Ecuador ENDEMAIN 2004 Informe Final ENCUESTA NACIONAL DE DEMOGRAFÍA Y SALUD MATERNA E INFANTIL Part III

Publication date: 2005

2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 431 17. Asistencia escolar de niños(as) de 6 a 14 años de edad en el año lectivo 2003/2004 ] El nivel educativo de la población viene a ser uno de los determinantes centrales del desarrollo económico y social de un país o región. Las encuestas de la serie ENDEMAIN representan una oportunidad para ofrecer al Sistema Educativo, nuevos elementos de juicio que le permitan evaluar el estado actual de la educación en el Ecuador, como un valor agregado a las estadísticas oficiales del Ministerio de Educación, las cuales tienen como fuente los datos nacionales de matrícula. Con este propósito, en el cuestionario individual de la encuesta ENDEMAIN-2004 se incluyó un módulo de preguntas sobre la asistencia escolar en el año lectivo 2003/2004, de los(las) hijos(as) de la mujer entrevistada. Esta serie de preguntas se aplicó para los(las) hijos(as) actualmente vivos(as) de 5 a 16 años de edad al momento de hacer la entrevista. En el Ecuador el año lectivo depende de la zona dónde está ubicada le persona entrevistada. Para las provincias de la Sierra, las preguntas hacen referencia al año lectivo entre octubre de 2003 y julio de 2004. Para las otras regiones hacen referencia al año lectivo entre mayo de 2003 y enero de 2004. Para este análisis los hijos están clasificados según su edad en marzo de 2003 para la Sierra y para las otras regiones según su edad en octubre de 2002. Estas son las fechas utilizadas por las escuelas para determinar si un niño es elegible para matricularse en la escuela. Para cada hijo(a) en el rango de edades indicado, se le preguntó a la madre si el(la) niño(a) había asistido al kinder e independiente de la respuesta se le preguntó si el(la) niño(a) había asistido a algún grado de primaria. A quienes contestaron afirmativamente se les preguntó la edad que tenían cuando comenzaron el primer grado y si asistió a la escuela o colegio en el año lectivo 2003/2004. Para los(las) niños(as) asistiendo escuela o colegio en 2003/2004 se les preguntó el grado asistido, el tipo de establecimiento, y si estuvieron repitiendo el grado al cual asistieron. Para los(las) que ya no asistieron ese año se les preguntó cuál era el grado más alto aprobado, la edad a la cual dejaron de estudiar y la razón de abandono. Para quienes habían asistido alguna vez a la escuela primaria se les preguntó el número de veces que habían repetido un grado. En cuanto a la educación básica, una norma del Ministerio de Educación es que los(las) niños(as) tienen derecho de comenzar el primer grado cuando tienen 6 años cumplidos, razón por la cual la mayoría del análisis que contiene este informe está restringido a los(las) hijos(as) con edades de 6 a 14 años en las fechas ya mencionadas arriba. Aún cuando un número considerable de niños(as) comienza el primer grado antes de cumplir los 6 años de edad, el enfoque de este análisis está orientado hacia quienes inician su primer grado a edades mayores a la establecida. La excepción a esta generalización es que para el análisis del tema de asistencia al kinder, se incluye niños de 5 a 14 años de edad. Cabe mencionar que debido a que para la encuesta se entrevistaron mujeres de 15 a 49 años de edad al momento de la entrevista, no forman parte de la muestra los(las) niños(as) de 6 a 14 años, cuyas madres no se encontraban en ese rango de edad. Tampoco forman parte de la muestra de ENDEMAIN-2004, los(las) niños(as) de esas edades huérfanos(as) de madre. Con estas dos excepciones, se puede afirmar que la muestra es representativa de la población en edad escolar. En el Cuadro 17.1 se presenta la distribución porcentual de la población escolar sujeta de análisis (niños/as de 6 a 14 años de edad), por región, según las características seleccionadas. A nivel nacional, el 55.1 por ciento de esta población se encuentra en áreas urbanas, pero este porcentaje varía entre 43.0 por ciento en la Sierra y 86.7 por ciento en la región Insular. El 8.8 por ciento son hijos (hijas) de madres indígenas, ascendiendo al 15.0 por ciento en la Sierra y 21.5 por ciento en la Amazonía. Para el 50.1 por ciento de los niños, el nivel de instrucción más alto aprobado por la madre era primario y 53.5 por ciento son hijos de madres con educación secundaria y superior. La población de edad escolar está concentrada en los quintiles económicos más bajos. El 51.9 por ciento está en quintiles 1 y 2, y sólo el 13.7 por ciento está en el quintil más alto. También es de esperar que un(a) niño(a) de una familia numerosa encuentre barreras adicionales para su propia educación. Del total de niños(as) de 6 a 14 años, el 32.9 por ciento tienen 4 ó más hermanos(as). 17.1 Características de los(las) niños(as) de 6 a 14 años de edad ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 432 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 Como se observa en el Cuadro 17.2 y Gráfico 17.1, el 66.4 por ciento de los niños(as) de 5 a 14 años de edad había asistido alguna vez al Kinder. Este Cuadro y el 17.3 permiten observar cambios recientes en la asistencia al Kinder, según características seleccionadas. A nivel nacional, el 72.3 por ciento de las niñas y niños con 5 a 9 años de edad ha asistido alguna vez al Kinder, comparado con solamente el 59.4 por ciento en el grupo de 10 a 14 años, lo cual determina un aumento de 13 puntos porcentuales en 5 años. Este incremento no ha sido igual para todos los grupos. Para hijos de madres ubicadas en el quintil económico más bajo el cambio ha sido de 18.3 puntos porcentuales (de 34.7% a 53.0%), mientras que para las del quintil más alto el cambio fue de 88.7 a 94.9 por ciento. Generalmente, los aumentos son mayores para los grupos menos favorecidos, de tal manera que la brecha en asistencia escolar tiende a reducirse. Niños(as) que han asistido al Kinder, según grupo étnico y quintil económico El Cuadro 17.4 y Gráfico 17.2 muestran la distribución porcentual de hijos de 6 a 14 años de edad por el grado asistido en el año lectivo 2003/2004, según su edad antes del inicio del año lectivo y la asistencia a nivel provincial. En la primera columna del Cuadro se puede observar que el porcentaje que no asistió es un mínimo de 2.0 por ciento para hijos(as) con 8 años de edad, ascendiendo al 28.0 por ciento para niños(as) con 14 años de edad. Entre los niños(as) con 6 años de edad, el 56.5 por ciento estaba asistiendo al segundo grado, 19.0 por ciento al primer grado y 19.9 por ciento al tercer grado. Generalmente, para cada edad los niños(as) están concentrados en tres diferentes grados. En los Cuadros 17.5 y 17.6 se presenta un panorama situacional de la asistencia escolar para el año 2003/2004, clasificando las y los niños en las siguientes 4 categorías: las y los que nunca han asistido; las y los que han abandonado el sistema escolar, las y los que asisten actualmente a un grado inferior al esperado para su edad, y las y los que asisten actualmente a un grado igual o superior al esperado. El grado esperado para una edad determinada es el grado al que asistiría si el(la) niño(a) comenzó el primer grado cuando tenía 6 años de edad y pasó de grado cada año (es decir, comenzó segundo grado de 7 años, tercer grado de 8 años, y así sucesivamente). 17.3 Asistencia escolar actual ]]] � Gráfico 17.1 17.2 Asistencia al Kinder (primero de básica) ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 433 Asistencia escolar al año lectivo 2003-2004, por provincia. (Hijos(as) de 6-14 años de edad al inicio del año lectivo 2003-2004) Del total de niños(as) de 6 a 14 años de edad, el 80.0 por ciento asiste al grado esperado o a uno superior. Por diferencia, el 20.0 por ciento ha experimentado al menos una de las tres barreras para su desarrollo normal dentro del sistema educativo (entran tarde al sistema, lo abandonan, o no progresan de grado a grado como se espera). La importancia relativa de estos tres factores se aprecia mejor al considerar la distribución de la población escolar en cada edad específica, lo cual está ilustrado en el Cuadro 17.6 y Gráfico 17.3. De los niños(as) con 6 años de edad, el 95.3 por ciento asiste al grado esperado o a uno superior, pero el porcentaje baja considerablemente a sólo el 54.3 por ciento entre los(las) de 14 años. El porcentaje que nunca ha asistido a la escuela o colegio baja del 3.5 por ciento de niños(as) de 6 años al 0.8 por ciento entre niños(as) de 9 años y se mantiene menor al 2 por ciento entre los(las) de 10 a 14 años. El abandono escolar es más crítico a partir de los 11 años de edad, subiendo rápidamente de 9.3 por ciento en los de 11 años de edad al 26.9 por ciento en los de 14 años. En el año lectivo 2003/2004, el 10.4 por ciento de niños(as) asistía a un grado inferior al esperado para su edad. Este porcentaje es más alto (17.7%) entre niños(as) de 14 años de edad. Pareciera que la tendencia de estar atrasado en grados obedece al ingreso tardío al sistema educativo. Esta situación se aprecia mejor al relacionar el porcentaje de atrasados de acuerdo a la edad actual, según la edad al comenzar el primer grado. Entre quienes comenzaron con menos de 6 años de edad, sólo el 6.0 por ciento se clasifica como atrasado, pero a medida que el inicio es a mayor edad, más alto es el porcentaje de atrasados: 8.3 por ciento si tenía 6 años, 25.4 por ciento si tenía 7 años, y 64.4 por ciento si tenía 8 ó más años al comenzar el primer grado. El ingreso tardío al primer grado está asociado con un eventual abandono del sistema educativo. Solamente el 8.0 por ciento de niños(as) que entraron de 6 años de edad ha abandonado la escuela, en comparación con el 23.1 por ciento para quienes entraron con 8 ó más años de edad. En el Cuadro 17.5 se presenta similar información sobre la asistencia escolar actual según área, región y provincia de residencia. El 71.7 por ciento de los(las) niños(as) del área rural asiste al grado esperado o uno superior, en comparación con el 86.8 por ciento de la urbana. Las(los) niños(as) del área rural tienen tres veces la probabilidad de abandonar la escuela con respecto a los del área urbana (13.1% contra 4.1%). Los resultados son semejantes para la Sierra, Costa y Amazonía, pero la situación es mejor para la Insular. Tomando en cuenta los resultados por provincia, existe un amplio rango de variación en el porcentaje que asiste al grado esperado o uno superior, que va � Gráfico 17.2 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 434 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 del 70.2 por ciento en Esmeraldas al 86.0 por ciento en Carchi. En todas las provincias el porcentaje que nunca asistió es mínimo (menos de 2.5%), pero hay 7 provincias dónde más del 10 por ciento de niños(as) en este intervalo de edad han abandonado la escuela. En el Cuadro 17.6 se relaciona la situación de la asistencia escolar actual con otras características, como el sexo del(a) niño(a), nivel de instrucción y grupo étnico de la madre, quintil económico y número de hermanos(as) que el(la) niño(a) tiene. En todas estas características, exceptuando el sexo, las diferencias son notables. En el grupo de niños asistiendo el grado esperado o mayor, hay una diferencia de 42 puntos porcentuales según nivel de instrucción de la madre y una diferencia de 29 puntos porcentuales entre quintil económico más bajo y el más alto. Hay una diferencia de 40 puntos porcentuales entre niños(as) con 7 ó más hermanos (52.2%) y los sin hermanos o con sólo un hermano (92.6%). Sólo el 67.9 por ciento de los hijos(as) de madres indígenas estaban asistiendo al grado esperado, mientras esta cifra es 81.8 por ciento en hijos(as) de madres mestizas. Asistencia escolar al inicio del año lectivo 2003-2004, según edad actual. Hijos(as) de 6-14 años de edad al inicio del año escolar Como se mencionó anteriormente, el ingreso tardío al sistema educativo está relacionado con altas tasas subsiguientes de abandono escolar y con un mayor retardo en las edades en que se completan los grados específicos. Los Cuadros 17.7 y 17.8 proveen mayor detalle sobre las edades al entrar al primer grado. Para el total de hijos(as) de 6 a 14 años, las madres informaron que el 11.0 por ciento comenzó el primer grado teniendo 7 ó más años de edad y otro 1.5 por ciento todavía no había comenzado a estudiar el primer grado (o segundo de educación básica). Estos porcentajes son similares para ambos sexos, pero muestran importantes diferencias según otras características establecidas en el Cuadro 17.8. La diferencia más grande es según nivel educativo de la madre. Entre las(los) niños cuyas madres no tienen educación formal, el 31.5 por ciento no había comenzado el primer grado o lo comenzó teniendo 7 ó más años cumplidos, en comparación con sólo el 4.0 por ciento de niños(as) cuyas madres tienen educación superior. Una situación similar pero a la inversa se observa según el número de hermanos(as): el 32.5 por ciento de los(las) niños(as) con 7 ó más hermanos(as) comenzó el primer grado a partir de los 7 años cumplidos o aún no lo ha comenzado, en comparación con sólo el 6.5 por ciento de los(las) hijos(as) únicos(as) o con sólo un(a) hermano(a). De acuerdo a la información de la madre, el ingreso temprano al primer grado (antes de los 6 años cumplidos), es bastante común en el Ecuador. Del total de niños(as) de 6 a 14 años, el 21.8 por ciento entró al primer grado antes de cumplir 6 años de edad. Aún en los grupos con más desventajas sociales y económicas, los porcentajes de ingreso a primer grado de educación básica antes de cumplir los 6 años de edad son relativamente altos (16.8% para quienes se ubican en el quintil económico bajo y 11.2% para niños/as cuyas madres no tienen educación formal). 