Cuba - Multiple Indicator Cluster Survey - 2006

Publication date: 2006

CUBA ENCUESTA DE INDICADORES MÚLTIPLES POR CONGLOMERADOS 2006 Dirección Nacional de Estadísticas Ministerio de Salud Pública UNICEF Fondo de Naciones Unidas para la Infancia Diciembre 2006 Edición: Miriam Martínez © Sobre la presente edición: Dirección Nacional de Estadísticas, MINSAP, Cuba, 2007 Colaboradores del informe: Ana Margarita Clúa Calderín Lester Gutiérrez Campo Xiomara Podadera Valdés Odalys Rodríguez Martínez La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Cuba (MICS) fue implementada por la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) su- ministró apoyo financiero y técnico. La Encuesta ha sido conducida como parte de la tercera ronda de encuestas MICS (MICS3), efectuada en el mundo por más de 50 países, en 2005-2006, siguiendo a las primeras dos rondas de las encuestas MICS que fueron con- ducidas en 1995 y en el año 2000. Las herramientas empleadas en la en- cuesta están basadas en los modelos y estándares desarrollados por el proyecto global MICS, diseñado para recoger información sobre la situación de los niños y las mujeres en los países del mundo. Se puede obtener infor- mación adicional sobre el proyecto global MICS en el sitio www.childinfo.org. Impreso por Molinos Trade AGRADECIMIENTOS A todo el equipo técnico de la División de Evaluación, Políticas y Planifica- ción del UNICEF, que facilitó toda la preparación metodológica para la reali- zación de la encuesta así como el análisis de sus resultados, a la Oficina Regional del UNICEF por su permanente atención, a UNICEF Cuba por todo el apoyo brindado, y a todo el equipo de estadísticos de salud por el magní- fico trabajo realizado en el levantamiento y carga de la información. Finalmente, a la población cubana, quien accedió con seriedad y satisfac- ción a las entrevistas, lo que posibilitó el feliz desempeño de este trabajo. TABLA RESUMEN / 7 LISTA DE TABLAS / 8 LISTA DE FIGURAS / 9 LISTA DE ABREVIATURAS / 10 RESUMEN EJECUTIVO / 11 INTRODUCCIÓN / 12 Antecedentes de la encuesta / 12 Antecedentes de Cuba / 13 Los objetivos de la encuesta / 15 I. METODOLOGÍA DEL MUESTREO Y DE LA ENCUESTA / 16 El diseño de la muestra / 16 Los cuestionarios / 17 Entrenamiento y trabajo de campo / 17 Ingreso de datos y procedimientos de edición / 18 II. COBERTURA MUESTRAL Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y LOS ENCUESTADOS / 19 Cobertura muestral / 19 La distribución por edades y los datos faltantes / 19 Las características de la población del hogar / 19 III. NUTRICIÓN / 21 Lactancia materna / 21 Suplementación con hierro / 24 IV. SALUD INFANTIL / 25 Inmunización / 25 V. AMBIENTE / 30 Agua y saneamiento / 30 VI. SALUD REPRODUCTIVA / 33 Contracepción / 33 Necesidades insatisfechas / 34 VII. VIH/SIDA / 35 Conocimiento del SIDA / 35 BIBLIOGRAFÍA / 38 ÍNDICE APÉNDICE A. DISEÑO MUESTRAL / 65 APÉNDICE B. LISTA DEL PERSONAL QUE TRABAJÓ EN LA ENCUESTA / 68 APÉNDICE C. ERRORES MUESTRALES ESTIMADOS / 71 APÉNDICE D. TABLAS DE CALIDAD DE LOS DATOS / 80 APÉNDICE E. INDICADORES MICS: NUMERADORES Y DENOMINADORES / 83 APÉNDICE F. CUESTIONARIOS / 85 Indicadores de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) y los Objetivos de Desarro- llo del Milenio (MDG), Cuba, 2006 TABLA RESUMEN 7 Resultados de las entrevistas de hogar e individuales / 39 Distribución etaria de los miembros del hogar por sexo / 39 Composición de los hogares / 40 Características generales de las mujeres / 40 LISTA DE TABLAS Tabla HH.1: Tabla HH.2: Tabla HH.3: Tabla HH.4: 8 Características generales de los niños / 41 Inicio de la lactancia / 42 Lactancia / 43 Adecuada alimentación de los niños / 44 Suplementación con Forferr / 45 Vacunación en el primer año de vida / 46 Vacunación en el primer año de vida (continuación) / 46 Vacunación según características seleccionadas /47 Vacunación según características seleccionadas (continuación) / 48 Indicadores de calidad del Programa de Inmunización / 49 Uso de fuentes mejoradas de agua / 50 Tratamiento del agua en el hogar / 51 Tratamiento del agua en el hogar teniendo en cuenta quién consume el agua tratada / 52 Tiempo para buscar el agua / 52 Persona que busca el agua / 53 Uso de medios sanitarios de eliminación de excreta / 54 Uso de fuentes mejoradas de agua y sanitarios mejorados / 55 Uso de anticonceptivos / 56 Necesidad insatisfecha de anticoncepción / 57 Conocimiento sobre la prevención de la transmisión del VIH / 58 Identificación de ideas erróneas sobre el VIH/SIDA / 59 Suficiente conocimiento sobre la transmisión del VIH/SIDA / 60 Conocimiento de la transmisión del VIH/SIDA de la madre al niño / 61 Actitudes hacia las personas con VIH/SIDA / 62 Conocimiento de dónde se hace la prueba del VIH / 63 Motivo por el cual se hizo la prueba del SIDA / 64 Tabla HH.5: Tabla NU.1: Tabla NU.2: Tabla NU.3: Tabla NU.4: Tabla CH.1: Tabla CH.1c: Tabla CH.2: Tabla CH.2c: Tabla CH.3: Tabla EN.1: Tabla EN.2: Tabla EN.2a: Tabla EN.3: Tabla EN.4: Tabla EN.5: Tabla EN.6: Tabla RH.1: Tabla RH.2: Tabla HA.1: Tabla HA.2: Tabla HA.3: Tabla HA.4: Tabla HA.5: Tabla HA.6: Tabla HA.7: Figura 1: Figura NU.1: Figura NU.2: Figura NU.2a: Figura CH.1: Figura CH.1a: Figura EN.1: Figura HA.1: Comparación de las estructuras por sexo y por edades de la población provenientes de los hogares de la en- cuesta y de los estimados de población del sistema de demografía / 20 Porcentaje de niños que iniciaron la lactancia dentro de la primera hora y dentro del primer día de nacidos / 22 Prácticas de alimentación según edad MICS 3 / 23 Prácticas de alimentación según edad MICS 2 / 23 Porcentaje de niños de 12-23 meses vacunados antes de la edad de 12 meses / 28 Porcentaje de niños de 12-23 meses actualmente vacu- nados / 28 Distribución porcentual de la población de los hogares según fuente de agua para beber / 31 Porcentaje de mujeres que tienen suficiente conocimien- to de la transmisión del VIH/SIDA / 36 LISTA DE FIGURAS 9 SIDA BCG DPT PRS Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida Bacillis-Cereus-Geuerin (Tuberculosis) Diphteria Pertussis Tetanus Parotiditis Rubéola Sarampión LISTA DE ABREVIATURAS 10 HB AM-BC Hib VIH DIU MELA CDN CEDAW ODM MICS SPSS UNAIDS UNDP UNFPA UNGASS UNICEF WFFC WHO Hepatitis B Anti Meningitis meningocóccica de los grupos B y C Haemofilus influenzae tipo b Virus de Inmunodeficiencia Humana Dispositivo Intra Uterino Método Amenorrea Lactacional Convención sobre los Derechos del Niño(a) Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women (Convención sobre eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer) Objetivos de Desarrollo del Milenio Multiple Indicator Cluster Survey (Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados) Statistical Package for Social Sciences United Nations Programme on HIV/AIDS United Nations Development Programme United Nations Population Fund United Nations General Assembly Special Session on HIV/AIDS United Nations Children’s Fund World Fit For Children World Health Organization 11 La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados 2006 de Cuba (Multiple Indicator Cluster Survey: MICS) es una encuesta nacional representativa de hogares, mujeres, niños y niñas. Los principales objetivos de la encuesta son los de complementar, con información actualizada, los datos requeridos para monitorear el progreso hacia las metas y los objetivos que emanan de acuerdos internacionales como son: la Declaración del Milenio y el Plan Nacional de Acción en respuesta a «Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas». Lactancia materna: Aproximadamente 26% de los niños y niñas menores de seis meses de edad son amaman- tados en forma exclusiva. A la edad de 6-9 meses, el 47% está recibiendo leche materna y alimentos sólidos o semisólidos. A la edad de 20-23 meses, el 16% sigue recibiendo leche materna. Inmunización: La cobertura de inmunización para la tuberculosis es del 99,9%, 92,3% para la poliomielitis, 86.3% para difteria, pertusis (tos ferina) y tétanos (DPT) o DPT + Hepatitis B, mientras que para la parotiditis, rubéola y sarampión (PRS) es del 82.7%. Los niños completamente inmunizados con las vacunas menciona- das ascienden a un 76,6%. En general no hay grandes diferencias entre regiones, aunque los niños residentes en hogares de la zona rural presentan una ligera desventaja en cuanto al indicador de niños totalmente inmunizados (72.1%) con respecto a los residentes en la zona urbana (78,3%). Suplementación con FORFERR: Le ha sido indicado por su médico el uso del suplemento de hierro llamado Forferr a aproximadamente el 13% de los niños entre 6 y 23 meses de edad. Hay diferencias importantes entre regiones, que van desde la situación más desfavorable que tienen los niños residentes en la Ciudad de La Habana donde sólo le ha sido indicado el consumo del suplemento al 2% de los niños, hasta la reportada por las provincias orientales, donde se le ha indicado al 18%. Del total de niños con indicación de consumir el suplemento de hierro sólo el 77% lo toma según la indicación médica. Las madres refieren como causa más frecuente para no seguir las indicaciones del médico el no encontrar el suplemento en la farmacia. Agua y saneamiento: El 92% de la población tiene acceso a fuentes mejoradas de agua para beber, 95% en áreas urbanas y 82% en áreas rurales. La situación en el oriente es menos favorable que en las otras regio- nes; el 82% de la población de esta región recibe su agua de consumo de una fuente mejorada. El 96% de la población de Cuba vive en hogares que poseen medios sanitarios de eliminación de excremen- tos, aunque sólo un 70% utiliza el sistema de evacuación a alcantarillado o pozo séptico. Contracepción: El 73% de las mujeres de 15-49 años informaron que actualmente usan métodos anticoncep- tivos. El método más popular es el uso del DIU, el cual es empleado por el 35% de las mujeres, seguido por la esterilización femenina, con el 19%. No hay diferencias significativas en los indicadores por región ni por zonas urbana o rural. El 8% de las mujeres de 15-49 años tienen necesidades insatisfechas de planificación familiar, destacándose el grupo de mujeres de 15-19 años en el cual este indicador es de 16%. VIH/SIDA: El 45% de las mujeres entre los 15 y 49 años de edad conocen las tres maneras principales de evitar la transmisión del VIH: tener sólo un compañero sexual no infectado, siempre usar un condón, y abste- nerse del sexo. Si no se tiene en cuenta la abstención del sexo como medio de prevención, el 76% conoce los otros dos medios. El 66% de las mujeres identificaron correctamente tres ideas erróneas con respecto a la transmisión del VIH: que el VIH puede ser transmitido por compartir alimentos, que puede ser transmitido por picaduras de mosqui- tos, y que una persona de apariencia saludable no puede estar infectada. El 52% de las mujeres jóvenes tiene suficiente conocimiento (identifica 2 métodos de prevención y 3 ideas erróneas). El 92% de las mujeres de edad reproductiva en Cuba conoce un lugar donde se puede hacer pruebas de SIDA, y alrededor del 74% se ha hecho pruebas. La razón principal para hacerse la prueba es el control de embarazo. El porcentaje de mujeres que tiene conocimiento suficiente de la transmisión del VIH y el de las que sabe dónde hacerse pruebas de VIH aumenta con el nivel de educación. RESUMEN EJECUTIVO 12 INTRODUCCIÓN Antecedentes de la encuesta Este informe se basa en la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Cuba, conocida por sus siglas en inglés MICS (Multiple Indicador Clusters Sampling), realizada en Cuba en el año 2006 por la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública. La encuesta se basó, en su mayor parte, en las necesidades de complementar con información actualizada la disponible en el Sistema de Información Estadística Nacional, para monitorear el progreso hacia las metas y los objetivos que ema- nan de acuerdos internacionales como son: la Declaración del Milenio, adoptada por todos los 191 esta- dos miembros de la Organización de las Naciones Unidas en septiembre de 2000 y el Plan Nacional de Acción en respuesta a «Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas», adoptado por 189 estados miembros en la Sesión Especial de las Naciones Unidas sobre los Niños en mayo de 2002. Ambos compro- misos se construyen sobre promesas hechas por la comunidad internacional en la Cumbre