Dominican Rebublic - Demographic and Health Survey - 1986

Publication date: 1986

REPUBLICA DOMINICANA SECRETARIA DE ESTADO DE SALUD PUBLICA Y ASISTENCIA SOCIAL CONSEJO NACIONAL DE POBLACION Y FAMIL IA A Ihz,! CONAPOFA ENCUESTA DEMOGRAFICA Y DE SALUD DHS-86 @DHS Demographic and Health Surveys lnstitute for Resource Development/Wes~ånghouse República Dominicana Encuesta Demográfica y de Salud DHS - 1986 Consejo Nacional de Población y Familia Institute for Resource Development/Westinghouse Diciembre, 1987 1987 Primera Edlcl6n Impreso en RepUbltca Dominicana Prtnted in Domtnican Republlc Derechos reservados conforme a la ley Impresi6n: Editora Alfa & Omega Jos¢ j. ContreraJ No. 69 Santo Domingo, República Dominicana Tttulo : REPUBLICA DOMINICANA ENCUESTA DEMOGRAFICA Y DE SAL [ID DHS - 1986 Concejo Naclonal de Poblaci6n y Familla In«Htute for Resource DevelopmentflYeatblghouae Diciembre, 1987 La Encuesta Demogrática y de Salud, DHS-86, fue desarrollada por el Consejo Nacional de Poblaci6n y Familia, CONAPOFA. CONAPOFA ha ejecutado encuestas de planificación famifiar y fecundidad desde 1975 para evaluar y guiar sus actividades. Información adicional sobre DHS-86 o sobre las acti~dades de planifícación famih'ar en la República Dominicana puede obtenerse de CONAPOFA, Apartado Postal 1803, Santo Domingo, Repú- blica Dominicana. DHS-86 se llevó a cabo en el marco de las Encuestas de Demografia y Salud, DHS. DHS es un programa de alcance internacional del Institute for Resource Development (IRD), una subsidiaria de Westinghouse Electric Corporafion con oficinas en Columbla, Maryland. El programa lo desarrolla IRD bajo contrato con la Agencia para el Desarrollo Intemacional, AID (contrato DPE-3023-C.00-4083-00). Información adicional sobre el programa DHS se puede obtener escribiendo al P.O. Box 866, Columbia, Maryland, 21044, U.S.A. (Telex 87775). Presentación Siendo parte importante de la naturaleza de existencia del ('onsejo Nacional de Población y Familia (CONAPOFA): a) enriquecer con informaciones precisas y confiables el conocimiento de la realidad demográfica dominicana y los factores intimamente a ella vinculados; b) ofrecer datos «mcretos, fundamentalmente a los núcleos de toma de decisión, con el propósito esencial de servir de fuentes en la orientación de sus acciones concernientes al marco poblacional y de la salud; c) contribuir al fortalecimiento de la investigación demográfica. Es grato poner a disposición de los organismos nacionales c internacionales, inves- tigadores, especialistas y personas relacionadas con la problemática poblacional, las con- clusiones generales producto de la Encuesta Demográfica y de Salud, realizada en la República Dominicana en 1986. Se trata de un modesto aporte que no por estar alejado de lo prentencio~ abandona la originalidad y profundidad propia de estudios similares. Su presencia se inscribe en la interior~ación y linea de acción que tradicionalmente ha venido asumiendo el Consejo Nacional de Población y Familia (CONAPOFA), ante la incuestionable necesidad de búsqueda de nuevos conocimientos, requeridos primordial y constantemente, tanto por las agencias internacionales patrocinadoras como por los administradores locales de los programas de planificación familiar. Agradecemos el apoyo técnico y financiero ofrecido por la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) a través del Instituto para el Desarrollo de Recursos/ Westinghouse. Asimismo, merece ser destacado el esfuerzo del equipo técnico nacional que, bajo la dirección del personal del Departamento de Investigación y Evaluación del Consejo Nacional de Población y Familia, laboró incansablemente para que este proyecto se convirtiera en una realidad. Sería de nuestra satisfacción el que las informaciones contenidas en este volumen sirvan de material de consulta y apoyo para los diversos estudios de población y salud, así como en el di~ño y ejecución de una politica nacional coherente. Santo Domingo, D.N. Diciembre, 1987 Dr. Manuel A. Bello Secretario Ejecutivo Consejo Nacional de Población y Familia (CONAPOFA) Contenido Página 1. Introducción 1.1. Breve Descripción del País . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 1.2. Población . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 1.3. El Programa Nacional de Planificación Familiar . . . . . . . . . . . . . . . . 2 1.4. Prioridades en el Programa de Salud . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 2. Organización y Metodología 2. I. Organismos Patrocinadores y Ejecutor. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 2.2. Objetivos de la Encuesta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 2.3. Diseño y Selección de la Muestra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 2.4. Instrumentos Usados en la Recolección de los Datos . . . . . . . . . . . . . . 7 2.5. Selección y Entrenamiento del Personal de Campo . . . . . . . . . . . . . . . 8 2.6. Resultados del Trabajo de Campo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 2.7. Procesamiento de los Datos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 3. Características de la Muestra 3.1. Estructura por F, dad y Zona . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 3.2. Nivel de Educación por Edad, Zona y Región . . . . . . . . . . . . . . . . 11 4. Nupcialidad y Exposición al Riesgo de Embarazo 4.1. Estado Marital Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14 4.2. Edad a la Primera Unión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 4.3. Exposición al Riesgo de I~mbarazo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 4.4. La lnfertilidad Post-Parto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 5. Fecundidad 5.1, Niveles y Tendencias Recientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 5.2. Fecundidad Por Edad y Pefiodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 5.3. Fecundidad Alcanzada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29 5.4. Fecundidad y Edad a la Primera Unión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3{1 5.5. Edad al Primer Nacimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 6. Anticoncepción 6.1. Conocimiento de Métodos Anticonceptivos . . . . . . . . . . . . . . . . . 34 6.2. Conocimiento de Fuentes de Abastecimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 6.3. El Uso de Métodos Anticonceptivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 6.4, Diferenciales en el Uso de Anticonceptivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 6.5. El Número de ltijos al Comenzar a Usar Anticonceptivos . . . . . . . . . . . 42 6.6. El Conocimiento del Período Fértil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 6.7. La Edad al Adoptar la Esterilización . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43 6.8. Uso y Evaluación de Fuentes de Abastecimiento . . . . . . . . . . . . . . . 44 6.9. Razones de Descontinuación y de No Uso de Métodos . . . . . . . . . . . . 46 6.10. Intenciones de Uso en el Futuro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48 6.11. La Anticoncepción y los Medios de Comunicación . . . . . . . . . . . . . . 50 ii 7. Prcfercncias Reproductivas 7.1. El Deseo de I imitar los Nacimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53 7.2. F,l Deseo de Espaciar los Nacimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57 7.3. l,a Demanda Futura de Planificación Familiar . . . . . . . . . . . . . . . . 58 7.4. El Número Ideal de Ilijos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60 7.5. la Planificación de los Nacimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62 7.6. la Fecundidad No Deseada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64 8. Mortalidad y Salud 8.1. Mortalidad infantil: Niveles y Tendencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66 8.2. Mortalidad Neonatal y Post-neonatal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67 8.3. Diferenciales en la Mortalidad Infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67 8.4. La Atención del F, mbarazo y el Parto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70 8.5. Prevalencia y Tratamiento de 1 Diarrea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72 8.6. lnmunización de los Niños . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74 8.7. F,I Estado Nutricional de los Niños . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75 9. Rcsumcn y ConeLusiones 9.1. Nupcialidad y I!xlx»sición al Riesgo de Embar~.o . . . . . . . . . . . . . . . 80 9.2. Fecundidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81 9.3. Anticoncepción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81 94. Preferencias Repruductivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82 9.5. Mortalidad y Salud . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83 Apéndice I. Diseño y Selección de la Muestra 1.1. Diseño de la Muestra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85 1.2. Estratificación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85 1.3. Selección de la Muestra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86 Apéndice II. Errores de Muestreo 11.1. Rendimiento de la Muestra . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . 88 11,2. La Precisión de los Resultados: Los Errores Estándard. . . . . . . . . . . . . 89 Anexo I. Cuestionario de t logar Anexo II. Cuestionario Individual iii Cuadro 2. I Cuadro 3.1 Cuadro 3.2 Cuadro 3.3 Cuadro 3.4 Cuadro 3.5 Cuadro 4.1 Cuadro 4.2 Cuadro 4.3 Cuadro 4.4 Cuadro 4.5 Cuadro 4.6 Cuadro 4.7 Cuadro 4.8 Cuadro 4.9 Lista de Cuadros Página Tasas de Respuestas en la Encuesta de llogares y la Entrevista Individual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años, por Edad, según Diferentes Fuentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Zona, según Diferentes Fuentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Nivel Educacional, según Diferentes Fuentes . . . . . . . . . . . . . . . 12 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Nivel Educacional, según Edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 Distribución Porcentual de las Mujeres por Nivel de Educación, según Zona y Región . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Estado Civil, según Diferentes Fuentes . . . . . . . . . . . . . . . . . 14 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Estado Civil, según Edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Estado Civil, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . 16 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Edad a la Primera Unión y Edad Mediana a la Primera Unión, según Edad Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 Porcentajes de Mujeres Alguna Vez Casadas o Unidas al Cumplir los 18 y los 20 Años, según Edad Actual . . . . . . . . . . . . . 17 F~åad Mediana a la Primera Unión, segím Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 Porcentaje de Mujeres Expuestas al Riesgo de Embarazo por Edad y Estado Conyugal Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 Distribución Porcentual de las Mujeres Actualmente Candas o Unidas por Exposición al Riesgo de Embarazo, seg6n Edad . . . . . . . . 21 Porcentaje de Mujeres que Continúan en Lactancia, en Amenorrea y en Abstinencia Post-Parto, por Meses De~e el Nacimiento del tlijo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 ir Cuadro 4.10 Cuadro 5.1 Cuadro 5.2 Cuadro 5.3 Cuadro 5.4 Cuadro 5.5 Cuadro 5.6 Cuadro 5.7 Cuadro 5.8 Cuadro 6.1 Cuadro 6.2 Cuadro 6.3 Cuadro 6.4 Cuadro 6.5 Cuadro 6.6 Cuadro 6.7 Duración Promedio de la Lactancia en Mujeres en Unión, según Edad, Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . 23 Tasa Global de Fecundidad por Período . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 Hijos Tenidos por las Mujeres de 40-49, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26 Tasa General de Fecundidad por Año Calendario, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28 Tasas de Fecundidad Específica (por 1000 Mujeres), por Edad y Pefiodo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Número de Hijos Tenidos, según FAad Actual . . . . . . . . . . . . . . 30 Promedio de Hijos Tenidos por Edad a la Primera Unión y Duración Desde la Primera Unión (Mujeres Alguna Vez Casadas o Unidas) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15+49 Años por Edad al Nacimiento del Primer llijo, según Edad Actual . . . . . . . . . . 32 Mediana de la Edad al Primer Nachniento por Edad Actual, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32 Porcentaje de Mujeres que Conoce Algún Método Moderno y Porcentaje que Conoce Métodos Específicos, por Edad . . . . . . . . . . 34 Porcentaje de Mujeres Actualmente Casadas o Unidas que Conoce por lo Menos un Método Moderno, por Número de Hijos Vivos, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . 35 Distribución Porcentual de las Mujeres que Conocen Cada Método Según el Principal Problema que Piensa que Ocasiona el Método . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 Distribución Porcentual de las Mujeres que Conocen Cada Método por Fuente de Adquisición o Consejo . . . . . . . . . . . . . . 37 Porcentaje Que | la Usado Algún Método y Porcentaje Que lh Usado Cada Método Específico, por Edad . . . . . . . . . . . . . . . . 38 Porcentaje Que Está Usando Algún Método y Porcentaje Que Está Usando Cada Método Específico, por Edad . . . . . . . . . . . . . 39 Porcentaje de las Mujeres en Unión que Están Usando Algún Método, por Número de llijos, según Zona, Región y Educación . . . . . . 40 Cuadro 6.8 Cuadro 6.9 Cuadro 6.10 Cuadro 6.11 Cuadro 6.12 Cuadro 6.13 Cuadro 6.14 Cuadro 6.15 Cuadro 6.16 Cuadro 6.17 Cuadro 6.18 Cuadro 6.19 Distribución Porcentual de las Mujeres Alguna Vez Unidas por Númc.ro de llijos Vivos al Primer Uso de Anticonceptivos, según Edad Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 Distribución Porcentual de Todas las Mujeres y de Aquellas que ttan Usado el Ritmo, según Conocimiento del Pefiodo Fértil en el Ciclo Menstrual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43 Distribución Porcentual de las Mujeres Esterilizadas por Edad al Momento de la Operación, según Número de Años Desde la Operación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44 Distribución Porcentual de las Usuarias Aetuales de Cada Método Por Fuente de Obtención o Consejo Más Reciente . . . . . . . . 44 Distribución Porcentual de las Usuarias Actuales de Métodos por Tipo de Opinión sobre el Servicio Recibido, según Lugar de Obtención Más Reciente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45 Distribución Porcentual de las Ex-Usuarias de Métodos por Tipo de Opinión sobre el Servicio Recibido, según Lugar de Obtención Más Reciente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45 Porcentaje de Usuarias de Píldora que Obtienen el Método a Través del Programa de Mercadeo Social, por Zona y Región . . . . . . . . 46 Distribución Porcentual de las Mujeres que Ilan Descontinuado El Uso de Cada Método en los Ultimos Cinco Años, Por Razón de DescontinuaciÓn . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46 Distribución Porcentual de las Mujeres F, xpuestas que No Están Usando Métodos Anticonceptivos, por Actitud Ante la Posibili- dad de Embarazarse, se#m Número de Hijos Vivos . . . . . . . . . . . . 47 Distribución Porcentual de las Mujeres Expuestas al Riesgo Que No Están Usando Ningún Método Anticonceptivo y Estarían Descontentas si se Embarazaran, por Razón c'~ No Uso, según Edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48 l)istribución Porcentual de las Mujeres F, xpucstas al Riesgo Que No Están Usando Métodos Anticonceptivos, por Inten- ciones &' Uso en el Futuro, según Número de llijos . . . . . . . . . . . . 49 Distribución Porcentual de las Mujeres que Intentan Usar Algún Método en el Futuro por Método Preferido, según Tipo de lotención . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49 vi Cuadro 6.20 :.Distribución Porcentual de Todas las Mujeres, por Frecuencia con Que Han Escuchado Mensajes de Radio Acerca de la Planificación Familiar, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . 50 Cuadro 6.21 Porcentaje de Mujeres que Piensan que es Aceptable Tener Mensajes por la Radio sobre la Planificación Familiar, por FAad Actual, según Zona, Región y Nivel de Educación . . . . . . . . . . 51 Cuadro 7.1 Distribución Porcentual de las Mujeres en Unión por Deseo de Tener Más Hijos, según Número de Hilos Vivos Más Embarazo Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54 Cuadro 7.2 Distribución Porcentual de las Mujeres en Unión por Deseo de Tener Más tlijos, según Edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5~; Cuadro 7.3 Porcentaje de Mujeres en Unión Que No Desea Tener Más Hijos o Está Esterilizada, por Número de Hijos Mís Embarazo Actual, según Zona, Región y Educación . . . . . . . . . . . . . . . . 56 Cuadro 7.4 Distribución Porcentual de las Mujeres en Unión que Desean Otro Hijo por el Tiempo que les Gustaría Esperar Antes del Próximo Nacimiento, según Número de Hijos Vivos Más Embarazo Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57 Cuadro 7.5 Porcentaje de Mujeres en Unión que Estín Expuestas al Riesgo de Embarazo y No Estån Usando Métodos Anticonceptivos, se- ,~6n Deseo de Tener Más Hijos y Zona, Región y Educación . . . . . . . . 58 Cuadro 7.6 Distribución Porcentual de las Mujeres 15-49 Afios por Número Ideal de Hijos, según Número de Hijos Vivos Mís Embarazo Actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60 Cuadro 7.7 Promedio del Número Ideal de Hijos por Grupo de Edad, según Zona, Región y Educación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61 Cuadro 7.8 Distribución Porcentual de los Nacimientos de los URimos Cinco /kilos y los Embarazos Actuales, por Uso de Anticoncep- tivos y Preferencias de Fecundidad, según Orden del Nacimien- to . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62 Cuadro 7.9 Distribución Porcentual de las Mujeres que Tuvieron un Hijo el Ultimo Año por el Deseo de Tener ese Hijo, según Orden del Nacimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63 Cuadro 7.10 Tasas Global de Fecundidad Deseada y Total Para los Cinco Años Anteriores a la Encuesta, por Zona, Región y Nivel Educacional . . . . . . . . . . * . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64 vä Cuadro 8.1 Cuadro 8.2 Cuadro 8.3 Cuadro 8.4 Cuadro 8.5 Cuadro 8.6 Cuadro 8.7 Cuadro 8.8 Cuadro 8.9 Cuadro 8.10 Cuadro 8.11 Cuadro 8.12 Tasas de Mortalidad Infantil y en la Niñez, por Periodos Quinquenales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66 Tasas de Mortalidad Infantil, Neonatal y Post-neonatal por Sexo y Periodos Quinquenales 1971-1986 . . . . . . . . . . . . . . . . . 67 Tasas de Mortalidad Infantil por Zona y Períodos Decenales, 1971-1986 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68 Mortalidad Infantil para el Período 1976-1986, por Fxtad, Intervalo Anterior, Orden de Nacimiento, Región y Fxlucación . . . . . . . 69 Distribución Porcentual de Nacimientos en los Ultimos Cinco Años por Tipo de Atención del Embarazo y el Parto . . . . . . . . . . . 70 Porcentaje de Nacimientos en los Ultimos Cinco Afios en que h Madre Recibió Inyección Antitetánica, Atención Calificada del Embarazo y del Parto, según Edad, Zona, Región y Educa- ción de la Madre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71 Porcentaje de Mujeres con Nifios Menores de Cinco Años que Conocen la Terapia de Rehidratación Oral, por Zona y Nivel de Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72 Porcentaje de Niños Menores de Cinco Años que Tuvieron Dia- rrea en las Ultimas 24 lloras y las Dos Semanas Anteriores a la Encuesta y Porcentaje que Recibió Rehidratación Ot, al la Ultima Vez que Tuvo Diarrea, por Zona, Edad Sexo, Región y Educación de la Madre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73 Porcentaje de Niños Menores de Cinco /kilos que Tienen Tarjeta de Salud, Porcentaje que Ha Sido Vacunado entre los que No Tienen Tarjeta, y Porcentaje que ha Recibido Distintas Vacunas entre los que Tienen Tarjeta, por Edad, Zona, Región y Nivel Educacional de la Madre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74 Distribución Porcentual de Nifios entre 6 y 36 Meses Por el Peso que le Corresponde para su Talla, según Sexo, Edad, Intervalo con el Nacimiento Anterior, Zona, Región y Educa- ción de la Madre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77 Distribución Porcentual de Niños entre 6 y 36 Meses Por d Peso que le Corresponde para la Edad, según S¢xo, Edad, Intervalo con el Nacimiento Anterior, " Zona, Región y Educa- ción de la Madre . . . . . . . . . . . . . . . . " . . . . . . . . . . 78 Distribución Porcentual de Niños entre 6 y 36 Meses Por Talla que le Corresponde para la Edad, según Sexo, Edad, Intervalo con d Nacimiento Anterior, Zona, Región y Educación de la Madre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79 viii Cuadro LI Cuadro 11.1 Cuadro II.2 C.uadro II.3 Cuadro I 1.4 Cuadro II.5 Cuadro 11.6 Total de Viviendas y Arcas de Supervisión en la Muestra . . . . . . . . . . 85 Rendimiento de la Muestra ,según Etapas . . . . . . . . . . . . . . . . 88 l.istado de Variables Para las que ,se C~lculó el Error Muestral . . . . . . . 92 Errores de Muestrco Para I,a Muestra Total . . . . . . . . . . . . . . . 93 Errores de Muestrco Para Las Regiones de Salud . . . . . . . . . . . . . 94 Errores de Muestreo Para Grupos de Edad . . . . . . . . . . . . . . . 98 Errores de Muestrco Para Las Arcas de Residencia . . . . . . . . . . . 100 ix 9 de Marzo de 1988 FE DE ERRATA Las cifras del Cuadro 4.9 deben ser corregidas de la manera siguiente: Meses Desde el Nacimiento Porcentaje que Número de Está en En Absti- Nacimientos Lactando Amenorrea nencia 0-1 2-3 4-5 6-7 8-9 10-11 12-13 14-15 16-17 18-19 20-21 22-23 24-25 26-27 28-29 30-31 32-33 34-35 138 85.1 83.6 79.6 154 71.9 55.1 25.9 139 67.3 35.1 12.1 153 52,8 20.6 13.9 146 42.1 19.2 14.5 168 29.5 11.9 9.8 165 24.0 5.4 7.1 153 19.8 5.2 6.3 157 22,2 6.4 8.0 138 14.3 5.8 8.5 166 13.1 1.4 6.6 152 6.2 0.9 9.8 137 6,7 1.6 4,8 149 4.5 1.2 3.5 120 3.5 0.0 4.5 121 1.6 0.0 0.4 133 0.8 0.0 3.3 178 2.6 0.0 1.6 Total Mediana Media 2667 26.1 13.9 12.1 7.0 3.0 1.7 9.3 4.9 4.3 Para el Cuadro 4.10 el to ta l y el promedio para mujeres de menos de 30 años debe ser 9.3 en vez de 9.4. En el t i tu lo del Cuadro 4.10 bor rar "en uni6n" ya que el cuadro se re f ie re a 1;od@$ las mujeres y no solamente a las actualmente unidas. Cuadro 8.2 y 8.3. En el t í tu lo debe dec i r "quinquenales" en vez de "decenal es". Gráfico I.I Gráfico 2. I C_náfico 4.1 C_#åfico 4.2 Ca'ático 4.3 Gráfien 5. I Gráfico 6. I Gráfico 7.1 Cnático 7.2 Gráfico 7.3 Cnáfico 8.1 l iata da ~ Página República Dominicana: Ubicaciún Geográfica en América. . . . . . . . . . 1 División de la República Dominicana por Regiones de Salud y Provincias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . y : . . . . 6 Estado Civil Según Edad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Exposiciúfi al Riesgo de las Mujeres en Unión . . . . . . . . . . . : . , . 20 Duraciún de la Lactancia por Zona y Educación . . . . . . . . . . i . . . 24 Hi jos Tenidos por las Mujeres de 40-49 Afios y Tasas «~,i,~ Globales de Fecundidad en Períodos Recientes . . . . . . . . . . . . . 27 Uso de Anticonceptivos Según Educación y Número de Hijos . . . . . . . 41 Porcentaje Que No Desea Más Hijos o Está Esterilizada por Zona y Número de Hijos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 Mujeres Ex'puestas al Riesgo sin Usar Anticonceptivos por Zona y Preferencias de Fecundidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59 Planificación de los Nacimientos en los Ult'tmos Cinco Años . . . . . . . 63 Tendencias de la Mortalidad Infantil en las Zonas Rural y Urbana . . . . . 68 X 1. Introducción 1.1 Breve Descripción del País La isla de Santo Domingo forma parte del grupo de islas denominadas Antillas Mayores, las cuales conforman el Archipiélago de las Antinas, ubicado entre el Mar Caribe y el Océano Atlántico (ver Gráfico 1.1). Su territorio de 77,914 kilómetros cuadrados lo compar- ten la República de tlaiti, en la parte Occidental de la isla, y la República Dominicana, ubicada en la zona Oriental y con una extensión de 48,442 km2 incluyendo las islas adyacentes. El territorio dominicano ofrece una accidentada geogratia, compuesta por valles, llanuras y tres cadenas de montañas, en una de las cuales se encuentra el Pico Duarte, el de mayor elevación de las Antillas. GRAFICO 1.1 República Dominicana Ubicación Geográfica en América / ESTADOS UNID °S ~ ~ . , ._~NORTEAMEIqlCA '¿~~ o~~. , 1 °~" ' - .E.OL, eA - - A .E~,CA °oEA'-"-" .A .