Cuba - Multiple Indicator Cluster Survey - 2010

Publication date: 2010

Edición y diseño: Molinos Trade S.A. © Sobre la presente edición: Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas. MINSAP, Cuba, 2012 Colaboradores: Ana Margarita Clúa Calderín Léster Gutiérrez Campo Xiomara Podadera Valdés Jon Mirena Suárez María Julia Moreno Shane M. Khan La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Cuba (MICS) fue implementada en el 2010/11 por la Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud del Ministerio de Salud Pública. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) suministró apoyo financiero y técnico. Las encuestas MICS son un programa internacional de encuestas de ho- gares desarrollado por UNICEF. La MICS de Cuba forma parte de la cuarta ronda global de las encuestas MICS (MICS 4). Estas encuestas proveen de información actualizada sobre la situación de la niñez y las mujeres y mide indicadores claves que permiten a los países monitorear el progre- so hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y otros compromisos internacionales. Se puede obtener información adicional sobre el proyecto global MICS en el sitio www.childinfo.org. Sugerencia de cita: Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, Ministerio de Salud Pública. 2012. Cuba. Encuesta de Indicadores Múltiples por Con- glomerados 2010/11, Informe Final. La Habana, Cuba. Impreso por Molinos Trade S.A. Agradecimientos A todo el equipo técnico de la División de Evaluación, Políticas y Planificación de UNICEF, que facilitó la preparación metodológica para la realización de la encuesta, así como el análisis de sus resultados. A la Oficina Regional de UNICEF por su permanente atención. A la Oficina de UNICEF en Cuba, por todo el apoyo técnico, logístico y el acompañamien- to brindado. Y a todo el equipo de estadísticos de salud, por el magnífico trabajo realizado en el le- vantamiento y carga de la información. Finalmente, a la población cubana, quien accedió con seriedad y satisfacción a las entre- vistas, lo que posibilitó el feliz desempeño de este trabajo. Índice Tabla resumen/ 9 Resumen ejecutivo/ 11 I. Introducción/ 15 Antecedentes/ 15 Antecedentes de Cuba/ 16 Objetivos de la encuesta/ 18 II. Metodología de muestreo y encuestas/ 19 Diseño de muestreo/ 19 Cuestionarios/ 20 Adiestramiento y actividades de terreno/ 21 Procesamiento de los datos/ 21 III. Cobertura de muestra y características de los hogares y encuestados/ 22 Cobertura de muestra/ 22 Características de los hogares/ 23 Características de las encuestadas de 15-49 años y los niños menores de cinco años/ 26 IV. Nutrición/ 29 Lactancia materna y alimentación de recién nacidos y niños menores de cinco años/ 29 Suplementación con hierro para niños y niñas/ 37 V. Salud infantil/ 39 Inmunización/ 39 Tratamiento de rehidratación oral/ 42 Búsqueda de atención y tratamiento de la neumonía con antibióticos/ 46 VI. Agua y saneamiento/ 50 Uso de fuentes mejoradas de suministro de agua/ 50 Uso de instalaciones mejoradas de saneamiento/ 55 VII. Salud reproductiva/ 61 Fecundidad/ 61 Anticoncepción/ 62 Necesidades no satisfechas de anticoncepción/ 64 VIII. Protección infantil/ 67 Matrimonio precoz/ 67 IX. VIH/sida, conducta sexual y orfandad/ 72 Conocimientos sobre la transmisión del VIH e ideas erróneas sobre el VIH/sida/ 72 Actitudes de aceptación hacia las personas con VIH/sida/ 76 Conocimientos sobre un lugar donde se realicen pruebas de VIH, servicios de consejería y pruebas durante la atención prenatal/ 78 Conducta sexual relacionada con la transmisión del VIH/ 80 Orfandad/ 85 Apéndice A. Diseño muestral/ 87 Apéndice B. Personal que trabajó en la encuesta/ 91 Apéndice C. Errores muestrales/ 94 Apéndice D. Tablas de calidad de los datos/ 103 Apéndice E. Indicadores MICS 4: Numeradores y Denominadores/ 108 Apéndice F. Cuestionarios/ 112 Lista de tablas Tabla HH.1: Resultados de las entrevistas de hogar, a mujeres y a niños/as menores de 5 años/ 22 Tabla HH.2: Distribución de los hogares por edad, según sexo/ 23 Tabla HH.3: Composición de los hogares/ 25 Tabla HH.4: Características generales de las mujeres/ 27 Tabla HH.5: Características generales de los niños/as menores de 5 años/ 28 Tabla NU.1: Lactancia inicial/ 30 Tabla NU.2: Lactancia/ 32 Tabla NU.3: Duración de la lactancia/ 33 Tabla NU.4: Lactancia apropiada para la edad/ 34 Tabla NU.5: Introducción de alimentos sólidos, semisólidos o suaves/ 34 Tabla NU.6: Frecuencia mínima de comidas/ 36 Tabla NU.7: Alimentación con biberón/ 37 Tabla NU.8: Suplementación con Forferr/ 38 Tabla CH.1: Vacunación en el primer año de vida/ 40 Tabla CH.2: Vacunación según características seleccionadas/ 41 Tabla CH.3: Sueros de rehidratación oral/ 43 Tabla CH.4: Prácticas de alimentación durante la diarrea/ 44 Tabla CH.5: Terapia oral de rehidratación con alimentación continuada y otros tratamientos/ 45 Tabla CH.6: Búsqueda de atención para presunta neumonía y uso de antibióticos durante la presunta neumonía/ 48 Tabla CH.7: Conocimiento de los signos de peligro de neumonía/ 49 Tabla WS.1: Uso de fuentes mejoradas de agua/ 51 Tabla WS.2: Tratamiento del agua en el hogar/ 53 Tabla WS.3: Tiempo para ir a la fuente de agua para beber/ 54 Tabla WS.4: Persona que recoge el agua/ 55 Tabla WS.5: Tipos de instalaciones de saneamiento/ 56 Tabla WS.6: Uso compartido de instalaciones de saneamiento mejoradas/ 58 Tabla WS.7: Eliminación de heces de niños/as / 59 Tabla WS.8: Escaleras del uso de agua para beber y saneamiento/ 60 Tabla RH.1: Proceso reproductivo temprano/ 61 Tabla RH.2: Tendencias en el proceso reproductivo temprano/ 62 Tabla RH.3: Uso de anticonceptivos/ 63 Tabla RH.4: Necesidad no satisfecha de anticoncepción/ 65 Tabla CP.1: Matrimonio temprano/ 69 Tabla CP.2: Tendencias en el matrimonio temprano/ 70 Tabla CP.3: Diferencia de edad entre cónyuges/ 71 Tabla HA.1: Conocimiento de la transmisión del VIH, ideas equivocadas sobre el VIH/sida y conocimiento integral sobre la transmisión del VIH/ 73 Tabla HA.2: Conocimiento de la transmisión del VIH, ideas equivocadas sobre el VIH/sida y conocimiento integral sobre la transmisión del VIH en jóvenes/ 75 Tabla HA.3: Conocimiento sobre transmisión del VIH de madre a hijo/a / 76 Tabla HA.4: Actitudes de aceptación hacia personas con VIH/sida / 77 Tabla HA.5: Conocimiento de un lugar para hacerse la prueba del VIH/ 78 Tabla HA.6: Conocimiento de un lugar para la prueba del VIH en mujeres jóvenes activas sexualmente/ 79 Tabla HA.7: Pruebas y asesoramiento sobre VIH durante el cuidado prenatal/ 80 Tabla HA.8: Comportamiento sexual que aumenta el riesgo de infección del VIH/ 81 Tabla HA.9: Sexo con múltiples parejas/ 82 Tabla HA.10: Sexo con múltiples parejas (mujeres jóvenes)/ 83 Tabla HA.11: Sexo con parejas no regulares/ 84 Tabla HA.12: Arreglos para vivir el niño/a y orfandad/ 86 Lista de figuras Figura HH.1: Estructura de la población de los hogares por edad y sexo/ 24 Figura NU.1: Porciento de madres que iniciaron la lactancia dentro de la primera hora y dentro del primer día del nacimiento/ 31 Figura NU.2: Prácticas de alimentación según edad: distribución porcentual de niños de 0-23 meses de edad según prácticas de alimentación por grupos de edad/ 32 Figura CH.1: Porciento de niños de 18-29 meses inmunizados contra enfermedades de la niñez en cualquier momento antes de la encuesta y antes del primer año de vida / 41 Figura CH.2: Porciento de niños de 0-59 meses de edad con diarrea que recibieron tratamiento de rehidratación oral/ 43 Figura CH.3: Porciento de niños de 0-59 meses de edad con diarrea que recibieron SRO y alimentación continuada/ 46 Figura CH.4: Porciento de niños de 0-59 meses de edad con sospecha de neumonía que recibieron antibióticos/ 47 Figura WS.1: Distribución porcentual de los miembros de los hogares según fuente de agua para beber/ 52 Figura HA.1: Porciento de mujeres que tienen un conocimiento integral de la transmisión del VIH/sida/ 74 Figura HA.2: Conducta sexual que incrementa el riesgo de infección con VIH/ 81 Lista de siglas SIDA: BCG: DPT: PRS: VIH: MELA: ODM: MICS: SPSS: UNAIDS: UNDP: UNFPA : UNGASS: UNICEF: WFFC: WHO: Síndrome de inmunodeficiencia adquirida Bacillus-Cereus-Geuerin (Tuberculosis) Diphteria-Pertussis-Tetanus Parotiditis-Rubéola-Sarampión Virus de Inmunodeficiencia Humana Método amenorrea lactacional Objetivos de Desarrollo del Milenio Multiple Indicator Cluster Survey (Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados) Statistical Package for Social Sciences United Nations Programme on HIV/AIDS United Nations Development Programme United Nations Population Fund United Nations Children’s Fund World Fit For Children United Nations General Assembly Special Session on HIV/AIDS World Health Organization Tabla resumen Indicadores de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), Cuba, 2010/11 Tema Número de indicador MICS 4 Número de indicador ODM Indicador Valor Nutrición Lactancia materna y alimentación infantil 2.4 Niños alguna vez amamantados 98,1 % 2.5 Inicio oportuno de la lactancia 76,7 % 2.6 Lactancia exclusiva hasta el 6to. mes 48,6 % 2.7 Lactancia continuada al año 24,6 % 2.8 Lactancia continuada a los 2 años 17,1 % 2.9 Lactancia predominante hasta el 6to. mes 57,4 % 2.10 Duración de la lactancia (mediana) 8,2 meses 2.11 Alimentación con biberón 72,2 % 2.12 Introducción de alimentos sólidos, semisólidos o suaves 77,2 % 2.13 Frecuencia mínima de alimentación 72,3 % 2.14 Infantes alimentados adecuadamente 31,7 % 2.15 Alimentación adecuada con leche entre niños que no lactan 94,6 % Salud infantil Inmunización 3.1 Cobertura de inmunización contra tuberculosis 99,8 % 3.2 Cobertura de inmunización contra polio 82,0 % 3.3 Cobertura de inmunización contra difteria, tosferina y tétano (DPT). En Cuba pentavalente 97,2 % 3.4 4.3 Cobertura de inmunización contra PRS 97,1 % 3.5 Cobertura de inmunización contra hepatitis B 97,2 % Cuidado de enfermedades 3.8 Terapia de rehidratación oral con alimentación continuada 43,3 % 3.9 Búsqueda de atención para presunta neumonía 96,5 % 3.10 Tratamiento de presunta neumonía con antibióticos 69,9 % Agua y saneamiento Agua y saneamiento 4.1 7.8 Uso de fuentes mejoradas de agua para beber 94,2 % 4.2 Tratamiento de agua 32,3 % 4.3 7.9 Uso de medios sanitarios mejorados 89,9 % 4.4 Eliminación segura de heces infantiles 85,8 % Salud reproductiva Anticoncepción y necesidades insatisfechas 5.2 Proceso reproductivo temprano 9,4 % 5.3 5.3 Prevalencia de anticonceptivos 74,3 % 5.4 5.6 Demanda de planeación familiar no satisfecha 9,1 % 10 Tema Número de indicador MICS 4 Número de indicador ODM Indicador Valor Protección infantil Matrimonio temprano 8.6 Matrimonio antes de los 15 años 8,1 % 8.7 Matrimonio antes de los 18 años 37,0 % 8.8 Mujeres jóvenes de 15 a 19 años actualmente casadas o en unión 19,8 % VIH/sida, comportamiento sexual y orfandad VIH-sida conocimientos y actitudes 9.1 Conocimiento integral sobre la prevención del VIH 53,0 % 9.2 6.3 Conocimiento integral sobre la prevención del VIH entre personas jóvenes 53,5 % 9.3 Conocimiento sobre la transmisión del VIH de madre a hijo 65,8 % 9.4 Actitud de aceptación hacia las personas con VIH/sida 42,5 % 9.5 Mujeres que saben dónde hacerse la prueba de VIH 96,4 % 9.6 Mujeres que se han hecho la prueba de VIH y saben el resultado 23,5 % 9.7 Mujeres jóvenes sexualmente activas que se han hecho la prueba de VIH y saben el resultado 24,3 % 9.8 Cobertura de asesoría para la prevención de transmisión de VIH de madre a hijo durante la atención prenatal 79,2 % 9.9 Cobertura de pruebas para la prevención de la transmisión de VIH de madre a hijo 84,5 % Comportamiento sexual 9.10 Mujeres jóvenes que nunca han tenido sexo 32,5 % 9.11 Relaciones sexuales antes de los 15 años en mujeres jóvenes 12,9 % 9.12 Mezcla de edades entre compañeros sexuales 17,2 % 9.13 Sexo con múltiples parejas 4,1 % 9.14 Uso de condón en sexo con múltiples parejas 52,7 % 9.15 Sexo con parejas no regulares 41,8 % 9.16 6.2 Uso de condón en sexo con pareja no regular 70,5 % Orfandad 9.17 Arreglos para vivir el niño/a 6,0 % 9.18 Prevalencia de niños con al menos un padre fallecido 2,0 % Resumen ejecutivo La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados 2010 de Cuba (Multiple Indicator Cluster Survey: MICS) es una encuesta nacionalmente representativa de hogares, mujeres, y niños y niñas. Su principal objetivo es complementar con información actualizada los datos requeridos para mo- nitorear el progreso hacia las metas y los objetivos que emanan de acuerdos internacionales, tales como la Declaración del Milenio y el Plan Nacional de Acción en respuesta a Un mundo apropiado para los niños. Lactancia materna Aproximadamente 49 % de los niños y niñas menores de seis meses de edad son amamantados en forma exclusiva. A la edad de 6-23 meses, el 26 % de los niños están recibiendo leche materna y ali- mentos sólidos o semisólidos, el 72 % recibe los alimentos con la frecuencia mínima recomendada, pero entre los que lactan solo el 26 % cumple con la frecuencia mínima de alimentación. A la edad de 20-23 meses, el 17 % sigue recibiendo leche materna. Suplementación con FORFERR Le ha sido indicado por su médico el uso del suplemento de hierro llamado Forferr a aproximada- mente el 32 % de los niños entre 6 y 35 meses de edad. Hay diferencias importantes entre regiones, que van desde la situación más desfavorable que tienen los niños residentes en Ciudad de La Haba- na, donde solo le ha sido indicado el consumo del suplemento al 11 % de ellos, hasta la reportada por las provincias centrales, donde se le ha indicado al 35 %. Del total de niños con indicación de consumir el suplemento de hierro solo el 31 % lo toma según la orientación médica. Las madres refieren como causa más frecuente para no seguir las prescripciones del médico el estar tomando otro suplemento. Inmunización La cobertura de inmunización para la tuberculosis es del 99,8 %; 82 % para la poliomielitis, 97,2 % para difteria, pertusis (tosferina) y tétanos (DPT) + hepatitis B + Haemophilus B mediante la pentava- lente, mientras que para la PRS es del 97,1 %. Los niños completamente inmunizados con las vacunas mencionadas ascienden a un 77 %. En general no hay grandes diferencias entre regiones, aunque los niños residentes en hogares del occidente presentan una desventaja en cuanto al indicador de niños totalmente inmunizados (58,7 %) con respecto a los residentes en las otras regiones. Tratamiento con sales de rehidratación El 7 % de los niños menores de cinco años tuvo diarrea en las dos semanas anteriores a la en- cuesta. El 51 % recibió fluidos de rehidratación oral. La región oriental se destaca por su mayor uso (73 %), mientras que en el occidente solo se aplicó en el 19 % de los casos. 12 Tratamiento con antibióticos por sospecha de neumonía El 5 % de los niños de 0 a 59 meses presentaron síntomas de neumonía en las dos semanas anterio- res a la encuesta. El 97 % fue atendido por un médico o una enfermera. En la parte rural el 18 % fue atendido por una enfermera pariente/vecina o amiga. Al 70 % se le suministró antibióticos, pero en la parte rural solo el 45 % fue tratado con esos medicamentos. En el oriente fueron tratados de esta forma el 63 %, mientras que en la capital se le suministró al 83 %. Agua y saneamiento El 94 % de la población tiene acceso a fuentes mejoradas de agua para beber –97 % en áreas urbanas y 87 % en áreas rurales–. La situación en el oriente es menos favorable que en las otras regiones; el 90 % de la población de esta región recibe su agua de consumo de una fuente mejorada. El 90 % de la población de Cuba vive en hogares que poseen medios sanitarios de eliminación de excrementos no compartidos, aunque solo un 80 % utiliza el sistema de evacuación a alcantarillado o pozo séptico. Fecundidad El 11 % de las mujeres entre 15 y 19 años ya ha tenido un nacimiento, 9 % en Ciudad de La Habana y 17 % en las provincias orientales. Las mujeres de 20 a 24 años con menor nivel educacional han tenido un hijo antes de los 18 años con mayor frecuencia. Anticoncepción y necesidades no satisfechas El 74 % de las mujeres de 15 a 49 años actualmente casadas o unidas informaron que emplean méto- dos anticonceptivos. El método más popular es el uso de DIU, el cual es empleado por el 25 % de las mujeres, seguido por la esterilización femenina, con el 24 % de las encuestadas. No hay diferencias significativas en los indicadores por zonas urbana o rural, pero por regiones el uso es mayor en el oc- cidente y la capital, y menor en las provincias centrales y orientales. El 9 % de las mujeres de 15 a 49 años tiene necesidades insatisfechas, destacándose el grupo de 15 a 19 años, en el cual este indicador es de 11 %. VIH/sida El 77 % de las mujeres entre los 15 y 49 años de edad conocen las dos maneras principales de evitar la transmisión del VIH: tener un solo compañero sexual no infectado y usar siempre condón. El 67 % de las mujeres identificaron correctamente tres ideas erróneas con respecto a la transmisión del VIH: que puede ser transmitido por compartir alimentos, que puede ser transmitido por picadu- ras de mosquitos, y que una persona de apariencia saludable no puede estar infectada. El 54 % de las mujeres jóvenes tiene suficiente conocimiento (identifica dos métodos de prevención y tres ideas erróneas). El 96 % de las mujeres de edad reproductiva en Cuba conoce un lugar donde se pueden hacer prue- bas de sida, y alrededor del 78 % se las han hecho. En los 12 meses anteriores se había realizado la prueba el 32 %, pero no todas conocían el resultado. El porcentaje de mujeres que tienen conocimiento suficiente de la transmisión del VIH y el de las que saben dónde hacerse pruebas de VIH aumentan con el nivel de educación. 13 El 13 % de las mujeres del grupo de 15 a 24 años ha tenido sexo antes de los 15 años, 15 % en la zona rural. En este mismo grupo 17 % había tenido sexo en los 12 meses anteriores con un hombre 10 o más años mayor. Orfandad Poco más de la mitad de los niños de 0-17 años vive con ambos padres. El 6 % está viviendo sin nin- guno de los padres. En las áreas rurales es más frecuente que los niños vivan con ambos padres y en los niños de 15 a 17 años solo el 42 % vive con los dos progenitores. Del 36 % de los niños que viven únicamente con la madre, solamente el 1 % es debido al fallecimiento del padre. El 2 % tiene uno o ambos padres fallecidos. I. Introducción Antecedentes El presente informe se basa en la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Cuba, aplicada en 2010/11 por la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública. La en- cuesta brinda información valiosa sobre la situación de la infancia y la mujer en Cuba, y se relaciona, en gran medida, con las necesidades de monitoreo del progreso hacia las metas y objetivos emana- dos de acuerdos internacionales recientes: la Declaración del Milenio, adoptada por los 191 estados miembros de las Naciones Unidas en septiembre de 2000, y el Plan de Acción de Un mundo apropia- do para los niños, de mayo de 2002. Ambos compromisos se apoyan en las promesas realizadas por la comunidad internacional en la Cumbre Mundial de la Infancia de 1990. Al rubricar estos acuerdos internacionales, los gobiernos se comprometieron a mejorar las condicio- nes de su infancia y a monitorear el progreso hacia tal objetivo. A UNICEF se le asignó un papel de apoyo en esta tarea (ver el cuadro a continuación). Un compromiso hacia la acción: funciones de presentación de informes a nivel nacional e internacional Los gobiernos que rubricaron la Declaración del Milenio y la Declaración y el Plan de Acción de Un mundo apropiado para los niños también se comprometieron a monitorear el progreso hacia las metas y objetivos contenidos en dichos documentos: “Seguiremos de cerca periódicamente en el plano nacional y, si procede, en el plano regio- nal, los objetivos y metas que figuran en el presente Plan de Acción, y los evaluaremos en los planos nacional, regional y mundial. En consecuencia, aumentaremos nuestra capacidad estadística a nivel nacional para reunir, analizar y desglosar los datos, por ejemplo, por sexo, edad y otros factores pertinentes que puedan ocasionar disparidades; y apoyaremos una amplia gama de investigaciones centradas en los niños. Incrementaremos la cooperación internacional para apoyar los esfuerzos por aumentar la capacidad estadística y mejorar la capacidad de supervisión, evaluación y planificación de las comunidades”. (Un mundo apro- piado para los niños, párrafo 60) “.Realizaremos exámenes periódicos en los planos nacional y subnacional de los progresos alcanzados a fin de hacer frente a los obstáculos y acelerar los avances de forma más eficaz.”. (Un mundo apropiado para los niños, párrafo 61) El Plan de Acción (párrafo 61) también aboga por la participación específica de UNICEF en la elaboración de los informes periódicos sobre los progresos realizados: “…En su calidad de principal organismo mundial en favor de la infancia, se pide al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia que siga preparando y difundiendo, en estrecha colaboración con los gobiernos, los fondos, programas y organismos especializados competentes del siste- ma de las Naciones Unidas, y todos los demás agentes pertinentes, según proceda, información sobre los avances logrados en la aplicación de la presente Declaración y el Plan de Acción”. 16/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Igualmente, la Declaración del Milenio (párrafo 31) aboga por una presentación periódica de informes sobre los progresos realizados: “…Pedimos a la Asamblea General que examine periódicamente los progresos alcanzados en la aplicación de lo dispuesto en la presente Declaración, y al Secretario General que publi- que informes periódicos para que sean examinados por la Asamblea y sirvan de base para la adopción de medidas ulteriores”. Cuba, reafirmando su acuerdo para el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, la CEDAW y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, presentó su Tercer Informe en el 2010. Fruto de este compromiso se elaboró a su vez el Plan Nacional de Acción para el seguimiento de Un mundo apropiado para los niños, preparado por un equipo técnico nacional intersectorial y multidisciplinario con el apoyo y la participación del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera. En el 2010, Cuba respondió a la cuarta convocatoria de UNICEF para la realización de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados, tal y como hizo en 2000 y 2006, con el fin de monitorear los avances resultantes del esfuerzo del Gobierno y las agencias de la ONU para el cumplimiento de los ODM y reforzar la información relacionada con la mujer y la infancia. Este año se consideró oportuno incluir en la encuesta de la MICS, en el apartado de Nutrición, “fre- cuencia mínima de comidas”, como un indicador de precisión en la lactancia materna, y “porcentaje de niños entre 6 y 8 meses que lactan y los que no reciben comida sólida o semisólida”, indicadores que completan la información relacionada con las metas de los ODM. Otros indicadores recogidos son: conocimiento de los síntomas de neumonía, tasa de natalidad en adolescentes y tasa global de fecun- didad, proceso reproductivo temprano, sexo con múltiples parejas o sexo con parejas no regulares. La inclusión de todos estos indicadores ha supuesto un análisis más exhaustivo a la hora de comprender la situación en temas tan importantes como la salud reproductiva, el VIH/sida o la nutrición. Este informe presenta los resultados sobre los tópicos e indicadores cubiertos por la encuesta.1 Antecedentes de Cuba La República de Cuba comprende a la mayor de las islas del archipiélago cubano, que está integrado además por la Isla de la Juventud y más de 1 600 isletas y cayos. Desde su nueva división administra- tiva en el 2010, tomando como referencia el Decreto-ley No. 269, del 3 de julio de 1976, cuenta con 15 provincias, el municipio especial de Isla de la Juventud y un total de 167 municipios. En el 2010 la población estimada para Cuba era de 11 240 841, con una densidad de población de 102,3 hab/km². Del total de habitantes, el 75,31 % reside en la capital, capitales de provincias o en cabeceras de municipios, es decir, las tres cuartas partes de la población son urbanas. La tasa anual de crecimiento en el 2010 fue de -0,13 por cada 1 000 habitantes2. Este crecimiento ne- gativo se debe principalmente a los bajos niveles de fecundidad que se vienen observando desde los años de 1970, cuando la tasa bruta de reproducción tomó valores por debajo de 1,0, situación que se ha mantenido desde entonces y cuya principal repercusión es que al terminar 2010 la población de 0 a 14 años representa el 17,4 % de la población. La relación o índice de masculinidad es de 1 003 hombres por cada 1 000 mujeres. La esperanza de vida al nacer es de 77,97 años. 1 Para mayor información sobre las definiciones, numeradores, denominadores y algoritmos de los indicadores de las Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) y las Metas de Desarrollo del Milenio (MDG) cubiertos en la encuesta con- sultar: http://www.childinfo.org/mics4_tools.html 2 Oficina Nacional de Estadísticas: Estudios y datos de la población cubana, Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE), La Habana, 2010. INTRODUCCIÓN /17 El Gobierno de Cuba otorga un lugar fundamental a la atención a la salud de sus ciudadanos. Esta voluntad se ve reflejada en el presupuesto que se destina a Salud, que fue en el 2010 el 14,18 % de los gastos totales. En la actualidad existen 23 municipios con cero mortalidad infantil, mientras que la media nacional se sitúa en 4,5 por cada 1 000 nacidos vivos. Mapa político-administrativo, 2011 Municipios con cero mortalidad infantil, 2010 El acelerado proceso de envejecimiento de la población, con una alta esperanza de vida, unido a la baja fecundidad, constituyen, según los expertos, problemas relevantes que el país debe afrontar con urgencia, por su impacto notable en sectores como la economía y la salud, entre otros. La ley establece para ambos sexos la edad mínima de 17 años para la incorporación al trabajo, y para la jubilación 65 años para los hombres y 60 para las mujeres. En el 2010, Cuba cumplió en su totalidad tres Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) –lograr la enseñanza primaria universal (ODM 2), promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer (ODM 3) y reducir la mortalidad infantil (ODM 4)– y varias metas, alcanzadas mucho antes de que estos objetivos fueran acordados en el foro internacional. Adicionalmente, se sitúa entre los países de alto nivel de desarrollo humano, ocupando el lugar 51 entre 177 naciones, según el Informe de Desarrollo Humano 2009 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). 