Entre los problemas más apremiantes de la salud pública figuran las tasas de morbilidad y mortalidad materna causadas por aborto.
Algunos países de la región de Europa Oriental y Eurasia, en particular, tienen tasas de aborto inusualmente altas, debidas, con frecuencia, a la necesidad desatendida de anticoncepción moderna, lo que se relaciona con la disponibilidad limitada de productos básicos anticonceptivos.
En este entorno, los servicios de PF pueden ser relativamente inaccesibles, especialmente para los pobres, lo que hace que las mujeres recurran a otros medios para espaciar y limitar sus embarazos.
El desafío en este contexto, es aumentar el compromiso político con la PF a pesar de que los países estén experimentando una baja en el crecimiento de la población.
Es posible que a los responsables políticos les preocupe más mantener o aumentar las tasas de fertilidad actuales. No obstante, en casos en que existe una elevada necesidad desatendida de anticonceptivos modernos, subrayar la relación existente entre la PF y la salud materna permite abogar por un contexto político más favorable.
Se ha demostrado que la anticoncepción moderna tiene un papel significativo en la disminución de embarazos no deseados y el logro de un distanciamiento adecuado entre ellos, lo cual se asocia a una disminución de las tasas de mortalidad materna e infantil. Los servicios y productos para PF/SR deben estar al alcance de las mujeres que deseen evitar un embarazo no deseado..
Es necesario ampliar las opciones de PF de las mujeres para mejorar la salud materna e infantil.