17.4 Edad al comenzar el primer grado (o segundo de básica) ]]] � Gráfico 17.3 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 435 Como se mencionó anteriormente, un factor importante para el atraso en el sistema educativo y el eventual abandono es la repetición de grados. En los Cuadros 17.9 y 17.10 se incluyen dos indicadores de repitencia escolar: a) el porcentaje de niños(as) asistiendo a la escuela en el año lectivo 2003/2004 que estaba repitiendo el grado al cual asistía en ese año lectivo; y b) la distribución porcentual de niños(as) que estaba asistiendo en el año lectivo 2003/2004, según el número de veces que había repetido un grado. A nivel nacional, el 8.5 por ciento estaba repitiendo el grado al que asistió en 2003/2004. Esta cifra varía según edad cuando comenzó el primer grado, número de hermanos que tiene, tipo de escuela, quintil económico y nivel de instrucción de la madre (Cuadro 17.10 y Gráfico 17.4). La repetición en el año lectivo 2003/2004 era especialmente común para los que comenzaron con 8 ó más años de edad (22.5%) y para los que tienen 7 ó más hermanos (16.9%). También se anota una diferencia en el porcentaje repitiendo grado entre las escuelas fiscales (10.0% en establecimiento fiscal español y 14.8% en fiscal bilingüe), escuelas fisco- misionales (5.5%) y las particulares (3.3%). Considerando toda la historia escolar, en el Ecuador, del total de estudiantes de 6 a 14 años, e1 17.4 por ciento ha repetido de grado una o más veces. Esta proporción está constituida por el 12.8 por ciento que ha repetido una vez y el 4.6 por ciento que ha repetido dos o más veces. Considerando área, región y provincia de residencia (Cuadro 17.9) no se observa tanta variación en el porcentaje repitiendo el grado en el año lectivo 2003/2004. Bolívar y Esmeraldas son las provincias con los mayores porcentajes (13.3% y 15.1%) y con menores, Pichincha (5.6%), Tungurahua (6.3%), Chimborazo (7.6%) y Guayas (7.7%). Repetición de grado, según características seleccionadas Los Cuadros 17.11 y 17.12 presentan la distribución porcentual de los niños(as) según el tipo de escuela o colegio al que asistieron en el año lectivo 2003/2004. A nivel nacional, el 72.0 por ciento reportaron fiscal (español), el 2.5 por ciento fiscal (bilingüe), el 2.4 por ciento fisco-misional y el 23.1 por ciento una escuela particular. El fiscal bilingüe es más común en provincias de la Sierra: Cotopaxi (11.6%) Bolívar (13.7%) y Chimborazo (19.3%). Las provincias con mayores porcentajes de estudiantes en escuelas de tipo particular son: Guayas (36.3%), Pichincha (29.5%), Manabí (28.7%) e Imbabura (23.6%). Considerando el porcentaje en escuelas particulares, se anota mayor variación según quintil económico y nivel de instrucción de la madre. Sólo el 6.6 por ciento de niños(as) del quintil más pobre asisten a una escuela particular, comparado con el 59.6 por ciento en el quintil más alto. El 23.5 por ciento de hijos(as) de madres indígenas asisten a una escuela de tipo fiscal bilingüe. 17.6 Tipo de establecimiento al que asiste ]]] � Gráfico 17.4 17.5 Repetición de grados ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 436 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 El Cuadro 17.13 muestra el grado más alto aprobado por los niños(as) que han asistido en el pasado, pero no asistieron en el año lectivo 2003/2004. El grado en que la mayor parte de estudiantes abandonan el sistema educativo es después de completar el sexto grado. Al nivel nacional, el 65.9 por ciento de los que terminaron sus estudios lo hizo después de aprobar el sexto grado (séptimo de básica). Este porcentaje sube al 71.6 por ciento en la Sierra y baja al 60.2 por ciento en la Costa y 56.3 por ciento en la Amazonía. En el Cuadro 17.14 se muestra la distribución porcentual de las razones mencionadas por las madres para que sus respectivos(as) hijos(as) de 6 a 14 años de edad, que alguna vez asistieron a educación básica, abandonaran la escuela o colegio, y por consiguiente, no estaban asistiendo en el año escolar 2003/2004. De acuerdo a las madres, al 46.0 por ciento abandonó los estudios por problemas económicos. Este porcentaje asciende hasta el 57.2 de abandono habiendo aprobado el sexto grado. Además del 46.0 por ciento que mencionó problemas económicos, otro 4.9 por ciento mencionó que el hijo(a) tenía que trabajar, lo cual también puede ser considerado como factor económico. Otras razones importantes son que el niño "ya no quiso / no le gustó" la escuela (22.1%), "bajo rendimiento" (4.5%), y "problemas familiares" (3.3%). La razón "bajo rendimiento" parece ser más importante para estudiantes que abandonan habiendo estado asistiendo a grados menores (11.3% si salió después de completar 0 a 2 grados y 9.2% si sólo completó entre 3 y 5 grados). Otro aspecto sobre razones de abandono (Cuadro 17.14) es que sólo el 6.3 por ciento mencionó razones atribuibles a la oferta del sistema educativo (problemas en la escuela, cambio de domicilio, la distancia al centro educativo o porque ya no había el grado al cual había pasado). Y 17.7 Abandono de la escuela o colegio ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 437 � Cuadro 17.1 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 438 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 � Cuadro 17.2 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 439 � Cuadro 17.3 � Cuadro 17.4 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 440 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 � Cuadro 17.5 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 441 � Cuadro 17.6 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 442 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 � Cuadro 17.7 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 443 � Cuadro 17.8 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 444 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 � Cuadro 17.9 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 445 � Cuadro 17.10 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 446 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 � Cuadro 17.11 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 ASISTENCIA ESCOLAR DE NIÑOS(AS) DE 6 A 14 AÑOS 447 � Cuadro 17.12 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 448 DE EDAD EN EL AÑO LECTIVO 2003/2004 � Cuadro 17.13 � Cuadro 17.14 18. Uso de servicios de salud ] La encuesta ENDEMAIN 2004 incluyó un cuestionario de problemas de salud percibidos, uso de servicios y gastos en salud para conocer cuál es el patrón de enfermedades o de morbilidad de la población ecuatoriana, cuáles son las acciones que se toman como respuesta a los problemas de salud y cuánto gastan en salud. El análisis que sigue presenta las diferencias en morbilidad y en el acceso a los servicios de salud entre los diferentes grupos de población del país, particularmente aquellos relacionados con el nivel económico de los hogares. Otros factores que se toman en cuenta son las diferencias en el uso relacionadas con: el lugar de residencia, el sexo, la edad y el nivel de instrucción. Este capítulo tiene cuatro secciones. La primera examina la afiliación de la población a distintos seguros de salud. La segunda sección describe los problemas de salud que la población tenía durante los 30 días previos a la entrevista y las acciones que se tomaron en respuesta a esos problemas. La tercera examina el uso de servicios preventivos en los últimos 30 días y la cuarta contiene hallazgos sobre el uso de control prenatal y el lugar del parto entre las mujeres que estaban embarazadas o dieron a luz durante los 12 meses previos a la entrevista. Adicionalmente se examina la administración de antiparasitarios en niños menores de 15 años de edad. El tema, “gastos en salud”, se examina en el Capítulo 19. La información presentada en este capítulo y en el 19, se recolectó usando un cuestionario independiente del cuestionario aplicado para las mujeres en edad fértil (MEF). Este cuestionario fue aplicado en los mismos segmentos censales que el cuestionario de las MEF, pero en otros hogares. El informante para el cuestionario sobre uso de servicios y gastos en salud fue un adulto del hogar, quien conocía las circunstancias de salud y económicas del mismo. En el Ecuador, el 80.8 por ciento de la población no tiene ningún seguro de salud (Cuadros 18.1 y 18.2). Es decir, sólo el 19.2 por ciento de la población según la ENDEMAIN 2004 está afiliada a un seguro. De esta proporción, un 8.7 por ciento está cubierta por el seguro general del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), mientras que otro 7.8 por ciento por el Seguro Social Campesino (SSC), institución que pertenece al mismo Instituto de Seguridad Social. En conjunto, la gran mayoría de la población asegurada estaba cubierta por el IESS o el SSC; sin embargo, estas dos fuentes de aseguramiento cubren solamente al 16.5 por ciento de la población total. La cobertura de otros seguros es pequeña, sólo el 2.7 por ciento tenía seguro privado, o en instituciones como el ISSFFA o ISSPOL. El porcentaje de personas que está asegurada es mayor en el área rural (20.5%) comparada con la urbana (18.2%), dado que en sectores rurales la cobertura del SSC es relativamente alta. También se observa en el Cuadro 18.1 que la probabilidad de estar afiliado(a) a un seguro es mayor en la Sierra que en la Costa (23.4% contra 14.4%). La región con mayor cobertura es la Insular, 26.4 por ciento. Con respecto a las provincias, Loja está en primer lugar con una cobertura de 32.9 por ciento y Los Ríos en el último con una cobertura de sólo el 10.1 por ciento (Gráfico 18.1). 18.1 Afiliación a algún seguro de salud ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 449 Afiliación de la población a seguro de salud, por provincia Como era de esperarse, el grueso de la población asegurada tiene mayor educación y niveles económicos altos, medido por el quintil económico (Cuadro 18.2 y Gráfico 18.2). Aunque la probabilidad de tener seguros aumenta en la medida que se incrementa el nivel educativo y económico, vale mencionar que casi la mitad de las personas con educación superior (49.0%) y el 35.0 por ciento del quintil económico más alto cuentan con algún seguro. También se observa que la cobertura de seguros está relacionada directamente con la edad, asciende del 9.0 por ciento entre niños de 0 a 4 años de edad al 30.9 por ciento entre adultos de 60 a 74 años, y que la tenencia de seguros aumenta considerablemente a partir de los 30 años de edad. En lo concerniente al sexo, la cobertura en hombres es ligeramente superior a la de mujeres (21.2% contra 17.3%). Se observa que sólo el 28.2 por ciento de personas que trabajan está cubierta por algún tipo de seguro, mientras que para aquellas que no trabajan el porcentaje de cobertura baja al 14.6 por ciento. Afiliación de la población a seguro de salud, según nivel de instrucción y quintil económico 79 � Gráfico 18.2 � Gráfico 18.1 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 450 USO DE SERVICIOSDE SALUD En resumen, la gran mayoría de la población ecuatoriana se halla sin cobertura de seguro de salud, salvo un reducido grupo con mayor educación y nivel económico, en edades mayores a 29 años, que trabaja y que reside principalmente en las regiones Insular, Amazonía y Sierra. En su mayor parte, la cobertura existente es brindada por el IESS y el SSC. La cobertura de los seguros privados es muy pequeña. En los Cuadros 18.3, 18.4 y Gráfico 18.3, se presentan las razones por las cuales la población no está afiliada o cubierta por el seguro general del IESS y el SSC. Las razones principales en orden de importancia incluyen: “no tiene edad para afiliarse” (28.4%), “tiene un trabajo independiente” (22.8%) y “no trabaja” (22.5%). Un 9.7 por ciento declaró que “los padres no son afiliados”, mientras que el 7.3 por ciento mencionó que “el patrón no le afilia”. Como es de esperarse, la primera razón, “no tiene edad para afiliarse”, es importante para las personas de 0 a 14 años de edad, mientras que la segunda razón, “tiene un trabajo independiente”, es importante para las personas que viven en las provincias de Carchi, Cotopaxi, Tungurahua y Bolívar, para los hombres, para personas que tienen 30 a 74 años de edad y para aquellas con instrucción superior. Así mismo, “tiene un trabajo independiente” y “los padres no son afiliados” son las razones más mencionadas por personas del grupo étnico indígena. Se observa que los mayores porcentajes de personas que informaron que “no trabajan” se encuentran en el área urbana, en las provincias de Los Ríos, Guayas, Manabí y Pichincha, son mujeres, y personas de mayor edad que no laboran. Es interesante notar que no se observan muchas diferencias en las razones por las cuales no se afilian según quintil económico (Cuadro 18.4); la única categoría que cambia es “los padres no son afiliados”, lo cual es más alto en el quintil más bajo (16.1%) que en el quintil más alto (3.8%). Razones por las cuales la población no está afiliada o cubierta por el IESS/SSC El 49.2 por ciento de la población encuestada percibió que se encontraba enferma o que había tenido algún problema de salud durante los 30 días previos a la entrevista (Cuadros 18.5 y 18.6). Las personas que viven en el área urbana percibieron en mayor proporción tener problemas de salud que las del área rural (51.0% contra 46.8%). El porcentaje de personas que percibió tener problemas de salud varía del 24.6 por ciento en la región Insular al 53.4 y 53.7 por ciento en Guayaquil y la Costa, respectivamente; a nivel provincial, cambia del 32.2 por ciento en la provincia de Esmeraldas al 62.1 por ciento en El Oro (Gráfico 18.4). 