Mundial a favor de la Infancia del año 1990. Al firmar estos acuerdos internacionales, los gobiernos se comprometen a sí mismos a mejorar las condicio- nes para sus niños y a supervisar el progreso hacia ese fin. Se le ha asignado a UNICEF un rol de apoyo en esta tarea (ver Cuadro 1.1). Cuadro 1.1 Un compromiso para la acción: responsabilidades nacionales e internacionales en cuanto a la elaboración de informes Los gobiernos que firmaron la Declaración del Milenio y la Declaración de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas, así como el Plan de Acción, también se comprometieron ellos mismos a super- visar el avance hacia las metas y objetivos que ellos contenían: «Seguiremos de cerca periódicamente en el plano nacional y, si procede, en el plano regional, los objetivos y metas que figuran en el presente Plan de Acción, y los evaluaremos en los planos nacional, regional y mundial. En consecuencia, aumentaremos nuestra capacidad estadística a nivel nacional para reunir, analizar y desglosar los datos, por ejemplo, por sexo, edad y otros factores pertinentes que puedan ocasionar disparidades y apoyaremos una amplia gama de investigaciones centradas en los niños. Incrementaremos la cooperación internacional para apoyar los esfuerzos por aumentar la capa- cidad estadística y mejorar la capacidad de supervisión, evaluación y planificación de las comunida- des» (Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas, párrafo 60). «Realizaremos exámenes periódicos en los planos nacional y subnacional de los avances alcanzados a fin de hacer frente a los obstáculos y acelerar los avances de forma más eficaz» (Un Mundo Apropia- do para los Niños y las Niñas, párrafo 61). El Plan de Acción (párrafo 61) también exige la participación específica del UNICEF en la preparación de los informes periódicos de los avances: «En su calidad de principal organismo mundial en favor de la infancia, se pide al Fondo de las Nacio- nes Unidas para la Infancia que siga preparando y difundiendo, en estrecha colaboración con los gobiernos, los fondos, programas y organismos especializados competentes del sistema de las Na- ciones Unidas, y todos los demás agentes pertinentes, según proceda, información sobre los avances logrados en la aplicación de la presente Declaración y el Plan de Acción.» De forma similar, la Declaración del Milenio (párrafo 31) exige la elaboración periódica de informes sobre los avances: «Pedimos a la Asamblea General que examine periódicamente los avances alcanzados en la aplica- ción de lo dispuesto en la presente Declaración, y al Secretario General que publique informes perió- dicos para que sean examinados por la Asamblea y sirvan de base para la adopción de medidas ulteriores.» 13 Cuba como país signatario de la CDN y la CEDAW y en respuesta a los compromisos internacionales, elaboró y presentó su Segundo Informe de Seguimiento a los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el año 2005. El país dispone de un Plan Nacional de Acción para el seguimiento de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas, para cuya elaboración y evaluación se constituyó un equipo técnico nacional intersectorial y multidisciplinario con participación del Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica (MINVEC), como organismo rector de la cooperación, y representaciones de los Ministerios Salud, Educa- ción, Trabajo, Justicia, así como los Institutos de Recursos Hidráulicos, de Radio y Televisión y de las Agen- cias del Sistema de Naciones Unidas. También participan representantes de la sociedad civil como la Federación de Mujeres Cubanas, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, la Unión de Jóve- nes Comunistas y la Organización de Pioneros «José Martí». En el año 2000 Cuba responde a la convocatoria del UNICEF de utilizar una encuesta de hogares con el objetivo de llenar las brechas en los datos necesarios para informar sobre la situación de los niños y las mujeres al final del milenio, basada en la metodología de Encuestas de Indicadores Múltiples (MICS 2). Esta encuesta fue desarrollada exitosamente y sus resultados han sido ampliamente utilizados para mejorar la gestión del Programa Materno Infantil. Se consideró entonces pertinente aplicar nuevamente la encuesta en su tercera ronda internacional, MICS 3 en los mismos módulos que en la MICS 2, salvo Antropometría, que se sustituyó por Inmunización, a fin de medir el progreso y complementar con información actualizada diversos indicadores que contribuyen al análi- sis de la situación de la infancia y la mujer y que, por consiguiente, permiten dar seguimiento a los avances logrados con respecto a los objetivos de Desarrollo del Milenio y Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas. Este informe presenta los resultados sobre los tópicos e indicadores cubiertos por la encuesta.1 Antecedentes de Cuba Cuba es la mayor de las islas del archipiélago cubano, que está integrado además por la Isla de la Juventud y unas 1600 isletas y cayos agrupados en cuatro diferentes conjuntos: los sub-archipiélagos de los Colora- dos, Jardines del Rey o Sabana – Camagüey, Jardines de la Reina y los Canarreos. Está situada en el mar Caribe, a la entrada del Golfo de México, y constituye la porción más occidental de las Antillas Mayores. Según la división político administrativa vigente desde 1977, el territorio cubano está dividido en 14 provin- cias, 168 municipios y la Isla de la Juventud como municipio especial. [Ver Bibliografía (I)] El 31 de diciembre de 2005 la población estimada para Cuba era de 11 243 836 habitantes con una densi- dad de población de 102,3 hab/km2. En el año 2005 se estimaba que el 75,6% de la población residía en zonas urbanas. Según datos del primer censo realizado en Cuba en 1774 la población del país era de 171 600 habitantes. Para 1931, la población creció 23,1 veces y entre este año y 1981 dos veces y media. 1 Para mayor información sobre las definiciones, numeradores, denominadores y algoritmos de los indicadores de las Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) y las Metas de Desarrollo del Milenio (MDG) cubiertos en la encuesta: vea Capítulo 1, Anexo 1 y Anexo 7 del Manual de MICS–Multiple Indicator Cluster Survey Manual 2005: Monitoring the Situation of Children and Women (Manual de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de 2005: el Monitoreo de la situación de la niñez y las mujeres), disponible también en www.childinfo.org. Desde inicios de siglo XX, la población de Cuba comenzó el proceso de transición demográfica, encontrándo- 14 se actualmente en una franca etapa de envejecimiento poblacional. Las características más relevantes del comportamiento demográfico en Cuba son: ritmo de crecimiento de la población moderado durante el período 1950-1970, y lento en los 20 años posteriores, etapa en la cual las tasas de crecimiento se encuentran próximas al 1%. Ya en la década del 90, el ritmo de crecimiento es más lento aún, con tasas inferiores a 0,5 en algunos años y un crecimiento promedio anual de alrededor de 57 000 habitantes. Los especialistas pronostican igual tendencia hasta el año 2025 a partir del que se esperan decrementos en el monto de los efectivos poblacionales. Descenso intenso de la fecundidad. A mediados del siglo pasado la mujer cubana tenía en promedio de 4 hijos. En 2005 este promedio desciende a 1,46. Muy pocos países han experimentado descensos tan rápi- dos e intensos y algo que lo caracteriza es la no existencia de diferenciales importantes entre regiones, color de la piel, niveles de instrucción u ocupación. Este rasgo indica que la declinación de la fecundidad con estas características es producto, fundamentalmente, del desarrollo social y no de políticas dirigidas espe- cialmente a esto. La tasa de natalidad fue en el año 2005 de 10,7 por 1 000 habitantes. Descenso de los niveles de mortalidad, fundamentalmente la mortalidad infantil: De 70 defunciones de menores de un año por 1000 nacidos vivos estimadas para el quinquenio 1950-1955, se reduce en el 2005 a 6,2. La esperanza de vida al nacer es de 77 años. Las primeras causas de muerte son las enfermedades crónicas no trasmisibles y las causas accidentales, que juntas cobran algo más del 80% del total de las defunciones. Se plantea por los especialistas que el proceso de envejecimiento poblacional es posiblemente uno de los más intensos ocurridos a escala internacional. La población de 60 años y más en 1950 representaba el 7,3% del total, en 1970 el 9,0%, en 1990 el 11,9%, en el 2005 el 15,8% y se estima que para el 2010 constituya el 17% de la población. El envejecimiento poblacional, junto al intenso descenso de la fecundidad, constituyen, según los expertos, los principales problemas demográficos actuales y perspectivos de la población de Cuba, con importante repercusión sobre la salud y la economía. Según el Censo de Población y Viviendas de 2002, en Cuba hay un promedio de 3,16 personas por vivien- das y había 0,85 mujeres de 15 a 49 años por viviendas. En Cuba el Estado asume totalmente la responsabilidad de la atención a la salud de sus ciudadanos. Se concibe la salud como un componente principal de la calidad de vida y como un objetivo estratégico en el desarrollo de la sociedad. Una tarea de primer orden para el Sistema Nacional de Salud es el Programa Materno Infantil. Su propósito fundamental está encaminado a mejorar la calidad de la salud reproductiva de la mujer o la pareja, trabajar en la disminución de enfermedades asociadas al embarazo, bajo peso, afecciones perinatales, infecciones res- piratorias agudas, accidentes, incremento de la lactancia materna y diagnóstico precoz del cáncer cérvico- uterino y de mama. El Sistema Nacional de Salud cuenta con un Sistema de Información Estadística propio del sector que se consolida y perfecciona de manera relevante a partir del año 1961 cuando se unifica todo el sistema de salud. Se basa, fundamentalmente, en el método de registro continuo, con cobertura nacional, al que se incorporó, en 1997, el uso del muestreo y la aplicación de encuestas periódicas a hogares. El Sistema de Información Estadística (SIE) ofrece los indicadores específicos que requiere el Sector Salud para la planificación, evaluación y control de sus actividades y programas. La recolección de los datos estadísticos se hace partiendo de los registros primarios, diseñados de forma racional y ubicados lo más próximo posible al acaecimiento del evento a registrar en cada una de las unidades de salud, siendo en la mayoría de los casos el médico, el personal registrador del dato primario. El SIE de Salud en la actualidad, abarca 70 subsistemas de información y 20 reportes con información adelantada. El mismo aborda las siguientes áreas de medición: Natalidad / Fecundidad Mortalidad Morbilidad Recursos y Servicios Formación de personal calificado Salud ambiental Aspectos económicos de salud Los objetivos de la encuesta La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados del 2006 de Cuba tiene como objetivos primarios los siguientes: - Proporcionar información actualizada para evaluar la situación de los niños, las niñas y las mujeres en Cuba en áreas no cubiertas por el Sistema de Información Estadístico Nacional. - Complementar los datos requeridos para monitorear el progreso hacia las metas definidas en los objeti- vos de Desarrollo del Milenio y de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas como base para la acción futura. - Contribuir al mejoramiento de los sistemas de datos y monitoreo en Cuba y fortalecer la pericia técnica en el diseño, implementación y análisis de dichos sistemas. 