4 19.9 51.4 0.8 18.0 0.6 100.0 71.3 1,098 40-44 6.0 23.9 49.5 0.9 19.2 0.5 100.0 73.5 988 45-49 6.0 26.3 46.9 1.1 18.8 0.9 100.0 73.3 904 Zona de residencia Urbana 38.8 11.8 35.3 0.4 13.3 0.3 100.0 47.1 6,526 Rural 40.8 9.1 34.8 0.2 14.8 0.3 100.0 43.9 2,498 Región de salud 0 38.2 14.1 34.7 0.2 12.5 0.3 100.0 48.7 3,351 I 42.4 9.7 32.5 0.2 15.0 0.3 100.0 42.2 752 II 37.2 11.7 36.0 0.7 14.4 0.0 100.0 47.7 1,391 III 40.5 8.2 37.0 0.3 13.4 0.6 100.0 45.2 599 IV 41.3 7.0 38.3 0.0 13.1 0.4 100.0 45.2 311 V 39.9 9.7 33.9 0.3 16.1 0.0 100.0 43.6 973 VI 42.9 6.6 36.8 0.2 13.0 0.4 100.0 43.5 460 VII 38.9 7.7 38.9 0.7 13.3 0.4 100.0 46.7 471 VIII 41.4 8.2 34.2 0.8 15.0 0.5 100.0 42.4 715 Educación Sin educación 28.0 4.3 45.3 0.4 21.3 0.7 100.0 49.6 360 Primaria 1-4 26.5 6.9 47.2 0.5 18.2 0.6 100.0 54.2 1,028 Primaria 5-8 33.3 8.1 41.5 0.2 16.5 0.5 100.0 49.6 2,549 Secundaria 47.5 10.1 30.4 0.4 11.5 0.1 100.0 40.5 3,685 Superior 41.3 23.9 24.8 0.7 9.3 0.1 100.0 48.7 1,400 Quintil de riqueza Inferior 35.2 3.7 38.5 0.3 21.8 0.5 100.0 42.2 2,076 Segundo 36.6 5.4 43.6 0.1 14.0 0.4 100.0 49.0 1,863 Intermedio 39.9 11.1 36.2 0.6 12.1 0.1 100.0 47.2 1,826 Cuarto 39.4 13.5 35.0 0.3 11.3 0.4 100.0 48.6 1,657 Superior 47.4 24.6 20.1 0.6 7.2 0.0 100.0 44.7 1,601 Total 15-49 39.4 11.1 35.2 0.4 13.7 0.3 100.0 46.2 9,024 50-59 3.9 29.3 42.0 2.6 20.0 2.3 100.0 71.2 1,282 15-59 [2013] 35.0 13.3 36.0 0.7 14.5 0.5 100.0 49.3 10,306 15-59 [2007] 36.6 13.8 35.8 0.6 12.9 0.3 100.0 49.6 27,975 78 • Nupcialidad y actividad sexual Gráfico 4.1 Porcentaje de personas de 15 a 49 años casadas o unidas por grupos de edad, según sexo 4.2 EDAD A LA PRIMERA UNIÓN La edad a la primera unión constituye una primera indicación del comienzo de la exposición al riesgo de embarazo y al inicio de la vida reproductiva de forma más estable y tiene por lo tanto un efecto importante sobre la fecundidad, dado que mientras más joven forma pareja la mujer, mayor será su tiempo de exposición y mayor su potencial de hijos e hijas a lo largo de su vida. La prolongación de la soltería y el celibato reducen este potencial e influyen en la disminución de los niveles de fecundidad en una población. En el cuadro 4.2.1 se muestra el porcentaje de mujeres y hombres de 15 a 49 años que se unieron o casaron por primera vez antes de cumplir las edades exactas 15,18, 20, 22 y 25, según edad actual al momento de la entrevista. Se presenta también, para la mayoría de las cohortes, la edad mediana a la primera unión, es decir la edad a la que el 50 por ciento de cada grupo ya había tenido su primera unión. La edad mediana para el grupo de mujeres de 25-49 fue de 19.2 años, rompiendo la tendencia de disminución creciente que se había experimentado en las últimas tres ENDESAS (19.3 en 1996, 19.0 en 2002 y 18.8 años en 2007). El porcentaje de mujeres que se unió antes de cumplir los 18 años se mantiene elevado, cerca del 40%, pero muestra una ligera disminución en las cohortes más jóvenes. En el caso de los hombres de 25 a 59 años, la edad a la cual se ha unido el 50 por ciento de los mismos es de 24.5 años, experimentando muy poca variación con la obtenida seis años antes (24.3 años). Comparando el grupo de hombres de 25 a 49 años con el correspondiente a las mujeres se mantiene entre ambas encuestas la diferencia de edades medianas en torno a 5.2 años. Por otra parte, el porcentaje de hombres de 25 a 49 años que declaró haberse unido antes de los 22 años fue del 34 por ciento, valor que es inferior a la mitad del declarado por las mujeres de las mismas edades. 54 21 48 61 70 70 69 62 46 4 27 52 65 71 74 73 Total 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Porcentaje Mujeres Hombres ENDESA 2013 Nupcialidad y actividad sexual • 79 Cuadro 4.2.1 Edad a la primera unión por edad actual Porcentaje de mujeres y hombres que se unieron por primera vez antes de los 15, 18, 20, 22 y 25 años y edad mediana a la primera unión, por grupos de edad actual, República Dominicana, 2013 Edad actual Porcentaje de entrevistados que se unieron por primera vez antes de cumplir: Porcentaje nunca en unión Número Edad mediana a la primera unión15 18 20 22 25 MUJERES 15-19 10.4 na na na na 70.9 1,820 a 20-24 10.2 36.5 52.4 na na 33.5 1,651 19.7 25-29 16.2 40.4 54.7 66.8 77.4 16.8 1,383 19.3 30-34 12.4 42.0 62.1 74.5 85.2 4.2 1,290 18.8 35-39 12.4 39.8 57.8 70.3 82.2 3.3 1,147 19.2 40-44 13.6 36.1 57.9 70.1 80.1 3.1 1,059 19.2 45-49 14.1 34.9 51.4 66.0 77.7 2.4 1,022 19.8 20-49 13.0 38.4 55.9 na na 12.4 7,552 19.3 25-49 [2013] 13.8 38.9 56.9 69.6 80.6 6.5 5,900 19.2 25-49 [2007] 14.1 42.5 60.0 72.2 83.9 5.3 17,106 18.8 HOMBRES 15-19 0.2 na na na na 93.6 1,833 a 20-24 1.0 8.0 20.6 na na 61.2 1,651 a 25-29 1.5 10.4 21.2 35.9 58.2 29.0 1,324 24.0 30-34 1.0 9.8 18.4 34.8 51.0 18.4 1,226 24.8 35-39 0.9 10.1 20.9 33.9 56.1 9.4 1,098 24.1 40-44 1.0 8.7 21.0 34.5 55.3 6.0 988 24.3 45-49 1.8 7.2 18.1 30.1 52.5 6.0 904 24.7 20-49 1.2 9.1 20.1 na na 25.5 7,191 a 25-49 1.2 9.4 20.0 34.1 54.7 14.9 5,540 24.4 20-59 1.2 8.8 19.5 na na 22.3 8,473 a 25-59 [2013] 1.2 8.9 19.2 33.1 53.5 12.9 6,822 24.5 25-59 [2007] 1.1 8.6 20.1 34.1 54.9 12.2 18,286 24.3 Nota: La edad a la primera unión se define como la edad cuando comenzó a vivir con su primer esposo/a o pareja. na = no aplica a = Se omite porque menos del 50 por ciento de mujeres/hombres se han unido antes de los 15 años. El análisis de la edad mediana a la primera unión según características es presentada por el cuadro 4.2.2. Para las mujeres de 25 a 49 años, mientras la edad mediana para las que tienen educación primaria o menos está entre 16 y 17 años, en las de educación superior llega a 23 años. Esta relación directa se observa con mayor claridad por quintiles de riqueza (edad mediana de 17.6 años en las del quintil inferior comparada a 21.8 años en las del superior). Por zona de residencia, es relativamente mayor la edad mediana de las mujeres en la zona urbana (19.5 años) comparada con las de la rural (18.6 años). Por regiones de salud el mayor contraste en la edad mediana a la primera unión se registra entre las residentes en la región 0 (20.0 años) con respecto a las que residen en la región IV (17.6 años). A diferencia de las mujeres, en los hombres de las mismas edades no se observan cambios importantes en la edad mediana por nivel educativo ni por quintil de riqueza. Tampoco varía de manera significativa por zona de residencia o región de salud. 80 • Nupcialidad y actividad sexual Cuadro 4.2.2 Edad mediana a la primera unión por características seleccionadas Edad mediana a la primera unión entre las mujeres de 20-49 y 25-49 años y edad mediana a la primera unión entre los hombres de 25-49 y 25-59 años, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujeres Hombres 20-49 25-49 25-59 25-49 Zona de residencia Urbana 19.6 19.5 24.6 24.5 Rural 18.6 18.6 24.3 24.2 Región de salud 0 a 20.0 24.8 24.6 I 18.9 19.0 24.2 23.9 II 19.7 19.5 25.0 24.8 III 18.5 18.3 24.3 24.0 IV 17.8 17.6 23.8 23.7 V 18.6 18.5 24.2 24.0 VI 18.4 18.4 23.9 23.9 VII 17.9 17.8 23.7 23.6 VIII 18.6 18.6 24.4 24.3 Educación Sin educación 17.4 17.4 24.8 a Primaria 1-4 16.3 16.4 24.0 23.8 Primaria 5-8 17.3 17.5 23.2 22.9 Secundaria 19.3 19.3 24.4 24.2 Superior a 23.1 a a Quintil de riqueza Inferior 17.4 17.6 24.0 23.8 Segundo 18.1 18.1 23.4 23.3 Intermedio 19.0 18.8 24.4 24.3 Cuarto a 19.9 24.6 24.3 Superior a 21.8 a a Total 2013 19.3 19.2 24.5 24.4 Total 2007 18.9 18.8 24.3 24.1 Nota: La edad a la primera unión se define como la edad cuando comenzó a vivir con su primer esposo/a o pareja. na = no aplica a = Se omite porque menos del 50 por ciento de mujeres/hombres se han unido antes de los 20 años 4.3 EDAD A LA PRIMERA RELACIÓN SEXUAL El cuadro 4.3.1 muestra los porcentajes de hombres y mujeres entrevistados que tuvieron su primera relación sexual antes de cumplir determinadas edades exactas (15, 18, 20, 22 y 25 años) y la edad mediana a la primera relación sexual, según grupos de edad. Como se aprecia, un 48 por ciento de las mujeres de 25 a 49 años ha tenido su primera relación antes de cumplir los 18 años. Por otra parte, la edad mediana a la primera relación sexual para este grupo de mujeres ha experimentado una tendencia decreciente a lo largo de varias décadas: 18.9 años en 1991, 18.7 en 1996, 18.4 en el 2002, 18.1 en 2007 y 18.2 años en esta oportunidad. Si graficamos estos indicadores para las diferentes cohortes de las encuestas DHS, se observará que efectivamente la edad mediana a la primera relación sexual continúa disminuyendo y que el porcentaje de mujeres que tienen su primera relación sexual antes de los 18 años está aumentando. Nupcialidad y actividad sexual • 81 Cuadro 4.3.1 Edad a la primera relación sexual por edad actual Porcentaje de mujeres y hombres entrevistadas/os que han tenido relaciones sexuales antes de ciertas edades exactas, porcentaje que nunca ha tenido relaciones sexuales y edad mediana a la primera relación, según edad actual, República Dominicana, 2013 Edad actual Porcentaje de entrevistados que han tenido relaciones sexuales antes de cumplir: Porcentaje que nunca ha tenido relaciones Número Edad mediana a la primera relación sexual 15 18 20 22 25 MUJERES Edad 15-19 16.8 na na na na 53.9 1,820 a 20-24 16.0 55.5 75.5 na na 15.8 1,651 17.6 25-29 19.3 52.8 74.0 84.8 91.0 5.5 1,383 17.8 30-34 16.4 51.7 76.0 84.5 92.4 1.0 1,290 17.8 35-39 15.8 49.8 70.0 81.0 89.7 1.0 1,147 18.0 40-44 15.4 41.0 64.2 75.0 85.8 0.8 1,059 18.7 45-49 16.6 40.6 58.4 71.4 82.9 1.5 1,022 18.9 15-24 16.4 na na na na 35.7 3,472 a 20-49 16.6 49.4 70.6 na na 5.1 7,552 18.0 25-49 [2013] 16.8 47.7 69.2 79.9 88.7 2.1 5,900 18.2 25-49 [2007] 16.7 49.1 67.5 78.6 88.4 2.0 17,106 18.1 HOMBRES Edad 15-19 28.3 na na na na 40.7 1,833 a 20-24 30.2 75.1 88.6 na na 6.6 1,651 16.1 25-29 32.5 75.8 89.5 93.4 96.6 2.0 1,324 16.0 30-34 27.4 69.6 86.6 92.4 96.3 1.1 1,226 16.5 35-39 27.9 71.7 86.0 91.7 94.6 1.2 1,098 16.5 40-44 24.2 68.2 83.0 91.2 95.6 0.5 988 16.5 45-49 25.4 63.7 82.1 89.4 93.6 0.9 904 16.7 15-24 29.2 na na na na 24.5 3,484 a 20-49 28.4 71.4 86.4 na na 2.4 7,191 16.4 25-49 27.8 70.3 85.8 91.8 95.5 1.2 5,540 16.4 20-59 27.6 70.3 85.8 na na 2.2 8,473 16.4 25-59 [2013] 27.0 69.1 85.1 91.7 95.4 1.1 6,822 16.5 25-59 [2007] 26.0 68.2 84.3 91.4 95.3 1.0 18,286 16.6 na = no aplica a = Se omite porque menos del 50 por ciento de las mujeres/hombres ha tenido relaciones sexuales antes de los 15 años. En el caso de los hombres, el mismo cuadro muestra que a los 18 años el 70 por ciento de los hombres de 25 a 49 años ya habían tenido su primera relación sexual, variando apenas en un punto porcentual en los últimos 6 años. Las diferencias entre los hombres y mujeres de 25 a 49 años que han tenido relaciones sexuales antes de cumplir determinadas edades es mostrada por el gráfico 4.2, donde se puede observar variaciones importantes, especialmente para las primeras edades. Por otra parte, la edad mediana a la primera relación para el grupo de 25 a 59 años es de 16.5 años, valor muy parecido al registrado en las últimas encuestas. 82 • Nupcialidad y actividad sexual Gráfico 4.2 Porcentaje de hombres y mujeres de 25 a 49 años que tuvieron relaciones sexuales antes de cierta edad El comportamiento de la edad mediana a la primera relación sexual, según características es presentado en el cuadro 4.3.2. Mientras la edad mediana para las mujeres de 25 a 49 años con educación primaria o menos era cercana a 16 años, en las de educación superior era algo superior a los 20 años. El mismo contraste ocurre por quintiles de bienestar, aunque con menor variabilidad: 16.7 años en el quintil inferior y 19.4 años para el superior. Por zona de residencia y regiones de salud no se presentan grandes diferencias en la edad mediana a la primera relación de las mujeres. En el caso de los hombres, el comportamiento de la edad mediana a la primera relación según características no presenta diferencias importantes en ninguna de las categorías consideradas, situación parecida a la registrada por la ENDESA 2007 y la ENDESA 2002. 28 70 86 92 96 17 48 69 80 89 15 18 20 22 25 Porcentaje Edad Hombres Mujeres ENDESA 2013 Cuadro 4.3.2 Edad mediana a la primera relación sexual Edad mediana a la primera relación sexual entre las mujeres de 20-49 y 25-49 años; y edad mediana a la primera relación sexual entre los hombres de 20- 59, 25-59 y 20-49 años, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujeres Hombres 20-49 25-49 20-59 25-59 20-49 Zona de residencia Urbana 18.1 18.3 16.4 16.5 16.3 Rural 17.8 17.9 16.5 16.6 16.5 Región de salud 0 18.4 18.5 16.4 16.4 16.3 I 18.1 18.2 16.7 17.0 16.6 II 18.3 18.5 16.7 16.8 16.6 III 17.7 17.6 16.4 16.4 16.3 IV 17.1 17.1 16.8 16.8 16.7 V 17.6 17.8 16.0 16.1 15.9 VI 17.7 17.8 16.7 16.8 16.6 VII 17.3 17.4 16.1 16.3 15.9 VIII 17.8 17.9 16.7 16.7 16.6 Educación Sin educación 16.1 16.1 16.4 16.6 16.1 Primaria 1-4 15.7 15.7 16.7 16.7 16.6 Primaria 5-8 16.6 16.8 16.3 16.4 16.3 Secundaria 18.0 18.4 16.2 16.4 16.2 Superior 20.0 20.2 16.8 16.8 16.8 Quintil de riqueza Inferior 16.6 16.7 16.3 16.3 16.2 Segundo 17.1 17.2 16.3 16.4 16.3 Intermedio 18.0 18.1 16.5 16.6 16.4 Cuarto 18.6 18.8 16.5 16.7 16.4 Superior 19.2 19.4 16.6 16.6 16.5 Total 2013 18.0 18.2 16.4 16.5 16.4 Total 2007 18.0 18.1 16.5 16.6 16.5 Nupcialidad y actividad sexual • 83 4.4 ACTIVIDAD SEXUAL RECIENTE Bajo la hipótesis de ausencia de protección anticonceptiva, la probabilidad de una mujer de quedar embarazada está asociada de manera importante a la frecuencia de las relaciones sexuales. A partir de esta premisa se presentan en esta sección los principales resultados sobre la actividad sexual de las personas entrevistadas, según edad, estado conyugal, duración del matrimonio o unión y demás variables educativas, de bienestar y geográficas, como una forma de medir diferentes perfiles de exposición al riesgo de embarazo. Como se aprecia en el cuadro 4.4.1, un 76 por ciento de las mujeres entrevistadas declaró que su última relación sexual había sido hace un año o menos (57 por ciento en las últimas cuatro semanas). Un 15 por ciento, en cambio, informó que nunca ha tenido relaciones sexuales, valor que viene disminuyendo desde 22 por ciento en 1996 y 17 por ciento en 2007. Cuadro 4.4.1 Actividad sexual reciente por características seleccionadas: Mujeres Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años por momento de la última relación sexual, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Momento de la última relación Nunca ha tenido relaciones Total Número de mujeres Últimas cuatro semanas Último año1 Hace un año o más Sin información Edad 15-19 29.3 14.7 2.1 0.0 53.9 100.0 1,820 20-24 58.2 22.9 3.2 0.0 15.8 100.0 1,651 25-29 65.9 22.8 5.8 0.0 5.5 100.0 1,383 30-34 73.5 17.5 7.7 0.3 1.0 100.0 1,290 35-39 67.3 18.9 12.8 0.0 1.0 100.0 1,147 40-44 64.6 18.9 15.4 0.3 0.8 100.0 1,059 45-49 55.0 16.2 26.8 0.5 1.5 100.0 1,022 Estado conyugal Nunca casada/ unida 15.1 17.8 5.6 0.1 61.4 100.0 2,224 Casada/ unida 86.2 11.9 1.8 0.1 0.0 100.0 5,065 Divorciada/separada/viuda 32.1 36.8 30.7 0.4 0.0 100.0 2,083 Duración matrimonial2 0-4 años 85.2 13.9 0.8 0.1 0.0 100.0 943 5-9 años 87.4 12.2 0.3 0.1 0.0 100.0 581 10-14 años 87.3 9.8 2.5 0.3 0.0 100.0 516 15-19 años 87.0 10.0 3.1 0.0 0.0 100.0 457 20-24 años 86.9 9.0 3.7 0.4 0.0 100.0 362 25+ años 81.8 13.5 4.7 0.0 0.0 100.0 300 Casada/unida más de una vez 86.3 12.2 1.5 0.0 0.0 100.0 1,905 Zona de residencia Urbana 56.5 19.0 9.7 0.2 14.6 100.0 7,107 Rural 59.9 18.4 7.2 0.1 14.5 100.0 2,265 Región de salud 0 58.1 18.2 8.8 0.3 14.7 100.0 3,657 I 56.7 18.1 8.3 0.2 16.8 100.0 779 II 54.6 19.8 11.0 0.0 14.7 100.0 1,532 III 58.5 21.7 8.4 0.0 11.4 100.0 565 IV 59.1 19.3 9.0 0.0 12.6 100.0 304 V 57.9 18.4 9.3 0.0 14.3 100.0 996 VI 56.6 17.9 7.2 0.0 18.3 100.0 440 VII 58.3 18.2 8.7 0.3 14.4 100.0 430 VIII 57.0 20.5 9.7 0.1 12.8 100.0 668 Educación Sin educación 73.2 12.7 10.2 0.0 3.9 100.0 224 Primaria 1-4 71.3 15.8 10.5 0.0 2.5 100.0 764 Primaria 5-8 64.9 17.4 9.5 0.0 8.1 100.0 2,104 Secundaria 51.4 19.0 7.7 0.2 21.7 100.0 3,901 Superior 54.2 21.5 10.6 0.2 13.5 100.0 2,378 Quintil de riqueza Inferior 65.2 19.2 6.2 0.0 9.5 100.0 1,498 Segundo 62.6 17.0 8.1 0.1 12.2 100.0 1,851 Intermedio 56.3 19.1 9.9 0.2 14.5 100.0 1,938 Cuarto 52.1 21.8 10.7 0.3 15.2 100.0 2,062 Superior 53.0 17.2 9.8 0.0 19.9 100.0 2,022 Total 2013 57.3 18.9 9.1 0.1 14.6 100.0 9,372 Total 2007 57.3 16.7 8.8 0.3 16.8 100.0 27,195 1 Excluye mujeres que tuvieron relaciones durante las últimas 4 semanas. 2 Excluye mujeres que no están actualmente casadas/unidas. 84 • Nupcialidad y actividad sexual Al igual a lo sucedido en encuestas anteriores, la actividad sexual reciente ocurre con mayor intensidad en los grupos de edades centrales, donde también el porcentaje de mujeres en unión es más elevado, así, un 74 por ciento de las mujeres entrevistadas de 30 a 34 años afirmó haber tenido relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas. Cabe destacar que entre las mujeres que nunca han estado casadas o unidas el porcentaje que declaró que nunca han tenido relaciones sexuales disminuyó desde un 80 por ciento registrado en el 2002, 70 por ciento en el 2007, hasta un 61 por ciento en el 2013. Entre las divorciadas, separadas y viudas la actividad sexual reciente aumentó desde un 28 por ciento en la ENDESA 2007 a un 32 por ciento en esta encuesta. En general, la actividad sexual reciente es decreciente según el nivel educativo: mientras que en las mujeres con educación primaria o menos entre un 65 y 73 por ciento afirmó que tuvo relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas, entre las de educación secundaria o superior fue 51 y 54 por ciento, respectivamente. Igual comportamiento se registra con los niveles de bienestar: actividad sexual reciente en el 65 por ciento de las mujeres del quintil inferior comparado al 53 por ciento en las del quintil superior (ver gráfico 4.3). Por otra parte, mientras que entre las mujeres del quintil inferior el porcentaje que afirmó nunca haber tenido relaciones sexuales fue del 10 por ciento, en el quintil superior fue el doble. Por variables geográficas, las mujeres que residen en la zona urbana no muestran una diferencia significativa en el porcentaje que ha tenido relaciones sexuales recientes respecto a las que residen en áreas rurales (60 y 57 por ciento respectivamente). Por regiones de salud, el porcentaje de mujeres que tuvieron relaciones sexuales en el último mes es relativamente homogéneo entre 57 y 59 por ciento, siendo un poco más bajo (55 por ciento) entre las que residen en la región II. Gráfico 4.3 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años que han tenido relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas, según zona y quintil de riqueza Entre los hombres entrevistados de 15 a 59 años (cuadro 4.4.2) un 85 por ciento informó que tuvo relaciones sexuales en el último año (67 por ciento en el último mes previo a la encuesta). Para los de 15 a 49 años esta cifra es del 84 por ciento, dos tercios de los cuales tuvo su última relación en las últimas cuatro semanas. Comparado con las mujeres de las mismas edades, el porcentaje de actividad sexual declarada para el 53 52 56 63 65 60 57 57 Superior Cuarto Intermedio Segundo Inferior Quintil de riqueza Rural Urbana Zona Total Porcentaje ENDESA 2013 Nupcialidad y actividad sexual • 85 último mes en los hombres supera en 9 puntos porcentuales al de las mujeres. A diferencia de las mujeres de 15 a 49, el porcentaje de hombres con actividad sexual reciente es, en general, creciente con la edad, registrándose una ocurrencia máxima de un 83 por ciento de relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas entre los hombres de 40 a 44 años. Entre los nunca casados o unidos un 26 por ciento declaró que nunca ha tenido relaciones sexuales, cifra inferior en 7 puntos porcentuales a lo declarado por este grupo en el 2007. Cuadro 4.4.2 Actividad sexual reciente por características seleccionadas: Hombres Distribución porcentual de los hombres entrevistados por momento de la última relación sexual, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Momento de la última relación Nunca ha tenido relaciones Total Número de hombres Últimas cuatro semanas Ultimo año1 Hace un año o más Sin información Edad 15-19 26.9 22.9 9.5 0.0 40.7 100.0 1,833 20-24 63.3 23.2 6.8 0.2 6.6 100.0 1,651 25-29 77.9 16.3 3.6 0.2 2.0 100.0 1,324 30-34 79.1 15.7 4.0 0.1 1.1 100.0 1,226 35-39 81.6 13.1 3.8 0.3 1.2 100.0 1,098 40-44 83.0 12.4 3.2 0.9 0.5 100.0 988 45-49 80.0 13.8 4.8 0.5 0.9 100.0 904 Estado conyugal Nunca casado/ unido 36.1 27.4 10.4 0.1 25.9 100.0 3,553 Casado/ unido 92.8 6.5 0.4 0.3 0.0 100.0 4,172 Divorciado/separado/viud o 63.3 27.7 8.5 0.6 0.0 100.0 1,299 Duración matrimonial2 0-4 años 90.8 8.3 0.7 0.2 0.0 100.0 883 5-9 años 94.9 5.0 0.1 0.0 0.0 100.0 552 10-14 años 91.6 7.8 0.6 0.0 0.0 100.0 441 15-19 años 94.5 3.9 0.3 1.2 0.0 100.0 362 20-24 años 93.8 5.2 0.8 0.3 0.0 100.0 257 25+ años 89.1 10.1 0.8 0.0 0.0 100.0 103 Casado/unido más de una vez 93.3 6.1 0.2 0.3 0.0 100.0 1,574 Zona de residencia Urbana 67.5 17.5 5.1 0.3 9.7 100.0 6,526 Rural 63.1 18.4 6.6 0.3 11.7 100.0 2,498 Región de salud 0 69.4 16.1 5.2 0.4 9.0 100.0 3,351 I 65.7 17.5 6.5 0.0 10.3 100.0 752 II 64.9 19.1 4.0 0.1 11.9 100.0 1,391 III 62.9 20.2 6.0 0.1 10.8 100.0 599 IV 60.7 20.0 6.9 0.0 12.4 100.0 311 V 67.1 16.6 6.3 0.4 9.6 100.0 973 VI 59.2 19.2 8.0 0.5 13.1 100.0 460 VII 66.8 18.9 4.8 0.2 9.3 100.0 471 VIII 63.2 20.2 5.7 0.1 10.8 100.0 715 Educación Sin educación 60.2 23.2 6.8 0.8 9.0 100.0 360 Primaria 1-4 67.9 19.3 5.6 0.1 7.0 100.0 1,028 Primaria 5-8 66.9 18.5 4.6 0.3 9.6 100.0 2,549 Secundaria 63.7 16.5 6.0 0.2 13.6 100.0 3,685 Superior 72.1 17.2 5.5 0.2 5.0 100.0 1,400 Quintil de riqueza Inferior 62.0 20.8 7.7 0.4 9.1 100.0 2,076 Segundo 68.5 16.4 5.4 0.6 9.1 100.0 1,863 Intermedio 66.4 17.9 5.2 0.0 10.5 100.0 1,826 Cuarto 67.6 17.6 5.3 0.3 9.2 100.0 1,657 Superior 67.6 15.4 3.5 0.0 13.5 100.0 1,601 Total 15-49 66.2 17.8 5.5 0.3 10.2 100.0 9,024 50-59 73.6 19.2 6.2 0.5 0.5 100.0 1,282 Total 15-59 [2013] 67.2 17.9 5.6 0.3 9.0 100.0 10,306 Total 15-59 [2007] 63.8 17.7 6.2 0.2 12.0 100.0 27,975 1 Excluye hombres que tuvieron relaciones durante las últimas 4 semanas. 2 Excluye hombres que no están actualmente casadas/unidas. 86 • Nupcialidad y actividad sexual Por nivel educativo, la actividad sexual reciente (último mes) entre los hombres es menor en los “sin educación” (60 por ciento), comparado con los de educación superior (72 por ciento). También los del quintil de riqueza inferior se caracterizan por tener una menor frecuencia de actividad sexual reciente (62 por ciento) comparado con el resto de los quintiles de bienestar (alrededor del 68 por ciento). Esta situación también se evidenció para la ENDESA 2007. A diferencia de lo verificado con las mujeres, la actividad sexual reciente es ligeramente mayor para los residentes en la zona urbana respecto a la rural (68 y 63 por ciento, respectivamente), comportamiento parecido, aunque en menor magnitud, al registrado en la ENDESA 2007. Los mayores contrastes en actividad sexual reciente por regiones de salud ocurren entre los residentes en la VI y IV (59 y 61 por ciento, respectivamente), comparado con los que residen en la región 0 (69 por ciento). Fecundidad • 87 FECUNDIDAD 5 a fecundidad es una de las variables demográficas más importantes para evaluar las tendencias y perspectivas de crecimiento de la población, tanto al nivel nacional como en las diferentes regiones y áreas del territorio. En la ENDESA 2013, al igual que en las realizadas previamente en el país, se recolectó información detallada sobre el comportamiento reproductivo de las mujeres de 15 a 49 años. Para cada entrevistada se dispone de datos sobre la historia de nacimientos: el número de hijos nacidos vivos, la fecha de nacimiento y el sexo de cada uno de los hijos, su condición de supervivencia al momento de la entrevista y la edad al morir de los fallecidos. Esta información permite obtener estimaciones de los niveles actuales y las tendencias de la fecundidad y la mortalidad infantil. Con base en esta información, se examinan las mediciones de fecundidad completa (número de hijos e hijas nacidos vivos) y fecundidad actual (tasas específicas por edad y tasa global). Estas medidas se analizan, además, en relación con varias características socio-económicas y demográficas de la mujer. Este capítulo consta de nueve secciones. En las dos primeras se describe la fecundidad actual, y las diferencias de fecundidad según características de las entrevistadas; en la tercera se analizan las tendencias durante los últimos veintisiete años (1986-2013). Luego se analiza la fecundidad acumulada, en términos del promedio de hijos e hijas nacidos vivos y sobrevivientes de todas las mujeres y de aquellas alguna vez casadas o unidas. En la sección cinco se examinan los intervalos entre nacimientos. Las secciones sexta y séptima analizan respectivamente, la amenorrea post-parto, la abstinencia y la insusceptibilidad post parto, y la menopausia. La edad al primer nacimiento como comienzo de la vida reproductiva de las mujeres se analiza en sección octava. La última sección describe las características más importantes relacionadas con embarazo y la fecundidad de las adolescentes. 5.1 FECUNDIDAD ACTUAL Los distintos indicadores calculados en relación con el nivel de fecundidad más reciente están referidos al período de tres años (36 meses) inmediatamente anterior a la investigación. Dado que el trabajo de campo de la encuesta se desarrolló entre el 12 de julio y el 26 de octubre de 2013, el período considerado se extiende retrospectivamente hasta julio-octubre de 2010 y los resultados obtenidos estarían centrados a principios (primer cuatrimestre) del año 2012. En el Cuadro 5.1 se presentan, en primer lugar, las tasas de fecundidad por edad expresadas en nacimientos por cada mil mujeres, por zona de residencia. Un indicador sintético de los niveles de fecundidad que facilita las comparaciones es la Tasa Global de Fecundidad (TGF). La TGF combina las tasas de fecundidad en todos los grupos quinquenales de edad de las mujeres en edad fértil (MEF) durante un período determinado, y puede ser interpretada como el promedio de hijos nacidos vivos que tendrían las mujeres durante toda su vida reproductiva, si las tasas de fecundidad por edad obtenidas en el estudio se mantuviesen invariables en el tiempo y las mujeres sobrevivieran desde los quince años hasta los 50 años, fin del período reproductivo. La TGF se calcula como la suma de las tasas específicas de fecundidad para los grupos quinquenales, multiplicada por cinco. L 88 • Fecundidad Cuadro 5.1 Fecundidad actual Tasas específicas por edad y tasa global de fecundidad, tasa general de fecundidad y tasa bruta de natalidad para los tres años anteriores a la encuesta, por zona de residencia urbana-rural, República Dominicana, 2013 Grupo de edad Zona de residencia Total Urbana Rural 15-19 84 107 90 20-24 150 156 151 25-29 114 149 122 30-34 82 74 80 35-39 44 29 40 40-44 12 7 11 45-49 0 2 1 Tasa global de fecundidad (15-49) 2.4 2.6 2.5 Tasa general de fecundidad 87 95 89 Tasa bruta de natalidad 21.2 20.3 20.9 Notas: Las tasas específicas de fecundidad por edad están expresadas por 1,000 mujeres. Las tasas para el grupo 45-49 pueden estar ligeramente sesgadas debido a truncamiento. Las tasas son para el período 1-36 meses antes de la encuesta. La tasa global de fecundidad: expresada en nacimientos por mujer. La tasa general de fecundidad: expresada en nacimientos por 1,000 mujeres en edad 15-44. La tasa bruta de natalidad: expresada en nacimientos por 1,000 habitantes. Otros indicadores calculados en el Cuadro 5.1 son la Tasa de Fecundidad General (TFG), la cual muestra el número de nacimientos que anualmente ocurren, en promedio, por cada mil mujeres de 15 a 44 años, y la Tasa Bruta de Natalidad (TBN), que indica el número de nacimientos que ocurren anualmente, en promedio, por cada mil personas en los hogares entrevistados. Los valores de la TGF por zona dados por la ENDESA 2013—2.5 hijos por mujer para el total del país, 2.4 hijos para la zona urbana y 2.6 para la zona rural—muestran sólo ligeras diferencias respecto de los obtenidos seis años atrás, en la ENDESA 2007 (2.4, 2.3 y 2.8, para el total del país y las áreas urbanas y rurales respectivamente); esto implica que en dicho lapso parece haberse frenado de nuevo la tendencia al descenso del indicador al nivel nacional, la cual se había retomado en el período 2002-2007 cuando pasó de 3.0 a 2.4, después de una fase de práctico estancamiento registrada desde 1991. Sin embargo, debe de considerarse que, a niveles relativamente bajos de la fecundidad como los de República Dominicana, las diferencias entre encuestas tienden a ser pequeñas y en consecuencia es más difícil determinar la tendencia a cambios, a menos que éstos sean relativamente grandes. Con relación a las tasas específicas de fecundidad por edad y zona del cuadro en comentario, se observa, como era de esperar, un patrón de fecundidad más joven en las zonas rurales. La fecundidad en las mujeres más jóvenes es mucho mayor en estas áreas. En ambas áreas, la fecundidad mayor se observa en las mujeres de 20-24 años, lo que indica que en país persiste una fecundidad temprana. En las mujeres de mayor edad, las tasas en áreas rurales son ligeramente menores que en el área urbana, lo que ya se observaba en la ENDESA 2007. Como se indica en el Capítulo 7, el uso de la esterilización es más extendido en este grupo de mujeres en áreas rurales que en urbanas, lo que podría ayudar a explicar este resultado. Los demás indicadores generales de la fecundidad contenidos en el Cuadro 5.1, la TFG y la TBN, tampoco se alejan mucho de los obtenidos en ENDESA 2007, y lo hacen en el mismo sentido o dirección que el observado respecto de la TGF, ya sea para el conjunto del país o para cada zona; es decir, en 2013 sus valores son un poco más altos que en 2007 para el total del país y para la zona urbana, y algo más bajos para la zona rural. Fecundidad • 89 5.2 DIFERENCIAS DE FECUNDIDAD Las diferencias en los niveles de fecundidad según diversas características de las mujeres se pueden apreciar en el Cuadro 5.2, en que se presentan los valores de la tasa global de fecundidad y la paridez completa (medida como el promedio de nacidos vivos en mujeres de 40-49), según áreas de residencia, educación y quintil de riqueza. Los valores correspondientes a la TGF figuran también en el Gráfico 5.1 por zona, región, educación y quintil de riqueza. En el Cuadro 5.2 también se muestra el porcentaje de mujeres de 15-49 años actualmente embarazadas. Cuadro 5.2 Fecundidad según características seleccionadas Tasa global de fecundidad para los tres años que precedieron la encuesta, porcentaje de mujeres de 15-49 años actualmente embarazadas, y número promedio de nacidos vivos a mujeres de 40-49 años, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Tasa global de fecundidad Porcentaje de mujeres de 15-49 años actualmente embarazadas Promedio de nacidos vivos a mujeres 40-49 Zona de residencia Urbana 2.4 5.2 3.1 Rural 2.6 4.9 3.5 Región de salud 0 2.5 5.0 3.0 I 2.3 5.0 3.3 II 2.1 4.2 3.0 III 2.2 4.5 3.1 IV 3.5 7.1 4.5 V 2.8 5.5 3.2 VI 2.9 5.3 3.8 VII 2.6 7.4 3.5 VIII 2.2 5.1 3.4 Educación Sin educación 5.1 5.6 4.1 Primaria 1-4 3.2 4.6 4.1 Primaria 5-8 3.2 6.5 3.6 Secundaria 2.4 5.1 2.8 Superior 1.9 4.1 2.3 Quintil de riqueza Inferior 3.5 7.5 4.2 Segundo 2.8 6.2 3.7 Intermedio 2.5 6.3 3.4 Cuarto 1.9 3.8 2.8 Superior 1.9 2.5 2.5 Total 2.5 5.1 3.2 Nota: Las tasas globales de fecundidad se refieren al período de 1-36 meses que precedieron la encuesta. 90 • Fecundidad Gráfico 5.1 Tasa Global de Fecundidad (TGF) para el trienio anterior a la encuesta, según zona, región, educación y quintil de riqueza, República Dominicana 2013 Los resultados muestran que persisten las diferencias de fecundidad entre los distintos grupos de mujeres, definidos por el lugar y región de residencia, la educación y el quintil de riqueza. Aunque las diferencias por áreas urbana y rural son ya mínimas, no sucede lo mismo con la región de residencia, la educación de la mujer y el quintil de riqueza del hogar. Cuando se comparan los datos del 2013 con la ENDESA 2007, se observa que por región, el aumento ligero de la fecundidad en la región IV de 3.1 a 3.5, unido a solo una muy ligera baja de la fecundidad en la región II, la de menor fecundidad, ha hecho que las diferencias regionales se hayan ensanchado ligeramente. Por el contrario, las diferencias de fecundidad por quintil de riqueza habrían disminuido levemente, gracias a una menor fecundidad del quintil más pobre y un ligero aumento en el quintil más rico. Los datos del Cuadro 5.2 sobre promedio de hijos e hijas nacidos vivos a las mujeres con edades de 40-49 años al momento de la encuesta, aunque pueden estar afectados probablemente por cierto grado de omisión o subdeclaración, reflejan los niveles y diferencias de fecundidad prevalecientes entre una y dos décadas atrás. La comparación de este indicador con la tasa global de fecundidad permite apreciar la existencia de una baja de la fecundidad en todos los grupos de mujeres. 5.3 TENDENCIAS DE LA FECUNDIDAD Las tendencias en la fecundidad por grupos de edad de las mujeres para diversos períodos—anuales, trienales, quinquenales, etc.—anteriores a la ENDESA 2013 pueden ser establecidas mediante dos procedimientos distintos. En primer lugar, utilizando sólo los datos de la historia de nacimientos aplicada en esta encuesta, que, como se indicó al comienzo de este capítulo, recoge, entre otras informaciones, la fecha de ocurrencia de cada hijo(a) nacido vivo de todas las entrevistadas. La segunda de las opciones consideradas es la comparación de las tasas dadas por la ENDESA 2013 para un período de uno o varios años inmediatamente 1.9 1.9 2.5 2.8 3.5 1.9 2.4 3.2 3.2 5.1 2.2 2.6 2.9 2.8 3.5 2.2 2.1 2.3 2.5 2.6 2.4 Superior Cuarto Intermedio Segundo Inferior Quintil de riqueza Superior Secundaria Primaria 5-8 Primaria 1-4 Sin educación Educación VIII VII VI V IV III II I 0 Region Rural Urbana Zona TGF ENDESA 2013 Fecundidad • 91 anteriores a la encuesta, con las obtenidas para períodos similares correspondientes a las otras encuestas demográficas y de salud realizadas previamente. El Cuadro 5.3.1 presenta los resultados de las tasas específicas de fecundidad para períodos quinquenales que precedieron la encuesta, lo que permite apreciar las tendencias de la fecundidad por edad según los datos de la ENDESA 2013. Estos datos muestran claramente el descenso de la fecundidad en el país en todos los grupos de edades, a pesar de los problemas de omisión y de declaración incorrecta de fechas de nacimiento que tienden a afectar a los nacimientos ocurridos en los períodos más alejados de la encuesta. En el Cuadro 5.3.2 y Grafico 5.2 se muestran las tasas de fecundidad por edad de las diferentes encuestas ENDESA realizadas en el país, con miras a dar una perspectiva más amplia de los cambios de la fecundidad por edad en los últimos 20-25 años en el país. Los datos muestran un descenso de la fecundidad en todas las edades. Hay algunas excepciones, especialmente en las mujeres de menos de 15-19 años. La fecundidad adolescente habría tenido un aumento en la década del 90 para luego reiniciar su descenso a partir de este período, sin que se note un cambio importante entre las últimas dos encuestas. Cuadro 5.3.2 Tendencias en las tasas de fecundidad por edad, según diferentes encuestas ENDESA, 1986-2013 Edad de la madre al nacimiento ENDESA 1986 ENDESA 1991 ENDESA 1996 ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 15-19 100 88 112 116 92 90 20-24 202 210 199 190 152 151 25-29 195 175 157 145 132 122 30-34 127 116 111 97 69 80 35-39 71 57 39 41 33 40 40-44 32 12 14 8 8 11 45-49 8 11 1 1 1 1 Tasa Global de Fecundidad 3.7 3.3 3.2 3.0 2.4 2.5 Nota: Las tasas están calculadas para el período de 1 a 36 meses antes de la encuesta Cuadro 5.3.1 Tendencia de las tasas específicas de fecundidad Tasas específicas de fecundidad para períodos quinquenales que precedieron la encuesta, por edad de la madre al momento del nacimiento, República Dominicana, 2013 Edad de la madre al nacimiento Número de años antes de la encuesta 0-4 5-9 10-14 15-19 15-19 90 102 133 124 20-24 158 165 204 200 25-29 132 132 136 167 30-34 78 87 93 [111] 35-39 42 31 [61] 40-44 9 [12] 45-49 [1] Nota: Las tasas específicas de fecundidad por edad están expresadas por 1,000 mujeres. Las tasas entre corchetes están truncadas. Las tasas excluyen el mes de la entrevista. 92 • Fecundidad Gráfico 5.2 Tendencias de la fecundidad por edad, República Dominicana, 1986-2013 Finalmente, los datos de las diferentes ENDESA permiten visualizar el proceso de homogeneización de la fecundidad por área de residencia. El Gráfico 5.3 muestra cómo las diferencias de fecundidad por área de residencia se han ido desvaneciendo y el país ha pasado a un patrón más uniforme en su comportamiento reproductivo, en el que la geografía urbana o rural no define ya un comportamiento diferente. Gráfico 5.3 Tasa Global de Fecundidad, según área de residencia, República Dominicana 1986-2013 0 50 100 150 200 250 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Tasas de Fecundidad (por mil) Edad 1986 1991 1996 2002 2007 2013 3.1 2.8 2.8 2.8 2.3 2.4 4.8 4.4 4.0 3.3 2.8 2.6 1986 1991 1996 2002 2007 2013 Tasa Global de Fecundidad Urbana Rural Fecundidad • 93 5.4 FECUNDIDAD ACUMULADA: HIJOS NACIDOS VIVOS Y SOBREVIVIENTES El número promedio de hijos e hijas tenidos por mujer desde el comienzo del período reproductivo, por grupos de edad, es un indicador frecuentemente usado en el análisis del comportamiento reproductivo de una población. En las mujeres de mayor edad, este promedio indica la fecundidad acumulada en los últimos 20 ó 25 años, así como también la descendencia completa promedio. El cuadro 5.4 muestra la distribución de todas las mujeres y las mujeres actualmente unidas por número de hijos nacidos vivos. También muestra el número promedio de hijos nacidos vivos de las mujeres en cada grupo de edad. Un poco menos de un tercio de las mujeres de 15-49 años aún no ha dado a luz. Como era de esperarse, esta proporción es muy elevada en mujeres adolescentes y desciende rápidamente en la medida en que las mujeres van entrando a la vida reproductiva: 83 por ciento de las mujeres de edad 15-19, 44 en mujeres de 20-24 años. El porcentaje de las mujeres de 40-49 años que nunca han dado a luz es muy baja (entre 4.5 y 5 por ciento), lo que indica que la maternidad en el país sigue siendo generalizada, como lo muestra la coincidencia de estos resultados con los obtenidos en las ENDESAS anteriores. Es de resaltar, por último, que entre las mujeres que han alcanzado el final de la etapa reproductiva (45-49 años) menos del 1 por ciento, tanto en el total de las mismas como en las casadas o unidas, ha tenido diez o más hijos o hijas, y menos del 7 por ciento han procreado 7 hijos o más. Estos datos contrastan fuertemente con lo que se observaba en la ENDESA de 1986, en la cual se registró para el mismo grupo de edad que el porcentaje de mujeres con 10 hijos o más nacidos vivos era del 26 por ciento y con más de 7 hijos algo más de 50 por ciento. Cuadro 5.4 Hijos nacidos vivos y sobrevivientes Distribución porcentual de todas las mujeres y de las mujeres actualmente casadas/unidas de 15-49 años por el número de hijos nacidos vivos; promedio de hijos nacidos vivos y promedio de hijos sobrevivientes, según grupos de edad, República Dominicana, 2013 Edad Número de nacidos vivos Total Número de mujeres Promedio de hijos nacidos vivos Promedio de hijos vivos 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10+ TODAS LAS MUJERES Edad 15-19 83.3 14.5 2.1 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100.0 1,820 0.19 0.18 20-24 43.6 31.9 17.2 5.7 1.1 0.5 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100.0 1,651 0.91 0.88 25-29 20.6 29.1 21.9 18.2 6.7 2.5 0.9 0.0 0.1 0.0 0.0 100.0 1,383 1.73 1.66 30-34 6.8 16.4 26.6 30.5 12.8 4.2 1.9 0.5 0.2 0.1 0.0 100.0 1,290 2.50 2.41 35-39 5.7 11.0 23.6 30.3 13.6 8.7 3.3 2.3 1.1 0.1 0.2 100.0 1,147 2.95 2.81 40-44 4.5 8.2 22.8 32.1 18.4 6.5 3.6 1.8 1.3 0.4 0.3 100.0 1,059 3.08 2.91 45-49 4.9 8.0 20.1 30.8 15.0 9.4 5.7 2.3 2.7 0.8 0.4 100.0 1,022 3.31 3.06 Total 29.6 18.1 18.0 18.6 8.3 3.9 1.8 0.8 0.6 0.2 0.1 100.0 9,372 1.87 1.77 MUJERES ACTUALMENTE CASADAS/UNIDAS Edad 15-19 47.8 44.1 7.8 0.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100.0 373 0.61 0.60 20-24 20.9 40.5 27.4 8.9 1.7 0.6 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100.0 790 1.32 1.27 25-29 7.8 29.7 25.8 22.6 9.7 3.2 1.1 0.1 0.0 0.0 0.0 100.0 843 2.11 2.03 30-34 4.1 14.3 27.3 34.1 11.6 5.5 2.3 0.4 0.3 0.1 0.0 100.0 898 2.65 2.55 35-39 2.6 8.4 23.8 33.5 14.2 9.0 3.7 2.9 1.5 0.2 0.2 100.0 800 3.17 3.00 40-44 2.6 6.2 22.3 32.8 20.3 7.8 3.7 2.1 1.7 0.0 0.5 100.0 725 3.25 3.07 45-49 2.3 5.2 20.2 35.5 15.7 9.5 4.9 2.9 2.2 1.3 0.4 100.0 636 3.46 3.19 Total 9.9 19.9 23.5 25.7 11.0 5.3 2.3 1.2 0.8 0.2 0.2 100.0 5,065 2.47 2.35 94 • Fecundidad 5.5 INTERVALOS ENTRE NACIMIENTOS El intervalo entre nacimientos, llamado también intervalos intergenésicos, mide el tiempo transcurrido entre dos nacimientos sucesivos. La información sobre estos intervalos permite apreciar los patrones de espaciamiento entre nacimientos sucesivos, y estudiar sus efectos en la salud y sobrevivencia de niños y madres. Los estudios han demostrado que los intervalos cortos entre nacimientos están asociados con un mayor riesgo de muerte para la madre y el niño, sobre todo cuando el intervalo es inferior a 24 meses. Los intervalos entre nacimientos más largos, contribuyen a mejorar el estado de salud de la madre y el niño. Los niños nacidos de 24 a 35 meses después de un nacimiento anterior tienen un mayor riesgo de morir en comparación con los niños nacidos 36 o más meses después de un nacimiento anterior (Rutstein, 2005; OMS, 2006a; Conde-Agudelo et al, 2006). El Cuadro 5.5 presenta la distribución porcentual de nacimientos no primerizos ocurridos en los cinco años anteriores a la encuesta por número de meses desde el nacimiento anterior, y la duración mediana para el total de nacimientos ocurridos, según características seleccionadas. Cuadro 5.5 Intervalos entre nacimientos Distribución porcentual de los nacimientos en los cinco años anteriores a la encuesta por número de meses desde el nacimiento anterior, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Número de meses desde el nacimiento anterior Total Número de nacimientos no primerizos Mediana del intervalo (en meses) 7-17 18-23 24-35 36-47 48-59 60+ Edad 15-19 (17.1) (33.4) (37.5) (10.5) (1.4) (0.0) 100.0 42 (23.9) 20-29 12.6 12.7 26.5 16.5 11.5 20.3 100.0 1,167 34.6 30-39 4.8 6.4 15.0 13.4 11.3 49.1 100.0 897 58.4 40-49 0.6 3.2 5.3 7.6 4.9 78.4 100.0 137 - Sexo del nacimiento anterior Hombre 9.3 10.9 22.4 15.1 10.2 32.3 100.0 1,178 41.9 Mujer 8.3 9.0 19.0 14.1 11.5 38.0 100.0 1,064 47.7 Sobrevivencia del nacimiento anterior Vivo 8.6 9.6 21.0 14.6 10.8 35.5 100.0 2,168 45.1 Muerto 16.4 20.4 15.2 15.7 11.1 21.1 100.0 74 30.6 Orden de nacimiento 2-3 7.8 9.6 19.4 14.8 11.6 36.7 100.0 1,706 46.7 4-6 11.8 12.0 25.2 13.5 8.6 28.9 100.0 482 37.2 7+ 13.2 4.1 26.6 16.2 4.6 35.4 100.0 54 42.3 Zona de residencia Urbana 8.5 9.1 20.5 15.1 10.9 35.9 100.0 1,662 45.7 Rural 9.8 12.6 21.7 13.2 10.4 32.3 100.0 580 40.8 Región de salud 0 7.4 10.6 20.8 14.8 8.5 37.8 100.0 925 45.3 I 11.5 14.1 18.7 12.6 17.0 26.1 100.0 160 39.1 II 10.7 6.7 16.9 14.0 10.5 41.1 100.0 289 52.2 III 5.6 9.3 20.6 13.0 14.7 36.9 100.0 129 50.5 IV 9.3 9.1 25.6 19.5 9.6 26.9 100.0 109 39.2 V 10.6 8.5 20.0 16.2 12.7 32.0 100.0 270 45.0 VI 7.2 9.2 25.4 15.1 9.6 33.5 100.0 120 41.5 VII 9.5 14.4 23.1 15.4 13.2 24.5 100.0 116 38.3 VIII 11.3 9.4 23.6 9.3 12.5 33.9 100.0 125 41.8 Educación Sin educación 12.6 14.1 30.1 13.1 6.6 23.5 100.0 83 33.5 Primaria 1-4 6.4 7.7 32.0 12.6 10.5 30.7 100.0 236 40.3 Primaria 5-8 8.2 12.9 23.3 14.5 5.8 35.3 100.0 663 40.4 Secundaria 9.6 9.5 17.9 13.9 15.0 34.2 100.0 827 47.2 Superior 8.8 7.1 14.7 17.4 11.5 40.6 100.0 434 50.9 Quintil de riqueza Inferior 10.5 14.7 27.3 13.4 8.3 25.7 100.0 617 33.8 Segundo 8.0 11.1 23.0 17.3 8.9 31.7 100.0 495 42.0 Intermedio 10.3 6.3 18.9 14.1 12.8 37.6 100.0 442 48.2 Cuarto 7.3 7.6 17.3 11.2 13.7 42.8 100.0 384 52.6 Superior 6.4 7.0 11.1 17.6 12.5 45.4 100.0 305 55.1 Total 8.8 10.0 20.8 14.6 10.8 35.0 100.0 2,242 44.6 Nota: Se excluyen los nacimientos de primer orden. El intervalo para nacimientos múltiples es el número de meses desde el embarazo anterior que culminó en un nacido vivo. Los valores entre paréntesis fueron calculados con un número de casos no ponderados entre 25 y 49. Fecundidad • 95 Para el total de nacimientos, la duración mediana del intervalo intergenésico es de 45 meses, lo que indicaría un aumento significativo respecto a la ENDESA 2007 (37 meses) y la continuación y reforzamiento de la tendencia que ya se observaba en encuestas anteriores. Se observa también que ha aumentado el porcentaje de nacimientos que ocurre con al menos 36 meses después del nacimiento anterior, de 52 por ciento a 60 por ciento y ha disminuido el porcentaje que ocurre con menos de 24 meses de intervalo (aquellos que están afectados por mayores riesgos de salud) de 23 a 19 por ciento entre la ENDESA 2007 y la ENDESA 2013. El intervalo intergenésico mediano aumenta con la edad de la madre, decrece con el orden de nacimiento y como era de esperarse es menor cuando el nacimiento previo no sobrevive. También se observa, que la mediana del intervalo entre nacimientos es más baja en los niveles educativos y quintiles de riqueza más bajos. Por ejemplo, mientras en el quintil más rico solo 13 por ciento de los nacimientos ocurridos en los cinco años previos a la encuesta tuvieron intervalos de menos de 24 meses, en los estratos más bajos esta cifra es de 25 por ciento. 5.6 AMENORREA, ABSTINENCIA E INSUSCEPTIBILIDAD DE POSTPARTO La posibilidad de un embarazo inmediatamente después del nacimiento de un hijo o una hija depende en parte de la práctica de la lactancia (que tiende a prolongar la amenorrea postparto) y de la duración de la abstinencia sexual postparto. Al igual que en encuestas anteriores, en la ENDESA 2013 se preguntó a todas las mujeres que habían tenido un hijo o una hija en los 5 años anteriores a la encuesta si continuaban amamantando al último hijo o hija, si habían reiniciado las relaciones sexuales y si ya había regresado su menstruación. También se indagó sobre la duración de la lactancia, de la abstinencia y de la amenorrea. El cuadro 5.6 muestra el porcentaje de nacimientos, en los tres años anteriores a la encuesta, cuyas madres están en amenorrea de postparto, abstinencia de postparto o cualquiera de las dos (insusceptibilidad post parto), según las distintas duraciones desde el nacimiento. Para el total de los nacimientos registrados al momento de la encuesta, un 14 por ciento de las madres estaba en insusceptibilidad de postparto (amenorrea, abstinencia o ambas), un 10 por ciento estaba en amenorrea y un 8 por ciento en abstinencia de postparto. Estos valores son ligeramente inferiores a los obtenidos por la ENDESA 2007: 11 por ciento de las madres en amenorrea, 9 por ciento en abstinencia y un 16 por ciento en cualquiera de ellas o ambas. Otras medidas resumen presentadas en el mismo cuadro son el promedio ponderado y la mediana de duración de la amenorrea, abstinencia e insusceptibilidad al riesgo de embarazo. La ponderación del promedio de las duraciones fue realizada con la proporción de mujeres correspondientes. En el caso de la amenorrea la duración promedio fue de 4.4 meses, 3.9 para la abstinencia y 6.0 meses para una u otra. Estos valores promedios de amenorrea e insusceptibilidad al riesgo de embarazo son ligeramente inferiores a los obtenidos por la ENDESA 2007. En relación a la mediana, los valores obtenidos resultan aproximadamente la mitad de los del promedio, caracterizando la asimetría de la distribución. Así, para el 50 por ciento de los nacimientos ocurridos en los últimos 3 años anteriores a la encuesta sus madres estaban en insusceptibilidad de postparto a los 3.3 meses desde el nacimiento, valor que cae a 1.9 meses considerando solo la amenorrea y a 2.2 meses solo la abstinencia de postparto. La mediana de insusceptibilidad de postparto resulta parecida a la obtenida por la ENDESA 2007 (3.4 meses), como resultado de un efecto de compensación de una menor duración de la amenorrea de postparto (de 2.5 a 1.9 meses) y de un incremento en la duración mediana de la abstinencia de postparto (de 1.8 a 2.2 meses), durante el período. 96 • Fecundidad Cuadro 5.6 Amenorrea, abstinencia e insusceptibilidad de postparto Porcentaje de nacimientos en los tres años anteriores a la encuesta cuyas madres están en amenorrea, en abstinencia o en insusceptibilidad de postparto, por número de meses desde el nacimiento; y las duraciones mediana y promedio, República Dominicana, 2013 Meses desde el nacimiento Porcentaje de nacimientos para quienes las madres están en: Número de nacimientosAmenorrea Abstinencia Insusceptibilidad1 < 2 66.9 88.9 94.1 82 2-3 36.6 36.8 52.8 114 4-5 21.7 10.9 29.3 96 6-7 21.7 14.4 33.7 111 8-9 16.4 6.3 22.5 126 10-11 4.3 2.5 6.8 147 12-13 14.5 5.2 18.4 141 14-15 2.7 3.6 6.3 109 16-17 1.0 3.2 4.2 95 18-19 4.5 0.7 5.2 110 20-21 1.4 0.5 1.8 131 22-23 2.6 1.0 3.6 167 24-25 0.4 0.0 0.4 122 26-27 0.0 0.5 0.5 108 28-29 0.0 0.0 0.0 94 30-31 2.8 0.7 3.5 129 32-33 0.0 3.7 3.7 113 34-35 0.0 1.0 1.0 133 Total 9.8 8.3 14.3 2,126 Mediana 1.9 2.2 3.3 na Promedio 4.4 3.9 6.0 na Nota: Las estimaciones están basadas en el estatus al momento de la entrevista. na = no aplica 1 Incluye nacimientos para los cuales las madres están en amenorrea de postparto, en abstinencia de postparto, o ambas. El cuadro 5.7 muestra la duración mediana de la amenorrea, abstinencia e insusceptibilidad de postparto, según características de las madres. Se aprecia una mayor duración mediana de insusceptibilidad de postparto en mujeres de 30 a 49 años respecto a las de 15 a 29 años (4.1 y 3.1 meses, respectivamente), así como en las de educación primaria 5-8 respecto a las de educación secundaria y más (ver gráfico 5.4). Por variables geográficas, las residentes en la zona rural presentan un mayor valor mediano de insusceptibilidad de postparto en relación a las que residen en la zona urbana (3.9 y 3.0 meses, respectivamente). En el caso de las regiones de salud no es posible establecer comparaciones válidas dado el bajo número de casos que sostienen los valores presentados, por lo cual no se presentan en el Cuadro 5.7. Fecundidad • 97 Cuadro 5.7 Duración mediana de la amenorrea, abstinencia postparto e insusceptibilidad de postparto Mediana del número de meses de amenorrea postparto, abstinencia postparto, e insusceptibilidad de postparto correspondiente a los nacimientos en los tres años anteriores a la encuesta por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Amenorrea de postparto Abstinencia de postparto Insusceptibilidad de postparto1 Edad de la madre 15-29 1.8 2.2 3.1 30-49 * * 4.1 Zona de residencia Urbana (1.8) (2.2) 3.0 Rural (2.0) (2.2) 3.9 Educación Primaria 5-8 * 2.6 4.0 Secundaria (1.4) (2.0) 3.1 Superior (2.2) 2.6 3.0 Quintil de riqueza Inferior * * 3.2 Segundo * * 2.8 Intermedio * * 3.2 Cuarto * 2.8 3.8 Superior * * (3.4) Total 1.9 2.2 3.3 Nota: Las medianas están basadas en el estatus al momento de la encuesta (estatus actual). Los valores por región de residencia fueron excluidos por no haber suficiente número de casos. 1 Incluye nacimientos para los cuales las madres están en amenorrea de postparto, en abstinencia de postparto o ambas. * No se ha calculado, porque hay menos de 25 casos sin ponderar ( ) Los valores entre paréntesis fueron calculados con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. Gráfico 5.4 Duración del período de no susceptibilidad de postparto al riesgo de embarazo, según zona y educación 3.4 3.8 3.2 2.8 3.2 3.0 3.1 4.0 3.9 3.0 4.1 3.1 Superior Cuarto Intermedio Segundo Inferior Quintil de riqueza Superior Secundaria Primaria 5-8 Educación Rural Urbana Zona de residencia 30-49 15-29 Edad de la madre Duración (en meses) ENDESA 2013 98 • Fecundidad 5.7 MENOPAUSIA A partir de cierta edad, la exposición al riesgo de embarazo disminuye rápidamente como consecuencia de la infertilidad terminal, la abstinencia prolongada y la menopausia. La infertilidad terminal es la ausencia de nacimientos vivos en los últimos cinco años entre mujeres que estuvieron continuamente en unión y que no usaron alguna forma de anticoncepción; la abstinencia prolongada se refiere a la ausencia de relaciones sexuales en los últimos tres años entre mujeres en unión y la menopausia se define como la ausencia del período menstrual durante 6 meses en mujeres que reportaron no estar ni embarazadas ni en amenorrea de postparto, o que declararon directamente ser menopaúsicas. De éstos el más importante indicador de terminación de la exposición al riesgo de embarazo es el de las mujeres menopáusicas. El cuadro 5.8 presenta el porcentaje de mujeres de 30 a 49 años que son menopáusicas, según edad. Se estima que un 15 por ciento de estas mujeres son menopáusicas, porcentaje que se mantiene igual que en el 2007 y el 2002. Conforme lo esperado, el porcentaje de mujeres menopáusicas se incrementa con la edad, pasando desde un 2 por ciento en las mujeres de 30 a 34 años hasta llegar a un 48 por ciento en el subgrupo reproductivo de 48 a 49 años. 5.8 EDAD AL PRIMER NACIMIENTO La edad a la cual las mujeres empiezan su vida reproductiva tiene implicaciones sobre la salud de la madre y del niño, especialmente cuando ésta empieza muy temprano o muy tardíamente. Pero también tiene implicaciones importantes para la fecundidad. El inicio muy temprano de la procreación crea condiciones para una fecundidad más elevada, así como también un inicio tardío puede limitar la posibilidad de tener más hijos. El inicio de la procreación está íntimamente unido al comienzo de la unión, ya sea porque las mujeres empiezan a tener hijos en el marco de una unión o porque un embarazo no deseado puede ser un factor que acelere la formación o formalización de una unión. El Cuadro 5.9 presenta, para cada grupo de edad entre 15 y 49 años, la proporción de mujeres que tuvieron su primer(a) hijo(a) antes de los 15, 18, 22 y 25 años. También se presenta la proporción de mujeres que nunca ha tenido un hijo nacido vivo, así como la edad mediana al primer nacimiento. Las medianas para los grupos 15-19 y 20-24 no pueden calcularse pues menos de la mitad de las mujeres en esos grupos de edad han tenido hijos o hijas antes del comienzo del grupo de edad. Cuadro 5.8 Menopausia Porcentaje de mujeres de 30-49 años que están en la menopausia, por edad, República Dominicana, 2013 Edad Porcentaje en menopausia1 Número de mujeres 30-34 2.4 1,290 35-39 7.2 1,147 40-41 12.2 447 42-43 18.3 420 44-45 25.2 376 46-47 30.9 412 48-49 48.3 426 Total 14.9 4,518 1 Porcentaje de todas las mujeres que no están embarazadas ni en amenorrea de postparto cuya última menstruación ocurrió seis meses o más antes de la encuesta. Fecundidad • 99 Cuadro 5.9 Edad al primer nacimiento Porcentaje de mujeres de 15-49 años que han tenido hijos antes de ciertas edades exactas, porcentaje que nunca han tenido hijos y edad mediana al primer nacimiento, según edad actual, República Dominicana, 2013 Edad actual Porcentaje de mujeres que dio a luz antes de cumplir: Porcentaje que nunca han tenido hijos Número de mujeres Edad mediana al primer nacimiento 15 18 20 22 25 Edad 15-19 1.6 na na na na 83.3 1,820 a 20-24 3.1 23.7 40.9 na na 43.6 1,651 a 25-29 5.3 26.4 39.9 54.8 70.8 20.6 1,383 21.3 30-34 2.8 26.4 45.5 62.7 78.5 6.8 1,290 20.4 35-39 4.6 24.7 44.8 61.3 76.8 5.7 1,147 20.6 40-44 3.2 19.9 40.3 58.8 74.3 4.5 1,059 20.8 45-49 6.2 22.2 36.4 54.9 70.4 4.9 1,022 21.5 20-49 4.1 24.1 41.4 na na 16.6 7,552 a 25-49 4.4 24.2 41.5 58.5 74.2 9.1 5,900 20.9 na = No aplica debido a truncamiento. a = Se omite porque menos del 50 por ciento de las mujeres han tenido un nacimiento antes del comienzo del grupo de edad. Se observa que al final del periodo reproductivo, solo un 5 por ciento de las mujeres no tienen hijos nacidos vivos. Entre las mujeres que tuvieron hijos, menos de un 5 por ciento de éstas tuvo su primer hijo antes de los 15 años, en tanto que una de cada 4 mujeres de 20-49 años tuvo su primer hijo antes de los 18 años. Estas proporciones son más bajas en las mujeres de mayor edad, suben en las edades intermedias y vuelven a bajar en las mujeres de menos de 25 años. Esto podría indicar que después de una tendencia hacia un rejuvenecimiento del inicio de la fecundidad, las generaciones más jóvenes estarían iniciando un proceso de postergación de la fecundidad que es coherente con lo observado en el caso de la nupcialidad. La edad mediana de la edad al primer nacimiento vivo en las mujeres de 25 a 49 años es de 20.9 años, ligeramente superior a la observada en la ENDESA 2007, que fue de 20.6 años. Replicando un patrón ya encontrado en encuestas anteriores, se observan claras diferencias entre el momento en que se inicia de la procreación según nivel educativo y especialmente según quintil de riqueza (Cuadro 5.10). La mediana se sitúa en 19.2 años en las mujeres del quintil más pobre y en 23.8 en las del quintil más rico. Las diferencias por área y región de residencia son relativamente pequeñas. 5.8 FECUNDIDAD Y MATERNIDAD DE ADOLESCENTES Para los efectos de este informe se consideran como adolescentes las mujeres de 15 a 19 años. La conducta reproductiva de las adolescentes es un tópico de reconocida importancia, no sólo en lo concerniente a embarazos no deseados y abortos, sino también en relación con las consecuencias sociales, económicas y de salud. Muchos de los embarazos a muy temprana edad tienen lugar fuera del marco de las uniones conyugales estables, configurando así el problema social de la ‘madre soltera’. Otros embarazos terminan en abortos practicados por personas sin la debida formación profesional y en condiciones sanitarias inadecuadas. El embarazo adolescente y la maternidad temprana es una de las principales preocupaciones sociales y de salud. Un embarazo temprano puede tener un impacto en la salud de la madre y del niño. Es conocido que las madres adolescentes están más propensas a sufrir de complicaciones graves durante el parto, que se Cuadro 5.10 Edad mediana al primer nacimiento Edad mediana al primer nacimiento entre mujeres de 25-49 años, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujeres 25-49 años Zona de residencia Urbana 21.1 Rural 20.4 Región de salud 0 21.5 I 20.8 II 21.4 III 20.2 IV 19.0 V 20.5 VI 20.0 VII 19.8 VIII 20.6 Educación Sin educación 19.2 Primaria 1-4 18.6 Primaria 5-8 19.2 Secundaria 21.0 Quintil de riqueza Inferior 19.2 Segundo 20.1 Intermedio 20.6 Cuarto 21.5 Superior 23.8 Total 20.9 100 • Fecundidad traducen en mayores riesgos de morbilidad y mortalidad, tanto para ellas como para sus hijos. Además, las madres jóvenes pueden no tener la suficiente madurez emocional para enfrentar la carga de la maternidad y la crianza de los hijos. Un comienzo temprano de la maternidad a menudo reduce las oportunidades educativas y laborales de las mujeres y se asocia con mayores niveles de fecundidad. Como se vio en el Capítulo 3, un 20 por ciento de las mujeres de 15-19 años que había abandonado la escuela lo hizo por estar embarazada. En el Cuadro 5.11 se presenta el porcentaje de mujeres adolescentes de 15-19 años que han tenido un nacido vivo o que están embarazadas por primera vez y el porcentaje de las que ya han empezado la maternidad, por características seleccionadas. Se observa que una de cada 5 mujeres de 15-19 años ha tenido hijos o ha estado embarazada. Estos porcentajes varían entre un 5 por ciento en las más jóvenes (15 años) y un 34 por ciento entre las de mayor edad (19 años). Los datos del mismo cuadro muestran que el embarazo y la maternidad adolescente se asocian directamente a la pobreza y la baja educación. El riesgo de una adolescente de quedar embarazada es 6 veces superior en las mujeres de educación primaria respecto a las de educación superior y de 4 veces superior cuando se relacionan las mujeres del quintil más pobre con las del quintil más rico. Cuadro 5.11 Embarazo y maternidad de adolescentes Porcentaje de mujeres adolescentes de 15-19 años que han tenido un nacido vivo o que están embarazadas por primera vez; y porcentaje que han empezado la maternidad, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de adolescentes de 15- 19 años que: Porcentaje alguna vez embarazadas Número de mujeres Ya son madres Están embarazadas con el primer hijo Edad 15 2.2 2.8 4.9 352 16 6.2 2.6 8.8 353 17 16.1 7.2 23.3 352 18 24.6 3.9 28.4 342 19 31.9 2.6 34.4 422 Zona de residencia Urbana 15.3 4.3 19.6 1,365 Rural 21.0 2.1 23.1 455 Región de salud 0 15.5 2.9 18.4 684 I 13.5 4.4 17.8 170 II 13.5 2.8 16.3 273 III 19.1 2.4 21.5 95 IV 31.2 7.3 38.5 69 V 18.2 4.1 22.3 200 VI 22.7 3.1 25.8 114 VII 16.5 8.4 24.9 89 VIII 17.6 5.1 22.6 126 Educación Sin educación * * * 8 Primaria 1-4 44.8 5.6 50.4 45 Primaria 5-8 28.4 8.0 36.4 382 Secundaria 12.8 2.7 15.5 1,247 Superior 7.5 1.1 8.6 139 Quintil de riqueza Inferior 30.2 4.9 35.1 333 Segundo 23.5 2.7 26.3 363 Intermedio 11.6 5.5 17.1 377 Cuarto 14.6 2.5 17.1 374 Superior 5.4 3.2 8.7 374 Total 16.7 3.7 20.5 1,820 * No se calculó porque habían menos de 25 casos sin ponderar Fecundidad • 101 Para mostrar la tendencia en este indicador, se presentan en el Cuadro 5.12, los porcentajes de mujeres que son madres o están actualmente embarazadas de acuerdo a las diferentes encuestas ENDESA. Para el grupo total de adolescentes se muestra a partir de la ENDESA de 2002 un descenso claro en este indicador, aunque se observa un cierto estancamiento con la ENDESA 2013. Sin embargo, cuando se analizan los datos por edades simples, la tendencia al descenso continúa en casi todas las edades e incluso se acentúa con la ENDESA 2013. Esta aparente contradicción se explica por el cambio en la composición por edades en este grupo de edad. Fruto del descenso pasado de la fecundidad, las mujeres mayores dentro del grupo aumentan su peso. Queda entonces constatado que el país vuelve a experimentar una tendencia positiva al descenso de la maternidad temprana, la que debe reforzarse a través de programas que ayuden a postergar la maternidad y el embarazo y den a las jóvenes mayores oportunidades para su desarrollo personal y profesional. Cuadro 5.12 Embarazo y maternidad de adolescentes Porcentaje de mujeres adolescentes de 15-19 años que han tenido un nacido vivo o que están embarazadas por primera vez, según diferentes ENDESA, República Dominicana, 1986-2013 Edad ENDESA 1986 ENDESA 1991 ENDESA 1996 ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 15 4.0 7.2 6.8 7.1 6.6 4.9 16 8.4 9.9 12.7 13.4 11.0 8.8 17 14.0 15.1 23.2 23.8 19.6 23.3 18 26.1 26.9 29.8 32.1 31.4 28.4 19 34.8 28.5 40.6 40.6 39.3 34.4 15-19 17.4 17.6 22.7 23.3 20.6 20.5 Preferencias de fecundidad • 103 PREFERENCIAS DE FECUNDIDAD 6 l notable descenso de la fecundidad registrado en la República Dominicana en las últimas décadas no habría sido posible de no haberse producido un cambio en las preferencias reproductivas de las mujeres. En el presente capítulo, se analizan los resultados sobre las preferencias reproductivas de las mujeres en edad fértil, específicamente sobre el deseo de tener (más) hijas e hijos en general y el tiempo que les gustaría esperar antes de tener otra hija o hijo, lo que permite clasificar a las mujeres en dos grupos: las que desean espaciar y las que desean limitar los nacimientos. También se investiga el tamaño ideal de la familia, o el promedio ideal de hijas e hijos, que al compararse con el promedio de nacidos vivos, permite obtener una primera aproximación al exceso de la fecundidad existente en el país y; por último, se examina la fecundidad deseada en los años inmediatamente anteriores a la encuesta, como indicador del grado de cumplimiento de las preferencias reproductivas. 