~^s y,,Ex,co, ~ - ",.-~.:~'~.N.c~«,^ AITI PUERTO H RICO GUATEM AL MAR CARIBE • EL. 5ALVAOOR ~ " ~ ~ t-IONOU RAS • NICARAGUA cOSTA RICA VENEZ UELA Al año 1986, la división política-administrativa del país comprendía 29 provincias y un Distrito Nacional: la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Estas provincias a su vez están agrupadas en ocho regiones, que sirven a las autoridades naciona- les en la formulación y ejecución de los programas de salud y planificación familiar. En la actualidad, la República Dominicana se rige por un gobierno democrático y representativo elegido cada cuatro años por medio de elecciones presidenciales, congresinnales y municipa- les. l,a economía dominicana se fundamenta básicamente en el sector agropecuario, siendo la caña de azúcar el principal cultivo para la exportación. Otros productos de exportación son el café, el cacao y el tabaco, entre otros. La minería ocupa también un importante sitial en la economía dominicana. Su producción se basa en la extracción de oro, bauxita y ferroniquel, y estå dirigida a la exportación. Otro renglón que ha adquirido preponderancia en la economía dominicana en los últimos años es la industria turística. 1.2 Poblaci6n A partir de la segunda mitad del presente siglo se ha registrado un crecimiento acelerado de la población mundial y en especial de los países subdesarrollados, entre los que la República Dominicana constituye un ejemplo apropiado. Durante el período 1935-- 1950, el país experimentó una tasa de crecimiento de 2.4 por ciento anual, pa~ndo de 1,479,417 habitantes en 1935 a 2,135,872 en 1950. En la década 1970-1981 la tasa se había elevado a 2.9 por ciento, observándose 4,006,405 habitantes al inicio del período y 5,647,977 al final del mismo. 1 De acuerdo a la Encuesta Nacional de Fecundidad realizada en 1980 y al VI Censo Nacional etc Población y Vivienda de 1981, el 52 por ciento de los habitantes del país residía en la zona urbana y el 48 por ciento restante en la zona rural. Según el Censo, la densidad poblacional era de 117 habitantes por kilómetro cuadrado. F,n 1983 la tasa global de fecundidad era de 4.1 hijos por mujer 2. l.a tasa bruta de natalidad era de 32 por mil y la tasa bruta de mortalidad tenía un valor aproximado de 7.3 por mil 3. Atendiendo a cstimaciones y proyecciones de la población para el pefiodo 1950-2025 realizadas por el Centro l,atinoameficano de Demografia (CE1,AI)E) y por instituciones nacionales, el país contaba en el año 1987 con unos 6,715,643 habitantes, siendo 3,412,652 hombres y 3,302,991 mujeres. 1.3 F,I Programa Nacional de Planilieaei6n Familiar I'~1 primer intento en el país de promover la planificación de la familia fue realizado en el año 1962 por el Servicio Social de Iglesias Dominicanas (SSID), al insertar en sus programas sociales la distribución gratuita de métodos anticonceptivos a la población. Posteriormente, en el año 1966, fue creada la Asociación Dominicana Pro-Bienestar de la Familia (PROFAMII , IA) , iniciándose con servicios de planificación familiar a través de un grupn de distribuidores de anticonceptivos y fundando la primera clínica cnn servicios de planificación familiar en el llospital Dr. Moscoso Puello, en la capital del país. 1 CONAPOFA. Poblaci6n y Sociedad: Seminario Nacional, 1983 (pág. 21) 2 CONAPOFA. Encuesta de Prevalencia de Anticonceptivos, 1983. Informe General (pág. 61) 3 (-'EI,AI)I~,-ONE-CONAPOFA. Estimaciones y Proyecciones de la Población, 1950-2025 (pág.45). 2 Fn el año 1968, el gobierno dominicano crea por decreto el Consejo Nacional de Población y Familia (CONAI~OFA). l,as primeras actividades de esta institución se desarro- llaron en ocho clínicas urbanas, cxpandiéndose la cobertura de sus servicios eta el transcur- so de los años. Entre los objetiw~s båsicos del ( :ONAPOFA se encuentran el investigar, analizar y divnlgar todo lo concerniente al crecimiento y movilidad de la población domini- cana. l';n la actualidad el CONAPOFA, conjuntamente con PROIZAMII, IA en la parte privada, dcsan'ona el Programa Nacional de Planificación Familiar, teniendo como objctiw) funda- mental el mejoramiento de la salud de la población dominicana. Con tal propósito se busca disminuir la mnrbi-mortalidad materna, haciendo énfasis en la necesidad de no procrear los hijos a edades muy jóvenes (antes de los lg años) y promnviendo intervalos intergenésicos que permilan la restilución completa de la madre antes de quedar embarazada de nuevo. F,I Programa Nacional dc Planificación Familiar, en In que al CONAPOFA st refiere, ofrece sus servicios en lodo el país a través de 515 centros de salud: 189 ubicados en la zona urbana y 326 en la rural 4. Entre los servicios prestados en las clínicas se encuentran: - lnfnrmaciones y orientaciones médicas acerca de los métodos anticonceptiw)s. - Suministro gratuito del método anticonceptiw» adecuado. - Atención materno-infantil. - F, xámencs ginecológicos y prueba de papanicolaou para la detección a tiempo del cáncer cdrvicn-uterino. - Esterilización w~lunIaria. - Jo rnadas cducativas orientadas a crear consciencia sobre la paternidad responsable y para asegurar quc la elección de los métodos antieonccptiw»s sea un acto libre y consciente de la pareja. En tl año 1986, el número de mujeres que estaban planificando su familia dentro del programa encaminado por el CONAPOFA se estimaba en 276,380, lo quc representaba un 18.1 por ciento de las mujeres en edad fértil. 5 1.4 Priofidades en el Pmgr«,~ma de Salud l,as características del modelo sociopolítico que existió en la República l)ominicana hasta bien entrada la segunda mitad del presente siglo hicieron que el país, en un sentido general, no se caractcrizara por kl cxislencia de adecuados niveles de vida. l!sto impidió, entre otros aspectos, la existencia de políticas destinadas a mejorar y mantener los niveles de salud de la pobladón. A mediados de la decada de los años 6() se diseñaron y em- pezanm a implemenlar algunas acciones de salud bas:«las en los actJerdos de la Carta de Punta dc] Este 11961) y en c] Plan 13ecenal de Salud para las Americas, producto de la reunión regional de Ministros de Salud celebrada en Santiago de ('hik! 11972) con la meta Salud Para Todos en el Año 2()0[). 4 CONAPOFA. listadíslicas ('nntinuas, 1986. 5 CONAI)OFA, Ibid l as acciones en materia de salud dcsarrolladas en los últimos dos decenios han estado orientadas fundamentalmente al desarrollo de la medicina preventiva, hacicndo énfasis en los servicios a la pnblación rural, l,as prestaciones dc atención rural se iniciaron con la implementación de los Servicios Básicos de Salud, ofrecidos a trav6s de las promotoras de salud, y con la construcción de centros clínicns en el camp~~. Entrc 1966 y 1984 se construyeron 1Ol clínicas rurales, distribuidas en todo el territorio nacional, tcniendn como propósito fundamental el ofrecer atenciones de salud primaria, planificación familiar y salud materno-infantil. Como parte de las acciones destinadas a la prevención de las enfermedades, en los ultimos años se han desarrollado en todo el país varias Campañas Nacionalcs dc Vacunación, quc tienen por objetivo proteger a la población contra cl riesgo de contraer las principales enfermedades transmisibles. 4 2. Organización y Metodología 2.1 Organismos Patn~inadores y Ejecutor La Encuesta Nacional Demográfica y de Salud (DHS-1986) constituye un estudio por muestreo y forma parte de un programa mundial de Encuestas Demográticas y de Salud (DHS), que está siendo implementado por el Instituto para el Desarrollo de Recursos (IRD) de Westinghouse, con el patrocinio de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID). Este programa está siendo implementado en unos 30 países de América latina, Asia y Africa. La responsabilidad directa de la realización de la encuesta recayó fundamentalmente sobre el Departamento de Investigación y Evaluación del CONAPOFA. El estudio fue financiado con fondos provenientes de la AID. l,os trabajos preparatorios de la encuesta se iniciaron en el mes de mayo de 1986, mientras que el trabajo de campo se desarrolló entre los días 8 de septiembre y 10 de diciembre del mismo año. l,a ejecución de la investigación se realizó bajo la conducción de un equipo técnico integrado por un Director, un Sub-Director, un Encargado de Trabajo de Campo y tres Asistentes de Investigación. Durante la planificación y ejecución del estudio se contó con la asistencia técnica de tres Consultores Internacionales designados por la Westinghouse. El trabajo de campo fue realizado por un equipo técnico conformado por 36 entrevis- tadoras divididas en nueve grupos de cuatro personas, dirigidos cada uno por dos super- visoras. Para el correcto adiestramiento del personal a participar en el proceso de ejecución de la encuesta se impartieron dos cursos de tres semanas, uno para supervisoras y el otro para entrevistadoras. I,os encuentros de entrenamiento permitieron seleccionar con mayor precisión las supervisoras y encuestadoras más idóneas, garantizándose así un registro de informaciones lo más confiable posible. La crítica de los cuestionarios fue real~ada por técnicos del CONAPOFA. En la digitación participaron profesionales contratados por la referida in3titución, quienes laboraron bajo la supervisión de una encargada y una asistente, responsables del procesa- miento general de las informaciones. 2.2 Objetivos de la F, ncuesta l~os objetivos fundamentales de la Encuesta Nacional Demográfica y de Salud fueron los siguientes: 1.- llacer un diagnóstico del estado de salud de los niños dominicanos, tanto a nivel nacional como regional, poniendo especial atención en: a) La población infantil b) Los aspectos relativos a la salud materno-infantil 2.- Cuantiticar el nivel de conocimiento y uso de los métodos anticonceptivos y los factores que influyen sobre el uso de éstos, tanto a nivel nacional como regional. Esto permitiría estimar las tendencias del comportamiento de la población nacional frente a la planificación familiar mediante la comparación con los resultados de estudios anteriores. 3.- Realizar estimaciones de los niveles y tendencias del comportamiento reproductivo de la población dominicana en la última década. 2.3 Dinefio y Seleeeión de la Muestra En vista de los objetivos de la encuesta y considerando que las decisiones de planifica- ción de salud se fijan a nivel de región, se optó por un diseño de muestra regionalizado basado en las siguientes ocho regiones de salud (Ver Gráfico 2.1): Región 0: Región I: Región 11: Región III: Región IV: Región V: Región VI: Región Vil: Distrito Nacional. Peravia, San Cristóbal, Monte Plata. Santiago de los Caballeros, Puerto Plata, [a Vega, Espaillat, Mon- señor Nouel. Salcedo, Duarte, María Trinidad Sánchez, Samaná, Sánchez Ramirez. Barahona, Pedemales, Bahoruco, Independencia. La Romana, I.a Altagracia, El Seibo, San Pedro de Macoris, llato Mayor. San Juan de la Maguana, Azua, La Estrelleta. Valverde, Santiago Rodfiguez, Dajabón, Monte Cristi. GRAFICO 2.1 División de la República Dominicana por Regiones de Salud y Provincias Cada región fu~ estratificada el .;,,nas urbana y rural. En cada estrato se procedió a seleccionar una muestra de arcas censales de supervisión. En estas arcas se procedió a actual~ar el material cartográfico, para luego iniciar la selección de la muestra de vivien- das. Así, el diseño muestral es estratificado con una etapa de arca. El tamaño esperado de la muestra fué fijado en 12,000 entrevistas individuales, de las cuales 8,000 corresponden al estudio principal del que se da cuenta en este informe y 4,000 a un estudio experimental. En la distribución de las entrevistas por región se consideró la posibilidad de usar tamaños iguales para todas las regiones o afijaciones proporeionales al tamaño de cada región, optándose en último término por una solución intermedia que aseguraba suficiente precisión tanto a nivel nacional como a nivel regional. Nótese que la muestra no es auto-ponderada. En el Apéndice I se encontrará una explicación más deta- llada del diseño y selección de la muestra. 2.4 Instntmentos IJtilizados en la Recolección de los Datos En la recolección de los datos se utilizaron dos tipos de cuestionarios: un cuestionario de hogar y un cuestionario individual (ver Anexos I y II). La carátula de cada uno de los dos cuestionarios contenia información sobre la ubicación geográfica de la vivienda, fecha y resultado de la entrevista, y el nombre y código de las personas que intervinieron en la aplicación y procesamiento de la encuesta. El cuestionario de hogar recabó información sobre todos los residentes habituales de un hogar seleccionado, y además sobre cualquier otra persona que hubiese dormido en la vivienda la noche anterior. Con él se obtuvieron las informaciones referentes a la residen- cia, hogar, sexo y número de mujeres elegibles en el hogar. El cuestionario individual fue dividido en las siguientes ocho secciones: Sección 1: Antecedentes de la Mujer. Incluye datos de la mujer y algunas caracterís- ticas de la vivienda como son: materiales del piso, paredes, techo y servicio sanitario, entre otros. Igualmente, se registró información sobre la edad, residencia y educación de las informantes. Sección 2: Reproducción. Incluye un registro de todos los embarazos e hijos nacidos vivos que tuvo la entrevistada. Sección 3: Anticoneepción. Investigó sobre el conocimiento, actitudes y uso de métodos anticonceptivos específicos. Sección 4: Salud y Lactancia. Pregunta sobre d tipo de atención recibida por las mujeres durante el embarazo, atención médica recibida por los niños, vacunaeión infantil y lactancia. Sección 5: Estado Conyugal Investigó la vida marital de la mujer entrevistada. Sección 6: Preferencias de Fecundidad. Se estudió la planificación de los embarazos, Sección 7: Antecedentes del Marido y Trabajo de la Mujer. Se indagó sobre el tipo de trabajo pasado y actual tenido por la entrevistada y su marido o compañero. Sección 8: Pesos y Medidas. Sc dctcrminó el peso y talla de los niños de 6 a 36 meses de edad al mumento de la entrevista. 2.5 Selección y Entrenamiento del Personal de Campo La selección del personal que intervino en forma directa en la recolección de los datos se hizo en dos etapas. Primeramente se adiestró a 24 mujeres con el propósito de selec- cionar las 18 quc fimgieron como sn[.c, . z del trabajo de campo. En la segunda fase se adiestró a 70 mujeres, con la tinalida,~ ~i~ ~ c',cg~r las 36 entrevistadoras y las 8 personas que participaron en los trabajos tic proccsa~:¿~uiu primario de las informaciones (digitación y limpieza). FI curso de adiestramiento para las candidatas a supervisnras tuw) una duración de dos semanas y se llcvó a cabo en la segunda quincena de junio de 1986. Posterior al mismo se realizó la prueba piloto de los cuestionarios en la ciudad de Santo Domingo y algunas áreas rurales ubicadas cn comunidadcs aledañas. FI curso para adicslrar a las candktatas a cntrevistadoras sc rcalizó durante el mes de Agosto de 1986 y luvo una duraci6n de tres semanas, dedicándose las dos primeras a la enseñanza de los aspectos tc6iicos y la tercera a la realización de entrevistas de prueba en Santo Domingo y algunas cnmunidadcs ruralcs cercanas. En este entrenamienlo lambién participaron las 18 supcrvisoras seleccionadas en la primera fase, que colaboraron con el personal quc impartía los cursos. ( ~011 bajo la campo. las cntrcvistadnras sclcccionadas se conformaron nueve equipos de cuatro personas, dirccción tic dos supcrvisoras y la coordinación de la cncargada del trabajo de 2.6 Resultados del Trabajo de ('ampo) I!1 habajo de campo se llevó a cab~~ del g de septiembre al 10 de diciembre de 1986. Antes tic ~alir a lerreno, cada equipo de Irabajo fu¿: provisto de todo el material necesario para las actividades asígn~ldas. I'aza ~l dcsplazallliclllo del personal de terreno por los tlifcrcnles lugares de la gcografia nacíonal se cont6 con un vehiculu para cada equipo de trabajo. la 16gita dcl trabajo tic campo fiw diseñada de modo que tanlo las supervisoras como la encargada del trabaio de campo m:mhl~ícran cnnlinua comunicación telefónica con el equipo dhcctivo de la JllCllU,;I;i, til]lt'Ti ¿ldt:lU¿'lS rcalizaba puriódicanlcute labores de super- visión sobre el lurrcno. El Cuadro 2.1 muestra las tasas de respuesta para la encuesta de hogares y la entrevis- ta individual. CUAl )RO 2.1 Tasas «le Respuesta en la Encuesta de llogares y la I(ntrevista Individual Región Total tic % con Mujeres % cero I logarcs Información F, legibles Información 0 I 114 90.8 1396 95.7 I 634 88.3 671 94.(1 II 1267 90.2 1412 92.2 1II 988 91.8 942 94.6 IV 974 91.5 999 92.8 V 880 91.4 807 93.9 VI 1145 90.0 1123 90.5 Vi l 912 88.6 836 94.4 Total 7914 90.4 8186 93.4 A nivel de hogares se obtuvo la información requerida en un 90.4 por ciento de las 7914 viviendas seleccionadas en la muestra, lo que da un tamaño muestral efectivo de 7155 hogares, l,a mayoria de los casos sin información corresponden a viviendas desocupadas, que no contenían adultos o que no son casas de familia. Los casos en que no fu~ posible encontrar la vivienda y las instancias de rechazo son una pequeña minoría (0.5 y 0.2 por ciento, respectivamente). A nivel de la entrevista individual, se logró obtener información completa en un 93.4% de las 8186 mujeres entre 15 y 49 años de edad que vivían en los hogares entrevistados. Así, el tamaño efectivo de la muestra individual es de 7649 mujeres, ha principal causa de entrevistas i'~completas fu~ la ausencia de la mujer. Para mayores detalles sobre el ren- dimiento de la muestra consulte el Apéndice II 2.7 Procesamiento de los Datos La digitación de los cuestionarios se inició tan pronto como fueron completadas las primeras áreas, de modo que esta actividad se desarro116 en forma simultánea con el trabajo de campo. En esta actividad participaron seis digitadoras bajo la coordinación y super- visión de una encargada y una asistente. La digitación y limpieza de las informaciones, recodificaeión de variables y tabulación de los datos se hizo mediante el programa ISSA (lntegrated System for Survey Analysis), el cual fue proporcionado por la Westinghou~ e implementado por un especialista que para esos propósitos visitó el país en varias ocasiones. 3. Caracteristicas de la Muestra Para iniciar el análisis de los dalo> de la I)11,S-86 en sus m(illiplcs eomp(menles es importante describir las w(riablc's s(~«iotlcilt{)l¿lál]cas II](is rclc'vanlcs que caiat'lt'li/~lll ~1 hls inujeres dolninicanas eu edad Iörlil; dc,bhh> ;i que las mismas pre~>011lall di[~.!rc, n«ialcs ell ft inciórl a la l lupcial idad, ['c'cundidad, plC[]'lc'ucias reprodu(l ivas, lis() de nTC((idos al l l iconcep- iivos y morhtlidad hfl]lnlil, elllrt' oli:is (()i i esle plopósilo, en el pF(!selllt' capilulo se analizan las dislribu«hmcs por edad, zolta illl3;lll[i rulal, rcgi(m 5 nivel de c'dllC;ICil'ul de las enlrevistadas, 3.1 Estructura por FAad y /»na lal dístribución por edad &' la I,t~l~hl«i6n f«mcnhm en edad I{.rlil ciwo1/Irada en la Encuesta Demográfica y tic" Nalud (l)ll'-;-~(,) es muy similar a la obscrvada en otras ftlentes ((euadrn 3.11. l.a col lce l l l rac ió l l ell los dos pthneros grupos de edad, quc ;IIC«UlZ~Ul pråe- ticamente el 4R por cienl(I de la pobl:ltí(ul eshldiada, ic[leja ];I t.'~ll'UClllla relalixameule joven de la población dmninicana. ('L AI)I~.() 3.1 I)i~tt ihueD;n Pot e«ntmtl de I«~ Mujer «~ <le 15-49,4 ñ«~;, por I(da<l, ~e~&l I)ifetenter I)wnlel' ]incuesla tic (~elTsO t~llcu¢sla de ]incuc~la Edad Fecundidad Nacional I'reva]encia ])ll,~ 1080 t081 1083 1086 15-19 27.7 26.1 26.9 25,8 20-24 2(I.2 20.6 20.2 21.6 25-29 15.5 157 15.6 16.1 30-34 I 1.9 12.3 12.1t 12.6 35-39 9.4 l llt) 10.5 100 40-44 8.2 8.4 7.6 7.5 45-49 7 1 6(~ 7.2 6.3 Total ] 00.0 1()0.0 100.0 1(I0.0 Resulta interesante notar que el grupo 15-19 años pasó de 28 por cienlo en la Encuesta de Fecundidad de 1980 a un 26 por cienlo eta el presente estudio; aunque la diferencia podría deberse a efectns aleatorios, iambi6n es posible que refleje un cambio real en la estructura por edad, ocasionado por la baja que ha venido experimeniando la fecundidad desde mediados de la década de los sesenla. 10 La DHS-86 y otros estudios realizados en el país reflejan un acelerado crecimiento de la población femenina urbana a partir del año 1980. En este sentido, en el lapso de seis años el porcentaje de mujeres que residía en la zona urbana pasó del 52 por ciento en la encuesta de fecundidad de 1980 al 66 por ciento en la DtlS de 1986 (ver Cuadro 3.2). CUADRO 3.2 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Zona, según Diferentes Fuentes Encuesta de Encuesta de Encuesta Zona Fecundidad Prevalencia DI1S 1980 1983 1986 Urbana 52.0 61.9 65.6 Rural 48.0 38.1 34.4 Total 100.0 100.0 100.0 Mujeres 5123 4741 7649 Es probable que este fenómeno refleje el proceso migratorio del campo a la ciudad que ha venido observándose en vatios países de la región. También es posible que haya contribuido la creación de nuevos municipios, en que por definición la población pasa a ser urbana. 3.2 Nivel de FAueaei6n por Edad, Zona y Región La ampliación de la cobertura del sistema educativo dominicano registrada en las ~ltimas décadas comenzó a dejar sentir su efecto en los distintos niveles educativos. Esta tenden- cia ha sido verificada por diferentes fuentes de datos. En lo que se refiere a la población femenina, la comparación de la encuesta de fecun- didad de 1980 con la encuesta de prevalencia de 1983 y el presente estudio muestra cambios apreciables en un período de sólo seis años (ver Cuadro 3.3). El porcentaje de analfabetismo, por ejemplo, ha disminuido a la mitad, mientras que el porcentaje de mujeres con educación secundaria o superior ha aumentado considerablemente. Resulta interesante notar además que ocho de cada cien mujeres entrevistadas declararon haber asistido a la universidad. 11 CUADRO 3.3 D#tribuci~n Porcentual de la« Mujeres de 15-49 Años, por Nivel Educacional, según Diferentes Fuentes Encuesta de Encuesta de Encuesta Educación Fecundidad Prevalencia DIIS 1980 1983 1986 Sin FAueaeión 10.9 9.7 4.8 Primada 67.1 64.3 61.9 Secundaria 17.9 20.4 24.9 Universitaria 4.1 5.6 8.4 Total 100.0 100.0 100.0 Mujeres 5123 4741 7649 Al desagregar el nivel educacional según edad se verifica que las mujeres de mayor edad tienden a tener menos educación. Así por ejemplo, el porcentaje sin educación aumenta desde sólo dos y medio por ciento entre las mujeres de 15-19 años hasta 12 por ciento entre las de 45-49 años (Cuadro 3.4). CUADRO 3.4 Distribución Porcentual de lar Mujeres de 15-49 Años, par Nivel Educacional, Según F, dad l!ducación Número Grupos Sin F, du- Prima- Secun- Univer- Total de de Iidad cación ria darla sitaria Mujeres 15-19 2.5 63.1 33.1 1.2 t00.0 1971 20-24 3.3 47.3 36.7 12.8 100.0 1656 25-29 4.6 54.4 25.4 15.6 100.0 1235 30-34 5.6 61.9 19.3 13.2 100.0 964 35-39 6.5 75.6 10.6 7.3 ~ 00.0 76£ 40-44 7.4; 8 I. 5 6.4 4.6 100.0 571 45-49 12.3 80.6 5.6 1.5 100.0 484 Total 4.8 61.9 24.9 8,4 100.0 7649 Al analizar la educación scgfin z{ma sc encuentran niveles mås altos en la Zolla urbana que en la rural (Cuadro 3.5), 12 De un modo azli,logo, al examinar las regiones de salud se encuentran los niveles más altos en la Region 0, dónde el porcentaje de población femenina con educación secundaria o superior alcanza un 42 por ciento. Los niveles más bajos se encuentran en la Región VI, dónde el porcentaje con educación secundaria o superior llega sólo al 19 por ciento, y un 11 por ciento no tiene educación ninguna. CUADRO 3.5 Distribución Porcentual de las Mujeres, por Nivel de Educación, según Zona y Región Variable Educación y Sin Prima- Secun- Univer- To- Mu- Categoría Educación ría daría sitafia tal jeres Zona Urbana 3.0 54.2 30.9 11.9 100.0 5014 Rural 8.2 76.5 13.4 1.9 100.0 2635 Región O 2.5 55.4 29.9 12.3 100.0 2785 l 7.6 66.9 20.3 5.2 100.0 445 11 4.5 62.1 26.0 7.4 100.0 18(13 III 3.8 69.5 20.4 6.3 100.0 808 IV 9.3 64.6 18.9 7.2 100.0 394 V 6.9 62.5 23.0 7.7 100.0 5(13 VI 11.4 69.1 16.3 3.1 100.0 555 Vil 5.3 72.2 19.0 3.1 100.0 355 Total 4.8 46.6 40.2 8.4 I(}0.0 7649 F,n los capítulos que siguen será importante tener presente quc las dit~rcncias por zona y entre las distintas regiones pueden estar asociadas a diferencias en nivel educacional. 