15 16 El diseño de la muestra La muestra para la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de Cuba se diseñó para proporcionar estimados de algunos de los indicadores sobre la situación de niños y mujeres a nivel nacional, para áreas urbanas y rurales y para cuatro regiones: Occidente, Ciudad de La Habana, Centro y Oriente. Las 14 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud se identificaron como los dominios principales de muestreo y la selección se realizó en dos etapas. Dentro de cada provincia y como primera etapa de muestreo, se seleccionaron consultorios del Médico de la Familia con una probabilidad proporcional a su tamaño en cuanto a población atendida. La asignación del número de consultorios a seleccionar en cada provincia fue proporcional a la población residente. En total se seleccionaron 501 consultorios. Se logró una estratificación implícita de las unidades de primera etapa (consultorios) al utilizar los listados de población por consultorios, para una selección sistemática, previamente ordenados por partes urbana, rural, municipal y área de salud. La segunda etapa de selección se hizo a partir de las historias clínicas familiares. Se crearon dos estratos al interior de cada consultorio seleccionado, dividiéndolos en dos grupos: Estrato «SIN» –hogares que no tienen ningún menor de dos años entre sus miembros– y estrato «CON» –los hogares que tuvieran al menos un miembro menor de dos años–. Se seleccionaron 10 viviendas por consultorio del estrato «SIN» de manera sistemática con arranque aleatorio y un número variable de hogares (5 cada 8) del estrato «CON», también de forma sistemática, para garantizar suficiente cantidad de niños en las edades de inte- rés. El hecho de que la natalidad en Cuba sea muy baja (10.7 x 1000 hab.) justificó que se usara un diseño muestral algo más complejo que los estándares recomendados por la metodología MICS. Las propias entre- vistadoras, luego de ser adiestradas al efecto, fueron las encargadas de realizar la selección de los hogares. Para el cálculo del tamaño de muestra se tuvo en cuenta mayormente las características de la estructura etaria de la población cubana, caracterizada por su baja natalidad, así como las experiencias adquiridas en la realización de la MICS 2 en el año 2000. I. METODOLOGÍA DEL MUESTREO Y DE LA ENCUESTA Al concluir el trabajo de campo, se había visitado los 501 consultorios seleccionados. Resulta de interés mencionar que en 63 consultorios (estrato «SIN») se encontraron 76 niños menores de 2 años en los hoga- res visitados y que, en cuatro consultorios, no se encontraron hogares con niños menores de dos años entre sus integrantes, es decir, que eran unidades vacías con respecto al estrato «CON». Los cuestionarios Se usaron tres cuestionarios en la encuesta. Además de un cuestionario para los hogares, el cual se usó para recoger información sobre todos los miembros del hogar y la vivienda, se aplicaron cuestionarios en cada hogar a las mujeres entre los 15 y 49 años de edad, se identificaron madres o cuidadoras de niños 17 menores de 2 años en cada hogar y se entrevistó a esas personas sobre los niños menores de 2 años. Los cuestionarios incluyeron los módulos siguientes: Cuestionario para los hogares Listado de los miembros del hogar Nivel educación Agua y saneamiento Cuestionario individual para mujeres de 15 a 49 años Anticoncepción y necesidades insatisfechas VIH/SIDA Cuestionario para niños menores de dos años Lactancia materna Inmunización Los cuestionarios se basan en el modelo de la MICS 3. A partir de su versión en inglés, se tradujeron al español y se realizó un ensayo previo en noviembre del 2005. Sobre la base de los resultados previos del ensayo, se hicieron modificaciones a la redacción y la traducción de estos. Para los cuestionarios comple- tos, véase el Apéndice F. Entrenamiento y trabajo de campo Se impartieron tres seminarios regionales en el país para capacitar a todo el personal que conduciría la encuesta en las provincias, así como al personal encargado de la supervisión y del procesamiento computarizado. El primero se efectuó en Ciudad de La Habana y asistieron los encargados de conducir la encuesta en la capital, así como los responsables de las otras provincias occidentales y del municipio espe- cial Isla de la Juventud. El segundo se realizó en Holguín asistiendo el personal de las cinco provincias orientales. Finalmente el último se efectuó en Villa Clara donde estuvieron presentes los conductores de la encuesta en las provincias del centro. Los seminarios fueron impartidos por el personal profesional o técnico a cargo de la dirección de la encuesta a nivel nacional y tuvieron lugar entre la última semana del mes de febrero y la última semana de marzo de 2006, con una duración de cinco días cada uno. Inmediatamente después fue replicado el adiestramiento al equipo de entrevistadoras y supervisoras provinciales. Por cada uno de los 157 municipios con muestras se entrenó a dos entrevistadoras. Concluido el seminario en cada provincia se inició el trabajo de campo y se realizaron las entrevistas entre marzo y junio de 2006. Ingreso de datos y procedimientos de edición Los datos se introdujeron en 30 microcomputadoras (2 en cada provincia y en el municipio especial) utili- zando el programa (software) CSPro. Para garantizar el control de la calidad, todos los cuestionarios se introdujeron dos veces y se realizaron verificaciones de la consistencia interna. Se emplearon en todo el proceso los procedimientos y programas estándares desarrollados bajo el proyecto global de la MICS 3 y adaptados al cuestionario de Cuba. El procesamiento de los datos comenzó simultáneamente con la reco- lección de estos en marzo de 2006 y se terminó en agosto del propio año. Para el análisis se utilizó el programa (software) SPSS, y la sintaxis modelo y los planes de tabulación desarrollados con este propósito. 18 19 Cobertura muestral De los 8 466 hogares seleccionados, 8 425 estaban ocupados. De estos se realizaron entrevistas en 8 343, para una tasa de respuesta en hogares del 99,0%. En el total de hogares entrevistados fueron identificadas 8 681 mujeres elegibles (de 15 a 49 años). De estas, fueron entrevistadas 8 448, para una tasa de respues- ta del 97,3 %. En el total de hogares entrevistados, fueron identificados 3 516 niños elegibles (menores de 2 años). De ellos, se recibió información de 3 486, para una tasa de respuesta del 99,1%. La distribución por edades y los datos faltantes Como se muestra en la Tabla HH.2 y la Figura 1, la distribución en grupos quinquenales de edad de los miembros del hogar según el sexo muestra algunas distorsiones alrededor de los veinticinco y cuarenta y cuatro años de edad tanto para los varones como para las hembras al compararla contra la estructura de la población cubana que procede del Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía de 2006. Según las cifras oficiales, el grupo con más concentración de población es el de 35 a 39 años, mientras que en la población de los hogares encuestados esto sucede en un grupo más arriba, es decir de 40 a 44 años, aunque en general ambas pirámides son muy parecidas, reflejando correctamente el envejecimiento poblacional a que se hacía referencia en los antecedentes de Cuba (Figura 1). El porcentaje de casos en los cuales falta información es insignificante en todas las preguntas de los distintos cuestionarios, lo que da una medida de verificación de la calidad de los datos de la encuesta, por lo que se infiere que no hubo problemas significativos con respecto a las preguntas o al trabajo de campo. Las características de la población del hogar Se presenta información acerca de las características de la población del hogar y los encuestados para ayudar en la interpretación de los resultados de la encuesta y para servir como una verificación básica de la implementación de la muestra. II. COBERTURA MUESTRAL Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y LOS ENCUESTADOS Figura 1. Comparación de las estructuras por sexo y por edades de la población provenientes de los hogares de la encuesta y de los estimados de población del sistema de Demografía 20 La Tabla HH.3 presenta la distribución porcentual de los hogares de la muestra según características básicas. Alrededor del 73% de los hogares son urbanos y el 27% rurales. La región oriental constituye la mayor de las cinco regiones, con 34% de los hogares, mientras que la central es la siguiente con 28%. La mayoría de los hogares tienen entre dos y cinco miembros. La composición de los hogares está presentada en la Tabla HH.3 donde se evidencia que en el 7% de los hogares hay al menos un menor de 2 años, que en aproximadamente la mitad de los hogares hay un menor de 18 años y que en el 64% de los hogares hay al menos una mujer entre 15 y 49 años Las mujeres entre 40 y 44 años de edad constituyen el mayor porcentaje de la muestra, con 19% (Tabla HH.4). Este porcentaje disminuye ligeramente hacia los grupos de edad extremas (13% en el grupo de 15-19 y 12% en 45 49 años). Este patrón se diferencia de los países de la región al mostrar Cuba un perfil poblacional que tiende al envejecimiento. El 80% de las mujeres ha recibido por lo menos alguna educación entre secunda- ria y pre-universitaria, un 14% tiene nivel superior, mientras sólo 6% declara un nivel de primaria o inferior. La Tabla HH.5 muestra las características de los niños y niñas menores de dos años. El 52% de los niños son varones y el 48% son niñas. Aproximadamente 4% de las madres de niños menores de dos años poseen educación primaria, un porcentaje ligeramente inferior que el porcentaje global de mujeres con este nivel en la muestra. Nótese que para los niños cuyas madres no vivían en el hogar, se emplea la educación de quien les brinda cuidado. El número de niños menores de seis meses es ligeramente inferior a los comprendidos entre seis y once meses, diferencia que también se encuentra entre los niños de un año hasta 23 meses y los que aún no han cumplido su primer año. Esto concuerda con la tendencia, cada vez más marcada en el país a disminuir el número de nacimientos. 21 Lactancia materna La lactancia materna durante los primeros años de vida protege a los niños de las infecciones, brinda una fuente ideal de nutrientes, es económica y segura. Sin embargo, muchas madres suspenden la lactancia demasiado pronto, y existen presiones para cambiar a leches infantiles, las cuales pueden contribuir a menor crecimiento y desnutrición de micronutrientes y son inseguras si no se dispone fácilmente de agua limpia. Uno de los objetivos de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas plantea que los niños deben alimentarse con leche materna exclusivamente durante 6 meses y continuarla con una alimentación com- plementaria segura, apropiada y suficiente hasta los 2 años de edad y aun más. OMS/UNICEF tiene las siguientes recomendaciones de alimentación: – Lactancia materna exclusiva por 6 meses. – Continuar la lactancia materna por dos años o más. – Alimentos complementarios seguros, apropiados y adecuados comenzando a los 6 meses de edad. – Frecuencia de alimentación complementaria: 2 veces al día para los niños de 6-8 meses de edad; 3 veces al día para los de 9-11 meses de edad. Se recomienda también que la lactancia materna se inicie dentro de la primera hora después del nacimiento. Los indicadores de las prácticas de alimentación para los niños son: – Tasa de lactancia exclusiva (< 6 meses y < 4 meses). – Tasa de Alimentación complementaria oportuna (6-9 meses). – Tasa de lactancia continuada (12-15 y 20-23 meses). – Inicio oportuno de la lactancia (dentro de la primera hora de nacido). III. NUTRICIÓN 22 – Frecuencia de alimentación complementaria (6-11 meses). – Niños alimentados de forma apropiada (0-11 meses). La Tabla NU.1 muestra los estimados de la proporción de los niños que inician la lactancia en la primera hora y en el primer día después del nacimiento. Hay que señalar que este indicador, que correspondía a un módulo del cuestionario de mujeres no aplicado en la encuesta cubana, fue calculado a partir de una pregunta aña- dida al cuestionario para niños menores de dos años, preguntándoles a las madres o responsables del cuidado de dichos niños cuánto tiempo después del nacimiento amamantó al niño por primera vez. En el indicador según la Estrategia/Acción de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas, inicio oportuno de la lactancia, se define a partir del número de mujeres de 15 a 49 años que hubiera tenido un nacido vivo en los últimos dos años. Partiendo del hecho de que en Cuba la mortalidad infantil es muy baja se espera que ambos métodos de cálculo tengan resultados muy similares. El 70% de los niños iniciaron la lactancia en la primera hora después del nacimiento, no existiendo diferen- cias entre los sexos. Por regiones, sólo el 61% de los niños nacidos en la capital del país inician la lactancia en la primera hora, mientras que en las provincias orientales esta cifra es un poco más del 73%. El inicio oportuno de la lactancia parece estar ligado, además, a la edad de la madre, pues varía desde un 