18.2.1 Presencia de problemas de salud ] 18.2 Presencia de problemas de salud y acciones tomadas para resolverlos ]]] � Gráfico 18.3 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 451 Presencia de problemas de salud durante los últimos 30 días Los resultados presentados en el Cuadro 18.6 y Gráfico 18.5 indican que las mujeres manifiestan problemas de salud en mayor medida que los hombres (51.8% contra 46.6%). En el mismo cuadro se puede observar que los problemas de salud en el último mes son particularmente elevados en menores de cinco años (60.4%), debido principalmente a las enfermedades diarreicas y respiratorias, y en los mayores de 74 años (76.4%), respecto a las enfermedades crónicas y degenerativas. El grupo con menos problemas es el que tenía 15 a 29 años de edad al momento de la entrevista. Como era de esperarse, la probabilidad de tener un problema de salud durante los 30 días previos a la entrevista disminuye en la medida que aumenta el nivel educativo, del 58.9 por ciento en personas sin instrucción formal al 43.4 por ciento en aquellas con instrucción superior. Sin embargo, no se observa el mismo patrón con respecto al nivel económico, puesto que las personas con menos problemas de salud pertenecen a los quintiles más bajos y al quintil más alto. Es interesante notar que la tenencia de algún seguro de salud no reduce la declaración de tener problemas de salud durante el último mes; se encontró que las personas sin seguro reportaron ser ligeramente más sanas (i.e., sin problemas de salud) que las personas con seguro, diferencia no significativa (48.9% vs. 50.4%). � Gráfico 18.4 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 452 USO DE SERVICIOSDE SALUD Presencia de problemas de salud, según sexo y grupos de edad Los Cuadros 18.5, 18.6 y Gráfico 18.6 también muestran el porcentaje de la población hospitalizada durante los 12 meses previos a la entrevista. En general, el 3.0 por ciento fue hospitalizado, cifra que asciende al 3.4 por ciento en el área urbana y desciende al 2.6 por ciento en la rural. La probabilidad de ser hospitalizado es igual en la región Sierra y Costa (3.0% en cada caso) y menor en la región Insular (1.3%). Como se puede ver en el Cuadro 18.6, la proporción de población que fue hospitalizada en los 12 meses anteriores a la fecha de la encuesta aumenta con la edad, de modo que asciende de 3.4 por ciento para el grupo de 30-44 años a 7.7 por ciento en el grupo de 75 años y más años de edad; con respecto al nivel económico, se hospitalizaron más las personas de quintiles económicos 4 y 5. Con relación al nivel de instrucción, se observa que las personas sin instrucción formal y aquellas con instrucción superior fueron hospitalizadas en mayor proporción que personas con otros niveles de educación. Vale mencionar que la tenencia de un seguro de salud parece estar asociada a la hospitalización, pues el 4.3 por ciento de la población asegurada fue hospitalizada, comparado con el 2.7 por ciento de población no asegurada. Población hospitalizada, según área y región En los Cuadros 18.7 y 18.8 se presenta a la población según grandes grupos de enfermedades o problemas de salud. Para el 24.8 por ciento de los residentes habituales de los hogares entrevistados, se reportó algun problema respiratorio. En un distante segundo lugar se encuentran los problemas crónicos (6.7%), seguido por problemas digestivos (5.9%) y problemas de nervios o musculares (4.7%). Otro 2.0 por ciento tuvo problemas cardiovasculares, mientras que el 1.9 por ciento tuvo problemas de la piel. Ninguno de los restantes grupos de enfermedades específicas alcanzó al 1 por ciento. � Gráfico 18.6 � Gráfico 18.5 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 453 La importancia relativa de las enfermedades que ocupan del primer al tercer lugar varía según área de residencia; los problemas respiratorios y las enfermedades crónicas son más elevados en el área urbana y los problemas digestivos con moderado predominio en el área rural. Se observa que la Costa ocupa el primer lugar entre las regiones con respecto a problemas respiratorios (27.9%) y enfermedades crónicas (9%), mientras que la Amazonía está en primer lugar con respecto a los problemas digestivos (6.7%). Como es de esperarse, los niños de 0 a 4 años de edad sufren más de problemas respiratorios y digestivos, mientras que las personas mayores de 59 años sufren más de enfermedades crónicas (Gráfico 18.7). Es interesante notar que la prevalencia de problemas respiratorios no varía mucho según el nivel educativo y económico, pero sí con respecto a problemas digestivos: a mayor nivel, menores problemas. También se observa que la prevalencia de enfermedades crónicas aumenta con el nivel económico, pero en general, disminuye con respecto al nivel educativo. Tres principales problemas de salud que afectan a la población, según sexo y edad Vale mencionar que las enfermedades crónicas tienen un crecimiento sostenido a partir de los 45 años, son padecidas por más de 15 por ciento de la población entre 15 y 49 años de edad. En el grupo de 60-74 años padecen enfermedades crónicas el 25 por ciento y los de 75 ó más años el 31.1 por ciento. También, los resultados indican que los hombres y las mujeres manifiestan similares problemas de salud, salvo en el caso de enfermedades crónicas y el grupo “otras” donde la prevalencia es mayor entre mujeres que entre hombres. Uno de los propósitos de la ENDEMAIN 2004 fue recolectar información detallada sobre las acciones tomadas por los individuos para resolver sus problemas de salud. El cuestionario fue diseñado para registrar hasta tres acciones realizadas para resolver cada problema de salud que se identificó en los 30 días anteriores a la entrevista y se examinaron hasta dos problemas de salud (los más importantes) mencionados por los entrevistados. Los resultados indican que un 41.9 por ciento de las personas que tuvieron al menos un problema de salud en los 30 días previos a la entrevista buscaron atención con visita a un agente de salud (Cuadros 18.9 y 18.10). Las personas que viven en el área urbana consultaron a un agente de salud en una proporción sustancialmente mayor que las que viven en la rural (45.6% contra 36.5%). En las provincias varía del 28.8 por ciento en Chimborazo al 50.4 por ciento en Cañar (Gráfico 18.8). 18.2.2 Acciones tomadas para resolver los problemas de salud ] � Gráfico 18.7 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 454 USO DE SERVICIOSDE SALUD Visita a un agente de salud para resolver problemas de salud en los últimos 30 días, por provincia En el Cuadro 18.10 el porcentaje que visitó a un agente de salud no varía mucho según el nivel de instrucción, pero aumenta en la medida que se incrementa el nivel económico, del 33.8 por ciento en personas del quintil más bajo al 48.6 por ciento entre las del quintil más alto (Gráfico 18.9). La proporción más alta de personas para las que se buscó atención para su enfermedad corresponde a la población de 0 a 4 años, 58.1 por ciento. Vale mencionar que no se encontró una diferencia en la búsqueda de atención según el sexo de los residentes de los hogares entrevistados. Las personas de grupo étnico indígena visitaron a un agente de salud en menor proporción (30.7%) que los de otros grupos étnicos. Acciones tomadas para resolver los problemas de salud, según quintil económico � Gráfico 18.9 � Gráfico 18.8 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 455 El 47.8 por ciento de las personas con al menos un problema de salud se automedicó. (Cuadros 18.9 y 18.10). Se nota que la automedicación es la principal acción tomada en el área rural y en cada región del país para resolver los recientes problemas de salud. El uso de la automedicación tiene relación inversa con el nivel económico, del 40.1 por ciento en las personas del quintil más alto, al 52.5 por ciento entre las más pobres (Gráfico 18.9). Los resultados indican que a mayor nivel económico, mayor el uso de agentes de salud y menor uso de la automedicación. Por otra parte, la automedicación es particularmente alta en grupos indígenas (56.9%). Se nota en los Cuadros que el 15.3 por ciento de la población con al menos un problema de salud siguió el tratamiento recomendado por el médico. Este tipo de acción es más frecuente en personas mayores a 44 años lo que corresponde con la mayor incidencia de enfermedades crónicas en esos grupos de edad. Es interesante notar que el porcentaje de personas que realiza esta acción aumenta notablemente con el nivel económico (de 12.0% en el quintil más bajo a 21.2% en el quintil más alto). Se observa que el 8.4 por ciento de las personas que tuvieron al menos un problema de salud en los últimos 30 días no hizo nada para resolver estos problemas. La probabilidad de no hacer nada es mayor en el área rural (10.2%), en la Amazonía (9.8%), en las personas sin instrucción formal (10.7%) y entre aquellas de los niveles económicos más bajos (12.2% y 10.0% para los quintiles 1 y 2, respectivamente) (Gráfico 18.9). Los Cuadros 18.11 y 18.12 ofrecen información adicional con respecto a las acciones tomadas para resolver los problemas de salud en el último mes. Simplemente expresado, el 58.5 por ciento de personas que tenían al menos un problema no hizo ninguna visita a un establecimiento o agentes de salud, cifra que aumenta al 63.8 por ciento en el área rural y al 71.4 por ciento en la provincia de Chimborazo. Se observa en el Cuadro 18.12 que la probabilidad de no hacer ninguna visita está relacionada inversamente con el nivel económico; las personas de mayor nivel económico visitan establecimientos o agentes de salud en mayor proporción que aquellas de menor nivel (47.9% vs. 33.4%). Cabe notar que no se observan variaciones significativas en el número de visitas por nivel de instrucción. Para las personas que visitaron un establecimiento o agente de salud, parece que una visita fue suficiente para satisfacer sus necesidades, ya que sólo el 5.2 por ciento hizo dos o más visitas. El tipo de establecimiento de salud visitado para resolver los problemas de salud incluye, en orden de importancia, los consultorios médicos (14.2%), establecimientos del Ministerio de Salud (11.5%), farmacias particulares (6.2%), hospitales o clínicas privadas (3.3%) y los establecimientos del IESS (2.2%) (Cuadros 18.13, 18.14 y Gráfico 18.10). Asumiendo que los consultorios médicos son establecimientos privados y sin tomar en cuenta a aquellos en la categoría “Otro”, es muy claro que la población ecuatoriana tiene una preferencia por el sector privado para resolver los problemas de salud (23.7% contra 13.7%). Esta preferencia es más acentuada en la población con mayores recursos económicos y mayor instrucción. En otras palabras, en la medida que es mejor la situación económica del hogar, aumenta la proporción de la población que opta por el sector privado para resolver sus problemas de salud. Es importante notar que el 15.4 por ciento de las personas del nivel económico inferior optó por el sector privado, mientras que el 14.5 por ciento por el sector público. Vale mencionar que el sector público es una importante fuente de atención para el 26.6 por ciento de los niños menores de 5 años, cifra que es bastante superior a la cifra a nivel nacional del 13.7 por ciento. Tipo de establecimiento seleccionado para resolver los problemas de salud, según quintil económico � Gráfico 18.10 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 456 USO DE SERVICIOSDE SALUD Como se mencionó anteriormente, el 8.4 por ciento de personas que tuvieron al menos un problema de salud en el último mes, no hizo nada para resolver estos problemas. Los motivos para no hacer nada incluyen, en orden de importancia: “no tenía dinero o el servicio es caro” (52.3%), “la enfermedad era leve o conocida” (37.1%), “no tenía tiempo” (5.4%), “el servicio queda lejos” (1.7%) y “la calidad de servicio es mala” (1.6%) (Cuadros 18.15 y 18.16). Enfocando los dos motivos principales, en el Cuadro 18.16 y Gráfico 18.11, se puede observar que el 70.1 por ciento de las personas del quintil económico más bajo, mencionó que “no tenía dinero o el servicio es caro”, comparado con el 17.5 por ciento de personas del quintil superior. Por su parte, un 60.0 por ciento de personas del quintil más alto no hizo nada por considerar que “la enfermedad era leve o conocida” y, en consecuencia pensaban que sabían como manejarla, mientras que el 26.2 por ciento del quintil inferior mencionó ese motivo. Se observa el mismo patrón con respecto a estos dos motivos según nivel de instrucción. Vale señalar que, en general, el porcentaje de personas que mencionó “no tenía dinero o el servicio es caro” aumenta en la medida que es mayor la edad, llegando a más del 60.0 por ciento entre personas mayores de 44 años. Así mismo, el porcentaje de ese motivo llega a 58.6 por ciento entre indígenas. Motivos por los que no hizo nada para resolver cualquier problema de salud, según quintil económico El motivo “no tenía tiempo” fue importante para los hombres, para personas con instrucción superior, para las de etnia “otro”, para las que trabajan y para las del quintil económico superior, mientras que el motivo “el servicio queda lejos” fue algo superior para personas que viven en el área rural, en la Sierra y Amazonía. Este motivo es más frecuente en Esmeraldas, Loja y Cotopaxi. Hay dos cuestiones principales que trata esta sub-sección. La primera es, cuál fue la mezcla de acciones tomadas para resolver los recientes problemas de salud y su secuencia en el tiempo, y la segunda, cuál fue el resultado de las acciones tomadas. Los hallazgos se presentan en los Cuadros 18.17 y 18.18, que corresponden al primer problema de salud que las personas tuvieron en el último mes, y en los Cuadros 18.19 y 18.20, que corresponden al segundo problema en el mismo período. El primer problema de salud es el de mayor gravedad o aquel que produjo un mayor gasto. a) Primer problema