13 4. Nupcialidad y Exposición al Riesgo de Embarazo i Este capítulo describe brevcmente el patrón de nupcialidad en el país, dentro del cual se deben interpretar la fecundidad, la anticoncepción y los indicadores de salud. Primeramente se realiza una breve descripción del estado marital actual de la población femenina, l,uego se analiza la edad al contraer matrimonio o unión por primera vez, un importante indicador de los avances socio-educacionales de la población, que generalmente está en relación inversa con el nivel observado de la fecundidad. Por otro lado se define y se describe la población realmente expuesta al riesgo de embarazo y se trata la idfluencia relativa de los factores que rigen dicha exposición. Finalmente, se analiza el período de infertilidad que sigue al nacimiento de un hijo, en función de la duración de la lactancia, la amenorrea y la abstinencia post-parto. 4.1 F~lado Ma6tal Actual El Cuadro 4.1 muestra la distribución porcentual de la población femenina de 15 a 49 años encontrada en la Encuesta de Fecundidad de 1980, la Encuesta de Prevalencia del Uso de Anticonceptivos de 1983 y el presente estudio. Como puede apreciarse, las características generales de la distribución se han mantenido sin mayores cambios. Así por ejemplo, las uniones consensuales continúan siendo más comunes que los matrimonios formales en razón de tres a dos. El ligero aumento en la proporción de mujeres solteras podría estar asociado, como se verá más adelante, al incremento de la edad de la mujer dominicana al casarse o unirse por primera vez. CUADRO 4.1 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Ar]os por Estado Civil, según Diferentes Fuentes Estado Encuesta de Encuesta de Encuesta Civil Fecundidad Prevalencia DItS 1980 1983 1986 Soltera 29.4 29.2 31.3 Casada 21.3 20.4 20.2 Unida 34.6 34.5 33.8 Viuda, Separada, Divorciada 14.7 15.9 14.6 Total 100.0 100.0 100.0 Mujeres 5123 4741 7649 14 GRAFICO 4.1 Estado Civil Según Edad 98. 88 . 68 ' 48 38 28 18" 15-19 ZO-Z4 25-29 38-34 35-39 40-44 45-49 Edad [] Sol ~va [] Separada [] U•uda [] Co~lu lente [] Canda Al analizar el estado civil según edad (ver Gráfico 4.1 y Cuadro 4.2) se advierte que las primeras uniones se concentran en edades jóvenes, de tal modo que ya a los 20-24 una gran mayoría de las mujeres se ha casado o unido. La universalidad del matrimonio o unión informal se refleja en el hecho de que la proporción de mujeres de 15-49 años que nunca se han unido es menos del dos por ciento. CUADRO 4.2 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Estado Civil, según Edad Grupo Estado Conyugal Número de Nunca Actualmente Viuda Divor- Sepa- Total de Edad Unida Casada Unida ciada rada Mujeres 15-19 78.0 2.6 14.4 0.0 0.2 4,9 100.0 1971 20-24 36.8 11,9 37.2 0.3 1.3 12.6 100.0 1656 25-29 14.1 25.3 43.3 0.5 1.8 15.1 100.0 1235 30-34 4.6 32.2 46.1 1.4 2.1 13.6 100.0 964 35-39 1.6 35.9 41,5 1.7 5.0 14.3 100.0 768 40-44 2.3 35.8 40,5 4.5 2.5 14.6 100.0 571 45-49 1.6 40.5 33.1 5.8 2.1 16.9 100.0 484 Total 31.3 20.2 33.8 1.2 1.7 11.7 100.0 7649 15 Es interesante notar que la razón de uniones ennsensoales a matrir,waios formales dis- minuye apreciablemente con la edad, en un proceso que puede representar tanto diferenff~as entre generaciones como una tendencia a formalizar las uniones con el transcurso del tiempo. Por otra parte se constata la fragilidad de las uniones entre las parejas ióvenes, en los porcentajes de mujeres separadas en los primeros tres grupos etarios. El Cuadro 4.3 presenta la distribución porcentual de las entrevis:» !as por estado civil según zona, región de residencia y nivel de educación. CUADRO 4.3 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Estado Civil, según Zona, Región y Educación Variable Estado Conyugal Número y Nunca_ Actualmente Viuda Divor- Sepa- Total de Categoría Unida Casada Unida ciada rada Mujeres Zona Urbana 34.2 21.6 28.6 1.1 2.2 12.3 100.0 5014 Rural 25.9 17.6 43.7 1.4 0.7 10.7 100.0 2635 Región 0 33.6 20.4 29.8 1.2 2.2 12.7 100.0 2785 I 32.3 17.0 36.8 1.1 1.1 11.7 100.0 445 II 34.9 23.0 27.8 1.2 2.0 11.I 100.0 1803 III 28.8 23.0 35.5 1.5 1.1 lOA 100.0 808 IV 24.9 15.0 43.8 1.1 1.2 13.9 100.0 394 V 28.4 20.2 36.5 0.9 0.9 13.1 100.0 503 V! 21.5 13.4 52.5 1.6 0.7 10.4 100.0 555 Vil, 26.5 18.8 44.3 0.8 1.0 8.5 100.0 355 Educación Sin Educación 9.3 12.2 61.7 1.8 0.5 14.4 100.0 367 Primaria 23.5 17.0 42.7 1.5 1.1 14.2 100.0 4731 Secundaria 51.3 22.7 15.6 0.4 2.8 7.3 100.0 1905 Universitaria 42.4 41.3 6.2 0.9 3.7 5.4 100.0 646 Total 31.3 20.2 33.8 1.2 1.7 11.7 100.0 7649 Los mayores porcentajes de mujeres solteras en la zona urbana, en las regiones 0, I y II y entre las mujeres de mayor educación constituyen un primer indicio de una nupcialidad más tardía en estos estratos. Por otra parte, la r~ón de uniones libres a matrimonios formales es notablemente menor en esos mismos grupos sociales, los mayores diferenciales se presentan según educación, que parece estar asociada también a una mayor estabilidad de las uniones; aunque todas estas cifras pueden estar afectadås por el hecho de que las mujeres con más educación tienden a ser más jóvenes. 16 4.2 ]l~lml a la l~~~~a'a Unión Alrededor del 50 por ciento de las mujeres dominicanas realiza su primera unión legal o consensual antes de los 20 años, siendo el rango 15-17 las' edades más frecuentes (C,,,,d~ 4.4). Al substraer del denominador las solteras, los porcentajes de primeras uniones ascienden a 17 por ciento antes de los 15 afios, 35 por ciento para las edades 15-17 y 21 por ciento para el grupo 18-19, respectivamente. CUADRO 4.4 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Edad a la Primera Unión y Edad Mediana a la Primera Unidn, según Edad Actual Edad Sol- Edad a la Primera Unión To- Muie- Me- Actual tera < 15 15-17 18-19 20-21 22-24 25+ tal res diana 15-19 78.0 5.7 13.6 2.7 100.0 1971 ' - 20-24 36.8 10.5 23.8 16.5 8.8 3.6 100.0 1657 19.9 25-29 14.1 12.1 25.3 19.7 11.1 11.9 5.8 100.0 1235 19.2 30-34 4.6 15.0 30.5 16.8 10.9 10.1 12.1 100.0 964 18.6 35-39 1.6 17.8 30.6 19.5 12.6 11.1 6.8 100.0 768 18.2 40-44 2.3 18.1 35.0 19.4 9.8 9.2 6.3 100.0 571 17.7 45-49 1.6 15.1 32.8 20.1 14.0 9.4 6.9 100.0 484 18.2 Total 31.3 11.7 24.3 14.3 7.9 6.4 4.1 100.0 7649 El aumento de la edad a la primera unión puede ser apreciado comparando la experiencia de distintas generaciones de mujeres. Una manera de medir el cambio es a través de la mediana, o edad a la cual se ha unido la mitad de una cohorte o generación. Este indicador ha aumentado un total de aproximadamente dos años, desde alrededor de los 18 años para las mujeres mayores de 40 a alrededor de 20 para las generaciones más jóvenes. CUADRO 4.5 Porcentajes de Mujeres Alguna Vez Casadas o Unidas al Cumplir los 18y los 20 a~os, según Edad Actual Edad Actual Edad 18 Edad 20 20-24 34.3 50.8 25-29 37.4 57.1 30-34 45.5 62.3 35-39 48.4 67.9 40-44 53.1 72.5 45-49 47.9 68.0 17 Otra forma de expresar el aumento en la edad al casarse o unirse, es comparando las proporciones acumulativas de mujeres alguna vez casadas o unidas al llegar a las edades exactas 18 y 20 años (Cuadro 4.5). Estas cifras también muestran que la proporción de mujeres que se casa a edades tempranas es substancialmente menor en las generaciones más jóvenes. Los mayores cambios se produjeron entre las generaciones 20-24 y 30-34, es decir, en los últimos 10 años. En el Cuadro 4.6 se muestra la edad mediana a la primera unión según zona, región y educación, para distintas generaciones de mujeres. Los datos por zona muestran que, de acuerdo a lo esperado, la edad mediana a la primera unión es mayor en la zona urbana que en la rural. Al desglosar estas cifras por edad vemos que la edad mediana a la primera unión ha subido de 18 a 20 años en el area urbana, pero se ha mantenido alrededor de los 18 en la zona rural, indicando que los cambios de nupcialidad han estado confinado a las ciudades. CUADRO 4.6 Edad Mediana a la Primera Unión por Edad Actual, según Zona, Región y Educación Variable Edad Actual y Categoría 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Total Zona Urbana 19.9 19.4 18.5 17.9 18.2 19.0 Rural 18.0 17.6 17.5 17.5 18.2 ' 17.7 Región 0 20.0 19.5 18.6 17.7 18.2 19.2 I 18.3 18.0 17.4 18.1 18.3 18.0 II 19.4 18.7 19.0 18.1 19.1 18.9 I I I 18.5 18.6 17.8 17.7 18.6 18.3 IV 17.8 17.6 17.0 17.5 17.6 17.5 V 18.4 17.5 17.7 17.4 17.0 17.7 VI 17.7 17.1 15.9 17.1 17.2 17.0 Vi l 18.4 18.3 17.8 17.5 17.6 18.0 Educación Sin Educación 17.1 16.3 17.6 16.2 16.6 16.8 Primaria 17.6 17.4 17.6 17.4 18.3 17.6 Secundaria 21.8 21.7 19.7 20.3 19.6 21.3 Universitaria 24.8 24.6 22.4 22.5 23.2 24.1 Total 19.2 18.6 18.2 17.7 18.2 18.5 En términos de las regiones se pueden apreciar claros aumentos en la edad a la primera unión en las regiones 0, III, V y Vil. Las regiones l y II parecen haber tenido histórica- mente una nupcialidad más tardía, que se ha mantenido en la Región I y se ha acentuado 18 en la Región I1. Por último las regiones IV y VI vnuestran poco cambio en el tiempo. Como consecuencia de estas tendencias, actuahnente lcnelnos mcdianas que se acercan a los 20 años en la región 0 y que se mantienen por debajo de los 18 en las regiones IV, V y VI, con el resto del país ocupando una posición intermedia. En términos del nivel de educación enconlramns diferencias apreciables: mientras que la mitad de las mujeres sin educación n sólo con educación primaria se ha casado o unido alrededor de los 17 años, las mujeres con educación secundaria se casan casi cuatro años más tarde y las universitarias esperan casi tres años adickmales. 1,o más notable es que estos niveles se observan en prácticamente todas las generaciones, indicando que los " diferenciales según educación han existido por un largo tiempo y se mantienen prác- ticamente sin cambins, con la sola excepción de un posible aumento del diferencial entre las universitarias y el resto en los últimos años. 4.3 Exposición al Riesgo de F, mbatazo No todas las mujeres están expuestas al ricsgo de embarazarse. Según la definición empleada en este estudio, no están en riesgo las mujeres embarazadas, las amcnorreicas, las que no han tenido hijos en cinco años o más dcspués de su unión o el nacimiento del último hijo a pesar de no haber usado anticonceptiw~s en ese período, las que no han tenido relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas y las que no han menstruado en las últimas seis semanas. La clasificación según las anteriores caractefisticas es jerárquica y sigue exactamente el orden indicado. Así, una mujer embar~ada que no ha tenido relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas fué clasificada como embarazada. Una mujer que ya por muchos años (más de cinco) no tiene relaciones sexuales habrá sido clasificada como infértil si no usó anticonceptivos después de su último nacimiento, la categofia infértil, pnr lo tanto, no es una categoría "pura" en el sentido de que puede incluir mujeres fértiles que no han tenido hijos por otras razones, como por ejemplo una disolución de la unión. CUADRO 4.7 Porcentaje de Mujeres Expuestas al Riesgo de Embarazo por Edad y Estado Conyugal Actual Grupos Estado Conyugal de Edad Actualmente Alguna Vez Nunca Casada Total en Unión en Unión ni Unida 15-19 41.6 11.7 0.4 8.0 20-24 45.2 11.3 0.8 24.1 25-29 43.6 11.7 0.5 32.0 30-34 43.8 7.5 0.0 35.6 35-39 35.6 4.9 0.0 28.6 40-44 29.9 4.2 0.0 23.7 45-49 19.4 0.0 0.0 14.3 Total 39. I 7.9 0.5 22.5 19 !i t'l,adro 4.7 mt,estra la situación de la exposición al riesgo según la edad y el estado : :~~t~~~d. Sólo un medio por ciento de las solteras está expuesta al riesgo de ,, ,;,r~« v l«~s pocas solteras expuestas se concentran en los grupos más jóvenes. Algo . «»~1 I:is mujeres que han tenido una unión anterior pero no están actualmente unidas, excepto que el total expuesta es del orden del ocho por ciento. En ambos grupos la i,wil-,:d razÓn de no-cxposición es la ausencia de relaciones sexuales en las últimas cuatro Y, c lnanas . i~I~~« I:~~ m~,jcr«s actualmente unidas el porcentaje expuesta es del orden del 40 por ~~,~:~ ~ l:~:'~~ hasta los 35 años, y luego disminuye rápidamente con la edad. Claramente la • ,i,,~~l«iÓr~ al rícsgo dc embarazo está confinada al ámbito de las uniones formales e I! ( l l : ,ho 4.~;, y en forma más resumida el Gráfico 4.2, muestran en más detalle la ~'~b;t~ iÓl/tic: e×p~~siciÓn al riesgo entre las mujeres actualmente casadas o unidas. GRAF ICO 4.2 Exposición al Riesjzo de las Mujeres en UniÓn l nFer t l l l:,n t~rminos globales la principal razón de no exposición al riesgo es la ausencia de relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas, que alcanza a un 25 por ciento de las mujeres actualmente en unión. La segunda r~ón de no-exposición es justamente el en- «,mtrarse embaxazada o en amenorrea post-parto, seguida en tercer lugar por la infertilidad, indicada por un intervalo abierto mayor a cinco años sin uso de anticonceptivos. Por último, una pequeña fracción de mujeres no había tenido una menstruacción en las últimas seis semanas. 20 CUADRO 4.8 Distribución Porcentual de las Mujeres Actualmente Casadas o Unidas por Exposición al Riesgo de Embarazo, según Edad Exposición Grupo de Edad al Riesgo 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Total Embarazadas o Amenorreicas 41.2 33.4 23.1 18.1 5.9 4.4 1.8 19.3 Infértiles 0.0 3.3 8.8 10.8 18.3 32.6 50.5 14.8 Sin relaciones 1 15.0 17.3 23.2 25.9 38.2 29.9 20.9 24.5 Sin Menstruación 2 2.3 0.8 1.3 1.4 2.0 3.3 7.4 2.2 Expuestas al riesgo 41.6 45.2 43.6 43.8 35.6 29.9 19.4 39.1 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Mujeres 334 813 847 755 594 435 357 4133 1 En las últimas cuatro semanas. 2 En las últimas seis semanas Al desglosar las cifras por edad se advierte que la principal razón de no-exposición entre las mujeres más jóvenes es justamente el encontrarse embarazada o en amenorrea post-parto, mientras que entre las mujeres de más edad la principal r~ón es la infertilidad, reflejada en un largo pefiodo sin tener hijos y sin que haya uso de anticonceptivos que lo explique. La ausencia de relaciones sexuales en las últimas cuatro semanas aumenta claramente con la edad hasta los 35-39 años, para luego disminuir en los dos últimos grupos de edad. Es probable que estos elevados porcentajes sean producto, entre otras razones, de ausencias temporales del hogar por uno de los cónyuges por motivos de trabajo. En este orden, en el país es frecuente la mobilidad espacial del campo a la ciudad, dado que las mayores fuentes de trabajo se encuentran en esta última. Asimismo, podría estar incidiendo la inestabilidad de las uniones matrimoniales, reflejada en el alto número de separaciones, si antes de materializarse la separación se producen situaciones que obstaculizan las relaciones sexuales de las parejas. 4.4 1;~ lnferfilidad Post-Parto l~a protección contra la concepción en el período post-parto puede ser extendida por el amamantamiento prolongado, que a su vez puede extender la duración de la amenorrea, y por la postergación del inicio de las relaciones sexuales después del parto. El Cuadro 4.9 muestra la proporción de los nacimientos o•urridos en los- últimos tres años en que el niño aún está siendo amamantado, la madre está en amenorrea y la madre continúa en abstinencia, según la edad del niño. Además se indica la duración mediana y la duración promedio de la lactancia, amenorrea y abstinencia. La mediana se calcula estiman- do la edad del niño en que la proporción en estudio cruza la barrera del 50 por ciento. 21 Los cálculos de la media se basan en el método del restado actual". En epidemiología, la duración media de una enfermedad puede ser estimada dividiendo la prevaleneia por la incidencia. En nuestro caso la "enfermedad » es la lactancia, la prevalencia es el número de hijos cuyas madres están amamantando en el momento de la encuesta, y la incidencia es el número medio de nacimientos por mes (calculado sobre los últimos 36 meses). La simple división del número de mujeres que están amamantando por el número medio de nacimientos por mes, genera una estimación razonable de la duración promedio de la lactancia. Esta misma metodología fue utilizada para los cálculos de la duración de la amenorrea y la abstinencia post-parto. CUADRO 4.9 Porcentajes de Mujeres Que Continúan en Lactancia, en Amenorrea y en Abstinencia Post-Parto, por Meses Desde el Nacimiento del Hijo Meses Número Porcentaje que está Desde el de Naei- Lac- En Ame- En Absti- Nacimiento mientes tando norrea teneia 0-1 221 81.8 75.4 61.6 2-3 139 70.1 44.0 15.7 4-5 151 58.4 26.7 12.6 6-7 139 47.2 21.4 17.9 8-9 164 34.9 12.3 7.0 10-11 163 23.4 9.2 10.7 12-13 170 24.9 4.5 5.1 14-15 143 21.5 6.2 10.6 16-17 151 19.1 5.5 5.4 18-19 146 15.8 4.8 7.2 20-21 63 6.4 0.7 10.5 22-23 150 8.7 1.9 6.6 24-25 154 2.6 0.0 3.6 26-27 128 6.2 1.4 3.4 28-29 110 1.7 0.0 2.7 30-31 130 1.3 0.0 0.7 32-33 141 1.8 0.0 2.8 34-35 103 2.0 0.0 2.7 Total 2666 24.3 12.3 12.0 Mediana 6.0 2.2 1.2 Media 9.4 5.0 4.3 Se observa que la proporción de niños que continua en lactan'cia se reduce a menos de la mitad a los seis meses y a la cuarta parte al año. La media es un poco más de nueve meses, mientras que la mediana es seis meses. (La diferencia observada entre estas medidas se debe al carácter asimétrico de la distribución y a la influencia de los valores extremos en el promedio). 22 Por otra parte la duración promedio de la amenorrea y de la abstinencia post-parto es de cinco y cuatro meses respectivamente, l,a mitad de las mujeres han reiniciado las relaciones sexuales a un poco más de un mes del nacimiento y la menstruación a un poco más de los dos meses. CUADRO 4.10 Duración Promedio de la Laciancia en Mujeres en Unión, según Edad, Zona, Región y Educación Variable y Duración Categoría Promedio Edad Menos de 30 Afios 9.4 30 Años y Más 9.4 Zona Urbana 8.4 Rural 10.7 Región 0 8.1 I 10,7 1I 7.3 III i2.1 1V 10,7 V 10.9 VI 11.7 VIl 9.9 Educación Sin Educación 12.7 Primaria 10.0 Secundaria 7.2 Universitaria 6.2 Total 9.4 I.a lactancia, además de ser un mecanismo qu ~ . influye en la posibilidad de la mujer quedar embarazada de nuevo, ex de gran importancia para el estado de salud de los niños. Es sabido que los niños que zno son aniamantados por la madre están más sujetos al riesgo de contagio debido a diferentes factores ambientales. El Cuadro 4.10 muestra la duración promedio de la lactancia según edad de la madre, zona, región y educación. Los datos según zona y educación aparecen también en el Gráfico 4.3. 23 GRAFI(~O 4.3 '« Duración de la Lactancia porZona y Educación 14 • 12 , 1B " 8 • ~ses 6" 4 . Z" U Urbar~ Rura l Zona de I~es ldenc la S in educac lon I~r lmrLt kundar l8 &n|uers | ta r la ~5o8 de Educac l6n No se observan diferencias según edad de la madre, per() sí según los otros factores: la lactancia disminuye más de dos meses al pasar de la zona rural a la urbana, disminuye hasta tres meses al pasar de regiones como la IV y VI a las regiones 0 y II, y disminuye más de cinc() meses al pasar de las mujeres sin educación a las universitarias. Estos resultados confirman olros estudios realizados en la República l)ominicana y en el resto de América l.atina, tanlo en lo concerniente a la corta duración de la lactancia en nuestros países como a la influencia negativa de la modemizaci6n, en que los estratos altos muestran ill'la lactancia más corta quc los estratos bajos. 24 5. Fecundidad La Encuesta Demográfiea y de Salud incluye varias preguntas mediante las cuales es posible determinar los niveles actuales de la fecundidad, las tendencias en el pasado y I;« incidencia en el comportamiento reproduetivo que tiene la edad al casarse por primera vez. Con el propósito fundamental de conocer estos y otros aspectos se ha elaborado el presente capítulo. 5.1 N'twlea y T¢mdencias Recigmtes En el Cuadro 5.1 se presentan estimaciones del nivel de la fecundidad para el total ~1~i país en algunos períodos recientes. La medida usada para representar la fecundidad es la Tasa Global de Fecundidad (TGF). Esta se basa en un cálculo que relaciona los nacimi,--~«, en un pefiodo determinado con las edades de las mujeres al momento de tencr los hijos, representa básicamente el número de hijos nacidos vivos que tendría una mujer tlUt' ;ti: va a cumplir 15 aifos de edad, si durante los próximos 35 años estuviera sujeta :1 !:~ fecundidad por grupos de edad que fue observada en el pefiodo en estudio. CUADRO 5.1 Tasa Global de Fecundidad por Período Pefiodo Tasa Global de Calendario I Fecundidad 1965-69 7.1 1970-74 5.8 1975-79 4.7 1980-82 4.3 1983-85 3.7 Nota: Los valores anteriores a 1980 basan en otros estudios. se Los resultados de esta encuesta, combinados con estimaciones basadas en 1«~ lin«uc~l~ d, Fecundidad de 1980 y la Encuesta de Prevalencia de 1983, indican quc el dcs¢clJso c . I,~ Tasa Global de Fecundidad de sus niveles históricos de siete o más hijos por mujer h:~st~~ poco menos de cinco a fmes de los años 70 ha continuado, alcanzando wdc»T«S dtl ~»rd~'H de cuatro hijos en los años anteriores a esta encuesta. La última disminución de 0.6 hijo~ «JJ un período de aproximadamente tres años es notable. El cuadro 5.2 muestra una visión más detallada del cambio de fecundidad por zon:~, región y educación, usando el promedio de hijos tenidos por las mujeres de 40--19 :N'~¢», 25 como estimación de los niveles de la fecundidad en el pasado, l,os resultados por zona y educación se resumen en el Crráfico 5. h CUADRO 5.2 Tasa Global de Fecundidad por Período y Promedio de Hijos 7],nidoy por las Mujeres de 40-49, según Zona, Región y Educación 1983 1980 0-4 Años Promedio de Variable a a Antes de Hijos Tenidos y Categofia 1985 1982 la Encuesta (Mujeres 40-49) Zona Urbana 3.11 3.48 3.17 5.35 Rural 4.83 5.90 5.06 7.45 Región 0 3.19 3.60 3.28 5.03 I 4.09 4.5(1 4.17 6.54 II 3.15 4.14 3.34 6.36 III 4.42 4.99 4.58 6.91 IV 4.66 5.88 4.85 7.45 V 4.20 4.31 4.19 6.57 VI 5.32 5.94 5.39 7.63 VII 3.76 4.68 4.00 6.42 Educación Sin Educación 5.34 6.50 5.57 7.36 Primaria 4.28 5.05 4.41 6.34 Secundaria 2.89 2.77 2.89 3.88 Universitaria 2.11 2.17 2.21 3.62 Total 3.69 4.31 3.81 6.20 Nota: El pefiodo 1,983-1985 también incluye parte del año 1986, hasta la fecha de realización de la encuesta. Al examinar las zonas de residencia cuconlramos evidencia de que la fecundidad ha disminuido tanto en la zona urbana como en la rural, aunque hasta hace poco se mantenía el tradicional diferencial urbano-rural del orden de dos hijos. I,as cifras del período más reciente (1983-85), sin embargo, sugieren que la diferencia podfia estarse acortando; ya que se aprecia un descenso entre 1980-82 y 1983-85 del orden de un hijo en la zona rural y sólo un tercio en la zona urbana, listo podría obedecer, entre otras razones, a que los programas de planificación familiar han ido penetrando más tardíamente en la zona rural. 26 En forma análoga, el descenso se evidencia en todas las regiones del país, desde la región 0 que históricamente ha tenido la fecundidad más baja, hasta las regiones IV y VI, que en el pasado tenían la más alta. La comparación de la paridad con los datos del último pefiodo (1983-85) indica que la baja es del orden de 36 a 37 por ciento en la mayoría de las regiones, destacándose las regiones II y Vil con los descensos más pronunciados (50 y 41 por ciento, respectivamente) y la región VI con un descenso menos mareado (30 por ciento) pero aparentemente mucho más reciente. Al considerar la educación de la mujer aparecen las diferencias más pronunciadas. "Tradicionalmente la fecundidad de las mujeres sin educación ha sido el doble de la facun- didìd de las que han aprobado algún grado universitario. Las cifras indican, por otra parte, que el descenso de la fecundidad ha alcanzado todos los estratos educacionales, aunque en distinto grado y oportunidad. GRAFICO 5.1 ttijos Tenidos por las Mujeres de 40-49 Años y Tasas Globales de Fecundidad en Periodos Recientes ? 