18/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Objetivos de la encuesta La Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados de Cuba de 2010 tiene como objetivos primarios: – Brindar información actualizada para evaluar la situación de la infancia y la mujer en Cuba. – Ofrecer los datos requeridos para monitorear el progreso hacia las metas establecidas en la Declaración del Milenio y otras metas acordadas internacionalmente, como base de acciones futuras. – Contribuir a mejorar los sistemas estadísticos y de monitoreo en Cuba y fortalecer la compe- tencia técnica en el diseño, implementación y análisis de dichos sistemas. – Generar datos sobre la situación de la infancia y la mujer, incluida la identificación de grupos vulnerables y disparidades, para asesorar la elaboración de políticas e intervenciones. II. Metodología de muestreo y encuestas Diseño de muestreo La muestra para la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de Cuba se diseñó para proporcionar estimados de algunos de los indicadores sobre la situación de niños y mujeres a nivel nacional, para áreas urbanas y rurales y para cuatro regiones: Occidente, Ciudad de La Habana, Centro y Oriente. Las 14 provincias y el municipio especial de Isla de la Juventud 3 se identificaron como los dominios principales de muestreo y la muestra se seleccionó en dos etapas. Dentro de cada provincia y como primera etapa de muestreo, se eligieron consultorios del médico de la familia 4 con una probabilidad proporcional a su tamaño en cuanto a población atendida. La asignación del número de consultorios a seleccionar en cada provincia fue proporcional a la población residente. En total se seleccionaron 400 consultorios. Se logró una estratificación implícita de las unidades de primera etapa (consultorios) al utilizar los listados de población por consultorio, para una selección sistemática, previamente ordenados por partes urbana, rural, municipio y área de salud. La segunda etapa de selección se hizo a partir de las historias clínicas familiares. Se crearon dos estratos al interior de cada consultorio, dividiéndolos en dos grupos: estrato ”SIN” –hogares que no tienen menores de dos años entre sus miembros– y estrato “CON” –hogares con al menos un miembro menor de dos años–. Se seleccionaron 10 viviendas por consultorio del estrato “SIN” de manera sistemática con arranque aleatorio y 15 hogares (o el total de hogares si este fuera menor de 16) del estrato “CON”, también de forma sistemática, para garantizar suficiente cantidad de ni- ños en las edades de interés para los indicadores más importantes. El hecho de que la natalidad en Cuba sea muy baja (11,4 x 1 000 hab)5 justificó que se usara un diseño muestral algo más complejo que los estándares recomendados por la metodología MICS. Las propias entrevistadoras, luego de ser adiestradas al efecto, fueron las encargadas de realizar la selección de los hogares. Para el cálculo del tamaño de muestra se tuvo en cuenta mayormente la estructura etaria de la po- blación cubana, caracterizada por su baja natalidad, así como las experiencias adquiridas en la reali- zación de la MICS 3 en el año 2006. Al concluir el trabajo de campo, se habían visitado los 400 consultorios seleccionados. El mues- treo no es autoponderado. Para el cálculo de los resultados a nivel nacional se utilizan pondera- ciones de muestra. Una descripción más detallada del diseño de muestra podrá encontrarse en el Apéndice A. 3 A finales del año 2010 se aprobó en el país una nueva división político-administrativa mediante la cual se creó una provincia más y cambió el nombre de la que alberga a la capital, por lo que en el momento de la redacción de este informe el país cuenta con 15 provincias y el municipio especial de Isla de la Juventud. Estos cambios no afectaron el desarrollo de la encuesta. 4 En Cuba el sistema de atención primaria de salud se basa en la labor de especialistas en Medicina General Integral, también conocidos como médicos de la familia. Se entiende por consultorio del médico de la familia al área geográfica compacta que comprende un conjunto de familias atendidas por un médico. Todos los hogares del país están atendidos por un consultorio. 5 Anuario Estadístico de Salud 2010, Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, La Habana. 20/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Cuestionarios Se utilizaron tres grupos de cuestionarios en la encuesta: 1) un cuestionario para el hogar, que se empleó para recopilar información sobre todos los miembros del núcleo familiar (residentes habi- tuales), sobre el hogar y la vivienda; 2) un cuestionario para la mujer aplicado en cada hogar a todas las mujeres de 15-49 años; y 3) un cuestionario para menores de cinco años, aplicado a las madres o cuidadores de todos los niños de esas edades que viven en el hogar. Los cuestionarios incluyeron los siguientes módulos: Cuestionario para el hogar: – Planilla de enumeración de miembros del hogar. – Educación. – Agua y saneamiento. Cuestionario para la mujer: – Antecedentes de la mujer. – Nacimientos (confeccionado a partir del módulo estándar Mortalidad en la niñez). – Deseo de último parto. – Salud del recién nacido. – Síntomas de enfermedades. – Anticoncepción. – Necesidad insatisfecha de anticoncepción. – Matrimonio/unión. – Comportamiento sexual. – VIH/sida. Cuestionario para menores de cinco años,6 aplicado a las madres o cuidadores que vivían en el hogar. Por lo general, se presentó a las madres; en los casos en que esta no aparecía en el núcleo familiar, se identificó y entrevistó a un cuidador principal del menor: – Edad. – Lactancia materna. – Cuidado por enfermedad. – Inmunización, incluyendo la suplementación con hierro. Los cuestionarios se basan en el modelo 7 de la MICS 4. De la versión en español se realizaron las adecuaciones a los objetivos y particularidades del contexto cubano y se comprobaron previamente en un área de salud del municipio de Plaza de la Revolución, en la capital, durante septiembre del 2010. Sobre la base de los resultados de la comprobación previa, se le hicieron modificaciones a la redacción de los cuestionarios. En el Apéndice F se encuentra una copia de los cuestionarios de la MICS de Cuba. 6 Los términos “niños menores de cinco años”, “niños y niñas de 0-4 años” y “niños y niñas de 0-59 meses” se usan indistintamente en todo este informe. 7 Los cuestionarios modelo de la MICS 4 pueden encontrarse en www.childinfo.org METODOLOGÍA DE MUESTREO Y ENCUESTAS /21 Adiestramiento y actividades de terreno Se impartieron tres seminarios regionales en el país para capacitar a todo el personal que conduciría la encuesta en las provincias, así como al personal encargado de la supervisión y del procesamiento computarizado. El primer seminario se realizó en la provincia de Ciego de Ávila durante los primeros días del mes de octubre del 2010. Acudieron los coordinadores de las cinco provincias orientales y los integrantes del equipo conductor de la propia provincia sede. El segundo seminario se realizó en la provincia de Cienfuegos en los últimos 10 días del mes de octubre del 2010 y fue dedicado a los equipos conductores de la región central. Finalmente se realizó un seminario en la capital del país en los primeros días de noviembre del 2010 y fue dirigido a la región occidental junto con los coordina- dores de Ciudad de La Habana. El adiestramiento incluyó conferencias sobre técnicas de entrevista y el contenido de los cuestionarios, así como entrevistas simuladas entre los participantes para adqui- rir práctica en la formulación de preguntas. También se realizaron ejercicios demostrativos de cómo seleccionar los hogares a partir de las historias clínicas familiares de los consultorios. Inmediatamen- te después fue replicado el adiestramiento al equipo de entrevistadoras y supervisores provinciales. Los datos fueron recopilados por 15 equipos, cada uno de los cuales estuvo compuesto por 3-34 en- trevistadoras y un supervisor. Las actividades sobre el terreno comenzaron en noviembre del 2010 y concluyeron en abril del 2011, aunque a la altura de diciembre del 2010 el 81 % de los hogares de la muestra ya habían sido entrevistados. Procesamiento de los datos Los datos se procesaron mediante el software CSPro, descentralizadamente en cada provincia, en 44 microcomputadoras por parte de igual número de operadores y 16 supervisores del ingreso de datos. Con el objetivo de garantizar el control de la calidad, todos los cuestionarios se procesaron doblemente y se realizaron comprobaciones internas de consistencia. Se utilizaron durante todo el proceso procedimientos y programas estándares a tenor del programa de la MICS 4 global y adapta- dos al cuestionario de Cuba. El procesamiento de los datos se inició poco después de la recopilación de datos, en diciembre del 2010, y se completó en abril del 2011. Los datos se analizaron utilizando el programa informático SPSS, versión 18, y para estos fines se emplearon las sintaxis modelos y plan de tabulación desarrollados por UNICEF. III. Cobertura de muestra y características de los hogares y encuestados Cobertura de muestra De los 9 525 hogares seleccionados para la muestra,8 9 275 se encontraron ocupados. De estos, 9 183 se entrevistaron satisfactoriamente para una tasa de respuesta a nivel del hogar de 99,0 %. En el total de hogares entrevistados fueron identificadas 9 440 mujeres elegibles (de 15 a 49 años). De estas, 9 073 se entrevistaron satisfactoriamente, arrojando una tasa de respuesta de 96,1 %. En el total de hogares encuestados fueron identificados 6 095 niños elegibles (menores de cinco años). Los cuestionarios se completaron para 6 025 de estos niños y niñas, lo que corresponde a una tasa de respuesta de 98,9 %. Las tasas generales de respuesta de 95,2 % y 97,9 % se calculan para las en- trevistas de la mujer y los niños menores de cinco años, respectivamente (Tabla HH.1). Tabla HH.1: Resultados de las entrevistas de hogar, a mujeres y a niños/as menores de 5 años Número de hogares, mujeres y niños/as menores de 5 años según los resultados de las entrevistas del hogar, a mujeres y a menores de 5 años, y tasas de respuesta de hogares, mujeres y menores de 5 años, Cuba, 2010/11 Área Región Total Urbana Rural Occidente C. Habana Centro Oriente Número de hogares Seleccionados 7391 2134 2347 2386 2383 2409 9525 Ocupados 7194 2081 2299 2297 2317 2362 9275 Entrevistados 7113 2070 2276 2254 2308 2345 9183 Tasa de respuesta 98,9 99,5 99,0 98,1 99,6 99,3 99,0 Número de mujeres Elegibles 7435 2005 2358 2299 2279 2504 9 440 Entrevistadas 7145 1928 2288 2161 2203 2421 9 073 Tasa de respuesta 96,1 96,2 97,0 94,0 96,7 96,7 96,1 Tasa de respuesta general 95,0 95,7 96,1 92,2 96,3 96,0 95,2 Número de niños menores de cinco años Elegibles 4 736 1 359 1 521 1 448 1 516 1 610 6 095 Madres/cuidadores entrevistados 4 679 1 346 1 507 1 418 1 506 1 594 6 025 Tasa de respuesta 98,8 99,0 99,1 97,9 99,3 99,0 98,9 Tasa de respuesta general 97,7 98,5 98,1 96,1 99,0 98,3 97,9 8 Aunque el tamaño de muestra teórico es de 100 000 hogares, la selección final resultó algo inferior al existir conglomerados con menos de 15 hogares con al menos un menor de dos años. COBERTURA DE MUESTRA Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y ENCUESTADOS /23 Las tasas de respuesta por región se mantienen muy similares a excepción de Ciudad de La Habana, donde solo fue posible completar las entrevistas a mujeres en un 94,0 %. Esto era de esperarse dada la condición capitalina de esta región y la mayor movilidad de sus residentes. En las áreas de residen- cia urbana o rural, las tasas de respuesta arrojan resultados similares. Características de los hogares La distribución etaria de los miembros del hogar por edad y sexo de la población encuestada aparece en la Tabla HH.2. La distribución también se utiliza para generar la pirámide poblacional de la Figura HH.1. En los 9 183 hogares entrevistados satisfactoriamente como parte de la encuesta, se enumera- ron 28 140 miembros de los núcleos familiares. De estos, 13 878 eran varones y 14 262 eran hembras. Tabla HH.2: Distribución de los hogares por edad, según sexo Distribución porcentual y frecuencial de la población de los hogares por grupos de edad quinque- nales, grupos de edad de dependencia, y por poblaciones de niño/a (edad de 0-17 años) y de adulto (edad de 18 años o más), según sexo, Cuba, 2010/11   Masculino Femenino Total Número Porciento Número Porciento Número Porciento Edad 0-4 816 5,9 854 6,0 1670 5,9 5-9 839 6,0 775 5,4 1614 5,7 10-14 771 5,6 744 5,2 1515 5,4 15-19 972 7,0 850 6,0 1822 6,5 20-24 1019 7,3 907 6,4 1927 6,8 25-29 866 6,2 858 6,0 1725 6,1 30-34 865 6,2 813 5,7 1678 6,0 35-39 1051 7,6 1162 8,1 2212 7,9 40-44 1127 8,1 1121 7,9 2248 8,0 45-49 1186 8,5 1098 7,7 2284 8,1 50-54 838 6,0 1071 7,5 1909 6,8 55-59 787 5,7 988 6,9 1775 6,3 60-64 785 5,7 876 6,1 1661 5,9 65-69 635 4,6 651 4,6 1285 4,6 70-74 464 3,3 558 3,9 1022 3,6 75-79 364 2,6 416 2,9 780 2,8 80-84 245 1,8 283 2,0 528 1,9 85+ 233 1,7 225 1,6 458 1,6 Omitido/No sabe 14 0,1 13 0,1 27 0,1 Grupos de edad de dependencia 0-14 2426 17,5 2372 16,6 4799 17,1 15-64 9497 68,4 9744 68,3 19241 68,4 65+ 1941 14,0 2132 14,9 4073 14,5 Omitido/No sabe 14 0,1 13 0,1 27 0,1 Poblaciones de niño/a y adulto Edad de los niños/as de 0-17 años 2962 21,3 2846 20,0 5808 20,6 Edad de los adultos de 18+ años 10902 78,6 11402 80,0 22304 79,3 Omitido/No sabe 14 0,1 13 0,1 27 0,1 Total 13878 100,0 14262 100,0 28140 100,0 24/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Según las proyecciones de la población para el período 2010-2011, el grupo de más concentración poblacional es el de 40 a 44 años para ambos sexos. Los resultados de la encuesta muestran algunas distorsiones, estando un poco más concentrado en el grupo anterior y los hombres en el posterior, aunque en general la distribución se aproxima bastante bien a lo que se esperaba, sin déficit o so- brantes importantes. La población de los hogares refleja bien las características de envejecimiento poblacional y la fecundidad disminuida que caracterizan al país. Figura HH.1: Estructura de la población de los hogares por edad y sexo, Cuba, 2010/11 Las Tablas HH.3 - HH.5 ofrecen información básica sobre los hogares, las encuestadas de 15-49 años y los niños menores de cinco años, presentando cifras tanto ponderadas como no ponderadas. La información sobre las características básicas de los hogares, las mujeres y los niños menores de cinco años entrevistados como parte de la encuesta resulta esencial para la interpretación de los resultados presentados posteriormente en el informe; y también puede servir como muestra de la representati- vidad de la encuesta. Las tablas restantes que aparecen en el presente informe se muestran solo con cifras ponderadas. Ver Apéndice A para obtener más detalles sobre la ponderación. La Tabla HH. 3 ofrece información básica del contexto de los hogares. Dentro de ellos, se muestra en la tabla el sexo del jefe del hogar, la región, el área de residencia, el número de miembros del hogar y el nivel escolar del jefe del hogar. Estas características de contexto se utilizan en las tablas posteriores del presente informe; las cifras de la tabla también tienen como objetivo mostrar la cantidad de observaciones por categorías principales de análisis en el informe. Las cifras ponderadas y no ponderadas de hogares son iguales, ya que se estandarizaron las pon- deraciones calculadas según el diseño muestral empleado (Ver Apéndice A). La tabla también muestra las proporciones de hogares con al menos un menor de 18 años, al menos un menor de cinco años y al menos una mujer elegible de 15-49 años. Además, la tabla refleja el tamaño prome- dio ponderado del hogar que se calculó a través de la encuesta. El sexo del jefe del hogar es consistente con el observado en el Censo de Población y Viviendas del año 2002, momento en que ya se reconocía a una mujer como jefe en el 40,6 % de los hogares, mostrando una tendencia creciente con relación a censos anteriores.9 De igual modo se observa un predominio de familias pequeñas, en las que el tamaño medio del hogar es de 3,1, cifra muy similar al último censo (2002), donde se reportan 3,2 personas como promedio en cada hogar. 9 M. Alfonso de Armas: “Dinámica de los hogares de la familia cubanos”, en: Cuba Población y Desarrollo, Centro de Estudios De- mográficos, 2009, pp. 181-197. COBERTURA DE MUESTRA Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y ENCUESTADOS /25 Tabla HH.3: Composición de los hogares Distribución porcentual de los hogares según características seleccionadas, Cuba, 2010/11     Porciento ponderado Número de hogares Ponderado Sin ponderar Sexo del jefe del hogar Masculino 55,6 5110 4 861 Femenino 44,4 4073 4 322 Región Occidente 18,0 1656 2276 Ciudad Habana 18,7 1718 2254 Centro 26,4 2424 2308 Oriente 36,9 3385 2345 Área Urbana 73,0 6 705 7 113 Rural 27,0 2 478 2 070 Número de miembros del hogar 1 15,0 1374 683 2 25,2 2314 1268 3 24,7 2264 2103 4 20,4 1876 2315 5 8,2 752 1432 6 3,4 314 738 7 1,8 168 331 8 1,0 89 180 9 0,2 18 69 10+ 0,2 14 64 Nivel educacional del jefe del hogar Primaria o ninguno 21,6 1981 1560 Secundaria y obrero calificado 28,2 2591 2627 Preuniversitario/Técnico medio 32,2 2954 3445 Superior 15,4 1414 1365 Omitido/No sabe 2,6 243 186 Total 100,0 9183 9 183 Hogares con al menos: Un niño/a de 0-4 años de edad 16,2 1491 5285 Un niño/a de 0-17 años de edad 43,1 3962 6547 Una mujer de 15-49 años de edad 58,1 5333 7192 Tamaño medio del hogar 3,1 9183 9183 26/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Características de las encuestadas de 15-49 años y los niños menores de cinco años Las Tablas HH.4 y HH.5 ofrecen información sobre las características y el origen de las encuestadas de 15-49 años de edad y de los niños menores de cinco años. En ambas tablas, las cifras totales de observaciones ponderadas y no ponderadas son iguales, ya que se han normalizado (estandarizado) las ponderaciones correspondientes al diseño muestral. Además de brindar información útil sobre las características y el origen de las mujeres y los niños y niñas, las tablas también tienen la intención de mostrar las cifras de observaciones realizadas en cada categoría de contexto. Estas categorías se utilizan en tabulaciones posteriores del presente informe. La Tabla HH.4 ofrece características sobre el origen de las encuestadas entre 15 y 49 años de edad. Incluye información sobre la distribución de las mujeres según región, lugar de residencia, edad, estado marital, estatus de maternidad, nacimientos en los últimos dos años y nivel escolar.10 Se puede apreciar en las diferencias entre valores ponderados y no ponderados del número de mu- jeres por grupo de edades, el efecto que el diseño muestral, el cual privilegiaba la selección de los hogares donde residiera al menos un niño o niña menor de dos años, causa sobre la selección de mu- jeres elegibles. Esto resultó, tal y como se esperaba, en un sobremuestreo de hogares donde residen mujeres en las edades de 20 a 34 años, en las cuales es más probable ser madre de un niño pequeño. En general, los resultados son consistentes con el envejecimiento de la población femenina en edad reproductiva.11 El nivel educacional es una variable de gran incidencia en la mayoría de los indicadores medidos por la encuesta. En general, la población cubana tiene un alto nivel educacional, y esto es aún más evidente en las mujeres en el grupo etario en estudio por tratarse de un grupo poblacional relativa- mente joven, y que en el caso de Cuba ha coincidido con un proceso social en el cual elevar el nivel educacional de la población ha sido una prioridad, y un derecho ciudadano. Poco más del 50 % de las mujeres ha asistido al preuniversitario o a una escuela técnica de nivel medio, cifra muy similar a la obtenida en la Encuesta Nacional de Fecundidad 2009.12 Algunas de las características sobre el contexto de los niños menores de cinco años se presentan en la Tabla HH.5. Estas incluyen la distribución de niños y niñas mediante varios atributos: sexo, región y lugar de residencia y nivel escolar de la madre o cuidador. Del mismo modo que sucede entre las mujeres elegibles, en estos resultados se aprecia el efecto del diseño muestral. Nótese las diferencias entre el número de niños según su edad en meses cuando se pondera o no, en correspondencia con el sobremuestreo de los menores de 24 meses que perseguía el diseño muestral empleado. La distribución de la muestra por regiones está en correspondencia con lo reportado en otras investigaciones y los registros administrativos de nacimientos, siendo la región oriental, con una mayor fecundidad, la que más muestra aporta y la capital, la de menor cantidad de niños propor- cionalmente. 10 A menos que se indique lo contrario, el término “educación” se refiere en todo el informe al nivel escolar último al que asistió la encuestada cuando se utiliza como variable de contexto. 11 Oficina Nacional de Estadísticas: Anuario demográfico de Cuba 2009, La Habana, 2010. 