de salud El primer panel de los Cuadros 18.17, 18.18 y Gráfico 18.12 presentan la primera acción tomada para resolver el primer problema de salud que las personas tuvieron durante los 30 días previos a la entrevista y el resultado de esta acción. Enfocándose en la primera acción tomada, un 38.4 por ciento de personas visitó a un agente de salud. Las personas que viven en el área urbana consultaron en una proporción mayor que las de la rural (41.8% contra 18.2.3 Solución de los problemas de salud ] � Gráfico 18.11 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 457 33.4%), y la proporción que consultó en las provincias varía del 26.0 por ciento en Chimborazo al 48.5 por ciento en Cañar. Se observa en el Cuadro 18.18 que el porcentaje que visitó un agente de salud no varía mucho según nivel de instrucción, pero aumenta en la medida que se incrementa el nivel económico, del 30.9 por ciento entre personas del quintil inferior al 44.4 por ciento entre aquellas del quintil superior. La proporción más alta de personas que visitó un agente de salud (o para las que se visitó) para resolver su enfermedad o problema de salud corresponde a la población de 0 a 4 años, 54.7 por ciento. El 43.7 por ciento de personas se automedicó como primera acción. La automedicación es la principal acción tomada en el área rural y en cada región del país. El uso de la automedicación aumenta en la medida que disminuye el nivel económico, del 36.7 por ciento entre personas del nivel superior al 48.3 por ciento entre aquellas del nivel inferior. Se nota en los cuadros que el 6.6 por ciento de la población con un problema de salud siguió el tratamiento de su médico, mientras que el 1.3 por ciento obtuvo atención en la casa. El 10.1 por ciento de personas no hizo nada para resolver su primer problema. La probabilidad de no hacer nada como primera acción es mayor en el área rural (12.2%), en la Amazonía (10.8%), entre personas sin instrucción formal (12.7%) y entre aquellas del nivel económico más bajo (14.3%). Para casi un tercio de la población (32.9%) que tuvo un problema de salud, el mismo no fue resuelto como resultado de las acciones o no acciones tomadas por primera vez, cifra que sube al 36.6 por ciento en el área rural. Los porcentajes más altos en que no se resolvió el problema de salud se encuentran en las provincias de Carchí, Cotopaxi, Cañar y Azuay (mayor del 40.0%), mientras que los porcentajes más bajos están en Pichincha, Guayas y El Oro (menor del 30.0%). Se observa en el Cuadro 18.18 que la no solución del problema con la primera acción tomada aumenta en la medida que se incrementa la edad, del 28.1 por ciento entre niños de 0 a 4 años al 50.2 por ciento en personas que tenían 75 ó más años de edad. En el mismo cuadro se puede ver que no resolver el problema de salud está inversamente relacionado con el nivel educativo y económico. Es interesante señalar, a la luz de los datos, que la tenencia de un seguro de salud no parece ser un factor para resolver los problemas de salud. El segundo panel de los Cuadros 18.17 y 18.18 presentan la segunda acción tomada para resolver el primer problema de salud que las personas tuvieron durante los 30 días previos a la entrevista y su resultado. El denominador incluye sólo a las personas que respondieron que la primera acción tomada no resolvió el primer problema de salud. Llama la atención que la distribución porcentual de acciones tomadas es muy diferente a la que corresponde a las primeras acciones. Por ejemplo, un mayor porcentaje de personas que no resolvió su problema con la primera acción no hizo nada como su segunda acción (48.4% contra 10.1% para la primera acción). La probabilidad de no hacer nada es mayor en el área rural (51.7%), entre las personas sin instrucción formal (55.4%) y entre aquellas del nivel económico inferior (59.3%). Con respecto a las otras categorías de acciones tomadas, cada una de las primeras tres (visitó un agente de salud, recibió atención en la casa y se automedicó) bajaron sustancialmente, mientras que el porcentaje que “siguió el tratamiento del médico” aumentó del 6.6 al 22.5 por ciento. Como consecuencia de las segundas acciones tomadas, el 75.9 por ciento de personas declaró que su problema fue resuelto. La probabilidad de solucionar el problema de salud a consecuencia de las segundas acciones tomadas es mayor en Guayas (80.2%), Los Ríos (84.3%) y Esmeraldas (86.5%), a pesar de que el 55.2, 68.2 y 52.3 por ciento, respectivamente, de las personas en esas provincias, no hicieron nada. Se observa en el Cuadro 18.18 que las personas de los dos niveles económicos más bajos tuvieron mayor éxito en resolver sus problemas de salud con la segunda acción tomada, que personas ubicadas en los dos niveles económicos más altos. Otra vez, la tenencia de un seguro de salud no parece estar asociado con la solución de los problemas de salud. En la continuación de los Cuadros 18.17 y 18.18 se presenta la tercera acción tomada para resolver el primer problema de salud que las personas tuvieron durante los 30 días previos a la entrevista. El denominador incluye sólo las personas que dijeron que la segunda acción tomada no resolvió el problema de salud. Como era de esperarse, la distribución porcentual de acciones tomadas es diferente a las que corresponde a las primeras y segundas acciones realizadas. Por ejemplo, un reducido porcentaje de personas “visitó a un agente de salud” para resolver su problema de salud, mientras que el porcentaje de personas que “siguió el tratamiento del médico” subió del 22.5 al 35.0 por ciento. La reducción en el porcentaje de personas que dijeron “no hizo nada”, del 48.4 al 38.7 por ciento, es un hallazgo positivo, puesto que las personas enfermas reconocieron que necesitaban hacer algo para resolver su primer problema de salud. 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 458 USO DE SERVICIOSDE SALUD Acciones tomadas para resolver el primer problema de salud b) Segundo problema de salud Los Cuadros 18.19 y 18.20 presentan las acciones adoptadas para resolver el segundo problema de salud que las personas tuvieron durante los 30 días previos a la entrevista y su resultado. Como se observó anteriormente, solamente el 6.7 por ciento de personas presentó dos problemas de salud. Se observa que el patrón de acciones tomadas para resolver el segundo problema es igual a las acciones tomadas para resolver el primer problema, pero las proporciones son diferentes. Por ejemplo, el orden de importancia de la primera acción tomada es igual para ambos problemas: la “automedicación” está en primer lugar, el “visitó a un agente de salud” en segundo lugar, el “no hacer nada” en tercer lugar, “siguió el tratamiento del médico” ocupa el cuarto lugar y el “obtuvo atención en casa” el quinto lugar. Los patrones son semejantes para las segundas y terceras acciones tomadas. Con pocas excepciones, la proporción de personas que “visitó a un agente de salud”, que se “automedicó” o que “siguió el tratamiento del médico” para resolver su segundo problema es menor que aquella para resolver el primer problema en cada etapa de acción: primera, segunda y tercera. Lo que es mayor, como una excepción, es la proporción que “no hizo nada” para resolver el segundo problema. Los datos sugieren que las personas estaban menos preocupadas con el segundo problema de salud que con su primero y, por consecuencia, tenían menor motivación para hacer algo para resolverlos. Comparando las tasas de “curación” para los dos problemas, se nota que la tasa es mayor para el primer problema después de realizar la primera acción (67.1% contra 58.0%), pero después de hacer la segunda acción, es mayor para el segundo problema (80.9% contra 75.9%), a pesar que el 62.8 por ciento de las personas “no hizo nada” para resolver su segundo problema. Se observan diferenciales para ambos problemas de salud, con respecto a las características de las personas. Por ejemplo, la probabilidad de visitar a un agente de salud es mayor en el área urbana que en la rural, y aumenta en la medida que se incrementa el nivel económico. También, la proporción que se automedicó aumenta en la medida que disminuye el nivel económico. Finalmente, la probabilidad de no hacer nada es mayor entre personas sin instrucción formal y entre aquellas del nivel económico bajo. La primera pregunta en el cuestionario del módulo titulado “Atención de Salud Preventiva – Últimos 30 días”, fue: “En los últimos 30 días, visitó algún establecimiento o proveedor de salud para hacerse un chequeo general o parcial, o recibir algún servicio preventivo: vacunas, control del niño sano, medir la presión, control odontológico, consejería o consulta sobre planificación familiar, etc.?”. En los Cuadros 18.21 y 18.22 se puede observar que sólo 18.3 Uso de servicios de salud preventiva ]]] � Gráfico 18.12 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 459 el 5.6 por ciento de la población usó servicios preventivos de salud durante los 30 días previos a la entrevista, cifra que aumenta al 6.8 por ciento en el área urbana, pero baja al 4.0 por ciento en la rural. El uso de servicios preventivos varía del 4.6 por ciento en la Costa al 9.5 por ciento en la Insular. Es necesario indicar que estos resultados son más bajos de lo esperado, lo que puede deberse al corto periodo de tiempo de referencia de la pregunta, que fue los 30 días previos a la entrevista. Se nota en el Cuadro 18.22 que el uso de servicios preventivos de salud es más elevado en el caso de menores de cinco años (11.6%), en las personas con instrucción superior (8.4%) y en aquellas del quintil económico más alto (9.5%). Al contrario, sólo el 2.8 por ciento de personas sin instrucción formal y el 2.9 por ciento de aquellas del nivel económico inferior usó un servicio de salud preventiva. También se observa en el mismo cuadro que la probabilidad de usar servicios preventivos es mayor entre personas aseguradas que en las no aseguradas (7.9% contra 5.0%). De la población que usó algún servicio de salud preventiva, el 41.7 por ciento acudió a un establecimiento del MSP, el 23.3 por ciento a un consultorio médico privado y el 9.0 por ciento a un hospital o clínica privados. Otro 7.0 por ciento consultó con un establecimiento de una fundación u ONG, mientras que el 5.1 por ciento fue atendido en un establecimiento del IESS. El uso de establecimientos en el sector público fue mayor en el área rural que en la urbana (57.9% contra 41.7%), mientras que el uso del sector privado fue mayor en el área urbana que la rural (43.5% contra 32.2%). Se observa que en la medida que aumenta el nivel educativo y económico, también aumenta el uso del sector privado, del 40.5 por ciento en personas sin instrucción formal al 62.7 por ciento en aquellas con instrucción superior, y del 15.6 por ciento en personas de nivel económico inferior al 64.5 por ciento en las del superior. Para interpretar los datos sobre el uso de control prenatal, se necesita aclarar que no todas las mujeres habían terminado su embarazo al momento de la entrevista. Algunas estaban embarazadas, sin conocer el número de meses de embarazo que tenían. Por eso, es probable que algunas mujeres en su primer o segundo trimestre de embarazo no habían tenido todavía la oportunidad de realizar su primer control prenatal, y que algunas en su segundo o tercer trimestre de embarazo no habían tenido la oportunidad de cumplir con 5 ó más controles prenatales. En general, el 12.8 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años de edad estaba embarazada durante los 12 meses previos a la entrevista (Cuadros 18.23 y 18.24). De las mujeres que estaban embarazadas, el 87.6 por ciento tuvo al menos un control prenatal al momento de la entrevista. Los porcentajes más altos de haber tenido al menos un control prenatal se encuentran en el área urbana (92.3%), en la región Insular (96.0%) y en la provincia del Guayas (92.5%). Al contrario, los porcentajes más bajos se encuentra en el área rural (81.6%), en la Sierra (85.2%) y en la provincia de Bolívar (67.7%). Como se puede observar en el Cuadro 18.24, el uso de al menos un control prenatal aumenta en la medida que se incrementa el nivel educativo y económico, del 61.8 por ciento en mujeres sin instrucción formal al 97.2 por ciento en aquellas con instrucción superior, y del 81.2 por ciento entre mujeres del nivel económico inferior al 94.0 entre aquellas del nivel superior. Las normas del MSP definen que 5 es el número mínimo aceptable de controles prenatales que debe tener la embarazada sin riesgo mayor (inscripción y 4 subsecuentes). Al respecto, en los mismos cuadros se puede observar que el 26.2 por ciento ha cumplido con esta norma al momento de la entrevista. Esta situación varía del 20.4 por ciento en el área rural al 31.0 por ciento en la urbana, y del 20.4 por ciento en la Amazonía al 36.0 por ciento en la Insular. En general, el 49.1 por ciento de mujeres había tenido entre 1 y 4 controles al momento de la entrevista. Según el nivel educativo y económico, el porcentaje que había recibido 5 ó más controles al momento de la entrevista asciende del 11.9 por ciento entre mujeres sin educación formal al 36.8 por ciento entre aquellas con instrucción superior, y del 20.3 por ciento entre las del nivel económico bajo al 32.3 por ciento del nivel alto. Vale señalar que la tenencia de algún seguro de salud no parece estar asociado al porcentaje de mujeres que tenía 5 ó más controles. Del total de mujeres que tenían al menos un control prenatal, el 58.8 por ciento recibió el servicio en los establecimientos del MSP, el 27.0 por ciento en hospitales, clínicas o consultorios privados y el 4.5 por ciento de una fundación u ONG (Cuadros 18.25 y 18.26). Otro 2.3 por ciento recibió atención en establecimientos del IESS. El 18.4.1 Control prenatal ] 18.4 Uso