6.1 EL DESEO DE TENER MÁS HIJOS Para los programas de planificación familiar es importante conocer el número de mujeres que desean espaciar o terminar la procreación porque les permite implementar estrategias que favorezcan una mayor concordancia entre las conductas y las preferencias de las personas en el ámbito reproductivo. En la ENDESA 2013, se preguntó a las mujeres si deseaban más hijos y, para aquellas que respondieron afirmativamente, se indagó sobre el tiempo que les gustaría esperar para tener otra hija o hijo (o tener el primero o la primera hijo/hija para aquellas sin hijos). Específicamente, a las nulíparas se les preguntó si deseaban tener hijas e hijos; al resto, si deseaban más hijas e hijos. Si la mujer estaba embarazada se le preguntaba por el deseo de tener hijos después del nacimiento que esperaba. La distribución de las mujeres en unión de acuerdo con las preferencias de fecundidad se presenta en el cuadro 6.1, según el número de hijos sobrevivientes. El 61 por ciento de las mujeres actualmente casadas o unidas no deseaba tener más hijos: 20 por ciento expresó su deseo de no querer más hijas e hijos en el futuro y 41 por ciento están esterilizadas. El deseo de terminar la procreación, que incluye a las mujeres esterilizadas y a las que expresaron que no quieren tener más hijos, aumenta rápidamente con la paridez, desde 2 por ciento entre las mujeres sin hijas e hijos vivos hasta 97 por ciento entre las que tienen seis y más hijas e hijos sobrevivientes. Comparándolo con la ENDESA 2007 el porcentaje de mujeres unidas que no desean tener más hijas e hijos se ha reducido en 4 puntos porcentuales, situación que se explica en cierta medida por la disminución en el porcentaje de las mujeres esterilizadas, que constituyen dos tercios de las que no quieren más hijos. Sin embargo, es importante destacar que si se excluyen las mujeres esterilizadas, se observa un aumento de 2 puntos porcentuales en las mujeres que desean limitar la procreación, pasando de 18 por ciento en el 2007 a 20 por ciento en el 2013. Con respecto a la esterilización un 35 por ciento de las mujeres con dos hijos sobrevivientes optaron por la misma, alcanzando el 67 y 72 por ciento entre las mujeres que cuentan con tres o cuatros hijos sobrevivientes. En el 2007 las cifras respectivas eran algo más elevadas (36, 74 y 73 por ciento). E 104 • Preferencias de fecundidad Cuadro 6.1 Preferencias de fecundidad por número de hijos e hijas sobrevivientes Distribución porcentual de mujeres actualmente casadas/unidas por preferencias de fecundidad, según número de hijos e hijas sobrevivientes, República Dominicana 2013 Preferencia de fecundidad Número de hijos e hijas sobrevivientes1 Total 0 1 2 3 4 5+ Desea tener otro pronto2 53.2 22.4 10.6 3.2 2.6 1.9 12.9 Desea tener otro después3 36.4 54.8 21.2 4.5 2.2 1.8 21.1 Desea otro, no sabe cuándo 0.2 0.8 0.5 0.1 0.5 0.0 0.4 Indecisa 0.6 1.8 1.9 1.1 1.8 0.7 1.4 No quiere más 2.3 12.8 29.0 21.5 20.0 26.9 20.4 Esterilizada4 0.0 5.4 34.5 67.1 71.5 67.7 41.1 Se declara infecunda 7.3 2.0 2.1 2.3 1.2 0.7 2.3 Sin información 0.0 0.0 0.3 0.3 0.2 0.2 0.2 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número 415 1,013 1,349 1,317 573 399 5,065 1 El número de hijos e hijas vivos incluye el embarazo actual 2 Desea otro hijo o hija antes de dos años 3 Desea esperar dos o más años 4 Incluye esterilización femenina y masculina En promedio, el 13 por ciento del total de entrevistadas en unión desean tener un hijo dentro de los próximos dos años. Esta cifra es de 53 por ciento entre las mujeres sin hijos. El deseo de tener hijos pronto disminuye al 3 por ciento o menos entre las que ya tienen tres, cuatro, o cinco hijos o más. El 21 por ciento de las mujeres en unión desea tener una hija o hijo dentro de dos años o más. Esta aspiración es más generalizada entre aquellas que tienen solamente una hija o hijo (55 por ciento) y entre las que no tienen hijas e hijos (36 por ciento), disminuyendo a 21 por ciento entre las que tienen dos hijos y a 5 por ciento en la que tienen 3 hijos. (Cuadro 6.1). Como se observa en el cuadro 6.2, el deseo de no más hijos es superior en la zona rural (64 por ciento) que en la urbana (61 por ciento) debido al mayor peso de las mujeres esterilizadas en área rural en comparación con el área urbana (44 y 40 por ciento, respectivamente). Por regiones. No se observan diferencias importantes, aunque sobresalen las regiones VIII y III (66 y 65 por ciento, respectivamente, no desean más hijos o están esterilizadas). El deseo de terminar la procreación disminuye a medida que aumenta el nivel de educación desde 78 por ciento entre las mujeres sin educación o de menor educación de primaria hasta 52 por ciento entre aquellas que tienen un nivel de educación superior. En cambio, no se verifican diferencias importantes según el nivel de bienestar. Preferencias de fecundidad • 105 Cuadro 6.2 Deseo de limitar el número de hijos e hijas Porcentaje de mujeres actualmente casadas/unidas de 15-49 años que no desean más hijos o hijas, por número de hijos e hijas sobrevivientes y según características seleccionadas, República Dominicana 2013 Característica Número de hijos e hijas sobrevivientes1 Total 0 1 2 3 4 5+ Zona de residencia Urbana 2.5 19.2 62.6 88.9 91.4 93.7 60.7 Rural 1.7 14.7 65.9 88.0 91.9 96.1 64.0 Región de salud 0 3.5 20.3 62.1 87.0 89.7 90.4 60.4 I (2.6) 20.2 53.2 92.1 93.6 96.6 62.4 II 1.3 14.4 72.7 91.4 95.5 (100.0) 61.3 III (1.3) 25.4 68.9 92.0 86.2 (97.5) 65.1 IV (0.6) 13.0 51.3 76.8 83.3 96.7 58.5 V 2.2 11.0 62.9 87.6 94.8 96.5 61.1 VI (0.0) 13.2 50.6 81.6 94.2 92.0 60.3 VII (0.0) 19.5 61.6 87.3 93.1 (93.1) 63.3 VIII (3.8) 19.3 67.5 96.5 (91.2) (97.2) 66.1 Educación Sin educación * * (70.0) 86.1 (93.8) 95.5 77.9 Primaria 1-4 * 24.7 60.8 84.8 93.6 96.1 77.6 Primaria 5-8 3.2 28.5 66.7 91.9 92.7 93.6 73.0 Secundaria 2.2 15.2 59.0 83.8 87.3 94.9 53.0 Superior 2.4 14.5 67.4 94.6 92.0 * 52.1 Quintil de riqueza Inferior 5.4 20.7 56.7 83.5 80.5 97.3 61.4 Segundo 0.0 15.5 59.3 88.4 95.1 97.7 62.2 Intermedio 1.6 20.8 57.3 90.4 95.7 91.1 62.3 Cuarto 1.7 14.9 70.2 87.3 92.4 (90.8) 60.4 Superior 2.8 19.6 70.4 92.4 93.8 * 61.5 Total 2.3 18.2 63.5 88.6 91.5 94.6 61.6 Nota: Las mujeres esterilizadas son consideradas como que “no quieren más hijos”. 1 El número de hijos e hijas vivos incluye el embarazo actual. * No calculado porque hay solo menos de 25 casos sin ponderar. ( ) Calculados con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. 106 • Preferencias de fecundidad 6.2 NÚMERO IDEAL DE HIJOS E HIJAS En el Cuadro 6.3, se presenta la distribución porcentual del total de mujeres por número ideal de hijos, según el número de hijos actualmente vivos. En este cuadro también se muestra el promedio ideal de hijos para todas las mujeres y para aquellas actualmente casadas o unidas. Igualmente, en el Cuadro 6.4 se detalla el número promedio ideal de hijos para las mujeres encuestadas por edad y según características seleccionadas. Cuando se les pregunta a las mujeres sobre el número ideal reproductivo, algunas pueden tender a aproximar el ideal de hijos a los que ya tienen, lo que no refleja fielmente la descendencia deseada en el momento de decidir tener un hijo/hija. Para tratar de minimizar esos sesgos se hacen preguntas que tratan de ubicar a las mujeres en una misma situación, es decir, en el momento en que todas se asumen sin hijos o con paridez cero. En ese sentido, al preguntarle a las mujeres entrevistadas sobre el número ideal de hijos, las encuestas ENDESA toman en cuentan si la mujer ha tenido hijos o no ha tenido hijos. En este último caso se indaga directamente: “Si usted pudiera escoger el número de hijos que tendría en toda su vida ¿Cuántos serían?” A las mujeres que ya han tenido hijos se les preguntó “Si usted pudiera volver a la época que todavía no tenía hijos y pudiera elegir exactamente el número que tendría en toda su vida ¿Cuántos serían?” Cuadro 6.3 Número ideal de hijos e hijas Distribución porcentual de todas las mujeres por número ideal de hijos e hijas y promedio del número ideal de hijos e hijas para todas las mujeres entrevistadas y para las actualmente en unión, según el número de hijos e hijas sobrevivientes, República Dominicana 2013 Número ideal de hijos e hijas Número de hijos e hijas sobrevivientes1 Total 0 1 2 3 4 5+ 0 2.1 3.8 3.8 3.7 3.3 3.9 3.3 1 7.4 8.8 5.8 8.3 5.6 5.8 7.3 2 50.3 44.3 31.6 14.9 26.7 20.2 35.0 3 31.9 34.7 38.6 45.5 12.7 26.8 34.4 4 6.3 5.4 13.8 15.2 31.2 9.4 11.6 5 1.0 1.3 3.2 6.1 6.9 10.6 3.5 6+ 0.9 1.5 3.0 6.3 12.4 22.9 4.7 Respuestas especiales 0.2 0.1 0.1 0.0 1.2 0.3 0.2 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número 2,646 1,752 1,883 1,760 775 555 9,372 Promedio del número ideal de hijos e hijas:2 Todas las mujeres 2.4 2.4 2.8 3.1 3.5 4.1 2.8 Número de mujeres 2,641 1,750 1,881 1,760 766 553 9,351 Actualmente en unión 2.7 2.5 2.8 3.1 3.6 4.1 3.0 Número de mujeres 414 1,011 1,348 1,316 564 397 5,051 1 El número de hijos e hijas vivos incluye el embarazo actual 2 Los promedios se calculan excluyendo las mujeres que dieron respuestas no numéricas. Preferencias de fecundidad • 107 Las mujeres dominicanas en edad fértil estiman en 2.8 el número ideal de hijos que quisieran tener durante su vida reproductiva. Mientras que en las casadas y unidas el número promedio de hijos que efectivamente desean es 3, inferiores a los valores de la ENDESA 2007 que fueron 3 y 3.2, respectivamente. Las mujeres sin hijos o con un solo hijo tienden a reducir a 2.4 el número ideal de hijos, a partir de los dos hijos el número ideal de hijos se iguala al nacional y aumenta a más de tres en las que tienen 3 o 4 hijos sobrevivientes (3.1 y 3.5, respectivamente). Mientras que las que tienen 5 o más hijos vivos su ideal reproductivo es 4.1 hijos. Existe una proporción elevada de mujeres sin hijos (50 por ciento) o con un hijo (44 por ciento) que declaran que su ideal reproductivo es dos hijos. Ese tipo de declaración se hace muy notable en torno a las que han tenido 5 hijos o más, en las que un 30 por ciento de las mujeres hubiera preferido tener dos hijos o menos y cerca del 60 por ciento hubiera preferido tres hijos o menos. El número promedio ideal de hijos por características seleccionadas se presentan en el cuadro 6.4 y el gráfico 6.1. Los datos del cuadro señalado muestran diferencias generacionales en el ideal de tamaño de la familia. Las mujeres más jóvenes desean menos hijos, manifestando un ideal reproductivo de 2.4 hijos en las edades 15-19 años hasta alcanzar 3.6 hijos entre las que tienen 45-49 años. No se observan diferencias importantes en los ideales de fecundidad por zona pero si por regiones. El promedio ideal de hijos varía desde 2. 7 en las regiones 0, II, III y V hasta 3.3 y 3.2 en las regiones IV y VI. Según el nivel de educación se verifica una diferencia de un hijo entre las mujeres sin educación y educación superior pasando de 3.7 a 2.7 hijos. Por quintil de pobreza las diferencias son menos acentuadas. El número promedio ideal de hijos entre mujeres de 15–49 años del quintil de riqueza inferior es 3, a diferencia de las mujeres de los quintiles de riqueza cuarto y superior entre las cuales el ideal es ligeramente menor (2.7 hijos). Cuadro 6.4 Promedio ideal de hijos e hijas por características seleccionadas Promedio ideal de hijos e hijas para todas las mujeres de 15-49 años, por edad, según características seleccionadas, República Dominicana 2013 Característica Promedio Número de mujeres1 Edad 15-19 2.4 1,817 20-24 2.5 1,650 25-29 2.6 1,379 30-34 2.8 1,289 35-39 3.1 1,147 40-44 3.3 1,051 45-49 3.6 1,018 Zona de residencia Urbana 2.8 7,090 Rural 2.9 2,261 Región de salud 0 2.7 3,644 I 2.8 778 II 2.7 1,532 III 2.7 565 IV 3.3 304 V 2.7 994 VI 3.2 439 VII 3.1 428 VIII 2.8 666 Educación Sin educación 3.7 222 Primaria 1-4 3.4 764 Primaria 5-8 2.9 2,101 Secundaria 2.6 3,889 Superior 2.7 2,374 Quintil de riqueza Inferior 3.0 1,485 Segundo 2.8 1,847 Intermedio 2.9 1,936 Cuarto 2.7 2,061 Superior 2.7 2,022 Total 2.8 9,351 1 Excluye mujeres que dieron respuestas no numéricas 108 • Preferencias de fecundidad Gráfico 6.1 Promedio ideal de hijos por edad y educación 6.3 PLANIFICACIÓN DE LA FECUNDIDAD Para cada hijo nacido en los cinco años anteriores a la encuesta y para los embarazos actuales, cuando era aplicable, se le preguntó a la mujer si ese embarazo en particular fue planeado, o si lo hubiera deseado para algún tiempo posterior, o si definitivamente fue un embarazo no deseado. A diferencia de la información ya presentada sobre deseo futuro de más hijos o tamaño ideal de la familia, las preguntas sobre fecundidad deseada se refieren al pasado y por lo tanto pueden estar afectadas por sesgos relacionados con el recuerdo de los hechos del pasado y por sesgos causados por una posible racionalización de la respuesta, frente a hechos ya consumados, con toda su connotación afectiva. A pesar de dichas limitaciones, los datos recolectados permiten tener un indicador del grado de éxito alcanzado por la pareja en el control reproductivo en los años recientes. La información también es útil para evaluar el efecto de la prevención de los nacimientos no deseados sobre la fecundidad. En el Cuadro 6.5 se presenta la distribución de los embarazos actuales y de los nacimientos ocurridos durante los cinco años anteriores a la encuesta, según intenciones reproductivas de la mujer al embarazarse, y según orden de nacimiento y edad de la madre al nacimiento del niño. Como se aprecia en el mencionado cuadro, el 52 por ciento de los embarazos actuales y nacimientos ocurridos en los cinco años precedentes a la encuesta fue deseado en el momento que ocurrió, el 35 por ciento no quería quedar embarazada y el 13 por ciento fue reportado como no deseado. Comparando con los datos obtenidos en el 2007 se identifican sólo ligeras diferencias, siendo las cifras respectivas 55, 30 y 14 por ciento. Los resultados en las distintas desagregaciones por orden de nacimiento y edad de la madre al nacimiento tienen un comportamiento esperado. El hijo es más esperado cuando se trata del primer nacimiento (58 por ciento) y este deseo decrece a medida que aumenta el orden de nacimientos hasta 43 por ciento para los nacimientos de orden 4 y mayor. Tal como habría de esperar a causa de la más alta fecundidad del pasado, a medida que aumenta la edad de la madre el porcentaje de nacimientos que no fueron deseados se incrementa notablemente, pasando de un 5 por ciento en las mujeres menores de 20 años hasta 32 y 40 por ciento entre las mujeres de 35-39 y 40–45 años. 2.4 2.5 2.6 2.8 3.1 3.3 3.6 3.7 3.4 2.9 2.6 2.7 EDAD 15 - 19 20 - 24 25 - 29 30 - 34 35 - 39 40 - 44 45 - 49 EDUCACION Sin educación Primaria (1 - 4) Primaria (5 - 8) Secundaria Superior ENDESA 2013 Preferencias de fecundidad • 109 Cuadro 6.5 Planificación de la fecundidad Distribución porcentual de los nacimientos en los cinco años anteriores a la encuesta (incluyendo embarazo actual), por la intención reproductiva de la madre, según orden de nacimiento y edad de la madre al nacimiento, República Dominicana 2013 Orden de nacimiento y edad de la madre al nacimiento Intención reproductiva de la madre Total Número de nacimientos Lo quería entonces Lo quería más tarde No lo quería Sin información Orden de nacimiento 1 57.6 39.2 2.5 0.7 100.0 1,537 2 51.4 40.0 8.4 0.1 100.0 1,187 3 48.0 31.9 20.0 0.1 100.0 779 4+ 43.1 18.5 38.2 0.2 100.0 594 Edad de la madre al nacimiento <20 47.8 46.5 5.0 0.7 100.0 927 20-24 49.2 40.7 9.7 0.4 100.0 1,363 25-29 53.3 31.9 14.7 0.1 100.0 948 30-34 59.4 22.1 18.2 0.2 100.0 546 35-39 58.6 9.5 31.9 0.0 100.0 265 40-44 (55.8) (4.3) (39.9) (0.0) 100.0 47 45-49 * * * * 100.0 2 Total 51.9 35.0 12.7 0.4 100.0 4,098 * Estos valores no fueron calculados porque habían menos de 25 casos sin ponderar ( ) Los valores entre paréntesis fueron calculados con un número de 25-49 casos sin ponderar. 6.4 TASAS DE FECUNDIDAD DESEADA Las tasas de Fecundidad deseada expresan el nivel de la fecundidad que teóricamente resultaría si todos los nacimientos no deseados pudiesen ser evitados. Con la intención de medir el efecto de los nacimientos no planeados sobre el nivel de fecundidad se calcula la tasa global de fecundidad considerando solamente los nacimientos deseados ocurridos en los 36 meses anteriores a la encuesta, excluyendo el mes de la entrevista. La comparación de la tasa deseada con la observada permite vislumbrar la demanda de servicios de planificación familiar a corto o mediano plazo y las posibilidades de un descenso de la fecundidad en el futuro. Según los resultados de la ENDESA 2013 que se presentan en el cuadro 6.6 y al igual que en el 2007, el impacto de prevenir los nacimientos no deseados sobre el nivel de fecundidad es importante (medio hijo menos), o una tasa global de fecundidad de 2 hijos por mujer en esta encuesta. Es decir, que si las mujeres en el país hubiesen implementado en los tres años anteriores a la encuesta la fecundidad deseada, en este momento la fecundidad dominicana estaría ligeramente por debajo del nivel de reemplazo, que es cercano a 2.1 En general, se verifica que la brecha entre la fecundidad deseada y observada según zona de residencia es similar en ambas áreas. A nivel regional las mayores discrepancias entre la fecundidad deseada y la observada se Cuadro 6.6 Tasas de fecundidad deseada y observada Tasa global de fecundidad deseada y observada para los tres años que precedieron la encuesta, por características seleccionadas, República Dominicana 2013 Característica Tasa de fecundidad deseada Tasa global de fecundidad Zona de residencia Urbana 1.9 2.4 Rural 2.1 2.6 Región de salud 0 2.0 2.5 I 1.8 2.3 II 1.8 2.1 III 1.9 2.2 IV 2.6 3.5 V 2.1 2.8 VI 2.2 2.9 VII 2.2 2.6 VIII 1.9 2.2 Educación Sin educación 3.8 5.1 Primaria 1-4 2.2 3.2 Primaria 5-8 2.3 3.2 Secundaria 2.0 2.4 Superior 1.8 1.9 Quintil de riqueza Inferior 2.3 3.5 Segundo 2.2 2.8 Intermedio 2.0 2.5 Cuarto 1.6 1.9 Superior 1.8 1.9 Total 2.0 2.5 Nota: Las tasas se calcularon a partir de los nacimientos ocurridos a las mujeres de 15-49 años durante el período de 1-36 meses antes de la encuesta. Las tasas globales de fecundidad son las mismas presentadas en el cuadro 5.2. 110 • Preferencias de fecundidad presentan en las regiones con la fecundidad más elevada: 0.9 hijos en la región la IV y 0.7 en la región VI y V. Estas diferencias tienden a ser menor en las regiones II, III y VIII (0.3 hijos). De acuerdo al nivel de educación, las diferencias entre ambas tasas son notables entre las mujeres de menor nivel educativo, alcanzado 1.3 hijos en las mujeres sin educación, 1 hijo en aquellas con educación primaria de 1-4 años y 0.9 hijos en las que cursaron 5-8 años de educación básica. Como es de esperarse la brecha es mucho menor entre las mujeres con educación secundaria (0.4) y superior (0.1), indicando que este último grupo de mujeres prácticamente han logrado sus ideales de familia (véase el gráfico 6.2). La brecha entre la tasa global de fecundidad observada y deseada por quintil de riqueza decrece rápidamente según mayor nivel de bienestar, llegando a casi desaparecer en el quintil superior indicando que las mujeres de este último estrato están concretando su metas reproductivas. Los datos anteriores reflejan que las mujeres menos educadas y de los estratos más pobres están más limitadas en el ejercicio de sus derechos reproductivos y en consecuencia tienen menos posibilidades de tener los hijos que desean. Gráfico 6.2 Tasa global de fecundidad deseada y observada para los tres años que precedieron la encuesta, por educación Planificación familiar • 111 PLANIFICACIÓN FAMILIAR 7 l estudio de los aspectos más preponderantes de las prácticas anticonceptivas es de particular relevancia, no solo porque la anticoncepción es el determinante próximo más importante de la fecundidad, sino por la utilización que pueden hacer de esta información los administradores de los programas de planificación familiar y los responsables de la formulación de políticas de población y salud. El adecuado conocimiento sobre los niveles de uso y los diversos métodos empleados por las parejas para planificar la familia permite a los administradores de los programas públicos y privados de planificación familiar, y a los responsables de las políticas de población y salud del país, evaluar el conjunto de actividades, procedimientos e intervenciones desarrollados en el pasado reciente e identificar los grupos menos favorecidos por las acciones de los proveedores de los servicios. En la primera parte de este capítulo se analizan las condiciones previas para el uso de alguna forma de anticoncepción, como lo es el conocimiento de los métodos de planificación familiar. Luego se analiza el uso actual de métodos, las fuentes de suministros y la información proporcionada durante la prescripción de métodos modernos. Para las usuarias de esterilización se examinó el momento escogido para la adopción del método. También se explora el conocimiento del ciclo ovulatorio en todas las mujeres y en las usuarias del ritmo o abstinencia periódica. Finalmente, se presenta el análisis de la necesidad insatisfecha de planificación familiar, la demanda de planificación familiar y el uso futuro de métodos planificación familiar. 7.1 CONOCIMIENTOS DE MÉTODOS DE PLANIFICACIÓN FAMILIAR En el Cuestionario de Mujer de ENDESA 2013 se incluyó una sección sobre el conocimiento y el uso actual de los métodos de planificación familiar. Para medir el nivel de conocimiento, se le preguntó a cada una de las mujeres entrevistadas sobre las diferentes formas o métodos que una pareja puede usar para demorar o evitar un embarazo. Para cada método se le leía el nombre del método y si había oído hablar de él, y si necesario, se hacía una breve descripción y se indagaba si lo conocía. Bajo estas premisas “conocer un método anticonceptivo” no significa necesariamente que la mujer tenga un conocimiento comprehensivo sobre el método, basta que por lo menos lo conozca de nombre o tenga idea de cómo se usa. A seguidas se preguntó a toda mujer no embarazada a la fecha de la entrevista, si ella o el esposo o compañero estaban usando algún método para postergar o evitar un embarazo. Los niveles de conocimiento general y específicos para cada método de planificación familiar se presentan en el cuadro 7.1 para las mujeres entre 15 y 49 años (total, actualmente casadas o unidas y no unidas sexualmente activas). El alto nivel de conocimiento de las mujeres dominicanas respecto a la existencia de métodos que pueden impedir los embarazos se ha reflejado en las diversas encuestas realizadas sobre esta temática. Independientemente de que estén casadas o unidas o de que tengan experiencia sexual o no, las mujeres conocen de la existencia de métodos de planificación familiar. Tal como se encontró en la en la ENDESA 2007, prácticamente la totalidad de la mujeres entrevistadas, independientemente de la edad, la zona o región de residencia, el nivel de educación o el quintil de riqueza conoce algún método de planificación familiar. E 112 • Planificación familiar Cuadro 7.1 Conocimiento de métodos anticonceptivos específicos Porcentaje de todas las mujeres de 15-49 años, de las actualmente casadas/unidas y de las no unidas sexualmente activas que conocen algún método anticonceptivo, por métodos específicos, República Dominicana, 2013 Método Todas las mujeres Actualmente casadas/unidas No unidas sexualmente activas1 Algún método 99.8 99.8 100.0 Algún método moderno 99.8 99.8 100.0 Esterilización femenina 97.2 98.2 96.3 Esterilización masculina 69.6 69.5 71.9 Píldora 99.0 99.3 98.6 DIU 84.7 89.3 89.2 Inyecciones 98.0 98.6 98.2 Implantes 84.4 88.5 85.8 Condón masculino 99.0 99.0 99.4 Condón femenino 74.8 74.6 76.5 Amenorrea por lactancia (MELA) 59.3 66.2 56.9 Anticoncepción de emergencia 76.4 76.4 84.5 Algún método tradicional 79.7 83.8 85.6 Ritmo 69.0 73.9 72.0 Retiro 71.8 74.8 79.3 Otros 3.5 4.3 4.0 Número promedio de métodos conocidos 9.9 10.1 10.1 Número de mujeres 9,372 5,065 1,009 1 Mujeres que tuvieron relaciones sexuales en los 30 días anteriores a la encuesta. Los métodos modernos de planificación familiar son más conocidos que los métodos tradicionales. En efecto, un 100 por ciento de las mujeres conoce los modernos, mientras que los métodos tradicionales son conocidos por un 80 por ciento de las mujeres en edad fértil, por un 84 por ciento de las casadas o unidas y un 86 por ciento de las no unidas pero sexualmente activas. Entre los métodos modernos más conocidos por las mujeres figuran la píldora y el condón masculino (99 por ciento), seguido muy de cerca por la esterilización femenina y las inyecciones (98 por ciento), el DIU y el implante son conocidos por el 85 por ciento de las mujeres; mientras los menos conocidos son la esterilización masculina (70 por ciento) y amenorrea por lactancia o MELA (59 por ciento). El retiro es el método tradicional más conocido, en el total de mujeres el 72 por ciento lo conoce, aumentando entre las mujeres casadas o unidas y no unidas sexualmente activas con 75 y 79 por ciento, respectivamente, el ritmo es conocido por el 69 por ciento de todas las mujeres y un poco superior entre los demás grupos de mujeres (72-74 por ciento), y los métodos folclóricos por el 4 por ciento en los tres grupos analizados. El número promedio de métodos anticonceptivos conocidos por todas las mujeres es 9.9, sobrepasando este promedio en las mujeres actualmente unidas y las mujeres no unidas pero sexualmente activas (10.1 cada uno). Estos niveles son superiores a los obtenidos con la ENDESA 2007 (9.3, 9.6 y 9.7, respectivamente). Planificación familiar • 113 7.2 USO DE MÉTODOS 7.2.1 Prevalencia en el uso actual El nivel de uso de métodos es el indicador más utilizado para evaluar el éxito de los programas de planificación familiar. A todas las mujeres que no estaban embarazadas en el momento de la entrevista, se les preguntó si ellas o el esposo o compañero utilizaban en la actualidad algún método para evitar un embarazo. A partir de esta información, se puede evaluar el uso actual de estos métodos. La prevalencia del uso de anticonceptivos, según edad de la mujer se presenta en el cuadro 7.2 para el grupo total de entrevistadas, para las mujeres en unión legal o consensual en el momento de la entrevista y para las mujeres no unidas sexualmente activas. Los resultados están referidos para todos los métodos y por métodos específicos. 11 4 • P la ni fic ac ió n fa m ili ar C ua dr o 7. 2 U so a ct ua l d e m ét od os a nt ic on ce pt iv os p or e da d D is tri bu ci ón p or ce nt ua l d e to da s la s m uj er es d e 15 -4 9 añ os , de la s m uj er es a ct ua lm en te c as ad as /u ni da s, y d e la s m uj er es n o un id as s ex ua lm en te a ct iv as p or m ét od o an tic on ce pt iv o qu e us an ac tu al m en te , s eg ún e da d, R ep úb lic a D om in ic an a, 2 01 3 Ed ad Al gú n m ét od o Al gú n m ét od o m od er no M ét od o m od er no Al gú n m ét od o tra di - ci on al M ét od o tra di ci on al N o us a ac tu al - m en te To ta l N úm er o de m uj er es E st er ili- za ci ón fe m e- ni na E st er ili- za ci ón m as cu - lin a P íld or a D IU In ye c- ci on es Im pl an - te s C on dó n m as cu - lin o M E LA 1 O tro m ét od o R itm o R et iro O tro TO D A S LA S M U JE R ES Ed ad 15 -1 9 22 .8 21 .4 0. 0 0. 0 9. 5 0. 4 4. 3 0. 1 6. 2 0. 3 0. 4 1. 4 0. 3 1. 1 0. 0 77 .2 10 0. 0 1, 82 0 20 -2 4 44 .6 41 .5 3. 1 0. 0 21 .4 1. 8 7. 6 0. 4 6. 2 0. 3 0. 6 3. 2 0. 9 1. 9 0. 3 55 .4 10 0. 0 1, 65 1 25 -2 9 60 .1 56 .0 17 .7 0. 0 21 .4 3. 2 6. 2 0. 2 6. 3 0. 4 0. 6 4. 1 1. 9 2. 1 0. 1 39 .9 10 0. 0 1, 38 3 30 -3 4 67 .9 64 .9 40 .1 0. 0 12 .3 2. 5 4. 3 1. 3 4. 2 0. 2 0. 1 3. 0 1. 1 1. 8 0. 1 32 .1 10 0. 0 1, 29 0 35 -3 9 72 .3 69 .9 56 .8 0. 5 5. 3 1. 0 2. 8 0. 2 3. 3 0. 0 0. 1 2. 4 1. 2 1. 2 0. 0 27 .7 10 0. 0 1, 14 7 40 -4 4 71 .4 69 .4 62 .0 0. 0 3. 4 0. 4 1. 3 0. 0 2. 0 0. 0 0. 3 2. 0 0. 7 0. 8 0. 5 28 .6 10 0. 0 1, 05 9 45 -4 9 70 .2 68 .9 66 .0 0. 4 1. 6 0. 1 0. 3 0. 1 0. 6 0. 0 0. 0 1. 3 0. 8 0. 5 0. 0 29 .8 10 0. 0 1, 02 2 To ta l 55 .1 52 .6 29 .8 0. 1 11 .7 1. 4 4. 2 0. 3 4. 5 0. 2 0. 3 2. 5 1. 0 1. 4 0. 1 44 .9 10 0. 0 9, 37 2 M U JE R ES A C TU AL M EN TE C AS A D AS /U N ID AS Ed ad 15 -1 9 54 .5 51 .7 0. 2 0. 0 30 .7 1. 0 13 .4 0. 7 3. 5 1. 6 0. 6 2. 8 0. 6 2. 1 0. 0 45 .5 10 0. 0 37 3 20 -2 4 60 .6 56 .6 4. 7 0. 0 32 .7 1. 9 12 .0 0. 6 4. 0 0. 4 0. 2 4. 0 0. 8 2. 4 0. 7 39 .4 10 0. 0 79 0 25 -2 9 71 .1 66 .4 23 .5 0. 0 29 .0 3. 1 7. 7 0. 2 2. 3 0. 5 0. 1 4. 6 2. 2 2. 3 0. 2 28 .9 10 0. 0 84 3 30 -3 4 73 .2 69 .3 42 .8 0. 0 14 .2 2. 9 4. 2 1. 4 3. 4 0. 3 0. 0 3. 9 1. 4 2. 5 0. 0 26 .8 10 0. 0 89 8 35 -3 9 81 .0 78 .5 64 .2 0. 8 6. 2 1. 5 3. 2 0. 2 2. 4 0. 0 0. 0 2. 6 1. 3 1. 2 0. 0 19 .0 10 0. 0 80 0 40 -4 4 77 .4 75 .4 66 .8 0. 1 4. 2 0. 4 1. 7 0. 0 1. 8 0. 0 0. 5 2. 0 0. 8 0. 8 0. 4 22 .6 10 0. 0 72 5 45 -4 9 77 .4 75 .4 71 .3 0. 6 2. 5 0. 1 0. 4 0. 1 0. 4 0. 0 0. 0 2. 0 1. 2 0. 8 0. 0 22 .6 10 0. 0 63 6 To ta l 71 .9 68 .6 40 .9 0. 2 16 .6 1. 7 5. 7 0. 5 2. 6 0. 3 0. 2 3. 2 1. 2 1. 8 0. 2 28 .1 10 0. 0 5, 06 5 N O U N ID AS S EX U AL M EN TE A C TI VA S2 Ed ad 15 -1 9 61 .0 56 .7 0. 0 0. 0 21 .0 1. 6 9. 3 0. 0 22 .3 0. 0 2. 6 4. 3 0. 2 4. 1 0. 0 39 .0 10 0. 0 20 5 20 -2 4 61 .6 55 .4 2. 6 0. 0 25 .6 2. 8 6. 3 0. 7 14 .8 0. 0 2. 7 6. 2 3. 3 2. 9 0. 0 38 .4 10 0. 0 25 7 25 -2 9 79 .2 70 .2 11 .0 0. 3 20 .7 5. 8 7. 8 0. 2 23 .5 0. 0 0. 8 9. 1 3. 6 5. 4 0. 0 20 .8 10 0. 0 17 7 30 -3 4 76 .8 75 .2 41 .6 0. 0 11 .7 2. 5 8. 4 1. 9 8. 8 0. 0 0. 5 1. 5 1. 3 0. 3 0. 0 23 .2 10 0. 0 16 3 35 -3 9 75 .7 68 .9 43 .2 0. 0 10 .4 0. 0 1. 4 0. 0 13 .9 0. 0 0. 0 6. 8 3. 2 3. 6 0. 0 24 .3 10 0. 0 84 40 -4 4 62 .2 62 .2 56 .8 0. 0 4. 7 0. 0 0. 0 0. 0 0. 7 0. 0 0. 0 0. 0 0. 0 0. 0 0. 0 37 .8 10 0. 0 65 45 -4 9 (6 2. 9) (6 1. 7) (6 0. 2) (0 .0 ) (0 .0 ) (0 .0 ) (0 .0 ) (0 .0 ) (1 .5 ) (0 .0 ) (0 .0 ) (1 .3 ) (1 .3 ) (0 .0 ) (0 .0 ) (3 7. 1) 10 0. 0 59 To ta l 68 .3 63 .4 20 .1 0. 1 17 .5 2. 4 6. 3 0. 5 15 .1 0. 0 1. 4 4. 9 2. 1 2. 9 0. 0 31 .7 10 0. 0 1, 00 9 N ot a: S i l a m uj er u sa m ás d e un m ét od o, s ól o se c on si de ra e l m ás e fe ct iv o pa ra e st e cu ad ro . 1 M EL A = M ét od o de la a m en or re a po r l ac ta nc ia . 2 M uj er es q ue tu vi er on re la ci on es s ex ua le s en lo s 30 d ía s an te rio re s a la e nc ue st a. ( ) L as c ifr as e nt re p ar én te si s in di ca n qu e fu er on c al cu la da s co n un n úm er o de c as os s in p on de ra r e nt re 2 5 y 49 . 114 • Planificación familiar Planificación familiar • 115 En el total de mujeres en unión un 72 por ciento usaba algún método anticonceptivo a la fecha de la ENDESA 2013, cifra muy similar al 73 por ciento registrado en la ENDESA 2007. En el caso de los métodos modernos, estas cifras son de 70 y 69 por ciento, respectivamente. En cuanto a los niveles de uso de métodos específicos, la ENDESA 2013 revela una reducción relativamente fuerte en la proporción de usuarias de la esterilización femenina en los últimos seis años, desde 47 hasta 41 por ciento, la cual es compensada en gran parte por los aumentos durante el mismo lapso en el uso de la píldora anticonceptiva (de 13 a 17 por ciento), de la inyección (de 4 a 6 por ciento) y en menor medida del condón masculino (de 2 a 3 por ciento) (Gráfico 7.1). Gráfico 7.1 Porcentaje de mujeres casadas o unidas que usa métodos anticonceptivos por tipo de método, ENDESA 2002, 2007 y 2013 La disminución en el porcentaje de mujeres casadas o unidas esterilizadas entre 2007 y 2013 implica la ruptura de la tendencia de crecimiento moderado pero sostenido mostrada por este indicador agregado para todas las mujeres unidas durante las décadas anteriores, que llevó su valor desde 33 en la ENDESA de 1986 hasta el 47 obtenido en la ENDESA 2007. Sin embargo, ya desde 2002 se observaba una reducción en las prevalencias por edad de la esterilización en las mujeres más jóvenes. En lo que concierne al uso de la píldora, la proporción de usuarias había tenido un aumento significativo entre 1986 y 1996, desde 9 hasta 13 por ciento, pero en los años siguientes, hasta 2007, había permanecido prácticamente estancada. Entre las mujeres no unidas sexualmente activas, el 68 por ciento de ellas usa algún método anticonceptivo y el 63 por ciento utiliza un método moderno. En este subgrupo se observa un incremento considerable de 6 puntos porcentuales en el uso de métodos con respecto a la ENDESA 2007; en esa encuesta los niveles de uso referidos eran 62 y 57 por ciento, respectivamente. La información presentada en el Cuadro 7.2 también permite analizar en qué medida la prevalencia de la práctica anticonceptiva varía según los diferentes grupos de edad. La prevalencia de uso de métodos aumenta con la edad de la mujer desde 55 por ciento en el grupo de mujeres casadas o unidas de 15-19 años hasta 81por ciento en las de 35-39 años, para luego disminuir a 77 por ciento en los últimos dos grupos de edades. Aunque no se presentan en este informe los datos detallados correspondientes a ENDESA 2007, cabe 46 14 2 2 1 3 47 13 4 2 2 3 41 17 6 2 3 3 Esterilización femenina Píldora Inyección DIU Condón Tradicionales Porcentaje ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 116 • Planificación familiar mencionar que su comparación con los de ENDESA 2013 muestra incrementos entre moderados y fuertes en la proporción de usuarias entre las mujeres más jóvenes, en particular las de 15-19 años (en que el porcentaje pasó de 46 a 55 por ciento entre las dos encuestas) y las de 25-29 años (en que varió de 68 a 71 por ciento). En cambio, a partir de los 30 años de edad, las cifras de usuarias de métodos presentaron reducciones relativas pequeñas o moderadas en todos los grupos, que variaron desde un punto porcentual en el grupo de 45-49 años hasta 5 puntos porcentuales en las de 40-44. 7.2.2 Diferencias en los niveles de uso actual El cuadro 7.3 detalla las diferencias actuales en los niveles de uso para los distintos subgrupos o estratos de la población femenina dominicana actualmente casada o unida, es decir, las diferencias actuales en los niveles de uso, tanto en términos generales como por métodos específicos. P la ni fic ac ió n fa m ili ar • 1 17 C ua dr o 7. 3 U so a ct ua l d e m ét od os a nt ic on ce pt iv os p or c ar ac te rís tic as s el ec ci on ad as D is tri bu ci ón p or ce nt ua l d e la s m uj er es d e 15 -4 9 añ os a ct ua lm en te c as ad as /u ni da s po r m ét od o us ad o ac tu al m en te , s eg ún c ar ac te rís tic as s el ec ci on ad as , R ep úb lic a D om in ic an a, 2 01 3 C ar ac te rís tic a Al gú n m ét od o Al gú n m ét od o m od er no M ét od o m od er no Al gú n m ét od o tra di - ci on al M ét od o tra di ci on al N o us a ac tu al - m en te To ta l N úm er o de m uj er es Es te ril i- za ci ón fe m en in a Es te ril i- za ci ón m as cu lin a Pí ld or a D IU In ye cc io - ne s Im pl an te s C on dó n m as cu - lin o M EL A1 O tro m ét od o R itm o R et iro O tro N úm er o de hi jo s vi vo s 0 28 .8 26 .4 0. 0 0. 0 17 .5 0. 0 5. 4 0. 1 3. 1 0. 0 0. 3 2. 4 0. 5 1. 5 0. 4 71 .2 10 0. 0 52 2 1- 2 67 .2 62 .7 21 .9 0. 4 24 .9 3. 4 7. 3 0. 5 3. 5 0. 5 0. 2 4. 6 2. 0 2. 3 0. 2 32 .8 10 0. 0 2, 32 7 3- 4 87 .1 85 .4 70 .9 0. 1 7. 7 0. 3 4. 0 0. 5 1. 4 0. 3 0. 1 1. 8 0. 4 1. 2 0. 1 12 .9 10 0. 0 1, 82 3 5+ 85 .6 82 .5 68 .8 0. 0 7. 7 0. 0 4. 4 0. 2 1. 5 0. 0 0. 0 3. 1 1. 5 1. 6 0. 0 14 .4 10 0. 0 39 3 Zo na d e re si de nc ia U rb an a 71 .4 67 .9 40 .0 0. 1 16 .1 2. 0 6. 0 0. 5 2. 7 0. 3 0. 2 3. 5 1. 3 1. 9 0. 2 28 .6 10 0. 0 3, 72 8 R ur al 73 .2 70 .7 43 .6 0. 6 18 .0 0. 8 4. 7 0. 4 2. 2 0. 4 0. 0 2. 5 1. 0 1. 4 0. 1 26 .8 10 0. 0 1, 33 7 R eg ió n de sa lu d 0 70 .4 67 .3 37 .2 0. 5 15 .7 2. 6 7. 0 0. 7 3. 1 0. 3 0. 3 3. 1 1. 3 1. 5 0. 2 29 .6 10 0. 0 1, 95 2 I 72 .3 69 .2 41 .4 0. 3 18 .5 1. 9 4. 9 0. 0 1. 6 0. 7 0. 0 3. 1 1. 5 1. 6 0. 1 27 .7 10 0. 0 39 0 II 73 .7 69 .3 45 .1 0. 0 17 .1 0. 6 3. 1 0. 4 2. 7 0. 0 0. 3 4. 3 1. 5 2. 4 0. 4 26 .3 10 0. 0 80 0 III 76 .1 73 .8 46 .2 0. 1 19 .2 1. 6 4. 5 0. 1 2. 0 0. 0 0. 0 2. 2 0. 7 1. 3 0. 2 23 .9 10 0. 0 32 8 IV 69 .0 67 .0 36 .6 0. 0 16 .1 2. 3 8. 7 0. 4 2. 4 0. 5 0. 0 2. 0 0. 8 1. 0 0. 2 31 .0 10 0. 0 17 1 V 68 .8 64 .9 38 .5 0. 0 17 .4 1. 2 4. 6 0. 0 2. 7 0. 5 0. 0 3. 8 0. 9 2. 9 0. 0 31 .2 10 0. 0 52 7 VI 73 .0 71 .0 42 .4 0. 0 15 .6 1. 2 8. 8 1. 5 1. 3 0. 3 0. 0 1. 9 0. 9 1. 0 0. 0 27 .0 10 0. 0 26 2 VI I 71 .3 69 .4 43 .9 0. 2 13 .3 0. 9 7. 1 0. 9 2. 8 0. 3 0. 0 1. 9 0. 7 1. 0 0. 3 28 .7 10 0. 0 26 0 VI II 76 .6 72 .7 48 .5 0. 1 18 .3 0. 5 3. 0 0. 0 1. 5 0. 8 0. 0 3. 9 1. 7 2. 2 0. 0 23 .4 10 0. 0 37 6 Ed uc ac ió n Si n ed uc ac ió n 66 .2 65 .0 50 .1 0. 0 2. 9 1. 4 6. 8 0. 6 1. 1 2. 2 0. 0 1. 2 0. 2 1. 0 0. 0 33 .8 10 0. 0 17 1 Pr im ar ia 1 -4 72 .8 70 .9 53 .1 0. 0 10 .4 0. 1 5. 8 0. 4 0. 6 0. 4 0. 0 1. 9 0. 5 1. 3 0. 1 27 .2 10 0. 0 55 8 Pr im ar ia 5 -8 72 .2 70 .3 48 .4 0. 1 12 .9 0. 3 6. 2 0. 3 1. 6 0. 4 0. 3 1. 8 0. 5 1. 2 0. 2 27 .8 10 0. 0 1, 32 1 Se cu nd ar ia 73 .2 68 .9 34 .2 0. 0 22 .2 1. 8 7. 1 0. 6 2. 7 0. 2 0. 1 4. 3 1. 4 2. 7 0. 2 26 .8 10 0. 0 1, 83 4 Su pe rio r 69 .7 65 .7 35 .8 0. 8 17 .1 4. 0 2. 8 0. 5 4. 5 0. 2 0. 1 4. 0 2. 4 1. 3 0. 3 30 .3 10 0. 0 1, 18 1 Q ui nt il de riq ue za In fe rio r 67 .8 65 .4 32 .8 0. 0 17 .8 0. 6 10 .8 0. 6 1. 8 1. 0 0. 0 2. 4 0. 8 1. 6 0. 0 32 .2 10 0. 0 94 1 Se gu nd o 76 .4 73 .8 42 .9 0. 0 18 .9 1. 1 7. 5 0. 6 2. 4 0. 3 0. 1 2. 7 0. 5 1. 8 0. 4 23 .6 10 0. 0 1, 09 2 In te rm ed io 69 .1 66 .8 42 .9 0. 0 15 .4 1. 0 4. 2 0. 6 2. 3 0. 3 0. 0 2. 3 0. 9 1. 3 0. 1 30 .9 10 0. 0 1, 04 7 C ua rto 71 .6 67 .3 41 .9 0. 0 15 .7 2. 0 4. 4 0. 2 2. 6 0. 0 0. 6 4. 3 1. 8 2. 2 0. 2 28 .4 10 0. 0 1, 00 4 Su pe rio r 73 .9 69 .3 43 .3 1. 1 15 .2 3. 9 1. 7 0. 3 3. 7 0. 1 0. 1 4. 5 2. 3 2. 0 0. 2 26 .1 10 0. 0 98 0 To ta l 71 .9 68 .6 40 .9 0. 2 16 .6 1. 7 5. 7 0. 5 2. 6 0. 3 0. 2 3. 2 1. 2 1. 8 0. 2 28 .1 10 0. 0 5, 06 5 N ot a: S i l a m uj er u sa m ás d e un m ét od o, s ól o se c on si de ra e l m ás e fe ct iv o pa ra e st e cu ad ro . 1 M EL A = M ét od o de la a m en or re a po r l ac ta nc ia Planificación familiar • 117 118 • Planificación familiar Como se ha venido observando en las encuestas previas, las cifras del Cuadro 7.3 muestran que el nivel de uso de métodos se incrementa con el número de hijos(as) vivos de las mujeres, si bien este comportamiento se verifica sólo en las usuarias de la esterilización femenina (que constituyen la gran mayoría de las usuarias con tres o más hijos vivos, en tanto no alcanzan a la tercera parte de las usuarias con 1-2 hijos y no tienen representación entre aquellas sin hijos sobrevivientes). En lo que respecta a la prevalencia según áreas de residencia, de modo similar a lo registrado en la encuesta anterior de esta serie, el porcentaje de mujeres que recurre a la anticoncepción es ligeramente más elevado en la zona rural que en la urbana (73 contra 71 por ciento), diferencia que se debe exclusivamente al mayor uso de la esterilización femenina y la píldora en la primera zona. Por regiones de salud la proporción de usuarias varía entre 69 por ciento en las regiones IV y V y 76-77 por ciento en la III y la VIII. Por otra parte, de acuerdo a los datos de las ENDESAs de 2007 y 2013, las diferencias de uso de métodos según nivel de educación han tendido a desaparecer durante el período, al menos entre las categorías de Primaria 1-4 años, Primaria 5-8 y Secundaria, que presentaron en la última encuesta proporciones de usuarias entre 72 y 73 por ciento. Este acercamiento en los porcentajes se produjo en razón de una disminución registrada para las dos categorías de Primaria (desde 76 y 74 en 2007, en el orden antes indicado), y un incremento para las mujeres de Secundaria (desde 72 en 2007). Al igual que en 2007, la prevalencia de uso de anticonceptivos más baja en 2013 corresponde a las mujeres sin instrucción—66 por ciento—seguida por la de aquellas con nivel Superior—cerca del 70 por ciento. Otro resultado de interés en relación con el aspecto educacional es que mientras las mujeres en las categorías de educación más bajas recurren a la esterilización en mayor medida que las de educación Secundaria o Superior, en lo que concierne a las usuarias de la píldora anticonceptiva se verifica la situación inversa. 7.3 EDAD AL MOMENTO DE LA ESTERILIZACIÓN Si se relaciona la edad de la mujer al momento de la operación con el tiempo transcurrido desde ésta hasta la fecha de la entrevista, es posible estudiar tendencias en la adopción de la esterilización, es decir, si se han producido cambios en la edad de las mujeres a la aceptación del método; específicamente, en qué medida la edad al momento de la esterilización ha estado aumentando o disminuyendo. En el Cuadro 7.4, se clasifican las mujeres por la edad al momento de la esterilización y de acuerdo con el número de años transcurridos desde la operación. Para cada uno de estos subgrupos se ha calculado la edad mediana a la operación, es decir, la edad a la cual se habían hecho esterilizar el 50 por ciento de las mujeres. Para evitar sesgos, se excluyen de este cálculo a las mujeres esterilizadas después de los 40 años de edad, debido a que en la ENDESA 2013 no se tiene información de las mujeres que se esterilizaron a los 40 o más años de edad y con más de 10 años de haberse hecho la operación, puesto que ellas tendrían 50 o más años de edad al momento de la encuesta. Contrario a lo que ha venido observando en las encuestas anteriores, los resultados de la ENDESA 2013 muestra una reducción importante respecto al porcentaje de mujeres que se están esterilizando antes de los 30 años, pasando de 65 por ciento en 2007 a 59 por ciento en 2013. Asimismo, es importante destacar la tendencia decreciente del porcentaje de mujeres menores de 25 años que se hicieron la esterilización en los dos años que precedieron a la encuesta, de 22 por ciento en el 2002 a 17 por ciento en el 2007 y a 13 por ciento en el 2013. La edad mediana de la esterilización fue 28.5 años, casi un año superior al encontrado en la ENDESA 2007 que fue 27.6 años. Planificación familiar • 119 Cuadro 7.4 Edad al momento de la esterilización Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años esterilizadas, por edad al momento de la esterilización; y edad mediana al momento de la esterilización, según el número de años desde la operación, República Dominicana, 2013 Años desde la operación Edad al momento de la esterilización Total Número de mujeres Edad mediana1 <25 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 <2 13.4 28.2 28.2 19.0 7.8 3.4 100.0 376 30.6 2-3 15.3 26.9 32.2 18.2 6.4 0.9 100.0 310 30.7 4-5 16.2 36.5 27.2 14.3 5.0 0.8 100.0 285 29.3 6-7 18.1 31.7 35.9 9.4 4.9 0.0 100.0 244 29.7 8-9 19.5 35.2 29.6 14.5 1.2 0.0 100.0 283 29.3 10+ 36.4 34.7 21.9 7.0 0.0 0.0 100.0 1,297 a Total 25.6 32.9 26.5 11.6 2.8 0.6 100.0 2,795 28.5 a = No se calculó por tratarse de información truncada. 1 La edad mediana a la esterilización se calculó únicamente para mujeres esterilizadas antes de los 40 años para evitar problemas de truncamiento de información. 7.4 FUENTES DE SUMINISTRO DE MÉTODOS MODERNOS Con el fin de evaluar apropiadamente el acceso real de las mujeres a los métodos anticonceptivos, se necesita precisar si las mujeres saben dónde pueden abastecerse en caso de que quieran usarlos. A las mujeres que estaban utilizando algún anticonceptivo moderno en el momento de la encuesta, se les preguntó sobre el lugar dónde los habían conseguido (Cuadro 7.5). A las usuarias de métodos tradicionales se les consultó dónde habían obtenido la información sobre su uso. Cuadro 7.5 Fuente de suministro de métodos modernos Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años usuarias actuales de métodos modernos, por fuente de suministro más reciente, según método, República Dominicana, 2013 Fuente Esterili- zación femenina Píldora DIU Inyecciones Implantes Condón masculino Total Sector publico 64.0 32.7 47.3 74.4 (68.7) 9.5 52.6 Hospital/consultorio de la red pública 60.7 18.5 43.2 44.1 (65.1) 4.3 44.5 Hospital/consultorio militar o de seguro 3.2 0.2 0.5 1.5 (0.0) 0.0 2.0 Clínica rural/centro de atención primaria (UNAP) 0.0 12.6 3.6 26.5 (3.6) 4.0 5.4 Promotora de salud 0.0 0.5 0.0 2.3 (0.0) 1.3 0.4 Otro lugar 0.1 0.9 0.0 0.0 (0.0) 0.0 0.2 Sector médico privado 35.7 65.3 52.7 24.2 (31.3) 53.9 43.5 Clínica/consultorio médico privado 33.2 2.7 43.0 7.4 (9.5) 1.3 21.7 Clínica de PROFAMILIA 2.1 2.2 9.2 10.1 (21.8) 0.8 3.0 Promotor(a) ONG's 0.0 0.1 0.0 0.6 (0.0) 0.4 0.1 Farmacia 0.0 59.6 0.4 6.0 (0.0) 51.4 18.3 Otro lugar 0.3 0.8 0.0 0.1 (0.0) 0.0 0.4 Otra fuente 0.0 1.0 0.0 0.9 (0.0) 28.1 2.7 Colmado/supermercado 0.0 0.4 0.0 0.0 (0.0) 11.1 1.0 Hotel/motel 0.0 0.1 0.0 0.0 (0.0) 6.5 0.6 Amigo/familiar 0.0 0.6 0.0 0.9 (0.0) 10.5 1.1 Otra 0.1 0.6 0.0 0.3 (0.0) 8.1 1.0 Sin información 0.3 0.3 0.0 0.2 (0.0) 0.4 0.3 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de mujeres 2,795 1,096 130 393 32 421 4,877a Nota: El total incluye otros métodos modernos pero excluye el método de la amenorrea por lactancia (MELA). a Incluye 12 casos de mujeres que se declararon usuarias de esterilización masculina ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. 120 • Planificación familiar El mayor proveedor de métodos anticonceptivos en el país es el sector público a través del Ministerio de Salud Pública con el 53 por ciento de las usuarias actuales, focalizándose en la oferta de las inyecciones (74 por ciento) y esterilización femenina (64 por ciento) y en menor medida en el DIU (47 por ciento) y la píldora (33 por ciento). Respecto a la ENDESA 2007, se observa un aumento del sector público como proveedor de la esterilización de 58 a 64 por ciento y una disminución del sector público como proveedor del DIU, de 55 a 47 por ciento. El sector privado incluyendo a las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), atendió el 44 por ciento de la demanda de métodos modernos, cubriendo principalmente la oferta de píldora (65 por ciento) y del condón masculino (54 por ciento), suministrados básicamente por las farmacias particulares. El sector privado también es mayormente responsable del suministro del DIU (53 por ciento). 7.5 INFORMACIÓN SUMINISTRADA DURANTE LA PRESCRIPCIÓN DE MÉTODOS MODERNOS La selección informada de métodos es uno de los componentes más importantes en los programas de planificación familiar y es un aspecto fundamental para que las personas dispongan de información suficiente acerca de cuáles son los más convenientes de acuerdo con sus preferencias y condiciones personales. A las usuarias de métodos modernos se les preguntó si recibieron cierta información específica cuando se les prescribió el método: que la esterilización era irreversible, sobre los efectos secundarios del método, sobre qué hacer si experimentaban efectos secundarios y si fueron informadas sobre otros métodos alternativos que podían usar. A nivel general, solamente el 45 por ciento de las usuarias fueron informadas sobre los efectos secundarios del método de planificación familiar que le fue prescripto. Al desglosar la información por métodos específicos se observa que las que recibieron mayor información sobre los efectos secundarios son las usuarias de DIU (74 por ciento), implantes (63 por ciento) e inyecciones (57 por ciento), la píldora (47 por ciento) y por último la esterilización, que apenas a una de cada tres esterilizadas se le informó sobre los efectos secundarios de dicho método (véase Cuadro 7.6). El 36 por ciento de las mujeres que estaba usando un método moderno al momento de la encuesta fue informada sobre qué hacer si se presentan efectos secundarios con el método elegido; a las que mayormente se les advirtió sobre el particular fueron las usuarias de implantes y DIU (73 y 67 por ciento, respectivamente), seguidas por las usuarias de inyecciones con 41 por ciento, píldora 38 por ciento y esterilización 27 por ciento. Sólo al 56 por ciento de las usuarias se le informó sobre otros métodos alternativos para poder tener una libre e informada elección, destacándose que las usuarias de esterilización fueron las que recibieron menos información sobre este tema (38 por ciento). Planificación familiar • 121 Cuadro 7.6 Información suministrada durante la prescripción de métodos modernos Entre las usuarias actuales de métodos específicos de anticoncepción que empezaron a usar en los 5 años anteriores a la encuesta, porcentaje de mujeres a quienes se les informó de posibles efectos secundarios o problemas del método; porcentaje a quienes se les informó qué hacer si experimentaban efectos secundarios; y porcentaje a quienes se les informó sobre otros métodos que podían usar, por método y fuente, República Dominicana, 2013 Método y fuente Entre las mujeres que empezaron el último episodio de uso de método moderno de anticoncepción en los cinco años que precedieron la encuesta: Porcentaje que fueron informadas sobre efectos secundarios o problemas del método usado Porcentaje que fueron informadas sobre qué hacer si hay efectos secundarios Porcentaje que fueron informadas por un trabajador de salud o de planificación familiar de otros métodos que se pueden usar Número de mujeres Método Esterilización femenina 32.3 26.8 37.6 820 Píldora 46.9 38.0 62.5 977 DIU 73.9 66.5 76.3 110 Inyecciones 56.6 40.5 69.2 365 Implantes (63.3) (72.9) (78.8) 28 Fuente inicial del método1 SECTOR PUBLICO 44.4 35.5 54.1 1,287 Hospital/consultorio de la red pública 42.2 32.8 50.6 996 Hospital/consultorio militar o de seguro * * * 29 Clínica rural/ centro de atención primaria (UNAP) 54.8 46.1 68.6 248 Otro lugar (Incluye promotora de salud) * * * 13 SECTOR MÉDICO PRIVADO 45.0 37.1 57.3 993 Clínica/consultorio médico privado 41.8 37.1 56.0 414 Clínica de PROFAMILIA 62.7 51.0 67.8 84 Farmacia 44.7 34.3 56.8 484 Otro lugar (Incluye promotora ONG’s) * * * 12 Total2 44.7 36.2 55.5 2,300 Nota: El cuadro incluye solamente las usuarias de métodos anticonceptivos listados en el cuadro. 1 Fuente al comienzo del actual episodio de uso. 2 Incluye 19 casos ponderados en las categorías: otra fuente, otra respuesta o no sabía o sin información. * No se calculó este indicador por haber menos de 25 casos sin ponderar. ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. 7.6 CONOCIMIENTO DEL PERÍODO FÉRTIL El conocimiento que tenga la mujer sobre la fisiología reproductiva provee una herramienta básica para el éxito en el uso de la planificación familiar natural, Amenorrea por Lactancia (MELA) y de aquellos métodos que en alguna medida se relacionan con el coito, como el condón masculino y femenino, y los métodos vaginales (espumas, jaleas, óvulos y tabletas vaginales). Para evaluar este nivel de conocimiento, en la ENDESA 2013 se preguntó a todas las mujeres en qué momento del ciclo menstrual creían que existe mayor riesgo de quedar embarazada. En el Cuadro 7.7 se resumen los resultados sobre el conocimiento del período fértil durante el ciclo ovulatorio para el total de mujeres y para las que han usado la abstinencia periódica. Los resultados indican que el 23 por ciento de las usuarias del ritmo respondieron que el momento de mayor riesgo para que una mujer pueda quedar embarazada es en la mitad del ciclo menstrual, lo que indica que un 77 por ciento no está usando el método correctamente. A nivel de todas las mujeres, solamente el 12 por ciento identificó correctamente el período de mayor riesgo de embarazo y el 14 por ciento no especificó el tiempo o no conoce cuál es el momento de mayor riesgo para que una mujer pueda quedar embarazada. 122 • Planificación familiar Cuadro 7.7 Conocimiento del período fértil Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años por conocimiento del período fértil durante el ciclo ovulatorio, según si son usuarias o no de abstinencia periódica, República Dominicana, 2013 Percepción del período fértil Usuarias de abstinencia periódica No usuarias de abstinencia periódica Todas las mujeres Justo antes de que comience la menstruación 8.5 13.1 13.1 Durante la menstruación 3.8 2.1 2.1 Inmediatamente después de terminada 60.3 58.6 58.7 En la mitad del ciclo menstrual 22.7 11.9 12.0 Otra respuesta 0.0 0.4 0.4 En cualquier momento 1.3 4.6 4.5 No sabe 3.5 9.4 9.3 Total 100.0 100.0 100.0 Número de mujeres 90 9,282 9,372 7.7 NECESIDAD INSATISFECHA Y DEMANDA DE PLANIFICACIÓN FAMILIAR Comprender la magnitud de la necesidad insatisfecha y las características de las mujeres que las manifiestan es de gran ayuda para los planificadores de los programas de planificación familiar. En esta sección se analiza la necesidad de planificación familiar en el país. Primero se calcula la necesidad insatisfecha para espaciamiento y necesidad insatisfecha para limitar, a la cual se le agrega la estimación de las mujeres que en la actualidad usan métodos, para obtener la demanda total de planificación familiar en el país. La definición de necesidad insatisfecha de planificación familiar se ha revisado para hacerla comparable en el tiempo y entre encuestas (Bradley et al., 2012). Los componentes de la necesidad insatisfecha se presentan en el gráfico 7.2. Para el cálculo de ese indicador también se excluyen las mujeres que están usando métodos, las cuales se consideran mujeres con necesidades satisfechas. Se excluyen de la estimación de la necesidad insatisfecha las siguientes categorías de mujeres: • Mujeres que no están actualmente en unión. • Mujeres que están practicando la planificación familiar. • Mujeres actualmente embarazadas o amenorréicas que estaban empleando alguna forma de anticoncepción cuando quedaron embarazadas. • Mujeres actualmente embarazadas o amenorréicas cuyo último embarazo fue deseado. • Mujeres infértiles, es decir, aquellas sin hijos nacidos vivos en los últimos cinco años a pesar de haber estado en unión y no haber usado la anticoncepción. • Mujeres fértiles que desean un hijo en los próximos dos años El grupo con necesidad insatisfecha de espaciar está conformado por las mujeres embarazadas o amenorréicas cuyo embarazo no fue planeado y mujeres fértiles que desean más hijos pero más tarde. El grupo con necesidad insatisfecha para limitar lo componen las mujeres embarazadas o amenorréicas cuyo embarazo no fue deseado y mujeres fértiles que no desean más hijos. Las estimaciones de la necesidad insatisfecha de planificación familiar de las mujeres en unión (para espaciar, para limitar y total) se presentan en el cuadro 7.8.1 por características seleccionadas (Gráfico 7.2) . El Cuadro 7.8.2 presenta los mismos indicadores para el total de las mujeres y para el de nunca casadas ni unidas. Como puede observarse en el primer cuadro citado hay un 11 por ciento de mujeres casadas o unidas que puede clasificarse con necesidad no satisfecha de planificación familiar, prácticamente el mismo valor que en el 2007, con un peso mayor para espaciar los nacimientos que para limitarlos. Son las mujeres más jóvenes las que presentan los mayores niveles de necesidad insatisfecha de anticonceptivos: 27 por ciento en las mujeres de 15-19 años y 21 por ciento en las mujeres de 20-24 años contra solo 5 por ciento en las mayores de 35 años. Planificación familiar • 123 Gráfico 7.2 Componentes de la necesidad insatisfecha de planificación familiar Cuadro 7.8.1 Necesidad y demanda de servicios de planificación entre las mujeres en unión Porcentaje de mujeres de 15-49 años actualmente unidas con necesidad insatisfecha de planificación familiar; porcentaje con necesidad satisfecha de planificación familiar; demanda total de planificación familiar; y el porcentaje de la demanda de planificación familiar que está satisfecha, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Necesidad insatisfecha de planificación familiar Necesidad satisfecha de planificación familiar (usuarias actuales) Demanda total por planificación familiar1 Porcentaje de demanda satisfecha2 Porcentaje de demanda satisfecha por métodos modernos3 Número de mujeres Para espaciar Para limitar Total Para espaciar Para limitar Total Para espaciar Para limitar Total Edad 15-19 24.3 2.9 27.3 45.3 9.1 54.5 69.7 12.1 81.7 66.6 63.3 373 20-24 16.6 4.1 20.7 42.0 18.6 60.6 58.6 22.7 81.3 74.6 69.7 790 25-29 9.1 3.0 12.1 31.7 39.3 71.1 40.8 42.4 83.1 85.5 79.9 843 30-34 4.3 4.1 8.3 17.6 55.5 73.2 21.9 59.6 81.5 89.8 85.0 898 35-39 1.4 3.8 5.3 6.0 75.0 81.0 7.5 78.9 86.3 93.9 90.9 800 40-44 0.0 4.6 4.6 2.7 74.7 77.4 2.7 79.3 82.0 94.4 91.9 725 45-49 0.1 4.9 5.0 0.0 77.4 77.4 0.1 82.2 82.4 94.0 91.6 636 Zona de residencia Urbana 7.1 4.1 11.2 20.0 51.3 71.4 27.1 55.4 82.5 86.5 82.3 3,728 Rural 6.5 3.5 10.0 18.6 54.7 73.2 25.0 58.2 83.2 88.0 85.0 1,337 Región de salud 0 6.1 5.3 11.4 20.9 49.4 70.4 27.0 54.8 81.8 86.0 82.2 1,952 I 8.2 3.2 11.4 17.5 54.8 72.3 25.7 58.0 83.8 86.3 82.6 390 II 6.8 2.0 8.9 19.6 54.0 73.7 26.4 56.1 82.5 89.3 84.0 800 III 5.9 3.8 9.7 19.1 57.0 76.1 25.0 60.8 85.8 88.7 86.1 328 IV 7.6 3.6 11.2 19.5 49.5 69.0 27.1 53.1 80.2 86.0 83.5 171 V 9.9 4.2 14.2 18.1 50.7 68.8 28.0 54.9 82.9 82.9 78.3 527 VI 8.3 2.7 11.1 21.3 51.6 73.0 29.7 54.3 84.0 86.8 84.5 262 VII 6.3 3.6 9.9 17.4 54.0 71.3 23.6 57.6 81.2 87.8 85.4 260 VIII 5.5 2.5 8.0 18.2 58.5 76.6 23.7 61.0 84.7 90.5 85.9 376 Educación Sin educación 4.4 6.6 11.0 3.4 62.8 66.2 7.8 69.4 77.2 85.8 84.1 171 Primaria 1-4 2.7 4.5 7.2 9.0 63.8 72.8 11.7 68.4 80.1 91.0 88.6 558 Primaria 5-8 6.5 5.4 11.9 10.6 61.6 72.2 17.1 67.0 84.1 85.9 83.7 1,321 Secundaria 9.2 2.9 12.1 27.5 45.7 73.2 36.7 48.6 85.3 85.8 80.8 1,834 Superior 6.1 3.3 9.4 24.9 44.8 69.7 31.0 48.2 79.1 88.1 83.0 1,181 Quintil de riqueza Inferior 6.8 6.5 13.3 19.6 48.2 67.8 26.4 54.7 81.1 83.6 80.6 941 Segundo 7.6 3.1 10.7 22.9 53.5 76.4 30.5 56.6 87.1 87.8 84.7 1,092 Intermedio 9.3 4.0 13.3 16.9 52.2 69.1 26.2 56.2 82.4 83.8 81.0 1,047 Cuarto 7.2 2.5 9.7 18.8 52.9 71.6 26.0 55.3 81.3 88.1 82.8 1,004 Superior 3.3 3.9 7.2 19.9 54.0 73.9 23.2 57.9 81.1 91.1 85.5 980 Total 6.9 4.0 10.8 19.6 52.2 71.9 26.5 56.2 82.7 86.9 83.0 5,065 Nota: Las cifras en este cuadro corresponden a la definición revisada de la necesidad de planificación familiar como se describe en Bradley y otros, 2012. 1 La demanda total es la suma de la necesidad insatisfecha y la necesidad satisfecha de planificación familiar 2 El porcentaje de demanda satisfecha se calcula como la necesidad satisfecha dividida por la demanda total 3 Métodos modernos incluyen esterilización masculina y femenina, píldora, DIU, inyecciones, implantes, condón masculino y femenino, y amenorrea por lactancia (MELA) Mujeres en Unión (100%) Usan anticoncepción (72%) Fértiles (13%) Embarazadas o amenorréicas (9%) No usan anticoncepción (28%) Ni embarazadas ni amenorréicas (19%) Infértiles (6%) No desea más hijos/as (3%) Desea pero más tarde (3%) Desea pronto (7%) Embarazo no deseado (1%) Embarazo no planeado (4%) Embarazo planeado (4%) Necesidad insatisfecha de planificación familiar (11%) 124 • Planificación familiar Cuadro 7.8.2 Necesidad y demanda de planificación familiar para todas las mujeres y para mujeres no unidas actualmente Porcentaje de todas las mujeres y de las mujeres no unidas de 15-49 años con necesidad insatisfecha de planificación familiar; porcentaje con necesidad satisfecha de planificación familiar; demanda total de planificación familiar; y el porcentaje de la demanda de planificación familiar que está satisfecha según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Necesidad insatisfecha de planificación familiar Necesidad satisfecha de planificación familiar (usuarias actuales) Demanda total por planificación familiar1 Porcentaje de demanda satisfecha2 Porcentaje de demanda satisfecha por métodos modernos3 Número de mujeres Para espaciar Para limitar Total Para espaciar Para limitar Total Para espaciar Para limitar Total TODAS LAS MUJERES Edad 15-19 9.1 1.0 10.1 20.4 2.4 22.8 29.5 3.4 32.8 69.4 65.1 1,820 20-24 14.0 2.2 16.2 32.4 12.2 44.6 46.4 14.4 60.9 73.3 68.1 1,651 25-29 7.2 2.3 9.4 30.1 30.0 60.1 37.3 32.3 69.5 86.5 80.6 1,383 30-34 3.4 3.5 6.8 15.6 52.3 67.9 18.9 55.8 74.7 90.8 86.9 1,290 35-39 1.4 3.0 4.4 5.4 67.0 72.3 6.7 70.0 76.7 94.3 91.2 1,147 40-44 0.1 3.8 3.9 2.7 68.7 71.4 2.7 72.6 75.3 94.8 92.1 1,059 45-49 0.1 3.5 3.6 0.0 70.2 70.2 0.1 73.7 73.8 95.2 93.4 1,022 Zona de residencia Urbana 6.2 2.6 8.8 17.5 36.8 54.4 23.7 39.5 63.2 86.1 82.1 7,107 Rural 5.2 2.4 7.6 16.2 41.1 57.3 21.4 43.5 64.9 88.3 84.4 2,265 Región de salud 0 5.7 3.3 9.0 18.0 36.0 54.0 23.7 39.3 63.0 85.7 81.7 3,657 I 6.6 1.8 8.5 16.0 38.0 54.0 22.7 39.8 62.5 86.4 83.0 779 II 5.2 1.4 6.6 17.8 37.5 55.3 23.0 38.9 61.9 89.3 84.3 1,532 III 5.5 2.7 8.2 17.2 43.2 60.4 22.7 45.9 68.6 88.0 84.8 565 IV 6.5 3.0 9.5 16.9 37.1 53.9 23.4 40.1 63.4 85.0 82.1 304 V 7.9 2.9 10.8 16.6 37.7 54.3 24.5 40.6 65.1 83.4 79.6 996 VI 6.9 2.1 9.0 17.7 36.3 54.0 24.6 38.4 63.0 85.7 82.8 440 VII 5.1 2.6 7.7 13.5 42.2 55.7 18.6 44.8 63.4 87.8 85.7 430 VIII 5.1 1.7 6.8 16.2 43.0 59.2 21.3 44.7 66.1 89.7 84.7 668 Educación Sin educación 3.6 7.2 10.9 3.9 59.7 63.7 7.5 67.0 74.5 85.4 83.6 224 Primaria 1-4 2.2 3.7 5.9 8.0 60.6 68.6 10.2 64.3 74.5 92.1 89.9 764 Primaria 5-8 6.1 3.9 10.0 10.7 52.2 62.9 16.8 56.1 72.8 86.3 84.1 2,104 Secundaria 7.5 1.7 9.2 20.1 29.2 49.4 27.6 31.0 58.6 84.3 79.8 3,901 Superior 4.7 2.0 6.7 22.4 29.9 52.3 27.1 31.9 59.1 88.6 82.8 2,378 Quintil de riqueza Inferior 5.9 4.7 10.6 17.7 39.9 57.6 23.6 44.6 68.2 84.5 81.8 1,498 Segundo 6.8 2.2 9.0 19.4 42.6 61.9 26.1 44.8 70.9 87.3 84.6 1,851 Intermedio 7.3 2.4 9.7 14.1 39.9 54.0 21.5 42.2 63.7 84.7 81.8 1,938 Cuarto 6.3 2.0 8.3 16.4 35.4 51.8 22.7 37.4 60.1 86.2 81.0 2,062 Superior 3.5 2.2 5.6 18.7 32.6 51.4 22.2 34.8 57.0 90.1 84.1 2,022 Total 5.9 2.6 8.5 17.2 37.9 55.1 23.1 40.4 63.6 86.6 82.7 9,372 MUJERES NO EN UNIÓN SEXUALMENTE ACTIVAS4 Edad 15-19 28.6 1.4 30.0 58.1 3.0 61.0 86.6 4.4 91.0 67.0 62.3 205 20-24 26.8 1.4 28.2 48.9 12.7 61.6 75.7 14.1 89.8 68.6 61.7 257 25-29 9.7 2.9 12.5 57.1 22.1 79.2 66.8 25.0 91.8 86.3 76.5 177 30-34 3.1 4.3 7.4 17.4 59.4 76.8 20.5 63.7 84.2 91.2 89.4 163 35-39 4.3 4.3 8.6 8.3 67.4 75.7 12.6 71.7 84.3 89.8 81.7 84 40-44 0.9 11.1 12.0 3.6 58.6 62.2 4.5 69.7 74.2 83.8 83.8 65 45-49 (0.0) (7.9) (7.9) (0.0) (62.9) (62.9) (0.0) (70.9) (70.9) (88.8) (87.0) 59 Zona de residencia Urbana 16.2 3.4 19.6 37.6 28.6 66.2 53.7 32.0 85.8 77.1 72.6 818 Rural 11.2 3.1 14.3 39.6 37.9 77.5 50.9 40.9 91.8 84.4 74.1 191 Región de salud 0 15.3 2.8 18.1 35.4 30.9 66.3 50.7 33.7 84.4 78.6 72.2 449 I 15.0 1.8 16.8 34.6 31.8 66.4 49.6 33.5 83.1 79.8 75.2 90 II 14.3 3.5 17.8 48.0 26.3 74.3 62.3 29.9 92.2 80.7 73.6 152 III 14.0 4.8 18.8 37.9 33.8 71.7 51.9 38.6 90.5 79.2 70.1 54 IV 14.2 5.7 19.9 40.1 24.9 65.0 54.3 30.6 85.0 76.6 68.3 31 V 17.7 4.2 22.0 36.2 30.5 66.7 53.9 34.7 88.7 75.2 74.3 111 VI 18.4 6.3 24.7 36.4 29.2 65.6 54.8 35.5 90.3 72.7 72.7 33 VII 12.8 3.9 16.7 30.4 40.7 71.1 43.2 44.6 87.8 81.0 79.4 30 VIII 14.2 3.6 17.7 43.6 29.1 72.6 57.7 32.6 90.3 80.4 72.3 60 Educación Sin educación * * * * * * * * * * * 14 Primaria 1-4 2.2 5.6 7.8 10.3 60.1 70.5 12.5 65.7 78.3 90.0 88.4 44 Primaria 5-8 14.0 4.1 18.1 25.7 43.7 69.3 39.7 47.8 87.5 79.3 74.4 228 Secundaria 20.4 2.2 22.6 42.0 23.2 65.3 62.5 25.4 87.9 74.3 71.2 445 Superior 10.4 3.0 13.5 46.8 25.4 72.3 57.3 28.5 85.7 84.3 72.9 279 Quintil de riqueza Inferior 7.3 4.2 11.5 38.8 34.6 73.5 46.1 38.9 84.9 86.5 82.7 143 Segundo 16.6 3.3 20.0 37.3 35.9 73.3 54.0 39.3 93.2 78.6 76.6 183 Intermedio 15.7 1.6 17.4 32.4 37.3 69.6 48.1 38.9 87.0 80.0 76.2 198 Cuarto 21.0 5.2 26.2 32.7 26.2 58.9 53.6 31.5 85.1 69.2 62.5 243 Superior 12.7 2.5 15.2 47.8 22.1 69.9 60.5 24.5 85.0 82.2 71.8 242 Total 15.2 3.4 18.6 38.0 30.4 68.3 53.2 33.7 86.9 78.6 72.9 1,009 Nota: Las cifras en este cuadro corresponden a la definición revisada de la necesidad de planificación familiar como se describe en Bradley y otros, 2012. 1 La demanda total es la suma de la necesidad insatisfecha y la necesidad satisfecha de planificación familiar 2 El porcentaje de demanda satisfecha se calcula como la necesidad satisfecha dividida por la demanda total 3 Métodos modernos incluyen esterilización masculina y femenina, píldora, DIU, inyecciones, implantes, condón masculino y femenino, y amenorrea por lactancia (MELA) 4 Mujeres que han tenido relaciones sexuales en los últimos 30 días antes de la encuesta * No se calculó este indicador por haber menos de 25 casos sin ponderar ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. Planificación familiar • 125 Gráfico 7.3 Demanda total de planificación familiar (para espaciar y para limitar) entre las mujeres en unión por lugar de residencia y educación Entre las mujeres urbanas la necesidad insatisfecha supera solo por un punto porcentual a las del ámbito rural (11 y 10 por ciento, respectivamente). La región V de salud presenta los mayores valores de necesidad insatisfecha (14 por ciento) y también predomina la necesidad para espaciar (10 Por ciento). Los porcentajes más bajos se presentan en regiones VIII (8 por ciento) y II (9 por ciento). Por educación, se observa un menor nivel entre las mujeres con nivel primaria de 1-4 años aprobados (7 por ciento) y entre las de educación superior (9 por ciento). En lo referente a quintiles de riqueza, los mayores niveles de la demanda insatisfecha se presentan entre las mujeres de los quintiles inferior e intermedio de riqueza (13 por ciento), disminuyendo en los demás hasta llegar a 7 por ciento en el quintil superior. La demanda total por servicios de planificación familiar (uso de métodos más necesidad insatisfecha) entre las mujeres unidas se estima en el 83 por ciento: 56 por ciento para limitar el tamaño de la familia y 27 por ciento para espaciar los nacimientos. La demanda total es similar a los valores observados en las ENDESA 2002 y ENDESA 2007. Mientras que la demanda total para espaciar disminuye con la edad, como es de esperarse la demanda para limitar aumenta con ésta. El menor nivel de demanda total (77 por ciento) se encontró en las mujeres sin escolaridad y principalmente con propósitos de limitar el tamaño familiar. Los mayores niveles de la demanda total se presentaron entre las mujeres de 35-39 años, las residentes en la región III (86 por ciento, ambas) y VIII (85 por ciento) y entre las pertenecientes al segundo quintil de riqueza (87 por ciento) (véase Gráfico 7.3). En las columnas antepenúltima y penúltima del cuadro 7.8.1 se presentan los porcentajes de mujeres con demanda satisfecha de métodos de planificación familiar, total y modernos. Estos indicadores nos permiten establecer si se ha producido un avance o estancamiento en los programas de planificación familiar en el país. Como se puede observar el 87 por ciento de la demanda está satisfecha, cifra muy similar a lo encontrado en las encuestas anteriores. 3137 17128 2424302827252626272527 48 49 67 6869 6158545553615658555855 Para espaciar Para limitar Zona de residencia Región de residencia Nivel de educación ENDESA 2013 126 • Planificación familiar 7.8 USO FUTURO DE MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS A las mujeres que conocían o habían oído hablar de los métodos, pero que no estaban practicando la anticoncepción al momento de la encuesta, se les preguntó sobre sus intenciones de usar en el futuro algún método de control de la natalidad. Si la respuesta era afirmativa se indagó si lo pensaba usar en los próximos 12 meses o después. En el Cuadro 7.9 se presentan los resultados sobre intenciones de uso para aquellas mujeres que no utilizan métodos actualmente, según el número de hijos. Cuadro 7.9 Uso futuro de métodos anticonceptivos Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años actualmente en unión que no están usando un método anticonceptivo, por intención de uso en el futuro, según número de hijos e hijas sobrevivientes, República Dominicana, 2013 Número de hijos e hijas sobrevivientes1 Intención de uso 0 1 2 3 4+ Total Intenta usar 54.0 72.5 64.7 62.9 51.3 63.1 Insegura 5.1 2.6 1.7 3.5 2.7 2.9 No intenta usar 41.0 24.9 33.1 31.6 45.3 33.5 Sin información 0.0 0.0 0.4 2.0 0.7 0.5 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Número de mujeres 264 373 424 215 149 1,426 1 Incluye el embarazo actual El 63 por ciento de las mujeres en unión y que no estaban usando anticonceptivos manifestó su intención de hacerlo en el futuro, el 3 por ciento se mostró insegura y el 34 por ciento no tiene previsto usar anticonceptivos en un futuro. Entre las mujeres con un hijo, el 73 por ciento declaró su intención de usar en un futuro la anticoncepción. En cambio, un poco más del 50 por ciento de las mujeres sin hijos y con 4 o más hijos y cerca del 60 por ciento entre las que tienen 2 y 3 hijos vivos intentarán usar un método de planificación más adelante. Entre la presente ENDESA y la anterior se evidencia una disminución de 5 puntos porcentuales en la intención de uso futuro de la anticoncepción, encontrándose las mayores brechas entre las mujeres sin hijos y en las que tienen 3 o más hijos sobrevivientes, con una baja de 8 puntos porcentuales en el período. Mortalidad infantil y en la niñez • 127 MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ 8 n la ENDESA 2013 se investigó acerca de todos los nacimientos tenidos por cada una de las mujeres entrevistadas, registrándose el sexo, fecha de nacimiento, edad al momento de la encuesta y condición de sobrevivencia de cada hijo nacido vivo. En el caso de los nacidos vivos que fallecieron se anotaba la edad a la que había ocurrido el deceso, con tres variantes: • En días para los niños(as) que murieron durante el primer mes de vida; • En meses para los que fallecieron entre uno y 23 meses de edad; y • En años para los que murieron después de cumplir los dos años. Los datos recolectados en las historias de nacimientos permiten calcular, para períodos determinados, las siguientes probabilidades de morir1: • Mortalidad neonatal: probabilidad de morir durante el primer mes de vida (MN); • Mortalidad Postneonatal: probabilidad de morir entre el primer mes de vida y antes de cumplir el primer año de vida (MPN); • Mortalidad infantil: probabilidad de morir durante el primer año de vida (1q0); • Mortalidad postinfantil: probabilidad condicional de morir entre el primero y el quinto aniversario (4q1); • Mortalidad en la niñez: probabilidad de morir antes de cumplir 5 años (5q0). Al igual que las otras variables demográficas, la mortalidad está sujeta a errores de declaración durante las entrevistas. La confiabilidad de las estimaciones de la mortalidad infantil depende de los niveles de omisión de hijos que han fallecido al poco tiempo de nacer, especialmente cuando la defunción ha ocurrido bastante tiempo antes de la encuesta. Es importante, de igual manera considerar que la calidad de la declaración de las fechas de nacimiento de hijos sobrevivientes e hijos muertos es diferente. Otro problema que puede ocurrir es la declaración errónea de la edad al morir o de la fecha de defunción del hijo. En encuestas en muchos países se ha observado una tendencia en las madres a redondear hacia “un año” (12 meses) como edad del hijo al morir, aun cuando el niño hubiera fallecido no exactamente a los 12 meses sino en meses próximos a esa edad. Este redondeo hace que en el mes 12 se produzca una gran concentración de defunciones. Cuando la magnitud del traslado de muertes ocurridas a los 10 u 11 meses de vida, hacia el año, es grande, se origina una subestimación de la mortalidad infantil y la sobreestimación de la mortalidad post-infantil. En el caso de la 1 Las estimaciones de mortalidad no son tasas sino probabilidades calculadas siguiendo los procedimientos estándar de tablas de mortalidad. Para cada período calendario se tabulan las muertes y las personas expuestas para los intervalos de edad en meses: 0, 1-2, 3-5, 6-11, 12-23, 24-35, 36-47 y 48-59, para luego calcular probabilidades de sobrevivencia en cada intervalo de edad. Finalmente se calculan las probabilidades de morir multiplicando las respectivas probabilidades de sobrevivir y restando de 1. Una descripción detallada del método para calcular las probabilidades de morir se encuentra en Rutstein, Shea. Infant and child mortality: levels, trends and demographic differentials. Edición Revisada. Estudio Comparativo No 43 EMF. Voorburg, Netherlands: ISI (1984). E 128 • Mortalidad infantil y en la niñez ENDESA 2013, la proporción de hijos declarados por las mujeres con fecha de nacimiento completa, ya sea que sean sobrevivientes o fallecidos, es del 100 por ciento o muy cercano a este valor. Al mismo tiempo, no hay evidencias significativas de desplazamientos de edades al morir de niños fallecidos antes del primer año, hacia los 12 meses o más, en las declaraciones referidas a los 5 años anteriores a la encuesta, aunque los datos para los quinquenios más alejados en el tiempo sí podrían estar afectados, en cierta medida, por dicho comportamiento (véase el Cuadro C.4 del Apéndice C). 