6 5" HI jOs 4 3 Z 1 I I Urbana, l e r t | Zona de Bes |denc l« SI~ I~lluc4uc I on ~ndsr Ia U~tuer8 l~e l« de I~luc~cl ¿n [ ] Par idad °~a-49 En efecto, al comparar la paridad con las tasas del período 1980-82 vemos que el descenso fue más marcado en las universitarias (37 por ciento) , intermedio en las mujeres con educación secundaria o primaria (22 y 20 por ciento) y menor en las mujeres sin educación (12 por ciento). En los últimos tres años, sin embargo, la situación se ha invertido: el mayor cambio se ha observado en las mujeres sin educación (18 por ciento), las mujeres con educación primaria ocupan una situación intermedia (15 por ciento), las secundarias muestran un aumento pequeño y las universitarias han mostrado un descenso 27 pequeño. El resultado final es un descenso del orden de 26-32 por ciento en los tres primeros estratos educacionales, comparado con un 42 por ciento para las universitarias. Otros indicadotea de las tendencias recientes de la fecundidad aparecen en el Cuadro 5.3, donde se presenta la Tasa General de Fecundi,-h,a por afio calendario según zona, región y educación. Esta tasa representa" el número de nifios nacidos vivos por cada mil mujeres en edad fértil (15-49 afios), en el período y subgrupo correspondiente. CUADRO 5v3. Tasa General de Fecundidad por'Aflo Calendario, según Zona, Región y Educación. Variable y AfioCalendario Categoria 1985 1984 1983 1982 1981 Zona Urbana 111 107 122 127 129 Rural 159 145 185 198 203 Región 0 119 107 124 133 141 1 135 106 184 144 172 II 107 106 121 148 133 III 140 124 170 164 178 IV 153 167 179 190 209 V 137 136 166 140 168 VI 179 176 195 192 205 VII 128 138 144 192 135 EducaeMn Sin Educación 165 142 195 220 210 Primaria 135 137 167 172 179 Secundaria 114 90 100 103 109 Universitaria 95 80 76 95 74 Total 127 120 143 151 154 En general, se observa que esta tasa muestra también un descenso acentuado de la fecundidad en los últimos cinen afios, aunque con algunas fluctuaciones durante el período debido a la mayor variabilidad muestral de tasas basadas en un sólo año. 5.2 ~ imr Edad y Período Una visión más detallada de las tendencias de la fecundidad está contenida en el Cuadro 5.4, donde se registran las tasas de fecundidad específica por edad de la mujer, en grupos quinquenales, y período, expresado en años anteriores a la encuesta. Estas tasas muestran 28 cual ha sido el corrportamiento de las mujeres a edades especíticas y en períodos deter- minados. Se observa, por ejemplo, que en el período de 20-24 años antes de la encuesta, las mujeres de 15-19 afios tenían un promedio de 0.16 hijos por cada año que pasan en el ~'ferido grupo de edad. Para el período 0-4 afíos esta cifra ha bajado a 0.10 hijos por mujer cad« afio. CUADRO 5.4 Tasas de Fecundidad Especifica (por I000 mujeres) por Edad y Período. Grupos AfiosAntes de laEncuesta de Edad 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 15-19 104 112 132 159 161 20-24 212 233 281 303 349 25-29 197 232 269 314 357 30-34 128 178 234 317 35-39 80 140 202 40-44 35 80 45-49 7 176 127 323 Para obtener una medida resumen de cómo ha bajado la fecundidad en los fiRimos 15 a/tos se puede calcular la Tasa Global de Fecundidad para los periodos de hasta 10-14 aítos antes de la encuesta. El cálculo no es totalmente exacto, porque falta información para el grupo 40-44 en el período 10-14 afios antes de la Encuesta y para el grupo 45-49 en los períodos 5-9 y 10-14 (Cuadro 5.4). La solución adoptada en este informe es completar los datos asumiendo las mismas tasas que tenían estos grupos de edad en el período 0-4 años antes de la encuesta. Estos cálculos indican que la fecundidad bajó de 6 hijos por mujer en el período 10-14 aflos antes de la encuesta hasta 3.8 en el pefiodo 0-4 años, lo que s/t~aifica una disminución de cerca de 37 por ciento. 5.3 Fecemdidad En esta parte se analiza el número de hijos tenidos por las mujeres encuestadas. Primeramente se puede observar en el Cuadro 5.5 que la proporción de mujeres que se quedaron sin tener hijos al llegar a la edad 45-49 años es bastante baja: sólo un 3 por ciento del total de mujeres y menos del 2 por ciento de las mujeres actualmente casadas o unidas. Estas cifras demuestran que el nivel de infertilidad primaria es relativamente bajo en la República Dominicana. Por otro lado, el hecho de que las mujeres de 45-49 afios hayan tenido un promedio de siete hijos, y que una cuarta parte haya tenido diez o más, demuestra los altos niveles de fecundidad que existían en el pasado. 29 CUADRO 5.5 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Número de flijos Tenidos, según Edad Actual Grupos Número de Hijos Tenidos To- Pro- de Edad 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10+ tal N medio Todas las Mujeres 15-19 85.9 9.7 3.4 0.8 0.2 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100 1971 0.2 20-24 46.3 22.3 17.9 8.8 3.5 1.0 0.2 0.1 0.0 0.0 0.0 100 1656 1.1 25-29 21.5 15.5 21.1 19.3 10.8 7.4 2.9 1.0 0.3 0.0 0.0 100 1235 2.3 30-34 9.1 11.0 14.7 21.8 15.1 10.2 7.6 5.4 3.0 1.1 1.1 100 964 3.5 35-39 5.3 6.9 8.7 17.0 13.8 13.7 12.9 7.1 6.7 2.8 5.2 100 768 4.6 40-44 5.7 5.5 7.0 11.7 12.0 10.3 9.8 10.2 9.0 7.8 11.0 100 571 5.5 45-49 3.2 4.4 4.8 6.4 6.8 13.6 6.6 9.4 8.4 9.9 26.3 100 484 7.0 Total 37.9 12.6 11.7 11.0 7.2 5.7 3.9 2.9 2.3, 1.7 3.2 100 7649 2.4 Actualmente Casadas o Unidas 15-19 34.7 43.3 17.0 3.7 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1(10 334 0.9 20-24 16.4 32.3 27.4 15.7 5.8 2.0 0.3 0.2 0.0 0.0 0.0 100 813 1.7 25-29 9.0 14.9 23.8 23.2 13.8 9.2 3.9 1.4 9.4 0.4 0.0 100 847 2.7 30-34 4.3 7.2 15.3 23.4 17.8 10.9 8.4 6.6 3.7 1.2 1.3 100 755 3.9 35-39 4.2 6.1 6.6 16.4 14.3 15.4 13.4 7.8 6.8 3.4 5.7 I110 594 4.8 40-44 4.6 3.9 5.7 10.7 12.2 10.4 9.5 11.4 10.0 8.2 13.4 100 435 5.9 45-49 1.7 3.6 3.7 4.6 6.8 14.6 6.8 8.3 8.6 10.3 31.0 1111/ 357 7.5 Total 9.9 15.8 16.3 16.3 11.2 8.8 5.9 4.6 3.5 2.6 5.1 100 4133 3.6 La comparación entre el promedio de hijos tenidos por todas las mujeres y por las actualmente casadas o unidas permite apreciar los efectos de la nupcialidad. Se observa que en las edades jóvenes las diferencias son relativamente grandes, reflejando el hecho de que un número considerable de las mujeres es aún soltera y que la mayofia de las mujeres no empiezan a tener hijos hasta que se casan. A partir del grupo 25-29 los promedios son más parecidos, lo que indica que ya una gran mayoría de las mujeres se ha casado o unido. Las diferencias que persisten en los últimos grupos de edades reflejan un modesto efecto de la disolución de las uniones, que resulta del hecho de que sólo una minoría de las mujeres viudas o separadas está expuesta al riesgo de embarazo. 5A Fecundidad y Edad a la Primera Unión Diversos estudios han demostrado la importancia que tiene la edad a la primera unión sobre la fecundidad de la mujer. Una entrada temprana en el ámbito reproductivo de una unión hace que la mujer tenga más tiempo para estar expuesta al riesgo de embarazo, mientras que una entrada tardía puede resultar en la pérdida de años fecundos. Por otro 3O lado, a una misma duración de la unión se pueden observar diferencias debido a que las mujeres que se han unido más tarde tendrán más edad y en consecuencia se espera naturalmente una menor fecundidad. El Cuadro 5.6 presenta el promedio de nacidos vivos por edad a la primera unión, controlando por la duración de la misma. CUADRO 5.6 Promedio de Hijos Taenidos por Edad a la la Primera Unión y Duración Desde la Primera Unión (Mujeres Alguna Vez Casadas o Unidas) Edad a la Primera Unión Duración < 15 15-17 18-19 20-21 22-24 25+ Total 0-4 1.1 1.0 0.9 1.0 0.8 0.9 1.0 5-9 2.2 2.4 2.3 2.2 2.3 2.1 3.3 10-14 3.7 3.5 3.2 3.3 2.8 2.9 3.3 15-19 4.9 4.8 4.3 3.7 4.0 3.9 4.5 20-~ 6.4 5.4 5.6 5.5 4.7 5.1 5.6 25-29 6.1 6.7 6.9 7.2 5.9 6.6 306 + 7.8 7.7 7.0 7.7 Total 4.6 3.8 3.2 3.1 2.5 1.9 3.5 Como se puede apreciar, en los primeros años de unión casi no hay diferencia en la fecundidad según edad a la unión. Esta última sólo empieza a tener un impacto apreciable cuando la duración de la unión es 10-14 años. Nótese en este sentido que los primeros 15 años de unión representan las edades 15-30 para una mujer unida a los 15, pero para las unidas a los 25 representan las edades 25-40. Así, más que un efecto puro de la edad de la primera unión, está actúa a través de la edad que tienen las mujeres a lo largo de su vida matrimonial. 5.5 Fzlad al P~h,~r Nacimiento La edad a la cual las mujeres empiezan la reproducción constituye una variable de suma importancia en la dinámica demogrática de un país, tanto desde el punto de vista del bienestar de las mujeres como del niño y la familia. El Cuadro 5.7 muestra la distribución de todas las mujeres según su edad al nacimiento del primer hijo. El rápido descenso de la proporción de mujeres sin hijos por edad muestra una fecun- didad temprana, en que ya a los 20-24 años más de la mitad de las mujeres ha tenido su primer hijo. La comparación de las distintas generaciones de mujeres revela, sin embargo, cambios de importancia. Por una parte la edad mediana al tener el primer hijo ha aumen- tado dos y medio años, de alrededor de 20 afios para las mujeres mayores de 35 años a 22.4 para la cohorte 20-24. Por otra parte se aprecia una importante disminución de las madres menores de 15, que antes representaban un siete por ciento y ahora son sólo un uno por ciento del total de mujeres. También ha disminuido apreciablemente la proporción de mujeres que comienzan su vida reproductiva entre los 15 y los 17. 31 CUADRO 5.7 Distribución Porcentual de las Mujeres de 15-49 Años por Edad al Nacimiento del Primer Hijo, según Edad Actual Edad Sin Edad al Primer Nacimiento '1'~,- Mu- Me- Actual tlijos < 15 15-17 18-19 20-21 22-24 25+ t, jeres diana 15-19 85.9 1.0 9.6 3.5 0.0 0.0 0.0 !n~l.0 1971 20-24 46.3 2.5 16.4 18.4 11.5 4.9 0.0 10(I.(/ 1656 22.4 25-29 21.5 4.1 18.1 18.6 16.2 14.2 7.3 100.0 1235 21.2 30-34 9.1 4.1 23.3 18.5 16.6 12.3 16.2 100.0 964 20.5 35-39 5.3 6.5 23.1 21.3 15.0 15.3 13.5 100.0 768 19.9 40-44 5.7 7.7 23.3 19.2 20.5 12.3 11.3 100.0 571 20.0 45-49 3.2 7.4 21.7 25.7 16.5 15.9 9.7 100.0 482 19.7 Total 3'L9 3.7 17.3 15.4 11.3 8,4 6.0 100.0 7649 22.6 El Cuadro 5.8 presenta la edad mediana al primcr nacimiento para actualmente tienen 25-49 años de edad, según zona, región y educación. CUADRO 5.8 Mediana de la Edad al Primer Nacimiento por Edad Actual, según Zona, Región y Educación las mujcrcs que Variable y Edad Actual Categoría 25-29 30-40 35-39 40-44 45-49 Total Zona Urbana 22.1 21.3 20.4 20.2 19.8 21.1 Rural 19.4 19.3 19.3 19.5 19.6 19.4 Regiól, O 22.0 21.6 20.5 20.3 19.5 21.2 1 19.7 19.9 19.1 19.7 19.7 19.7 11 21.5 20.5 20.9 20.4 20.1 20.8 III 20.2 20.1 20.4 20.0 20.7 2(t.3 IV 19.4 19.7 18.5 18.4 19.2 19.(I V 19.9 19.3 19.4 18.9 18.3 19.4 VI 19.3 19.0 17.9 19.3 19.3 18.9 Vil 20.1 19.9 19.5 19.5 20.3 19.9 Educación Sin Educación 18.3 18.5 19.1 18.5 18.0 18.5 Primaria 19.2 19.0 19.5 19.5 19.8 19.4 Secundaria 23.6 23.4 21.4 22.0 20.8 23.0 Unive~itaria 26.0 25.4 25.2 23.6 25.11 25.4 Total 21.2 20.5 19.9 20.0 19.7 20.4 32 tas cifras según zona de residencia muestran que en el pasado la edad mediana al nacimiento del primer hijo era muy similar en la zona urbana y en la rural, pero las nuevas generaciones han ido aumentando esta edad en el área urbana y manteniéndola en la zona rural, lo que ha producido una divergencia o diferencial de casi dos años. En términos de las regiones se aprecian notables aumentos de la edad al tener el primer hijo en las regiones 0 y II, y un aumento más leve en la Región V. El resto de las regiones no muestra cambios en el tiempo, pero es importante advertir que las regiones III y Vil han tenido tradicionalmentc una fecundidad relativamente más tardía que las otras regiones, con excepción de las regiones 0 y Ii. Los resultados según nivel educacional muestran diferenciales en el comienzo de la maternidad de hasta siete u ocho años entre las categorías extremas. Estas diferencias parecen haberse producido hace muchos años, resultando evidentes entre las mujeres de 45- 49 años, y se han mantenido relativamente estables en el tiempo, al menos hasta la generación que ahora tiene 25-29 años. El único indicio de aumento de la edad al primer hijo se da entre las universitarias y entre las mujeres con educación secundaria. 33 6. Anticoncepción El uso de métodos anticonceptivos es uno de los más importantes determinantes de la fecundidad, y adquiere especial relevancia en países que, al igual que la Repóblica Domini- cana, han mostrado un descenso de la fecundidad junto a una relativa estabilidad de la nupcialidad y una tendencia a la disminución de la práctica de la lactancia prolongada. En este capítulo se analiza el proceso de adopción de métodos de regulación de la fecundidad, a partir del conocimiento de los métodos y de las fuentes dónde adquirirlos, el uso de métodos alguna vez en el pasado y el uso actual. Por otro lado, se consideran también algunos aspectos actitudinales relacionados con el proceso de adopción, tales como las razones personales para no usar métodos, las intenciones de uso en cI futuro de las mujeres que actualmente no están usando anticonceptivos y las actitudes hacia la planifica- ción familiar. ( I JA I )R( ) 6.1 Porcentaje de Mujeres que Conoce Algún Método Moderno y Porcentaje que ('«moee Métodos Especí[~cos, por Edad Método Píl- I) IU lnyec- Vagi- Con- Est. Est. Rit- P,e- Nor- Edad Moderno dora ción gínal dón Fem. Masc. mo tiro plant Otro Todas las Mujeres 15-19 97.9 93.2 66.5 58.6 29.9 68.5 93.0 36.9 33.4 32.4 19.7 7.8 20-24 99.4 98.5 89.8 72.0 58.1 88.5 97.3 46.3 52.9 56.9 37.6 11.7 25-29 99.3 98.5 93.7 79.5 73.(1 92.5 98.5 53.1 61.1 65.7 42.8 10.5 30-34 99.7 98.2 93.1 79.2 73.6 91.(I 98.6 52.9 61.7 66.5 36.1 16.0 35-39 98.8 97.4 91.7 73.5 72.8 88.7 97.4 48.7 53.0 60.9 29.5 14.0 40-44 99.3 96.8 90.2 69.3 66.7 84.4 98.6 44.3 50.3 60.7 26.1 13.5 45-49 98.7 94.8 81.6 59.4 59.5 80.0 95.4 36.8 45.6 51.4 17.8 8.1 Total 98.9 96.6 84.5 69.8 57.4 83.5 96.6 45.3 49.7 53.4 30.7 11.2 Actualmente Casadas ó Unidas 15-19 98.6 96.4 75.9 67.1 41.1 77.0 95.3 34.3 32.0 46.0 30.0 11.0 20-24 99.5 99.0 91.5 76.1 63.7 89.3 97.4 41.5 49.(1 6(I.3 40.4 13.5 25-29 99.3 98.5 94.7 80.4 73.8 92.6 98.4 57.3 60.0 68.3 44.7 12.3 30-34 99.7 98.3 92.8 79.2 80.0 90.7 98.8 53.0 61.6 66.9 34~9 17.2 35-39 99.4 98.1 91.6 74.5 74.9 88.7 97.9 48.8 53.1 61.3 31.1 13.7 40-44 99.2 97.6 89.4 68.3 69.0 84.7 98.6 44.0 52.5 61.1 25.1 12.2 45-49 98.5 94.1 82.1 62.0 62.4 78.8 96.0 34.1 43.8 51.8 18.4 8.9 Total 99.3 97.9 90.1 74.6 68.2 87.8 97.8 45.7 52.7 61.5 34.6 13. 2 34 6.1 (kmoeimiento de Métodos Anticonceptivos la creación en la República Dominicana de programas tendientes a orientar la población a través de diferentes medios sobre la existencia de métodos anticonceptivos, ha permitido que prácticamente todas las mujeres en edad fértil conozcan por lo menos un método moderno de regulación de la fecundidad. El porcentaje que conoce algún método moderno fue de 97 y 98 por ciento en las [:,ncuestas Nacionales de Fecundidad de 1975 y 1980, y de 99 por ciento en la Encuesta de Prevalencia de 1983 y en el presente estudio. Como se puede apreciar en el Cuadro 6.1, este alto nivel de conocimiento se observa con ligeras vafiaciones en todos los grupos de edades y tanto en el total de mujeres como en las actualmente casadas o unidas, l~os métodos más conocidos son la esterilización femenina, la píldora, el dispositivo intra-utefino (DIU), el condón y la inyección, l,os menos conocidos son el Norplant, la esterilización masculina y el ritmo. CUADRO 6.2 Porcentaje de Mujeres Actualmente (:asadas o Unidas Que Conoce por lo Menos un Método Moderno, por Número de lf~os Vivos, SegUn Zona, Región y Educación Variable y I lijos Viw»s Categofia 0 I 2 3 4 5 6 + Total Zona Urbana 100.0 99.9 100.0 100.0 100.0 100.0 99.8 100.0 Rural 97.3 98.5 97.6 97.8 98.2 97.7 99.3 98.2 Regi¿m 0 100.0 100.0 100.0 98.5 100.0 97.8 100.0 99.6 1 I110.0 100.0 100.( I 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 II 98.7 100.0 99.3 100.0 100.0 100.0 100.9 99.7 Il l 100.0 98.7 98.6 100.0 1011.0 100.0 100.0 99.6 IV 100.0 96.8 97.1 97.1 I00.0 98.3 98.5 98.2 V 94.6 100.0 96.2 100.0 92.6 97.6 96.5 97.11 VI 93.5 99.0 100.0 100.0 97.8 98.6 100.0 99.0 Vi l 100.0 97.7 98.8 I00.0 100.0 100.0 98.8 99.2 Educación Sin Educación 88.0 '92.2 91,9 88.9 92.5 97:8 98.6 93.7 Primaria 99.4 :' ~ 99.6 99.7 99.9 99.7 98.9 99.6 99.6 Secundaria 99.4 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 99.9 Universitaria 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Total 99.1 99.5 99.2 99.3 99.3 98.9 99.5 99.3 35 Un comportamiento similar se observa si analizamos el porcentaje de mujeres casadas o lulitl;is que dijernn conocer al menos un método moderno, por número de tfijns vivos y zona, rt-gión 3 cducaeión (Cuadro 6.2). I';1 conocimiento es prácticamente universal en todos los • '~~~, co;l tlif~'ictlci;t', muy pequeñas según zona, entre las distintas regiones, según educación, y según el número de hijos en algunos estratos. El menor porcentaje observado es de 88 por ciento y se da entre las mujeres sin educación que afin no tienen hijns. En resumen, podemos concluir que el conocimiento de métodos anticnnceptivos es una etapa superada en el proceso de adopción de la planificación familiar en la República Dominicana. Además de investigar el conocimiento de los métodos, se indagó sobre los problemas que las mujeres piensan que puede ocasionar el uso de los anticnnceptivos. I,os resultados aparecen en el Cuadro 6.3 para cada método. CUAl )RO 6.3 I)istribución Porcentual de las Mujeres Que Conocen Cada Método ,Según el Prineipal Problema que han Oido que Ocasiona el Método l'íI- I ) IU lnyec- Vagi- Con- Est. Est. Rit- Re- Nor- Problema dnra ción nal dón Fem. Masc. mo tiro plant Ninguno 17.9 15.0 23.9 26.2 23.9 53.0 40.1 34.9 33.9 21.4 Salud 56.6 42.4 14.3 12.5 12.0 13.3 3.9 1.3 3.5 13.7 Eficacia 1.4 10.2 2.1 6.4 15.9 4.3 0.7 21.1 12.1 1.5 Compañero 0.0 11.3 0.1 1.3 1.5 0.2 1.5 1.3 3.9 0,2 No Disponible 0.1 0.1 0.0 0.1 0.1 0.0 0. I 0.0 0.1 0.0 Muy caro 0.0 0.0 0.1 0.0 0. I 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 Uso Inconv. 1.0 0.4 1.5 0.3 0.3 5.9 6.6 0.3 0.3 0.3 Otros 6.5 7.3 4.9 7.5 11.3 4.1 6.0 7.6 12.0 3.4 No Sabe 16.6 24.2 53.0 45.7 35.0 19.1 41.2 33.6 34.3 59.5 Total 100.0 I00.0 100.0 100.0 I00,0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Mujeres 7391 6466 5341 4391 6385 7385 3463 3797 4095 2349 En general se observan importantes porcentajes de mujeres que no han nido que los métodos ocasionen problemas o aseguran que no causan ninguno. Entre las mujeres que mencionan problemas la mayoría alude a razones de salud y no a la efectividad de los métodos, l,os problemas de salud son mencionados con mayor frecuencia en el caso de la Píldora y el D IU y, en menor medida, la inyección, esterilización femenina, métodos vaginalcs y el condón, l,a eficacia de los métodos es percibida como un problema sólo en el caso de la abstinencia periódica y en menor medida el condón, retiro y el I) IU. Cabe destacar que la desaprobación del esposo, el acceso a los mélodos y el costo de los mismos fue mencionado como problema por muy pocas mujeres. 36 6.2 Conocimiento de Fuentes de Abastecimiento Un aspecto importante que debe considerarse en la evaluación de los programas de planificación familiar es la medida en que las mujeres que declaran conocer un método saben dónde obteneflo. En el Cuadro 6.4 se presenta la distribución porcentual de las mujeres que conocen un método por la fuente de abastecimiento dónde irían para obtenerlo. En la interpretación de estas cifras debe tenerse en cuenta que la mera mención de una fuente de abastecimiento no refleja necesariamente que el método en cuesti6n esté disponible en el lugar declarado. CUADRO 6.4 Distribución Porcentual de las Mujeres que Conocen cada Método por Fuente de Adquisición o Consejo. Fuente Píl- DIU lnyec- Vagi- Con- Est. Est. Rit- Nor- dora ción nal dón Feto. Masc. mo plant IIospital Público 55.4 66.5 51.3 60.8 45.6 53.7 40.4 41.1 58.4 Hosp. IDSS/FFAA 0.6 0.6 0.6 0.6 0.6 1.2 1.2 0.8 0.7 Clínica Plan. Familiar 1.2 11.7 0.4 0.9 0.8 0.2 0.3 1.6 0.7 Médico Privado 2.6 5.0 4.8 3.3 1.4 3.4 3.8 7.8 3.2 Clínica Privada 8.3 17.5 18.2 11.4 5.0 38.5 40.1 14.3 17.1 Farmacia 17.6 0.1 lOA 11.0 29.3 0.0 O.0 O.1 0.2 Iglesia 0.0 0.0 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 3.6 0.0 Amigos 0.8 0.0 0.2 0.2 0.0 0.0 0.0 9.6 0.2 Otro 7.8 0.3 0.7 2.9 5.0 0.1 0.1 5.4 0.2 Ninguna Parte 0.4 0.3 0.7 0.4 0.4 0.1 0.1 3.3 0.2 No sabe 5.4 9.0 13.0 8.5 11.5 2.9 14.1 12.3 19.4 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 i00.0 100.0 100.0 Mujeres 7391 6466 5341 4391 6385 7385 3463 3797 2349 l,os resultados indican que una gran mayofia de las mujeres que conocen cada método dicen saber donde obtenerlo, l",ste porcentaje es mayor en el caso de la esterilización femenina, la píldora y el I)IU y alcanza un mínimo del orden de 80 por ciento para el Norplant. Entre los lugares mencionados se destacan los hospitales públicos, que ocupan el primer lugar para todos los métodos, lin segundo lugar están las clínicas privadas para la esterili- zación masculina y femenina, I')IU, inyección y Norplant, y las farmacias para la píldora y el condón, l,a Iglesia es mcrJcionada por algunas mujeres como filentc de consejo sobre el ritmo o abstinencia periódica. Aunque no se detectaron niveles importantes de desinfor- mación, unas pocas mujeres señalan fuentes incons;.stentes con el método. 37 6.3 El Uso de Mé~dos An6concel~VOS A todas las mujeres que conocían cada método se les preguntó si lo habían usado alguna vez. Los resultados aparecen en el Cuadro 6.5 para el total de mujeres y para las actual- mente en unión, según edad. Se aprecia que la mitad del total de mujeres y casi las tres cuartas partes de las actualmente unidas ha" usado alguna vez un método anticonceptivo. CUADRO 6.5 Porcentaje Que tta Usado Algún Método y Porcentaje Que Ha Usado Cada Método Específico, Por Edad Algún Píl- DIU Inyec- Vagi- Con- Est. Est. Rit- Re- Nor- Edad Método dora ción nal dón Feto. Masc. mo tiro plant Otro Todas las Mujeres 15-19 10.5 8.5 0.6 0.2 0.2 2.6 0.0 0.0 0.7 2.4 0.0 0.5 20-24 44.2 33.4 5.1 0.6 2.0 9,1 5.4 0.1 5.0 9.7 0.6 1.7 25-29 66.4 47.9 11.4 1.3 6.9 16,0 23.0 0.1 10.5 14.2 0.3 2.8 30-34 75.4 46.4 13.5 2.5 7.5 20.6 41.3 0.0 12.8 13.9 0.0 3.6 35-39 76.7 44.0 12.5 1.8 8.0 14.5 52.0 0.0 8.6 11,8 0.2 3.9 40-44 65.6 29.6 14.8 0.6 9.2 16.5 43.6 0.0 5.7 II,7 0.4 3.1 45-49 55.7 17.9 10.9 2.0 7.7 8.8 34.1 0.0 5.2 8,7 0.0 1.7 Total 48.6 30.8 7.8 1.1 4.5 11.1 20.7 0.0 6.2 9.4 0.2 2.1 Actualmente Casadas o Unidas 15-19 48.9 41.0 2.5 1.0 0.8 12.3 0.1 0.0 3.2 10.6 0.0 1.9 20-24 70.2 52.3 8.7 1.2 3.2 15.3 9.9 0.3 8.1 13.8 0.9 2.8 25-29 78.5 57.0 13.9 1.4 8.6 19.8 28.9 (1.1 12.3 17.7 0.4 3.5 30-34 82.9 51.1 15.9 2.5 8.3 23.8 47.2 0.0 15.3 15.8 0.0 4.6 35-39 80.1 44.8 12.8 2.3 7.6 14.6 56.9 0.0 8.6 12.1 0.2 4.5 40-44 69.9 32.7 14.2 0.7 9.7 17.2 47.8 0.0 4.6 11.7 0.5 2.7 45-49 60.0 18,2 11.9 2.1 8.4 9.8 37.1 0.0 5.5 9.5 0.0 2.1 Total 73.0 46.1 12.0 1.6 6.8 17.2 32.9 0.1 q.3 13.9 0.3 3.4 El uso alguna vez sigue una típica relación en forma de U invertida con la edad, alcanzando un mínimo entre las mujeres más jóvenes, aumentando hasta alcanzar un máximo entre las mujeres de 30 a 40 años de edad y luego disminuyendo. Los métodos que han sido probados por mayores porcentajes de mujeres son la píldora y la esterilización femenina, l,a píldora muestra un claro predominio en las mujeres más jóvenes, pcro es superada por la esterilización a partir del grupo 35-39. 38 En cuanto al uso actual de mét,,dos anticonceptivos, los resultados que aparecen en el Cuadro 6.6 indican que casi un tercio del total de mujeres y la mitad de las actualmente casadas o unidas estaba usando un método anticonceptivo al momento de la encuesta. El uso actual sigue la misma relación con la edad que el uso alguna vez. alcanzando un máximo entre los 30 y 40 afios de edad y cifras menores entre las mujeres jóvenes, que recién inician su vida reproductiva, y entre las mayores, muchas de las cuales ya no están expuestas al riesgo de embarazo. CUADRO 6.6 Porcentaje Que Está Usando Algún Método y Porcentaje Que Está Usando Cada Método Específico, Por Edad Algún Píl- DIU lnyec- Vagi- Con- Est. Est. Rit- Re- Nor- Otro Edad Método dora ción ginal dón Fem. Masc. mo tiro plant Todas las Mujeres 15-19 5.0 3.5 0.3 0.0 0.0 0,2 0.0 0.0 0.2 0.6 0.0 0.1 20-24 20.6 9.0 2.5 0.1 0.2 0,5 5.4 0.1 1.1 1.0 0.3 0.4 25-29 41.1 lOA 3.7 0.0 0.6 1.2 23.0 0.0 1.2 1.0 0.1 0.2 30-34 52.7 5.1 2.8 0.0 0.1 1.6 41.3 0.0 0.8 0.9 0.0 0.1 35-39 58.9 1.9 2.0 0.1 0.0 0.6 52.0 0.0 0.5 0.9 0.2 0.7 40-44 49.2 0.5 1.4 0.0 0.1 1.8 43.6 0.0 0.9 0.9 0.0 0.0 45-49 38.4 0.4 2.0 0.0 0.1 0.0 34.1 0.0 0.4 1.0 0.0 0.4 Total 31.0 5.4 2.0 0.0 0.2 0.8 20.7 0.0 0.7 0.9 0.1 0.3 Actualmente Casadas o Unidas 15-19 25.2 18.2 1.0 0.0 0.2 1.1 0.1 0.0 1,4 2.8 0.0 0.3 20-24 37.8 16.4 4.5 0.3 0.3 .1.0 9.9 0.3 2,3 1.8 0.5 0.6 25-29 51.3 2.5 3.9 0.0 0.6 1.8 28.9 0.0 i,7 1.5 0.1 0.3 30-34 60.7 5.9 3.2 0.0 0.1 2.,1 42.2 0.0 1.1 1.2 0.0 0.1 35-39 64.9 2.3 2.0 0.1 0.0 0.8 56.9 0.0 0.6 1.1 0.2 1.0 40-44 54.8 0.7 1.5 0.0 0.1 2.4 47.8 0.0 1.1 1.2 0,0 0.0 45-49 42.1 0.5 2.0 0.0 0.1 0.0 37.1 0.0 0.6 1.3 0,0 0.5 Total 50.0 8.8 3.0 0.1 0.2 1.4 32.9 0.1 1.4 1.5 0,2 0.4 El método con la mayor prevalencia es la esterilización femenina, con un 65 por ciento de las usuarias, seguido en un distante segundo lugar por la píldora con un 18 por ciento. Ningún otro método tiene una prevalencia mayor del tres por ciento. Como cabría esperar el uso de la píldora alcanza porcentajes significativos sólo en las casadas jóvenes, siendo superado por la esterilización femenina a partir del grupo 25-29. Debe destacarse que mís de la mitad de las mujeres actualmente casadas o unidas entre 35 y 39 años de edad estí esterilizada. 