de control prenatal, lugar de atención del parto y la administración de antiparasitarios en niños menores de 15 años ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 460 USO DE SERVICIOSDE SALUD MSP fue la fuente más mencionada para este servicio, independientemente del área o provincia de residencia. Los médicos privados adquieren relativa importancia en el área urbana (32.2%), en la Costa (30.9%) y en las provincias de Tungurahua y El Oro, con una participación del 34.0 y 41.0 por ciento, respectivamente. Por su parte, las ONG’s tienen una mayor presencia como fuente del control prenatal en la provincia del Azuay (14.1%). Tipo de establecimiento en el que tuvo el control prenatal, según quintil económico En general, la participación del MSP disminuye en la medida que aumenta el nivel de instrucción y económico de las mujeres, mientras que la participación de médicos privados aumenta con la instrucción formal y nivel económico (Cuadro 18.26 y Gráfico 18.13). Cabe señalar que los médicos privados como fuente de control prenatal es mayor entre la población asegurada que en la no asegurada. El Cuadro 18.27 presenta los motivos para elegir el lugar de control prenatal para mujeres de 15 a 49 años de edad que estaban embarazadas durante los 12 meses previos a la entrevista. El panel superior corresponde a mujeres que realizaron sus controles en un establecimiento de salud público, y el panel inferior a mujeres que realizaron sus controles en un establecimiento privado. Examinando primero el panel superior, se observa que el “costo” de los servicios prenatales fue el factor más importante para el 39.1 por ciento de mujeres que eligió usar un establecimiento de salud público. Adicionalmente se mencionó “precios bajos” (20.5%) y el servicio “es gratis” (18.6%). El 32.7 por ciento dijo que el establecimiento “está cerca”, mientras que otro 3.6 por ciento mencionó que “no hay otro establecimiento” en la localidad. Un 14.4 por ciento de mujeres citó la “calidad” de los servicios del establecimiento como su razón, mientras que otro 4.9 por ciento dijo que el establecimiento fue “sugerido por otras personas o profesionales en salud”. Sólo el 3.5 por ciento mencionó que la tenencia de seguros de salud fue el factor primario en su selección. Se observa que un mayor porcentaje de mujeres que viven en el área urbana mencionó “costo” como su motivo que mujeres del área rural (42.1% contra 35.8%). Como era de esperarse, más mujeres que viven en el área rural que del área urbana dijeron que la “ubicación” del establecimiento fue el factor primario en su selección (42.4% contra 30.6%). Se nota que una proporción mayor de mujeres del área urbana citó la “calidad” de los servicios como su razón que mujeres del área rural (16.2% contra 12.6%). El patrón de motivos mencionados por mujeres que recibieron atención prenatal en un establecimiento de salud privado es diferente al patrón mencionado por aquellas que recibieron atención prenatal en un establecimiento público. Por ejemplo, la “calidad” del servicio está en primer lugar para las primeras (47.2%), mientras que el “costo” del servicio está en primer lugar para las segundas (39.1%). El segundo motivo más importante para mujeres que recibieron atención prenatal en el sector privado fue el establecimiento fue “sugerido por otras personas o 18.4.2 Motivos para elegir el lugar de control prenatal ] � Gráfico 18.13 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 461 profesionales en salud” (18.2%), seguido por el “costo” del servicio (14.5%). Se nota que la “ubicación” del establecimiento de salud es un factor menos importante para mujeres que usaron un establecimiento privado que para las que emplearon un establecimiento público (8.9% contra 32.7%). Sólo el 1.1 por ciento de mujeres que utilizaron un establecimiento privado mencionó que la tenencia de seguros fue el factor más importante en su selección. En general, el 8.2 por ciento de mujeres de 15 a 49 años de edad tuvieron algún parto durante los 12 meses previos a la entrevista (Cuadros 18.29 y 18.30). El porcentaje que dieron a luz en el último año varía del 7.4 por ciento en el área urbana al 9.5 por ciento en la rural, y del 5.6 por ciento en la provincia de Tungurahua al 11.3 por ciento en Esmeraldas. Como es de esperarse, la proporción de mujeres que dio a luz disminuye con la edad, del 11.2 por ciento entre mujeres de 15 a 29 años de edad al 0.3 por ciento en aquellas de 45 a 49 años. También, esta proporción disminuye en la medida que aumenta el nivel económico, del 13.9 por ciento en mujeres del nivel inferior al 3.0 por ciento en aquellas del nivel superior. Se observa que la probabilidad de dar a luz es casi dos veces mayor entre mujeres que no trabajan comparado con aquellas que trabajan (10.5% contra 5.6%) Los datos indican que a nivel de país, el 43.9 por ciento de los partos fue atendido en establecimientos del MSP, el 16.8 por ciento en hospitales y clínicas privados, y el 17.9 por ciento “en casa” con una partera o familiar (Cuadros 18.29 y 18.30). El MSP tiene su mayor participación entre mujeres que residen en el área urbana (45.5%) y entre las que viven en las provincias de Carchí (72.7%), Cañar (60.0%) y Manabí (59.3%). Por su parte, los hospitales y clínicas privados tienen su mayor participación en el área urbana (20.5%) y en Los Ríos (48.2%), El Oro (39.6%) y Tungurahua (28.1%). Como era de esperarse, la participación de las parteras es mayor en el área rural que en la urbana (12.2% contra 0.9%), y es una fuente importante de atención en la provincia de Esmeraldas (24.2%). En las provincias de Chimborazo y Bolívar se encuentran los porcentajes mayores de partos atendidos por familiares (42.4% y 34.7%, respectivamente). En cuanto al nivel de instrucción de la madre o económico del hogar, se encuentra en el Cuadro 18.30 y Gráfico 18.14, que a mayor nivel, mayor es la participación de los hospitales y clínicas privadas, subiendo del 7.4 por ciento en el grupo sin educación formal al 42.6 por ciento en el de instrucción superior, y del 7.7 por ciento en el nivel económico bajo al 48.9 por ciento en el alto. También se puede apreciar que el 26.2 por ciento de partos de mujeres con seguros de salud fue atendido por el sector privado, comparado con el 15.3 por ciento de partos de mujeres no aseguradas. Vale señalar que los mayores porcentajes de partos atendidos por familiares se encuentran en mujeres indígenas (40.0%), en aquellas sin instrucción formal (36.8%) y en mujeres del quintil económico inferior (22.4%). Tipo de establecimiento utilizado por las mujeres que dieron a luz, según quintil económico � Gráfico 18.14 18.4.3 Lugar de atención del parto ] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 462 USO DE SERVICIOSDE SALUD Los cuadros 18.31 y 18.32 presentan los motivos para elegir el lugar del parto para mujeres de 15 a 49 años de edad que dieron a luz durante los 12 meses previos a la entrevista. El panel superior corresponde a mujeres que dieron a luz en un establecimiento de salud público, y el panel inferior se relaciona con mujeres que dieron a luz en un establecimiento privado. Enfocando primero en el panel superior, se observa que los dos motivos principales para elegir un establecimiento de salud público están relacionados con el costo del servicio: “precios bajos” (23.3%) y el servicio “es gratis” (19.1%). El 18.4 por ciento de mujeres citó la “calidad” de los servicios del establecimiento como su razón, mientras que otro 16.4 por ciento dijo que el establecimiento “está cerca”. Relacionado al último motivo, el 5.5 por ciento mencionó que “no hay otro establecimiento” en la localidad. El 9.6 por ciento de mujeres usó el establecimiento elegido porque fue “sugerido por otras personas o profesionales en salud”. Sólo el 3.1 por ciento mencionó que la tenencia de seguros de salud fue el factor primario en su selección. Se observa que un mayor porcentaje de mujeres del área urbana mencionaron “costo” en comparación con mujeres del área rural (46.5% contra 36.5%). Como era de esperarse, más mujeres que viven en el área rural que en el área urbana dijeron que la “ubicación” del establecimiento fue el factor más importante en su selección (24.5% vs. 20.0%). Se nota que una proporción similar de mujeres de ambos áreas de residencia citó la “calidad” de los servicios como su razón (17.5% y 19.7%, respectivamente). El patrón de motivos mencionados por mujeres que dieron a luz en un establecimiento de salud privado es diferente al mencionado por mujeres que dieron a luz en un establecimiento de salud público. Por ejemplo, mientras que el 18.4 por ciento de las primeras citó la “calidad” de los servicios como su motivo para usar un establecimiento, el 41.0 por ciento de las segundas citó esta razón. Se observa que el “costo” de los servicios no parece llevar el mismo peso entre mujeres que dieron a luz en un establecimiento privado, como fue el caso entre las que dieron a luz en un establecimiento público (15% contra 42.4%). Similarmente, la “distancia” a un establecimiento de salud es un factor menos importante para mujeres que dieron a luz en un establecimiento privado que para las que fueron atendidas en uno público (7.5% y 16.4%, respectivamente), mientras que “las sugerencias de otras personas” parece ser más importante para las atendidas en establecimientos privados que para las otras (16.2% contra 9.6%). Existen varios antiparasitarios de amplio espectro efectivo que permiten eliminar diferentes variedades de parásitos con pocas dosis. Con respecto a la administración de antiparasitarios, las normas del MSP indican que la primera dosis debe ser dada a los 2 años cumplidos y a partir de dicha edad, dosis subsecuentes cada 6 meses. A nivel nacional, el 60.1 por ciento de niños menores de 15 años tomó al menos una dosis de antiparasitarios durante los 12 meses previos a la entrevista, cifra que asciende al 62.1 por ciento en el área urbana, pero baja al 57.8 por ciento en la rural (Cuadros 18.33 y 18.34). Las provincias de Manabí, El Oro y Esmeraldas alcanzaron los más altos porcentajes de uso (69.9%, 69.1% y 68.8%, respectivamente), mientras que Imbabura, Cotopaxi y Chimborazo tienen los más bajos (38.0%, 47.7% y 49.1%, en ese orden). El tomar al menos una dosis varia según la edad de los niños, asciende del 24.4 por ciento en menores de 2 años a más de 60 por ciento en los de 2 a 14 años. Se puede ver en el Cuadro 18.34 que el tomar antiparasitarios aumenta en la medida que es más alto el nivel económico del hogar, del 51.3 por ciento en hogares del nivel más bajo al 69.5 por ciento en aquellos del nivel más alto. No se observa mucha variación en el uso de antiparasitarios según el sexo del niño (alrededor del 60.0%). En general, de los niños que tomaron alguna dosis durante los 12 meses previos a la entrevista, el 48.7 por ciento tomó una dosis, el 31.6 por ciento 2 dosis y el 19.7 por ciento 3 ó más dosis. El porcentaje de niños que tomó sólo una dosis no varía mucho según el nivel económico del hogar, pero el porcentaje que tomó 2 dosis aumenta ligeramente en la medida que es mayor el nivel económico. Se observa que el tomar de una o dos dosis es casi igual entre los niños de 2 a 4 años y de 5 a 9 años, pero es un poco mayor en niños de 10 a 14 años. En los Cuadros 18.35 y 18.36, se puede observar que las fuentes principales de antiparasitarios tomados en el último año fueron, en orden de importancia, las farmacias (36.2%), el Programa de Atención Escolar (16.6%), el MSP (15.9%) y los médicos particulares (15.3%). Con la excepción de las ONG’s, la participación de otras fuentes no alcanza el 2.0 por ciento. Como es de esperarse, la participación de las farmacias y médicos particulares aumenta en la medida que se incrementa el nivel económico del hogar, mientras que la participación del MSP aumenta en la medida que disminuye este nivel. Se observa que la participación del Programa de Atención Escolar es mayor entre niveles económicos más bajos, los indígenas (35.9%), y entre los niños de edad escolar. Y 18.4.5 Administración de antiparasitarios en niños menores de 15 años ] 18.4.4 Motivos para elegir el lugar del parto ] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 463 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 464 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.1 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 465 � Cuadro 18.2 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 466 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.3 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 467 � Cuadro 18.4 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 468 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.5 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 469 � Cuadro 18.6 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 470 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.7 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 471 � Cuadro 18.8 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 472 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.9 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 473 � Cuadro 18.10 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 474 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.11 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 475 � Cuadro 18.12 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 476 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.13 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 477 � Cuadro 18.14 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 478 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.15 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 479 � Cuadro 18.16 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 480 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.17 