12 Oficina Nacional de Estadísticas: Encuesta nacional de fecundidad 2009, La Habana, 2010. COBERTURA DE MUESTRA Y CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES Y ENCUESTADOS /27 Tabla HH.4: Características generales de las mujeres Distribución porcentual de las mujeres de 15-49 años según características generales, Cuba, 2010/11 Porciento ponderado Número de mujeres Ponderado Sin ponderar Región Occidente 19,1 1733 2288 Ciudad Habana 15,7 1421 2161 Centro 24,3 2209 2203 Oriente 40,9 3710 2421 Área Urbana 75,2 6822 7145 Rural 24,8 2251 1928 Edad 15-19 11,6 1052 911 20-24 13,2 1195 1829 25-29 12,7 1156 1748 30-34 12,2 1108 1290 35-39 17,4 1582 1248 40-44 16,9 1532 1030 45-49 16,0 1448 1017 Estado marital/Unión Actualmente casada/unida 65,0 5899 6342 Viuda 0,5 43 42 Divorciada 6,4 579 523 Separada 12,2 1109 1167 Nunca casada/unida 15,9 1443 999 Estatus de maternidad Ha tenido hijos 73,2 6642 7851 Nunca ha tenido hijos 26,8 2431 1222 Hijos en los últimos 2 años Sí 12,6 1142 4407 No 87,4 7931 4666 Nivel de educación Primaria o ninguno 2,9 267 210 Secundaria y obrero calificado 21,3 1936 1952 Preuniversitario/Técnico medio 53,1 4819 4984 Superior 22,6 2047 1926 Omitido/No sabe 0,1 5 1,0 Total 100,0 9 073 9 073 28/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Tabla HH.5: Características generales de los niños/as menores de 5 años Distribución porcentual de los niños/as menores de cinco años según características generales, Cuba, 2010/11 Porciento ponderado Número de niños/as menores de 5 años Ponderado Sin ponderar Sexo Masculino 48,6 2931 3024 Femenino 51,4 3094 3001 Región Occidente 24,1 1453 1507 Ciudad Habana 13,0 781 1418 Centro 19,6 1181 1506 Oriente 43,3 2611 1594 Área Urbana 74,6 4493 4679 Rural 25,4 1532 1346 Edad (meses) 0-5 12,8 771 1002 6-11 11,5 691 1175 12-23 28,2 1702 2425 24-35 16,8 1012 724 36-47 14,3 861 353 48-59 16,4 990 346 Nivel educacional de la madre* Primaria o ninguno 1,8 108 110 Secundaria y obrero calificado 19,6 1179 1196 Preuniversitario/Técnico medio 55,3 3331 3362 Superior 23,3 1407 1357 100,0 6025 6025 Total 1,8 108 110 * Nivel educacional de la madre o cuidador del menor de cinco años. IV. Nutrición Lactancia materna y alimentación de recién nacidos y niños menores de cinco años La lactancia materna en los primeros años de la vida protege a los niños y las niñas de las infecciones, brinda una fuente ideal de nutrientes y resulta económica y segura. Sin embargo, muchas madres renuncian a ella demasiado pronto y a menudo hay presión para cambiar a fórmulas para recién na- cidos, que pueden contribuir a un crecimiento entrecortado y una desnutrición por micronutrientes, además de no ser seguras si el agua potable es difícil de conseguir. OMS/UNICEF tienen las siguientes recomendaciones para la alimentación: – Lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses. – Lactancia materna continuada durante dos años o más. – Alimentos complementarios seguros, apropiados y adecuados a partir del sexto mes de vida. – Frecuencia de alimentación complementaria: dos veces al día para los niños y las niñas de 6-8 meses; tres veces al día para los niños y las niñas de 9-11 meses. También se aconseja que la lactancia materna se inicie dentro de la primera hora de haber dado a luz. Los indicadores relacionados con las prácticas recomendadas de alimentación para recién nacidos son los siguientes: – Iniciación temprana a la lactancia materna (dentro de la primera hora de haber dado a luz). – Tasa de lactancia materna exclusiva (< 6 meses). – Lactancia materna predominante (< 6 meses). – Tasa de lactancia materna continuada (a un año y a los dos años). – Duración de la lactancia materna. – Lactancia materna apropiada para la edad (0-23 meses). – Introducción de alimentos sólidos, semisólidos y suaves (6-8 meses). – Frecuencia mínima de comidas (6-23 meses). – Frecuencia de alimentación con leche para aquellos niños y niñas que no reciben lactancia materna (6-23 meses). – Alimentación con biberón (0-23 meses). La Tabla NU.1 muestra la proporción de niños y niñas nacidos en los últimos dos años que recibieron lactancia materna, los que fueron lactados dentro de la primera hora y dentro del primer día de su nacimiento, y los que recibieron una alimentación preláctea, es decir, se les dio algo de tomar distin- to a la leche materna durante los tres primeros días de vida. Considerado un paso muy importante en 30/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 la gestión de la lactancia y en la creación de una relación físico-emocional entre el bebé y la madre, el 77 % de los bebés recibe lactancia materna dentro de la primera hora de su nacimiento, y el 90 % de recién nacidos en Cuba la comienzan dentro del primer día. Este resultado, si bien es muy similar en- tre áreas urbanas y rurales, difiere ligeramente por regiones, teniendo el occidente del país mejores resultados en el inicio dentro de la primera hora (81 %), mientras que en la capital solo el 71 % de los bebes fueron amamantados en este plazo. También se observa que los que nacieron entre uno y dos años antes del momento de la encuesta tuvieron más probabilidades de ser amamantados dentro de la primera hora (80 %), en contraste con los niños y niñas que tenían menos de un año en el momento de la encuesta, cuando solo el 75 % inició la lactancia en la primera hora. Sin embargo, el indicador de lactancia dentro del primer día es mejor para los bebes más jóvenes. Tabla NU.1: Lactancia inicial Porciento de los últimos niños/as nacidos en los 2 años precedentes a la encuesta que fueron ama- mantados alguna vez, porciento de los que fueron amamantados a lo largo de la primera hora del nacimiento y a lo largo del primer día del nacimiento, y porciento de los que recibieron un alimento prelácteo, Cuba, 2010/11 Porciento de los que fueron amamantados alguna vez [1] Porciento que inició lactancia Porciento de los que recibieron un alimento prelácteo Número de los últimos niños/as nacidos en los 2 años precedentes a la encuesta Dentro de la primera hora [2] Dentro del primer día Región Occidente 95,4 81,0 88,3 12,8 328 Ciudad Habana 98,5 71,4 89,7 22,5 153 Centro 99,0 79,0 91,5 12,7 189 Oriente 99,4 74,5 90,4 16,0 472 Área Urbana 97,7 76,7 89,8 14,2 879 Rural 99,3 76,8 90,2 19,4 264 Meses desde el nacimiento 0-11 meses 99,3 74,5 91,0 15,0 220 12-23 meses 99,1 79,9 92,4 14,3 264 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno 100,0 62,0 71,5 31,9 21 Secundaria y obrero calificado 99,4 78,1 93,5 12,7 212 Preuniversitario/Técnico medio 97,6 77,7 90,4 15,0 637 Superior 98,0 74,3 87,3 17,3 273 Edad de la madre 15-19 100,0 80,5 91,7 13,1 97 20-24 99,2 74,5 91,5 14,7 336 25-29 95,3 76,9 88,7 14,5 315 30-34 98,7 74,3 86,9 17,2 213 35-39 98,9 81,5 92,2 15,3 146 40-44 98,9 79,1 89,2 28,7 31 45-49 (*) (*) (*) (*) 3 Total 98,1 76,7 89,9 15,4 1142 [1] Indicador MICS 2.4 [2] Indicador MICS 2.5 Nota: En todas las tablas de este informe se utiliza el símbolo (*) cuando hay menos de 25 casos sin ponderar en el denomina- dor de la categoría. NUTRICIÓN /31 En la Tabla NU.2, el estatus de lactancia materna se basa en los informes de las madres/cuidadores sobre el consumo alimentario y de líquidos de los niños y niñas en las 24 horas previas a la entre- vista. Lactancia materna exclusiva se refiere a los recién nacidos que recibieron solo leche materna (y vitaminas, suplementos minerales o medicinas). La Tabla muestra la lactancia materna exclusiva de recién nacidos durante los primeros seis meses de vida, así como la lactancia materna continua- da de niños y niñas a los 12-15 y 20-23 meses de edad. Aproximadamente el 49 % de los niños y niñas menores de seis meses reciben lactancia mater- na exclusiva, si bien aún bajo respecto a lo recomendable, muestra niveles más altos a los re- flejados en las encuestas MICS 2 y MICS 3. Por edad, a los 12-15 meses, el 25 % de niños y niñas todavía recibe lactancia materna y a los 20-23 meses, el 17 % continúa siendo amamantado. Las niñas tenían mayores probabilidades de recibir lactancia materna exclusiva que los niños. La lactancia exclusiva no es homogénea por las regiones del país, siendo la central la de peor resultado con solo el 30 % de los niños y niñas beneficiados con esta práctica. La región orien- tal continúa presentando los indicadores de lactancia más favorables. Los hijos de madres con una educación de nivel superior tienen menos probabilidad de continuar siendo amamantados hasta los dos años. La Figura NU.2 muestra el patrón detallado de lactancia materna según la edad del niño o la niña en meses. Incluso en las edades más tempranas, una quinta parte de los niños y niñas reciben lí- quidos o alimentos que no son leche materna. Al término del sexto mes, el porcentaje de niños y niñas que reciben lactancia materna exclusiva está por debajo del 50 %. Solo el 17 % de los niños y niñas recibe leche materna tras el término de dos años. La Tabla NU.3 muestra la duración media de la lactancia materna por características seleccionadas. En los niños y niñas menores de tres años, la duración media es de 11,1 meses para cualquier lac- tancia materna, de 2,9 meses para la lactancia materna exclusiva y de 3,6 meses para la lactancia materna predominante. Los patrones por región son consistentes con lo descrito en la tabla UN.2, siendo la región oriental la que presenta también los mejores indicadores relacionados con la mediana de la duración de la lactancia. En la parte rural del país la lactancia en general (Indicador MICS 2.10) dura un poco más de tiempo. Figura NU.1: Porciento de madres que iniciaron la lactancia dentro de la primera hora y dentro del primer día del nacimiento, Cuba, 2010/11 32/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Tabla NU.2: Lactancia Porciento de niños/as vivos de acuerdo con el estado de la lactancia en los grupos de edad seleccio- nados, Cuba, 2010/11     Niños de 0-5 meses Niños de 12-15 meses Niños de 20-23 meses Porciento con lactancia exclusiva [1] Porciento con lactancia predominante [2] Número de niños Porciento lac- tando (Lactancia continuada al año) [3] Número de niños Porciento lac- tando (Lactancia continuada a los dos años) [4] Número de niños Sexo Masculino 47,2 56,9 358 26,1 347 15,8 228 Femenino 49,8 57,8 412 23,4 408 18,1 307 Región Occidente 44,6 48,4 182 10,4 355 17,4 126 Ciudad Habana 45,9 58,5 106 24,8 64 4,8 110 Centro 29,6 45,3 132 32,7 89 16,3 89 Oriente 58,7 66,2 351 42,1 247 23,7 210 Área Urbana 50,8 58,6 574 22,8 597 18,2 395 Rural 42,2 53,7 197 31,6 158 13,9 140 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno (*) (*) 13 (*) 12 (*) 7 Secundaria y obrero calificado 59,0 63,7 154 42,8 95 14,0 76 Preuniversitario/Técnico medio 47,0 53,7 473 22,6 439 22,1 333 Superior 45,1 60,6 130 19,1 210 5,3 119 Total 48,6 57,4 771 24,6 755 17,1 535 [1] Indicador MICS 2.6 [2] Indicador MICS 2.9 [3] Indicador MICS 2.7 [4] Indicador MICS 2.8 Figura NU.2: Prácticas de alimentación según edad: distribución porcentual de niños de 0-23 meses de edad según prácticas de alimentación por grupos de edad, Cuba, 2010/11 NUTRICIÓN /33 Tabla NU.3: Duración de la lactancia Duración media de cualquier lactancia, lactancia exclusiva y lactancia predominante entre niños/as de 0-35 meses de edad, Cuba, 2010/11     Mediana de la duración (en meses) de Número de niños de 0-35 mesesCualquier lactancia [1] Lactancia exclusiva Lactancia predominante Sexo Masculino 8,5 2,4 3,0 1948 Femenino 7,9 2,5 3,3 2227 Región Occidente 7,0 2,2 2,4 1141 Ciudad Habana 7,0 2,2 3,2 548 Centro 9,1 1,7 2,3 760 Oriente 10,7 3,1 3,6 1726 Área Urbana 7,4 2,6 3,1 3169 Rural 10,1 2,2 3,1 1006 Nivel educacional de la madre Primaria 8,7 0,9 3,9 64 Secundaria/Obrero calificado 8,5 3,2 3,5 817 Preuniversitario/Técnico medio 8,7 2,4 2,9 2327 Superior 7,4 2,1 3,2 967 Mediana 8,2 2,4 3,1 4175 Promedio para todo los niños (0-35 meses) 11,1 2,9 3,6 4175 [1] Indicador MICS 2.10 La lactancia apropiada para niños y niñas menores de 24 meses se muestra en la Tabla NU.4. Se utili- zan diferentes criterios de alimentación adecuada en dependencia de la edad del niño o la niña. Para los recién nacidos de 0-5 meses, la lactancia materna exclusiva se considera alimentación adecuada, mientras que los recién nacidos de 6-23 meses se consideran adecuadamente alimentados si reci- ben leche materna y alimentos sólidos, semisólidos o suaves. Como resultado de estos patrones de alimentación, solo el 26 % de los niños y las niñas entre 6 y 23 meses se está alimentando adecua- damente. La alimentación adecuada en todos los recién nacidos de 0-5 meses presenta una situa- ción más favorable, del 47 % para los niños y 50 % para las niñas. En concordancia con las mejores prácticas de lactancia, es la región oriental la que tiene los mejores indicadores, con un resultado general de prácticas apropiadas de lactancia para los niños y niñas menores de dos años de 43 %, muy diferente de lo que ocurre en el occidente, donde esto sucede solo en el 21 % de los infantes. La alimentación complementaria adecuada para los niños y las niñas a partir de los seis meses hasta los dos años de edad es particularmente importante para el crecimiento y desarrollo y para la pre- vención de la desnutrición y la anemia. La lactancia materna continuada más allá de los seis meses deberá acompañarse del consumo de alimentos complementarios adecuados, seguros y apropiados nutritivamente, que coadyuven a satisfacer los requerimientos nutritivos cuando la leche materna ya no sea suficiente. Esto exige que los niños y las niñas que reciben lactancia materna tengan dos o más comidas de alimentos sólidos, semisólidos o suaves entre los seis y los ocho meses de edad, y tres o más comidas si tienen 9-23 meses de edad. Para los niños y las niñas de 6-23 meses o más que no están recibiendo lactancia materna, se requieren cuatro o más comidas de alimentos sólidos, semisólidos o suaves o fórmulas a base de leche. 34/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Tabla NU.4: Lactancia apropiada para la edad Porciento de niños/as de 0-23 meses de edad con una lactancia apropiada durante el día previo, Cuba, 2010/11     Niños de 0-5 meses Niños de 6-23 meses Niños de 0-23 meses Porciento con lactancia exclusiva [1] Número de niños Porciento que lacta y recibe comida sólida/ semisólida o suave Número de niños Porciento con lactancia apropiada [2] Número de niños Sexo Masculino 47,2 358 25,7 1088 31,1 1446 Femenino 49,8 412 26,6 1304 32,2 1717 Región Occidente 44,6 182 16,1 792 21,4 974 Ciudad Habana 45,9 106 19,0 299 26,0 405 Centro 29,6 132 28,0 384 28,4 516 Oriente 58,7 351 36,7 918 42,8 1268 Área Urbana 50,8 574 25,4 1856 31,4 2430 Rural 42,2 197 29,3 536 32,8 733 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno (*) 13 23,8 45 23,1 58 Secundaria y obrero calificado 59,0 154 31,7 430 38,9 585 Preuniversitario/Técnico medio 47,0 473 25,8 1306 31,5 1779 Superior 45,1 130 23,4 611 27,2 741 Total 48,6 771 26,2 2392 31,7 3163 [1] Indicador MICS 2.6 [2] Indicador MICS 2.14 Tabla NU.5: Introducción de alimentos sólidos, semisólidos o suaves Porciento de niños/as de 6-8 meses de edad que recibieron alimentos sólidos, semisólidos o suaves durante el día previo, Cuba, 2010/11     Actualmente lactando Actualmente no lactando Todos Porciento que recibe alimentos sólidos, semisólidos o suaves Número de niños de 6-8 meses Porciento que recibe alimentos sólidos, semisólidos o suaves Número de niños de 6-8 meses Porciento que recibe alimentos sólidos, semi- sólidos o suaves [1] Número de niños de 6-8 meses Sexo Masculino 81,9 56 69,3 65 75,7 124 Femenino 76,0 96 81,0 62 78,4 161 Área Urbana 88,2 104 74,1 113 81,2 221 Rural 56,9 49 (82,3)* 14 63,6 64 Total 78,2 152 75,0 128 77,2 285 [1] Indicador MICS 2.12 * En las categorías en que el número de casos sin ponderar en el denominador esté entre 25 y 49 casos, se encerrará entre paréntesis, denotando que los errores muestrales pueden ser elevados. NUTRICIÓN /35 De manera general, el 77 % de los recién nacidos de 6-8 meses de edad recibió alimentos sólidos, semisólidos o suaves (Tabla NU.5). Entre los recién nacidos que actualmente reciben lactancia ma- terna, este porcentaje es de 82 % para los varones y 76 % para las hembras, mientras que entre los recién nacidos que no están recibiendo lactancia materna es de 69 % y 81 % para niños y niñas, respectivamente. Dado lo reducido de la muestra, al comprender el análisis solo a niños entre 6 y 8 meses, no es posible mostrar los resultados por regiones, sin embargo, el menos favorable lo presenta el área rural, donde el 64 % recibe alimentos sólidos o semisólidos independientemente de su estatus de lactancia, comparado al 81 % en zonas urbanas. La Tabla NU.6 presenta la proporción de niños y niñas entre 6 y 23 meses de edad que recibieron alimentos semisólidos o suaves las veces mínimas o más durante el día previo según el estatus de lactancia materna. En los niños/as de 6-8 meses de edad que están siendo amamantados, la frecuencia mínima de la comida se define como niños/as que también recibieron alimentos sólidos, semisólidos o suaves dos veces o más. En los niños/as de 9-23 meses de edad que están siendo amamantados, la recepción de alimentos sólidos, semisólidos o suaves al menos tres ve- ces constituye la frecuencia mínima de la comida. Para niños/as de 6-23 meses de edad que no están siendo amamantados, la frecuencia mínima de la comida se define como niños/as que re- ciben alimentos sólidos, semisólidos o suaves y alimentos lácteos al menos cuatro veces durante el día anterior. Se incluyen columnas adicionales para reflejar la ingesta de cereales para todos los niños, ya que en el cuestionario cubano la pregunta BF15 se refería a cereales de todo tipo en forma de papillas u hojuelas y no a preparados líquidos como en el cuestionario MICS estándar. También se incluye una columna adicional teniendo en cuenta el consumo de lácteos entre los infantes actualmente lactando pues en Cuba está garantizado el suministro de leche diario para todos los niños/as como parte de la canasta básica subvencionada por el Estado. Por lo general, alrededor de las dos terceras partes de los niños entre 6 y 23 meses (72 %) estuvieron recibien- do alimentos sólidos, semisólidos y suaves las veces mínimas. Una proporción ligeramente más alta de varones (76 %) disfrutaba de la frecuencia de comidas mínimas en comparación con las hembras (69 %). Según la definición estándar hay una diferencia marcada entre la frecuencia mínima de alimen- tación entre los niños que lactan y los que no lactan. De los niños y niñas de 6-23 meses de edad con lactancia materna, poco más de la cuarta parte (26 %) recibía alimentos sólidos, semisólidos y suaves las veces mínimas requeridas. De los que no tenían lactancia materna, la mayoría (91 %) recibía alimentos sólidos, semisólidos y suaves o fórmulas a base de leche cuatro veces o más, sien- do los varones también los que presentaban la proporción mayor (96 %). Considerando a todos los niños y niñas de 6 a 23 meses, los varones y los que viven en las zonas urbanas y el occidente tienen mayor probabilidad de recibir la frecuencia mínima de comidas. Sin embargo, si se tiene en cuenta al menos una frecuencia de ingestión de cereales para am- bos grupos (lactando o no) y las tomas de leche no humana en los que aún lactan, la diferencia se reduce ostensiblemente, 88 % en los que lactan y 92 % en los que no lactan. Ello indica que en Cuba los niños de 6 a 23 meses de edad que aún lactan ingieren leche no humana con fre- cuencia no despreciable y que específicamente en este grupo, comer cereales al menos una vez al día no es infrecuente. Como resultado de estas particularidades del país, al considerar los cereales y los lácteos, de manera general, el 91 % de los niños y las niñas cubanos reciben una frecuencia de alimentos un número mínimo de veces, en contraste con el 72 % según la definición estándar MICS. 36/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a N U. 6: Fr ec ue nc ia m ín im a d e c om id as Po rc ie nt o de n iñ os /a s de 6 -2 3 m es es d e ed ad q ue re ci be n al im en to s só lid os , s em is ól id os , o s ua ve s (y a lim en to s lá ct eo s pa ra n iñ os /a s no a m am an ta do s) e l nú m er o m ín im o de v ec es o m ás d ur an te e l d ía p re vi o, d e ac ue rd o co n el e st ad o de la ct an ci a, C ub a, 2 01 0/ 11     Ac tu al m en te la ct an do Ac tu al m en te n o la ct an do To do s Porciento que recibe ali- mentos sólidos, semisó- lidos y suaves el número mínimo de veces Porciento que recibe alimentos sólidos, semi- sólidos y suaves (incluye cereales) el número mínimo de veces Porciento que recibe alimentos sólidos, semi- sólidos y suaves (incluye cereales) o lácteos el número mínimo de veces Número de niños de 6-23 meses Porciento que recibe al menos dos alimentos lácteos [1] Porciento que recibe alimentos sólidos, semi- sólidos y suaves o lácteos 4 veces o más Porciento que recibe alimentos sólidos, semi- sólidos y suaves (incluye cereales) o de leche 4 veces o más Número de niños de 6-23 meses Porciento con frecuencia mínima de comidas [2] Porciento con frecuencia mínima de comidas (incluyendo cereales) Porciento con frecuencia mínima de comidas (incluyendo cereales y lácteos en niños actual- mente lactando) Número de niños de 6-23 meses Se xo M as cu lin o 26 ,3 42 ,6 88 ,2 31 2 96 ,2 95 ,5 96 ,3 77 6 75 ,7 81 ,0 94 ,0 10 88 Fe m en ino 25 ,0 54 ,8 87 ,3 38 3 93 ,2 87 ,9 88 ,8 92 1 69 ,4 78 ,8 88 ,3 13 04 Ed ad 6- 8 m es es 65 ,7 67 ,1 80 ,0 15 2 99 ,0 89 ,2 91 ,5 13 3 76 ,6 78 ,5 85 ,4 28 5 9- 11 m es es 7,6 21 ,9 86 ,5 17 6 98 ,9 97 ,5 98 ,3 22 9 58 ,4 65 ,1 93 ,2 40 5 12 -1 7 m es es 22 ,4 62 ,9 91 ,3 24 5 94 ,6 91 ,1 91 ,8 69 8 73 ,2 84 ,3 91 ,6 94 3 18 -2 3 m es es 8,1 39 ,4 91 ,9 12 1 92 ,2 89 ,9 90 ,7 63 8 76 ,8 82 ,5 90 ,9 75 9 Re gi ón Oc cid en te 30 ,3 52 ,1 95 ,2 13 3 95 ,0 91 ,9 92 ,4 65 9 81 ,6 85 ,7 92 ,9 79 2 Ciu da d H ab an a 32 ,1 48 ,5 87 ,0 61 88 ,5 84 ,8 85 ,5 23 7 74 ,0 77 ,9 85 ,8 29 9 Ce nt ro 33 ,9 49 ,2 79 ,6 12 2 91 ,6 88 ,4 90 ,1 26 1 71 ,0 77 ,1 86 ,7 38 4 Or ien te 20 ,2 48 ,5 87 ,8 37 8 98 ,3 95 ,0 96 ,0 54 0 64 ,2 76 ,5 92 ,6 91 8 Ár ea Ur ba na 26 ,4 53 ,8 92 ,0 49 6 94 ,1 90 ,4 91 ,2 13 60 73 ,4 81 ,2 91 ,4 18 56 Ru ra l 23 ,6 38 ,2 76 ,9 19 9 96 ,4 95 ,0 96 ,6 33 7 68 ,5 74 ,9 89 ,3 53 6 Ni ve l e du ca cio na l d e l a m ad re Pr im ar ia o n ing un o (* ) (* ) (* ) 12 (9 0,6 ) (8 7,8 ) (8 9,8 ) 33 65 ,2 80 ,1 90 ,5 45 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 19 ,9 41 ,3 76 ,9 16 3 97 ,4 92 ,3 93 ,5 26 8 65 ,0 73 ,8 87 ,3 43 0 Pr e/ Té c. 31 ,2 49 ,0 90 ,5 36 3 92 ,0 88 ,8 89 ,9 94 2 72 ,8 78 ,5 90 ,0 13 06 Su pe rio r 20 ,3 58 ,0 92 ,1 15 7 98 ,6 96 ,3 96 ,6 45 4 76 ,8 86 ,7 95 ,4 61 1 To ta l 25 ,6 49 ,3 87 ,7 69 5 94 ,6 91 ,3 92 ,2 16 97 72 ,3 79 ,8 90 ,9 23 92 [1 ] I nd ic ad or M IC S 2. 15 [2 ] I nd ic ad or M IC S 2. 13 N ot a: E nt re lo s ni ño s/ as d e 6- 8 m es es d e ed ad q ue e st án s ie nd o am am an ta do s, la fr ec ue nc ia m ín im a de la c om id a se d efi ne c om o ni ño s/ as q ue ta m bi én re ci bi er on a lim en to s só lid os , s em is ól id os o s ua ve s do s ve ce s o m ás . E nt re lo s n iñ os /a s de 9 -2 3 m es es d e ed ad q ue e st án s ie nd o am am an ta do s, la re ce pc ió n de a lim en to s s ól id os , s em is ól id os o s ua ve s a l m en os tr es v ec es c on st itu ye la fr ec ue nc ia m ín im a de la c om id a. Pa ra n iñ os /a s de 6 -2 3 m es es d e ed ad q ue n o es tá n si en do a m am an ta do s, la fr ec ue nc ia m ín im a de la c om id a se d efi ne c om o ni ño s/ as q ue re ci be n al im en to s só lid os , s em is ól id os o s ua ve s y al im en to s lá ct eo s, al m en os c ua tr o ve ce s du ra nt e el d ía a nt er io r. Se in cl uy en c ol um na s ad ic io na le s pa ra re fle ja r l a in ge st a de c er ea le s pa ra to do s lo s ni ño s y el c on su m o de lá ct eo s en tr e lo s ni ño s/ as a ct ua lm en te la ct an do . NUTRICIÓN /37 Tabla NU.7: Alimentación con biberón Porciento de niños/as de 0-23 meses de edad que fueron alimentados con biberón durante el día anterior, Cuba, 2010/11   Porciento de niños de 0-23 meses alimentados con biberón [1] Número de niños de 0-23 meses: Sexo Masculino 71,9 1446 Femenino 72,5 1717 Edad 0-5 meses 71,9 1446 6-11 meses 72,5 1717 12-23 meses 71,9 1446 Región Occidente 79,4 974 Ciudad Habana 78,1 405 Centro 77,4 516 Oriente 62,7 1268 Área Urbana 75,1 2430 Rural 62,6 733 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno 60,2 58 Secundaria y obrero calificado 68,1 585 Preuniversitario/Técnico medio 70,5 1779 Superior 80,6 741 Total 72,2 3163 [1] Indicador MICS 2.11 La práctica continua de la alimentación con biberón constituye una preocupación debido a la posi- ble contaminación con agua no potable y la falta de higiene en su elaboración. La Tabla NU.7 mues- tra que la alimentación mediante biberón es una práctica aún prevaleciente en Cuba. El 72 % de los niños y niñas menores de dos años se alimentan con un pomo con tetera. El uso de biberón es más frecuente en las áreas urbanas (75 %), en la región occidental (79 %) y va aumentando con el nivel escolar de las madres, llegando la frecuencia de su uso al 81 % entre los hijos de madres con nivel superior. Los niños y niñas entre seis y 11 meses de edad son más propensos a ser alimentados de esta forma. Suplementación con hierro para niños y niñas La anemia por carencia de hierro es la más frecuente de las anemias nutricionales en las primeras etapas de la vida. Puede tener como consecuencias alteraciones en el neurodesarrollo, así como afectar el estado emocional y el desarrollo del lenguaje, además de ser un factor de riesgo para disímiles infecciones. Forferr es un producto cubano que contiene fumarato ferroso y ácido fólico, que se empezó a distribuir en el país destinado a niños y niñas de seis meses a cinco años de edad con el propósito de aumentar las cantidades que se ingieren de estos dos nutrientes, para contribuir a la prevención y control de la anemia por deficiencia de hierro en estas edades, como parte de las acciones del Programa Nacional para la Prevención y Control de la Anemia y la Deficiencia de Hierro. 