39 6.4 Di[¿-t~ncial¿'s en el Uso de Anticonceptivos. F,n el Cuadro 6.7 se presentan algunos diferenciales en el uso actual de métodos anticonceptivos entre las mujeres en unión, por número de hijos y se~m zona, región y nivel educacional. Las cifras según educación aparecen también en el Gráfico 6. I. CUADRO 6.7 Porcentaje de las Mujeres en Unión que Están Usando, Algún Método, por Número de llijos según Zona, Región y ;?ducación Variable y '%mero de llijos Categoría 0 2 3 4 y más Tolal Zona Urbana 8.2 40.8 50.2 698 67A 52.2 Rural 4.7 29.5 43.8 54.2 57. I 46.0 Región 0 6.5 45.2 46.8 69.7 64.3 50.5 I 8.6 31.3 44.7 67.2 62.3 50,7 II 9.1 42.2 57.8 66.7 62.8 52.7 III 8.6 28.2 47.1 64.3 65.4 50.9 IV 10.2 24.5 32.9 46.4 63.1 45.7 V 2.7 33.8 44.3 57.6 54.1 44.9 VI 2.2 22.3 32.0 45.6 56.2 42.3 VIl 2.8 27:~ 54.9 64.8 65.3 52.5 Educación Sin Educación 0.0 14.6 21.6 42.4 4~. 1 35.7 Primaria 5. I 26.9 45.8 60.7 61.8 49.0 Secundaria 13.8 53.(1 58.4 73.4 76.3 55.2 Universitaria 4.6 56.1 57.6 87.6 94.2 56.7 Total 7.0 37.4 48.1 64.7 62.2 4iL8 El porcentaje de mujcws q~~, u,;a a[gl'lll mé ludo aulncl!; t!r,!:l,T,!c t:otl c] l lúmeru de hijus, superando un tercio entre las nmjeres con un hijo y alcanzando la mitad entre las que tienen dos. Estas cifras son notablcs; ya que el uso a paridades tempranas indica el comienzo de la adopción de anticonceptivos para espaciar los nacimientos. En términos de zona cnco ldramos mayor uso de an l i concep l ivus en la ZOtla urbana que en la rural, l,a diferencia es modcsIa i nivel global pero se hato mas marcada en tdrminos relativos entre las mujeres que recién inician su vida reproductiva. 40 Las diferencias según región son generalmente muy pequeñas. Al comparar las mujeres con un hijo encontramos alto uso para espaciar los nacimientos en las regiones 0 y I1. Comparando las mujeres con cuatro o más hijos, vemos alto uso para limitar la fecundidad en todo el país, con tasas algo menores en las regiones V y VI. GRAF ICO 6.1 Uso de Anticonceptivos Según Educación y Número de tfijos 1 Z i i ! 2 3 4* HIjos Qluo~ ~qSIn educ lc lo» • Pr I ~t r l i ~u~lar la ~Un leer I I ta r la Como ha ocurrido en otros capítulos, los mayores difereneiales ocurren al desglosar los datos según nivel educacional (ver Gráfico 6.1). El uso de anticonceptivos entre las mujeres con un hijo varía desde un 15 por ciento de las mujeres sin educación a más de la mitad de las universitarias, mientras que el uso entre las que tienen 4 u más hijos varía dcsdc casi la mitad de las mujeres sin cducación hasta un notable 94 por ciento de las univer- sitarias. Estos resultados son consistentes con la noción de que las mujeres con más educación son las primeras en adoptar una innovaci6n como es el uso de anticonceptivos, primero para limitar y luego también para espaciar los nacimientos, y que ellas son luego imitadas por las mujeres menos educadas. 41 6.5 F,I NUmero de ll i jos al Comentar a IJsar Anticonceptivos A todas las mujeres alguna vez casadas o unidas que habían usado algún método alguna vez se les preguntó cuántos hijos tenían la primera vez que usaron anticonceptivos. Los resultados aparecen en el Cuadro 6.8 , desglosados según grupos de edad. CUADRO 6.8 Distribución Porcentual de las Mujeres Alguna Vez Unidas por Número de ltijos Vivos al Primer Uso de Anticonceptivos, Según Edad Actual Grupos de Edad l lijos Vivos Nunca Ha To- Muje- 0 1 2 3 4 y más Usado tal res 15-19 19.7 22.4 2.8 0.9 0.0 54.4 100.0 434 20-24 19.3 32.2 12.7 3.1 1.2 31.5 100.0 1047 25-29 15.2 29.6 14.8 9.8 7.4 23.3 100.0 1061 30-34 11.8 20.1 16.5 12.8 17.7 21.2 100.0 920 35-39 6.3 15.3 14.2 14.0 28.3 22.0 100.0 755 40-44 4.4 7.3 8.0 8.8 38.7 32.9 100.0 558 45-49 1.1 3.9 4.7 5.5 41.5 43.4 100.0 477 Total 12.1 21.1 12.0 8.3 16.8 29.8 100.0 5251 Las cifras muestran en primer lugar cómo el porcentaje que ha usado algún método aumenta con la edad, con la sola excepción del grupo 45-49. Los resultados más interesan- tes aparecen al comparar las distintas generaciones de mujeres. Entre las de cuarenta años o más encontramos una clara tendencia a comenzar el uso de anticonceptivos cuando ya han tenido cuatro o más hijos, mientras que en las generaciones jóvenes encontramos muchas mujeres que han usado métodos antes de tener hijos o después de tener el primero. Estos resultados documentan una importante tendencia de las cohortes más jóvenes a iniciar la anticoncepción en etapas más tempranas de la vida reproductiva de la mujer. 6.6 [ ] Conocimiento del Período Fértil En la encuesta se preguntó a todas las mujeres cuáles creían que eran los días entre una regla y otra en los que una mujer tiene mayor posibilidad (riesgo) de quedar em- barazada. Los resultados presentados en el Cuadro 6.9 para el total de mujeres y para aquellas que han usado alguna vez la abstinencia periódica, revelan que el nivel de deseo- nocimiento del período fecundo por parte de las mujeres dominicanas es muy elevado. 42 CUADRO 6.9 Distribución Porcentual de Todas las Mujeres y de Aquellas que han Usado el Ritmo Segun Conocimiento del Per'odo Fértil èn el Ciclo Menstrual Período Mujeres que han Fecundo Total Usado el Ritmo Durante la menstruación Inmediatamente después de la regla En la mitad entre una regla y otra Justamente antes de la regla En cualquier momento Otras respuestas No sabe 1.3 1.2 31.4 30.8 19.6 50.5 5.6 7.8 1.9 0.3 1.3 1.5 39.0 7.9 Total 100.0 100.0 Mujeres 7649 d74 En efecto, el porcentaje que dijo categóricamente que no sabía es un 39 por ciento; pero a esto debemos agregar las que dieron respuestas incorrectas, tales como: durante, antes y después de la menstruación, en cualquier momento, y otras. El resultado final es que sólo una de cada cinco mujeres sabe cuales son los días del ciclo menstrual en que hay más riesgo de embargo. Resulta interesante notar que una mayofia de las que dan una respuesta creen' que los días con más riesgo de embarazarse ocurren inmediatamente después de la regla. La situación mejora bastante al restringir el análisis a las mujeres que han usado alguna vez la abstinencia periódica, pero aún en este grupo encontramos que sólo la mitad de las mujeres sabe cuándo debería abstenerse. 6,7 I~t Edad al Adoptar la F, steriliraeión Con el fin de determinar el patrón de adopción de la esterilización en el tiempo se preparó el Cuadro 6.10, que muestra la distribución de las mujeres esterilizadas por edad al momento de la operación, según el número de años transcurridos desde la operación. Los resultados muestran que las esterilizaciones se concentran en edades relativamente jóvenes: una de cada cinco operaciones corresponde a una mujer menor de 25 y la mitad corresponde a mujeres menores de treinta al momento de la esterilización, con muy poca variación en los últimos diez años. 43 CUADRO 6.10 Distrtbuci6n Porcentual de las Mujeres Esterilizadas por Edad al Momento de la Operación, según Número de Años Desde la Operación Años Desde Edad a la Operación To- Muje- Me- la Operación < 25 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 tal res diana Menos de 2 22.0 36.7 23.1 12.8 4.0 1.3 100.0 643 29.0 2.0-3.9 21.0 32.5 26.8 12.7 6.9 0.0 100.0 240 29.4 4.0-5.9 19.3 31.4 30.2 13.5 5.6 0.0 100.0 266 29.9 6.0-7.9 20.4 36.0 28.9 14.3 0.3 0.0 100.0 152 28.7 8.0-9.9 21.4 32.7 29.1 16.8 0.0 0.0 100.0 118 29.0 10 y más 26.7 38.2 31.5 3.6 0.0 0.0 100.0 167 28.3 6.8 liso y F, valuaeión de las Fuentes de Abastecimiento A todas las mujeres que estaban usando algún método anticonceptivo se les indagó acerca del lugar donde lo adquirieron la última vez. Al respecto, los datos del Cuadro 6.11 muestran que el Ministerio de Salud es un importante sino el principal proveedor de Píldoras, DIUs, condones y esterilización femenina, las farmacias juegan un importante rol en el caro de la píldora y el cordón, mientras que las clínicas y hospitales privados son una importante fuente de esterilización femenina y DIU. las principales fuentes de infor- mación sobre la abstinencia periódica son los amigos y las clínicas u hospitales privados. CUADRO 6.11 Distribución Porcentual de las Usuarias Actuales de cada Método Por Fuente de Obtención o Consejo Más Reciente. Fuente de Píl- DIU Con- Est. Rit- Obtención dora dón Fem. mo ltospital Público 39.9 66.3 32.5 40.2 2.2 tlosp. IDSS/FFAA 1.0 4.6 0.0 0.0 0.0 Clínica Plan Faro 3.1 1.8 6.0 0.1 2.4 Médico Privado 1.5 1.4 1.0 1.3 8.6 ltospital Privado 8.5 20.7 1.2 54.5 23.7 Farmacia 16.7 0.0 42.2 0,0 0.0 Amigo 10~5 3.4 5.6 0.0 34.1 Otro : z 18.3 1.8 7.9 0,0 28.2 No Sabe 0.5 0.0 3.6 0.4 1.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Usuarias 411 152 58 1585 57 Nota: Se excluyen las Inyecciones masculina (2) y Norplant (6). 44 (3 usuarias), Vaginales (13), esterilización A las mujeres quc ot~tuvieron el método en hospitales, clínicas o m6dicos privados se les preguntó si habían ttnido algún tipo de problema con el servicio rccibido. En gcneral, el 94 por ciento contestó que no tuvo problemas. Los mayores nivelcs de satisfacción están concentrados en el sector público (('uadro 6.12). CUAl )RO 6.12 l)istribución Porcentual d« las Usuarias Aetuales de Métodos por Tipo de Opinión sobre el Servicio Recibido, Según Lugar de Obtención Más Reciente Lugar de Ningún Espera l)escor- Muy No Ob- Otros To- Muje- Obtención Problema l)emasiado tosía Caro tuvo Probs tal res Total 94.0 0.6 2.2 0.3 0.3 2.6 I00.0 2004 llosp Pub. 93.1 1.1 2.8 0.0 0.3 2.8 100.0 933 I I )SS/FFAA 95.3 0.0 4.1 0.0 0.0 0.6 100.0 67 Clínica PF 100.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100.0:. « , 21 Médico Priv 10(1.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 100.0 36 Clínica Priv 94.5 0.2 1.7 0.6 0.3 2.6 100.0 947 ¿ Para las mujeres que no están actualmente usando pero que han acudido en el pasado a un lugar de abastecimiento las cifras observadas son similares a las anteriores, lo que indica que el tipo de atención no es un determinante impor/ante en el uso dc los servicios (ver Cuadro 6.13). CUADRO 6.13 Distribución Porcentual de las Ex-Usuarias de Métodos por Tipo de Opinión sobre el Servicio Recibido, Según Lugar de Obtención Más Reciente l,ugar de Ningún Espera Descor- Muy Otros To- Muje- Obtención Problema l)emasiado tesía Caro Probs tal res 110spitaI Pub. 95.5 0.0 1.9 1.2 1.4 100.0 157 Médico Privado 85.2 0.0 0.(1 14.8 0.0 100.0 14 Clínica Privada 91.2 5.2 2.3 0.0 1.4 I1)0.11 40 *Se excluye llosp. I1)SS/FFAA (2 usuarias) y las clínicas de planificación famili:lr (4). Otro aspecto que se investigó en relación con las fuentes de métodos filo el tipo de píldora preferida por las mujeres que usan este método. Los resultados en el Cuadro 6.14 indican que solamente un tres por ciento de las usuarias de paslillas estaban usando la marca Microgynun, que es la marca promovida por el programa de Mercadeo Social de Métodos. Este pequeño grupo se concentra en la zona urbana, y en las regiones O, I, III y V. 45 CUADRO 6.14 Porcentaje de Usuarias de P[Idora que Obtienen el Método a Través del Programa de Mercadeo Social, por Zona y Región Zona Región Urbana Rural Total 0 6.0 0.0 5.6 I 8.3 0.0 3.4 III 5.6 0.0 2.3 V 5.7 0.0 3.9 VI 4.3 0.0 2.6 Vll 0.0 5.3 2.4 Total 4.1 0.4 3.0 6.9 Rtzonm de Dmmo~t;,,mmión y de No Uso de Métodos A todas las mujeres que habian dejado de usar un método en los últimos cinco años se les preguntó cuál fuc la razón principal por la que dejaron de usar el último método. Las rcspucstas aparecen en el Cuadro 6.15. CUADRO 6.15 Distribuci6n Porcentual de las Mujeres que Han Descontinuado El Uso de Cada Método en los Ultimos Cinco Años, Por Razón de Descontinuación Razón de Píl- DIU Vagi- Con- Rit- Re- Otro To- Abandono dora nales dón mo tiro tal Deseaba Embarazo 24.1 23.6 6.7 22.0 26.4 17.5 20.5 22.9 Razón de Salud 39.4 43.6 27.0 10.7 6.4 2.5 16.1 30.5 Falla del Método 18.0 16.9 32.6 19.9 45.4 47.1 32.7 23.8 Uso Inconveniente 3.5 3.1 6.1 7.5 2.5 2.3 4.9 3.7 Objeción Marido 1.9 2.4 6.2 6.8 5.1 7.4 0.0 3.1 No Necesitaba 1.0 1.9 4.7 0.4 0.7 2.8 0.0 1.2 Disponibilidad 1.2 1.0 4.6 2.3 0.0 0.0 0.0 1.1 Muy Caro 0.6 0.0 0.0 0.4 0.0 0.0 0.0 0.4 Fatalismo 0.1 0.4 0.0 3.4 0.0 0.0 0.0 0.4 Otra Razón 10.3 7.2 12.2 26.8 13.6 20.3 25.8 12.9 Total 100.0 100.0 100.0 100 .0 100 .0 100 .0 100.0 100.0 Mujeres 869 135 45 117 132 118 43 1470 *Se excluyen las inyecciones (8 deseontinuaciones) y el Norplant (2). 46 Los resultados muestran que la principal razón de abandono de métodos son los proble- mas de salud, siguiéndoles en orden de importancia las fallas del método y el deseo de la mujer de quedar embarazada. Es importante sefialar que el 17 por ciento de los casos de abandono de un método corresponden al ritmo y al retiro, y que el 46 por ciento de estos casos dió como razón una falla en el uso. Esto indica que un número considerable de mujeres están motivadas a hacer uso de los métodos para regular la fecundidad, pero por múltiples razones no utilizan los más eficaces. Pasando ahora a las mujeres expuestas al riesgo de embarazo que no estaban usando método, se indagó que actitud asumirían en caso de embarazarse en las próximas semanas. Los resultados aparecen en el Cuadro 6.16. CUADRO 6.16 Distribución Porcentual de las Mujeres Expuestas que No Están Usando Métodos Anticonceptivos, por Actitud Ante la Posibilidad de Embarazarse, según Número de Hijos Vivos. Número Actitud Ante el Embar~o de Fe- Descon- No le No To- Mu- Hijos liz tenta Importa Sabe tal jeres 0 96.6 1.2 1.8 0.4 100.0 113 1 68.5 17.5 10.6 3.4 100.0 109 2 45.1 28.2 18.9 7.9 100.0 98 3 44.3 28.4 18.7 8.7 100.0 61 4 y más 26.0 48.0 20.3 5.6 100.0 111 Total 57.7 24.1 3.4 4.8 I00.0 492 El 58 por ciento dijo que se pondría felíz, mientras que un 24 por ciento estaría descontenta y el 18 por ciento restante no sabía o no le importaba. Al analizar esta actitud por número de hijos se observan los mayores porcentajes que estarían felices entre las que no tienen hijos, y los mayores porcentajes que estarían descontentas entre las que tienen cuatro o más hijos. A las mujeres que expresaron que no les gustaría quedar embarazadas, se les preguntó cuál era la razón principal por la que no estaban usando ningún método, la respuesta más frecuente fue razones de salud (ver Cuadro 6.17). Al analizar estos datos por grandes grupos de edad no se observan diferencias en las razones de no uso, excepto que un porcentaje considerable de las que tienen menos de 30 años dijo que no usaba porque estaba en el período de infertilidad post-parto. El costo de los métodos y la posible oposicíón del marido no fueron mencionadas como razones de importancia para el no u~ de algún método. 47 CUADRO 6.17 Distribución Porcentual de las Mujeres Expuestas al Riesgo Que No Estdn Usando Ningún Método Anticonceptivo y Estarlan Descontentas si se Embarazaran, por Razdn de No Uso Según Edad. Razón de Edad No Uso < 30 30 + Total Salud 27.1 27.3 27.2 Post-Pasto 17.2 0.0 10.5 Ausencia de fuente 3.5 9.7 5.9 Opuesta a planificación 2.8 7.3 4.6 El compañero desaprueba 3.9 3.4 3.7 Sexo poco frecuente 3.8 1.8 3.0 Menopausia 1.7 5.0 3.0 Accesib'didad 4.1 0.7 2.7 Muy Caro 1.6 1.7 1.7 Fatalismo 2.1 7.7 4.3 Otra razón 26.1 26.2 26.1 No sabe 6. l 9.4 7.4 Total 100.0 100.0 100.0 Mujeres 127 81 208 6.10 Intenciones de Uso ~ d Futuro Dentro de la sección del cuestionario correspondiente al conocimiento y uso de los anticonceptivos se preguntó a cada mujer que conocía los métodos de regulación de la fecundidad pero que no estaba usando ninguno, si pensaba usar algún método en el futuro y -en caso positivo- si 1o usaría durante los próximos doce meses o después. En el Cuadro 6.18 se presenta la distribución porcentual de las mujeres según intención de uso futuro. Casi la mitad manifestó que piensa usar en el futuro, y casi un tercio que lo ha_ría dentro de los próximos 12 meses. El análisis por hijos vivos muestra que la intención de usar aumenta al pasar de las mujeres sin hijos a las que tienen uno o dos, pero luego disminuye para las que tienen tres o más. E1 aumento en las primeras paridades permite esperar que un buen número de las mujeres jóvenes que no expresan intenciones de usar cambien de opinión al tener uno o dos hijos. Por otro lado, debido a la gran cobertura de la anticoncepción en la República Domini- cana, el grupo de mujeres multiparas que declaró no tener intenciones de usar método en el futuro podfia estar selectivamente sesgado hacia mujeres que por una u otra razón están en contra de la planificación familiar. 48 CUADRO 6.18 Distribución Porcentual de las Mujeres Eocpuestas al Riesgo Que No Están Usando Métodos Anticonceptivos, por Intenciones de Uso en el Futuro, Según Número de ltijos Intención de Número de Hijos Uso Futuro 0 1 2 3 4 y más Total Próximos 12 meses 9.3 28.7 45.8 33.2 36.8 30.0 Usará más tarde 24.6 15.6 11.3 11.3 7.1 14.4 Insegura 3.7 8.3 6.7 13.4 6.0 7.0 No intenta usar 62.5 47.5 36.2 42.1 50.1 48.6 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Mujeres 113 109 98 61 111 492 Por otra parte, a las 219 mujeres que piensan usar algún método en el futuro se les indagó acerca de cuál método preferifian usar (Cuadro 6.19). CUADRO 6.19 Distribución Porcentual de las Mujeres que Intentan Usar Algún Método en el Futuro por Método Preferido, Según Tipo de Intención. M6todo Intenta Usar Preferido Pronto Después Total Píldora 39.4 29.2 36.1 Est Femenina 23.5 50.7 32.3 DIU 8.6 3.2 6.9 Norplant 6.3 5.1 5.9 Inyecciones 5.4 0.0 3.6 Vagina.les 2.8 1.3 2,3 Ritmo 2.1 2.0 2.1 Est Masculina 0.4 2.9 1.2 Condón 0.7 0.0 0.5 Retiro 0,6 0.0 0.4 Otro 1.6 0.0 1. I Insegura 8.7 5.7 7.7 Total 100.0 100.0 100.0 Mujeres 148 71 219 49 La píldora y la esterilizacióll obtuvieron los mayores porcentajes de uso en el futuro. Existen, sin embargo, claras diferencias entre lo expresado por las entrevistadas atendiendo a la naturaleza de su intención de uso futuro. Así, las mujeres que tienen proyectado usar en los próximos 12 meses se inclinan por la píldora (39 por ciento), mientras las que piensan usar más tarde prefieren la esterilización femenina (51 por ciento). Estos resultados indican una demanda potencial por métodos reversibles como la píldora. 6.11 la Anliconcepción y los Medios de Comtmicaeión En el Cuadro 6.20 se presenta la distribución porcentual de todas las mujeres entre- vistadas en la encuesta, de acuerdo a si han escuchado mensajes radiof6nicos acerca de la planificación familiar, según zona, región y educación CUADRO 6.20 Distribución Porcentual de Todas las Mujeres, por Frecuencia con Que Han Escuchado Mensajes de Radio Acerca de la Planificación Familiar, Según Zona, Región y Educación Variable y lta Escuchado Mensajes To- Mu- Categoría Nunca Una Vez Más Veces tal jefes Zona Urbana 73.8 5.5 20.7 100.0 5014 Rural 82.0 3.9 14.1 100.0 2635 Región 0 68.9 6.1 25.0 100.0 2785 I 83.7 4.1 12.2 100.0 445 11 77.8 4.7 17.5 100.0 1803 II1 84.5 3.9 11.6 100.0 808 IV 83.8 3.8 12.4 100.0 394 V 84.2 3.3 12.5 100.0 502 VI 82.0 3.4 14.7 100.0 555 Vil "78.3 5.~7 16.0 100.0 355 Educación Sin Educación 84.7 2.6 12.7 100.0 367 Primaria 79.6 4.3 16.0 100.0 4731 Secundaria 74.1 5.9 23.0 100.0 1905 ~z Universitaria 66.4 7.8 25.8 100.0 646 Total 76.7 4.9 18.4 100.0 7649 50 Se constata que más de las tres cuartas partes de las informantes nunca han oido un mensaje sobre la regulacion de la fecundidad y sólo una de cada cinco ha escuchado mensajes más de una vez. Por otra parte, el porcentaje que ha escuchado mensajes radiales es algo mayor en la zona urbana que en la rural, varia por región desde casi un tercio en la región 0, a cifras del orden del 20 por ciento en las regiones II y VI y a valores algo menores en el resto del país. las mayores diferencias se observan según nivel educacional: sólo un 15 por ciento de las mujeres sin educación ha escuchado algún mensaje en la radio, comparado con un tercio de las universitarias. En el Cuadro 6.21 se muestra el porcentaje de mujeres que consideran que es aceptable tener mensajes por la radio o la televisión sobre la planificación familiar, por edad actual y zona, región y educación. CUADRO 6.21 Porcentaje de Mujeres que Piensan que es Aceptable Tener Mensajes por la Radio sobre la Planificación Familiar, por Edad Actual, Según Zona, Región y Nivel Educativo Variable y Grupos de Edad Categoría 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Total Zona Urbana 89.9 93.5 93.2 92.6 93.8 86.4 84.6 91.5 Rural 80.1 87.0 85.1 85.4 82.4 75.5 76.6 82.5 Región 0 90.9 94.9 92.4 93.5 94.1 85.1 92.4 92.4 I 83.0 92.7 91.2 83.3 83.6 84.9 61.9 84.9 II 90.7 93.4 94.6 90.2 89.7 84.9 79.3 9.0.6 III 75.9 82.5 79.8 91.3 90.0 78.4 72.2 80.9 I~¢ 79.5 85.6 85.8 87.7 82.0 82.1 78.1 83.0 V 85.0 90.7 88.2 83.2 79.3 79.2 81.3 85.1 VI 73.4 84.4 86.1 84.1 85.7 69.1 73.7 79.9 Vil 90.5 88.1 92.8 91.1 95.8 87.5 83.8 90.2 Educación Sin Educación 50.6 74.0 77.2 63.8 62.5 65.0 66.5 66.0 Primaria 63.3 87.6 86.8 89.5 90.6 83.8 81.5 86.1 Secundaria 94.4 95.6 97.4 94.3 95.7 92.8 98.3 95.3 Universitaria 100.0 98.7 97.1 98.0 97.5 76,2 100.0 97.1 Total 86.4 91.5 90.7 90.1 89.8 82,6 80.9 88.4 51 El g8 por ciento del total de las mujeres encuestadas manifcstó estar de acuerdo con que sean transmitidos mensajes a través de la radio (» televisión, observándose una actitud levemente más positiva entre las mujeres de 20 a 39 años que en el resto. F.n relación a la zona de residencia se ve que la zona urbana registra un mayor nivel de aceptación respecto a la difusión de mensajes por la radio o televisión que la rural. Aunque en sentido general tiende a existir un comportamiento similar entre las regiones, donde mayor nivel de aeeptación se manifestó fue en las regiones 0, 1I y Vil. Por el contrario, donde menos es aceptable la difusión de mensajes radiofóni«)s sobre la planifica- ción familiar es en la Región VI. Tal como era de esperarse, a mayor nivel educativo de las mujeres mayor resultó ser la aceptación de difusión de mensajes a través de la radio o televisión. I.a anterior pun- tualización se eonfmíaa cuando se observa una aceptación del orden de dos tercios de las mujeres sin educación, comparado con prácticamente todas aquellas que expresaron haber cursado algún grado universitario. En resumen, estos resultados indican que no ha habido mayor difusión de la planificación familiar a través de los medios de comunicación de masas en la República Dominicana, a pesar de que una gran mayoría de las mujeres considerafia aceptable ese tipo de mensajes. 52 7. Preferencias Reproductivas En este capítulo el estudio de la fecnndidad y sus dctcrminanles eontiu¿)a con un análisis de las preferencias repmductivas de la población Domini(:ana, que resullan relevan- tes en la evaluación de la demanda de los métodos anticonceptivos. [!n primer lugar se analizan los datos suble el deseo de tener más hijos y, para tas mujeres que desean más, sobre el liempo quc les gnstaría esperar antes de tener otro hijo. l:,ste tipu de preguntas permite estimar la demanda para límitar o cspaciar los nacimicntos, aspecto este últimu que adquiere mayor impurtaneia en las clapas más avanzadas de la transición dcmográfica. Nuestro eshldio de las prd'erencias rcproduct¡w~s cuhnina con un análisis del n,Smero Meal de hijos. En segundo lugar se combinan ]us datos sobre prcti'rcncias con la información sobre uso Jc anliconccptivos para obtener medklas de dcmanda insatisti'cha, l i grupo de mujeres que no desea lener olro hijo u desea esperar atltes de tel/er el próximo, pero no está usando :ndtodos anticunceplivos, debelqa constittdl xm ~~l~i~={x,~ l»liln;lli~l de los programas de planificaci6n familiar. Se estudiará además el uso de anliconccplivos en relaeíón a las preferencias en los 6him(»s cinco años. l:.n lercer lugar se apruvecha la infurmaci6n reculeclada sobre nacímienlos no deseadus en 1111 períodu recicnle para eslílnar 1;I R:cundidad uo dc,,cada I:stas eslimacimles permiten apreciar cuánto podría descender la fecundidad si se cvilaran los nacimientos no descados y proporcionan asi una indicación del posible impacto dcmogr;íGco de la planiGcación familiar. 