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 481 � Cuadro 18.17 (continuación) 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 482 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.18 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 483 � Cuadro 18.18 (continuación) 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 484 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.19 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 485 � Cuadro 18.19 (continuación) 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 486 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.20 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 487 � Cuadro 18.20 (continuación) 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 488 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.21 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 489 � Cuadro 18.22 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 490 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.23 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 491 � Cuadro 18.24 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 492 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.25 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 493 � Cuadro 18.26 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 494 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.27 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 495 � Cuadro 18.28 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 496 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.29 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 497 � Cuadro 18.29 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 498 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.30 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 499 � Cuadro 18.30 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 500 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.31 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 501 � Cuadro 18.32 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 502 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.33 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 503 � Cuadro 18.34 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 504 USO DE SERVICIOSDE SALUD � Cuadro 18.35 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 USO DE SERVICIOS DE SALUD 505 � Cuadro 18.36 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 507GASTOS SALUD 19. Gastos en salud ] La encuesta ENDEMAIN 2004 permite analizar los patrones de gastos en salud en la sociedad ecuatoriana, así como aproximarse a una estimación del gasto total en salud del hogar. La información se refiere a gastos en atención curativa ambulatoria y en salud preventiva durante los 30 días previos a la entrevista, y a los gastos en hospitalización, control prenatal, atención del parto y la administración de antiparasitarios durante los 12 meses previos a la entrevista. Se recolectó información sobre gastos en la consulta, medicamentos, exámenes de laboratorio y en transporte. También, se examinan las “pérdidas de ingresos” que ocurren como consecuencia de un problema de salud en el hogar o de la búsqueda de atención. Este capítulo tiene ocho secciones. La primera examina los gastos en salud anualizados y la segunda describe los gastos en atención curativa ambulatoria durante los 30 días previos a la entrevista. Las secciones 3 a 7 examinan los gastos durante los 12 meses previos a la entrevista que están asociados con hospitalización, salud preventiva (sólo para los 30 días previos a la entrevista), control prenatal, atención del parto y la administración de antiparasitarios. La última sección presenta un análisis del gasto en salud del hogar en relación al gasto total de consumo del hogar, a fin de tener una estimación de la “carga financiera” que representa la salud en los hogares ecuatorianos. Como se mencionó en el capítulo anterior, la información sobre gastos en salud fue recolectada usando un cuestionario aplicado en los mismos segmentos censales en que se diligenció el cuestionario para las MEF, pero en otros hogares. El informante sobre uso de servicios y gastos en salud fue un adulto en el hogar, que conocía las circunstancias de salud y económicas del hogar. Con el fin de analizar el patrón de gastos de los hogares entrevistados, así como obtener un estimado del gasto total anual de salud, se anualizaron los datos recolectados que tuvieron una periodicidad mensual, que son los gastos en salud curativa ambulatoria y los de salud preventiva. Los otros componentes del gasto total (hospitalización, atención prenatal y del parto, y la administración de antiparasitarios), no se anualizaron, pues el período de referencia fue de los 12 meses previos a la entrevista. El Cuadro 19.1A muestra el gasto total en salud anualizado. El gasto promedio anual de los hogares ecuatorianos se estima en US $541.87, cifra que asciende a US $576.16 si se excluye el 6 por ciento de los hogares que no tuvieron problemas de salud o no usaron servicios. Examinando los resultados para todos los hogares, se observa que el gasto promedio es mayor en el área urbana que en la rural (US $613.33 contra US $437.98), y asciende de US $348.12 en la provincia de Cotopaxi a US $935.23 en Cañar. Como era de esperarse, el gasto promedio aumenta en la medida que se incrementa el nivel económico, de US $277.49 en hogares del quintil más bajo a US $873.01 en los del quintil más alto. Con respecto al grupo étnico, el gasto anual más bajo se encuentra en hogares indígenas (US $301.75) y el más alto en hogares mestizos (US $560.33). Se observa que un 44.6 por ciento (incluyendo un 5.4% que usaron los servicios de salud y no gastaron) de hogares entrevistados tuvo gastos anuales menores a US $200.0, mientras que el 17.9 por ciento gastó US $800.0 o más. La probabilidad de gastar US $800 o más aumenta con el nivel económico, del 8.4 por ciento entre hogares del nivel inferior al 28.6 por ciento del nivel superior. Cabe señalar que el 10.3 y 3.8 por ciento de hogares del quintil económico más bajo y del más alto, respectivamente, usaron servicios de salud pero no realizaron gastos por obtenerlos. 19.1.1 Gastos totales y per cápita ] 19.1 Gastos en salud anualizados ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 508 GASTOS EN SALUD Promedio de gasto per cápita anualizado en salud (todos los hogares), por provincia El Cuadro 19.1B muestra el gasto per cápita en salud anualizado. El gasto promedio anual per cápita se estima en US $147.93, cifra que aumenta a US $157.29 si se excluyen los hogares sin problemas de salud. Estos promedios son más altos en hogares del área urbana comparados con la rural, con una diferencia de más de US $50.0. Tomando en cuenta todos los hogares, los gastos per cápita más altos se encuentran en las provincias de Cañar (US $318.40), Tungurahua (US $225.93) y Azuay (US $213.49), mientras los más bajos están en Bolívar (US $99.17) y Cotopaxi (US $90.68) (Gráfico 19.1). Con relación al nivel económico, en la medida que aumenta el nivel también se incrementa el gasto per cápita, de US $65.32 en hogares del nivel más bajo a US $267.00 del nivel más alto. Se observa que el gasto per cápita en hogares de población mestiza es casi el doble del registrado en hogares indígenas (Gráfico 19.2). Gasto en salud per cápita anualizado (todos los hogares), según grupo étnico y quintil económico � Gráfico 19.2 � Gráfico 19.1 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 509GASTOS SALUD Respecto a la distribución porcentual de gastos per cápita, se observa que el 30.0 por ciento de hogares gastó en promedio menos de US $20.0, mientras que el 18.9 por ciento US $200.0 o más. Los porcentajes más altos de hogares que gastaron menos de US $20.00 se encuentran en el área rural (36.2%), en hogares de población indígena (42.0%) y en aquellos ubicados en el quintil económico más bajo (45.9%). En esta sección se examinan los componentes de gastos en salud que, en conjunto, constituyen el gasto total en salud anualizado. Además, se examina las “pérdidas de ingresos” por problemas de salud o uso de servicios. a) Gastos directos El Cuadro 19.2A presenta los gastos directos anualizados. Este componente incluye: gastos en consultas, medicamentos, exámenes en general y de laboratorio incurridos como parte de la atención curativa ambulatoria, atención de salud preventiva, control prenatal, atención del parto, administración de antiparasitarios y gastos de hospitalización. Se observa que el gasto promedio anual se estima en US $513.94, cifra que aumenta a US $546.46 si se excluyen hogares sin problemas de salud. Comparando estos promedios con los gastos totales presentados en el Cuadro 19.1A, se puede apreciar que los gastos directos representan casi el 95.0 por ciento del gasto total anual. Tomando en cuenta todos los hogares, los gastos directos más altos se realizan en el área urbana (US $587.27), en la provincia de Cañar (US $886.37) y en hogares de población mestiza (US $531.79), mientras que los más bajos, en el área rural (US $407.36), en la provincia de Cotopaxi (US $330.98) y en hogares de población indígena (US $277.91). Se observa un incremento sostenido en los gastos directos al pasar del nivel económico inferior al superior, llegando el promedio del quintil más alto a ser más de tres veces el correspondiente al quintil más bajo. b) Gastos en transporte El Cuadro 19.2B presenta los gastos indirectos (transporte), que fueron realizados cuando los miembros del hogar recibieron servicios de salud, e incluye el gasto para trasladarse hacia los establecimientos o agentes de salud y el regreso al hogar. Los gastos incurridos por concepto de combustible en vehículos particulares no son tomados en cuenta. Se observa que el gasto promedio anual se estima en US $27.93, cifra que aumenta a US $29.69 si se excluyen hogares sin problemas de salud. Como era de esperar, el gasto de transporte es mayor en el área rural que en la urbana (US $30.63 contra US $26.07). La provincia que muestra el menor gasto en transporte es Cotopaxi (US $17.14), mientras que Cañar el más alto (US $48.86). Los hogares del quintil económico superior gastaron más en transporte que los del quintil inferior, lo cual sugiere un mayor número de visitas a establecimientos o agentes de salud realizados por el primer grupo comparado con el segundo grupo. Es interesante notar que 51.3 por ciento de hogares reportaron no gastar en transporte. c) Pérdida de ingresos El Cuadro 19.2C presenta las “pérdidas de ingresos” ocurridas cuando algún miembro del hogar estuvo enfermo o cuando alguien buscó atención en salud. No se trata de gasto directo o indirecto, pero se lo incluye en el análisis porque afecta con la decisión de buscar atención en salud. Se observa que la pérdida promedio anualizada es de US $90.40, cifra que aumenta a US $96.12 si se excluyen hogares sin problemas de salud o que no usaron servicios de salud. El 76.2 por ciento de hogares reportó que no perdieron ingresos. La pérdida de ingresos aumenta en la medida que se incrementa el nivel económico del hogar, de US $78.51 por año en hogares del nivel inferior a US $106.57 en los del nivel superior. En esta sección se examinan los gastos en atención curativa ambulatoria durante los 30 días previos a la entrevista. El Cuadro 19.3A muestra el gasto total para atención curativa ambulatoria sin hospitalización, que incluye gastos por visitas a un establecimiento o agente de salud, por atención médica en la casa, por automedicación, por seguimiento del tratamiento del médico y por transporte. El gasto promedio mensual de los hogares entrevistados es de US $35.07, cifra que asciende a US $40.71 si se excluye al 13.8 por ciento de hogares sin problemas de salud. Con respecto a todos los hogares, se observa que el gasto promedio es mayor en el área urbana que en la rural (US 19.2 Gastos en atención curativa ambulatoria ]]] 19.1.2 Gastos anuales en salud, por categoría de gasto y “pérdidas de ingresos” ] $38.92 contra US $29.49), y asciende de US $24.16 en Chimborazo a US $71.75 en Cañar. El gasto promedio aumenta desde US $19.79 en hogares del quintil económico más bajo a US $49.41 en los del quintil más alto. Con respecto al grupo étnico, el gasto mensual más bajo se encuentra en hogares de población indígena (US $20.12) y el más alto en los de población mestiza (US $36.32). El 33.1 por ciento de hogares entrevistados tuvo gastos menores a US $10.0, mientras que el 29.6 por ciento gastó en promedio US $30.0 o más. La probabilidad de gastar US $30.0 o más aumenta de acuerdo con el nivel económico, mientras que la probabilidad de gastar menos de US $10.00 aumenta en la medida que disminuye dicho nivel. El Cuadro 19.3B muestra el gasto per cápita mensual, el cual se estima en US $9.70, cifra que aumenta a US $11.26 si se excluyen los hogares sin problemas de salud. Tomando en cuenta todos los hogares, el gasto per cápita es más alto en el área urbana que en la rural, con una diferencia de US $2.8 a favor del área urbana. También se observa que los gastos per cápita más altos se realizan en Cañar (US $25.03) y Tungurahua (US $15.47), mientras que los más bajos en Cotopaxi (US $5.78) y Chimborazo (US $6.49) (Gráfico 19.3). Con respecto a nivel económico, el gasto per cápita pasa de US $4.72 en hogares del nivel inferior a US $15.64 en hogares del nivel superior. El gasto per cápita en hogares de población mestiza es casi el doble del de hogares indígenas. Gasto promedio en atención curativa ambulatoria mensual per cápita (todos los hogares), según provincia Respecto a la distribución porcentual de gastos per cápita, el 30.2 por ciento de hogares gastó en promedio menos de US $2.0, mientras que el 15.5 por ciento US $16.0 ó más. Los porcentajes más