38/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 En Cuba, la deficiencia de hierro constituye el trastorno nutricional más común y la principal causa de anemia en niños; alrededor del 50 % de lactantes entre seis y 11 meses de edad y el 30 % de los niños de uno a tres años son anémicos.13 Como la prevalencia de anemia es mayor en el grupo de seis a 35 meses de edad,14 se decidió utilizar la encuesta MICS para medir la indicación médica del uso del Forferr en estas edades y las posibles causas de la no ingestión en el caso de que hubiese sido prescrito por el médico. En la Tabla NU.8 se muestran los resultados relacionados con la indicación médica y el suministro del Forferr. Aproximadamente al 32 % de los niños entre 6 y 35 meses de edad su médico le había indicado el consumo del Forferr. Hay marcadas diferencias de esta práctica en las distintas regiones del país, variando entre solo un 11 % en la capital del país a un 48 % en las provincias occidentales. En general la causa principal alegada para no suministrar el Forferr fue estarle suministrado otro suple- mento seguido de los que pensaban que no lo requerían, aunque no se muestran estos resultados por la poca cantidad de casos en la tabla. Tabla UN.8: Suplementación con Forferr Porciento de niños de 6 a 35 meses a los que su médico de la familia le ha indicado el Forferr y de ellos a cuántos se les ha suministrado, Cuba, 2010/11     Indicación del FORFERR Número de niños FORFERR indicado De ellos, suministrado FORFERR Sexo Masculino 30,0 28,6 1590 Femenino 34,5 32,3 1814 Región Occidente 47,6 45,1 959 Ciudad Habana 11,0 10,7 442 Centro 34,5 31,9 627 Oriente 27,8 26,3 1376 Área Urbana 32,0 30,0 2595 Rural 33,9 32,3 809 Edad 6-11 29,9 28,1 691 12-23 36,7 35,4 1702 24-35 26,9 24,2 1012 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno 16,7 15,5 51 Secundaria y obrero calificado 31,8 30,3 662 Preuniversitario/Técnico medio 31,4 29,5 1853 Superior 36,1 34,1 838 Total 32,4 30,6 3404 13 J. Gay, M. Padrón y M. Amador: “Prevención y control de la anemia y la deficiencia de hierro en Cuba”, Rev. Cubana Aliment. Nutr., 9:52-61, 1995. 14 J. Reboso, S. Jiménez, C. Macía y G. Pita: “Anemia en niños cubanos de 6 meses a 2 años de edad”, Libro de resúmenes, III Con- greso del ATAC, La Habana, marzo de 2000. V. Salud infantil Inmunización El Objetivo de Desarrollo del Milenio 4 es reducir en dos tercios la mortalidad infantil entre 1990 y 2015. La vacunación desempeña una parte vital en este propósito. Las vacunas han salvado la vida de millones de niños y niñas en las tres décadas transcurridas desde el lanzamiento del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) en 1974. A nivel mundial, todavía hay 27 millones de niños sosla- yados por la vacunación de rutina y, como resultado, las enfermedades prevenibles por las vacunas provocan más de dos millones de muertes cada año. El objetivo de Un mundo apropiado para los niños es garantizar una cobertura total de vacunación para los niños y las niñas menores de un año al 90 % a nivel nacional, con una cobertura de al menos 80 % en cada distrito o unidad administrativa equivalente. Según las directrices de UNICEF y la OMS, un niño o niña deberá recibir una vacuna BCG (bacilo Calmette-Guérin) contra la tuberculosis, tres dosis de la vacuna DPT contra la difteria, la tosferina y el tétanos, tres dosis de la vacuna contra la poliomielitis y una vacuna contra el sarampión a la edad de 12 meses. A las madres se les pidió mostrar las tarjetas de vacunación para los niños menores de cinco años. Las entrevistadoras copiaron la información de la vacunación que aparecía en las tarjetas en el cuestionario de la MICS. En el caso de Cuba estas pautas han sido ajustadas en el Programa Nacional de Inmunización con las si- guientes modificaciones: la vacuna contra la poliomielitis se aplica por campañas anuales, por lo que el niño recibe en el primer año solo dos dosis. La inmunización con la DPT se alcanza utilizando la vacuna pentavalente, la cual incluye además la inmunización contra la hepatitis B y el Haemophilus influenzae tipo B. La inmunización contra el sarampión se logra con la aplicación de la vacuna triple viral (PRS) que se aplica a los 12 meses e inmuniza además contra la parotiditis y la rubéola. También se incluye en el esquema cubano desde el año 1991 la vacuna contra la meningitis meningocóccica de los grupos B y C. ESQUEMA OFICIAL DE VACUNACIÓN. CUBA 2010 Primer año de vida Vacuna Dosis Edad o grado BCG Dosis única Al nacer HB 1ra. dosis 12-24 horas * 2da. dosis 1 mes * 3ra. dosis 2 meses * Reactivación 12 meses Pentavalente (DPT+HB+Hib) 1ra. dosis 2 meses 2da. dosis 4 meses 3ra. dosis 6 meses AM-BC 1ra. dosis 3 meses 2da. dosis 5 meses PRS 1ra. dosis 1 año Polio 1ra. dosis Por campañas (febrero y abril) para niños a partir de 30 días de nacidos2da. dosis * Hijos de madres positivas al HbsAg. 40/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Por lo general, el 95 % de los niños y niñas de 18-29 meses tenía tarjeta de vacunación o fue posible recuperar la información de los registros oficiales del vacunatorio (Tabla CH.2). Si el niño o la niña no tenía tarjeta, se le pidió a la madre que recordara si había recibido cada una de las vacunas y, en los casos de la pentavalente, la AM-BC, la HB y la polio, cuántas veces. El porcentaje de niños y niñas entre 18 y 29 meses de edad que recibieron cada una de las vacunas se muestra en la Tabla CH.1. El denominador de la tabla está compuesto por niños y niñas de 18-29 meses de edad, de manera tal que solo se cuentan los infantes con edad suficiente para ser completamente vacunados, dejando un margen razonable para detectar los casos retrasados en el cumplimiento del esquema de vacu- nación por cualquier razón. En el panel superior, el numerador incluye a todos los niños y las niñas que se vacunaron en cualquier momento anterior a la encuesta, según la tarjeta de vacunación o la información brindada por la madre. En el panel inferior, solamente se incluyen aquellos que se va- cunaron antes de su primer cumpleaños, según lo recomendado. En el caso de los niños sin tarjeta de vacunación, o registro del vacunatorio, la proporción de vacunas administradas antes del primer cumpleaños se presupone igual a la de aquellos que sí la poseen. Aproximadamente el 99 % de niños y niñas de 18-29 meses de edad recibió una vacuna BCG antes de arribar a los 12 meses y la primera dosis de la vacuna pentavalente se le administró al 98 %. El porcentaje desciende para las dosis posteriores de pentavalente al 98 % para la segunda y al 93 % para la tercera (Figura CH.1). De igual manera, el 96 % de niños y niñas recibió la vacuna AM-BC 1 antes de los 12 meses de edad y esta cifra desciende al 93 % para la segunda dosis. La cobertura de la vacuna contra la papera, rubéola y sarampión a los 15 meses es menor que para las otras vacunas, descendiendo al 91 %. Esto se debe principalmente al hecho de que, aunque el 97 % de los niños y niñas recibió la vacuna, solo el 91 % la recibió antes de cumplir los 15 meses. Como resultado, el porcentaje de niños y niñas a los que se les habían administrado todas las vacunas15 recomendadas al llegar a su primer año es relativamente bajo, con un 68 %. Tabla CH.1: Vacunación en el primer año de vida Porciento de niños de 18-29 meses inmunizados contra enfermedades de la niñez en cualquier mo- mento antes de la encuesta y antes del primer año de vida, Cuba, 2010/11   Vacunado en cualquier momento antes de la encuesta de acuerdo con: Vacunados antes de los 12 meses de edad * Tarjeta de vacunación o registro del vacunatorio Reporte de la madre Cualquiera de los dos BCG [1] 94,5 5,3 99,8 99,2 HepB al nacer 94,6 5,0 99,6 99,0 Polio 1 77,1 7,7 84,8 na Polio 2 [2] 74,9 7,1 82,0 na Pentavalente 1 93,6 5,3 98,9 98,1 Pentavalente 2 93,5 5,1 98,7 97,6 Pentavalente 3 [3] [5] 91,9 5,3 97,2 92,6 PRS [4] 91,6 5,4 97,1 91,2* AM-BC 1 92,8 4,2 96,9 95,7 AM-BC 2 90,1 4,1 94,2 92,7 Todas las vacunas 74,7 3,0 77,7 68,3 No vacunado 4,5 1,3 5,8 5,8 Número de niños de 18-29 meses 1413 1413 1413 1413 [1] Indicador MICS 3.1 [2] Indicador MICS 3.2 [3] Indicador MICS 3.3 [4] Indicador MICS 3.4; Indicador OMD 4.3 [5] Indicador MICS 3.5 * Para PRS se considera antes de los 15 meses. na: no aplicable. 15 En el indicador “Todas las vacunas/antes de los 12 meses” no se incluye la polio. Al aplicarse por campaña, este antígeno se administra solo a los niños que tienen más de 30 días de nacidos al comenzar la primera semana de la campaña. Los resultados de cobertura de inmunización para polio se refieren a la campaña del 2010. SALUD INFANTIL /41 Tabla CH.2: Vacunación según características seleccionadas Porciento de niños de 18-29 meses actualmente vacunados contra enfermedades de la niñez, Cuba, 2010/11     Porciento de niños que recibieron: Ninguna Todas Porciento con tarjeta de vacu- nación o registro de vacunación Número de niños de 18-29 meses BCG HepB al nacer Polio Pentavalente PRS AM-BC 1 2 1 2 3 1 2 Sexo Masculino 99,9 99,6 80,7 81,3 99,7 99,3 99,0 97,2 99,8 94,7 5,3 76,7 96,0 691 Femenino 99,8 99,6 88,7 82,7 98,1 98,0 95,5 96,9 94,2 93,8 6,2 78,7 93,3 721 Región Occidente 100,0 99,8 73,8 68,3 99,8 99,7 98,9 95,4 95,0 84,0 16,0 58,7 92,9 316 Ciudad Habana 99,8 99,6 88,9 85,9 99,7 99,7 98,8 98,3 99,5 99,4 0,6 78,5 96,7 189 Centro 99,8 99,9 91,9 91,4 99,7 99,7 94,4 97,8 95,0 94,5 5,5 89,0 91,4 306 Oriente 99,8 99,4 85,7 83,3 97,7 97,3 97,3 97,2 98,2 97,8 2,2 81,7 96,5 601 Área Urbana 99,8 99,6 83,9 80,4 99,4 99,2 98,5 97,7 98,1 94,5 5,5 75,6 93,0 1046 Rural 99,8 99,7 87,5 86,6 97,5 97,2 93,4 95,3 93,6 93,3 6,7 83,6 99,3 367 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) 11 Secundaria y obrero calificado 99,5 99,2 79,3 78,3 99,6 99,2 97,7 96,5 99,6 99,1 0,9 73,7 94,2 263 Preuniversitario/ Técnico medio 100,0 99,8 83,5 80,4 98,3 98,2 96,2 97,7 94,9 90,5 9,5 75,3 96,4 809 Superior 100,0 99,8 92,2 88,7 99,7 99,4 99,4 96,7 99,9 99,6 0,4 87,1 90,7 329 Total 99,8 99,6 84,8 82,0 98,9 98,7 97,2 97,1 96,9 94,2 5,8 77,7 94,6 1413 Figura CH.1: Porciento de niños de 18-29 meses inmunizados contra enfermedades de la niñez en cualquier momento antes de la encuesta y antes del primer año de vida, Cuba, 2010/11 42/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 La Tabla CH.2 muestra las tasas de cobertura de vacunación de los niños y niñas de 12-23 meses de edad por características de contexto. Las cifras indican los niños que recibieron las vacunas en cual- quier momento hasta la fecha de la encuesta, y se basan en informaciones de las tarjetas de vacuna- ción, los registros de los vacunatorios y las madres/cuidadores. En la región occidental hubo dificultades con la campaña de la polio ya que se reportaron coberturas inferiores al 80 % en ambas dosis. Los niños y niñas residentes en zonas rurales tienen coberturas inferiores para la pentavalente y la AM-BC, sin embargo, es en esta área donde es más probable que un niño o niña reciba todas sus dosis inmunizantes (84 %). El nivel educacional de la madre tiene una clara influencia en una vacunación completa del hijo o la hija, especialmente en la polio, que utiliza el método de campaña. Los hijos de madres universitarias tienen una cobertura de todas las vacunas muy superior a los de madres de nivel primario, 87 % vs. 74 %, respectivamente. Tratamiento de rehidratación oral La diarrea constituye la segunda causa principal de muerte entre los niños menores de cinco años en todo el mundo.16 La mayoría de los fallecimientos relacionados con la diarrea se deben a deshidra- tación por pérdida de grandes cantidades de agua y electrolitos del organismo en forma de heces líquidas. El control de la diarrea –ya sea mediante las sales de rehidratación oral (SRO) o fluidos case- ros recomendados (FCR)– puede evitar muchas de estas muertes. La prevención de la deshidratación y la desnutrición aumentando la ingesta de fluidos y continuando la alimentación del niño o la niña también son estrategias importantes para el control de la diarrea. Los objetivos son: 1) reducir a la mitad la mortalidad causada por diarrea entre los niños menores de cinco años para 2010 en comparación con el año 2000 (Un mundo apropiado para los niños); y 2) reducir en dos tercios la mortalidad en los niños menores de cinco años para 2015 en comparación con el año 1990 (Objetivos de Desarrollo del Milenio). Además, Un mundo apropiado para los niños aboga por una reducción de 25 % en la incidencia de diarrea. Los indicadores son: – Prevalencia de diarrea. – Terapia de rehidratación oral (TRO). – Control de la diarrea en el hogar. – TRO con alimentación continuada. En el cuestionario MICS, a las madres (o cuidadores) se les pidió informar si su niño o niña había teni- do diarrea en las dos semanas que precedieron a la encuesta. De ser así, a la madre se le hicieron una serie de preguntas sobre qué tomó o comió el niño o la niña durante el episodio y si había sido más o menos de lo que el niño o la niña normalmente comía o tomaba. En general, el 7 % de los niños menores de cinco años tuvo diarrea en las dos semanas que precedie- ron a la encuesta (Tabla CH.3). La prevalencia de diarrea fue similar en las regiones salvo en Ciudad de La Habana, donde se reportó la mayor cantidad de casos. El pico de la prevalencia de diarrea ocu- rrió en el período de destete, en los niños de 12-23 meses.17 La Tabla CH.3 también muestra el porcentaje de niños y niñas con diarrea que recibieron tratamiento con sales de rehidratación oral o algún líquido rehidratante preempacado. El 51 % recibió fluidos de 16 Con tasa de atenciones por diarrea por mil habitantes de 397,2 en la población menor de cinco años, en Cuba la mortalidad por diarreas en este grupo de edad es baja. Solo el 1,5 % de los fallecimientos en estas edades en el año 2010 fueron atribuibles a enfermedades infecciosas intestinales. 17 La enfermedad diarreica aguda en Cuba tiene un patrón estacional marcado, con una mayor incidencia en los meses de verano. La encuesta se realizó durante los meses de menor incidencia. SALUD INFANTIL /43 soluciones de rehidratación oral o fluidos preempacados de SRO. El nivel educacional de la madre no parece estar asociado a una mayor probabilidad de recibir tratamiento de rehidratación oral. La re- gión oriental se destacó por un mayor uso de tratamiento con SRO (73 %), mientras que en la región occidental solo fue aplicado en el 19 % de los niños con diarrea (Figura CH.2). Tabla CH.3: Sueros de rehidratación oral Porciento de niños/as de 0-59 meses de edad con diarrea en las dos últimas semanas y tratamiento con sueros de rehidratación oral, Cuba, 2010/11 Tuvo diarrea en las dos últimas semanas Número de niños/as de 0-59 meses de edad SRO (líquido prepa- rado con paquete de SRO o líquido SRO preempacado) Número de niños/as de 0-59 meses de edad con diarrea en las dos últimas semanas Sexo Masculino 8,4 2931 56,5 245 Femenino 5,7 3094 43,6 177 Región Occidente 5,1 1453 18,8 74 Ciudad Habana 11,5 781 53,1 89 Centro 7,6 1181 34,1 89 Oriente 6,5 2611 73,1 169 Área Urbana 7,9 4493 53,8 353 Rural 4,5 1532 37,4 69 Edad 0-11 6,7 1461 40,5 98 12-23 9,5 1702 47,6 162 24-35 4,4 1012 (62,4) 45 36-47 3,6 861 (*) 31 48-59 8,7 990 (*) 86 Nivel educacional de la madre Primaria o ninguno 4,0 108 (*) 4 Secundaria y obrero calificado 7,9 1179 45,6 93 Preuniversitario/Técnico medio 6,4 3331 56,6 213 Superior 8,0 1407 46,8 112 Total 7,0 6025 51,1 422 Figura CH.2: Porciento de niños de 0-59 meses de edad con diarrea que recibieron tratamiento de rehidra- tación oral, Cuba, 2010/11 44/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a C H. 4: P rá ct ica s d e a lim en ta ció n du ra nt e l a d ia rre a D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e ni ño s/ as d e 0- 59 m es es d e ed ad c on d ia rr ea e n la s do s úl tim as s em an as p or c an tid ad d e líq ui do s y co m id a da do s du ra nt e el ep is od io d e di ar re a, C ub a, 2 01 0/ 11     Tuvo diarrea en las dos últimas semanas Número de niños/as de 0-59 meses de edad Pr ác tic as d e b eb id a d ur an te la d ia rre a: Pr ác tic as d e c om id a d ur an te la d ia rre a: Número de niños/as de 0-59 meses de edad con diarrea en las dos últimas semanas Se le dio a beber mucho menos Se le dio a beber algo menos Se le dio a beber más o menos lo mismo Se le dio a beber más No se le dio a beber nada Falta/Ns Total Se le dio a comer mucho menos Se le dio a comer algo menos Se le dio a comer más o menos lo mismo Se le dio a comer más Se dejó de darle comida Nunca se le dio comida Omitido/No sabe Total Se xo M as cu lin o 8,4 29 31 12 ,8 25 ,0 54 ,7 6,6 0,8 0,0 10 0,0 16 ,6 26 ,0 55 ,7 0,5 0,3 1,1 0,0 10 0,0 24 5 Fe m en ino 5,7 30 94 12 ,7 19 ,4 57 ,6 2,8 0,0 7,5 10 0,0 11 ,3 28 ,2 50 ,0 0,5 0,5 2,0 7,4 10 0,0 17 7 Re gi ón Oc cid en te 5,1 14 53 7,4 5,6 83 ,8 3,1 0,1 0,0 10 0,0 4,8 8,6 85 ,3 0,6 0,0 0,8 0,0 10 0,0 74 Ciu da d H ab an a 11 ,5 78 1 19 ,3 4,6 72 ,3 3,5 0,4 0,0 10 0,0 29 ,2 5,8 62 ,2 1,2 0,0 1,2 0,5 10 0,0 89 Ce nt ro 7,6 11 81 22 ,1 19 ,8 31 ,1 13 ,2 0,4 13 ,4 10 0,0 22 ,4 23 ,0 38 ,6 0,6 0,0 1,9 13 ,4 10 0,0 89 Or ien te 6,5 26 11 6,7 41 ,2 48 ,3 2,3 0,8 0,8 10 0,0 6,4 48 ,1 42 ,4 0,0 0,9 1,8 0,4 10 0,0 16 9 Ár ea Ur ba na 7,9 44 93 13 ,4 22 ,9 54 ,0 5,4 0,5 3,8 10 0,0 15 ,7 27 ,4 51 ,5 0,5 0,0 1,3 3,7 10 0,0 35 3 Ru ra l 4,5 15 32 9,2 21 ,6 65 ,7 3,1 0,4 0,0 10 0,0 7,6 24 ,5 62 ,6 0,3 2,2 2,7 0,0 10 0,0 69 Ed ad 0- 11 6,7 14 61 8,2 13 ,5 73 ,2 3,4 0,3 1,4 10 0,0 5,2 28 ,1 59 ,8 1,2 0,0 4,6 1,1 10 0,0 98 12 -2 3 9,5 17 02 15 ,3 20 ,4 50 ,0 6,5 0,4 7,4 10 0,0 15 ,0 21 ,3 53 ,7 0,5 0,9 1,2 7,4 10 0,0 16 2 24 -3 5 4,4 10 12 (2 ,3) (3 2,2 ) (6 3,0 ) (0 ,3) (1 ,3) (0 ,0) 10 0,0 (3 ,8) (3 6,3 ) (5 8,9 ) (0 ,0) (0 ,0) (0 ,0) (0 ,0) 10 0,0 45 36 -4 7 3,6 86 1 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 31 48 -5 9 8,7 99 0 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 86 Ni ve l e du ca cio na l d e l a m ad re Pr im ar ia o n ing un o 4,0 10 8 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 4 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 7,9 11 79 10 ,0 17 ,7 61 ,4 9,7 0,6 0,7 10 0,0 10 ,3 21 ,9 66 ,9 0,0 0,0 0,1 0,7 10 0,0 93 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 6,4 33 31 11 ,0 19 ,3 66 ,0 3,4 0,3 0,0 10 0,0 14 ,9 24 ,4 57 ,2 0,8 0,7 1,8 0,2 10 0,0 21 3 Su pe rio r 8,0 14 07 18 ,0 33 ,2 32 ,7 4,5 0,3 11 ,4 10 0,0 16 ,8 35 ,9 35 ,0 0,3 0,0 1,3 10 ,7 10 0,0 11 2 To ta l 7,0 60 25 12 ,7 22 ,7 55 ,9 5,0 0,5 3,2 10 0,0 14 ,4 26 ,9 53 ,3 0,5 0,4 1,5 3,1 10 0.0 42 2 SALUD INFANTIL /45 Ta bl a C H. 5: Te ra pi a o ra l d e r eh id ra ta ció n co n al im en ta ció n co nt in ua da y ot ro s t ra ta m ie nt os Po rc ie nt o de n iñ os /a s de 0 -5 9 m es es d e ed ad c on d ia rr ea e n la s do s úl tim as s em an as q ue re ci bi er on te ra pi a or al d e re hi dr at ac ió n co n al im en ta ci ón c on ti- nu ad a y po rc ie nt o de n iñ os /a s co n di ar re a qu e re ci bi er on o tr os tr at am ie nt os , C ub a, 2 01 0/ 11       Ni ño s/ as co n di ar re a q ue re cib ie ro n: Ot ro s t ra ta m ie nt os : No se ha dado ningún tratamiento o medica- mento Número de niños/as de 0-59 meses de edad con diarrea en las dos últimas semanas SRO SRO o líquidos incrementados SRO con alimen- tación continuada [1] Píl do ra o jar ab e Inyección Antibiótico Intravenoso Remedio casero, medicación de herbolarios Otro Antibiótico Anti- motilidad Zinc Otro Desconocido Se xo M as cu lin o 56 ,5 58 ,5 50 ,7 16 ,0 3,8 1,1 0,1 0,2 0,5 0,0 10 ,9 8,2 28 ,5 24 5 Fe m en ino 43 ,6 45 ,3 33 ,2 21 ,0 0,5 1,7 0,1 0,5 0,0 0,7 19 ,5 5,8 36 ,0 17 7 Re gi ón Oc cid en te 18 ,8 20 ,6 16 ,1 45 ,1 1,0 2,5 0,6 0,3 0,0 0,0 40 ,0 2,2 37 ,3 74 Ciu da d H ab an a 53 ,1 54 ,7 35 ,5 6,0 8,8 0,0 0,1 0,2 0,0 0,0 1,0 20 ,5 31 ,9 89 Ce nt ro 34 ,1 37 ,7 30 ,3 2,8 1,0 2,5 0,0 0,9 0,0 0,0 16 ,5 1,0 46 ,4 89 Or ien te 73 ,1 74 ,1 66 ,2 20 ,8 0,4 0,9 0,0 0,0 0,7 0,7 9,4 5,6 21 ,3 16 9 Ár ea Ur ba na 53 ,8 55 ,7 45 ,7 19 ,8 2,8 1,1 0,1 0,4 0,0 0,0 14 ,4 7,8 28 ,1 35 3 Ru ra l 37 ,4 38 ,7 31 ,3 9,2 0,0 2,3 0,3 0,0 1,7 1,7 14 ,8 4,2 49 ,8 69 Ed ad 0- 11 40 ,5 43 ,2 36 ,7 37 ,6 0,5 1,1 0,1 0,2 1,2 1,2 34 ,6 2,8 26 ,2 98 12 -2 3 47 ,6 50 ,5 33 ,9 11 ,6 5,8 2,5 0,1 0,5 0,0 0,0 7,5 7,4 41 ,3 16 2 24 -3 5 (6 2,4 ) (6 2,4 ) (6 2,0 ) (0 ,9) (0 ,0) (0 ,9) (0 ,0) (0 ,0) (0 ,0) (0 ,0) (1 ,6) (3 4,9 ) (2 0,4 ) 45 36 -4 7 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 31 48 -5 9 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 86 Ni ve l e du ca cio na l d e l a m ad re Pr im ar ia o n ing un o (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 4 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 45 ,6 46 ,6 36 ,6 35 ,7 0,5 0,0 0,1 0,0 0,0 0,0 35 ,5 3, 8 20 ,0 93 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 56 ,6 58 ,1 46 ,9 5,4 4,2 1,7 0,1 0,3 0,6 0,6 5,0 11 ,8 33 ,2 21 3 Su pe rio r 46 ,8 50 ,0 43 ,5 28 ,4 0,5 1,8 0,2 0,5 0,0 0,0 14 ,3 1, 6 37 ,4 11 2 To ta l 51 ,1 52 ,9 43 ,3 18 ,1 2,4 1,3 0,1 0,3 0,3 0,3 14 ,5 7, 2 31 ,7 42 2 [1 ] I nd ic ad or M IC S 3. 8 46/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Solo el 5 % de los niños menores de cinco años con diarrea tomaron más líquidos de lo habitual, mientras que el 91 % tomó lo mismo o menos (Tabla CH.4). El 81 % comió un poco menos, igual o más (alimentación continuada), pero el 14 % comió mucho menos. Las prácticas de alimentación durante la diarrea son diferentes por regiones, y es más probable que se dé de comer mucho menos en Ciudad de La Habana y en el centro, aunque en esta última zona hay un mayor porcentaje de niños a los que se les incrementa la ingesta de líquidos (13 %). Contradictoriamente, la conducta ante la diarrea de los hijos en las madres de nivel superior parece ser la menos favorable, aunque lo pequeño de la muestra de niños con diarrea hace que se vean con cautela estos resultados, pues las diferencias pudieran ser explicadas por el azar. La Tabla CH.5 y la Figura CH.3 muestran la proporción de niños y niñas de 0-59 meses de edad con diarrea en las últimas dos semanas que recibieron terapia de rehidratación oral con alimentación continuada, así como el porcentaje de niños y niñas con diarrea que recibieron otros tratamientos. De manera general, el 53 % de los niños y niñas con diarrea recibieron SRO o aumento de fluidos. Al combinar la información de la Tabla CH.4 con la de la Tabla CH.3 sobre terapia de rehidratación oral, se observa que el 43 % de los niños y niñas recibieron SRO y, a la vez, alimentación continuada, como se recomienda. Existen diferencias notables en el control de la diarrea en el hogar por regiones, des- tacándose los mejores resultados en la oriental, donde un 66 % de los niños y niñas recibió SRO y alimentación continuada, mientras que la cifra para el occidente es solo de un 16 %. Las diferencias observadas entre las demás características de contexto pudieran ser explicadas por la magnitud del error de muestreo. Figura CH.3: Porciento de niños de 0-59 meses de edad con diarrea que recibieron SRO y alimentación con- tinuada, Cuba, 2010/11 Búsqueda de atención y tratamiento de la neumonía con antibióticos La neumonía es la principal causa de muerte en los niños, y el uso de los antibióticos en los menores de cinco años de quienes se sospecha padecen neumonía constituye una intervención clave. Uno de los objetivos de Un mundo apropiado para los niños es reducir en un tercio las muertes por infeccio- nes respiratorias agudas. En Cuba, donde se han alcanzado cifras de mortalidad infantil muy bajas, se reporta la influenza y neumonía como la tercera causa de muerte en el menor de un año y la cuarta en los niños de uno a cuatro años.18 18 MINSAP, Dirección Nacional de Registros Médicos y Estadísticas de Salud: Diez primeras causas de muerte por grupos de edad y sexo. Cuba 2010, La Habana, 2011. Disponible en: http://www.sld.cu/sitios/dne/ SALUD INFANTIL /47 Los niños y las niñas de quienes se sospecha padecen neumonía son aquellos que tuvieron una enfermedad con tos acompañada de respiración rápida o dificultosa y cuyos síntomas se describen como un problema en el pecho que no se debió a tener la nariz tupida o estar resfriado. Los indicadores son: – Prevalencia de sospecha de neumonía. – Búsqueda de atención para la sospecha de neumonía. – Tratamiento con antibióticos para la sospecha de neumonía. – Conocimiento de las señales de peligro de la neumonía. La Tabla CH.6 presenta la prevalencia de sospecha de neumonía y, en los casos en que se buscó atención fuera del hogar, la locación de dicha atención. Se reportó un 5 % de niños y niñas de 0-59 meses de edad que habían tenido síntomas de neumonía durante las dos semanas que precedieron a la encuesta. De estos, el 97 % fue llevado a un proveedor apropiado. La búsqueda de atención médica estuvo concentra- da principalmente en la atención primaria de salud (consultorio del médico de la familia y policlínicos), a la cual acudió el 74 % de los casos, aunque en las áreas rurales las enfermeras de la vecindad son un proveedor de importancia (18 %). Fueron atendidos en un hospital el 33 %. Prácticamente no se reporta- ron niños o niñas con sospecha de neumonía que hubieran sido atendidos por personal no profesional. La Tabla CH.6 también muestra el uso de los antibióticos para el tratamiento de la sospecha de neumonía en los menores de cinco años por sexo, edad, región, lugar de residencia, edad y factores socioeconómicos. En Cuba, el 70 % de los menores de cinco años con sospecha de neumonía habían recibido un anti- biótico durante las dos semanas precedentes a la encuesta (Figura CH.4). Dada la alta cobertura de atención profesional con disponibilidad de medios diagnósticos en los servicios de salud se considera que las diferencias observadas en el tratamiento con antibióticos se corresponden con la factibilidad de confirmación del diagnóstico de neumonía y la posibilidad de adquirirlos en la farmacia con el do- cumento oficial de prescripción médica.19 En las áreas rurales, donde una quinta parte de los menores con presunta neumonía fueron atendidos por enfermeras parientes o residentes en las cercanías, el uso de antibióticos fue menor (45 %). Este porcentaje fue considerablemente mayor en las zonas urbanas (79 %). Ciudad de La Habana arrojó el mayor uso de antibióticos (83 %), mientras que en el oriente, la región más rural del país, se reportó su empleo solo en el 63 % de los casos. Figura CH.4: Porciento de niños de 0-59 meses de edad con sospecha de neumonía que recibieron antibióti- cos, Cuba, 2010/11 19 En Cuba la venta de antibióticos de cualquier tipo solo se realiza por prescripción médica. 