78% en las madres más jóvenes, a un 65% en las de mayor edad. Si fijamos el plazo para el inicio de la lactancia en las primeras 24 horas después del parto, entonces el resultado es que en este, el 87% de los niños inician la lactancia y de igual modo la situación es menos ventajosa para la capital y para las madres de más edad (Figura NU.1). En la Tabla NU.2 la situación de la lactancia materna se basa en los informes emitidos por madres o cuidadoras, de los alimentos y líquidos que en las 24 horas anteriores a la entrevista los niños consumieron. La alimen- tación exclusiva con leche materna se refiere a los niños que reciben sólo esta leche y vitaminas, suplemen- tos minerales o medicamentos. La tabla muestra la lactancia materna exclusiva de niños durante los primeros seis meses de vida (separadamente para los de 0-3 meses y 0-5 meses), así como la alimentación comple- mentaria de niños de 6-9 meses y la lactancia materna continuada de niños a 12-15 y 20-23 meses de edad. Aproximadamente el 26,4 % de los niños menores de seis meses son alimentados exclusivamente con leche materna, un nivel considerablemente menor que el recomendado. A la edad de 6-9 meses, el 46,5 % de los niños reciben leche materna y alimentos sólidos o semisólidos. A la edad de 12-15 meses, el 24,7 % de los niños aún se alimentan con leche materna y a la edad de 20-23 meses, el 16,2 % sigue con leche materna. Los niños residentes en la región oriental tienen mayor probabilidad de alimentarse exclusivamente con leche materna que aquellos residentes en otras regiones del país, así como los residentes en la parte rural están más favorecidos por esta práctica. No se aprecia una diferencia significativa entre regiones en la continuación de la lactancia con alimentación complementaria oportuna en los niños de 6 a 9 meses. Cabe destacar que en los indicadores relacionados con la lactancia materna ha habido poco cambio con respecto a los resultados obtenidos en la encuesta MICS 2 realizada en el año 2000. En el Cuadro 2 y las Figura NU.2 y NU.2a se representan las prácticas de alimentación obtenidas de la MICS 3 y de la MICS 2. Aproximadamente 46% de los niños y niñas menores de cuatro meses recibían leche materna exclusiva- mente en el año 2000, hasta el 6to. mes 28,7 % estaba siendo amamantado de forma exclusiva, a la edad Figura NU.1 Porcentaje de niños que iniciaron la lactancia dentro de la primera hora y dentro del primer día de nacidos, Cuba, 2006 23 de 6-9 meses, el 42,4% de los niños están recibiendo leche materna y alimentos sólidos o semisólidos. Al llegar a la edad de 12-15 meses, el 29% de los niños seguían recibiendo leche materna, y a la edad de 20-23 meses el 9% de ellos continuaban alimentándose con leche materna. En este último indicador es donde se aprecia algún logro, pues en la actualidad casi el doble de los niños llega a esa edad siendo aun amamantados. Cuadro 2. Estatus de lactancia, por ciento de niños de acuerdo a su estatus de lactancia, Cuba 2000 y 2006 Figura NU.2: Prácticas de alimentación según edad MICS 3, Cuba, 2006 Figura NU.2a: Prácticas de alimentación según edad MICS 2, Cuba, 2000 24 La Tabla NU.3 presenta los indicadores relacionados con las prácticas adecuadas de alimentación en el primer año de vida. En dependencia de la edad del niño se usan diferentes criterios de alimentación adecua- da, es decir: lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses de vida; continuar lactando y tener ali- mentación complementaria, al menos 2 veces al día entre los 6 y 8 meses; continuar lactando y tener alimentación complementaria, al menos 3 veces al día entre los 9 y 11 meses, resumiéndose todo en el indicador niños de 0 a 11 meses alimentados de forma apropiada. El indicador de lactancia exclusiva en los primeros 6 meses (26,4%) en Cuba, como se mencionó anterior- mente, está aún muy por debajo de lo deseable. En los niños de 6 a 8 meses el 42,6% está siendo alimen- tado adecuadamente, indicador que disminuye a un 12,4% en los niños de 9 a 11 meses. Como resultado de estos patrones de alimentación, sólo el 27,9% de los niños de 6 a 11 meses está siendo alimentado de forma adecuada. Teniendo en cuenta todos los niños de 0 a 11 meses de vida, sólo el 27%, está siendo alimentado según las recomendaciones; en este sentido la provincia de Ciudad de La Habana es la menos favorecida por las prácticas adecuadas de alimentación, dado principalmente, por no dar lactancia exclusiva hasta el sexto mes. Suplementación con hierro La anemia por carencia de hierro es la más frecuente de las anemias nutricionales en las primeras etapas de la vida. Puede tener como consecuencias alteraciones en el neurodesarrollo, así como afectar el estado emocional y el desarrollo del lenguaje, además de ser un factor de riesgo para disímiles infecciones. Forferr es un producto cubano que contiene fumarato ferroso y ácido fólico, que se empezó a distribuir en el país, destinado a niños y niñas entre 6 meses a 5 años de edad, con el propósito de aumentar las cantidades que se ingieren de estos dos nutrientes, para contribuir a la prevención y control de la anemia por deficiencia de hierro en estas edades, como parte de las acciones del Programa Nacional para la Prevención y Control de la Anemia y la Deficiencia de Hierro. En Cuba, la deficiencia de hierro constituye el trastorno nutricional más común y la principal causa de anemia en niños; alrededor del 50 % de lactantes entre 6 y 11 meses de edad y el 30 % de los niños de 1 a 3 años son anémicos [Ver Bibliografía (II)]; como la prevalencia de anemia es mayor en el grupo de 6 a 23 meses de edad [Ver Bibliografía (III)] se decidió utilizar la encuesta MICS para medir cómo estaba la indicación médica del uso del Forferr en estas edades y las posibles causas de la no ingestión en el caso de que hubiese sido indicado por el médico. En la Tabla NU.4 se muestran los resultados relacionados con el suministro del Forferr. Aproximadamente al 13 % de los niños entre 6 y 23 meses de edad su médico le había indicado el consumo del Forferr. Hay marcadas diferencias de esta práctica en las distintas regiones del país, variando entre sólo un 2% en la capital del país a un 18% en las provincias orientales. También la Ciudad de La Habana presenta la situación más desventajosa en cuanto al cumplimiento de la indicación médica, pues el 41% de las madres o respon- sables no le estaba suministrando el suplemento a los niños que se le había indicado. La causa principal alegada para no suministrar el Forferr fue la no disponibilidad en la farmacia (47%), aunque en Ciudad de La Habana fue más frecuente el hecho de estarle suministrando otro suplemento (43%). 25 Inmunización El cuarto Objetivo de Desarrollo del Milenio es reducir la tasa de mortalidad en menores de cinco años en dos tercios, entre 1990 y 2015. La inmunización juega un papel clave en esta meta. La inmunización ha salvado la vida de millones de niños desde el lanzamiento del Programa Ampliado de Inmunización en 1974. En el mundo aún hay 27 millones de niños que no tienen acceso a la inmunización rutinaria y, como resultado, las enfermedades prevenibles por vacunas causan más de 2 millones de muertes cada año. La meta de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas es asegurar la inmunización completa de los niños menores de un año al 90% nacionalmente, con al menos un 80 % de cobertura en cada distrito o su unidad administrativa equivalente. Aunque la vacunación en Cuba se empezó a aplicar hace ya más de 200 años por el doctor Tomás Romay Chacón en 1804 [ver Bibliografía (IV)], en realidad no se puede decir que existiera una política oficial dirigida a la protección de la población ni de la infancia, pues se vacunaban entonces sólo los que podían económi- camente; por esta razón un gran porcentaje de la población no tenía cobertura vacunal. En 1960 se puso en marcha el primer Programa Nacional de Vacunación con un esquema ampliado y enriquecido con el tiempo, en la medida que se incorporaban nuevos preparados vacunales. Se aplicó hasta 1997, y a partir de 1998 se inició un segundo programa. Al momento de aplicar en Cuba la encuesta, existían dos esquemas de vacunación, uno para los niños nacidos hasta el 31 de diciembre de 2004 (ver Esquema Oficial de Vacunación I) y otro para los nacidos a partir del 1ro. de enero de 2005 (ver Esquema Oficial de Vacunación II), cuando se introduce en el Programa Nacional de Inmunización el uso de la vacuna tetravalente, que combina la DPT con la vacuna contra la hepatitis viral tipo B. De acuerdo con las pautas del UNICEF y la OMS, un niño debe recibir la vacuna del BCG para protegerlo contra la tuberculosis, tres dosis de DPT para inmunizarlo contra la difteria, la pertusis (tos ferina) y el tétano, tres dosis de la vacuna contra la poliomielitis y una vacuna contra el sarampión, antes de cumplir los 12 meses. IV. SALUD INFANTIL En el caso de Cuba estas pautas han sido ajustadas en el Programa Nacional de Inmunización con las 26 siguientes modificaciones: la vacuna contra la poliomielitis se aplica por campañas anuales, por lo que el niño recibe en el primer año sólo dos dosis. La inmunización contra el sarampión se suministra con la vacuna Triple Viral (PRS) a los 12 meses de vida. Para obtener la información referente a las vacunas aplicadas a los niños menores de dos años, se les pidió a las madres que proporcionaran las tarjetas de vacunación de los niños. Los encuestadores copiaron la información de estas en el cuestionario de la MICS 3. En términos generales, el 97,4 % de los niños tenían tarjetas de vacunación (Tabla CH.1). Si el niño no poseía tarjeta, se le pedía a la madre que recordara si el niño había recibido o no cada una de las vacunas, y en el caso de aquellas vacunas con más de una dosis, cuántas veces las había recibido. El porcentaje de niños entre 12 y 23 meses de edad que recibieron cada una de las vacunas se muestra en la Tabla CH.1. El denominador de la tabla incluye los niños entre 12 y 23 meses de edad, de manera que sólo se cuentan los niños que tienen edad suficiente para estar completamente vacunados. En el panel superior el numerador incluye todos los niños que fueron vacunados en cualquier momento antes de la encuesta, de acuerdo con la tarjeta de vacunación o la información de la madre. En el panel inferior se incluyen sólo aquellos que fueron vacunados antes de cumplir su primer año. Para los niños sin tarjetas de vacunación, se asume que la proporción de las vacunas dadas antes de cumplir su primer año es la misma que para los niños con tarjetas de vacunación. ESQUEMA OFICIAL DE VACUNACIÓN I. Niños nacidos hasta el 31 de diciembre de 2004 27 ESQUEMA OFICIAL DE VACUNACIÓN II. Niños nacidos a partir de enero del 2005 Antipolio: Por Campañas (febrero y abril). * Hijos de madres positivas al HbsAg, reciben una dosis de HB al nacer, una dosis al mes, otra a los dos meses y una reactivación a los 12 meses. Estos niños se vacunan con DPT en lugar de la Tetravalente. ** Hijos de madres negativas al HbsAg, reciben una dosis de HB al nacer y se aplica la tetravalente a los 2, 4 y 6 meses. 28 Aproximadamente el 100 % de los niños de 12-23 meses de edad recibió la vacuna del BCG antes de cumplir los 12 meses y la primera dosis de DPT o Tetravalente la recibió el 99,3 %. El porcentaje disminuye para las dosis subsiguientes de DPT o Tetravalente al 96,6 % para la segunda dosis y 86,3 % para la tercera (Figura CH.1). De forma similar, el 98,7 % de los niños recibió la primera vacuna contra la poliomielitis antes de la edad de 12 meses y esto disminuye al 92,3 % para la segunda dosis. La cobertura para la vacuna contra el sarampión (PRS)2 a los 15 meses es del 82,7 %, menor que para las demás vacunas. En la Figura CH.1a se muestran los resultados de la cobertura de inmunización para los niños de 12 a 23 meses de edad en cual- quier momento antes de la encuesta. La DPT o Tetravalente y la PRS son las que presentan más atrasos en su aplicación en la edad en meses indicada por los esquemas, notándose una diferencia significativa en el indicador «niños de 12-23 meses de edad con todas las dosis antes de cumplir los 12 meses» con un valor de 61,1 % y «niños de 12-23 meses de edad con todas las dosis en cualquier momento antes de la encuesta» el cual presenta un valor de 76,6 %. 