8.1 MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ En el Cuadro 8.1 se presentan estimaciones de la mortalidad infantil y en la niñez para varios quinquenios anteriores a la ENDESA 2013, calculadas a partir de las historias de nacimientos y defunciones obtenidas en las entrevistas a mujeres en edad reproductiva. Como se observa en el Cuadro 8.1, el valor estimado de la mortalidad durante el primer año de vida para el quinquenio 2008-2013 (período de 0-4 años antes de la encuesta) fue de 27 defunciones por cada mil nacidos vivos, inferior al obtenido en la ENDESA 2007 para el quinquenio 2002-2007 (32 por mil). Para los períodos de 5-9 años y 10-14 años anteriores a la ENDESA 2013 las estimaciones del indicador fueron, respectivamente, de 34 y 36 por mil nacidos vivos. Como lo muestra el Gráfico 8.1, en el lapso comprendido entre las dos últimas encuestas, se habría retomado la tendencia al descenso de la mortalidad infantil registrada desde hace varias décadas por diversos estudios sociodemográficos y en particular por las encuestas ENDESA realizadas en las décadas del 80 y 90 y por encuestas nacionales anteriores, que se habría estabilizado en los inicios de la década del 2000. Cuadro 8.1 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez Tasas de mortalidad neonatal, post-neonatal, infantil, post-infantil y en la niñez para períodos quinquenales antes de la encuesta, República Dominicana 2013 Años anteriores a la encuesta Mortalidad neonatal (MN) Mortalidad post- neonatal (MPN)1 Mortalidad infantil (1q0) Mortalidad post- infantil (4q1) Mortalidad en la niñez (5q0) 0-4 21 6 27 4 31 5-9 23 11 34 3 37 10-14 29 7 36 7 42 1 Calculada como la diferencia entre la tasa de mortalidad infantil y la de mortalidad neonatal Mortalidad infantil y en la niñez • 129 Gráfico 8.1 Evolución de las tasas de mortalidad en la niñez, según cinco encuestas ENDESA, República Dominicana, 1991-2013 Especial atención merece la mortalidad durante el primer mes de vida (mortalidad neonatal), dado que, cuando disminuye la mortalidad, se espera que los riesgos tiendan a concentrarse en dicho período, por provenir los mismos fundamentalmente de factores congénitos y de riesgos obstétricos asociados con las condiciones en que tiene lugar el parto. En cambio, las causas de las defunciones desde el segundo mes de vida hasta la edad exacta de un año son atribuibles principalmente a los condicionantes socioeconómicos imperantes en los hogares y en su entorno y a las prácticas de cuidado, alimentación y atención de las enfermedades de los niños una vez superan el primer mes de vida. El valor estimado de la mortalidad neonatal, de 21 por mil según la ENDESA 2013, ha permanecido bastante estable en las últimas tres encuestas ENDESA, alrededor de 21-23 por mil, en tanto se ha venido produciendo un descenso en la mortalidad post- neonatal (10 por mil a 6 por mil entre la ENDESA de 2007 y 2013). Finalmente, la mortalidad post-infantil (entre las edades exactas 1 y 5 años), sigue disminuyendo ligeramente pero de forma sostenida, y ha alcanzado valores por debajo de 5 por mil. Por otro lado, en consonancia con lo expresado más arriba sobre las tendencias generalmente observadas de la mortalidad neonatal y post-neonatal, los datos del Gráfico 8.1 implican que sigue aumentando la concentración de la mortalidad del primer año en el primer mes de edad—de 72 % a 78 % entre la ENDESA 2007 y la ENDESA 2013. Finalmente, la mortalidad en la niñez—que resume todo el período entre el nacimiento y los 5 años exactos de edad—dada por ENDESA 2013 es de 31 por mil para el período entre 2007 y 2013, mientras que en la encuesta anterior había sido de 37 por mil. Estos datos confirman la continuación de la tendencia al descenso de la mortalidad infantil y en la niñez en el país. 24 19 43 17 59 27 20 47 11 57 22 9 31 7 38 23 10 32 5 37 21 6 27 4 31 Mortalidad neonatal Mortalidad post- neonatal Mortalidad infantil Mortalidad Post- infantil Mortalidad en la Niñez ENDESA 1991 ENDESA 1996 ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 130 • Mortalidad infantil y en la niñez 8.2 DIFERENCIAS EN LOS RIESGOS DE MORTALIDAD INFANTIL Y EN LA NIÑEZ En el Cuadro 8.2 se muestran los niveles de mortalidad neonatal, post-neonatal, infantil, post-infantil y en la niñez, según zona y región de residencia, educación y quintil de riqueza. Para este análisis, el período de referencia se ha ampliado a los 10 años anteriores a la encuesta, con el fin de proporcionar estimaciones más confiables. Cuadro 8.2 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez por características socioeconómicas Tasas de mortalidad neonatal, post-neonatal, infantil, post-infantil y en la niñez para el período de diez años antes de la encuesta, por características socioeconómicas, República Dominicana 2013 Característica Mortalidad neonatal (MN) Mortalidad post- neonatal (MPN)1 Mortalidad infantil (1q0) Mortalidad post- infantil (4q1) Mortalidad en la niñez (5q0) Zona de residencia Urbana 24 8 31 2 33 Rural 17 12 28 8 36 Región de salud 0 25 7 33 4 36 I 9 5 15 2 16 II 20 7 27 3 29 III 9 5 14 4 18 IV 22 12 34 3 36 V 21 13 33 4 38 VI 30 12 42 5 46 VII 31 19 50 6 56 VIII 21 9 29 0 30 Educación de la madre Sin educación (34) (36) (70) (32) (100) Primaria 1-4 11 17 29 4 32 Primaria 5-8 23 9 32 2 34 Secundaria 26 6 33 3 35 Superior 17 4 21 3 23 Quintil de riqueza Inferior 26 11 37 6 42 Segundo 26 13 39 3 43 Intermedio 27 9 36 3 39 Cuarto 18 3 20 1 21 Superior 9 5 13 4 17 1 Calculada como la diferencia entre la tasa de mortalidad infantil y la de mortalidad neonatal. ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. Entre los resultados del Cuadro 8.2 llama la atención que la mortalidad infantil es ligeramente superior en zonas urbanas que en las rurales (31 por mil contra 28 por mil). Esto es debido principalmente a la mayor mortalidad neonatal que se observa en zonas urbanas (24 por mil contra 17 por mil). En la ENDESA 2007 los valores de esta última eran muy cercanos (22 por mil en zonas urbanas contra 21 por mil en zonas rurales). Dado que en las encuestas ENDESA anteriores a 2007 la mortalidad infantil en zonas urbanas era inferior a la encontrada en zonas rurales, esto indicaría que en los últimos lustros habría desaparecido la brecha entre ambas áreas en el nivel del indicador o incluso se habría invertido. Por regiones de salud se observan diferencias más marcadas en los distintos componentes de la mortalidad en la niñez. Las regiones I y III presentan los valores más bajos (15 y 14 por mil, respectivamente, para la mortalidad infantil y de 9 por mil para la neonatal); y las regiones VII y VI los más altos (50 y 42 por mil, respectivamente, en la mortalidad infantil, y 31 y 30 por mil, respectivamente, en la mortalidad neo-natal). Los valores de la mortalidad post-neonatal y en la niñez presentan las mismas tendencias anteriores. La mortalidad post-infantil sin embargo no muestra diferencias regionales significativas. Mortalidad infantil y en la niñez • 131 Finalmente, el Cuadro 8.2 presenta también las tasas de mortalidad según niveles de educación y quintil de riqueza. Se observa que tener una educación superior lleva a cifras de mortalidad infantil y en la niñez más bajas. Los datos no muestran diferencias claras o importantes entre las mujeres con educación primaria y secundaria. Respecto al indicador de quintil de riqueza, se observa una situación relativamente similar. Las mayores diferencias se encuentran entre los primeros tres quintiles y los dos quintiles de mayor riqueza. En estos dos últimos quintiles, especialmente en el más rico, los indicadores de mortalidad infantil y en la niñez son sustancialmente más bajos. Por ejemplo, los valores de la mortalidad neonatal y la infantil en el quintil superior son un tercio de los observados en el quintil inferior. El cuadro 8.3 muestra la mortalidad neonatal, post-neonatal, infantil, post-infantil y en la niñez para el período de diez años antes de la encuesta, por características demográficas. Las probabilidades de morir antes del primer año, en ambos componentes neonatal y post-neonatal, y entre el primer y el quinto año de vida son muy similares en ambos sexos, lo que indicaría que, contrario a lo observado en encuestas anteriores, habrían desaparecido las diferencias por sexo en el riesgo de muerte en la infancia. Los riesgos de muerte infantil según la edad de la madre son mayores en las mujeres más jóvenes, tal como se esperaría, aunque no se observan tendencias muy claras en los resultados analizados para los otros grupos de edades. Lo mismo sucede con el orden de nacimiento, que no muestra un patrón consistente, posiblemente como resultado de los niveles bajos de fecundidad existentes en el país. En cambio, las probabilidades de muerte neonatal, infantil y en la infancia son sistemáticamente superiores cuando el intervalo intergenésico fue menor de dos años que cuando tuvo una duración superior. Por ejemplo, la mortalidad neonatal alcanza un valor de 29 por mil cuando el espaciamiento desde el nacimiento anterior es inferior a 24 meses y de 23 por mil cuando dicho intervalo es de 48 meses o más. Las diferencias son aún mayores en la mortalidad post-neonatal (19 por mil contra 9 por mil), infantil (48 por mil contra 32 por mil), y en la niñez (50 por mil contra 33 por mil). Finalmente, la mortalidad en el primer año de vida, y sobre todo la del período neonatal, es mucho más elevada en los niños(as) nacidos(as) con un tamaño pequeño (40 por mil) o muy pequeño que en aquéllos(as) con tamaño promedio o grande al nacer (15 por mil). Cuadro 8.3 Tasas de mortalidad infantil y en la niñez por características demográficas Tasas de mortalidad neonatal, post-neonatal, infantil, post-infantil y en la niñez para el período de diez años antes de la encuesta, por características demográficas, República Dominicana 2013 Característica Mortalidad neonatal (MN) Mortalidad post- neonatal (MPN)1 Mortalidad infantil (1q0) Mortalidad post- infantil (4q1) Mortalidad en la niñez (5q0) Sexo Femenino 21 8 30 5 34 Masculino 23 9 32 2 34 Edad de la madre al nacimiento <20 25 9 35 5 39 20-29 23 7 30 4 33 30-39 16 14 30 2 31 Orden de nacimiento 1 21 5 26 6 32 2-3 25 9 34 2 36 4-6 16 14 30 2 32 Intervalo del nacimiento previo2 <2 años 29 19 48 2 50 2 años 17 9 26 1 27 3 años 20 5 25 7 31 4+ años 23 9 32 1 33 Tamaño al nacer3 Pequeño/muy pequeño 40 7 46 nd nd Promedio o más grande 15 5 20 nd nd nd = no disponible 1 Calculada como la diferencia entre la tasa de mortalidad infantil y la de mortalidad neonatal. 2 Excluye nacimientos de primer orden. 3 Tasas para los cinco años anteriores a la encuesta. 132 • Mortalidad infantil y en la niñez 8.3 COMPORTAMIENTO DE ALTO RIESGO REPRODUCTIVO El estudio de la mortalidad también puede emprenderse a través de las categorías de alto riesgo de mortalidad en la población, no sólo en lo que respecta a los niños(as) nacidos vivos, sino también considerando los grupos de mujeres cuyos hijos e hijas se encuentran en categorías de alto riesgo de mortalidad en el futuro. El Cuadro 8.4 contiene, para el total del país, el porcentaje de niños(as) nacidos(as) en los últimos cinco años en grupos de alto riesgo de mortalidad y el porcentaje de mujeres en unión en riesgo de concebir un niño o niña con alto riesgo de mortalidad, según categorías de riesgo. La razón de riesgo en la segunda columna del Cuadro 8.4 se define como el cociente de: 1) la proporción de niños(as) muertos(as) en los últimos cinco años entre aquellos nacidos en una categoría específica de riesgo; y 2) la proporción de niños(as) muertos(as) entre aquellos tenidos por las mujeres en ninguna categoría de riesgo elevado. Los primeros nacimientos en mujeres entre 18 y 34 años constituyen una categoría especial de riesgo no evitable. Normalmente se consideran como de riesgo elevado los nacimientos que ocurren en las siguientes condiciones: • La madre tiene menos de 18 años al momento del nacimiento del niño o niña; • La madre tiene 35 o más años al momento del nacimiento del niño o niña; • El intervalo intergenésico es menos de 24 meses; • El orden del nacimiento es mayor que 3. Cada una de estas condiciones define una categoría simple de riesgo y a partir de las mismas se construyen categorías especiales de riesgo combinando dos o más de ellas. Por otra parte, las mujeres actualmente en unión se asignan a una categoría dada dependiendo de la situación en que se encontrarían en el momento del nacimiento del niño(a) si éste fuese concebido en el mes de la entrevista, estableciéndose en consecuencia los siguientes valores límites para las condiciones de riesgo: edad actual menor de 17 años y 3 meses; edad actual mayor de 34 años y 2 meses; el nacimiento de su último hijo(a) ocurrió hace menos de 15 meses (equivalente a un intervalo intergenésico de 24 meses); su último hijo(a) nacido vivo fue de orden 3 o superior. Cerca de uno de cada tres niños y niñas (35 por ciento) y tres de cada cinco mujeres actualmente en unión (61 por ciento) no se encuentran en categorías de riesgo reproductivo. Por otro lado, el 28 por ciento de niños(as) y el 7 por ciento de las mujeres se clasifican en la categoría de riesgo inevitable. Un 37 por ciento de los niños y niñas y un 31 por ciento de las mujeres se encontraría en alguna categoría de riesgo evitable: 30 por ciento en una sola categoría de alto riesgo y 7 por ciento en riesgos múltiples (22 y 9 por ciento, respectivamente, en el caso de las mujeres). Cuando se comparan estas cifras con las de encuestas precedentes (ENDESA 2002 y ENDESA 2007), se observa que hay una disminución sistemática en la proporción de nacimientos de alto riesgo evitable de 45 por ciento en 2022, 43 por ciento en 2007 y 37 por ciento en 2013. Sin embargo, la proporción de mujeres en unión en la categoría de riesgos evitables se habría mantenido relativamente constante alrededor de 30 por ciento. Mortalidad infantil y en la niñez • 133 Cuadro 8.4 Categorías de alto riesgo reproductivo Distribución porcentual de niños nacidos en los cinco años antes de la encuesta por categoría de riesgo de mortalidad y la razón de riesgo; y distribución porcentual de las mujeres actualmente en unión por categorías de riesgo si fuesen a concebir un hijo en el momento de la entrevista, República Dominicana 2013 Categoría de riesgo Nacimientos en los 5 años que precedieron la encuesta Porcentaje de mujeres actualmente en unión1 Porcentaje de nacimientos Razón de riesgo En ninguna categoría de riesgo 34.9 1.00 61.3a Categoría de riesgo inevitable Nacimientos de primer orden en mujeres 18-34 años 27.6 0.96 7.3 Una sola categoría de alto riesgo Edad de la madre <18 años 10.3 1.38 1.5 Edad de la madre >34 años 4.2 1.78 8.2 Intervalo de nacimiento <24 meses 7.4 1.30 7.4 Orden de nacimiento >3 8.2 0.62 5.1 Subtotal 30.2 1.21 22.2 Múltiples categorías de alto riesgo Edad <18 e intervalo de nacimiento <24 meses2 0.6 * 0.3 Edad >34 e intervalo de nacimiento <24 meses 0.2 * 0.2 Edad >34 y orden de nacimiento >3 3.1 0.83 6.3 Edad >34 e intervalo de nacimiento <24 meses y orden de nacimiento >3 0.2 * 0.3 Intervalo de nacimiento <24 meses y orden de nacimiento >3 3.2 1.18 2.1 Subtotal 7.4 1.31 9.2 En alguna categoría de riesgo evitable 37.5 1.23 31.4 Total 100.0 na 100.0 Número de nacimientos/ mujeres 3,618 na 5,065 Nota: La razón de riesgo es el cociente entre la proporción de muertes de nacimientos en una categoría de riesgo elevado y la proporción de muertes de nacimientos que no están en ninguna categoría de riesgo elevado. na = no aplica 1 Las mujeres se clasifican en categorías de riesgo según el estado que tendrían al momento del nacimiento del hijo si fueran a concebir al momento de la encuesta: la edad actual menos de 17 años y 3 meses o mayor de 34 años y 2 meses; último nacimiento hace menos de 15 meses; o el último nacimiento de orden 3 o más. 2 Incluye la categoría <18 años de edad y orden de nacimiento >3. a Incluye mujeres esterilizadas. * No se calcula debido a que en esta categoría hay menos de un 1.1 por ciento de nacimientos sin ponderar. Los valores de la razón de riesgo más elevados están dados para las categorías de edad de la madre mayor de 34 años (1.8), edad de la madre menor de 18 años (1.4) e intervalo intergenésico menor de 24 meses (1.3). Dados estos altos riesgos, es importante el desarrollo y puesta en marcha de programas que logren reducir los nacimientos que ocurren en mujeres más jóvenes o mayores y aquellos que ocurren menos de dos años después del nacimiento previo. Salud reproductiva • 135 SALUD REPRODUCTIVA 9 as condiciones de salud de la madre y el niño reflejan los factores de bienestar, nivel de vida e infraestructura y calidad de salud con que cuenta la sociedad. El cuidado de la salud reproductiva, en términos de la atención que una mujer recibe durante el embarazo, el parto y el puerperio, es importante para asegurar la sobrevivencia de la madre y su hijo o hija y es en consecuencia un factor clave en la reducción de la morbilidad y la mortalidad materna e infantil. La ENDESA 2013 contiene información relevante sobre la cobertura y calidad de la atención prenatal, durante y después del parto que permiten evaluar la situación general de salud materna e infantil del país. En este capítulo se investigan temas como la atención prenatal, la asistencia durante el parto y el cuidado postparto con el propósito de identificar los grupos de mujeres más vulnerables y las acciones de salud que requieren cambios, para así contribuir en la planificación de los programas en estas áreas. También se presentan los resultados sobre problemas de acceso al cuidado de la salud y atención preventiva de salud reproductiva. Con el fin ofrecer una mayor garantía al derecho a la salud y de manera primordial a la prestación de servicios de calidad para la maternidad y nacimiento seguro de los niños y niñas dominicanos, el Ministerio de Salud Pública está implementado actualmente el Plan Estratégico Nacional para la Reducción de Mortalidad Materna Infantil 2012-2016, cuyo principal objetivo está orientado a mejorar la cobertura y calidad en materia de salud sexual y reproductiva en todos los niveles de atención; y la puesta en marcha de la plataforma de reglamentos y guías para la garantía de la calidad de la atención materna e infantil. 9.1 ATENCIÓN PRENATAL El objetivo de la asistencia prenatal es vigilar el desarrollo del embarazo y obtener una adecuada preparación para el parto y el puerperio. Los controles prenatales consisten en un conjunto de acciones que se realizan a la embarazada con el fin de obtener el mejor estado de salud para ella y su hijo(a). Para que la atención sea eficiente debe ser a tiempo, continua y completa. En la ENDESA 2013 se indagó por la persona que prestó el servicio, el número de controles prenatales, la edad gestacional al primer control, el número de dosis de vacuna contra el tétanos recibidas por la embarazada y la calidad del control. 9.1.1 Tipo y frecuencia de la atención prenatal El Cuadro 9.1 presenta los porcentajes de atención prenatal por el personal de salud que proporcionó la atención del embarazo más reciente, entre las mujeres que tuvieron hijas o hijos nacidos vivos en los cinco años anteriores a la encuesta. Como se aprecia en el referido cuadro la atención prenatal es casi universal llegando al 99.5 por ciento de las mujeres y prácticamente igual a los niveles verificados en encuestas anteriores. Independientemente de los condicionantes asociados a la madre, el cuidado prenatal es ampliamente demandado y suministrado. Sin embargo, se observan algunos pequeños grupos de mujeres que cursaron el embarazo sin recibir atención en salud, entre las que se destacan las mujeres con el sexto o posterior nacimiento (7 por ciento), sin educación (5 por ciento), y entre las pertenecientes al quintil inferior de riqueza y las residentes en la región VI de salud (2 por ciento) En cuanto a los proveedores de la atención, los datos indican que casi todas las mujeres que acudieron a realizarse el control prenatal fueron atendidas por médicos, el 75 por ciento fueron atendidas por un L 136 • Salud reproductiva ginecólogo/obstetra y el 24 por ciento recibió cuidado por un médico general o de otra especialidad. En el 2007 las cifras respectivas fueron 73 y 26 por ciento. Con excepción de las mujeres sin educación, el porcentaje de mujeres que recibió atención por ginecólogo/obstetra fue siempre mayor, alcanzado un 77 por ciento entre las mujeres de 20-34 años, y con nacimiento de orden 1 y en las residentes en la zona urbana. Según región de salud se destacan las regiones II y VIII donde el 85 y 82 por ciento de las mujeres acudieron a un ginecólogo/obstetra para sus chequeos de embarazos. Cuadro 9.1 Atención prenatal Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años que tuvieron un nacimiento en los cinco años que precedieron a la encuesta por persona que proporcionó el cuidado prenatal durante el embarazo del nacimiento más reciente y porcentaje que recibió atención prenatal de un profesional de la salud calificado, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Proveedor de atención prenatal No recibió atención prenatal Total Porcentaje que recibió atención prenatal de un profesional de la salud calificado1 Número de mujeres Ginecólogo/ Obstetra Médico general/ otra especialidad Sin infor- mación Edad de la madre al nacimiento <20 70.9 28.8 0.0 0.3 100.0 99.7 622 20-34 76.5 22.6 0.3 0.6 100.0 99.1 2,057 35-49 71.6 27.9 0.0 0.4 100.0 99.6 252 Orden de nacimiento 1 77.4 22.0 0.6 0.1 100.0 99.4 1,103 2-3 74.6 25.0 0.0 0.4 100.0 99.6 1,399 4-5 72.7 26.3 0.0 0.9 100.0 99.1 339 6+ 56.3 37.2 0.0 6.5 100.0 93.5 90 Zona de residencia Urbana 76.6 22.9 0.0 0.5 100.0 99.5 2,195 Rural 69.7 28.8 0.9 0.7 100.0 98.5 736 Región de salud 0 72.5 26.7 0.5 0.3 100.0 99.1 1,193 I 73.1 26.2 0.0 0.6 100.0 99.4 221 II 85.4 14.3 0.0 0.3 100.0 99.7 420 III 76.9 22.9 0.0 0.2 100.0 99.8 182 IV 61.8 37.6 0.0 0.7 100.0 99.3 126 V 78.3 21.5 0.0 0.2 100.0 99.8 325 VI 66.8 31.2 0.0 1.9 100.0 98.1 150 VII 66.3 32.3 0.0 1.4 100.0 98.6 126 VIII 81.7 17.6 0.0 0.8 100.0 99.2 187 Educación Sin educación 47.0 48.1 0.0 4.9 100.0 95.1 66 Primaria 1-4 58.9 40.3 0.0 0.7 100.0 99.3 223 Primaria 5-8 69.1 29.8 0.0 1.1 100.0 98.9 705 Secundaria 75.2 24.7 0.0 0.2 100.0 99.8 1,202 Superior 87.3 11.9 0.9 0.0 100.0 99.1 734 Quintil de riqueza Inferior 63.1 35.4 0.0 1.5 100.0 98.5 636 Segundo 72.0 27.4 0.0 0.6 100.0 99.4 672 Intermedio 77.5 22.3 0.0 0.1 100.0 99.9 602 Cuarto 78.5 21.5 0.0 0.0 100.0 100.0 547 Superior 87.3 11.4 1.3 0.0 100.0 98.7 474 Total 74.9 24.4 0.2 0.5 100.0 99.3 2,931 Nota: Si la mujer mencionó más de un proveedor de atención prenatal, sólo se considera el más calificado para este cuadro. 1 Profesional de la salud calificado incluye ginecólogo/obstetra, médico general, médico de otra especialidad, médico con especialidad desconocida y enfermera. Salud reproductiva • 137 La atención al embarazo es más efectiva cuando ocurre al inicio del embarazo y continúa hasta el parto. Entre las normas vigentes del Ministerio de Salud Pública está ofrecer 6 consultas a un embarazo de bajo riesgo, teniendo que realizarse la primera antes de las 12 semanas del comienzo del embarazo, la segunda en las semanas 22-24, la tercera alrededor de las 32 semanas, la cuarta a las 36 semanas, la quinta a las 37 semanas y la sexta consulta a las 38 semanas. La ventaja de tener el primer control temprano radica en que esto permite establecer una línea de base del embarazo y así los proveedores de salud tienen más facilidades para detectar a tiempo cualquier anormalidad. Los resultados sobre el número de visitas prenatales y el número de meses de embarazo al primer control se presentan en el cuadro 9.2 La ENDESA 2013 muestra que el 95 por ciento de las mujeres tuvieron 4 o más controles prenatales y el 83 por ciento tuvo su primera visita antes de los cuatro meses. No se observan diferencias importantes por zona de residencia lo que revela que la edad gestacional al primer control y la captación precoz de la embarazada se está cumpliendo por igual en ambas zonas. La mediana de la edad gestacional al primer chequeo es (2.6 meses); lo que indica que el 50 por ciento de las embarazadas están realizando su primer control antes de cumplir el primer trimestre. No se muestran cambios entre el 2007 y el 2013. 9.1.2 Contenido de la atención prenatal Durante las visitas de control, la mujer embarazada es examinada y se le toman varias pruebas para detectar alguna situación de cuidado y garantizar las mejores condiciones de salud para ella y el feto durante la gestación. Mientras más completo es dicho control, el resultado final de la gestación podrá ser más exitoso. En la ENDESA 2013, se evalúa el contenido de la consulta prenatal a través de una serie de preguntas sobre el suministro de hierro y calcio durante el embarazo, si tomó medicina para los parásitos intestinales, si se le brinda información sobre los síntomas o posibles complicaciones. Además, se obtienen datos sobre los cuidados que reciben las mujeres para prevenir dichas complicaciones, los que incluyen el registro de la presión arterial, evaluación de la orina y de la sangre, entre otros. El 96 por ciento de las entrevistadas, durante el embarazo de su último hijo nacido vivo en los cinco años anteriores a la encuesta, recibió suplementos de hierro. No se observan diferencias importantes en los diversos grupos analizados, con excepción de las mujeres de menor nivel educativo y las que tuvieron nacimiento de orden 6 o más con un 79 y 88 por ciento, correspondientemente (véase Cuadro 9.3). Diversos estudios han demostrado que los recién nacidos de madres que presentan parasitosis intestinal tienen mayor probabilidad de presentar retardo del crecimiento intrauterino del feto durante la gestación y por lo tanto un peso al nacer más bajo de lo esperado. En la ENDESA 2013 se indagó si durante el Cuadro 9.2 Número de visitas de control y número de meses de embarazo a la primera visita prenatal Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años que tuvieron un nacimiento en los cinco años que precedieron la encuesta por número de visitas de atención prenatal (APN) para el último nacimiento y por meses de embarazo a la primera visita; y entre las mujeres con APN, mediana de meses de embarazo a la primera visita, según zona de residencia, República Dominicana, 2013 Número de visitas y meses de embarazo a la primera visita Zona de residencia Total Urbana Rural Número de visitas para atención prenatal Ninguna 0.5 0.7 0.5 1 0.4 0.2 0.3 2-3 2.4 2.3 2.4 4+ 95.3 95.6 95.4 No sabe/ sin información 1.5 1.2 1.4 Total 100.0 100.0 100.0 Meses de embarazo a la primera visita Ninguna visita de control 0.5 0.7 0.5 Menos de 4 meses 83.8 82.3 83.4 A los 4-5 meses 12.8 13.0 12.9 A los 6-7 meses 2.6 3.8 2.9 A los 8 meses o más 0.2 0.1 0.2 No sabe/ sin información 0.2 0.0 0.1 Total 100.0 100.0 100.0 Número de mujeres 2,195 736 2,931 Mediana de meses de embarazo a la primera visita prenatal 2.5 2.7 2.6 Número de mujeres con atención prenatal 2,185 731 2,916 138 • Salud reproductiva período del embarazo del último hijo le recetaron medicinas para los parásitos intestinales. El 11 por ciento de las mujeres informó que tomó antiparasitantes durante el embarazo, destacándose las mujeres sin educación con 23 por ciento, las con embarazo 6 o superior (20 por ciento) y las que viven en las regiones IV (17 por ciento) y VII (18 por ciento). En relación al consumo de calcio durante el embarazo, los datos muestran que el 87 por ciento tomó calcio en pastillas, mostrando un descenso en las mujeres con nacimiento de orden 6 o más (78 por ciento) y en las sin ningún nivel educativo aprobado (65 por ciento). Proporcionar información a la madre sobre los signos de alarma que pueden presentarse durante la gestación favorece a que ella acuda a instancias de salud, y así no poner en riesgo su vida y la salud del niño. En general, al 72 por ciento de las mujeres que fueron a consulta prenatal, en mayor escala a las madres primerizas (76 por ciento), se les dio explicación sobre los síntomas o complicaciones del embarazo. Este indicador es más elevado en las mujeres residentes en las regiones I (76 por ciento) y II (77 por ciento), las que tienen algún nivel superior de estudios (81 por ciento) y las ubicadas en el quintil superior de riqueza (84 por ciento). Las mujeres sin educación, aquellas con nacimiento con orden 6 o superior y las pertenecientes al quintil inferior de riqueza reciben menor información sobre los riesgos obstétricos: (43, 54 y 58 por ciento, respectivamente). Independientemente de su condición sociodemográfica, casi la totalidad de las mujeres recibió control de la presión arterial y análisis clínicos, como el de sangre y orina en sus chequeos prenatales. Salud reproductiva • 139 Cuadro 9.3 Contenido de la atención prenatal Entre las de mujeres de 15-49 años con un nacido vivo en los cinco años que precedieron la encuesta, porcentaje que tomó pastillas/jarabe de hierro y medicamentos para los parásitos intestinales durante el embarazo del nacimiento más reciente; y entre las mujeres que recibieron atención prenatal (APN), el porcentaje que recibió servicios prenatales específicos, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Entre las mujeres con un nacimiento en los últimos cinco años, porcentaje que durante el embarazo del nacimiento más reciente: Entre las mujeres que recibieron atención prenatal (APN), contenido de la atención para el nacimiento más reciente Tomó pastillas o jarabe de hierro Tomó medicinas para los parásitos intestinales Tomó calcio en pastillas Número de mujeres Le informaron sobre los síntomas y complica- ciones del embarazo Le tomaron la presión arterial Le tomaron muestra de orina Le tomaron muestra de sangre Número de mujeres Edad de la madre al nacimiento <20 95.0 12.3 85.5 622 71.7 98.8 98.2 98.9 620 20-34 95.4 9.7 87.8 2,057 72.2 99.6 98.8 99.3 2,045 35-49 97.0 13.5 82.3 252 71.3 99.8 97.9 99.0 251 Orden de nacimiento 1 97.0 12.0 86.9 1,103 76.1 99.4 99.1 99.7 1,102 2-3 94.5 8.8 88.2 1,399 72.1 99.5 98.9 98.8 1,393 4-5 96.6 11.0 83.7 339 62.7 99.2 96.1 99.0 336 6+ 87.5 19.8 77.6 90 54.2 100.0 98.7 99.6 84 Zona de residencia Urbana 95.0 10.0 86.4 2,195 72.3 99.4 98.5 99.1 2,185 Rural 96.9 12.2 88.1 736 71.3 99.6 98.9 99.4 731 Región de salud 0 94.4 8.6 82.8 1,193 71.3 99.3 98.1 98.6 1,189 I 96.4 9.1 89.7 221 76.3 99.5 99.0 99.7 219 II 97.4 9.6 88.1 420 77.2 100.0 99.6 100.0 418 III 96.8 11.3 90.8 182 74.1 99.8 100.0 100.0 182 IV 94.7 17.3 86.2 126 67.0 99.2 98.2 99.5 126 V 94.7 14.7 92.0 325 71.2 98.9 98.9 99.0 324 VI 96.8 10.5 87.9 150 64.5 99.7 97.5 99.5 147 VII 93.7 17.7 87.9 126 66.8 99.3 98.6 99.0 124 VIII 97.5 10.3 92.5 187 72.0 99.6 98.7 100.0 186 Educación Sin educación 78.6 23.4 65.4 66 42.6 97.6 95.0 95.7 63 Primaria 1-4 93.2 18.1 82.4 223 49.3 99.6 96.7 99.5 221 Primaria 5-8 93.1 11.9 85.5 705 65.8 99.1 98.3 99.4 697 Secundaria 96.9 9.7 88.1 1,202 75.6 99.5 99.0 98.8 1,200 Superior 97.7 7.3 89.4 734 81.4 99.8 99.3 100.0 734 Quintil de riqueza Inferior 91.5 14.8 82.7 636 58.4 98.6 98.2 98.1 626 Segundo 95.7 12.3 88.3 672 71.3 99.6 98.8 99.7 667 Intermedio 97.2 7.8 88.5 602 75.0 99.9 98.8 99.4 601 Cuarto 96.3 8.9 85.2 547 75.1 100.0 98.8 100.0 547 Superior 97.4 8.0 90.2 474 83.7 99.2 98.5 98.8 474 Total 95.5 10.6 86.9 2,931 72.0 99.4 98.6 99.2 2,916 La vacunación contra el tétanos neonatal cumple una función sumamente importante ya que protege a la futura madre durante largos años y al recién nacido durante las primeras semanas de vida. Su aplicación es vital, sobre todo en áreas sanitariamente riesgosas, en donde las situaciones de higiene no son adecuadas. El cuadro 9.4 presenta el número de vacunas recibidas contra el tétanos neonatal y su distribución de acuerdo con las características seleccionadas y ámbito geográfico, respectivamente. A nivel general, el 78 por ciento de las mujeres informó que se le aplicó dos o más dosis de la vacuna contra el tétanos neonatal, durante el embarazo más reciente. Esta cobertura es menor según aumenta la edad de la madre y el orden de nacimiento. En cuanto a la zona de residencia, se observa que las de la zona rural tienen una cobertura más alta 140 • Salud reproductiva que las que residen en la urbana, con 82 y 77 por ciento, respectivamente. En las regiones de salud se destaca la región VIII con una cobertura de 87 por ciento. Si se incluyen otros niveles de protección, el 89 por ciento de los nacimientos están protegidos contra el tétanos, ya sea porque sus madres recibieron dos o más vacunas en el embarazo actual o por que recibieron estas vacunas en otros períodos de su vida.(Véase nota del cuadro 9.4) Cuadro 9.4 Vacuna contra el tétanos neonatal Entre las de mujeres de 15-49 años con un nacido vivo en los cinco años que precedieron la encuesta, porcentaje que recibió dos o más vacunas contra el tétanos durante el embarazo del nacimiento más reciente; y porcentaje de madres cuyo último nacimiento estuvo protegido contra el tétanos neonatal, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que recibió dos o más dosis contra el tétanos durante el último embarazo Porcentaje cuyo nacimiento más reciente fue protegido contra el tétanos neonatal1 Número de madres Edad de la madre al nacimiento <20 82.9 88.2 622 20-34 77.5 90.2 2,057 35-49 74.9 82.6 252 Orden de nacimiento 1 85.2 89.0 1,103 2-3 76.0 91.4 1,399 4-5 67.1 81.0 339 6+ 74.8 85.1 90 Zona de residencia Urbana 77.1 88.5 2,195 Rural 82.3 90.7 736 Región de salud 0 77.5 87.0 1,193 I 70.3 84.8 221 II 79.9 93.4 420 III 81.9 93.6 182 IV 78.2 90.1 126 V 79.1 91.0 325 VI 74.4 85.2 150 VII 82.2 90.2 126 VIII 87.1 92.2 187 Educación Sin educación 80.3 85.1 66 Primaria 1-4 76.8 87.0 223 Primaria 5-8 75.3 86.7 705 Secundaria 80.9 89.7 1,202 Superior 77.6 91.4 734 Quintil de riqueza Inferior 75.4 85.3 636 Segundo 76.2 88.5 672 Intermedio 80.6 92.1 602 Cuarto 81.0 90.4 547 Superior 79.8 89.7 474 Total 78.4 89.1 2,931 1 Incluye madres que recibieron dos o más inyecciones durante el embarazo del nacimiento más reciente, o dos o más inyecciones (la última dosis en los tres años antes del nacimiento más reciente), o tres o más inyecciones (la última dosis en los cinco años antes del nacimiento más reciente), o cuatro o más inyecciones (la última dosis en los 10 años antes del nacimiento más reciente), o cinco o más inyecciones antes del nacimiento más reciente. Salud reproductiva • 141 9.2 ATENCIÓN AL PARTO Y POSTPARTO El lugar y tipo de atención del parto son importantes para determinar el acceso de la población a un servicio que pueda brindar atención de emergencia obstétrica en caso de alguna complicación. Sobre el parto, en la encuesta se indagó el lugar de ocurrencia, persona que lo asistió, tipo de parto y control post natal de la madre y el recién nacido. A diferencia del control prenatal que se indagó para el último nacimiento, la información sobre la atención al parto se recolectó para todos nacimientos a partir de enero del 2008. 9.2.1 Lugar y ocurrencia del parto y persona que lo asistió La información sobre el lugar de ocurrencia del parto para los nacimientos en los cinco años anteriores a la encuesta se presenta en el Cuadro 9.5 por características seleccionadas: edad de la madre, orden de nacimiento y atención prenatal, área de residencia, nivel de educación y quintil de riqueza. Como se observa en el mencionado cuadro, el 99 por ciento de los partos ocurridos en los cincos años anteriores a la encuesta tuvo lugar en un establecimiento de salud: 72 por ciento en establecimientos públicos y 27 por ciento en clínicas privadas. Comparando estos valores con los obtenidos en el 2007 se aprecia una disminución de la cobertura de partos en el sector público bajando de 78 por ciento a 72 por ciento en el período y un aumento en el sector privado de 20 a 27 por ciento. Las mujeres menores de 20 años asisten más a hospitales públicos (86 por ciento) que las mujeres entre los 20 a 34 años (68 por ciento) y 35– 49 años (65 por ciento). Asimismo, un 93 por ciento de las mujeres con nacimientos de orden 6 o más alumbró en establecimientos del sector público en comparación 68 por ciento de las madres que tuvieron su primer nacimiento. Según área de residencia, el 70 por ciento de las mujeres que habitan en la zona urbana utiliza el sector público en contraste con el 76 por ciento de las mujeres de la zona rural. La más alta cobertura de partos en establecimientos del sector público ocurre en las regiones IV (87 por ciento) y VI (85 por ciento), en tanto que al sector privado asisten el 8 y 12 por ciento, respectivamente. Mientras más educada está la mujer, mayor probabilidad existe de que su parto ocurra en instituciones de salud del sector privado, 57 por ciento de las que cuentan con estudios superiores en contraste con menos del 5 por ciento entre las mujeres sin educación o con 1 a 4 años de educación primaria. El 92 por ciento de las mujeres pertenecientes al quintil inferior de riqueza realiza su parto en establecimientos del sector público y 4 por ciento en el sector privado, a diferencia de las mujeres del quintil superior que acuden mayormente a establecimientos privados (67 por ciento). A pesar de que el parto domiciliario ha disminuido a niveles notoriamente bajos, aún persisten grupos de madres sin acceso al parto institucional, destacándose un 11 por ciento de las mujeres sin educación, 5 por ciento de las que tuvieron de 1-3 controles prenatales, 4 por ciento de las que residen en las regiones IV, VII y educación primaria de 1-4 años, 4 por ciento de las pertenecientes al quintil inferior de riqueza y 2 por ciento de las mujeres con nacimientos de orden 6 o más y residentes en la zona rural. 142 • Salud reproductiva Cuadro 9.5 Lugar del parto Distribución porcentual de nacimientos en los cinco años que precedieron la encuesta por lugar donde ocurrió el parto; y porcentaje de nacimientos en instituciones de salud, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Establecimiento de salud En la casa En otro lugar Sin infor- mación Total Porcentaje de niños/niñas cuyo parto fue en estableci- mientos de salud Número de nacimientos Sector público Sector privado Edad de la madre al nacimiento <20 85.5 13.0 1.0 0.2 0.3 100.0 98.5 833 20-34 67.6 30.8 1.0 0.3 0.3 100.0 98.4 2,507 35-49 65.3 34.2 0.4 0.0 0.0 100.0 99.6 279 Orden de nacimiento 1 68.0 30.2 1.0 0.2 0.6 100.0 98.2 1,376 2-3 70.1 28.7 0.9 0.3 0.0 100.0 98.8 1,706 4-5 83.1 15.5 1.2 0.2 0.0 100.0 98.6 421 6+ 93.2 5.0 1.8 0.0 0.0 100.0 98.2 115 Visitas de atención prenatal1 Ninguna * * * * * 100.0 * 15 1-3 78.6 16.4 5.0 0.0 0.0 100.0 95.0 79 4+ 69.2 29.8 0.7 0.2 0.0 100.0 99.0 2,795 No sabe/sin información 75.4 23.0 0.6 1.0 0.0 100.0 98.4 42 Zona de residencia Urbana 70.0 28.9 0.7 0.2 0.2 100.0 98.9 2,688 Rural 76.0 21.4 1.9 0.3 0.4 100.0 97.4 930 Región de salud 0 74.5 24.7 0.4 0.0 0.4 100.0 99.2 1,464 I 73.6 25.6 0.4 0.0 0.4 100.0 99.2 270 II 62.7 36.0 0.3 0.8 0.2 100.0 98.7 499 III 60.5 38.2 1.4 0.0 0.0 100.0 98.6 215 IV 87.4 8.1 3.7 0.8 0.0 100.0 95.5 167 V 65.7 32.9 1.4 0.0 0.0 100.0 98.6 420 VI 85.2 12.0 2.3 0.4 0.0 100.0 97.2 192 VII 71.7 23.0 3.6 1.7 0.0 100.0 94.7 168 VIII 67.3 31.8 0.9 0.0 0.0 100.0 99.1 224 Educación de la madre Sin educación 84.7 4.7 8.9 1.7 0.0 100.0 89.4 98 Primaria 1-4 92.6 3.1 3.8 0.5 0.0 100.0 95.7 291 Primaria 5-8 88.8 9.7 1.3 0.2 0.0 100.0 98.6 927 Secundaria 72.6 26.8 0.3 0.0 0.2 100.0 99.4 1,454 Superior 42.1 56.9 0.0 0.4 0.6 100.0 99.0 849 Quintil de riqueza Inferior 92.3 4.1 3.1 0.5 0.0 100.0 96.4 881 Segundo 86.5 12.7 0.5 0.2 0.1 100.0 99.2 819 Intermedio 70.7 29.0 0.3 0.0 0.0 100.0 99.7 728 Cuarto 58.8 40.5 0.3 0.0 0.4 100.0 99.3 639 Superior 32.1 66.5 0.0 0.5 0.9 100.0 98.6 552 Total 2013 71.5 27.0 1.0 0.2 0.2 100.0 98.5 3,618 Total 2007 77.5 20.3 1.2 0.5 0.8 110.0 97.5 10,543 1 Solamente incluye el nacimiento más reciente en los cinco años que precedieron la encuesta. * Este valor no fue calculado debido a que habían menos de 25 casos sin ponderar. El cuadro 9.6 muestra que la atención del parto por parte de un ginecólogo/obstetra es más elevada (77 por ciento) que la del médico general o de otra especialidad (22 por ciento), esto se observa para todos los grupos analizados, con excepción de las mujeres sin educación. Entre los años 2007 y 2013, se advierte un incremento de atención de parto por ginécologo/obstetra de 6 puntos porcentuales (de 71 a 77 por ciento). En contraste, la atención de parto por médico general u otra especialidad disminuyó de 26 a 22 por ciento (Ver Salud reproductiva • 143 gráfico 9.1). Es importante sin embargo destacar que la información sobre quién atendió el parto es dada por las mujeres, las que podrían no necesariamente saber si el médico que las atendió era especialista o no. Gráfico 9.1 Distribución porcentual de los nacidos vivos en los últimos 5 años por persona que le proporcionó asistencia al parto1 Al analizar la información sobre la persona que asistió durante el parto por características seleccionadas se observa que los porcentajes de atención por ginecólogo/obstetra son menores en mujeres más jóvenes (73 por ciento), en las tienen más hijos (62 ciento con 6 o más nacimientos), en las mujeres con 1 a 3 controles prenatales (64 por ciento), en las mujeres rurales (70 por ciento), en las mujeres sin educación (45 por ciento); y, en las mujeres en el quintil inferior de riqueza (63 por ciento). A nivel regional, la atención del parto por ginecólogo/obstetra es más elevada en la región II (83 por ciento), III (81 por ciento) y 0 (80 por ciento). Las regiones con las coberturas menores de atención por ginecólogo/obstetra son: IV (62 por ciento), VII (65 por ciento) y VI (66 por ciento). Al considerar el total de parturientas se verifica que el 1 por ciento de las mujeres tuvo su parto con una comadrona o promotor de salud, siendo que este grupo está compuesto en un 80 por ciento por mujeres del quintil de riqueza inferior. 72 24 4 71 26 3 77 22 1 Ginecólogo/Obstetra Médico general/Otra especialidad Enfermera/Otros ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 1 Los valores presentados acá no son comparables con los que muestran las publicaciones de ENDESA anteriores, debido a que los actuales valores han sido calculados dando preferencia a la especialidad ginecólogo/obstetra, seguido de la de médico general o de otras especialidades, en las respuestas múltiples a esta pregunta. 144 • Salud reproductiva Cuadro 9.6 Asistencia durante el parto Distribución porcentual de nacidos vivos en los cinco años que precedieron la encuesta por persona que proporcionó asistencia al parto; porcentaje de nacimientos asistidos por un profesional de la salud calificado; y porcentaje de nacimientos por cesárea, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Persona que proporcionó asistencia durante el parto Porcentaje de partos atendidos por profesional de la salud calificado1 Porcentaje de nacimientos por cesárea Número de nacimientos Ginecólogo/ Obstetra Médico general/ otra especialidad Enfermera Comadrona Promotor/ otro trabajador de salud Nadie No sabe/ sin infor- mación Total Edad de la madre al nacimiento <20 72.7 26.2 0.1 0.8 0.3 0.0 0.0 100.0 98.9 47.2 833 20-34 77.3 20.6 0.5 0.5 0.4 0.1 0.6 100.0 98.4 57.8 2,507 35-49 83.9 15.5 0.1 0.3 0.2 0.0 0.0 100.0 99.6 72.1 279 Orden de nacimiento 1 77.7 20.2 0.2 0.5 0.4 0.0 0.9 100.0 98.2 58.2 1,376 2-3 76.9 21.6 0.4 0.6 0.3 0.1 0.1 100.0 99.0 59.7 1,706 4-5 76.6 22.0 0.4 0.6 0.2 0.2 0.0 100.0 98.9 44.3 421 6+ 61.7 32.8 3.2 0.7 1.2 0.4 0.0 100.0 97.7 32.1 115 Visitas de atención prenatal2 Ninguna * * * * * * * 100.0 * * 15 1-3 63.5 30.3 0.0 4.3 1.8 0.0 0.0 100.0 93.8 45.9 79 4+ 77.9 20.5 0.4 0.4 0.3 0.1 0.3 100.0 98.9 60.2 2,795 No sabe/sin información 76.0 23.3 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0 100.0 99.4 46.9 42 Lugar del parto3 Establecimiento de salud 77.6 21.5 0.4 0.0 0.2 0.0 0.2 100.0 99.5 57.3 3,565 Sector público 73.4 25.6 0.6 0.0 0.3 0.0 0.0 100.0 99.6 46.1 2,589 Sector privado 88.6 10.6 0.0 0.0 0.0 0.0 0.7 100.0 99.3 86.8 977 En otro lugar 15.3 25.6 0.0 45.9 9.8 3.4 0.0 100.0 41.0 0.0 44 Zona de residencia Urbana 79.2 19.6 0.3 0.4 0.3 0.1 0.1 100.0 99.1 58.5 2,688 Rural 69.5 27.0 0.6 1.1 0.6 0.0 1.2 100.0 97.1 50.4 930 Región de salud 0 79.5 19.4 0.3 0.1 0.0 0.0 0.7 100.0 99.2 56.5 1,464 I 72.8 26.1 0.0 0.0 0.7 0.0 0.4 100.0 98.9 57.7 270 II 83.1 16.2 0.5 0.1 0.0 0.0 0.2 100.0 99.7 64.7 499 III 81.2 17.5 0.2 0.9 0.2 0.0 0.0 100.0 98.9 64.8 215 IV 62.3 33.2 0.3 2.3 1.3 0.6 0.0 100.0 95.8 40.6 167 V 75.5 21.8 0.2 0.8 1.4 0.2 0.0 100.0 97.6 51.3 420 VI 65.7 30.4 1.6 1.1 0.6 0.2 0.3 100.0 97.8 36.9 192 VII 65.2 29.9 0.4 3.3 1.1 0.0 0.0 100.0 95.6 57.6 168 VIII 76.1 22.2 0.9 0.5 0.0 0.0 0.3 100.0 99.1 65.0 224 Educación de la madre Sin educación 44.8 46.0 0.0 7.7 0.4 1.1 0.0 100.0 90.8 24.8 98 Primaria 1-4 64.6 31.1 0.7 2.4 1.1 0.0 0.0 100.0 96.5 33.1 291 Primaria 5-8 71.2 27.1 0.7 0.5 0.5 0.0 0.0 100.0 99.0 46.2 927 Secundaria 78.8 20.5 0.2 0.1 0.2 0.1 0.1 100.0 99.5 60.5 1,454 Superior 87.0 11.1 0.4 0.0 0.1 0.0 1.4 100.0 98.4 72.3 849 Quintil de riqueza Inferior 63.2 33.6 0.4 2.0 0.6 0.1 0.0 100.0 97.2 39.2 881 Segundo 75.9 23.2 0.4 0.0 0.2 0.1 0.2 100.0 99.5 51.2 819 Intermedio 79.8 18.8 0.4 0.3 0.6 0.1 0.0 100.0 99.1 60.1 728 Cuarto 82.3 16.5 0.8 0.1 0.2 0.0 0.1 100.0 99.6 62.2 639 Superior 88.8 9.0 0.0 0.0 0.1 0.0 2.1 100.0 97.8 80.3 552 Total 76.7 21.5 0.4 0.6 0.4 0.1 0.4 100.0 98.6 56.4 3,618 Nota: Si la mujer mencionó que más de una persona la atendió durante el parto, sólo es considerada la más calificada para este cuadro. 1 Proveedor de salud calificado incluye ginecólogo/obstetra, médico general, médico de otra especialidad, médico no sabe la especialidad y enfermera. 2 Solamente incluye el nacimiento más reciente en los cinco años que precedieron la encuesta. 3 Excluye 4 casos sin ponderar sin información del lugar del parto * Este valor no fue calculado debido a que habían menos de 25 casos sin ponderar. Salud reproductiva • 145 9.2.2 Partos por cesáreas En nuestro país los partos por cesárea se han convertido en una práctica habitual en los establecimientos de salud, aún cuando está indicada como último recurso y sólo cuando sean justificados. La Organización Mundial de la Salud recomienda que la tasa de partos por cesáreas no debe superar el 15 por ciento de los partos totales. Sin embargo, República Dominicana excede ampliamente estas cifras con el 56 por ciento de los niños que nacen de esta forma, desplazando a Brasil y México que eran considerados como los países con más altas tasas en América Latina y el mundo con 52 y 45 por ciento en los años 2013 y 2012, respectivamente. Al comparar y analizar la práctica de cesáreas con las encuestas anteriores se observa un aumento progresivo en porcentaje de mujeres que tiene un parto quirúrgico en las últimas dos décadas, aumentando un 100 por ciento desde 1991 al 2007 y un 33 por ciento desde el 2007 hasta el 2013 (véase Gráfico 9.2). Gráfico 9.2 Tendencias en los porcentajes de partos por cesárea y vaginales Al desagregar la cifra por características de la mujer, se revelan importantes contrastes (Cuadro 9.6). Las mayores tasas de cesáreas se presentan cuando el parto es el primero o el segundo (58 y 60 por ciento, respectivamente), entre las mujeres más educadas o con edades comprendidas entre 35-49 años (72 por ciento), hasta alcanzar el 80 por ciento entre las mujeres en el quintil más alto. En cambio, los menores porcentajes se observan en las mujeres sin instrucción (25 por ciento), en aquellas que tienen hasta cuarto de primaria aprobado (33 por ciento), aquellas con nacimientos de orden 6 o mayor (32 por ciento) y las del quintil inferior de riqueza (39 por ciento). Contario a lo esperado, dar a luz en establecimientos públicos de salud implica una alta probabilidad de tener una cesárea (46 por ciento). De hecho, en el sector público el parto por cesárea es ampliamente utilizado, triplicando el límite máximo recomendado. Lo más impresionante es que en el sector privado, en alrededor de 9 de cada 10 nacimientos (87 por ciento) las mujeres dan a luz por este método. Para una mujer, ir a un establecimiento privado implica de forma creciente una probabilidad casi segura de que su parto sea atendido por cesárea. Según regiones de salud se observa una propensión mayor de realización de partos quirúrgicos en las regiones II, III, y VIII con 65 por ciento cada una, mientras que los más bajos niveles fueron en las regiones más pobres del país: IV (41 por ciento) y VI (37 por ciento). 21 26 31 42 56 79 74 69 68 44 ENDESA 1991 ENDESA 1996 ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 Partos por cesárea Partos vaginales 146 • Salud reproductiva Como ha de esperarse los datos muestran cómo los partos por cesárea están asociados a una mayor estancia hospitalaria que cuando los partos son vía vaginal, lo que conlleva también mayores costos de servicios. Un 69 por ciento de las mujeres que tuvieron partos por cesárea tuvo una estadía hospitalaria de 3 o más días, mientras que en el parto vaginal fue 13 por ciento (véase Gráfico 9.3). Gráfico 9.3 Duración de la estadia en el establecimiento de salud para el último nacimiento, segun el tipo de parto (en por ciento) 9.2.3 Atención al post parto El puerperio es una etapa muy importante, ya que es el período en que pueden surgir factores que pueden conducir a la mortalidad materna y mortalidad infantil. El objetivo principal del cuidado postnatal es asegurar que la madre esté saludable y en condiciones de cuidar de su recién nacido, contando con la información básica de salud, útil para su propio cuidado y el de su hijo(a). El período postnatal, principalmente los dos primeros días, es susceptible a infecciones u otros trastornos de la salud que pueden llevar a la muerte por complicaciones obstétricas o por deficientes cuidados postnatales. En el Cuadro 9.7 se observa que el 84 por ciento de las mujeres que dieron a luz en los dos años anteriores a la encuesta recibió atención postnatal en los primeros dos días después del parto, el 73 por ciento la tuvo antes de las 24 horas. Por otra parte, el 5 por ciento de las mujeres no recibió evaluación post parto, principalmente las mujeres sin educación (9 por ciento), la que viven en la región IV (11 por ciento) y la que dieron a luz en su hogar u otro lugar (24 por ciento). 21 7 66 25 13 69 Parto vaginal Parto por cesárea Menos de 24 horas 1-2 días 3+ días ENDESA 2013 Salud reproductiva • 147 Cuadro 9.7 Momento del primer control postnatal Entre las mujeres de 15-49 años con nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta, distribución porcentual de las mujeres que tuvieron control postnatal para el nacimiento más reciente por momento del primer control postnatal; y porcentaje de mujeres con un nacido vivo en los dos años que precedieron la encuesta que recibieron control prenatal durante los primeros dos días después del parto, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Momento del primer control postnatal No recibió atención postparto1 Total Porcentaje de mujeres con atención postnatal en los primeros dos días después del parto Número de mujeres Menos de 4 horas después del parto Entre 4-23 horas después del parto Entre 1-2 días después del parto Entre 3-6 días después del parto Entre 7-41 días después del parto No sabe/sin información Edad de la madre al nacimiento <20 55.1 13.7 13.0 0.5 8.9 2.1 6.7 100.0 81.7 321 20-34 57.6 16.6 10.8 1.7 6.6 2.8 3.8 100.0 84.8 961 35-49 48.3 24.3 13.2 0.0 9.0 2.0 3.3 100.0 85.8 114 Orden de nacimiento 1 54.2 15.1 13.3 1.2 8.8 2.2 5.2 100.0 82.3 538 2-3 58.3 17.0 9.1 1.4 7.0 3.2 4.0 100.0 84.4 671 4-5 53.8 23.7 15.2 1.7 1.3 1.7 2.6 100.0 92.6 138 6+ 57.8 7.3 13.4 0.0 13.0 0.9 7.6 100.0 78.4 49 Lugar del parto 2 Establecimiento de salud 56.6 16.7 11.5 1.0 7.3 2.6 4.3 100.0 84.7 1,373 Sector público 54.8 17.1 11.9 1.1 6.9 2.9 5.2 100.0 83.7 1,004 Sector privado 61.5 15.6 10.4 1.0 8.1 1.6 1.8 100.0 87.5 370 En otro lugar (34.5) (12.3) (15.1) (0.7) (11.6) (5.7) (20.2) 100.0 (61.9) 15 Zona de residencia Urbana 56.9 17.7 11.8 1.0 6.4 1.9 4.3 100.0 86.4 1,028 Rural 54.4 13.5 10.5 2.3 10.1 4.5 4.8 100.0 77.9 367 Región de salud 0 45.6 21.0 9.9 1.5 14.8 3.7 3.5 100.0 76.2 567 I 51.7 14.1 9.9 1.6 9.8 5.0 7.8 100.0 75.8 101 II 66.4 13.4 16.6 1.1 0.8 0.2 1.6 100.0 96.4 187 III 67.8 9.9 19.1 0.6 0.6 0.6 1.5 100.0 96.8 85 IV 58.1 16.8 10.6 1.1 0.8 2.0 10.5 100.0 85.4 67 V 69.2 14.8 5.1 2.2 1.2 2.2 5.3 100.0 89.1 154 VI 53.4 12.7 18.9 1.3 2.5 3.1 8.0 100.0 85.0 79 VII 64.0 10.8 9.2 1.0 3.7 3.2 8.1 100.0 84.0 65 VIII 69.5 14.9 12.1 0.0 0.0 0.0 3.4 100.0 96.6 90 Educación Sin educación 53.8 12.5 11.4 1.8 7.3 3.9 9.2 100.0 77.5 38 Primaria 1-4 47.1 18.8 11.8 0.1 1.6 15.7 4.9 100.0 77.7 100 Primaria 5-8 53.8 17.6 11.2 1.4 9.4 1.5 5.2 100.0 82.6 346 Secundaria 63.0 14.7 12.0 0.5 4.5 1.2 4.0 100.0 89.7 591 Superior 49.6 18.8 10.6 3.1 12.1 2.1 3.7 100.0 78.5 320 Quintil de riqueza Inferior 58.8 15.7 10.7 1.4 3.4 3.7 6.2 100.0 84.7 333 Segundo 52.5 18.6 13.8 0.1 6.8 3.9 4.3 100.0 84.9 338 Intermedio 53.3 17.1 13.1 2.6 9.3 0.9 3.7 100.0 83.6 287 Cuarto 56.2 16.5 9.5 0.4 10.0 1.3 6.0 100.0 82.3 237 Superior 62.5 13.9 8.9 2.2 8.8 2.5 1.1 100.0 85.3 201 Total 56.2 16.6 11.5 1.3 7.3 2.6 4.5 100.0 84.2 1,395 1 Incluye mujeres que recibieron un control después de 41 días. 2 Excluye 3 casos sin ponderar sin información del lugar del parto ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar El cuadro 9.8 muestra la distribución porcentual de mujeres de 15-49 años con nacimientos en los dos años que precedieron a la encuesta por persona que proporcionó la atención post natal a la madre en los primeros dos días después del parto del último nacido vivo. 148 • Salud reproductiva Cuadro 9.8 Proveedor del primer control postnatal para la madre Entre las mujeres de 15-49 años con nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta, distribución porcentual por persona que proporcionó el primer control postnatal a la madre en los primeros dos días después del parto del último nacido vivo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Persona que proporcionó a la madre el primer chequeo postparto Número de mujeres Ginecólogo/ Obstetra Médico de otra especialidad Médico general Enfermera No recibió atención postnatal en los primeros dos días después del parto 1 Total Edad de la madre al nacimiento <20 48.4 15.7 9.4 8.3 18.3 100.0 321 20-34 55.9 18.7 4.9 5.3 15.2 100.0 961 35-49 52.4 14.9 12.7 5.8 14.2 100.0 114 Orden de nacimiento 1 53.2 13.9 7.8 7.4 17.7 100.0 538 2-3 54.8 19.3 4.9 5.4 15.6 100.0 671 4-5 51.7 27.5 8.2 5.2 7.4 100.0 138 6+ 54.6 10.4 11.6 1.8 21.6 100.0 49 Lugar del parto 1 Establecimiento de salud 54.4 17.6 6.6 6.0 15.3 100.0 1,373 Sector público 48.4 21.2 8.2 5.9 16.3 100.0 1,004 Sector privado 70.9 7.8 2.4 6.4 12.5 100.0 370 En otro lugar (10.9) (41.2) (1.3) (8.5) (38.1) 100.0 15 Sin información * * * * * 100.0 7 Zona de residencia Urbana 56.8 17.3 6.8 5.6 13.6 100.0 1,028 Rural 45.6 19.0 5.9 7.3 22.1 100.0 367 Región de salud 0 46.8 18.4 8.2 2.9 23.8 100.0 567 I 40.3 22.1 6.6 6.8 24.2 100.0 101 II 69.2 6.8 4.9 15.4 3.6 100.0 187 III 60.4 26.3 4.7 5.3 3.2 100.0 85 IV 44.3 20.5 12.9 7.8 14.6 100.0 67 V 61.6 18.8 1.6 7.1 10.9 100.0 154 VI 51.9 19.9 8.7 4.5 15.0 100.0 79 VII 55.6 16.8 7.8 3.7 16.0 100.0 65 VIII 70.0 18.2 2.4 6.0 3.4 100.0 90 Educación Sin educación 35.4 22.3 17.5 2.4 22.5 100.0 38 Primaria 1-4 26.3 30.8 11.5 9.1 22.3 100.0 100 Primaria 5-8 45.7 21.3 10.3 5.3 17.4 100.0 346 Secundaria 61.8 16.7 5.2 6.1 10.3 100.0 591 Superior 58.9 11.1 2.1 6.2 21.5 100.0 320 Quintil de riqueza Inferior 43.9 24.8 8.8 7.2 15.3 100.0 333 Segundo 52.1 21.0 4.5 7.3 15.1 100.0 338 Intermedio 50.7 17.7 9.8 5.4 16.4 100.0 287 Cuarto 57.0 15.1 6.6 3.5 17.7 100.0 237 Superior 74.3 3.6 1.6 5.8 14.7 100.0 201 Total 53.9 17.7 6.5 6.0 15.8 100.0 1,395 1 Excluye 3 casos sin ponderar sin información del lugar del parto ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar * Valor no mostrado por estar basado en menos de 25 casos sin ponderar Del total de los últimos nacimientos que recibieron control postnatal, el 54 por ciento de ellos fueron atendidos por ginecólogo/obstetra, seguida por médico de otra especialidad (18 por ciento), médico general (7 por ciento) y luego por enfermera (6 por ciento); en conjunto, representaron un total de 84 por ciento de mujeres atendidas por un personal calificado. Es importante resaltar la nula participación de otro trabajador de salud o comadrona/partera como proveedor de atención postnatal. Salud reproductiva • 149 Los grupos de mujeres que en mayor medida no recibieron asistencia postnatal en los dos días posteriores al parto fueron las madres cuyo nacimiento era de orden 6 o más (22 por ciento), las mujeres residentes en la región 0 y I (24 por ciento), aquellas sin educación (23 por ciento) y las que tienen educación primaria de 1-4 o superior (22 por ciento). 9.2.4 Atención post natal del recién nacido Dado que el riesgo de muerte de recién nacidos ocurren mayormente durante las primeras horas y los primeros días posteriores al nacimiento, la asistencia post natal debe comenzar lo antes posible especialmente dentro de las primeras 24 horas o durante los dos días posteriores al parto. En la ENDESA 2013 se investigó, para los últimos nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta, el momento del primer control postnatal después del nacimiento y la persona que proporcionó el primer control postnatal al recién nacido en los primeros siete días después del nacimiento. Los resultados se presentan en los Cuadros 9.9 y 9.10 De acuerdo a la información suministrada por la madre, el 80 por ciento de los últimos nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta recibió cobertura del control postnatal durante los primeros siete días después del parto. La mayor parte de la cobertura postnatal (67 por ciento) ocurrió antes las primeras 24 horas (59 por ciento en las primeras tres horas). Un 77 por ciento tuvo atención postnatal durante los primeros dos días después del nacimiento. La asistencia fue proporcionada principalmente por el ginecólogo/ obstetra (72 por ciento). 150 • Salud reproductiva Cuadro 9.9 Momento del primer control postnatal para el recién nacido Distribución porcentual de los últimos nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta por momento del primer control postnatal; y porcentaje de nacimientos que recibieron control postnatal durante los primeros dos días después del parto, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Momento del primer control postnatal No recibió atención postnatal1 Total Porcentaje de nacimientos con atención postnatal en los primeros dos días después del nacimiento Número de nacimientos Menos de 1 hora después del parto Entre 1-3 horas después del parto Entre 4-23 horas después del parto Entre 1-2 días después del parto Entre 3-6 días después del parto No sabe, sin infor- mación Edad de la madre al nacimiento <20 22.6 33.2 10.5 9.6 1.7 2.3 20.0 100.0 75.9 321 20-34 26.0 33.1 7.9 9.8 2.1 1.6 19.6 100.0 76.7 961 35-49 23.0 38.3 7.5 7.7 1.6 1.9 20.0 100.0 76.5 114 Orden de nacimiento 1 24.5 32.8 7.9 10.5 0.9 1.5 21.9 100.0 75.7 538 2-3 27.2 33.1 8.0 7.8 2.5 2.5 18.9 100.0 76.2 671 4-5 18.9 37.1 11.5 15.0 3.8 0.4 13.3 100.0 82.5 138 6+ 16.6 36.7 12.0 7.8 0.9 0.7 25.3 100.0 73.1 49 Lugar del parto 2 Establecimiento de salud 25.4 33.9 8.4 9.6 1.7 1.8 19.3 100.0 77.2 1,373 Sector público 22.5 33.3 9.0 9.8 1.9 1.7 21.8 100.0 74.6 1,004 Sector privado 33.2 35.4 6.7 9.1 1.1 2.0 12.5 100.0 84.4 370 En otro lugar (1.6) (18.6) (17.4) (10.9) (0.7) (6.7) (44.2) 100.0 (48.4) 15 Zona de residencia Urbana 25.7 34.0 9.2 8.7 1.5 1.8 19.2 100.0 77.5 1,028 Rural 23.1 32.3 6.4 12.0 3.2 1.9 21.1 100.0 73.8 367 Región de salud 0 18.3 33.2 8.7 8.1 2.8 1.7 27.3 100.0 68.2 567 I 13.2 37.0 7.6 8.2 0.9 6.0 27.2 100.0 65.9 101 II 29.3 38.3 5.6 12.9 0.5 2.7 10.7 100.0 86.1 187 III 34.7 28.6 5.5 17.9 1.2 0.0 12.0 100.0 86.8 85 IV 17.5 30.1 9.5 13.5 1.7 0.7 27.0 100.0 70.6 67 V 41.4 35.1 8.0 5.1 3.2 0.2 7.0 100.0 89.6 154 VI 17.4 28.5 11.1 11.6 1.3 0.0 30.0 100.0 68.6 79 VII 31.6 32.5 10.7 12.4 1.8 4.2 6.8 100.0 87.2 65 VIII 41.5 31.8 12.6 6.4 0.7 0.9 6.1 100.0 92.3 90 Educación de la madre Sin educación 11.5 36.1 12.3 12.4 2.7 0.9 24.1 100.0 72.3 38 Primaria 1-4 14.7 42.9 7.6 3.7 2.4 1.9 26.9 100.0 68.8 100 Primaria 5-8 23.6 31.7 10.7 9.4 2.4 1.8 20.3 100.0 75.5 346 Secundaria 26.7 33.8 8.3 10.0 2.0 2.1 17.2 100.0 78.7 591 Superior 28.1 31.7 6.0 10.5 1.2 1.5 20.9 100.0 76.4 320 Quintil de riqueza Inferior 22.7 30.1 8.1 12.2 3.1 3.0 20.9 100.0 73.0 333 Segundo 22.4 38.8 9.0 7.2 1.6 0.4 20.6 100.0 77.4 338 Intermedio 24.9 27.9 10.7 10.2 2.1 2.1 22.1 100.0 73.7 287 Cuarto 29.6 30.9 9.0 8.8 0.2 1.2 20.3 100.0 78.3 237 Superior 27.8 41.5 4.2 9.3 2.6 2.5 12.1 100.0 82.8 201 Total 25.0 33.5 8.4 9.6 2.0 1.8 19.7 100.0 76.5 1,395 1 Incluye recién nacidos que recibieron el control después de la primera semana. 2 Excluye 3 casos sin ponderar sin información del lugar del parto ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar Salud reproductiva • 151 Cuadro 9.10 Proveedor del primer control postnatal para el recién nacido Distribución porcentual de los últimos nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta por persona que proporcionó el primer control postnatal al recién nacido en los primeros dos días después del nacimiento, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Tipo de proveedor de salud del primer chequeo postnatal para el recién nacido Total Número de nacimientos Ginecólogo/ Obstetra Médico de otra especialidad Médico general Enfermera No recibió atención postnatal en los primeros dos días después del parto Edad de la madre al nacimiento <20 69.6 2.3 3.3 0.7 24.1 100.0 321 20-34 72.3 1.5 1.8 1.0 23.3 100.0 961 35-49 73.3 0.7 1.4 1.1 23.5 100.0 114 Orden de nacimiento 1 70.7 1.3 2.8 0.9 24.3 100.0 538 2-3 72.0 1.9 1.3 1.0 23.8 100.0 671 4-5 77.0 1.6 3.5 0.3 17.5 100.0 138 6+ 65.9 1.7 2.0 3.5 26.9 100.0 49 Lugar del parto 1 Establecimiento de salud 72.5 1.7 2.1 1.0 22.8 100.0 1,373 Sector público 68.4 2.2 2.6 1.3 25.4 100.0 1,004 Sector privado 83.5 0.3 0.7 0.0 15.6 100.0 370 En otro lugar (43.5) (0.0) (4.9) (0.0) (51.6) 100.0 15 Zona de residencia Urbana 72.9 1.5 2.2 1.0 22.5 100.0 1,028 Rural 68.7 2.1 2.0 0.9 26.2 100.0 367 Región de salud 0 65.1 0.6 1.6 0.9 31.8 100.0 567 I 61.5 2.2 2.0 0.3 34.1 100.0 101 II 83.0 3.1 0.0 0.0 13.9 100.0 187 III 81.9 1.7 1.2 2.0 13.2 100.0 85 IV 59.0 3.8 5.6 2.2 29.4 100.0 67 V 85.0 2.0 1.5 1.1 10.4 100.0 154 VI 62.7 2.6 2.2 1.1 31.4 100.0 79 VII 75.5 1.6 8.1 2.0 12.8 100.0 65 VIII 85.1 1.7 4.8 0.7 7.7 100.0 90 Educación de la madre Sin educación 55.1 3.2 7.9 6.0 27.7 100.0 38 Primaria 1-4 59.5 3.5 5.0 0.9 31.2 100.0 100 Primaria 5-8 69.7 1.4 3.3 1.2 24.5 100.0 346 Secundaria 74.1 2.3 1.5 0.9 21.3 100.0 591 Superior 75.6 0.0 0.5 0.3 23.6 100.0 320 Quintil de riqueza Inferior 65.7 1.6 3.6 2.1 27.0 100.0 333 Segundo 71.7 2.7 2.1 0.8 22.6 100.0 338 Intermedio 70.6 1.7 1.2 0.2 26.3 100.0 287 Cuarto 73.5 1.0 2.6 1.2 21.7 100.0 237 Superior 81.9 0.5 0.4 0.0 17.2 100.0 201 Total 71.8 1.6 2.1 1.0 23.5 100.0 1,395 1 Excluye 3 casos sin ponderar sin información del lugar del parto ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar 152 • Salud reproductiva 9.3 BARRERAS PARA ACCEDER A LOS SERVICIOS DE SALUD En el cuadro 9.11 se presenta a continuación los resultados sobre las diversas respuestas de las mujeres entrevistadas respecto a los problemas para acceder a servicios de salud, cuando estuvieran enfermas. Se debe tener en cuenta que estos porcentajes no resultan de respuestas espontáneas sino de las respuestas afirmativas a cada aspecto planteado. Cuadro 9.11 Problemas en el acceso a la atención de salud Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años que reportaron tener un gran problema para consultar al médico(a) o recibir tratamiento cuando se enferman, por tipo de problema, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Tipo de problema Pedir permiso para ir Conseguir dinero Distancia No quiere ir sola Número de personas Edad 15-19 4.6 28.3 20.3 32.5 1,820 20-29 6.4 35.8 20.8 13.1 3,034 30-39 9.4 43.8 24.7 11.6 2,437 40-49 8.8 42.3 20.5 11.7 2,081 Zona de residencia Urbana 7.4 36.4 18.7 15.8 7,107 Rural 7.2 42.4 30.8 17.2 2,265 Región de salud 0 8.5 34.9 19.3 17.7 3,657 I 5.4 36.5 20.2 14.6 779 II 7.0 36.2 22.6 12.4 1,532 III 5.4 38.4 20.3 13.5 565 IV 4.9 39.1 23.2 14.2 304 V 8.2 46.9 27.0 17.7 996 VI 4.6 37.0 23.5 16.4 440 VII 6.4 42.1 27.3 18.7 430 VIII 8.3 42.6 21.6 17.6 668 Educación Sin educación 12.5 66.4 35.8 21.8 224 Primaria 1-4 7.6 55.6 29.8 16.4 764 Primaria 5-8 8.3 47.7 26.0 16.5 2,104 Secundaria 5.9 33.7 20.5 19.6 3,901 Superior 8.4 27.6 15.6 9.6 2,378 Quintil de riqueza Inferior 7.7 54.7 35.2 19.0 1,498 Segundo 7.2 45.2 24.9 16.9 1,851 Intermedio 6.3 39.7 19.6 15.9 1,938 Cuarto 8.6 32.7 17.7 16.2 2,062 Superior 7.0 22.2 14.5 13.7 2,022 Total 7.4 37.9 21.6 16.2 9,372 Un grupo importante de las mujeres entrevistadas reportaron algún problema para acceder a servicios de salud y tratarse de algún episodio de enfermedad. El principal motivo manifestado fue “conseguir dinero necesario para la consulta o tratamiento” (38 por ciento), cifra que fue menor entre mujeres del quintil superior de riqueza (22 por ciento) o con educación superior (28 por ciento), mientras que esta razón fue más mencionada por el 66 por ciento entre mujeres sin educación, 55 por ciento en las del quintil inferior y en aquellas con educación de primaria 1-4, en ambos casos. También fue más declarado por las mujeres de 30 años o más años, (43 por ciento), en áreas rurales (42 por ciento) y en las regiones V (47 por ciento), VII (42 por ciento) y VIII (43 por ciento). El siguiente motivo fue “la distancia al establecimiento de salud”, expresado por 22 por ciento de las mujeres, nuevamente este fue un problema menos sentido entre mujeres del quintil superior (15 por ciento) o Salud reproductiva • 153 con educación superior (16 por ciento) y más sentido por las mujeres sin educación (36 por ciento) del quintil inferior de riqueza (35 por ciento), las que viven en la zona rural (31 por ciento) y en las regiones V y VII (27 por ciento, cada una). Otro motivo exteriorizado por el 16 por ciento de las mujeres fue “no querer ir sola” y declarado principalmente por el 33 por ciento de las mujeres entre 15-19 años, sin educación (22 por ciento) y las pertenecientes al quintil inferior de riqueza (19 por ciento). Por último, el 7 por ciento reveló que se le hace “difícil conseguir permiso para ir al doctor”, con pocas diferencias según las diversas características seleccionadas, con excepción de las mujeres sin educación en las que el 13 por ciento manifestó este motivo. Salud infantil • 155 SALUD INFANTIL 10 n este capítulo se presentan los resultados para varias áreas de gran relevancia en materia de la salud de los niños y niñas. Así, por ejemplo, el peso y tamaño al nacer, están estrechamente asociados a la mortalidad neonatal e infantil y la prevalencia del bajo peso al nacer ofrece un indicador del estado nutricional y de salud de las madres. De igual modo, las diferencias en la cobertura de vacunación pueden ser indicadores las desigualdades en el acceso a los servicios de salud y señalan los grupos poblacionales que deberían ser enfocados en las intervenciones en materia de vacunación. Los resultados sobre la prevalencia de enfermedades infecciosas comunes, y sobre los efectos que éstas provocan en la familia y en el sistema de salud en general, son importantes para orientar las estrategias en la lucha contra la morbilidad y mortalidad en la niñez. En este capítulo se presentan datos sobre tamaño y peso al nacer, infecciones respiratorias agudas (IRA), fiebre y diarrea, incluyéndose información sobre la frecuencia relativa de tratamientos adecuados para cada una de estas dolencias. Se toca también el tema de la eliminación de excretas, la cual está asociada con la transmisión de varias enfermedades infecciosas. 