7.1 FJ ~ de l imitar los Nacimicntos Para determinar las preR~rencias de fecundidad se prcgunt('~ a lodas las mujcres casadas o unidas (incluycndo las esteriliz;«las) si deseaban (<» habrían deseado) tener «)Ir(» hijo y Cllán seguras ~:staban de sus preferencias, l,as respueslas ap:m'«cn CU el ('uadro 7.1, clasificadas seg(m el número de hijos "tiros, in«h]vendo el cmh:ua/n a«hml para las em- barazadas, las mujeres csterílizadas aparecen ell Hila c;ll~2~2(llí:l c q~cdal I;II térmínos glubales la población se divide casi eu p,~rtcs itíllales cnhe las que desean más hijos, las que no desean más y las quc ya están esterilizadas I I grupo de indccisas y las que expresan una preferencia pcm no eslán muy seguras de ella ";ulna poco m~ís del diez por ciento. Resulta interesante notar que un 17 por ciento de las mujeres esteriliza(las habrían deseado tener otro hijo. F,s probable que estas mujeres no hayan eslado «onvencidas de que no deseaban más hijos cuando turnaron la decisión de esterilizarse. 53 El porcentaje de mujeres que definitivamente no desea más hijos aumenta con el numero de hijos sobrevivientes, desde tres por ciento para las mujeres sin hijos hasta un 38 por ciento de las que tienen 6 ó más hijos. Si se incluyen las mujeres cstcrilizadas la relación es aún más acentuada, observándose que más del 75 por ciento de las mujeres con cuatro o más hijos no desea tener más. ( I :ADRO 7.1 Distribución Porcentual de las Mujeres en Unión por Deseo de Tener Más ltijos, Según Número de llijos Vivos Más Embarazo Actual Preferencias I fijos Vivos Reproductivas 0 I 2 3 4 5 6 + Total Desea Otro Estå Segura 90.0 73.0 37.g 14.6 6.9 4.4 4.3 31.4 No Está Segura 3.2 5.0 3.1 1.5 2.2 0.9 1.6 2.8 Indecisa Desea Otro 0.0 2.2 1.3 1.1 0.1 0.7 0.3 0.9 No Sabe 1.4 2.1) 2.1 1.0 1.4 1.3 1.2 1.5 No Desea Más 0.6 0.4 1.3 0.7 1.8 0.3 (1.6 0.8 No Desea Más No Está Segura 1.2 5.6 10.9 4.3 3.4 2,5 4.9 5.3 F, stá Segura 3.3 7.5 23,5 28.8 30.0 33.1 38.3 24.3 I';slerilizada Desearía Otro 0.0 I. I 7.7 9.8 6.6 7.6 4.4 5.6 Indecisa 0.0 0.0 1.0 2.1 3.3 4.6 4.5 2.1 No Desea Más 0.4 1.5 11.4 36,2 44.3 44.7 39.8 25.2 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100,0 Mujeres 304 74~; 744 732 535 349 723 4134 E1 análisis de la información por grupos de edad en el Cuadro 7.2 indica que más de la mitad de las mujeres entre 25-29 años no desea más hijos o están esterilizadas. 1,os porcentajes aumentan con la edad, llegando a un 89 por ciento en el grupo de 45-49 años. Estas cifras indican un deseo generalizado de terminar la fecundidad a edades relativamente jóvenes. 54 CUADRO 7.2 Distribución Porcentual de las Mujeres en Unión Por Deseo de Tener Más Hijos, Según Edad Deseo de Tener Grupos de Edad Más Hijos 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Total Desea Más 78.9 59.2 40.9 23.3 15.0 14.3 9.6 35.1 Indecisa 0.5 2.3 2.0 1.4 1.3 0.4 1.8 1.5 No Desea Más 20.5 28.4 28.2 28.2 26.8 37.6 51.5 30.4 Este 'rtlizada 0.1 10.1 28.9 47.2 56.9 47.8 37.1 32.9 Total 100.0 100.0 I00.0 100 .0 100.0 100.0 100.0 100.0 Mujeres 334 813 847 755 594 435 357 4134 En el Cuadro 7.3 se presenta el porcentaje de mujeres en unión que no desea más hijos o está esterilizada, por número de hijos vivos (incluyendo el embarazo actual) según zona, región y nivel educacional. Los datos por zona aparecen también en el Gráfico 7.1. GRAFICO 7.1 Porcentaje Que No Desea Más Hijos o Está Esterilizada por Zona y Número de Hijos I I gll ell [] lural æ a • 1 2 3 4+ HI Jeta UI voll 55 [ ;A I )Rt ) 73 /'otc,:/,,,« de Al~;eres en Uni6n Quc No Desea / «:.,er Más flijos o l'.'stá Esterilizada, ,~or Nútneto d« I/(/o.~ II0a l:mbatazo Actual Si'grO:: Zmut, /¢cgión y IMucación. Variable y I lijas Vivns Total Categoría 0 i 2 3 4 y más Zo/~/a Urbana ~.2 ', 5 : ,55 86.3 93.1 61.3 Rural "1 2 ' ' i l ~~4 72.4 89.8 66.5 Región 0 12" 58.3 87.1 91.0 60.7 I ~).0 "i2.9 85.5 89.3 64.0 I1 8'1 ',~~: «8.4 79.1 91.4 65.4 1II I L2 1:2 55.1 786 93.4 67.4 IV 7.7 2 ; ,!9.6 70.8 90.1 59.4 V 41) 13.2 47.4 86.4 93.5 64.7 VI 8.8 55 ~2.4 68.1 91.0 62.8 VIl 0(I 2l.t, 5¿).3 77.4 91.7 66.2 Educación Sin Educaci6n 9.1 16.3 56.9 74.8 89.4 70.0 Primaria 6.1 I~).5 57.0 80.8 01.3 68.4 Secundaria t ~ I» 4 55.0 84.7 06.2 49.4 I lnivcrsilaría ; .l~ ~[ 4~.í; 85.8 o0.8 44.9 Total s.5 1~, ';57 81.8 91.5 63.4 H total seg(m zona indica un vr,ay,>r desco de limitar los nacimientos entre las mujeres de la zona rural que en la zona urbana. Sin embargo, cuando comparamos las zonas para un mismo tamaño de fanlilia vcmos que hasta los dos hijos no hay difcrencias importantes y que a partir de los tres hijos los porcenlajes quc no desean más hijos son más elevados en la zona urbana que en la rural (ver Gráfico 7. I~ Al analizar las cifras seg6t! re~.,jén l:*:. dicIcncias en relaci(m al deseo de no tener más hijos no son rnuy m:tl, , ! , :, , I, rít}li~.N l'V ) V I * que regislran los niveles más allos de Ii'cundidad y los niveles más bajos de prcvalencia de anticonceptivos, son las que precisamenle presentan los menores porcentajes de mujeres que no desean más hijos. Este colnpoltamícnlu podría obedecer al hecho de que en términos de concicntización eslas mujeres están más atrasadas, debido a las precarias condiciones socio- económicas de estas regíones. Respecto «LI nivel educativo, parecería a primera vista que hay una mayor proporción que no desea más hijos entre las mujeres ~in cducación que entre las más educadas. Un análisis más cuitlados~~ rcq~.' ,:~mr ~~J ~.'~~,~, !:~ m:~3or fecundidad de las mujeres sin educación. Si comparamos los distintos niveles educativos para un mismo tamaño de familia, vemos que el descn de no tener más hijos aumenta claramente con el nivel educacional para las mujeres con tres u más hijos. 7.2 F,I l)eseo de 1Lspaciar los Naeimientos l,as mujeres que desean espaciar los nacimientos revisten gran importancia para el Programa Nacional de l'lanificaci6n Familiar, debido a que son clientes potenciales que no requieren de grandes esfuerzos para su captación en el uso de los métodos. F,s a partir de estos grupos quc se podría determinar la demanda potencial de anticonceptivos. En este sentido, en la encuesta se preguntó a las mujeres que desean tener otro hijo cuánto tiempo les gustaría esperar, l,os resultados aparecen en el Cuadro 7.4. Nótese que no es aconsejable intcrprc!ar estos resultados en forma literal, entre otras razones porque no es ciar() si el intervalo que rcportan las mujeres se refiere a la concepción o al nacimientn del próximu hijo. CUADRO 7.4 Distribución Porcentual de las Mujeres en Unión que Desean Otro Hijo por el Tiempo que les Gustaría Esperar Antes del Próximo Nacimiento, Según Número ele lti]os Vivos Más Embarazo Actual Tiempo de tlijos Vivos Espera 0 1 2 3 4 y más Total < 12 meses 66.4 23.6 26.0 30.2 37.2 34.1 1 añn 16.1 15,7 10.1 14.5 15.5 14.5 2 años 7.5 26.1 21.2 18.3 12.8 19.7 3 años 1.5 13.0 16.4 6.7 4.5 10.3 4 años 0.8 5.5 6.4 2.5 5.2 4.5 5 años 0.3 7.7 9.1 11.1 4.0 6.5 6 años 0.2 2.8 4.6 4.7 6.0 3.1 Nu sabe 7.1 5.6 6.2 12.0 14.8 7.3 Total 100,0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 Mujeres 283 613 314 126 116 1452 Mediana (meses) 1.9 24.3 24.5 15.3 12.3 12.9 Promedio (meses) 6.3 22.9 25.2 21.1 18.4 1q.7 I,as cifras indican que no parece haber una gran demanda por espaciar los nacimientos en la REpública Dominicana, ya que prácticamente la mitad de las mujeres que desean tener otro hijo desean tenerlo dentro dc un año. llay, sin embargo, diferencias según el número de hijos, l~as mujeres que no tienen hijos tienden a querer tener el primero lo àntes posible, las mujeres con uno o dos tienden a querer esperar un par de años, mientras que -, 57 las mujeres con tres o más hijos desean esperar sólo un año. Es posible que éste último grupo esté formado por mujeres más tradicimmles. La conclusión más importante que surge de estos datos es que parece haber amplio terreno para educar a las mujeres en las ventajas de espaciar los nacimientos. 7.3 La Demanda Ftaura de Planitieaei6n Familiar En el Cuadro 7.5 se presenta el porcentaje de mujeres en unión que están expuestas al riesgo de embarazo y no están usando anticonceptivos, clasificadas de acuerdo a sus preferencias reproductivas, según zona, región y nivel de educación, l,a situación según zona se resume en el Gráfico 7.2. Estas cifras permiten estimar la demanda efectiva de »ervicios de planificación familiar para limitar y para espaciar los nacimientos. CUAI )R f ) 7.5 Porcentaje de Mujeres en Unión que Están Expuestas al Riesgo de Embarazo y No Están Usando Métodos Anticonceptivos, Según Deseo de Tener Más llijos y Zona, Región y Educación. Desea Inde- No To- Variables y Antes de Después Sin Pre- cisa Desea tal Categorías 2 años 2 años ferencia Más de Tiempo Zona Urbana 23.6 13.5 16.9 4.6 4.1 9.4 Rural 32.4 16.4 20.0 19.6 7.4 13.1 Región 0 24.2 11.4 6.7 6.7 6.9 10.7 I 22.2 8.5 25.0 0.0 5.1 9.1 II 23.3 21.1 ! I. 1 16.7 4.4 10.3 II1 37.9 11.5 42.9 0.0 5.7 11.7 IV 30.5 22.2 9.1 16.7 3.4 12.3 V 28.6 22.2 27.3 0.0 5.8 12.3 VI 37.4 14.8 28.6 20.0 5.5 12.7 Vi l 28.8 6.9 20.0 0.0 3.3 8.2 Educación Sin Educación 23.0 18.7 27. l 20.6 9.3 13.1 Primaria 29.7 17.7 14.3 6.0 5.4 10.9 Secundaria 22.1 I 1.4 30.2 14.0 5.2 11.3 Universitaria 22.7 4.8 9.3 0.0 1.5 8.1 Total 26.8 14.5 18.2 88 5.5 10.9 58 Tanto para el total como en cada una de las caractefisticas indicadas, los mayores porcentajes de mujeres cxpuestas al riesgo sin usar anticonceptivos se observan en las mujeres que desean tener otro hijo en los próximos dos áños, lo que resulta natural, Luego vienen las mujeres que desean espaciar y las que desean otro pero están indeeisas sobre cuándo tcnerlo. A nivel global tenemos que un 15-18 por ciento de las mujeres en este grupo están expucstas al riesgo sin usar anticonceptivos, lo que constituye evidencia de una demanda insatisfecha de métodos anticonceptivos para espaciar los nacimientos. El desglose según características sociales revela que esta demanda insatisfecha es mayor en la zona rural, en las regiones 1I, IV y V y entre las mujeres con menor educación. GRAF ICO 7.2 Mujeres Expuestas al Riesgo sin Usar Anticonceptivos por Zona y Preferencias de Fecundidad ×Zg la [ ] nural i Dos~ De:pu6: No Dem~ )rl'oi"or o~ i aa Por otra parte, notamos que sóln un seis por ciento de ias mujeres que definitivamente no desean ntro hijo están cxpuestas sin usar anticonceptivos, de tal modo que la posible demanda para limitar los nacimientos estada prácticamente satisfecha a nivel nacional. Al desglnsar estas cifras por estrato encontramos que el porcentaje expuesto sin usar anticon- ceptivos es mayor en la z(ma rural, en la región 0 y entre las mujeres sin educación o sólo con educación prímaria que en los otrus grupos; pero nunca excede un diez pnr ciento. 59 7.4 [ ] NúmetD Ideal de Ili~ El número ideal de hijos o tamaño ideal de la familia es una actitud que podría afectar la fecundidad de las mujeres, por lo que resulta importante determinar el modo de pensar de ellas en este sentido. Los resultados arrojados por la encuesta sobre este particular aparecen en el Cuadro 7.6 CUADRO 7.6 Distribución Porcentual de las Mujeres 15-49 Por Número Ideal de Hijos, Según Número de Hijos Vivos Más Embarazo Actual Número Ideal Hijos Vivos To- de Hijos 0 1 2 3 4 5 6 + tal Ninguno 1.5 2.2 3.3 3.4 3.9 5.2 7.7 3.1 1 2.9 4.6 2.2 3.0 4.1 4.6 3.2 3.3 2 32.3 25.5 20.5 11.4 18.3 18.2 14.6 23.5 3 41.2 51.3 42.0 35,6 16.1 27.0 2%6 37.7 4 15.5 10.5 22.6 28.8 28.9 5.4 14.1 17.7 5 3.7 3.4 4.1 7,5 10.7 16.7 7.0 5.8 6 o más 2.9 2.5 5.3 10.3 18.0 22.9 25.8 8.9 Total 100.0 100.0 100 .0 100 ,0 100 .0 100.0 100,0 100.0 Mujeres 2793 1099 964 914 609 412 860 7649 Promedio 2.9 2.9 3.2 3,6 4.0 4.1 4.5 3.4 Los datos indican que son muy pocas las mujeres que desean menos de dos hijos. Las respuestas modales son dos, tres y cuatro hijos. El promedio resulta ser 3.4. Por otro lado los datos muestran cierta relación entre el númea'o de hijos vivos y el ideal de hijos, que se refleja entre otros cosas en el aumento del promedio desde 2.9 para las mujeres sin hijos hasta 4.5 para las que tienen seis o más. Este resultado puede deberse a varias razones. En primer lugar, en la medida en que las mujeres actúan de acuerdo a sus preferencias, las que desean familias grandes tendrán más hijos. En segundo lugar, las mujeres pueden ajustar su ideal a medida que tienen más hijos, racionalizando la fecundidad alcanzada. En tercer lugar, es posible que las mujeres con menos hijos, al ser más jóvenes, tengan actitudes distintas de las de generaciones anterio- res. A pesar de la relación horada, una importante proporción de mujeres expresa ideales menores que el número de hijos que han tenido. Este efecto se hace evidente entre las mujeres con cuatro, cinco o seis y más hijos, en que las proporciones cuyo ideal es menor al número de hijos que tienen es 42, 60 y 74 por ciento, respectivamente. Estas cifras son consistentes con la noción de que el tatuado ideal de la familia en la República Dominicana en la actualidad es de tres hijos. 60 Fn el Cuadro 7/ presentamos el promedio Ideal de hijos por grupos de edad para distintos estratos sociales. Es conveniente advertir primero que el promedio aumenta con la edad, desde 2.9 para el grupo 15-19 hasta 4.4 para las mujeres de 45-49 años. Esta tenden- cia es similar a la notada en términos del número de hijos vivos y puede representar una disminución del número ideal a través del tiempo o una racíonalización de la fecundidad alcanzada. Para evitar este problema es conveniente «mcentrarse en las edades jóvenes. CUADRO 7.7 Promedio del Número Ideal de Hijos por Grupo de Edad, Según Zona, Región y Educación. Variable y Grupo de Edad Categoría 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 Total Zona Urbana 2.90 2.89 3.14 3.51 3.69 4.31 4.39 ~,3.27 Rural 2.85 3.05 3.51 4.16 4.26 4.33 4.35 3.54 Región 0 2.89 2.89 3.12 3.71 3.70 4.68 4.17 3.30 I 2.80 2.94 3.33 3.54 4.16 4.40 3.98 3.34 11 2.89 2.86 3.13 3.70 3.87 4.16 4.85 3.34 III 2.82 2.91 3.63 4.03 3.63 3.97 3.88 3.35 IV 2.94 3.18 3.64 4.03 4.11 4.50 4.63 3.58 V 2.82 3.07 3.21 3.68 3.95 3.57 4.63 3.34 VI 2.97 3.14 3.39 3.80 4.19 3.84 4.20 3.47 Vil 2.89 3.20 3.62 3.42 5.04 4.70 4.62 3.63 Educación Sin Educación 2.82 3.55 3.41 3.37 3.89 3.70 4.50 3.62 Primaria 2.86 2.91 3.35 3.91 3.95 4.40 4.38 3.48 Secundaria 2.91 2.88 3.11 3.51 3.60 4.56 4.01 3.07 Universitaria 3.34 3.07 3.10 3.38 3.70 3.63 4.21 3.24 Total 2.88 2.94 3.25 3.73 3.89 4.32 4.37 3.36 Al comparar las distintas categorías de zona, región y educación para "un mismo grupo de edad encontramos muy poca variación en el promedio del número ideal de hijos, qu~ oscila generalmente alrededor de tres para las generaciones más jóvenes. Esto quiere decir que actualmente el ideal de fecundidad es muy homogéneo en el país. 61 7.5 la Planificación de los Nacimientos Para estudiar en más detalle los patrones de preferencias y uso de anticonceptivos, se preguntó a todas las mujeres que estaban embarazadas y también para cada niño nacido en los cinco años anteriores a la encuesta, si antes de quedar embarazada la mujer había usado algún método anti«mceptivo, aunque fucra por poco tiempn, y en caso afirmativo si se había quedado embarazada mientras lo usaba. Además se les preguntó si antes de quedar embarazada deseaban tener otro hijo en ese momento, deseaban tener otro pero más adelante, o no deseaban más hijos, l,os rcsultados aparecen en el Gráfico 7.3 para el total de nacimientos en los últimos cinco años y en el Cuadro 7.8 dcsglosados por orden del nacimiento. CUADRO 7.8 Distribución Porcentual de los Nacimientos de los Ultimos Cinco Años y los Embarazos Actuales, por Uso de Anticonceptivos y Preferencias de Fecundidad, Según Orden del Nacimiento Uso y Orden del Nacimiento To- Preferencia 1 2 3 4 + tal No Usó Método l)escaba Enlonces 53.3 28.7 26.2 22.2 33.3 Deseaba Después 22.7 23.7 20.2 18.9 21.3 No Dcseaba 3.2 5.3 11.2 32.6 14.3 t;s6 Método Deseaba Eutonces 12.9 19.2 17.4 6.8 13.2 Deseaba Después 7.5 17.3 15. I 7.5 11.0 No l)eseaba 0.5 6.0 9.9 11.9 7.0 TotM I01).0 1110.0 I00.1) I01).0 I1)0.0 Nacimicnlos 1442 1151 848 1584 51)25 Comu cabría esperar, una ,amplia mayoria~ de los nacimicntos recientes corresponden a casos en que la mujer no estaba usando anticonceptivos, l)entro de este grupo alrededor de la mitad eran deseados en su oportunidad. El resto corresponden a casos en quc la mujer habría deseado postponer o evitar el nacimiento, y en consecuencia representan instancias de demanda insatisfecha, lin las paridades bajas la mayor demanda es por espaciar el próximo nacimiento, mientras que en las paridades altas adquiere importancia el deseo de limitar la fecundidad. ~" z Alrededor de un 30 por ciento de los nacimientos recientes corresponden a mujeres que estaban usando anticonceptivos. Dentro de este grupo hay una pluralidad de casos en que la mujer deseaba quedar embarazada, y frccuencias no dcspreciables de fracasos en la planifi- cación del espaciamiento o la limitación de los nacimientos, l,os embar;rzos deseados entre usuarias son más comunes en las paridades bajas, mientras que las fallas de limitación son más frecuentes en las paridades altas. 62 GRAFICO 7.3 PlanificaciÓn de los Nacimientos de los Ultimos Cinco Años Uso No Doueaba I Desea~ Uso Desea~ Enton 13~ ~so~ba Despuoæ El Cuadro 7.9 contiene un análisis similar pero más resumido, enfocado a las preferen- cias reproductivas en torno a los nacimientos ocurridos en los últimos doce meses. CUADRO 7.9 Distribución Porcentual de las Mujeres que Tuvieron un llijo el Ultimo Aito Por El Deseo de Tener ese llijo , Según Orden del Nacimiento Deseo de Tener Orden del Nacimiento el Hijo 1-2 3 y más Total Lo Quería Entonces 52.4 33.3 43.6 Lo Quería Después 38.7 30.2 34.7 No Quería Más 8.9 36.5 21.7 Total 100.0 100.0 100.0 Nacimientos 501 434 935 Los datos revelan que uno de cada cinco naclmientos ocurridos el último año no era deseado, y una tercera parte era deseado pero no en la oportunidad en que ocurrió. Fstas cifras corroboran los resultados del cuadro anterior y evidencian un alto nivel de fecun- didad no deseada, que es más pronunciado en el caso de los nacimientos de orden tres y más que para los dos primeros. 63 7.6 la Fecundidad No Deseada En esta secciófi completamos nueslro análisis de la fecundidad en t~wno a las prcfcrcn- cías reproductivas calculando tasas de fecundidad deseada y no-dcsc:ld;t, enn base cn los datos sobre preferencias obtenidos para los nacimicntos ocurridos en los fillimns cinco años. Los resultadns aparecen en cl Cuadro 7.10, cxprcsados en 16rminos d- ['asas Globales de Fecundidad Deseada y Total. ( 'UA I )RO 7.10 7"a~a Global de l,'ecundidad Deseada y Total Para los Cinco Años Anteriores a la Encuesta, por Zona, Región y Nivel Educacional Variable y T ( ;F TGI: Categoría Deseada Total ~,ona Urbana 2.5 3.2 Rural 3.5 5. I Región 0 2.5 3.3 I 3.0 4.2 II 2.5 3.3 IIl 3.2 4.6 IV 3.6 4.9 V 2.9 4.2 VI 3.8 5.4 VlI 3.3 4.O Educación Sin F, ducación Primaria Secundaria Universitaria 3.9 5.6 3.2 4.4 2.5 2.9 2.0 2.2 Total 2.8 3.8 A nivel nacional encontramos un nivel de fecundidad deseada de 2.8 hijos por mujer, justo un hijo menos que el nivel de fecundidad observado. F, sto quiere deciv que eliminando la fecundidad no-deseada se podría lograr una disminución de la fecundidad del orden de un 25 por ciento. En términos de los distintos estratos sociales, la tasa de fecundidad deseada sigue tendencias similares a la fecundidad observada pero muestra menos variación. Así por ejemplo, el diferencial urbano-rural es de dos hijos en términos de la fecundidad total, pero de sólo un hijo en términos de la fecundidad deseada. 64 Al comparar las regiones encontramos que las regiones 0 y II tienen las menores tasas de fecundidad deseada y observada, mientras que la Región VI tiene las mayores, pero una vez más la diferencia sc reduce a prácticamente la mitad al considerar la fecundidad deseada. Este fenómeno es aún más notorio al comparar niveles educacionales: las mujeres con menos educación desean y tienen más hijos que las más educadas, pero sólo dos de los tres y medio hijos de diferencia son deseados. Claramente la fecundidad no-deseada se concentra en los estratos bajos. 65 8. Mortalidad y Salud Desde comienzos de la drcada de los 80, el Programa Nacimml de Planiticación Familiar ha tratado de integrar las actividades dc planificación tiuniliar y h alcnción materno- infantil, buscando mejorar tanto la salud de la madrc como la de los niños, lq prcscntE capítulo enfoca el análisis dc los datns recogidos cn esta área, incluyendo los niveles y tendencias de la mortalidad infantil, la atención del embarazo y dcl parto, la vaclmación de los niños, la prevalencia y tratamicnto de la diarrea, y la evaluaci(m del Estado nutricional del niño. g.I Mortalidad Infantil: Niveles y "l'endenei~us lx»s resultados de la encuesta revclan que la tasa de mortalidad infanlil ql)' o la probabilidad de morir en el primer año de vida, ha venido descendiendo ráp damEnlc, desde 8,0 por mil en el período 1971-75 hasta 68 por mil un el período 1981-I~6 (ver Cuadro ~.1). CUAI )RO 8.1 Tasas de Mortalidad Infantil y en la Niñez, por Períodos Quinquenales Periodo Mortalidad Infantil y en la Niñez lq0 2q0 5q() 1971-75 79.6 95.8 118.7 1976-~r) 74.8 83.2 98.2 1981-86 67.7 78.0 87.9 De manera análoga la mortalidad en la niñez, expresada en términos de las probabilida- des 2q 0 y 5q0 de morir en los dos y en los cinco primeros años de vida, ba disminuido notablemente en los últimos 15 años. A pesar de las reduecinnes cxpcrimcntadas, estos índices continUan siendo altos. Es importante advertir que todas estas cifras SE basan en informes retrospectivos proporcionados por mujeres que tenían entre 15 y 49 años al momento de la encuesta. La experiencia de estas mujeres es representativa de madres de todas las edades y nacimientos de todo orden en los períodos más recientes, pero sólo de madres i6venes y nacimientos de menor orden en los periodos anteriores. Fn la medida en que las madres jdvcnes y los primeros nacimientos tienen mayor riesgo de morir, la,~; cifras para períodos anteriores podrían exagerar el nivel de la mortalidad infantil en el pasado. 66 8.2 Mortalidad Neonatal y Post-neonatal Es sabido que la mortalidad decrece rápidamente entre el primer día de vida y el primer año 1. En los países con baja mortalidad infantil, con tasas del ordcn de 20 por mil, la mayoría de las muertes infantiles ocurren en el pefiodo neonatal (los primeros 28 días después del nacimiento). En cambio en los países con tasas de mortalidad más elevadas, la mayoría de las muertes mfantiles ocurren en el período post-neonatal (entre el primer mes y el primer año). La República Dominicana no escapa a esta tendencia mundial. Como se puede apreciar en el Cuadro 8.2, el descenso de la mortalidad infantil en los últimos tres períodos quin- quenales se debe en gran medida a la disminución de la mortalidad en el período post- neonatal, que ha descendido mucho más rápido que la mortalidad nconatal. Esta tendencia se observa tanto para los varones como para las hembras. CUADRO 8.2 Tasas de Mortalidad Infantil, Neonatal y Post-neonatal por Sexo y Periodos Decenales 1971.1986 1971-75 1976-80 1981-86 Tasas Total Varón Hembra Total Varón l lembra Total Varón I lembra Infantil 79.6 93.7 64.1 74.8 76.7 72.8 67.7 81.3 54.1 Neonatal 40.0 50.4 28.5 43.2 42.8 43.7 39.5 48.4 30.6 Post-neonatal 39.6 43.3 35.6 31.6 34.0 29.1 28.2 32.9 23.5 Es importante señalar que las causas de muerte en el período neonatal están asociadas a factores congénitos, mientras que las muertes post-neonatales tienen su origen en factores exógenos o relacionados con el medio ambiente, como es el caso de las diarreas v otras enfermedades infecciosas y parasitarias. E1 descenso de la mortalidad infantil se ha debido principalmente a on mayor control de estas enfermedades. 8.3 Difm'enciales en la Mortalidad Infantil La mortalidad infantil ha disminuido en los últimos quince años "tanto en la "~ona urbana como en la rural; pero el descenso ha sido mucho más pronunciado en las zonas rurales, que tenían las más altas tasas al comienzo del período estudiado, que en las urbanas, donde el descenso parece haberse estancado. El resultado neto de estas tendencias es que el tradicional diferencial urbano-rural ha desaparecido, habiendo incluso indicios de que la 1 Véase Juan C. El~aga. Métodos Demográficos Para el Estudio de la Mortalidad. 