2 Para el cálculo de la cobertura de la PRS se consideraron sólo a los niños entre 15 y 23 meses de edad. Figura CH.1: Porcentaje de niños de 12-23 meses vacunados antes de la edad de 12 meses, Cuba, 2006 Figura CH.1a: Porcentaje de niños de 12-23 meses actualmente vacunados, Cuba, 2006 Se administran, además de las vacunas mencionadas, tres dosis de la vacuna contra la bacteria del Haemofilus influenzae tipo b (Hib), y dos dosis de la vacuna contra la meningitis meningocóccica de los grupos B y C (AM-BC). En ambos esquemas se inmuniza también contra la hepatitis viral tipo b, ya sea por la vacuna HB o por la vacuna tetravalente DPT + HB con al menos tres dosis, pues los hijos de madres positivas al HbsAg reciben una dosis adicional. La Tabla CH.1c muestra las coberturas logradas de estas vacunas. En términos generales el nivel de cober- tura para estas vacunas está por encima del 94 %, aunque hay una tendencia a coberturas mayores en las primeras dosis que luego disminuye en las dosis sucesivas. Si se mide sólo en los que fueron vacunados antes de cumplir el primer año de edad, todas están por encima del 92 %, salvo la tercera dosis de Hib donde es de 89 %. Las Tablas CH.2 y CH.2c muestran los resultados de la inmunización por características de contexto. Aun- que no hay diferencias sustanciales entre regiones, Occidente muestra, con mayor frecuencia, las cobertu- ras menores. Del mismo modo, los niños que residen en la parte rural del país tienen más probabilidad de no haber sido vacunados con alguna de las dosis del programa. No parece existir mucha relación con los indicadores de inmunización y la edad de la madre o respon- sable del niño. Sin embargo, las coberturas son ligeramente inferiores en los hijos de las mujeres con menor nivel de escolaridad. 29 30 Agua y saneamiento El agua para beber, segura, es una necesidad básica para la buena salud. El agua no segura puede ser una portadora significativa de enfermedades como las diarreicas agudas (EDA), la hepatitis A, la fiebre tifoidea y parasitosis en general. El agua de consumo también puede contener contaminantes químicos, físicos y radiológicos que tienen efectos perjudiciales en la salud humana. Además de su asociación con las enfer- medades, el acceso al agua potable puede ser especialmente importante para las mujeres y los niños, particularmente en áreas rurales, donde pudieran tener la responsabilidad primaria de acarrearla, a menu- do, a través de largas distancias. La meta ODM es reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible a agua para beber segura y a medios sanitarios de eliminación de excretas. La meta de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas llama a la reducción de la proporción de hogares sin acceso a servicios sanitarios higiénicos y asequibles, y a agua para beber segura, en al menos una tercera parte. La lista de los indicadores usados en la MICS es la siguiente: Agua – Uso de fuentes de agua mejoradas. – Uso de método de tratamiento de agua adecuado. – Tiempo para buscar el agua para beber. – Persona encargada de buscar el agua para beber. Saneamiento – Uso de instalaciones mejoradas de eliminación de excretas. V. AMBIENTE 31 Una característica importante de la metodología empleada en las encuestas MICS es la indagación sobre la fuente que se utiliza en el hogar para obtener el agua que se bebe específicamente, dato que no es posible tomar de las estadísticas sobre el suministro de agua. La distribución de la población por las fuentes de agua para beber se muestra en la Tabla EN.1. La población que utiliza fuentes de agua para beber mejoradas es aquella que usa cualquiera de los siguientes tipos de abastecimiento: agua de acueducto, llave pública, pozo con tubería (borehole/tubewell), pozo protegido, manantial protegido o agua de lluvia. En términos globales, el 92 % de la población tiene acceso a fuentes mejoradas de agua potable (Figura EN.1) -el 95 % en las áreas urbanas y el 82 % en las rurales-. La región oriental está menos favorecida que las otras regiones; sólo el 82% de la población de esta región obtiene su agua para beber de una fuente mejorada. La fuente de agua para beber para la población varía sustancialmente según la región (Tabla EN.1). En la capital del país, el 97 % de la población usa el agua para beber que llega del acueducto a su vivienda o a su patio o lote. En las regiones más próximas a la capital (occidental), el 89 % consume agua del acueducto que llega hasta su vivienda. En contraste, sólo el 60 % de aquellos que residen en el centro y el 60 % de los del oriente tienen agua del acueducto en su hogar. Tanto en el centro como en el oriente, la segunda fuente más importante de agua potable es la proveniente de manantiales y pozos protegidos. La situación encontrada es muy similar a la reflejada por la anterior encuesta MICS del año 2000. En aquella ocasión, el 90 % de la población de los hogares tenía acceso a una fuente segura de agua para beber. Esta discreta mejoría, que está concentrada principalmente en la región oriental y la parte rural del país, es de una magnitud que pudiera estar relacionada con los errores de muestreo más que con un reflejo de un cambio significativo. El uso de tratamientos para el agua en el hogar se presenta en la Tabla EN.2. Se preguntó a los miembros del hogar si trataban el agua en el hogar para hacerla más segura para beber–hervir, añadir cloro o blanqueador, usar un filtro y la desinfección solar fueron considerados como tratamientos apropiados–. La tabla muestra el porcentaje de los miembros del hogar que utilizan un método apropiado, separado para todos los hogares, para aquellos con fuentes de agua mejoradas y los que tienen fuentes no mejoradas. El método más usado es hervir el agua, seguido del uso de cloro. Cabe destacar que, debido a la frecuencia con que en el estudio piloto se observó que el agua tratada en el hogar sólo estaba destinada a los niños o a una parte de los miembros del hogar, en el cuestiona- rio cubano se añadió una pregunta al respecto, para tener una estimación más realista sobre la canti- dad de personas beneficiadas con el tratamiento. En la Tabla EN.2a se muestran los resultados que se obtienen cuando se tiene en cuenta cuántas personas beben realmente del agua tratada. La diferencia- ción en el consumo del agua tratada en el interior del hogar ocurre generalmente en aquellos hogares donde se hierve el agua. Al descontar los miembros del hogar que no beben agua hervida, tenemos como resultado que sólo el 22 % de la población de los hogares la consume, cifra inferior al 31 % que resulta de asumir que todos los miembros tienen este beneficio. Esto hace que la población que bebe agua sin tratar se estime en un 72 %, algo superior al 64 % estimado sin tener en cuenta las diferencias de esta práctica en el interior del hogar. Figura EN.1 Distribución porcentual de la población de los hogares según fuente de agua para beber Cuba, 2006 Hay diferencias entre regiones. En la Ciudad de La Habana es más frecuente tratar el agua en el hogar, lo que unido al hecho de disponer con una mayor proporción de población con acceso a fuentes mejoradas de agua para beber, hace que tenga un por ciento de población superior con agua para beber, proveniente de una fuente mejorada y con un tratamiento adecuado (53 %). Las provincias del centro del país tienen la situación más desfavorable, donde sólo un 20 % de sus pobladores consumen agua sometida a un trata- miento adecuado. El nivel educacional del jefe del hogar parece estar relacionado con las prácticas adecua- das en el tratamiento del agua para beber, siendo mucho menor entre las personas provenientes de un hogar con la instrucción más baja (28 %) que entre los que provienen de un hogar con un jefe de nivel superior (47 %). El tiempo total que le toma a la persona del hogar obtener el agua para beber se presenta en la Tabla EN.3 y la persona que usualmente va a buscar el agua en la Tabla EN.4. Note que este resultado se refiere al viaje de ida y vuelta desde el hogar hasta la fuente de agua. No se recogió información sobre el número de viajes hechos en un día. 32 La Tabla EN.3 muestra que el 81 % de los hogares tienen el agua para tomar en el sitio. Al 15 % del total de los hogares les toma menos de 30 minutos ir a la fuente de agua y traer el agua, mientras que en el 3 % utilizan más de media hora para este propósito. Excluyendo a aquellos hogares que tienen agua en el sitio, el tiempo promedio para abastecerse de agua para beber es de 16,5 minutos. El tiempo utilizado en el área rural es ligeramente mayor que en el área urbana. En la región oriental hay una menor proporción de hoga- res con el agua en el sitio, pero el tiempo medio dedicado a buscarla es inferior a los 16 minutos. En el occidente, aunque no estén afectados tantos hogares por tener que ir a buscar el agua fuera del sitio, el tiempo medio es de 28,2 minutos. La Tabla EN.4 muestra que en Cuba, en las dos terceras partes de los hogares sin agua en el sitio, un hombre adulto es el encargado de ir a buscarla. En casi todo el resto de los hogares es una mujer adulta. Excepcionalmente se encarga a un niño o adolescente menor de 15 años realizar esta tarea. La eliminación inadecuada de excrementos humanos y la higiene personal deficiente se asocian con varias enfermedades que incluyen las diarreicas y la poliomielitis. Medios de saneamiento mejorados incluyen: inodoros conectados a sistemas de alcantarillado, tanques sépticos o letrinas de pozo, letrinas de pozo mejoradas ventiladas y letrinas de pozo con tapas y retretes para reciclar los excrementos como abono. El 96 % de la población de Cuba vive en hogares que usan instalaciones de saneamiento mejoradas (Tabla EN.5). Este porcentaje es de 97 en las áreas urbanas y del 93 % en las rurales. La capital es la región más favorecida en cuanto a la disposición de medios sanitarios para la eliminación de excretas (99%). Los resi- dentes del centro del país tienen menos probabilidad de emplear instalaciones mejoradas. Las instalaciones más comunes para todas las regiones del país son los inodoros con conexión a un sistema de alcantarillado o a un tanque séptico. En general, el porcentaje de hogares con fuentes mejoradas de agua para beber y medios sanitarios de eliminación de excretas se presentan en la Tabla EN.6. Las provincias de la región oriental presentan una situación menos ventajosa en el indicador conjunto, estando el mismo directamente relacionado con el nivel educacional del jefe del hogar. 33 Contracepción La planificación familiar correcta es un factor importante para la salud de la mujer y los niños ya que: 1) previene embarazos muy tempranos o tardíos; 2) extiende el período entre nacimientos; y 3) limita el número de niños. La meta de Un Mundo Apropiado para los Niños y las Niñas es que todas las parejas tengan acceso a información y servicios para prevenir embarazos muy tempranos, muy seguidos, muy tardíos o en una cuantía no deseada. Aunque en la encuesta MICS realizada en Cuba en el año 2000 se le aplicó el módulo a todas las mujeres con actividad sexual declarada en la propia encuesta, en esta ocasión se decidió hacerle la pregunta a todas las mujeres de 15 a 49 años de edad tal y como se hace mediante sitios centinelas en el sistema de información rutinario del país. El uso de métodos anticonceptivos fue informado por el 73% de las mujeres (Tabla RH.1). El método más popular es el uso de algún dispositivo intrauterino (DIU), empleado por más de la tercera parte de las mujeres de 15 a 49 años en Cuba. El siguiente método en popularidad es la esterilización femenina, empleada por el 19% de las mujeres de referencia. El 11 % de las mujeres informaron el uso del con- dón. Las píldoras por vía oral son usadas por aproximadamente el 6% de las mujeres. Menos del 1 % emplean las inyecciones, la abstinencia periódica, el retiro, los implantes, la esterilización masculina, métodos vaginales o el método de amenorrea lactacional (LAM). No hay diferencias significativas en la prevalencia de uso de métodos anticonceptivos entre regiones. Las mujeres de más edad tienen ligeramente menos probabilidad de emplear los anticonceptivos que las muje- res más jóvenes. Alrededor del 68% de las mujeres de 45-49 años de edad emplean actualmente algún método anticonceptivo, comparado con el 77% de las mujeres de 30-34 años y el 80% de las de 20 a 24. Sólo el 55 % de las mujeres de 15 a 19 años usan algún método aunque cabe destacar