48/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a C H. 6: B ús qu ed a d e a te nc ió n pa ra p re su nt a n eu m on ía y us o de an tib ió tic os d ur an te la p re su nt a n eu m on ía Po rc ie nt o de n iñ os /a s de 0 a 5 9 m es es c on p re su nt a ne um on ía e n la s do s úl tim as s em an as a lo s qu e se le s lle vó a u n pr of es io na l d e sa lu d, y p or ci en to d e ni ño s/ as a lo s qu e se le s di o an tib ió tic os , C ub a, 2 01 0/ 11       Tuvo presunta neumo- nía en las dos últimas semanas Número de niños/as de 0-59 meses de edad Ni ño s/ as co n pr es un ta n eu m on ía a lo s q ue se le s l le vó a: Cualquier profesional adecuado [1] Porciento de niños/as con presunta neumonía que recibieron antibió- ticos en las dos últimas semanas [2] Número de niños/as de 0-59 meses de edad con presunta neumonía en las dos últimas semanas Un id ad o p er so na l d e s al ud : At en ció n n o p ro fes ion al Hospital Policlínico Consultorio del médico de la familia Médico pariente, veci- no o amigo Enfermera pa- riente, vecina o amiga Curandero/a Otro Se xo M as cu lin o 6,4 29 31 23 ,0 33 ,6 43 ,6 0,6 7,6 0,2 0,0 95 ,3 73 ,9 18 6 Fe m en ino 4,0 30 94 48 ,3 18 ,4 51 ,0 0,8 0,0 0,0 2,8 98 ,3 63 ,8 12 4 Re gi ón Oc cid en te 3,3 14 53 25 ,5 16 ,1 59 ,6 3,3 0,0 0,0 6,4 98 ,4 71 ,4 47 Ciu da d H ab an a 8,3 78 1 46 ,7 43 ,7 11 ,8 0,0 0,0 0,0 0,7 98 ,2 82 ,7 65 Ce nt ro 3,9 11 81 23 ,3 16 ,8 50 ,5 1,4 0,0 0,7 0,0 83 ,6 73 ,9 46 Or ien te 5,8 26 11 32 ,7 27 ,4 56 ,1 0,0 9,3 0,0 0,0 99 ,0 62 ,6 15 2 Ár ea Ur ba na 5,1 44 93 34 ,8 24 ,0 40 ,8 0,8 0,0 0,1 1,5 95 ,2 78 ,7 23 0 Ru ra l 5,3 15 32 28 ,2 37 ,3 62 ,9 0,5 17 ,5 0,0 0,0 10 0,0 44 ,6 81 Ed ad 0- 11 3,6 14 61 34 ,8 27 ,2 74 ,6 0,4 0,0 0,0 0,0 96 ,3 68 ,9 53 12 -2 3 6,8 17 02 36 ,6 14 ,7 54 ,1 0,2 0,0 0,3 0,0 98 ,0 72 ,1 11 5 24 -3 5 5,3 10 12 (2 1,7 ) (5 1,2 ) (2 8,2 ) (1 ,1) (2 6,2 ) (0 ,0) (0 ,8) (9 8,1 ) (6 8,4 ) 54 36 -4 7 5,3 86 1 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 45 48 -5 9 4,4 99 0 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 43 Ni ve l e du ca cio na l d e l a m ad re Pr im ar ia o n ing un o 2,8 10 8 (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 3 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 5,2 11 79 23 ,8 7,3 58 ,9 0,2 0,0 0,0 0,0 89 ,6 79 ,9 61 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 4,3 33 31 24 ,4 39 ,9 51 ,7 1,0 0,0 0,0 0,0 97 ,7 73 ,8 14 2 Su pe rio r 7,4 14 07 49 ,0 22 ,7 31 ,1 0,6 13 ,5 0,3 3,3 98 ,7 58 ,5 10 4 To ta l 5, 2 60 25 33 ,1 27 ,5 46 ,5 0, 7 4, 5 0, 1 1, 1 96 ,5 69 ,9 31 1 [1 ]In di ca do rM IC S3 .9 [2 ] I nd ic ad or M IC S 3. 10 SALUD INFANTIL /49 Los temas relacionados con el conocimiento de las señales de peligro de la neumonía se presentan en la Tabla CH.7. Obviamente, el conocimiento de la madre sobre las señales de peligro constituye un importante factor determinante en la conducta de búsqueda de atención. Por lo general, el 52 % de mujeres conoce las dos señales de peligro de la neumonía: respiración rápida y con dificultad. El síntoma que más comúnmente se identifica para llevar a un niño o una niña a una instalación de atención médica es la fiebre (92 %). El 57 % de las madres identificaron a la respiración rápida y el 70 % identificaron a la dificultad para respirar como síntomas para llevar inmediatamente a sus hijos a un proveedor de atención de la salud. En general, las madres con nivel superior son más propensas a acudir al médico ante las señales de peligro de la neumonía. No se aprecian diferencias importantes entre las áreas urbana y rural. En las regiones occidentales y en Ciudad de La Habana es más proba- ble que se piense en acudir al médico en comparación con el centro y el oriente, y en este último se reportó el menor porcentaje de madres que reconocen las dos señales de peligro de neumonía. Tabla CH.7: Conocimiento de los signos de peligro de neumonía Porciento de madres/encargados de niños/as de 0 a 59 meses, por síntomas para llevar al niño/a inmediatamente a un centro de salud, y porciento de madres que reconocen la respiración rápida y difícil como señales para buscar atención inmediatamente, Cuba, 2010/2011     Porciento de madres/encargados de niños/as de 0 a 59 meses que piensan que un niño/a debe ser llevado inmediatamente a un centro de salud si: M ad re s/ en ca rg ad os qu e r ec o- no ce n l as do s s eñ ale s d e p eli gr o de ne um on ía Nú m er o d e m ad re s/ en ca rg ad os de ni ño s/a s d e 0 a 59 m es es No pu ed e b eb er o m am ar Se po ne m ás en fer m o Le da fie br e Tie ne re sp ira cio - ne s r áp ida s Tie ne di fic ult ad pa ra re sp ira r Ha ce de po sic io- ne s c on sa ng re Be be po co Tie ne ot ro s sín to m as Región Occidente 53,4 56,1 88,6 63,2 71,3 62,8 53,8 24,3 59,1 497 Ciudad Habana 57,1 62,4 95,9 65,0 79,1 65,4 56,1 29,0 62,8 281 Centro 46,7 50,9 93,3 56,8 71,6 57,0 42,5 35,8 53,4 409 Oriente 33,6 43,0 90,9 51,2 65,3 53,9 30,9 23,5 43,7 885 Área Urbana 44,1 51,2 90,7 56,5 69,9 57,2 41,8 24,5 51,8 1561 Rural 44,2 47,6 94,0 58,8 69,7 61,2 42,9 34,0 52,2 510 Nivel de educación Primaria o ninguno 27,9 42,2 96,7 48,9 60,7 38,1 30,9 11,5 45,2 34 Secundaria y obrero calificado 45,5 51,9 87,3 57,7 66,9 53,7 44,2 32,7 51,2 373 Preuniversitario/Técnico medio 44,6 49,8 92,1 57,4 71,5 59,1 42,6 26,3 51,7 1171 Superior 43,1 51,0 92,9 56,3 68,9 60,9 40,1 24,9 53,3 494 Total 44,1 50,3 91,5 57,1 69,9 58,2 42,1 26,9 51,9 2071 VI. Agua y saneamiento El agua potable constituye una necesidad básica para gozar de buena salud. El agua no potable puede ser portadora significativa de enfermedades tales como tracoma, cólera, fiebre tifoidea y esquistosomiasis. El agua potable también puede alterarse con contaminantes químicos, físicos y radiológicos que provocan efectos dañinos a la salud humana. Además de asociarse a las enferme- dades, el acceso al agua potable puede ser de particular importancia para las mujeres y los niños, especialmente en áreas rurales, puesto que son los responsables primarios del traslado de agua, generalmente en largas distancias. El Objetivo de Desarrollo del Milenio en este sentido es reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible a agua potable y saneamiento básico. El obje- tivo de Un mundo apropiado para los niños aboga por la reducción, al menos en un tercio, de la proporción de hogares sin acceso a instalaciones higiénicas de saneamiento y agua accesible y segura. La lista de indicadores utilizados en la encuesta MICS es la siguiente: Agua – Uso de fuentes mejoradas de agua. – Uso de métodos adecuados de tratamiento de agua. – Tiempo que toma llegar a la fuente de agua para beber. – Persona que recoge el agua para beber. Saneamiento – Uso de instalaciones mejoradas de saneamiento. – Eliminación sanitaria de las heces de niños y niñas. Para obtener más detalles sobre agua y saneamiento y para acceder a algunos documen- tos de referencia, sírvase visitar el sitio web de UNICEF con información sobre la infancia: http://www.childinfo.org/wes.html. Uso de fuentes mejoradas de suministro de agua La distribución de la población por fuente de agua potable se muestra en la Tabla WS.1 y en la Figura WS.1. La población que utiliza fuentes mejoradas de agua potable es la que recurre a cualquiera de las siguientes formas de suministro: agua transportada por tubería (hacia la vivienda, complejo, patio o parcela), grifo de uso público, pozo con tubería, pozo protegido, manantial protegido y agua de lluvia recogida. El agua embotellada se considera una fuente mejorada de suministro de agua solo si el hogar utiliza una fuente mejorada de suministro de agua para otros fines, como el lavado de las manos y la cocción de alimentos. AGUA Y SANEAMIENTO /51 Ta bl a W S. 1: U so d e f ue nt es m ej or ad as d e a gu a D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e po bl ac ió n de h og ar es d e ac ue rd o co n la fu en te p rin ci pa l d e ag ua p ar a be be r y po rc ie nt o de p ob la ci ón d e ho ga re s qu e us a fu en te s m ej or ad as d e ag ua , C ub a, 2 01 0/ 11       Fu en te p rin cip al d e a gu a p ar a b eb er Total Porciento de uso de fuentes mejoradas de agua para beber [1] Número de miembros del hogar Fu en te s m ejo ra da s Fu en te s n o m ejo ra da s Tubería dentro de la vivienda Tubería dentro del patio o parcela Tubería al vecino Llave pública Pozo con tubería Pozo protegido Manantial protegido Recogen agua de lluvia Agua embotella- da/ envasada* Pozo no protegido Manantial no protegido Camión cisterna (pipa) Carreta con tanque Agua de superficie Agua embotella- da/ envasada* Otras Re gi ón Oc cid en te 73 ,5 10 ,5 1,2 0,3 7,8 1,5 0,0 0,0 0,0 0,6 0,0 4,1 0,5 0,0 0,0 0,0 10 0,0 94 ,8 53 50 Ciu da d H ab an a 97 ,5 1,5 0,2 0,7 0,1 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 10 0,0 10 0,0 50 60 Ce nt ro 54 ,9 12 ,3 1,5 0,9 11 ,7 15 ,3 0,2 0,0 0,0 2,1 0,3 0,6 0,2 0,0 0,0 0,1 10 0,0 96 ,8 69 63 Or ien te 44 ,3 22 ,6 1,8 1,1 4,5 14 ,9 0,3 0,1 0,1 3,5 0,2 4,0 0,8 1,8 0,0 0,1 10 0,0 89 ,6 10 76 6 Ár ea Ur ba na 71 ,0 11 ,3 1,3 0,9 5,6 6,5 0,1 0,0 0,0 1,2 0,1 1,6 0,2 0,0 0,0 0,1 10 0,0 96 ,8 20 92 5 Ru ra l 36 ,0 21 ,4 1,3 0,7 7,6 19 ,4 0,4 0,1 0,0 4,1 0,3 4,8 1,1 2,7 0,0 0,0 10 0,0 86 ,8 72 15 Ni ve l e du ca cio na l d el je fe d el h og ar Pr im ar ia o n ing un o 55 ,9 14 ,5 1,2 0,4 6,1 14 ,1 0,3 0,2 0,0 2,6 0,2 2,2 0,6 1,5 0,0 0,1 10 0,0 92 ,6 57 71 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 54 ,8 15 ,3 1,2 1,1 7,0 12 ,5 0,1 0,0 0,0 2,8 0,3 3,5 0,3 1,0 0,0 0,1 10 0,0 92 ,0 79 53 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico 66 ,2 14 ,0 1,2 0,9 5,6 7,2 0,2 0,0 0,0 1,4 0,0 2,3 0,5 0,3 0,0 0,1 10 0,0 95 ,4 93 55 Su pe rio r 76 ,3 8,0 1,9 0,7 6,0 4,2 0,2 0,0 0,2 0,7 0,0 1,3 0,5 0,0 0,0 0,0 10 0,0 97 ,5 43 37 Om iti do /N o s ab e 50 ,9 28 ,3 2,3 0,2 3,4 11 ,7 0,1 0,0 0,0 1,6 0,0 1,1 0,0 0,2 0,0 0,2 10 0,0 96 ,8 72 5 To ta l 62 ,0 13 ,9 1, 3 0, 8 6, 1 9, 8 0, 2 0, 0 0, 0 2, 0 0, 1 2, 4 0, 4 0, 7 0, 0 0, 1 10 0, 0 94 ,2 28 14 0 [1 ] I nd ic ad or M IC S 4. 1; in di ca do r O D M 7 .8 * L a po bl ac ió n en h og ar es q ue e m pl ea n ag ua e m bo te lla da c om o fu en te p rin ci pa l d e ag ua p ar a be be r s e cl as ifi ca c om o fu en te m ej or ad a o no e n de pe nd en ci a de la fu en te u til iz ad a pa ra o tr os p ro pó si to s ta le s co m o co ci na r, lim pi ar , e tc . 52/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 De manera general, el 94 % de la población se encuentra usando una fuente mejorada de agua pota- ble –97 % en áreas urbanas y 87 % en áreas rurales–. La situación en la región oriental es peor que en otros territorios; el 90 % de su población obtiene el agua para beber a partir de una fuente mejorada, frente a las otras zonas, donde más del 95 % la obtiene de una fuente mejorada. La fuente de agua potable para la población varía en gran medida por región (Tabla WS.1). En la capi- tal del país, el 99 % de la población utiliza el agua que llega por tuberías a sus viviendas o a su patio o parcela. En la región más próxima a la capital (occidental), el 84 % usa agua del acueducto que llega hasta su vivienda. En contraste, solo el 67 % de los residentes en el centro y en el oriente tiene agua del acueducto en su hogar. Tanto en el centro como en el oriente, la segunda fuente más importante de agua potable es la proveniente de manantiales y pozos protegidos o con tubería. Figura WS.1: Distribución porcentual de los miembros de los hogares según fuente de agua para beber, Cuba, 2010/11 El uso del tratamiento de agua en el hogar se refleja en la Tabla WS.2. A los hogares se les preguntó sobre las formas en que estaban tratando el agua para hacerla más segura para beber –hervir, añadir blanqueador o cloro, utilizar un filtro de agua y la desinfección solar se consideraron tratamientos adecuados para el agua potable–. La tabla muestra el tratamiento del agua de todos los hogares y el porcentaje de miembros del hogar que viven en los hogares y utilizan fuentes no mejoradas de suministro de agua, pero sí métodos apropiados de tratamiento de agua. En general, el 32 % de los hogares que no disponen de una fuente de agua mejorada para beber usa un método apropiado para tratar el agua. En la parte rural esta práctica es más frecuente (42 %). Hervir el agua es la forma más común de tratarla. El uso de diferentes métodos de tratamiento del agua para beber tiene amplio potencial en la pre- vención de un alto porcentaje de la carga de enfermedades e incluso de muertes. Si bien las tecno- logías y los productos para el tratamiento del agua deben ser asequibles y estar fácilmente disponi- bles, ello no es suficiente. Como ocurre con el saneamiento y otras prácticas de higiene y salud, la promoción del uso de mé- todos adecuados para el tratamiento del agua a nivel de hogares exige enfoques modificadores de actitudes, comportamientos y prácticas que habitualmente son negativas. Abordar de manera sistemática los problemas relacionados con la calidad del agua y su tratamiento, requiere de una labor educativa dirigida a la familia y comunidades. Los hogares y los miembros de las familias deben estar suficientemente motivados para tratar ellos mismos el agua potable y usar tecnologías y productos que estén a su alcance. AGUA Y SANEAMIENTO /53 Tabla WS.2: Tratamiento del agua en el hogar Porciento de la población de hogares por método de tratamiento del agua para beber usado por el hogar, y para miembros del hogar que viven en hogares donde se usa una fuente de agua para beber no mejorada, el porciento que está usando un método apropiado de tratamiento, Cuba, 2010/11.     Método de tratamiento del agua usado en el hogar Nú m er o d e m iem br os de l h og ar Po rci en to m iem br os de l h og ar qu e ut iliz an fu en te s d e a gu a p ar a b eb er no m ejo ra da s y qu e u sa n u n m ét od o ap ro pia do de tr at am ien to de ag ua [1 ] Nú m er o d e m iem br os de l h og ar en ho ga re s q ue ut iliz an fu en te s d e a gu a pa ra be be r n o m ejo ra da s Ni ng un o He rv ir Ag re ga r b lan qu ea do r/c lor o Fil tra r c on un a t ela Us ar fil tro de ag ua De sin fec ció n s ola r De jar as en ta r Ot ro Fa lta /N S Región Occidente 64,0 28,9 4,5 1,3 2,3 0,0 1,2 0,1 0,0 5350 29,7 280 Ciudad Habana 49,9 43,7 0,2 5,0 5,8 0,0 3,1 1,5 0,0 5060 (*) 1 Centro 73,7 14,1 4,8 0,4 1,1 0,0 7,1 0,4 0,0 6963 17,3 226 Oriente 56,8 35,5 9,9 0,5 0,1 0,1 2,4 0,3 0,0 10766 36,0 1118 Área Urbana 57,5 34,1 5,0 1,8 2,2 0,1 4,0 0,7 0,0 20925 19,4 674 Rural 71,5 19,6 8,4 0,6 0,5 0,0 1,9 0,2 0,0 7215 41,5 951 Nivel educacional del jefe del hogar Primaria o ninguno 67,1 25,0 4,9 1,5 1,8 0,0 3,8 0,7 0,0 5771 26,0 426 Secundaria y obrero calificado 67,8 24,7 4,9 1,4 1,1 0,1 3,4 0,5 0,0 7953 28,1 636 Preuniversitario/Técnico 57,2 33,9 6,7 1,6 1,9 0,0 3,0 0,4 0,0 9355 46,6 431 Superior 47,7 42,5 6,9 1,3 2,8 0,0 4,3 0,7 0,0 4337 28,5 108 Omitido/No sabe 72,0 17,7 6,8 0,0 2,0 0,0 1,7 0,0 0,0 725 17,2 23 Total 61,1 30,4 5,9 1,5 1,8 0,1 3,5 0,5 0,0 28140 32,3 1625 [1] Indicador MICS 4.2 La cantidad de tiempo que toma obtener el agua se presenta en la Tabla WS.3 y la persona que gene- ralmente recogió el agua en la Tabla WS.4. Nótese que estos resultados se refieren a un viaje de ida y vuelta desde el hogar hasta la fuente de agua potable. La información sobre el número de viajes en un día no se recopiló. La Tabla WS.3 muestra que para el 90 % de los hogares, la fuente de agua potable se encuentra en el área de la vivienda. Al 6 % de todos los hogares les toma menos de 30 minutos llegar a la fuente de agua y traerla, mientras que el 2 % pasa 30 minutos o más en estos fines. En las áreas rurales más hogares invierten tiempo recogiendo agua en comparación con los de las áreas urbanas. Un resulta- do a destacar es el porcentaje de hogares que dedica 30 minutos o más a llegar a la fuente de agua potable en la región oriental (5 %). La Tabla WS.4 señala que en la mayoría de los hogares, un hombre adulto es, por lo general, la perso- na que recoge el agua, cuando la fuente de agua potable no se encuentra en el área de la vivienda. Las mujeres adultas buscan agua en el 24 % de los casos, mientras que para el resto de los hogares, menos del 1 %, las hembras o varones menores de 15 años recogen el agua. 54/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a W S. 3: Ti em po p ar a i r a la fu en te d e a gu a p ar a b eb er D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e po bl ac ió n de h og ar es , s eg ún e l t ie m po p ar a ir a la fu en te d e ag ua p ar a be be r, re co ge r a gu a y re gr es ar , p ar a us ua rio s d e fu en te s m ej or ad as y n o m ej or ad as d e ag ua p ar a be be r, Cu ba , 2 01 0/ 11       Ti em po a la fu en te d e a gu a p ar a b eb er To ta l Nú m er o d e m iem br os de l ho ga r Us ua rio s d e f ue nt es m ej or ad as d e a gu a p ar a b eb er Us ua rio s d e f ue nt es n o m ej or ad as d e a gu a p ar a b eb er Ag ua en el si tio M en os de 30 m inu to s 30 m inu to s o m ás Om iti do /N s Ag ua en el si tio M en os de 30 m inu to s 30 m inu to s o m ás Om iti do /N s Re gi ón Oc cid en te 93 ,5 0,8 0,0 0,5 1,8 0,7 1,2 1,6 10 0,0 53 50 Ciu da d H ab an a 99 ,4 0,1 0,0 0,5 0,0 0,0 0,0 0,0 10 0,0 50 60 Ce nt ro 89 ,2 6,2 0,3 1,0 2,2 0,7 0,2 0,2 10 0,0 69 63 Or ien te 79 ,2 6,9 2,7 0,8 3,8 3,7 2,1 0,8 10 0,0 10 76 6 Ár ea Ur ba na 92 ,5 3,1 0,7 0,5 1,6 0,8 0,4 0,5 10 0,0 20 92 5 Ru ra l 75 ,2 7,9 2,4 1,3 4,5 4,4 3,1 1,2 10 0,0 72 15 Ni ve l e du ca cio na l d el je fe d el h og ar Pr im ar ia o n ing un o 85 ,3 4,7 1,7 1,0 3,0 1,9 1,4 1,0 10 0,0 57 71 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 84 ,3 5,8 1,2 0,7 3,0 3,0 1,3 0,7 10 0,0 79 53 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico 90 ,5 3,3 0,9 0,6 2,0 0,9 1,1 0,5 10 0,0 93 55 Su pe rio r 92 ,8 3,7 0,6 0,4 1,1 1,0 0,0 0,4 10 0,0 43 37 Om iti do /N o s ab e To ta l 88 ,0 4, 4 1, 1 0, 7 2, 3 1, 7 1, 1 0, 7 10 0, 0 28 14 0 AGUA Y SANEAMIENTO /55 Tabla WS.4: Persona que recoge el agua Porciento de hogares sin agua para beber en el sitio, y distribución porcentual de hogares sin agua para beber en el sitio, según la persona que recoge habitualmente el agua para beber que usa el hogar, Cuba, 2010/11     Po rci en to de ho ga re s sin ag ua pa ra be be r en el si tio Nú m er o d e h og ar es Persona que recoge habitualmente el agua para beber Nú m er o d e h og ar es sin ag ua pa ra be be r en el si tio M uje r a du lta (d e 1 5 a ño s o m ás ) Ho m br e a du lto (d e 1 5 a ño s o m ás ) Ni ña (m en or de 15 ) Ni ño (m en or de 15 ) No sa be To ta l Región Occidente 4,7 1656 24,8 58,2 0,0 0,0 17,0 100,0 79 Ciudad Habana (*) (*) (*) (*) (*) (*) (*) 100,0 6 Centro 9,8 2424 43,0 56,2 0,0 0,8 0,0 100,0 237 Oriente 18,0 3385 16,3 82,5 0,5 0,5 0,1 100,0 608 Área Urbana 6,2 6705 27,9 66,8 0,7 1,2 3,4 100,0 414 Rural 20,8 2478 20,6 78,9 0,0 0,0 0,5 100,0 516 Nivel educacional del jefe del hogar Primaria o ninguno 13,4 1981 19,8 76,4 0,0 0,7 3,1 100,0 265 Secundaria y obrero calificado 13,4 2591 24,7 74,5 0,0 0,0 0,8 100,0 347 Preuniversitario/Técnico 7,1 2954 30,6 67,8 0,0 0,0 1,6 100,0 211 Superior 5,9 1414 15,8 75,8 3,6 3,6 1,2 100,0 84 Omitido/No sabe 10,0 243 (25,7) (70,1) (0,0) (0,0) (4,3) 100,0 24 Total 10,1 9183 23,9 73,5 0,3 0,5 1,8 100,0 931 Uso de instalaciones mejoradas de saneamiento La eliminación inadecuada de los excrementos humanos y la pobre higiene personal se asocian a una gama de enfermedades, que incluyen las afecciones diarreicas y la polio. Una instalación mejo- rada de saneamiento se define como la que separa higiénicamente los excrementos humanos del contacto humano. El saneamiento mejorado puede reducir las enfermedades diarreicas en más de un tercio, y disminuir significativamente el impacto adverso para la salud de otros trastornos respon- sables de la muerte y las enfermedades de millones de niños en los países en vías de desarrollo. Las instalaciones mejoradas de saneamiento para la eliminación de excrementos incluyen los inodoros de sifón unidos a un sistema de desagüe por tuberías al alcantarillado o a tanques sépticos o pozos ciegos, las letrinas, las letrinas mejoradas de pozo con ventilación, las letrinas con losa y las letrinas llamadas de compostación, que se utilizan para convertir los excrementos en fertilizantes. El 95 % de la población en Cuba está viviendo en hogares con instalaciones mejoradas de sanea- miento (Tabla WS.5). Este porcentaje es de 96 en áreas urbanas y de 90 en zonas rurales. Los habitan- tes del centro tienen una probabilidad algo menor que otros de utilizar las instalaciones mejoradas. En las áreas rurales, 5 % de la población emplea principalmente las letrinas de pozo sin losas, y 2 % carece de instalación alguna. En comparación, las instalaciones más comunes en las áreas urbanas son los inodoros de sifón conectados a un sistema de desagüe o tanque séptico. En las viviendas donde el jefe del hogar tiene nivel educacional superior existe la mayor probabilidad de poseer un sistema mejorado de saneamiento. 