10.1 PESO Y TAMAÑO AL NACER En la ENDESA 2013 se recogió información sobre el peso y el tamaño de los niños al nacer para cada nacimiento ocurrido a partir de enero del 2008. El peso se tomó de las tarjetas de salud de los niños y en los casos en que esta tarjeta no estuviera disponible, se preguntó esta información a las madres. El tamaño al nacimiento se obtuvo solamente de la declaración de las madres, porque esa información no se registra en las tarjetas de salud, lo que significa que estos resultados se basan en la apreciación subjetiva de las madres encuestadas. El Cuadro 10.1 presenta la distribución porcentual de los nacimientos en los últimos cinco años por tamaño al nacer y los porcentajes de bebés con bajo peso al nacer (BPN), por características seleccionadas. Se considera que un recién nacido es de bajo peso si pesa menos de 2.5 kilos al nacimiento. Es de notar que prácticamente en la totalidad de los casos (98 por ciento) se registró la información sobre peso al nacer de los niños. Estos porcentajes se mantienen cerca o por encima del 94 por ciento, independientemente de las características de la madre, dándose la única excepción en las mujeres no escolarizadas, entre las cuales se obtuvo el peso al nacer en el 75 por ciento de los casos. La incidencia de BPN en la totalidad de los nacimientos fue de 14 por ciento. Se observa una tendencia decreciente según la edad, con una incidencia de 16 por ciento en los nacimientos de las madres menores de 20 años, de 14 por ciento en los nacimientos de las madres de 20 a 34 años y de 10 por ciento en los nacimientos de las de 35-49 años. La incidencia de BPN según orden de nacimiento se mantiene de 14 a 16 por ciento entre los nacimientos de primer orden y los de cuarto o quinto orden, pero se observa una incidencia mucho más baja—de apenas 6 por ciento—entre los nacimientos de sexto orden o más. Este resultado contraría los patrones típicamente encontrados, porque generalmente los nacimientos de orden alto están asociados con una mayor probabilidad de bajo peso. E 156 • Salud infantil Cuadro 10.1 Tamaño y peso al nacer Distribución porcentual de todos los nacimientos en los cinco años antes de la encuesta por estimación de la madre del tamaño del niño al nacer, porcentaje de nacimientos en los cinco años antes de la encuesta que reportaron peso al nacer y entre estos, porcentaje que nacieron con menos de 2.5 kg, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Tamaño del niño/niña a al nacer Porcentaje de todos los nacimientos que reportaron peso al nacer1 Número de nacimientos Nacimientos que reportaron peso al nacer1 Característica Muy pequeño/a Menor que el promedio Promedio o mayor No sabe o sin información Total Porcentaje con menos de 2.5 kg Número de niños/niñas Edad de la madre al nacimiento <20 4.9 19.2 75.6 0.3 100.0 98.0 833 16.3 816 20-34 4.9 15.7 78.5 0.9 100.0 97.1 2,507 14.1 2,433 35-49 6.8 18.7 74.0 0.5 100.0 99.3 279 10.1 277 Orden de nacimiento 1 3.9 16.5 78.7 0.9 100.0 97.8 1,376 14.7 1,345 2-3 5.2 16.1 78.0 0.7 100.0 97.1 1,706 14.2 1,657 4-5 8.5 19.9 71.5 0.1 100.0 98.2 421 15.5 414 6+ 4.8 16.3 78.0 0.8 100.0 95.9 115 6.0 110 Consumo de cigarrillo de la madre Fuma cigarrillos o tabaco 14.6 22.3 63.2 0.0 100.0 97.9 90 17.3 88 No fuma 4.8 16.6 77.9 0.7 100.0 97.4 3,528 14.2 3,438 Zona de residencia Urbana 5.4 16.9 77.1 0.6 100.0 97.9 2,688 14.7 2,632 Rural 4.1 16.2 78.6 1.1 100.0 96.1 930 13.1 894 Región de salud 0 5.8 13.7 79.7 0.8 100.0 97.6 1,464 14.7 1,428 I 5.4 20.4 73.5 0.8 100.0 98.8 270 15.9 267 II 4.5 16.3 78.5 0.7 100.0 99.6 499 14.3 496 III 4.6 16.7 77.8 0.9 100.0 98.6 215 11.8 211 IV 3.0 21.6 74.1 1.3 100.0 96.9 167 12.4 162 V 3.8 19.7 76.0 0.5 100.0 96.3 420 16.0 404 VI 5.0 20.5 74.0 0.5 100.0 96.4 192 15.1 185 VII 7.7 18.9 72.5 1.0 100.0 89.5 168 14.7 150 VIII 3.3 19.2 77.5 0.0 100.0 98.8 224 9.7 221 Educación de la madre Sin educación 4.6 21.1 70.5 3.8 100.0 74.5 98 16.9 73 Primaria 1-4 6.2 23.3 69.5 1.1 100.0 96.5 291 16.3 281 Primaria 5-8 3.7 18.2 77.4 0.7 100.0 97.2 927 14.1 901 Secundaria 5.5 15.4 78.7 0.4 100.0 98.7 1,454 14.4 1,436 Superior 5.6 14.6 79.0 0.8 100.0 98.5 849 13.5 836 Quintil de riqueza Inferior 4.8 20.2 73.6 1.5 100.0 93.6 881 16.2 825 Segundo 4.8 18.7 76.2 0.3 100.0 98.4 819 13.0 805 Intermedio 4.8 17.0 78.2 0.0 100.0 98.9 728 14.9 720 Cuarto 6.2 13.8 79.2 0.8 100.0 98.7 639 14.6 630 Superior 5.0 11.4 82.7 0.9 100.0 99.0 552 12.3 547 Total 5.1 16.7 77.5 0.7 100.0 97.5 3,618 14.3 3,526 1 Basado en la tarjeta de salud o la información de la madre. El uso de tabaco de las madre parece estar asociado con la incidencia de BPN. Esta fue de 17 por ciento entre los nacimientos de mujeres que declararon usar tabaco comparado con 14 por ciento de las que no usaban. Es importante aclarar, sin embargo, que la ENDESA no indagó sobre el uso de tabaco durante los embarazos, de modo que este resultado debe ser interpretado con ciertas reservas. Como sería de esperar, la incidencia de BPN fue superior entre los nacimientos de mujeres con ningún o con un bajo nivel de educación y entre las de nivel socioeconómico más bajo. Las regiones I, V y VI son las que mostraron los más altos porcentajes de bajo peso al nacer (entre 15 y 16 por ciento). En la gran mayoría de los casos (78 por ciento) las madres declararon que sus bebés fueron de tamaño promedio o mayor y apenas el 5 por ciento calificó a sus bebés como muy pequeño. Diferencias importantes se encontraron en las que usaban tabaco, de las cuales el 15 por ciento estimó que sus bebés nacieron muy Salud infantil • 157 pequeños, comparado con las no usuarias, entre las cuales este porcentaje fue de solamente el 5 por ciento. De nuevo, es necesario destacar que no se conoce el uso de tabaco durante los embarazos. 10.2 VACUNACIÓN En la ENDESA 2013 se obtuvo también información sobre la historia de vacunación de los niños nacidos desde enero del 2008, adecuando las preguntas al esquema de vacunación utilizado por el Programa Ampliado de Inmunización (PAI) que se sigue en la Republica Dominicana. Las vacunas ofrecidas dentro de este esquema son la BCG (contra la tuberculosis), Hepatitis B, Polio (contra la poliomielitis), pentavalente (contra la difteria, tos ferina, tétano, hepatitis B y haemophilus influenza), DPT (contra la difteria, tos ferina y tétano), SRP (contra sarampión, rubeola y paperas), rotavirus (contra infecciones gastrointestinales) y sarampión. A las entrevistadas que tuvieron hijos o hijas que nacieron en los cinco años precedentes a la encuesta se les pidió mostrar la tarjeta de vacunaciones de cada uno de los hijos a fin de registrar las vacunas que el niño o niña había recibido y las fechas en que habían sido administradas. Si la madre mostraba la tarjeta de vacunación, las encuestadoras copiaban las fechas de las vacunaciones en los cuestionarios. Si en la tarjeta faltaba información para vacunas específicas, se preguntaba a la madre si el niño o niña había recibido las vacunas omitidas de las tarjetas. En los casos en que las encuestadoras no pudieron ver la tarjeta, ellas indagaban si el niño o niña había recibido las vacunas listadas en el párrafo más arriba. Los datos captados por este último medio se consideran menos confiables por estar sujetos a errores de memoria y declaración. Por otro lado, se debe señalar que en muchos casos las tarjetas de vacunación constituyen fuentes de datos de sólo mediana calidad porque son utilizadas fundamentalmente para fines de control administrativo y quienes las llenan no siempre tienen los cuidados necesarios para asegurar su aprovechamiento para propósitos estadísticos. Para evaluar la cobertura de las vacunaciones se presenta la información de los niños y niñas de 18 a 29 meses. Se supone que en estas edades ya se deben haber recibido todas las vacunas recomendadas en el contexto del PAI. 10.2.1 Vacunación en cualquier momento En el Cuadro 10.2 se presenta, para los niños y niñas de 18-29 meses, el porcentaje que recibió cada vacuna en cualquier momento, según la tarjeta de salud o el informe de la madre. 1 Los niños y niñas con vacunación completa son aquellos que han recibido BCG, tres dosis de DPT o de Pentavalente, tres dosis de polio, la vacuna antisarampionosa o SRP. Un poco más de la mitad de los niños entre 18 y 29 meses (53 por ciento) recibió todas las vacunas. La gran mayoría de los niños fueron vacunados de BCG (92 por ciento). El 90 por ciento recibió la primera dosis de DPT o la pentavalente al igual que la primera dosis de polio. El seguimiento a las vacunas en formato multidosis, sin embargo, se revela insuficiente. Si bien el 90 por ciento recibió las primera dosis de DPT y de polio, solamente el 77 por ciento recibió la tercera dosis de DPT y apenas el 66 por ciento recibió la tercera dosis de polio. Aunque Hepatitis B y el rotavirus no están incluido en la estimación de niños completamente vacunados, en el caso del rotavirus, solamente el 20 por ciento recibió la primera dosis y la proporción que recibió la tercera dosis se reduce al 4 por ciento. Es de notar que el 6 por ciento de los niños no recibieron ninguna vacuna. 1 El numerador para la estimación de la cobertura es la suma de los niños vacunados durante los primeros 18 meses de vida según la tarjeta de vacunación, más una estimación del número vacunado antes de los 18 meses de edad entre aquellos sin tarjeta pero para quienes la madre declaró que recibieron la vacuna. La estimación supone que la cobertura durante los primeros 18 meses en los casos en que se desconoce la fecha es igual a la proporción obtenida a partir de la información de las tarjetas de vacunación. 158 • Salud infantil Cuadro 10.2 Vacunaciones por fuente de información Entre los niños y niñas de 18-29 meses, porcentaje que recibió cada vacuna en cualquier momento, según la tarjeta de vacunación o el informe de la madre, por fuente de información, y porcentaje vacunados antes de los 18 meses de edad, República Dominicana, 2013 Fuente de información BCG Hepatitis B del recién nacido DPT/ Penta 1 DPT/ Penta 2 DPT/ Penta 3 Polio 1 Polio 2 Polio 3 Saram- pión/ triple viral Rota- virus 1 Rota- virus 2 Rota- virus 3 Todas las vacunas básicas1 Ninguna vacuna Número de niños/as Vacunado/a en cualquier momento antes de la encuesta Carné de vacunación 69.1 58.7 66.6 63.1 58.0 68.3 65.8 63.6 60.9 6.4 2.9 0.3 50.9 0.0 498 Informe de la madre 23.3 0.0 23.2 21.5 18.6 21.7 14.8 2.5 19.0 13.5 8.9 4.1 2.2 6.1 216 Cualquier fuente 92.4 58.7 89.8 84.6 76.6 90.1 80.5 66.1 79.9 19.9 11.8 4.4 53.1 6.1 714 Vacunado/a durante antes de los 18 meses2 91.9 58.7 88.2 82.7 72.3 89.7 79.6 63.7 74.7 17.0 11.1 4.4 47.4 6.2 714 1 Niños y niñas con vacunación completa (i.e., aquellos que han recibido BCG, tres dosis de DPT o de Pentavalente, tres de polio—excluyendo polio al nacer—y la vacuna antisarampionosa o triple viral) 2 Para niños y niñas cuya información está basada en el reporte de la madre, se asume la proporción de vacunas recibidas durante los primeros 18 meses como la misma proporción que los niños y niñas con tarjetas de vacunación. El Cuadro 10.3 presenta la cobertura de vacunación de los niños y niñas de 18 a 29 meses por características seleccionadas. No se notan diferencias significativas en el porcentaje de vacunados entre niñas y varones o según el orden de nacimiento. La cobertura de vacunación es visiblemente mayor en el área rural (64 por ciento) que en área urbana (50 por ciento). La mayor cobertura de vacunación se observa en la Región II, donde el 69 por ciento de los niños estaban completamente inmunizados, es decir, recibieron todas las vacunas recomendadas en el PAI, encontrándose en el extremo opuesta la Región IV, donde esta proporción es de solamente el 37 por ciento. El 61 por ciento de los hijos de mujeres con educación superior estaban completamente inmunizados, comparado con el 47 por ciento de las mujeres que sólo alcanzaron los primeros cuatro años de primaria. Con relación a la situación socioeconómica, la cobertura de vacunación más baja se observa en los niños en el quintil de riqueza inferior (42 por ciento) pero la cobertura en el segundo quintil (65 por ciento) es superior a todos los otros quintiles. Esto es coherente con la mayor cobertura que se observó en áreas rurales, y también podría explicarse por el hecho de que las campañas de vacunación tienden a enfocarse hacia los sectores más vulnerables. Cabría inquirir el motivo por el cual los niños en las familias más desposeídas, reflejadas en el quintil de riqueza inferior, son menos vacunados a pesar de estos esfuerzos. A nivel de región, el bajo número de casos no permite obtener conclusiones definitivas sobre el sentido de las diferencias observadas. Salud infantil • 159 Cuadro 10.3 Vacunaciones por características seleccionadas Entre los niños y niñas de 18-29 meses, porcentaje que recibió vacunas específicas en cualquier momento antes de la encuesta (de acuerdo al carné de vacunación o al informe de la madre) y porcentaje con tarjeta de vacunación visto por la entrevistadora, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica BCG Hepa- titis B del recién nacido DPT/ Penta 1 DPT/ Penta 2 DPT/ Penta 3 Polio 1 Polio 2 Polio 3 Saram- pión/ triple viral Rota virus 1 Rota virus 2 Rota virus 3 Todas las vacunas básicas1 Nin- guna vacuna Porcen- taje con carné de vacu- nación Número de niños/ as Sexo Hombre 91.6 57.2 89.1 81.6 74.4 89.0 79.2 63.4 77.9 21.3 13.5 4.5 53.0 7.1 67.1 352 Mujer 93.3 60.2 90.5 87.5 78.6 91.1 81.8 68.8 81.8 18.5 10.2 4.4 53.2 5.1 72.2 362 Orden de nacimiento 1 92.3 65.3 89.4 85.1 76.4 87.3 79.8 69.4 76.8 13.7 7.2 3.2 57.1 7.4 74.0 268 2-3 92.1 56.9 90.1 85.6 79.7 92.6 81.9 64.6 81.2 25.3 15.0 4.5 51.7 5.7 67.7 340 4-5 97.7 57.3 98.8 86.6 74.6 90.7 83.6 70.9 93.4 18.6 11.6 9.8 54.3 0.2 75.2 76 6+ (85.2) (24.2) (67.3) (64.1) (48.4) (84.2) (63.7) (43.4) (57.7) (18.2) (16.9) (0.5) (29.4) (13.4) (40.9) 30 Zona de residencia Urbana 93.0 60.0 89.8 84.3 75.0 90.0 79.7 64.7 79.4 21.3 11.9 4.2 49.8 5.4 69.5 543 Rural 90.8 54.7 89.8 85.6 81.7 90.4 83.2 70.8 81.4 15.4 11.6 5.0 63.6 8.3 70.3 172 Región de salud 0 92.1 57.5 88.4 82.7 75.7 89.0 80.2 70.7 78.7 20.0 12.6 3.5 52.8 6.1 74.2 299 I 91.4 57.8 88.7 77.6 64.2 87.7 71.9 60.0 72.4 22.9 9.4 4.4 42.5 7.8 67.5 52 II 95.3 58.2 93.3 92.5 83.6 91.8 85.9 72.8 87.9 15.8 8.8 6.2 69.1 4.0 74.2 100 III 89.6 58.8 87.9 80.5 74.8 89.6 80.8 60.3 76.7 19.2 9.3 4.6 53.8 10.4 62.7 37 IV 95.4 56.2 95.6 89.7 78.9 94.0 83.4 51.7 77.2 20.1 14.2 4.3 36.5 1.5 57.0 28 V 93.4 61.3 93.3 89.6 80.6 91.9 83.7 58.1 83.5 25.9 14.5 8.3 51.0 5.6 65.8 85 VI 91.6 59.6 90.5 84.0 78.6 91.4 79.9 63.6 76.7 24.0 14.9 4.4 48.8 6.0 61.3 40 VII 86.8 58.7 81.3 76.5 68.7 86.2 73.1 59.5 75.1 18.1 13.0 1.4 44.2 11.7 62.0 35 VIII 94.1 65.5 90.4 85.5 78.2 92.6 79.0 63.9 83.3 10.3 7.3 0.7 56.8 3.8 66.5 38 Educación de la madre Sin educación (66.0) (30.6) (60.1) (60.1) (58.4) (66.0) (56.0) (33.3) (60.6) (18.8) (16.3) (16.3) (28.5) (31.2) (35.5) 16 Primaria 1-4 84.5 43.2 91.8 85.4 67.2 91.5 73.5 55.2 82.4 15.8 12.2 3.1 47.4 6.0 61.1 66 Primaria 5-8 90.8 60.5 85.0 78.9 73.2 86.8 76.3 62.5 72.5 15.0 8.8 4.4 53.5 7.5 66.6 187 Secundaria 96.2 66.1 92.1 86.4 78.0 91.5 81.9 69.6 83.2 22.1 13.5 4.3 50.9 3.8 74.1 273 Superior 93.7 53.6 93.4 89.9 83.1 93.1 87.9 71.7 83.4 23.5 11.8 4.1 60.7 5.9 72.5 172 Quintil de riqueza Inferior 88.0 54.9 86.4 82.2 69.3 88.1 73.9 56.9 74.3 15.3 9.1 4.5 42.2 8.2 63.5 191 Segundo 98.1 62.3 95.1 90.9 85.3 93.5 86.1 75.7 82.1 17.8 12.6 3.4 64.6 1.7 74.0 170 Intermedio 90.8 63.5 86.2 78.9 71.0 89.4 81.1 67.0 81.8 18.0 8.4 4.4 50.8 7.4 69.2 116 Cuarto 96.0 59.4 93.9 86.3 77.8 91.5 80.1 68.2 83.4 18.7 9.5 5.3 50.1 4.0 73.9 111 Superior 90.1 54.4 87.7 83.4 79.7 87.9 82.9 64.5 80.4 32.5 20.1 4.7 58.8 9.4 70.1 126 Total 92.4 58.7 89.8 84.6 76.6 90.1 80.5 66.1 79.9 19.9 11.8 4.4 53.1 6.1 69.7 714 ( ) Los porcentajes en paréntesis se basan en 25 a 50 casos no ponderados. En el Gráfico 10.1 se presentan los resultados de cobertura de vacunación entre los niños y niñas de 18-29 meses de edad para las ENDESAS 2007 y 2013 Se observa que el porcentaje de niños con todas las vacunas se mantiene sin cambios (53 por ciento). Se nota que la vacuna de mayor cobertura es la BCG, bajando ligeramente entre 2007 y 2013. En todas las demás vacunas se observa en general un leve aumento en el período comprendido entre las dos últimas encuestas ENDESA. 160 • Salud infantil Gráfico 10.1 Cobertura de vacunación entre los niños y las niñas de 18 a 29 meses de edad, según encuesta 10.2.2 Vacunación en los primeros 18 meses de vida Según el esquema de inmunización del PAI, un niño debería recibir todas las vacunas, incluyendo todas las dosis de las vacunas multidosis, al alcanzar el primer año y medio de vida. En el Cuadro 10.4 se muestran los porcentajes para los niños y niñas de 18 a 59 meses por vacunas específicas recibidas. Este cuadro también muestra la evolución de la cobertura de vacunación a la edad apropiada, desagregando los niños y niñas en 18-23 meses, 2 años, 3 años y 4 años que habían sido vacunados antes de alcanzar el año y medio. El numerador para la estimación de la cobertura representa el número de niños que recibieron la vacuna durante los primeros 18 meses de vida.2 Apenas el 43 por ciento de los niños y niñas de 18-59 meses había recibido todas las vacunas durante los primeros 18 meses de vida, pero los resultados sugieren que la cobertura ha mejorado. Así, entre los niños de 48 a 59 meses, el 38 por ciento estaba completamente inmunizado antes de completar los primeros 18 meses de vida, mientras que en los niños de 18 a 23 meses esta proporción aumenta a 47 por ciento. Este crecimiento en la cobertura se debe principalmente a que más niños recibieron la tercera dosis de polio, la cobertura de la cual pasa de 51 por ciento en los niños de 48-59 meses a 66 por ciento en los niños de 18-23 meses. Se nota también un aumento en el uso de la vacuna antisarampionosa, la cual pasa del 70 por ciento en los niños de 48 a 59 meses a 75 por ciento en los niños de 18 a 23 meses. 2 El numerador para la estimación de la cobertura es la suma de los niños vacunados durante los primeros 18 meses de vida según la tarjeta de vacunación, más una estimación del número vacunado antes de los 18 meses de edad entre aquellos sin tarjeta pero para quienes la madre declaró que recibieron la vacuna. La estimación supone que la cobertura durante los primeros 18 meses en los casos en que se desconoce la fecha es igual a la proporción obtenida a partir de la información de las tarjetas de vacunación. 80 66 81 90 77 85 90 92 53 79 64 77 90 74 83 91 94 53 Sarampión Polio 3 Polio 2 Polio 1 DPT/Penta 3 DPT/Penta 2 DPT/Penta 1 BCG Todas Porcentaje vacunado ENDESA 2007 ENDESA 2013 Salud infantil • 161 Cuadro 10.4 Vacunación en los primeros 18 meses de vida Porcentaje de niños y niñas de 18-59 meses de edad al momento de la encuesta que recibieron vacunas específicas durante los primeros18 meses de vida y porcentaje con carné de vacunación, por edad actual del niño/niñas, República Dominicana, 2013 Edad actual en meses BCG DPT/ Penta 1 DPT/ Penta 2 DPT/ Penta 3 Polio 1 Polio 2 Polio 3 Saram- pión/ triple viral Todas las vacunas básicas1 Ninguna vacuna Porcen- taje con carné de vacu- nación Número de niños/as 18-23 92.9 87.9 83.0 71.6 91.0 80.9 66.0 74.6 47.4 5.5 71.4 398 24-35 90.4 87.8 82.6 71.9 88.3 76.6 54.9 71.6 41.4 7.4 59.7 683 36-47 92.6 91.8 89.0 76.4 91.2 79.5 54.3 75.6 46.0 6.9 58.3 728 48-59 91.2 87.3 81.4 69.3 88.4 76.1 51.2 70.3 38.4 7.5 56.6 711 Total 91.7 88.8 84.2 72.4 89.6 78.1 55.4 73.0 42.8 7.0 60.2 2,520 Nota: La información fue obtenida del carné de vacunación, o de la madre si no tenía carné. Para quienes la información está basada en el informe de la madre, se asume que la proporción de vacunas recibidas durante el primer año es la misma que la de aquellos con carné de vacunación. 1 Niños y niñas con vacunación completa: aquellos que han recibido BCG, tres dosis de DPT o de Pentavalente, tres de polio— excluyendo polio al nacer—y la vacuna antisarampionosa o triple viral y tres de rotavirus 10.3 ENFERMEDADES RESPIRATORIAS AGUDAS Junto con la diarrea y la desnutrición, las infecciones respiratorias agudas (IRA), especialmente la neumonía, constituyen una de las principales causas de mortalidad en la infancia y la niñez en los países en desarrollo. El diagnóstico temprano y el tratamiento con antibióticos puede prevenir una gran proporción de las muertes por IRA y neumonía. Por este motivo se considera importante medir la prevalencia de esta dolencia e investigar el cuidado que los niños afectados reciben al enfermarse. Para ello, en la ENDESA 2013 se preguntó si sus hijos habían tenido tos en las últimas dos semanas. Si la respuesta era afirmativa, se preguntó si durante tal período el niño o niña había mostrado dificultad en respirar o lo hacía con rapidez, como síntomas de infección respiratoria aguda del tracto inferior. El Cuadro 10.5 muestra el porcentaje de niños y niñas menores de 5 años con síntomas de IRA, esto es, tos acompañada de respiración rápida, en las dos semanas anteriores a la entrevista, por características seleccionadas. Debe recordarse que la incidencia de infecciones respiratorias tiende a variar estacionalmente y que la información capturada en ENDESA 2013 corresponde al período comprendido entre julio y noviembre del 2013. El 10 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años presentó síntomas de IRA en las dos semanas anteriores a la encuesta. No se observan diferencias visibles según la edad o el sexo de los niños. Se nota, sin embargo, que los hijos de madres fumadoras registraron un porcentaje ligeramente superior de IRA (12 por ciento), comparados con los hijos de madres que no fumaban (10 por ciento). Esto se explica porque la exposición al humo secundario aumenta el riesgo de infección en los niños y agrava los síntomas en caso de que una infección ocurra. La prevalencia de IRA más alta se dio en la Región de Salud IV (14 por ciento) y las más bajas se observaron en la Región II y VI, ambas con una prevalencia de 8 por ciento. En general, en dos tercios (66 por ciento) de los casos de IRA se procuró consejo o tratamiento para aliviar o curar la tos, y de los niños para los que se procuró un tratamiento, un poco menos de la mitad (47 por ciento) recibió antibióticos. El porcentaje de niños con síntomas de IRA para los que se procuró tratamiento disminuye con la edad, pasando de 69 por ciento en los de 12 a 23 meses a 56 por ciento en los de 48 a 59 meses. Esto podría explicarse por el hecho de que los niños más jóvenes tienden a ser considerados más vulnerables y, por lo tanto, más necesitados de atención médica. Igualmente, se nota que la procura de tratamiento es ligeramente mayor para las niñas (69 por ciento) que para los varones (64 por ciento). 162 • Salud infantil Cuadro 10.5 Prevalencia y tratamiento de infecciones respiratorias agudas (IRA) Entre los niños y niñas menores de cinco años, porcentaje que tuvo síntomas de infección respiratoria aguda (IRA) durante las dos semanas que precedieron la encuesta; y entre los niños y niñas con síntomas de IRA, porcentaje para quienes se buscó consejo o tratamiento de un proveedor o institución de salud y porcentaje que recibieron antibióticos para el tratamiento, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Entre los niños y niñas menores de cinco años: Entre los niños y niñas menores de cinco años con síntomas de IRA: Característica Porcentaje con síntomas de IRA1 Número de niños/as Porcentaje para quienes se buscó consejo o tratamiento de institución o proveedor de salud2 Porcentaje que recibieron antibióticos Número de niños/as Edad en meses <6 7.4 291 * * 22 6-11 11.4 368 (83.1) (34.2) 42 12-23 12.8 732 68.7 57.7 94 24-35 10.0 683 66.3 46.5 69 36-47 7.5 728 64.7 49.0 54 48-59 10.4 711 56.0 44.7 74 Sexo Hombre 10.4 1,809 63.5 45.9 188 Mujer 9.7 1,703 68.8 47.3 166 Consumo de cigarrillo de la madre Fuma cigarrillos o tabaco 12.3 87 * * 11 No fuma 10.0 3,425 65.3 46.9 344 Combustible para cocinar3 Gas o electricidad 10.1 3,111 64.9 45.2 314 Carbón de leña 8.2 172 (70.1) (42.4) 14 Leña 10.4 179 (73.2) (58.4) 19 No cocinan alimentos en el hogar (13.7) 48 * * 7 Zona de residencia Urbana 10.2 2,612 64.2 45.9 266 Rural 9.8 900 71.2 48.7 89 Región de salud 0 10.4 1,411 67.9 41.4 146 I 10.2 266 (59.6) (42.2) 27 II 7.5 488 (45.8) (40.0) 36 III 11.2 211 (64.1) (57.1) 24 IV 13.5 163 76.5 59.8 22 V 10.0 409 (63.3) (58.7) 41 VI 8.4 185 (76.0) (51.6) 16 VII 10.9 160 (77.1) (47.4) 17 VIII 11.5 220 (73.7) (45.8) 25 Educación de la madre Sin educación 2.6 92 * * 2 Primaria 1-4 11.6 288 (53.6) (37.5) 34 Primaria 5-8 10.7 896 60.5 53.4 96 Secundaria 10.7 1,411 76.9 43.0 151 Superior 8.7 824 55.4 48.7 71 Quintil de riqueza Inferior 11.9 857 73.6 48.2 102 Segundo 10.4 791 76.3 52.4 82 Intermedio 8.2 697 57.1 43.5 57 Cuarto 10.8 626 62.4 32.7 68 Superior 8.4 542 (46.9) (56.9) 46 Total 10.1 3,512 66.0 46.6 355 1 Los síntomas de IRA (tos acompañada de respiración rápida y agitada debido a un problema de pecho) se consideran como signos de neumonía. 2 Excluye farmacia, curandero/brujo, comadrona y en la casa. 3 Excluye 2 casos sin ponderar de niños y niñas menores de 5 años y 1 caso de niño o niña con síntoma de IRA en cuyo hogar usan kerosene para cocinar. ( ) Los porcentajes en paréntesis se basan en 25 a 50 casos no ponderados. * Las celdas con menos de 25 casos no ponderados son señaladas con asteriscos Salud infantil • 163 10.4 FIEBRE: PREVALENCIA Y TRATAMIENTO En los niños las principales causa de fiebre, aunque no las únicas, son las infecciones. En las zonas donde la malaria es endémica o estacional, la fiebre se considera el síntoma clínico de malaria por excelencia. Una simple gripe puede causar fiebre, pero ésta puede ser también síntoma de enfermedades graves como meningitis, malaria, dengue o neumonía. Si bien la fiebre por diversas causas puede ser prevalente durante todo el año, la malaria es generalmente prevalente en las épocas de alta transmisión, durante la temporada de lluvia. En la ENDESA 2013 se indagó quienes de los menores de cinco años habían tenido fiebre en las dos semanas precedentes a la encuesta, y de éstos, para quienes se había buscado tratamiento con personal médico, quienes tomaron medicamentos antimaláricos y quienes recibieron antibióticos. Los resultados, por características seleccionadas, se muestran en el Cuadro 10.6. El 22 por ciento de los niños y niñas tuvo fiebre en los las dos semanas que precedieron la encuesta. La incidencia de fiebre muestra una tendencia decreciente con la edad, reduciéndose del 31 por ciento en los niños de 6 a 11 meses a 16 por ciento en los niños de 48 a 59 meses. El porcentaje más bajo se observó en los menores de 6 meses, entre los cuales solamente el 13 por ciento tuvo fiebre, probablemente porque la mayoría de ellos todavía eran amamantados y por lo tanto gozaban de cierta protección contra las infecciones. La incidencia de fiebre fue un poco mayor en el área urbana (23 por ciento) que en el área rural (19 por ciento), pero no se distingue un patrón claro por educación de la madre o quintil de riqueza, aunque es menor en las mujeres de educación superior y del quintil superior de riqueza. La incidencia de fiebre más alta se encontró en la Región IV (26 por ciento) y la más baja en la Región VII (19 por ciento). Para el 65 por ciento de los niños y niñas con fiebre se buscó tratamiento por parte de personal médico. Como en el caso de IRA, la procura de tratamiento fue mayor para las niñas (68 por ciento) que para los varones (62 por ciento). Se nota también una mayor procura de atención médica en áreas rurales (73 por ciento) que en zonas urbanas (63 por ciento). La procura de atención médica más baja se registró en la Región III (60 por ciento) y la más elevada en la Región VII (79 por ciento). El porcentaje de niños y niñas con fiebre que tomó medicamentos antimaláricos fue de solamente 15 por ciento pero un tercio del total de niños con fiebre recibió antibióticos. El tratamiento con antibióticos fue un poco más frecuente para los varones (35 por ciento) que para las niñas (31 por ciento), y fue visiblemente mayor en áreas rurales (43 por ciento) que en áreas urbanas (30 por ciento). Las variaciones regionales también se revelan importantes: por un lado solamente el 25 por ciento de los niños con fiebre fue tratado con antibióticos en la Región 0, comparado con el 48 por ciento en la Región III. El uso de antibióticos se muestra asociado al nivel de educación de la madre. Así, los niños con fiebre que recibieron tratamiento con antibióticos representaban el 27 por ciento entre aquellos cuyas madres sólo alcanzaron el nivel primario inferior, comparado con el 41 por ciento entre aquellos cuyas madres llegaron al nivel universitario. 164 • Salud infantil Cuadro 10.6 Prevalencia y tratamiento de la fiebre Entre los niños y niñas menores de cinco años, porcentaje con fiebre en las dos semanas que precedieron la encuesta; y entre los niños y niñas con fiebre, porcentaje para quienes se buscó tratamiento de un proveedor o establecimiento de salud, porcentaje que tomó medicamentos antimaláricos y porcentaje que recibió antibióticos como tratamiento, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Entre los niños y niñas menores de cinco años: Entre los niños y niñas menores de cinco años con fiebre Característica Porcentaje con fiebre Número de niños/as Porcentaje para quienes se buscó consejo o tratamiento de una institución o proveedor de salud1 Porcentaje que tomó medica- mentos antima- láricos Porcentaje que tomó antibióticos Número de niños/as Edad en meses <6 12.9 291 (62.9) (12.0) (29.0) 38 6-11 31.0 368 71.1 17.1 24.6 114 12-23 30.5 732 62.9 9.8 33.4 223 24-35 25.2 683 66.8 18.9 33.8 172 36-47 16.3 728 65.1 17.0 39.6 119 48-59 16.4 711 61.6 15.5 34.7 116 Sexo Hombre 22.0 1,809 62.0 13.9 35.3 398 Mujer 22.5 1,703 68.4 16.0 30.8 384 Zona de residencia Urbana 23.2 2,612 62.7 14.8 30.4 607 Rural 19.4 900 73.3 15.2 42.6 175 Región de salud 0 22.2 1,411 62.6 15.5 25.2 313 I 22.3 266 67.7 13.7 30.5 59 II 20.4 488 64.5 10.6 38.8 100 III 20.6 211 59.8 13.5 47.6 43 IV 26.1 163 76.6 13.6 47.2 43 V 25.0 409 60.8 17.8 41.7 102 VI 21.0 185 72.5 22.2 32.6 39 VII 19.0 160 79.1 21.0 32.6 30 VIII 23.8 220 68.0 8.7 33.0 53 Educación de la madre Sin educación 14.6 92 (63.7) (7.9) (37.7) 13 Primaria 1-4 23.6 288 67.9 8.8 27.0 68 Primaria 5-8 25.5 896 64.1 18.4 32.4 229 Secundaria 22.5 1,411 67.1 12.9 31.1 318 Superior 18.6 824 61.4 17.3 40.6 154 Quintil de riqueza Inferior 22.7 857 71.2 12.9 38.4 195 Segundo 24.5 791 64.9 13.3 25.5 194 Intermedio 22.6 697 60.3 19.5 30.0 157 Cuarto 24.7 626 65.1 15.2 36.7 155 Superior 14.9 542 60.1 14.4 37.6 81 Total 22.3 3,512 65.1 14.9 33.1 782 1 Excluye farmacia, curandero/brujo, comadrona y en la casa. ( ) Los porcentajes en paréntesis se basan en 25 a 50 casos no ponderados. * Las celdas con menos de 25 casos no ponderados son señaladas con asteriscos 10.5 DIARREA: PREVALENCIA Y TRATAMIENTO La diarrea es una dolencia común, que puede ser causada por una variedad virus, bacterias y parásitos. Además de ser común es peligrosa. A nivel mundial, se estima que una de cada nueve muerte en la niñez es causada por la diarrea (CDC, 2014). Por otro lado, la evidencia médica demuestra que la terapia de rehidratación oral es un medio efectivo y barato de minimizar los síntomas más severos de la diarrea y de impedir sus consecuencias más graves. Para obtener una estimación de la prevalencia de esta dolencia, la ENDESA 2013 recolectó información sobre episodios de diarrea en las dos semanas que precedan la entrevista entre los hijos e hijas aún vivos y nacidos a partir de enero del 2008 de las mujeres entrevistadas. La encuesta Salud infantil • 165 indagó también sobre el tratamiento que recibieron los niños y niñas que habían sufrido de un episodio diarreico. En el Cuadro 10.7 se presenta la prevalencia de diarrea entre los niños y niñas menores de cinco años en las dos semanas anteriores a la encuesta por edad sexo, tipo de sanitario y otras características. Se observa que, en general, el 18 por ciento de los menores de cinco años tuvieron diarrea en las dos semanas anteriores a la encuesta. La incidencia de diarrea no se diferencia según sexo pero varía significativamente con la edad del niño. El porcentaje que tuvo diarrea es de 10 por ciento entre los menores de 6 meses, cuando la mayoría de ellos están protegidos por el amamantamiento, sube a 27 por ciento en los niños de 6 a 11 meses y a 34 por ciento en los niños de 12 a 23 meses. En estas edades los niños comienzan a recibir alimentos suplementarios y tienden a llevarse cosas a la boca, lo cual los expone a agentes patógenos. La incidencia se reduce a partir de los 24 meses, llegando al 9 por ciento en los niños de 48 a 59 meses, presumiblemente porque los niños van adquiriendo cierta inmunidad. Contrariamente a lo esperado, no se observan diferencias importantes en la incidencia de diarrea según el tipo de servicio sanitario Examinando las regiones se observan diferencias importantes en la incidencia de diarrea, variando de 10 por ciento en la Región II a 23 por ciento en la Región IV. La incidencia de diarrea se muestra asociada a la condición socioeconómica de los niños: el 20 por ciento de los que se encontraban en el quintil de riqueza inferior padecieron de diarrea, proporción que se reduce al 12 por ciento en el quintil de riqueza superior. El Cuadro 10.8 detalla el tratamiento que fue dado a los niños que padecieron de diarrea en las dos semanas precedentes a la entrevista, según características seleccionadas. Se observa que en un poco más de la mitad de los casos de diarrea (52 por ciento) se procuró consejo o tratamiento de parte de personal médico, en casi la mitad de los casos (48 por ciento) los niños recibieron la solución oral preparada con los paquetes de sales de rehidratación oral (SRO) y el 11 por ciento recibió la solución casera hecha con agua, sal y azúcar. En total, dos tercios de los niños con diarrea fueron tratados con alguna modalidad de rehidratación oral, sea con los paquetes SRO, con el suero casero recomendado o simplemente con el aumento de líquidos. En cuanto a otros tratamientos, al 19 por ciento de los niños se le administró antibióticos, al 1 por ciento de se le dio medicamentos antidiarreicos (antiemotilicos) y a menos del 1 por ciento se le aplicó suero intravenoso. El 23 por ciento de los niños no recibió ningún Cuadro 10.7 Prevalencia de diarrea Porcentaje de niños y niñas menores de 5 años de edad con diarrea en las dos semanas que precedieron la encuesta, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Diarrea en las últimas dos semanas Número de niños Característica Total Diarrea con sangre Edad en meses <6 10.1 1.2 291 6-11 27.1 3.0 368 12-23 33.9 1.8 732 24-35 15.9 2.0 683 36-47 10.8 0.6 728 48-59 9.4 0.9 711 Sexo Hombre 17.8 1.5 1,809 Mujer 18.1 1.5 1,703 Servicio sanitario1 Mejorado, no compartido 17.5 1.4 2,514 No mejorado 19.0 1.5 996 Zona de residencia Urbana 18.2 1.8 2,612 Rural 17.2 0.6 900 Región de salud 0 22.0 2.0 1,411 I 19.3 0.9 266 II 9.6 1.0 488 III 13.3 0.4 211 IV 23.4 1.6 163 V 13.2 1.7 409 VI 17.4 1.2 185 VII 15.4 1.2 160 VIII 20.6 0.9 220 Educación de la madre Sin educación 14.6 1.1 92 Primaria 1-4 20.7 2.8 288 Primaria 5-8 19.7 1.4 896 Secundaria 19.5 1.9 1,411 Superior 12.9 0.3 824 Quintil de riqueza Inferior 20.1 3.0 857 Segundo 23.4 1.5 791 Intermedio 17.9 0.4 697 Cuarto 13.1 0.9 626 Superior 12.2 1.1 542 Total 18.0 1.5 3,512 1 Servicio sanitario mejorado incluye inodoro privado y letrina privada con cajón. Excluye 3 casos de niños residentes en hogares en la categoría no sabe/sin información en esta variable. 166 • Salud infantil tratamiento. De acuerdo al mismo cuadro, la procura de tratamiento es ligeramente mayor para las niñas (54 por ciento) que para los varones (50 por ciento) y visiblemente mayor en áreas rurales que en zonas urbanas (61 por ciento comparado con 49 por ciento, respectivamente). Examinando por región, se observa que valor más bajo se da en la Región 0 (47 por ciento), mientras que en las regiones I y VII se procuró tratamiento para casi dos tercios de los niños afectados por diarrea. Las diferencias en la procura de atención médica según la edad del niño, la educación de la madre y el quintil de riqueza no revela patrones definidos. Cuadro 10.8 Tratamiento de la diarrea Entre los niños y niñas menores de cinco años con diarrea en las últimas dos semanas, porcentaje para quienes se buscó consejo o tratamiento de un proveedor o establecimiento de salud, porcentaje que recibió terapia de rehidratación oral (TRO) y porcentaje que recibió otros tratamientos, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Porcentaje de niños/as con diarrea para quienes se buscó consejo o tratamiento de un estableci- miento o proveedor de salud1 Terapia de rehidratación oral (TRO) Aumento de líquidos TRO o aumento de líquidos Otros tratamientos Sin infor- mación No trata- miento Número de niños/as con diarrea Característica Paquetes de SRO/ Pedialite Solución casera SRO o solución casera Anti- bióticos Anti- motílicos Solución intra- venosa Remedio casero, otro Edad en meses <6 (51.8) (14.6) (8.7) (23.3) (9.2) (26.4) (8.8) (0.0) (0.9) (15.2) (0.0) (56.3) 29 6-11 54.9 50.1 7.3 54.2 23.7 69.1 23.9 0.0 0.0 15.1 0.0 20.0 100 12-23 52.9 50.0 14.1 55.0 29.5 67.1 17.5 1.0 1.2 22.3 1.2 22.7 248 24-35 54.3 48.6 12.9 54.3 32.7 64.6 26.3 0.0 0.0 30.8 0.0 18.7 109 36-47 51.3 48.4 11.4 53.3 34.7 71.9 10.1 1.0 0.0 29.8 1.8 20.1 79 48-59 41.8 50.6 5.5 52.2 46.5 66.5 24.0 3.3 1.3 17.4 0.0 20.6 67 Sexo Hombre 50.1 49.5 8.1 53.9 31.6 68.1 19.9 1.4 0.1 19.5 0.6 22.4 323 Mujer 54.1 46.4 14.7 51.6 29.7 63.1 18.9 0.3 1.2 26.0 0.8 22.8 308 Tipo de diarrea2 Sin sangre 50.1 47.0 10.6 51.7 29.6 65.0 18.5 0.9 0.7 21.7 0.5 23.6 576 Con sangre (76.1) (60.5) (18.3) (64.9) (42.9) (74.5) (30.5) (0.0) (0.0) (33.4) (2.8) (11.1) 52 Zona de residencia Urbana 49.1 48.0 11.0 52.7 32.9 66.5 18.8 0.9 0.6 22.8 0.9 21.7 477 Rural 61.1 47.9 12.4 53.2 23.6 63.1 21.3 0.8 0.7 22.3 0.0 25.3 155 Región de salud 0 46.9 53.5 10.2 57.2 36.9 71.0 18.4 0.0 0.9 23.3 0.8 21.7 311 I 65.0 47.6 19.5 56.3 16.5 64.2 26.7 0.0 0.0 18.2 0.0 22.6 52 II (54.6) (42.6) (4.4) (44.6) (36.2) (60.9) (19.8) (0.0) (0.0) (7.5) (3.1) (25.4) 47 III (50.9) (34.9) (8.0) (35.5) (27.2) (55.6) (8.9) (2.8) (0.0) (24.7) (0.0) (25.6) 28 IV 60.4 50.6 13.6 60.1 14.3 62.4 11.8 0.0 0.0 23.7 1.2 24.5 38 V 49.5 21.9 11.2 29.3 23.8 45.7 23.4 5.0 1.6 26.3 0.0 28.2 54 VI 52.3 51.2 16.7 56.0 27.0 65.2 21.5 2.7 0.0 28.5 0.0 21.3 32 VII 66.0 57.3 7.8 60.3 20.3 64.2 19.2 1.1 0.0 24.1 0.0 23.3 25 VIII 58.9 46.1 15.0 53.0 30.3 69.6 24.1 1.8 0.6 28.0 0.0 16.6 45 Educación de la madre Sin educación * * * * * * * * * * * * 13 Primaria 1-4 66.4 60.4 6.0 64.1 8.7 66.0 25.6 0.0 0.0 11.4 0.7 23.6 60 Primaria 5-8 52.6 45.7 13.4 49.5 32.2 63.2 20.3 0.5 0.0 28.8 0.0 24.1 177 Secundaria 47.1 46.0 10.7 52.1 30.6 64.4 17.7 1.5 1.4 21.0 1.4 22.2 276 Superior 56.5 50.6 10.4 53.6 42.2 74.5 20.0 0.4 0.3 25.1 0.0 18.9 106 Quintil de riqueza Inferior 50.8 47.1 14.6 51.8 27.2 58.3 11.6 1.2 2.2 24.3 1.1 26.8 173 Segundo 50.7 47.0 12.6 54.2 28.4 67.5 26.1 0.0 0.1 21.1 0.0 20.2 185 Intermedio 59.9 47.7 8.2 52.8 30.9 70.0 24.8 0.0 0.0 20.2 0.0 21.9 125 Cuarto 45.9 44.9 8.4 47.8 36.4 62.6 17.0 3.6 0.0 19.2 3.0 27.8 82 Superior 52.0 57.4 9.0 57.4 38.5 75.3 14.1 0.6 0.0 32.4 0.0 13.4 66 Total 52.0 48.0 11.3 52.8 30.7 65.7 19.4 0.9 0.6 22.7 0.7 22.6 631 Notas: La terapia de rehidratación oral (TRO) incluye la solución preparada con sobres de sales (SRO), Pedialite, el suero casero recomendado (SCR) y aumento de líquidos. 1 Excluye farmacia, curandero/brujo, comadrona y en la casa. 2 Excluye 3 casos sin ponderar de niños/as sin información en esta variable ( ) Los porcentajes en paréntesis se basan en 25 a 50 casos no ponderados. * Las celdas con menos de 25 casos no ponderados son señaladas con asteriscos Salud infantil • 167 10.6 PRÁCTICAS DE ALIMENTACIÓN La recomendación general es que durante un episodio de diarrea se dé a los niños y niñas más líquidos y que no se reduzca el consumo de alimentos sólidos. En la ENDESA 2013 se preguntó a las madres sobre las prácticas de alimentación durante la diarrea del niño, en comparación con las prácticas usuales, tanto para líquidos como para alimentos sólidos. La cantidad de líquidos y sólidos ofrecidos a los niños y niñas durante los episodios de diarrea se presenta en el Cuadros 10.9. Se puede ver que en cerca de la mitad de los casos de diarrea (46 por ciento) los niños recibieron la misma cantidad de líquidos que normalmente consumían. Al 31 por ciento se le dio de tomar una mayor cantidad de líquidos, pero al 18 por ciento se le dio menos cantidad y al 4 por ciento se le dio de beber mucho menos de lo normal. En 1 por ciento de los casos los niños no recibió ningún líquido. El porcentaje de niños a quienes se dio de beber más de lo habitual aumenta con la edad del niño, pasando de 24 por ciento entre los de 6 a 11 meses, a 47 por ciento entre los de 48 a 59 meses. La misma tendencia se observa con respecto a la continuidad de la alimentación. La proporción de niños con diarrea que recibió la cantidad habitual de alimentos pasa de 48 por ciento en los de 6 a 11 meses y aumenta al 56 por ciento en los niños de 48 a 59 meses. No se observan diferencias entre niñas y varones en la cantidad que recibieron de beber, pero la proporción que recibió la cantidad habitual de alimentos es ligeramente mayor en los varones (45 por ciento) que en las niñas (41 por ciento). La proporción de niños que recibieron más líquidos que lo habitual fue mayor en áreas urbanas (33 por ciento) que en áreas rurales (24 por ciento) y varía significativamente por región de salud, de un mínimo de 14 por ciento en la Región IV hasta el 37 por ciento en la Región 0. Los patrones de alimentación en casos de diarrea difieren perceptiblemente según nivel de educación y situación socioeconómica de la madre. Así, solamente el 9 por ciento de los niños con diarrea cuyas madres alcanzaron 1 a 4 años del nivel primario recibió más líquidos que lo habitual, comparado con el 42 por ciento de los niños cuyas madres alcanzaron el nivel superior. De la misma manera, la proporción de niños que recibió más líquidos que lo habitual durante el episodio de diarrea se incrementa de 27 por ciento en el quintil de riqueza inferior al 39 por ciento en el quintil superior. w 168 • Salud infantil C ua dr o 10 .9 P rá ct ic as d e al im en ta ci ón d ur an te la d ia rr ea D is tri bu ci ón p or ce nt ua l d e ni ño s y ni ña s m en or es d e ci nc o añ os q ue tu vi er on d ia rre a en la s do s se m an as q ue p re ce di er on la e nc ue st a po r c an tid ad d e líq ui do s y de a lim en to s só lid os q ue s e le s di o en c om pa ra ci ón c on la p rá ct ic a no rm al ; p or ce nt aj e de n iñ os y n iñ as a qu ie ne s se le s au m en tó la c an tid ad d e líq ui do y s e le s co nt in uó d án do le s al im en to s só lid os ; y el p or ce nt aj e a qu ie ne s se le s co nt in uó d án do le s al im en to s só lid os y a de m ás s e le s di o TR O y /o m ás lí qu id o du ra nt e el e pi so di o de d ia rre a, s eg ún c ar ac te rís tic as se le cc io na da s, R ep úb lic a D om in ic an a, 2 01 3 C an tid ad d e líq ui do s C an tid ad d e só lid os P or ce nt aj e qu e re ci bi ó m ás lí qu id os y al im en ta ci ón co nt in ua da 1 P or ce nt aj e al im en ta do s co nt in ua m en te y re ci bi er on TR O ; y /o au m en to d e líq ui do s1 N úm er o de ni ño s y ni ña s co n di ar re a C ar ac te rís tic a M ás q ue lo us ua l La m is m a de s ie m pr e U n po co m en os M uc ho m en os N ad a N o sa be , si n in fo r- m ac ió n To ta l M ás q ue lo us ua l La m is m a de s ie m pr e U n po co m en os M uc ho m en os N ad a N un ca le di o co m id a N o sa be , si n in fo r- m ac ió n To ta l Ed ad e n m es es <6 (9 .2 ) (7 9. 2) (7 .8 ) (0 .0 ) (0 .8 ) (3 .0 ) 10 0. 0 (1 .9 ) (5 7. 1) (4 .1 ) (1 .9 ) (0 .0 ) (3 2. 0) (3 .0 ) 10 0. 0 (2 .8 ) (8 .1 ) 29 6- 11 23 .7 59 .1 12 .6 4. 6 0. 0 0. 0 10 0. 0 12 .3 48 .0 27 .4 4. 3 0. 7 6. 8 0. 4 10 0. 0 19 .4 59 .4 10 0 12 -2 3 29 .5 46 .8 16 .0 3. 6 1. 9 2. 2 10 0. 0 13 .5 42 .4 30 .2 7. 6 1. 3 3. 5 1. 5 10 0. 0 24 .1 57 .1 24 8 24 -3 5 32 .7 32 .2 30 .3 4. 4 0. 4 0. 0 10 0. 0 7. 6 39 .3 34 .8 17 .3 0. 0 1. 2 0. 0 10 0. 0 26 .5 53 .9 10 9 36 -4 7 34 .7 41 .3 20 .9 1. 3 0. 0 1. 8 10 0. 0 12 .1 29 .4 49 .5 6. 4 0. 0 0. 8 1. 8 10 0. 0 29 .4 65 .5 79 48 -5 9 46 .5 38 .4 10 .6 4. 5 0. 0 0. 0 10 0. 0 13 .0 55 .5 14 .8 12 .8 1. 8 2. 0 0. 0 10 0. 0 41 .1 51 .3 67 Se xo H om br e 31 .6 47 .9 16 .7 2. 6 0. 3 1. 0 10 0. 0 13 .8 45 .1 30 .2 5. 3 1. 4 3. 2 1. 0 10 0. 0 27 .5 59 .5 32 3 M uj er 29 .7 44 .3 18 .5 4. 5 1. 5 1. 5 10 0. 0 9. 2 41 .2 30 .0 12 .6 0. 2 5. 8 1. 1 10 0. 0 22 .9 50 .4 30 8 Ti po d e di ar re a2 S in s an gr e 29 .6 47 .5 18 .0 3. 3 0. 8 0. 8 10 0. 0 11 .6 43 .7 30 .5 8. 5 0. 7 4. 4 0. 6 10 0. 0 24 .7 55 .0 57 6 C on s an gr e (4 2. 9) (3 4. 5) (1 3. 1) (5 .5 ) (1 .2 ) (2 .8 ) 10 0. 0 (1 1. 2) (4 0. 4) (2 8. 1) (1 0. 7) (2 .3 ) (4 .6 ) (2 .8 ) 10 0. 0 (3 2. 3) (5 9. 2) 52 Zo na d e re si de nc ia U rb an a 32 .9 43 .9 17 .4 3. 9 0. 9 1. 0 10 0. 0 10 .6 44 .7 27 .1 11 .1 1. 0 4. 5 1. 1 10 0. 0 26 .4 54 .1 47 7 R ur al 23 .6 53 .0 18 .2 2. 6 0. 7 1. 9 10 0. 0 14 .4 38 .6 39 .4 2. 0 0. 5 4. 3 0. 8 10 0. 0 21 .6 58 .1 15 5 R eg ió n de s al ud 0 36 .9 38 .7 18 .7 3. 6 0. 8 1. 3 10 0. 0 14 .5 35 .8 33 .3 11 .5 0. 0 4. 1 0. 8 10 0. 0 30 .9 59 .7 31 1 I 16 .5 62 .1 15 .3 6. 1 0. 0 0. 0 10 0. 0 10 .6 52 .1 26 .3 6. 0 1. 4 3. 6 0. 0 10 0. 0 12 .5 55 .2 52 II (3 6. 2) (4 7. 2) (9 .1 ) (0 .0 ) (2 .8 ) (4 .8 ) 10 0. 0 (0 .0 ) (6 4. 7) (2 0. 3) (0 .0 ) (2 .7 ) (7 .6 ) (4 .8 ) 10 0. 0 (3 1. 3) (5 3. 3) 47 III (2 7. 2) (5 1. 6) (2 1. 2) (0 .0 ) (0 .0 ) (0 .0 ) 10 0. 0 (1 9. 6) (5 8. 9) (1 6. 9) (2 .1 ) (0 .0 ) (2 .4 ) (0 .0 ) 10 0. 0 (2 4. 8) (5 1. 1) 28 IV 14 .3 56 .3 21 .5 6. 7 1. 2 0. 0 10 0. 0 6. 1 52 .8 27 .3 5. 0 0. 0 7. 8 1. 0 10 0. 0 12 .5 52 .9 38 V 23 .8 55 .8 12 .6 4. 4 1. 7 1. 6 10 0. 0 10 .2 41 .6 19 .0 18 .6 5. 1 4. 0 1. 6 10 0. 0 10 .1 23 .1 54 V I 27 .0 47 .0 21 .0 2. 9 0. 7 1. 3 10 0. 0 14 .0 35 .4 40 .5 6. 8 0. 0 2. 1 1. 3 10 0. 0 24 .4 59 .2 32 V II 20 .3 47 .4 24 .9 7. 3 0. 0 0. 0 10 0. 0 17 .7 36 .8 32 .7 4. 8 0. 0 8. 0 0. 0 10 0. 0 17 .9 55 .2 25 V III 30 .3 53 .6 15 .3 0. 8 0. 0 0. 0 10 0. 0 0. 0 54 .7 38 .0 2. 8 1. 2 3. 3 0. 0 10 0. 0 28 .4 64 .5 45 Ed uc ac ió n de la m ad re S in e du ca ci ón * * * * * * 10 0. 0 * * * * * * * 10 0. 0 * * 13 P rim ar ia 1 -4 8. 7 58 .4 29 .6 1. 8 0. 7 0. 7 10 0. 0 1. 6 37 .9 51 .4 3. 0 0. 9 4. 6 0. 7 10 0. 0 4. 9 59 .0 60 P rim ar ia 5 -8 32 .2 45 .9 15 .0 3. 8 1. 1 1. 9 10 0. 0 11 .4 43 .4 32 .9 2. 6 0. 7 7. 8 1. 2 10 0. 0 28 .8 54 .0 17 7 S ec un da ria 30 .6 45 .5 18 .3 4. 0 0. 1 1. 4 10 0. 0 14 .1 42 .0 25 .3 12 .7 0. 4 4. 0 1. 4 10 0. 0 25 .9 52 .8 27 6 S up er io r 42 .2 39 .1 12 .9 3. 4 2. 4 0. 0 10 0. 0 11 .8 47 .7 26 .4 11 .4 2. 1 0. 6 0. 0 10 0. 0 30 .0 61 .0 10 6 Q ui nt il de ri qu ez a In fe rio r 27 .2 48 .1 17 .3 5. 1 1. 5 0. 8 10 0. 0 10 .8 49 .0 25 .2 6. 9 0. 3 6. 7 1. 1 10 0. 0 25 .2 50 .1 17 3 S eg un do 28 .4 45 .5 22 .9 0. 4 1. 3 1. 4 10 0. 0 13 .1 32 .7 37 .0 11 .5 1. 0 4. 3 0. 5 10 0. 0 22 .3 55 .1 18 5 In te rm ed io 30 .9 51 .9 13 .2 4. 0 0. 0 0. 0 10 0. 0 13 .7 37 .2 34 .7 8. 5 0. 8 5. 2 0. 0 10 0. 0 24 .5 58 .4 12 5 C ua rto 36 .4 40 .3 13 .4 6. 4 0. 0 3. 5 10 0. 0 9. 0 62 .0 15 .8 7. 0 0. 6 1. 9 3. 5 10 0. 0 30 .4 53 .7 82 S up er io r 38 .5 39 .3 16 .7 4. 0 0. 5 1. 2 10 0. 0 8. 2 45 .4 32 .8 9. 7 1. 9 0. 8 1. 2 10 0. 0 28 .6 63 .3 66 To ta l 30 .7 46 .2 17 .6 3. 5 0. 9 1. 2 10 0. 0 11 .5 43 .2 30 .1 8. 9 0. 8 4. 5 1. 0 10 0. 0 25 .2 55 .1 63 1 N ot a: S e re co m ie nd a da r a lo s ni ño s/ ni ña s líq ui do s pa ra b eb er d ur an te la d ia rre a y no re du ci r l os a lim en to s. 1 L a pr ác tic a de a lim en ta ci ón c on tin ua in cl uy e ni ño s/ ni ña s qu e du ra nt e la d ia rre a re ci bi er on m ás a lim en to , l o m is m o, o u n po co m en os d e lo u su al . 2 E xc lu ye 3 c as os s in p on de ra r d e ni ño s/ as s in in fo rm ac ió n en e st a va ria bl e ( ) L os p or ce nt aj es e n pa ré nt es is s e ba sa n en 2 5 a 50 c as os n o po nd er ad os . * La s ce ld as c on m en os d e 25 c as os n o po nd er ad os s on s eñ al ad as c on a st er is co s Salud infantil • 169 10.7 CONOCIMIENTO DE SRO Dado que la mayor parte de las muertes causadas por diarrea pueden ser evitadas con el uso de terapias de rehidratación apropiadas, es importante conocer el grado de conocimiento de éstas entre las madres. En la ENDESA 2013 se preguntó a las entrevistadas con nacimientos en los cinco años precedentes a la encuesta si conocían sales de rehidratación oral para el tratamiento de la diarrea. El Cuadro 10.10 muestra que gran mayoría de las madres (93 por ciento) conocían esta terapia. Una observación de los diferenciales por edad de la madre muestra que el conocimiento de SRO aumenta con la edad, de 85 por ciento entre las madres de 15 a 19 años a 97 por ciento entre las madres de 35 a 49 años y aumenta con la educación, del 78 por ciento entre las mujeres sin educación al 96 por ciento entre las que alcanzaron el nivel universitario. Es importante destacar que aun entre las mujeres jóvenes, poco escolarizadas y de estrato socioeconómico bajo cerca del 90 por ciento declaró conocer las sales de rehidratación oral. 10.8 DISPOSICIÓN DE LAS MATERIAS FECALES Una gran variedad de enfermedades graves y potencialmente mortales son transmitidas a través de las heces humanas. Ejemplos de tales enfermedades son el cólera, hepatitis A, gastroenteritis, fiebre tifoidea, y la ascariasis. La manera más fácil de prevenir la transmisión de estas enfermedades es la disposición sanitaria de excretas, evitando el contacto de éstas con los humanos o con los alimentos. Desde el punto de vista de salubridad e higiene, se consideran maneras seguras de eliminar las excretas usando un inodoro o letrina, desechando las heces en un inodoro o letrina, o enterrándolas. La ENDESA 2013 indagó sobre las prácticas de eliminación de excretas de los niños menores de cinco años. El Cuadro 10.11 muestra las modalidades de eliminación de las heces de los niños usadas en la República Dominicana. Se nota que en total solamente en el 57 por ciento de los casos las heces de los niños son eliminadas de manera considerada segura y en el 41 por ciento de los casos las heces son arrojadas a la basura. Sin embargo las prácticas mudan substancialmente con la edad del niño. La proporción de niños cuyas heces son desechadas de manera segura aumenta del 11 por ciento en los niños menores de seis meses, al 33 por ciento en los niños de 12 a 23 meses y al 97 por ciento en los niños de 48 a 59 meses. En contrapartida, la proporción de heces arrojadas a la basura disminuye del 88 por ciento de las heces de niños de menos de 6 meses a apenas el 3 por ciento de los niños de 48 a 59 meses. Esta tendencia se explicaría por el uso de pañales desechables en los niños más pequeños, los cuales son por lo común arrojados a la basura. También, existe la percepción de que las heces de los niños pequeños no son tan peligrosas. Cuadro 10.10 Conocimiento de sales de rehidratación oral/Pedialite Porcentaje de madres de 15-49 años con un nacido vivo en los cinco años que precedieron la encuesta que conocen los paquetes de sales de rehidratación oral (SRO)/Pedialite para el tratamiento de la diarrea, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de mujeres que conocen las sales de rehidratación oral (SRO)/Pedialite Número de mujeres Edad 15-19 84.6 303 20-24 92.3 845 25-34 94.4 1,351 35-49 97.1 431 Zona de residencia Urbana 93.2 2,195 Rural 93.0 736 Región de salud 0 94.2 1,193 I 93.8 221 II 93.0 420 III 96.2 182 IV 93.1 126 V 91.8 325 VI 91.6 150 VII 87.8 126 VIII 90.7 187 Educación Sin educación 77.6 66 Primaria 1-4 86.2 223 Primaria 5-8 91.6 705 Secundaria 94.4 1,202 Superior 96.3 734 Quintil de riqueza Inferior 89.8 636 Segundo 93.2 672 Intermedio 94.7 602 Cuarto 93.1 547 Superior 95.9 474 Total 93.2 2,931 SRO = Sales de rehidratación oral 170 • Salud infantil En términos generales, las proporciones de casos en que las heces de los niños son desechadas de manera segura se mostraron próximas al porcentaje medio, independientemente de las características socioeconómicas de la madre. Cuadro 10.11 Eliminación de las deposiciones de los niños y niñas Distribución porcentual de los niños y niñas más jóvenes menores de cinco años que viven con la madre por la forma de eliminación de las deposiciones y porcentaje de niños y niñas cuyas materia fecales son desechadas en forma segura, según característica seleccionadas, República Dominicana, 2013 Forma de eliminación de las materia fecales de los niños/niñas Total Porcentaje de niños y niñas cuyas heces fecales son desechadas de manera segura1 Número de niños Característica El niño/niña siempre usa inodoro o letrina La tira en el inodoro o letrina La entierran La tira en zanja o desagüe Se tiran a la basura Se dejan al aire libre Otra respuesta Sin información Edad en meses <6 3.6 7.6 0.0 0.9 87.8 0.1 0.0 0.0 100.0 11.1 283 6-11 5.2 15.0 0.0 1.2 77.5 0.3 0.1 0.6 100.0 20.2 359 12-23 11.4 21.0 0.6 1.7 64.0 0.8 0.3 0.3 100.0 33.0 674 24-35 44.0 26.6 0.0 0.8 24.9 1.5 1.9 0.2 100.0 70.6 541 36-47 72.0 20.3 0.0 0.1 7.1 0.2 0.0 0.3 100.0 92.3 494 48-59 81.6 15.6 0.0 0.0 2.7 0.1 0.0 0.1 100.0 97.1 410 Servicio sanitario2 Mejorado, no compartido 41.6 14.8 0.1 0.7 41.8 0.2 0.5 0.3 100.0 56.5 2,032 Compartido 25.9 30.9 0.2 1.3 39.6 1.6 0.2 0.2 100.0 56.9 729 Zona de residencia Urbana 38.3 18.3 0.1 0.9 41.4 0.5 0.3 0.3 100.0 56.7 2,067 Rural 35.0 21.2 0.2 0.6 40.9 1.0 1.0 0.1 100.0 56.4 695 Región de salud 0 35.4 18.8 0.2 0.8 43.0 0.5 0.8 0.5 100.0 54.4 1,126 I 39.3 15.8 0.6 0.8 42.7 0.0 0.6 0.2 100.0 55.8 211 II 45.5 14.8 0.0 0.3 38.5 0.8 0.0 0.1 100.0 60.3 395 III 39.2 22.6 0.0 0.3 37.2 0.7 0.0 0.0 100.0 61.8 175 IV 29.5 26.0 0.0 0.9 40.0 3.2 0.5 0.0 100.0 55.5 120 V 35.8 21.7 0.0 1.3 40.9 0.0 0.0 0.3 100.0 57.5 299 VI 33.3 26.4 0.0 1.1 37.0 1.1 1.1 0.0 100.0 59.7 144 VII 33.8 23.2 0.0 1.9 39.9 0.7 0.5 0.0 100.0 57.0 111 VIII 42.2 12.3 0.0 1.3 43.8 0.5 0.0 0.0 100.0 54.5 180 Educación de la madre Sin educación 29.8 29.7 0.0 0.2 38.7 1.0 0.5 0.0 100.0 59.5 59 Primaria 1-4 30.6 28.6 0.0 0.8 36.8 2.5 0.5 0.2 100.0 59.2 203 Primaria 5-8 36.9 21.6 0.0 1.0 39.1 1.2 0.1 0.0 100.0 58.5 645 Secundaria 35.8 19.9 0.3 0.9 42.4 0.2 0.0 0.4 100.0 56.0 1,146 Superior 43.3 11.5 0.0 0.6 42.8 0.1 1.4 0.3 100.0 54.8 709 Quintil de riqueza Inferior 28.3 29.5 0.1 1.9 37.3 2.3 0.3 0.3 100.0 57.9 590 Segundo 32.0 26.4 0.1 0.9 40.1 0.4 0.1 0.0 100.0 58.6 621 Intermedio 42.2 14.6 0.0 0.7 42.1 0.0 0.2 0.2 100.0 56.8 565 Cuarto 42.0 12.3 0.5 0.0 44.3 0.1 0.5 0.4 100.0 54.7 523 Superior 45.5 8.6 0.0 0.7 43.3 0.0 1.4 0.5 100.0 54.2 462 Total 37.5 19.0 0.1 0.9 41.2 0.6 0.5 0.3 100.0 56.6 2,762 1 Las deposiciones de los niños/niñas se consideran desechadas apropiadamente si se utilizó un sanitario o letrina; si las materias fecales fueron tiradas en un sanitario o letrina; o si fueron enterradas. 2 Servicio sanitario mejorado incluye inodoro privado y letrina privada con cajón. Excluye 1 caso sin ponderar sin información en esta variable. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 171 LACTANCIA Y NUTRICIÓN DE LOS NIÑOS Y NIÑAS 11 n este capítulo se cubren tres tópicos relacionados: 1) el estado nutricional de los niños a partir de la medición de peso y talla de los menores de 5 años; 2) las prácticas de alimentación incluyendo las prácticas y frecuencia de la lactancia materna, la introducción de alimentación complementaria y el uso de alimentos sólidos y semisólidos); y 3) consumo de micronutrientes, frecuencia y diversidad de la alimentación, suplementación y fortificación de alimentos. Los indicadores antropométricos son medidas sobre los resultados del estado nutricional y permiten identificar los grupos vulnerables dentro del país. La nutrición adecuada es crucial para el desarrollo y crecimiento de los niños, especialmente durante los primeros dos años de vida debido a la presencia de enfermedades comunes en la niñez tales como diarrea e infecciones respiratorias agudas (IRA). Entre las prácticas óptimas de alimentación que se incluyen en este capítulo están la introducción temprana de la lactancia, la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida, lactancia continuada por lo menos hasta que los infantes cumplan dos años, la introducción oportuna de alimentación complementaria a los 6 meses, la frecuencia de alimentos sólidos y semisólidos y la diversidad de grupos de alimentos para los niños y niñas de 6 a 23 meses de edad. También se incluye en este capítulo el consumo de micronutrientes, es decir, el consumo de frutas y vegetales ricos en vitamina A durante el día o la noche antes de la entrevista entre los niños nacidos a partir del 2011; y el consumo de suplementos de vitamina A en los seis meses anteriores a la encuesta entre los niños y niñas de 6-59 meses de edad. 11.1 ESTADO NUTRICIONAL DE LOS NIÑOS Y NIÑAS En la ENDESA 2013 se incluyó un módulo de antropometría en el cual se obtuvo el peso y la talla de los niños y niñas en los hogares entrevistados menores de 5 años, siguiendo las normas internacionales de recolección y estandarización. Los instrumentos utilizados fueron el tallímetro marca ShorrBoard, Modelo 420 y Balanza Digital de piso SECA, modelo 874. Para los cálculos de la desnutrición, tal como lo recomienda la OMS, se hace una comparación entre la medición obtenida durante la encuesta para cada sujeto con la observada en una población definida como referencia internacional. El uso de esta población de referencia se basa en que todos los niños y niñas bien nutridos de todos los grupos de población (con datos disponibles) siguen patrones de crecimiento muy similares. La población de referencia sirve como punto de comparación, facilitando el examen de las diferencias en el estado antropométrico de los subgrupos en la población bajo estudio y de los cambios en el estado nutricional en el tiempo. En cualquier población suficientemente numerosa hay variaciones naturales en peso y talla y las variaciones se aproximan a una distribución estadística normal. Los indicadores de la situación nutricional de los niños se calcularon utilizando los estándares de crecimiento publicados por la Organización Mundial de la Salud en 2006. Estos patrones de crecimiento ilustran cómo los niños crecen y se desarrollan en condiciones óptimas y se recogieron a través del Estudio Multicéntrico de Referencias de Crecimiento (WHO, 2006) en que fueron muestreados 8.440 niños en seis países (Brasil, Ghana, India, Noruega, Omán y Estados Unidos). Por tanto, los patrones de crecimiento infantil de la OMS pueden ser utilizados para la evaluación de niños de todo el mundo, independientemente de la etnia, las influencias sociales y económicas, o las prácticas de alimentación. E 172 • Nutrición de los niños, niñas y adultos Los resultados están influenciados por la calidad de las mediciones de la talla y el peso en los que se basan los indicadores, además, por la correcta declaración de la edad del niño. Los datos obtenidos para la talla y el peso fueron obtenidos correctamente en un 93 por ciento de los casos, no existiendo variaciones significativas de acuerdo a variables demográficas y socio-económicas de las madres. Algunos cuadros sobre la calidad de los datos se incluyen en el Apéndice C. 11.1.1 Tipos de desnutrición La información de peso, talla y edad es usada para describir el estado de desnutrición de los niños y niñas a través de los siguientes indicadores: • Desnutrición crónica: talla para la edad • Desnutrición aguda: peso para la talla • Desnutrición global: peso para la edad Desnutrición crónica: talla para la edad El análisis del estado nutricional de los niños y niñas por medio de la medición de su talla se basa en la consideración de que el crecimiento es el producto de una serie de factores sociales, ambientales, biológicos y culturales. La talla para la edad, utilizada como indicador de desnutrición crónica es un indicador del retardo del crecimiento. Los niños y niñas cuya talla para la edad se encuentra por debajo de dos desviaciones estándar de la mediana de la población de referencia son considerados como bajos para su edad, con retardo en el crecimiento o con desnutrición crónica. Quienes se encuentran por debajo de tres desviaciones estándar de la mediana de la población de referencia se consideran con severo retardo en el crecimiento. Los niveles de desnutrición crónica en niños próximos cercanos a cumplir los cinco años (48-59 meses, por ejemplo), son un indicador de los efectos acumulados del retraso en el crecimiento y muestran los efectos a largo plazo de la desnutrición en una población, más allá de posibles cambios recientes en la ingesta dietética. Desnutrición aguda: peso para la talla El peso para la talla es un indicador de desnutrición reciente, conocido también como desnutrición aguda o emaciación, que mide el efecto del deterioro en la alimentación y de la presencia de enfermedades en el pasado inmediato. Se diría que obedece a situaciones de coyuntura. Los niños y niñas cuyo peso para la talla está más de dos desviaciones estándar por debajo de la mediana de la población de referencia son considerados con desnutrición aguda. Quienes se encuentran por debajo de tres desviaciones estándar de la mediana de la población de referencia son considerados severamente desnutridos o con emaciación. Los datos también permiten medir la prevalencia de sobrepeso y obesidad en los niños. Los niños para quienes el peso para la talla está 2 desviaciones estándar o más por encima de la media de la población de referencia se consideran con sobrepeso. Desnutrición global: peso para la edad El indicador de peso para la edad es considerado como un indicador general de la desnutrición. Es un indicador resumen de la talla para la edad y del peso para la talla. En general, se utiliza este indicador para conocer el estado nutricional cuando los niños y niñas son llevados por primera vez a una unidad de salud y para la tendencia del crecimiento cuando tiene evaluaciones sucesivas, sobre todo entre los menores de 2 años. Los niños y niñas cuyo peso para la edad está por debajo de dos desviaciones estándar de la mediana de la población de referencia son clasificados de “bajo peso”. Quienes se encuentran por debajo de tres desviaciones estándar de la mediana de la población de referencia se consideran con desnutrición global severa. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 173 También se calculan los valores promedios normalizados (Z-score) que describen el estado nutricional promedio de la población sin necesidad de usar un punto de corte. Un valor medio inferior a 0 (es decir, un valor medio negativo) sugiere que la distribución de un índice se ha desplazado hacia abajo y que la mayoría, si no todos los niños de la población, sufre de desnutrición en relación con la población de referencia. 