que en este grupo en la MICS del año 2000 sólo el 40% de las mujeres en este grupo de edad declaró tener relaciones sexuales. VI. SALUD REPRODUCTIVA El nivel de educación de la mujer apenas está asociado con la prevalencia del uso de anticonceptivos. A 34 pesar de la ligera diferencia en la elección de métodos, sí muestra variación según el nivel de educación. Algo más de la tercera parte de las usuarias con educación primaria están esterilizadas y sólo el 3% usa condones. En contraste, el 17% de las usuarias de anticonceptivos que poseen educación superior están esterilizadas y el 15% usa condones. Necesidades insatisfechas Se entiende por necesidad insatisfecha3 de anticoncepción a las mujeres fértiles que no están usando ningún método, pero que quieren posponer la tenencia de hijos o que no quieren tener más ninguno. La necesidad insatisfecha se identifica en la MICS mediante el uso de un conjunto de preguntas indagando sobre la conducta actual y las preferencias de uso de anticonceptivos, fecundidad, y fertilidad. Las mujeres con necesidad insatisfecha para espaciamiento incluye a aquellas con capacidad para ser fecundadas (actualmente embarazadas o que piensan que están físicamente aptas para quedar emba- razadas), que no están usando ningún método, y desean esperar para tener hijos. En el caso de las mujeres embarazadas se considera que deseaban espaciar su maternidad cuando manifiestan que no querían quedar embarazadas en ese momento. Las que no estaban embarazadas se clasifican en esta categoría si quieren tener otro hijo al menos dos años más tarde o después del matrimonio. Las mujeres con necesidad insatisfecha para limitar son aquellas que son fértiles (actualmente embara- zadas o que piensan que están físicamente aptas para quedar embarazadas), que no están usando ningún método, y quieren limitar sus partos. Este último grupo incluye las mujeres embarazadas que no lo deseaban y las no embarazadas y que no quieren tener (más) hijos. La necesidad insatisfecha total es, simplemente, la suma de la necesidad insatisfecha de anticoncepción para espaciamiento y la necesidad insatisfecha para limitar. El uso de información sobre contracepción y necesidad insatisfecha y el porcentaje de la demanda de anticoncepción satisfecha se estima también a partir de los datos de la MICS. Se define el porcentaje de demanda de anticoncepción satisfecha como la proporción de mujeres que están usando algún método de anticoncepción. La demanda total de anticoncepción incluye a las mujeres que tienen una necesidad insa- tisfecha (para limitar o espaciar) más las que están usando algún método anticonceptivo. La Tabla RH.2 muestra los resultados de la encuesta sobre contracepción, necesidades insatisfechas y demanda de anticoncepción satisfecha. La necesidad insatisfecha de anticoncepción para espaciamiento es de 4%, no existiendo grandes diferencias entre regiones ni entre zonas urbana y rural. Las mujeres de 15 a 19 años de edad son las que presentan el mayor valor de este indicador con un 15% de necesidad insatisfecha para espaciamiento. Cuando el objetivo de la anticoncepción es limitar el número de naci- miento, la necesidad insatisfecha es de 4%, sin grandes diferencias entre regiones ni por ser urbana o rural la zona de residencia de la mujer. En este indicador la proporción de mujeres con necesidades insatisfechas aumenta con la edad. 3 La medición de la necesidad insatisfecha en MICS es un tanto diferente de aquellas usadas en otras encuestas de hogares, como la Encuesta de Demografía y Salud (DHS por sus siglas en inglés). En DHS, se recolecta una información más detallada de variables adicionales, como la amenorrea posparto y la actividad sexual. Los resultados provenientes de los dos tipos de encuestas son estrictamente no comparables. 35 Conocimiento del SIDA Una de las estrategias más importantes para reducir la tasa de infección con VIH/SIDA es la promoción sobre las formas de infección y prevención de la transmisión. Una información correcta es el primer paso hacia la toma de conciencia, así como proveer a las personas jóvenes de las herramientas para protegerse de la infección. Las ideas erróneas sobre el VIH-SIDA son comunes y pueden confundir y obstruir los esfuer- zos de prevención. Cada región tiene sus propias variantes de ideas erróneas, aunque algunas parecen ser universales (como por ejemplo que compartir alimentos puede transmitir el VIH o que las picadas de mos- quito también). Una sesión especial dedicada a VIH/SIDA de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) llamó a los gobiernos a mejorar el conocimiento y las habilidades de los jóvenes para protegerse contra el VIH. Los indicadores para medir esta meta, como las de los ODM de reducir a la mitad las infeccio- nes de VIH, incluyen el nivel de conocimiento sobre VIH y su prevención, y cambiar la conducta para evitar la diseminación futura de la enfermedad. El módulo de VIH/SIDA fue administrado a las mujeres de 15 a 49 años de edad. Un indicador presente tanto en los ODM y en UNGASS es el por ciento de mujeres jóvenes que tienen conocimiento suficiente de la transmisión y la prevención del VIH. Se les preguntó a las mujeres si sabían las tres vías principales de transmisión del VIH –tener un sólo compañero sexual no infectado, usar condón cada vez y abstenerse del sexo–. Los resultados se presentan en la Tabla HA.1. En Cuba, casi todas las mujeres entrevistadas (99,7%) han oído del SIDA. No obstante, el porcentaje de mujeres que saben las tres formas principales de prevenir la transmisión es sólo del 45%. El 87 % sabe que se puede prevenir teniendo una sola pareja sexual no infectada, 86 % conoce el uso de condón, mientras que sólo el 55 % considera la abstención del sexo como una forma principal de prevenir la transmisión del VIH. El 98 % conoce al menos un modo y sólo un 2% no conoce ninguna de las tres formas. Aunque no hay grandes diferencias por regiones, la parte rural y la región oriental presentan resultados ligeramente menos favorables. El nivel educacional más alto está relacionado con mejor conocimiento sobre las formas de prevenir el contagio con el VIH. VII. VIH/SIDA La Tabla HA.2 presenta el por ciento de mujeres que pueden identificar correctamente ideas erróneas sobre el VIH. El indicador se basa en las dos ideas erróneas más comunes, que el VIH puede ser transmitido por compartir alimentos y por la picadura del mosquito. La tabla también provee información sobre cómo las mujeres saben que el VIH no puede ser transmitido por medios sobrenaturales y sí por compartir agujas de inyectar. De las mujeres entrevistadas, el 66% rechaza los dos errores más comunes y sabe que una persona de apariencia saludable puede estar infectada. El 90% sabe que el VIH no puede ser transmitido por compartir alimentos y el 73% sabe que el VIH no puede ser transmitido por picadas de mosquitos, mientras que el 96% sabe que una persona de apariencia saludable puede estar infectada. La región orien- tal presenta los resultados más desfavorables ya que sólo el 61% rechaza los dos errores más comunes y sabe que una persona de apariencia saludable puede estar infectada. De igual modo la zona rural del país presenta una situación más desventajosa, sobre todo por la prevalencia mayor de mujeres que creen que el VIH puede ser transmitido por la picadura del mosquito. El nivel educacional de la mujer influye positiva- mente en la no tenencia de ideas erróneas. La Tabla HA.3 resume la información de las Tablas HA.1 y HA.2 y presenta los porcentajes de mujeres que conocen dos maneras de prevenir el contagio con el VIH y rechazan tres ideas erróneas. Aún es insuficien- te el conocimiento que se tiene de los métodos de prevención y transmisión del VIH en todas las regiones del país, principalmente en la región oriental y en la parte rural del país. En general, poco más de la mitad de las mujeres posee suficiente conocimiento, lo que es algo superior en el centro del país (56%). Como cabe esperar, el por ciento de mujeres con suficiente conocimiento crece con el nivel educacional (Figura HA.1). Es importante que las mujeres embarazadas conozcan que el VIH se puede transmitir de madres a hijos y el porqué de las necesarias pruebas para determinar si tiene la infección, con el objetivo de proteger a su bebé. Las mujeres deben saber que el VIH puede ser transmitido durante el embarazo, el parto y a través de la leche materna. El nivel de conocimiento entre las mujeres de 15-49 años concerniente a la transmisión madre-hijo se presenta en la Tabla HA.4. En general, el 96 % de las mujeres saben que el VIH puede ser transmitido de la madre al hijo. El porcentaje de mujeres que conoce las tres vías de la transmisión madre- hijo es del 61 %, mientras que el 4 % no conoce ninguna vía específica. En la región oriental encontramos una proporción mayor de mujeres que conocen los tres medios. De igual modo el conocimiento es mayor entre las de mayor nivel educacional. Los indicadores de actitudes hacia las personas viviendo con VIH miden los estigmas y discriminación en la comunidad. Los estigmas y la discriminación son bajos si los respondientes reportan una actitud tolerante en las siguientes cuatro preguntas: 1) cuidaría a un familiar enfermo de SIDA; 2) compraría alimentos a una persona con VIH positivo; 3) cree que se debe permitir a un maestro con VIH que trabaje; 4) si un familiar tiene SIDA no quisiera que permaneciera en secreto. La Tabla HA.5 presenta las actitudes de las mujeres hacia las personas viviendo con VIH/SIDA. En Cuba el 53% de las mujeres de 15 a 49 años no está de Figura HA.1 Porcentaje de mujeres que tienen suficiente conocimiento de la transmisión del VIH/SIDA se- gún nivel educacional, Cuba, 2006 36 acuerdo con ninguna de las afirmaciones discriminatorias y el 47% concuerda con al menos una. Sólo un 2% de las mujeres no estaría dispuesta a cuidar a un familiar enfermo de SIDA, pero, sin embargo, el 27 % preferiría que permaneciera en secreto el hecho de tener un enfermo de SIDA en su familia. La frecuencia de actitudes discriminatorias es mayor en las provincias orientales y en las zonas rurales en general. El mayor nivel educacional de la mujer está unido a una menor prevalencia de ideas discriminatorias. Otro indicador importante es el conocimiento de donde se puede hacer la prueba del VIH y el uso de dichos servicios. Las cuestiones relacionadas con estos indicadores se presentan en la Tabla HA.6. El 92% de las mujeres sabe dónde realizarse la prueba del VIH, y de hecho el 74% se ha hecho la prueba. De estas últimas, una gran proporción (81 %) conoce su resultado. Ciudad de La Habana presenta los mejores resul- tados en los tres indicadores. Aunque no hay grandes diferencias, es más frecuente entre las mujeres de 15 a 19 años no saber dónde hacerse la prueba. De igual modo las mujeres de la parte rural del país tienen resultados más desfavorables en los tres indicadores. La Tabla HA.7 presenta las razones por las que se han hecho la prueba del VIH. La mayor proporción (35 %) corresponde al control por embarazo seguido del 30 % a las que les fue requerida por alguna razón. Sólo un 14 % pidió la prueba. 