56/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a W S. 5: Ti po s d e i ns ta la cio ne s d e s an ea m ie nt o D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e la p ob la ci ón d e lo s ho ga re s, se gú n tip o de in st al ac ió n sa ni ta ria u sa da p or e l h og ar , C ub a, 2 01 0/ 11       Ti po d e i ns ta la ció n sa ni ta ria u sa da p or el h og ar Total Número de miembros del hogar In st al ac ió n de sa ne am ie nt o m ej or ad a In st al ac ió n de sa ne am ie nt o no m ej or ad a Inodoro conectado al alcantarillado Inodoro conectado al tanque séptico Letrina (pozo negro, hoyo) Inodoro conectado a sitio desconocido / No está seguro dónde Letrina mejorada con ventilación Letrina con plataforma Inodoro conectado a otro sistema Letrina sin platafor- ma / Foso abierto Balde Inodoro colgante, letrina colgante Otros No hay instalación sanitaria, va al monte, campo Re gi ón Oc cid en te 44 ,8 44 ,7 4,8 0,1 0,9 0,6 2,3 0,4 0,1 0,0 0,0 1,2 10 0,0 53 50 Ciu da d H ab an a 88 ,0 11 ,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,6 0,0 0,0 0,0 0,3 0,1 10 0,0 50 60 Ce nt ro 36 ,1 30 ,8 9,7 0,3 3,9 9,2 4,7 2,4 0,0 0,1 0,8 2,1 10 0,0 69 63 Or ien te 33 ,3 17 ,2 33 ,9 0,2 1,6 9,1 1,2 2,9 0,0 0,0 0,1 0,6 10 0,0 10 76 6 Ár ea Ur ba na 56 ,7 24 ,8 10 ,2 0,1 1,1 3,4 1,9 0,8 0,0 0,0 0,4 0,5 10 0,0 20 92 5 Ru ra l 15 ,2 24 ,4 33 ,8 0,3 3,5 13 ,0 2,9 4,7 0,0 0,1 0,0 2,3 10 0,0 72 15 Ni ve l e du ca cio na l d el je fe d el h og ar Pr im ar ia o n ing un o 35 ,9 25 ,7 22 ,1 0,2 1,3 8,0 2,4 2,2 0,0 0,1 0,6 1,4 10 0,0 57 71 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 41 ,1 24 ,9 18 ,4 0,2 2,2 6,9 1,6 2,2 0,0 0,0 0,4 2,0 10 0,0 79 53 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico 48 ,1 25 ,0 14 ,5 0,1 2,1 5,0 2,8 2,0 0,0 0,0 0,0 0,2 10 0,0 93 55 Su pe rio r 66 ,1 22 ,2 6,0 0,2 0,5 2,6 1,7 0,3 0,0 0,0 0,3 0,3 10 0,0 43 37 Om iti do /N o s ab e 33 ,2 24 ,6 30 ,4 0,1 2,4 7,6 0,2 0,1 0,0 0,0 1,1 0,4 10 0,0 72 5 To ta l 46 ,0 24 ,7 16 ,3 0, 2 1, 7 5, 9 2, 2 1, 8 0, 0 0, 0 0, 3 1, 0 10 0, 0 28 14 0 AGUA Y SANEAMIENTO /57 El acceso a agua potable segura y a saneamiento básico se mide por la proporción de población que utiliza una instalación mejorada de saneamiento. Según los ODM y el Programa Conjunto OMS/ UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y el Saneamiento, los hogares usan una instala- ción no mejorada de saneamiento si cuentan con instalaciones sanitarias aceptables, pero la com- parten entre dos o más hogares o utilizan una instalación pública. Según se muestra en la Tabla WS.6, el 90 % de la población se encuentra utilizando una instalación mejorada de saneamiento no compartida. El uso de una instalación compartida es más común en los hogares que utilizan una instalación mejorada. El 5 % de los hogares que utilizan una instala- ción mejorada de saneamiento la comparten con otros hogares. Los hogares en zonas rurales tienen una probabilidad ligeramente mayor que los hogares urbanos de utilizar una instalación mejorada compartida de saneamiento (8 % y 4 %, respectivamente). En el oriente del país, el 8 % de los ha- bitantes vive en hogares que comparten la instalación sanitaria mejorada con otros hogares. Del mismo modo, los hogares cuyo jefe tiene nivel universitario son menos propensos a compartir las instalaciones de saneamiento. La eliminación segura de las heces de un niño o niña consiste en la eliminación del excremento, ya sea por parte del infante que usa la instalación de saneamiento o escurriéndolo en un baño o letrina. La eliminación de las heces de los niños y niñas de 0-2 años de edad se muestra en la Tabla WS.7. En el 86 % de los casos las heces fueron eliminadas en forma segura. Prácticamente no hay diferencias en el indicador por áreas urbana o rural, y es la región central la que presenta mejores prácticas en la eliminación de las heces de los niños pequeños. Un nivel de educación más elevado de la madre, tal y como era de esperar, contribuye a la eliminación segura de las heces. Prácticamente no se reportaron casos de fecalismo al aire libre. En su informe de 2008,20 el Programa Conjunto de Monitoreo elaboró una nueva manera de presen- tar las cifras de acceso, desagregando y refinando los datos sobre el agua potable y el saneamiento, y reflejándolos en formato de “escalera”. Este modo permite el análisis desagregado de las tendencias en una escalera de tres peldaños para el agua potable y en una escalera de cuatro peldaños para el saneamiento. En ese último aspecto, esto brinda una idea de la proporción de población sin ningún tipo de instalación de saneamiento, de los que dependen de tecnologías definidas por el Programa Conjunto como “no mejoradas,” de los que comparten instalaciones de saneamiento con tecnología aceptable y de los que utilizan instalaciones “mejoradas” de saneamiento. La Tabla WS.8 presenta los porcentajes de población de los hogares por escaleras de agua potable y saneamiento. La tabla también muestra el porcentaje de miembros del hogar que utilizan fuentes de agua potable y medios higiénicos de eliminación de excrementos. El 86 % de la población en Cuba vive en hogares que poseen tanto fuente de agua como instalaciones de saneamiento mejoradas. Esta situación no es homogénea por regiones, variando desde el 98 % para la capital del país hasta el 80 % para las provincias orientales. Hay diferencias también entre la población que reside en áreas rurales y la que reside en localidades urbanas. Igualmente se observa que el nivel educacional del jefe del hogar incrementa la probabilidad de vivir en un hogar con mejores condiciones de sanea- miento y de disponer de una fuente de agua segura. 20 Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y el Saneamiento (2008), informe de evaluación de los ODM. Disponible en: http://www.wssinfo.org/download?id_document=1279 58/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a W S. 6: U so co m pa rt id o de in st al ac io ne s d e s an ea m ie nt o m ej or ad as D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e la p ob la ci ón d e lo s ho ga re s, se gú n tip o de in st al ac ió n sa ni ta ria u sa da p or e l h og ar , y p or ci en to d e la p ob la ci ón d e ho ga re s qu e us a in st al ac io ne s de s an ea m ie nt o m ej or ad as , C ub a, 2 01 0/ 11     Us ua rio s d e i ns ta la cio ne s d e s an ea m ie nt o m ej or ad as Us ua rio s d e i ns ta la cio ne s d e s an ea m ie nt o no m ej or ad as Sin in sta lac ión , ca m po ab ier to To ta l Nú m er o d e m iem br os de l h og ar No co m pa rti da [1 ] In sta lac ión pú bli ca Co m pa rti da po r: 5 h og ar es o m en os Co m pa rti da po r: M ás de 5 ho ga re s No co m pa rti da In sta lac ión pú bli ca Co m pa rti da po r: 5 h og ar es o m en os Co m pa rti da po r: M ás de 5 ho ga re s Re gi ón Oc cid en te 91 ,4 0,9 2,9 0,8 2,8 0,0 0,0 0,0 1,2 10 0,0 53 50 Ciu da d H ab an a 98 ,1 0,1 0,6 0,3 0,9 0,0 0,0 0,0 0,1 10 0,0 50 60 Ce nt ro 87 ,0 0,4 2,3 0,2 7,1 0,2 0,6 0,0 2,1 10 0,0 69 63 Or ien te 87 ,1 0,5 6,7 1,1 3,8 0,0 0,4 0,0 0,6 10 0,0 10 76 6 Ár ea Ur ba na 92 ,5 0,6 2,6 0,7 2,6 0,1 0,4 0,0 0,5 10 0,0 20 92 5 Ru ra l 82 ,2 0,2 7,1 0,6 7,6 0,0 0,1 0,0 2,3 10 0,0 72 15 Ni ve l e du ca cio na l d el je fe d el h og ar Pr im ar ia o n ing un o 85 ,9 0,5 6,5 0,4 4,5 0,0 0,8 0,0 1,4 10 0,0 57 71 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 89 ,3 0,3 3,1 1,1 3,9 0,1 0,1 0,0 2,0 10 0,0 79 53 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico 90 ,9 0,4 3,3 0,3 4,7 0,0 0,2 0,0 0,2 10 0,0 93 55 Su pe rio r 94 ,4 1,0 1,6 0,5 2,0 0,0 0,3 0,0 0,3 10 0,0 43 37 Om iti do /N o s ab e 86 ,7 0,0 8,7 2,9 1,4 0,0 0,0 0,0 0,4 10 0,0 72 5 To ta l 89 ,9 0, 5 3, 8 0, 7 3, 9 0, 0 0, 3 0, 0 1, 0 10 0, 0 28 14 0 [1 ] I nd ic ad or M IC S 4. 3; in di ca do r O D M 7 .9 AGUA Y SANEAMIENTO /59 Ta bl a W S. 7: El im in ac ió n de h ec es d e n iñ os /a s D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e ni ño s/ as d e 0 a 2 añ os d e ed ad , s eg ún e l l ug ar d e el im in ac ió n de h ec es d e ni ño s/ as , y p or ci en to d e ni ño s/ as d e 0 a 2 añ os d e ed ad c uy as h ec es s e el im in ar on d e m an er a se gu ra la ú lti m a ve z qu e el n iñ o/ a de fe có , C ub a, 2 01 0/ 11     Lu ga r d e e lim in ac ió n de h ec es d e n iñ os /a s To ta l Po rci en to niñ os /as cu ya s h ec es se eli m ina ro n d e m an er a s eg ur a [1 ] Nú m er o d e niñ os /a s d e ed ad es 0- 2 a ño s El niñ o u só el ino do ro / let rin a Se bo tó en el ino do ro o let rin a Se bo tó en el de sa gü e o ve rte de ro Se bo tó en la ba su ra (r es idu o só lid o) Se en te rró Se de jó al air e lib re Ot ro s No sa be Ti po d e i ns ta la ció n sa ni ta ria en la vi vi en da M ejo ra da 18 ,5 68 ,6 5,7 4,3 0,1 0,9 1,9 0,1 10 0,0 87 ,1 38 69 No m ejo ra da 22 ,5 57 ,6 5,7 6,1 0,0 7,1 1,0 0,0 10 0,0 80 ,2 25 8 De fec ac ión al ai re lib re (1 ,7) (1 1,3 ) (,8 ) (2 7,5 ) (3 ,7) (5 1,5 ) (3 ,6) (0 ,0) 10 0,0 (1 2,9 ) 47 Re gi ón Oc cid en te 34 ,2 53 ,3 3,0 6,6 0,1 2,7 0,2 0,0 10 0,0 87 ,5 11 41 Ciu da d H ab an a 21 ,4 60 ,8 4,1 12 ,8 0,0 0,0 0,9 0,0 10 0,0 82 ,2 54 8 Ce nt ro 13 ,8 76 ,8 3,7 1,7 0,2 3,3 0,5 0,0 10 0,0 90 ,7 76 0 Or ien te 9,3 74 ,4 8,8 2,1 0,2 1,2 3,8 0,2 10 0,0 83 ,8 17 26 Ár ea Ur ba na 20 ,3 65 ,8 5,5 5,3 0,1 1,4 1,5 0,1 10 0,0 86 ,1 31 69 Ru ra l 12 ,9 72 ,1 6,1 2,5 0,2 3,1 2,9 0,2 10 0,0 84 ,9 10 06 Ni ve l e du ca cio na l d e l a m ad re Pr im ar ia o n ing un o 4,7 80 ,3 5,8 4,6 1,8 1,8 1,0 0,0 10 0,0 85 ,0 64 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 14 ,5 66 ,6 6,1 4,8 0,0 3,0 4,9 0,1 10 0,0 81 ,1 81 7 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico 18 ,4 66 ,9 5,7 5,1 0,2 2,1 1,5 0,1 10 0,0 85 ,4 23 27 Su pe rio r 23 ,1 67 ,9 5,1 3,4 0,1 0,3 0,1 0,1 10 0,0 91 ,0 96 7 To ta l 18 ,5 67 ,3 5, 6 4, 6 0, 1 1, 8 1, 8 0, 1 10 0, 0 85 ,8 41 75 [1 ] I nd ic ad or M IC S 4. 4 60/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a W S. 8: Es ca le ra s d el u so d e a gu a p ar a b eb er y sa ne am ie nt o Po rc ie nt o de p ob la ci ón d e ho ga re s se gú n es ca le ra s de l u so d e ag ua p ar a be be r y s an ea m ie nt o, C ub a, 2 01 0/ 11       Po rc ie nt o de p ob la ció n de h og ar es : Nú m er o d e m iem br os de l ho ga r Us a f ue nt es m ej or ad as d e a gu a pa ra b eb er [1 ] Fu en te s n o m ejo ra da s d e ag ua To ta l Se rv ici o sa nit ar io m ejo ra do [2 ] Se rv ici o sa ni ta rio n o m ej or ad o To ta l Fu en te de ag ua e ins ta lac ión sa nit ar ia m ejo ra da Tu be ría de nt ro de la viv ien da , p at io o p ar ce la Ot ra s f ue nt es m ejo ra da s Se rv ici o s an ita - rio co m pa rti do m ejo ra do Se rv ici o s an ita rio no m ejo ra do Sin se rv ici o sa nit ar io, ca m po ab ier to Re gi ón Oc cid en te 84 ,0 10 ,8 5,2 10 0,0 91 ,4 4,6 2,8 1,2 10 0,0 86 ,9 53 50 Ciu da d H ab an a 98 ,9 1,1 0,0 10 0,0 98 ,1 0,9 0,9 0,1 10 0,0 98 ,1 50 60 Ce nt ro 67 ,2 29 ,6 3,2 10 0,0 87 ,0 2,9 7,9 2,1 10 0,0 84 ,8 69 63 Or ien te 66 ,9 22 ,7 10 ,4 10 0,0 87 ,1 8,2 4,2 0,6 10 0,0 80 ,0 10 76 6 Ár ea Ur ba na 82 ,4 14 ,4 3,2 10 0,0 92 ,5 3,9 3,1 0,5 10 0,0 89 ,8 20 92 5 Ru ra l 57 ,4 29 ,5 13 ,2 10 0,0 82 ,2 7,8 7,7 2,3 10 0,0 74 ,1 72 15 Ni ve l e du ca cio na l d el je fe d el h og ar Pr im ar ia o n ing un o 70 ,3 22 ,3 7,4 10 0,0 85 ,9 7,4 5,3 1,4 10 0,0 81 ,0 57 71 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 70 ,1 21 ,9 8,0 10 0,0 89 ,3 4,5 4,2 2,0 10 0,0 83 ,7 79 53 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico 80 ,3 15 ,1 4,6 10 0,0 90 ,9 4,0 4,9 0,2 10 0,0 87 ,6 93 55 Su pe rio r 84 ,4 13 ,1 2,5 10 0,0 94 ,4 3,1 2,3 0,3 10 0,0 92 ,1 43 37 Om iti do /N o s ab e 79 ,1 17 ,7 3,2 10 0,0 86 ,7 11 ,6 1,4 0,4 10 0,0 84 ,0 72 5 To ta l 76 ,0 18 ,2 5, 8 10 0, 0 89 ,9 4, 9 4, 3 1, 0 10 0, 0 85 ,7 28 14 0 [1 ] I nd ic ad or M IC S 4. 1; in di ca do r O D M 7 .8 [2 ] I nd ic ad or M IC S 4. 3; in di ca do r O D M 7 .9 VII. Salud reproductiva Fecundidad La actividad sexual y la procreación en edades tempranas conllevan riesgos significativos para los jóvenes de todo el mundo. La Tabla RH.1 muestra algunos indicadores de procreación temprana para las mujeres de 15-19 y 20-24, mientras que la Tabla RH.2 presenta las tendencias de la procreación precoz. Según se muestra en la Tabla RH.1, el 11 % de las mujeres de 15-19 años ya ha tenido un naci- miento, el 3 % estaba embarazada de su primer hijo y el 14 % ya ha comenzado a procrear. Práctica- mente es insignificante la proporción que ha tenido un nacimiento vivo antes de los 15 años. El inicio temprano del proceso reproductivo es diferente por regiones, contrastando la diferencia que existe entre Ciudad de La Habana y el oriente del país, con 9 y 17 %, respectivamente. Sorprendentemente, el inicio temprano parece ser más común en las áreas urbanas, sin embargo, las mujeres de 20 a 24 años que han tenido un hijo antes de los 18 años alcanza la cifra de 16 % en las áreas rurales, un poco más del doble de lo que sucede con este grupo en las localidades urbanas. El nivel educacional más alto de la mujer se asocia con un retardo del proceso reproductivo. Tabla RH.1: Proceso reproductivo temprano Porciento de mujeres de edades entre 15 y 19 años que han tenido un nacido vivo, están embaraza- das del primer hijo/a, han iniciado el proceso reproductivo y han tenido un nacido vivo antes de la edad de 15 años, y porciento de mujeres de edades entre 20 y 24 años que han tenido un nacido vivo antes de la edad de 18 años, Cuba, 2010/11     Porciento de mujeres de 15-19 años que: Número de mujeres de 15-19 años Porciento de mujeres de 20-24 años que han tenido un nacido vivo antes de la edad de 18 [1] Número de mujeres de 20-24 años Han tenido un nacido vivo Están emba- razadas del primer hijo Han empezado el proceso reproductivo Han tenido un nacido vivo antes de la edad de 15 Región Occidente 7,9 5,8 13,7 0,1 216 5,0 216 Ciudad Habana 9,0 0,1 9,1 0,1 153 4,7 167 Centro 9,3 2,7 12,0 0,1 255 9,7 276 Oriente 13,7 3,7 17,4 0,3 428 12,4 536 Área Urbana 10,5 4,4 14,9 0,1 803 7,2 901 Rural 11,6 0,0 11,6 0,5 249 16,0 294 Nivel de educación Primaria o ninguno (*) (*) (*) (*) 2 (*) 3 Secundaria y obrero calificado 17,1 6,1 23,2 0,4 251 27,6 134 Pre/Téc. 9,3 2,0 11,4 0,0 727 8,3 746 Superior (*) (*) (*) (*) 73 3,5 312 Total 10,8 3,4 14,1 0,2 1052 9,4 1195 [1] Indicador MICS 5.2 62/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Tabla RH.2: Tendencias en el proceso reproductivo temprano Porciento de mujeres que han tenido un nacido vivo antes de los 15 y 18 años, por área y grupo de edad, Cuba, 2010/11  Ed ad Urbana Rural Todo Po rci en to de m uje re s c on un na cid o viv o a nt es de lo s 1 5 a ño s Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s c on un na cid o viv o a nt es de lo s 1 8 a ño s Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s c on un na cid o viv o a nt es de lo s 1 5 a ño s Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s c on un na cid o viv o a nt es de lo s 1 8 a ño s Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s c on un na cid o viv o a nt es de lo s 1 5 a ño s Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s c on un na cid o viv o a nt es de lo s 1 8 a ño s Nú m er o d e m uje re s 15-19 0,1 803 na na 0,5 249 na na 0,2 1052 na na 20-24 0,1 901 7,2 901 0,1 294 16,0 294 0,1 1195 9,4 1195 25-29 0,4 896 8,4 896 0,2 260 13,1 260 0,4 1156 9,4 1156 30-34 0,3 846 9,1 846 1,5 262 27,7 262 0,6 1108 13,5 1108 35-39 0,8 1136 12,1 1136 1,6 446 19,8 446 1,1 1582 14,3 1582 40-44 1,3 1141 12,5 1141 0,4 391 18,1 391 1,1 1532 13,9 1532 45-49 1,2 1099 14,7 1099 2,6 349 22,2 349 1,5 1448 16,5 1448 Total 0,7 6822 10,9 6018 1,1 2251 19,5 2003 0,8 9073 13,1 8021 En la Tabla RH.2 se puede apreciar cómo ha ido variando de generación en generación el indicador de proceso reproductivo temprano y la diferencia que pudiera marcar el área de residencia. Si bien en la parte urbana del país se aprecia una tendencia clara a iniciar la maternidad antes de los 15 y también antes de los 18 años, en la parte rural tener hijos antes de los 15 o antes de los 18 no muestra una tendencia evidente. En general, la tendencia en el país es decreciente, especialmente para las mujeres menores de 35 años. Anticoncepción La planificación familiar adecuada es importante para la salud de la mujer y los niños y niñas, ya que: 1) evita los embarazos demasiado precoces o demasiado tardíos; 2) extiende el período entre naci- mientos y 3) limita el número de niños. Es de vital importancia que todas las parejas tengan acceso a la información y los servicios para impedir embarazos que son demasiado precoces, muy poco espaciados, demasiado tardíos o excesivos en cantidad. El uso actual de la anticoncepción fue informado por la totalidad de las mujeres casadas o en algún tipo de unión (Tabla RH.4). El método más popular es el DIU, utilizado por una de cada cuatro muje- res casadas en Cuba. Le sigue la esterilización femenina, a la que recurre el 24 % de las mujeres ca- sadas. El 17 % y el 5 % de mujeres informaron sobre el uso del condón masculino y píldoras, respec- tivamente. Menos del 2 % utiliza la abstinencia periódica, el coitus interruptus o retiro, los métodos vaginales, el de amenorrea lactacional o algún otro. SALUD REPRODUCTIVA /63 Ta bl a R H. 3: U so d e a nt ico nc ep tiv os Po rc ie nt o de m uj er es d e ed ad es e nt re 1 5 y 49 a ño s c as ad as a ct ua lm en te o e n un ió n qu e es tá n us an do (o c uy a pa re ja e st á us an do ) u n m ét od o an tic on ce p- tiv o, C ub a, 2 01 0/ 11     Po rc ie nt o de m uj er es (c as ad as ac tu al m en te o en u ni ón ) q ue es tá n us an do : Cu alq uie r m ét od o m od er no Cu alq uie r m ét od o tra dic ion al Cu alq uie r m ét od o[ 1] Nú m er o d e m uje re s c as ad as ac tu alm en te o e n u nió n No usan ningún método Esterilización femenina Esterilización masculina DIU Inyecciones Implantes Píldora Condón masculino Condón femenino Diafragma/ espuma/jalea MELA Abstinencia periódica Retiro Otro Re gi ón Oc cid en te 20 ,1 28 ,2 0,0 23 ,8 2,1 0,0 6,1 17 ,5 0,1 0,6 0,0 0,8 0,4 0,2 78 ,4 1,5 79 ,9 10 52 Ciu da d H ab an a 22 ,0 18 ,8 0,6 27 ,0 2,1 0,0 4,0 24 ,1 0,0 0,3 0,1 0,5 0,5 0,1 76 ,9 1,1 78 ,0 87 2 Ce nt ro 24 ,7 25 ,0 0,0 27 ,6 0,9 0,0 7,7 11 ,7 0,6 0,0 0,0 0,5 0,3 0,9 73 ,6 1,7 75 ,3 14 71 Or ien te 29 ,9 23 ,3 0,0 23 ,0 1,1 0,2 3,8 17 ,8 0,1 0,0 0,0 0,3 0,2 0,3 69 ,4 0,7 70 ,1 25 04 Ár ea Ur ba na 27 ,3 21 ,3 0,1 24 ,6 1,5 0,1 4,9 18 ,4 0,3 0,2 0,0 0,5 0,4 0,3 71 ,5 1,2 72 ,7 42 82 Ru ra l 21 ,4 31 ,1 0,0 25 ,6 1,0 0,0 6,0 13 ,9 0,0 0,0 0,0 0,3 0,0 0,8 77 ,5 1,1 78 ,6 16 17 Ed ad 15 -1 9 33 ,0 0,4 0,0 18 ,8 3,1 0,0 13 ,3 29 ,8 0,1 1,5 0,0 0,0 0,0 0,0 67 ,0 0,0 67 ,0 20 9 20 -2 4 23 ,9 3,6 0,0 21 ,9 3,5 0,1 13 ,6 31 ,7 0,8 0,0 0,1 0,1 0,6 0,1 75 ,3 0,8 76 ,1 66 0 25 -2 9 24 ,9 7,8 0,0 29 ,5 1,9 0,7 7,6 26 ,8 0,1 0,4 0,0 0,1 0,0 0,2 74 ,8 0,3 75 ,1 81 6 30 -3 4 25 ,0 21 ,7 0,0 25 ,1 1,8 0,0 6,6 18 ,4 0,0 0,0 0,1 1,2 0,0 0,1 73 ,6 1,4 75 ,0 86 4 35 -3 9 26 ,0 29 ,3 0,0 22 ,8 1,5 0,0 4,1 14 ,5 0,4 0,3 0,0 0,4 0,4 0,3 72 ,9 1,2 74 ,0 12 08 40 -4 4 24 ,0 33 ,5 0,2 29 ,2 0,4 0,0 1,5 9,2 0,0 0,0 0,0 0,9 0,0 1,0 74 ,1 2,0 76 ,0 11 01 45 -4 9 28 ,0 39 ,6 0,3 22 ,0 0,0 0,0 0,5 8,3 0,0 0,0 0,0 0,1 0,7 0,5 70 ,8 1,2 72 ,0 10 42 Nú m er o de h ijo s/ as vi vo s 0 52 ,9 4,3 0,0 16 ,8 0,2 0,0 7,9 16 ,9 0,5 0,0 0,0 0,0 0,5 0,0 46 ,7 0,5 47 ,1 87 6 1 26 ,0 7,5 0,1 29 ,5 2,2 0,3 6,6 25 ,5 0,3 0,2 0,0 1,2 0,3 0,4 72 ,1 1,9 74 ,0 20 46 2 18 ,1 39 ,4 0,1 24 ,3 1,3 0,0 3,3 12 ,1 0,0 0,3 0,0 0,1 0,2 0,7 80 ,9 1,0 81 ,9 23 32 3 14 ,8 46 ,1 0,0 24 ,9 1,0 0,0 3,9 9,2 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 85 ,2 0,1 85 ,2 51 9 4+ 15 ,6 50 ,0 0,0 17 ,6 0,1 0,0 3,7 10 ,8 0,0 0,0 0,0 0,0 2,2 0,0 82 ,3 2,2 84 ,4 12 6 Ni ve l d e e du ca ció n  Pr im ar ia o n ing un o 26 ,4 36 ,5 0,0 23 ,2 0,0 0,0 3,0 8,7 0,0 0,0 0,0 0,1 1,3 0,7 71 ,4 2,1 73 ,6 21 1 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 24 ,1 30 ,8 0,2 26 ,0 1,0 0,0 5,1 11 ,3 0,0 0,4 0,0 0,1 0,0 0,8 75 ,0 0,9 75 ,9 13 78 Pr e/ Té c. 24 ,6 22 ,9 0,1 25 ,5 1,7 0,2 5,6 17 ,7 0,3 0,1 0,0 0,6 0,4 0,3 74 ,0 1,4 75 ,4 30 40 Su pe rio r 29 ,9 17 ,0 0,0 22 ,4 1,3 0,0 4,6 23 ,8 0,2 0,0 0,0 0,7 0,0 0,1 69 ,4 0,7 70 ,1 12 70 To ta l 25 ,7 23 ,9 0,1 24 ,9 1,4 0,1 5,2 17 ,2 0,2 0,2 0,0 0,5 0,3 0,4 73 ,2 1,2 74 ,3 58 99 [1 ] I nd ic ad or M IC S 5. 3; in di ca do r O D M 5 .3 64/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 La prevalencia de la anticoncepción se debe mayormente al uso de métodos modernos y es mayor en el occidente del país, con 80 %, casi tan alta como en la capital, con 78 %. Solo el 70 % de mujeres casadas en la región oriental utiliza algún método de anticoncepción. Las adolescentes tienen me- nos probabilidades de usar anticonceptivos que las mujeres adultas. Solo el 67 % de las mujeres de 15-19 años actualmente casadas o en algún tipo de unión utiliza un método anticonceptivo, frente a un 76 % de mujeres de 20-24 años, cifra muy similar al resto de las adultas. El nivel escolar de la mujer apenas está asociado con la prevalencia de la anticoncepción, aunque es menor entre las universitarias. Sin embargo, sí se aprecian diferencias en la elección de métodos según el nivel educacional. Aproximadamente la tercera parte con nivel escolar primario está esteri- lizada y solo el 9 % utiliza condón masculino. En contraste, el 17 % de las de nivel superior que usan anticonceptivos están esterilizadas y el 24 % usa condón masculino. La edad de la mujer determina también diferente selección de métodos. Como es de esperar, la prevalencia de mujeres que acuden a la esterilización aumenta con la edad, mientras que la píldora y el condón masculino son más em- pleados por las más jóvenes. Necesidades no satisfechas de anticoncepción La necesidad no satisfecha de anticoncepción se refiere a las mujeres en edad reproductiva que no están utilizando método anticonceptivo alguno, pero que desean posponer el próximo nacimiento (espaciamiento) o terminar la procreación definitivamente (limitación). La necesidad no satisfecha se identifica en las encuestas MICS mediante el uso de una serie de preguntas que indagan sobre conductas y preferencias actuales correspondientes al uso de anticonceptivos, la fecundidad y las preferencias de fecundidad. La Tabla RH.5 muestra los resultados de la encuesta en cuanto a anticoncepción, necesidades no satisfechas y la demanda satisfecha de anticoncepción. La necesidad no satisfecha de espaciamiento se define como el porcentaje de mujeres que no están utilizando algún método anticonceptivo y – no están embarazadas ni sufren de amenorrea postparto,21 son fértiles 22 y plantean querer esperar dos o más años hasta su próximo nacimiento, o – no están embarazadas ni sufren de amenorrea postparto, son fértiles y se sienten inseguras de si quieren otro bebé, o – están embarazadas y plantean que el embarazo no se planificó adecuadamente: hubieran querido esperar, o – sufren de amenorrea postparto y plantean que el embarazo no se planificó adecuadamente: hubieran querido esperar. 