11.1.2 Resultados Desnutrición crónica: talla para la edad El Cuadro 11.1 muestra el porcentaje de niños y niñas menores de cinco años clasificados como desnutridos según cada uno de los indicadores, por sexo, la edad del niño o niña y otras variables seleccionadas. Cuadro 11.1 Indicadores de nutrición para niños/niñas menores de 5 años Porcentaje de los niños/niñas menores de cinco años clasificados como desnutridos según tres índices antropométricos de nutrición: talla para la edad, peso para la talla, y peso para la edad, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje con desnutrición crónica (Talla para la edad)1 Porcentaje con desnutrición aguda (Peso para la talla) Porcentaje con desnutrición global (Peso para la edad) Número de niños Porcentaje por debajo de -3 DE Porcentaje por debajo de -2 DE2 Promedio del valor Z (DE) Porcentaje por debajo de -3 DE Porcentaje por debajo de -2 DE2 Porcentaje por encima de +2 SD Promedio del valor Z (DE) Porcentaje por debajo de -3 DE Porcentaje por debajo de -2 DE2 Porcentaje por encima de +2 SD Promedio del valor Z (DE) Edad en meses <6 1.7 7.4 -0.2 3.1 6.8 11.8 0.3 1.3 3.9 3.3 0.0 289 6-8 2.9 7.3 -0.1 0.1 2.8 7.3 0.3 0.9 6.6 3.9 0.0 169 9-11 1.2 5.1 0.0 0.1 1.2 10.6 0.4 0.1 1.7 5.4 0.3 199 12-17 3.2 9.7 -0.4 0.5 2.0 10.8 0.4 0.4 3.3 7.2 0.1 336 18-23 2.6 10.0 -0.4 0.3 1.0 9.4 0.5 0.5 3.7 6.8 0.2 405 24-35 1.4 8.1 -0.4 0.2 0.7 8.4 0.4 0.1 2.4 5.9 0.1 690 36-47 2.3 6.4 -0.4 0.2 2.3 4.2 0.2 0.2 5.5 3.3 -0.1 764 48-59 1.5 3.8 -0.2 0.5 1.9 4.2 0.1 0.5 3.6 3.7 -0.1 767 Sexo Hombre 2.1 7.8 -0.3 0.7 2.1 7.3 0.3 0.4 3.6 4.4 0.0 1,843 Mujer 1.9 6.0 -0.3 0.3 1.9 7.3 0.2 0.4 4.1 5.1 0.0 1,776 Intervalo de nacimiento en meses3 Primer nacimiento4 1.9 6.1 -0.2 0.3 1.4 8.6 0.3 0.2 1.7 5.6 0.1 1,165 <24 1.8 8.5 -0.5 0.5 2.9 3.6 0.1 0.9 6.3 2.2 -0.2 373 24-47 1.9 8.6 -0.4 0.2 1.3 6.0 0.2 0.5 3.4 2.7 -0.1 692 48+ 1.8 5.5 -0.2 1.1 2.7 8.5 0.3 0.6 3.6 6.7 0.1 905 Tamaño al nacer3 Muy pequeño/a 3.2 17.7 -0.8 1.7 5.0 1.5 -0.2 1.2 9.3 1.1 -0.6 151 Pequeño/a 4.5 10.9 -0.6 2.2 5.0 4.8 0.0 1.2 6.0 3.8 -0.3 521 Promedio o más grande 1.2 5.2 -0.2 0.1 1.1 8.4 0.4 0.2 2.2 5.4 0.2 2,446 Situación de entrevista de la madre Fue entrevistada 1.9 6.8 -0.3 0.6 1.9 7.4 0.3 0.5 3.2 4.9 0.0 3,134 No entrevistada pero presente en el hogar 5.2 9.1 -0.4 0.0 0.2 6.3 0.4 0.0 11.0 4.2 -0.0 111 No entrevistada y no en el hogar5 2.2 7.7 -0.4 0.4 3.6 6.7 0.2 0.3 6.8 4.1 -0.1 374 Continúa… 174 • Nutrición de los niños, niñas y adultos Cuadro 11.1 Indicadores de nutrición para niños/niñas menores de 5 años—Continuación Característica Porcentaje con desnutrición crónica (Talla para la edad)1 Porcentaje con desnutrición aguda (Peso para la talla) Porcentaje con desnutrición global (Peso para la edad) Número de niños Porcentaje por debajo de -3 DE Porcentaje por debajo de -2 DE2 Promedio del valor Z (DE) Porcentaje por debajo de -3 DE Porcentaje por debajo de -2 DE2 Porcentaje por encima de +2 SD Promedio del valor Z (DE) Porcentaje por debajo de -3 DE Porcentaje por debajo de -2 DE2 Porcentaje por encima de +2 SD Promedio del valor Z (DE) Estado nutricional de la madre6 Delgada (IMC<18.5) 3.2 11.9 -0.6 0.4 2.3 3.2 -0.2 1.9 9.7 0.9 -0.5 162 Normal (IMC 18.5- 24.9) 1.8 6.5 -0.3 0.6 1.8 5.2 0.2 0.6 3.3 3.5 -0.0 1,262 Con sobrepeso/ obesa (IMC) >= 25) 0.9 5.9 -0.2 0.2 1.4 10.5 0.5 0.1 2.6 7.2 0.2 1,361 Zona de residencia Urbana 1.8 7.1 -0.3 0.5 1.9 7.5 0.3 0.4 3.8 4.8 0.0 2,683 Rural 2.5 6.4 -0.3 0.6 2.5 6.6 0.3 0.6 3.8 4.6 0.0 936 Región de salud 0 2.2 6.7 -0.3 0.7 2.0 6.6 0.2 0.4 4.6 4.6 -0.0 1,396 I 2.4 7.2 -0.4 0.3 3.6 7.3 0.2 0.5 3.2 4.5 -0.0 278 II 0.5 3.8 -0.2 0.2 1.1 7.5 0.4 0.0 1.1 5.8 0.2 516 III 1.9 6.8 -0.2 0.0 1.2 8.3 0.4 0.0 2.6 5.7 0.2 225 IV 2.4 10.3 -0.5 1.5 4.1 5.5 0.0 0.2 5.6 2.2 -0.3 183 V 3.0 7.9 -0.3 0.5 1.7 8.1 0.3 1.0 4.4 4.8 0.0 438 VI 2.4 11.1 -0.5 1.0 2.3 6.7 0.2 1.0 5.3 3.2 -0.1 191 VII 2.0 7.1 -0.3 0.5 3.6 5.8 0.3 0.5 4.4 3.9 -0.0 160 VIII 1.4 6.9 -0.3 0.0 0.8 11.4 0.5 0.3 2.9 6.8 0.2 232 Educación de la madre7 Sin educación 2.6 10.0 -0.7 1.0 1.8 8.4 0.3 0.0 5.2 2.8 -0.1 79 Primaria 1-4 3.1 9.1 -0.5 0.6 1.8 4.4 0.3 0.5 3.3 2.0 -0.1 251 Primaria 5-8 3.7 10.2 -0.5 0.7 1.8 5.1 0.2 0.8 4.8 3.4 -0.1 783 Secundaria 1.4 5.8 -0.3 0.2 1.7 8.1 0.2 0.4 3.0 5.1 0.0 1,328 Superior 0.9 4.3 -0.0 0.8 2.3 9.2 0.4 0.1 2.8 7.1 0.3 798 Quintil de riqueza Inferior 3.7 11.3 -0.7 0.3 2.9 3.6 0.1 0.6 7.3 2.2 -0.3 867 Segundo 2.7 8.8 -0.4 0.6 1.9 6.6 0.3 0.8 3.7 4.1 -0.0 782 Intermedio 0.9 3.9 -0.2 0.3 1.7 8.0 0.3 0.4 1.4 4.5 0.1 722 Cuarto 0.3 4.9 -0.1 1.4 2.4 9.0 0.3 0.1 2.7 6.2 0.2 666 Superior 1.7 3.9 0.0 0.1 0.9 11.0 0.5 0.0 2.9 8.4 0.4 583 Total 2.0 6.9 -0.3 0.5 2.0 7.3 0.3 0.4 3.8 4.8 0.0 3,619 Nota: El cuadro está basado en niños/niñas que durmieron en el hogar la noche anterior a la entrevista. Cada índice se expresa en desviaciones estándar (DE) de la mediana de los Estándares de Crecimiento de los Niños de la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptados en 2006. El cuadro está basado en niños/niñas con fechas válidas de nacimiento (mes y año) y mediciones válidas tanto de talla como de peso. 1 Para los menores de 2 años la talla se mide estando recostados; y también en los pocos casos en los que la edad del niño/niña no se conoce o mide menos de 85 cm; para todos los demás niños/niñas la talla se mide estando parados. 2 Incluye niños/niñas que están por debajo de -3 desviaciones estándar (DE) de la mediana de la población para los Estándares de Crecimiento de los Niños de la OMS. 3 Excluye niños/niñas cuyas madres no fueron entrevistadas. Excluye 20 casos sin ponderar, sin información sobre tamaño al nacer. 4 Los mellizos (trillizos, etc.) primerizos son contados como primeros nacimientos porque no tienen intervalo con nacimiento previo. 5 Incluye niños/niñas cuyas madres están muertas. 6 Excluye niños/niñas de madres que no fueron entrevistadas, niños/as de madres que no fueron pesadas ni medidas, y niños/niñas de madres embarazadas o que tuvieron un nacimiento en los últimos dos meses. El estado de nutrición de la madre en términos del IMC (Indice de Masa Corporal) se presenta en el Cuadro 11.10.1 7 Para las mujeres no entrevistadas, la información se toma del Cuestionario de Hogar. Excluye niños/niñas cuyas madres no fueron listadas en el Cuestionario de Hogar. Excluye dos casos de mujeres sin ponderar sin información en educación Los resultados presentados en el Cuadro 11.1 muestran que según el estándar de la OMS, el 7 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años padece desnutrición crónica y un 2 por ciento presenta retraso en el crecimiento en condición severa. Al comparar estos resultados con los obtenidos en la ENDESA 2007 se observa una disminución de la desnutrición crónica de tres puntos porcentuales por debajo de lo encontrado 6 años atrás, aunque la desnutrición crónica severa no mostro cambios (de 2 por ciento en ambas encuestas). En el Gráfico 11.1 se detallan, por edad en meses, los porcentajes de niños menores de cinco años de que están desnutridos según cada uno de los indicadores. Se observa que la desnutrición crónica aumenta con la edad con un máximo en los 12-29 meses y luego desciende. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 175 Gráfico 11.1 Estado nutricional de los niños menores de 5 años por edad en meses La ENDESA 2013 indica que en el grupo de edad de 12-23 meses se presenta la mayor proporción de padecimiento de desnutrición crónica (10 por ciento), una tercera parte de ella severa (3 por ciento). La proporción de infantes con desnutrición crónica es mayor entre los de sexo masculino. Mientras el 6 por ciento de las niñas presentó desnutrición crónica, entre los niños se registró un 8 por ciento. Por otro lado, la desnutrición crónica disminuye a medida que aumenta la duración del intervalo intergenésico, desde el 9 por ciento entre los nacimientos con un intervalo de menos de 24 meses a 6 por ciento entre los nacimientos con intervalos de 48 meses o más. La desnutrición crónica también es mayor entre los niños y niñas que nacieron con bajo peso. Los niños y niñas cuyo tamaño al nacer fue reportado como muy pequeño presentan una prevalencia de desnutrición crónica de 18 por ciento, casi tres veces mayor que entre aquéllos(as) con reporte de tamaño promedio o más grande (5 por ciento). También se muestran diferencias importantes según el estado nutricional de la madre. La desnutrición crónica de los hijos de madres con un índice de masa corporal (IMC) menor de 18.5 (consideradas como delgadas) es de 12 por ciento, que es casi el doble (7 por ciento) del valor encontrado en madres con un IMC entre 18.5 y 24.9 (consideradas como de peso normal). Considerando los resultados por zona de residencia, la desnutrición crónica es ligeramente mayor en la zona urbana, donde la padece un 7 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años, contra 6 por ciento en la zona rural. Por regiones de salud, las regiones IV y VI siguen siendo las que presentan los mayores niveles de desnutrición crónica (10 y 11 por ciento, respectivamente). El menor nivel se observa en la región II (4 por ciento). La desnutrición crónica es mayor en los hijos de madres con educación primaria o sin educación respecto a las de educación secundaria o superior (alrededor de un 10 por ciento en el primer grupo contra un 4 por ciento en los hijos de mujeres con educación superior). También se observan diferencias importantes según el nivel socioeconómico de las madres, desde el 11 por ciento entre los niños y niñas de madres del primer quintil hasta el 4 por ciento entre los niños y niñas de madres del quintil superior. 0.0 2.0 4.0 6.0 8.0 10.0 12.0 0-5 6-11 12-17 18-23 24-29 30-35 36-41 42-47 48-53 54-59 Edad (en meses) Desnutrición crónica (Talla para la edad) Desnutrición aguda (Peso para la talla) Desnutrición global (Peso para la edad) ENDESA 2013 176 • Nutrición de los niños, niñas y adultos Desnutrición aguda: peso para la talla La desnutrición aguda de la población menor de cinco años obtenida en la ENDESA 2013 es del 2 por ciento, cifra similar a la encontrada en la ENDESA 2007 (Cuadro 11.1). La proporción de niños menores de cinco años con desnutrición aguda es semejante entre los niños de ambos sexos (2 por ciento). Por otro lado, este indicador es menor en los niños con un intervalo entre 24 y 47 meses (1 por ciento) y aumenta en los extremos al 3 por ciento (intervalos intergenésicos menores de 24 meses y de 48 meses y más). La desnutrición aguda también es mayor entre los niños y niñas que nacieron con bajo peso. Los niños y niñas cuyo tamaño al nacer fue reportado como muy pequeño presentan una prevalencia de desnutrición aguda de 5 por ciento contra un 1 por ciento en aquellos con tamaño promedio o más grande. Considerando los resultados por zona de residencia, la desnutrición aguda es solo ligeramente mayor en la zona rural, donde la padece un 3 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años, contra 2 por ciento en la zona urbana. Las diferencias regionales no son muy grandes, aunque debe mencionarse que las regiones IV y I son las que presentan los mayores niveles de desnutrición aguda (4 por ciento) contra un 1 por ciento en las regiones II, III y VIII. Tampoco se observan diferencias según la educación materna. Por quintiles de riqueza, la desnutrición aguda es algo mayor en el quintil inferior (3 por ciento) y menor en el quintil superior de (1 por ciento). Como se indicó anteriormente, los niños para quienes el peso para la talla está dos desviaciones estándar o más por encima de la mediana de la población de referencia se consideran con sobrepeso. Este indicador fue de 7 por ciento, ligeramente inferior al valor encontrado en la ENDESA 2007. Llama la atención que el sobrepeso en los niños aumenta con la educación y el nivel socio-económico de la madre (4 por ciento en el quintil inferior contra 11 por ciento en el quintil superior). Desnutrición global: peso para la edad El nivel de desnutrición global (bajo peso) obtenido es de 4 por ciento, sólo ligeramente superior al encontrado en la ENDESA 2007 (3 por ciento) (Cuadro 11.1). La proporción de niños menores de cinco años con bajo peso no muestra diferencias por sexo (4 por ciento) y es superior en los niños con un intervalo menor de 24 meses (6 por ciento) que entre los 24 y más (4 por ciento). La brecha en la desnutrición global es también grande entre quienes tuvieron un tamaño muy pequeño al nacer (9 por ciento) en comparación con los que tuvieron un tamaño promedio o mayor (2 por ciento). No se observan diferencias por zona de residencia, pero si por regiones de salud. Las regiones IV, VI y 0 son las que presentan los mayores niveles de desnutrición global (5 por ciento o más) contra un 1 por ciento en la región II. Como en el caso de la desnutrición aguda, en el caso del bajo peso no se observan gradientes claras según la educación materna y el nivel socioeconómico de las madres. Sin embargo, si se observan diferencias entre las categorías extremas: el quintil superior (3 por ciento) y el inferior (7 por ciento). 11.1.3 Tendencias en el estado nutricional de niños y niñas En el Gráfico 11.2 se muestran las tendencias en la situación nutricional de niños y niñas de acuerdo a las tres últimas encuestas ENDESA. Se observa que en general, la desnutrición crónica en los niños y niñas en República Dominicana ha mejorado gradualmente durante la última década, habiendo pasado de 11 por ciento en el 2002 a 7 por ciento en el 2013. También se observa una tendencia lenta pero sostenida a la disminución del sobrepeso (de 9 por ciento en 2002 a 7 por ciento en el 2013). En la desnutrición aguda y global no se observan cambios significativos en la última década. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 177 Gráfico 11.2 Tendencias en la situación nutricional de niños menores de 5 años, según las tres últimas ENDESA, 2002, 2007 y 2013 11.2 LA LACTANCIA MATERNA Y LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA Las prácticas de alimentación de los niños influyen en su estado nutricional y juegan un rol crítico en su desarrollo. Las prácticas inadecuadas de alimentación pueden afectar negativamente afectar el estado de salud y nutricional de los niños, lo que a su vez tiene consecuencias directas en su desarrollo físico y mental. En este sentido, la lactancia materna provee a los niños de nutrientes adecuados y de inmunización para un gran número de enfermedades comunes en la niñez. La leche materna es estéril y contiene todos los nutrientes requeridos en los primeros meses de vida. Sin embargo, el inicio temprano de la complementación alimentaria sin las medidas de higiene y esterilización adecuadas, limita los beneficios de la lactancia al ponerse al niño en contacto con sustancias contaminadas, aumentando la prevalencia de la diarrea y las deficiencias nutricionales. UNICEF y OMS recomiendan que los infantes reciban lactancia exclusiva (sin líquidos o sólidos complementarios) durante los primeros seis meses de vida y que se les dé alimentación complementaria (sólida o semisólida) a partir del séptimo mes (WHO / UNICEF, 2002, Organización Panamericana de la Salud (OPS) / OMS, 2003). Se recomienda continuar la lactancia hasta los dos años. El uso de biberón no se recomienda a ninguna edad. La duración e intensidad de la lactancia materna también afecta el período de infertilidad posparto y, por lo tanto, la duración del intervalo intergenésico y la fecundidad. Como ve vio anteriormente, los intervalos muy cortos entre nacimientos están relacionados con mayores riesgos de muerte y mayores riesgos de desnutrición en niños y niñas. 11.2.1 Iniciación de la lactancia materna El inicio temprano de la lactancia materna es importante tanto para la madre y el niño. El amamantamiento temprano estimula la liberación de la prolactina y de la oxitocina, responsables de estimular la producción de leche y la contracción del útero después del parto. Como la producción de leche materna 11 2 4 9 10 2 3 8 7 2 4 7 Desnutrición Crónica (talla para la edad) Desnutrición Aguda (peso para la talla) Desnutrición global (peso para la edad) Sobrepeso ENDESA 2002 ENDESA 2007 ENDESA 2013 178 • Nutrición de los niños, niñas y adultos propiamente dicha comienza 24 a 48 horas después del parto, se recomienda que los niños y las niñas reciban, inmediatamente después del nacimiento, el calostro, líquido riquísimo en anticuerpos que protegen al recién nacido contra las enfermedades y ayuda a prevenir la hipoglicemia. En la ENDESA 2013 se les preguntó a las madres sobre la práctica de la lactancia, su inicio, frecuencia y el uso de alimentación complementaria de los últimos hijos menores de dos años que viven con la madre. A partir de información sobre la situación de la lactancia en las 24 horas antes de la encuesta, en el Cuadro 11.2 se presenta el porcentaje que alguna vez lactó, el porcentaje que empezó a lactar dentro de la primera hora y el porcentaje que empezó durante el primer día, por características seleccionadas. En el Cuadro 11.2 también se muestra el porcentaje de niños y niñas que recibió otros alimentos durante los primeros tres días, antes de empezar la lactancia propiamente dicha. Cuadro 11.2 Lactancia inicial Entre los últimos niños/niñas nacidos en los dos años que precedieron la encuesta, porcentaje que recibieron leche materna alguna vez y el porcentaje que empezaron a lactar dentro de la hora siguiente de haber nacido y durante el primer día de nacido; y entre los últimos nacidos en los dos años que precedieron la encuesta y que recibieron lactancia alguna vez, porcentaje que recibieron alimentos diferentes de leche materna antes de iniciar la lactancia, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Entre los últimos nacidos vivos en los últimos dos años: Entre los últimos nacidos vivos en los últimos dos años que alguna vez recibieron lactancia: Característica Porcentaje que alguna vez lactó Porcentaje que empezó la lactancia dentro de la primera hora de nacido Porcentaje que empezó la lactancia durante el primer día de nacido1 Número de últimos nacidos vivos Porcentaje que recibieron alimentación prelactancia2 Número de últimos nacimientos que fueron amamantados Sexo Hombre 86.4 42.6 63.9 689 62.7 595 Mujer 92.2 43.7 72.5 706 62.3 651 Zona de residencia Urbana 88.4 42.7 67.4 1,028 61.1 908 Rural 92.0 44.3 70.6 367 66.3 338 Región de salud 0 87.1 37.0 68.3 567 51.4 494 I 92.8 53.0 69.5 101 56.2 94 II 91.2 41.7 62.1 187 78.5 170 III 86.8 45.6 70.5 85 75.5 74 IV 95.1 57.6 79.4 67 64.7 63 V 90.2 49.3 74.6 154 72.4 139 VI 90.5 51.4 72.7 79 50.7 71 VII 87.5 42.4 60.1 65 69.1 57 VIII 92.1 43.4 59.6 90 79.0 83 Educación de la madre Sin educación 86.3 65.9 79.4 38 (34.0) 33 Primaria 1-4 94.5 52.2 81.4 100 39.8 94 Primaria 5-8 86.9 46.2 73.2 346 60.4 301 Secundaria 89.2 43.8 65.5 591 63.0 527 Superior 90.8 33.3 62.5 320 74.4 291 Quintil de riqueza Inferior 89.5 50.7 75.5 333 54.6 298 Segundo 89.7 42.1 67.9 338 57.2 303 Intermedio 88.0 39.6 68.3 287 65.7 253 Cuarto 91.4 43.6 66.0 237 71.4 216 Superior 87.7 37.0 59.4 201 69.7 176 Total 89.3 43.2 68.2 1,395 62.5 1,246 Nota: El cuadro se basa en los últimos nacimientos en los dos años que precedieron la encuesta sin importar si estaban o no vivos al momento de la encuesta. 1 Incluye los niños/as que empezaron la lactancia durante la primera hora de nacidos. 2 Niños/as a quienes se les dio algún alimento diferente de la leche materna durante los primeros tres días de vida. ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 179 Entre los niños y niñas (últimos nacidos vivos) cuyo nacimiento ocurrió en los dos años anteriores a la encuesta el 89 por ciento alguna vez fue amamantado(a). Sólo un 43 por ciento empezó a lactar dentro de la primera hora posterior al nacimiento y un 68 por ciento lo hizo en el período de las primeras 24 horas de nacido, lo que implica un gran descenso desde el 2007, donde estos valores (referidos también a los últimos nacimientos en los dos años previos a la encuesta) fueron de 92 por ciento, 66 por ciento y 82 por ciento, respectivamente. Por su parte, el 63 por ciento (en comparación con el 55 por ciento en el 2007) recibió otro alimento antes de comenzar a lactar. Estos resultados muestran que una proporción significativa de los niños nacidos en el país no están siendo amamantados como debieran y en consecuencia no se están beneficiando de los efectos positivos de la lactancia. Estos resultados son aún más significativos si se toma en cuenta que la casi totalidad de los nacimientos ocurren en establecimientos de salud y son atendidos por profesionales de la salud, los que deberían seguir las disposiciones de la Ley 8-95 y sus reglamentos sobre lactancia materna. También se contravienen las Normas Nacionales de Salud que contienen claras instrucciones sobre el inicio de la lactancia y la administración de sucedáneos: “En los servicios con atención al parto, el personal de salud ayudará a las madres a iniciar el amamantamiento durante la media hora siguiente al parto o cesárea. No se dará ni prescribirá a los recién nacidos más que la leche materna excepto en situaciones estrictamente indicadas” (SESPAS, 2001). En el Cuadro 11.2 también se observa que no hay grandes diferencias en las prácticas de lactancia por zona de residencia, aunque la prevalencia de la lactancia es ligeramente mayor en zonas rurales. En el caso de las regiones, las regiones con indicadores más deprimidos son la 0 y la III. Por su parte, las regiones I y IV, muestran prevalencias de lactancia más elevadas. La introducción de alimentos antes de que empezara la lactancia es más elevada en las regiones II y VIII (79 por ciento de los últimos nacidos vivos en los últimos dos años que alguna vez fueron amamantados, recibieron alimentación pre-lactancia). Cuando se analizan los datos por nivel de educación y quintil de riqueza de la madre se observa que no existen muchas diferencias en el porcentaje que alguna vez lactó. Las madres con educación primaria 1-4 son las más propensas a haber amamantado a sus hijos alguna vez (95 por ciento). Sin embargo, se observa que al igual a lo encontrado en la ENDESA 2007, el apego temprano es descendente con relación al aumento del nivel educativo de la madre y el quintil de riqueza. Las mujeres más educadas y de mayores estratos más alto empiezan más tardíamente a darles el pecho a sus hijos y son también las que más frecuentemente introducen alimentos antes de empezar la lactancia. 11.2.2 SITUACIÓN DE LA LACTANCIA MATERNA POR EDAD En el Cuadro 11.3 se presenta la distribución porcentual por edad de los niños y las niñas sobrevivientes menores de 2 años (solo el nacimiento más reciente), según situación de lactancia: si están lactando o no; y si están lactando, si lo hacen exclusivamente o si reciben otra leche, complementos alimenticios o sólo agua1. Esta información sobre las prácticas de lactancia se ilustra en el Gráfico 11.3. El Cuadro 11.3 también detalla el uso de biberón durante el día o la noche antes de la entrevista. 1 La mediana de la lactancia total es de 7.0 meses y el promedio de 10.8 meses. 180 • Nutrición de los niños, niñas y adultos Cuadro 11.3 Situación de lactancia por edad Distribución porcentual de los últimos niños/niñas menores de dos años que viven con la madre, por situación de la lactancia y porcentaje que está siendo lactando actualmente; y entre todos los niños/niñas menores de dos años, porcentaje que están usando biberón, según la edad en meses, República Dominicana, 2013 Edad en meses No está lactando Estatus de lactancia Total Porcentaje lactando actual- mente Número de naci- mientos más recientes menores de dos años que viven con la madre Porcentaje alimen- tado con biberón Número de niños y niñas menores de dos años Lactancia exclusiva Lacta y consume sola- mente agua Lacta y consume líquidos no lácteos1 Lacta y consume otra leche Lacta y consume alimentos comple- mentarios 0-1 13.3 12.3 1.6 1.3 71.5 0.0 100.0 86.7 79 77.3 79 2-3 30.5 7.5 5.0 0.8 44.4 11.8 100.0 69.5 111 88.2 111 4-5 41.9 1.2 4.4 5.0 24.9 22.6 100.0 58.1 94 82.2 100 6-8 47.8 1.0 1.4 1.8 6.1 41.8 100.0 52.2 167 86.1 168 9-11 55.3 0.0 1.8 0.2 1.2 41.5 100.0 44.7 192 85.9 200 12-17 67.3 1.5 0.1 2.0 0.3 28.8 100.0 32.7 322 87.4 334 18-23 81.8 0.0 0.0 0.0 0.1 18.1 100.0 18.2 352 82.7 398 0-3 23.4 9.5 3.6 1.0 55.7 6.9 100.0 76.6 190 83.6 191 0-5 29.5 6.7 3.9 2.3 45.5 12.1 100.0 70.5 283 83.1 291 6-9 47.4 0.7 2.2 1.5 5.5 42.6 100.0 52.6 228 85.2 230 12-15 65.1 2.0 0.2 2.7 0.4 29.6 100.0 34.9 237 85.9 244 12-23 74.9 0.7 0.1 0.9 0.2 23.2 100.0 25.1 674 84.8 732 20-23 85.6 0.0 0.0 0.0 0.0 14.4 100.0 14.4 254 80.7 290 Nota: La situación de lactancia se refiere a un período de “24 horas” (ayer y anoche). Los niños/niñas clasificados como 'lactan y reciben sólo agua' no consumen suplementos líquidos o sólidos. Las categorías no lactan, lactancia exclusiva, lactancia y agua solamente, líquidos no lácteos, otra leche, y alimentos complementarios (sólidos o semisólidos) están jerarquizados y son mutuamente excluyentes y sus porcentajes suman 100 por ciento. Aquellos niños/niñas que reciben leche materna y otros líquidos no lácteos pero que no reciben otra leche ni alimentos complementarios se clasifican en la categoría de “líquidos no lácteos”, aunque hayan también consumido agua. Los niños/niñas que consumieron alimentos complementarios son clasificados en esta categoría siempre y cuando estén siendo amamantados. 1 Los líquidos no lácteos incluyen jugos, bebidas de jugos, caldo claro u otros líquidos Gráfico 11.3 Prácticas de lactancia por edad 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 <2 2-3 4-5 6-7 8-9 10-11 12-13 14-15 16-17 18-19 20-21 22-23 Edad en meses Lactancia exclusiva Lacta y consume solamente agua Lacta y consume líquidos no lácteos Lacta y consume otra leche ENDESA 2013 Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 181 La proporción de niños que estaban lactando al momento de la encuesta disminuye rápidamente con la edad: de 87 por ciento entre los niños menores de 2 meses al 52 por ciento entre los niños de 6 a 8 meses. Entre los niños de 12 a 23 meses, sólo el 25 por ciento está recibiendo lactancia materna. La lactancia exclusiva, recomendada durante los primeros seis meses de vida, sólo es recibida por el 7 por ciento, con 10 por ciento en los de 0 a 3 tres meses (su promedio es de solo 1.1 meses). Según las ENDESA de 2002 y 2007 este indicador fue de 10 por ciento y de 8 por ciento, respectivamente, lo que muestra la lactancia exclusiva en el país, que ya era baja, sigue descendiendo. Aún entre los niños menores de 2 meses, apenas un 12 por ciento lactan exclusivamente. A causa de esta tendencia, la alimentación complementaria se inicia a edades muy tempranas para la gran mayoría de los niños y niñas. En los primeros dos meses, un 72 por ciento de los niños amamantados reciben además leche diferente a la leche materna. Los datos también muestran que la mayor parte de los niños y niñas, aun desde muy temprano después del nacimiento, se alimentan utilizando biberón. El Gráfico 11.4 muestra los resultados de las prácticas alimenticias de infantes y niños y niñas por estado de lactancia entre los niños menores de 2 años que viven con sus madres. El 7 por ciento de los niños menores de 6 meses son amamantados exclusivamente, mientras que sólo el 1 por ciento son amamantados exclusivamente hasta los 4-5 meses. El 35 por ciento de los niños continúa la lactancia hasta el primer año de edad y un 14 por ciento continua amamantando hasta los 2 años. El porcentaje de niños que comienzan a recibir alimentos complementarios a la edad apropiada de 6-8 meses es 67 ciento. El 25 por ciento de los niños de 0-23 meses son amamantados adecuadamente para su edad (es decir, la lactancia exclusiva para niños de 0- 5 meses y la lactancia junto con alimentos complementarios para niños de 6-23 meses). El 13 por ciento de los niños de 0-5 meses son amamantados predominantemente (leche materna y sólo agua o no lácteos líquidos como zumos, caldos claros, y otros líquidos); el 85 por ciento de los niños y niñas menores de 2 años son alimentados con biberón. Gráfico 11.4 Indicadores de prácticas alimenticias de infantes y niños y niñas por estado de lactancia 85 13 25 14 82 35 1 7 Alimentación con biberón (0-23) Lactancia predominante (0-5 meses) Lactancia apropiada para la edad (0-23 meses) Lactancia continua hasta los 2 años de edad Introducción de alimentos sólidos, semisólidos o blandos (6-8 meses) Lactancia continua hasta el 1er año de edad Lactancia exclusiva para 4-5 meses de edad Lactancia exclusiva para niños 0-6 meses de edad Porcentaje de niños ENDESA 2013 182 • Nutrición de los niños, niñas y adultos 11.3 ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA EN MENORES DE DOS AÑOS Prácticas de nutrición apropiadas para niños, niñas e infantes incluyen la iniciación oportuna de los alimentos sólidos o semisólidos a los 6 meses de edad y el incremento gradual de la cantidad y variedad de alimentos y frecuencia de la alimentación a medida que el niño se hace mayor, mientras se mantiene la lactancia frecuente (WHO, 2008). Se han establecido pautas para los niños de 6 a 23 meses de edad, (OPS/OMS, 2003; OMS, 2005; WHO, 2008). Se recomienda que a partir de los 6 meses de vida se inicie el proceso de incorporación de alimentos para asegurar los requerimientos calóricos y nutricionales y responder al aumento de demanda de nutrientes que la leche materna no puede proveer, que culmina a los 23 meses, como un proceso de transición para comer la dieta familiar regular. Para lograr un mínimo de diversidad en la dieta, a partir de los 6 meses se recomienda que los niños y niñas tomen, además de la leche materna, al menos un alimento de cuatro grupos2. La razón es que, a esta edad, a leche materna por sí sola ya no es suficiente para mantener los requerimientos diarios recomendados para el desarrollo y crecimiento los niños. 11.3.1 Consumo de alimentos en las últimas 24 horas En la ENDESA 2013 se investigó sobre los alimentos líquidos, sólidos y semisólidos consumidos por los niños/niñas más jóvenes, menores de dos años de edad que viven con la madre en las 24 horas anteriores al momento de la encuesta (durante el día o durante la noche). Los grupos de alimentos consumidos por los niños incluyen: alimentos líquidos: fórmula infantil, otra leche, otros líquidos y alimentos sólidos y semisólidos: alimentos infantiles fortificados, alimentos hechos de granos, frutas y vegetales ricos en vitamina A, otras frutas y vegetales, alimentos hechos de raíces y tubérculos, alimentos hechos de legumbres y nueces; carne, pescado, aves de corral; huevos, queso, yogur, otros productos lácteos, cualquier otro alimento sólido o semisólido. El Cuadro 11.4 muestra los alimentos y líquidos consumidos por los niños/niñas más jóvenes, menores de dos años de edad que viven con la madre, el día o noche anterior a la entrevista, según situación de lactancia y edad. Los datos muestran que, contrariamente a las recomendaciones de la OMS sobre la importancia de la lactancia exclusiva, casi la mitad de los niños menores de 2 meses que estaban lactando recibía además la formula infantil (46 por ciento), un 39 por ciento ya había recibido otra leche y a un 14 por ciento se le había dado otro líquido. De hecho, la práctica de darles a los niños alimentos sólidos o semisólidos comienza temprano en la vida. Antes de cumplir los cuatro meses de edad, un 17 por ciento de los niños que eran amamantados ya había recibido además algún alimento sólido o semisólido; esta cifra aumenta a 39 por ciento de aumento a la edad de 4-5 meses. 2 Alimentos básicos: cereales (arroz, harina de maíz, avena, trigo), víveres (plátano, auyama), tubérculos (papa, yuca, yautía, ñame), pastas alimenticias, pan y galletas. Alimentos formadores: queso, leche, yogurt, huevo, carnes blancas y rojas, pescado, vísceras, granos. Alimentos protectores: Frutas: guineo, lechosa, melón, naranja, limón, mango, guayaba, piña etc. Vegetales: zanahoria, tomate, repollo, apio, pepino, tayota, remolacha, hojas verdes. Alimentos de energía concentrada: mantequilla, margarina, aceite, azúcar, aguacate, maní, coco, chocolate, dulces. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 183 Cuadro 11.4 Alimentos y líquidos consumidos por los niños/niñas el día o noche anterior a la entrevista Porcentaje de los niños/niñas más jóvenes, menores de dos años de edad que viven con la madre por alimentos específicos consumidos el día o la noche anterior a la entrevista, según situación de lactancia y edad, República Dominicana, 2013 Edad en meses Líquidos Alimentos sólidos o semisólidos Cual- quier alimento sólido o semi- sólido Número de niños/ niñas Fórmula infantil Otra leche1 Otros líquidos2 Alimen- tos infantiles fortifi- cados Alimen- tos hechos de granos3 Frutas y vege- tales ricos en vitamina A4 Otras frutas y vege- tales Alimen- tos hechos de raíces y tubér- culos Alimen- tos hechos de legum- bres y nueces Carne, pescado, aves de corral Huevos Queso, yogur, otros produc- tos lácteos NIÑOS Y NIÑAS LACTANDO 0-1 45.8 39.3 14.2 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 69 2-3 37.3 50.8 28.9 4.4 0.7 0.7 0.0 0.7 3.7 0.9 0.0 0.0 17.0 77 4-5 13.6 65.5 57.6 10.7 11.3 9.1 4.7 3.5 16.2 3.9 4.8 0.6 38.9 54 6-8 20.8 54.8 66.9 13.4 49.7 31.1 28.5 41.5 38.6 35.9 22.9 3.9 80.1 87 9-11 15.4 52.7 80.6 21.0 72.3 50.1 31.3 38.7 57.6 49.3 24.2 19.3 92.8 86 12-17 3.0 64.5 83.9 15.2 77.6 39.0 25.6 53.9 53.0 54.5 32.4 23.4 88.1 105 18-23 1.6 69.1 96.4 13.5 89.5 63.3 53.0 64.6 72.7 68.1 45.8 27.6 99.4 64 6-23 10.4 59.9 81.1 15.9 71.4 44.3 32.9 48.9 54.2 51.0 30.4 18.2 89.3 342 Total 19.0 56.6 62.9 11.7 46.3 29.0 21.2 31.3 36.4 32.7 19.7 11.5 62.7 542 NIÑOS Y NIÑAS NO LACTANDO 0-1 * * * * * * * * * * * * * 11 2-3 (49.7) (39.5) (22.0) (0.0) (8.1) (0.0) (0.0) (0.0) (0.0) (0.0) (0.0) (0.0) (8.1) 34 4-5 (34.5) (67.5) (70.9) (23.5) (9.8) (19.6) (1.2) (7.0) (21.0) (8.7) (4.2) (4.8) (47.3) 39 6-8 18.5 81.2 78.5 32.5 57.3 39.7 23.9 36.2 44.3 27.7 19.7 0.9 85.0 80 9-11 5.6 87.3 82.9 25.6 73.1 41.3 21.9 54.1 51.0 45.4 26.9 18.4 94.6 106 12-17 5.0 88.0 95.0 24.8 89.1 47.0 49.3 50.6 64.4 59.3 37.9 21.0 98.2 217 18-23 11.0 79.4 89.1 28.3 89.6 51.4 49.8 64.3 55.3 60.7 48.5 29.7 97.8 288 6-23 9.2 83.5 88.7 27.3 83.2 47.1 42.4 55.2 56.2 54.1 38.5 21.9 95.9 691 Total 12.5 80.3 84.3 25.5 75.0 43.0 37.8 49.6 51.2 48.7 34.6 19.8 88.3 774 Nota: La situación de lactancia y el alimento consumido se refieren a un período de 24 horas comprendido entre el día y la noche anterior a la entrevista. 1 Otra leche incluye leche animal fresca, enlatada o en polvo. 2 No incluye agua. 3 Incluye alimentos infantiles fortificados. 4 Incluye auyama, batata, zanahoria; brócoli y vegetales de hojas verdes; mango maduro, lechosa madura, zapote y otras frutas locales ricas en vitamina A * No se calculó este indicador por haber menos de 25 casos sin ponderar. ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. Se observa también que el 80 por ciento de los niños alimentados con leche materna de edad 6-8 meses recibió algún alimento sólido o semisólido, principalmente alimentos hechos de granos y alimentos hechos de raíces y tubérculos. También a esta edad, entre los niños que eran amamantados un porcentaje elevado fueron alimentados con alimentos hechos de legumbres y nueces (39 por ciento), con carne, pescado, aves de corral (36 por ciento), o con frutas y vegetales ricos en vitamina A (31 por ciento). A partir de los seis meses de edad, los niños y niñas que no están siendo lactando reciben alimentos con un patrón por tipo de alimento y edad muy similar al de los niños que están siendo amamantados. Es decir, para la mayoría de los grupos de alimentos—excepto fórmula infantil, otra leche y, en cierta medida, alimentos fortificados—se observa el patrón esperado (y observado en la ENDESA 2007) de aumento del consumo a medida que aumenta la edad. Al mismo tiempo, excepto para otras leches, no hay muchas diferencias cuando se comparan los niños de 6-23 meses que están lactando con quienes no están lactando. Tanto para los niños que lactan como para quienes no lactan, el consumo de alimentos sólidos o semisólidos derivados de granos es el más elevado tanto en los niños que están lactando (71 por ciento) como en los que no están lactando (83 por ciento). El consumo de otras frutas y vegetales y de huevos muestra las cifras más bajas en ambos grupos (42 y 39 por ciento, respectivamente, entre los que no están lactando; 33 y 30 por ciento, respectivamente, en los que 184 • Nutrición de los niños, niñas y adultos están lactando). El consumo de yogur y otros productos lácteos es bajo en ambos grupos (22 por ciento y 18 por ciento, respectivamente). 11.3.2 Prácticas de alimentación de niños, niñas e infantes Un niño o niña promedio saludable que lacta debe recibir alimentos sólidos y semisólidos 2-3 veces al día a las edades de 6-8 meses y 3-4 veces al día a las edades 9-23 meses, adicionando una pequeña merienda 1- 2 veces por día. Las frecuencias mínimas de alimentación de niños y niñas en países en desarrollo están basadas en la energía liberada de alimentos complementarios. Las necesidades de energía de los niños y niñas están basadas en requerimientos diarios totales específicos para la edad, más 2 desviaciones estándar (para cubrir casi todos los niños y niñas), menos el promedio de ingreso de energía de la leche materna. Infantes con poca toma de leche materna necesitan ser alimentados más frecuentemente que aquellos con alta toma de leche materna. Sin embargo, se debe tener cuidado que las frecuencias de alimentación no excedan ingresos recomendados de alimentos complementarios porque la alimentación excesiva puede resultar en un desplazamiento de la leche materna (OPS/OMS, 2003). Una nutrición apropiada incluye alimentar a los niños y niñas con una diversidad de alimentos que aseguren se llenen los requisitos de nutrientes. Diversos estudios han mostrado que alimentos complementarios basados en plantas por sí mismos no son suficientes para suplir las necesidades de ciertos micronutrientes para algunos niños y niñas (OMS/UNICEF, 1998). De manera que se aconseja que los niños coman carne, aves, pescado, o huevos diariamente, o tan frecuentemente como sea posible. Dietas vegetarianas pueden no cubrir los requerimientos de nutrientes en niños y niñas a menos que se provean suplementos o alimentos fortificados. Frutas y vegetales ricos en vitamina A deben de ser consumidos diariamente, y las dietas de niños y niñas deben incluir un monto adecuado de grasa. La grasa es importante en las dietas de niños y niñas e infantes porque provee ácidos grasos esenciales, facilita de absorción de vitaminas solubles en grasa (como la vitamina A), y mejora la densidad de energía dietética y el sabor. El té y el café no se recomiendan para los niños porque ellos contienen compuestos que inhiben la absorción de hierro. Bebidas azucaradas y un consumo excesivo de jugo deben ser evitados porque además de energía contribuyen muy poco a la dieta y disminuyen el apetito de niños y niñas por alimentos más nutritivos (OPS/OMS, 2003) En resumen: • Los niños que reciben lactancia materna de 6-23 meses de edad deben recibir alimentos de fuente animal y frutas y vegetales ricos en vitamina A diariamente (OPS/OMS, 2003). Dado que los primeros alimentos casi siempre incluyen comidas basadas en granos o tubérculos, es improbable que niños y niñas que comen menos de tres grupos de alimentos reciban ambos un alimento de fuente animal y una fruta o vegetal rico en vitamina A. • Infantes que lactan de edades 6-8 meses deben recibir alimentos complementarios 2-3 veces por día, con 1-2 meriendas; niños lactantes de 9-23 meses deben recibir comidas 3-4 veces por día, con 1-2 meriendas (OPS/OMS, 2003). El cuadro 11.5 muestra el porcentaje de niños y niñas que lactan que fueron alimentados por lo menos el mínimo número de veces al día para su edad (i.e., dos veces para infantes de 6-8 meses y tres veces para niños de 9-23 meses). • Niños de 6-23 meses que no lactan deben recibir leche o productos lácteos para asegurar que sus necesidades de calcio son cumplidas. Adicionalmente, necesitan alimentos de origen animal y frutas y vegetales ricos en vitamina A. Cuatro grupos de alimentos se necesitan como mínimo apropiado para niños y niñas no alimentados con leche materna. • Niños y niñas que no reciben leche materna de 12-23 meses de edad deben ser alimentados con comidas 4-5 veces por día, con 1-2 meriendas (OMS, 2005). El cuadro 11.5 muestra el porcentaje de los niños y niñas que no lactan de 6 a 23 meses de edad que fueron alimentados por lo menos el mínimo número de veces al día (i.e., cuatro veces). Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 185 Cuadro 11.5 Prácticas alimenticias de niños y niñas e infantes Porcentaje de los niños/niñas más jóvenes de 6-23 meses viviendo con la madre que son alimentados de acuerdo con tres prácticas alimenticias de niños/niñas e infantes basadas en la situación de lactancia, el número de grupos de alimentos y la frecuencia de alimentación durante el día o la noche anterior a la entrevista por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Entre los niños/as 6-23 meses amamantados/as, porcentaje que recibió: Entre los niños/as 6-23 meses no amamantados/as, porcentaje que recibió: Entre los niños/as 6-23 meses, porcentaje que recibió: 4+ grupos de alimen- tos1 Fre- cuencia mínima de comida2 4+ grupos de alimen- tos y fre- cuencia mínima de comida Número de niños/as de 6-23 meses que lactan Leche o produc- tos lácteos3 4+ grupos de alimen- tos1 Fre- cuencia mínima de comida4 Con 3 prácticas alimen- ticias de infantes y niños y niñas5 Número de niños/as de 6-23- meses que no lactan Leche materna, leche o producto s lácteos6 4+ grupos de alimen- tos1 Fre- cuencia mínima de comida7 Con 3 prácticas alimen- ticias de infantes y niños y niñas Número de niños/as de 6-23 meses Edad en meses 6-8 35.1 63.2 28.9 87 90.9 41.8 90.7 22.1 80 95.7 38.3 76.4 25.7 167 9-11 55.5 51.7 34.2 86 84.1 54.1 84.3 28.5 106 91.2 54.7 69.7 31.0 192 12-17 50.7 54.8 36.0 105 87.8 73.9 87.7 42.5 217 91.8 66.3 76.9 40.4 322 18-23 80.6 63.8 57.2 64 80.6 74.9 85.1 44.2 288 84.1 76.0 81.2 46.5 352 Sexo Hombre 50.5 53.5 33.6 155 83.1 70.8 88.3 37.4 351 88.2 64.6 77.7 36.2 505 Mujer 56.0 61.4 41.1 188 86.2 64.3 84.5 40.0 340 91.1 61.3 76.3 40.4 528 Zona de residencia Urbana 54.3 58.0 37.6 246 85.8 67.7 86.4 38.6 521 90.4 63.4 77.3 38.3 768 Rural 51.6 57.4 38.0 96 80.8 67.4 86.6 39.0 169 87.7 61.7 76.0 38.7 265 Región de salud 0 61.8 67.2 47.2 145 83.3 76.0 85.0 44.1 296 88.8 71.3 79.2 45.1 441 I (54.9) (59.1) (37.9) 26 83.9 63.3 85.6 41.0 53 89.1 60.6 77.0 40.0 78 II * * * 29 90.1 59.3 90.0 24.4 89 92.5 58.9 78.7 24.9 118 III (44.4) (71.5) (38.5) 21 80.1 69.6 85.3 36.2 46 86.3 61.8 81.0 36.9 67 IV 41.3 52.2 29.8 22 80.9 72.3 87.3 42.2 26 89.7 58.0 71.1 36.5 48 V (43.7) (60.5) (39.4) 34 85.9 56.1 89.5 33.8 74 90.3 52.2 80.3 35.6 109 VI 43.5 45.3 27.3 29 77.7 61.1 81.3 38.0 32 88.4 52.6 64.0 32.9 61 VII (50.3) (39.9) (13.6) 16 88.0 57.1 87.1 37.9 30 92.1 54.8 71.0 29.6 46 VIII (42.6) (30.4) (24.7) 21 90.5 59.9 88.7 38.2 45 93.5 54.4 70.0 33.9 66 Educación de la madre Sin educación (35.1) (58.3) (30.4) 17 * * * * 9 (96.2) (34.4) (70.6) (27.2) 27 Primaria 1-4 (47.2) (39.3) (17.6) 36 (82.9) (64.5) (85.2) (30.8) 47 90.3 57.0 65.4 25.1 82 Primaria 5-8 41.6 58.4 27.4 103 81.3 69.9 83.8 35.9 148 89.0 58.4 73.4 32.4 251 Secundaria 60.1 57.3 42.3 125 80.6 63.4 85.9 32.9 304 86.2 62.4 77.6 35.7 429 Superior 68.7 68.5 59.0 62 94.2 75.4 89.5 53.5 182 95.7 73.7 84.2 54.9 244 Quintil de riqueza Inferior 44.3 51.7 29.9 112 68.4 59.6 78.8 26.0 130 83.1 52.5 66.3 27.8 243 Segundo 45.6 54.5 31.3 74 81.2 71.8 84.1 39.8 186 86.6 64.4 75.7 37.4 259 Intermedio 68.9 70.4 54.9 72 93.4 62.9 94.0 38.4 141 95.6 64.9 86.0 44.0 214 Cuarto (55.9) (54.2) (39.6) 41 90.2 67.0 91.7 38.2 120 92.7 64.2 82.2 38.5 161 Superior (62.9) (61.7) (38.3) 43 91.8 76.3 84.3 52.3 114 94.0 72.6 78.1 48.5 157 Total 53.5 57.8 37.7 342 84.6 67.6 86.5 38.7 691 89.7 62.9 77.0 38.4 1,033 1 Grupos de alimentos: a. fórmula infantil, otras leches diferente a la materna, queso, yogur u otros productos lácteos; b. alimentos hechos a base de granos, raíces y tubérculos, incluyendo papilla y alimentos infantiles fortificados de granos; c. frutas y vegetales ricos en vitamina A (y aceite rojo de palma); d. Otras frutas y vegetales; e. huevos; f. carne, pollo, pescado y mariscos (y carnes de órganos); g. legumbres y nueces. 2 Para los niños/as lactando, la frecuencia mínima alimenticia consiste en recibir comida sólida o semisólida por lo menos 2 veces al día para los infantes de 6- 8 meses y 3 veces al día para los infantes de 9-23 meses. 3 Incluye dos o más raciones de fórmula infantil comercial; leche animal fresca, enlatada o en polvo; y yogur. 4 Para los niños/as de 6-23 meses que no están lactando, la frecuencia mínima alimentaria consiste en recibir alimentos sólidos o semisólidos o raciones de leche por lo menos cuatro veces diarias. 5 Se considera que los niños/as de 6-23 meses que no están lactando son alimentados con el estándar mínimo de las tres prácticas alimenticias básicas de infantes y niños, sólo si ellos recibieron otra leche no materna o productos lácteos por lo menos dos veces diarias, si recibieron la frecuencia mínima de comidas y recibieron alimentos sólidos o semisólidos de por lo menos cuatro grupos alimenticios sin incluir el grupo de leche/otros productos lácteos. 6 Lactando; o no lactando pero recibiendo por lo menos dos o más raciones de fórmula infantil comercial; leche animal fresca, enlatada o en polvo; y yogur. 7 Los niños/as son alimentados el número mínimo recomendado de veces por día de acuerdo con su edad y situación de lactancia como se describe en las notas 2 y 4. * No se calculó este indicador por haber menos de 25 casos sin ponderar. ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. 186 • Nutrición de los niños, niñas y adultos El Cuadro 11.5 muestra que el 54 por ciento de los niños y niñas de 6-23 meses viviendo con la madre y que lactaban recibió cuatro o más grupos de alimentos y el 58 por ciento recibió el mínimo número de veces o más (dependiendo de la edad), solo dos de cada cinco (38 por ciento) recibió una dieta adecuada de acuerdo con los estándares de OPS/OMS de recibir ambas prácticas de alimentación. En el caso de los niños y niñas que no lactan, el porcentaje que recibía una dieta con un mínimo de cuatro grupos de alimentos con la frecuencia recomendada es del 39 por ciento, similar a la encontrada en el caso de los niños que estaban siendo amamantados. Como resultado, apenas el 38 por ciento de todos los niños y niñas de 6-23 meses están recibiendo el número apropiado de prácticas alimenticias dependiendo de la edad y la situación de lactancia. Los resultados se resumen en el Gráfico 11.5. Los niños no amamantados tienen más probabilidades que los niños alimentados con leche materna a consumir una dieta variada y a alimentarse de acuerdo con la frecuencia mínima requerida. Sin embargo, cuando se combinan ambos indicadores en el indicador de dieta mínima aceptable, no existen diferencias entre los grupos de niños amamantados y no amamantados. Gráfico 11.5 Indicadores de una dieta mínima aceptable La dieta adecuada aumenta con la edad, especialmente a partir de los 12 meses; es ligeramente menor en niños que en niñas, y aumenta con la educación y el quintil de riqueza para los lactantes. No se observan mayores diferencias entre zonas urbanas y rurales. La brecha por regiones en los niveles de dieta adecuada para los niños y niñas de 6-23 meses según condición de lactancia no es muy clara, debido a bajo número de casos. Sin embargo, en el total de niños de 6-23 meses, el porcentaje que consumió cuatro grupos de alimentos, fue de 71 por ciento en la Región 0, contra 52-55 por ciento en las regiones V, VI, VII y VIII. El porcentaje de niños con tres prácticas de alimentación es más bajo en la región II y más alto en las regiones 0 y I. 54 58 38 68 87 39 63 77 38 Minima diversidad en la dieta Frecuencia mínima de comida Dieta mínima aceptable Porcentaje Niños/as 6-23 meses amamantados/as Niños/as 6-23 meses no amamantados/as Total de niños/as 6-23 meses ENDESA 2013 Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 187 11.4 ALIMENTACIÓN Y CONSUMO DE MICRONUTRIENTES ENTRE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS Las vitaminas y los minerales constituyen los llamados micronutrientes. Estos se necesitan en cantidades pequeñísimas en la dieta y su papel principal es ayudar a la absorción de los macronutrientes. Las vitaminas se presentan en la naturaleza de dos formas, solubles en grasas y solubles en agua. La mayoría de las veces se presentan de forma activa, pero algunas, como la vitamina A, se presentan también como provitaminas, es decir, sufren transformaciones posteriores en el organismo para que éste las asimile como vitamina A. Un niño cuya dieta carece de las cantidades recomendadas de vitaminas y minerales esenciales puede desarrollar deficiencias de esos micronutrientes. Los programas de alimentos generalmente contemplan la fortificación en cuatro micronutrientes que producen las deficiencias nutricionales de mayor trascendencia en los grupos vulnerables de la población: el yodo en la sal; el hierro y el ácido fólico en la harina; y la vitamina A en el azúcar. El retinol y los carotenos son las dos formas de presentación de la vitamina A. El retinol o vitamina A activa se presenta en las grasas de los peces e hígado de algunos animales y en menores cantidades en la mantequilla, leche y en la yema de huevo. El retinol es esencial para el crecimiento óseo, conservación del tejido epitelial y la capacidad visual. Los carotenos se obtienen de los vegetales y frutas amarillas y se absorben aproximadamente en un 50 por ciento de lo consumido, en presencia de grasas en el intestino (las parasitosis pueden afectar su absorción). El hierro es uno de los elementos más abundantes en la naturaleza y se encuentra presente en casi todos los alimentos, pero con diferente grado de concentración. Es un componente esencial de la hemoglobina, junto con el ácido fólico y la vitamina B12, cuya función es esencial en la oxigenación del organismo. Se presenta bajo dos formas esencialmente: una que se absorbe fácilmente y otra que necesita la presencia de otros nutrientes para facilitar la absorción como las proteínas y la vitamina C. El hierro fácil de absorber se encuentra en altas concentraciones en la yema del huevo, la leche, las carnes, las vísceras y los vegetales (incluyendo leguminosas), las hojas verdes y los extractos de éstas. La lactancia materna protege de la carencia de hierro a los bebés lactantes. Entre los grupos que pueden tener grandes demandas en hierro se incluyen los bebés prematuros, los bebés que no lactaron, los y las adolescentes, las mujeres embarazadas y quienes están amamantando. La deficiencia de hierro puede llevar a una anemia nutricional. La anemia durante el embarazo puede tener como consecuencia bebés prematuros y hemorragias después del parto. El Programa de suplementación con micronutrientes es considerada la principal estrategia nacional en República Dominicana para corregir de forma eficaz y rápida las deficiencias de micronutrientes existentes o evitar que estas de produzcan en poblaciones de alto riesgo (Ministerio de Salud, 2013). Las acciones previstas incluyen la suplementación de micronutrientes en poblaciones consideradas de alto riesgo para el déficit de hierro, ácido fólico, vitamina A, zinc, calcio y otras vitaminas del complejo B. La fortificación de alimentos es considerada por el programa nacional 2013-2016 como una de las intervenciones de mejor costo-efectividad para mejorar y/o mantener la calidad de la dieta, basada en resultados que muestran deficiencias en el consumo de micronutrientes. En la ENDESA 2013 se les mostró a las madres muestras de pastillas y jarabes de vitamina A y se les preguntó, para cada hijo o hija nacido desde enero del 2008 y en edades comprendidas de 6-59 meses, si recibió una pastilla o jarabe similar en los seis meses antes de la encuesta. Para el mismo grupo de nacimientos se preguntó si en los últimos 7 días, el niño tomó pastillas de hierro, granitos de hierro, o jarabe de hierro y se mostraron los tipos comunes de pastillas y jarabe. También se les preguntó si el niño o niña recibió algún medicamento para los parásitos intestinales en los últimos seis meses. 188 • Nutrición de los niños, niñas y adultos 11.4.1 Ingesta de micronutrientes entre los niños y niñas El consumo de alimentos ricos en vitamina A y en hierro se presenta en el Cuadro 11.6 para los niños y niñas de 6-23 meses en las 24 horas que precedieron la encuesta. Para los niños y niñas de 6-59 meses, la información presentada se refiere al consumo de suplementos de vitamina A en los 6 meses que precedieron encuesta y de hierro en los 7 días antes de la encuesta. Para estos últimos también se presenta el porcentaje que recibió medicamento desparasitante en los últimos 6 meses. Los resultados se presentan por características seleccionadas e incluye únicamente el último nacimiento de las mujeres entrevistadas para el grupo de 6-59 meses. Cuadro 11.6 Consumo de micronutrientes entre niños/niñas Entre los niños/niñas más jóvenes de 6-23 meses que viven con la madre, porcentaje que consumió alimentos ricos en vitamina A y en hierro en el día o la noche que precedieron la encuesta; y entre todos los niños/niñas de 6-59 meses, porcentaje que recibieron suplementos de vitamina A en los seis meses anteriores a la encuesta, porcentaje a quienes les dieron suplementos de hierro en los últimos siete días, y porcentaje que recibieron medicamentos desparasitantes en los seis meses anteriores a la encuesta, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Entre los niños/as más jóvenes de 6-23 meses de edad que viven con las madres: Entre todos los niños/as de 6-59 meses: Porcentaje que consumió alimentos ricos en vitamina A en las últimas 24 horas1 Porcentaje que consumió alimentos ricos en hierro en las últimas 24 horas2 Número de niños/niñas Porcentaje que recibió suple- mentos de vitamina A en los últimos 6 meses Porcentaje que recibió suple- mentos de hierro en los últimos 7 días Porcentaje que recibió medica- mento despara- sitante en los últimos 6 meses3 Número de niños/niñas Edad en meses 6-8 52.4 39.2 167 28.4 36.7 18.2 168 9-11 72.3 59.5 192 30.2 32.8 22.4 200 12-17 78.5 71.3 322 36.8 38.9 31.5 334 18-23 85.6 78.6 352 35.7 33.4 46.2 398 24-35 na na na 37.0 34.4 59.7 683 36-47 na na na 35.3 32.0 65.3 728 48-59 na na na 30.9 32.4 60.1 711 Sexo Hombre 76.2 67.5 505 35.2 33.4 53.4 1,658 Mujer 74.9 65.4 528 33.2 34.2 50.6 1,563 Situación de lactancia4 Lactando 69.9 60.4 342 31.8 32.6 32.2 422 No lactando 78.1 69.6 679 34.8 34.1 55.2 2,763 Edad de la madre 15-19 74.3 64.1 135 28.9 28.9 42.5 257 20-29 77.8 68.1 596 33.3 33.3 52.0 1,876 30-39 70.9 63.7 272 37.5 35.0 53.5 944 40-49 (79.9) (66.3) 30 33.8 40.2 58.8 145 Zona de residencia Urbana 75.4 66.0 768 34.7 33.9 51.9 2,411 Rural 76.0 67.4 265 32.7 33.5 52.5 811 Región de salud 0 77.7 70.8 441 31.5 31.9 51.5 1,324 I 77.5 60.3 78 32.5 28.0 50.4 246 II 70.2 62.6 118 35.8 40.0 46.2 427 III 80.9 71.0 67 44.2 34.1 62.6 194 IV 77.0 66.9 48 35.6 31.6 56.1 146 V 73.2 62.9 109 35.0 35.2 58.4 372 VI 73.2 58.3 61 34.9 27.7 47.4 171 VII 73.8 66.6 46 39.1 39.9 44.6 144 VIII 69.5 58.8 66 34.5 39.1 54.0 198 Educación de la madre Sin educación (63.8) (45.1) 27 31.7 27.6 36.2 83 Primaria 1-4 70.6 64.0 82 34.3 23.3 56.8 281 Primaria 5-8 74.0 64.3 251 31.8 35.5 47.4 827 Secundaria 75.3 65.0 429 33.1 32.8 51.8 1,274 Superior 80.7 74.1 244 39.0 38.1 57.3 756 Quintil de riqueza Inferior 72.3 63.0 243 30.8 27.6 47.2 790 Segundo 76.5 68.0 259 31.9 36.0 54.6 732 Intermedio 74.1 62.3 214 37.7 37.2 54.0 640 Cuarto 79.9 72.2 161 36.1 33.5 53.8 559 Superior 76.6 68.6 157 36.4 36.3 51.1 501 Total 75.6 66.4 1,033 34.2 33.8 52.0 3,222 Nota: La información sobre suplementos de vitamina A está basada en el recordatorio de la madre y el carné de vacunación (de estar disponible). La información sobre suplementos de hierro y sobre medicamentos para parásitos intestinales está basada en el recordatorio de la madre. na = no aplica. 1 Incluye carne (y carne de órganos), pescado, aves, huevos, calabaza/ahuyama, batata/ñame/ayote rojo o amarillo, zanahorias, papas dulces rojas, vegetales verde oscuro, mangos, papayas, y otras frutas y vegetales ricos en vitamina A. 2 Incluye carne (incluyendo carne de órganos), pescado, aves y huevos. 3 Los medicamentos para parásitos intestinales se usan comúnmente para el tratamiento de infecciones por helmintos y esquistosomiasis. 4 Excluye 32 casos de mujeres sin ponderar sin información sobre la situación de lactancia. ( ) Las cifras entre paréntesis indican que fueron calculadas con un número de casos sin ponderar entre 25 y 49. Lactancia y nutrición de los niños y niñas • 189 Consumo de alimentos ricos en vitamina A y hierro El 76 por ciento de los niños y niñas de 6-23 meses ingirieron frutas y verduras ricas en vitamina A en las últimas 24 horas. El 66 por ciento consumió alimentos ricos en hierro. El consumo de alimentos ricos en vitamina A y en hierro aumenta rápidamente con la edad de los infantes y no se observan diferencias por sexo, zona de residencia. En cuanto a la edad de la madre, se observan porcentajes ligeramente más elevados entre los hijos de madres de 20- 29 y las más jóvenes o de las de mayor edad. En ambos indicadores el consumo aumenta, en general, con el nivel educativo de la madre, pero no muestra una tendencia consistente por quintil de riqueza. En general, las diferencias por región no son muy grandes. En cuanto a la ingestión de frutas y verduras ricas en vitamina A, los menores porcentajes se observan en las regiones VIII, II (alrededor de 70 por ciento) y el mayor valor en la región III (81 por ciento). En cuanto a la ingestión de alimentos ricos en hierro, los menores porcentajes se observan en las regiones VIII, VI y I (entre 58 y 60 por ciento) y los mayores valores en las regiones III y 0 (71 por ciento). Consumo de suplementos de vitamina A y hierro Los suplementos de vitamina A fueron suministrados en los últimos 6 meses al 34 por ciento de los niños y niñas de 6-59 meses, lo que muestra un aumento respecto al valor observado en la ENDESA 2007 (29 por ciento). Por su parte, un 34 por ciento de los niños y niñas de 6-59 meses recibieron suplementos de hierro en los 7 días anteriores a la encuesta, cifra que es superior al valor encontrado en la ENDESA 2007 (30 por ciento). El consumo de suplementos aumenta con la edad de los niños, hasta un máximo que se sitúa entre los 12 y 35 meses, con la excepción de los niños de 6-8 meses, un 37 por ciento de los cuales recibió suplemento de hierro en los últimos 7 días. No se observan diferencias en el consumo de suplementos por sexo, situación de lactancia del infante y zona de residencia. En ambos casos el consumo en general aumenta con la el nivel educativo de la madre, pero no muestra diferencias claras según quintil de riqueza. Medicamentos desparasitantes Un poco más de la mitad (52 por ciento) de los niños y niñas de 6-59 meses recibió algún medicamento para los parásitos intestinales en los 6 meses que precedieron la encuesta, cifra casi similar a la encontrada en la ENDESA 2007 (54 por ciento). El tratamiento con desparasitantes aumenta rápidamente con la edad de los niños y las niñas y de la madre. Es mayor entre los niños que no están lactando, pero no muestra diferencias según sexo y zona de residencia. En el caso de la educación de la madre o el quintil de riqueza, las diferencias encontradas son pequeñas y no son consistentes con el patrón esperado. Los menores niveles de tratamiento con desparasitantes se observan en la región VII, II y VI (45-47 por ciento) y los mayores en la región III. Nutrición de los adultos • 191 NUTRICIÓN DE LOS ADULTOS 12 n este capítulo se incluyen los resultados sobre el consumo de alimentos e ingesta de micronutrientes entre las madres e indicadores de peso y talla en mujeres y hombres1. Esta información complementa lo ya analizado en el capítulo anterior en relación a la nutrición de los niños y niñas, así como también a la que muestran otros capítulos de este informe en relación a las condiciones y prácticas de salud adultas. 12.1 ESTADO NUTRICIONAL DE LAS MUJERES Y HOMBRES El estado nutricional de los adultos se evaluó con dos índices antropométricos: la altura e índice de masa corporal (IMC). Para esto, en la ENDESA 2013 se tomaron mediciones de altura y peso entre las mujeres 15-49 años y los hombres de 15-59 años en todos los hogares seleccionados para la entrevista2. Las mujeres que estaban embarazadas o que dieron a luz en los dos meses anteriores a la encuesta fueron excluidas del análisis. Una talla baja se asocia a peores condiciones socioeconómicas y a una nutrición inadecuada durante la niñez y la adolescencia. En una mujer, la baja estatura es un factor de riesgo durante el parto ya que puede llevar a complicaciones obstétricas. Por ejemplo, la estatura baja está asociada con un pequeño tamaño de la pelvis, con lo que aumenta la probabilidad de dificultades durante el parto y puede también llevar a nacimientos de bajo peso. Una mujer es considerada como de riesgo si su altura es menor de 145 cm. Tanto en hombres como en mujeres, la obesidad es un factor de riesgo de salud importante. Las personas con sobrepeso están predispuestas a mayores riesgos de enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades del corazón y, en el caso de las mujeres, a más altos riesgos en el parto. Entre las mujeres, la desnutrición puede aumentar la susceptibilidad a las infecciones, llevar a una recuperación más lenta en caso de enfermedad y a un mayor riesgo de un resultado adverso del embarazo. Por ejemplo, una mujer con un estado nutricional deficiente, indicado por un índice de masa corporal bajo, talla baja, anemia, u otras deficiencias en el consumo de micronutrientes, tiene un mayor riesgo de tener un hijo con bajo el peso al nacer, de producir leche materna de menor calidad, de morir debido a una hemorragia postparto, y de mayor morbilidad en general, tanto para ella como para su bebé. Según el Cuadro 12.1, sólo el 2 por ciento de las mujeres son menores de 145 cm. Este indicador es ligeramente más elevado en las mujeres de educación y nivel de riqueza bajos y en las mujeres residentes en la región VIII. Por su parte, el índice de masa corporal es de 26 kg/m2 y aumenta ligeramente con la edad de la mujer, pero no muestra diferencia según características demográficas o socioeconómicas de las mujeres. Sin embargo, cuando este indicador se desagrega por componentes se observan patrones importantes. Un 7 por ciento de las mujeres son consideradas como delgadas y más de la mitad (51 por ciento son consideradas con sobrepeso u obesas). La obesidad por si sola afecta a una de cada 5 mujeres de 15 a 49 años. El porcentaje de mujeres consideradas como delgadas (IMC< 18.5 kg/m2) es muy elevado en mujeres adolescentes (15-19 años), respecto a las mujeres mayores (20 por ciento en mujeres de 15-19 años contra 2 por ciento en mujeres de 40-49 años), al tiempo que se observan una situación inversa en el caso de la prevalencia de la obesidad (7 por ciento en mujeres de 15-19 años contra 33 por ciento en mujeres de 40-49 años). Según educación y quintil de riqueza, no se observan diferencias consistentes en el porcentaje de obesidad. El porcentaje de mujeres 1 En el Capítulo 13 se presentan datos sobre el consumo de frutas y verduras en hombres y mujeres, como parte de un conjunto de prácticas para una vida saludable. 2 La talla y el peso de las mujeres y hombres fue obtenido en más del 97 por ciento de la muestra. E 192 • Nutrición de los adultos delgadas es mayor en el quintil inferior que en las del quintil superior. Tampoco se observan diferencias según zona o región de residencia. Cuadro 12.1 Estado nutricional de las mujeres Entre las mujeres de 15-49 años, porcentaje con talla por debajo de 145cm, promedio del índice de masa corporal (IMC), y porcentaje con niveles específicos de IMC, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Talla Índice de masa corporal1 Porcentaje por debajo de 145 cm Número de mujeres IMC promedio 18.5-24.9 (Total normal) <18.5 (Total delgada) 17.0-18.4 (Ligera- mente delgada) <17 (Modera- damente y severa- mente delgada) ≥25.0 (Total con sobre- peso u obesa) 25.0-29.9 (Sobre- peso) ≥30.0 (Obesa) Número de mujeres Edad 15-19 1.2 1,776 22.4 58.5 19.5 13.6 6.0 22.0 15.4 6.6 1,654 20-29 1.4 2,955 25.0 50.1 7.4 5.2 2.2 42.6 27.3 15.3 2,629 30-39 1.3 2,349 27.4 33.5 2.8 1.7 1.1 63.7 37.1 26.6 2,251 40-49 2.4 2,030 28.1 28.5 2.2 1.4 0.8 69.3 36.4 33.0 2,028 Zona de residencia Urbana 1.4 6,903 25.9 42.3 7.2 5.0 2.2 50.5 29.4 21.1 6,492 Rural 1.9 2,207 25.7 42.1 7.6 5.0 2.6 50.3 30.6 19.7 2,069 Región de salud 0 1.6 3,480 26.0 39.8 7.7 5.0 2.7 52.5 31.7 20.8 3,278 I 1.1 766 25.3 44.0 8.1 5.5 2.7 47.9 30.5 17.3 721 II 1.7 1,504 25.6 45.7 7.1 4.9 2.2 47.2 27.0 20.2 1,427 III 1.7 559 26.3 42.8 5.5 4.3 1.3 51.7 28.9 22.8 528 IV 1.6 299 26.0 43.9 6.9 4.4 2.5 49.2 25.5 23.7 275 V 1.2 986 25.6 43.2 7.0 5.0 2.0 49.9 30.3 19.5 920 VI 1.2 427 25.2 45.2 9.3 6.3 3.0 45.6 27.0 18.6 401 VII 1.1 428 26.1 41.0 6.7 4.8 1.9 52.4 29.6 22.8 391 VIII 2.3 662 26.5 41.2 5.6 4.3 1.4 53.1 28.2 25.0 621 Educación Sin educación 2.5 217 25.9 39.5 6.6 2.0 4.7 53.9 32.3 21.6 204 Primaria 1-4 3.9 749 27.8 30.2 5.4 3.6 1.8 64.4 29.6 34.8 715 Primaria 5-8 2.0 2,046 26.5 38.7 5.3 3.0 2.3 56.1 32.8 23.2 1,895 Secundaria 1.2 3,790 25.0 46.4 10.1 7.2 2.8 43.6 26.6 17.0 3,557 Superior 0.8 2,309 26.1 42.8 5.2 3.7 1.5 52.0 32.0 20.0 2,189 Quintil de riqueza Inferior 2.9 1,476 25.1 44.3 10.5 6.0 4.4 45.2 26.6 18.7 1,346 Segundo 1.6 1,802 25.7 43.4 8.2 5.6 2.6 48.4 27.4 21.0 1,677 Intermedio 1.3 1,882 26.2 39.9 7.4 5.0 2.4 52.8 30.3 22.5 1,745 Cuarto 1.3 2,010 26.1 40.6 6.4 4.9 1.4 53.0 31.4 21.6 1,910 Superior 1.0 1,941 26.0 43.5 5.1 3.7 1.3 51.4 31.8 19.6 1,883 Total 1.5 9,111 25.8 42.2 7.3 5.0 2.3 50.5 29.7 20.8 8,561 Nota: El índice de masa corporal (IMC) está expresado como la razón entre el peso en kilogramos y el cuadrado de la talla en metros (kg/m2). 