67 mortalidad infantil en los últimos cinco años ha sido algo menor en la zona rural que en la urbana (ver Cuadro 8.3 y Gráfico 8.1). CUADRO 8.3 Tatas de Mortalidad lnfantil por Zona y Períodos I)ecenales 1971-1986 Período Zona Urbana Zona Rural 1971-75 71.6 88.8 1976-8(I 74.4 75.4 1981-86 69.2 65.8 F,I marcado descenso de la mortalidad infantil en el área rural puede estar asociado a una ampliación de los servicios de salud y al aumento en el uso de anticonceptivos, que puede reducir la mortalidad infantil a través de la disminución de los nacimientos de muy alto orden y la prolongación de los intervalos entre nacimientos. Por otra parte la ausencia de un mayor descenso de la tasa en el área urbana puede tener su explicación en los altos índices migratorins y el aumento de la marginalidad urbana. q h t ¢t 711. 613. Por NII 411 3Q 20 10 0 GRAFICO 8.1 Tendencias de la Mortalidad Infantil en las Zonas Rural y Urbana 19"~ -¿I Por{odo ii 1~1-116 UrlJaN ] | Ilar,kl 68 En el Cuadro 8.4 se puede apreciar, sin embargo, que hay otros diferencialcs socto- demográficos que se han mantenido. El primero de ellos tiene relación con la edad de la madre al nacimiento del hijo, que muestra su tradicional efecto en forma de U: el riesgo es relativamente alto en las madres menores de 20 años, disminuye en las de edades inter- medias, y alcanza un máximo en las mayores de 35 años. CUADRO 8.4 Mortalidad Infantil (1976.86) por Edad, Intervalo Anterior, Orden de Nac#niento, Región y Educación de la Madre Variable y Mortalidad Categofia Infantil Edad: Menor de 20 85.7 20-29 60.6 30-34 69.9 35 y más 98.5 Intervalo Anterior (años}." < 2 82.2 2-3 54.2 4 + 44.6 Orden de Nacimiento: 1 69.6 2-3 64.7 4-6 68.5 7 + 92.6 Región: 0 77.6 1 82.4 II y VIl 69.3 Ill 60.9 IV y VI 68.1 V 59.5 Educación: Sin educación 101.7 Primaria 76.0 Secundaria 56.5 Universitaria (34.4) Total 67.7 Nota: 0 indica menos de 20 casos 69 l a duración del intervalo anterior al nacimiento parece tener una relación fuerte con la tasa de mortalidad infantil. Mientras lns niños nacidos después de un inlcv'v:d~~ de menos de dos años tiene una tasa de mortalidad en el primer año de vida de 82.2, la tasa para los niños nacidos después de un intervalo de cuatro años ó más es casi la mitad. I x»s naei- mientos de alto orden (siete ó más) experimentan un nivel de mt»rtalidad inthntil muy elevado comparado con los nacimientos de orden menor. En términos de las regiones, los mayores niveles de mortalidad infantil se encuentran en la Región I y, notablemente, en la región 0; mientras que los menores niveles se registran en las regiones III y V. Finalmente los resultados muestran un marcado descenso de la mortalidad infantil con el nivel educacional de la madre, patrón quc ha sido observado en muchos países. 8.4 l a Atenei6n del F, mbarazo y del Parto I,a encuesta 1)ITS-86 incluyó varias preguntas destinadas a nbtcncr algunos indicadores básicos de salud materno-infantil, que permiten evaluar el posible impacto del programa de atención materno-infantil. Este programa ha logrado en los últimos años una ampliación notable de su cobertura, llegando* hasta las más apartadas regiones del país. El primer aspecto de interés se refiere a la atención del embarazu y del parto. Como se puede apreciar en el Cuacho 8.5, la atención de la madre por parte de un médico o partera calificada es prácticamente universal, alcanzando un 95 por ciento durante el embarazo y un 90 l'n~r ciento durante el parto. Además, casi el 90 por ciento de las madres recibe una inyección antitetániea durante el embarazo. CUADRO 8.5 Distribución Porcentual de Nacimientos en los Ultimos Cinco Años, por Tipo de Atención del Embarazo y el Parto Tipo de Atención del Atención del Atención Embarazo Parto Doctor 66.4 53.8 Enfermera entrenada 28.4 36.0 Partera 0.6 7.4 Pariente u otra persona 0.1 2.6 No recibió atención 4.4 0.2 Total 100.0 100.0 Nfimero de nacimientos 4476 4476 En el Cuadro 8.6 se desglosa el porcentaje que ha recibido atención calificada según edad, zona, región y educación. En general las cifras de cobertura son algo mayores en el caso de las madres más jóvenes, las que residen en zonas urbanas y las más educadas. Las 70 cifras según región muestran mayor ,~gcneidad en la atención prenatal, que cubre un 89 por ciento o más en todas las regir ._s, que en la atención del parto, en que la «)bertura varía de un 76 por ciento en la Región VI a un 97 por ciento en el Distrito Nacional. CUADRO 8.6 Porcentaje de Naeimientos en los Ultimos Cinco Ateos en que la Madre Recibió Inyección Antitetánica, A teneión Calificada del Embarazo y del Parto, según Edad, Zona, Región y Educación de la Madre Variable y Inyección Asistencia Asistencia Categoría Antitétano del Embarazo del Parto Edad Menos de 30 88.2 95.6 91.7 30 y más 84.8 92.9 85.5 Zona Urbana 88.4 95.9 95.0 Rural 86.5 93.3 82.8 Región O 83.5 94.5 96.9 I 90.4 96.8 92.0 11 90.0 96.7 90.9 III 87.3 96.7 85.7 IV 86.0 92.6 79.9 V 87.6 93.6 86.7 VI 89.6 89.3 76.3 Vi l 92.3 97.9 87.9 Educación Sin educación 76.2 83.6 73.3 Primaria 86.4 94.3 88.4 Secundaria 91.8 98.9 97.6 Universitaria 92.8 100.0 98.6 Total 87.2 94.8 89.7 71 8.5 Pmvaleneia y Tratamiento de la Diarrea. A todas las madres con niños menores de cinco años se les pregunt6 si conocían la terapia de rehidratación oral, encontrándose que en g¢ncral existe un amplio conocimiento de este tratamiento (ver Cuadro 8.7). Como es sabido, el conocimiento aumenta con el nivel educacional, tanto en la zona urbana como la rural. Nótese que son justamente las madres sin educación las que más necesitan conocer un tratamiento adecuado, ya que las con- diciones de vida en que se desenvuelven permiten esperar una mayor incidencia de la diarrea infantil. CUADRO 8.7 Porcentaje de Mujeres con Ni~os Menores de Cinco A~os que Conocen la ; ~, ,,i~ia de Rehidratación Oral, por Zona y Nivel de Educación Zona Educación Urbana Rural Total Sin Educación 71.6 69.5 70.2 Primaria 84.0 83.7 83.8 Secundaria 90.9 91.6 91.0 Universitaria 95.3 94.6 95.3 Total 86.8 83.0 85.3 Para todos los niños menores de cinco años que sobrevivían a la fecha de la encuesta se preguntó si habían tenido diarrea en las últimas 24 horas y en las t31timas dos semanas, y en caso afirmativo si habian recibido terapia de rehidratación oral durante el episodio más reciente, l,os resultados aparecen en el Cuadro 8.8. Nótesc que una cuarta parte de los niños había tenido al menos un episodio de diarrea en las últimas dos semanas, y más de la mitad de estos lo habia tenido en las últimas 24 horas. Estas cifras indican una alta prevalencia de la diarrea infantil en los meses de Septiembre a Diciembre, que cs cuando tuw~ lugar la encuesta. Nótcse que al no recolectar información sobre la fecha de comienzo y la duración de cada episodio no podemos estimar la incidencia de la diarrea. Por otra parte, notamos que sólo un 37 por ciento de los niños que han tenido diarrea recicntemente recibieron terapia de rchidratación oral. lista cifra debe ser considerada baja en vista dc lo simple y efectivo que cs cstc tratamiento para evitar mayores consecucncias de la diarrea. Al desglosar los datos según edad del niño se advierte una curva en forma de U invertida, en que la prevalencia aumenta hasta alrededor de Ins 12 meses de edad y luego disminuye. El porcentaje que rccibe rehidratación oral muestra una tendencia similar pero más atenuada. No parecen habcr diferencias en la prevalencia de l«l diarrea entre hombres y mujeres, pero éstas últimas tienen más chances de recibir rehidratación oral. F,n cuanto a las características sociales de la madre, encontramos una mayor prcvalencia de la diarrea en las áreas rurales, en las Regiones ¢~, II y 11I, y entre los hijos de mujeres cm menor 72 ledueaeión. El uso de la terapia de rehídratación oral es más común en los estratos con menor prevaleneia, con la notable excepción de la Región II en que casi la mit,ad de 1o~ niños con diarrea recibe este tratamiento. CUADRO 8.8 Porcentaje de Ninos Menores de Cinco Anos que Tuvieron Diarrea en las Ultimas 24 Horas y en las Dos Semanas Anteriores a la Encuesta y Porcentaje que Recibi6 Rehidratactón la Ultima Vez que Tuvo Diarrea, por Zona, Edad, Sexo, Región, y Nivel Educacional de la Madre ~o. &, Variable y Categofia Diarrea en Diarrea en Dos Recibió Ultimas 24 Horas Ultimas Semanas Rehidratadón Oral r ~ Zona Urbana Rural 13.8 25.8 39.3 13.1 23.5 34.8 Edad (meses) < 6 17.3 27.3 36.6 6-11 23.6 41.3 41.0 12-17 23.0 38.4 39.1 18-23 16.5 32.9 33.6 24-59 8.7 17.4 36.7 Sexo Masculino Femenino 14.4 25.3 35.5 12.7 24.3 39.4 Región 0 13.6 25.5 39.4 I 11.4 21.7 32.9 II 14.7 26.0 46.2 III 15.5 28.0 20.3 IV 12.3 23.4 31.7 V 12.8 21.9 33.3 VI 13.5 21.7 33.1 Vil 8.1 23.6 33.3 Educación Sin Educación 14.4 21.1 20.5 Primaria 14.3 26.0 37.1 Secundaria 12.5 25.7 41.8 Universitaria 7.5 14.2 46.0 Total 13.5 24.8 37.5 73 8.6 Inmunir.~ión de los Niños Un factor que influye considerablemente en la salud de los niños es el suministro de los diferentes ciclos de vacunas que existen contra el sarampión, la tuberculosis (BCG), la difteria, tétano y tos ferina (DPT), y la poliomelitis, l,os datos obtenidos en la DIIS-86 sobre esta materia aparecen en el Cuadro 8.9 CUAI)RO 8.9 Porcentaje de Niños Menores de Cinco Años que Tienen Tarjeta de Salud, Porcentaje que lla Sido Vacunado en:re los que No Tienen Tarjeta, y Porcentaje que ha Recibido Distintas Vacunas entre los que Tienen Tarjeta, por Edad, Zona, Región y Nivel Educacional de la Madre Variable % % % Vacunado del Total con Tarjeta de Salud Número y Categoría Con Vacu- Saram- BCG 1)PT Polio de Tarj nadol pión 1 2 3 1 2 3 Niños Edad (meses) < 6 16.8 13.1 4.1 74.1 46.5 20.0 0.9 49.7 14.5 0.0 373 6-11 15.3 70.9 0.0 53.5 86.8 53.6 15.9 88.3 48.8 18.9 441 12-17 17.5 73.7 8.5 5q.7 91.8 65.7 34,1 89.5 46.8 20.4 445 18-23 18.0 75.1 26,4 72.3 9(/.0 62.3 41.8 82.8 47.9 27.4 419 24-59 12.2 79.4 26.6 48.6 87.6 73.5 49.9 88.3 61,5 41.4 2392 Zona Urbana 17.4 67.6 18.2 58.3 88.1 67.2 39.8 86.3 56.6 31.1 2317 Rural 9.9 76.2 19.4 52.6 74.0 51.9 31.7 77.1 38.5 26.1 1752 Región 0 19.9 66.8 17.1 55.0 86.0 65.9 37.2 86.8 46.5 23.3 1349 I 15.4 68.3 13.0 66.7 72.2 53.7 27.8 72.2 46.3 35.2 247 11 16.7 71,0 27,0 55.0 91,0 69.0 43./) 86.0 60.0 37.(1 831 111 4.5 82.4 12.5 33.3 83,3 50.0 29.2 79.2 50.0 33.3 485 IV 4.4 73.8 14.3 18.5 88,9 66.7 33.3 100.0 74.1 373) 263 V 12.3 68.3 7.4 66.7 75,9 55.6 37.0 72.2 50.0 38.9 291 VI 9.9 74.8 11.0 71,2 67,1 42.5 30.1 74.0 47.9 26.0 404 Vil t0.6 75.2 34.0 68.1 74,5 55.3 44.7 78.7 57.4 34.(1 200 Educación Sin Educación 4.3 72.0 lOA 53,9 52,5 25.5 13.4 79.8 25,5 13.4 269 Primaria 11.1 74.6 18,0 57~3 60.2 57.5 34.8 78.9 47.1 29.7 2738 Secundaria 22.0 65.3 16,2 51~3 92.7 68.1 37.7 89.8 54.8 29.6 796 Univ. 32.0 57.5 26.6 65,1 83.3 74.3 49.0 87.7 61.5 31.2 267 Total 14.1 71.5 18,6 56,6 83.9 62.6 37.4 83.5 51.1 28.8 4070 1 Esta cifra representa el porcentaje que ha recibido alguna vacuna entre los niños que no tienen tarjeta de salud. 74 De acuerdo a los resultados, la vacunación de los niños en la República Dominicana no está bien documentada: sólo un 14 por ciento de los menores de cinco años tiene tarieta de salud. El porcentaje tiende a aumentar ligeramente con la edad hasta los dos años y luego disminuye, es mayor en las zonas urbanas que en las rurales, varia substancialmente según región y aumenta en forma notable con los años de educación de la madre, pero nunca excede un tercio de los casos• El que la madre no tenga la tarjeta de salud del niño no quiere decir necesariamente que éste no haya sido vacunado; de hecho, las madres declaran que casi las tres cuartas partes de los niños sin tarjeta han recibido al menos una vacùna. Este porcentaje es más alto en la zona rural que en la urbana, y en general tiende a ser mayor en los estratos sociales en que el porcentaje con tarjeta de salud es menor. Este resultado sugiere que las variables sociales no afectan tanto la cobertura de las vacunas como la probabilidad de que la madre conserve la tarjeta. Así por ejemplo, el total de niños vacunados es 73 por mento en las madres sin educación V 71 entre las universitarias. El análisis de los tipos de vacunas recibidos por los niños ha sido restringido, sin embargo, a los casos que tenían tarjeta de salud. A niwl global encontramos una mayor cobertura para la polio y el DPT que para la tuberculosis y el sarampión, aunque en el caso de las dos primeras son pocos los niños que han recibido las tres dosis necesarias. El detalle según edad revela cobertura de la BCG desde temprana edad y una alta frecuencia de primeras dosis de DPT y polio en el segundo semestre de vida, pero pocos ciclos completos y escasas vacunas contra el sarampión en todas las edades• Los diferenciales sociales, por otra parte, se dan en las direcciones esperadas. 8.7 El Estado blutdcional de los Nbãos. El Ultimo aspecto que consideraremos en este capítulo se refiere al estado de nutrición de los fftños, evaluado a través de mediciones del peso y la talla para todos los niños entre 6 y 36 meses de edad• El Cuadro 8.10 muestra la distribución de los niños de acuerdo a la relación que guarda el peso observado con el peso esperado según la talla, determinado de acuerdo a patrones internacionales 2. Las categorías están expresadas en términos de desviaciones standard sobre o bajo el promedio• Al comienzo del cuadro se indica el porcentaje de casos que se espera encontrar en cada categoría. A nivel nacional resulta notable la coincidencia entre lo esperado y lo observado, indicando que en general los niños dominicanos tienen un peso apropiado para su talla. El factor que más parece afectar la incidencia de desnutrición moderada o severa (una a dos y más de dos desviaciones standard bajo el promedio, respectivamente) parece ser el nivel educacional de la madre, seguido por la región de residencia. En el Cuadro 8.11 se repite este análisis en términos del peso observado y el peso esperado de acuerdo a la edad del niño, mientras que en el Cuadro 8.12 se presenta un 2 Los patrones usados son los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el National Center for ltealth Statistics (NCHS) y el Center for Disease Control (CDC) de Estados Unidos• 75 análisis similar para la talla observada y la talla esperada de acuerdo a la edad. l~os dos cuadros coinciden en indicar tque los nifios dominicanos tienden a tener menor peso y sobretodo menor talla que lo esperado para su edad de acuerdo a los patrones inter- nacionales usados. Así, el porcentaje de nñtos que tendría desnutrición severa es 12.5 por ciento según el peso por edad y 20.8 según la talla por edad. Ambos indicadores se comportan de acuerdo a los 0sperado en términos de la edad del niño y las características socio-económicas de la madre. En resumen hemos encontrado en ciertos estratos, sobretodo en la zona rural y entre las mujeres sin educación, niños de bajo peso y corta estatura, sin que exista necesariamente una desproporción entre estos dos indieadores. Este tipo de resultado es común en países en desarrollo. En nuestra opinión, el indicador de peso según talla indica claramente que no hay evidencia de malnutrición aguda en el país, mientras que el indicador de talla según edad indica un crecimiento lento que puede deberse a desnutrición crónica o a factores genéticos. J~ 76 CUADRO 8.10 Distribución Porcentual de Nil~os entre 6 y 36 Meses por el Peso que le Corresponde para su Talla, según Sexo, Edad, Intervalo con el Nacimiento Anterior, Zona, Regi6n y Educaciån de la Madre., Variable y Desviaciones Standard Bajo/Sobre el Promedio ,:- Categofia < -2 -2.- 1 - 1,1 1.2 > 2 Total Niños i i" Esperado 2.3 13.6 68.0 13.6 2.,~ Sexo Masculino 3.6 12.5 70.5 11.5 1.9 100.0 894 Femenino 1.2 13.8 69.8 11.3 3.9 100.0 937 Edad 6-11 meas 3.2 10.6 67,0 15.7 3.5 100.0 376 12-23 meses 2.9 14.4 66.1 12.3 4.2 100.0 755 24-36 meses 1.3 13.1 76.0 8.1 1.3 100.0 700 Intervalo Mellizos 0.0 13.3 86.7 0.0 0.0 100.0 15 Primer Naeim. 1.6 11,I 70.1 13.2 4.1 100.0 515 < 2 años 3,2 13,5 66.9 12.9 3.4 100.0 496 2 - 3 2,9 13,7 73.4 8.2 1.8 100.0 548 4 o + 1.2 15.6 68.1 12,5 2.7 100.0 257 Zona Urbana 2.2 11.8 69.3 12.3 3.7 100.0 1068 Rural 2.5 15.1 71.2 9.4 1.8 100.0 763 Regi6n 0 2.7 13.2 67.5 12.9 3.7 100.0 604 I 2.1 11.3 76.1 9.9 0,7 100,0 106 II 1.4 10.5 73.6 11.6 2.9 100.0 389 III 3.9 12.4 66.1 15.9 1,7 100.0 213 IV 2.1 17.1 70.6 8.0 2.1 100.0 122 V 1.5 18.0 70.6 5.7 4.1 100.0 130 VI 2.7 15,2 71.2 8.5 2.4 100.0 170 Vll 1.0 12.1 72.4 10.6 4.0 100.0 93 Educación Sin Educación 1.9 18.9 68.9 8.5 1.9 100,0 106 Primaria 3.3 14.1 71.0 9.3 2.4 100.0 943 Secundaria 1,5 12,7 70.3 11,8 3.6 100.0 669 Universitaria 0.0 4.1 63.6 28.1 4.1 100.0 123 Total 2.3 13.1 70.1 11.4 2.9 1000 1831 Nota: Peso actual comparado con el peso esperado para la talla según el standard internacional de NCHS-WHO-CDC 77 CUADRO 8.11 Distribuci6n Porcentual de Ni~os entre 6 y 36 Meses por Peso que le Corresponde para la Edad, según Sexo, Edad, Intervalo con el Nacimiento Anterior, Zona, Regirn y Educación de la Madre Variable y Desviaciones Standard Baio/Sobrc el Promedio Categoría < - 2 - 2,- 1 - 1,1 1,2 > 2 Total Niftos Esperado 2.3 13.6 68.0 13.6 2.3 Sexo Masculino 14.0 25.6 50,7 6.6 2.9 100.0 900 Femenino 1 I. 1 23.5 54.7 7.0 3.5 100.0 943 Edad 6-11 meses 6.7 23.3 52.7 11.6 5.6 100.0 372 12-23 meses 12,7 24.0 52.7 6.8 3.8 100.0 761 24-36 meses 15.3 25.9 53.0 4.4 1.4 100.0 710 Intervalo Mellizos 25.8 17.2 57.0 0.0 0.0 100.0 15 Primer Nacim. 8.1 22.2 57.0 9.3 3.3 100.(1 515 < 2 años i6.0 24.7 47,3 5.8 6.2 100.0 496 2 - 3 15.5 2%4 50.8 4.8 1,4 100.() 548 4 o + 8.8 23.3 57.2 8.3 2.4 1011.I1 515 Zona Urbana 9.6 21.5 55.6 9.4 3.8 I(~0.() 1075 Rural 16.6 28.9 48.8 3.2 2.3 100.I) 768 Región 0 9,7 24.8 52.7 8.7 4.11 100.0 61{1 I 8.4 32.9 52.4 4.9 1.4 100.0 1111 I1 10.9 19.2 59.1 6.2 4.7 100.0 388 111 17.2 21.5 50.2 7.3 3.9 100~0 217 IV 19.6 26.6 45.1 7.3 1.4 100.0 122 V 12,4 26.4 52.8 5.7 2.6 I(~0.() 129 VI 18.5 31.5 46.4 3.3 0.3 100.0 178 Vi l 10.1 26.1 57.3 5.5 1.0 li)t).0 91 Educación Sin Fduca¢ión 17.8 37.4 40.2 1.9 l.q 100.0 107 Primaria 15.1 28.4 49.7 4.1 2.6 100.0 951 Secundaria 9.8 20,1 57.8 8.4 3.9 100.(J 663 Universitaria 2.5 8,2 60.7 23.8 5.7 100,(J 122 Total 12.5 24.6 52.8 6.8 3.2 100.0 1843 Nota: Peso observado comparado con el peso esperado internacional de NCI IS-WI IO-CI ) (L 78 para la edad, ~gún el standard /.4' ~,.~ CUADRO 8.12 Distribución Porcentual de Niños entre 6 y 36 Meses por Talla que le Corresponde para la Edad, según Sexo, Edad, Intervalo con el Nacimiento Anterior, Zona, Región y Educación de la Madre Variable y Desviaeiones Standard Bajo/Sobre el Promedio Categoría < -2 -2,- 1 - 1,1 1,2 > 2 Total Niños Esperado 2.3 13.6 68.0 13.6 2.3 Sexo Masculino 24.5 23.6 42.9 5.5 3.3 Femenino 17.2 26.0 48.4 5.3 3.0 Edad 6-11 meses 9.6 22.8 53.0 9.4 5.1 12-23 meses 21.8 25.6 44.3 4.6 3.8 24-36 meses 25.6 25.4 43.4 4.1 1.3 Intervalo Mellizos 46.7 26.7 20.0 6.7 0.0 Primer Naeim. 12,9 25.7 52.3 7. l 1.9 « 2 años 26.1 24.3 38.3 3.8 7.5 2 - 3 26.0 25.3 43.4 4.2 2.3 4 o + 13.4 23.8 52.3 7.1 1.9 100.0 897 100.0 940 100.0 ' 372 100.0 763 100.0 702 II)0.0 t ' : ' 15 100.0 518 100,0 494 100.0 549 100.0 261 Zona Urbana 15.1 24.2 50.0 7.4 3.4 100.0 [ 069 Rural 28.8 25.8 39.8 2.7 2.9 100.0 768 Región 0 16.2 24.6 47.8 7.7 3,7 10(I,0 608 I 22.7 31.9 41.1 1.4 2.8 100.0 10i) II 19.2 18.1 53.3 6.2 3.3 100.0 388 Il l 25.3 26.2 40.8 3.0 4,7 100.0 217 IV 28.0 31.2 34.0 3.5 3,2 10(),0 120 V 18.8 26.0 47,4 6.3 1.6 100.0 128 VI 31.1 27.5 36.9 3.0 1.5 100.0 179 VIl 18.0 30.5 47.0 3,0 1,5 100.0 91 Educación Sin Educación 34.6 25.2 36.4 1.9 2.8 100.0 107 Primaria 27.0 26,9 40.0 3.5 2.7 10(I.0 943 Secundaria 13.1 24.8 49.9 7,8 9.8 100.0 665 Universitaria 1.6 9.8 75.4 4.2 2.5 100.0 122 Total 20.8 24.9 45.7 5.4 3.2 li)f).O 1837 Nota: "Falla observada comparada con la talla esperada para la edad, según el standard internacional de NCt lS -WI IO- ( 'D( ' . 79 9. Resumen y Conelusimtes En los párrafos siguicntes se presentan de manera suscinta las princ:pales conclusiones arrojada~"por la' Encuesta Demográfica y de Salud (DttS-1986), las cuales serán expuestas asumiend0 clordeñ general en que han sido ofrecidns los resultados de la investigación. 9.1 Nup¢ialidad y Exposición al R ics~ La estructura de nupcialidad de la población dominicana ha permanecido relativamente estable ct~ ~ el" iiempo, con diferencias en las direcciones esperadas entre los diversos estratos socio-económicos. las mujeres de la zona urbana tienden a casarse un año más tarde que las de la zona rural. :L~; edad mediana al ! primer matrimonio de las mujeres sin educación o sólo con educación primaria es alrededor de los 17 aros. Las muieres con educación secundaria se casan casi 3 años más tarde y las universitarias casi 4 aito« más tarde. Menos de la mitad de las mujeres en unión están efectivamente cxpuestas al riesgo de embarazo. El porcentaje expuesta aumenta hasta los 20-24 aflos y luego disminuye hasta alcanzar sólo una de cada cinco muieres unidas de 45-59 años de edad. La exposición al riesgo está confmada al ámbito de uniones formales e informales, ya que ff)lo un medio y un 8 por ciento de las solteras y de las mujeres alguna vez en unión, respectivamente, está expuesta al riesgo de embarazo. la duración media de la lactancia materna es del orden de nueve meses y está asociada a una duración media de la amenorrea post-parto del orden de cinco meses y un promedio de abstinencia post-parto de alrededor de cuatro meses. Según la edad de la madre no se observan diferencias en el pefiodo de la lactancia, pero sí en relación con otras variablcs: la lactancia disminuye dos meses al pasar de la zona rural a la zona urbana, y disminuye hasta tres meses al pasar de regiones como la IV y VI a las regiones 0 y II. También disminuye cinco meses al pasar de las mujeres sin instrucción escolar a las universitarias. 9.2 Fcoandidad La tasa global de fecundidad para los últimos cinco afios antes de la encuesta es de 3.8 hijos por mujer, valor que representa un importante descenso de la fecundidad de sus niveles históricos de siete hijos,~ que prevalecían hasta fines de la década de los'sesenta. Al analizar las zonas se evidencia que la fecundidad ha disminuido tanto en la zona urbana como en h rural, aunque hasta hace poco tiempo se mantenía el tradicional diferencial urbano-rural del orden de dos hijos. 80 Las cifras del período más reciente (1983-1985), sin embargo, sugiere que la diferencia podría estarse acortando, ya que se aprecia un descenso del orden de un hijo en la zona rural y un tercio en la zona urbana. :lbor, btra parle,,el denso se evidencia en todas las regiones del país, desde la Región 0, que históricamente ha tenido la fecundidad más baja, hasta las regiones IV y VI, que en el pasado tenían la más alta. Al considerar la educación de la mujer aparecen las dif¢gncias más pmnunciadas. Tradicionalmente la fecundidad de las mujeres sin instrucción ha sido el doble de las que han aprobado algún grado universitario. ~, Por otra parte, al comparar la ,fecundidad de las mujeres de 45-49 años con las tasas del período 1980-1982, se observaíu~,, d~.~co.so más marcado entre las universitarias (3"I por ciento), intermedio en las mujete.,s+ co~~ eåucación primaria o secundaria (22 y 20 por ciento) y menor entre las mujeres sin educación (12 por ciento). En los últimos tres afios, sin embargo, el mayor cambio se ha observado en las mujeres sin educación (18 por ciento), seguides por las mujeres con educación primaria (15 por ciento). ~ i,í~~i ,, : El nivel de infertilidad primaria en la República Dominicana es relativamente ,~ajo. A la edad de 45-49 afios sólo un tres por ciento del total de mujeres y meno~ de U~.~dos por ciento de las mujeres un unión declaró nunca haber tenido hijos. .i Je, Más de la mitad de .las mujeres ha tenido su primer hijq entre los 20 y 2~. aflos de edad. t,a edad mediana al tener el primer hijo ha aumentado dos aflos y medi~~ i~~~ndo de 20 años para las mujeres mayores de 35 aflos a 22.4 para la cohorte 20-24. + l~às madres menores de 15 aflos, que antes ~~'esentahan un siete por ciento del tot~~ de 'mujeres, ahora constituyen sólo un uno por ciento. 