21 Una mujer sufre de amenorrea postparto si tuvo algún nacimiento en los últimos dos años, no se encuentra embarazada y su menstruación no ha retornado desde el nacimiento de su último hijo. 22 Una mujer se considera infértil si no está ni embarazada ni padece de amenorrea postparto; y (1a) no ha tenido menstruación durante al menos seis meses, o (1b) nunca menstruó, o (1c) su última menstruación ocurrió antes de su último nacimiento, o (1d) se encuentra en la menopausia/ha sido sometida a una histerectomía, o (2) declara que ha sido sometida a una histerectomía, o que nunca ha menstruado o que es menopáusica, o que lleva dos o más años intentando salir embarazada sin resultados, en respuesta a preguntas sobre por qué cree que no es capaz físicamen- te de salir embarazada en el momento de la encuesta, o (3) declara que no puede salir embarazada cuando se le pregunta sobre el deseo de un nacimiento futuro, o (4) no ha tenido ningún nacimiento en los cinco años anteriores, no se encuentra utilizando ningún anticonceptivo, está casa- da actualmente y lo estuvo durante los cinco años que preceden a la encuesta. SALUD REPRODUCTIVA /65 La necesidad no satisfecha de limitación se define como el porcentaje de mujeres que no están utili- zando método anticonceptivo alguno y – no están embarazadas ni sufren de amenorrea postparto, son fértiles y plantean no querer más hijos, o – están embarazadas y plantean que no querían tener un hijo, o – sufren de amenorrea postparto y plantean que no querían el nacimiento. La necesidad total no satisfecha de anticoncepción no es nada más que la suma de la necesidad no satisfecha de espaciamiento y la necesidad no satisfecha de limitación. El 9 % de las mujeres en Cuba tiene necesidad no satisfecha de anticoncepción, 3 % para limitar y 6 % para espaciar los nacimientos. Esta cifra es mayor en la región oriental, donde alcanza el 11 %; específicamente en los casos que desean limitar los nacimientos es del 8 %. El grupo de mujeres ado- lescentes presenta el mayor valor del indicador con el 11 %, que en esas edades prácticamente en su totalidad es para espaciar los nacimientos. Apenas hay diferencias entre las áreas urbanas y rurales. El nivel educacional de la mujer distingue a los dos extremos. Las de nivel primario tienen la menor probabilidad de tener una necesidad no satisfecha, mayormente para limitar. Tabla RH.4: Necesidad no satisfecha de anticoncepción Porciento de mujeres de 15 a 49 años actualmente casadas o en unión con necesidad insatisfecha de planificación familiar y porciento de demanda de anticoncepción satisfecha, Cuba, 2010/11     Necesidad satisfecha de anticoncepción Necesidad no satisfecha de anticoncepción Nú m er o d e m uje re s ca sa da s a ctu alm en te o en un ión Po rci en to de de m an da sa tis fec ha de an tic on - ce pc ión Nú m er o d e m uje re s ca sa da s a ctu alm en te o en un ión co n n ec es ida d de an tic on ce pc ión Pa ra es pa cia r Pa ra lim ita r To ta l Pa ra es pa cia r Pa ra lim ita r To ta l [ 1] Región Occidente 18,1 61,8 79,9 2,4 4,6 7,0 1052 91,9 914 Ciudad Habana 21,5 56,5 78,0 2,2 5,2 7,4 872 91,4 745 Centro 19,0 56,3 75,3 3,1 5,7 8,8 1471 89,5 1238 Oriente 19,1 51,0 70,1 2,8 7,9 10,7 2504 86,7 2024 Área Urbana 20,3 52,4 72,7 2,8 6,7 9,4 4282 88,5 3518 Rural 16,5 62,0 78,6 2,6 5,5 8,1 1617 90,6 1402 Edad 15-19 56,7 10,2 67,0 11,1 0,1 11,2 209 85,7 163 20-24 54,5 21,6 76,1 5,8 3,4 9,2 660 89,2 563 25-29 39,6 35,5 75,1 4,8 3,3 8,2 816 90,2 679 30-34 23,5 51,5 75,0 4,4 5,0 9,4 864 88,9 729 35-39 8,0 66,1 74,0 1,7 7,8 9,5 1208 88,6 1009 40-44 2,1 74,0 76,0 0,0 8,5 8,5 1101 89,9 931 45-49 1,2 70,8 72,0 0,1 9,1 9,2 1042 88,7 845 Nivel de educación Primaria o ninguno 4,0 69,6 73,6 0,4 3,9 4,3 211 94,5 164 Secundaria y obrero calificado 10,8 65,2 75,9 3,5 5,8 9,3 1378 89,1 1175 Pre/Téc. 23,0 52,4 75,4 2,0 6,6 8,5 3040 89,8 2551 Superior 22,2 48,0 70,1 4,2 6,8 11,0 1270 86,4 1030 Total 19,3 55,1 74,3 2,7 6,4 9,1 5899 89,1 4920 [1] Indicador MICS 5.4; indicador ODM 5.6 66/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 La necesidad satisfecha de limitación incluye a las mujeres que están utilizando un método anticon- ceptivo y no quieren más hijos, están recurriendo a la esterilización masculina o femenina o se de- claran infértiles. La necesidad satisfecha de espaciamiento incluye a las mujeres que están utilizando anticonceptivos y quieren otro hijo o están indecisas sobre si tenerlo o no. El total de la necesidad satisfecha de espaciamiento y limitación conforma la necesidad total satisfecha de anticoncepción. En Cuba la necesidad total satisfecha alcanza al 74 % de las mujeres, 55 % para limitar y 19 % para espaciar. Las adolescentes presentan el menor porcentaje de necesidad total satisfecha de anticon- cepción del mismo modo que las mujeres de nivel superior. A través de la información sobre la anticoncepción y la necesidad no satisfecha, también se estima el porcentaje de demanda satisfecha de anticoncepción a partir de los datos de la encuesta MICS. El porcentaje de demanda satisfecha se define como la proporción de mujeres actualmente casa- das o en una unión marital que se encuentran utilizando anticonceptivos de la demanda total de anticoncepción. La demanda total de anticoncepción incluye a las mujeres que todavía tienen una necesidad no satisfecha (de espaciamiento o limitación), además de las que se encuentran utilizando anticonceptivos. Si bien no hay marcadas diferencias por región ni áreas, la región oriental muestra los valores más bajos en el caso de la demanda satisfecha. Igualmente se destacan los valores más bajos en las más jóvenes y las diferencias entre las mujeres de nivel superior y las de menor nivel VIII. Protección infantil Matrimonio precoz El matrimonio antes de los 18 años constituye una realidad para muchas jóvenes. Según las estima- ciones globales de UNICEF, más de 64 millones de mujeres entre 20 y 24 años de edad estaban casa- das o en algún tipo de unión antes de los 18 años. Los factores que influyen en las tasas de matrimo- nios infantiles incluyen: el estado del sistema de registro civil del país, que sirve como prueba de la edad de los niños; la existencia de un marco legislativo adecuado con un mecanismo acompañante de implementación para abordar los casos de matrimonio infantil y la existencia de leyes tradiciona- les o religiosas que condonan dicha práctica. En muchas partes del mundo, los padres exhortan a sus hijas a casarse mientras todavía son niñas con la esperanza de que el matrimonio los beneficie tanto económica como socialmente, a la vez que aligere la carga financiera de la familia. En realidad, el matrimonio precoz constituye una viola- ción de los derechos humanos, que compromete el desarrollo de las niñas y, por lo general, conlleva un embarazo precoz y el aislamiento social; una baja educación y una pobre preparación vocacional refuerzan la naturaleza de la pobreza en cuanto a género. El derecho a un consentimiento “libre y completo” al matrimonio está reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde se reconoce que el consentimiento no puede ser “libre y completo” cuando una de las partes involucradas no cuenta con la madurez suficiente para tomar una decisión fundada sobre un com- pañero para toda la vida. La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer menciona el derecho a la protección contra el matrimonio infantil en su artículo 16, que plantea: “No tendrá ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración del ma- trimonio…”. Aunque el matrimonio no está considerado directamente en la Convención sobre los Derechos del Niño, el matrimonio infantil está vinculado a otros derechos –tales como el derecho a expresar sus puntos de vista libremente, a la protección contra todas las formas de abuso y a la protección contra las prácticas perniciosas tradicionales– y se aborda con frecuencia en el Comité de los Derechos del Niño. Otros acuerdos internacionales relacionados con el matrimonio infantil son la Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y el registro de los matrimonios, así como la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del niño y el Protocolo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, relativo a los derechos de la mujer en África. El matrimonio infantil también se identificó en el Foro Panafricano contra la Explo- tación Sexual Infantil como un tipo de explotación sexual comercial de los niños y niñas. Las jóvenes casadas constituyen un grupo singular, aunque muchas veces se torna invisible. Con la exigencia de realizar fuertes jornadas de trabajo doméstico, presionadas para demostrar la fertilidad y con la responsabilidad de criar a sus hijos siendo aún niñas, las jóvenes casadas y las madres meno- 68/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 res de edad se enfrentan a decisiones restringidas y a opciones reducidas en la vida. Los varones tam- bién se afectan con el matrimonio infantil, pero el tema impacta mucho más a las hembras en cifras e intensidad. La cohabitación –cuando una pareja vive junta tal como si estuviera casada– suscita las mismas preocupaciones de derechos humanos que el matrimonio. Cuando una niña vive con un hombre y adopta el papel de cuidadora de este, se tiende a asumir que ya se ha hecho mujer adulta, aunque no haya llegado a los 18 años. Algunas preocupaciones adicionales debido a la informalidad de la relación –por ejemplo, herencia, ciudadanía y reconocimiento social– pueden aumentar la vul- nerabilidad de las niñas en las uniones informales de manera diferente a las que se encuentran en matrimonios reconocidos formalmente. Las investigaciones sugieren que hay muchos factores que interactúan para que un niño o niña esté expuesto al riesgo del matrimonio. La pobreza, la protección de las niñas, el honor de la familia y la capacidad de brindar estabilidad durante períodos sociales inestables se consideran factores signi- ficativos para determinar el riesgo de una niña de casarse siendo aún menor de edad. Las mujeres casadas a edades más tempranas tenían más probabilidades de creer que a veces es admisible que un esposo golpee a su esposa y estaban más propensas a experimentar la violencia doméstica. La diferencia de edad entre la pareja es un factor que contribuye a esta dinámica abusiva de poder y a aumentar el riesgo de una viudez prematura. Estrechamente relacionada con el tema del matrimonio infantil está la edad a la que las niñas se tornan sexualmente activas. Las mujeres casadas antes de los 18 años tienden a tener más hijos que las que se casan más tarde. La muerte relacionada con el embarazo constituye una de las causas principales de la mortalidad de las niñas casadas y no casadas entre 15 y 19 años, sobre todo entre las más jóvenes de esta cohorte. Existen evidencias que sugieren que las niñas que se casan a edades tempranas tienen más probabilidades de casarse con hombres mayores, enfrentándolas a un riesgo más alto de infecciones por VIH. Los padres intentan casar a sus hijas para proteger su honor, y los hombres a menudo buscan mujeres más jóvenes para cónyuge como medio de evitar escoger a una esposa que ya pueda estar infectada. La demanda que se cierne sobre esta joven esposa para la fecundación y el desbalance de poder que resulta de la diferencia de edad conducen a un bajo uso del preservativo entre dichas parejas. Dos de los indicadores que se utilizan para estudiar el matrimonio temprano son el porcentaje de mujeres casadas antes de los 15 años de edad y el porcentaje de casadas antes de los 18 años. El por- centaje de mujeres casadas a varias edades se muestra en la Tabla CP.1. Casi una de cada cinco jóve- nes de 15-19 años se encuentra casada o unida (20 %). Esta proporción no varía entre la zona urbana y la rural (20 %), pero se relaciona estrechamente con el nivel escolar y es diferente por regiones, dividiendo al país en dos partes, el occidente y la capital con 12 y 11 %, y el centro y el oriente con 21 y 26 %, respectivamente. El matrimonio o unión a edades tempranas es opuesto a alcanzar mayor nivel educacional; casi las dos terceras partes de las mujeres de más de 20 años que solo llegaron al nivel primario se casaron antes de cumplir sus 18 años, mientras que esto únicamente ocurrió en el 24 % de las universitarias. La Tabla CP.2 muestra la proporción de mujeres que se casaron por primera vez o entraron a una unión marital antes de los 15 y los 18 años de edad por área de residencia y grupo etario. El análisis de los porcentajes de mujeres casadas antes de los 15 y los 18 años por diferentes grupos etarios nos permite ver las tendencias del matrimonio precoz a través del tiempo. En general, no se aprecia una tendencia clara en el matrimonio o unión antes de los 15 años ni en las áreas urbanas ni en las rurales. Sin embargo, el porcentaje de mujeres que se casan o unen antes de los 18 años tiene una tendencia creciente que es común a todo el país, independientemente de si se reside en una localidad urbana o en un área rural. Otro componente es la diferencia en la edad del cónyuge, en lo cual un indicador es el porcentaje de mujeres casadas/en alguna forma de unión con una diferencia de 10 o más años menos que su cónyuge actual. La Tabla CP.3 muestra los resultados de la diferencia de edad entre los esposos y las esposas. Los resultados evidencian que existen algunas diferencias importantes en la edad de los PROTECCIÓN INFANTIL /69 cónyuges en Cuba. Aproximadamente una de cada cinco mujeres entre 20 y 24 años se encuentra casada con un hombre que es 10 o más años mayor que ella (22 %), y poco más de una de cada cua- tro entre 15 y 19 años se encuentra casada con un hombre que es 10 o más años mayor que ella (27 %). Esta situación es mucho más marcada en el centro y el oriente del país; en esta región el 38 % de las mujeres entre 15 y 19 años tiene una pareja que la rebasa en edad por 10 años o más. En las de 20 a 24 es la capital del país la de la situación más marcada, pues el 36 % tiene una pareja mayor por 10 o más años, evento mucho más raro en las mujeres de 15 a 19 años. Tabla CP. 1: Matrimonio temprano Porciento de mujeres de 15 a 49 años en matrimonio o unión antes de cumplir 15 años, porciento de mujeres de 20 a 49 años en matrimonio o unión antes de cumplir 15 y 18 años, porcentaje de mujeres de 15 a 19 años actualmente casadas o en unión, y porcentaje de mujeres de 15 a 49 años casadas o en unión, Cuba, 2010/11 Mujeres de 15 a 49 años Mujeres de 20 a 49 años Mujeres de 15 a 19 años Número de mujeres de 15 a 49 años ca- sadas actualmente/ en unión Po rce nt aje de ca sa da s an te s d e l a e da d d e 15 añ os [1 ] Nú m er o d e m uje re s de 15 a 49 añ os Po rce nt aje de ca sa da s an te s d e l a e da d d e 15 añ os Po rce nt aje de ca sa da s an te s d e l a e da d d e 18 añ os [2 ] Nú m er o d e m uje re s de 20 a 49 añ os Po rce nt aje de m uje re s de 15 a 19 añ os ca sa da s ac tu alm en te /e n un ión [3 ] Nú m er o d e m uje re s de 15 a 19 añ os Región Occidente 7,8 1733 8,7 29,7 1517 12,4 216 1052 Ciudad Habana 3,6 1421 3,8 21,3 1268 11,3 153 872 Centro 10,5 2209 10,8 41,8 1953 21,4 255 1471 Oriente 8,6 3710 9,3 43,6 3282 25,7 428 2504 Área Urbana 7,2 6822 7,6 33,6 6018 19,8 803 4282 Rural 11,2 2251 11,8 47,3 2003 19,8 249 1617 Edad 15-19 4,2 1052 na na na 19,8 1052 209 20-24 8,9 1195 8,9 40,4 1195 na na 660 25-29 9,2 1156 9,2 36,9 1156 na na 816 30-34 10,7 1108 10,7 42,9 1108 na na 864 35-39 8,5 1582 8,5 35,3 1582 na na 1208 40-44 7,4 1532 7,4 34,4 1532 na na 1101 45-49 8,0 1448 8,0 34,6 1448 na na 1042 Nivel de educación* Primaria o ninguno 23,5 267 23,4 62,7 265 (81.9) 2 211 Secundaria y obrero calificado 13,3 1936 14,2 55,2 1685 24.6 251 1378 Preuniversitario/Técnico medio 6,7 4819 7,3 34,4 4092 18.9 727 3040 Superior 4,7 2047 4,8 23,6 1974 (10.8) 73 1270 Total 8,1 9073 8.7 37.0 8021 19.8 1052 5899 [1] Indicador MICS 8.6 [2] Indicador MICS 8.7 [3] Indicador MICS 8.8 *Se excluyen cinco mujeres de 20 a 49 años con nivel educacional no reportado 70/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Ta bl a C P.2 : T en de nc ia s e n el m at rim on io te m pr an o Po rc ie nt o de m uj er es q ue se c as ar on p or p rim er a ve z o in ic ia ro n un a un ió n m ar ita l a nt es d e lo s 1 5 y 18 a ño s d e ed ad , p or re si de nc ia y g ru po s d e ed ad , C ub a, 20 10 /1 1  Ed ad Ur ba na Ru ra l To do Po rci en to de m uje re s ca sa da s a nt es de la ed ad de 15 añ os Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s ca sa da s a nt es de la ed ad de 18 añ os Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s ca sa da s a nt es de la ed ad de 15 añ os Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s ca sa da s a nt es de la ed ad de 18 añ os Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s ca sa da s a nt es de la ed ad de 15 añ os Nú m er o d e m uje re s Po rci en to de m uje re s ca sa da s a nt es de la ed ad de 18 añ os Nú m er o d e m uje re s 15 -1 9 3,6 80 3 na na 6,4 24 9 na na 4,2 10 52 na na 20 -2 4 6,6 90 1 37 ,0 90 1 15 ,9 29 4 51 ,0 29 4 8,9 11 95 40 ,4 11 95 25 -2 9 9,1 89 6 35 ,4 89 6 9,8 26 0 41 ,8 26 0 9,2 11 56 36 ,9 11 56 30 -3 4 6,9 84 6 38 ,3 84 6 23 ,2 26 2 57 ,9 26 2 10 ,7 11 08 42 ,9 11 08 35 -3 9 7,7 11 36 31 ,2 11 36 10 ,3 44 6 45 ,6 44 6 8,5 15 82 35 ,3 15 82 40 -4 4 8,1 11 41 30 ,1 11 41 5,5 39 1 46 ,9 39 1 7,4 15 32 34 ,4 15 32 45 -4 9 7,4 10 99 31 ,9 10 99 9,9 34 9 42 ,8 34 9 8,0 14 48 34 ,6 14 48 To ta l 7,2 68 22 33 ,6 60 18 11 ,2 22 51 47 ,3 20 03 8,1 90 73 37 ,0 80 21 PROTECCIÓN INFANTIL /71 Ta bl a C P.3 : D ife re nc ia d e e da d en tre có ny ug es D is tr ib uc ió n po rc en tu al d e m uj er es d e 15 a 1 9 añ os y d e 20 a 2 4 añ os a ct ua lm en te c as ad as /e n un ió n, s eg ún la d ife re nc ia d e ed ad c on s u es po so o c om pa - ñe ro , C ub a, 2 01 0/ 11     Po rc ie nt o de m uj er es d e 1 5 a 1 9 añ os a ct ua lm en te ca sa da s/ en u ni ón cu yo es po so o co m pa ñe ro es : Número de mujeres de 15 a 19 años actualmente casadas/en unión Po rc ie nt o de m uj er es d e 2 0 a 2 4 añ os ac tu al m en te ca sa da s/ en u ni ón cu yo es po so o co m pa ñe ro es : Número de mujeres de 20 a 24 años actualmente casadas/ en unión Más joven 0-4 años mayor 5-9 años mayor 10+ años mayor [1] Edad del marido/ compañero desco- nocida Total Más joven 0-4 años mayor 5-9 años mayor 10+ años mayor [2] Edad del marido/ compañero desco- nocida Total Re gi ón Oc cid en te 9,3 49 ,2 38 ,6 2,6 0,4 10 0,0 27 11 ,2 41 ,9 18 ,6 28 ,3 0,0 10 0,0 12 3 Ciu da d H ab an a 4,7 25 ,4 62 ,8 7,1 0,0 10 0,0 17 7,8 45 ,0 11 ,5 35 ,5 0,2 10 0,0 80 Ce nt ro 8,8 39 ,2 27 ,4 24 ,6 0,0 10 0,0 55 27 ,0 34 ,8 23 ,3 11 ,7 3,1 10 0,0 14 1 Or ien te 3,1 32 ,4 26 ,8 37 ,5 0,2 10 0,0 11 0 10 ,7 31 ,0 38 ,3 19 ,9 0,0 10 0,0 31 6 Ár ea Ur ba na 5,3 34 ,0 34 ,6 26 ,0 0,2 10 0,0 15 9 11 ,4 34 ,9 27 ,8 24 ,9 0,9 10 0,0 48 8 Ru ra l 6,3 41 ,4 21 ,3 30 ,8 0,2 10 0,0 49 21 ,1 37 ,4 29 ,3 12 ,1 0,0 10 0,0 17 1 Ed ad 15 -1 9 5,5 35 ,7 31 ,5 27 ,1 0,2 10 0,0 20 9 na na na na na na na 20 -2 4 na na na na na na na 14 ,0 35 ,6 28 ,2 21 ,6 0,7 10 0,0 66 0 Ni ve l d e e du ca ció n* Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 1,2 45 ,9 22 ,8 29 ,6 0,5 10 0,0 62 16 ,5 26 ,4 37 ,0 20 ,0 0,1 10 0,0 11 5 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 7,8 32 ,2 33 ,2 26 ,8 0,0 10 0,0 13 7 12 ,3 37 ,2 28 ,1 21 ,5 1,0 10 0,0 43 2 Su pe rio r (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 10 0,0 8 18 ,1 38 ,5 19 ,4 24 ,0 0,0 10 0,0 11 1 To ta l 5, 5 35 ,7 31 ,5 27 ,1 0, 2 10 0, 0 20 9 14 ,0 35 ,6 28 ,2 21 ,6 0, 7 10 0, 0 66 0 [1 ] I nd ic ad or M IC S 8. 10 a [2 ] I nd ic ad or M IC S 8. 10 b * Se e xc lu ye n cu at ro m uj er es d e ni ve l p rim ar io . IX. VIH/sida, conducta sexual y orfandad Conocimientos sobre la transmisión del VIH e ideas erróneas sobre el VIH/sida Uno de los requisitos más importantes para reducir la tasa de infección por VIH es contar con cono- cimientos precisos sobre cómo se transmite el virus y cuáles son las estrategias para evitar la trans- misión. Una información correcta constituye el primer paso hacia la creación de conciencia y para entregar a los jóvenes las herramientas para protegerse de la infección. Las ideas erróneas sobre el VIH son comunes y pueden confundir a los jóvenes y obstaculizar las acciones de prevención. Regiones diferentes pueden tener variaciones en las ideas erróneas, aunque algunas parecen ser universales (por ejemplo, que compartir los alimentos o las picadas de mosquito pueden transmitir el VIH). La Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida instó a los gobiernos a mejorar los conocimientos y las habilidades de los jóvenes para protegerse del VIH. Los indicadores para medir este objetivo, así como el ODM de reducir las infecciones de VIH a la mitad, incluyen mejorar el nivel de conocimientos sobre el virus y su prevención, y cambiar las conductas para evitar una mayor propagación de la enfermedad. El módulo de VIH se les aplicó a mujeres de 15-49 años de edad. En Cuba la epidemia de VIH/sida se considera de bajo nivel, con valores de prevalencia muy bajos, y la vía sexual como la principal forma de transmisión. El grupo más vulnerable a la infección ha sido el de hombres que tienen sexo con otros hombres. Un indicador que es tanto un ODM como una pauta de la Sesión Especial de la AGNU sobre VIH/ sida es el porcentaje de mujeres jóvenes con un conocimiento integral y correcto de la prevención y transmisión del VIH. En la MICS de Cuba, a todas las mujeres que habían oído hablar del sida se les preguntó si conocían las dos formas principales de evitar la transmisión del VIH: tener una sola pareja fiel y no infectada, y el uso del preservativo cada vez que se tenga sexo. Los resultados se muestran en la Tabla HA.1. En Cuba casi la totalidad (99,9 %) de las mujeres entrevistadas habían oído hablar del sida. Sin embargo, el porcentaje de mujeres que conocen las dos formas principales de prevenir la transmisión del VIH es de solo 77 %. El 85 % de las mujeres sabe que se puede evitar teniendo una sola pareja fiel y no infectada y el 89 % conoce sobre el uso del preservativo cada vez. La situación más desfavorable se encuentra en la capital del país donde, a pesar de que una alta proporción de mujeres (92 %) reconoce el uso del condón como una manera de prevención de la transmisión del VIH, solo el 74 % identifica ambas formas. Es importante señalar que el conocimiento sobre las dos vías de prevención es más frecuente en las mujeres que nunca se han casado o unido y va aumentan- do también con la edad, aunque sin cambios muy marcados entre cada grupo etario. Los resultados para las mujeres de 15-24 años se presentan por separado en la Tabla HA.2. En el gru- po de las mujeres jóvenes el conocimiento sobre las dos formas principales de prevención del VIH es similar a la descrita para la totalidad de las mujeres, mostrando patrones similares por regiones, áreas y estado conyugal. Sin embargo, son las más jóvenes del grupo, las de 15 a 19 años, las que tie- nen más probabilidad de conocer ambas formas, aunque las del grupo de 20 a 24 identifican el uso del condón con mayor frecuencia. El nivel educacional en estas edades no parece tener un efecto significativo. VIH/SIDA, CONDUCTA SEXUAL Y ORFANDAD /73 Ta bl a H A. 1: Co no cim ie nt o de la tr an sm isi ón d el V IH , i de as eq ui vo ca da s s ob re el V IH /s id a y co no cim ie nt o in te gr al so br e l a t ra ns m isi ón d el V IH Po rc ie nt o de m uj er es d e 15 a 4 9 añ os q ue c on oc en la s p rin ci pa le s m an er as d e pr ev en ir la tr an sm is ió n de l V IH , p or ci en to q ue sa be q ue u na p er so na c on a pa - rie nc ia s al ud ab le p ue de te ne r e l v iru s de l s id a, p or ci en to q ue re ch az a id ea s eq ui vo ca da s co m un es , y p or ci en to d e la s qu e tie ne n un c on oc im ie nt o in te gr al so br e la tr an sm is ió n de l V IH , C ub a, 2 01 0/ 11     Porcentaje que ha oído sobre el sida Po rci en to qu e s ab e q ue la tr an s- m isi ón se pu ed e p re ve nir po r: Porciento de mujeres que conocen ambas maneras Porciento que sabe que una persona de apariencia saludable puede tener el virus del sida Po rci en to qu e s ab e q ue el VI H no se pu ed e t ra ns m iti r p or : Porciento que rechaza las dos ideas equivocadas más comunes y que sabe que una persona con apa- riencia saludable puede tener el virus del sida Porciento con un conoci- miento integral [1] Número de mujeres Tener solo un compañero sexual fiel y no infectado Usar condón cada vez Picaduras de mosquito Compartir comi- da con alguien con sida Medios sobrenaturales Re gi ón Oc cid en te 10 0,0 86 ,9 92 ,8 81 ,6 95 ,7 84 ,5 86 ,4 97 ,5 71 ,9 59 ,4 17 33 Ciu da d H ab an a 10 0,0 78 ,9 92 ,0 73 ,5 94 ,2 85 ,8 89 ,9 97 ,8 75 ,6 57 ,4 14 21 Ce nt ro 99 ,6 88 ,3 87 ,4 78 ,2 91 ,9 79 ,1 88 ,2 96 ,7 67 ,0 52 ,9 22 09 Or ien te 99 ,9 85 ,2 85 ,7 74 ,8 90 ,9 71 ,0 87 ,8 95 ,0 61 ,7 48 ,3 37 10 Ár ea Ur ba na 10 0,0 85 ,2 88 ,2 76 ,1 93 ,6 80 ,5 88 ,2 96 ,8 69 ,8 54 ,6 68 22 Ru ra l 99 ,5 85 ,6 89 ,4 78 ,5 89 ,3 69 ,8 87 ,1 94 ,9 58 ,9 48 ,1 22 51 Ed ad 15 -2 4 99 ,8 85 ,8 86 ,8 75 ,3 91 ,4 78 ,5 91 ,3 96 ,0 68 ,6 53 ,5 22 47 25 -2 9 99 ,9 83 ,4 88 ,3 74 ,2 90 ,6 78 ,7 89 ,6 98 ,5 68 ,2 53 ,1 11 56 30 -3 9 10 0,0 84 ,1 89 ,7 76 ,4 94 ,5 80 ,4 87 ,4 96 ,2 70 ,2 54 ,7 26 90 40 -4 9 99 ,8 86 ,8 88 ,7 79 ,0 92 ,5 74 ,8 85 ,2 95 ,8 62 ,8 50 ,9 29 81 Es ta do co ny ug al Al gu na ve z c as ad a/ en un ión 99 ,8 84 ,8 88 ,3 76 ,1 92 ,7 77 ,3 87 ,3 96 ,3 66 ,5 52 ,3 76 30 Nu nc a c as ad a/ en un ión 99 ,9 88 ,2 89 ,6 79 ,9 91 ,7 80 ,8 91 ,3 96 ,7 70 ,1 56 ,5 14 43 Ni ve l d e e du ca ció n Pr im ar ia o n ing un o 98 ,8 81 ,0 83 ,4 70 ,7 85 ,7 59 ,0 72 ,7 95 ,2 45 ,7 36 ,2 26 7 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 99 ,8 86 ,1 84 ,6 75 ,7 91 ,5 66 ,6 82 ,0 94 ,9 54 ,1 43 ,2 19 36 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 99 ,9 86 ,3 88 ,9 77 ,3 92 ,3 79 ,5 89 ,7 96 ,5 69 ,0 54 ,9 48 19 Su pe rio r 10 0,0 83 ,1 92 ,0 77 ,2 95 ,4 87 ,3 91 ,6 97 ,6 77 ,8 59 ,8 20 47 Om iti do /N o s ab e (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 5 To ta l 99 ,9 85 ,3 88 ,5 76 ,7 92 ,6 77 ,9 87 ,9 96 ,4 67 ,1 53 ,0 90 73 [1 ] I nd ica do r M ICS 9. 