altos de hogares que gastaron menos de US $2.0 se encuentran en el área rural (35.6%), en hogares de población indígena (39.8%) y en aquellos clasificados como del nivel económico inferior (46.0%). El Cuadro 19.3C y Gráfico 19.4, muestra el gasto mensual total por enfermo, el cual se estima en US $17.38, cifra que aumenta a US $20.17 si se excluyen los hogares sin problemas de salud. Los gastos por enfermo siguen el mismo patrón observado para los gastos totales con respecto al área de residencia, grupo étnico y nivel económico. Se nota que la provincia de Cañar ocupa el primer lugar con un gasto promedio de US $38.94 y la de El Oro el último lugar, con un gasto de US $11.31. El Cuadro 19.4A muestra que el gasto directo mensual en atención curativa ambulatoria es de US $33.25, cifra que aumenta a US $38.60 si se excluyen hogares sin problemas de salud. El gasto en transporte es de US $1.82, cifra que aumenta a US $2.12 si se excluyen los hogares sin problemas de salud (Cuadro 19.4B). Tomando en cuenta todos los hogares para ambos gastos, con solo una excepción, se observan los mismos diferenciales que se encontraron en los Cuadros 19.3A, B y C: mayores gastos en el área urbana, en hogares de población mestiza y en aquellos clasificados como de nivel económico superior (la excepción es el gasto en transporte, que es más alto en el área rural que en la urbana). Al contrario, se encuentran menores gastos en el área rural, en hogares de población indígena y en aquellos de nivel económico inferior. � Gráfico 19.3 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 510 GASTOS EN SALUD Según el Cuadro 19.4C, el promedio de “pérdidas de ingresos” en atención curativa ambulatoria es de US $7.15, cifra que aumenta a US $8.30 si se excluyen hogares sin problemas de salud. Las pérdidas mensuales son mayores en el área urbana (US $7.31), en Loja (US $13.88) y en hogares de población mestiza (US $7.24). Las pérdidas pasan desde US $6.20 en hogares del nivel económico inferior a US $8.44 en los del nivel superior. Cabe anotar que el 69.5 por ciento de hogares reportó no tener pérdida de ingresos en el concepto mencionado. Gasto promedio mensual por enfermo en atención curativa ambulatoria, según área y quintil económico En el Cuadro 19.5 se presenta la distribución porcentual de los gastos ocurridos en hogares con personas que realizaron acciones para curarse. En general, el 39.8 por ciento de hogares gastó menos de US $10.0, mientras que el 19.5 por ciento US $60.0 o más. La probabilidad de usar un servicio de salud y no pagar nada es mayor en el área rural, en la Sierra, en la provincia de Chimborazo, en hogares de población indígena y en aquellos del nivel económico inferior. Se nota que el 4.4 por ciento de hogares del nivel económico superior no pagó nada. Los Cuadros 19.6 y 19.7 presentan los gastos totales en atención curativa ambulatoria durante los 30 días previos a la entrevista, según el tipo de acción realizada. El denominador usado para cada panel de los cuadros incluye los hogares que tuvieron un problema de salud en el último mes y en los que se realizó la acción indicada en el panel respectivo para resolver sus problemas. Las acciones realizadas incluyen visitas a un establecimiento o agente de salud, atención médica en la casa, automedicación y el seguimiento del tratamiento del médico. Se observa que el gasto promedio mensual más alto corresponde a visitas a un establecimiento o agente de salud (US $45.46), mientras que el más bajo a la automedicación (US $6.15). a) Visitas a un establecimiento o agente de salud El gasto promedio en visitas a establecimientos o agentes de salud es de US $45.46, cifra que asciende a US $47.83 en el área urbana y baja a US $41.39 en la rural (Cuadro 19.6). El gasto promedio mensual aumenta de US $40.75 en la Amazonía a US $74.40 en la Insular. El gasto promedio pasa de US $27.00 en hogares del nivel económico inferior a US $67.81 en los del nivel superior (Cuadro 19.7 y Gráfico 19.5). El diferencial mestizo/indígena es de US $12.6, a favor de los mestizos. También se observa que el 7.4 por ciento de hogares no pagó nada por las visitas, cifra que aumenta al 12.6 por ciento en hogares del nivel económico inferior. Llama la atención que el 6.9, 6.0 y 4.7 por ciento de hogares de los quintiles económicos 3, 4 y 5, no pagaron nada, respectivamente. Este hallazgo indica que algunos hogares de clase media y alta, y con mayor poder adquisitivo, obtienen servicios de salud que son gratuitos o subsidiados. 19.2.1 Gastos totales en atención curativa ambulatoria, según tipo de acción realizada ] � Gráfico 19.4 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 511GASTOS SALUD Gasto promedio en atención curativa ambulatoria por visita a establecimiento de salud durante los últimos 30 días, de hogares con personas que realizaron acciones para curarse, según región y quintil económico b) Atención médica en casa El gasto promedio mensual de atención médica en casa es de US $23.15, cifra que no varia mucho según área de residencia (Cuadro 19.6). El gasto promedio es más bajo en la Amazonía (US $16.28) y más alto en la Costa (US $36.85). Se observa en el Cuadro 19.7, que el gasto promedio es menor en hogares del nivel económico inferior (US $9.66) y más alto en los del nivel superior (US $18.65). Es interesante notar que el 24.9 por ciento de hogares no pagó nada por la atención recibida en casa. No hay ninguna diferencia en el porcentaje que no pagó nada entre hogares de nivel económico inferior y superior. El número de hogares que realizó este tipo de acción es bastante bajo (282 casos en toda la muestra), lo cual puede afectar los estimados realizados. c) Automedicación El gasto promedio mensual de automedicación es de US $6.15. No se observa mayor diferencia en los gastos en la Sierra, Costa y Amazonía (alrededor de US $6.2), pero sube a US $8.56 en la Insular (Cuadro 19.6). Como era de esperarse, el gasto promedio es más alto en hogares del nivel económico superior y más bajo en los del nivel inferior (Cuadro 19.7 y Gráfico 19.6). En general, el 13.5 por ciento de hogares no gastó nada por los medicamentos o remedios que usaron (10.2% en hogares del nivel económico superior). � Gráfico 19.5 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 512 GASTOS EN SALUD Gasto promedio en automedicación, de hogares con personas que realizaron acciones para curarse, según área y quintil económico d) Seguimiento del tratamiento del médico El gasto promedio mensual para esta acción es de US $20.87, cifra que asciende a US $22.92 en el área urbana y desciende a US $17.51 en la rural (Cuadro 19.6). El gasto promedio mensual asciende de US $11.85 en hogares del nivel económico inferior a US $31.01 en el superior (Cuadro 19.7). Llama la atención que el 39.5 por ciento de hogares no compró medicamentos, cifra que asciende al 46.6 por ciento en la Costa y 45.8 por ciento en hogares del nivel económico inferior. Los Cuadros 19.8 y 19.9 presentan los gastos directos en atención curativa ambulatoria durante los 30 días previos a la entrevista, por tipo de gasto, según características seleccionadas. El denominador usado en cada panel de los cuadros incluye los hogares que tuvieron un problema de salud en el último mes e hicieron algo para resolverlo. Los tipos de gastos a examinar son aquellos por consultas médicas, compra de medicamentos, exámenes de laboratorio y otros gastos directos (tomografías, endoscopías, radiografías, etc.) El gasto promedio mensual más alto corresponde a medicamentos y remedios (US $ 22.05), mientras que el más bajo a otros gastos (US $2.49). 19.2.2 Gastos directos en atención curativa ambulatoria, según tipo de gasto ] � Gráfico 19.6 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 513GASTOS SALUD Gasto promedio en atención curativa ambulatoria, de hogares con personas que realizaron acciones para curarse, por tipo de gasto, según quintil económico Los gastos directos son mayores en el área urbana que en la rural (Cuadro 19.8). La región Insular ocupa el primer lugar en gastos mensuales con respecto a medicamentos (US $32.49), exámenes de laboratorio (US $14.97) y otros gastos (US $11.79), mientras que Quito ocupa el primer lugar con respecto a consultas médicas (US $31.48). En el último lugar (menor gasto), se encuentra la Costa con respecto a medicamentos (US $19.65), el área rural de la Costa en otros gastos (US $0.99), la región Insular en consultas médicas (US $14.62) y la Amazonía con relación a exámenes de laboratorio (US $2.08). Los gastos directos son mayores en hogares de población mestiza (Cuadro 19.9). Para cada gasto, el mismo aumenta a medida que se incrementa el nivel económico (Gráfico 19.7). El 20.8 por ciento de hogares no pagó nada por consultas médicas. Llama la atención que un porcentaje similar de hogares del nivel económico superior no pagó nada. En el Cuadro 19.10A se presentan los gastos del hogar en hospitalización durante los últimos 12 meses y en el Cuadro 19.10B los gastos por persona hospitalizada. Cabe señalar que el 12.0 por ciento de hogares tuvo al menos un miembro hospitalizado durante el período de referencia, y el 1.2 por ciento de las personas hospitalizadas no gastó nada por la atención de salud. El gasto promedio anual por hogar es de US $47.60, cifra que aumenta notablemente a US $396.94 cuando se considera solamente los hogares que afrontaron hospitalización. Tomando en cuenta todos los hogares, los gastos mayores en hospitalización se realizan en el área urbana (US $54.29), en la provincia de Esmeraldas (US $93.97) y en hogares de otros grupos étnicos (US $49.87), mientras que gastos menores se dan en el área rural (US $37.88), en la provincia de Bolívar (US $27.99) y en hogares de población indígena (US $30.58). También se observa que a mayor nivel económico, más alto es el gasto en hospitalización, hallazgo esperado dado el mayor uso de hospitales privados por parte de la población de nivel económico alto (ver Capítulo 18). El gasto por persona hospitalizada (Cuadro 19.10B) es de US $43.84, cifra que aumenta notablemente a US $365.89 cuando se considera solamente hogares con por lo menos un hospitalizado. Con respecto a todos los hogares, se observa el mismo patrón de gastos según área de residencia, grupo étnico y nivel económico que el analizado para el hogar (Gráfico 19.8), excepto que Chimborazo registra el mayor gasto por persona hospitalizada (US $59.22) y Bolívar el menor (US $23.98). 19.3 Gastos en hospitalización ]]] � Gráfico 19.7 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 514 GASTOS EN SALUD Gasto promedio del hogar en hospitalización durante los últimos 12 meses,según quintil económico En los Cuadros 19.11 y 19.12 se presenta la forma de pago y los mecanismos de financiamiento que las personas adoptaron cuando estuvieron hospitalizadas durante los 12 meses previos a la encuesta. El panel de la izquierda del Cuadro 19.11A registra las personas que estuvieron hospitalizados y el de la derecha contiene información sobre la forma de pago de los gastos de hospitalización. El Cuadro 19.11B presenta información sobre los mecanismos de financiamiento de estos gastos. Examinando el Cuadro 19.11A se observa que el 71 por ciento de personas que estuvieron hospitalizadas pagaron “todos los gastos” sea en efectivo o a crédito. Las personas que viven en el área rural lo hicieron en una proporción mayor que las de área urbanas (72.4% contra 70.2%). Esta forma de pago en provincias cambia del 52.1 por ciento en Esmeraldas al 80.6 por ciento en Los Ríos. Al observar los datos sobre nivel de instrucción (Cuadro 19.12A) se encuentra que a mayor nivel educacional menor proporción de personas que pagaron todo, contrario a lo que sucede con relación al nivel económico, las personas del quintil más alto presentan mayor porcentaje con respecto al quintil más bajo (70.2% contra 64.2%) (Gráfico 19.9). 