37 BIBLIOGRAFÍA (I) Oficina Nacional de Estadísticas: Anuario Estadístico de Cuba, Ciudad de La Habana, Cuba, 2005. (II) Gay J, Padrón M, Amador M.: Prevención y control de la anemia y la deficiencia de hierro en Cuba, Rev Cubana Aliment Nutr, 1995; 9: 52-61. (III) Reboso, J., Jiménez S., Macía C., y Pita G.: «Anemia en niños cubanos de 6 meses a 2 años de edad», Libro de Resúmenes, III Congreso del ACTAC, La Habana, Cuba, marzo, 2000. (IV) Romay, Tomás: 200 Años de Vacunación en Cuba. http://www.infomed.sld.cu/romay/index.html UNICEF: Monitoring the Situation of Children and Women. Multiple Indicator Cluster Survey Manual, New York, 2000. www.Childinfo.org 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 APÉNDICE A. DISEÑO MUESTRAL En este apéndice se expone una descripción detallada del diseño muestral. Las características de este diseño incluyen el tamaño teórico, la asignación y marcos muestrales; listados, dominios de estudio, etapas de selección, estratificación y el cálculo de las ponderaciones muestrales. El objetivo principal del diseño muestral para la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados en Cuba fue producir estadísticas confiables para la mayoría de los indicadores a nivel nacional, para las áreas urbana y rural, y las provincias del país agrupadas en cuatro regiones: Occidente (Pinar del Río, Isla de la Juventud, Provincia Habana y Matanzas), Ciudad de La Habana, Centro (Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey) y Oriente (Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo). La selección de la muestra se realizó estratificadamente por conglomerados en dos etapas. Tamaño de muestra y afijación Para el cálculo del tamaño de muestra se tuvieron en cuenta mayormente las características de la estructura etaria de la población cubana, caracterizada por su baja natalidad, así como las experiencias adquiridas en la realización de la MICS 2 en el año 2000. En la encuesta anterior se trabajó en un total de 501 Unidades Primarias de Muestreo (UPMs), constituidas en los consultorios del médico de familia. En cada uno de ellos fueron seleccionadas 15 viviendas, aplicán- dose adicionalmente el módulo de lactancia materna a todos los menores de un año residentes en el área de atención del consultorio. Este diseño, aunque produjo las estimaciones deseadas con buena calidad, dificultó el trabajo de terreno. Es así que se visitaron a 7 515 familias y adicionalmente 3 970 menores de un año a los que sólo se les aplicó el módulo de latancia materna. Esto promedió casi 23 entrevistas por consultorios. La tasa de respuestas en todos los casos estuvo por encima del 97%. Para la MICS 3 se propuso trabajar en igual número de UPMs (501 consultorios), visitando un promedio de 20 hogares en cada uno de ellos, lo que daría un tamaño de muestra de 10 020 hogares. Teniendo en cuenta que el grupo de 12 a 23 meses sigue siendo para la MICS 3 de Cuba uno de los grupos poblacionales de mayor interés, especialmente para estimar el indicador de Niños Totalmente Inmunizados, se propuso realizar el esquema de muestreo Opción 2 de la metodología MICS con algunas modificaciones: – Dos etapas usando el listado de consultorios como marco primario. – Estratificación explícita por provincias con afijación del número de UPMs proporcional a la población residente. – Estratificación implícita por zonas urbana y rural, municipio y área de Salud. – Primera etapa de selección sistemática con probabilidad proporcional al tamaño (ppt), utilizando el total de población atendida por el consultorio como variable auxiliar. – En cada consultorio seleccionado se crearon dos estratos: 1. Hogares con niños menores de dos años y 2. Resto de los Hogares. Para esto se utilizaron las Historias Clínicas Familiares que contienen los datos generales de los miembros del hogar, por lo que no fue necesario confeccionar listas adicionales. – Seleccionar sistemáticamente 10 hogares de las fichas familiares del estrato 2 y 5 de cada 8 hogares de las fichas del estrato 1. Fue necesario utilizar ponderaciones en el proceso de estimación dado el uso de diferentes tasas de muestreo en cada estrato. – Entrevistar únicamente los hogares seleccionados, no se permite los reemplazos Teóricamente la muestra así obtenida tendría como promedio 20 hogares por consultorios con un total de 10 020 hogares y alrededor de 2 505 niños de 12 a 23 meses. Con este tamaño de muestra se esperaba poder dar estimaciones razonablemente precisas para los dominios de interés: Occidente, Ciudad de La Habana, Centro y Oriente. Un tamaño de muestra de hogares, similar, pero sin estratificar en el interior de los consul- 66 5 Se denomina subestrato a cada uno de los subconjuntos de hogares del consultorio definidos según tengan o no algún menor de dos años entre sus miembros. torios permitiría llegar sólo a 346 niños entre 12 y 23 meses, dado que estos constituían en el 2004 el 1% de la población y el tamaño promedio del hogar cubano es de 3,45 personas. Marco muestral y selección de conglomerados El sistema estadístico de salud tiene a su disposición el listado de población por consultorios4 por regiones geográficas y zonas urbana y rural, el cual se actualiza cada año. Esto hizo que fuera el marco ideal y natural para hacer la selección de las unidades de primera etapa. Dicho marco abarca prácticamente toda la pobla- ción del país, y los consultorios son el ámbito habitual de trabajo de las técnicas en estadística que se iban a utilizar como entrevistadoras. De este modo fueron los consultorios las UPMs. La selección se hizo de forma separada de cada listado provincial, siendo la asignación del número de consultorios a seleccionar en cada provincia proporcional a la población residente. Dentro de cada provincia y como primera etapa de muestreo, se seleccionaron consultorios del Médico de la Familia con una probabilidad proporcional a su tamaño en cuanto a población atendida. Se logró una estratificación implícita de las unidades de primera etapa (consultorios) al utilizar los listados de población por Consultorios, para una selección sistemática, previamente ordenados por partes urbana, rural, municipio y área de salud. En cada consultorio seleccionado se dispuso de las historias clínicas familiares que contienen información sobre los miembros de cada hogar y su edad. Antes de hacer la división de las fichas en los dos estratos se hizo un cotejo con el tarjetero de vacunación para garantizar que estuvieran incluidos los niños recién- nacidos en su correspondiente historia clínica familiar. Selección de los hogares La selección de los hogares se realizó por las propias entrevistadoras previamente adiestradas al efecto, quienes confeccionaron los listados de hogares a visitar en el modelo «Guía de Visita del Consultorio» los cuales fueron confeccionados centralmente a partir del resultado de la primera etapa de selección. El proce- dimiento de selección en ambos estratos fue sistemático con arranque aleatorio. Cálculo de las ponderaciones La Encuesta de Indicadores Múltiples cubana no es autoponderada. Aunque la afijación por provincias fue proporcional a la población residente se usaron diferentes fracciones de muestreo en los estratos conforma- dos en el interior de los consultorios seleccionados. Es por esto que se computaron las ponderaciones necesarias para el cálculo de los indicadores de la encuesta. El componente principal de la ponderación es el recíproco de la fracción de muestreo empleada para selec- cionar los hogares en cada estrato: Wh = 1 / fh El término fh, la fracción de muestreo en el estrato h, es el producto de la probabilidad de selección en cada etapa en el estrato: fh = P1h * P2h donde Pih es la probabilidad de selección de la unidad de muestreo en la i-ésima etapa para el estrato h. Debido a que el número estimado de hogares por consultorios previo a su selección (primera etapa de selección) es diferente al número de hogares actualizado para cada subestrato dentro del consultorio5, se 4 El plan del Médico de la Familia cubría a finales del 2004 a un 99,4% de la población cubana. Cada consultorio atiende a un área geográfica compacta donde viven como promedio 194 familias. calcularon fracciones de muestreo individuales para cada consultorio/subestrato. La fracción de muestreo para cada hogar en cada consultorio incluye la probabilidad de selección del consultorio dentro de la provin- cia y la probabilidad de selección del hogar dentro del consultorio. Una segunda componente que se ha tenido en cuenta en el cálculo de las ponderaciones es el nivel de no respuesta para hogares y entrevistas individuales. El ajuste para la no respuesta de hogares es igual al inverso de: RR = Número de hogares entrevistados / Número de hogares ocupados listados Después de terminado el trabajo de campo se calcularon las tasas de respuestas para cada provincia. Estas tasas se usaron para ajustar las ponderaciones para cada consultorio/subestrato. Las tasas de respuesta para Cuba se muestran en la Tabla HH.1 en este informe. De manera similar, el ajuste por no respuesta en las entrevistas individuales (mujeres y niños menores de 2 años) es igual al inverso de: RR = cuestionarios completos a mujeres (de niños menores de 2 años) /Mujeres elegibles (o niños menores de 2 años) El número de mujeres elegibles y de menores de dos años se obtuvo del listado del hogar en el cuestionario del hogar, en aquellos con entrevistas completas. 67 Es así que las ponderaciones originalmente calculadas se ajustaron multiplicando por este factor para cada consultorio/subestrato. Estas ponderaciones fueron estandarizadas (o normalizadas). Uno de los propósitos de este procedimiento es hacer que la suma de las unidades muestrales entrevistadas sea igual al tamaño de muestra total al nivel nacional. La normalización se realiza multiplicando las ponderaciones anterior- mente mencionadas por el cociente entre el total de hogares con entrevistas completas y el total de hogares calculado con las ponderaciones no ajustadas. Un procedimiento de estandarización similar se hizo para obtener las ponderaciones para los cuestionarios de mujeres y para el de los niños menores de dos años. Las ponderaciones ajustadas (normalizadas) varían entre 0,3 y 4,5 con un valor medio de 1,6 en los hogares sin menores de dos años de los 501 consultorios (conglomerados) y 0,03 y 0,55, con un valor medio de 0,15 en los hogares con menores de dos años. Se agregaron las ponderaciones a todos los conjuntos de datos y los análisis se realizaron ponderando cada hogar, mujer o niño menor de dos años. 68 6Los tres primeros nombres de cada provincia corresponden al Coordinador provincial, Supervisor provincial y Editor a cargo del procesamiento. APÉNDICE B. LISTA DEL PERSONAL QUE TRABAJÓ EN LA ENCUESTA Coordinador General: Eduardo Zacca Peña Coordinadora Técnica y Diseño Muestral: Ana Margarita Clúa Calderín Diseño de cuestionarios, Coordinadora de Campo y Editora principal: Xiomara Podadera Valdés Procesamiento de datos y programación: Lester Gutiérrez Campo Participantes por provincias.6 Pinar del Río: Ernesto Torres Martín, Bertha C. Rodríguez, María E Díaz Lanzas, Alina González, Dorka Rojas, Vilma Rodríguez Alfonso, Caridad Izquierdo Rodríguez, María A Miranda López, Elia R. Chiroles García, Marlenis Garrido, Leticia Martínez, Yamilka Betancourt, Belkis Cosme, María del C. Cruz, Anadelis Gutiérrez, Maritza Pérez Amador, Marilyn Ajete Hernández, Deysi Carrodegua, Inés González, Carmen Isaguirre, Suraymi Pérez, Leonor Lima, Dianelys Perugorría, Ana Ivis Graverán, Digna Carvajal, Yolanda Ruíz, María C. Vigil, Ayanna Hernández, Nancy Hernández, Dania Reyes, Amarilys Moreno. La Habana: Paula Tosca Morejón, Mireya Valdés Mirabal, Katia Castanedo Valdés, Maritza Borrego Jorge, Nereida Couz Robaina, Marbelis Marrero Pérez, Rebeca Cabezas Díaz, Alina Márquez Collazo, Claribel Acosta González, Isabel Caridad Lazo Sánchez, Carmen Julia Santa Cruz, Maite González Rodríguez, Alina Darias González, Eva Pegueros, Diana Alonso Lugo, Norma Hernández Beltrán, Odalys Núñez González, Edani Toboso Ravelo, Carmen Guerra Roque, Maite Zamora, Mildred Vitón Pérez, Sandra Alfonso Suárez, Yakelín de la C. Becerra Rodríguez, Yusmila Díaz Mena, Hilda María Perera Alpízar, Laysi Marrero Marrero, Nancy Artíles Hernández, Rosa Isabel Rodríguez Castañeda, María Elena Zamora Rodríguez, Aleida Hernández Diepa, Yakelín Ruda Milián, Noris Zuñiga Izaguirre, Yadira De Armas Lemus, Marcia C. Álvarez Lemus, Mayda Oliva Domínguez, Olga Mirabal Pérez, Lázara Pacheco González, Geydis Estévez Llanes, Sahiris Toledo Reyes, Egilieta Hernández Laza, Maricela Suárez Marrero, Rosalía Rodríguez Rodríguez, José M. Guzmán Quintana. Ciudad de La Habana: Dania Rosa Rodríguez, Verónica Zaldívar López, Deysi Guerrero Paso, Marisol Rodríguez Quintana., Zaira Padrón Reyes, Sandra Hidalgo de la Torre, Teresa Guzmán Ciervidé, Felicia Rose Sola, Milagros Peralta Pérez, Berta Brito Estévez, Sugselis Barrientos Mejía, Roberto Frías García, Adilén Gallo Concep- ción, Sonya L. Camps Borne, Eliana M. Rodríguez Castro, Juana B. González Ascuí, Odalys Freyre Santana, Nidia Hernández Sánchez, Bertalina Toledo Saraica, Odalys Fernández Delgado, Araís Valdés Marks, Anayansy Ruiz Dominí, Regla Elijarde Miranda, Mirelis Areas Rodríguez, Ramona la Moth Delaz, Miriam Rodríguez Llerena, Alicia Armenteros Mirelis, María R. Quesada Calzado, Rita Calaño Romero, Yutsimy Álvarez Batista, Maura Cáceres Cáceres, Ana Muñiz Aparicio, Ileana Duque Rodríguez, Idania Hernández Blanco, Moraima Matos Guilarte, Nancy Socorro Hernández, Adis López de Queralta Rojas, Lucía