1 74/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Las Tablas HA.1 y HA.2 también presentan el porcentaje de mujeres que pueden identificar correcta- mente las ideas erróneas que existen respecto al VIH. El indicador se basa en las dos ideas erróneas más comunes y pertinentes en Cuba: que el VIH puede transmitirse a través de picaduras de mosquito y compartiendo alimentos. La tabla también brinda información sobre si las mujeres saben que el VIH no puede transmitirse por medios sobrenaturales. De las entrevistadas, el 67 % rechaza las dos ideas erróneas más comunes y sabe que una persona de apariencia saludable puede estar infectada. El 78 % sabe que el VIH no se puede transmitir por picaduras de mosquitos, y el 88 % que no se transmite por compartir alimentos con un enfermo de sida, mientras que el 93 % sabe que una persona de aparien- cia saludable puede estar infectada. La región oriental presenta el nivel más bajo de reconocimiento de ideas erróneas con un 65 %, similar a lo que sucede en las áreas rurales (62 %), considerando solo a las mujeres de 15 a 24 años. Las mujeres mayores presentan la menor probabilidad de identificar los errores, aunque particularmente saben con mayor frecuencia que una persona de aspecto saludable puede tener el virus. Del mismo modo que con los indicadores de prevención, son las mujeres nunca casadas o unidas las que identifican con mayor frecuencia las ideas erróneas. En el caso de las de 15 a 24 años, cuyos resultados se muestran en la tabla HA.2, la situación es similar al conjunto total de mujeres. Las mujeres que tienen conocimiento integral sobre la prevención del VIH incluyen a aquellas que conocen las dos formas de prevención (tener una pareja fiel y no infectada y utilizar un preservativo cada vez), que saben que una persona aparentemente saludable puede tener el virus del sida y que rechazan las dos ideas erróneas más comunes. Las Tablas HA.1 y HA.2 también muestran el porcenta- je de mujeres con conocimiento integral. El conocimiento integral sobre los métodos de prevención y transmisión del VIH todavía es relativamente bajo, aunque existen diferencias según el lugar de residencia. De manera general, al 53 % de las mujeres se le comprobó el conocimiento integral, que fue ligeramente superior en las áreas urbanas (55 %). Las que residen en el oriente del país tienen menos probabilidad de tener un conocimiento integral (51 %). Como era de esperar, el porcentaje de mujeres con conocimiento integral aumenta con el nivel escolar (Figura HA.1). Figura HA.1: Porciento de mujeres que tienen un conocimiento integral de la transmisión del VIH/sida, Cuba, 2010/11 El conocimiento sobre la transmisión del virus de la madre al niño también es un importante primer paso para que la mujer se someta a una prueba de VIH cuando esté embarazada y así evitar la infección del bebé. Las mujeres deben saber que el VIH se transmite durante el embarazo, el parto y la lactancia materna. El nivel de conocimientos en las mujeres de 15-49 años de edad sobre la transmisión de VIH de la madre al niño se muestra en la Tabla HA.3. De manera general, el 94 % de las mujeres saben que el VIH puede transmitirse de la madre al niño. El porcentaje de mujeres que conocen las tres formas de trans- misión de la madre al niño es de 65 %, mientras que el 5 % no conoce ninguna forma específica. En la capital se presenta el valor más bajo de mujeres que conocen las tres maneras con un 60 %, muy similar al centro del país con un 62 %. No hay grandes diferencias entre áreas urbana y rural. El nivel educacional está asociado de manera positiva con el conocimiento de la transmisión del VIH de la madre al hijo/a. VIH/SIDA, CONDUCTA SEXUAL Y ORFANDAD /75 Ta bl a H A. 2: Co no cim ie nt o de la tr an sm isi ón d el V IH , i de as eq ui vo ca da s s ob re el V IH /s id a y co no cim ie nt o in te gr al so br e l a t ra ns m isi ón d el V IH en jó ve ne s Po rc ie nt o de m uj er es jó ve ne s d e 15 a 2 4 añ os q ue c on oc en la s p rin ci pa le s m an er as d e pr ev en ir la tr an sm is ió n de l V IH , p or ci en to q ue sa be q ue u na p er so na de a pa rie nc ia s al ud ab le p ue de te ne r e l v iru s de l s id a, p or ci en to q ue re ch az a id ea s eq ui vo ca da s co m un es , y p or ci en to d e la s qu e tie ne n un c on oc im ie nt o in te gr al s ob re la tr an sm is ió n de l V IH , C ub a, 2 01 0/ 11     Porciento que ha oído sobre el sida Po rc ie nt o qu e s ab e q ue la tr an s- m isi ón se p ue de p re ve ni r p or : Porciento de mujeres que conocen ambas maneras Porciento que sabe que una persona de apariencia saludable puede tener el virus del sida Po rc ie nt o qu e s ab e q ue el V IH n o se p ue de tra ns m iti r p or : Porciento que rechaza las dos ideas equivocadas más comunes y que sabe que una persona con aparien- cia saludable puede tener el virus del sida Porciento con un conoci- miento integral [1] Número de mujeres de edades entre 15-24 años Tener solo un compañero sexual fiel y no infectado Usar condón cada vez Picaduras de mosquito Compartir comida con alguien con sida Medios sobrenaturales Re gi ón Oc cid en te 10 0,0 84 ,6 89 ,9 78 ,4 93 ,0 84 ,3 85 ,1 97 ,1 67 ,4 53 ,7 43 2 Ciu da d H ab an a 10 0,0 77 ,5 94 ,6 73 ,7 92 ,5 84 ,9 90 ,4 95 ,9 74 ,1 55 ,7 32 0 Ce nt ro 99 ,0 88 ,1 85 ,3 75 ,9 91 ,9 77 ,6 94 ,1 95 ,5 72 ,1 56 ,2 53 1 Or ien te 10 0,0 87 ,8 83 ,7 74 ,2 90 ,0 74 ,3 92 ,8 95 ,8 65 ,4 51 ,2 96 4 Ár ea Ur ba na 10 0,0 85 ,7 86 ,1 74 ,5 91 ,8 80 ,5 91 ,4 96 ,2 70 ,8 55 ,0 17 04 Ru ra l 99 ,1 86 ,0 89 ,1 78 ,0 90 ,0 72 ,3 90 ,8 95 ,6 61 ,6 48 ,6 54 3 Ed ad 15 -1 9 99 ,5 88 ,8 85 ,8 77 ,0 90 ,6 77 ,4 90 ,6 95 ,5 66 ,4 53 ,7 10 52 20 -2 4 10 0,0 83 ,1 87 ,7 73 ,8 92 ,1 79 ,5 91 ,9 96 ,5 70 ,6 53 ,3 11 95 Es ta do co ny ug al Al gu na ve z c as ad a/ en un ión 99 ,5 82 ,9 84 ,0 70 ,6 91 ,9 75 ,5 89 ,9 94 ,9 66 ,6 50 ,1 11 07 Nu nc a c as ad a/ en un ión 10 0,0 88 ,5 89 ,5 79 ,9 90 ,9 81 ,4 92 ,6 97 ,1 70 ,5 56 ,7 11 40 Ni ve l d e e du ca ció n Pr im ar ia o n ing un o (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 5 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 10 0,0 88 ,8 87 ,3 78 ,6 92 ,3 72 ,4 89 ,8 96 ,9 63 ,7 50 ,1 38 5 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 99 ,7 86 ,3 85 ,6 74 ,7 90 ,1 77 ,9 89 ,9 96 ,1 66 ,6 52 ,7 14 72 Su pe rio r 10 0,0 80 ,9 90 ,8 74 ,5 95 ,4 87 ,3 98 ,1 95 ,0 81 ,2 60 ,2 38 5 To ta l 99 ,8 85 ,8 86 ,8 75 ,3 91 ,4 78 ,5 91 ,3 96 ,0 68 ,6 53 ,5 22 47 [1 ] I nd ic ad or M IC S 9. 2; in di ca do r O D M 6 .3 76/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Tabla HA.3: Conocimiento sobre transmisión del VIH de madre a hijo/a Porciento de mujeres de edades entre los 15 y 49 años que identifican correctamente los medios de transmisión del VIH de la madre al hijo/a, Cuba, 2010/11     Po rci en to qu e s ab e qu e e l V IH pu ed e s er tra ns m iti do de m ad re a h ijo /a Porciento que sabe que el VIH se puede transmitir: No co no ce ni ng un o de lo s m ed ios es pe cífi co s Nú m er o d e m uje re s Du ra nt e e l em ba ra zo En el pa rto Po r m ed io de la lac ta nc ia m at er na De la s t re s m an er as [1 ] Región Occidente 96,3 88,9 83,6 83,3 71,2 3,7 1733 Ciudad Habana 95,7 80,7 83,1 76,4 59,8 4,3 1421 Centro 93,4 82,4 83,3 73,0 62,4 6,2 2209 Oriente 93,5 85,4 79,6 77,4 67,7 6,4 3710 Área Urbana 94,7 84,5 82,0 77,9 65,8 5,3 6822 Rural 93,3 84,9 81,3 75,6 66,0 6,2 2251 Grupo de edad 15-24 93,0 83,4 81,0 73,2 63,4 6,8 2247 25+ 94,8 85,0 82,1 78,7 66,7 5,1 6826 15-19 90,3 81,4 76,3 68,5 59,6 9,3 1052 20-24 95,4 85,1 85,1 77,3 66,8 4,6 1195 25-29 96,9 86,6 85,4 81,2 68,2 3,0 1156 30-39 94,2 84,7 82,7 79,3 68,1 5,8 2690 40-49 94,6 84,6 80,3 77,1 64,8 5,2 2981 Estado conyugal Alguna vez casada/en unión 94,6 84,6 81,6 77,8 66,1 5,2 7630 Nunca casada/en unión 93,0 84,3 83,0 74,7 64,7 6,9 1443 Nivel de educación Primaria o ninguno 88,3 77,2 75,1 72,7 59,5 10,5 267 Secundaria y obrero calificado 93,2 83,5 78,4 73,1 61,3 6,6 1936 Preuniversitario/Técnico medio 94,2 84,4 81,5 77,9 66,2 5,7 4819 Superior 96,8 87,1 87,1 80,8 70,3 3,2 2047 Omitido/No sabe (*) (*) (*) (*) (*) (*) 5 Total 94,4 84,6 81,8 77,3 65,8 5,5 9073 [1] Indicador MICS 9.3 Actitudes de aceptación hacia las personas con VIH/sida Los indicadores sobre las actitudes hacia las personas con VIH miden el estigma y la discriminación en la comunidad. El estigma y la discriminación son bajos si los encuestados señalan una actitud de aceptación con respecto a los siguientes cuatro aspectos: 1) cuidar de un miembro de la familia afectado por el sida; 2) comprarle verduras frescas a un vendedor seropositivo; 3) considerar que a un maestro seropositivo se le debe permitir impartir clases en una escuela y 4) no desear mantener en secreto la condición de seropositivo de un miembro de la familia. La Tabla HA.4 muestra las acti- tudes de las mujeres hacia las personas con VIH/sida. En Cuba, el 98,8 % de las mujeres que han oído sobre el sida coincide con al menos un planteamiento de aceptación. La actitud discriminatoria más común es desear mantener en secreto la condición de seropositivo de un miembro de la familia, solo el 60 % no tendría objeciones a que esto se supiera. Las mujeres de mayor nivel escolar tienen más actitudes de aceptación que aquellas de un nivel escolar bajo. No se aprecian grandes diferencias para las otras variables de contexto. VIH/SIDA, CONDUCTA SEXUAL Y ORFANDAD /77 Ta bl a H A .4 : A ct it ud es d e ac ep ta ci ón h ac ia p er so na s co n V IH /s id a Po rc ie nt o de m uj er es e nt re 1 5 y 49 a ño s qu e ha n oí do s ob re e l s id a y ex pr es an u na a ct itu d de a ce pt ac ió n ha ci a pe rs on as c on V IH /s id a, C ub a, 2 01 0/ 11     Po rc ie nt o de m uj er es q ue : Nú m er o d e m uje re s qu e h an oí do so br e el sid a Es tá di sp ue sta a cu ida r d e un m iem br o d e l a f am ilia co n e l v iru s d el sid a e n s u pr op io ho ga r Le co m pr ar ía ve rd ur as fre sc as a un co m er cia nt e o v en de do r q ue te ng a e l vir us de l s ida Co ns ide ra qu e a un pr of es or /a co n e l v iru s d el sid a y qu e n o es té en fer m o d eb er ía pe rm i- tír se le co nt inu ar en se ña nd o No qu er ría m an te ne r e n se cre to qu e u n m iem br o de la fa m ilia se in fec tó de l v iru s d el sid a Es tá de ac ue rd o co n a l m en os un a de la s a cti tu de s d e ac ep ta ció n Ex pr es a a cti tu de s d e ac ep ta ció n e n l os cu at ro ind ica do re s [ 1] Re gi ón Oc cid en te 95 ,2 79 ,9 84 ,3 54 ,5 98 ,0 41 ,0 17 33 Ciu da d H ab an a 95 ,1 85 ,2 93 ,0 48 ,4 99 ,6 39 ,7 14 21 Ce nt ro 93 ,8 74 ,4 83 ,3 67 ,1 98 ,6 45 ,6 22 00 Or ien te 94 ,0 70 ,4 83 ,9 63 ,7 99 ,0 42 ,3 37 06 Ár ea Ur ba na 94 ,6 76 ,7 86 ,2 59 ,6 98 ,8 42 ,5 68 21 Ru ra l 93 ,4 71 ,8 82 ,3 62 ,9 98 ,9 42 ,3 22 39 Gr up os d e e da d 15 -2 4 94 ,9 77 ,2 85 ,3 58 ,9 98 ,9 42 ,3 22 42 25 + 94 ,1 74 ,9 85 ,3 60 ,9 98 ,8 42 ,5 68 18 15 -1 9 93 ,7 74 ,9 84 ,2 57 ,4 98 ,4 39 ,7 10 47 20 -2 4 96 ,0 79 ,2 86 ,2 60 ,2 99 ,4 44 ,5 11 95 25 -2 9 94 ,7 77 ,8 85 ,4 58 ,3 99 ,4 40 ,7 11 55 30 -3 9 93 ,7 77 ,6 86 ,3 58 ,0 98 ,5 42 ,9 26 90 40 -4 9 94 ,3 71 ,4 84 ,3 64 ,5 98 ,7 42 ,9 29 74 Es ta do co ny ug al Al gu na ve z c as ad a/ en un ión 94 ,5 75 ,3 85 ,0 60 ,6 98 ,8 42 ,3 76 18 Nu nc a c as ad a/ en un ión 93 ,5 76 ,6 86 ,7 59 ,4 98 ,9 43 ,2 14 42 Ni ve l d e e du ca ció n Pr im ar ia o n ing un o 88 ,3 52 ,9 72 ,0 74 ,6 99 ,5 35 ,4 26 4 Se cu nd ar ia y o br er o c ali fic ad o 92 ,3 68 ,1 79 ,6 61 ,3 98 ,2 38 ,3 19 31 Pr eu niv er sit ar io/ Té cn ico m ed io 94 ,8 77 ,2 85 ,4 58 ,9 98 ,7 41 ,7 48 14 Su pe rio r 96 ,1 81 ,5 92 ,2 61 ,2 99 ,8 49 ,2 20 47 Om iti do /N o s ab e (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) (* ) 5 To ta l 94 ,3 75 ,5 85 ,3 60 ,4 98 ,8 42 ,5 90 60 [1 ] I nd ic ad or M IC S 9. 4 78/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Conocimientos sobre un lugar donde se realicen pruebas de VIH, servicios de consejería y pruebas durante la atención prenatal Otro indicador importante es el conocimiento de dónde realizarse una prueba de VIH y cómo utilizar dichos servicios. Para protegerse y evitar infectar a otros es importante que los individuos conozcan su estado con respecto al VIH. Conocer el propio estado también se convierte en un factor primordial en la decisión de buscar ayuda para un tratamiento. Las preguntas relacionadas con el conocimiento en las mujeres de una instalación donde se realicen pruebas de VIH y si se han hecho tales pruebas en algún momento se muestra en la Tabla HA.5. El 96 % de las mujeres sabía dónde realizarse una prueba, mientras que el 78 % ya se la había hecho. Se había realizado la prueba en los últimos 12 meses el 32 % de las mujeres, pero no todas conocían el resultado. En los 12 meses anteriores a la encuesta son las mujeres de la región oriental las que con más frecuencia se habían sometido a una prueba, coincidiendo en este territorio el mayor grupo con conocimiento de los resultados. El nivel educacional de la mujer influye tanto para hacerse la prueba como para tener el resultado, y son las universitarias las que presentan los mayores porcentajes, 39 y 31 %, respectivamente. Tabla HA.5: Conocimiento de un lugar para hacerse la prueba del VIH Porciento de mujeres de 15 a 49 años que saben dónde hacerse una prueba del VIH, porciento de mujeres que se han hecho la prueba alguna vez, porciento de mujeres que se han hecho la prueba en los últimos 12 meses y porciento que se ha hecho las pruebas y le han dicho el resultado, Cuba, 2010/11     Porciento de mujeres que: Número de mujeres Saben dónde hacerse una prueba del VIH [1] Se han hecho la prueba alguna vez Se han hecho la prueba en los 12 últimos meses Se han hecho la prueba y se les ha comunicado el resultado [2] Región Occidente 98,9 79,5 32,1 23,3 1733 Ciudad Habana 96,9 83,3 27,7 20,2 1421 Centro 95,6 77,4 28,6 22,9 2209 Oriente 95,5 75,2 34,9 25,1 3710 Área Urbana 96,9 79,1 32,1 23,9 6822 Rural 94,7 74,0 30,6 22,2 2251 Edad 15-19 89,4 34,3 23,2 14,5 1052 20-24 96,3 79,6 44,3 27,7 1195 25-29 98,5 88,2 37,3 25,9 1156 30-34 99,1 88,2 39,0 27,6 1108 35-39 97,9 87,3 29,8 24,2 1582 40-44 96,6 84,6 28,0 23,7 1532 45-49 95,8 74,1 23,4 20,3 1448 Estado conyugal Alguna vez casada/en unión 97,1 83,8 32,9 24,3 7630 Nunca casada/en unión 92,7 45,9 25,3 18,9 1443 Nivel de educación Primaria o ninguno 90,8 71,3 17,9 10,7 267 Secundaria y obrero calificado 94,5 71,3 26,6 19,0 1936 Preuniversitario/Técnico medio 96,5 77,0 31,6 22,8 4819 Superior 98,8 86,8 38,7 31,0 2047 Omitido/No sabe (*) (*) (*) (*) 5 Total 96,4 77,8 31,7 23,5 9073 [1] Indicador MICS 9.5 [2] Indicador MICS 9.6 VIH/SIDA, CONDUCTA SEXUAL Y ORFANDAD /79 La Tabla HA.6 presenta los mismos resultados para las jóvenes sexualmente activas. La proporción de jóvenes que se han realizado la prueba y han conocido el resultado constituye una medida de la efec- tividad de las intervenciones que promueve la consejería sobre VIH y las pruebas conexas entre los jóvenes. Es importante saber esto, ya que los jóvenes pueden sentir que existen barreras para acceder a los servicios relacionados con temas sensibles, tales como la salud sexual. Sin embargo, los resultados en Cuba para las jóvenes no son muy distantes a los del conjunto de mujeres en general, aunque es más probable que una mujer entre 20 y 24 años se haya realizado la prueba. La capital del país presenta la mayor cantidad de mujeres jóvenes que se han realizado la prueba y conocen el resultado (34 %). Tabla HA.6: Conocimiento de un lugar para la prueba del VIH en mujeres jóvenes activas sexualmente Porciento de mujeres de 15 a 24 años que han tenido sexo en los últimos 12 meses, y de ellas el por- ciento que sabe dónde hacerse la prueba del VIH, porciento de mujeres que se han hecho la prueba alguna vez, porciento de mujeres que se han hecho la prueba en los últimos 12 meses y porciento que se ha hecho las pruebas y le han dicho el resultado, Cuba, 2010/11     Po rci en to qu e h ab ía te nid o s ex o e n l os 12 últ im os m es es Nú m er o d e m uje re s de ed ad es en tre 15 -2 4 añ os Porciento de mujeres que: Nú m er o d e m uje re s de ed ad es en tre 15 -2 4 añ os qu e h an te nid o se xo en lo s 1 2 ú lti m os m es es Co no ce un lu ga r do nd e h ac er se la pr ue ba Se ha he ch o l a pr ue ba al gu na ve z Se ha he ch o l a pr ue ba en lo s 1 2 últ im os m es es Se ha he ch o l a pr ue ba y se le ha co m un ica do el re su lta do [1 ] Región Occidente 78,6 432 97,6 68,1 40,5 19,7 340 Ciudad Habana 81,7 320 95,5 71,5 43,1 33,5 262 Centro 80,6 531 88,9 61,5 32,5 22,4 428 Oriente 82,9 964 93,8 68,0 41,9 24,3 798 Área Urbana 80,8 1704 94,8 67,2 39,6 24,4 1378 Rural 82,8 543 90,0 66,5 39,6 23,9 450 Edad 15-19 68,7 1052 89,5 45,7 30,4 18,8 722 20-24 92,5 1195 96,3 80,9 45,6 27,9 1105 Estado conyugal Alguna vez casada/en unión 97,9 1107 93,9 79,2 48,0 27,8 1083 Nunca casada/en unión 65,2 1140 93,2 49,2 27,4 19,2 744 Nivel de educación Primaria o ninguno (*) (*) (*) (*) (*) (*) 4 Secundaria y obrero calificado 71,2 385 92,9 71,4 45,7 22,8 274 Preuniversitario/Técnico medio 82,7 1472 92,9 63,2 38,4 23,1 1218 Superior 86,0 385 96,6 77,0 39,0 30,1 331 Total 81,3 2247 93,6 67,0 39,6 24,3 1827 [1] Indicador MICS 9.7 Entre las mujeres que habían dado a luz en los dos años que precedieron a la encuesta, el porcentaje que había recibido servicios de consejería en VIH y se había chequeado en las consultas prenatales se presenta en la Tabla HA.7. En general, el 79 % de las mujeres que tuvieron un hijo en los últimos dos años declaró haber recibido asesoramiento sobre el VIH como parte de sus cuidados prenatales. En cuanto a la realización de la prueba durante el último embarazo, 91 % declaró habérsela hecho, pero no todas manifestaron haber recibido los resultados, 85 % se hizo la prueba y supo el resultado. Si bien no hay variaciones en los indicadores de realización de pruebas por motivos del embarazo según las variables de contexto, la comunicación de los resultados difiere por regiones, y es Ciudad de La Habana la que presenta la situación más desfavorable. 80/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 Tabla HA.7: Pruebas y asesoramiento sobre VIH durante el cuidado prenatal Porciento de mujeres de 15 a 49 años que dieron a luz en los 2 últimos años, que recibieron cuidado prenatal de un profesional de la salud durante el último embarazo, porciento que recibió asesora- miento sobre el VIH, porciento a las que se ofreció y aceptaron una prueba del VIH y recibieron los resultados, Cuba, 2010/11     Porciento de mujeres que: Número de mujeres que dieron a luz en los 2 años prece- dentes a la encuesta Recibieron cui- dado prenatal de un profesio- nal de la salud para el último embarazo Recibieron asesoramien- to sobre el VIH durante el cuidado prenatal [1] Se les ofreció una prueba del VIH y se les hizo la prueba durante el cui- dado prenatal Se les ofreció una prueba del VIH y se les hizo la prueba durante el cuidado prenatal, y recibió los resultados [2] Recibieron asesora- miento sobre VIH, se les ofreció una prueba del VIH, la aceptaron y recibie- ron los resultados Región Occidente 99,9 86,4 91,6 90,1 80,6 328 Ciudad Habana 98,6 68,3 94,5 78,1 51,6 153 Centro 98,6 78,1 96,4 91,2 73,7 189 Oriente 98,7 78,1 86,5 80,1 66,5 472 Área Urbana 98,9 79,2 89,3 83,1 68,7 879 Rural 99,3 79,2 95,2 89,5 73,3 264 Mujeres jóvenes 15-24 99,4 75,6 87,9 81,0 63,5 434 Edad 15-19 99,3 72,0 91,8 88,0 66,3 97 20-24 99,4 76,6 86,8 78,9 62,7 336 25-29 99,2 78,2 93,0 87,5 70,9 315 30-34 99,2 84,2 93,1 87,2 74,9 213 35-49 97,6 83,5 90,4 84,8 76,5 180 Estado conyugal Alguna vez casada/en unión 99,1 79,0 91,2 84,9 69,9 1086 Nunca casada/en unión 98,2 81,7 81,6 77,1 66,9 57 Nivel de educación Primaria o ninguno (99,4) (78,5) (96,4) (87,1) (69,6) 21 Secundaria y obrero calificado 97,2 78,5 89,2 84,3 69,8 212 Preuniversitario/Técnico medio 99,4 79,6 92,5 86,1 69,5 637 Superior 99,4 78,7 87,0 81,0 70,2 273 Total 99,0 79,2 90,7 84,5 69,7 1142 [1] Indicador MICS 9.8 [2] Indicador MICS 9.9 Conducta sexual relacionada con la transmisión del VIH Es imprescindible promover una conducta sexual más segura para reducir la prevalencia del VIH. El uso de los condones durante el acto sexual, sobre todo con parejas ocasionales, resulta de vital importancia para reducir la propagación del VIH. En la mayoría de los países, más de la mitad de las nuevas infecciones por VIH ocurren en los jóvenes de 15-24 años, por lo que un cambio de actitud en este grupo etario será de particular importancia para disminuir las nuevas infecciones. Se aplicó un módulo de preguntas a las mujeres entre 15 y 24 años de edad para evaluar su riesgo de infección. Los factores de riesgo del VIH incluyen las relaciones sexuales a edades tempranas, las relaciones sexuales con hombres mayores, las relaciones sexuales con una pareja ocasional o la cohabitación con una, con olvido del uso del preservativo. VIH/SIDA, CONDUCTA SEXUAL Y ORFANDAD /81 La frecuencia de la conducta sexual que aumenta el riesgo de una infección por VIH en las mujeres se muestra en la Tabla HA.8 y en la Figura HA.2. En Cuba, el inicio de las relaciones sexuales tempranamente ocurre en el 13 % de las mujeres que tienen entre 15 y 24 años. Esto es más común en las áreas rurales, don- de sucede en el 15 % de las mujeres en estas edades. Por otra parte, son las mujeres que residen en áreas urbanas las que declaran con mayor frecuencia haber tenido sexo con hombres mayores (18 %). Figura HA.2: Conducta sexual que incrementa el riesgo de infección con VIH Tabla HA.8: Comportamiento sexual que aumenta el riesgo de infección del VIH Porciento de mujeres de 15 a 24 años que no se han casado y nunca han tenido sexo, porciento de mu- jeres de 15 a 24 años que tuvieron sexo antes de la edad de 15 años, y porciento de mujeres de 15 a 24 años que tuvieron sexo con un hombre 10 o más años mayor en los últimos 12 meses, Cuba, 2010/11   Porciento de muje- res que no se han casado de edades entre 15-24 años y que nunca han tenido sexo [1] Número de mujeres que no se han casado de edades entre 15-24 años Porciento de mu- jeres de edades entre 15-24 años que tuvieron sexo antes de los 15 años [2] Número de mujeres de edades entre 15-24 años Porciento de mujeres de edades entre 15-24 que tuvieron sexo en los 12 últimos meses con un hombre 10 o más años mayor [3] Número de mu- jeres de edades entre 15-24 que tuvieron sexo en los 12 meses anteriores a la encuesta Región Occidente 38,7 231 9,2 432 16,9 340 Ciudad Habana 29,5 184 20,3 320 17,4 262 Centro 29,4 282 16,1 531 12,8 428 Oriente 32,5 443 10,3 964 19,7 798 Área Urbana 32,8 879 12,3 1704 17,7 1378 Rural 31,4 261 14,7 543 15,7 450 Edad 15-19 40,7 793 11,7 1052 12,1 722 20-24 13,9 348 13,9 1195 20,6 1105 Estado conyugal Alguna vez casada/en unión (*) 0 19,7 1107 21,8 1083 Nunca casada/en unión 32,5 1140 6,3 1140 10,6 744 Nivel de educación Primaria o ninguno (*) 0 (*) 5 (*) 4 Secundaria y obrero calificado 57,1 185 25,7 385 18,2 274 Preuniversitario/Técnico medio 30,2 744 11,5 1472 16,4 1218 Superior 18,9 210 5,2 385 19,1 331 Total 32,5 1140 12,9 2247 17,2 1827 [1] Indicador MICS 9.10 [2] Indicador MICS 9.11 [3] Indicador MICS 9.12 82/ CUBA. Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados. 2010/11 La conducta sexual y el uso del preservativo durante las relaciones sexuales con más de una pareja se evaluaron en todas las mujeres y, de manera aparte, en las de 15 a 24 años de edad (Tablas HA.9 y HA.10). Apenas el 4 % de mujeres entre 15 y 49 años reportó haber tenido relaciones sexuales con más de una pareja en los 12 meses anteriores. De ellas, solo el 53 % señaló haber utilizado preserva- tivo durante sus últimas relaciones sexuales. El uso del preservativo aumenta con el nivel escolar de la mujer que ha tenido sexo con más de una pareja. Un poco más de mujeres jóvenes declara haber tenido sexo en el último año con más de una pareja (6 %), reportándose el uso del condón en una mayor proporción (66 %). Son las nunca casadas o en unión las que han cambiado más de pareja, aunque es más frecuente en este grupo el uso del condón, tanto en general como en el grupo de 15 a 24 años. El cambio de pareja durante el año va disminuyendo con la edad. Tabla HA.9: Sexo con múltiples parejas Porciento de mujeres de edades entre 15 y 49 años que han tenido sexo alguna vez, porciento de las que tuvieron sexo en los últimos 12 meses, porciento de las que tuvieron sexo con más de una pare- ja en los últimos 12 meses, y entre ellas, el porciento de las que utilizaron condón durante la última relación sexual, Cuba, 2010/11     Porciento de mujeres que: Número de mujeres de 15-49 años Porciento de mujeres de edades entre 15-49 años que tuvieron más de una pareja sexual en los 12 últimos meses, que también informaron que se utilizó el con- dón la última vez que tuvieron sexo [2] Número de mujeres de edades entre 15-49 años que tuvieron más de una pareja sexual en los 12 últimos mesesH an te nid o s ex o alg un a v ez Tu vie ro n s ex o e n l os 12 úl tim os m es es Tu vie ro n s ex o c on m ás de un a p ar eja en lo s 12 úl tim os m es es [1 ] Región Occidente 94,7 87,9 3,6 1733 47,7 62 Ciudad Habana 95,9 90,7 4,8 1421 76,

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