19.3.1 Forma de pago y mecanismos de financiamiento ] 91.4 47.639.432.223.1 770.8 374.3 323.9 277.2 200.2 1 2 3 4 5 Promedio de gastos, todos los hogares Promedio de gastos, hogares con hospitalización Dó lar es Quintil económico � Gráfico 19.8 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 515GASTOS SALUD Forma de pago de gastos en hospitalización, según quintil económico Por su parte, la categoría “no pagaron” por los gastos de hospitalización (Cuadro 19.11A y 19.12A) tiene mayor importancia en la provincia de Esmeraldas (47.9%), en el grupo de 75 años y más de edad (32.4%), en el primer quintil económico (34.5%) y, paradójicamente, en el grupo con nivel de instrucción superior (35.7%). Los Cuadros 19.11B y 19.12B presentan los principales mecanismos de financiamiento de los gastos en hospitalización. A nivel nacional, el 45.8 por ciento de las personas que pagaron todo o parte de los gastos en hospitalización, recurrieron como principal forma de financiamiento a sus “ahorros propios”. Este mecanismo es utilizado más por personas que viven en áreas urbanas, en 9 de las 15 provincias investigadas, por grupos étnicos a excepción del indígena y aquellas que pertenecen a los tres últimos quintiles económicos. El segundo mecanismo de financiamiento, en orden de importancia, es “solicitar préstamos a familiares o amigos”. El 36.7 por ciento de personas hospitalizadas que pagaron todo o parte, utilizaron esta alternativa de financiamiento. Los habitantes de las áreas rurales, de 6 de las 15 provincias investigadas, los indígenas y las personas que se encuentran en los niveles económicos más bajos eligieron este mecanismo como primera alternativa de financiamiento (Gráfico 19.10). Es casi inexistente el financiamiento para gastos en hospitalización por parte de las entidades bancarias, sólo el 2.1 por ciento de las personas hospitalizadas obtuvieron un préstamo para pagar estos gastos, siendo el mayor porcentaje en personas que pertenecen al grupo económico más alto (5.4%). Mecanismos de financiamiento de los gastos en hospitalización, según área y quintil económico � Gráfico 19.10 � Gráfico 19.9 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 516 GASTOS EN SALUD El 82.7 por ciento de los hogares no recibió atención en salud preventiva durante el período de referencia. Según el cuadro 19.13A, el gasto promedio anual de todos los hogares entrevistados es de US $4.98, cifra que asciende a US $28.81 si se excluyen los hogares que no recibieron atención preventiva. El gasto promedio en salud preventiva varía del US $3.07 en el área rural a US $6.29 en la urbana, y de US $1.28 en la provincia de Cañar a US $8.84 en Azuay. Los gastos aumentan en la medida que se incrementa el nivel económico, de US $0.62 en hogares del nivel inferior a US $14.11 en los del nivel superior. El gasto per cápita (Cuadro 19.13B) es de US $1.39 en todos los hogares y de US $8.07 en hogares que recibieron atención preventiva. Similarmente, el gasto por persona que recibió el servicio (Cuadro 19.13C) es de US $3.73 en todos los hogares y de US $21.60 en hogares con atención preventiva. El Cuadro 19.14 ofrece más detalles sobre gastos en salud preventiva de hogares que recibieron estos servicios durante los 30 días previos a la entrevista. Se observa que el 17.3 por ciento de hogares no gastó nada, el 37.0 por ciento gastó menos de US $10.0, el 22.6 por ciento entre US $10.0 y US $29.9 y el 23.0 por ciento US $30.0 o más. El 13.6 por ciento de los hogares tenía al menos una mujer embarazada durante los 12 meses previos a la entrevista. Como se mencionó en el Capítulo 18, existieron mujeres que estaban embarazadas al momento de la entrevista, y algunas probablemente tenían controles pendientes. Obviamente, los gastos de los controles pendientes no están incluidos en este análisis. En el Cuadro 19.15 se puede observar que el gasto promedio en atención prenatal de todos los hogares entrevistados es de sólo US $1.74, cifra que asciende a US $12.79 si se considera solamente los hogares que tenían una embarazada durante el último año. Enfocando en los hogares que tuvieron mujeres embarazadas, el gasto promedio varía de US $8.31 en el área rural a US $16.31 en el área urbana. Los gastos mayores relacionados con el control prenatal se encuentra en las provincias de Azuay y El Oro (US $21.60 y US $20.46, respectivamente) (Gráfico 19.11), y los más bajos en las provincias de Cotopaxi y Bolívar (US $3.47 y US $3.93, respectivamente). Se nota que los hogares de la población indígena que tuvieron mujeres embarazadas gastaron en promedio US $4.43, mientras que los hogares de otros grupos étnicos gastaron al menos casi 3 veces más. Se observa que los gastos aumentan en la medida que aumenta el nivel económico, de US $5.96 en los hogares del nivel inferior a US $33.71 en los hogares del nivel superior. El Cuadro 19.16 presenta los gastos totales y directos para hogares con mujeres embarazadas. El hallazgo más importante es el porcentaje de hogares con gastos menores de US $10.0, tanto con respecto al gasto total (66.8%) como con relación al gasto directo (71.2%). Según estos datos, en el Ecuador el uso de control prenatal es de bajo costo para una gran mayoría de mujeres embarazadas (Gráfico 19.12). 19.5 Gastos en control prenatal ]]] 19.4 Gastos en salud preventiva ]]] 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 517GASTOS SALUD Promedio de gasto en control prenatal durante los últimos 12 meses (hogares con mujeres embarazadas), por provincia Gasto directo en control prenatal, de hogares con mujeres embarazadas, según quintil económico Como se puede observar en el Cuadro 19.17, el 8.7 por ciento de los hogares tenía al menos una mujer que dio a luz durante los 12 meses previos a la entrevista. El gasto promedio en atención del parto de todos los hogares es de 19.6 Gastos en atención del parto ]]] � Gráfico 19.12 � Gráfico 19.11 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 518 GASTOS EN SALUD US $8.27, cifra que asciende a US $94.61 si se considera solamente los hogares que tuvieron al menos una mujer que dio a luz. Entre los hogares que tuvieron al menos una mujer que dio a luz, se puede apreciar que la diferencial urbana/rural es sustancial, pues el gasto en el parto en áreas urbanas es el doble del incurrido en promedio en áreas rurales. Los gastos más altos se registran en las provincias de Tungurahua (US $156.48) y Azuay (US $147.83), y los más bajos en Chimborazo y Cotopaxi (US $29.35 y US $35.72, respectivamente) (Gráfico 19.13). Mientras que hogares de población indígena gastaron en promedio US $34.62, los de población mestiza US $100.90. Los hogares del nivel económico superior gastaron en promedio US $384.10, casi diez veces más que los hogares del nivel inferior (US $41.33). Como se mencionó en el Capítulo 18, los hogares del nivel alto tienen preferencia por el sector privado cuando necesitan atención en salud. Promedio de gasto en atención del parto durante los últimos 12 meses (hogares con mujeres que dieron a luz), por provincia El Cuadro 19.18 presenta la distribución porcentual de los gastos totales y directos para hogares con mujeres que dieron a luz durante el último año. Con respecto al gasto total, el 48.2 por ciento gastó menos de US $30.0, mientras que el 15.5 por ciento gastó US $180.0 o más, cifra que asciende al 45.3 por ciento en hogares del nivel económico superior. Se observa que un 11.0 por ciento de hogares del quintil económico 4 y un 8.2 por ciento del quintil 5 no gastaron nada por la atención del parto. Con respecto al gasto directo, el 52.0 por ciento gastó menos de US $30.0 y el 15.3 por ciento US $180.0 o más (Gráfico 19.14), porcentajes similares a los mencionados para el gasto total, en el cual los gastos directos son los más importantes. � Gráfico 19.13 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 519GASTOS SALUD Gasto directo en atención del parto, de hogares con mujeres que dieron a luz, según quintil económico Según se presenta en el Cuadro 19.19A, el 47.3 por ciento de hogares entrevistados reportó la administración de antiparasitarios a niños menores de 15 años durante los 12 meses previos a la entrevista. En general, el gasto total es de US $3.21 para todos los hogares y de US $6.79 para hogares que administraron antiparasitarios a los niños. El gasto por desparasitado es de US $1.95 en todos los hogares que desparasitaron (Cuadro 19.19B), cifra que es de US $4.13 en hogares que administraron antiparasitarios durante el último año. Se observa que el gasto para todos los hogares en el área urbana es de US $2.39 y de US $1.31 en la rural. Los gastos más bajos se registran en las provincias de Carchi, Chimborazo, Bolívar e Imbabura, en gastos menores a US $1.00 dólar. También se nota gastos relativamente bajos en hogares de población indígena (US $0.53) y en los del nivel económico inferior (US $0.86). La salud es una necesidad básica de todos los ciudadanos que les permite vivir una vida social y económicamente productiva. Para proporcionar una vida sana a sus miembros, los hogares deben destinar recursos para mantener la salud o recuperarla en caso de enfermedad. El uso de recursos para la salud es asignado a costa de usos alternativos de gastos de consumo. Esta sección presenta estimados de la relación entre los gastos en salud del hogar y los gastos de consumo del hogar, ambos anualizados. Un objetivo es examinar la magnitud de la “carga financiera” de la salud en los hogares ecuatorianos. Vale mencionar que para este estudio, el gasto en salud no es incluido como un componente del consumo del hogar y, por tanto, no está incluido en el estimado de consumo total. Se observa en el Cuadro 19.20 que el 12.9 por ciento de los hogares no gastó nada en salud durante el período anualizado. Para un 71.2 por ciento de hogares el gasto en salud representó menos del 10 por ciento del gasto total de consumo, mientras que para el 14.0 por ciento de hogares estos gastos en salud representaban entre el 10 y 19 por ciento del gasto total de consumo, y para el 5.8 por ciento de hogares entre el 20 y 29 por ciento. Se observa que para el 9.1 por ciento de hogares los gastos incurridos en salud representan el 30 por ciento o más del gasto total de consumo del hogar. Respecto al lugar de residencia, se observa que el porcentaje de hogares que gastó el equivalente a menos del 10 por ciento del gasto total de consumo, varía del 69.6 por ciento en el área rural al 72.3 por ciento en la urbana, y del 70.2 por ciento en la Sierra al 74.9 por ciento en la Amazonía. Con respecto a grupo étnico, cabe mencionar que el 27.2 por ciento de hogares de población indígena no gastó nada, mientras que otro 44.8 por ciento si gastó pero menos del 19.8 Gastos en salud en relación al gasto total de consumo del hogar ]]] 19.7 Gastos en administración de antiparasitarios ]]] � Gráfico 19.14 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 520 GASTOS EN SALUD 10 por ciento del gasto total de consumo. Se nota que a medida que aumenta el nivel económico, también se incrementa el porcentaje de hogares que gastó menos del 10 por ciento del gasto total de consumo. Con una excepción, se observa que la probabilidad de no gastar nada en salud aumenta en la medida que disminuye el nivel económico del hogar. Los mayores porcentajes de hogares que tuvieron gastos en salud superiores al 30 por ciento de los gastos de consumo se observaron en las áreas rurales (10.5%), en la Sierra (10.9%), en los grupos mestiza (9.2%) y en grupo de menor nivel económico (13.3%). Finalmente, comparando los datos del quintil económico inferior con los del superior, se puede concluir que los hogares más pobres gastan más relativamente en salud, que los hogares más ricos (Gráficos 19.15 y 19.16). Y Gastos más altos en salud respecto al total de gastos de consumo de los hogares (*), por provincia (*) Cuyos gastos de consumo se calcularon usando el cuestionario de consumo del hogar (versión larga) Hogares en los que el gasto en salud es mayor al 30% del gasto de consumo, según quintil económico � Gráfico 19.16 � Gráfico 19.15 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 521GASTOS SALUD 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 522 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.1 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 523GASTOS SALUD � Cuadro 19.1 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 524 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.2 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 525GASTOS SALUD � Cuadro 19.2 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 526 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.2 C 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 527GASTOS SALUD � Cuadro 19.3 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 528 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.3 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 529GASTOS SALUD � Cuadro 19.3 C 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 530 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.4 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 531GASTOS SALUD � Cuadro 19.4 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 532 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.4 C 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 533GASTOS SALUD � Cuadro 19.5 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 534 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.6 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 535GASTOS SALUD � Cuadro 19.7 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 536 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.8 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 537GASTOS SALUD � Cuadro 19.9 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 538 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.10 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 539GASTOS SALUD � Cuadro 19.10 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 540 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.11 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 541GASTOS SALUD � Cuadro 19.11 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 542 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.12 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 543GASTOS SALUD � Cuadro 19.12 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 544 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.13 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 545GASTOS SALUD � Cuadro 19.13 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 546 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.13 C 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 547GASTOS SALUD � Cuadro 19.14 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 548 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.15 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 549GASTOS SALUD � Cuadro 19.16 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 550 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.17 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 551GASTOS SALUD � Cuadro 19.18 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 552 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.19 A 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 553GASTOS SALUD � Cuadro 19.19 B 2004ENDEMAIN I N F O R M E F I N A L 80.6 91.8 67.4 45.3 50.1 39.6 21.7 20.6 23.0 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 25.5 42.3 45.7 38.3 17.3 16.3 18.6 63.7 65.6 61.6 53.5 57.8 48.5 67.4 70.6 63.56.3 4.8 7.9 30.7 6.3 4.8 7.9 30.7 35.4 554 GASTOS EN SALUD � Cuadro 19.20

View the publication

You are currently offline. Some pages or content may fail to load.