Hay muchas razones que conducen a los donantes a abandonar progresivamente sus programas de PF en países o regiones determinadas.
Antecedentes
En algunos casos, los donantes optan por redirigir los recursos a los países más necesitados debido a que la financiación actual no puede sostener la demanda global de PF.
Como se mencionó anteriormente, las iniciativas dirigidas específicamente a una enfermedad, como las dirigidas al VIH/SIDA y la malaria, están obteniendo más atención y compromiso de la comunidad mundial, que desvía recursos de los programas de PF.
En la mayoría de los casos los países que se enfrentan a la retirada de las donaciones son los de más estabilidad económica y política; lo que se espera en estos casos es que los gobiernos se hagan cargo y aumenten su compromiso de satisfacer las necesidades de salud de sus poblaciones.
A medida que los donantes disminuyen o retiran las donaciones o el financiamiento de la compra de suministros básicos para PF, la sostenibilidad y el fortalecimiento de capacidades son áreas prioritarias en las que se deben centrar los gobiernos. Generalmente, bajo las condiciones de retirada de la ayuda a la PF, un país aumenta gradualmente su apoyo financiero para servicios y suministros básicos.
Con frecuencia, es en el curso de este proceso, cuando los gobiernos compran anticonceptivos por primera vez y necesitan implementar políticas apropiadas para conseguir los mejores precios disponibles (ver “Abogacía intergubernamental para flexibilizar la reglamentación en torno a la adquisición de anticonceptivos en México” en la página siguiente).
Además, los gobiernos necesitan ayuda para desarrollar su capacidad de usar los datos y la información para prever y planificar las compras de anticonceptivos y deben movilizar todas las fuentes potenciales de financiación para comprar los anticonceptivos necesarios.