9.3 Ant~, .m, ei6n t Prácticamente todas las mujeres en unión conocen al menos un método moderno de planificación familiar. Los más conocidos son la esterilización femenina, la píldora, el dispositivo intrauterino (DIU), el condón y la inyección. El conocimiento es uniyersal en todos los estmtos, con muy pocas diferencias según zona, región, nivel de" educación y número de hijos. Por otra parte, la mayoría de .las mujeres que conoceá ~ sobre algún método expresó saber dónde obtenerlo. Los hospRales públicos constituyen la fu~te más menciona&t+ Importantes porcentajes de mujeres no creen que los métodos anUconceptivos ocasionen problemas. Entre las que manifestaron que hay problemas, la mayoría alude a razones de salud. Los métodos que con mayor frecuencia se mencionan como ocasiunadores de problemas son la píldora y el DIU. Casi la mitad del total de mujeres y casi las tres cuartas partes de laJ actualmente unidas ha usado alguna vez un método anticonceptivo. Los ro¿todos que han sido más usados son la píldora y la este~liT~ci¿n femcoina. +la plldora predomina en mujeres jóvenes y la esterilización a partir de los 35 aflos de edadí ~con uso ~imiler de estos dos métodos a la edad de 30-34 aflos. Casi un tercio de todas las mujeres y la mitad de las aettm!mente cas~ths o unidas estaba usando un método anticonceptivo al momento de la encuesta. La prcvalencia de la 81 esterilización femenina alcanza un 33 por ciento de las actualmente unidas, seguida a distancia por un nueve por cicnto que usan la píldora. Ningún otro método tiene una prevalencia mayor de tres por ciento. Más del 65 por ciento de todas las usuarias están usando la esterilización femenina. En términos de zona, el uso es mayor en la urbana, l,as diferencias según región son generalmente muy pequeñas. I,os mayores diferenciales de uso ocurren según el nivel de educación. En las mujeres con un hijo el uso varia desde un 15 por ciento de las mujeres sin instrucción escolar, a más de la mitad de las universitarias. Por otra parte el uso de métodos entre las que tienen cuatro o más hijos varía desde casi la mitad de las mujeres sin educación hasta un 95 por ciento de las universitarias. l lay indicaciones de que las mujeres están utilizando métodos anticonceptivos más temprano en su vida reproductiva. Es decir, entre las mujeres más jóvencs hay una mayor proporción que empezó a usar anticonceptiw»s antes de tener dos hijos. 151 nivel de desconocimiento del pefiodo fecundo por parte de las mujeres dominicanas es muy elevado. Sólo una de cada cinco mujeres sabe cuáles son los días del ciclo menstrual en que hay más probabilidad de embarazarse. Una de cada cinco mujeres esteril~adas se hizo la operación a una edad menor de 25 años y más de la mitad antes de cumplir los 30 años de edad. En general, las fuentes de abastecimiento de métodos anticonceptivos más usadas son los hopitales y clínicas públicos, pero hay diferencias según el método. La farmacia es una fuente importante para la pí!dora y el condón y un poco más de la mitad de las esterilla- ciones son ejecutadas en hospitales privados. l.a razón principal de abandono de métodos, expresada por las mujeres que habían dejado de usar en los últimos cinco años, fue por problemas de salud. Del total de mujeres expuestas al riesgo de embarazo que en el momento de la encuesta no estaba usando anticonceptivos, 24 por ciento expresó que se pondría descontenta en caso de quedar embarazada. De las mujeres expuestas, el 44 por ciento señaló que piensa usar algún método en el futuro y el 30 por ciento usarla en los próximos doce meses. Asimismo, alrededor de la mitad contestó que no se proponía planificar su familia. Más de las tres cuartas partes de las mujeres nunca ha oido un mensaje radiofóniecx sobre la regularización de la fecundidad. 9.4 l~~c~-'aadas ml~'lJduc~~ El análisis de las preferencias reproductivas indica que el ideal de la fami l ia 'pequeña ha sido adoptado por un gran número de mujeres en todos los estratos socio-económicos, con un número ideal de hijos de alrededor de tres entre las mujeres de menos de treinta agios, comparado con un poco más de cuatro hijos para las mujeres de 40 y más años. Al comparar las distintas eategofias de zona, región y educación en los diferentes grupos de edad, encontramos poca variación en el promedio del número ideal de hijos. 82 Más de las tres cuartas partes de las mujeres casadas o unidas con tres ó más hijos declararon que no desean tener más hijos o han sido estefilizadas. En relación al tamaño de la familia, el deseo de limitar la fecundidad es similar hasta los dos hijos en cada una de las zonas. A partir de los tres hijos los porcentajes que no desean más hijos son más elevados en la zona urbana que en la rural. Las cifras según región no muestran diferen- cias muy marcadas en relación al deseo de no tener más hijos. Se detcctó un deseo generalizado de terminar la fecundidad a edades relativamente jóvenes, con más de la mitad de las mujeres unidas de 25-29 años no deseando tener más hijos 6 estando esterilivzdas. En el país parece no existir una gran demanda por espaciar los nacimientos, ya que prácticamente la mitad de las mujeres que desean tener otro hijo, lo quieren dentro de un año. La posible demanda para limitar los nacimientos estaña prácticamente satisfecha, ya que sólo un 6 por ciento de las mujeres que no desean otro hijo están expuestas sin usar anticonceptivos. Sin embargo, un 15 por ciento de las que quisieran espaciar no están u~.ndo. Un análisis más detallado de los patrones de preferencia y uso de anticonceptivos en los cinco años anteriores a la encuesta revela que la mayoría de los nacimientos recientes occurieron en mujeres que no estaban usando métodos. Alrededor de la mitad de los naeimientos recientes eran deseados en su oportunidad. El resto corresponde a nacimientos deseados más tarde o no deseados, la tasa global de fecundidad deseada fue de 2.8 hijos por mujer, justo un hijo menos que el nivel de fecundidad observada. Esto significa que si se elirn'ma la fecundidad no deseada se podfia lograr una disminución de la fecundidad del orden de 25 por ciento, l,a fecundidad no deseada según esta medida se concentra en el área rural, y en las mujeres de menores niveles educacionales. 9.5 Mortalidad y salud La mortalidad infantil ha experimentado un descenso marcado en los últimos 15 años, alcanzando niveles del orden de 68 muertes infantiles por cada mil nacimientos en los últimos cinco años. El descenso ha sido mucho más pronunciado en las zonas rurales que en las urbanas, donde parece están estancado el descenso. El rápido descenso de la mortalidad infantil en la zona rural puede estar asociado a la ampliación de los servicios de salud y e.l aumento en el uso de los antiennceptivos. En cambio, la ausencia de un mayor descenso en la zona urbana puede tener su explicación en los altos índices migratorios y el aumento de la mar'ginalidad urbana. Estos diferenciales se advierten también en términos de otras variables como la edad de la madre, la cual muestra su tradicional efecto en forma de U. Asimismo, entre las ocho regiones ,se evidencian tasas que oscilan entre 60 y 82 por mil en los últimos 5 años. En cuánto a la educación de la madre se registra un marcado descenso de la mortalidad infantil en la medida en que aumenta el nivel de instrucción de ésta. Una cuarta parte de los ai~os menores de cinco años había tenido al menos un episodio de diarrea en las últimas dos semanas, y más de la mitad de éstos lo había tenido en las últimas 24 horas. La prevaleneia aumenta con la edad del niño hasta alrededor de los 12 meses de edad y luego disminuye. En cuánto a las características sociales de la madre, encontramos una mayor prevalencia de la diarrea en las zonas rurales, en las ret, iones 0, II y III, y entre los hijos de mujeres con menor educación. 83 La vacunación de los nifios parece no estar bien documentada, ya que sólo un 14 por ciento de los menores de cinco afios tiene tarjeta de salud. Sin embargo, las madres de nifios sin tarjeta de salud declaran que casi las tres cuartas partes de los nifios ha recibido al menos una vacuna. A nivel global encontramos una mayor cobertura para la polio y DPT que para BCG y sarampión, aunque son pocos los niflos que han recibido las tres dosis necesarias de estas vacunas. Respecto al estado nutricional de los nifios, se advierte sobre todo en la zona rural y entre las mujeres sin educación, niflos de bajo peso y corta estatura, sin que exista necesariamente una desproporción entre estos dos indicadores. Este tipo de resultado es común en palses en desarrollo. El indicador de peso según talla muestra claramente que no hay evidencia de desnutrición aguda en el país, mientras que el indicador de talla según edad, indica un crecimiento lento que puede deberse a desnutrición crónica o a factores genéticos. 84 Diseño y SelecciOn de la Muestra I,I D i~ io de la Mu~tm El disefio muestral utilizado en la DHS se definió en dos etapas: primero fue selec- donado un número determinado de áreas censales de supervisión pata luego ser actualizado el material cartográfico correspondiente y posteriormente iniciar la selección de la muestra de viviendas. El número de áreas censales de supervisión seleccionado en cada una de las regiones es mostrado en el Cuadro I. 1. CUADROI . I ~ta l~ V~iend~yAre~ ~ Supe~is~nen~ Muestra Región Entrevistas Viviendas Fracción Total Asea Supervisión Afijadas 'Requeridas Muestral Urbano Rural Total 0 1800 1493 1/1000 82 9 91 I 1500 1243 1/110 26 28 54 II 1800 1968 1/170 55 38 93 llI 1500 1641 1/110 31 39 70 IV 1200 1500 1/50 51 25 76 V 1500 1244 1/110 39 22 61 VI 1500 2098 1/50 48 46 94 Vil 1200 1500 1/50 39 31 70 Total 12000 12688 371 238 609 L2 Estrafilicación Previo al proceso de selección, las áreas de supervisión fueron agrupadas en urbanas y rurales por región. En cada una de las zonas de residencia se r¢agruparon por provincia de pertenencia. La selección de la muestra se implement6 independientemente, por estrato urbano/rural y región. 85 1.3 Seleeción de la Muea~ En cada región de salud la implementación del muestreo fue autoponderado. Se realizó en dos etapas: en una primera, se produjo la selección de forma sistemática de las áreas de supervisión con una probabilidad proporcional al tamaño (tamaño = número de viviendas en 1981). El procedimiento de selección de las áreas de supervisión en cada región y por estrato urbano/rural, separadarnente, consi~ó en lo siguiente: Selección sistemática de áreas de supervisión con intervalo 1 ffi N/m, indieándose la selección en la columna de los acumulados de las medidas de tamaflo y comenzando con un número alcatorio entre I e I, donde N es igual al total de viviendas en el estrato urbano o rural, (1981), y m representa el total de áreas de supervisión a ser seleccionadas en el res~setivo estrato. Previo a la actualizadón eartográfica y del listado de viviendas, se ealculó el núm¿'ro de conglomerados últimos (CU) en cada área de supervisión como: si = ]vi/zs donde N i es igual al total de viviendas en la i-ésima área de supervisión, 1981. Idealmente, después de la actualización deberían haberse creado s i segmentos de igual tamaño en la i-ésima atea de supervisión urbana y dos CUs en cada área rural para ser entrevistados completamente. La creación de un gran número de CUs con límites bien defmidos es considerada poco práctica y poco económica, por lo tanto una alternativa a este procedimiento de división se describe a continuación: (1) Toda área de supervisión urbana seleccionada con cuatro manzanas o menos fue totalmente actualizada en el terreno. Previo a este proceso, se calculó el número de CUs contenido en cada área como: s i = Ni~Z» donde N i es igual al total de viviendas, en 1981, en la i-ésima área de supervisión. (2) Cualquier otra área de supervisión urbana seleccionada con más de cuatro manzanas fue dividida en dos ó tres segmentos de tamaño no superior a las 40 viviendas- no menos de una manzana y no menos de 30 viviendas - y con límites bien establecidos en el terreno. Sólo un segmento fue seleccionado con probabilidad proporcional a su tamaño (viviendas en 1981) para su actualización en el terreno. De similar manera a (I), previo a la actualización, se calculó el número de CUs en el segmento seleccionado como: sij = Niil15 donde. Nij es igual al total de viviendas en el ~/-ésimo segmento de la i-ésima área de supervlston, 1981. 86 (3) En lo rural, en base a los parajes, toda área de supervisión fue dividida en dos ó más segmentos de alrededor de 20 viviendas - no menos de un paraje y no menos de 15 viviendas. Fueron también seleccionados dos segmentos con probabilidad proporcional a su tamaño (viviendas 1981) para su correspondiente actualizaci6n en el terreno. De igual manera a 2), previo a la actualización se calculó el número de CUs eta cada uno de los segmentos seleccionados. Después de la actualización de cada área de supervisión (solamente en lo urbano con 4 manzanas o menos) :) de los segmentos seleccionados en la muestra, se logró un listado actualizado del total de las viviendas en cada una de ellas. ¢~ iq, , . • Designado por N i o N i.l el. numero actual de .,viviendas en las mencionadas áreas de supervisión - o segmentos respectwamente - la selecmon final de viviendas se implementó sistemáticamente con intervalo s i (6 sij ! y con la primera seleccionada aleatoriamente entre 1 y s i (6 sij ). En cada estrato, m diseño de muestra es resumido en las relaciones siguientes: N i b i m Y.N i N i f (urbano menos de 4 manzanas) Ni Nij bi m f (otro urbano) N i N i N*~i N i 2Nij b i m f (rural) N i N i N*ij Después de seleccionada la muestra de viviendas dentro de cada área de supervisión, se hizo una subselección de una de cada tres viviendas para la implementación del cues- tionario experimental y en las demás fue aplicado el cuestionario básico. 87 A#nd~ H Errores de Muestreo II.1 Rendimkmto de la Muestra El Cuadro 11.1 muestra cuántas de las direcciones asignadas resultaron ser efectivamente viviendas particulares. Para el total de la muestra, el 96.3 por ciento de las direcciones asignadas fueron declaradas viviendas particulares. De las restantes, unas pocas no eran o no estaban destinadas a vivienda (1.5 por ciento), o habían sido destruidas o estaban en proceso de construcción (1.7 por cierne" Finalmente, 38 direcciones (0.5 por ciento) no pudieron ser ubicadas en el terreno por los equipos de entrevista Al respecto conviene mencionar que el material cartográfico había sido actualizado unas pocas semanas antes del momento de la visita en terreno. CUADRO II.1 Rendimiento de la Muestra Según Etapas Resultado de Cada Etapa Número Porcentaje 1. Direcciones Asignadas 7914 100.0 No ubicadas 0.5 No es vivienda 1.5 Destruida, en construcción u otro 1.7 Viviendas (habitadas) 92.5 Viviendas (desoeupadas) 3.8 2. Viviendas (habitadas) a) No entrevistadas b) Entrevistadas 7318 100.0 2.2 97.8 3. Mujeres Elegibles 8186 100.0 a) No entrevistadas 6.6 -Ausente 2.9 -Interrumpida 0.5 -Recha.zo 0.6 -Otra Razón 2.6 b) Entrevistadas 93.4 e) Promedio por Vivienda 1.14 88 Un 97.8 por ciento de las 7318 viviendas particulares habitadas pudo ser efectivamente entrevistada, lo que representa una tasa de respuesta más que adecuada a nivel nacional. En las 7155 viviendas entrevistadas se encontraron 8186 mujeres elegibles para la entrevista individual, lo que revela un promedio nacional de 1.1 mujeres elegibles por vivienda particular, valor típicamente encontrado en América Latina para estudios de esta naturaleza. Un 93.4 por ciento de las 8186 mujeres elegibles fueron exitosamente entrevistadas, proporción que es muy satisfactoria. La principal razón de no entrevista es la ausencia de la mujer identificada como elegible (2.9 por ciento). El rechazo sólo constituye un 0.6 por ciento. 11.2 La Pmeisi6n de los R¢aul~ld~s: Los ~ i~tándar Los resultados que se incluyen en el presente informe, por tratarse de una encuesta por muestreo, son estimaciones que están afectadas por dos tipos de errores: aquellos que se producen durante las labores de recolección y procesamiento de la información (que se denominan usualmente errores ajenos al muestreo) y los llamados errores de muestreo, que resultan del hecho de haberse entrevistado sólo una muestra y no la población total. El primer tipo de error incluye falta de cobertura de todas las mujeres seleccionadas, crrores en el planteo de las preguntas y en la anotación de las respuestas, confusión o incapacidad de las mujeres para dar la información, errores de codificación o de procesa- miento y situacioncs similares. En el presente estudio se trató de reducir a un mínimo este tipo de errores a través de una serie de procedimientos que sc emplean en toda encuesta bien diseñada y ejecutada, como son: diseño cuidadoso y numerosas pruebas del cuestio- nario, buen adiestramiento de las cntsevistadoras, supervisión intensa y permanente -por diversas vías- del trabajo de campo, supervisión apropiada en la etapa de codificación y procesamiento de los datos y limpieza cuidadosa del archivo. Los elementos de juicio disponibles señalan que este tipo de errores se mantuvo dentro de márgenes razonables en la DHS-86 y que la calidad de los datos obtenidos es buena. En lo que sigue no se hará más referencia a los errores ajenos al muestreo sino únicamente a los de muestreo. La muestra de mujeres estudiadas en la DHS-86 no es sino una de ta gran cantidad de muestras del mismo tamaño que sería posible seleccionar de la población de interés utilizando el diseño empleado. Cada una de ellas habfia dado resultados en alguna medida diferentes de los arrojados por la muestra usada. La variabilidad que se observaría entre todas las muestras posibles constituye el error de muestre6, el cual no se conoce pero puede ser estimado a partir de los datos saministrados por la muestra realmente seleccio- nada. El error de muestreo se mide por medio del error estándar de un promedio, porcen- taje, diferencia o cualquier otra estadística calculada con los datos de la muestra. El error estándar se define como la raíz cuadrada de la variancia de la estadística y es una medida de su variación en todas las muestras .posibles. En consecuencia, el error estándar mide el grado de precisión con que el promedlõ, porcentaje o estadística basado en la muestra, se aproxima al resultado que se habfia~ obtenido d se hubiera entrevistado a todas las mujeres de la población bajo las mismas condiciones. El error estándar estimado puede ser usado para calcular intervalos dentro de los cuales hay una determinada confianza de que se encuentra el valor poblacional. Así, por ejemplo, si se toma un cierto porcentaje y se le suma y resta dos veces su error estándar, se obtiene un intervalo al cual se le asigna una confianza de 95 por ciento de que contiene el porcentaje poblacional. 89 Si las mujeres íncluidas en la muestra hubieran sido seleccionadas en forma simple al azar, pndrían utilizarse directamente las fórmulas muy conocidas que aparecen en los textos de estadística para el cálculo de los errorcs estándar y límites de confianza y para la realización de pruebas de hipótesis; sin embargo, como se ha señalado, el diseño empleado es complejo e incluye estratificación y selección sistemática de conglomerados. Un análisis estadístico correcto de las cstimaciones requiere utilizar las fórmulas que corresponden al diseño complejo util izado, las cuales consideran los efectos de la estratificación y la conglomeración. l la sido posibie realizar estos cálculos para un cierto grupo de variables de interés especial, empleando CI,USTI';RS (Computation and låsting of Uscful Statistics on Frrors of Sampling), un programa de computador desarrollado por la Encuesta Mundial de Fecundidad (WFS) que es especialmente apropiado para el análisis estadístico de muestras complejas como la de la DIIS-86. F~I programa CI,USTt~RS maneja el porcentaje o promedio de interés como una razón estadística r = y/x, en que tantn el numcrador y como cl divisor x, número de mujeres, son variables alcatorias. El cálculo de la variancia de r lo hace utilizando la fórmula que seguidamcnte se indica, y el error estándar tomando la raíz cuadrada de esa variancia: I - f It m h m h Z2h Var(r) ~ ~ ( Z2hi ) x 2 h=l rnh-1 i= l m h en que Zhi = Yhi " r Xhi y en forma anSloga Zh = Yh " r Xh, el subíndicc h representa los estratos y varía de 1 a 11, m h es el número de conglomerados en el estrato h, las cantidades Yhi y xhi son la suma de los valores de la variable y el número de casos (mujeres) en el conglomerado i del estrato h, respectivamente. Finalmente, f representa la fracción de muestreo, la cual es ignorada por el programa CI ,USTERS. Además de los errores estándar, C I , I ISTERS calcula el efecto del diseño, DF, FT, el cual se define como la razón entre el error estándar correspondiente al diseño empleado (ES) y el error estándar que se nbticne tratando la muestra como si hubiera sido simple al azar (ESmas): DEFT = ES / ESmas Un valor de I )FFT igual a 1.0 indicaría que el diseño utilizado cs tan eficiente como uno simple al azar del mismo tamaño, mientras que un valor supe6or a 1.0 indiearía que el uso de conglomerados produjo una variancia superior a la que se habría oblcnido con una muestra simple al azar del mismo tamaño. En el Cuadro II.2 se presenta una lista de las 33 variables consideradas de mayor interés en la encuesta. Para cada una se indica el tipo de indicador y el grupo de mujeres para las cuales está definida. En el Cuadro 11.3 se incluye, para cada una, el correspondiente valor de r (sea un promedio ó un porcentaje), el error estándar y el número de casos en la muestra total. Además, aparecen a continuación el I )EFT, ROI I y el intervalo con 95 por ciento de confianza, l,a población base calculada (ponderada o no) por el programa CI.UST17RS para 90 las últimas l0 varlables no es la verdadera población base. El cálculo del error de muestreo para los difmentes grupos en esas variables fue hecho indirectamente a través del asignamiento del número de niños con la caracteristica bajo estudio a cada mujer. El examen del cuadro revela que, en general, los errores estándar son pequefios y que por ello la muestra puede calificarse como bastante precisa; esto es especialmente chu-o en la antepenúltima colunma donde aparecen los errores estíndar relativos. Para ilustrar el uso de las ctfras en este cuadro considere la variable IDEA (tamafio deseado de la familia), que tiene un valol medio de 3.37 con un error estándar de 0.028. Si se desea un intervalo de confianza del 95 por tiento, lo que se hace es sumarle y restarle al promedio dos veces el error estándar: 3.37 +- 2(0.028), lo que produce el intervalo de 3.308 a 3.421, dentro del cxml se tiene una confianza de 95 por ciento de que se encuentra el valor de la población. Los resultados por región de salud se presentan en el Cuadro li.4. El Cuadro li.5 incluye los mismos parámetros para 33 varlables seleccionadas para tres grupos de edad y por área de residenda. 91 • ¢ CUADRO 11.2 Listado de Variables Para Las Que Se Calculó el Error Muestral Variable Descripción Estimaci6n Población RESI Residencia urbana Proporción Todas MBEF21 Unida antes de los 21 afios Proporción Todas EDUC Educación secundaria o más Proporción Todas CMAR Actualmente unida Proporción Todas SlNG Nunca unida Proporción Todas EXPOS Expuesta al embarazo Proporción Actualmente unidas CCEB Hijos nacidos vivos Promedio Todas CSUR Hijos sobrevivientes Promedio Todas PRG Embarazadas Proporci6n Actualmente unidas KNW Conoce algún método Proporción Actualmente unidas KWMD Conoce método moderno Proporción Actualmente unidas EVUS Usó" alguna vez método Proporción Actualmente unidas CUUS Usuaria actual Proporción Actualmente unidas USPL Usuaria de píldora Proporción Actualmente unidas USEST Usuaria de esterilización Proporción Actualmente unidas USAB Usuaria de abstinencia PropoKåón Actualmente unidas USTR Usuaria de método tradicional Proporción Actualmente unidas WNT No desea más hijos Proporción Actualmente unidas DELAY Desea esperar al menos dos Proporción Actualmente unidas años antes de tener al próximo hijo Tamaño ideal de familia Tiempo de lactancia Tiempo en amenorrea Tiempo en abstinencia Fallecidos Nacidos vivos Atención médico al barto Madres que recibieron vacuna contra el tétano Diarrea en últimas dos semanas Atención médica a la diarrea Recibió BCG IDEA Promedio BREA Promedio AMENO Promedio ABSTI Promedio CDEA Proporción NCEB Promedio Al-FE Promedio TETA Proporción DIAR MEDITR KIDBCG DPTI2 POLI2 MEAS Recibió DPT (1 dosis o mís) Recibió Polio (1 dosis o más) Recibió Anti-sarampión Proporción Proporción Proporción Proporción Proporción Proporción Todas Todas Todas Todas después del parto Todos los nacidos vivos Mujeres 40-49 años Nacidos vivos 1-59 meses Nacidos vivos 1-59 meses Niños menores de 5 años Niños menores de 5 afios con diarrea Niños 12-23 meses con tarjeta de vacunación Niños 12-23 meses con tarjeta de vacunación Nifios 12-23 meses con tarjeta de vacunación Niños 12-23 meses con tarjeta de vacunación 92 CUADRO II.3 Errores de Muestreo Para la Muestra Total VARIABLE R SE N WN DEFT ROH SE/R R-2SE R+2SE RESI .656 .010 7648.0 7648.5 1.918 .229 .016 .635 ,676 MBEF21 .582 .010 7648

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