Martínez Miguel, Idalmis Coba Gaínza. Mercedes Núñez Frontela, Bárbara Archer Quintana, Blanca Morales Ruiz. Matanzas: Ada Prior, Norma Colina, Jacik Lyan Sarracent, Mercedes Carreño Aquin, Yolanda Pérez Rodríguez, Marlen García Castresana, Susana M. Roselló Junco, Deysi Hernández Díaz, Yuria E. González Dupote, Regla A Vega Rodríguez, Aleida Baldoquín, Irma Morales Sánchez, Mercedes Pérez Alayó, María T. García Padilla, Vilma Prado Juvier, María Idania Odicio Torres, Rebeca Suárez Morales, Libia Jorrín Sotomayor, Georgina Luis Hernández, Hortensia Linares Delgado, Belkis Fernández Junco, Olga Lidia Cuba Jiménez, Grisel Ramírez Pérez, Dayneris Torres Hernández, Nancy Hidalgo Barrera, Joanna Perdomo, Yosvana Ro- dríguez, Maritza González. Villa Clara: Pablo Rojas Valdivieso, Lisette Ortega Romero, Luisa González Amador, Susana Plana Cancio, Mayra Ramírez Cabrera, Zoe Triana Díaz, Idania Bormey Cobo, Maria Antonia Betancourt Roque, María 69 del Carmen Camacho Martínez, Bárbara M Rivero González, Deisy Lorenzo Turiño, Odalis Montano Alonso, Lucia Caballero Madrazo, Daysi Pablo Alfaro, Nancy Alcántara González, Magalis Delgado Barrueto, Dolores Gutiérrez Martín, Odalis García Moreira, Martha Tandrón Martínez, Gisela Medina Jiménez, Elda Placencia Marich, Virginia Tandrón Martínez, Leticia Santiago Curbelo, Silvia Hernández Arroix, Minerva Socarrás Hernández, Josefa Niciensa Migollo, Grisel García Guirola, Tania Pino Bravo, Julia González Sánchez, Nerelys Rodríguez Padrón. Cienfuegos: Ivón Cueto Eduarte, María Elena Bermúdez Suárez, Yadira Sarría Zerquera, Yasnaidys Peña Romero, María del Carmen Rodríguez Bazán, Clara Alina Moreno Soca, Sonia Moreira Guadarrama, María Victoria Godoy Pérez, Marbeline Calderón Sánchez, Elsa Enríquez Pérez, Mercedes Rodríguez Sarduy, Vilma Losada González, Kisley Cruz Moya, Catalina Ravelo Moya, Elia Medina Peñalver, Yolanda Sánchez Hernández, Yoanka Cabarroca Mora, Nancy Varas Espinosa, Lidia Jiménez Moya. Sancti Spíritus: Luisa María Cárdenas Martínez, Mario Octavio Hernández Hernández, Jorge Juan Guerra Rodríguez, Miriam Eugenia García Rodríguez, Laydi Fernández Leiva, Yanisleidy Castañeda Castro, Maribel Roche Pérez, María de la Caridad Hernández González, Rita María Hernández Barón, María Luisa Fragoso Ra- mos, Juana María Companioni Obregón, Orlinda Alberto Boada, Inima Veloz Carrera, María del Carmen Cruz Hernández, Yamila Aguilera Borges, Élida Hernández González, Bárbara del M. Cuellar Rodríguez, Ela Galguera Hernández, María de los Ángeles Guerra Pérez. Ciego de Ávila: Danoris Anchia Alonso, Martha Idalmis Pérez Valdés, Carmen Fleitas Palma, Rosalina López Pérez, Olivia Yanes González, Aida Sánchez Rodríguez, Magalys Leal Moreira, Midiala Valero Marín, Tania Córdova Pérez, Ana Beatriz Montes Pons, Miriam Rivero Castañat, Anaisa Jiménez Picayo, Leonardo Lara Cruz, Lázara Beatriz Pantoja Águila, Marisol Sarduy Rivalta, Elsa Díaz Terrón, Kenia Bertha Cervantes Agramonte, Nélida Hernández Martínez, Miriam González Loredo, Niurvis Aguilera Sánchez, Paula Margarita Fuentes Mira, Mayda López Sardiñas, Maydel Vera Vega. Camagüey: Elizabeth Cardoso de Armas, Inelvys Zamora Jova, Alain Hernández Olazábal, Elisa Martínez Reina, Maydel Martín Domínguez, Maite Toledo, Nancy Pimienta, Lourdes Sánchez Sosa, María Zapata Zapata, Zelmira Ávalo Femeninas, Sonia Rodríguez Nieves, Noraima Cardoso Germán, Yudit Ruiz Fernández, Leonarda Ramos, Moraida Ruiz Romero, Leticia Peña Ramírez, Osdarys Galindo Rivero, Mercedes Rodrí- guez Betancourt, Frank Ruiz Téllez, Lourdes Zaragoza Robles, Lourdes Ortiz Noguera, Idania Cruz Pelegrín, Ada Guzmán Hernández, Jacqueline López Portieles, Yamilia Zorrilla Aguiar, Neisy Moa Jar, Elia María Padrón Mejías, Lurisvel Cruz Crístia, Marbelis Rosales Marichal. Las Tunas: Eliades Gonzáles Pérez, Gladys Salas Pérez, Edel Ponce de León, María Luisa González Peña, Flora Jorge Rodríguez, Hilda Morales Sánchez, Maura Espinosa Cutido, Luz María Verdecía Pérez, María Teresa Rosabal Núñez, Nancy Salas Pérez, María Isabel Sánchez Regojo, Verania Martínez Arco, Yeilin Torres Otaño, Elia otero Amador, Yudit Valera Céspedes, Oscar Cruz Barrera, Miceida González Turruelle, Delcy Ayala Mendoza, Rosa Pilar Almaguer Corría. Holguín: Alejandro Durañona Rojas, Marga Arias González, Carmen Cruz Calzadilla, Gladys Alberteris Sánchez, Nilda Mariño Escalona, Martha Pérez Ramírez, Rosa María Pérez, Carmen Bermúdez Dieguez, Esther Sánchez Rodríguez, Ana Martínez Martínez, Laura Ortega Sanfield, Deysi Velázquez García, Esperanza Mastrapa Tejeda, Maritza Misas Vázquez, Sonia Torres Leyva, Myleydis Torres Saiz, Georgina Gallego Se- rrano, Esperanza Salgado Rodríguez, Nelvis Sanfield Batista, Luz María Guilarte Rabelo, Julita Parra Lahens, Marla Leyva Batista, Olivia Aguilera Aguilera, Marta Velázquez Cruz, Eloina Bruzón Morales, Deysi Torres Rojas, Belkis Suárez Pavón, Yohania Gamboa Chacón, Nuris de la Cruz Fernández, Ana Milvia Leyva Hernández, Iraida Barzaga Pérez, Ana Celia Rodríguez Pérez, Onilda Guevara Quintero, Alina Rivas Rubalcán. Granma: Magdalena González Gallardo, Inés Mendoza Rosabal, Juan Lemes Báez, Rosa Corona Pérez, Mariela Barrero, Olga Lidia Báez, Teresa Fuentes Pérez, Ana Ramírez Anaya, Carmen Guzmán Guerra, María Julia Hidalgo Yero, Saida Hernández Rodríguez, María Estela Tornes Gómez, Maidelis Céspedes Ortiz, Alaisi Cedeño Pérez, Kenia Pérez Sosa, Dania Hernández Casanova, Silvia Castillo Almenares, Misladis Brito, Odalis Rodríguez Sotomayor, Miriam García, Alicia Rodríguez González, Ana Leidis Gutiérrez, Marilis Cañe- te Rodríguez, Leidis González Vega, Estela Corría Valdés, Alexis Fernández García, Susana Castro Barzaga, Ereisis Almarales Montejo. Santiago de Cuba: Melania Medina Sánchez, Briseida Deroncele Mourlot, Eudis Matos Rodríguez, Sonia Bess Constantén María de los Ángeles Sueiro Pupo, Kirenia Téllez Márquez, Lisy Vega Panuncia, Isis Callamo Ortega, Lían Alayo Orrutinier, Telma Santiesteban Torres, Madelin Sánchez Lozano, Mercedes Morales Ojeda, Martha Sulima Rodríguez Estuvo, Jorge Luis Hernández Díaz, Marlenis Calzadilla Ávila, Teresa Pereira Bicet, Odalis Ortiz Barallobre, Maritza Sánchez Aguilera, Marlenis Riverón Romero, Kenia Montañez González, Adis Gue- rra Barceló, Idania González Hidalgo, Xiomara León Moraga, Ariadna Puente Rodríguez, María Caridad Mulen, Consuelo Boudet Mejías, Rebeca Sánchez González, Ileana Mons Montoya, Victoria Zapata Ramírez, Dora Lidia Álvarez Velázquez, Vilmelia Hall Guevara, Milagros Nápoles Benítez, Ramona Tasse del Río, Mileyda Ferrer Blas, Bertha García Mateo, Rosa Lorie Ross, Mariela Must Coroneaux, Rebeca Milanes Rodríguez, Yamila Dunet Rodríguez, Odalis Columbie Furones, Xiomara Morales González, Mariela Silega Aguilar, Juana Rosa Beltrán Ramajo, Yadira Wal Santana, Veralia Isaac Tamayo, Diorannis Blanco Guinarte, Solennis Rondón Góngora, Bárbara Hermida Benítez, Guadalupe Linares Tarradell, María Blanco Rodríguez, Yenis Duperet Carvajal. Guantánamo: Alma Elías Iglesias, Huirían Reyes Capdevila, Ana Yury Viltres Marcheco, Dagmaris Rodríguez Sánchez, 70 Gregaria Hurtado García, Mercedes Megret Duani, Iraida Zabala Izquierdo, Mayber Baratute Torreblanca, Miviala Preval Pérez, Arelis Fernández Founier, Niurka Conde Martínez, Yordanis Verdecia Crombet, Mileydis Ramos Creach, Sucel Cisneros Jiménez, Yanela Jiménez Caballero, Arelis Asin Mora, Bárbara Machado Velázquez, Danay Pérez Romero, Iraida Pico Figueroa, Lilian Fernández Mac Donad, Gladis Beltrán Rodrí- guez, Bárbara Pellicier Quilarte, Marisel Legra Frometa, Sara E Mendoza Mendoza, Yindra Sonad Miranda, Gladis Matos Matos, Noraida Delgado Delgado, Kenia Martínez Matos, Maria Josefa González Cabal, Noraima Elías Mejías. Isla de la Juventud: Julia Águila Peña, Nilda Soris Fuerte, Juana Vielches Rives, Soni Espinosa Reyes, Madeleine Blanco Pumar. APÉNDICE C. ERRORES MUESTRALES ESTIMADOS La muestra de respondientes seleccionados en la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Cuba es sólo una de las posibles muestras que pudiera haberse seleccionado de la misma población, usan- do el mismo diseño y tamaño de muestra. Cada una de estas muestras posibles hubiera arrojado resultados que difieren de los obtenidos con la muestra efectivamente seleccionada. Los errores muestrales son una medida de la variabilidad entre todas las muestras posibles. La magnitud de la variabilidad no se conoce de manera exacta, pero puede ser estimada estadísticamente a partir de los resultados de la encuesta. Las siguientes mediciones de error muestral se presentan en este apéndice para cada uno de los indicadores seleccionados: – Error estandar (se): Los errores muestrales se miden usualmente en términos del error estandar para un indicador en particular (promedios, proporciones, etc.). El error estandar es la raíz cuadrada de la varianza. Para la estimación de los errores estandares se usó el método de linearización de Taylor. 71 – Coeficiente de variación (se/r): Es el cociente entre el error estandar y el valor del indicador. – Efecto del diseño (deff): Es la razón de la varianza de un indicador calculada según el diseño muestral usado en la encuesta y la varianza calculada suponiendo que la muestra se seleccionó de manera simple aleatoria. La raíz cuadrada del efecto del diseño (deft) se usa para mostrar la eficiencia del diseño muestral. Un valor de deft de 1,0 indica que el diseño muestral es tan eficiente como un simple aleatorio, mientras que un valor del deft por encima de 1,0 indica un incremento del error estandar debido al uso de un diseño muestral más complejo. – Los límites de confianza se calculan para mostrar el intervalo dentro del cual se puede asumir razonable- mente que está el verdadero valor poblacional del indicador. Para un indicador dado, estimado a partir de la encuesta, el valor de dicho indicador caerá en un rango de más o menos dos veces el error estándar (p + 2.se o p – 2.se) del indicador en 95 % de todas las muestras posibles de igual tamaño y diseño. Para el cálculo de los errores muestrales de los datos de la MICS, se usó el módulo de Muestras Complejas de la versión 14 del SPSS. Los resultados se muestran en las tablas que siguen a continuación. Adicionalmente a las mediciones del error muestral descritas anteriormente, las tablas también incluyen el recuento ponde- rado y no ponderado de los denominadores para cada indicador. Se calcularon los errores muestrales para los indicadores más importantes, del total nacional y para cada región y áreas urbana y rural. Dos de los indicadores seleccionados están basados en los miembros del hogar, 5 en las mujeres y 10 se basan en los niños menores de 2 años. Todos los indicadores se presentan en forma de proporciones. La Tabla SE.1 muestra la lista de los indicadores para los que se calcularon los errores muestrales, incluyendo la población base (denominador) para cada indicador. Las Tablas SE.2 a SE.8 muestran los errores muestrales calculados. 72 73 74 75 76 77 78 79 APÉNDICE D. TABLAS DE CALIDAD DE LOS DATOS 80 81 82 83 APÉNDICE E. INDICADORES MICS: NUMERADORES Y DENOMINADORES DEFINICIONES DE INDICADORES * De los 101 Indicadores que son posibles a obtener en las encuestas MICS se relacionan los que se obtienen en la encuesta aplicada en Cuba. 84 85 APÉNDICE F. CUESTIONARIOS 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 Cuba. Encuesta de indicadores múltiples por conglomerados 2006 Portada Página_legal Agradecimientos Índice Tabla_resumen Lista_ tablas Lista_figuras Lista_abreviaturas Resumen_ejecutivo Introducción Antecedentes de la encuesta Antecedentes de Cuba Los objetivos de la encuesta I. METODOLOGÍA DEL MUESTREO Y DE LA ENCUESTA El diseño de la muestra Los cuestionarios Entrenamiento y trabajo de campo Ingreso de datos y procedimientos de edición II. COBERTURA MUESTRAL Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y LOS ENCUESTADOS Cobertura muestral La distribución por edades y los datos faltantes Las características de la población del hogar III. NUTRICIÓN Lactancia materna Suplementación con hierro IV. SALUD INFANTIL Inmunización V. AMBIENTE Agua y saneamiento VI. SALUD REPRODUCTIVA Contracepción Necesidades insatisfechas VII. VIH/SIDA Conocimiento del SIDA BIBLIOGRAFÍA APÉNDICE A. DISEÑO MUESTRAL APÉNDICE B. LISTA DEL PERSONAL QUE TRABAJÓ EN LA ENCUESTA APÉNDICE C. ERRORES MUESTRALES ESTIMADOS

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