1 Excluye mujeres embarazadas y mujeres con un nacimiento en los dos meses anteriores. El Cuadro 12.2 muestra los mismos resultados para el caso de los hombres de 15-49 años, e incluye las cifras totales de los hombres 15-59 años. El índice de masa corporal es de 25 kg/m2, cifra que aumenta ligeramente con la edad, la educación y el quintil de riqueza, y al igual que en el caso de las mujeres no muestra diferencias según características demográficas o socioeconómicas. Sin embargo, en los hombres, los resultados en cuanto al sobrepeso y a la obesidad son más importantes y evidentes que lo observado en el caso de las mujeres. Los porcentajes de hombres 15-49 años con sobrepeso y obesidad son de 26 por ciento y 12 por ciento, respectivamente. Como puede observarse, el sobrepeso no es muy distinto entre hombres y mujeres de 15-49 años, no así la obesidad que afecta más a mujeres que a hombres. Sin embargo, los niveles de obesidad en hombres de educación más elevada y del quintil de riqueza más alto son tan elevados como los encontrados en mujeres. En el caso de los hombres, tener una mayor educación y tener más recursos económicos aparece como un factor de riesgo para la obesidad. Nutrición de los adultos • 193 Cuadro 12.2 Estado nutricional de los hombres Entre los hombres de 15-49 años, promedio del índice de masa corporal (IMC), y porcentaje con niveles específicos de IMC, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Índice de masa corporal Índice de Masa Corporal (IMC) promedio 18.5-24.9 (Total normal) <18.5 (Total delgado) 17.0-18.4 (Ligera- mente delgado) <17 (Modera- damente y severa- mente delgado) ≥25.0 (Total con sobrepeso u obeso) 25.0-29.9 (Sobre- peso) ≥30.0 (Obeso) Número de hombres Edad 15-19 21.5 68.4 18.0 13.1 4.9 13.6 10.1 3.5 1,770 20-29 23.8 62.9 5.4 4.3 1.1 31.7 23.0 8.7 2,874 30-39 26.0 45.1 2.2 1.6 0.6 52.7 34.6 18.1 2,273 40-49 26.3 40.9 2.0 1.8 0.2 57.1 37.5 19.6 1,836 Zona de residencia Urbana 24.6 53.0 6.6 5.0 1.6 40.4 26.7 13.7 6,308 Rural 23.9 59.3 5.9 4.5 1.4 34.8 25.8 9.0 2,446 Región de salud 0 24.7 51.7 6.8 5.0 1.9 41.5 27.3 14.2 3,204 I 24.1 60.3 5.2 4.0 1.2 34.5 24.2 10.3 718 II 24.7 52.3 5.9 4.2 1.7 41.8 28.6 13.3 1,365 III 24.5 54.4 6.6 5.1 1.4 39.0 25.7 13.3 592 IV 23.8 62.8 6.3 4.9 1.4 30.9 20.5 10.4 307 V 24.0 59.2 6.4 4.6 1.7 34.5 26.0 8.5 954 VI 23.4 64.8 8.0 6.7 1.3 27.3 20.0 7.2 441 VII 24.0 58.2 5.8 5.0 0.8 36.0 26.3 9.7 466 VIII 24.9 50.3 6.0 5.0 1.0 43.7 28.8 14.9 707 Educación Sin educación 23.1 73.4 4.6 3.9 0.7 22.1 15.3 6.8 355 Primaria 1-4 24.0 58.8 6.5 5.8 0.7 34.7 26.6 8.1 1,006 Primaria 5-8 24.2 57.8 6.5 4.9 1.7 35.6 23.8 11.8 2,484 Secundaria 24.2 55.6 7.7 5.7 2.0 36.8 24.9 11.8 3,565 Superior 26.2 39.0 3.2 2.1 1.1 57.8 38.1 19.7 1,343 Quintil de riqueza Inferior 22.9 70.8 6.7 5.5 1.1 22.6 18.5 4.0 2,052 Segundo 23.9 60.1 6.2 4.2 2.0 33.7 23.9 9.8 1,799 Intermedio 24.8 49.4 7.4 5.4 2.1 43.2 30.3 12.9 1,781 Cuarto 25.1 48.3 5.9 3.8 2.1 45.8 28.4 17.4 1,595 Superior 26.0 39.9 5.7 5.2 0.5 54.4 33.5 20.9 1,527 Total 15-49 24.5 54.8 6.4 4.8 1.6 38.8 26.4 12.4 8,753 50-59 26.0 41.9 3.2 2.5 0.6 54.9 37.3 17.6 1,244 Total 15-59 24.6 53.2 6.0 4.6 1.4 40.8 27.8 13.0 9,997 Nota: Incluye a los hombres (de facto), con entrevistas completas y con información valida en peso, talla e índice de masa corporal. El índice de masa corporal (IMC) está expresado como la razón entre el peso en kilogramos y el cuadrado de la talla en metros (kg/m2). 12.2 CONSUMO DE ALIMENTOS E INGESTA DE MICRONUTRIENTES ENTRE LAS MADRES Una ingesta adecuada de micronutrientes en las mujeres tiene beneficios significativos tanto para ellas como para sus hijos. Los niños que están lactando se benefician de los suplementos de micronutrientes que reciben sus madres. La suplementación de hierro durante el embarazo protege a la madre y el niño contra la anemia, todo lo cual es considerado una de las principales causas de mortalidad perinatal y materna. La anemia también resulta en un aumento del riesgo de parto prematuro y de bajo peso al nacer. Una sola dosis de vitamina A es típicamente dada a las mujeres dentro de los 45 días a partir del parto, de manera a incrementar su nivel de vitamina A y el contenido de vitamina en la leche materna para el beneficio de a su hijo. Debido al riesgo de teratogénesis (desarrollo anormal del feto) resultante de una alta dosis de vitamina A durante el embarazo, los suplementos no deben administrarse a mujeres embarazadas. 194 • Nutrición de los adultos Los bebés se benefician de la suplementación alimenticia que reciben las madres, especialmente de vitamina A. En la ENDESA 2013 se indagó sobre el consumo de suplemento de vitamina A en el puerperio y de hierro y ácido fólico durante el embarazo de las mujeres que tuvieron hijos en los últimos 5 años (cuando la mujer tuvo varios nacimientos en ese período, se tomó el nacimiento más reciente). Al igual que con el suplemento destinado a la población infantil, a las madres se les mostró la cápsula de vitamina A, para ayudarles a recordar si la habían recibido en los dos meses siguientes al nacimiento de su último nacimiento. El Cuadro 12.3 muestra para las mujeres de 15-49 años con un hijo nacido en los últimos 5 años, el porcentaje de mujeres que recibieron una dosis de vitamina A en los primeros dos meses después del nacimiento del último hijo y la distribución porcentual por número de días que tomaron pastillas o jarabes de hierro durante el embarazo del último hijo. Cuadro 12.3 Ingesta de micronutrientes entre las madres Entre las mujeres de 15-49 años con un hijo nacido en los últimos 5 años, porcentaje que recibieron una dosis de vitamina A en los primeros dos meses después del nacimiento del último hijo; distribución porcentual por número de días que tomaron pastillas o jarabes de hierro durante el embarazo del último hijo y porcentaje que tomaron medicamentos desparasitantes durante el embarazo del último hijo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que recibieron dosis de vitamina A postparto1 Número de días que la mujer tomó pastillas/jarabe de hierro durante el embarazo del último nacimiento Número de mujeres Ninguno <60 60-89 90+ No sabe o sin informa- ción Total Edad 15-19 32.7 4.7 5.8 5.2 82.7 1.6 100.0 303 20-29 27.5 4.6 6.8 4.0 81.5 3.0 100.0 1,638 30-39 30.6 4.1 8.0 4.2 80.5 3.2 100.0 857 40-49 48.4 3.4 5.9 2.9 85.7 2.0 100.0 132 Zona de residencia Urbana 29.9 5.0 7.4 3.6 81.1 2.9 100.0 2,195 Rural 29.9 2.9 5.9 5.9 82.6 2.7 100.0 736 Región de salud 0 28.0 5.6 7.9 3.9 79.6 3.0 100.0 1,193 I 34.8 3.4 9.9 5.1 79.3 2.3 100.0 221 II 26.1 2.5 5.4 2.9 88.9 0.3 100.0 420 III 31.7 3.2 4.5 6.4 82.4 3.4 100.0 182 IV 33.0 5.3 6.1 4.4 81.7 2.5 100.0 126 V 33.7 5.3 7.1 4.4 80.9 2.3 100.0 325 VI 28.5 2.8 7.3 3.1 81.9 4.8 100.0 150 VII 34.1 5.2 6.7 5.2 77.1 5.7 100.0 126 VIII 32.5 2.5 5.0 4.6 82.0 6.0 100.0 187 Educación Sin educación 23.7 19.5 13.5 9.7 53.8 3.6 100.0 66 Primaria 1-4 28.6 6.6 11.9 1.8 76.5 3.3 100.0 223 Primaria 5-8 31.9 6.9 7.0 3.9 78.4 3.9 100.0 705 Secundaria 31.0 3.1 7.0 4.2 83.2 2.5 100.0 1,202 Superior 27.1 2.3 5.1 4.6 85.6 2.3 100.0 734 Quintil de riqueza Inferior 28.7 8.3 9.9 5.4 73.0 3.4 100.0 636 Segundo 30.3 4.3 5.3 5.4 81.7 3.3 100.0 672 Intermedio 28.4 2.7 6.9 2.6 85.3 2.5 100.0 602 Cuarto 31.8 3.6 7.8 2.6 82.6 3.4 100.0 547 Superior 30.6 2.6 4.9 4.4 86.6 1.5 100.0 474 Total 29.9 4.4 7.0 4.2 81.5 2.9 100.0 2,931 1 En los primeros dos meses después del parto del último nacimiento. Nutrición de los adultos • 195 Los resultados muestran que el 30 por ciento de las mujeres recibieron una dosis de vitamina A en el posparto, una proporción menor que la observada en la ENDESA 2007 (38 por ciento). No existen variaciones significativas de acuerdo a la zona de residencia, educación o quintil de riqueza, aunque este porcentaje es más bajo en la región II (26 por ciento) y en las mujeres sin educación (24 por ciento). En el Cuadro 12.3 se muestra también la distribución porcentual de mujeres con un nacimiento en los últimos cinco años según el número de días que tomó hierro durante el último embarazo. El porcentaje de las madres que tomaron hierro por al menos 90 días durante el embarazo es 82 por ciento, cifra que es superior a la encontrada en la ENDESA 2007 (72 por ciento). El consumo de hierro durante 90 días o más no muestra diferencias por edad, zona o región de residencia, pero si existen diferencias por educación y en cierta medida por quintil de riqueza. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 197 FACTORES DE RIESGO Y OTROS ASPECTOS DE SALUD 13 a República Dominicana está experimentando una transición demográfica con un descenso de la fecundidad y un aumento en la esperanza de vida, lo que conlleva un cambio en el perfil epidemiológico que se caracteriza por una doble carga de enfermedad: la permanencia o resurgimiento de enfermedades infecciosas y problemas de salud materno-infantil propios de los países en desarrollo y una carga de enfermedad y mortalidad atribuida a enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) que afectan a los países de más altos niveles socioeconómicos. A pesar de ese escenario, las ECNT son prevenibles y las políticas de control más costo- efectivas son aquellas orientadas hacia los factores de riesgo como las medidas del control del tabaco y alcohol, de alimentación saludable y de vida activa, la prevención cardiovascular y el rastreo del cáncer (cuello uterino, senos, próstata). Con el fin de contribuir al conocimiento de la situación actual en el país de las ENCT y los factores que inciden en ella, en la ENDESA 2013 se incluyeron preguntas sobre los siguientes factores de riesgos en las mujeres de 15-49 años y hombres entre 15-59 años: consumo de tabaco, consumo de alcohol, consumo de drogas, consumo de frutas y vegetales, actividad física; medición de la presión arterial, resultado y tratamiento; medición de la glicemia, resultado y tratamiento; medición del colesterol, resultado y tratamiento; realización de mamografía, Papanicolau, examen de próstata; accidentes y lesiones y cobertura de seguros de salud. En la segunda parte de este capítulo se abordan el conocimiento y las actitudes sobre la tuberculosis, síntomas, signos y formas de transmisión. 13.1 CONSUMO DE CIGARRILLOS Y TABACO El consumo de tabaco y cigarrillos tiene efectos que perjudican la salud y está asociado con altos riesgos de enfermedades pulmonares y del corazón. En la ENDESA 2013, al igual que en la ENDESA 2007, se les preguntó a las mujeres y a los hombres entrevistados sobre sus hábitos de fumar. Los cuadros 13.1.1 y 13.1.2 muestran los porcentajes de uso de cigarrillo o tabaco en hombres y mujeres. En el caso de los hombres también se muestra la distribución porcentual de quienes fuman cigarrillos, por número de cigarrillos fumados en las últimas 24 horas, según características seleccionadas. Como se aprecia en el cuadro 13.1.1, sólo un 5 por ciento de las mujeres entrevistadas contestaron que fuman algún tipo de tabaco, generalmente cigarrillo. Esta cifra es ligeramente menor a la declarada en la ENDESA 2007 (7 por ciento). El uso del tabaco entre las mujeres es creciente con la edad, variando desde 2 por ciento en las de 15 a 19 años hasta un 11 por ciento en las de 45 a 49 años. Este indicador es alrededor del 2 por ciento entre las embarazadas o que están lactando y un 5 por ciento entre las que no tienen ninguna de estas condiciones. El cuadro muestra también que a menor nivel educativo, mayor es el uso del tabaco. Así en las mujeres sin nivel educativo el 12 por ciento declaró que fuma algún tipo de tabaco, lo que contrasta con el 3 por ciento entre las que tienen educación secundaria o superior. Lo mismo ocurre, aunque con menor intensidad, con el indicador quintil de bienestar que varía desde un 8 por ciento en el quintil inferior, hasta un 3 por ciento de fumadores en el superior. L 198 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud En términos geográficos, no existen variaciones importantes en el uso del tabaco entre las mujeres entrevistadas, según zona de residencia o región de salud. Cuadro 13.1.1 Uso de tabaco entre las mujeres entrevistadas Porcentaje de mujeres de 15-49 años que fuman cigarrillo, pipa u otro tipo de tabaco, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Fuma tabaco No usa tabaco Número de mujeres Cigarrillo Pipa Otro tabaco Edad 15-19 1.3 0.0 0.7 97.9 1,820 20-24 1.7 0.2 1.0 97.4 1,651 25-29 2.2 0.0 0.4 97.5 1,383 30-34 4.6 0.0 0.7 95.0 1,290 35-39 5.3 0.3 0.6 94.3 1,147 40-44 5.8 0.1 0.4 93.8 1,059 45-49 10.3 0.1 1.0 88.7 1,022 Situación de maternidad Embarazada 0.8 0.6 0.3 98.3 479 Lactando (no embarazada) 2.0 0.1 0.2 97.7 623 Ni embarazada, ni lactando 4.3 0.1 0.8 95.1 8,270 Zona de residencia Urbana 4.2 0.1 0.8 95.1 7,107 Rural 3.3 0.1 0.5 96.4 2,265 Región de salud 0 4.3 0.2 0.7 95.0 3,657 I 3.7 0.0 0.6 95.9 779 II 3.6 0.0 0.4 96.0 1,532 III 2.7 0.0 1.1 96.4 565 IV 3.4 0.4 0.7 96.0 304 V 3.3 0.0 1.1 95.7 996 VI 4.5 0.2 0.6 94.8 440 VII 4.0 0.1 0.5 95.7 430 VIII 4.7 0.0 0.6 95.0 668 Educación Sin educación 9.9 0.0 3.0 87.9 224 Primaria 1-4 8.9 0.3 1.3 90.0 764 Primaria 5-8 6.2 0.2 0.6 93.1 2,104 Secundaria 2.6 0.1 0.6 96.9 3,901 Superior 1.9 0.0 0.6 97.5 2,378 Quintil de riqueza Inferior 7.7 0.2 1.0 91.6 1,498 Segundo 4.4 0.2 0.8 94.9 1,851 Intermedio 2.8 0.0 0.7 96.6 1,938 Cuarto 3.3 0.0 0.6 96.1 2,062 Superior 2.4 0.1 0.5 97.1 2,022 Total 2013 3.9 0.1 0.7 95.4 9,372 Total 2007 6.3 0.3 0.2 93.3 27,195 El cuadro 13.1.2 presenta, a su vez, el porcentaje de los hombres entrevistados que fuman algún tipo de tabaco y la distribución porcentual de éstos, según características de interés. Se aprecia que en el total de hombres entrevistados de 15 a 59 años la proporción es mayor que en las mujeres: un 13 por ciento fuma algún tipo de tabaco, situación que no ha variado desde la ENDESA 2007. En el caso del cigarrillo se observa una ligera disminución de fumadores que pasó del 11 al 9 por ciento, aumentando el uso de otro tabaco del 1 al 5 por ciento en el período. Entre los fumadores se destaca también una disminución en la intensidad de uso del Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 199 tabaco; así, el porcentaje de los hombres que fuman 10 cigarrillos o más en las últimas 24 horas bajó de 41 por ciento en el 2007 a 33 por ciento en el 2013. Entre los hombres de 15 a 49 años es mayor el porcentaje que fuma (12 por ciento), comparado con las mujeres del mismo grupo de edad (5 por ciento). Por edad también se presenta una relación directa que varía entre 7 por ciento para los de 15 a 19 años y 16 por ciento para los de 45 a 49 años. Al analizar el comportamiento de los hombres fumadores por educación y quintiles de bienestar, se presenta, al igual que en las mujeres, una relación inversa que varía entre un 20 por ciento en el grupo “sin educación” y un 7 en el de educación superior. Por quintiles de bienestar la variación es de un 18 por ciento en el quintil inferior y 8 por ciento de fumadores en los quintiles cuarto y superior (ver gráfico 13.1). No se presenta variación por zona de residencia. Por regiones de salud, vale destacar el 16 por ciento de fumadores que se registra en la región II. Comparando por intensidad de uso del cigarrillo, se observa que un 30 por ciento de los hombres fumadores de 15 a 49 años fumaron 10 o más cigarrillos en las últimas 24 horas precedentes a la entrevista, valor 8 puntos porcentuales inferior al obtenido por la ENDESA 2007. Por grupos de edad se destaca que el valor más alto para este indicador ocurre entre los hombres de 45 a 49 años (45 por ciento). Por niveles de educación y quintiles de bienestar no se observa un patrón claro de intensidad de uso del cigarrillo. Entre los fumadores residentes en la zona urbana un 31 por ciento fumó 10 cigarrillos o más comparado con un 26 por ciento en la rural. Según regiones de salud el mayor contraste en esta intensidad de uso se verifica entre las regiones VIII (40 por ciento) y la I (20 por ciento). Cabe señalar que en general se observa una clara disminución en la intensidad de uso del cigarrillo en los últimos 6 años para las diferentes categorías de las características consideradas. Gráfico 13.1 Porcentaje de Personas de 15 a 49 años que Fuma Algún Tipo de Tabaco, por Sexo, según Nivel de Educación y Quintiles de Bienestar 3 4 3 5 8 3 3 7 10 12 5 8 8 9 13 18 7 10 15 16 20 12 0 5 10 15 20 25 Superior Cuarto Intermedio Segundo Inferior Quintiles de riqueza Superior Secundaria Primaria 5-8 Primaria 1-4 Sin educación Educación Total Porcentaje Hombres Mujeres ENDESA, 2013 200 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.1.2 Uso de tabaco entre los hombres entrevistados Porcentaje de los hombres entrevistados que fuman cigarrillo, pipa o algún otro tipo de tabaco y distribución porcentual de los hombres que fuman, por número de cigarrillos fumados en las últimas 24 horas, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Caracte- rística Fuma tabaco No usa tabaco Número de hombres Número de cigarrillos en la últimas 24 horas Total Número de entre- vistados que fuman Cigarrillo Pipa Otro tabaco 0 1-2 3-5 6-9 10+ No sabe o sin informa- ción Edad 15-19 2.8 0.1 4.8 93.1 1,833 (32.9) (30.4) (21.6) (1.4) (11.8) (1.9) 100.0 52 20-24 6.4 0.2 6.6 88.1 1,651 17.8 25.6 25.0 8.7 20.1 2.7 100.0 106 25-29 7.5 0.5 4.9 88.5 1,324 16.0 20.5 28.0 9.4 26.1 0.0 100.0 99 30-34 9.9 0.2 4.6 86.6 1,226 11.4 21.6 23.7 11.4 28.5 3.4 100.0 121 35-39 8.7 0.1 3.9 88.3 1,098 6.8 18.7 24.9 14.4 35.1 0.0 100.0 95 40-44 12.0 0.2 3.4 85.8 988 4.0 20.0 33.1 14.0 28.7 0.2 100.0 119 45-49 14.2 0.0 3.1 83.6 904 0.5 15.0 27.6 11.9 45.0 0.0 100.0 128 Zona de residencia Urbana 7.7 0.2 4.7 88.5 6,526 11.9 19.3 25.3 11.2 31.3 0.8 100.0 505 Rural 8.7 0.1 4.7 87.6 2,498 8.0 24.3 29.9 10.2 25.6 1.9 100.0 216 Región de salud 0 7.3 0.0 3.9 89.8 3,351 14.3 18.5 24.6 9.0 32.0 1.7 100.0 243 I 6.7 0.4 4.4 89.4 752 11.2 28.3 28.2 11.1 20.3 0.8 100.0 51 II 10.6 0.5 6.8 83.6 1,391 6.9 18.7 31.9 15.5 25.7 1.2 100.0 148 III 7.0 0.4 5.0 88.4 599 17.7 30.1 21.1 7.0 23.5 0.6 100.0 42 IV 8.8 0.1 3.0 89.4 311 11.0 19.4 31.8 9.4 28.3 0.0 100.0 27 V 7.2 0.1 3.9 89.7 973 14.5 22.4 19.1 10.5 33.5 0.0 100.0 70 VI 10.0 0.0 2.9 88.6 460 3.7 26.5 26.7 11.7 28.3 3.1 100.0 46 VII 9.2 0.1 6.2 85.8 471 8.0 18.4 31.3 11.9 29.9 0.6 100.0 43 VIII 7.1 0.0 5.9 88.2 715 2.5 18.9 28.9 10.0 39.8 0.0 100.0 51 Educación Sin educación 17.1 0.0 5.2 80.2 360 9.0 13.2 33.4 17.0 27.4 0.0 100.0 62 Primaria 1-4 12.6 0.1 4.2 84.2 1,028 4.4 14.2 30.3 12.6 38.5 0.0 100.0 130 Primaria 5-8 10.0 0.2 5.7 85.5 2,549 7.6 25.5 25.7 13.2 26.3 1.7 100.0 255 Secundaria 5.7 0.2 4.9 90.2 3,685 18.9 22.3 23.0 6.4 27.8 1.7 100.0 209 Superior 4.7 0.1 2.5 93.5 1,400 11.6 18.6 29.1 7.4 32.6 0.7 100.0 65 Quintil de riqueza Inferior 12.6 0.3 7.1 81.8 2,076 4.8 19.7 29.1 14.3 30.4 1.8 100.0 261 Segundo 9.5 0.2 4.7 86.9 1,863 13.3 12.4 30.4 9.8 33.1 1.1 100.0 177 Intermedio 5.9 0.1 4.1 90.9 1,826 18.5 24.9 24.4 7.6 23.1 1.6 100.0 108 Cuarto 5.0 0.2 3.4 91.9 1,657 9.2 39.0 19.6 11.1 21.1 0.0 100.0 83 Superior 5.7 0.1 3.5 91.6 1,601 15.4 19.3 21.9 7.5 36.0 0.0 100.0 91 Total 15-49 8.0 0.2 4.7 88.3 9,024 10.8 20.8 26.7 10.9 29.6 1.1 100.0 721 50-59 18.0 0.6 3.7 79.8 1,282 3.7 16.1 24.3 11.6 43.9 0.4 100.0 230 15-59 [2013] 9.2 0.2 4.6 87.2 10,306 9.1 19.7 26.1 11.1 33.1 1.0 100.0 951 15-59 [2007] 11.3 1.5 1.3 87.0 27,975 7.0 15.5 23.7 11.6 41.0 1.2 100.0 3,155 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar 13.2 CONSUMO DE ALCOHOL El cuadro 13.2 presenta el porcentaje de la población entrevistada, por sexo, que ha consumido alguna bebida alcohólica en los últimos 30 días, así como indicadores de intensidad del consumo, según características de interés. Se aprecia que un 42 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años informó haber consumido alguna bebida con alcohol en el período indicado, siendo el grupo de 20 a 29 años quien presenta el mayor valor (50 por ciento). Este indicador tiene una asociación positiva con el nivel educativo y con el estrato de bienestar socioeconómico. En relación a las variables geográficas, las mujeres de la zona urbana tienen un mayor consumo de bebidas alcohólicas que las rurales (43 y 38 por ciento, respectivamente), y el mayor contraste en consumo por este indicador ocurre entre las mujeres de las regiones 0 y VII, con valores de 46 y 35 por ciento. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 201 Respecto a la intensidad del consumo, el mismo cuadro muestra que entre las mujeres que han tomado bebidas alcohólicas, un 62 por ciento las tomó en más de una ocasión en los últimos 30 días, registrándose la mayor ocurrencia (67 por ciento) entre las mujeres de 20 a 29 años. En este grupo de edad también se verifica que el 47 por ciento tomó 4 o más tragos estándar en cada ocasión más de una vez en el período. Se puede apreciar también que la intensidad del consumo también guarda una relación directa con el nivel educativo y al de bienestar, siendo esta relación más clara para el primero de los indicadores de intensidad de consumo (véase Gráfico 13.2). Por variables geográficas, las mujeres de la zona urbana consumen bebidas alcohólicas con mayor intensidad que las rurales (64 y 56 por ciento para el primer indicador y 42 y 36 por ciento para el segundo indicador). Asimismo, a pesar de que la región V presenta uno de los menores porcentajes de mujeres que tomaron bebidas alcohólicas en los últimos 30 días (36 por ciento), las que toman lo hacen con la mayor intensidad entre el total de mujeres (71 por ciento para el primer indicador y 49 por ciento para el segundo). Entre los hombres entrevistados de 15 a 59 años, un 61 por ciento declaró haber consumido bebida alcohólica en los últimos 30 días, ocurriendo también el nivel más alto en el grupo de 20 a 29 años (68 por ciento). El perfil de comportamiento por este indicador es, como en las mujeres, creciente con el aumento del nivel educativo, y en general, con el incremento de los niveles de bienestar. Por zona de residencia, es más alto en los residentes de la zona urbana respecto a la rural (62 y 57 por ciento, respectivamente), con valores extremos en los que viven en la región II y la VII (64 y 54 por ciento). Al analizar la intensidad de consumo entre los hombres entrevistados se destaca que un 78 por ciento tomó bebidas alcohólicas en más de una ocasión en los últimos 30 días y un 67 por ciento tomó, más de una vez, 4 o más bebidas alcohólicas estándar en cada ocasión. Al igual que en las mujeres el grupo con mayor intensidad de consumo alcohólico es el de 20 a 29 años (82 y 73 por ciento para el primer y segundo indicador). A diferencia de las mujeres, no se presenta asociación entre la intensidad de consumo y los niveles educativos o de bienestar, siendo también muy homogéneo el comportamiento por zona de residencia. Por regiones de salud la mayor intensidad de consumo ocurre en la región II (81 y 70 por ciento para el primer y segundo indicador) y la menor intensidad en la región VI (70 y 61 por ciento, respectivamente). 202 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.2 Consumo de alcohol en mujeres y hombres entrevistados Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que han consumido alguna bebida que contenga alcohol en los últimos 30 días, y distribución de éstas(os) por: a) número de ocasiones en que tomó al menos una bebida alcohólica en dicho período, y b) cuántas veces tomó cuatro o más tragos estándar de bebidas alcohólicas en una sola ocasión, en dicho período, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Por- centaje que ha consumi- do alguna bebida que contenga alcohol últimos 30 días Número de personas Número de ocasiones en que tomó por lo menos una bebida alcohólica en los últimos 30 días Número de veces que tomó cuatro o más tragos estándar en una ocasión, en los últimos 30 días Total Número de personas1 2-3 4-5 6-9 10 y más No sabe/ sin infor- mación Total 0 1 2 3-4 5 y más No sabe/ sin infor- mación MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 42.1 1,820 37.0 39.0 16.3 4.0 3.7 0.0 100.0 23.7 37.8 16.3 14.6 7.5 0.1 100.0 766 20-29 50.4 3,034 33.2 36.6 17.5 8.0 4.6 0.1 100.0 21.2 31.5 16.2 19.3 11.4 0.4 100.0 1,529 30-39 40.7 2,437 40.9 36.8 14.2 4.9 3.2 0.0 100.0 19.3 41.8 14.7 15.4 8.6 0.1 100.0 992 40-49 31.9 2,081 46.0 33.3 12.4 3.5 4.7 0.1 100.0 28.3 39.2 12.4 10.5 9.4 0.1 100.0 665 Zona de residencia Urbana 43.4 7,107 36.4 37.1 16.2 5.5 4.7 0.1 100.0 22.4 35.2 15.7 16.4 10.1 0.3 100.0 3,084 Rural 38.3 2,265 43.8 34.7 13.3 6.2 2.1 0.0 100.0 22.6 41.5 13.4 14.3 8.1 0.0 100.0 868 Región de salud 0 45.9 3,657 38.4 38.1 13.6 6.6 3.3 0.0 100.0 22.3 36.8 14.3 16.2 10.1 0.3 100.0 1,678 I 41.5 779 42.8 33.2 13.9 4.6 4.8 0.6 100.0 18.4 42.1 12.3 13.7 13.0 0.6 100.0 323 II 42.8 1,532 40.7 33.9 16.1 5.2 4.2 0.0 100.0 30.3 32.8 15.2 12.9 8.7 0.0 100.0 656 III 42.1 565 37.6 31.7 19.0 6.9 4.5 0.2 100.0 19.8 37.4 16.8 17.3 8.5 0.2 100.0 238 IV 36.9 304 41.0 35.6 14.6 4.1 4.7 0.0 100.0 11.1 46.2 18.2 14.8 9.4 0.3 100.0 112 V 35.7 996 29.0 40.5 20.6 4.6 5.3 0.0 100.0 16.2 34.6 16.3 22.7 10.1 0.1 100.0 355 VI 35.2 440 40.9 39.7 10.4 4.8 4.1 0.0 100.0 24.4 39.8 18.6 10.0 7.2 0.0 100.0 155 VII 34.8 430 41.1 32.0 18.1 2.8 6.0 0.0 100.0 29.7 36.6 12.9 12.3 8.6 0.0 100.0 150 VIII 42.7 668 31.8 37.6 20.1 5.6 4.9 0.0 100.0 18.9 34.5 19.4 19.6 7.5 0.0 100.0 285 Educación Sin educación 19.3 224 (54.4) (27.0) (14.1) (1.7) (2.8) (0.0) (100.0) (28.1) (45.5) (14.9) (8.0) (3.4) (0.0) (100.0) 43 Primaria 1-4 28.0 764 43.0 34.4 14.3 5.4 2.8 0.0 100.0 18.5 45.9 9.3 16.1 10.2 0.0 100.0 214 Primaria 5-8 40.7 2,104 41.6 34.6 13.0 5.8 5.0 0.0 100.0 16.9 42.8 15.2 13.7 11.3 0.1 100.0 856 Secundaria 43.5 3,901 37.5 36.7 17.0 5.1 3.6 0.1 100.0 21.0 35.6 17.0 17.2 8.9 0.3 100.0 1,699 Superior 47.9 2,378 34.7 38.6 15.6 6.7 4.4 0.0 100.0 29.1 31.3 13.7 16.0 9.6 0.2 100.0 1,140 Quintil de riqueza Inferior 33.7 1,498 45.6 32.1 13.9 5.3 3.0 0.0 100.0 21.9 42.6 12.7 13.8 8.6 0.4 100.0 505 Segundo 39.5 1,851 44.1 30.3 14.4 7.6 3.3 0.3 100.0 18.4 40.8 15.6 13.7 11.2 0.3 100.0 732 Intermedio 41.4 1,938 38.7 38.6 15.6 4.2 3.0 0.0 100.0 19.7 37.2 15.7 18.6 8.6 0.2 100.0 802 Cuarto 45.1 2,062 34.9 42.1 14.3 4.6 4.1 0.0 100.0 19.3 37.4 18.8 16.7 7.6 0.2 100.0 931 Superior 48.6 2,022 32.0 36.6 18.5 6.7 6.2 0.1 100.0 30.9 29.2 12.4 15.8 11.7 0.1 100.0 983 Total 42.2 9,372 38.0 36.5 15.6 5.7 4.1 0.1 100.0 22.4 36.6 15.2 15.9 9.6 0.2 100.0 3,952 Continúa… Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 203 Cuadro 13.2—Continuación Característica Por- centaje que ha consumi- do alguna bebida que contenga alcohol últimos 30 días Número de personas Número de ocasiones en que tomó por lo menos una bebida alcohólica en los últimos 30 días Número de veces que tomó cuatro o más tragos estándar en una ocasión, en los últimos 30 días Total Número de personas1 2-3 4-5 6-9 10 y más No sabe/ sin informa ción Total 0 1 2 3-4 5 y más No sabe/ sin informa ción HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 47.8 1,833 29.6 37.2 16.2 11.9 5.1 0.0 100.0 18.7 27.1 19.8 18.8 15.5 0.0 100.0 876 20-29 67.8 2,975 18.0 35.4 20.7 13.9 12.0 0.1 100.0 6.5 19.7 19.8 25.4 28.2 0.4 100.0 2,016 30-39 64.1 2,323 23.3 34.2 24.3 8.6 9.4 0.1 100.0 8.0 25.0 21.6 27.0 18.0 0.3 100.0 1,489 40-49 62.8 1,893 19.7 34.9 23.3 11.5 10.5 0.0 100.0 8.8 21.3 21.0 28.3 20.1 0.6 100.0 1,188 50-59 52.5 1,282 26.8 35.0 20.3 7.9 9.9 0.1 100.0 11.9 26.1 19.4 24.9 17.7 0.1 100.0 673 Zona de residencia Urbana 61.9 7,428 21.8 34.7 21.6 10.9 10.9 0.0 100.0 10.0 23.0 19.9 24.7 22.1 0.3 100.0 4,595 Rural 57.2 2,878 23.1 36.7 20.9 12.1 7.0 0.2 100.0 8.5 22.9 22.0 27.1 19.2 0.4 100.0 1,647 Región de salud 0 61.6 3,785 21.9 36.9 18.6 12.0 10.6 0.1 100.0 10.0 22.9 19.3 23.6 23.6 0.6 100.0 2,331 I 62.5 866 23.4 37.5 16.6 13.7 8.9 0.0 100.0 9.6 24.0 21.2 21.7 23.2 0.2 100.0 541 II 63.8 1,589 18.7 33.5 27.7 11.3 8.9 0.0 100.0 8.2 22.0 24.0 28.1 17.7 0.0 100.0 1,013 III 58.8 699 25.9 30.8 20.7 9.8 12.5 0.1 100.0 10.5 24.1 17.9 24.8 22.6 0.1 100.0 411 IV 61.6 361 23.6 37.5 16.0 11.2 11.3 0.3 100.0 8.9 25.1 20.2 23.9 21.6 0.3 100.0 223 V 55.0 1,090 21.3 34.3 24.2 7.8 12.4 0.0 100.0 10.6 20.0 18.1 30.6 20.8 0.0 100.0 600 VI 58.5 545 29.6 37.0 17.4 8.5 7.4 0.2 100.0 8.0 30.4 23.2 21.7 16.5 0.2 100.0 319 VII 53.9 542 22.7 34.5 21.9 11.4 9.1 0.5 100.0 10.3 23.3 19.9 23.9 21.6 1.0 100.0 292 VIII 61.8 828 21.5 32.0 28.5 11.9 6.0 0.0 100.0 9.8 20.8 20.8 29.6 18.8 0.1 100.0 512 Educación Sin educación 42.8 490 19.5 39.5 22.3 9.9 8.7 0.0 100.0 7.3 18.4 24.8 34.3 15.2 0.0 100.0 210 Primaria 1-4 53.8 1,348 25.8 39.1 18.2 7.0 9.8 0.1 100.0 8.2 28.9 21.7 25.9 15.2 0.1 100.0 725 Primaria 5-8 61.3 2,948 21.4 35.2 22.4 12.0 8.9 0.1 100.0 8.6 21.9 21.7 27.1 20.6 0.1 100.0 1,807 Secundaria 61.5 3,963 22.6 34.1 19.9 12.6 10.7 0.1 100.0 10.7 21.7 20.3 22.6 24.4 0.3 100.0 2,437 Superior 68.3 1,557 20.5 34.5 25.0 9.8 10.1 0.1 100.0 10.2 24.6 16.9 26.6 20.8 0.9 100.0 1,063 Quintil de riqueza Inferior 53.7 2,358 22.5 37.7 20.2 11.5 8.0 0.1 100.0 8.5 23.4 21.4 26.9 19.6 0.1 100.0 1,267 Segundo 61.8 2,071 23.6 34.0 20.0 11.8 10.4 0.2 100.0 8.8 21.8 20.7 25.8 22.5 0.3 100.0 1,279 Intermedio 59.8 2,065 22.2 35.9 21.6 11.5 8.8 0.1 100.0 9.5 23.4 19.6 27.0 20.5 0.1 100.0 1,235 Cuarto 61.5 1,941 23.7 35.9 20.5 10.5 9.4 0.0 100.0 7.7 26.4 21.5 23.9 20.3 0.3 100.0 1,193 Superior 67.7 1,871 19.0 32.8 24.6 10.7 12.8 0.1 100.0 13.5 20.0 19.0 23.0 23.6 0.9 100.0 1,267 Total 60.6 10,306 22.2 35.3 21.4 11.2 9.9 0.1 100.0 9.6 23.0 20.4 25.3 21.3 0.3 100.0 6,242 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar 204 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Gráfico 13.2 Porcentaje de mujeres de 15 a 49 años que han consumido bebida alcohólica en los últimos 30 días, en más de una ocasión, y porcentaje que por más de una vez ha tomado 4 o más tragos estándar en cada ocasión 13.3 USO DE DROGAS El consumo de drogas en esta encuesta es investigado a través de la pregunta del cuestionario individual de uso alguna vez y uso en los últimos 6 meses, a diferencia de la ENDESA 2007 que preguntó por el número de días en que usó drogas en los últimos 3 meses, a los que respondieron de manera afirmativa a su uso alguna vez. Adicionalmente, la ENDESA 2013 recoge datos sobre el uso alguna vez y en los últimos 6 meses de drogas inyectables. El cuadro 13.3 muestra que del total de mujeres de 15 a 49 años sólo un 1 por ciento declaró que ha usado drogas alguna vez, cifra que se ha mantenido constante desde la ENDESA 2007. El uso es bastante homogéneo por características, presentando un valor máximo del 2 por ciento entre las mujeres con educación primaria 5-8, en las de quintil de riqueza inferior y en las residentes en las regiones III y V. Entre las que han usado drogas alguna vez, un 16 por ciento lo ha hecho en los últimos 6 meses, especialmente las residentes de la zona urbana (19 por ciento). Entre los hombres de 15 a 59 años el 6 por ciento informó haber usado drogas alguna vez, valor superior en 1 punto porcentual al declarado hace 6 años. Este indicador es mayor en el grupo central de 30 a 39 años (8 por ciento) y menor en los grupos extremos de 15 a 19 y 50 a 59 años (3 por ciento). Asimismo, es más alto entre los hombres con educación primaria 5-8 (9 por ciento) y entre los que pertenecen a los dos estratos más pobres de bienestar (7 y 8 por ciento). Por variables geográficas, el uso alguna vez de drogas es mayor entre los residentes en la zona urbana que en la rural (7 y 4 por ciento, respectivamente) y entre los que residen en la región IV (8 por ciento) respecto a los de la región VI (3 por ciento). Entre los hombres que han usado drogas un 35 por ciento lo ha hecho en los últimos 6 meses, especialmente los más jóvenes y los residentes en la zona urbana. 68 59 60 71 59 62 59 57 62 65 62 58 57 46 62 47 34 36 49 42 43 37 39 41 39 43 40 36 26 41 0 20 40 60 80 VIII VII VI V IV III II I 0 Región Superior Secundaria Primaria 5-8 Primaria 1-4 Sin educación Educación Total En mas de una ocasión Más de una vez ha tomado 4 o más tragos ENDESA, 2013 Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 205 Cuadro 13.3 Consumo de drogas entre mujeres y hombres entrevistados Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que han usado drogas alguna vez, y b) entre las mujeres y hombres de dichas edades que han usado drogas, porcentaje que las han usado en los últimos seis meses, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que ha usado drogas alguna vez Número de personas Porcentaje que ha usado drogas en los últimos seis meses Número de personas que ha usado drogas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 0.7 1,820 * 12 20-29 1.3 3,034 (18.2) 38 30-39 1.2 2,437 (16.5) 29 40-49 1.3 2,081 (16.3) 28 Zona de residencia Urbana 1.1 7,107 19.4 79 Rural 1.2 2,265 (7.1) 28 Región de salud 0 1.2 3,657 (8.9) 43 I 0.5 779 * 4 II 1.0 1,532 * 15 III 1.7 565 * 10 IV 1.1 304 * 3 V 1.6 996 * 16 VI 0.4 440 * 2 VII 1.4 430 * 6 VIII 1.2 668 * 8 Educación Sin educación 1.1 224 * 2 Primaria 1-4 1.2 764 * 9 Primaria 5-8 2.3 2,104 (20.8) 48 Secundaria 1.0 3,901 (5.6) 40 Superior 0.3 2,378 * 8 Quintil de riqueza Inferior 2.3 1,498 (22.7) 35 Segundo 1.4 1,851 (20.0) 25 Intermedio 1.0 1,938 * 18 Cuarto 0.7 2,062 * 14 Superior 0.7 2,022 * 15 Total 1.1 9,372 16.1 107 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 2.6 1,833 (59.4) 47 20-29 7.0 2,975 40.9 208 30-39 8.0 2,323 31.9 185 40-49 7.2 1,893 24.8 136 50-59 2.6 1,282 (15.7) 33 Zona de residencia Urbana 6.7 7,428 36.8 496 Rural 3.9 2,878 25.1 113 Región de salud 0 6.2 3,785 33.0 233 I 7.1 866 43.8 62 II 5.5 1,589 37.4 87 III 5.6 699 (32.1) 39 IV 8.1 361 (30.7) 29 V 7.0 1,090 39.1 76 VI 2.7 545 * 15 VII 4.9 542 (24.7) 26 VIII 5.0 828 (26.3) 42 Educación Sin educación 6.5 490 (24.2) 32 Primaria 1-4 6.3 1,348 41.6 85 Primaria 5-8 8.5 2,948 39.0 251 Secundaria 4.9 3,963 32.9 194 Superior 3.1 1,557 (13.8) 48 Quintil de riqueza Inferior 6.8 2,358 34.8 159 Segundo 8.0 2,071 46.4 166 Intermedio 5.5 2,065 32.0 114 Cuarto 5.1 1,941 28.1 99 Superior 3.8 1,871 20.3 71 Total 5.9 10,306 34.6 609 206 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud 13.4 CONSUMO DE FRUTAS Y VEGETALES Las frutas y vegetales son imprescindibles en una dieta saludable porque son una buena fuente de fibras, vitaminas, minerales y fitonutrientes. Un consumo elevado de estos alimentos está vinculado a un menor riesgo de enfermedades crónicas, como diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Los cuadros 13.4.1 y 13.4.2 muestran los porcentajes de mujeres de 15-49 años y de hombres de 15-59 años que consumen frutas y vegetales en una semana típica y el número de porciones que consumen, según características seleccionadas. De acuerdo a los datos del cuadro 13.4.1, el 13 por ciento de las mujeres no consumen frutas, destacándose las mujeres con menor nivel de educación y acentuándose entre las que no tienen ningún nivel educativo (29 por ciento) seguidas por las que tienen educación primaria 1-4 años (24 por ciento) y también por las del quintil inferior de riqueza (20 por ciento). Entre las consumidoras de frutas se observa que el 35 por ciento consume 1-2 días a la semana, el 26 por ciento 3-4 días y el 27 por ciento 5-7 días a la semana. Asimismo, el 44 por ciento consume solamente una porción al día, 33 por ciento 2 porciones, 14 por ciento 3 porciones y el 9 por ciento 4 y más. Los hombres tienden a comer frutas más días a la semana que las mujeres. En general, el 61 por ciento consume frutas 3 o más días a la semana y más del 40 por ciento ingiere 3 o más porciones diarias. Cuadro 13.4.1 Consumo de frutas en mujeres y hombres entrevistados Distribución del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años por número de días en que comen frutas en una semana típica, y b) entre las mujeres y hombres de dichas edades que comen frutas al menos un día a la semana, distribución por número de porciones de frutas que comen en uno de esos días, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Número de días en que comen frutas en una semana típica Porciones de frutas que comen en uno de esos días Nin- guno 1-2 3-4 5-7 No sabe/ sin infor- mación Total Nú- mero Nin- guno 1 2 3 4 y más No sabe/ sin infor- mación Total Nú- mero MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 11.2 40.9 21.8 26.1 0.0 100.0 1,820 1.2 41.8 32.1 15.5 9.4 0.0 100.0 1,616 20-29 13.1 36.2 27.4 23.1 0.3 100.0 3,034 0.2 43.2 34.2 13.8 8.7 0.0 100.0 2,636 30-39 13.8 32.5 25.2 28.5 0.0 100.0 2,437 0.6 45.2 31.4 13.5 9.2 0.0 100.0 2,101 40-49 13.0 30.2 27.3 29.5 0.0 100.0 2,081 0.2 46.0 33.5 13.0 7.3 0.0 100.0 1,810 Zona de residencia Urbana 12.1 35.3 26.2 26.4 0.0 100.0 7,107 0.4 44.7 32.2 14.2 8.6 0.0 100.0 6,248 Rural 15.5 33.4 24.3 26.6 0.3 100.0 2,265 0.9 42.0 35.3 12.8 8.9 0.0 100.0 1,915 Región de salud 0 9.1 37.5 27.2 25.9 0.2 100.0 3,657 0.9 41.6 31.1 14.8 11.6 0.0 100.0 3,323 I 10.7 37.5 25.7 26.1 0.0 100.0 779 0.3 43.2 33.3 14.8 8.4 0.0 100.0 695 II 15.2 31.0 25.2 28.7 0.0 100.0 1,532 0.1 49.0 36.8 10.8 3.4 0.0 100.0 1,300 III 16.8 31.0 25.4 26.8 0.0 100.0 565 0.1 44.9 31.9 14.1 9.0 0.0 100.0 470 IV 16.7 34.2 24.1 25.1 0.0 100.0 304 0.4 44.2 34.6 13.5 7.3 0.0 100.0 254 V 15.9 31.9 23.8 28.4 0.0 100.0 996 0.1 47.1 32.5 12.6 7.7 0.0 100.0 838 VI 15.6 38.1 24.7 21.6 0.0 100.0 440 0.0 42.1 32.1 18.1 7.7 0.0 100.0 372 VII 17.7 34.2 23.5 24.6 0.0 100.0 430 0.1 47.6 29.8 15.1 7.3 0.0 100.0 354 VIII 16.7 31.5 24.7 27.1 0.0 100.0 668 0.5 42.0 37.0 13.1 7.5 0.0 100.0 556 Educación Sin educación 28.9 32.2 17.1 21.7 0.0 100.0 224 1.4 57.0 26.0 10.4 5.2 0.0 100.0 159 Primaria 1-4 24.2 33.8 25.5 15.5 1.0 100.0 764 1.4 54.6 27.5 9.6 6.9 0.0 100.0 579 Primaria 5-8 15.6 36.9 22.7 24.7 0.0 100.0 2,104 0.5 45.4 33.2 13.3 7.7 0.0 100.0 1,776 Secundaria 11.6 35.8 25.6 27.0 0.0 100.0 3,901 0.6 43.0 33.4 13.5 9.5 0.0 100.0 3,447 Superior 7.5 32.0 29.4 31.1 0.0 100.0 2,378 0.0 41.0 33.9 16.2 8.9 0.0 100.0 2,200 Quintil de riqueza Inferior 19.9 34.0 23.3 22.8 0.0 100.0 1,498 1.3 47.7 31.4 12.1 7.5 0.0 100.0 1,200 Segundo 16.7 37.1 21.1 24.6 0.4 100.0 1,851 0.8 43.1 35.6 11.9 8.6 0.0 100.0 1,541 Intermedio 11.3 36.8 28.2 23.7 0.0 100.0 1,938 0.3 46.2 33.5 13.4 6.7 0.0 100.0 1,720 Cuarto 11.5 35.7 25.0 27.8 0.0 100.0 2,062 0.2 44.5 30.0 15.6 9.6 0.0 100.0 1,826 Superior 7.2 30.4 30.1 32.2 0.0 100.0 2,022 0.1 40.2 34.0 15.3 10.4 0.0 100.0 1,876 Total 12.9 34.8 25.7 26.5 0.1 100.0 9,372 0.5 44.0 32.9 13.9 8.7 0.0 100.0 8,162 Continúa… Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 207 Cuadro 13.4.1—Continuación Número de días en que comen frutas en una semana típica Porciones de frutas que comen en uno de esos días Nin- guno 1-2 3-4 5-7 No sabe/ S.I. Total Nú- mero Nin- guno 1 2 3 4 y más No sabe/ sin infor- mación Total Nú- mero HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 8.9 30.7 29.0 31.5 0.0 100.0 1,833 0.1 23.9 36.7 21.8 17.5 0.0 100.0 1,671 20-29 11.4 30.3 29.1 29.2 0.0 100.0 2,975 0.0 20.6 38.7 21.0 19.6 0.0 100.0 2,636 30-39 11.3 29.5 28.0 31.2 0.0 100.0 2,323 0.0 20.1 39.0 21.8 19.0 0.0 100.0 2,062 40-49 9.9 28.1 31.2 30.9 0.0 100.0 1,893 0.2 17.8 38.4 23.1 20.4 0.0 100.0 1,706 50-59 10.8 21.3 34.9 33.0 0.0 100.0 1,282 0.0 16.9 36.6 25.1 21.4 0.0 100.0 1,144 Zona de residencia Urbana 10.4 29.2 30.6 29.9 0.0 100.0 7,428 0.1 20.3 38.3 22.5 18.8 0.0 100.0 6,658 Rural 11.1 27.3 28.3 33.3 0.0 100.0 2,878 0.1 19.6 37.5 21.6 21.1 0.0 100.0 2,559 Región de salud 0 10.1 29.9 28.4 31.6 0.0 100.0 3,785 0.2 21.0 37.2 22.7 19.0 0.0 100.0 3,402 I 7.1 32.2 29.9 30.7 0.1 100.0 866 0.1 19.7 37.1 20.9 22.1 0.1 100.0 805 II 8.3 27.0 35.3 29.4 0.0 100.0 1,589 0.0 20.8 44.0 20.5 14.7 0.0 100.0 1,457 III 12.4 28.9 28.9 29.9 0.0 100.0 699 0.0 20.1 40.2 21.9 17.8 0.0 100.0 613 IV 11.4 28.1 30.5 30.0 0.0 100.0 361 0.0 17.4 34.9 22.3 25.4 0.0 100.0 320 V 14.0 24.6 29.0 32.5 0.0 100.0 1,090 0.0 20.3 37.3 23.0 19.4 0.0 100.0 938 VI 13.9 25.7 29.8 30.6 0.0 100.0 545 0.0 15.0 34.7 28.2 22.2 0.0 100.0 469 VII 12.4 26.3 28.8 32.4 0.0 100.0 542 0.1 18.4 33.3 22.8 25.4 0.0 100.0 475 VIII 10.8 31.3 29.5 28.5 0.0 100.0 828 0.0 20.7 37.7 20.1 21.5 0.0 100.0 738 Educación Sin educación 22.2 30.9 25.9 21.0 0.0 100.0 490 0.0 23.0 43.6 18.9 14.6 0.0 100.0 382 Primaria 1-4 14.1 25.2 31.1 29.6 0.0 100.0 1,348 0.0 17.6 41.4 19.6 21.4 0.0 100.0 1,158 Primaria 5-8 12.3 29.3 28.4 30.1 0.0 100.0 2,948 0.1 19.7 36.6 22.6 20.9 0.0 100.0 2,587 Secundaria 8.0 28.9 31.0 32.0 0.0 100.0 3,963 0.0 20.1 37.6 23.4 18.9 0.0 100.0 3,645 Superior 7.1 29.1 30.4 33.4 0.0 100.0 1,557 0.3 22.3 38.0 21.6 17.9 0.0 100.0 1,446 Quintil de riqueza Inferior 14.6 27.8 27.7 29.8 0.0 100.0 2,358 0.0 20.5 37.8 20.4 21.2 0.0 100.0 2,013 Segundo 10.6 27.5 31.1 30.7 0.0 100.0 2,071 0.1 19.4 38.4 21.8 20.1 0.0 100.0 1,852 Intermedio 11.7 30.4 29.9 27.9 0.0 100.0 2,065 0.0 20.1 37.6 24.1 18.2 0.0 100.0 1,822 Cuarto 7.3 29.5 32.0 31.2 0.0 100.0 1,941 0.0 19.8 38.4 23.6 18.2 0.0 100.0 1,799 Superior 7.5 28.0 29.4 35.1 0.0 100.0 1,871 0.2 20.8 38.3 21.4 19.3 0.0 100.0 1,731 Total 10.6 28.7 30.0 30.8 0.0 100.0 10,306 0.1 20.1 38.1 22.2 19.5 0.0 100.0 9,218 El cuadro 13.4.2 indica que el 16 por ciento de los hombres y mujeres en las edades estudiadas no consumen vegetales. En los grupos más deprimidos, como son los que no tienen educación y pertenecientes al quintil inferior de riqueza, 1 de cada 3 y 1 de cada 4 personas, respectivamente, no incluyen en su dieta el consumo de verduras y hortalizas. En las mujeres un 37 por ciento consume estos alimentos 1-2 días, 26 por ciento 3-4 días y 21 por ciento 5-7 días a la semana. Por ración, la mayoría de las mujeres consume una ración de vegetales al día (64 por ciento), 25 por ciento come dos porciones y el 10 por ciento ingiere 3 o más porciones. En los hombres de 15-59 años el consumo de vegetales es casi similar al de las mujeres pero se observa un mayor número de consumo de raciones diarias, el 49 por ciento consume 2 o más raciones mientras que las mujeres que consumen esas raciones son el 35 por ciento. 208 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.4.2 Consumo de vegetales en mujeres y hombres entrevistados Distribución del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años por número de días en que comen ensalada (verduras y hortalizas) en una semana típica, y b) entre las mujeres y hombres de dichas edades que comen ensalada al menos un día a la semana, distribución por número de porciones de ensalada que comen en uno de esos días, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Número de días en que come ensalada (verduras y hortalizas) en una semana típica Porciones de ensalada que comen en uno de esos días Nin- guno 1-2 3-4 5-7 No sabe/ S.I. Total Nú- mero Nin- guno 1 2 3 4 y más No sabe/ S.I. Total Nú- mero MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 19.8 39.9 22.7 17.5 0.0 100.0 1,820 1.8 65.9 22.0 6.4 3.9 0.0 100.0 1,460 20-29 16.1 39.4 26.4 18.1 0.0 100.0 3,034 0.7 64.2 25.2 5.7 4.2 0.0 100.0 2,545 30-39 14.4 35.7 25.9 23.9 0.0 100.0 2,437 1.3 61.3 25.6 7.4 4.5 0.0 100.0 2,084 40-49 14.4 33.4 29.8 22.5 0.0 100.0 2,081 0.6 64.0 26.2 5.2 3.8 0.2 100.0 1,783 Zona de residencia Urbana 15.3 36.6 26.9 21.2 0.0 100.0 7,107 1.0 63.6 25.0 6.5 3.9 0.0 100.0 6,018 Rural 18.1 39.3 24.4 18.3 0.0 100.0 2,265 1.3 64.0 24.7 5.2 4.8 0.1 100.0 1,855 Región de salud 0 14.0 38.1 28.4 19.6 0.0 100.0 3,657 0.9 61.3 25.5 7.6 4.7 0.1 100.0 3,146 I 12.9 36.9 25.9 24.1 0.1 100.0 779 0.9 60.5 27.5 5.9 5.1 0.0 100.0 678 II 17.5 34.5 25.4 22.7 0.0 100.0 1,532 0.9 75.4 20.1 2.7 0.8 0.0 100.0 1,264 III 16.9 34.1 28.4 20.6 0.0 100.0 565 0.7 60.7 26.9 6.3 5.3 0.0 100.0 469 IV 22.5 43.4 22.3 11.8 0.0 100.0 304 1.1 70.8 19.7 5.5 3.0 0.0 100.0 236 V 19.5 35.5 23.6 21.3 0.1 100.0 996 1.9 61.8 25.2 5.2 5.8 0.1 100.0 802 VI 21.1 45.3 22.7 10.8 0.0 100.0 440 1.3 62.8 26.7 5.3 3.9 0.1 100.0 347 VII 17.8 42.7 21.0 18.6 0.0 100.0 430 1.2 63.5 24.4 6.5 4.5 0.0 100.0 354 VIII 13.8 32.7 27.2 26.4 0.0 100.0 668 1.1 57.6 29.1 8.1 4.1 0.0 100.0 576 Educación Sin educación 33.6 35.2 14.6 16.5 0.0 100.0 224 2.2 71.1 23.2 1.5 2.0 0.0 100.0 149 Primaria 1-4 26.1 40.6 18.7 14.5 0.1 100.0 764 0.8 70.3 17.2 8.3 3.4 0.0 100.0 565 Primaria 5-8 16.7 42.9 22.6 17.8 0.0 100.0 2,104 1.6 67.8 22.3 4.8 3.5 0.0 100.0 1,752 Secundaria 16.7 37.5 26.3 19.5 0.0 100.0 3,901 0.9 62.3 26.5 6.4 3.8 0.1 100.0 3,251 Superior 9.4 30.8 33.1 26.7 0.0 100.0 2,378 0.8 60.3 26.8 6.7 5.5 0.0 100.0 2,155 Quintil de riqueza Inferior 24.4 43.5 19.2 12.8 0.1 100.0 1,498 2.0 70.3 20.5 4.0 3.2 0.0 100.0 1,132 Segundo 19.3 42.9 23.9 13.9 0.0 100.0 1,851 0.9 66.2 23.5 6.0 3.4 0.1 100.0 1,495 Intermedio 15.4 40.0 25.5 19.1 0.0 100.0 1,938 0.9 64.1 24.1 6.3 4.5 0.0 100.0 1,640 Cuarto 14.4 35.7 28.4 21.5 0.0 100.0 2,062 0.9 63.9 24.7 6.2 4.1 0.1 100.0 1,766 Superior 9.0 26.1 32.3 32.5 0.0 100.0 2,022 0.8 57.0 29.8 7.5 4.9 0.0 100.0 1,839 Total 16.0 37.2 26.3 20.5 0.0 100.0 9,372 1.0 63.7 24.9 6.2 4.1 0.0 100.0 7,872 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 16.9 43.2 26.3 13.6 0.0 100.0 1,833 0.0 53.9 33.7 8.5 3.9 0.0 100.0 1,523 20-29 18.9 37.5 26.1 17.6 0.0 100.0 2,975 0.0 52.8 31.5 9.6 6.0 0.1 100.0 2,412 30-39 13.2 37.2 31.3 18.2 0.2 100.0 2,323 0.0 50.8 31.5 10.7 6.9 0.2 100.0 2,016 40-49 14.0 35.6 32.3 18.1 0.0 100.0 1,893 0.0 46.3 31.2 13.3 9.2 0.0 100.0 1,628 50-59 15.9 31.9 33.2 19.0 0.0 100.0 1,282 0.0 46.6 34.7 11.6 7.0 0.0 100.0 1,078 Zona de residencia Urbana 15.0 35.3 30.7 19.0 0.0 100.0 7,428 0.0 50.6 31.9 10.3 7.2 0.1 100.0 6,312 Rural 18.5 42.8 25.9 12.8 0.0 100.0 2,878 0.0 50.4 33.2 11.5 4.9 0.1 100.0 2,346 Región de salud 0 14.0 35.0 30.3 20.6 0.1 100.0 3,785 0.0 48.2 31.0 12.5 8.2 0.1 100.0 3,255 I 13.0 42.5 29.2 15.2 0.1 100.0 866 0.0 47.4 35.3 9.7 7.4 0.3 100.0 753 II 13.4 36.3 32.1 18.2 0.0 100.0 1,589 0.0 54.5 30.9 9.9 4.7 0.0 100.0 1,376 III 17.9 39.7 26.7 15.7 0.0 100.0 699 0.0 56.3 35.1 4.7 3.8 0.0 100.0 574 IV 24.3 43.1 24.9 7.7 0.0 100.0 361 0.0 49.4 33.9 11.0 5.7 0.0 100.0 273 V 21.3 34.9 27.5 16.3 0.0 100.0 1,090 0.0 49.8 35.2 9.5 5.5 0.0 100.0 858 VI 22.6 48.1 23.6 5.8 0.0 100.0 545 0.0 52.1 32.2 10.3 5.5 0.0 100.0 422 VII 21.4 38.9 26.2 13.4 0.0 100.0 542 0.0 50.8 32.5 10.4 6.2 0.0 100.0 426 VIII 13.0 35.7 32.2 19.1 0.0 100.0 828 0.0 52.4 30.5 10.3 6.7 0.0 100.0 720 Educación Sin educación 35.4 36.5 18.6 9.5 0.0 100.0 490 0.0 53.2 29.6 8.8 8.5 0.0 100.0 317 Primaria 1-4 20.0 41.3 27.4 11.3 0.0 100.0 1,348 0.0 50.6 33.4 10.5 5.5 0.0 100.0 1,079 Primaria 5-8 17.7 36.8 29.3 16.2 0.0 100.0 2,948 0.0 50.8 32.8 10.8 5.5 0.0 100.0 2,426 Secundaria 13.8 38.8 30.2 17.2 0.1 100.0 3,963 0.0 51.4 32.7 9.6 6.2 0.1 100.0 3,418 Superior 8.9 31.9 32.1 27.1 0.0 100.0 1,557 0.0 47.3 29.8 13.2 9.8 0.0 100.0 1,418 Quintil de riqueza Inferior 25.2 43.4 20.8 10.5 0.0 100.0 2,358 0.0 55.2 32.5 8.0 4.3 0.0 100.0 1,764 Segundo 14.8 42.6 29.3 13.3 0.0 100.0 2,071 0.0 51.7 32.4 9.4 6.5 0.0 100.0 1,766 Intermedio 14.8 37.9 31.3 15.9 0.0 100.0 2,065 0.0 48.7 33.8 11.6 5.8 0.0 100.0 1,758 Cuarto 13.1 33.7 35.2 17.9 0.1 100.0 1,941 0.0 52.0 32.1 9.6 6.2 0.2 100.0 1,687 Superior 10.0 27.3 31.7 31.0 0.0 100.0 1,871 0.0 44.9 30.2 14.5 10.3 0.0 100.0 1,683 Total 16.0 37.4 29.3 17.3 0.0 100.0 10,306 0.0 50.5 32.2 10.6 6.6 0.1 100.0 8,658 Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 209 13.5 ACTIVIDADES FÍSICAS La actividad física frecuente es el principal factor de prevención de la obesidad. Además promociona la salud cardiovascular y produce un beneficio directo en la salud mental y el bienestar psicológico. Se incluyen como actividades físicas intensas el correr, nadar, montar en bicicleta, realizar ejercicios aeróbicos, jugar beisbol, baloncesto, voleibol, fútbol, etc. El efecto de la actividad física en la salud depende de la frecuencia, la intensidad y el tiempo. Los cuadros 13.5.1 y 13.5.2 presentan la distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años y hombres de 15-59 años según número de días que realizan actividades físicas intensas en una semana típica y el tiempo que dedican diariamente a esas actividades. Como se observa en el cuadro 13.5.1, el 74 por ciento mujeres entrevistadas no realiza actividades físicas o deportivas intensas, un 7 por ciento, cada uno, realiza actividades 1-2 o 3-4 veces a la semana. El 12 por ciento informó que realizaba actividades físicas intensas 5-7 días a la semana. Se observa una mayor frecuencia de actividades físicas en las mujeres de la zona urbana, en las de mayor educación y en las del quintil superior de riqueza. Entre los hombres de 15-59 años, 54 por ciento no acostumbra a realizar actividades físicas o deportivas que implican aceleración importante de la respiración o del ritmo cardíaco. El 12 por ciento realiza esas actividades 1-2 días a la semana, 11 por ciento 3-4 días y 23 por ciento 5-7 días por semana. Los hombres más jóvenes (15-19 años), los que tienen educación superior y los pertenecientes al quintil superior de riqueza son los que realizan más actividades físicas y deportivas intensas en una semana típica. Un 45 por ciento de las mujeres y un 29 por ciento de los hombres dedican entre 1 y menos de 2 horas a ejercitarse en los días que llevan a cabo esta actividad. En tanto, que cerca del 20 por ciento de los hombres y mujeres emplean entre dos y menos de tres horas, el 29 por ciento de los hombres y el 8 por ciento de las mujeres dedica 3 o más horas a las actividades físicas intensas (véase cuadro 13.5.2). 210 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.5.1 Actividades físicas intensas en las mujeres y hombres entrevistados Distribución del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años por número de días en que realizan actividades físicas intensas -que implican una aceleración importante de la respiración o del ritmo cardíaco- en una semana típica, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Número de días en que realizan actividades físicas intensas Total Número de personas Ninguno 1-2 3-4 5-7 No sabe/ S.I. MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 68.7 10.4 7.5 13.5 0.0 100.0 1,820 20-29 75.8 6.8 6.2 11.2 0.0 100.0 3,034 30-39 76.0 5.3 6.9 11.8 0.0 100.0 2,437 40-49 75.2 4.7 6.7 13.3 0.0 100.0 2,081 Zona de residencia Urbana 72.9 7.1 7.0 13.0 0.0 100.0 7,107 Rural 78.8 5.1 6.2 9.9 0.0 100.0 2,265 Región de salud 0 72.0 8.1 7.0 12.9 0.0 100.0 3,657 I 75.6 6.0 6.7 11.7 0.0 100.0 779 II 74.0 4.9 8.2 12.9 0.0 100.0 1,532 III 77.4 4.9 5.7 12.0 0.0 100.0 565 IV 79.8 6.4 4.5 9.3 0.0 100.0 304 V 74.7 6.8 6.8 11.7 0.0 100.0 996 VI 79.2 7.5 3.7 9.7 0.0 100.0 440 VII 79.3 3.8 6.1 10.8 0.0 100.0 430 VIII 74.3 5.7 6.7 13.3 0.0 100.0 668 Educación Sin educación 92.5 1.6 1.2 4.7 0.0 100.0 224 Primaria 1-4 88.7 2.8 3.6 4.9 0.0 100.0 764 Primaria 5-8 82.7 5.0 3.6 8.6 0.0 100.0 2,104 Secundaria 71.4 8.1 7.1 13.4 0.0 100.0 3,901 Superior 65.3 7.3 10.6 16.7 0.0 100.0 2,378 Quintil de riqueza Inferior 85.1 4.4 3.5 7.0 0.0 100.0 1,498 Segundo 79.4 7.1 5.0 8.6 0.0 100.0 1,851 Intermedio 77.1 6.2 6.5 10.2 0.0 100.0 1,938 Cuarto 72.2 6.5 6.6 14.7 0.0 100.0 2,062 Superior 61.2 8.5 11.3 19.1 0.0 100.0 2,022 Total 74.3 6.6 6.8 12.3 0.0 100.0 9,372 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 37.7 17.1 15.0 30.2 0.0 100.0 1,833 20-29 50.9 12.7 11.8 24.4 0.2 100.0 2,975 30-39 57.1 11.8 11.2 19.8 0.0 100.0 2,323 40-49 62.2 7.5 9.8 20.5 0.0 100.0 1,893 50-59 63.2 7.4 7.4 22.0 0.0 100.0 1,282 Zona de residencia Urbana 52.5 12.0 11.8 23.6 0.1 100.0 7,428 Rural 56.2 10.8 10.2 22.8 0.1 100.0 2,878 Región de salud 0 49.7 14.0 13.0 23.1 0.1 100.0 3,785 I 52.6 11.8 10.7 24.7 0.3 100.0 866 II 57.0 10.8 11.4 20.7 0.1 100.0 1,589 III 54.7 9.2 10.3 25.7 0.0 100.0 699 IV 50.5 9.6 10.7 29.1 0.1 100.0 361 V 58.0 9.7 10.5 21.7 0.0 100.0 1,090 VI 49.3 11.7 9.5 29.5 0.0 100.0 545 VII 61.0 9.6 8.3 21.1 0.0 100.0 542 VIII 58.0 9.3 9.1 23.6 0.0 100.0 828 Educación Sin educación 76.9 3.0 6.1 14.0 0.0 100.0 490 Primaria 1-4 66.0 8.1 6.6 19.3 0.1 100.0 1,348 Primaria 5-8 60.5 11.0 8.2 20.3 0.1 100.0 2,948 Secundaria 45.5 14.1 13.9 26.5 0.1 100.0 3,963 Superior 42.9 12.5 16.5 27.9 0.1 100.0 1,557 Quintil de riqueza Inferior 61.4 9.3 8.3 21.0 0.0 100.0 2,358 Segundo 55.0 12.0 9.4 23.6 0.0 100.0 2,071 Intermedio 54.5 12.9 10.4 22.0 0.2 100.0 2,065 Cuarto 50.1 13.1 13.1 23.6 0.1 100.0 1,941 Superior 44.6 11.5 16.5 27.4 0.1 100.0 1,871 Total 53.6 11.7 11.3 23.4 0.1 100.0 10,306 Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 211 Cuadro 13.5.2 Tiempo dedicado a actividades físicas intensas Entre las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años que realizan actividades físicas intensas al menos un día a la semana, distribución por tiempo que suelen dedicar a esas actividades en uno de los días en que las llevan a cabo, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Tiempo que suelen dedicar a esas actividades en uno de los días en que las llevan a cabo Total Número de personas Menos de 30 minutos 30-59 minutos De 1 a menos de 2 horas De 2 a menos de 3 horas 3 y más horas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 3.3 15.6 40.0 29.7 11.3 100.0 568 20-29 7.2 18.7 44.0 23.4 6.6 100.0 736 30-39 5.1 18.2 51.3 17.9 7.6 100.0 585 40-49 9.6 25.6 45.8 13.4 5.7 100.0 515 Zona de residencia Urbana 6.4 20.3 44.0 21.5 7.7 100.0 1,923 Rural 5.7 15.2 50.0 21.1 8.0 100.0 481 Región de salud 0 7.7 21.4 39.6 22.2 9.2 100.0 1,022 I 5.0 17.6 50.3 21.2 5.9 100.0 190 II 5.9 19.6 49.0 19.0 6.5 100.0 398 III 3.8 16.0 56.5 18.9 4.9 100.0 128 IV 6.3 17.2 42.2 27.7 6.6 100.0 61 V 5.3 18.2 49.8 19.7 7.0 100.0 252 VI 5.1 14.7 45.6 24.2 10.4 100.0 92 VII 5.8 18.3 50.0 19.3 6.6 100.0 89 VIII 4.7 16.1 47.8 24.2 7.2 100.0 172 Educación Sin educación * * * * * * 17 Primaria 1-4 9.7 16.8 41.6 17.0 14.9 100.0 86 Primaria 5-8 7.9 19.8 48.1 17.2 7.1 100.0 364 Secundaria 5.1 17.7 44.0 25.0 8.1 100.0 1,112 Superior 6.6 21.3 45.9 19.2 7.0 100.0 824 Quintil de riqueza Inferior 5.5 13.3 42.2 28.0 11.0 100.0 223 Segundo 7.8 22.4 40.9 22.6 6.3 100.0 382 Intermedio 4.0 20.1 46.3 20.6 9.0 100.0 440 Cuarto 7.4 19.1 48.8 17.6 7.1 100.0 573 Superior 6.3 19.3 45.0 22.2 7.4 100.0 785 Total 6.3 19.3 45.2 21.4 7.8 100.0 2,404 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 5.1 13.8 26.0 25.4 29.8 100.0 1,137 20-29 5.5 16.4 27.8 21.8 28.6 100.0 1,445 30-39 6.8 17.2 30.7 18.6 26.6 100.0 990 40-49 7.2 16.9 28.8 13.2 33.9 100.0 713 50-59 10.8 19.2 32.2 12.6 25.2 100.0 472 Zona de residencia Urbana 6.6 16.1 30.0 20.7 26.6 100.0 3,503 Rural 6.0 16.9 24.5 17.2 35.4 100.0 1,255 Región de salud 0 7.1 18.3 30.1 18.1 26.4 100.0 1,897 I 9.3 17.3 22.9 19.2 31.3 100.0 409 II 4.6 18.0 28.5 25.0 24.0 100.0 680 III 5.4 13.4 31.6 19.8 29.7 100.0 315 IV 5.3 10.7 25.8 25.8 32.5 100.0 178 V 4.5 15.1 26.5 21.8 32.1 100.0 448 VI 7.7 10.8 23.6 18.5 39.3 100.0 276 VII 6.5 14.8 26.7 16.4 35.5 100.0 211 VIII 6.0 13.3 33.1 16.9 30.8 100.0 344 Educación Sin educación 8.8 12.3 18.4 9.1 51.4 100.0 113 Primaria 1-4 6.8 10.7 24.3 14.6 43.6 100.0 456 Primaria 5-8 5.2 14.8 28.2 19.3 32.5 100.0 1,158 Secundaria 7.5 16.4 26.4 21.7 28.0 100.0 2,146 Superior 5.0 21.5 37.7 19.9 15.9 100.0 884 Quintil de riqueza Inferior 6.8 11.7 20.2 19.4 41.9 100.0 907 Segundo 6.4 14.7 24.9 19.5 34.6 100.0 926 Intermedio 8.3 17.0 28.1 21.2 25.3 100.0 934 Cuarto 8.0 16.7 32.1 18.3 24.8 100.0 962 Superior 3.0 20.7 36.3 20.5 19.5 100.0 1,029 Total 6.4 16.3 28.5 19.8 28.9 100.0 4,758 212 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud 13.6 ANTECEDENTES Y TRATAMIENTO DE HIPERTENSIÓN, DIABETES Y COLESTEROL ALTO La obesidad, el hábito de vida sedentaria, el estrés, la dieta no balanceada y el consumo excesivo de alcohol o de sal son factores de riesgo en la aparición de la hipertensión arterial y la diabetes, especialmente en personas que poseen una sensibilidad hereditaria. En general, las personas que padecen de hipertensión también tienen niveles altos de colesterol. En la ENDESA 2013 se realizaron varias preguntas para conocer el porcentaje de mujeres de 15 a 49 años y de hombres de 15 a 59 años a las (los) que se les ha medido alguna vez la presión arterial, los niveles de glicemia en la sangre y el colesterol, así como aquellas(os) que han sido diagnosticadas(os) con hipertensión y niveles altos de glicemia o colesterol. También se les preguntó si llevan algún tipo de tratamiento para controlar estas enfermedades o condiciones. En el cuadro 13.6.1 se presentan los porcentajes de mujeres de 15-49 años y de hombres de 15 a 59 años a los que un(a) profesional de salud les ha medido alguna vez la presión arterial y el porcentaje que fue diagnosticado con hipertensión arterial alguna vez y en los últimos doce meses. En el cuadro 13.6.2, se muestra el porcentaje de ambos grupos diagnosticado con hipertensión que siguen algunos tratamientos o consejos indicados por el profesional de la salud. Como indica el cuadro 13.6.1, al 86 por ciento de las mujeres de 15-49 años se les ha medido la presión arterial alguna vez, el 18 por ciento informó que fue diagnosticada con presión elevada alguna vez y 11 por ciento señaló que le fue prescrita en los últimos doce meses. Entre los hombres de 15-59 años, solamente el 56 por ciento comunicó que se le había medido alguna vez la presión arterial, 11 por ciento alguna vez fue diagnosticado con alta presión y al 8 por ciento se le ha informado sobre esa condición en los últimos doce meses. Las mujeres de 30 a 49 años, las de menor nivel de educación y las del quintil inferior de riqueza son las que tienen mayores porcentajes de hipertensión. En los hombres, los mayores de 40 años, los de más altos niveles de educación y los pertenecientes a los quintiles cuarto y superior de riqueza presentan porcentajes superiores con presión alta. Entre las mujeres y hombres con hipertensión, 43 y 51 por ciento toman medicamentos para controlar la presión, 46 y 44 por ciento ha reducido el consumo de sal, el 31 y 34 por ciento está en tratando de perder peso, el 11 y 18 por ciento ha dejado de fumar y el 33 y 39 por ciento está haciendo más ejercicios. (cuadro13.6.2) Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 213 Cuadro 13.6.1 Diagnóstico de hipertensión en mujeres y hombres entrevistados Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años a las (los) que un(a) médico(a) u otro profesional de salud: a) les ha medido la presión arterial alguna vez; b) les ha diagnosticado hipertensión alguna vez, y c) les ha dado este diagnóstico en los últimos doce meses, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Porcentaje que un médico(a) u otro profesional de salud le ha medido la presión arterial alguna vez Porcentaje que le han diagnosticado hipertensión alguna vez Porcentaje que le han dado este diagnóstico en los últimos doce meses Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 55.4 5.9 3.4 1,820 20-29 89.0 14.4 7.0 3,034 30-39 95.4 19.5 11.5 2,437 40-49 97.9 31.8 23.8 2,081 Zona de residencia Urbana 86.1 18.2 11.0 7,107 Rural 86.1 17.3 11.8 2,265 Región de salud 0 85.9 18.6 11.0 3,657 I 82.7 16.2 11.3 779 II 90.7 16.0 10.3 1,532 III 87.5 17.6 11.4 565 IV 81.3 17.6 10.1 304 V 85.9 18.0 9.9 996 VI 80.6 18.5 11.5 440 VII 83.5 20.3 14.8 430 VIII 87.2 19.7 14.0 668 Educación Sin educación 88.1 23.1 16.6 224 Primaria 1-4 89.7 24.6 16.6 764 Primaria 5-8 87.0 22.1 14.5 2,104 Secundaria 81.2 15.6 9.4 3,901 Superior 91.8 15.6 9.1 2,378 Quintil de riqueza Inferior 83.3 20.7 14.1 1,498 Segundo 86.6 17.5 10.1 1,851 Intermedio 85.8 18.7 11.6 1,938 Cuarto 86.3 17.4 10.8 2,062 Superior 87.7 16.2 10.1 2,022 Total 86.1 18.0 11.2 9,372 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 26.3 2.0 0.9 1,833 20-29 46.5 4.9 2.9 2,975 30-39 60.3 9.8 6.5 2,323 40-49 74.3 18.1 12.6 1,893 50-59 82.3 30.3 23.0 1,282 Zona de residencia Urbana 56.6 11.8 8.2 7,428 Rural 52.9 9.1 6.1 2,878 Región de salud 0 58.0 13.8 9.5 3,785 I 53.0 10.8 5.9 866 II 62.0 9.8 6.8 1,589 III 55.0 10.2 7.5 699 IV 41.9 9.6 6.3 361 V 54.1 7.5 5.4 1,090 VI 47.5 10.4 7.5 545 VII 47.1 8.5 6.8 542 VIII 54.0 9.3 6.8 828 Educación Sin educación 47.2 8.0 5.3 490 Primaria 1-4 53.7 13.8 10.1 1,348 Primaria 5-8 51.1 11.3 8.2 2,948 Secundaria 51.8 8.3 5.3 3,963 Superior 78.1 16.3 11.1 1,557 Quintil de riqueza Inferior 43.4 7.2 5.0 2,358 Segundo 46.8 8.8 5.6 2,071 Intermedio 54.6 10.0 6.7 2,065 Cuarto 64.1 14.9 10.1 1,941 Superior 72.8 15.6 11.7 1,871 Total 55.6 11.1 7.6 10,306 214 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.6.2 Tratamiento de la hipertensión en mujeres y hombres entrevistados Entre las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años que han sido diagnosticados alguna vez con hipertensión por un(a) médico(a) u otro profesional de salud, porcentaje que por esta razón sigue tratamiento o consejos indicados por dicho profesional en relación a: a) toma de medicamentos durante las últimas dos semanas; b) reducir el consumo de sal; c) perder peso; d) dejar de fumar, y e) hacer más ejercicio, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Toma de medica- mentos durante la últimas 2 semanas Reducir el consumo de sal Perder peso Dejar de fumar Hacer más ejercicios Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 16.2 38.7 16.4 3.0 21.1 107 20-29 22.5 31.1 21.2 6.2 23.5 438 30-39 39.1 44.4 31.0 10.6 31.2 476 40-49 62.6 58.3 38.6 15.9 41.2 663 Zona de residencia Urbana 40.6 45.2 30.4 10.9 33.3 1,293 Rural 49.1 48.9 30.9 11.6 29.5 391 Región de salud 0 40.5 48.1 34.1 10.4 36.4 679 I 45.2 51.1 27.7 13.7 28.0 126 II 49.3 40.3 22.3 8.1 26.3 245 III 39.3 39.3 25.7 8.3 21.7 99 IV 49.9 48.8 30.3 16.9 34.0 54 V 35.5 38.0 26.2 10.7 31.1 180 VI 45.9 56.2 35.2 15.1 31.1 82 VII 45.8 47.9 33.2 13.3 33.0 87 VIII 43.1 48.5 34.6 13.6 38.0 132 Educación Sin educación 57.3 44.4 22.7 18.1 16.8 52 Primaria 1-4 53.1 47.6 35.3 8.0 27.9 188 Primaria 5-8 48.1 48.0 31.4 15.5 32.3 465 Secundaria 38.0 44.8 28.8 9.2 31.9 608 Superior 35.7 45.0 30.7 9.1 38.0 372 Quintil de riqueza Inferior 42.3 46.1 30.1 11.3 24.9 310 Segundo 38.2 45.0 24.9 11.6 32.8 324 Intermedio 44.9 43.9 31.6 13.3 32.4 363 Cuarto 44.4 50.4 33.5 12.7 35.9 360 Superior 42.6 44.7 31.9 6.0 35.6 327 Total 42.6 46.0 30.5 11.1 32.5 1,684 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 (16.9) (12.1) (12.0) (19.3) (25.1) 37 20-29 25.3 27.0 18.9 15.8 30.7 145 30-39 32.9 43.2 36.4 8.6 37.3 228 40-49 58.1 43.2 33.1 17.1 39.4 343 50-59 67.8 55.2 41.0 23.9 44.1 388 Zona de residencia Urbana 51.7 46.3 36.1 18.0 42.7 879 Rural 48.0 37.0 26.8 16.3 26.8 261 Región de salud 0 51.4 45.7 36.2 16.4 44.3 523 I 48.9 42.4 31.3 17.5 37.9 94 II 40.1 39.9 26.7 11.8 28.6 156 III 50.3 41.9 33.7 18.2 28.5 71 IV (65.0) (43.5) (37.2) (21.9) (37.8) 35 V 48.7 43.8 34.7 14.2 43.1 82 VI 57.2 47.6 32.3 26.4 37.9 57 VII (57.2) (51.8) (40.9) (33.2) (37.9) 46 VIII 59.6 41.0 31.7 22.8 33.4 77 Educación Sin educación (56.5) (30.8) (20.1) (5.2) (12.9) 39 Primaria 1-4 57.1 43.6 31.4 17.0 32.3 186 Primaria 5-8 53.1 42.9 32.5 16.5 38.2 334 Secundaria 41.0 40.9 32.0 17.4 35.1 327 Superior 55.4 52.7 42.5 21.8 54.2 253 Quintil de riqueza Inferior 46.1 27.3 18.6 13.1 18.3 169 Segundo 37.9 39.5 28.6 16.5 30.4 183 Intermedio 48.5 38.7 28.0 17.5 36.0 206 Cuarto 55.3 48.3 35.9 18.4 40.2 290 Superior 59.2 56.8 48.5 20.2 57.4 292 Total 50.9 44.2 34.0 17.6 39.0 1,140 Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 215 El cuadro 13.6.3 revela que al 53 por ciento de las mujeres entrevistadas se le ha medido la glicemia alguna vez y apenas al 29 por ciento de los hombres. El 4 por ciento de las mujeres fue diagnosticada con diabetes alguna vez y 2 por ciento en los últimos 12 meses. En los hombres los valores respectivos son 3 y 2 por ciento. Los porcentajes más altos de mujeres con glicemia elevada se observan en las mujeres de 40 a 49 años, con 7 y 4 por ciento diagnosticada alguna vez o en los últimos doce meses, respectivamente. Este mismo comportamiento se observa en los hombres, el 10 por ciento de los hombres de 55-59 años presentaron glicemia alta alguna vez y el 8 por ciento en los últimos doce meses. Entre las mujeres y hombres que reportaron niveles altos de glicemia, 12 y 15 por ciento se inyecta insulina, 23 y 51 por ciento ha tomado pastillas en las últimas dos semanas, el 34 y 38 por ciento lleva una dieta especial por prescripción médica, 22 y 31 por ciento ha perdido peso, 26 y 37 por ciento está haciendo ejercicios y 6 y 18 por ciento ha dejado de fumar (ver cuadro 13.6.4). 216 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.6.3 Diagnóstico de glicemia en mujeres y hombres entrevistados Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15 a 59 años a las (los) que un(a) médico(a) u otro profesional de salud: a) les ha medido la glicemia en la sangre alguna; b) les ha diagnosticado alguna vez un nivel alto de glicemia en la sangre, y c) les ha dado este diagnóstico en los últimos doce meses, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje a quienes le han medido la glicemia en la sangre alguna vez Porcentaje a quienes le han diagnosticado un nivel alto de glicemia en la sangre alguna vez Porcentaje a quienes le han dado este diagnóstico en los últimos doce meses Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 20.7 1.8 0.9 1,820 20-29 52.3 4.2 2.1 3,034 30-39 63.9 4.3 2.5 2,437 40-49 70.2 6.7 4.2 2,081 Zona de residencia Urbana 53.6 4.3 2.4 7,107 Rural 51.7 4.4 2.6 2,265 Región de salud 0 53.4 5.2 2.6 3,657 I 50.1 3.7 2.4 779 II 57.1 3.2 2.0 1,532 III 56.0 5.4 4.0 565 IV 46.1 4.9 2.7 304 V 50.2 2.7 1.3 996 VI 47.0 3.8 1.9 440 VII 47.7 3.9 2.6 430 VIII 59.3 4.8 3.3 668 Educación Sin educación 43.6 4.8 4.3 224 Primaria 1-4 49.9 6.0 2.1 764 Primaria 5-8 48.4 4.0 2.5 2,104 Secundaria 46.4 3.6 2.1 3,901 Superior 70.3 5.2 2.9 2,378 Quintil de riqueza Inferior 42.8 2.7 1.6 1,498 Segundo 46.4 3.8 1.5 1,851 Intermedio 52.4 4.6 2.8 1,938 Cuarto 57.5 4.9 3.2 2,062 Superior 63.3 5.2 2.8 2,022 Total 53.2 4.3 2.4 9,372 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 9.8 1.1 0.6 1,833 20-29 19.9 1.1 0.7 2,975 30-39 32.0 2.4 1.4 2,323 40-49 40.2 5.5 3.8 1,893 50-59 52.6 10.0 8.0 1,282 Zona de residencia Urbana 30.4 3.6 2.6 7,428 Rural 24.0 2.5 1.7 2,878 Región de salud 0 30.5 3.4 2.2 3,785 I 26.3 3.2 2.1 866 II 32.0 3.4 2.6 1,589 III 28.7 5.2 3.7 699 IV 17.3 1.8 1.0 361 V 26.6 2.6 2.0 1,090 VI 24.2 2.5 1.9 545 VII 24.2 2.8 2.5 542 VIII 29.4 3.6 2.7 828 Educación Sin educación 22.2 3.7 2.4 490 Primaria 1-4 26.0 4.2 3.1 1,348 Primaria 5-8 25.1 4.0 2.7 2,948 Secundaria 25.4 2.2 1.6 3,963 Superior 48.1 3.9 2.9 1,557 Quintil de riqueza Inferior 17.2 2.6 1.7 2,358 Segundo 21.5 2.6 1.3 2,071 Intermedio 27.4 3.2 2.4 2,065 Cuarto 36.2 4.0 2.7 1,941 Superior 44.5 4.4 3.6 1,871 Total 28.6 3.3 2.3 10,306 Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 217 Cuadro 13.6.4 Tratamiento de la diabetes en mujeres y hombres entrevistados Entre las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años que han sido diagnosticados alguna vez por un(a) médico(a) u otro profesional de salud con un nivel alto de glicemia en la sangre, porcentaje que sigue tratamientos o consejos indicados por este tipo de profesional por tener diabetes, referentes a: a) insulina; b) pastilla tomada durante las últimas dos semanas; c) dieta especial por prescripción médica; d) perder peso; e) dejar de fumar, y f) hacer más ejercicio, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que sigue tratamientos o consejos indicados por este tipo de profesional por tener diabetes, referentes a: Insulina Pastilla tomada durante las últimas dos semanas Dieta especial por prescripción médica Perder peso Dejar de fumar Hacer más ejercicio Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 (11.6) (9.2) (26.1) (6.0) (3.7) (22.4) 33 20-29 11.7 11.4 30.1 15.1 2.6 20.0 128 30-39 11.4 22.5 34.1 22.9 4.9 26.3 105 40-49 11.5 37.0 38.1 31.2 11.4 32.8 140 Zona de residencia Urbana 11.5 18.7 30.6 20.4 5.3 26.2 306 Rural 11.5 35.8 42.8 26.6 9.4 26.6 100 Región de salud 0 14.9 11.9 37.3 22.7 3.0 24.3 190 I (13.2) (43.1) (39.0) (21.0) (15.0) (30.0) 29 II (0.0) (39.5) (22.4) (12.6) (3.3) (22.6) 49 III (16.6) (24.8) (30.1) (15.8) (4.8) (23.7) 31 IV * * * * * * 15 V (12.6) (13.2) (32.0) (21.7) (10.4) (40.6) 26 VI * * * * * * 17 VII * * * * * * 17 VIII (8.5) (36.2) (27.8) (28.9) (8.6) (27.7) 32 Educación Sin educación * * * * * * 11 Primaria 1-4 (1.9) (26.6) (45.8) (20.0) (14.3) (22.1) 46 Primaria 5-8 10.8 29.1 27.4 22.4 5.5 25.6 83 Secundaria 11.1 17.4 34.0 16.9 5.4 19.0 141 Superior 13.4 19.9 31.8 28.0 4.7 36.3 124 Quintil de riqueza Inferior (6.4) (32.2) (33.0) (25.5) (11.7) (23.6) 40 Segundo 6.2 20.0 35.6 14.2 4.8 17.9 70 Intermedio 12.0 20.0 41.5 24.5 6.9 26.3 89 Cuarto 17.2 25.5 25.8 18.5 2.8 23.7 101 Superior 11.2 21.3 33.2 26.7 8.2 35.3 105 Total 11.5 22.9 33.6 21.9 6.3 26.3 405 Continúa… 218 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.6.4—Continuación Características Porcentaje que sigue tratamientos o consejos indicados por este tipo de profesional por tener diabetes, referentes a: Insulina Pastilla tomada durante las últimas dos semanas Dieta especial por prescripción médica Perder peso Dejar de fumar Hacer más ejercicio Número de personas HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 * * * * * * 21 20-29 (4.7) (27.2) (23.9) (8.1) (8.0) (17.1) 32 30-39 17.0 26.0 29.9 37.9 19.2 42.2 55 40-49 18.1 50.7 40.8 33.8 20.3 39.3 103 50-59 15.6 71.6 45.2 34.3 20.0 37.6 128 Zona de residencia Urbana 13.1 48.2 39.6 32.7 17.5 39.4 269 Rural 22.3 59.6 33.6 25.0 19.6 27.9 71 Región de salud 0 10.8 47.7 35.6 32.9 18.6 42.9 128 I (15.4) (45.1) (39.0) (16.3) (7.7) (28.8) 28 II 19.3 54.8 28.5 25.4 10.6 27.3 54 III (12.1) (51.0) (36.8) (24.0) (21.7) (21.8) 37 IV * * * * * * 7 V (36.0) (44.1) (65.2) (49.0) (20.5) (44.8) 29 VI * * * * * * 14 VII * * * * * * 15 VIII (6.9) (56.0) (33.1) (27.1) (21.0) (38.3) 30 Educación Sin educación * * * * * * 18 Primaria 1-4 13.2 51.5 36.2 26.1 15.2 44.7 57 Primaria 5-8 15.9 54.0 32.3 24.4 13.3 28.3 118 Secundaria 12.3 45.2 33.9 29.9 23.4 40.2 86 Superior 15.8 49.6 53.1 49.3 27.5 48.0 60 Quintil de riqueza Inferior 9.6 56.9 28.5 12.9 6.4 16.7 60 Segundo 16.2 32.5 30.2 34.6 27.3 44.7 53 Intermedio 20.7 50.7 39.8 28.7 19.5 31.9 66 Cuarto 11.7 60.2 40.9 35.3 20.7 46.4 78 Superior 16.9 48.6 47.3 40.2 16.5 42.0 82 Total 15.0 50.6 38.3 31.1 18.0 37.0 340 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar * No se calculó ya que habían menos de 25 casos sin ponderar. En el cuadro 13.6.5 se presenta el porcentaje de mujeres y hombres a las (los) que le han hecho la prueba de colesterol. El 40 por ciento de las mujeres y 23 por ciento de los hombres informaron que le han medido el colesterol alguna vez, el 8 y 6 por ciento fue diagnosticado con colesterol alto alguna vez y el 5 y 4 por ciento en los últimos doce meses. Las mujeres y hombres de mayor edad, las(os) del nivel superior de educación y las(os) pertenecientes al quintil superior de riqueza son los grupos que muestran más altos porcentajes de colesterol elevado. En la población que se le diagnosticó un nivel elevado de colesterol, el 28 por ciento de las mujeres y el 30 por ciento de los hombres han tomado pastillas en las últimas dos semanas, 48 y 40 por ciento llevan una dieta especial por prescripción médica, 38 y 29 por ciento están tratando de perder peso y el 41 y 38 por ciento está haciendo más ejercicios (ver cuadro 13.6.6). Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 219 Cuadro 13.6.5 Diagnóstico del colesterol en mujeres y hombres entrevistados Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años a las (los) que un(a) médico(a) u otro profesional de salud: a) les ha medido alguna vez el colesterol; b) les ha diagnosticado alguna vez un nivel alto de colesterol, y c) les ha dado este diagnóstico en los últimos doce meses, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje a quienes se les ha medido el colesterol alguna vez Porcentaje que le han diagnosticado un nivel alto de colesterol alguna vez Porcentaje que le han dado este diagnóstico en los últimos doce meses Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 11.0 1.0 0.6 1,820 20-29 31.9 4.4 2.5 3,034 30-39 49.4 9.2 5.9 2,437 40-49 64.0 17.5 10.8 2,081 Zona de residencia Urbana 40.8 8.2 5.1 7,107 Rural 35.3 7.1 4.2 2,265 Región de salud 0 41.1 8.8 5.2 3,657 I 36.1 5.3 3.7 779 II 45.3 9.2 5.1 1,532 III 38.5 7.1 5.1 565 IV 35.1 8.6 5.8 304 V 35.4 5.8 3.2 996 VI 32.6 6.1 3.6 440 VII 32.9 7.8 5.6 430 VIII 39.4 8.1 5.6 668 Educación Sin educación 24.1 5.4 3.9 224 Primaria 1-4 38.4 10.6 6.4 764 Primaria 5-8 35.3 7.5 4.6 2,104 Secundaria 33.0 5.8 3.9 3,901 Superior 55.6 11.2 6.2 2,378 Quintil de riqueza Inferior 26.3 4.0 2.2 1,498 Segundo 31.4 5.9 4.0 1,851 Intermedio 38.2 7.9 5.2 1,938 Cuarto 42.6 7.0 4.5 2,062 Superior 54.8 13.6 7.6 2,022 Total 39.5 7.9 4.8 9,372 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 7.1 0.9 0.5 1,833 20-29 13.7 2.2 1.1 2,975 30-39 25.3 5.8 4.0 2,323 40-49 33.0 10.8 7.1 1,893 50-59 44.1 13.0 8.6 1,282 Zona de residencia Urbana 24.4 6.3 4.1 7,428 Rural 17.5 4.2 2.7 2,878 Región de salud 0 24.8 7.3 4.6 3,785 I 19.6 4.7 3.0 866 II 23.8 5.7 3.5 1,589 III 22.4 5.2 3.7 699 IV 15.5 4.0 2.2 361 V 21.0 2.7 1.8 1,090 VI 17.2 5.0 3.2 545 VII 18.4 4.1 3.0 542 VIII 23.3 5.7 4.5 828 Educación Sin educación 15.1 2.8 1.1 490 Primaria 1-4 17.2 5.0 3.1 1,348 Primaria 5-8 18.7 5.2 3.1 2,948 Secundaria 20.3 5.0 3.5 3,963 Superior 41.8 10.0 6.7 1,557 Quintil de riqueza Inferior 10.0 1.8 1.0 2,358 Segundo 16.0 3.4 2.4 2,071 Intermedio 21.0 4.8 2.6 2,065 Cuarto 29.4 8.2 5.6 1,941 Superior 39.8 11.7 7.8 1,871 Total 22.5 5.7 3.7 10,306 220 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.6.6 Tratamiento del colesterol en mujeres y hombres entrevistados Entre las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años que han sido diagnosticados alguna vez por un(a) médico(a) u otro profesional de salud con un nivel alto de colesterol, porcentaje que por esta razón sigue tratamientos o consejos indicados por este tipo de profesional referentes a: a) pastilla tomada durante las últimas dos semanas; b) dieta especial por prescripción médica; c) perder peso; d) dejar de fumar, y e) hacer más ejercicio, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que sigue tratamientos o consejos indicados por este tipo de profesional por tener diabetes Pastilla tomada durante las últimas dos semanas Dieta especial por prescripción médica Perder peso Dejar de fumar Hacer más ejercicio Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 * * * * * 19 20-29 18.6 48.2 37.7 5.7 30.9 133 30-39 25.9 47.8 37.1 8.1 42.1 224 40-49 33.2 48.3 39.2 9.8 43.8 365 Zona de residencia Urbana 27.5 47.4 36.9 8.1 39.3 581 Rural 30.9 50.6 42.0 11.6 45.1 160 Región de salud 0 22.0 48.6 38.5 6.6 42.4 321 I (40.9) (57.4) (33.1) (6.2) (47.3) 41 II 27.5 51.2 30.4 9.5 29.5 141 III (38.6) (39.2) (30.0) (4.8) (33.6) 40 IV (43.2) (47.7) (39.1) (10.6) (42.3) 26 V 23.0 40.8 34.8 10.7 35.0 58 VI (33.2) (28.7) (42.2) (11.0) (50.2) 27 VII (46.4) (58.2) (60.8) (16.8) (53.0) 34 VIII 34.9 47.9 50.6 16.3 50.8 54 Educación Sin educación * * * * * 12 Primaria 1-4 26.5 44.8 29.4 13.4 28.2 81 Primaria 5-8 33.6 51.5 40.1 9.5 41.3 158 Secundaria 30.0 55.8 45.0 12.0 46.8 225 Superior 23.5 40.6 33.1 3.8 39.1 266 Quintil de riqueza Inferior 37.8 42.3 38.3 13.8 33.9 60 Segundo 27.8 52.1 36.7 13.5 42.4 109 Intermedio 31.7 44.2 36.7 12.2 34.2 153 Cuarto 26.6 52.1 34.2 7.9 45.5 145 Superior 25.3 47.9 41.1 4.5 42.2 274 Total 28.3 48.1 38.0 8.8 40.6 741 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 * * * * * 16 20-29 20.1 33.4 25.6 15.3 40.1 66 30-39 24.4 42.0 33.6 12.5 42.9 135 40-49 30.3 43.9 30.9 13.0 37.4 204 50-59 36.9 35.1 26.7 15.3 33.8 167 Zona de residencia Urbana 29.3 38.6 31.1 13.5 39.9 467 Rural 30.9 45.3 22.4 13.2 29.8 120 Región de salud 0 26.7 36.8 27.9 13.0 39.7 278 I (25.8) (50.3) (32.6) (9.9) (43.6) 40 II 26.5 31.4 21.3 8.5 21.4 91 III (32.0) (50.6) (34.6) (16.2) (35.4) 37 IV * * * * * 14 V (39.4) (56.7) (46.5) (22.0) (53.1) 30 VI (42.8) (43.2) (28.8) (18.8) (36.2) 27 VII * * * * * 22 VIII (34.5) (38.1) (29.3) (14.9) (45.8) 47 Educación Sin educación * * * * * 14 Primaria 1-4 30.9 37.0 22.1 12.8 37.2 67 Primaria 5-8 35.7 38.7 30.0 14.7 41.9 153 Secundaria 29.1 41.7 28.4 11.3 34.0 198 Superior 24.3 41.6 31.8 14.6 39.1 155 Quintil de riqueza Inferior (29.3) (34.3) (14.3) (6.1) (18.7) 42 Segundo 36.6 41.8 34.2 19.0 52.2 70 Intermedio 23.5 37.4 28.1 14.2 31.7 98 Cuarto 25.6 35.0 25.6 11.2 34.5 159 Superior 33.2 45.3 33.9 14.4 42.1 218 Total 29.6 40.0 29.3 13.5 37.8 587 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar * No se calculó ya que habían menos de 25 casos sin ponderar. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 221 13.7 EXAMEN DE SENOS, MAMOGRAFÍA Y PRUEBA DE PAPANICOLAU EN LAS MUJERES ENTRE 15-49 AÑOS El cáncer de mama es una de las causas de muerte por cáncer más importantes en la mujer. El examen médico de los senos consiste en una exploración externa de las mamas por parte del médico para detectar posibles anomalías como asimetría, cambios de color o secreciones. La mamografía es la forma más avanzada y segura para detectar el cáncer en un estadio inicial. Las mamografías son indicadas a mujeres sin síntomas que están sobre la edad de 35 años. Si la paciente tuviese una mamografía normal, este estudio se repite a partir de los 40 años, cada 1 ó 2 años, según el criterio médico. El examen de Papanicolau es la prueba más eficaz para detectar a tiempo el cáncer de cuello uterino y, por lo tanto, es un examen sumamente recomendable que debe realizarse desde el comienzo de la actividad sexual. El propósito principal de la prueba de Papanicolaou es detectar cambios anormales en las células que pueden surgir por causa de cáncer de cuello uterino. En la ENDESA 2013 se les preguntó a todas las mujeres entrevistadas si se habían hecho examen manual de los senos por médico y también si se han efectuado una mamografía. Igualmente se indagó si se habían realizado la prueba de Papanicolau. El cuadro 13.7 muestra que solamente el 35 por ciento de las mujeres se ha hecho evaluación manual de los senos por un médico, mientras que el 68 y 61 por ciento se han realizado la prueba de Papanicolau y la mamografía. En las mujeres de 30-39 y 40-49 años más del 90 por ciento ha procedido a efectuarse el Papanicolau y alrededor de la mitad lo ha hecho en los últimos doce meses. Asimismo, el 82 por ciento de las mujeres de 40 años o más se ha hecho alguna vez una mamografía y el 58 por ciento lo hizo en los últimos 24 meses. 222 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.7 Examen de Senos, Mamografía y Prueba de Papanicolau en las Mujeres entre 15-49 años Distribución del total de mujeres de 15-49 años por: a) cuándo fue la última vez que le hicieron un examen de los senos, y b) cuándo fue la última vez que le hicieron un examen de Papanicolau; c) distribución de las mujeres a las que les han realizado un examen de los senos según cuándo fue la última vez que le hicieron una mamografía, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Cuándo fue la última vez que le hicieron examen de los senos Cuándo fue la última vez que le hicieron examen de Papanicolau Cuándo fue la última vez que le hicieron una mamografía Hace menos de 12 meses Entre 12 y 23 meses Hace 2 años o más Nunca No sabe/ no recuer da Total Hace menos de 12 meses Entre 12 y 23 meses Hace 2 años o más Nunca No sabe/ no recuer da Total Nú- mero de person as Hace menos de 12 meses Entre 12 y 23 meses Hace 2 años o más Nunca No sabe/ no recuer da Total Nú- mero de person as Edad 15-19 5.6 2.1 1.8 90.4 0.2 100.0 10.1 3.0 1.4 85.2 0.2 100.0 1,820 21.1 8.4 6.6 59.5 4.3 100.0 176 20-29 14.4 6.2 5.4 73.9 0.1 100.0 37.4 15.5 10.1 36.8 0.2 100.0 3,034 18.8 10.5 9.0 61.6 0.1 100.0 793 30-39 21.6 8.1 12.5 57.5 0.3 100.0 53.5 20.2 17.0 8.8 0.5 100.0 2,437 27.1 12.3 17.7 42.3 0.7 100.0 1,036 40-49 28.6 14.4 17.4 39.1 0.5 100.0 50.9 20.9 20.9 6.6 0.8 100.0 2,081 36.9 20.7 23.6 18.2 0.5 100.0 1,263 Zona de resi- dencia Urbana 18.5 8.0 9.1 64.1 0.3 100.0 39.3 15.9 12.4 31.9 0.5 100.0 7,107 28.3 15.0 16.5 39.3 0.8 100.0 2,552 Rural 15.1 6.9 9.6 68.4 0.1 100.0 39.1 14.2 13.1 33.3 0.3 100.0 2,265 29.4 14.5 19.8 36.1 0.3 100.0 716 Región de salud 0 20.1 7.7 10.0 61.8 0.4 100.0 43.1 15.6 11.5 29.3 0.5 100.0 3,657 27.2 14.2 16.9 41.1 0.7 100.0 1,393 I 20.0 8.8 9.6 61.2 0.5 100.0 42.5 13.8 10.6 32.7 0.3 100.0 779 30.8 15.4 15.0 37.5 1.3 100.0 302 II 18.9 7.8 8.6 64.6 0.1 100.0 38.3 16.4 13.3 31.8 0.3 100.0 1,532 30.5 16.0 17.8 35.8 0.0 100.0 543 III 14.9 6.2 8.8 70.2 0.0 100.0 37.5 15.5 15.3 31.2 0.4 100.0 565 27.7 15.5 18.1 36.8 2.0 100.0 169 IV 11.5 6.7 7.0 74.7 0.2 100.0 32.9 13.5 14.4 38.9 0.3 100.0 304 26.5 14.3 24.3 34.8 0.0 100.0 77 V 13.6 8.2 9.5 68.7 0.1 100.0 35.2 14.5 13.6 36.3 0.4 100.0 996 27.8 15.9 18.0 38.0 0.3 100.0 312 VI 12.0 8.4 7.2 72.0 0.4 100.0 34.5 15.8 12.1 37.0 0.5 100.0 440 21.5 13.4 17.0 45.7 2.4 100.0 123 VII 15.5 6.9 7.6 69.7 0.3 100.0 35.3 15.0 11.4 37.6 0.7 100.0 430 33.7 17.1 16.0 32.4 0.9 100.0 130 VIII 16.1 7.4 9.1 67.2 0.2 100.0 32.9 17.6 15.8 33.1 0.5 100.0 668 33.0 14.0 17.9 34.6 0.4 100.0 218 Educación Sin edu- cación 9.7 9.7 9.8 70.9 0.0 100.0 29.5 13.0 20.6 35.6 1.2 100.0 224 29.1 24.4 20.7 25.8 0.0 100.0 65 Primaria 1-4 12.7 8.4 13.0 65.9 0.0 100.0 44.4 15.2 18.0 21.6 0.7 100.0 764 24.3 22.5 27.0 26.1 0.1 100.0 261 Primaria 5-8 13.2 5.4 9.0 72.0 0.4 100.0 35.8 18.2 16.6 28.5 0.8 100.0 2,104 30.6 14.6 21.1 32.7 1.0 100.0 588 Secun- daria 14.8 6.9 7.5 70.5 0.3 100.0 34.3 14.1 10.6 40.7 0.2 100.0 3,901 28.0 14.7 15.6 40.5 1.2 100.0 1,151 Superior 28.8 10.7 10.9 49.3 0.3 100.0 49.7 15.7 9.8 24.6 0.2 100.0 2,378 29.0 13.0 14.7 43.1 0.2 100.0 1,202 Quintil de riqueza Inferior 8.1 4.5 7.3 79.7 0.3 100.0 32.1 12.6 14.2 39.9 1.2 100.0 1,498 25.1 12.9 20.5 40.4 1.0 100.0 305 Segundo 11.7 6.4 8.6 73.0 0.3 100.0 36.7 16.5 13.9 32.2 0.7 100.0 1,851 23.5 15.4 19.5 40.0 1.6 100.0 498 Inter- medio 13.8 7.9 9.6 68.6 0.2 100.0 36.2 17.2 15.1 31.3 0.2 100.0 1,938 24.2 17.4 18.5 38.5 1.4 100.0 609 Cuarto 21.7 7.3 9.4 61.3 0.3 100.0 42.1 15.4 11.5 30.8 0.2 100.0 2,062 31.8 13.0 15.4 39.7 0.2 100.0 799 Superior 30.1 11.5 10.5 47.6 0.3 100.0 47.0 15.3 8.9 28.7 0.1 100.0 2,022 32.1 15.3 15.9 36.6 0.1 100.0 1,056 Total 17.7 7.7 9.2 65.1 0.3 100.0 39.3 15.5 12.6 32.2 0.4 100.0 9,372 28.6 14.9 17.3 38.6 0.7 100.0 3,267 13.8 EXAMEN DE LA PRÓSTATA EN LOS HOMBRES DE 40- 59 AÑOS Cuando el hombre alcanza el umbral de los 40 años de edad debe practicarse anualmente un examen de próstata para detectar algún agrandamiento anormal o signos de cáncer pues las probabilidades de que lo sufra aumentan con los años. En la ENDESA 2013 se investigó en todos los hombres de 40 a 59 años si se habían practicado alguna vez un examen de próstata y, en caso positivo, el tiempo transcurrido desde el último chequeo. Los datos se presentan en el cuadro 13.8.1. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 223 Solamente el 31 por ciento de los hombres encuestados se había hecho el examen, cifra que sube a 44 por ciento en los hombres de 50 o más años, a 53 por ciento en los que tienen nivel superior de educación y a 54 por ciento en los pertenecientes al quintil superior de riqueza. Entre los hombres que se han realizado el examen de próstata el 47 por ciento lo hicieron durante el último año, 27 por ciento entre 1-2 años anterior a la encuesta y el 24 por ciento tenía dos o más años. Entre todos los que se realizaron este examen alguna vez, el 10 por ciento tuvo un resultado malo o alterado (ver cuadro 13.8.2). Cuadro 13.8.1 Examen de la Próstata en los Hombres de 40- 59 Años Porcentaje de hombres de 40-59 años que se han realizado un examen de próstata alguna vez, y b) distribución de éstos por cuándo fue la última vez que se hizo este tipo de examen, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que se ha realizado un examen de próstata alguna vez Número de personas Cuándo fue la última vez que se hizo el examen Hace menos de 1 año Entre 1 y 2 años Más de 2 años No sabe/ no recuerda Total Número de personas Edad 40-49 23.1 1,893 48.6 27.7 23.6 0.0 100.0 437 50-59 43.5 1,282 46.5 26.6 24.9 2.0 100.0 558 Zona de residencia Urbana 31.8 2,273 48.8 25.9 24.3 1.0 100.0 722 Rural 30.3 902 43.9 30.3 24.4 1.4 100.0 273 Región de salud 0 30.5 1,107 48.2 26.3 23.7 1.8 100.0 338 I 31.9 279 47.0 28.9 22.0 2.2 100.0 89 II 34.9 520 49.7 30.7 18.8 0.8 100.0 181 III 33.8 232 44.5 22.8 31.6 1.2 100.0 78 IV 22.5 109 * * * * * 25 V 29.4 305 44.8 25.5 29.7 0.0 100.0 90 VI 27.3 175 (38.1) (38.7) (23.2) (0.0) (100.0) 48 VII 35.0 172 50.6 25.5 22.5 1.5 100.0 60 VIII 31.2 278 49.1 22.4 28.5 0.0 100.0 87 Educación Sin educación 18.5 253 (39.1) (32.4) (28.5) (0.0) (100.0) 47 Primaria 1-4 22.4 666 46.4 26.3 26.8 0.6 100.0 149 Primaria 5-8 30.8 1,049 49.5 24.6 24.4 1.6 100.0 323 Secundaria 32.7 812 40.3 28.9 28.9 2.0 100.0 266 Superior 53.2 395 55.9 28.2 15.9 0.0 100.0 210 Quintil de riqueza Inferior 16.3 688 47.3 25.1 26.0 1.6 100.0 112 Segundo 21.1 551 45.9 26.7 24.6 2.7 100.0 116 Intermedio 27.0 627 39.5 27.0 31.9 1.6 100.0 169 Cuarto 37.8 671 41.3 29.3 29.3 0.0 100.0 254 Superior 53.9 637 56.4 26.3 16.3 1.0 100.0 344 Total 31.3 3,175 47.4 27.1 24.3 1.1 100.0 995 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar * No se calculó ya que había menos de 25 casos sin ponderar. 224 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.8.2 Resultado del examen de próstata Entre los hombres de 40-59 años que se han realizado un examen de próstata alguna vez, porcentaje que han tenido un resultado malo o alterado, y b) distribución de los que han tenido un resultado malo o alterado por tipo de acción o procedimiento que le han aplicado posteriormente, según edad, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que se ha tenido un resultado malo o alterado Número de hombres Tipo de acción o procedimiento Número de hombres Me lo repitieron Me hicieron una ecografía Me puncionaron Me operaron Me vio otro médico Quimio o radioterapia No me han hecho nada más Otro No sabe/ no recuerda Edad 40-49 7.7 437 (19.3) (19.7) (0.0) (1.8) (1.8) (1.8) (33.8) (21.6) (8.2) 34 50-59 10.9 558 31.4 17.2 4.3 4.7 2.7 0.0 22.4 30.4 0.0 61 Total 9.5 995 27.1 18.1 2.8 3.7 2.4 0.6 26.4 27.3 2.9 95 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar 13.9 ACCIDENTES Y LESIONES Las lesiones y daños causados por los accidentes son, en gran medida, una de las principales causa de discapacidad y muerte en el país. La variedad, cantidad e impacto de lesiones y daños causados por los accidentes de tráfico e incidentes violentos se pueden reducir con una adecuada combinación de información y cambios de comportamiento. A partir de los datos de la Encuesta de Demográfica y de Salud 2013 se puede realizar una aproximación a la problemática de los accidentes y a la violencia a partir de seis preguntas referidas al tema: si había padecido algún accidente de tráfico en el último año, en condición de qué estuvo el accidente, si requirió atención médica, si se vio involucrado(a) en incidentes violentos en los últimos doce meses, las veces que estuvo involucrado(a) en esos incidentes y cuáles fueron las causas que les provocaron las lesiones más severas. El cuadro 13.9.1 muestra el porcentaje de mujeres de 15-49 años y el porcentaje de hombres de 15-59 años que han estado involucrados en un accidente de tránsito en los últimos doce meses ya sea como conductor, pasajero, peatón o ciclista. El 3 por ciento de las mujeres entrevistadas estuvo involucrada en un accidente de tránsito en los últimos doce meses, 1 por ciento como conductoras y 2 por ciento como pasajeras. Los hombres de 15-59 años casi triplican estas cifras (8 por ciento) y la mayoría tuvieron el accidente como conductor (7 por ciento). Los porcentajes de personas lesionadas(os) como peatones o ciclistas son mínimos. En las mujeres, los accidentes de tránsito son más frecuentes en la población de 15-19 años y en la región VIII (5 por ciento, ambos). En cambio, los hombres de 20-29 años (13 por ciento), residentes en la región I, los de educación secundaria y los del segundo quintil de riqueza (10 por ciento, cada uno) fueron los que en mayormente estuvieron involucrados en accidentes de tránsito en el año anterior a la encuesta. De la población accidentada el 58 por ciento de las mujeres y 50 por ciento de los hombres sufrieron lesiones que requirieron atenciones médicas. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 225 Cuadro 13.9.1 Accidentes de tránsito en mujeres y hombres entrevistados Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que en los últimos doce meses estuvieron involucradas(os) en un accidente de tránsito, total, y por condición(es) en que participaron en dicho accidente: conductor(a), pasajero(a), peatón o ciclista, y b) entre las mujeres y hombres que tuvieron accidentes de tránsito en el período señalado, porcentaje que durante los mismos sufrieron lesiones que requirieron atención médica, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que ha estado involucrado en un accidente de tránsito Involucrado en un accidente de tránsito Entre los que sufrieron accidente de tránsito: Como conductor Como pasajero Como peatón Como ciclista Otro Número de personas Porcentaje que sufrieron lesiones que requirieron atención médica Número MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 4.5 0.9 3.0 0.3 0.3 0.0 1,820 56.9 82 20-29 3.1 1.0 1.9 0.1 0.0 0.0 3,034 55.5 95 30-39 2.5 0.9 1.3 0.2 0.1 0.1 2,437 58.7 62 40-49 1.4 0.5 0.6 0.3 0.0 0.0 2,081 (69.6) 28 Zona de residencia Urbana 3.0 0.8 1.8 0.2 0.1 0.0 7,107 53.6 215 Rural 2.3 1.0 1.1 0.2 0.0 0.0 2,265 76.8 53 Región de salud 0 2.7 0.8 1.5 0.2 0.1 0.1 3,657 53.3 97 I 2.4 0.7 1.4 0.3 0.1 0.0 779 * 18 II 2.4 0.5 1.4 0.1 0.2 0.0 1,532 (56.0) 37 III 2.7 0.8 1.6 0.1 0.1 0.0 565 * 15 IV 2.5 0.4 1.9 0.3 0.0 0.0 304 * 8 V 3.7 1.5 1.9 0.3 0.0 0.0 996 (47.7) 37 VI 3.2 0.9 1.9 0.2 0.0 0.2 440 * 14 VII 1.6 0.6 1.0 0.1 0.0 0.0 430 * 7 VIII 5.2 1.7 3.1 0.3 0.0 0.0 668 (78.1) 34 Educación Sin educación 1.0 0.4 0.7 0.0 0.0 0.0 224 * 2 Primaria 1-4 1.6 0.8 0.5 0.0 0.0 0.3 764 * 12 Primaria 5-8 2.4 0.6 1.4 0.2 0.1 0.0 2,104 67.9 51 Secundaria 3.2 0.9 2.0 0.2 0.1 0.0 3,901 62.6 126 Superior 3.2 1.1 1.7 0.3 0.1 0.0 2,378 44.8 76 Quintil de riqueza Inferior 3.2 1.0 1.8 0.2 0.0 0.0 1,498 (64.7) 47 Segundo 2.5 0.5 1.9 0.2 0.1 0.0 1,851 (69.5) 47 Intermedio 3.0 0.9 1.7 0.1 0.3 0.1 1,938 49.0 58 Cuarto 2.8 0.9 1.5 0.3 0.0 0.0 2,062 71.0 57 Superior 2.9 1.0 1.5 0.3 0.1 0.0 2,022 40.5 58 Total 2.9 0.9 1.7 0.2 0.1 0.0 9,372 58.2 267 Continúa… 226 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.9.1—Continuación Características Porcentaje que ha estado involucrado en un accidente de tránsito Involucrado en un accidente de tránsito Entre los que sufrieron accidente de tránsito: Como conductor Como pasajero Como peatón Como ciclista Otro Número de personas Porcentaje que sufrieron lesiones que requirieron atención médica Número HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 8.2 6.2 1.7 0.1 0.2 0.0 1,833 39.3 150 20-29 12.6 10.5 1.8 0.3 0.0 0.1 2,975 55.6 375 30-39 9.0 7.3 0.6 0.2 0.6 0.3 2,323 44.1 209 40-49 3.7 3.0 0.5 0.1 0.2 0.0 1,893 62.1 71 50-59 5.0 3.7 0.4 0.7 0.2 0.0 1,282 47.1 64 Zona de residencia Urbana 8.6 6.9 1.2 0.2 0.3 0.1 7,428 47.2 641 Rural 7.9 6.6 1.0 0.3 0.1 0.0 2,878 57.5 229 Región de salud 0 8.6 6.6 1.0 0.3 0.5 0.2 3,785 35.6 327 I 10.0 8.3 1.2 0.4 0.1 0.0 866 54.7 87 II 7.8 6.5 1.0 0.3 0.0 0.0 1,589 52.9 125 III 8.5 6.8 1.4 0.2 0.0 0.0 699 58.7 59 IV 7.5 6.4 1.1 0.0 0.0 0.0 361 (69.1) 27 V 7.8 6.5 1.2 0.1 0.1 0.0 1,090 57.7 85 VI 8.1 6.6 1.2 0.1 0.4 0.1 545 (56.0) 44 VII 8.2 7.0 1.2 0.0 0.1 0.0 542 (68.6) 45 VIII 8.5 7.0 1.2 0.3 0.0 0.0 828 65.6 71 Educación Sin educación 3.6 3.2 0.4 0.0 0.0 0.0 490 * 18 Primaria 1-4 7.7 6.4 0.4 0.7 0.2 0.0 1,348 62.1 104 Primaria 5-8 7.2 5.8 1.1 0.1 0.1 0.1 2,948 56.7 213 Secundaria 9.8 7.9 1.6 0.3 0.1 0.1 3,963 50.3 390 Superior 9.3 7.3 0.9 0.0 1.0 0.2 1,557 28.6 145 Quintil de riqueza Inferior 7.5 6.0 1.1 0.2 0.1 0.0 2,358 64.0 176 Segundo 9.9 8.4 1.0 0.4 0.1 0.0 2,071 54.7 204 Intermedio 8.4 6.6 1.4 0.1 0.2 0.2 2,065 53.4 173 Cuarto 8.4 7.1 1.0 0.3 0.0 0.0 1,941 45.9 163 Superior 8.2 6.0 1.0 0.2 0.9 0.3 1,871 27.9 154 Total 8.4 6.8 1.1 0.2 0.2 0.1 10,306 49.9 870 ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar * No se calculó ya que había menos de 25 casos sin ponderar. Aunque el número de casos de hechos violentos registrados en el país puede alcanzar magnitudes significativas en términos absolutos, los porcentajes de personas lesionadas son más bien bajos. En los cuadros 13.9.2 y 13.9.3 se observa que el 1 por ciento de las mujeres entrevistadas y el 2 por ciento de los hombres fueron víctimas de algún incidente violento en los últimos doce meses en el que recibieron lesiones que requirieron atenciones médicas. Los resultados no permiten apreciar diferencias significativas según características de las personas. Según la causa que les produjo las lesiones más severas, para el 10 y 13 por ciento de los de las mujeres y los hombres fue por disparo de arma de fuego, 20 y 16 por ciento por arma blanca, 20 y 13 por ciento por otro tipo de arma y el 76 y 53 por ciento por golpes. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 227 Cuadro 13.9.2 Víctimas de incidentes violentos Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que en los últimos doce meses fueron víctimas de algún incidente violento en el que recibieron lesiones y requirieron atención médica, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que ha recibieron lesiones y requirieron atención médica Número Edad Mujeres de 15-49 años 15-19 0.7 1,820 20-29 1.2 3,034 30-39 1.2 2,437 40-49 0.5 2,081 Zona de residencia Urbana 1.1 7,107 Rural 0.5 2,265 Región de salud 0 1.2 3,657 I 1.3 779 II 0.3 1,532 III 1.4 565 IV 0.7 304 V 0.4 996 VI 1.3 440 VII 1.4 430 VIII 0.7 668 Educación Sin educación 0.2 224 Primaria 1-4 0.5 764 Primaria 5-8 1.6 2,104 Secundaria 0.6 3,901 Superior 1.1 2,378 Quintil de riqueza Inferior 1.1 1,498 Segundo 1.6 1,851 Intermedio 1.0 1,938 Cuarto 0.9 2,062 Superior 0.2 2,022 Total 1.0 9,372 Edad Hombres de 15-59 años 15-19 2.6 1,833 20-29 3.2 2,975 30-39 2.7 2,323 40-49 1.4 1,893 50-59 0.7 1,282 Zona de residencia Urbana 2.6 7,428 Rural 1.7 2,878 Región de salud 0 2.8 3,785 I 2.3 866 II 1.2 1,589 III 2.5 699 IV 2.4 361 V 1.9 1,090 VI 2.6 545 VII 2.8 542 VIII 2.6 828 Educación Sin educación 1.0 490 Primaria 1-4 2.3 1,348 Primaria 5-8 2.8 2,948 Secundaria 2.8 3,963 Superior 0.9 1,557 Quintil de riqueza Inferior 2.5 2,358 Segundo 2.6 2,071 Intermedio 2.9 2,065 Cuarto 2.1 1,941 Superior 1.6 1,871 Total 2.4 10,306 228 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.9.3 Causas en incidentes violentos Entre las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años víctimas de incidentes violentos en los últimos doce meses que les provocaron lesiones por las cuales requirieron atención médica, distribución por tipo de causa que les produjo las lesiones más severas en dicho incidente, República Dominicana, 2013 Características Tipo de causa que le produjo lesiones más severas Disparo de arma de fuego Herida por arma blanca Lesiones por otro tipo de arma Lesionada(o) sin una arma (golpes) Número MUJERES DE 15-49 AÑOS Total 9.5 20.4 20.0 75.8 89 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Total 12.5 16.0 13.0 53.3 243 Nota: Estas preguntas admitían respuestas múltiples por lo que la suma de los porcentajes puede ser mayor que 100. 13.10 COBERTURA DE SEGUROS DE SALUD El acceso a los servicios de salud es una parte importante del derecho de las personas a la igualdad en el disfrute del derecho a la salud. En la ENDESA 2013 se preguntó por los diversos tipos de seguros de que disponen las mujeres y hombres entrevistadas (os) con el cuestionario individual, resultados que se presentan en el Cuadro 13.10. El 60 de las mujeres de 15-49 años y el 54 por ciento de los hombres de 15-59 años respondieron que están afiliados algún seguro de salud, en mayor proporción en el Seguro Nacional de Salud (SENASA) con el 49 y 43 por ciento, respectivamente, mientras que el 41 y el 46 por ciento de las(as) afiliados tiene un seguro a través de la empresa o institución donde trabaja. El 8 y 6 por ciento tiene un seguro comercial comprado privadamente y el resto 3 y 5 por ciento están afiliadas(os) a Salud Segura o al Seguro de las Fuerzas Armadas o Policía Nacional. Las menores niveles de afiliación a los seguros de salud se observan en las mujeres y hombres sin educación con 38 y 32 por ciento, evidenciándose en este grupo que la mayoría de las personas están cubiertas por el SENASA, 90 y 83, por ciento respectivamente. El SENASA también cubre al 88 por ciento de las mujeres y al 72 por ciento de los hombres pertenecientes al quintil inferior de riqueza. Según ámbito geográfico, entre las mujeres, los niveles más altos de afiliación al SENASA ocurren en las regiones IV y VI (82 y 75 por ciento) y en las residentes de la zona rural (60 por ciento). Igual comportamiento se registra entre los hombres entrevistados: 74 por ciento en las regiones IV y VI, y 53 por ciento para los residentes de la zona rural. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 229 Cuadro 13.10 Cobertura del Seguro de Salud Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que tienen seguro de salud, y distribución de éstas(os) por tipo(s) de seguro(s) que poseen, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Características Porcentaje que tiene seguro de salud Número de personas Tipo de seguro que posee Número de hombres Seguro Nacional de Salud (SENASA) Salud Segura (IDSS) Seguro FF.AA./P.N. Seguro con empleador Seguro de salud comercial comprado privadamente Otro MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 52.7 1,820 57.4 1.0 0.4 32.0 8.6 0.8 959 20-29 52.0 3,034 44.7 1.0 1.1 45.8 7.8 0.5 1,578 30-39 65.4 2,437 45.8 2.0 1.5 44.6 7.0 0.2 1,594 40-49 70.9 2,081 52.9 1.0 1.3 37.2 7.8 0.1 1,476 Zona de residencia Urbana 60.9 7,107 46.3 1.6 1.1 43.7 7.7 0.4 4,329 Rural 56.4 2,265 59.7 0.3 1.4 31.2 8.0 0.2 1,278 Región de salud 0 62.3 3,657 48.9 1.8 2.0 41.1 6.8 0.6 2,279 I 59.4 779 54.7 1.6 1.0 34.0 8.4 0.7 463 II 57.5 1,532 30.8 0.9 0.3 57.4 10.5 0.3 880 III 62.1 565 62.2 0.3 0.1 28.0 9.4 0.1 351 IV 61.7 304 82.2 0.5 1.0 15.0 1.1 0.2 188 V 53.0 996 32.7 0.6 0.7 54.5 11.3 0.0 527 VI 58.4 440 74.6 1.3 1.2 19.8 3.8 0.7 257 VII 57.5 430 56.1 0.8 0.2 37.6 6.8 0.0 247 VIII 62.0 668 60.7 1.4 0.3 32.3 6.3 0.0 414 Educación Sin educación 37.5 224 90.3 0.0 0.0 9.7 0.0 0.0 84 Primaria 1-4 56.4 764 81.5 0.6 1.1 16.3 1.4 0.0 431 Primaria 5-8 54.0 2,104 70.2 1.1 0.7 22.4 5.7 0.4 1,136 Secundaria 57.7 3,901 50.0 1.4 1.1 39.5 8.1 0.5 2,249 Superior 71.7 2,378 24.5 1.6 1.6 62.7 10.6 0.3 1,705 Quintil de riqueza Inferior 46.6 1,498 87.8 0.1 0.0 10.6 1.5 0.1 698 Segundo 55.8 1,851 70.7 1.5 0.9 25.6 2.0 0.2 1,032 Intermedio 60.5 1,938 57.8 1.4 0.7 35.9 4.2 0.5 1,172 Cuarto 61.5 2,062 35.5 2.2 1.2 53.9 7.6 0.4 1,268 Superior 71.0 2,022 20.6 0.8 2.2 59.0 17.8 0.6 1,435 Total 59.8 9,372 49.3 1.3 1.2 40.8 7.7 0.4 5,606 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 52.4 1,833 58.0 1.0 2.6 32.3 6.5 0.3 960 20-29 47.2 2,975 34.4 1.4 2.5 56.4 5.3 0.2 1,405 30-39 51.9 2,323 34.2 1.2 4.2 54.9 6.2 0.3 1,205 40-49 61.3 1,893 44.0 1.4 3.0 43.4 8.0 0.5 1,161 50-59 64.5 1,282 54.0 1.2 3.6 35.2 6.0 0.7 827 Zona de residencia Urbana 55.5 7,428 40.0 1.6 3.5 48.6 6.6 0.4 4,121 Rural 49.9 2,878 53.0 0.4 2.1 38.7 5.7 0.3 1,436 Región de salud 0 56.8 3,785 36.3 2.2 5.4 49.0 7.7 0.4 2,149 I 53.8 866 49.2 1.7 1.8 43.7 3.8 0.4 466 II 50.9 1,589 30.3 0.7 1.0 60.9 6.9 0.3 809 III 52.4 699 59.7 0.0 1.1 34.4 4.8 0.4 366 IV 59.5 361 73.5 0.7 4.6 18.7 2.3 0.9 215 V 48.2 1,090 29.1 0.6 1.8 62.8 5.9 0.0 525 VI 52.3 545 73.5 0.8 3.9 17.8 3.3 0.8 285 VII 48.0 542 55.0 0.2 1.6 35.9 7.5 0.5 260 VIII 58.1 828 57.0 0.3 1.0 35.1 6.6 0.5 481 Educación Sin educación 32.0 490 82.7 0.0 0.0 14.9 2.3 0.1 157 Primaria 1-4 45.9 1,348 66.6 2.7 0.9 25.9 3.9 0.2 618 Primaria 5-8 49.1 2,948 55.8 2.0 3.9 34.9 3.7 0.4 1,448 Secundaria 55.5 3,963 39.1 1.1 3.4 50.9 5.6 0.3 2,201 Superior 72.8 1,557 17.7 0.2 3.5 66.2 13.1 0.6 1,133 Quintil de riqueza Inferior 39.4 2,358 71.6 1.0 1.4 24.2 1.5 0.2 930 Segundo 50.4 2,071 59.2 1.5 3.4 33.3 2.7 0.2 1,044 Intermedio 56.2 2,065 43.6 2.6 2.5 47.1 4.6 0.2 1,160 Cuarto 59.3 1,941 35.5 1.2 3.7 54.0 5.8 0.8 1,152 Superior 68.0 1,871 16.7 0.1 4.4 64.3 14.9 0.4 1,272 Total 53.9 10,306 43.4 1.3 3.2 46.0 6.3 0.4 5,557 Nota: Estas preguntas admitían respuestas múltiples, por lo que la suma de los porcentajes puede ser mayor que 100. 230 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud 13.11 TUBERCULOSIS: CONOCIMIENTO Y ACTITUDES La tuberculosis (TB) es una de las principales causas de mortalidad en el mundo, que se concentra de manera especial en los países de bajos y medianos ingresos, constituyendo un serio problema de salud. Tienen mayor riesgo de contraer TB las personas con deficiencias en su sistema inmunológico, como en los casos de infección por VIH, desnutrición, diabetes o quienes consumen tabaco. En esta encuesta se incluyeron preguntas sobre conocimiento, forma de transmisión, signos y síntomas, si la TB tiene cura y cómo puede curarse, así como sobre actitudes hacia las personas con esta enfermedad. Como muestra el cuadro 13.11.1, la gran mayoría de las mujeres y hombres entrevistados ( 96 y 92 por ciento respectivamente) ha oído hablar de la tuberculosis, valor que se ha elevado apenas en 1 punto porcentual en los últimos 6 años. Por grupos de edad, el conocimiento es un poco menor entre las más jóvenes de 15 a 19 años (92 por ciento), comparado a las de 40 a 49 años (99 por ciento). Como era de esperar, a mayor nivel educativo y quintil de riqueza mayor el porcentaje que ha oído hablar sobre esta enfermedad. Por zona de residencia y regiones de salud el conocimiento es bastante homogéneo, con valores extremos en la región I (98 por ciento), comparado con la VII (92 por ciento). A las personas que han oído hablar de la tuberculosis se les preguntó cómo se transmite la misma, encontrando que un 41 por ciento de las mujeres entrevistadas respondió “a través del aire, por medio de la tos o estornudos”, un 19 por ciento “a través de platos u otros utensilios”, un 13 por ciento “saludando con la mano” y un 18 por ciento no sabía o no quiso responder. Conforme aumenta el nivel educativo crece la percepción de las mujeres de que la tuberculosis se transmite “a través del aire, tos o estornudo”, o “saludando con la mano”. De manera inversa, decrece la percepción de que se transmite “a través de platos, vasos u otros utensilios”. En relación a los hombres de 15 a 59 años, el 92 por ciento declaró que ha oído hablar de la tuberculosis, porcentaje que no ha experimentado cambio desde la ENDESA 2007. Este porcentaje aumenta con la edad desde 87 por ciento en los de 15 a 19 años, hasta 96 por ciento en los de 40 a 59 años. Al igual que en las mujeres, resulta también una evolución positiva de este indicador por nivel educativo y quintil de riqueza: 73 por ciento en los hombres sin nivel educativo comparado a 99 por ciento en el superior; 84 y 98 para los quintiles inferior y superior. Respecto a la forma de transmisión de la tuberculosis entre los que han oído hablar de ella, el 34 por ciento de los hombres entrevistados opina que “a través del aire, por tos o estornudos” y un 10 por ciento “saludando con la mano”, ambas variando de manera creciente con el nivel educativo y en general con los quintiles de bienestar. Un 18 por ciento de los hombres fue de opinión que la tuberculosis se transmite “a través de platos, vasos u otros utensilios”, presentando una relación inversa con el nivel educativo y los quintiles de bienestar. Uno de cada cuatro entrevistados (24 por ciento) no supo identificar una forma de transmisión de la tuberculosis, especialmente los más jóvenes. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 231 Cuadro 13.11.1 Conocimiento sobre la tuberculosis y su forma de transmisión Porcentaje del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que han oído hablar de la tuberculosis, y distribución de éstas(os) por opinión sobre cómo se transmite la tuberculosis de una persona a otra, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que ha oido hablar de la tubercu- losis Número de personas Opinión sobre cómo se transmite la tuberculosis de una persona a otra Número de personas Salu- dando con la mano A través del aire, por tos o estor- nudos A través de platos, vasos u otros utensilios Comiendo del mismo plato de un enfermo de TB Contacto con objetos en lugares públicos Rela- ciones sexuales Otro No sabe/ sin información Total MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 91.6 1,820 10.5 35.0 11.3 2.2 0.5 7.2 0.7 32.6 100.0 1,668 20-29 95.6 3,034 12.7 43.4 14.9 2.2 0.4 4.8 1.0 20.6 100.0 2,900 30-39 97.1 2,437 16.0 41.5 20.9 2.6 1.0 3.8 1.5 12.5 100.0 2,366 40-49 98.7 2,081 13.3 40.7 27.8 4.6 0.8 3.2 0.6 8.9 100.0 2,055 Zona de residencia Urbana 96.4 7,107 13.9 40.8 18.8 2.8 0.6 4.4 1.1 17.5 100.0 6,855 Rural 94.2 2,265 11.3 40.3 18.5 3.0 1.2 5.4 0.6 19.7 100.0 2,133 Región de salud 0 96.7 3,657 17.3 41.0 17.9 2.5 0.8 3.6 1.3 15.5 100.0 3,538 I 97.7 779 19.9 40.7 14.4 3.2 0.9 3.1 0.6 17.3 100.0 761 II 95.3 1,532 8.4 43.6 18.5 2.4 0.4 5.5 0.3 20.9 100.0 1,459 III 93.7 565 10.1 40.7 18.1 3.1 1.0 6.4 0.7 19.8 100.0 530 IV 95.2 304 13.5 41.4 20.9 3.4 0.2 4.6 1.3 14.7 100.0 290 V 94.6 996 6.1 39.3 22.2 3.4 1.0 5.4 1.5 21.1 100.0 943 VI 96.7 440 9.5 41.7 23.8 4.4 0.1 5.2 1.5 13.9 100.0 426 VII 92.0 430 13.7 35.2 17.5 5.1 0.9 5.0 0.9 21.6 100.0 396 VIII 96.6 668 10.1 36.8 21.4 2.1 0.3 6.5 0.3 22.5 100.0 645 Educación Sin educación 80.6 224 8.4 33.1 30.8 5.4 1.3 3.1 0.4 17.6 100.0 181 Primaria 1-4 90.9 764 9.2 33.1 27.9 5.1 0.4 5.6 1.6 17.2 100.0 695 Primaria 5-8 92.7 2,104 10.1 38.7 22.1 3.3 1.0 5.1 0.7 19.0 100.0 1,951 Secundaria 97.3 3,901 13.6 39.6 16.2 2.4 0.6 5.5 1.1 20.9 100.0 3,796 Superior 99.5 2,378 17.0 47.0 16.5 2.4 0.6 2.6 0.9 13.0 100.0 2,366 Quintil de riqueza Inferior 88.7 1,498 9.1 42.3 20.9 3.6 0.9 4.7 0.9 17.6 100.0 1,328 Segundo 95.7 1,851 11.9 40.8 19.7 2.5 0.3 5.0 1.3 18.5 100.0 1,771 Intermedio 96.9 1,938 14.0 40.6 19.7 2.7 0.5 5.8 0.5 16.1 100.0 1,879 Cuarto 97.6 2,062 15.1 40.9 17.1 2.7 0.7 3.8 1.1 18.6 100.0 2,014 Superior 98.7 2,022 14.9 39.6 17.3 2.9 1.1 3.9 1.1 19.2 100.0 1,995 Total 15-49 95.9 9,372 13.3 40.7 18.8 2.9 0.7 4.6 1.0 18.0 100.0 8,988 Continúa… 232 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.11.1—Continuación Característica Porcentaje que ha oído hablar de la tubercu- losis Número de personas Opinión sobre cómo se transmite la tuberculosis de una persona a otra Número de personas Salu- dando con la mano A través del aire, por tos o estor- nudos A través de platos, vasos u otros utensilios Comiendo del mismo plato de un enfermo de TB Contacto con objetos en lugares públicos Rela- ciones sexuales Otro No sabe/ sin información Total HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 87.0 1,833 8.5 26.2 10.7 3.2 0.5 11.5 2.6 36.9 100.0 1,595 20-29 89.7 2,975 10.4 34.4 12.6 3.2 0.5 7.9 2.4 28.6 100.0 2,669 30-39 93.0 2,323 9.9 39.2 18.8 5.2 0.3 4.4 1.9 20.3 100.0 2,161 40-49 96.5 1,893 9.7 32.4 26.2 6.3 1.3 5.8 2.4 16.0 100.0 1,826 50-59 96.2 1,282 8.0 33.4 27.4 7.0 0.9 5.3 2.1 15.8 100.0 1,234 Zona de residencia Urbana 93.3 7,428 10.3 34.8 17.9 4.4 0.6 6.6 2.5 22.9 100.0 6,933 Rural 88.7 2,878 7.4 30.4 19.1 5.5 0.8 7.9 1.8 27.1 100.0 2,552 Región de salud 0 95.3 3,785 14.0 35.4 14.7 3.9 0.5 6.2 3.3 22.0 100.0 3,608 I 91.6 866 10.9 27.9 20.1 6.0 1.1 8.0 3.0 23.2 100.0 793 II 90.7 1,589 6.9 31.2 20.1 5.8 0.4 5.8 1.6 28.2 100.0 1,442 III 88.6 699 3.2 34.0 21.2 3.4 0.9 8.1 1.1 28.2 100.0 619 IV 91.7 361 9.2 34.7 24.5 5.9 0.7 7.7 1.2 16.2 100.0 332 V 90.3 1,090 4.4 34.8 18.7 3.3 1.4 8.3 1.3 27.9 100.0 984 VI 93.4 545 8.4 33.7 20.9 6.6 0.3 8.6 2.1 19.2 100.0 509 VII 85.1 542 6.3 32.2 24.1 6.8 0.5 5.4 1.8 22.9 100.0 461 VIII 89.1 828 5.9 34.2 18.5 5.5 0.4 8.7 1.4 25.4 100.0 737 Educación Sin educación 73.4 490 8.1 25.1 26.0 9.8 0.3 7.3 0.4 23.1 100.0 360 Primaria 1-4 86.9 1,348 5.6 28.4 24.2 5.9 0.4 6.6 2.0 26.8 100.0 1,172 Primaria 5-8 90.0 2,948 9.0 29.6 21.0 5.4 0.6 7.0 2.7 24.6 100.0 2,653 Secundaria 94.9 3,963 10.0 34.5 15.6 4.1 0.5 7.4 2.3 25.5 100.0 3,762 Superior 98.8 1,557 12.4 44.4 13.4 3.1 1.2 6.0 2.2 17.4 100.0 1,538 Quintil de riqueza Inferior 83.5 2,358 7.5 29.1 20.3 6.4 0.7 8.3 1.8 25.9 100.0 1,968 Segundo 91.7 2,071 9.2 34.3 19.9 4.8 0.4 7.1 2.1 22.3 100.0 1,899 Intermedio 93.9 2,065 9.7 33.4 18.3 4.1 0.6 6.2 2.7 25.1 100.0 1,940 Cuarto 95.4 1,941 10.7 32.8 18.5 4.9 0.2 6.0 2.9 24.0 100.0 1,852 Superior 97.6 1,871 10.6 38.8 14.1 3.4 1.4 7.1 1.9 22.6 100.0 1,826 Total 15-59 92.0 10,306 9.5 33.6 18.2 4.7 0.6 7.0 2.3 24.0 100.0 9,485 El cuadro 13.11.2 presenta el porcentaje de mujeres y hombres entrevistados que han oído hablar de la tuberculosis por opinión sobre los principales signos y síntomas de la enfermedad. Se observa que cerca de 3 de cada cuatro (72 por ciento) mujeres de 15 a 49 años identifica la “tos y catarro por más de 15 días”, seguido por una de cada cuatro (24 por ciento) que señala la “fiebre”, una de cada cinco (19 por ciento) la “pérdida de peso” y una de cada diez (9 por ciento) “dolor de cabeza severo”. El nivel de percepción de estos signos y síntomas es creciente con la edad y bastante homogéneo para el resto de las características consideradas. En el caso de los hombres de 15 a 59 años, los principales signos y síntomas identificados fueron “tos y catarro por más de 15 días” (56 por ciento), “pérdida de peso” (22 por ciento), “fiebre” (16 por ciento), “dolor de cabeza severo” (9 por ciento). Un 28 por ciento no supo identificar algún síntoma o no se tuvo información al respecto. Al igual que en las mujeres entrevistadas, el nivel de percepción de los principales signos y síntomas de la tuberculosis es creciente con la edad. Por nivel educativo y quintiles de bienestar, los mayores contrastes en porcentajes de percepción de signos y síntomas de la tuberculosis ocurren en los grupos extremos. Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 233 Cuadro 13.11.2 Conocimientos sobre los principales signos y síntomas de la tuberculosis Distribución del total de mujeres de 15-49 años y del total de hombres de 15-59 años que han oído hablar de la tuberculosis, por opinión sobre cuáles son los principales signos y síntomas de la enfermedad, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Opinión sobre cuáles son los principales signos y síntomas de la enfermedad Número de personas Tos y catarro por más de 15 días Pérdida de peso Fiebre Dolor de cabeza severo Dificultad para respirar Dolor de pecho Can- sancio Mareo Erupción Otro No sabe/ sin infor- mación MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 54.9 12.7 18.8 10.7 2.5 5.8 4.1 4.3 1.4 4.2 33.8 1,668 20-29 70.6 16.6 20.1 7.6 2.9 6.4 4.9 3.4 2.1 6.7 20.4 2,900 30-39 78.8 22.9 27.6 9.6 3.7 9.5 7.6 3.5 2.1 6.2 12.5 2,366 40-49 80.6 23.6 28.4 9.3 4.0 7.9 7.2 3.5 1.8 6.1 10.8 2,055 Zona de residencia Urbana 72.9 19.6 23.9 8.5 3.0 7.2 6.1 3.8 2.0 6.2 18.2 6,855 Rural 69.8 17.6 23.2 10.8 4.2 8.2 5.6 3.0 1.5 5.3 19.9 2,133 Región de salud 0 77.4 17.0 23.5 7.6 2.1 7.6 6.3 3.8 1.6 6.4 14.0 3,538 I 71.7 17.5 20.5 8.9 2.8 7.2 6.4 3.4 1.4 5.0 17.9 761 II 71.5 21.3 25.2 7.2 1.9 5.9 4.9 3.6 2.3 6.6 20.8 1,459 III 67.2 21.8 28.0 10.7 5.9 10.0 5.5 2.7 2.6 5.7 24.2 530 IV 71.2 18.6 18.9 13.1 2.6 6.0 4.0 4.3 1.3 4.4 18.3 290 V 67.9 19.3 25.0 12.8 7.5 9.2 6.4 2.6 1.5 4.7 23.9 943 VI 67.3 22.4 24.8 9.2 3.6 4.6 5.6 3.1 1.8 7.5 18.8 426 VII 63.7 21.0 24.9 13.6 6.2 8.5 6.6 5.3 2.1 4.6 24.4 396 VIII 63.8 22.9 20.9 10.0 3.6 7.7 6.9 4.4 3.7 5.9 24.0 645 Educación Sin educación 50.3 20.7 13.2 6.3 2.7 5.6 3.6 2.4 0.5 7.5 35.7 181 Primaria 1-4 69.1 21.2 21.4 8.2 2.4 6.9 3.2 2.4 2.0 3.3 21.6 695 Primaria 5-8 71.6 18.3 23.8 9.6 3.5 7.9 6.0 3.3 1.6 4.9 19.8 1,951 Secundaria 68.1 17.1 22.4 9.6 2.7 6.5 5.3 3.9 1.3 6.0 21.2 3,796 Superior 81.6 22.4 27.3 8.3 4.3 9.0 8.1 4.0 3.2 7.4 11.4 2,366 Quintil de riqueza Inferior 68.1 18.2 23.6 10.1 3.5 7.0 6.0 4.9 1.3 4.4 22.1 1,328 Segundo 70.5 20.4 23.3 10.4 2.9 6.8 5.3 3.7 1.8 5.6 19.6 1,771 Intermedio 73.6 19.0 23.2 10.0 3.4 7.5 5.4 3.7 1.7 4.8 17.5 1,879 Cuarto 72.8 18.7 23.5 7.7 2.5 7.8 6.6 3.3 1.8 6.6 17.4 2,014 Superior 74.2 19.3 24.9 7.8 4.2 7.9 6.5 3.1 2.7 7.8 17.6 1,995 Total 15-49 72.1 19.2 23.7 9.1 3.3 7.5 6.0 3.6 1.9 6.0 18.6 8,988 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 42.0 15.8 12.6 10.5 5.8 6.2 3.9 2.7 0.9 6.0 43.7 1,595 20-29 54.6 19.6 14.3 9.8 6.8 7.2 4.4 3.6 1.1 7.4 31.7 2,669 30-39 63.2 24.0 16.5 8.3 8.1 8.6 5.6 3.6 1.2 8.6 22.8 2,161 40-49 59.3 27.0 17.6 8.7 7.3 9.4 5.6 3.9 2.1 9.3 20.3 1,826 50-59 61.4 27.0 19.9 8.2 7.9 7.2 6.4 3.7 1.0 8.4 21.2 1,234 Zona de residencia Urbana 57.5 22.4 17.0 9.6 7.3 8.2 5.1 3.8 1.4 8.2 26.3 6,933 Rural 52.6 22.2 12.9 8.0 6.7 6.5 5.0 2.7 0.9 7.2 33.1 2,552 Región de salud 0 58.8 21.1 16.1 9.0 5.8 8.5 5.4 3.7 0.9 8.4 25.0 3,608 I 53.4 18.9 16.1 9.6 6.8 8.4 3.7 3.1 1.5 9.5 27.1 793 II 53.7 22.4 14.6 7.3 6.9 6.5 5.7 3.7 1.4 9.5 29.7 1,442 III 52.0 24.5 21.1 10.4 10.3 10.5 5.5 2.8 1.7 7.7 35.0 619 IV 55.9 30.5 17.3 10.1 7.9 7.1 6.3 4.8 2.8 7.7 22.7 332 V 58.1 24.8 16.6 10.1 11.1 8.8 5.6 4.2 2.2 6.0 30.6 984 VI 55.0 23.0 16.0 10.5 5.4 4.8 4.0 1.8 0.4 7.1 28.9 509 VII 52.5 26.3 15.3 7.5 6.2 6.5 3.3 3.0 0.8 7.8 30.8 461 VIII 55.6 20.5 11.6 10.1 8.3 5.2 3.5 3.4 1.0 4.9 32.5 737 Educación Sin educación 44.8 22.0 14.3 7.8 5.2 6.1 5.3 1.6 0.4 3.3 37.1 360 Primaria 1-4 51.1 21.0 14.2 7.7 6.2 7.1 4.6 3.3 0.8 6.1 33.4 1,172 Primaria 5-8 54.8 22.3 14.2 8.3 6.5 6.9 4.7 3.2 1.1 7.4 30.4 2,653 Secundaria 56.5 21.8 16.2 9.9 7.0 8.0 5.6 4.0 1.6 8.8 27.5 3,762 Superior 64.4 24.9 19.6 10.2 9.8 9.5 4.7 3.5 1.3 9.5 19.7 1,538 Quintil de riqueza Inferior 51.4 22.2 14.4 8.1 6.3 7.0 4.9 3.3 0.7 6.2 32.8 1,968 Segundo 55.9 21.9 14.9 8.9 6.6 8.0 5.3 3.1 1.5 7.4 28.8 1,899 Intermedio 54.8 20.2 16.2 9.7 7.3 7.3 4.5 4.5 1.2 8.8 29.0 1,940 Cuarto 61.0 23.5 15.2 9.1 6.4 9.3 5.5 2.6 1.6 7.6 24.6 1,852 Superior 58.4 24.0 18.9 9.9 9.3 7.2 5.0 4.1 1.4 10.1 25.0 1,826 Total 15-59 56.2 22.3 15.9 9.2 7.2 7.8 5.1 3.5 1.3 8.0 28.1 9,485 Nota: estas preguntas admitían respuestas múltiples, por lo que la suma de los porcentajes puede ser mayor que 100. 234 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Otra importante pregunta formulada a las personas que habían escuchado sobre la tuberculosis fue si ésta tiene cura y cómo considera que puede curarse (ver cuadro 13.11.3). Un 57 por ciento de las mujeres entrevistadas considera que sí tiene cura, porcentaje inferior en 7 puntos porcentuales a lo declarado en 2007 (ver gráfico 13.3). Esta percepción es creciente con la edad, con el nivel educativo y quintiles de riqueza. Asimismo, es mayor en la zona urbana respecto a la rural (58 y 52 por ciento) y tiene una importante diferencia entre las residentes en la región 0 (63 por ciento) respecto a las VII y VIII (47 por ciento). Sobre cómo puede curarse, una gran mayoría (86 por ciento) consideró por “medicamentos específicos”, sin diferencias sustanciales por variables de interés, excepto para los adolescentes de 15 a 19 años, quienes en un 13 por ciento manifestaron no saber. Entre los hombres entrevistados, un 53 por ciento consideró que la tuberculosis tiene cura, valor inferior en 7 puntos porcentuales al encontrado por la ENDESA 2007. Al igual que en las mujeres, es creciente el nivel de percepción de este indicador con el aumento de la edad, la educación y el quintil de riqueza, destacándose el contraste entre los “sin educación” (30 por ciento) y los de educación superior (70 por ciento), y en menor medida los del quintil inferior (40 por ciento) comparado con el superior (64 por ciento). Es mayor el porcentaje de los que piensan que la tuberculosis tiene cura entre los residentes de la zona urbana (56 por ciento) comparados con la rural (46 por ciento), así como los que residen en la región 0 (64 por ciento) respecto a los residentes en la III (38 por ciento). Por otra parte, tres de cada cuatro entrevistados (76 por ciento) considera que la tuberculosis puede curarse con “medicamentos específicos”, porcentaje que se eleva hasta un 85 por ciento entre los residentes de las regiones III, V y VII. Vale destacar que un 13 por ciento no sabe o no quiso responder, especialmente entre los residentes de la región 0 (18 por ciento). Por otra parte, un 12 por ciento de los residentes en la región IV opina que la tuberculosis se puede curar con “remedios caseros” y un 8 por ciento en la región I “quedándose en la casa sin medicamentos”. Gráfico 13.3 Porcentaje de las mujeres de 15 a 49 años y hombres de 15 a 59 años que han oído hablar de la tuberculosis, que consideran que esta enfermedad tiene cura, y porcentaje que mantendría en secreto si un miembro de su familia tuviese tuberculosis 16 53 22 57 17 60 19 64 0 10 20 30 40 50 60 70 Lo mantendría en secreto Tuberculosis tiene cura Hombres Lo mantendría en secreto Tuberculosis tiene cura Mujeres Porcentaje ENDESA 2007 ENDESA 2013 Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 235 Cuadro 13.11.3 Percepciones sobre la posibilidad de cura de la tuberculosis Entre las mujeres de 15-49 años y hombres de 15-59 años que han oído hablar de la tuberculosis, porcentaje que consideran que esta enfermedad tiene cura, y distribución de éstas(os) por opinión sobre cómo puede curarse la misma, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que piensa que la tuber- culosis tiene cura Número de personas Opinión sobre cómo se puede curar la tuberculosis Total Número de personas Remedios caseros Quedán- dose en la casa sin medica- mentos Con medica- mentos específicos Buena alimen- tación Otro No sabe/ sin información MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 40.6 1,820 2.1 5.5 78.4 1.2 0.2 12.5 100.0 739 20-29 52.4 3,034 1.6 4.2 84.6 1.2 0.3 8.2 100.0 1,590 30-39 61.4 2,437 2.0 4.9 89.2 1.0 0.0 3.0 100.0 1,496 40-49 71.0 2,081 2.9 3.8 88.2 2.8 0.0 2.3 100.0 1,477 Zona de residencia Urbana 58.1 7,107 2.3 4.2 86.0 1.6 0.1 5.8 100.0 4,129 Rural 51.8 2,265 1.6 5.4 86.3 1.6 0.0 5.2 100.0 1,173 Región de salud 0 63.4 3,657 2.8 5.8 83.5 1.8 0.1 6.0 100.0 2,319 I 64.3 779 2.3 6.3 81.9 2.0 0.0 7.4 100.0 501 II 50.6 1,532 1.3 3.0 91.0 1.2 0.0 3.5 100.0 776 III 45.9 565 0.6 3.1 91.3 0.2 0.0 4.8 100.0 260 IV 59.0 304 2.0 3.0 88.3 1.2 0.0 5.3 100.0 180 V 49.6 996 2.0 0.4 90.6 0.7 0.0 6.4 100.0 494 VI 57.7 440 3.2 6.1 80.2 3.6 1.1 5.9 100.0 254 VII 46.9 430 1.7 1.1 91.4 1.2 0.0 4.6 100.0 202 VIII 47.3 668 0.4 4.3 87.6 1.4 0.2 6.2 100.0 316 Educación Sin educación 35.4 224 8.5 3.9 83.7 1.6 0.0 2.4 100.0 79 Primaria 1-4 51.6 764 3.3 2.8 89.8 1.2 0.0 2.9 100.0 394 Primaria 5-8 53.8 2,104 2.9 2.9 87.7 1.1 0.0 5.5 100.0 1,132 Secundaria 54.2 3,901 1.8 5.4 83.5 1.7 0.1 7.5 100.0 2,116 Superior 66.4 2,378 1.5 4.8 87.5 1.8 0.2 4.2 100.0 1,580 Quintil de riqueza Inferior 49.9 1,498 3.0 4.3 85.4 0.6 0.0 6.7 100.0 748 Segundo 54.9 1,851 2.8 2.4 88.1 1.1 0.0 5.5 100.0 1,017 Intermedio 57.2 1,938 1.9 4.0 88.4 1.4 0.0 4.3 100.0 1,109 Cuarto 59.3 2,062 2.1 4.7 84.4 2.4 0.0 6.4 100.0 1,223 Superior 59.6 2,022 1.4 6.6 84.2 1.8 0.3 5.6 100.0 1,205 Total 15-49 56.6 9,372 2.1 4.5 86.0 1.6 0.1 5.7 100.0 5,301 Continúa… 236 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.11.3—Continuación Característica Porcentaje que piensa que la tuber- culosis tiene cura Número de personas Opinión sobre cómo se puede curar la tuberculosis Total Número de personas Remedios caseros Quedán- dose en la casa sin medica- mentos Con medica- mentos específicos Buena alimen- tación Otro No sabe/ sin información HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 39.2 1,833 2.2 6.1 69.3 0.7 0.7 21.1 100.0 718 20-29 49.0 2,975 5.0 3.1 72.8 0.9 0.3 17.9 100.0 1,458 30-39 54.0 2,323 6.0 4.8 75.3 0.9 1.1 12.0 100.0 1,256 40-49 63.7 1,893 4.8 3.3 82.0 1.9 0.1 7.9 100.0 1,205 50-59 66.7 1,282 7.1 4.2 78.4 3.2 0.4 6.6 100.0 856 Zona de residencia Urbana 56.3 7,428 5.2 4.5 75.1 1.5 0.6 13.2 100.0 4,179 Rural 45.6 2,878 5.1 3.0 78.0 1.2 0.3 12.5 100.0 1,314 Región de salud 0 63.7 3,785 4.4 5.5 70.7 1.3 0.6 17.5 100.0 2,413 I 55.5 866 9.4 8.1 68.2 1.6 1.1 11.6 100.0 481 II 47.5 1,589 4.7 3.3 80.5 1.4 0.1 10.0 100.0 755 III 38.3 699 4.8 0.4 84.8 1.9 0.7 7.4 100.0 268 IV 53.9 361 11.6 3.4 73.6 3.0 0.9 7.5 100.0 195 V 46.9 1,090 3.0 2.0 85.0 1.2 0.6 8.2 100.0 511 VI 50.8 545 6.3 1.6 80.7 0.5 0.2 10.7 100.0 277 VII 44.7 542 4.6 0.7 85.2 1.7 0.2 7.6 100.0 243 VIII 42.4 828 4.2 1.5 82.1 1.6 0.0 10.5 100.0 351 Educación Sin educación 30.4 490 8.3 4.1 79.1 1.5 0.8 6.2 100.0 149 Primaria 1-4 43.1 1,348 8.7 4.1 70.0 3.3 0.3 13.7 100.0 581 Primaria 5-8 48.3 2,948 8.2 1.9 76.7 1.8 0.5 10.9 100.0 1,423 Secundaria 56.9 3,963 3.4 5.5 74.4 0.9 0.6 15.2 100.0 2,253 Superior 69.8 1,557 2.4 4.2 80.1 1.2 0.4 11.8 100.0 1,086 Quintil de riqueza Inferior 39.8 2,358 7.1 2.5 79.5 1.3 0.7 8.9 100.0 939 Segundo 49.7 2,071 5.6 3.3 73.7 1.5 0.5 15.3 100.0 1,030 Intermedio 55.0 2,065 5.8 4.7 72.5 2.1 0.5 14.4 100.0 1,136 Cuarto 61.6 1,941 5.2 5.8 74.1 1.1 0.7 13.0 100.0 1,197 Superior 63.7 1,871 2.5 3.8 79.5 1.2 0.1 12.9 100.0 1,191 Total 15-59 53.3 10,306 5.1 4.1 75.8 1.4 0.5 13.0 100.0 5,492 El cuadro 13.11.4 muestra a su vez que un 22 por ciento de las mujeres entrevistadas que han escuchado sobre la tuberculosis preferirían mantener en secreto si un miembro de su familia tuviera tuberculosis. Este valor se ha incrementado en 3 puntos porcentuales en relación al valor encontrado seis años antes. Las mayores diferencias en este indicador se presentan entre las adolescentes de 15 a 19 años (34 por ciento) y las de 40 a 49 años (17 por ciento). Por variables geográficas, contrasta también este indicador entre las residentes en la zona urbana (23 por ciento) respecto a la rural (18 por ciento) y entre las residentes en las regiones IV y V (25 por ciento) comparado con la VII (18 por ciento). Por quintil de riqueza, es menor el porcentaje entre las que pertenecen al quintil superior (19 por ciento) respecto al resto de los quintiles. El mismo cuadro muestra que un 57 por ciento de las mujeres entrevistadas siente “pena” por las personas con tuberculosis, y un 27 por ciento declaró no tener un sentimiento en particular. Un 6 por ciento dijo tener “pena, pero prefiere mantenerlo alejado”, en tanto que un 4 por ciento expresó su temor de que la puedan infectar. Entre los hombres de 15 a 59 años, un 16 por ciento mantendría en secreto si un miembro de su familia tuviese tuberculosis, valor ligeramente inferior (17 por ciento) a lo declarado 6 años antes. Contrasta que un 26 por ciento de adolescentes de 15 a 19 años así piense, comparado a un 12 y 11 por ciento en los de 30 a 59 años. En relación a lo que sienten sobre las personas con tuberculosis, un 52 por ciento dijo sentir “pena”, un 16 por ciento “siente pena, pero prefiere mantenerlo alejado” y un 23 por ciento no declaró un sentimiento en particular. El sentir pena y/o preferir mantenerlo alejado es, en general, menor a mayor nivel Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 237 educativo, contrario a no tener un sentimiento en particular. Vale destacar que mientras un 2 por ciento de los residentes en la región V declaró que “tienen miedo de que lo puedan infectar”, en la región 0 la cifra es de 11 por ciento. Cuadro 13.11.4 Opiniones sobre lo que sienten las mujeres y hombres entrevistados sobre la tuberculosis Entre las mujeres de 15-49 años y hombres de 15-59 años que han oído hablar de la tuberculosis: a) Porcentaje que preferirían mantener en secreto el que un miembro de su familia tuviese tuberculosis, y b) distribución por lo que sienten sobre las personas con tuberculosis, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que prefiere mantener en secreto el que un miembro de su familia tuviese tuberculosis Opinión sobre qué sienten sobre las personas con tuberculosis Número de personas Pena Pena, pero prefiero mantenerlo alejado Es un problema y no puedo contraer TB Tengo miedo de que me puedan infectar No tengo ningún sentimiento en particular Otro No sabe/No contesta MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 33.7 51.6 5.7 1.0 4.1 30.6 2.3 8.0 1,668 20-29 22.2 55.6 5.3 0.7 4.2 27.8 3.0 5.6 2,900 30-39 17.9 58.9 6.4 1.0 3.8 24.6 4.7 4.3 2,366 40-49 17.0 58.8 6.8 0.9 3.5 23.7 6.3 3.6 2,055 Zona de residencia Urbana 23.1 56.0 5.7 0.9 3.9 27.6 4.1 5.1 6,855 Rural 18.4 58.0 7.0 0.7 4.0 23.2 4.1 5.7 2,133 Región de salud 0 21.5 54.8 6.0 0.4 3.4 28.9 4.3 5.5 3,538 I 22.1 58.6 6.4 1.2 4.9 24.4 3.3 5.0 761 II 21.1 58.8 5.6 0.4 2.8 26.5 3.8 4.7 1,459 III 20.0 57.7 4.3 0.8 3.6 25.5 3.6 5.7 530 IV 24.7 50.3 7.4 1.8 5.5 28.1 4.4 6.4 290 V 25.0 60.3 6.1 1.6 4.7 22.6 4.5 4.0 943 VI 23.7 56.6 6.4 1.0 4.9 23.3 4.4 5.7 426 VII 17.8 56.6 6.5 1.8 5.7 23.7 3.8 5.0 396 VIII 24.4 53.9 6.6 2.4 4.6 26.1 3.6 5.9 645 Educación Sin educación 15.8 54.7 9.7 0.5 2.5 19.6 4.9 11.6 181 Primaria 1-4 19.1 61.6 4.4 0.5 3.9 22.3 5.6 5.8 695 Primaria 5-8 22.7 59.0 6.5 1.1 4.7 24.1 3.3 4.4 1,951 Secundaria 25.9 55.9 5.5 0.8 3.8 28.0 3.8 5.3 3,796 Superior 16.4 54.0 6.6 0.9 3.6 27.9 4.7 5.2 2,366 Quintil de riqueza Inferior 23.9 57.1 6.2 0.9 4.1 25.0 3.2 6.2 1,328 Segundo 22.1 57.5 6.7 0.7 4.5 24.0 5.2 5.5 1,771 Intermedio 21.9 57.4 5.3 1.2 4.0 26.1 4.2 5.0 1,879 Cuarto 24.0 56.5 4.8 0.8 3.4 29.1 3.8 4.4 2,014 Superior 18.7 54.1 7.1 0.7 3.8 27.6 3.8 5.5 1,995 Total 15-49 22.0 56.5 6.0 0.9 3.9 26.5 4.1 5.2 8,988 Continúa… 238 • Factores de riesgo y otros aspectos de salud Cuadro 13.11.4—Continuación Característica Porcentaje que prefiere mantener en secreto el que un miembro de su familia tuviese tuberculosis Opinión sobre qué sienten sobre las personas con tuberculosis Número de personas Pena Pena, pero prefiero mantenerlo alejado Es un problema y no puedo contraer TB Tengo miedo de que me puedan infectar No tengo ningún sentimiento en particular Otro No sabe/No contesta HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 25.5 48.8 13.7 5.7 6.4 26.1 5.4 8.6 1,595 20-29 17.3 51.2 12.6 5.3 6.3 24.5 5.7 7.2 2,669 30-39 11.8 50.8 17.2 5.4 7.0 23.8 7.7 4.4 2,161 40-49 11.8 55.6 16.7 5.0 6.6 19.5 7.5 2.8 1,826 50-59 11.1 56.1 19.3 7.0 7.3 20.5 6.4 2.5 1,234 Zona de residencia Urbana 16.3 51.4 15.3 5.9 6.5 24.3 6.8 5.4 6,933 Rural 13.7 54.3 16.1 4.7 7.3 20.0 5.8 5.2 2,552 Región de salud 0 15.8 52.2 13.9 6.3 10.5 24.9 7.0 5.8 3,608 I 15.8 45.9 18.3 5.2 5.4 26.7 6.4 4.5 793 II 14.8 52.5 18.0 6.2 2.8 20.1 7.9 6.1 1,442 III 14.8 46.9 15.5 1.4 2.3 25.7 6.2 4.7 619 IV 16.1 49.7 16.8 7.6 9.0 21.8 8.7 3.3 332 V 17.0 55.9 17.5 3.7 1.7 23.7 2.8 4.3 984 VI 16.6 55.2 15.6 7.1 7.8 14.8 9.1 5.7 509 VII 15.2 53.8 12.4 8.6 6.2 21.8 4.2 5.7 461 VIII 13.6 56.1 14.3 3.6 5.5 20.8 5.7 5.0 737 Educación Sin educación 15.1 59.1 19.7 5.8 3.8 16.2 3.9 8.3 360 Primaria 1-4 14.8 53.2 18.3 4.0 9.0 20.1 4.5 5.2 1,172 Primaria 5-8 14.7 53.6 15.9 5.3 6.1 21.3 6.5 4.6 2,653 Secundaria 17.1 53.1 14.8 6.5 6.5 23.4 6.3 5.8 3,762 Superior 14.0 45.4 13.6 5.0 7.0 29.6 9.3 5.0 1,538 Quintil de riqueza Inferior 15.8 54.3 17.1 5.4 5.8 19.6 4.7 6.3 1,968 Segundo 13.8 52.7 15.1 5.3 9.1 21.7 7.0 4.9 1,899 Intermedio 14.6 53.2 15.8 5.2 5.8 22.4 7.2 4.4 1,940 Cuarto 16.0 53.7 14.8 5.6 7.0 23.0 5.2 6.1 1,852 Superior 17.8 46.9 14.6 6.3 5.6 29.3 8.8 5.0 1,826 Total 15-59 15.6 52.2 15.5 5.6 6.7 23.1 6.5 5.3 9,485 Nota: Estas preguntas admitían respuestas múltiples, por lo que la suma de los porcentajes puede ser mayor que 100. El cuadro 13.11.5 presenta la distribución de las personas entrevistadas que han oído hablar de la tuberculosis por respuesta a si en su municipio existen o no centros de salud que brinden tratamiento gratuito a las personas que tengan dicha enfermedad. Se aprecia que casi la mitad (47 por ciento) de las mujeres de 15 a 49 años respondieron que sí hay centros de salud, y que la otra mitad resulta equilibrada en 27 que opina que no existen centros de salud y un 26 por ciento declaró no saber o no respondió. El porcentaje de mujeres que piensa que sí existen centros de salud en su municipio es creciente con la edad y en general con el nivel educativo. Asimismo, las residentes en la zona urbana superan en 9 puntos porcentuales a las de la zona rural, siendo que por regiones de salud las mayores diferencias se verifican entre las que residen en la región III (40 por ciento) y las de la región I (52 por ciento). Entre los hombres entrevistados, uno de cada tres (32 por ciento) entiende que sí existen centros de salud con tratamiento gratuito de la tuberculosis en su municipio y un 27 por ciento declaró no saber si existen o no. Al igual que en las mujeres, a mayor edad mayor el porcentaje de los que consideran que sí existen centros de salud para el tratamiento señalado, siendo superior los que así piensan en la zona urbana (34 por ciento), los residentes en la región VII (42 por ciento) y los del nivel educativo superior (37 por ciento). Factores de riesgo y otros aspectos de salud • 239 Cuadro 13.11.5 Opiniones sobre la existencia de centros de salud para tratamiento de la tuberculosis Distribución de las mujeres de 15-49 años y los hombres de 15-59 años que han oído hablar de la tuberculosis por respuesta respecto a si en su municipio hay o no centros de salud que brinden tratamiento gratuito a las personas con dicha enfermedad, según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica En su municipio hay o no centros de salud que brinden tratamiento gratuito a las personas con tuberculosis Hay centros de salud No hay centros de salud No sabe/ sin información Total Número de personas MUJERES DE 15-49 AÑOS Edad 15-19 32.4 33.0 34.7 100.0 1,668 20-29 42.5 29.4 28.1 100.0 2,900 30-39 54.1 24.3 21.6 100.0 2,366 40-49 57.6 23.3 19.0 100.0 2,055 Zona de residencia Urbana 49.3 24.9 25.8 100.0 6,855 Rural 40.1 35.3 24.5 100.0 2,133 Región de salud 0 47.1 27.9 25.0 100.0 3,538 I 51.6 28.2 20.3 100.0 761 II 45.7 27.7 26.7 100.0 1,459 III 39.5 32.3 28.2 100.0 530 IV 51.4 28.0 20.6 100.0 290 V 45.5 25.7 28.8 100.0 943 VI 50.2 28.4 21.4 100.0 426 VII 49.5 22.0 28.6 100.0 396 VIII 48.4 23.0 28.6 100.0 645 Educación Sin educación 39.0 32.1 29.0 100.0 181 Primaria 1-4 47.9 28.4 23.7 100.0 695 Primaria 5-8 47.7 27.7 24.7 100.0 1,951 Secundaria 45.9 28.9 25.2 100.0 3,796 Superior 49.1 23.8 27.0 100.0 2,366 Quintil de riqueza Inferior 44.6 32.9 22.5 100.0 1,328 Segundo 50.1 26.1 23.8 100.0 1,771 Intermedio 49.3 26.6 24.2 100.0 1,879 Cuarto 48.0 26.7 25.4 100.0 2,014 Superior 43.3 26.2 30.5 100.0 1,995 Total 15-49 47.1 27.3 25.5 100.0 8,988 HOMBRES DE 15-59 AÑOS Edad 15-19 25.3 39.4 35.2 100.0 1,595 20-29 29.0 42.2 28.8 100.0 2,669 30-39 30.6 41.0 28.4 100.0 2,161 40-49 40.1 39.1 20.8 100.0 1,826 50-59 39.8 38.9 21.2 100.0 1,234 Zona de residencia Urbana 34.3 37.4 28.3 100.0 6,933 Rural 26.7 48.7 24.6 100.0 2,552 Región de salud 0 29.4 43.4 27.2 100.0 3,608 I 37.5 39.3 23.2 100.0 793 II 32.5 42.2 25.3 100.0 1,442 III 28.1 42.5 29.4 100.0 619 IV 37.7 41.6 20.7 100.0 332 V 29.7 34.8 35.5 100.0 984 VI 36.1 38.5 25.5 100.0 509 VII 42.4 30.9 26.6 100.0 461 VIII 36.2 36.4 27.3 100.0 737 Educación Sin educación 25.6 46.7 27.8 100.0 360 Primaria 1-4 29.3 43.6 27.2 100.0 1,172 Primaria 5-8 33.2 42.0 24.8 100.0 2,653 Secundaria 31.3 39.9 28.8 100.0 3,762 Superior 36.9 35.4 27.7 100.0 1,538 Quintil de riqueza Inferior 27.9 43.6 28.6 100.0 1,968 Segundo 30.7 46.3 23.0 100.0 1,899 Intermedio 35.6 37.5 26.9 100.0 1,940 Cuarto 36.1 38.1 25.7 100.0 1,852 Superior 31.2 36.5 32.3 100.0 1,826 Total 15-59 32.3 40.5 27.3 100.0 9,485 Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 241 CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y COMPORTAMIENTO EN RELACIÓN AL VIH/SIDA 14 n República Dominicana, al igual que en muchos otros países del mundo, se observa una reducción de nuevas infecciones por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), y de muertes por Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA). De igual manera, continua en aumento el número de personas viviendo con VIH como resultado del creciente acceso a tratamiento (CONAVIHSIDA, DIGECITSS y ONUSIDA, 2010). En ese contexto, cumplir con el compromiso de revertir la epidemia requiere de inversiones en programas de prevención efectivos que conlleven a mejorar el conocimiento sobre el VIH, incidir el cambio de comportamiento y reducir el estigma y discriminación de la población hacia las personas que viven con el VIH/SIDA. A fin de aportar a la toma de decisiones sobre las políticas y programas de prevención, en la ENDESA 2013 al igual que en la ENDESA 2007, se incluyó un módulo que investiga sobre los niveles de conocimiento, las actitudes hacia las personas viviendo con VIH y el comportamiento sexual de hombres de 15 a 59 años y mujeres de 15 a 49 años de edad. El análisis de las informaciones se organiza en cuatro sub-capítulos: • Conocimiento sobre el VIH/SIDA y formas de contagio • Actitudes concernientes al VIH/SIDA • Comportamiento en relación al VIH-SIDA y otras ITS • Adolescentes, jóvenes y VIH/SIDA 14.1 CONOCIMIENTO SOBRE EL VIH/SIDA Y FORMAS DE CONTAGIO Uno de los indicadores para medir la efectividad de las intervenciones de prevención lo constituye el conocimiento de las formas correctas de prevención de la infección por el VIH. Se les preguntó a hombres de 15-59 años y mujeres de 15-49 años si habían oído hablar del VIH y/o SIDA. El cuadro 14.1 presentan los resultados a esta pregunta, los cuales muestran que, al igual que en el 2007, casi la totalidad de la población femenina (100 por ciento) y masculina (99 por ciento) han escuchado hablar del VIH y/o del SIDA, independientemente de la edad, estado conyugal, zona y región de residencia, escolaridad y quintil de riqueza. La excepción a las tendencias descritas en el párrafo anterior la constituyen los hombres y las mujeres sin ningún nivel de escolaridad. Al igual que en el 2007, el 5 por ciento de las mujeres sin escolaridad y el 11 por ciento de los hombres con esta misma característica no han escuchado hablar sobre el VIH ni del SIDA. E 242 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Cuadro 14.1 Conocimiento sobre el SIDA Porcentaje de mujeres y hombres de 15 a 49 años que han escuchado sobre el SIDA, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujer Hombre Han escuchado sobre VIH/SIDA Número de mujeres Han escuchado sobre VIH/SIDA Número de hombres Edad 15-24 99.4 3,472 98.7 3,484 15-19 99.4 1,820 98.8 1,833 20-24 99.4 1,651 98.7 1,651 25-29 99.7 1,383 98.4 1,324 30-39 99.6 2,437 98.5 2,323 40-49 99.8 2,081 98.8 1,893 Estado conyugal Nunca casado(a)/unido(a) 99.5 2,224 98.6 3,553 Ha tenido relaciones sexuales 99.9 858 99.1 2,628 Nunca ha tenido relaciones 99.2 1,366 97.2 925 Casado(a)/unido(a) 99.5 5,065 98.6 4,172 Divorciado(a)/Separado(a)/Viudo(a) 99.8 2,083 99.0 1,299 Zona de residencia Urbana 99.6 7,107 98.7 6,526 Rural 99.4 2,265 98.6 2,498 Región de salud 0 99.7 3,657 97.9 3,351 I 99.9 779 98.3 752 II 99.4 1,532 99.5 1,391 III 99.7 565 99.5 599 IV 99.0 304 98.2 311 V 99.9 996 99.6 973 VI 98.8 440 98.4 460 VII 98.7 430 98.5 471 VIII 99.7 668 99.6 715 Educación Sin educación 94.9 224 89.1 360 Primaria 1-4 98.5 764 97.3 1,028 Primaria 5-8 99.2 2,104 98.8 2,549 Secundaria 100.0 3,901 99.5 3,685 Superior 100.0 2,378 99.7 1,400 Quintil de riqueza Inferior 98.5 1,498 96.8 2,076 Segundo 99.4 1,851 98.9 1,863 Intermedio 99.8 1,938 98.9 1,826 Cuarto 100.0 2,062 99.4 1,657 Superior 99.9 2,022 99.8 1,601 Total 15-49 (2013) 99.6 9,372 98.7 9,024 Total 15-49 (2007) 99.4 27,195 99.0 24,698 50-59 na na 99.2 1,282 Total 15-59 na na 98.7 10,306 na = no aplica 14.1.1 Conocimiento de las formas para reducir el riesgo de la infección por VIH El incremento en el nivel de conocimiento sobre medidas que se pueden tomar para prevenir el VIH, es uno de los resultados deseados de todo programa de prevención y puede ser considerado uno de los determinantes de una conducta sexual no riesgosa. En la ENDESA 2013, al igual que en el 2007, se realizaron un conjunto de preguntas que buscan medir el nivel de conocimiento que la población tiene sobre las formas de evitar el contagio por el VIH. Los resultados se presentan en el cuadro 14.2. Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 243 Cuadro 14.2 Conocimiento de formas de evitar el VIH Porcentaje de mujeres y hombres de 15-49 años que creen que los riesgos de contraer el virus que causa el SIDA se pueden reducir usando condones en cada relación sexual y teniendo relaciones sexuales con una sola pareja no infectada, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de mujeres que cree que el riesgo de contraer SIDA se puede reducir: Porcentaje de hombres que cree que el riesgo de contraer SIDA se puede reducir: Usando condones1 Teniendo relaciones sexuales con una sola pareja fiel2 Usando condones y teniendo una sola pareja fiel1,2 Número de mujeres Usando condones1 Teniendo relaciones sexuales con una sola pareja fiel2 Usando condones y teniendo una sola pareja fiel1,2 Número de hombres Edad 15-24 86.3 90.0 79.9 3,472 87.3 86.4 78.5 3,484 15-19 85.4 89.3 78.9 1,820 87.4 85.1 78.0 1,833 20-24 87.3 90.9 81.1 1,651 87.1 87.8 79.0 1,651 25-29 89.3 90.6 82.2 1,383 86.0 84.0 75.7 1,324 30-39 88.2 91.3 81.7 2,437 87.5 87.9 80.4 2,323 40-49 84.3 91.3 78.3 2,081 86.6 90.1 80.9 1,893 Estado conyugal Nunca casado(a)/unido(a) 85.5 90.7 80.0 2,224 86.7 85.5 77.4 3,553 Ha tenido relaciones sexuales 90.1 92.8 86.1 858 87.8 86.3 77.8 2,628 Nunca ha tenido relaciones 82.6 89.5 76.2 1,366 83.7 83.3 76.2 925 Casado(a)/unido(a) 86.8 91.0 80.4 5,065 86.9 88.1 79.6 4,172 Divorciado(a)/separado(a)/ viudo(a) 88.1 90.2 80.4 2,083 88.2 89.2 81.9 1,299 Zona de residencia Urbana 87.0 90.5 80.2 7,107 86.9 87.1 78.9 6,526 Rural 86.1 91.5 80.9 2,265 87.4 87.6 79.5 2,498 Región de salud 0 85.9 89.5 78.4 3,657 84.8 84.0 74.8 3,351 I 84.0 91.6 79.0 779 87.2 89.4 81.1 752 II 90.1 92.9 84.9 1,532 87.5 89.0 81.3 1,391 III 87.8 93.6 83.3 565 91.3 91.1 84.2 599 IV 86.3 88.4 78.7 304 87.4 87.4 79.3 311 V 88.5 93.1 83.2 996 89.2 89.3 82.1 973 VI 87.4 88.8 80.5 440 89.0 88.2 81.1 460 VII 84.9 88.5 78.0 430 87.5 88.0 80.5 471 VIII 84.8 89.4 77.2 668 88.2 89.3 81.6 715 Educación Sin educación 69.1 80.7 63.7 224 75.4 73.5 65.6 360 Primaria 1-4 82.5 87.3 75.4 764 86.8 86.2 78.8 1,028 Primaria 5-8 87.4 90.2 80.7 2,104 87.6 88.3 80.1 2,549 Secundaria 87.5 91.6 81.1 3,901 87.3 88.2 79.8 3,685 Superior 88.0 91.9 81.9 2,378 88.3 86.8 78.9 1,400 Quintil de riqueza Inferior 84.1 88.0 77.0 1,498 85.8 85.1 77.3 2,076 Segundo 87.0 91.9 81.3 1,851 87.7 89.0 80.6 1,863 Intermedio 88.3 92.1 82.6 1,938 87.9 88.4 80.3 1,826 Cuarto 86.8 90.4 79.9 2,062 87.0 87.8 78.9 1,657 Superior 87.0 90.7 80.2 2,022 86.7 86.0 78.4 1,601 Total 15-49 (2013) 86.8 90.7 80.3 9,372 87.0 87.2 79.1 9,024 Total 15-49 (2007) 83.3 87.6 76.4 27,795 88.5 90.2 81.9 24,698 50-59 na na na na 86.4 90.3 81.4 1,282 Total 15-59 na na na na 86.9 87.6 79.4 10,306 na = no aplica 1 Cada vez que tienen relaciones sexuales. 2 Que además no tienen otras parejas. Se observa que el 80 por ciento de mujeres de 15 a 49 años y el 79 por ciento de hombres en el mismo grupo de edad consideran que se puede reducir el riesgo de contraer VIH usando condones en todas las relaciones sexuales y teniendo una sola pareja fiel. En el caso de mujeres, se observa una ligera ganancia de 4 puntos porcentuales entre el 2007 y el 2013, sin embargo, en el caso de hombres, se observa un estancamiento. 244 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA El método de prevención más conocido por las mujeres es la fidelidad mutua (91 por ciento), seguido muy de cerca por el uso de condones en todas las relaciones sexuales (87 por ciento). En el caso de hombres, ambas formas de reducir el riesgo de infección por el VIH son igualmente conocidas (87 por ciento por ciento para cada una de ellas). A diferencia del 2007, donde el nivel de conocimiento de los hombres sobre estos dos métodos de prevención era mayor que el de las mujeres, en el 2013, ocurre lo contrario pero con diferencias insignificantes. El nivel de conocimiento del condón y la fidelidad mutua, como medios para prevenir la infección por VIH en hombres y mujeres, no muestra diferencia por edad, estado conyugal, quintil de riqueza, zona y región de residencia. Sin embargo, la educación, mediatiza de manera importante el conocimiento de los medios de prevención del VIH, particularmente entre las mujeres. Mientras el 88 por ciento de mujeres con educación superior reconoce que el uso consistente del condón reduce el riesgo de contraer el VIH, entre las mujeres sin escolaridad, las que tienen este conocimiento representan el 69 por ciento. De igual manera, la fidelidad mutua es reconocida por el 92 por ciento de mujeres con educación superior como medio para prevenir la infección por VIH, en cambio, en las mujeres sin escolaridad, este porcentaje es de un 81 por ciento. Entre los hombres de 15 a 49 años de edad, se observa que mientras el 75 por ciento y 74 por ciento de aquellos sin ningún nivel de instrucción expresó que el uso del condón y la fidelidad mutua, respectivamente, reducen las posibilidades de contagio por VIH, el porcentaje de hombres con educación superior que conoce estas formas de evitar infección por VIH es del 88 y 87 por ciento respectivamente, es decir 13 puntos porcentuales por encima. Por otro lado, en los cuadros 14.3.1 y 14.3.2 se presentan las respuestas a preguntas sobre creencias erróneas de formas de contraer el VIH. En dichos cuadros, se observa que al igual que en el 2007, el 90 por ciento de mujeres e igual porcentaje de hombres rechaza que el virus que causa el SIDA pueda ser transmitido por medios sobrenaturales. La segunda creencia errónea más rechazada, por 79 de cada 100 mujeres y 75 de cada 100 hombres, es que una persona pueda contraer el virus del SIDA compartiendo alimentos con una persona que tenga SIDA. Si bien el rechazo a la creencia de que el VIH puede ser transmitido por picaduras de mosquitos se incrementó, tanto en hombres como en mujeres, entre 2007 y 2013, es destacable que esta creencia todavía en el 2013 perdura en aproximadamente un tercio (33 por ciento) de la población femenina de 15-49 años y el 38 por ciento de hombres en el mismo grupo de edad. Se observa un mayor porcentaje de personas con esta creencia entre los más pobres y con menor nivel de escolaridad. Más de la mitad de las mujeres (57 por ciento) y hombres (58 por ciento) sin escolaridad y el 44 por ciento de mujeres y 46 por ciento de hombres que pertenecen al quintil de riqueza inferior creen que una persona se puede infectar con el VIH a través de una picadura de mosquito. Las dos creencias erróneas y más rechazadas sobre las formas de contraer el VIH tienen un alto nivel de aceptación entre los grupos sociales más desfavorecidos y en las regiones más pobres. Mientras solo el 10 por ciento del total de mujeres cree que se puede contagiar VIH por medios sobrenaturales, se destaca que el 30 por ciento de mujeres sin ningún nivel de escolaridad, el 19 por ciento de mujeres del quintil inferior de riqueza y el 16 por ciento de las que residen en la región IV (sur del país) piensan de igual manera. Entre los hombres, se observa una situación similar en la región IV. Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 245 Cuadro 14.3.1 Conocimiento comprensivo sobre el SIDA: Mujeres Porcentaje de mujeres de 15-49 años que dice que una persona que parezca saludable puede tener el virus que causa el SIDA; porcentaje de mujeres que en respuesta a preguntas concretas, correctamente rechazaron dos creencias erróneas sobre prevención y transmisión del SIDA; y porcentaje con conocimiento comprensivo del SIDA, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de mujeres que dice que: Porcentaje que dicen que una persona que parece saludable puede tener el virus del SIDA y que rechaza las dos creencias erróneas más comunes sobre SIDA1 Porcentaje con conocimiento comprensivo sobre el SIDA2 Número de mujeres Una persona que parezca saludable puede tener el virus del SIDA El SIDA no puede ser transmitido por picadura de mosquitos El SIDA no puede ser transmitido por medios sobrenaturales/ hechicería Una persona no puede contraer el virus del SIDA compartiendo alimentos con una persona que tenga SIDA Edad 15-24 93.3 66.8 87.9 77.3 53.5 44.6 3,472 15-19 92.1 63.4 85.0 72.8 47.9 39.4 1,820 20-24 94.8 70.5 91.0 82.3 59.7 50.3 1,651 25-29 96.0 66.8 92.5 81.7 57.5 48.9 1,383 30-39 96.6 69.6 91.6 81.1 60.4 50.3 2,437 40-49 94.9 64.3 90.0 78.7 55.6 45.6 2,081 Estado conyugal Nunca casada/unida 94.1 68.6 88.6 77.1 55.4 47.0 2,224 Ha tenido relaciones sexuales 96.3 72.4 92.2 82.3 61.9 54.9 858 Nunca ha tenido relaciones 92.8 66.1 86.3 73.8 51.3 42.1 1,366 Casada/unida 94.6 65.9 89.7 79.5 55.8 46.3 5,065 Divorciada/separada/ viuda 96.4 67.8 92.1 80.9 58.9 48.5 2,083 Zona de residencia Urbana 95.7 68.0 90.8 79.9 57.9 47.8 7,107 Rural 92.5 63.7 87.5 77.3 51.5 44.1 2,265 Región de salud 0 96.0 70.9 92.1 82.0 61.2 49.3 3,657 I 94.7 66.6 92.2 80.5 56.4 46.2 779 II 95.2 67.1 89.4 76.8 55.4 49.0 1,532 III 94.0 59.4 86.9 74.5 49.0 42.1 565 IV 91.5 58.0 84.3 78.9 49.7 42.7 304 V 95.3 67.7 87.0 76.7 54.8 47.1 996 VI 93.1 59.0 89.3 79.2 48.0 41.0 440 VII 91.9 67.0 88.4 80.5 57.5 48.0 430 VIII 93.5 59.9 88.8 75.7 48.5 39.4 668 Educación Sin educación 81.6 43.2 70.3 61.1 29.5 22.8 224 Primaria 1-4 88.6 51.3 76.6 71.3 42.1 33.4 764 Primaria 5-8 91.6 57.2 86.3 73.8 45.4 39.3 2,104 Secundaria 96.5 69.2 91.6 80.2 58.1 47.9 3,901 Superior 98.5 79.2 96.7 86.8 70.3 58.8 2,378 Quintil de riqueza Inferior 88.9 56.0 81.0 74.3 44.6 35.8 1,498 Segundo 94.9 62.0 88.9 79.2 53.5 45.1 1,851 Intermedio 96.5 66.1 89.8 77.9 55.1 46.9 1,938 Cuarto 96.2 70.6 93.2 80.2 59.1 49.6 2,062 Superior 96.5 76.8 94.7 83.2 66.1 54.1 2,022 Total 15-49 (2013) 94.9 67.0 90.0 79.2 56.4 46.9 9,372 Total 15-49 (2007) 93.5 61.1 89.9 79.0 51.5 41.1 27,195 1 La dos creencias erróneas más comunes son “El VIH/SIDA puede ser transmitido por picadura de mosquito”, y “El VIH/SIDA puede ser transmitido compartiendo alimentos con personas que tengan el SIDA”. 2 Conocimiento comprensivo significa que sabe que el uso consistente del condón durante las relaciones sexuales y teniendo una sola pareja fiel no infectada puede reducir el riesgo de contraer el virus del SIDA; sabe que una persona que parece saludable puede tener el virus del SIDA; y rechaza las dos creencias erróneas más comunes sobre la transmisión o prevención del virus del SIDA. La creencia de que una persona se puede contagiar con VIH compartiendo alimentos con una persona portadora del virus, es más aceptada entre los hombres que entre las mujeres sin ningún nivel de escolaridad (44 y 39 por ciento respectivamente) y del quintil inferior de riqueza (32 por ciento en hombres y 26 por ciento en mujeres). 246 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Cuadro 14.3.2 Conocimiento comprensivo sobre el SIDA: Hombres Porcentaje de hombres de 15-49 años que dice que una persona que parezca saludable puede tener el virus que causa el SIDA; porcentaje de hombres que en respuesta a preguntas concretas, correctamente rechazaron dos creencias erróneas sobre prevención y transmisión del SIDA; y porcentaje con conocimiento comprensivo del SIDA, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de hombres que dice que: Porcentaje que dicen que una persona que parezca saludable puede tener el virus del SIDA y que rechaza las dos creencias erróneas más comunes sobre SIDA1 Porcentaje con conocimiento comprensivo sobre el SIDA2 Número de hombres Una persona que parezca saludable puede tener el virus del SIDA El SIDA no puede ser transmitido por picadura de mosquitos El SIDA no puede ser transmitido por medios sobrenaturales/ hechicería Una persona no puede contraer el virus del SIDA compartiendo alimentos con una persona que tenga SIDA Edad 15-24 91.6 62.6 88.6 74.1 49.5 41.0 3,484 15-19 89.6 63.4 86.8 73.0 47.6 39.2 1,833 20-24 93.8 61.8 90.5 75.3 51.6 43.1 1,651 25-29 93.4 62.7 89.8 77.2 54.0 42.2 1,324 30-39 94.5 59.3 89.7 74.3 48.5 40.5 2,323 40-49 95.2 61.2 91.6 75.3 51.0 41.8 1,893 Estado conyugal Nunca casado/unido 91.2 63.2 87.8 74.6 50.1 41.1 3,553 Ha tenido relaciones sexuales 93.0 62.9 89.0 75.7 51.0 41.9 2,628 Nunca ha tenido relaciones 86.0 64.1 84.4 71.5 47.6 38.8 925 Casado/unido 94.6 61.6 91.3 76.1 52.2 42.6 4,172 Divorciado/separado/ viudo 95.2 56.4 89.9 71.5 44.2 37.2 1,299 Zona de residencia Urbana 93.7 63.2 90.0 75.5 51.4 42.0 6,526 Rural 92.5 57.0 88.9 73.1 47.1 39.3 2,498 Región de salud 0 93.0 63.3 89.9 76.3 51.5 40.2 3,351 I 92.4 59.7 86.6 72.2 46.6 39.8 752 II 95.8 66.9 91.6 76.0 55.6 44.8 1,391 III 93.1 56.0 91.4 71.7 43.6 39.3 599 IV 90.9 58.5 86.6 72.0 46.5 39.7 311 V 94.4 60.7 89.9 77.1 51.1 43.5 973 VI 90.6 56.8 88.6 71.4 46.0 40.4 460 VII 92.3 57.9 87.6 76.0 49.5 41.8 471 VIII 93.3 56.8 90.2 71.1 46.5 39.8 715 Educación Sin educación 75.8 42.3 68.6 55.9 28.8 24.3 360 Primaria 1-4 86.8 49.0 80.2 62.5 35.6 30.1 1,028 Primaria 5-8 92.1 57.4 88.6 70.6 43.8 37.1 2,549 Secundaria 95.8 65.5 93.3 78.9 55.1 45.2 3,685 Superior 98.4 72.7 94.5 86.1 65.2 50.9 1,400 Quintil de riqueza Inferior 88.6 53.6 83.1 68.1 42.0 35.8 2,076 Segundo 93.6 59.5 90.3 72.5 47.4 40.1 1,863 Intermedio 93.4 61.5 90.6 72.9 48.7 40.3 1,826 Cuarto 95.2 65.6 92.4 80.1 55.2 43.8 1,657 Superior 97.3 69.8 93.7 83.2 60.8 48.0 1,601 Total 15-49 (2013) 93.4 61.5 89.7 74.9 50.2 41.2 9,024 Total 15-49 (2007) 92.4 52.1 91.1 70.9 41.4 35.4 24,698 50-59 91.5 59.8 89.2 76.7 48.8 41.9 1,282 Total 15-59 93.1 61.3 89.6 75.1 50.1 41.3 10,306 1 La dos creencias erróneas más comunes son “El VIH/SIDA puede ser transmitido por picadura de mosquito”, y “El VIH/SIDA puede ser transmitido compartiendo alimentos con personas que tengan el SIDA”. 2 Conocimiento comprensivo significa que sabe que el uso consistente del condón durante las relaciones sexuales y teniendo una sola pareja fiel no infectada puede reducir el riesgo de contraer el virus del SIDA; sabe que una persona que parece saludable puede tener el virus del SIDA; y rechaza las dos creencias erróneas más comunes sobre la transmisión o prevención del virus del SIDA. El 95 por ciento de mujeres y 93 por ciento de hombres sabe que una persona que parezca saludable puede tener el virus del SIDA. Cabe agregar que las cifras de los cuados 14.3.1 y 14.3.2 muestran pequeñas o Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 247 moderadas diferencias por edad, estado conyugal, zona de residencia y quintil de riqueza, destacándose como el grupo de mayor desconocimiento, los hombres y mujeres sin escolaridad. Dos indicadores fueron construidos: 1) Porcentaje de personas que cree que una persona que se vea saludable puede tener el virus del SIDA y que rechaza las dos creencias erróneas más comunes sobre la transmisión del VIH (por medio de picaduras de mosquitos y compartiendo alimentos con una persona con el VIH) y, 2) Porcentaje de personas con Conocimiento comprensivo del VIH/SIDA, que incluye personas que respondieron que el uso consistente del condón y fidelidad mutua puede reducir el riesgo de la infección del VIH; personas que saben que una persona que parece saludable puede tener el virus del SIDA y que rechazan las creencias erróneas más comunes (El VIH puede ser transmitido por picadura de mosquitos o el VIH puede ser transmitido por compartir alimentos con una persona infectada). El 56 por ciento de mujeres y el 50 por ciento de hombres cree que una persona que parezca saludable puede tener el virus del SIDA y rechaza las dos creencias erróneas más comunes sobre SIDA. El valor de este indicador se incrementa de manera significativa al aumentar los niveles de escolaridad, de 30 por ciento entre las mujeres sin escolaridad a un 70 por ciento entre las que tienen educación superior. Entre los hombres el incremento es de 36 puntos porcentuales, al pasar de 29 por ciento entre los hombres sin ningún nivel de instrucción a un 65 por ciento entre hombres con educación superior. El segundo indicador se presenta en el gráfico 14.1, en el cual se observa que, al igual que en el 2007, las mujeres tienen un mayor nivel de conocimiento comprensivo sobre el VIH/SIDA que los hombres (57 por ciento entre las mujeres vs. 41 por ciento en los hombres). El cambio en el nivel de conocimiento comprensivo sobre el VIH fue de apenas seis puntos porcentuales durante los últimos seis años, al pasar de un 35 por ciento en el 2007 a un 41 por ciento en el 2013 en el caso de los hombres y, entre las mujeres, el cambio es más pronunciado, de 41 por ciento en el 2007 a 57 por ciento en el 2013. Gráfico 14.1 Porcentaje de mujeres y hombres de 15-49 años con conocimiento comprensivo sobre el VIH, según ENDESA 2007 y ENDESA 2013 35 4141 57 Hombres 15-49 años Mujeres 15-49 años Porcentaje ENDESA 2007 ENDESA 2013 248 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA El conocimiento comprensivo sobre el VIH muestra diferencias por edad, estado conyugal, zona de residencia, educación y quintil de riqueza, pero las mayores brechas en hombres y mujeres se observan en función al nivel educativo y en segundo lugar por quintil de riqueza. Mientras el nivel de conocimiento comprensivo del VIH es de un 23 por ciento entre las mujeres sin instrucción y de 24 por ciento entre los hombres de iguales características, este porcentaje se incrementa conforme aumentan los años de estudio, alcanzando un 59 por ciento entre las mujeres y un 51 por ciento entre los hombres con educación superior. Por quintil de riqueza, el comportamiento es muy similar, pero las brechas entre los más pobres y los más ricos es de 18 puntos porcentuales en las mujeres y 12 puntos porcentuales en los hombres. 14.1.2 Conocimiento de la prevención de la transmisión materno-infantil del VIH El Programa Nacional de Prevención de la Transmisión Materno-Infantil del VIH (PTMI) actualmente se implementa en todos los hospitales del país donde se realizan parto. Tiene por objetivo reducir la probabilidad de contagio del VIH entre los hijos e hijas de madres viviendo con este virus, así como prolongar la vida saludable de estas mujeres a través de un paquete de intervención que incluye la detección temprana del estatus serológico en las mujeres embarazadas, tratamiento oportuno con terapia antirretroviral a las embarazadas diagnosticada con el virus que causa el SIDA y ofrecer tratamiento profiláctico con ARVs por seis semanas y alimentación de reemplazo de la lactancia por seis meses a los recién nacidos expuestos al VIH. A finales del año 2012, se empieza a implementar la Estrategia Nacional de Eliminación de VIH y Sífilis Congénita (ENETMI) en los hospitales donde se realizan más de la mitad de los partos anuales que ocurren en el sistema público de salud, con el objetivo de reducir la tasa de transmisión del VIH a 2 por ciento o menos y de sífilis congénita a menos de 0.5 casos por cada mil nacimientos en el 2015. Esta estrategia se fundamenta en mejorar la oportunidad de detección del VIH y sífilis en mujeres embarazadas así como del tratamiento de la misma, a través de un proceso de reorganización de los servicios, que incluye realización de pruebas de VIH y sífilis, entrega de resultados, atención prenatal e inicio de tratamiento desde la primera vez que la mujer embarazada asiste a chequear su embarazo. Desde el 2002, en las Encuestas Demográficas y de Salud realizadas en el país, se incluyen un conjunto de preguntas destinadas a medir el nivel de conocimiento de las formas de transmisión del VIH de madre a hijos e hijas y de la existencia de tratamiento durante el embarazo y lactancia que reducen las probabilidades de contagio. Se incluyen además, una valoración de la entrega del paquete de intervenciones del PTMI en mujeres que tuvieron un nacimiento durante los dos años anteriores a la encuesta. Los resultados se presentan en el cuadro 14.4.1 y el grafico 14.2. En el citado cuadro, se observa que el 79 por ciento de las mujeres de 15-49 años y 64 por ciento de los hombres entre 15 a 49 años saben que el VIH puede ser transmitido por la madre a su bebé por medio de la lactancia. Aproximadamente seis de cada diez mujeres y cuatro de cada diez hombres sabe de la existencia de medicamentos, que al ser ingerido por una mujer con VIH durante la gestación, reduce el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo(a). En menor medida, es conocido por hombres y mujeres que el riesgo de transmisión del VIH durante la lactancia también se reduce si la mujer embarazada toma medicamentos antirretrovirales durante esta etapa (55 por ciento de las mujeres y 30 por ciento de los hombres). Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 249 Cuadro 14.4.1 Conocimiento de la prevención de la transmisión del VIH de la madre al hijo Porcentaje de hombres y mujeres de 15-49 que sabe que el VIH puede ser transmitido de la madre al hijo durante la lactancia y porcentaje que sabe que el riesgo de transmisión de VIH de la madre al hijo (TDMH) puede ser reducido si la madre toma medicamentos especiales durante el embarazo, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de mujeres que sabe que: Porcentaje de hombres que sabe que: El VIH/SIDA puede ser transmitido durante la lactancia El riesgo de la transmisión del SIDA de la madre al hijo(a) (TSMH) puede ser reducido si la madre toma medica- mentos especiales durante el embarazo El VIH/SIDA puede ser transmitido durante la lactancia y el riesgo de TSMH puede ser reducido si la madre toma medica- mentos especiales durante el embarazo El riesgo de la transmisión del VIH de la madre al hijo(a) puede ser reducido si se le hace cesárea a la madre Número de mujeres El VIH/SIDA puede ser transmitido durante la lactancia El riesgo de la transmisión del SIDA de la madre al hijo(a) (TSMH) puede ser reducido si la madre toma medica- mentos especiales durante el embarazo El VIH/SIDA puede ser transmitido durante la lactancia y el riesgo de TSMH puede ser reducido si la madre toma medica- mentos especiales durante el embarazo El riesgo de la transmisión del VIH de la madre al hijo(a) puede ser reducido si se le hace cesárea a la madre Número de hombres Edad 15-24 75.9 60.1 52.0 64.9 3,472 61.7 37.6 28.8 42.8 3,484 15-19 72.5 54.6 46.6 57.7 1,820 60.3 35.5 26.5 40.7 1,833 20-24 79.7 66.2 57.9 72.7 1,651 63.3 39.9 31.4 45.1 1,651 25-29 81.8 67.6 58.9 73.8 1,383 64.4 38.9 31.4 47.4 1,324 30-39 80.7 64.3 56.8 72.7 2,437 64.7 40.8 30.6 47.0 2,323 40-49 81.4 63.2 56.2 70.1 2,081 68.0 40.2 32.8 49.1 1,893 Estado conyugal Nunca casado(a)/unido(a) 70.9 57.1 46.8 59.3 2,224 61.7 36.9 28.3 43.0 3,553 Ha tenido relaciones sexuales 73.0 61.3 49.4 60.6 858 61.9 37.3 28.6 44.5 2,628 Nunca ha tenido relaciones 69.6 54.4 45.1 58.4 1,366 61.0 35.6 27.4 38.9 925 Casado(a)/unido(a) 81.9 63.9 57.3 72.1 5,065 66.0 40.2 31.4 48.3 4,172 Divorciado(a)/Separado(a)/ Viudo(a) 81.7 67.1 58.9 73.5 2,083 65.3 42.2 33.9 45.6 1,299 Embarazada actualmente Embarazada 81.0 65.0 57.0 79.0 479 na na na na na No embarazada/ insegura 79.1 62.9 55.1 68.9 8,893 na na na na na Zona de residencia Urbana 78.1 63.0 54.5 69.3 7,107 62.7 39.2 29.7 45.8 6,526 Rural 82.7 62.8 57.4 69.7 2,265 68.1 39.1 32.5 46.1 2,498 Región de salud 0 77.6 64.8 54.7 67.8 3,657 58.1 36.4 24.8 43.1 3,351 I 82.5 64.2 57.8 72.3 779 67.9 37.7 31.3 41.6 752 II 77.6 61.4 52.6 70.8 1,532 63.4 36.9 30.0 44.0 1,391 III 82.6 63.8 58.7 68.3 565 70.4 47.1 38.8 49.7 599 IV 84.0 61.3 56.8 75.5 304 72.5 37.7 33.3 47.6 311 V 81.3 60.9 56.1 73.1 996 66.3 45.3 37.8 51.0 973 VI 80.2 58.7 53.9 66.8 440 70.1 40.8 33.5 48.6 460 VII 81.0 64.1 58.7 67.6 430 72.1 40.5 35.5 48.8 471 VIII 78.6 60.7 54.2 66.5 668 69.8 41.5 34.3 52.5 715 Educación Sin educación 62.0 38.3 31.5 48.3 224 56.3 25.9 22.8 37.7 360 Primaria 1-4 83.2 57.3 54.1 70.0 764 65.2 30.9 26.3 45.8 1,028 Primaria 5-8 80.8 59.9 55.0 67.9 2,104 68.5 38.0 31.6 45.6 2,549 Secundaria 79.6 63.5 55.7 70.5 3,901 64.4 40.7 31.7 47.7 3,685 Superior 77.7 69.0 57.0 70.6 2,378 57.1 46.9 30.3 43.5 1,400 Quintil de riqueza Inferior 82.5 57.9 54.6 69.1 1,498 66.2 35.0 30.6 45.0 2,076 Segundo 82.3 63.2 56.8 68.6 1,851 67.3 37.9 30.6 47.9 1,863 Intermedio 82.5 65.3 59.2 73.1 1,938 64.7 39.1 31.2 46.3 1,826 Cuarto 77.0 64.4 54.9 71.1 2,062 65.3 42.8 32.5 48.4 1,657 Superior 73.2 62.9 50.6 64.9 2,022 56.3 42.3 27.5 41.5 1,601 Total 15-49 (2013) 79.2 63.0 55.2 69.4 9,372 64.2 39.2 30.5 45.9 9,024 Total 15-49 (2007) 79.8 47.5 41.5 nd 27,105 68.4 30.7 23.9 nd 24,698 50-59 na na na na na 68.5 38.4 31.4 48.4 1,282 Total 15-59 na na na na na 64.7 39.1 30.6 46.2 10,306 na = no aplica. nd= no disponible. 250 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA El nivel de conocimiento por parte de las mujeres, de que el VIH puede ser transmitido de madre a hijo(a) durante la lactancia, muestra diferencias en función de edad, estado conyugal, si estaba o no embarazada al momento de la encuesta, zona y región de residencia, educación y quintil de riqueza. Cabe destacar que no se observan patrones claros de variación, pero las mayores brechas se presentan entre las mujeres sin instrucción (62 por ciento) y aquellas tienen el primer ciclo de educación primaria (83 por ciento). En cambio, entre los hombres las mayores diferencias se observan entre los que no tienen ningún nivel de escolaridad (56 por ciento) y los que tienen segundo ciclo de educación primaria (69 por ciento). Con respecto al quintil de riqueza, se observa que para mujeres y hombres, el conocimiento de la transmisión materno- infantil del VIH a través de la lactancia es más bajo en el quintil superior (73 por ciento en mujeres y 56 por ciento en hombres). Entre hombres y mujeres, el nivel de conocimiento de que el consumo de antirretrovirales durante el embarazo reduce el riesgo de transmisión de VIH de madre a hijo(a), se incrementó, durante el periodo 2007- 2013, pasando de 47 por ciento en el 2007 a 63 por ciento en el 2013 en el caso de las mujeres y de 31 por ciento a 39 por ciento entre los hombres. Sin embargo, según se muestra en el gráfico 14.2, entre 2007 y 2013, hubo una reducción ligera en el conocimiento de la transmisión materno-infantil del VIH. Gráfico 14.2 Conocimiento de la transmisión materno-infantil del VIH por sexo, según encuestas ENDESA 2007 y 2013 14.1.3 Conocimiento de las enfermedades oportunistas en personas viviendo con el VIH/SIDA Las personas que viven con el virus del SIDA, que no mantienen una dieta adecuada y/o que no reciben tratamiento oportuno o no son adherentes al tratamiento, son proclives a padecer de alguna enfermedad oportunista. En los cuadros 14.4.2 y 14.4.3 se presenta el nivel de conocimiento de estas enfermedades a nivel general y de enfermedades específicas según variables sociodemográficas. 86 81 8079 75 79 Durante el parto Durante el embarazo Durante la lactancia Mujeres 15-49 años 82 74 6966 69 65 Durante el parto Durante el embarazo Durante la lactancia ENDESA 2007 ENDESA 2013 Hombres 15-59 años Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 251 Cuadro 14.4.2 Conocimiento de infecciones oportunistas que afectan a personas viviendo con VIH o SIDA: Mujeres Porcentaje de mujeres de 15-49 que han escuchado sobre infecciones oportunistas que afectan a las personas con VIH o SIDA y entre las que conocen infecciones oportunistas, el porcentaje que conoce diferentes tipos de infecciones , según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcen- taje que conoce infeccio- nes opor- tunistas Número de mujeres Porcentaje que conoce infecciones específicas Tuber- culosis Neu- monía Cáncer Diabetes Papiloma humano Gonorrea Gripe Hepatitis Sífilis Otras Ninguna/ No sabe Número de mujeres Edad 15-24 49.4 3,472 36.6 12.2 12.5 2.6 17.0 5.6 7.8 3.4 6.5 6.1 3.8 1,714 15-19 43.1 1,820 33.3 8.0 15.7 1.9 19.7 7.0 5.6 2.5 6.1 6.1 4.8 784 20-24 56.3 1,651 39.4 15.8 9.8 3.2 14.7 4.5 9.7 4.2 6.8 6.0 3.0 929 25-29 62.3 1,383 37.4 14.6 16.9 3.3 11.5 2.3 12.0 3.5 3.9 6.8 2.2 861 30-39 67.7 2,437 44.9 14.3 14.1 4.7 14.0 1.8 8.9 3.6 2.6 6.5 1.6 1,649 40-49 69.2 2,081 45.1 18.7 16.2 4.2 12.1 1.5 7.8 3.2 2.1 8.0 2.3 1,440 Estado conyugal Nunca casada/unida 51.5 2,224 34.8 15.1 13.5 2.1 15.1 5.4 11.4 2.6 6.5 6.9 4.0 1,145 Ha tenido relaciones sexuales 58.3 858 37.4 17.6 9.7 2.0 14.0 5.4 13.8 2.4 5.7 7.6 4.7 500 Nunca ha tenido relaciones 47.2 1,366 32.7 13.2 16.6 2.2 16.0 5.4 9.6 2.8 7.1 6.4 3.4 645 Casada/unida 62.0 5,065 45.4 14.1 14.6 4.6 13.0 2.3 7.2 3.1 3.3 7.1 2.0 3,140 Divorciada/ separada/viuda 66.1 2,083 37.4 16.4 15.4 3.2 15.6 2.3 10.2 4.8 3.0 6.1 2.7 1,378 Zona de residencia Urbana 61.0 7,107 41.0 15.2 14.5 3.7 14.0 2.8 8.6 3.7 3.7 7.1 2.8 4,333 Rural 58.7 2,265 42.1 13.7 14.8 3.8 14.1 3.5 9.4 2.6 4.4 5.9 1.7 1,330 Región de salud 0 60.7 3,657 41.5 14.1 17.5 2.1 12.8 1.6 10.3 3.2 4.0 6.8 3.6 2,221 I 59.5 779 42.0 10.3 18.3 3.0 11.0 5.7 5.9 3.7 4.0 6.4 2.9 464 II 64.8 1,532 37.7 19.8 15.7 5.1 12.6 1.9 11.3 3.4 2.8 5.7 1.3 992 III 58.4 565 40.2 15.6 7.9 7.8 18.5 2.4 5.4 3.5 3.3 7.6 2.3 330 IV 59.9 304 49.7 9.1 12.9 5.4 8.1 4.7 5.1 2.3 4.3 8.0 3.5 182 V 60.3 996 42.6 18.3 10.4 5.2 15.8 4.2 6.4 2.6 5.2 8.8 0.9 601 VI 54.8 440 48.3 10.5 9.1 3.7 10.0 5.8 6.9 9.5 3.7 6.7 2.9 241 VII 58.2 430 41.4 9.6 9.1 2.6 28.8 4.4 4.4 1.4 3.5 4.8 3.1 251 VIII 57.0 668 38.5 14.8 10.6 4.4 17.9 4.9 9.4 3.5 4.1 7.1 1.2 381 Educación Sin educación 34.1 224 41.3 3.0 11.0 4.5 8.3 6.2 9.1 1.2 6.5 5.0 10.6 76 Primaria 1-4 53.1 764 46.8 10.3 13.7 4.5 14.6 1.9 6.0 2.0 1.8 7.0 2.5 406 Primaria 5-8 52.8 2,104 39.5 11.5 18.4 4.3 16.4 3.3 4.8 3.7 2.7 6.1 3.4 1,111 Secundaria 58.1 3,901 39.7 13.1 13.1 2.8 15.3 4.1 10.0 2.8 4.6 6.3 2.9 2,267 Superior 75.8 2,378 43.1 20.6 14.4 4.3 11.2 1.4 10.3 4.4 4.0 7.8 1.2 1,803 Quintil de riqueza Inferior 49.9 1,498 44.7 11.3 13.0 5.3 13.2 3.6 5.4 3.0 4.5 6.2 2.9 747 Segundo 56.4 1,851 40.2 12.2 16.1 3.4 14.5 4.1 8.1 3.6 3.4 5.9 2.7 1,044 Intermedio 59.4 1,938 42.2 11.0 13.6 3.7 16.1 3.7 8.3 2.4 3.2 7.3 2.4 1,151 Cuarto 63.9 2,062 40.3 15.1 13.8 3.3 13.4 1.7 10.9 4.1 3.6 6.7 2.8 1,318 Superior 69.4 2,022 40.4 21.6 15.9 3.6 13.2 2.2 9.5 3.7 4.6 7.5 2.1 1,403 Total 15-49 (2013) 60.4 9,372 41.3 14.9 14.6 3.7 14.1 2.9 8.8 3.4 3.9 6.8 2.5 5,663 Total 15-49 (2007) 53.3 27,195 49.0 18.8 10.6 6.6 1.7 2.0 12.8 4.9 1.7 14.1 3.9 14,482 En los cuadros citados, se observa que el 60 por ciento de mujeres y 54 por ciento de hombres de 15- 49 años conocen de infecciones oportunistas que podrían afectar a las personas con VIH y/o el SIDA. Los cuadros 14.3.2 y 14.3.3 revelan también una relación directa, en hombres y mujeres, entre el nivel de conocimiento de enfermedades oportunistas y la edad, al igual que con la educación y quintil de riqueza. 252 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Cuadro 14.4.3 Conocimiento de infecciones oportunistas que afectan a personas viviendo con VIH o SIDA: Hombres Porcentaje de hombres de 15-49 que han escuchado sobre infecciones oportunistas que afectan a las personas con VIH o SIDA y entre los que conocen infecciones oportunistas, el porcentaje que conoce diferentes tipos de infecciones , según características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje que conoce infeccio- nes opo- rtunistas Número de mujeres Porcentaje que conoce infecciones específicas Tuber- culosis Neu- monía Cáncer Diabetes Papiloma humano Gonorrea Gripe Hepatitis Sífilis Otras Ninguna/ No sabe Número de mujeres Edad 15-24 45.3 3,484 33.8 9.7 19.1 4.2 20.7 8.9 5.0 2.6 4.1 7.2 4.6 1,577 15-19 39.8 1,833 33.7 9.3 19.7 3.3 19.7 11.1 3.6 3.1 3.6 7.7 5.3 729 20-24 51.4 1,651 33.8 10.0 18.6 4.9 21.6 7.0 6.2 2.3 4.5 6.8 3.9 848 25-29 57.5 1,324 31.5 11.9 19.6 6.6 17.9 4.6 9.2 3.8 2.8 8.7 3.5 761 30-39 61.1 2,323 37.2 14.2 23.9 5.9 15.9 3.6 5.8 3.0 2.8 8.1 3.4 1,419 40-49 60.7 1,893 37.5 12.3 19.3 8.7 14.6 3.7 6.8 3.8 2.7 7.8 2.1 1,149 Estado conyugal Nunca casado/unido 48.5 3,553 34.5 12.0 19.2 4.4 20.4 7.5 5.3 2.6 4.2 7.4 4.1 1,723 Ha tenido rela- ciones sexuales 52.6 2,628 33.3 12.8 18.8 4.9 20.5 7.4 5.6 2.5 4.5 6.8 3.7 1,382 Nunca ha tenido relaciones 36.8 925 39.5 8.8 21.1 2.4 20.0 7.7 3.9 3.1 2.9 9.5 6.0 341 Casado/unido 58.5 4,172 35.8 12.4 21.4 7.1 15.7 4.1 7.2 3.6 2.6 7.9 2.7 2,439 Divorciado/ separado/viudo 57.3 1,299 35.1 10.2 21.2 6.7 16.3 5.2 5.8 3.2 2.7 8.6 4.3 744 Zona de residencia Urbana 55.4 6,526 36.1 13.4 20.8 5.6 16.3 5.7 6.5 3.4 3.5 7.9 3.1 3,613 Rural 51.8 2,498 33.0 7.9 20.2 7.6 20.6 5.0 5.8 2.6 2.3 7.6 4.5 1,293 Región de salud 0 52.7 3,351 41.4 18.9 21.0 3.3 15.7 5.7 7.6 3.0 4.0 7.5 2.3 1,767 I 50.8 752 38.1 9.5 28.8 5.0 8.6 4.4 4.0 4.5 2.4 8.3 2.9 382 II 54.3 1,391 31.0 10.3 25.2 6.6 17.3 3.6 4.2 3.1 1.5 10.9 1.5 755 III 57.9 599 27.3 11.5 13.9 12.5 23.3 1.9 9.6 2.6 1.3 5.8 4.7 346 IV 53.9 311 41.4 7.1 22.0 9.0 9.9 6.6 4.5 3.5 2.3 6.6 2.9 168 V 58.2 973 33.7 7.5 14.2 5.2 21.1 8.4 7.3 3.2 3.9 7.3 5.8 566 VI 53.7 460 39.0 6.9 25.2 8.7 10.6 5.3 4.1 6.7 5.5 8.6 3.0 247 VII 54.7 471 26.5 2.7 12.4 8.1 30.3 5.1 5.2 1.5 2.5 7.8 7.0 258 VIII 58.2 715 23.6 4.9 19.4 9.8 22.5 8.2 5.2 1.9 3.5 5.8 6.7 416 Educación Sin educación 36.4 360 39.1 7.5 26.1 9.6 12.8 5.6 2.4 1.4 0.9 10.7 4.2 131 Primaria 1-4 43.6 1,028 34.8 5.2 18.6 9.9 17.1 7.0 4.4 4.3 1.9 6.8 6.2 449 Primaria 5-8 49.6 2,549 31.8 8.2 22.1 6.6 18.3 6.1 3.7 2.3 2.4 9.1 4.8 1,265 Secundaria 56.2 3,685 32.9 11.2 21.7 5.5 19.0 6.1 6.5 2.8 3.6 8.1 3.0 2,071 Superior 70.7 1,400 44.4 21.9 16.6 4.5 13.9 2.8 10.7 4.7 4.3 5.7 1.4 990 Quintil de riqueza Inferior 45.8 2,076 35.4 6.6 20.1 5.9 17.9 5.0 3.4 2.1 3.4 10.7 4.4 951 Segundo 52.2 1,863 33.1 9.4 21.2 7.9 17.5 7.1 7.3 3.6 1.9 6.5 3.3 972 Intermedio 53.6 1,826 31.3 8.7 20.2 6.5 19.0 7.4 6.2 2.7 2.7 7.3 4.1 979 Cuarto 60.6 1,657 35.9 12.6 24.8 5.7 15.4 4.7 6.6 4.0 4.2 7.1 3.1 1,005 Superior 62.4 1,601 40.5 22.1 16.8 4.5 17.5 3.2 8.0 3.4 3.6 7.8 2.4 999 Total 15-49 (2013) 54.4 9,024 35.3 11.9 20.6 6.1 17.4 5.5 6.3 3.2 3.2 7.8 3.5 4,906 Total 15-49 (2007) 38.2 24,698 40.6 12.4 17.3 7.4 2.0 3.0 11.4 5.0 1.8 14.2 4.4 9,426 50-59 57.5 1,282 40.5 10.1 20.9 9.7 9.6 3.1 4.7 4.6 2.2 9.1 3.2 737 Total 15-59 54.8 10,306 35.9 11.7 20.6 6.6 16.4 5.2 6.1 3.4 3.0 8.0 3.4 5,643 Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 253 14.2 ACTITUDES CONCERNIENTES AL VIH/SIDA 14.2.1 Estigma asociado al VIH/SIDA La República Dominicana ha hecho esfuerzos para reducir el impacto del VIH en el marco de los compromisos con la reversión de la epidemia y, recientemente, con la estrategia de ONUSIDA que plantea entre sus metas “Cero discriminación a las personas viviendo con el VIH y/o el SIDA al 2015 (ONUSIDA, 2011)”. Sin embargo, las actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH/SIDA presentados en los cuadros 14.5.1 y 14.5.2 muestran que se está muy lejos de esta meta. Según los cuadros citados, una quinta parte de mujeres (23 por ciento) y hombres (21 por ciento) entre 15 a 49 años expresó aceptación a las cuatro actitudes incluidas en la ENDESA 2013: dispuesto a cuidar una persona con SIDA, comprar vegetales frescos de un vendedor con VIH, no mantener secreto la condición serológica de un familiar con VIH y permitir que una maestra con VIH continúe enseñando. La actitud de aceptación más común, es la disposición a cuidar en el hogar a un familiar con SIDA, la cual fue expresada por el 89 por ciento de mujeres y 88 por ciento de hombres. En un lejano segundo lugar se ubica la aceptación de que una maestra con SIDA se le permita continuar enseñando, una actitud apoyada por el 71 por ciento de mujeres y 66 por ciento de hombres encuestados. No obstante, persisten grupos poblacionales que tienen miedo de establecer algún tipo de relación comercial con una persona con SIDA. La mitad de las mujeres (50 por ciento) y el 57 por ciento de hombres comunicaron que no comprarían vegetales frescos si saben que la persona que los vende está infectada con el virus que casusa el SIDA. De igual manera, menos de la mitad (46 por ciento) de mujeres y una proporción más baja (38 por ciento) de hombres mantendría en secreto la condición serológica de un miembro de su familia. El indicador que expresa el porcentaje de personas con aceptación de las cuatro actitudes demuestra que hay diferencias importantes en los niveles de discriminación, según las variables socio-demográficas investigadas. Como se observa, la proporción es más alta entre las mujeres de 30-39 años y hombres de 40-49 años (28 y 25 por ciento respectivamente), entre los casados/unidos (25 por ciento de mujeres y 24 por ciento de hombres), y en las mujeres y hombres que viven en zonas urbanas (23 y 22 por ciento respectivamente). Lo más destacable es la relación directa entre aceptación de las cuatro actitudes con la educación y la condición socioeconómica. Mientras solo el 14 por ciento de mujeres y 12 por ciento de hombres sin escolaridad expresó aceptación de las cuatro actitudes, este porcentaje es más del doble (31 por ciento y 30 por ciento respectivamente) entre los encuestados con educación superior, observándose un comportamiento similar respecto al quintil de riqueza. Finalmente, cabe agregar que las actitudes discriminatorias hacia las personas viviendo con VIH permanecieron invariables del 2007 al 2013 entre las mujeres de 15 a 49 años de edad, mientras que hubo un incremento ligero en el nivel de aceptación por parte de los hombres, de un 15 por ciento en el 2007 a un 21 por ciento en el 2013. 254 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Cuadro 14.5.1 Actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH/SIDA: Mujeres Entre las mujeres de 15-49 años que han escuchado sobre el SIDA, porcentaje que dio respuestas específicas a preguntas sobre actitudes hacia personas con VIH/SIDA, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de mujeres que: Porcentaje que expresa aceptación de las cuatro actitudes Número de mujeres que han escuchado sobre el SIDA Está dispuesta a cuidar en el hogar a familiar con SIDA Compraría vegetales frescos de un vendedor con SIDA Cree que a una maestra con SIDA que no está enferma se le debe permitir seguir enseñando No mantendría en secreto si un miembro de la familia tiene SIDA Edad 15-24 86.9 45.6 68.7 44.9 17.1 3,450 15-19 86.0 40.4 63.5 41.5 12.6 1,809 20-24 87.9 51.4 74.4 48.6 21.9 1,641 25-29 89.0 53.4 77.6 54.1 23.8 1,379 30-39 89.6 55.0 72.7 59.3 28.2 2,426 40-49 91.3 50.5 68.1 63.1 26.3 2,077 Estado conyugal Nunca casada/unida 88.1 47.9 71.7 44.7 18.3 2,212 Ha tenido relaciones sexuales 89.8 54.3 79.0 44.0 22.3 857 Nunca ha tenido relaciones 87.1 43.9 67.0 45.2 15.7 1,355 Casada/unida 87.9 50.3 68.8 58.1 24.5 5,041 Divorciada/separada/viuda 92.2 52.8 75.2 54.2 24.4 2,079 Zona de residencia Urbana 88.8 51.4 73.1 52.4 23.3 7,080 Rural 89.4 46.8 64.1 59.3 22.2 2,251 Región de salud 0 88.1 55.0 75.0 53.5 26.1 3,646 I 90.7 46.5 70.6 53.1 21.0 777 II 90.5 47.2 71.6 53.7 21.7 1,522 III 90.2 47.6 66.8 57.3 21.3 563 IV 90.1 49.7 67.8 56.0 24.6 301 V 88.3 49.4 69.6 51.9 20.6 995 VI 85.3 39.1 58.2 58.7 16.7 435 VII 89.8 47.7 62.7 58.2 22.8 425 VIII 88.8 48.9 67.6 52.9 20.0 666 Educación Sin educación 77.1 29.5 37.8 62.1 14.3 212 Primaria 1-4 86.4 33.6 48.6 64.2 13.8 753 Primaria 5-8 85.7 42.9 60.3 55.8 19.6 2,088 Secundaria 89.9 50.8 72.5 50.5 22.5 3,900 Superior 92.0 63.1 87.6 54.4 30.6 2,378 Quintil de riqueza Inferior 83.7 38.5 54.2 56.3 16.2 1,476 Segundo 88.6 47.3 67.3 55.3 21.8 1,839 Intermedio 88.5 51.4 71.4 53.9 23.6 1,933 Cuarto 90.4 53.2 75.3 52.2 23.4 2,062 Superior 91.9 57.7 81.4 53.2 28.3 2,020 Total 15-49 (2013) 88.9 50.3 70.9 54.0 23.0 9,332 Total 15-49 (2007) 88.2 49.3 57.6 65.5 23.5 27,043 Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 255 Cuadro 14.5.2 Actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH/SIDA: Hombres Entre los hombres de 15-49 años que han escuchado sobre el SIDA, porcentaje que dio respuestas específicas a preguntas sobre actitudes hacia personas con VIH/SIDA, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Porcentaje de hombres que: Porcentaje que expresa aceptación de las cuatro actitudes Número hombres que han escuchado sobre el SIDA Está dispuesto a cuidar en el hogar a familiar con SIDA Compraría vegetales frescos de un vendedor con SIDA Cree que a una maestra con SIDA se le debe permitir seguir enseñando No mantendría en secreto si un miembro de la familia tiene SIDA Edad 15-24 86.9 40.4 63.4 50.7 14.9 3,440 15-19 84.9 36.3 59.2 49.1 13.6 1,811 20-24 89.1 45.1 68.0 52.5 16.3 1,629 25-29 90.1 46.3 69.6 64.9 21.8 1,303 30-39 87.2 45.5 66.6 69.1 24.6 2,289 40-49 90.4 44.9 65.3 71.4 24.7 1,871 Estado conyugal Nunca casado/unido 87.7 42.9 65.4 52.6 16.9 3,504 Ha tenido relaciones sexuales 89.2 44.2 67.2 52.7 17.7 2,604 Nunca ha tenido relaciones 83.1 38.9 60.3 52.4 14.7 900 Casado/unido 87.9 44.8 67.1 69.1 24.0 4,114 Divorciado/separado/viudo 90.6 41.4 60.7 63.9 18.8 1,285 Zona de residencia Urbana 88.8 45.6 68.2 60.3 21.7 6,440 Rural 86.7 38.2 58.6 65.9 17.3 2,463 Región de salud 0 87.5 47.3 72.7 59.9 21.2 3,280 I 86.0 40.7 63.1 64.0 18.2 739 II 89.7 45.4 69.3 62.8 22.8 1,384 III 89.5 34.0 52.7 64.7 16.4 596 IV 89.3 40.8 56.6 66.7 19.5 305 V 91.2 42.5 63.8 58.5 20.9 969 VI 83.9 36.3 52.4 66.6 17.8 453 VII 88.2 41.1 56.2 69.6 21.4 464 VIII 87.9 42.2 58.8 58.7 19.1 712 Educación Sin educación 74.0 24.4 46.5 74.6 11.8 321 Primaria 1-4 82.9 29.4 43.4 68.8 12.4 1,000 Primaria 5-8 85.5 36.1 55.6 64.7 17.4 2,518 Secundaria 91.2 46.5 71.8 59.0 21.8 3,667 Superior 92.3 63.6 87.1 56.4 30.2 1,397 Quintil de riqueza Inferior 83.6 31.2 50.2 67.3 12.8 2,010 Segundo 85.6 38.8 61.5 64.3 19.2 1,843 Intermedio 88.6 47.0 65.5 61.1 21.8 1,807 Cuarto 92.7 49.9 73.7 57.6 23.5 1,646 Superior 92.0 53.8 80.9 57.2 26.9 1,598 Total 15-49 (2013) 88.2 43.5 65.5 61.8 20.5 8,903 Total 15-49 (2007) 88.2 35.7 43.8 67.7 15.4 24,441 50-59 88.5 36.4 58.0 74.5 19.4 1,272 Total 15-59 88.2 42.6 64.6 63.4 20.3 10,175 256 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Gráfico 14.3 Actitudes de aceptación hacia las personas que viven con el VIH y/o el SIDA por sexo, según encuestas ENDESA 2007 y 2013 14.2.2 Actitudes hacia las relaciones sexuales seguras El derecho a una relación sexual segura es fundamental para evitar la infección por VIH u otra infección transmitida sexualmente. El cuadro 14.6 presenta las proporciones de hombres y mujeres que creen que se justifica que una mujer se niegue a tener relaciones sexuales con su esposo o compañero si éste no le es fiel y la proporción que creen que se justifica que la mujer le pida usar condón si ella sabe que el esposo/compañero tiene una infección transmitida sexualmente (ITS). La mayoría de hombres y mujeres (95 por ciento de mujeres y 91 por ciento de los hombres) creen que se justifica que una mujer se niegue a tener relaciones sexuales con su esposo o compañero si este tiene relaciones sexuales con otras mujeres y una proporción más alta de mujeres y hombres están de acuerdo que una mujer exija condón si sabe que su esposo/compañero tiene una ITS (97 por ciento de las mujeres y 95 por ciento de los hombres de 15-49 años). La opinión de hombres y mujeres sobre las actitudes mencionadas anteriormente no presentan mayor diferencia respecto a la edad, zona y región de residencia y quintil de riqueza. La educación es la variable que mediatiza de forma importante las actitudes de hombres y mujeres hacia la sexualidad segura. Un incremento en el nivel de educación mejora significativamente la actitud de mujeres y hombres hacia relaciones sexuales seguras. Se puede observar que mientras el 87 por ciento de mujeres y 85 por ciento de hombres sin 88 66 89 54 Está dispuesta a cuidar en el hogar a familiar con SIDA No mantendría en secreto si un miembro de su familia tiene el virus que causa el SIDA Mujeres 15-49 años 88 69 88 63 Está dispuesta a cuidar en el hogar a familiar con SIDA No mantendría en secreto si un miembro de su familia tiene el virus que causa el SIDA ENDESA 2007 ENDESA 2013 Hombres 15-59 años Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 257 escolaridad concuerdan que una mujer se pueda negar a tener relaciones sexuales con el esposo/compañero si sabe que él tiene relaciones sexuales con otras mujeres, este valor incrementa al 97 por ciento de las mujeres y 95 por ciento de los hombres con educación superior. Cuadro 14.6 Actitudes hacia la negociación de relaciones sexuales más seguras con el esposo Porcentaje de mujeres y hombres de 15-49 que cree que se justifica que una mujer se niegue a tener relaciones sexuales con su esposo si ella sabe que él tiene relaciones sexuales con otras mujeres; y porcentaje que cree que se justifica que una mujer pida que usen condón si ella sabe que su esposo tiene una infección de transmisión sexual (ITS), por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujeres: se justifica que la mujer: Hombres: se justifica que la mujer: Se niegue a tener relaciones sexuales con el esposo/ compañero si ella sabe que él tiene sexo con otras mujeres Pida usar condón si ella sabe que el esposo/compañero tiene una ITS Número de mujeres Se niegue a tener relaciones sexuales con el esposo/compañero si ella sabe que él tiene sexo con otras mujeres Pida usar condón si ella sabe que el esposo/compañero tiene una ITS Número de hombres Edad 15-24 94.6 96.4 3,472 89.5 95.4 3,484 15-19 94.5 95.4 1,820 87.9 94.2 1,833 20-24 94.7 97.4 1,651 91.3 96.9 1,651 25-29 96.0 98.4 1,383 91.4 95.2 1,324 30-39 96.0 97.3 2,437 90.8 95.2 2,323 40-49 94.8 96.6 2,081 92.3 95.8 1,893 Estado conyugal Nunca casado(a)/unido(a) 94.4 96.0 2,224 88.8 94.7 3,553 Ha tenido relaciones sexuales 96.2 97.8 858 89.1 95.3 2,628 Nunca ha tenido relaciones 93.3 94.9 1,366 88.0 93.1 925 Casado(a)/unido(a) 95.3 97.1 5,065 92.1 95.5 4,172 Divorciado(a)/separado(a)/viudo(a) 95.9 97.5 2,083 91.4 97.0 1,299 Zona de residencia Urbana 95.3 97.1 7,107 90.6 95.7 6,526 Rural 95.0 96.4 2,265 90.9 94.7 2,498 Región de salud 0 95.0 96.8 3,657 89.8 95.0 3,351 I 95.3 97.5 779 87.2 94.7 752 II 96.6 97.9 1,532 93.4 95.1 1,391 III 95.3 97.5 565 90.3 96.5 599 IV 94.4 96.6 304 89.4 94.9 311 V 95.3 97.0 996 92.3 96.0 973 VI 94.7 95.4 440 91.2 95.7 460 VII 92.7 96.0 430 91.8 96.1 471 VIII 94.8 95.9 668 91.0 96.9 715 Educación Sin educación 86.7 89.0 224 84.9 87.5 360 Primaria 1-4 94.0 95.5 764 88.2 93.9 1,028 Primaria 5-8 94.2 96.8 2,104 89.4 95.7 2,549 Secundaria 95.5 97.2 3,901 91.3 95.9 3,685 Superior 96.9 97.9 2,378 94.8 96.8 1,400 Quintil de riqueza Inferior 90.6 95.3 1,498 89.0 94.4 2,076 Segundo 96.3 97.3 1,851 91.2 95.9 1,863 Intermedio 95.2 97.2 1,938 90.3 95.8 1,826 Cuarto 96.0 97.2 2,062 90.9 95.9 1,657 Superior 96.9 97.4 2,022 92.5 95.3 1,601 Total 15-49 (2013) 95.2 96.9 9,372 90.7 95.4 9,024 Total 15-49 (2007) nd 97.6 27,195 nd 96.7 24,698 50-59 na na na 92.9 96.4 1,282 Total 15-59 na na na 91.0 95.5 10,306 na = no aplica nd = no disponible 258 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA 14.2.3 Enseñanza del uso del condón Los adolescentes y jóvenes constituyen uno de los grupos prioritarios de los programas de prevención de las ITS y el VIH en la República Dominicana. Por más de diez años se ha estado impulsando un programa de educación para la prevención del VIH en las escuelas públicas por medio de una alianza con el Ministerio de Educación, además de intervenciones realizadas por Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). Siendo el uso consistente del condón una de las estrategias más efectivas para evitar la infección por el VIH, otras ITS y también para evitar un embarazo a temprana edad, en la ENDESA 2013, se preguntó a la población con 18 y más años de edad, si estaba de acuerdo que se les enseñe a niños, niñas y adolescentes de 12- 14 años sobre el uso del condón para reducir el riesgo de infección por el VIH. Los resultados se presentan en el cuadro 14.7. Cuadro 14.7 Apoyo de los adultos a la enseñanza sobre el uso del condón para prevenir el SIDA Porcentaje de mujeres y hombres de 18-49 años que está de acuerdo con que se le enseñe a los niños/as de 12-14 años sobre el uso del condón para prevenir el SIDA, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Mujer Hombre Porcentaje de está de acuerdo Número de mujeres Porcentaje de está de acuerdo Número de hombres Edad 18-24 89.4 2,415 92.5 2,448 18-19 89.2 764 91.9 798 20-24 89.5 1,651 92.8 1,651 25-29 89.1 1,383 89.0 1,324 30-39 86.9 2,437 89.6 2,323 40-49 85.9 2,081 86.0 1,893 Estado conyugal Nunca casado(a)/unido(a) 89.4 1,381 91.0 2,539 Casado(a)/unido(a) 86.4 4,914 88.0 4,161 Divorciado(a)/separado(a)/viudo(a) 89.9 2,021 91.7 1,289 Zona de residencia Urbana 88.1 6,293 89.8 5,786 Rural 86.8 2,023 88.8 2,203 Región de salud 0 86.4 3,267 87.9 3,017 I 87.4 673 90.1 661 II 90.5 1,370 90.8 1,236 III 91.4 512 92.6 520 IV 86.7 266 88.8 257 V 87.9 891 90.1 852 VI 84.1 370 87.6 397 VII 88.8 376 88.1 411 VIII 88.1 590 93.5 638 Educación Sin educación 74.5 219 76.4 352 Primaria 1-4 84.2 740 87.0 962 Primaria 5-8 88.3 1,842 90.3 2,174 Secundaria 89.2 3,153 91.2 3,107 Superior 87.7 2,362 89.6 1,395 Quintil de riqueza Inferior 84.3 1,308 86.4 1,867 Segundo 89.8 1,649 90.5 1,650 Intermedio 89.8 1,700 90.7 1,600 Cuarto 88.0 1,848 90.6 1,481 Superior 86.2 1,811 90.2 1,389 Total 18-49 (2013) 87.8 8,316 89.5 7,988 Total 18-49 (2007) 91.1 23,573 90.6 21,119 50-59 na na 89.1 1,282 Total 18-59 na na 89.5 9,271 na = no aplica. Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 259 En el cuadro citado, los datos evidencian que un 88 por ciento de las mujeres y 90 por ciento de los hombres entre 18 y 49 años de edad concuerdan que a los y las adolescentes de 12-14 años se les enseñe sobre el uso del condón para prevenir el SIDA. Se observa que las diferencias por edad, estado conyugal y zona de residencia son pequeñas o moderadas. Cabe destacar que entre las mujeres y hombres sin escolaridad, la proporción que está de acuerdo con la enseñanza del uso del condón es más baja (75 por ciento de mujeres y 76 por ciento de hombres) que en las mujeres y hombres con educación secundaria (90 por ciento de mujeres y 91 por ciento de hombres). 14.3 COMPORTAMIENTO EN RELACIÓN AL VIH-SIDA Y OTRAS ITS 14.3.1 Conducta sexual de riesgo La conducta sexual riesgosa de los individuos aumenta la probabilidad de contagio por el VIH u otra ITS. Se espera que un mayor nivel de conocimiento de las formas correctas de prevenir la infección por VIH este íntimamente relacionado a los comportamientos sexuales que no ponen en riesgo la salud de la gente. En la ENDESA 2013, al igual que en encuestas precedentes de este programa, se preguntó por el número de parejas sexuales durante el año previo a la encuesta así como el uso del condón en la última relación sexual. Estos dos indicadores son presentados en los cuadros 14.8.1 y 14.8.2. En dichos cuadros se observan diferencias entre los porcentajes de hombres y mujeres que tuvo dos o más parejas sexuales en los 12 meses anteriores a la encuesta—5 por ciento de mujeres y 29 por ciento de hombres entre 15 a 49 años. Según las características de la población, el porcentaje que tuvo múltiples parejas sexuales durante el período de referencia es mayor entre las mujeres más jóvenes (7 por ciento), las viudas, divorciadas o separadas (9 por ciento), las que residen en la región V (6 por ciento), las del quintil de riqueza inferior (6 por ciento) y las del segundo ciclo de primaria (6 por ciento). Entre los hombres, no se observa una variación bien definida respecto a la edad o estado conyugal, no obstante, este indicador es más alto entre los hombres de 20-24 años (38 por ciento) y los viudos, divorciados o separados (44 por ciento). Por otro lado, se observan relaciones directas entre la proporción que tuvo múltiples parejas sexuales durante el período de referencia y la educación y el quintil de riqueza. Entre el 2007 y 2013, el porcentaje de mujeres y de hombres con dos o más parejas sexuales incrementó de 3 a 5 por ciento entre las mujeres y de 24 a 29 por ciento en los hombres. Uso del condón Entre las mujeres y hombres de 15-49 años que indicaron haber tenido dos o más parejas sexuales en los 12 meses previos a la encuesta, el porcentaje que usó un condón en su última relación sexual es el 38 por ciento de mujeres y 46 por ciento de hombres. Según características socio-demográficas, muchas de estas cifras—en particular para las mujeres— están sujetas a niveles importantes de imprecisión estadística debido al número reducido de casos en que se basan. La edad y el estado conyugal son las dos variables que introducen mayores diferencias en el uso del condón entre mujeres y hombres. El 59 por ciento de mujeres entre 25 y 29 años de edad declararon haber usado un condón, mientras que un 40 por ciento de las adolescentes con el mismo comportamiento usaron condón en su última relación sexual. En el caso de los hombres, los que usaron condón con mayor frecuencia son los más jóvenes (67 por ciento) mientras que los de mayor edad tuvieron la proporción más baja (35 por ciento). El estado conyugal introduce diferencias en el porcentaje de hombres y mujeres que usaron condón en su última relación sexual. En ambos casos, la proporción más alta que declaró haber usado condón es entre las mujeres y hombres solteros (61 y 70 por ciento en el mismo orden) y la más baja es entre los casados/unidos (10 por ciento de las mujeres y 16 por ciento de los hombres). 260 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Cuadro 14.8.1 Múltiples parejas sexuales: Mujeres Entre las mujeres de 15-49 años, porcentaje que tuvo relaciones sexuales con más de una pareja sexual en los últimos 12 meses; entre las mujeres que tuvieron más de una pareja en los últimos 12 meses, porcentaje que reportó haber usado el condón en la última relación sexual; y para las mujeres que alguna vez han tenido relaciones sexuales, el promedio de parejas que ha tenido durante toda su vida, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Todas las mujeres Entre las mujeres que tuvieron 2 o más parejas en los últimos 12 meses: Entre las mujeres que han tenido relaciones sexuales:1 Porcentaje que tuvieron 2 o más parejas sexuales en los últimos 12 meses Número de mujeres Porcentaje que usó condón durante la última relación sexual Número de mujeres Número promedio de parejas sexuales durante toda su vida Número de mujeres Edad 15-24 7.0 3,472 39.7 244 2.4 2,224 15-19 6.3 1,820 40.3 115 2.2 838 20-24 7.8 1,651 39.3 129 2.5 1,386 25-29 6.6 1,383 59.0 91 3.6 1,305 30-39 3.0 2,437 17.2 73 2.9 2,393 40-49 1.4 2,081 (5.1) 30 2.8 2,041 Estado conyugal Nunca casada/unida 5.4 2,224 61.4 119 2.8 856 Casada/unida 2.5 5,065 9.8 128 2.5 5,046 Divorciada/separada/viuda 9.2 2,083 41.4 191 3.6 2,061 Zona de residencia Urbana 5.0 7,107 37.9 355 3.0 6,029 Rural 3.7 2,265 36.5 83 2.4 1,933 Región de salud 0 5.2 3,657 35.9 191 3.1 3,107 I 3.8 779 (28.7) 30 2.6 645 II 3.8 1,532 (47.1) 58 2.4 1,305 III 4.4 565 (37.8) 25 2.8 498 IV 3.0 304 (29.6) 9 2.7 263 V 6.4 996 46.1 64 3.3 841 VI 2.1 440 * 9 2.0 359 VII 3.3 430 (33.6) 14 2.6 366 VIII 5.6 668 29.2 37 3.0 579 Educación Sin educación 1.5 224 * 3 2.7 215 Primaria 1-4 3.4 764 (32.9) 26 3.1 742 Primaria 5-8 5.6 2,104 28.2 119 3.4 1,923 Secundaria 4.5 3,901 38.5 176 2.6 3,036 Superior 4.8 2,378 47.9 115 2.6 2,046 Quintil de riqueza Inferior 6.3 1,498 44.1 95 3.1 1,351 Segundo 4.2 1,851 28.0 77 3.1 1,617 Intermedio 4.3 1,938 38.1 84 2.7 1,648 Cuarto 5.0 2,062 31.5 102 2.7 1,740 Superior 3.9 2,022 46.6 80 2.6 1,607 Total 15-49 (2013) 4.7 9,372 37.6 438 2.8 7,963 Total 15-49 (2007) 3.0 27,195 34.9 804 2.4 22,396 1 Los promedios se calculan excluyendo a quienes dieron respuestas no numéricas. ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar. * Estos valores no fueron calculados debido a que había menos de 25 casos sin ponderar. El porcentaje de la población femenina y masculina, con dos o más parejas sexuales en los 12 meses previos a la entrevista, que uso condón en su última relación sexual, incrementa con el nivel educativo. Entre las mujeres, el 28 por ciento con educación primaria del segundo ciclo y el 38 por ciento de hombres sin ningún nivel de instrucción dijo haber usado un condón en su última relación sexual, mientras que la proporción que uso condón incrementa a un 48 por ciento en mujeres y un 49 por ciento en hombres con educación superior. Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 261 Las diferencias, entre el 2007 y 2013, en las proporciones de la población femenina y masculina son pequeñas, pues apenas pasó de 35 por ciento en el 2007 a 38 por ciento en el 2013 entre la población femenina y hubo un cambio mínimo, de 45 por ciento al 46 por ciento en la población masculina. Cuadro 14.8.2 Múltiples parejas sexuales: Hombres Entre los hombres de 15-49 años, porcentaje que tuvo relaciones sexuales con más de una pareja sexual en los últimos 12 meses; entre los hombres que tuvieron más de una pareja en los últimos 12 meses, porcentaje que reportó haber usado el condón en la última relación sexual; y para los hombres que alguna vez han tenido relaciones sexuales, el promedio de parejas que ha tenido durante toda su vida, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Todos los hombres Entre los hombres que tuvieron 2 o más parejas en los últimos 12 meses: Entre los hombres que han tenido relaciones sexuales:1 Porcentaje que tuvieron 2 o más parejas sexuales en los últimos 12 meses Número de hombres Porcentaje que usó condón durante la última relación sexual Número de hombres Número promedio de parejas sexuales durante toda su vida Número de hombres Edad 15-24 28.3 3,484 57.0 985 9.1 2,572 15-19 18.9 1,833 67.4 347 7.2 1,068 20-24 38.7 1,651 51.4 638 10.4 1,504 25-29 34.9 1,324 43.0 462 15.8 1,254 30-39 29.4 2,323 38.5 683 17.6 2,198 40-49 24.4 1,893 35.1 461 19.2 1,800 Estado conyugal Nunca casado/ unido 25.4 3,553 69.5 902 9.7 2,568 Casado/ unido 26.9 4,172 16.4 1,122 15.6 4,014 Divorciado/separado/viudo 43.6 1,299 66.3 566 23.2 1,242 Zona de residencia Urbana 29.9 6,526 44.7 1,952 15.3 5,672 Rural 25.5 2,498 49.1 638 13.9 2,152 Región de salud 0 28.8 3,351 39.1 966 14.6 2,931 I 31.2 752 43.1 234 13.6 661 II 27.0 1,391 55.6 375 15.8 1,176 III 27.5 599 53.8 165 14.4 522 IV 27.3 311 35.1 85 10.3 268 V 30.5 973 55.0 297 17.4 850 VI 27.6 460 36.7 127 11.1 390 VII 27.4 471 52.3 129 17.6 408 VIII 29.6 715 48.4 212 15.2 617 Educación Sin educación 19.4 360 37.9 70 12.9 319 Primaria 1-4 24.6 1,028 39.1 253 13.6 929 Primaria 5-8 29.0 2,549 42.5 740 16.3 2,207 Secundaria 28.9 3,685 48.9 1,064 14.4 3,079 Superior 33.1 1,400 48.5 464 15.0 1,290 Quintil de riqueza Inferior 26.3 2,076 47.6 546 14.0 1,814 Segundo 28.1 1,863 44.8 523 14.9 1,639 Intermedio 30.3 1,826 43.1 554 14.5 1,581 Cuarto 28.7 1,657 47.1 475 15.1 1,453 Superior 30.7 1,601 46.6 492 16.3 1,337 Total 15-49 (2013) 28.7 9,024 45.8 2,590 14.9 7,824 Total 15-49 (2007) 24.3 24,698 45.0 5,991 13.1 20,712 50-59 20.3 1,282 43.9 260 25.2 1,189 Total 15-59 27.7 10,306 45.6 2,850 16.2 9,012 1 Los promedios se calculan excluyendo a quienes dieron respuestas no numéricas. 262 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA Sexo por dinero Las relaciones sexuales involucradas con transacciones monetarias es una práctica que incrementa el riesgo de infectarse por el VIH, siempre y cuando no se usen las medidas adecuadas de protección. En el cuadro 14.9 se resumen los resultados de la ENDESA 2013 sobre la proporción de hombres, entre 15 y 49 años, que en algún momento y en los 12 meses previos a la entrevista pagaron para tener relaciones sexuales y, entre los que pagaron por tener relaciones sexuales, el porcentaje que uso condón la última vez que tuvo relaciones sexuales. En el cuadro citado, se observa que el 21 por ciento de los hombres entre 15 a 49 años y 35 por ciento de los hombres de mayor edad (50 a 59 años) pagaron por tener relaciones sexuales en algún momento de su vida. Como se esperaba, las relaciones sexuales por paga ocurrieron con menor frecuencia durante los 12 meses previos a la encuesta, pues sólo el 5 por ciento de los hombres de 15 a 49 años y el 7 por ciento de 50 a 59 años pagaron por tener sexo en ese periodo. Según las características de la población, hay una relación directa entre la proporción que paga por relaciones sexuales y la edad. Como era de esperar, dado que han sido expuestos por más tiempo, una proporción mayor de hombres de mayor edad que jóvenes ha pagado por tener relaciones sexuales en algún momento de su vida (31 por ciento y 5 por ciento respectivamente). Un patrón parecido se puede observar con respecto a las relaciones sexuales pagadas en los 12 meses previos a la encuesta. Por estado conyugal, cabe resaltar que entre los que pagaron por sexo en algún momento de su vida y los que pagaron en los 12 meses previos a la encuesta, la cifra más baja corresponde a los nunca casados/unidos—13 por ciento en algún momento y 5 por ciento en los últimos 12 meses—y la mayor cifra a los hombres divorciados, separados o viudos—36 por ciento en algún momento de su vida y 13 por ciento en los últimos 12 meses. Cabe destacar que la región este del país (región V), caracterizada por el turismo, zonas francas y un sector de construcción dinámico es donde un mayor porcentaje de hombres paga por tener sexo (30 por ciento). Los sectores mencionados anteriormente, sobre todo la construcción, dependen de mano de obra principalmente masculina, que normalmente viven solos y en muchas instancias, puede crear una demanda mayor por las relaciones sexuales involucradas con transacciones monetarias. Por otro lado, se observa una relación inversa, bastante marcada, entre el porcentaje que pagó por tener relaciones sexuales en algún momento y el nivel de educación. Entre los hombres sin ningún nivel de instrucción, un 29 por ciento pagó por tener relaciones sexuales en algún momento, mientras que un 15 por ciento de los hombres con educación superior pagó por tener relaciones sexuales en algún momento. Un comportamiento parecido se observa por quintil de riqueza. El porcentaje de hombres con esta práctica es más frecuente entre quienes pertenecen al quintil de riqueza inferior que en los del quintil superior (29 por ciento y16 por ciento respectivamente). Entre los hombres que pagaron por sexo en los 12 meses previos a la encuesta, la proporción que uso un condón la última vez que pago por sexo es bastante elevada (80 por ciento). Por características de la población, se observa que no es una práctica generalizada y que es más baja entre los grupos que tuvieron la mayor proporción que pago por tener relaciones sexuales: los de mayor edad y los de menor nivel de escolaridad. La excepción son los hombres divorciados, viudos o separados que son los que pagaron por sexo con mayor frecuencia y los que tuvieron la proporción más alta de hombres que usaron un condón la última vez que pagaron por sexo (84 por ciento). Los resultados por región de salud y quintil de riqueza tienen un bajo grado de confiabilidad, debido a los bajos números de casos en que se basan. Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA • 263 Cuadro 14.9 Pago por relaciones sexuales y uso de condón en la última relación sexual pagada Porcentaje de hombres de 15-49 que alguna vez pagó para tener relaciones sexuales y porcentaje que reportó haber pagado por relaciones sexuales en los últimos 12 meses; y entre los hombres que pagaron para tener relaciones sexuales, porcentaje que reportó haber usado el condón la última vez que pagó por sexo, por características seleccionadas, República Dominicana, 2013 Característica Entre todos los hombres: Entre los hombres que pagaron por sexo en los últimos 12 meses: Porcentaje que pagó para tener relaciones sexuales Porcentaje que pagó para tener relaciones sexuales en los últimos 12 meses Número de hombres Porcentaje que usó condón la última vez que pagó por sexo Número de hombres Edad 15-24 10.3 3.5 3,484 82.4 123 15-19 5.2 2.0 1,833 82.7 36 20-24 16.0 5.3 1,651 82.3 87 25-29 21.7 6.5 1,324 81.1 86 30-39 27.8 6.2 2,323 80.9 144 40-49 30.9 5.4 1,893 73.9 103 Estado conyugal Nunca casado/ unido 12.7 4.9 3,553 80.5 173 Casado/ unido 23.0 2.7 4,172 71.5 111 Divorciado/separado/viudo 35.8 13.3 1,299 84.3 173 Zona de residencia Urbana 20.1 4.8 6,526 77.3 311 Rural 22.5 5.8 2,498 85.0 145 Región de salud 0 17.5 4.0 3,351 68.1 134 I 19.7 5.5 752 83.3 41 II 21.3 3.9 1,391 (88.1) 54 III 26.3 7.0 599 91.1 42 IV 18.9 6.1 311 70.8 19 V 29.6 6.8 973 79.7 66 VI 14.9 5.4 460 77.1 25 VII 26.0 9.4 471 89.8 45 VIII 21.1 4.4 715 (88.5) 31 Educación Sin educación 34.9 11.0 360 67.4 40 Primaria 1-4 29.8 8.8 1,028 80.9 91 Primaria 5-8 24.4 6.7 2,549 78.0 170 Secundaria 16.5 3.3 3,685 81.3 123 Superior 15.3 2.3 1,400 * 32 Quintil de riqueza Inferior 28.8 10.5 2,076 79.3 217 Segundo 20.3 4.4 1,863 80.0 83 Intermedio 20.2 4.3 1,826 79.6 78 Cuarto 16.7 3.2 1,657 (80.1) 54 Superior 15.9 1.5 1,601 (82.7) 25 Total 15-49 (2013) 20.8 5.1 9,024 79.8 456 Total 15-49 (2007) nd 4.1 24,698 84.7 1,023 50-59 34.6 7.0 1,282 77.0 89 Total 15-59 22.5 5.3 10,306 79.3 546 nd= no disponible ( ) Las cifras entre paréntesis están basadas en 25-49 casos sin ponderar. * Estos valores no fueron calculados debido a que había menos de 25 casos sin ponderar. El porcentaje que pagó por sexo en los 12 meses previos a la entrevista se mantuvo en el mismo nivel durante el periodo 2007-2013. Durante el mismo periodo se observa una ligera reducción en la proporción de hombres que uso condón la última vez que pago por sexo (85 por ciento en el 2007 a 80 por ciento en el 2013). 14.3.2 Prueba de VIH en el pasado en la población general Conocer los lugares donde se puede acudir para realizar una prueba de VIH y realizar de manera rutinaria es una de las vías para prevenir la transmisión del virus que causa el SIDA, pues una prueba de VIH 264 • Conocimiento, actitudes y comportamiento en relación al VIH/SIDA con la debida consejería, es una forma de aumentar los niveles de conocimientos sobre las vías de transmisión del virus y de reducir el riesgo de contagio. Además, cuando una persona conoce su estatus serológico puede tomar medidas de prevención secundarias en caso de haber sido diagnosticado con VIH. En los cuadros 14.10.1 y 14.10.2 se puede observar que la casi totalidad de las mujeres en edad reproductiva (96 por ciento) conoce dónde hacerse una prueba de VIH, independientemente del quintil de riqueza y de la zona y región de salud donde reside. La edad, estado conyugal y educación son las tres variables que introducen diferencias en el nivel de conocimiento sobre dónde realizar una prueba de VIH. Las mujeres con menor nivel de conocimiento sobre donde hacerse una prueba de VIH son las adolescentes (86 por ciento), las que nunca han tenido relaciones sexuales (84 por ciento) y las que no tienen ningún nivel de escolaridad (85 por ciento). El porcentaje de hombres entre 15 y 49 años de edad que conoce donde hacerse una prueba de VIH es significativamente más bajo (85 por ciento) que el de mujeres (96 por ciento). Los hombres con menor conocimiento sobre dónde acudir a realizarse una prueba de VIH son los adolescentes (67 por ciento), los que nunca han tenido relaciones sexuales (67 por ciento), los que no tienen ningún nivel educativo (68 por ciento), los residentes en la región 0 (79 por ciento) y los más pobres (80 por ciento). No obstante el alto porcentaje que conoce donde hacerse una prueba de VIH, la proporción de hombres y mujeres que han optado por realizarse la prueba de VIH es más baja, el 76 por ciento de mujeres y 49 por ciento de hombres. Además, la proporción que conocen su estatus serológico para el VIH es menor que la que se hizo una prueba: el 67 por ciento de las mujeres y menos de la mitad de los hombres (44 por ciento) se han hecho una prueba de VIH y recibieron los resultados en algún momento de su vida y apenas la